Unas palabras por un trago -Priv. Ramza-

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Unas palabras por un trago -Priv. Ramza-

Mensaje por Invitado el Lun Jul 04, 2016 11:08 pm

Tras la muerte de su padre, Kurenai tuvo bastante tiempo para pensar que era lo que había hecho hasta ahora, y encontrándose siempre de frente contra alguna pared, se percató de que siempre estuvo huyendo, de alguna u otra manera evitando de cualquier forma posible la confrontación familiar, faltó al funeral de su madre, al funeral de su tía, y ahora, su padre había muerto, quién sino él podría hablar con ella? Si ya estaba muerto, cuál era el caso de seguir huyendo? Como heredera del cabecilla tendría que ser ella quien liderará a su familia, sin embargo nunca tuvo ese rol natural de líder, consideró mucho el volver a su hogar, pero no tenía caso.

Ya no había nadie para recibirla.

Si, tenía primos, tíos, hermanos… bueno, estaba la media hermana que desconocía, aquella que su padre finalmente admitió tener en su última carta, sin embargo no era lo mismo, además de Victor nadie era especialmente unido a ella, volvería sólo para ser vista como un desconocido, y sin ser capaz de guiar a su familia sería nada más y nada menos que un estorbo. Su tarea ahora ya no era dar marcha atrás, sino, actuar sigilosamente a través de las sombras, no estaba sola del todo, tenía a Iker, a Cabel, a Kurogame, y en algunas ocasiones Andree también se ofrecía a ayudar, si bien había un nuevo licántropo incorporado a su vida, ésta no era de prestarle atención a menos de que discutieran.

El caso era, que las investigaciones de Cabel la habían llevado a un bar sin compañía, quería demostrarse a sí misma que no necesitaba recurrir a la fuerza por un poco de información, según le dijo el vampiro, aquel elemental de fuego que rastreó era un ex – seguidor de Thomas, sí, el asesino de sus parientes, si ya no estaba de su parte sería estúpido desaprovechar la oportunidad, cierto? Por tanto la joven se dirigía dispuesta no a aliarse con él, por supuesto que no, sería absurdo creer que estaría de su parte, lo más probable es que se encontrase en un punto neutro donde le daría totalmente igual el problema que tuvieran, y eso, si que era para obtener algo.

Y allí estaba, ella frente a él mirándolo tomar un trago tras otro, sacándole jugo a que ésta ofreció a pagar su cuenta sólo por algunas palabras que pudieran dirigirla al paradero de su enemigo, si algo sabía, es que si mató a su padre, no lo habría logrado fácilmente pues su padre no por nada era el líder, así que si el otro sobrevivió debía estar muy mal herido, una ventaja para ellos, aunque ella no fuese capaz de hacerle frente, sabía de alguien que apreciaría de más la información, porque la primera víctima después de la masacre Hasegawa fue Cory Kaito, padre de 3 niños y también maestro y al mismo tiempo pariente por haberle heredado su sangre a Nathalia, la que aparentemente ningún otro Ryuutarou reconocía como igual, ella sí que podría contra él.

Suspiró pesadamente mientras lo veía embriagarse.
–Oye, esperaba la que me dijeras lo que sabes antes de que perdieras la conciencia.- ‘Estúpido’ pensó. –Así que nada, deja de beber y sólo habla.- Tomó el otro vaso que sostenía el contrario para apartarlo de él haciéndole saber que no podría continuar bebiendo sino le decía lo que quería. –Sino dices nada, te dejaré aquí y pagarás todo.- Rodó sus ojos y bufó; Lleva una bata blanca que le cubría todo el cuerpo más no la cabeza, debido a que tenía gorro pero no le gustaba usarlo, debajo de éste tenía unas botas blancas de cordones, y un vestido blanco, no llevaba armas, pues no iba con intención de matar y en caso de ser así, no las necesitaba.
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Re: Unas palabras por un trago -Priv. Ramza-

Mensaje por Ramza el Vie Jul 08, 2016 4:58 am

La repentina integración del  licántropo sin apellido a la familia Ryuutarou en realidad le había sentado un poco mal al lobo, el cual aún batallaba en comprender a los integrantes de aquella disfuncional familia, era casi como si cada uno estuviera en su pequeño fragmento de mundo y se unieran solo para interactuar esporádicamente o cuando estos requerían del otro, como una relación de conveniencia mutua en la cual se peleaban si se encontraban pero en casos de problemas se ayudaban mutuamente, era complicado e incluso el lobo que intentaba ser agradecido batallaba al sentir la frustración de que sin importar que hiciera, este no era parte de aquella familia.

El joven de cabellos azules había buscado la manera de valerse por sí mismo, no pensaba ser un estorbo para aquella familia y no adoptaría un apellido prefería ser solo “Ramza” aunque esto causara que fuera mirado como si se tratara de un bicho raro o alguien que mentía, pero no le daba realmente tanta importancia a la opinión de los demás, las pocas opiniones que le interesaban eran aquellas de los seres que apreciaba o valoraba como era el caso de la doncella que habitaba la mansión donde se alojaba, para desgracia del licántropo este había tenido una discusión con aquella chica por una tontería, no comprendía si le agradaba darle la contra y pelear para integrarlo en la mansión… o solo era una pesada que era incapaz de tratar de manera cortes a los demás… igual el no pelearía con ella, tampoco le daría la razón cuando sabía que no la tenía, y no fomentaría su comportamiento orgulloso “Tonta” pensó para sí mismo mientras trabajaba en un bar de la zona donde no le cuestionaron demasiado, simplemente apreciaron que era un joven amable, con disposición a servir y trabajar, y un gusto particular por la música.

Aquella noche el licántropo se le había autorizado usar un pequeño escenario donde bien cabía apretado un pequeño grupo de tres personas, el encargado un hombre robusto el cual había comenzado a tomarle aprecio al moreno, había tenido un problema con una banda que vendría como invitada, pero cuando estos pusieron sus demandas y comenzaron a exigir más y más este molesto termino mandándolos por un tubo dejando un gran bloque disponible, por lo que menciono esto al licántropo el cual entusiasmado acepto, dejando que este fuera a un cuarto tras la barra donde habían unas vestimentas así como instrumentos, dejándolo libre de sus responsabilidades de mesero para que se alistara.

El joven escucho una conmoción pero esto no detuvo al licántropo que espero a que se apagaran las luces salió a aquel pequeño escenario portando una camisa de manga corta y un pantalón de tela color café, mirando a todos aunque la luz directa a los ojos le impedía ver realmente a la audiencia, solo podía ver al encargado que lo miraba esperando que este realmente lo sorprendiera, por lo que este al no tener una banda que tocara los demás instrumentos, solo porto la un violín y tenía a sus pies una guitarra eléctrica… lo primero que haría sería mostrar su talento y luego tocar música adecuada para el ambiente,  “Espero esto funcione” Pensó mientras colocaba un montón de repetidores, y tomo el violín para comenzar con gentileza, comenzando una serie de pasos que realizo de manera suave como si fuese un ritual, estando realmente nervioso al ser su debut como amateur, sin siquiera presentarse o decir nada, el joven suspiro y cerró los ojos colocando con cuidado el instrumento en su cuello y comenzó a tocar una agradable melodía la cual al inicio desconcertó un poco ya que no tenía sentido que tocara algo así sin acompañamiento pero cada vez que terminaba y accionaba el repetidor, la música comenzó a tomar vida, en una agradable Melodía que enmudeció a aquellas personas.

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Re: Unas palabras por un trago -Priv. Ramza-

Mensaje por Invitado el Sáb Jul 16, 2016 7:43 pm

-Adelante, tómalo.- Mencionó aquel hombre frente a sí, retándola a tomar aquel vaso que ella le había retirado; Kurenai alzó una ceja, puesto que no era buena bebiendo, y esto no es algo que supiera, pues en toda su vida bebió algo con alcohol, su tolerancia era totalmente nula, casi podía decirse que el aroma ya estaba embriagándola, cómo reaccionaría a esa dichosa bebida? Incluso pensó que podía contener alguna clase de veneno… vale, que era muy desconfiada cuando de conseguir algo de alguien que no conoce, se trata, puede parecer innecesario mencionarlo, porque todos en cierto punto lo son, no? Pero el caso con Kurenai es que es tan confianzuda con otra clase de extraños, que esto sería una rara situación en todo aspecto de la joven, quien diría que podía sentirse desconfiada ante alguien que no conoce? Hace cuanto no sucedía algo así? A saber.

Música empezó a sonar, dirigiendo sus ojos, de reojo al escenario, reconociendo de una a la persona que se encontraba ahí, Ramza… Vaya, con que era ese sitio al cual iba a trabajar, la vampiro chasqueó su lengua y pensó ‘cómo si me importará’ que, aunque no lo dijera en voz alta e intentase acallar sus pensamientos, era totalmente lo contrario, claro que pensaba en eso, hasta llegó a sentir celos de la clase de chicas que le tocaría… atender? servir? cuál era la mejor palabra para no hacerla sentir peor, aun si eso representaba sólo llevar pedidos a las mesas, o tocar como ahora lo hacía, no le gustaba aquel hecho, eso le hizo apretar un poco aquel vaso entre sus manos y esta vez sin meditarlo lo llevó a sus labios para tomar de una ese líquido que quemó su garganta.

-Listo, estás feliz?- Devolvió el vaso a su acompañante quien, pidió otro más, mirando a la joven; Pocos fueron los minutos que pasaron antes de sentir dar vueltas a su cabeza y no tener control de lo que hacía o decía, así era el caso que hasta estar sentada de forma recta le costaba, recostó su frente en la fría marquesina de aquella mesa para dos, con los ojos llorosos; No por sus celos, no porque aquel individuo no mencionará nada de lo que tenía menester saber, sino por las fuerzas que estaba conteniendo para no vomitar por el asqueroso olor de cigarrillo que empezó a captar no muy lejos de ella. –No puedes salir de aquí, tú… tú, tú… si, tú el que está fumando!.- Levantó su rostro y miró a ese muchacho del cual desconocía todo y le hablaba con semejante tono atrevido y más encima maleducado, obviamente el muchacho sólo se mofó de ella, aunque fue una pésima idea, la vampiro tomó nuevamente el vaso de ese hombre a su lado para arrojarlo contra él y tuvo una suerte excelente, ambos, de hecho, de que no le hubiera dado. El vaso se rompió y su sonido alertó de una ebria conflictiva, sí, Kurenai, joder, si Victor pudiera verla, hasta pena sentiría de esa escenita.

Aquel desconocido no le importó ver su trago caer al piso con todo y vaso, estaba disfrutando totalmente de ello, no pensó que se pudiese poner a ebrio a alguien tan pronto, representaba una verdadera fortuna aquello, a menos de que se pusiera agresiva contra él, entonces todo indicaría una retirada, y tener que pagar todo lo que había consumido, lo cual tenía casi una cifra de cuatro números, oh, no, eso si que no.
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Re: Unas palabras por un trago -Priv. Ramza-

Mensaje por Ramza el Lun Ago 01, 2016 11:08 pm

Ensimismado en la música el lupino continuo con aquella melodía, el ambiente era ameno y comenzaba a llamar la atención del público lo cual era realmente grato, la poca luz que iluminaba el establecimiento descendía sobre el haciendo que su sombra se proyectara en diversas direcciones, y la segadora luz impedía que este viera que sucedía en aquel lugar, siendo totalmente ignorante de lo que hacia la joven vampiresa que había mostrado caridad y a la cual este había comenzado a tener cierto aprecio el cual le era complicado describir “Esto se siente bien” Poco a poco el hombre comenzó a dejar atrás el nerviosismo y se perdió en las vibraciones de aquel instrumento, perdiéndose entre las notas que tocaba hasta que un estrepitoso sonido irrumpió su tranquilidad, si bien su vista no le permitía ver más allá de las luces, el sonido de un vaso quebrándose lo alerto, haciendo que este inconscientemente volteara a intentar ver quien había causado aquello.

La música continuaba viajando a través del lugar, sin detenerse ya que no pensaba desaprovechar aquella oportunidad que el jefe le había otorgado, toco con más pasión, aumentando el ritmo “Espero que se calme esa persona” Sus pensamientos eran un tanto egoístas, si bien no deseaba mal a aquella persona, la verdad no deseaba que atribuyeran esa clase de conducta a su música, o bien que arruinaran el ambiente de los demás clientes ya que eso sería lo que determinaría si el joven volvería a tocar o no en ese establecimiento. Cuando finalmente la canción termino este pudo ver a una chica no muy grande levantarse un poco entusiasmada, invadiendo el pequeño escenario y casi lanzándose para intentar propasarse con el licántropo el cual rio un poco nervioso bajando el violín y arco para mirar a un costado al dueño que mandaba a alguien de seguridad por alguien que no reconoció hasta que la chica casi plantaba un beso en el canino  que se hizo para atrás más aun así esta dejo la marca de su lápiz labial en el cuello del licántropo “¿kurenai?” Tras eso volteo a ver a la chica a la cual aparto con despecho — Creo que se confundió de persona — Menciono con una voz un tanto irritada.

El jefe del lugar se percató de lo que estaba sucediendo, y contemplo que era lo que estaba a punto de hacer el licántropo el cual antes que siquiera el guardia del lugar tocara a Kurenai, este le torció el brazo lastimándolo un poco — Ni te atrevas, este es problema mío — Comento dispuesto a abordar a la chica, acercándose a la vampiresa — ¿Kurenai que está pasando aquí? — Cuestiono un poco incómodo al ver lo que estaba pasando, pero cuando esta respondió no pudo evitar notar el aroma a alcohol tenia de aliento  para luego voltear a ver al hombre que acompañaba a “Su dueña” entrecerró los ojos y miro respiro profundamente para intentar captar el aroma del hombre en caso de tener que enfrentarse a el para ponerlo en su lugar por intentar sacar provecho de aquella chica que le gustaba — ¿Cuáles son tus asuntos con la chica? — Cuestiono al hombre, esperando una respuesta mas no se esperaba que la pequeña obra teatral se ampliara al regresar la zorra del llamativo lápiz labial cuestionando al hombre — Vas a preferir a esa ebria… tanto tale… — El hombre interrumpió a su comentario con una mirada molesta y una voz seca — No me molestes — No podía defender el hecho de que si en realidad era una ebria, y no comprendía nada solo sabía que le irritaba lo que llevo a golpear la mesa y mirar al acompañante el cual le lanzaba sus guardaespaldas para intentar intimidarlo — ¿Por qué embriagaste a la señorita? — No sabía que solo había tomado una copa, y aun y cuando este contara su versión le sería imposible creer que ella podía embriagarse tan rápido.

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Re: Unas palabras por un trago -Priv. Ramza-

Mensaje por Invitado el Miér Ago 03, 2016 12:36 am

Su alboroto había traído consigo no sólo problemas con el dueño , lo que claro era evidente, sino también con aquel sujeto al cual casi golpeaba; de no ser porque estaba ebria muy probablemente habría acertado el golpe su puntería era muy buena, sin embargo, no hubiese arrojado nada estando en sus 5 sentidos. Era inconsciente de que ya estaban por sacarla debido a que su vista iba dirigida para el fumador egoísta que en ese momento había apagado ya su cigarrillo; muy pronto, detrás de sí sintió el movimiento de personas lo que la hizo desviar su atención al licántropo que en estos momentos ‘se metía en sus asuntos’, no era muy inteligente en cuanto al uso de sus palabras pues quisiera o no siempre terminaban metiéndola en más problemas, sumándole ahora su estado de ebriedad no traerían nada bueno. –Qué haces…? Tú… Tú no deberías estar aquí.-  Y por ‘aquí’ quería decir que debiera estar simplemente trabajando no en sus líos; aunque no lo pareciera su intención no iba a ser que lo despidieran por tratar de defender a la que sería la causante de todo el caos, por lo que esperaba se marchase y siguiera en sus cosas. Al día siguiente moriría de vergüenza si recuerda lo que hizo.

Quisiera o no el lobuno intimidaba a su compañero de mesa, también a aquellos que intentaban protegerlo, incluso con la visión perdida sabía lo que provocaba pero antes de poder hacer o decir nada coherente sus movimientos salían solos llegando a provocar que ésta empezará a jalar al contrario intentando moverlo de sitio, cosa que no sólo no funcionó porque era mucho más pesado y fuerte que ella sino que también parecía un imán que sólo ocasionaba risas de parte de los demás, también del muchacho atacado quien con la nueva escena a la vista no tuvo más remedio que dejarla en manos de alguien que parecía saber lo que hacía.
–Basta, vete, vete, puedo hacerlo sola.- entre jalones que le daba pronunciaba un montón de palabrería y media para intentar no verse tan dependiente de los demás, pero todo esto tenía sólo el efecto contrario.

Dio un paso en falso y pisando algo líquido y de naturaleza pegajosa le hizo caer al piso soltando a Ramza, seguramente era el trago que había tirado minutos atrás, con ello su ‘informante’ no evito el reír por ello.
–Me han dado un buen  espectáculo creo que pagaré por mí mismo, si diera algo de información con su torpeza terminarían muertos todos; agradéceme chiquilla, acabo de salvar tu vida. -Dejó algunos billetes para pagar exactamente lo que había bebido, sin contar aquel vaso que había roto la vampiro, se levantó y dirigió al chico frente a sí.  –A propósito, yo no sabía que alguien podía embriagarse con un trago.- posó su mano en el hombro del canino con cierto aire de confianza. –Simplemente ella es mala bebiendo, una niña no debería entrar a estos lugares.- Alegó finalmente para dar paso seguro a la salida.

Kurenai estuvo en el suelo quejándose de aquella cosa pegajosa que había manchado en totalidad su vestimenta y teniendo la mala fortuna de igual haber ensuciado igual parte de sus piernas.
–Qué carajos es esto?- Habló en voz alta logrando destacar que alguien como ella era demasiado vulgar, no por gana, no por ser realmente una mujer ebria, sino que su mejor amigo había tenido influencia en su vocabulario, aunque este tipo de palabras salieran solamente cuando algo le salía mal o le molestaba, lo que, si se piensa bien, sucede mucho; apenas miro de reojo irse a esa persona que le había costado a Cabel mucho trabajo para localizar y ella lo había arruinado; mordió su labio de tal manera que un pequeño hilo de sangre bajó de ellos llegando a su barbilla.

-Espera! No te vayas.- Arriesgando a caerse de nuevo se levantó en un parpadeo alcanzando al elemental sujetándole entonces de su chaqueta. Intentaría controlar en otra situación sus sentimientos de desesperación ante la huida del sujeto, pero no era el caso, estando bajo la influencia del alcohol le sería imposible hacer nada más que parecer tonta. –Entiende… sólo quiero saber algo…-Antes de seguir hablando y explicar como pudiera sus ‘necesidades’ uno de los hombres del extraño termino por empujarla haciéndola caer nuevamente en el líquido del cual se había levantado. Mala idea.

-Que imbécil que eres.- Está vez no se levantó; con un movimiento en su mano creó algo de cristal empujando de igual manera al hombre que le había puesto las manos encima, borracha o no, no permitiría que se burlarán de ella como si fuese cualquier cosa, especialmente ese tipo de hombres. –Anda atrévete a tocarme de nuevo.- Se sujetó de las patas de una de las mesas incorporándose una vez más. Ignoraba que toda la gente estaba mirándolos, ahora intimidados por lo que aparentemente la joven ebria podía hacer, incluso el muchacho al que le fue dirigido el vaso, pensó que por un momento fue bueno que no se acercará más ella, que bueno que no fue a reclamarle ni intentar nada en su contra, si eso podía hacer, era mejor permanecer lejos de una ebria conflictiva y más encima, con poderes.

-Lo siento…- Retrocedió unos pasos para estar más cerca del licántropo y que pudiese escucharla. No era tan estúpida sabía que haciendo lo que hizo, era probable que el contrario perdiese su trabajo, cosa que la hacía sentirse demasiado culpable. –No me gusta causarle problemas a los demás, pero parece que me es imposible hacer nada de provecho.- Sería efecto del alcohol que estuviese siendo tan sincera de repente? Tal vez, después de todo su orgullo en otras circunstancias no le habría permitido decir nada similar. Hubiera deseado que todo terminase ahí y poder marcharse no obstante fue una petición ridícula, el elemental no dejaría pasar ahora al actitud impertinente de la chica para con sus colegas, acercándose entonces al cristal que había hecho y deshaciéndolo calentando una de sus manos siguió avanzando a la chica una vez lo derritió completamente. –Si sabes lo inútil que eres no deberías involucrarte en asuntos de mayores.- Ante sus palabras la vampiro no retrocedió en ningún momento aunque sabía que en algún punto tenía razón; lo sabía perfectamente, y aunque muy dentro suyo le dolieran esas palabras, era nada más y nada menos que un extraño, no tendrían porque interesarle sus argumentos.
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Re: Unas palabras por un trago -Priv. Ramza-

Mensaje por Ramza el Miér Ago 10, 2016 11:02 pm

El licano se quedó contemplando a aquel hombre, manteniendo una postura aun y cuando sus guardias se levantaron, manteniéndose estoico ante lo que sucedía, que relación tenían y cuáles eran sus motivos eran cosas de las cuales el lupino no tenía la más mínima idea, pero no se pensaba preguntar amablemente mientras discutían tomando una taza de té de manera fraternal, lo único que realmente le importaba era el hecho que tenía a aquella que había mostrado caridad a su persona embriagada mientras estos hombres hacían añicos su imagen… bueno… ella misma hacia añicos su imagen, pero el lobo no culparía a la chica, si podía desquitarse con alguien, además este no sabía las verdaderas intenciones del dichoso elemental.

La chica no tardo en comportarse como solo ella podía hacerlo, resaltando su amable comportamiento y gentileza innata, mandando por un tubo al joven que intentaba ayudarla, bajando la mirada para contemplar a la chica que le cuestionaba el que hacía en ese lugar… “¿Es enserio que todavía dices eso?” Si algo le molestaba al licántropo era el excesivo orgullo de la necia vampira, la cual se mesclaba con un sentimiento de inferioridad causando que esta sintiese que era una molestia para los demás, o al menos aquella era la impresión que tenia de la vampiresa, la cual tras un largo silencio comenzó a forcejear intentando alejarlo, tambaleándose aún más —  No puedes sola — Menciono en una voz seria, levantando la mirada al elemental el cual comenzó a reír un poco agradeciendo por el espectáculo, mientras sus compañeros se acercaban para intentar apoyar al lobo — ¿A qué se refiere? — Cuestiono, sin tener idea realmente cuales eran los asuntos a tratar con el hombre, pero con aquellas palabras el comenzó a comprender un poco más lo que pasaba, podría ser un ignorante en muchas cosas, pero no era un imbécil que no comprendiera las cosas.

Este medito por unos segundos, bajando la mirada para ver a la chica tirada en el suelo, escuchando como este se excusaba diciendo que ella había bebido un solo trago, y en su mente mil cosas pasaban por la cabeza “¿Acaso es eso posible?” si bien el licántropo no comprendía mucho de licores, pues cuando había sido atrapado era un tanto joven y había conocido personas con poca tolerancia pero eso era posible, aun así no parecía mentir en ese aspecto, la pregunta realmente importante era “¿Qué era lo que ella realmente quería saber del tipo?” Este levanto la mirada para mirarle sin saber qué diablos hacia o debía decir pero sin pensar simplemente respondió — Podrá ser imprudente e impetuosa y tiene razón al decir que no debería estar aquí, pero si está haciendo este teatro es porque lo que busca realmente es importante para ella, y si es así… es importante para mí — Respiro profundamente su hombro percibiendo su aroma y lo miro fijamente — Por favor Ku… ¿de dónde aprendiste esas palabras? — Se extrañó por completo al escuchar la expresión que salió de su boca, la decía con tanta naturalidad que realmente comenzaba a creer que en realidad Kuro tenía razón al decir que Iker era una mala influencia para ella.

La situación desde ese momento en adelante comenzó a empeorar de manera exponencial, los chicos se comenzaban a relajar cuando el hombre estaba por retirarse, y con el aroma del hombre este tal vez iría a visitarlo otro día, el joven desvió la mirada para ver a su jefe el cual para ese momento se encontraba tras de el — Tranquilo jefe una vez se vayan me llevare a la princesa — Menciono con tranquilidad para luego escuchar el sonido de ocasionado por la chica tocar el suelo, haciendo que este volteara a verla e inmediatamente el jefe sujeto a Ramza de los brazos y del cuello en una llave — Relájate… no pasó nada chico… si pierdes el control solo piensa en que todo se acabó — Las palabras del comprensivo jefe susurraban a su oído, mientras este apretaba los dientes deformando su rostro del coraje “HIJOS DE PUTA LOS MATARE A TODOS!” hiperventilaba con fuerza y sus manos buscaban alcanzar al desgraciado.

Ya habiendo mostrado aquel hermoso teatro el elemental contemplo un poco la situación, cubierto por sus guardaespaldas viendo al licántropo siendo contenido por el dueño del bar el cual tenía una aura aún más aterradora que la del mismísimo licántropo, sobretodo porque a diferencia del feral animal, este parecía ser capaz de controlar perfectamente sus poderes, tras escuchar a la chica susurrar este comenzó a relajarse un poco “¿Por qué te disculpas?... ¿acaso te arrepientes de lo que hacías?” Se comenzó a relajar y en cuanto la tensión bajo un poco el hombre comenzó a buscar el momento adecuado para retirarse aunque las palabras del licántropo lo detuvieron en el marco de la puerta, tomo el brazo del jefe y lo calo con más calma y este le soltó lentamente, se froto la garganta y le miró fijamente poniéndose en medio de estos — Antes que se vaya solo le diré una cosa… esa chica es muy importante para mí, y sin ella no estaría aquí ahora, por lo que le pediré amablemente que por favor le diga lo que quiere saber… y si lo hace a cambio le prometo que no volverá a saber nada de mí, incluso si a ella le vuelve a pasar por la cabeza volver a buscarlo… y aparte de eso, le salvara la vida a el imbécil que se atrevió a tocarla, que solo estoy esperando a que se retire para ir a cazarlo — Su voz era seria y serena, y su mano se posó en el hombro de la chica acercándola a él, y le miro con firmeza al hombre detrás de él haciéndole la seña universal que significaba que moriría y aclaro a sus compañeros — Por cierto el que se meta también compartirá su destino — Con aquella promesa hecha este miro al jefe al ver que el hombre parecía meditar las palabras del hombre el joven entrego a la chica al jefe que con una voz amable solicito — Disculpa pero es mejor que te vayas, Ramza quedas suspendido del trabajo por un mes… y si esto se repite no vuelvas a pisar este lugar — Este simplemente sonrió al jefe y respondió — Entiendo… — Un largo suspiro salió de sus labios y tras eso el jefe miro al chico — Ramza ve a cambiarte y cuídate cazando… espero verte en un mes, y señorita, no se disculpe por lo que hiso mejor haga algo para enmendarlo con acciones, que las palabras a veces se las lleva el viento — Con aquello dicho el hombre llamo a uno de los meseros — Bueno señores si ya no tienen nada que hacer aquí, pueden retirarse que seguro el tiene prisa para tener un poco de ventaja deportiva… Ramza lleva a la chica atrás dale algo de beber para que se le baje lo ebria y recuerda dejar tu uniforme — Fueron sus últimas palabras, antes de regresar a sus menesteres y permitir que la música volviera a ambientar esperando que el pequeño espectáculo acabara y los clientes se relajaran.

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Re: Unas palabras por un trago -Priv. Ramza-

Mensaje por Invitado el Sáb Ago 13, 2016 10:47 pm

-Los niños no deben meterse en juegos de adultos, no escuchaste?.- Hablaba con seguridad el elemental de fuego ante ellos, acercándose a sus subordinados o bien, guardias para activar una materialización en forma de fuego que se extinguía para hacerlos desaparecer. –Intenta darnos caza, como dices, te será difícil encontrarnos.- Con aquellas palabras el fuego se extinguió por completo llevándose con él a los entes que habían sido en parte los causantes del alboroto; Dejaron con ello una Kurenai algo derrotada, cosa que se veía en sus ojos, en esas lágrimas que se esforzaba por no dejar salir debido a su estupidez, sabiendo incluso en su estado que, si el sujeto huyó fue causa suya, escuchando ahora que Ramza estaría fuera de su trabajando siendo también culpa de ésta, poniéndose en vergüenza ante tanta gente, viéndose ridícula, teniendo mal sabor de boca y no, no por el trago que tomó, sin mencionar su ahora patética aura que la rodeaba.

Limpió sus ojos con una de sus mangas sin de hecho haber derramado una sola lágrima y suspiró muy profundo antes de hablar.
–Lo siento.- Repetía pero con la diferencia de dirigir sus palabras al dueño del bar. –Pagaré por las reparaciones.- La pelea no había sido nada, si acaso el vaso que la fémina arrojó en un principio fue lo único en sufrir daños, sin embargo ella hablaba más sobre ‘publicidad’ o bien dinero que costeara la perdida que clientes que la noche había traído por sus descuidos. Todo estaba en silencio, nadie hablaba, parecía estar casi desierto, aunque no era el caso, al cabo de unos segundos empezaron a escucharse murmullos que terminaron siendo finalmente un gran escándalo, nadie había olvidado lo que pasó, al contrario quizá de eso eran las charlas que se escuchaban ‘quien hubiese ganado’, ‘consecuencias y demás’,  ‘si la policía hubiese sido llamada’, ‘que eran cosa del mercado negro’, etc. Un sinfín de estupideces cada una más sin sentido que la otra.

No pensaba salir por la puerta principal, además de que prácticamente les habían dado la autorización de ir a la parte trasera del bar, ella por su parte no habló más y tampoco tomó cosa alguna para bajarle el alcohol en su sangre, su mismo sistema estaba luchando para contrarrestar con rapidez aquella bebida, aunque no era tan fácil pues si bien podía ser un poco más consciente sus 5 sentidos estaban alterados, su visión no era muy buena, su andar todavía tenía tambaleos, y sus pensamientos no estaban del todo restaurados, en una situación normal ya se habría comenzado a hacer la orgullosa y dedicarse a buscar culpables en palabras mientras en el fondo sabía de su culpa, lo que ahora era totalmente al inverso.

Espero ya hasta salir por la puerta trasera del bar para hablar, aunque sabía que no había nada que pudiera decir para arreglar su error, si bien le pareció desagradable que el dueño le hablase con mucha confianza sabía que tenía razón, en cuanto a palabras era mala, hacía las cosas mal, y si sus acciones aunque erróneas tenían a veces buenas intenciones era mejor que no estorbase, según Cabel; así qué por qué no prometer no volver al bar? No bastaría, era obvio, pero era un inicio.
–No volveré a poner un pie en ese lugar, y en el mes que estarás suspendido… No sé, prometo pagártelo de alguna manera, tú elige como.- Y no pensaba aceptar un ‘olvídalo’ como respuesta, de alguna forma tendría que poder disculparse.

Estaba demasiado tranquila, tal vez haber fracasado o el alcohol que había ingerido provocaban esa reacción de ella, y es que normalmente era así, un tanto tímida, quejica, juguetona, con él era diferente, discutían por todo y a veces por nada, culpa de ella, culpa de él, de otros que no tienen nada que ver, sin embargo era costumbre, estaba preparada para que empezarán a discutir, siendo un hecho que no aguantaban más de 5 minutos sin reclamarse cualquier cosa.
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Re: Unas palabras por un trago -Priv. Ramza-

Mensaje por Ramza el Mar Sep 13, 2016 1:04 pm

Aquella dócil manera de reaccionar le extrañaba de mucho, era complicado el comprender que era lo que ella realmente estaba sintiendo… vergüenza, coraje, odio, ansiedad, de todos los sentimientos que podía sentir el licántropo se sentía angustiado al no saber lo que aquella vampiresa sentía, y el odio en su interior aumentaba, cosechándose un deseo de venganza en contra de aquel elemental el cual seguramente creía poder salirse con la suya, cosa que el licántropo no permitiría sucediera de aquella manera tan amable, alguien debía pagar por la vergüenza que había sufrido la dama a la cual le causaba conflictos emocionales con su extraña forma de ser, aunque un y con aquella bizarra manera de actuar, el joven le adoraba por razones que eran demasiado complicadas como para poder explicarlas o describirlas con palabras.

Su mano se apoyaba con cuidado en la parte superior de la espalda, caminando a un lado de ella guiándola mientras le guiaba cuidando de que esta no se callera, para salir por la puerta trasera, caminando por el bar hasta la parte superior, caminaban a paso lento y el hombre se concentraba más en la chica, que en las acusadoras miradas que murmuraban, linchándola públicamente de manera cruel como si esta fuese un delincuente cualquiera, sin embargo en esos momentos su atención se mantuvo con la dama que era dueña de su aprecio, saliendo finalmente de aquel lugar el cual apestaba a tabaco y alcohol, para poder respirar un poco de aire fresco, bajo su rostro tras respirar un poco de aire fresco dispuesto a decir algo, sin embargo la chica se adelantó al hombre el cual desvió la mirada para verle, proponiendo un par de cosas de manera egoísta, buscando torpemente una manera de indemnizar al licántropo por las molestias que esta había causado, una suave sonrisa adorno su rostro “En verdad es tierna cuando se pone así… es una desgracia que no pueda quedarme a su lado demasiado tiempo” pensó por unos momentos, respondiendo de la forma que seguramente ella esperaba que el respondiera — Descuida no es necesario — Sin duda el tiempo que estos habían compartido había creado un fuerte vínculo, y ambos habían aprendido la forma de ser de cada uno, y fue por esa razón que el licántropo, llevo su mano a la mejilla de la chica acariciándola con cuidado para callarla en el momento que esta comenzaría a replicar sobre las palabras que este había dicho.

El beso se prolongó por unos segundos, mancillando sus labios en un firme frote el cual solo causaba que el lupino se alterara y agitara un poco su corazón, separándose un poco para contemplarle y rio un poco de manera nerviosa, demostrando que este no era inmune a los encantos de la chica — Siento que estoy abusando de que estas un poco ebria… pero extrañaba besarte… sé que no vas a querer aceptar no pagarme o compensarme — Se tomó una pausa mirándole fijamente a aquello bellos zafiros, sonriéndole para luego con más tranquilidad, continuo — Iré tras ellos una vez lleguemos a la mansión y estés bien… si quieres compensarme solo déjame limpiarme y hacer lo que tengo que siento debo hacer — Aclaro, comprendiendo que cada vez que alguno de los dos comenzaba a actuar de manera egoísta una posible decisión se acercaba, y ya esperaba que esta comenzara a argumentar las múltiples razones por las cual este no debía ir tras aquellos hombres, ya sea por lo peligroso o porque no estaba relacionado con el asunto, sin embargo este no esperaba que la dama comprendiera el hecho de que aquel hombre había hecho algo que no debió haber hecho en su vida… ofender a la dama que él amaba — Ven vamos a la mansión… — Comento despojándose de un pequeño saco que le puso en hombros para sujetarla e incitarla a moverse rumbo a la mansión.

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Re: Unas palabras por un trago -Priv. Ramza-

Mensaje por Invitado el Sáb Oct 08, 2016 8:46 pm

Tras el roce de sus labios con los ajenos su rostro no pudo evitar tomar un ligero color carmesí, que, acompañado a su blanca tez se volvía muy notable; estando ebria, humillada, decepcionada no nublaba sus sentidos, claro que esa acción la tomó desprevenida causándole más pena que el haber sido tirada en plena multitud o haberla hecho quedar como una borracha sin capacidad para controlarse frente a un tumulto de personas que no sólo no conocía, sino que ahora estarían juzgandola sin derecho a ello.

-No vayas.- Bajó la mirada aún avergonzada prohibiéndole irse. -Incluso si lo que quieres como pago por lo que hice es ir y cazarlo, me rehuso! - su voz tomó fuerza al mismo tiempo que se atrevía a mirarlo fijamente sujetándose a las ropas del licántropo. -No dejaré que lo hagas, primero, porque aún hay cosas que quiero saber, segundo porque Cabel podría ir por esa información y tercero porque aún cuando lo que sucedió me humilló de una manera en la que no te imaginas como me siento, no quiero ver correr más sangre, no todo se soluciona con muerte.- el alcohol en su sangre estaba casi por ser eliminado, y sus sentimientos afloraron con ayuda de esto.

-Además... sé que no saldrás ileso de la batalla y quiero ahorrarte el hecho de causarte más problemas... sólo quiero llegar a casa, ducharme y dormir, no podré quedarme tranquila sabiendo que estas fuera haciendo quien sabe que y corriendo riesgos por mi estupidez. - Y si, estaba llamándose estúpida, y si, estaba admitiendo su culpa de una forma en que se sentía totalmente derrotada, intranquila, algo que se hubiera esforzado en ocultar sino fuera por la dichosa declaración del lobuno.

-Vámonos ya...- Se había detenido mientras todo eso pasaba colocándose frente al contrario cuando hablaba, ahora sujetaba la mano del muchacho con algo de nerviosismo en su mirar que intentaba disimular mirando al piso, en verdad no quería que saliera herido, si quería castigar a aquel individuo que tuvo el atrevimiento de tocarla, pero la solución no era matarlo, le parecía insensible, ridículo y con falta de moral, aún si era para "restituir" su orgullo, no lo deseaba en lo absoluto.

Jalaba la mano ajena mientras caminaba para hacerlo caminar tras de sí, estaba verdaderamente nerviosa, porque algo tan sencillo como tomar su mano la ponía así? Quizá porque hacía mucho no tenía ese contacto con otra persona a la cual quisiera tanto pese a no quererlo admitir, ya se habían besado antes de esa noche, habían peleado entre otras cosas más, no obstante era eso que hacía por su propia cuenta, demostrando que le importaba lo que la volvía tímida, con ganas de ocultarse bajo un caparazón de cristal, donde sólo pudieran admirarla, salir de ahí era un logro.
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