Dulce bocadillo~ [Priv. Daniel]

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Dulce bocadillo~ [Priv. Daniel]

Mensaje por Kaori el Mar Jul 05, 2016 5:14 am

-Señorita, un café por favor- -¡Aquí también! Y quisiera otra rebanada de tarta de zarzamora - De un lado a otro, la albina caminó entre las mesas y atendió a los clientes que se presentaban. Una de sus compañeras había enfermado y, para mala fortuna, había contagiado el resfrío a otras dos; por ese motivo, el personal de la cafetería había sido escaso esa semana y Kaori había tenido que trabajar horas extras para suplir la falta de trabajadores. ¿Por qué contar todo esto? bien, es el respaldo de que, siendo medio día, la joven zorrita siguiera durmiendo, de lo más cómoda hasta que escuchó el timbre de su móvil. De mala gana, estiró el brazo hasta la mesa de noche para tomar el aparato y mirar le motivo de que sonara -¿Mmm?

Kaori, gracias por tu ayuda a lo largo de esta semana. Sólo pasaba a avisarte que tienes los días de hoy y mañana libres~ descansa, te lo mereces

Al parecer el jefe estaba tomando en cuenta sus esfuerzos y eso no hizo más que dibujar una sonrisa en su rostro, misma que se borró después de unos cuantos segundos, al notar la hora -¡Rayos! ¡es muy tarde!- se levantó de un salto y corrió al baño de su dormitorio, dándose una ducha rápida para luego vestirse con unos jeans un tanto gastados y un suéter grueso para contrarrestar el frío de invierno. Abandonó la habitación de puntillas, pues le daba vergüenza que otras personas la tomaran por irresponsable o perezosa por despertar a esas horas, pensaba salir a dar un paseo para distraerse, pero un gruñido proveniente de su estómago la detuvo; fue en ese momento que la albina recordó el trabajo del día anterior la había agotado tanto que había llegado directamente a dormir. Cambió el rumbo de sus pasos hacía el comedor, topándose únicamente con el personal de limpieza, que recogía las cosas después del desayuno, pues todas las pets del mercado debían comer de 9:30 a 11:00 am y después de ese tiempo debían esperar hasta las 17:00 para la siguiente comida.


Un segundo gruñido hizo acto de presencia y la joven negó suavemente, encaminándose a la cocina donde se topó con la cocinera de turno, una amable mujer con la que llevaba una buena relación -Bu..buenas tardes..- saludó apenada por la hora -¿Eh? ¡Kaori! hola cielo, hoy no desayunaste, ¿verdad? me gustaría poder servirte algo, pero tengo un compromiso en un rato y debo marcharme- al parecer la contraria había evaluado bien la situación, sin embargo, antes de marcharse, dio permiso a la de ojos ámbares para que cocinara lo que a ella le apeteciera, quedando la menor satisfecha con ello.


No habían pasado más que unos cuantos minutos cuando Kaori ya tenía gran cantidad de ingredientes sobre la barra de cocina y algunas sartenes en la estufa; hacía la mezcla para sazonar algunos trozos de pescado y preparaba también un postre cuando vio a alguien más entrar en la cocina, cosa que la alertó a detenerse, observando a la otra persona -Hola... ¿Te gustaría comer algo conmigo?-


Última edición por Kaori el Dom Jul 31, 2016 8:17 pm, editado 1 vez

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Re: Dulce bocadillo~ [Priv. Daniel]

Mensaje por Daniel el Lun Jul 18, 2016 1:51 pm

Debido a un sumario administrativo en su institución académica, Daniel solamente pudo concretar cuatro horas de clases, siendo aquello apenas dos periodos al tener incluido el recreo entre el primer y segundo bloque. Salió a las doce de la tarde, horario en el cual las calles comenzaban a llenarse de personas en búsqueda de locomoción y una buena parte se dirigía a sus trabajos. Los escolares tras salir se dividieron en diversos grupos, la mayoría iría a aprovechar el resto de la tarde en recreaciones varias y un mínimo grupo retornaría directamente a sus domicilios. Daniel pertenecía a ese pequeño grupo en apariencia responsable y no porque su gusto fuese retornar pronto al mercado, sino que al no tener nada mejor que hacer, le tocaría regresar y así preparar lo pertinente para el día siguiente.

Caminó tranquilo hacia una parada de autobuses en la cual no demoró más de diez minutos, subiéndose luego a un vehículo prácticamente vacío y que poco a poco se fue llenando. El viaje era algo largo, su instituto no quedaba precisamente al lado del mercado, por lo que tuvo tiempo suficiente para leer durante el recorrido que se extendió más de lo regular. Daniel se percató de la demora al sentir nulo movimiento por parte del vehículo, el cual, se había quedado atascado en el tráfico justamente en una avenida muy concurrida. Daniel se asomó por la ventana notando como la densidad de vehículos era excesiva y no dudó en levantarse de su asiento para dirigirse hacia la salida ulterior del bus, solicitando al chofer la apertura de puertas con solo presionar un botón. Tuvo suerte en que el vehículo estaba frente a una parada o de lo contrario no habría podido bajar. Conforme caminó se percató de que el motivo del atochamiento era una colisión a unos cincuenta o setenta metros de donde se encontraba y, lejos de lo que hubiese hecho alguien normal, Daniel se retiró de la zona para buscar una mejor ruta hacia el mercado legal. Si bien era alguien curioso, no le gustaba mirar ese tipo de cosas, no era morboso como para ir a observar el desastre que podría dejar un accidente vehicular.

Encontró un cruce con poco tránsito y pasó por allí aun si eso significase demorar algo más en llegar a destino, no tenía de otra, por lo que solamente apresuró el paso cuidando en no chocar con nada ni nadie durante su caminata. Mientras avanzaba se adentró en un barrio concurrido al ser una zona comercial, pero no una parecida a la que rodeaba el centro, sino una diferente, una que gozaba de diversos puestos más rústicos y menos refinados que en el centro. Se apreciaban amplios mercados y tiendas en plena calle, por donde se mirase se notaría el cambio en el ambiente al ser las verduras el ingrediente principal que se ofertaba en toda aquella calle. Daniel se mostró interesado y abandonó la vereda para ir por el un costado de la calle, observando los puestos a medida que avanzaba, curioseando lo vendido y los precios de las cosas. Se asombró por lo baratas que parecían las hortalizas y aunque él no soliese comprar mercadería solo -puesto que era normal que acompañase a la encargada de la cocina a hacer las compras- decidió que invertiría algo de dinero en obtener algunos ingredientes y así dejarlos en la nevera para el uso de sus compañeros.

Contó el dinero que portaba y compró lo que creyó necesario y que no había visto en la reserva de verduras en la cocina, aunque mucho no pudo comprar ya que de hacerlo no podría con todas las bolsas o peor, se perderían ante el poco agrado de las personas por los vegetales. Cuando se encontró satisfecho emprendió nuevamente la caminata para regresar a la tienda cargando con cuidado las bolsas en ambas manos. Ingresó por la entrada dispuesta a las mascotas, es decir, por una pequeña puerta propia del personal y por donde las mascotas que trabajaban y estudiaban salían -ya que hacerlo directamente por el despacho no era apropiado al ser el punto de venta- entrando con ligera dificultad al tener las manos ocupadas. Al entrar se sintió aliviado y cerró tras de sí, dirigiéndose con rapidez hacia la cocina para guardar las verduras antes de hacer cosa alguna. Al ingresar vio a alguien allí y no era la encargada de preparar los alimentos, por lo que se sorprendió un breve momento, ya que rápidamente la joven le habló dejando a Daniel mudo unos instantes.

—Ah... — le observó con curiosidad y se acercó a la fémina al tener como objetivo dejar las bolsas con las compras sobre la mesa tras de ella — ¿Es usted la nueva encargada de la comida? — preguntó ilusamente al no reconocer a la fémina como una mascota más en aquel lugar — Compré algunas cosas, estaban a buen precio y están frescas  — murmuró mientras sacaba las verduras de sus bolsas para ponerles sobre la mesa, exhibiendo así el buen color y aroma que cada cosa poseía — ¿Cree que le sirvan? — sonrió mínimamente sin detenerse en sacar las cosas de las bolsas hasta que estuvieron todas fuera. Fue inevitable para él sentir el aroma del sazón en el pescado, aunque no notó tal corte de carne hasta que se situó cerca de la chica y es en ese momento en que se le nota ilusionado al ser su comida preferida independientemente de su preparación. Señaló lo que ella preparaba y le miró posteriormente, tal como lo haría un niño ante un dulce, solo que para el híbrido aquello resultaba ser muchísimo mejor que una golosina ante su propia naturaleza.

— ¿Le ayudo a prepararlo? — dijo Daniel sin apartar su mirada de la joven, si aquella aceptaba, sería la vez primera en que cocinaba con alguien además de la cocinera habitual del mercado. Aguardó a su respuesta sin acercarse o decir algo más, no quería entorpecer el trabajo de alguien más y mucho menos incomodar. Apoyó ambas manos en la tira que pasaba por su hombro, tira que sujetaba dos extremos de su bolso y que Daniel acomodó meditando brevemente sobre sus deberes escolares, le restaba estudiar al nivel diario, pero para aquello tendría las horas antes de la cena e incluso las que le seguían, así que preocupado no se encontraba.

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Re: Dulce bocadillo~ [Priv. Daniel]

Mensaje por Kaori el Dom Jul 31, 2016 8:16 pm

Observó al joven recién llegado por algunos segundos, percatándose de que cargaba bolsas con comestibles; sin embargo, eso pareció pasar a segundo plano cuando la zorrita se dio cuenta de que estaba siendo confundida con una de las encargadas del comedor. El chico la paso de largo y dejó las bolsas que llevaba en una mesa cercana -Oh, te equivocas; yo no trabajo aquí- explico meneando un poco las manos y con una sonrisa  -Sin embargo, agradezco mucho el que te hayas tomado la molestia de hacer algo como eso, se lo mencionaré a la cocinera cuando vuelva, seguro se alegrará-. Kaori observó al chico detenidamente buscando reconocerle; probablemente se trataba de otro pet pero ella no parecía recordarlo, por ello se limitó a ayudarle con las bolsas, tomando lo que él extraía de ellas y guardándolo en las repisas correspondientes, como había aprendido luego de haber pasado varias de sus tardes ayudando en aquella zona del mercado.

No habían pasado más que un par de minutos cuando la mantequilla en la sartén del pescado empezó a burbujear, acercándose la joven con pimienta y otras especias: el pescado zarandeado siempre tenía mejor sabor cuando se le preparaba a fuego lento -¿Ah? ¡Oh! el pescado- fue la reacción de la albina al ver que el recién llegado señalaba el platillo -Puedes probar un poco si quieres, aunque aun no está listo y probablemente no sepa igual que si lo estuviera- sonrió volviéndose a los cajones del lugar en busca de utensilios para continuar con aquel "descanso": estaba acostumbrada al trabajo en cocinas pero aquello sólo le resultaba enteramente agradable cuando tenía el completo control sobré que se prepararía y de qué manera. Fue entonces cuando escuchó la pregunta del de cabellos celestes -¿Ayudarme? Claro, no me vendría mal una mano, ¿te importaría cortar los vegetales mientras yo preparo el onigiri? Pensé que sería bueno acompañar el pescado con algo de sopa y ya que traes vegetales estos quedarían perfectos, ¿No crees?- sonrió -Aunque claro, también podría ser al revés; es decir, yo corto el vegetal y tu haces las bolitas de arroz, ¿Que te parece? - se encaminó a la puerta de la cual había algunos delantales, tomando uno y tendiéndoselo al joven -Tómalo, seguro no querrás se manche tu uniforme o igual podrías ir a cambiarte,  ammm... Lo siento, no se tu nombre ¿Cuál es?- había dejado de moverse mientras hablaba para no ser descortés, mirándolo fijamente, sin embargo, decidió continuar las labores mientras esperaba una respuesta del contrario, solo volviendo la cara hacía él para indicarle seguía escuchándole con total atención.

Su cola se mecía de lado a lado mientras tarareaba una vieja canción que había escuchado en algún sitio, acomodando sobre la mesa los vegetales que planeaba utilizar y los recipientes y cuchillos; sujetó uno de los tomates y lo llevó a su nariz, olfateándolo para asegurarse de que estaba en su mejor punto -Mmmm... huele realmente bien; has hecho un fantástico trabajo en escogerlos- sonrió al joven por algunos segundos antes de tomar las hortalizas y lavarlas bajo el agua del grifo -entonces, ¿Has decidido que prefieres hacer?-


off-rol:
Buenas, agradezco mucho tu interés para postear en este tema. Pido también una disculpa si te parece que mi respuesta es muy corta, pero no me ha parecido correcto avanzar más de lo que hecho porque podría manipular tu pj. Dime si gustas alguna edición y la haré con gusto n.n

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Re: Dulce bocadillo~ [Priv. Daniel]

Mensaje por Daniel el Lun Nov 07, 2016 7:55 pm

Daniel se mantuvo atento a la chica mientras ella le explicaba que no era una empleada del sitio, por lo que lo obvio era concluir que se trataría de otra mascota, tal como él, por lo que pensó que la fémina tendría las mismas intenciones que él al querer ayudar a la encargada de la cocina. Aquello le alegró bastante y más por como ella le ayudó con las verduras — Creo importante aprovechar las ofertas cuando dan un buen producto, además, ella se esmera mucho cocinando nuestros alimentos — mencionó convencido de ello al llevar muchos años como una mascota más en aquel mercado que para Daniel era un hogar y no solo algo temporal.

Con curiosidad y cierta gula observó el pescado y negó cuando ella le dio el permiso de probarlo, no se lo quitaría antes de siquiera prepararle como ella planeaba hacerlo aún si el pescado crudo le fuese exquisito y menos al saber que la fémina no era la cocinera, por lo que cabía la posibilidad de que estuviese preparando su propio almuerzo. Asintió a la petición ajena y dejó su bolso sobre un banco situado al costado, tras eso se quitó la chaqueta de su uniforme y se arremangó la camisa para así poder tomar los vegetales y llevarlos al lava platos, donde los lavó al igual que sus manos. — A mi me gustan los vegetales en todo tipo de platillos, así que concuerdo  — comentó sereno mientras dejaba los vegetales sobre un colador para que escurrieran mientras posicionaba la tablilla para picar, buscó el cuchillo y tomó primero una zanahoria, la cual peló y picó con cuidado pero sin demora — Dime, ¿Qué es un onigiri? — le miró unos momentos con evidente ignorancia sobre tal platillo, Daniel no lo conocía por el nombre en japonés, pero si había comido de aquellas bolas de arroz en la escuela ya que varios de sus compañeros las compraban al tener un gusto por tales cosas, propio de quienes mantenían aquellas costumbres asiáticas.

Daniel se avergonzó al notar que no se había puesto un delantal y tan pronto como ella se lo ofreció este se lo colocó, dejando la zanahoria y el cuchillo de lado — Gracias — se lo acomodó bien y tras eso le respondió — Si me voy a cambiar demoraré y ya no podré ayudarle — mostró cierta tristeza — Me llamo Daniel  — y por consiguiente preguntó — ¿Cómo se llama usted?  — le observó y retomó las verduras, pelando y picando en un tamaño pequeño, ideal para la sopa. Dejó los ingredientes cortados dentro de un recipiente de vidrio y los aproximó hacia la joven — ¿En serio? — aquello le sacó una sonrisa — Me alegra saberlo  — susurró y regresó al lavaplatos para lavar lo que utilizó, durante eso la chica le hace una pregunta que dejó al híbrido algo pensativo —¿Hacer? ¿Hacer con lo que compré? — creyó que se refería a eso — Eh, la verdad no tenía pensado nada, lo que suelo prepararme es una ensalada grande — movió sus manos y señaló un tamaño — Me gusta comerlas crudas y con mucho limón — ladeó el cuerpo y con ello depositó su mirada sobre otros ingredientes — Hay una ensalada que aprendí a hacer viendo algo en internet  — comentó aún bajo — Se utiliza quesillo, dos tipos de lechuga, rúcula incluso, aceitunas —y mientras le fue comentando lo que se antojó a preparar se secó las manos y se dirigió al refrigerador para ver si lo estaban todos los ingredientes que necesitaba — salame, orégano, aceite de oliva, limón y opcional algo de pollo  — lo último lo murmuró apenas — Pero yo no como pollo...  — frunció levemente el entrecejo y sacó del refrigerador un recipiente con el quesillo y otro con aceitunas negras.

— ¿Le gusta como suena?  — cerró el refrigerador y dejó ambos recipientes sobre la mesa para así buscar un recipiente más grande donde contener todas las verduras, las cuales dirigió hacia el lava platos para ir lavándolas, comenzando con la lechuga que había comprado antes — Hay quienes omiten el quesillo y le agregan aceto balsámico, pero... no he visto que compren acá — miró la estantería con las especias y los aceites, pero tal cosa no se encontraba allí, ante lo cual el híbrido realizó un ligero movimiento de cabeza. Daniel se veía entretenido lavando las hojas de la lechuga con cuidado, si algo le gustaba era ayudar a preparar comida y más si esto incluía verduras, puesto que la naturaleza del chico le invitaba a comer tales productos en conjunto al pescado, ningún otro tipo de carnes y ojalá nada que haya sido tomado directamente de un animal, por lo cual muchos le creían vegetariano e incluso vegano.

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Re: Dulce bocadillo~ [Priv. Daniel]

Mensaje por Kaori el Miér Dic 14, 2016 6:08 pm

No pudo evitar que la sonrisa se ampliara en sus labios, definitivamente el muchacho le resultaba agradable aún cuando su tiempo de convivencia no sobrepasara los diez minutos. Se extrañó de que el chico pasara de probar la comida pero no le dio mucha importancia, quizá él ya había comido antes, eso o prefería esperar a que estuviera todo preparado. Una suave risa se escapó de su boca al ver la expresión contraria cuando le ofreció el delantal -Bueno, no es como si fuera lo más importante del mundo usarlo; y agradezco que quieras ayudarme antes que aprovechar este tiempo libre en ti mismo- dejó lo que hacía para volverse hacía el de cabellos celestes -Daniel...- repitió el nombre que recién había escuchado y observó al joven con detenimiento, siendo los ojos, la nariz y la boca contraría sus prioridades a la hora de intentar identificarle, pues el nombre le sonaba -Mmmm... Daniel... ¡Oh! ¡ya recuerdo!- ahora se daba cuenta de que sí le conocía, al menos sólo de vista -Perdona, mi mala memoria suele jugarme malas pasadas; si te había visto antes, aquí mismo ayudando a las cocineras, aunque debo decir que fue hace bastante, después de todo mis estudios y el trabajo casi no me dejan estar en el mercado- aquello era verdad; era poco el tiempo del que la albina disponía para pasearse en aquella "casa" suya -Me llamo Kaori y... hey, no es necesario que me hables con tanta cortesía, después de todo parece que estamos en condiciones similares y que nuestra edad es casi la misma... o eso supongo, no te vez muy mayor.. uhmm... ¿Que edad tienes- lo mejor era sacarse la duda antes que estar diciendo cosas al azar; no quería quedar en vergüenza por comentarios sin sentido que podría ahorrarse.

Volvio a ocuparse en la preparación de los alimentos,  comenzando por verter algunas tazas de arroz en un recipiente con el objetivo de lavarlo -¿Sabes? Me resulta extraño no haberte reconocido antes, después de todo llevo más de una década en este lugar y creo que ese tiempo suena a suficiente para aprender los nombres de quienes viven conmigo- sus manos revolvían el arroz en el bowl con agua, misma que se teñía blanca por el almidón que se desprendía del grano. Se encogió de hombros, aún pensando en porque se olvidaba de las personas y ocupándose en tirar el líquido para colocar lo restante en la arrocera -Veamos.... el onigiri son bolitas de arroz; gastronomía japonesa creo. Sólo es necesario hervirlo y modelarlo entre las manos, yo suelo ponerle atún dentro, aunque con carne de res y algunos otros ingredientes (como aguacate, por ejemplo) sabe realmente genial...- explicó aquello tranquila -Pronto estará listo... ahora solo resta esperar[/b]- mientras decía aquello, había vuelto a encarar al de ojos celestes -Honestamente- sonrió de lado -Suena delicioso todo lo que estas diciendo... no conozco esa receta pero me gustaría aprenderla contigo, si no te molesta claro- escuchó atenta los ingredientes nombrados por el contrario y se apresuró a extraer de uno de sus bolsillo una pequeña libreta de mano y un lapicero, apuntando lo pertinente sin demora -Esto... espero no resulte un inconveniente que me apunte la receta, es para no olvidara luego y poder preparar el platillo por mi cuenta después. Si te apetece podría enseñarte también algunas recetas- le sonrió con avidez -así estaremos a mano- ayudó a buscar los ingredientes y los colocó sobre la mesa, siendo estos el orégano y el aceite de oliva. Los vegetales ya estaban comenzando a ser preparados por el contrario así que sólo le restaba espera -Uhmm...- no lo negaría, se le estaba haciendo agua la boca sólo con imaginarse la ensalada, aunque a su parecer la misma hubiera tenido mucho mejor sabor (o eso suponía) si hubieran agregado el pollo también ¿Por que lo descartaban? El había dicho no consumir tal alimento y como la ensalada era propuesta suya Kaori no tendría mas remedio que adaptarse, aunque seguía preguntándose los motivos. No lo negaría, ella amaba la carne. Era de raza zorruna después de todo y aún cuando perteneciera a un grupo infernal los instintos animales prevalecían y la carne era una parte importante de su dieta... todo ello pasaba por su cabeza cuando se le ocurrió algo; era un poco penoso pero su curiosidad era grande, lo suficiente como para impulsarla a perder la pena aunque fuera por un par de segundos. Se acercó a Daniel por su espalda y, procurando mantener la distancia necesaria para que él no se percatara, olfateó la parte trasera de su nuca, intentando averiguar la raza a la que pertenecía. se apartó de inmediato y volvió a lo suyo (revisó por enésima vez la arrocera como si lo que se preparaba dentro pudiera escapársele mientras no miraba) -Huele como humano... pero también como un ave- murmuró aquello inaudible, casi para si misma por completo. Su olfato no era excelente para distinguir la raza de las personas en su totalidad, pero podía darse ideas aproximadas de al menos a que familia pertenecían. Quizás el chico fuera un pollo (?) y por eso no comía pollo, eso sería canibalismo, algo aterrador y repulsivo para la mayoría de las personas -¿En que puedo ayudarte?- decidió dejar sus reflexiones para después y concentrarse en ayudar a preparar la comida en vez de dejar al chico pájaro trabajar solo. Se aproximó a la estufa de nuevo y destapó la sartén que estaba en ella, observando el pescado que estaba casi perfecto en su preparado -A esto le faltan 5 minutos más, luego podremos comer como reyes porque oye, vaya que todo esto tendrá buena pinta cuando este terminado-

Observarle de nuevo fue una distracción que no debió cometer, pues su mano fue a tocar parte de las rejillas de la estufa y se quemó con ellas -¡Hey!- apartó la mano llevándose el dedo a la boca de inmediato. no le había dolido mucho, después de todo el fuego no resultaba un verdadero problema para ella, pero si se había sorprendido y por ello había acabado empujando con el codo el recipiente con las aceitunas negras, que fue a caerse desparramando su contenido por el suelo de la cocina -No puede ser..- la albina intentó detenerlo pero no lo consiguió a tiempo, así que termino llevándose una mano a la frente frustrada por el desastre provocado -Maldición... lo siento, enseguida lo limpio- se acunclilló a recoger las bolitas negras que eran visibles, devolviéndolas todas al tazón vacío aunque dudaba que estuvieran utilizables aún. Tendría que revisar luego si quedaban más en alguna alacena, aunque no estaba segura de ello.

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