¿¡Cómo me has llamado!? (Priv. Shouyou)

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¿¡Cómo me has llamado!? (Priv. Shouyou)

Mensaje por Nishinoya el Vie Sep 02, 2016 5:26 pm

Los sentimientos encontrados de Nishinoya le impedían sonreír como siempre. Por una parte se acababa de liberar de una gran carga, ¡su castigo había finalizado! Habían sido dos semanas pesadas de aguantar para él. Al principio había sido bastante peor, le costó asumir y comprender que por muy pocas intenciones que hubiera tenido de que esa ventana se rompiera de verdad al arrojarle la mochila el acto estaba ahí y debía ser castigado por ello. Castigado con lo que más le dolía.

¡Por fin podía volver! No había pasado un solo día sin entrenar por su cuenta y tratar de mejorar sus propios movimientos, de no quedarse atrás para su puesta en escena de su regreso. ¡Y tenía muchas ganas de verlos a todos!

Pero no podía estar seguro de lo que se había perdido. Según había podido escuchar, ¡hasta había llegado algún nuevo en esos días! ¿Y si su propio trabajo no había sido suficiente? ¡Sentía una enorme presión sobre sus hombros!

Por este motivo lo había planeado con gran detalle y dedicación en…más o menos dos o tres minutos, el tiempo que tardaba en llegar al gimnasio desde la salida de clase. ¡Primero observaría desde la retaguardia sin que se le pudiera notar para ver con sus ojos todas las novedades antes de que los demás por hacerle sentir mejor le ocultaran lo que vieran conveniente y ahí, y sólo entonces, aparecería con una entrada magistral!

Eso hubiera querido hacer de verdad, pero…¡woooo! ¿¿Qué era esa pelota con tanta potencia?? ¿¿De dónde había salido algo parecido?? ¡Eso tenía que recibirlo!

Su fuerte instinto ligado al voleibol le hizo mover su cuerpo por cuenta propia, ¡incluso aunque casi casi había podido estar observando durante minuto y medio al nuevo que supuso que sería del que le habían hablado a juzgar por cómo se movía! ¡Lo había intentado de verdad, pero…! Ese balón le había puesto la carne de gallina de pura emoción. Como todavía llevaba el uniforme escolar puesto, se desprendió rápidamente de la chaqueta y fue en dirección a la pelota.

Unos segundos después toda esa velocidad quedó sepultada con el poder de sus brazos, y a continuación, sin fuerzas restantes, cayó al suelo con un bote seco y corto. Ahhhh, ¡cuánto lo había echado de menos!

Una vez dejó fuera de juego la esfera, miró a su alrededor una vez más con una radiante sonrisa, ahora con esa perspectiva diferente desde el interior del gimnasio, y se fijó sobre todo en el chico de antes, la cara nueva en la que había puesto su atención unos momentos atrás. Era unos centímetros más alto que él (aunque eso fuera como lo normal, ¡eso siempre era lo normal! ¡Bleh!), pero algo en sus facciones lo hacía ver más joven de lo que debía ser para poder pertenecer a ese club. ¡Era uno de los suyos! Aunque no le diría nada de aquello.

-¿¡Desde cuándo se lanzan balones así de fuertes!? ¿Me estabais preparando una fiesta de bienvenida?-inquirió con una sonrisa confiada. Al final, y pese a que estaba seguro de que tal y como decía antes no había tenido ocasión de recibir algo semejante por parte del equipo, había podido con ello y lo había detenido de verdad. ¡Si el equipo había mejorado, él se había mantenido a su altura!

Se preguntó hasta qué punto ese rostro desconocido habría tenido que ver en lo sucedido. ¡Quería verlo en acción!

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Re: ¿¡Cómo me has llamado!? (Priv. Shouyou)

Mensaje por Shouyou el Sáb Sep 10, 2016 6:36 am

¡Waah, que emoción! Sí, porque aun cuando las clases hubiesen transcurrido con una tortuosa lentitud y el examen de matemáticas había sido más complicado de lo que el cuervo esperaba, la sonrisa de su rostro no se borraría. ¡Eso era imposible! Y es que, desde que se había unido al equipo de volleyball ya no existían días tristes para el muchacho, ¡era parte de un equipo completo! Claro que había estado embelesado con aquel deporte desde que era tan sólo un pequeño empero eso no quitaba el hecho de continuara erizándole los vellos de la nuca. Por eso mismo es que había guardado absolutamente todas sus cosas antes de que si quiera el profesor diera la despedida al curso, ¡no podía contenerse! -- ¡Nos vemos mañana sensei! -- Se adelantó a gritar para salir corriendo al escuchar la primera campanada que daba finalización a la jornada escolar dejando tanto al maestro como a sus compañeros algo atónitos. ¡Ni loco se quedaría más tiempo, perdía valiosos segundos de entrenamiento! En caso de que hubiese algún tipo de aviso se enteraría tarde o temprano, ¿no?

Veloz, muy veloz. Con un nuevo récord había logrado llegar hasta los camerinos donde Shouyou pudo cambiarse a la ropa deportiva que necesitaba, dejando su uniforme arrugado y sin intenciones de arreglarlo, anudó los cordones de sus zapatillas para ir directo a la cancha de aquel enorme gimnasio. --¡Yaay!-- Habiéndose acostumbrado a la rutina de precalentamiento, el ave comenzó a correr para que sus músculos se prepararan para el verdadero entrenamiento. ¡Lo mejor estaba por venir! Con tan sólo pensar en que su mano prontamente chocaría con el balón, su sonrisa se ensanchaba y aceleraba el ritmo de su carrera.

A decir verdad, no llevaba demasiado tiempo al interior del club, mas eso no había sido un impedimento para dar lo mejor de sí y que sus habilidades saliesen a la luz…así como también sus debilidades, sí, porque el corvato sabía hacer muchas cosas pero recibir la pelota no era precisamente su fuerte. -- ¡Por favor, déjenme practicarlo! -- Una simple solicitud, nada de compleja y a lo cual no podían negarse, no si es que querían que el equipo se volviese todavía más fuerte, ¡mucho más fuerte!

Y tal como lo había pedido, los saques del balón prontamente se hacían presentes al interior del gimnasio, atravesando la cancha con rapidez magistral para terminar golpeando los antebrazos del de alborotados cabellos. --¡Una vez más! -- ¡Claro! No se cansaría tan rápido. La fuerza de ese último saque era algo único, con tanta energía que por poco Hinata no reaccionó…y terminó por no hacerlo, pues antes de que pudiera pensar en correr hacia la bola, alguien más fue hacia ella en un recibimiento perfecto. -- …. -- Los castaños orbes del ave se mantuvieron fijos en la figura masculina para que su cuerpo temblase de manera instintiva, ¡a eso se le llamaba emoción! -- ¡Woooh! -- Sus piernas no se contuvieron, acercándose al chico que continuaba con uniforme escolar. -- ¡Eso fue increíble! ¡Fue muy bwuuuh! -- En su mirar se denotaba el puro asombro que había sentido, al momento en que los brazos de menor se elevaron para que los agitara con arrebato por unos segundos, hasta que cayó en cuenta de algo. -- ¡E-Eres más bajo que yo! -- No era por ser grosero, simplemente su honestidad era algo torpe. El pelinaranjo comenzaba a acostumbrarse a ser el de menor estatura dentro de todos los miembros, ¡no podía creerlo! Una leve parte de él estaba feliz por ello y otra estaba triste, pero la gran mayoría de sí ¡estaba completamente fascinado con el otro chico! ¿¡Sería del club!? Esperaba a que sí, ¡no perdería la oportunidad de aprender algo tan genial como recibir de esa forma!

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Re: ¿¡Cómo me has llamado!? (Priv. Shouyou)

Mensaje por Nishinoya el Mar Nov 22, 2016 3:31 pm

¡Qué chico más enérgico era el nuevo! ¿Y esa manera de expresarse? ¡Era fant...!

...

¿Qué...acababa de decirle? Esa segunda...

-¿¡Qué acabas de decir, maldito!?-inquirió con evidente mal humor. ¡Muy mal humor! Su mano derecha, alzada hasta la altura de su cuello más o menos, se había cerrado hasta tornarse un puño, y su rostro emanaba furia se mirase por donde se mirase. ¿¡Cómo se le ocurría saludarlo de esa manera!? ¿¡Qué problema tenía!? El otro no era tan bajo, era verdad, ¡pero seguía siendo de los de menor estatura del equipo también!-¿¡Tienes algún problema con mi altura!? ¿¡Eh!?

Se cruzó de brazos y miró a un lado, ¡mirar al otro de manera directa sólo lo iba a alterar más, y acababa de regresar al club después de un castigo!

La visión del gimnasio, junto con los jugadores que en ese momento se encontraban en acción, le ayudó a tranquilizarse un poco y enfocarse en su verdadero objetivo, en sus pensamientos anteriores.

Expulsó aire con fuerza, aún con el ceño fruncido, y contempló al nuevo de reojo, poco a poco.

-¿Eres de primero? ¿Eres el nuevo del que me han hablado?-aún no muy convencido, le dedicó una pequeña y suave sonrisa en lo que iba a por su chaqueta del uniforme tirada en el suelo y se la colgaba sobre uno de sus hombros-Yo soy Nishinoya, el libero.

A falta de confirmación sobre su identidad, no se vio capaz de decir mucho más. ¡Seguía en parte enfadado todavía con ese chico! ¡No debían llevarse ni diez centímetros! ¿¡A qué había venido eso!? ...Pero de ser alguien de su equipo también su curiosidad iba ganándole cada vez más. Había escuchado cosas bastante prometedoras sobre él a pesar del dato que tanto le habían marcado de su falta de técnica. Habían llegado a mencionarle que con él ahí veían posibilidades de llegar lejos en los torneos...¡más le valía mejorar su primera impresión!

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Re: ¿¡Cómo me has llamado!? (Priv. Shouyou)

Mensaje por Shouyou el Lun Nov 28, 2016 4:29 am

Decir que no se lo habían advertido anteriormente sería una vil mentira, porque sí, no había sido la primera vez en que su extroversión lo obligaba a decir más de la cuenta, aunque ¡no había sido con malas intenciones! ¡Por supuesto que no! Sólo era observación, él mismo tampoco era de los más altos al interior del club, de hecho, hasta la mayoría del equipo femenino eran más altas que él, no había nada de malo en que disfrutara esa pequeña alegría que le entregaba la estatura de otro, ¿o sí? … Quizás se estaba pasando un poco.

-- ¡…! -- Un escalofrío recorrió su espalda y un ligero sobresalto fue acompañado del desprendimiento de un par de delicadas plumas negruzcas desde sus sienes, no esperaba que ese chico se enojara tanto. -- ¡L-Lo siento! -- Gritó sin más antes de reverenciarle en casi noventa grados, se podía sentir el notorio miedo que lo invadía. Las risillas y murmullos de los demás miembros del equipo no fueron sorpresa para nadie más que para Shouyo quién sólo quería que lo tragase la tierra en esos instantes. Su rostro se había teñido de un fuerte rojo para que las risas sólo incrementaran. AH, ¡¿por qué le tenía que pasar eso?!

Inhalando con profundidad se enderezó dispuesto a correr un par de vueltas para despejar su mente, no obstante la voz del contrario lo obligó a detenerse en seco y contemplarlo, parpadeando con lentitud un par de veces. ¿Le habían hablado de él? -- ¡S-Sí, soy de primer año! ¡Hinata Shouyou! -- Dijo sin chistar. Tal vez presentarse con su auto impuesto apellido no era la mejor forma de presentarse mas así le gustaba hacerlo. ¡Un momento! Acaso había dicho e-el….¡¿EL LIBERO?! Tras analizar las palabras ajenas, sus castaños orbes se abrieron excesivamente y una enorme sonrisa se dibujó en su rostro en una expresión de completa admiración, tanto así que de seguro en cualquier momento el ambiente comenzaría a brillar. -- ¿¡E-Eres el libero!? -- Volvió a preguntar acercándose hacia el muchacho como si se tratara de toda una súper estrella. Bueno, podría decirse que era algo parecido, y es que en entrenamientos anteriores había escuchado “casualmente” acerca del libero del equipo, aquel que el capitán había llamado Deidad Guardiana, ¿a que no sonaba de lo más genial? -- L-La… -- Su cuerpo parecía tiritar de la pura emoción mientras que sus labios se movían tratando de controlar aquella exagerada sonrisa. -- ¡La deidad guardiana! -- No podía contenerlo por mucho tiempo. Su índice diestro prontamente apuntó hacia el muchacho de cabellos oscuros al instante en que sus rodillas se flectaban un poco empuñando su otra mano y ubicándola a la altura de su pecho.

-- ¡Por favor enséñame a recibir correctamente, Nishinoya-senpai! -- ¿Qué era todo eso? Una vez más Hinata no tenía idea de lo que significaba filtro y es que acababa de conocerle y ya le estaba pidiendo algo. Suponía que no había nada de malo y lo peor que podía pasar sería obtener una negativa, ¿no es así? No tenía mucho que perder pero por sobre todo, ¡él no se rendía nunca! Así es que aceptar el rechazo no estaba dentro de las opciones, no le importaba tener que aceptar un reto e inclusive un mini partido o algo similar, estaba en el equipo para enriquecer su técnica y qué mejor forma que junto a quién protegía a los demás jugadores. ¡Definitivamente su equipo sería el número uno! ¡Definitivamente se convertiría en la estrella!

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Re: ¿¡Cómo me has llamado!? (Priv. Shouyou)

Mensaje por Nishinoya el Lun Nov 28, 2016 6:26 pm

¿¡Deidad Guardiana!? ...¿¡¿S-senpai?!?

Aunque la emoción que lo recorría por dentro era tan grande como la anterior debido al enfado, de la que ya no parecía quedar ni rastro en su cuerpo, quedando todo esa impetuosa ira como algo fugaz y olvidado para siempre, con este giro de los acontecimientos sus reacciones fueron algo menos efusivas, y eso convertía la escena en algo casi inusual en él. Un notorio rubor asomó por sus mejillas, y su mirada se desvió una vez más, en esta ocasión por motivos muy diferentes.

-N-no sé de dónde habrás sacado un título así...-comenzó a responder todavía con la cabeza ladeada, y en un tono mucho más bajo del que hubiera empleado con el otro hasta el momento. No sentía picor alguno, pero de manera involuntaria su dedo índice derecho comenzó a rascar con suavidad su mejilla-Y no creo que sea para tanto...-esto último era totalmente cierto. No se consideraba un mal jugador, ¡pero deidad...! Todavía tenía mucho camino por recorrer, ¡mucho que mejorar y aprender! ...De verdad, ¿¡de dónde habría salido aquello!? ¿¡Qué-qué clase de imaginación tenía el nuevo!?

Por unos instantes el chico estableció el silencio entre ambos, en parte porque una pausa estratégica haría aquella escena, lo que estaba por seguir, mucho más trascendental y sus palabras sonarían más profundas, en parte también porque...necesitaba respirar un par de veces más antes de terminar de asimilar toda esa nueva avalancha por parte del corvato. Él...¡s-senpai! Estaba...tan feliz.

Con energía, Yuu volvió a mirar al frente, justo a los ojos de...su kouhai, y extendió su brazo derecho hacia delante, con el pulgar levantado, muy erguido.

-Pero por supuesto que te enseñaré, es lo menos que puedo hacer como senpai-declaró con todo su orgullo, llenando con su pequeña presencia una gran aura a lo maestro muy viril de las películas de acción en la que los sabios viejos traspasan su conocimiento a las nuevas generaciones, todo esto sin moverse ni un ápice todavía. Al menos durante...unos cinco segundos, el tiempo en el que su carácter lo impulsó a avanzar un par de pasos en dirección al chico y contemplarlo ya con toda esa curiosidad que a duras penas llevaba conteniendo desde que se le había confirmado quién era-¡Me han dicho que tus remates son muy potentes! ¿Lanzarías para mí algunos de esos? Llevo toda esta semana queriendo recibirlos, ¡no podía esperar a volver!

Nada parecía indicar que el primer intercambio de palabras entre ambos hubiera salido mal, ¡Nishinoya ya estaba como siempre! Algunos de sus compañeros se acercaron a saludarle, y él correspondió a todos ellos con su energía característica, sin perder de vista o dejar de lado la conversación que tenía entre manos.

De sólo imaginarse recibiendo una pelota difícil...su sonrisa se pronunciaba como infante ante la expectativa de abrir sus regalos de Navidad.

-También eres muy bueno poniendo motes por cierto, ¿cómo se te ocurrió ese para mí? No me lo esperaba... ¡Aunque por aquí me suelen llamar Noya! Puedes decirme así si lo prefieres, no es tan épico como lo tuyo-echó a reír unos instantes y se cruzó de brazos-pero quiero que me trates con confianza, Shouyou.

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Re: ¿¡Cómo me has llamado!? (Priv. Shouyou)

Mensaje por Shouyou el Vie Dic 02, 2016 2:11 am

La felicidad podía ser tan infinita como la energía que recorría por el cuerpo del pelinaranja y es que, ¿cómo no alegrarse cuando se había salido con la suya? Bien, no es como si se hubiese tratado de un plan maléfico o algo especialmente delicado, no obstante, siempre existía la posibilidad de ser rechazado con todas sus letras obligándolo a insistir o terminar declinando dependiendo del ánimo del otro. Como sea, le enseñarían y con eso bastaba. -- ¡Woooooh, gracias! -- Sus orbes brillaban de la pura emoción antes de que pegase un salto no muy alto con las piernas extendidas y las manos empuñadas pero elevándolas sólo para festejar de mejor forma.

-- ¿Eh? -- En cuanto sus pies volvieron a tocar el suelo, no pudo evitar sentirse algo apenado, el que hablaran de su forma de jugar lo halagaba y eso que acababa de unirse al equipo. -- ¡Pero claro! -- Era obvio, no se negaría, además se suponía que si estaban en medio del entrenamiento era parte de lo que debían hacer, ¿no? Con una sonrisa de oreja a oreja comenzó a dar pequeños saltos en su lugar, flectando un poco las rodillas en ellos para mantener su cuerpo caliente, nadie quería una lesión después de todo.

Aprovechando el tiempo, y en vista de que los senpais necesitaban tiempo entre ellos, Hinata tomó un balón del suelo para lanzarlo hacia arriba y atraparlo con pase de dedos repetidas veces; alternando para recibir con los antebrazos hasta que la voz del mayor volvió a resonar en sus oídos. -- Los liberos son geniales, es el puesto en que tienen que recibir a la perfección, es normal que sean los guardianes del equipo. -- Con la pelota entre sus manos no pudo hacer otra cosa más que sonreír con amplitud antes de abrir la boca y parpadear un par de veces. -- ¡Seguro, Noya-san! -- Porque su falta de respeto no podía ser eterna, agregarle un  honorífico era al nombre contrario suponía que era lo más correcto que podría hacer. -- ¡Oh, oh, oh! -- Su entusiasmo no se desvanecía y al estar al interior del gimnasio tampoco es como si pudiese reprimirlo de por vida. -- ¿Vas a hacer el calentamiento, Nishinoya-senpai? -- No se le habían olvidado las palabras del contrario además, ¡se moría por ver a la Deidad Guardiana en acción! ¡El que reciba uno de sus remates sería todo un honor! -- ¡En cuanto estés listo, sólo dímelo! ¡Por favor recibe mis remates! -- Sus peticiones extrañas parecían hacerse más recurrentes, sin embargo, no había mucho que se pudiese hacer; él era así.

Con su pasión característica por aquel deporte, corrió hacia el otro lado de la cancha, más bien hacia el otro lado de la red, para así hacer un pequeño juego de pases con algunos de sus compañeros de equipo.

La mayoría de los demás alumnos estaban en lo suyo, todos aspiraban a mejorar y ser una parte importante para el grupo, todos eran aliados, nadie debía cargar con el peso de nada. Las derrotas y las victorias se compartían.

El cuervo estaba ansioso, quizás demasiado, por ello es que sus ojos no se despegaban de Noya, esperaba su señal, sus manos morían por golpear la pelota con fuerza en un remate certero y complicado, en un rincón que haga dudar a cualquiera que estuviera en la defensa.  Era realmente extraño pensar que quisiera que alguien recibiera lo que suponía era un punto para el equipo, es sólo que en esa oportunidad era diferente, ¡estaban juntos en eso! Shouyou quería aprender y el primer paso para ello era mirar, ¿no es así? ¡Ah, ya quería comenzar!

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