Copos de Recuerdos~ [Priv. Utau]

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Copos de Recuerdos~ [Priv. Utau]

Mensaje por Toushirou el Mar Jul 05, 2016 12:13 am

El invierno parecía no terminar, a pesar de haber pasado ya un par de meses desde su inicio; el clima nunca era completamente predecible en Myr y eso no molestaba de ninguna manera al híbrido de ojos azules, quien caminaba tranquilo de vuelta a casa tras un largo día de trabajo. Recordaba con cierta gracia que, mientras todos sus compañeros de empleo se refugiaban de la nieve en las oficinas y comenzaban a llamar taxis o a sus familiares para que les recogieran, él simplemente se había despedido de todos para, en seguida, salir andando como si nada. Si bien, hacía media hora aproximada, la nieve caía a montón y el viento arreciaba a cada instante, en ese momento los copos descendían con suavidad y las ráfagas de aire casi no hacían acto de presencia; a pesar de ser casi las 17:00, el cielo estaba grisáceo, coloreado casi imperceptiblemente por algunos rayos de luz que se filtraban entre las espesas nubes.


Sin saber en qué momento ocurrió precisamente o de que manera, decidió pasar por un parque que, si bien, no estaba muy lejos de su trabajo, si estaba a considerable distancia de su hogar. Acomodó un poco la gabardina que llevaba, asegurándose de que el ligero suéter interior no se arrugara en el acto; con la diestra sostenía el maletín donde llevaba los documentos de los casos a revisar y, minutos después, eligió una de las bancas dispuestas en el ahora blanco sendero, justo frente a un área de juegos donde varios niños se divertían haciendo fuertes, guerras de bolas de nieve y otras cosas propias en un clima como aquel. La escena trajo a su memoria cuando el, su hermana y sus abuelos se habían mudado a la capital; cada invierno, Utau y él se divertían tal como aquellos pequeños lo hacían, con la diferencia de que, al ser ambos afines con el elemento hielo, solían ganar casi todas las competencias y usaban la magia como mero juego.


Decidió aprovechar el tiempo que estaría ahí y extrajo de su maletín uno de los casos de los que era participe, dedicándose a releer por enésima vez el informa de la estación policial esperando encontrar alguna otra pista sobre el secuestro de un joven en la región noreste de Myr. Ultima vez donde se le vio, quienes habían hablado con él, si había dicho algo importante en los días previos a su desaparición... toda la información la conocía al derecho y al revés y seguía sin conocer el paradero del joven, si estaba bien o no... Suspiró cansado y levantó la vista de nuevo hacía los niños que jugaban, notando una presencia particular acercarse desde lejos -¡Utau!- gritó a la menor para llamar su atención, sacudiendo la diestra en el aire para dar a conocer su ubicación. El albino no demoró mas que algunos segundos en guardar los documentos que revisaba, cerrar su portafolios y encaminarse hacia la figura femenina, obsequiándole una media sonrisa cuando estuvo lo suficientemente cerca, envolviéndola entonces con ambos brazos -¿Que haces aquí? Había creído que hoy trabajarías hasta tarde por el comercial- preguntó soltándola. Los copos de nieve se atoraban en su flequillo y le dejaban pequeñas manchitas blancas, que desaparecían luego de algunos segundos; probablemente ocurría lo mismo con su propio cabello, pero no se distinguía por la tonalidad clara de este -¿Te han dejado salir antes?- inquirió de nuevo, curioso.

Atuendo

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Re: Copos de Recuerdos~ [Priv. Utau]

Mensaje por Utau el Miér Jul 13, 2016 2:12 am

El invierno en Myr solía ser bastante agradable a ojos de cualquier ser con procedencia de climas fríos o casi congelados, tal cual lo era Utau ya que si bien su parte hada era cálida, su lado elemental podría congelar hasta el más cálido corazón, volviéndola en una suerte de hada de invierno como muchas veces en antaño habían llegado a apodarle en la comuna donde vivió gran parte de su infancia, poco antes de que todo cambiara y terminase viviendo en la parte céntrica de Myr.

No es que odiara Berlín, todo lo contrario, sus años de niñez en medio de los parques o incluso a la salida de la escuela con Shiro y sus abuelos eran únicos, permaneciendo en sus memorias como la más delicada y cristalina escultura de hielo. Pero Utau ya no era una niña, con el pasar de los años se había convertido en una jovencita que sabía lo que quería de la vida, ya que si bien no podría negar que conservaba parte de su inocencia, no llegaba al grado de ignorar lo que era una pareja, o lo que esto podría significar, pero el asunto que aquejaba el hecho de que anduviera en medio de la nieve a tan tempranas horas, no era nada más ni nada menos que la filmación de un comercial, después de todo la mujer se catalogaba como una Idol bastante reconocida, tanto así que se vio obligada a mudarse de su viejo hogar con sus abuelos con tal de que los fanáticos no terminaran por lacerar -sea o no intencionalmente - a otro de sus familiares, aunque claro, tal parecía que su querido hermano no toleraría el dejar en soledad a su pequeña hada invitándola a compartir por segunda vez en su vida, hogar. Al inicio la convivencia fue un poco compleja, no porque no se quisieran, simplemente había algo en su hermano que el hada no comprendía, despertaba un poco de nerviosismo en su sistema, probablemente debido a que cuando él se mudó ambos eran sumamente jóvenes y ahora, si bien las edades no habían variado tanto, sus hormonas pasaron de tener una actividad de 0 a 100 casi al instante. Pero claro, culpar a su cuerpo era mucho mejor y más fácil que asumir la realidad de su sentir.

Retomando el motivo de su salida, el comercial había sido rápido de filmar, no se trataba de nada más que Utau promocionando un perfume, siendo bien conocido para todo mundo que ese tipo de comerciales no suelen tener mucha lógica ni coherencia, sin mencionar lo corto que son, acabando en tiempo record la filmación, dotándole de la tarde libre a la menor quien decidió recorrer viejos lugares de su memoria, aquellos sitios donde siempre jugaba con su hermano mayor, siendo el preferido un gran parque repleto de nieve y agua congelada, lo mejor para una tarde invernal.


- Ellos sí que se divierten -frente a los ojos de la pelinegra, un grupo de niños batallaban con bolas de nieve, logrando que sonriera con dulzura. Extraña tanto esa época donde todo era más sencillo, trayendo a su mente por enésima vez en el día el recuerdo de cierto albino, incluso pensó que aquella figura en la lejanía era él, negando con sutileza por las locuras de su imaginación, pero, en cuanto le escucho gritar su nombre y lo vio andar se percató de que realmente era Toushirou, y no una ilusión - Onii-san... - la sonrisa de la menor era inmensa, sus pies no demoraron en marcar un ritmo acelerado para acurrucarse en los brazos del albino quien no tardo en recibirla, apretándola con levedad conforme ella misma inhala su aroma y escuchaba aquel precioso corazón latir con fuerza indicándole que todo era real - También pensé que trabajaría hasta tarde, pero es un comercial de perfumes, con ellos, nunca sabes que esperar -su sutil risa decoro aquel ambiente, y sus manos nuevamente abrazándose del mayor buscaban un calor que realmente no necesitaba sentir - ¿Tu qué haces aquí? Pensé que estabas trabajando -sutilmente su faz se ladeo, siendo acompañada por el movimiento de su larga melena oscura - Si no tienes nada que hacer podríamos ir a pasear los dos solos, como en antaño ¿Te parece bien? -puede que hubiera sido mejor indicarle jugar a la guerra en la nieve, pero considerando las vestimentas ajenas, su portafolio y edad, realmente tenía dudas de que aceptara, pero, mientras ambos pudieran pasar tiempo juntos sería feliz - Hace poco abrieron un café cercano, me lo recomendaron bastante... si tú quieres podemos ir ahí onii-san -rápidamente sus manos cambiaron desde el abrazo hasta el brazo derecho del chico, dispuesta a emprender camino - Realmente no me importa a donde vayamos siempre y cuando podamos pasar algo de tiempo juntos hermano, paso mucho tiempo desde la última vez que pudimos pasear ¿No lo crees?


Las propuestas estaban dadas, el clima prometía ponerse cada vez más frio para darles una hermosa y blanquecina soledad al par de hermanos, en la cual quizás, por una vez Utau y sus sentimientos se pondrían de acuerdo.

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Re: Copos de Recuerdos~ [Priv. Utau]

Mensaje por Toushirou el Lun Jul 18, 2016 5:38 am

Su cuello se curvó con levedad hasta que pudo apoyar el mentón sobre los oscuros cabellos de la menor, inhalando el aroma que desprendía su coronilla: era fresco y relajado, una esencia que le tranquilizaba con asombrosa facilidad. Su abrazo, que se había ido aflojando de a poco, volvió a adquirir un poco de fuerza nada más sintió que las manos de la joven seguían aferrándose a él; si ella no se soltaba, ¿por que habría de hacerlo Shiro? -Ya veo... debió ser una grabación rápida entonces- comentó a sus palabras, centrándose luego en responder su pregunta -También acabe temprano con el trabajo... el caso está atorado porque no tenemos pistas y los sospechosos que habíamos etiquetado ya presentaron coartadas que comprueban su inocencia.. así que debemos esperar a que se presente algún otro dato- le explicó -Aunque, es probable que muchos de mis colegas sigan en la agencia... soy el único loco "fan del hielo" que se animó a salir a pie con este clima- volvió a sonreirle, decidiendo permanecer en silencio y únicamente asentir ante su ofrecimiento de pasear como antes.


Las nueves blancas se arremolinaban en el cielo y la brisa movía hojas secas de un lado a otro, al menos las que no habían sido aplastadas por la nieve. Si bien, la idea principal había sido simplemente dar una vuelta por el extenso parque nevado, pronto la más joven propuso ir a un café cercano y esa idea no desagradó para nada al albino, que inmediatamente imaginó un frappuchino helado frente a él porque, tal como habría de esperarse con alguien de sangre elemental hielo, prefería 100 veces más un alimento o bebida fría a una caliente -Lo de la cafetería me parece bien- opinó con voz serena el dragón cuando la menor le preguntó qué le parecía mejor -Además, quisiera invitarte una rebanada de tarta dulce como felicitación por el éxito de tu comercial- añadió antes de dedicarle una afectuosa mirada, apretando en la diestra el asa del portafolios. Su hermana era increíblemente dulce y agradable, así que ¡que tenía de malo hacerle un regalo por mero gusto? aunque... quizás había algo más detrás, algo como la inmensa alegría que invadía su corazón cada vez que escuchaba el "Onii-chan" al volver del trabajo o al topársela en algún sitio, como acababa de suceder. Una nueva ventisca azotó contra ellos, resultando agradable dado su naturaleza afín a climas frías. Las nueves en el cielo se hacían cada vez más espesas y por eso la luminosidad era más escasa de lo usual; las farolas del parque se encendieron, iluminando con amarillos destellos la blancura del suelo, los árboles y el derredor en general -Es una bonita vista, ¿No lo crees?- volvió a hablar Toushirou conforme posaba la zurda sobre el hombro izquierdo de la menor como mero gesto de compañía, apartándola después de unos segundos para, clandestinamente, mover los dedos en una especie de "danza" dentro del bolsillo de su abrigo. De forma imperceptible, un montoncito de nieve se alzó tras el par de hermanos, tomando forma esférica en unos pocos segundos e impactándose en la espalda femenina tan pronto el mayor chasqueó los dedos, aún ocultos. Inmediatamente después de aquello alargo sus pasos para apartarse de la azabache, observándola con una sonrisa burlona -Tómalo como mi venganza por haberte terminado la leche esta mañana, llegué tarde al trabajo por haber tenido que ir a comprar mas - comentó entre ligeras risas, formando otra bolita de nieve y manteniéndola flotando a su lado -Tengo derecho a que no tomes represalías en mi contra y, si no lo acatas, tomaré otras medidas- señaló con los ojos la esfera antes creada.


Aún cuando hablaba con ella de frente y a una distancia un tanto alejada, no había dejado de caminar, dejando a la suerte su equilibrio y dando paso tras paso siendo estos aleatorios al estarse realizando de espaldas; fue justamente por eso, que no se percató de un pequeño charco en el piso, producto de una fuente cercana. El frío del ambiente había congelado la superficie y eso colaboró a la hora de que el albino resbalara en el hielo, cayendo de bruces conforme su portafolios se soltaba de su mano y se habría nada más impactar en el sueño. Los papeles que había dentro volaron en derredor y fueron arrastrados algunos metros por el aire invernal -Auch... mi orgullo...- musitó el híbrido enderezando el torso, pues la caída no le había lastimado en lo más mínimo pero su ego si que se había visto afectado, sobretodo  porque todavía quedaban personas cerca de ahí y la mayoría de ellas se había echado a reir nada más ver al joven desplomarse de esa manera. Él por otro lado, mantenía la mirada fija en su hermana, con un marcado sonrojo de vergüenza en las mejillas.

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Re: Copos de Recuerdos~ [Priv. Utau]

Mensaje por Utau el Dom Jul 31, 2016 3:32 am

Estar entre sus brazos era reconfortante, tan agradable y cálido a pesar de que eso ultimo para su raza fuera algo prácticamente imposible, pero Utau se sentía de aquella manera, con una creciente tibieza en su pecho que siempre se aminoraba cuando él se apartaba de su lado, quitándole su compañía. Era casi una necesidad, un delirio irrefrenable que nunca había sentido con nadie más que no fuera su tan querido Toushirou, y realmente el hada invernal no lo comprendía ¿Que tenía su hermano para volverla tan loca por él? ¿Tan extraña y necesitada de su compañía? Quizás todo se debía al hecho de que era su familiar más cercano, aquel con quien compartió gran parte de su infancia y ahora adultez, lo quería con locura de eso no había dudas, pero lo que Utau desconocía es que su cariño iba mucho más allá de eso.

Los brazos de Shiro fueron apartándose de su cuerpo en cuanto el precioso espectáculo de las luces en conjunto con la blancura de la nieve inicio, estaba tan embelesada por aquello que no se percató de la bola de nieve hasta que fue tarde, chocando contra su espalda de manera tan precisa. El frio no le molestaba, incluso le agradaba la sensación, pero aquel gesto burlón del mayor luego de haberse comportado tan dulce, seguido de la amenazaba por represalias si intentaba cobrarle el golpecito habían avivado una llama de diversión en Utau que creía medio muerta por ese día, demostrando cuan fácil podía cambiar al estar con ese hombre.


- Hermano, recuerda que yo estoy en crecimiento, necesito mucha más leche que tu -negó divertida, elevando sus manos al cielo en modo de rendición, porque no podía atacarle mientras la tenía amenazada ¿Verdad? Lo malo de la situación, es que no espero que su hermano resbalara en el hielo, con un golpe seco seguido de los papeles volando en el aire, preocupando de sobre manera al hada que no tardo en acercarse a él mirando enfadada a la gente que se reía del albino muchacho - ¡No es para nada gracioso! -bufo con sus mejillas infladas de aire debido al enfado, llevando ambas manos a la cabellera contraria para limpiarlo de la nieve sin dejar de verle atenta - ¿Estas bien onii-chan? Ese golpe se vio bastante duro -suspiro suavemente, recordando los papeles esparcidos. Sabía que eran importantes para Shiro, empezando a recogerles uno por uno con cierta velocidad para evitar que el viento que se los llevara, viéndose en la obligación de sacar sus relucientes alas, elevándose los metros necesarios para terminar de recoger todos los papeles ahora en completo desorden, puesto que no tenía idea de la alineación de aquellos documentos que seguramente eran complicados para cualquier persona normal. Cuando finalmente se vio con todos completos, regreso al suelo frente al mayor, entregándole sus pertenencias dejando por saldada la guerra de nieve, aunque eso solo era temporal, porque el hada se vengaría cuando su hermano menos lo esperara - Creo que por el bien de tu anatomía, mejor emprendemos camino al café hermano -con cuidado sujeto el brazo cuya mano no cargaba con el portafolios, caminando a su lado con dirección al dichoso lugar, sintiendo en su espalda un pequeño estremecimiento al verse observada - Shiro... ¿No sientes como si nos miraran? -sopesando la idea de un fanático un poco acosador, subió la capucha de su traje, misma por la cual solían apodarla "Caperucita Invernal" o "La Blanca Caperucita", cosas raras pero a la gente le gustaba decirle así - Mejor... tomamos un atajo


Acostumbrada a ese tipo de situaciones no tardó mucho en entrelazar sus dedos con los ajenos, empezando a correr por algunos callejones y calles más concurridas, buscando perderse entre la multitud.

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Re: Copos de Recuerdos~ [Priv. Utau]

Mensaje por Toushirou el Vie Ago 19, 2016 7:19 pm

Observó el tiradero de documentos al derredor suyo, las hojas no habían volado muy lejos pero obviamente se había desordenado, ya tendría que encargarse de ello una vez llegara a casa. Sus mejillas continuaban teñidas de un leve rosado por la vergüenza de haberse caído de ese modo, en público y con su hermana mirándole   preocupada -Déjales, Utau, no pasa nada- intentó buscar algo positivo en todo aquello y elevó la diestra hasta la mejilla contraria para presionarla un par de veces. Al parecer a ella más que gracia aquello le angustiaba, cosa que el albino no comprendía, pues solo se trataba de una insignificante caída; no es como si hubiera perdido una pierna -Descuida, estoy bien: no me ha dolido, yo estoy mas duro que el golpe...- detuvo sus palabras y se sonrojó con violencia al descubrir en su frase un doble significado  -¡¡¡y..yo qu..quiero decir!!! ¡No es es es! amm... ¡no me dolió!- se levantó de golpe y, luego de haberse sacudido la ropa, buscó los papeles restantes para ayudar a la azabache en la tarea de recogerlos, tomando los que ella le tendió y metiéndolos todos en el portafolios -Gracias- murmuró observándole atento; respondió a su sugerencia con un leve asentimiento de cabeza y prestando su brazo para que la menor se sujetara.


No habían avanzado más que algunos metros cuando la cantante insinuó que alguien los observaba -Himouto, no te preocupes... creo que todos los que nos ven deben hacerlo porque me caí recien... eso o porque te reconocieron; eres popular, no debería sorprenderte.- le obsequió una amable sonrisa y continuó avanzando; no iba a negar que se sintió extrañado al ver que la joven se clocaba la capucha -Amm..¿No crees que estás un poco paranoica?- inquirió obteniendo por respuesta el "tomemos un atajo"; Shiro se encontró siendo halado por las calles colaterales del parque -Utau, tranquila, probablemente sólo fue una coincidencia- intentó calmar a la menor viendo el lado objetivo de las cosas. era completamente normal que alguien te observara en la calle y era algo que cualquiera hacía ¿Que tenía de raro el que alguien clavara su mirada por más de cinco segundos sobre ti? Él fácilmente podía detener el andar contrarío, si quería le era posible quedarse inmóvil por más esfuerzos que hiciera Utau en jalarle; sin embargo, habiendo avanzado cerca de tres cuadras, giró su mirada discretamente por encima del hombro y detectó al hombre que, en efecto, estaba detrás suyo desde el parque. habían avanzado en linea recta todo ese tiempo, así que probablemente siguiera siendo solo coincidencia -Gira en la siguiente esquina a la izquierda y cruza la calle- susurró a su hermana sin detener su caminata. Pasados algunos segundos y luego de haber seguido él también sus propias instrucciones, se volvió a evaluar la situación: el mismo tipo de antes seguía tras ellos -Tienes razón, nos sigue...- buscó la mirada celeste de la idol -Entremos al café de ahí, dudo que sea el mismo que tu contaste antes pero seguro es bueno también- sonrió intentando que la más joven mantuviera la calma y entró al establecimiento seguro de que el extraño sujeto no haría nada en un lugar público; llamaría un taxi cuando salieran de ahí.


Dentro de la cafetería, el ambiente era más cálido, las ventanas se empañaban por la diferencia entre la temperatura interior y exterior; el albino se acercó a la barra donde atendían y pidió un frapuccino (no bebería algo caliente, sería demasiado masoquista) -Y para ella un... amm... ¿Que vas a querer, Utau?- inquirió volviéndose a ella, causando en la cajera una risilla -Lo lamento- se excusó aun sonriendo -es que me parecen encantadoras las parejas jóvenes- los observó a ambos y al momento las mejillas del mayor se tornaron coloradas.

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Re: Copos de Recuerdos~ [Priv. Utau]

Mensaje por Utau el Dom Sep 04, 2016 9:44 am

Quizás su hermano tenia razón, puede que en verdad estuviera exagerando, pero aun así, de todos modos su caminar no se detuvo en ningún momento, continuaba apurándose por aquellas calles guiándose por un instinto primario que con el tiempo se volvió su mejor aliado para escapar de los fanáticos con extrema locura de tenerla cerca, pero, al igual que las demás ocasiones donde presentaba molestias, temor o repudio, por mínimo que este fuera, la tranquila voz de Toushirou logro su propósito, serenarla al completo, o por lo menos lo suficiente para que lentamente fuera disminuyendo su velocidad, buscando respirar con la calma que le caracterizaba.


- ¿Eh? ¿Hermano? -parpadeo confundida por la orden del mayor, hacía poco le pidió se tranquilizara y ahora él se veía sumamente preocupado, indicándole virara en determinadas calles, despertando los nervios en la cantante, que si bien buscaba expresar paz en su mirar y rostro, solo temía que por algo en lo que ella no tenía control terminara por afectar a su hermano, tal cual había pasado con sus abuelos anteriormente, sin embargo Shiro no era como la adulta pareja que le crio, el albino sabia defenderse a la perfección, tanto mental como físicamente y a su lado Utau comprendía que no debía temer nada, tan solo confiar como tantas veces antes hizo, dejándose guiar hasta un pequeño café donde finalmente pudo suspirar con tranquilidad, pero aun así la capucha no abandono su cabeza, y su mente se mantenía completamente perdida en aquel hombre mismo que de momento no parecía estar cerca. Puede que fuese un poco exagerada por el asunto, pero su representante le había informado hacia no mucho algunas cartas de un fanático un tanto, intenso, mismas que por una temporada decidió obviarle a la morena para no preocuparle, pero, conforme estas iban en aumento y el hecho de no poder dar con el paradero del fanático seguía presente, acabaron por hacer que confesara la verdad hacia un par de días.


Tal parecía que aquel hombre, y sí, hombre, había adjuntado dentro de dorados y preciosos sobres, no solo poemas y dibujos un tanto mal hechos para la fémina, sino también, unas cuantas fotos de la hada invernal con pequeñas notas en el reverso, mismas que dictaban la hora y lugar, siendo bastante alarmante que inclusive pudiera colarse en sets de filmación donde las campañas publicitarias se habían rodado. Todo fue empeorando al no recibir respuestas por parte de Utau, siendo que era bastante conocido que la chica respondía a sus admiradores, aunque fuera una vez cada tanto tiempo, o mínimamente en alguna red social mediante un pequeño video comentando las cartas leídas para hacer más rápido el proceso, pero con este hombre no sucedía, notándose cuando su última carta traía consigo una grabación de voz que expresaba el enfado y decepción por la falta de noticias de la fémina ante un amor tan puro como el que este tenía, llegando a anunciar que tarde o temprano iría a buscarla para que ambos fueran felices juntos, ya que, estaba más que seguro de conocerle a la perfección y por sobre todo, conforme sus desvaríos seguían en la cinta, aseguraba que si Utau no respondía a un fanático era culpa de la empresa que la tenía contratada y obligaban a que no tuviera una pareja formal para conservar su pureza, cosa que si bien en parte tenía razón, seguía estando totalmente apartada de la realidad.

Por un momento la chica se lamentaba de no habérselo comentado antes a su hermano, pero ni siquiera ella misma terminaba de asimilar ese oscuro asunto, esperando que su representante realmente cumpliera la promesa que le hizo sobre mantenerla segura, a ella y sus cercanos, tras atrapar a tamaño psicópata.


- ¿Pareja? -finalmente volvió a la tierra tras la risa de la mujer, seguida de sus palabras, culminando todo en el sonrojo de su hermano. Con eso la joven simplemente empezó a reírse, tomando el brazo del mayor con cierta comedia en su mirar - No es que seamos una pareja como tal, aunque yo si amo a Shiro-chan con todo el corazón -le sonrió a la mujer y luego a su hermano, besando la mejilla de este ante los suspiros de la mujer, repasando en su mente que deseaba comer - Tarta de queso... tengo ganas de algo dulce -espero que la fémina se marchara a buscar sus órdenes antes de soltar al albino, tomando entre sus manos el portafolios de este, indicándole que iría por una mesa para ambos, logrando conseguir una un tanto apartada, en la parte posterior del local, al lado del gran ventanal que permitía a la gente externa ver a todos aquellos dentro del recinto. Utau solo suspiro, mirando el cristal ligeramente empañado, sorprendiéndose al notar que cruzando la calle, el mismo sujeto que los había estado siguiendo se encontraba, con aquella capucha que no le dejaba ver su rostro a la perfección, pero aun así, logro divisar una extraña sonrisa en sus labios. Poco falto para que gritara, mas sin embargo un camión y el sonido de las ordenes posándose sobre la mesa le hicieron distraerse - Hermano mira ahí -rápidamente señalo el sitio donde lo había visto, pero ahora no estaba nadie, solo el cartel de la parada de autobuses y nada más - O... olvidado Shiro... creí haber visto algo -sin quitar su claro mirar del vidrio, extendió una mano, tomando la bebida de su hermano para sorber con lentitud, parpadeando confundida al recordar que esa no fue su orden, virándose completamente roja al mayor - Lo lamento... pero yo... creo que tengo que contarte algo -suspiro con fuerza, sus pulsaciones se habían acelerado de los nervios, casi podría asegurar el enfado del mayor y con justa razón, pero ella no quería que eso sucedería, simplemente había estado evitando preocuparle por algo que su carrera como figura pública albergaba - Hermano yo... -suspiro largamente, apegando su hombro, brazo y cabeza al frio cristal, esa temperatura le estaba relajando enormemente, pero no bastaba para apartar los bizarros pensamientos de su mente - Tengo un acosador... -confeso regresando su mirar al ajeno, sin moverse de aquella posición que le daba algo de paz, como si ese grueso vidrio le separara no solo del exterior, sino de la realidad - Me entere hace poco... pero parece que lleva algo de tiempo siguiéndome, tiene fotos de la campaña de ropa invernal -si bien actualmente estaban en aquella época tan fría, la campaña la habían hecho hacía por lo menos tres meses, anticipándose a la futura moda poco antes de los cambios climáticos que el consejo de Myr había anunciado con antelación - En la empresa no quisieron preocuparme, y mantuvieron todo en secreto pero... tal parece que mi falta de respuesta a sus cartas lo enfado, y en la última envió una cinta, solo era su voz…  un poco apagada y áspera, como si fumara con regularidad, pero creo que eso no importa… – exhalo un poco de aire, dándose cuenta de que estaba yéndose por las ramas  - Dijo que seguía confiando en mí, porque me conoce mejor que nadie y por eso, tiene la idea de que la falta de respuesta a sus muestras de amor se deben a que me mantienen confinada a no tener ningún tipo de relación amorosa, cosa que no es cierta... mi agente no haría eso, solo procura no buscarme papeles románticos, pero jamás me negó tener un novio... sin embargo él cree eso, por ello dijo que intentaría rescatarme para que seamos felices juntos -cerrando sus ojos, la fémina bajo aún más la capucha de la caperuza, como si con ello pudiera protegerse, tal cual hacía en su hogar, buscando resguardo entre las mantas, pero en esos momentos no tenía nada similar, solo estaban ella y su hermano de quien aún no oía respuesta ni tampoco se atrevía a mirarle - Onii-sama... lamento traerte problemas -se abrazó a sí misma, apretando sus enguantadas manos sobre la piel de sus brazos, mirando la rebana de pastel como si eso fuera el mas grandioso espectáculo de magia jamás diseñado, aguardando la respuesta de su hermano ante tamaña declaración.


Para Utau su familia lo era todo, tanto sus abuelos como su hermano mayor, en especial luego de la perdida de sus padres, pero, por ese gran amor estaba dispuesta a dejarlo todo con tal de que, su seguridad jamás peligrara, arriesgando la propia de ser necesario.

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Re: Copos de Recuerdos~ [Priv. Utau]

Mensaje por Toushirou el Vie Nov 04, 2016 8:18 pm

Intentó tragarse toda la vergüenza pero eso sólo se le dificultó al recibir el beso en la mejilla -U..utau- dijo el nombre de la menor en un murmullo apenado mientras hacia lo posible por ignorar las miradas picaras de la dependienta. Aguardo unos momentos su pedido permitiendo para ello que su hermana se adelantara a escoger mesa; sujetó con una mano su frappuchino y con la otra el curioso plato que llevaba la tarta de queso de la cantante -Aquí estan las cosas y...- dejó de hablar pues la pelinegra le pidió se fijara en algo al exterior del local -¿Uhmm? de acuerdo...- no había nada en el punto que ella señalaba y eso le extrañó: la joven hada tenía un aspecto de quien ha visto un fantasma y eso llegaba a preocuparle. Su vista permaneció fija en la acera contraria intentando descubrir si acaso el sujeto que les seguía desde el parque estaba ahí y había causado esa reacción en Utau. No descubrió nada asi que volvió  a centrarse en la bebida sobre la mesa.. más bien, la bebida que antes había estado en la mesa, pues ahora la cantante la tenía en las manos y bebía de ella como si fuese su propio pedido. Aquello confirmó las sospechas del albino: algo tenía exageradamente preocupada a su hermana menor --¿Utau?- la llamó buscando llamar su atención, cosa que consiguió con facilidad. Asintió a las palabras de la menor con respecto a contar algo; ya lo sabía, era más que obvio pero quería que ella hablara. Su silencio se extendió por minutos en los que su bebida no volvió a ser tocada y sus ojos no se apartaron de los claros orbes ajenos que denotaban cada vez más temor con respecto a la tétrica anécdota que estaba siendo relatada ¿Un acosador? ¡debía haberlo supuesto!


El dragón helado suspiró con cierta pesadez... estaba cansado de ese tipo de personas imbéciles que, apoyadas en un fanatismo y supuestos "sentimientos puros" se atrevían a cometer atrocidades contra la vida y privacidad de una persona... y no cualquier persona, eran la vida y la privacidad de SU preciada hermana menor -Ese tipo...- murmuró en baja voz apoyando ambos codos sobre la mesa y entrelazando sus manos frente a su boca, apoyando los labios en los nudillos del par de dedos índice. Sus cejas estaban inclinadas hacia abajo y formaban un pequeño par de arrugas justo a la mitad de su frente: estaba reflexionando todo lo dicho por la pelinegra que, al haber revelado el "gran secreto", se ocultaba bajo la capucha y abrazaba como si fuera la persona más infeliz del mundo -Utau, deja de hacer eso- pidió serio mientras se ponía de pie y, sin el mayor esfuerzo, colocó su silla junto a la de la joven -Deja de actuar como si estuvieras sola en la situación- su mano se posó sobre uno de los hombros de la chica intentando darle algo de apoyo; seguramente estaba asustada y creía el se iba a enfadar -Aunque... Debo decirte que no estuvo bien eso de guardar el secreto. debiste decirme en cuanto inició el problema para cortarlo de raiz- suspiró sujetando su frappe para darle un sorbo mientras ideaba alguna solución -Cuando lleguemos a casa, necesito que me des la cinta que dices te han enviado, también las cartas que seguramente deben tener alguna pista...- se llevó la diestra a la barbilla reflexionando un momento. Si no encontraban al idiota que tenía la tranquilidad de su hermana en la palma de la mano, el se encargaría de hacerle ver su suerte. Pensando en eso, su mirada se desvió de nuevo al exterior observando al otro lado de la calle al mismo sujeto de antes; fingió no haberlo visto para o preocupar a Utau aún más asi que solo bebió un poco más y centró su vista en la cantante -Utau... ¿esas cartas han llegado por correo? ¿o las han dejado en algún lugar específico que tu frecuentes?- inquirió aquello un tanto curioso: si llegaban en conjunto con toda la mensajería a la idol, seguramente sería un poco más difícil encontrar al sospechoso, pero si aquello lo habían encontrado los representantes de la joven en un sitio específico, podría aplicar un contraataque y... -Escucha... necesito hablar con tu empresa a la de ya... llámales y pásame el móvil- luego explicaría todo, primero necesitaba hacer algo y ese algo era saber los detalles.


-Oye, tengo una teoría- dijo aquello mientras aguardaba el aparato que le permitiría confirmarla o desecharla -Si el paquete fue dejado en un sitio particular, podríamos hacer que el crea le correspondes pero para ello necesitaré tu ayuda...- la miró fijo a los ojos -Tendrías que grabar una cinta de audio y afirmar estarás esperando a por el en algún lugar- si bien, aquello no era 100% seguro de función, no perderían nada con intentarlo, aunque para ello Utau tendría que poner su parte para sonar de lo más convincente. Todo dependía de lo que le dijeran los representantes de la pelinegra.


Última edición por Toushirou el Lun Dic 26, 2016 4:55 pm, editado 1 vez

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Re: Copos de Recuerdos~ [Priv. Utau]

Mensaje por Utau el Dom Nov 20, 2016 2:41 am

El temor era algo que estaba apoderándose del cuerpo del hada invernal, en realidad temía por lo que podría llegar a suceder con su familia, el que pensaría su hermano mayor, si tan siquiera la seguiría queriendo como ahora luego de enterarse los problemas que podría llevar a su vida, porque, cuanto más lo pensaba Utau, mas se percataba que su presencia en realidad cambiaba la vida de las demás personas, pero, en vez de asociar todo con cambios buenos, en momentos de temor como aquello, simplemente tenía en mente el pesar que podría llegar a producirle a la gente que estimaba.

Si pudiera tener el poder de arreglarlo todo, de solucionar la vida de los demás, o meramente que el mal que parecía perseguirla se quedara a su alrededor sin afectar al resto, como si una burbuja envolviera todo, seguramente aceptaría el trato, sin interesar que solo ella sufriera. Pero, en medio de esa pose tan lastimera, encontrándose debajo de su cómoda y blanquecina capucha, la voz del mayor era un bálsamo, una balsa de salvamento, un algo que le hacía sentir que no estaba sola en medio de todas las tragedias que podría aquejarle. Con Shiro siempre había sido de aquel modo, no podía siquiera recordar que otro ser consiguiera calmarla como él lo hacía, ni sus abuelos, padres, amigos, nadie, y esta vez no era la excepción a la regla.


- Hermano... -lo llamo en voz baja, puede que demasiada, porque Shiro no había dejado de hablar en ningún momento, exponiendo sus ideas y también dándole aquella solicitud respecto a que grabara un audio. La sola idea le había sorprendido, dando un respingo en su lugar, casi arrojando el celular que apenas y saco del bolsillo, debido a la impresión que semejante frase le había dado. Tenía miedo, Utau se sentía como un muñeco de nieve consiente de que el verano pronto llegaría a acabar con su invernal felicidad, pero si su hermano lo decía, si Shiro le expresaba que era lo mejor entonces, y solo entonces, seria capas de tirarse a ciegas a un acantilado, así de grande era la confianza para con él - Está bien... si crees que es lo mejor lo hare -musito aun sin haberse quitado la capucha, agachando la mirada para así, poder ver la pantalla del celular posado sobre sus piernas, estaba llamando al número privado de su manager, porque esa línea era más directa y con mayores probabilidades de que fuera atendida a la brevedad - Hermano... -conforme el celular hacia su cometido, llamar al número contrario, la voz de la cantante intento captar la atención ajena, pero parecía que el mayor estaba demasiado centrado en sus pensamientos - Hermano -lo llamo de nuevo, con un poco más de energía, apegando su faz a la contraria intentando que su voz resonara en los oídos contrarios, pero no espero que la cercanía le jugara en contra, en especial cuando tras virarse el mayor, sus labios se encontraran. Era apenas un roce, un contacto tenue oculto tras la capucha, pero, tan inesperado, tan sorpresivo que el cuarteto de ojos claros, mismos que denotaban su parentesco familiar, se abrieron con algo de sorpresa, la faz de Utau ardía, no sabía qué hacer, tenía en mente que lo mejor era separarse, eran hermanos después de todo, pero su cuerpo se había quedado completamente muerto, incluso su celular acabo por resbalarse de entre sus delicadas manos, haciendo un ruido sordo en el suelo al caer, adornando todo por la voz del manager solicitando saber que sucedía, repitiendo una y otra vez el nombre de la Idol, preocupándose con cada segundo que pasaba sin responder, pero ella no escuchaba aquello, solo podía oír sus palpitaciones acelerarse, sus sentidos estaban tan tensos en aquellos momentos, que un cosquilleo le recorrió cuando por fin se separó de los labios contrarios. Estaba a punto de decir algo, excusarse quizás, ni ella misma podría afirmarlo, pero lo siguiente que sucedió no lo espero, un ruido de cristal rompiéndose había acabado con toda la paz del acogedor café, la ventana que los albergaba del frio que el par de hermanos tanto amaba, había sido rota, provocando que la menor, en un acto de reflejos, se lanzara contra su hermano, escondiendo su faz en la curvatura del cuello contrario, terminando ambos en el suelo ante el impulso, y justo entonces, cuando la fémina elevo su faz para ver qué había sucedido, el rostro de aquel hombre tan sospechoso estaba ahí, afuera del local, mirándola con un desprecio tremendo que solo activo las alarmas en su ser.


Utau conto el tiempo, fueron segundos en que el sujeto había dado unos cuantos pasos para ingresar, partiendo aún más los cristales del suelo al pisarles con sus botas, tomándola con fuerza del brazo, quitándola del cuerpo ajeno hasta tenerla finalmente de pie, frente a frente, marcando su mano sobre su clara piel femenina. La chica simplemente lo miro, cortándosele la respiración al instante conforme sopesaba que hacer, quizás golpearle, gritar o correr, pero antes de poder hacer cualquier cosa, el sonido de las sirenas de policía acercándose, logro que el sujeto de nombre desconocido le soltara antes de empezar a correr, alejándose de aquel sitio que representaba un peligro para él, dejando atrás a una asustada joven quien ahora más que nunca, no tenía la menor ida de que era bueno o malo hacer, solo se dejó desplomar de rodillas al suelo, mirando la ventana aun destrozada, sintiendo la brisa invernal mover sus cabellos.

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Re: Copos de Recuerdos~ [Priv. Utau]

Mensaje por Toushirou el Lun Ene 16, 2017 8:39 pm

El albino estaba completamente sumido en sus pensamientos y repasaba sin descanso una y otra vez los planes que podría llevar a cabo para evitar que su preciada hada invernal continuara sufriendo. No lo permitiría… desde que ambos eran infantes el mayor se había esmerado en alegrar todos y cada uno de los días de la pelinegra con tal de hacerla olvidar las desgracias que había vivido con la pérdida de sus padres; ningún niño merecía pasar sus primeros años con cargas  de consciencia de ese tipo…


Shiro” ¿Utau le llamaba? ¿Cuánto tiempo llevaba haciéndolo? Sin pensárselo mucho e intentando volver al presente que compartía con la fémina se volvió a ella, no contando con que la menor estaría tan cerca suyo, al grado en que sus narices estaban casi entrecruzadas y los labios ajenos rosaban la superficie de los suyos. El rubor subió de inmediato a sus mejillas pero el abogado no encontraba como apartarse de la chica que parecía tener la misma vergüenza y parálisis que él… un par de segundos trascurrieron con el corazón del dragón latiendo frenéticamente al grado de casi querer saltar de su pecho hasta que finalmente consiguió recobrar el sentido para apartarse -Lo siento… no pretendía acercarme t..tanto- la pálida piel de la mano que cubrió su propia boca se notaba todavía mas clara en contraste con el rojo carmín que teñía sus mejillas y nariz. El muchacho iba a decir algo más cuando un ruido contundente llenó el lugar al tiempo  que el aire frío del exterior se colaba dentro. No fue consciente del momento en que Utau le empujó al suelo, tirando la silla en que se encontraba por el impacto y acabando por, instantes después, recibir una corta lluvia de cristales en las manos que habían quedado sujetando la espalda de la menor en una especie de abrazo. ¿Quién lo diría? Era la segunda vez que estaba en el suelo  en un corto periodo de una hora… se había golpeado la cabeza con silla perteneciente a una mesa cercana y sentía un pequeño hormigueo en la parte de la nuca - Ahh… - llevó la zurda a la parte que le dolía y frotó por sobre su cabello, revolviendo el mismo, poco antes de sentir que el peso de su hermana se apartaba de su abdomen. Entreabrió los ojos y no supo a ciencia cierta quién era el que sujetaba a la azabache por una de las muñecas y… espera… ¿Por qué carajo alguien se estaba atreviendo a tocar a su hermana al grado en que la cara de pánico en ella parecía incrementarse? Irguió el cuerpo dispuesto a interponerse entre el extraño y ella pero aún no se había puesto de pie cuando las sirenas policiales hicieron su aparición auditiva a distancia, cada vez más cerca.


-Utau…- murmuró el nombre de la  menor antes de terminar por levantarse, no aguardando ni siquiera un segundo antes de emprender la persecución del fugitivo que, según intuyó, era el mismísimo acosador que tanto tenía acomplejada a la cantante. Le perdió de vista por apenas unos segundos pero no le fue díficil identificar las chispas que  destellaban en cada aparato electrico por el cual suponía pasaba el hombre en cuestión ¿Un elemental eléctrico?  Ellos tenían cierta ventaja si de velocidad se trataba y justo  por ese motivo Toushirou no lo pensó dos veces antes de intentar alcanzarle, sacando para ello el par de alas que rara vez solía mostrar con el objetivo de eliminar la diferencia de trayecto entre ellos -¡Detente!- le gritó sin disminuir el ritmo - Para ahora mismo o las consecuencias serán peores; alt…- Dejó de hablar cuando percibió un destello dirigirse a él y esquivó justo a tiempo la bala que el otro había apuntado al centro de su estómago -Ese maldito…- aceleró el vuelo en lo que pudo y a lo largo de los siguientes momentos se dedicó a esquivar más disparos; al parecer el acosador estaba realmente empeñado en deshacerse del él ¿Por qué? No fue necesario que se estrujara demasiado los sesos… el “beso” antes aquel hombre no se había manifestado de forma violenta, su molestia pareció llegar a partir del roce accidental que existió. ¿Tan enfermo era el fanatismo del sujeto? La repulsión le invadió pareciendo llegar desde la boca de su estómago, convirtiéndose en pura ira cuando recordó que momentos antes aquel sujeto había intentado lastimar a Utau.

Dos disparos mas sonaron en el aire, siendo esquivados con facilidad por el albino que cada vez disminuía mas la distancia con el segundo -Te tengo…- se dejó caer en picada para atrapar al hombre cuando lo vio en una de las plazas del parque, un terreno despejado en el que pudo aterrizar tumbándolo -¡No te resistas!- obviamente el otro no hacia caso a la instrucción e intentaba apuntarle con el arma otra vez, debiendo el dragón apartarse cuando sintió una corriente  atravesarle el cuerpo -Tsk… maldito… ¿Tienes el descaro de acosar a una chica por tanto tiempo y luego intentar robarla para luego huir sin ma..- no terminó, pues el otro estaba atacándole de nuevo, alegando cosas sobre su falta de entendimiento con respecto al amor verdadero y puro que el sentía. Shiro no podía perder tiempo, aún si no podía retenerlo por su cuenta, debía hacer tiempo hasta que la policía se aproximara hasta allá. Espero que al menos hubieran sido capaces de seguir el rastro de pólvora por donde el otro había pasado.


Última edición por Toushirou el Mar Ene 31, 2017 4:52 pm, editado 1 vez

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Re: Copos de Recuerdos~ [Priv. Utau]

Mensaje por Utau el Mar Ene 31, 2017 3:53 pm

El temor, los nervios, el no saber qué hacer en momentos como aquel, todo eso era parte de la mente de Utau conforme aquel hombre la estaba sosteniendo, poco antes de escapar del lugar, devolviéndole la paz a la chica quien creía que todo terminaría en ese momento, pero no, sus claros ojos se abrieron con impacto, mucho más que el día en que le anunciaron que tenía un acosar, incluso el temor que ahora profería era más grave que el que tuvo cuando ese sujeto la sujeto por la fuerza con claras intenciones de llevarse a quien sabe dónde, y todo era porque su hermano había salido en la misma dirección de aquel sujeto, su tan querido Shiro estaba buscándolo, intentando parar aquello que le flagelaba al hada invernal.

Utau podría soportar muchas cosas, porque aun cuando ella no lo supiera, era más fuerte de lo que aparentaba, sin embargo, su mente y corazón estaban de acuerdo en el hecho de que perder a su hermano mayor no estaba a discusión, simplemente no podría tener una vida sin él a su lado, eso sería igual a que la noche y estrellas estuvieran dispuestas a perder a su luna, porque Shiro era eso para Utau, un astro que iluminaba sus noches, rodeado por cientos de joyas celestiales, pero brillando más que el resto. Ella lo amaba y de ello estaba segura, pero nunca supo el grado al que ese amor había llegado y posiblemente aún no estaba del todo consiente, pero por ese amor era que sus manos tocaron los cristales rotos para levantarse, sin interesar que algunos de los mismos se hubieran incrustado en su blanca piel, provocando ligeros cortes de los cuales gotas de sangre estaban saliendo, y de los cuales el dolor era nulo debido a la preocupación, por ese amor era que ahora corría sin detenerse, sin importar que el claxon de los autos que por poco colisionaban contra ella estuvieran haciendo un notable ruido, alertando a la policía del camino por el cual el fanático loco estaba dirigiéndose.

Utau no pensaba, no quería sentir nada, solo tenía aquella ferviente necesidad por salvaguardar la vida de Shiro, lo necesitaba para continuar con su propia vida, porque sin él, su corazón se detendría en menos de un segundo.


- ¡Detente! -el grito del hada fue potente, sus cristalinas lagrimas parecían heladas perlas que no dejaban de resbalar de sus suaves mejillas, sus manos manchadas con su propia sangre estaban sujetas a la tela de su vestido, dejando ahí los cristales que antes se habían incrustado, pero eso no detuvo la marca carmín que había dejado sobre la fría nieve, que seguramente en conjunto con el aroma a pólvora marcarían un buen camino para las autoridades, pero eso ahora no tenía sentido en la mente de la menor, quien solo podía intercalar su mirada entre su hermano y aquel hombre. Shiro estaba en el suelo, Shiro estaba siendo lastimado por aquel hombre que le perseguía, todo era su culpa y lo sabía, quizás si jamás se hubiera convertido en un idol ese tipo de cosas no sucederían, pro lo había hecho sin pensar en los riesgos, había puesto su propia felicidad sobre la seguridad de los demás, incluso la de su hermano quien no hacia otra cosa que intentar verle sonreír día a día, desde que había llegado a su vida, y era por él que la opción mas lógica en su cabeza era rendirse para evitar que siguiera peligrando - Déjalo... solo déjalo en paz de una vez Toushirou -no quería ver la cara de su hermano, pero estaba segura de que la impresión de su faz, debería ser muy similar a la del hombre quien estaba sobre su cuerpo, y sobre él cual, los ojos de Utau estaban clavados, intentando de alguna manera hacerle entender que se iría con él, que todo estaba bien y lo mejor era dejar las cosas tal cual estaban - Solo... deja todo esto Shiro, se acabó... -sus palabras carecían de potencia, de felicidad e incluso de mando, pero la seguridad con las cuales las decía era única, solo deseaba que su hermano se alejara de todo el asunto, porque esta vez seria ella quien lo resolvería - Ahora vámonos ¿Si? Nadie nos detendrá -la mano de Utau se había elevado, ofreciéndosela al sujeto que era causante de aquel gran temor, sus oídos intentaban omitir cualquier sonido externo porque si su hermano le decía algo, simplemente no deseaba ser consiente de aquello, y su sonrisa temblorosa buscaba darle confianza a quien buscaba ser su captor, y quien seguramente la utilizaría como una pequeña muñeca a la cual manipular a gusto y placer, pero por Shiro, por su seguridad, realmente no le importaba - Anda... -insto de nuevo, viendo como el sujeto se levantaba de una manera completamente perdida, era igual a un muerto vivo, completamente hipnotizado por su nueva presa. El hada deseaba correr, quería irse rápidamente del lugar, sobre todo en cuanto la mano ajena se había extendido, casi rozando sus dedos, logrando que la chica cerrara los ojos, despidiéndose mentalmente del hibrido de dragón, porque no estaba segura de que pasaría una vez se fuera con aquel sujeto, sin embargo, contra todo pronóstico, un sonido seco le obligo a mirar que estaba pasando, no viendo al fanático de pie frente a ella, sino en el suelo, siendo inmovilizado por policías que finalmente habían hecho acto de presencia en el sitio. Por un momento sus piernas flaquearon, casi se derrumbaba en ese mismísimo instante, pero no lo hizo, su voluntad fue más rápida, dirigiéndose hacia donde estaba su familiar, arrodillándose frente a él con s mirar notablemente humedecido, su cuerpo temblaba debido a la situación misma, y su corazón latía con tanta fuerza que parecía se iba a salir - Shiro... -lo llamo con voz nasal, muchos pensarían que la idol lo hubiera abrazado, que se arrojaría a sus brazos disculpándose o que incluso solo lloraría sobre el pecho masculino, esperando ser consolada, pero quien lo creyera estaba completamente equivocado. La mano se Utau se había elevado en el aire, golpeando con fuerza la mejilla ajena, tiñéndola de rojo ante la fuerza impartida - ¡No se te ocurra volver a hacer algo como eso en tu vida! -sus pequeñas manos formaron puños, los cuales empezaron a golpetear en el pecho de su hermano una y otra vez, no podía decirse que le lastimaba, ya que la fuerza era casi la de un gatito, estaba demasiado conmocionada como para golpearle en serio, pero ese acto era un reflejo, una manera de dejar salir sus emociones en conjuntos a las palabras y lágrimas - ¡¿Quién te crees que eres tú?! ¡No eres un policía! ¡Eres un abogado! -rápidamente sus puños sujetaron la ropa del varón, y su mirada busco la ajena - ¿Que hubiera... que hubiera hecho yo si te pasaba algo? No estas entrenado para estas cosas ¡No vuelvas a hacerte el héroe! -nuevamente su mirada bajo, conforme su rostro se escondía en el pecho ajeno, y sus manos pasaban de su pecho a su espalda, sujetando fuertemente sus prendas, abrazándose a él como si fuera el mayor tesoro que tuviera en la vida, porque la realidad era esa - Baka... baka baka baka -no podía dejar de regañarle, necesitaba hacerle entrar en razón fuera como fuera - En serio... eres un baka onii-chan... -rara vez Utau utilizaba el chan, principalmente porque respetaba tanto a su hermano que el sama se le hacía más digno, pero, habían ocasiones, como aquella, donde el albino actuaba con tan poca lógica que rebaja el grado de respeto por él - Te prohíbo arriesgarte de este modo... porque yo... yo no podría vivir si algo te pasara -lentamente su voz empezaba a apagarse, sus sentidos volvían a la normalidad, pero su corazón no estaba quieto, sencillamente no podía contener aquello que era tan evidente y al mismo tiempo tan prohibido para ambos - No puedes dejarme sin importar nada... debes quedarte para siempre conmigo, me lo habías prometido antes ¿Recuerdas? -su faz finalmente se despegó del pecho ajeno, su frente se acomodó sobre la del mayor y sus ojos estaban perdidos en los ajenos, completamente sumidos en su mundo sin siquiera haber caído en cuenta todo lo que pasaba alrededor - Tienes que cumplir tu promesa sin importar nada... y si no la cumples te obligare Shiro, porque yo... onii-chan... yo te a... -sus palabras se vieron cortadas por el grito de un policía quien preguntaba si estaban bien, logrando que la idol se separara, levantándose finalmente, solo para pedir que revisaran a su hermano conforme empezaban a interrogarla sobre lo acontecido, habiendo cortado aquella escena entre ambos que no se sabría si a la larga o corta volvería a poder repetirse, pero eso solo el tiempo lo diría.

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Re: Copos de Recuerdos~ [Priv. Utau]

Mensaje por Toushirou el Sáb Abr 29, 2017 5:50 am

En ese momento podía sentir su mente perdiéndose dentro de un remolino gigante; su lucha con el fugitivo no se detenía y a cada momento tenía que buscar más fuerza en su interior, pues las constantes corrientes de electricidad recorriéndole el cuerpo lo estaban debilitando en consideración. La electricidad se sentía caliente y era más que obvio que el hielo y el calor no se llevaban bien. Le llevó un poco más de tiempo del planeado intentar someter al extraño, que parecía no dar brazo a torcer en aquello, cosa que se denotó cuando, de un momento a otro, el híbrido estaba acorralado contra el suelo... o al menos lo estuvo por un par de segundos. El albino se daba cuenta de algo que no hacía mas que ponerlo aún más nervioso: Utau estaba acercándose al lugar. No iba a permitir que ella saliera dañada, no lo toleraría, volvió a la batalla contra el acosador mientras escuchaba el repentino grito de su hermana menor; un nudo se formó en su garganta al distinguir el tono de voz que usaba la chica: sonaba como si estuviera sumida en una horrible desesperación. Estuvo por decir algo, hablar con ella para que se tranquilizara, pero cualquier palabra se desvaneció en el vacío en cuanto descubrió que la instrucción "Déjalo en paz" iba dirigida a él.


-....¿Utau?- la miró como si acabaran de romperle un trozo de madera en la cara, confundido y a la vez preocupado. ¿Que cosas estaba diciendo? ¿Se iba a ir con aquel enfermo? Apretó los puños, apenas reaccionando  cuando su adversario se apartó de la pelea y se aproximó cada vez más a la cantante. No terminaba de comprender lo que estaba sucediendo... ¿era el adiós para su preciada hada de invierno? No fue necesario que hiciera nada además de levantarse, la policía se encargó del resto apenas llegó al lugar, sometiendo de inmediato al sospechoso y asegurándose rápidamente de que no hubiera heridos por el incidente. Shiro solo fue consciente de lo que sucedía a su alrededor cuando la bofetada de la pelinegra dio de lleno en su mejilla; no respondió nada, sólo se dejo "golpear" un poco mas y cuando finalmente la sintió detenerse, estiró los brazos alrededor del cuerpo de ella. Podía sentirla tan pequeña y tan asustada a la vez... no podía creer que hubiera estado a punto de entregarse voluntariamente -Para empezar...- finalmente consiguió que sus labios articularan bien las palabras -No soy abogado.. soy criminólogo... y en parte un detective, así que se defenderme.... - le buscó la mirada mientras acariciaba sus cabellos con suavidad -Y no intentaba hacerme el héroe... yo quería ser tu héroe... Utau, escúchame: no importa que tan difícil sea la situación o cual sea el riesgo que deba correr. Te mantendré a salvo, lo juro por mi vida.... del mismo modo que tu dices no poder vivir si algo me sucede, yo no me perdonaría quedarme sin hacer nada mientras tú sufres- la miró con fijeza, asintiendo cuando la promesa de permanecer juntos  fue recordada por ella. Sonrió, estaba feliz y tranquilo de que aquello no hubiera pasado a nada mas problemático; las palabras que ella pronunció al final le dejaron completamente sonrojado, aunque aquel tono en su rostro pudo disimularse gracias a la inoportuna interrupción de la ley local.


Mientras su hermana menor era interrogada, el permanecía algunos pasos detrás, siendo revisado por un paramédico que viajaba con los oficiales. Sus músculos estaban recuperando la fuerza luego de los continuos ataques eléctricos de momentos antes, al menos la mayoría. Había aún un musculo que permanecía tan exaltado e inquieto que el albino comenzaba a preocuparse, aunque no de la mala manera por completo. ¿Que se podía hacer? Shiro no iba a preguntar al doctor el porqué de aquellas extrañas palpitaciones dentro de su pecho cuando pensaba que tenía a la mejor hermana del mundo.

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Re: Copos de Recuerdos~ [Priv. Utau]

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