Familiar [Privado Tsukasa]

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Familiar [Privado Tsukasa]

Mensaje por Haruka el Miér Jun 15, 2016 6:37 am




Familiar

— Playa artificial — 21:35 hrs — Privado con Tsukasa Nanase —























Algunas personas solían divertirse en festivales, y había uno durante un par de días en la playa artificial, ¿cuánto tiempo tenía que no salía?  bastante, prefería a veces simplemente mejor acostumbrarse de alguna manera a la casa en la que vivía con aquel que le había comprado, el que a veces se alimentaba de su sangre cuando lo pedía, con quien tenía un trato. A veces la persona que se encargaba de que estuviera saludable llegaba a atormentarle, entendía bien que era para que estuviera bien, que era por su salud y claro por el bien de su amo, pues el vampiro se alimentaba del tritón y si tomaba sangre cuando el tritón estaba enfermo no sería algo beneficioso para él...definitivamente, suspiró un par de veces, observando por el balcón aquel cuyas puertas yacían abiertas, y en el barandal de seguridad, a lo lejos, lograba percibir aquel escenario, aquellas personas que se movían, las tiendas que formaban parte de la festividad, todo en conjunto, era agradable, se notaba que estaba siendo un festival muy exitoso, quizás más, por que estaba ubicado a un lado de la playa, y algunas personas incluso, estaban dentro de las aguas calmadas ahora por la luna en el cielo, era de noche, y la actividad del vampiro era como si fuera su "día" pero.... ¿podría salir? ....se había tenido que acostumbrar a los horarios del vampiro así que a veces dormía de día y se mantenía despierto en las noches, en las zonas que se le permitía estar, pero más que nada, en donde hubiera agua.  Tranquilamente tomaba del agua de sabor mientras observaba desde el balcón, antes de escuchar de boca de aquella persona encargada de su salud, que el señor de la mansión, Dornez, iba a salir por labores de trabajo, era trabajo de aquella persona igual mantener notificado al tritón, y claro, decirle igual al dueño donde estaba el tritón... por unos momentos le nació la duda,  ¿qué pasaría si escapase un rato y le metiera un susto a su "cuidador"? ...la idea fue demasiado tentadora…pero no se escapó, simplemente avisó, y salió de la mansión, le dieron un cierto tiempo para poder estar fuera y volver posteriormente, y claro, bien sbía que no le convenía fugarse como decían ellos, pues conocía al vampiro y conociendo igual sus propias capacidades, sabía perfectamente, que de querer alejarse, escapar, traicionar o lo que fuera, que pudiera molestar al vampiro, terminaría posiblemente muerto.

Sin probemas tomó lo necesario para poder dar un viaje a aquel festival y volver a buena hora.

Caminaba por la arena, a diferencia de la gente que vestía prendas tradicionales en su mayoría, él simplemente llevaba bermudas y una camisa algo ligera, de tono oscuro, azul, el calzado cómodo para la playa, sandalia, la chamarra oscura con puntos azules, su caminar por entre el lugar le llevó finalmente a mirar donde los puestos hacían una fina división que generaba una especie de entrada improvisada a la playa, donde niños y algunas personas más estaban jugando y acampando a orillas de la playa, sin temor a la marea, se detuvo en una roca, observando a las personas allí convivir, con fogatas incluso ….si había tantas personas…

-No podré  entrar al mar….-

Pequeña desventaja de aquel festival, representaba gente, lo que significaba que habría personas en la playa, lo que iba de la mano con el hecho que no podría entrar al agua y tomar su forma natural…pues se evidenciaría y aún teniendo un amo, posiblemente tendría problemas o podrían tratar de llevárselo como había pasado y la razón por la cual había terminado en el mercado negro aquel. Suspiró un poco pesado, para poder caminar una vez más, llevaba al hombro aquella toalla, que era lo único que no parecía cuadrar con un aspecto de persona normal, no cualquiera iba a por la calle con una toalla, aunque en este caso era más entendible considerando que estaba en la playa, pasar por un turista que va a entrar al agua, quizás bajo las ropas trajese el traje de baño. Se detuvo unos metros más allá de las tiendas de acampar de aquellas personas, y observó el lugar, comenzaba a buscar un sitio en el cual podría estar sin temor a que pudieran descubrirlo, pero la playa estaba prácticamente ocupada del todo, un suspiro más, algo molesto, terminó por simplemente tomar la toalla que extendió en la arena, tras unas dunas, donde unos niños jugaban a hacer castillos con arena, y se sentó sobre la toalla, quitándose las sandalias que tenía puestas antes, dejándolas a un lado, con las piernas flexionadas un tanto y sus manos abrazando sus piernas completamente…con el mirar fijo al frente, esperando ver en qué momento tendría oportunidad para poder disfrutar del agua como  él quería, con su naturaleza a todo flote sin tener que verse en obligación de ocultarse por “temor” a ser nuevamente llevado a algún lugar como el mercado negro, que aún cuando había sido comprado de allí, siendo un sitio como lo era ese, la ética de vendedor y políticas así como leyes, no importaban; había que ser cauteloso en todo momento.

Esperó un poco, una oportunidad para poder meterse.

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Re: Familiar [Privado Tsukasa]

Mensaje por Tsukasa Nanase el Mar Jun 21, 2016 3:25 am

La vida de la sirena había dado un vuelco, todavía no lograba comprender del todo cómo es que había terminado en esa situación, ¡había sido comprada! Claro, seguía sin tener la libertad, su cuerpo le pertenecía a alguien más pero su alma seguía siendo errante como el viento, o al menos era lo que sentía. Día tras día su labor como mascota “terapeuta” además de su trabajo como camarera en aquel pequeño café la dejaban bastante exhausta, y por supuesto acortaban el tiempo que podía permanecer en el agua, es por ello que ese día era tan especial. Una tarde cualquiera que por fin tendría libre, la sesión con su ama había sido durante la mañana y la cafetería estaría cerrada al público por lo que tendría varias horas para hacer lo que se viniera en gana, ser libre, por muy efímero que pudiese sonar, ahora el problema era ¿qué hacer? ¿Quedarse en la piscina de la mansión donde residía? ¿Salir a comprar? No, nada de eso sonaba demasiado emocionante, aun cuando amaba el agua una piscina era bastante limitado para lo que deseaba ese día.

-- Demonios. -- Salió de sus labios al momento en que caminaba fuera de la ducha con tan sólo una toalla cubriendo su húmedo cuerpo. Las horas pasaban y nada se le ocurría, bien, saldría sin rumbo, sí, de seguro algo bueno saldría, ¿no? Sonriendo se dio ánimos antes de vestirse. Como era de esperarse, buscó un traje de baño en lugar de ropa interior, un bikini negruzco bastante simple para sobre él ponerse un vestido corto de color gris y detalles azabaches, aquello sumado a un par de zapatos bajos de la misma y ya estaba lista. ¿Demasiado desabrigada? Tal vez, empero la comodidad era algo esencial para la pelirroja y con esas prendas no necesitaba más, podía soportar el frío y por obviedad la lluvia así es que suponía nada malo pasaría. Con tranquilidad y sin secar su cabello tomó su bolso con las pertenencias principales antes despedirse de los sirvientes y de su ama para salir de aquella mansión. Eran eso de las siete cuarenta de la tarde, aún le quedaba mucho tiempo para divertirse, no tenía mayor prisa, ¿verdad?

Sus pasos fueron pausados, disfrutando del agradable aire, la brisa fresca que llenaba sus pulmones y lograba erizar los vellos de su nuca con la sola idea de la libertad, que maravilla. Sus labios se curvaban con delicadeza a medida que avanzaba sin un destino fijo, calles y tiendas, visitó todo lo que tenía en frente; regocijándose con el cálido sentimiento que envolvía su interior. -- Quizás debería volver… -- Se dijo a sí misma luego de salir de una pequeña tienda de ropa. Sí, seguramente era tiempo de retornar a lo que podía llamar “hogar”, no obstante la conversación de un par de muchachas llamó por completo la atención de la de ojos bermellón. -- ¡Sí! ¡Muero por ir! Dicen que será lo mejor de este año -- Comentaba una rubia, llena de energía. -- ¡Lo sé, lo sé! ¡La playa es lo mejor! ¿Quién en su sano juicio se lo perdería? --Un momento, ¿había dicho playa? ¡Cómo es que no se le había ocurrido antes!

La hora continuaba avanzando pero eso no importaba, pues Tsukasa no podía sentirse más emocionada, su camino ahora estaba trazado, ¡directo hacia la playa! El mar, aunque fuese artificial y estaba lejos de ser lo que sus padres le comentaron alguna vez, exaltaba su palpitar dibujándole una sonrisa ladina difícil de eliminar.

No tardó demasiado en llegar y sólo al hacerlo pudo comprender la emoción de las jóvenes, un festival en el que se podía ver una gran cantidad de personas, algunas vestidas con trajes acordes mientras otras andaban de forma casual. -- Tsk. -- Chasqueó la lengua antes de que un largo suspiro se colara por sus labios, no era lo que esperaba, quería un poco de privacidad, poder nadar a gusto. Bueno, a veces las cosas eran así, no se podía evitar. Algo resignada, Tsukki caminó evadiendo a la gente, rodeando las diversas fogatas y a los niños que corrían de un lugar a otro, todo eso le causaba un ápice de nostalgia, ¿hace cuánto tiempo que no veía a su familia? Más de un año y así seguiría hasta que pudiese obtener la llave del brazalete que reposaba en su muñeca diestra. Negando con suavidad controló la tristeza de su corazón, no era momento de pensar en aquello, mejor debería encontrar un lugar apartado donde dejar sus cosas para poder entrar en el agua.

-- ¡Cuidado onee-chan! -- Era la voz de una niña, advirtiéndole de una pelota que iba directo a su cabeza, por suerte los reflejos de la sirena eran buenos, atrapando la bola antes de arrojarla de vuelta. Una sonrisa leve se mantuvo en sus labios mientras caminaba retrocediendo, era peligroso y lo sabía, por lo mismo volteó con rapidez. Oops, aquel descuido sí fue peligroso y es que con tan sólo voltear tropezó con alguien que estaba sentado en la arena, dando de bruces en el suelo sin aplastarle. -- A-Ay… -- Se quejó en voz baja mientras apoyaba sus manos y rodillas en la arena, levantando su cuerpo de a poco. -- Perdona, no me fijé hacia donde iba… -- Dijo ladeando su rostro para ver a la víctima de su torpeza, dando con un par de hipnóticos ojos azulinos, tan azules como el mismo mar, un hermoso espectáculo que obligó a la pelirroja a entreabrir sus labios de la pura impresión, al momento en que sus pálidas mejillas se coloreaban ingrávidamente. Completamente anonadada, sentía que estaba frente al mismísimo océano, ¿por qué? ¿Qué tenía ese chico? ¿Por qué tuvo que chocar con él de esa manera? Mil y un cuestionamientos, que no lograban que su cuerpo ni mente reaccionara.

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Re: Familiar [Privado Tsukasa]

Mensaje por Haruka el Lun Jul 04, 2016 11:16 pm



 
Familiar

— Playa Artificial — 21:35 Hrs — Privado con Tsukasa Nanase —























Era algo inusual para él tener que mirar a otros en el agua, siendo generalmente el tritón quien se deleitaba en el agua y claro, algunas veces siendo él quien llamase más la atención que otros, sus manos reposaron en la arena de forma tranquila, frágil, suave, sintiendo la suavidad de la misma, ya no era caliente como en los días, no señor, en ese ambiente más fresco y relajado, era una temperatura menor la que la arena proyectaba, y para el muchacho del mar claro estaba, era mucho más agradable que sentir un calor intenso y molesto en manos, suspiraba un poco, ya estaba siendo algo pesado tener que esperar a que aquellas personas abandonasen las aguas y dejasen en soledad al tritón...llamarle anti social, pero no era del tipo de persona que le gustase ser observado, al menos no más desde que aquel incidente con los secuestradores se dio, incluso, la servidumbre de Klaus no podía verle, no se dejaba, y aún cuando las damas de la casa querían estar presentes cuando él estaba en alguna de las piscinas o la tina, siempre las dejaba con "ansias" de mirar la aleta, no comprendía bien cual era la razón de querer mirar su aleta, la razón más obvia para él era que su aleta tenía alguna cualidad hipnótica.
 
Sus dígitos se hundían en la arena, haciendo hoyos y moviendo un poco esta, cual si fuera un niño pequeño o algo por el estilo, cerraba sus ojos unos momentos antes de poder relajarse, disfrutar de la ráfaga suave de viento que había, disfrutar del clima refrescante y no el calor prácticamente infernal, no le gustaba el calor, entre abrió sus ojos un poco apenas para poder mirar hacia el agua, donde las personas parecían comenzar a moverse para abandonar la orilla de la playa, y regresar donde el tumulto d epersonas, a donde debían estar, en ese festival de noche que se efectuaba y que prometía tener más diversión para la noche, conciertos, gente hablando, juegos, todo un buen ambiente para toda aquella persona que le gustaba la convivencia.
 
Pero él no, mil veces prefería quedarse solo a estr entre gente. Observaba en dirección a las luces, lejanas y que daban señal de personas allí conviviendo,  tranquilamente cerró sus ojos y se recostó sobre la arena, para poder mantenerse relajado ...y vaya que se relajó, quizás demasiado pues parecía siquiera estar presente, al punto que un golpe estrepitoso le hizo integrarse un tanto, con las manos apoyadas en la arena, miraba, una chica...¿le había caído encima una mujer?...le observaba, si bien no se notaba molesto, tampoco parecía dolido ni mucho menos comprensivo, la expresión que le mostró a la peli roja era una bastante neutral. Le observaba fijamente, como si con la mirada pudiera hablar directamente con aquella mujer, aunque realmente esperaba que ella por su propia cuenta se levantase, cosa que no pasó. Se integró un poco más apenas, acercando su rostro al de la fémina, tan simple como cortar la distancia, observándole fijamente, directo a los ojos claro estaba.
 
-Sigues arriba...-
 
Musitó suavemente, para recordarle la posición a la joven y que de esa manera por sí misma se quitase, una vez que ella se movió, pudo integrarse finalmente, sus manos pasaron a sus prendas  para poder sacudir con calma, quitando todo tipo de exceso de arena que pudiera quedar, volvió unos momentos más tardes ,la atención a la joven.
 
-¿Quién eres? ....creí que todos estarían en el festival....-
 
Y eso incluía a la gente que para su buena fortuna, comenzaba a alejarse de esa zona, quizás, atraídos por los eventos que presentarían en el festival aquel.

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Re: Familiar [Privado Tsukasa]

Mensaje por Tsukasa Nanase el Miér Jul 20, 2016 12:41 am

No es que Tsukasa se impresionar con facilidad empero no podía negar que la profundidad de aquellos azulinos orbes era algo hipnótico, tan maravilloso como el cielo en un claro día, algo que logró acelerar sus pulsaciones y dejarla prendada en cuestión de segundos. Vamos, tampoco era la primera vez que sentía que su pecho se estremecía por contemplar rasgos fríos en otras personas, no obstante podía aseverar que nunca la habían dejado boquiabierta y con la mente en blanco por tantos segundos, ignorando por completo el sonido de las olas chocando en la orilla, las risillas y murmullos del gentío alejándose con lentitud o la suave música que comenzaba a resonar varios metros más allá, estaba completamente absorta. -- ¿Eh? -- Una reacción vaga acompañada de un pausado parpadeo para que procesara el par de palabras pronunciadas por el contrario, sintiendo como sus mejillas se encendían y de golpe se apartaba del moreno. -- ¡P-Perdona! -- No podía hacer otra más que disculparse, ¿verdad? Es decir, no había manera correcta de excusar su comportamiento, bien podía librarse del accidente de la caída mas de quedarse observándolo, ¡no había nada que lo disculpara!

La sirena tan sólo quería salir corriendo, llegar a  su cama y esconderse bajo las sábanas para morir de la vergüenza o en el mejor de los casos; despertar y descubrir que todo se trataba de tan sólo un mal sueño preventivo para que tuviese más cuidado en sus improvisadas salidas. Independiente de lo que quería, su cuerpo no le hacía caso, quedándose quieta y de rodillas junto al de oscuros cabellos, evadiendo su mirada tratando de concentrarse en la marea y las diversas actividades que al parecer iniciaban en los sectores con mayor afluencia de público, por suerte y ellos estaban algo más aislados, de seguro la pelirroja no hubiese soportado aquella escena con una enorme cantidad de espectadores. Cerrando sus orbes bermellón con fuerza, hundió sus dedos en la arena bajando su cabeza y sentándose sobre sus piernas tratando de disimular y sobre todo, de calmarse. Uno, dos, tres, respiraba con profundidad en búsqueda de la estabilidad que necesitaba para poder ponerse en pie.

-- ¿Ah? -- Bien, nuevamente el destino no la preparaba para ese tipo de circunstancias. ¿El chico le estaba hablando aun después de lo que había hecho?  Era de no creer, sin embargo no podía desoír lo pronunciado por el contrario, por lo que elevando el rostro y acomodándose en la arena buscó las palabras adecuadas, era lo mínimo que podía hacer, ¿no? -- Mi nombre es Tsukasa Nanase. -- Dijo con suavidad mirándole con soslayo con el entrecejo ligeramente fruncido, esperando que sus todavía sonrosadas mejillas no llamasen la atención del otro y provocasen burla. -- Tan sólo vine porque quiero nadar, realmente no tenía idea que habrían actividades… o tanta gente. -- Era honesta, no estaba enterada que habría un festival y aunque lo hubiese sabido desde un principio su respuesta no cambiaría, iba allí para sumergirse en el agua no para jugar con otros o ver un concierto por muy divertido que pudiese ser.

Una fresca brisa acarició el rostro y las rojizas hebras de la muchacha, enfriando su ser y calmando cualquier ápice de euforia que se hubiese localizado con anterioridad. Los hombros de la bestia bajaron para que inhalara con disimulo y se dignara a retornar la vista hacia el muchacho. -- ¿Qué me dices de ti? -- Parte de ella quería seguir la línea de la conversación, mas debía aceptar que tenía curiosidad por conocer un poco al dueño de tales gemas azules. -- Para estar tan apartado supongo que esperas a alguien, a no ser que seas igual que yo y tan sólo quieras sumergirte. -- Sus comisuras ascendieron con ligereza ante lo último dicho, su intento de bromear solía ser bastante malo. -- Eso sería una enorme coincidencia, ¿no crees? -- Y ahí iba otra vez, un comentario completamente innecesario que no tenía nada de cómico pero que de todas formas obligó a la chica a encogerse de hombros para dejar salir una suave carcajada casi reprimida al momento en que ladeaba su rostro hacia el otro.

Una extraña sensación se albergó en Tsukki, tal vez era cosa del ambiente; el aroma o el sonido del agua acercándose con sigilo, vaya uno a saber. La chica extendió sus piernas frente a ella para sacarse los zapatos y poder sentir la arena en sus pies antes de dejar su bolso a un costado. -- Lo lamento. -- Volvió a decir sin intenciones de mirarle pues el apeno seguía vivo, tanto como el deseo de contemplar la expresión que éste pudiese entregar. ¡Debía concentrarse! Respiró de forma honda para erguir su postura y mirar hacia el cielo, aquello era su consuelo definitivo. -- Ahg. Que ganas de hacer backstroke. -- Se dijo a sí misma como en un pequeño quejido, podía ser algo infantil a veces pero es que anhelaba con todas sus fuerzas quitarse la ropa para ir al agua, no tenía mucha paciencia o autocontrol con ello. -- Disculpa, ¿estarás aquí mucho tiempo? -- No perdía nada con preguntar, pues si era una respuesta satisfactoria bien podía pedirle el favor de que cuidase sus cosas para que pudiese zambullirse. No estaba siendo demasiado egoísta, ¿o sí? Esperaba no hartar al pelinegro, no tan pronto.

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