Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Tsukasa Nanase el Lun Mayo 30, 2016 5:14 am

¿Madrugar? Tal vez si Tsukasa hubiese logrado dormir un poco se podría haber llamado de esa forma, sin embargo la pelirroja no logró cerrar sus ojos en toda la noche. Antes de que se diera cuenta la alarma de su teléfono sonaba indicándole que ya era momento de levantarse, exactamente las seis de la mañana. -- Maldición. -- Se escapó de sus labios en un leve susurro, la molestia en su ser era algo notoria, mas tampoco podría quedarse rezongando hasta el medio día; tenía que trabajar y debía darse prisa. Sin pensarlo demasiado se levantó y dirigió al baño, esperando no armar demasiado alboroto dejando así que su compañera de cuarto pudiera seguir con su reparador sueño. Una larga ducha de agua fría, sí, eso la despertaría.

Cuarenta minutos bajo el agua bastaron para que una ingrávida sonrisa se dibujara en el rostro de la sirena, sus ánimos se habían renovado olvidando por completo aquello que tanto la aquejaba, ahora si sentía lista para cumplir con sus labores diarias. Cambiándose con rapidez, se puso uno de sus trajes de baño completos antes y sobre éste un buzo deportivo simple; negruzco con líneas blanquecinas triángulos rojizos en los brazos y piernas, algo cómodo para un día como ese; en el que le tocaba abrir la cafetería para ayudar en el turno de la mañana. Sin perder más tiempo se puso sus zapatillas y tomó su bolso, dejando la tienda.

La jornada transcurrió sin problemas, de forma completamente normal, con los típicos clientes matutinos que sólo necesitaban un café para el helado viaje. Las horas pasaban volando y en un parpadeo su turno ya había finalizado. -- Que hambre. -- Se dijo a sí misma al momento en que guardaba su uniforme en las taquillas de personal, volviendo a sus ropajes. Un suspiro se coló por sus delgados labios antes de que colgara su bolso sobre su hombro diestro, dispuesta a marcharse del lugar. Para su suerte tenía toda la tarde libre, además el día anterior había recibido su paga, justo a tiempo para comprar lo necesario para el mes y guardar algo de dinero, quizás algún día podría pagar la deuda de su propia vida.

Como sea, ya debía dejar de pensar cosas innecesarias o seguramente su ceño terminaría fruncido. -- Nos vemos mañana. -- La pelirroja se despidió de sus compañeros con una leve sonrisa se dibujó en sus labios para que terminara por abandonar el local. Sus pies se movieron con agilidad, quería aprovechar cada minuto de ligera libertad, por muy ínfimos que estos fueran. Caminando en línea recta, Tsukki se entretuvo mirando las diversas casas y a las personas a su alrededor hasta llegar al destino mental que había escogido para esa tarde, la zona comercial. Llevando sus manos a los bolsillos de su sudadera mantuvo una expresión serena para alentar sus pasos, contemplando cada una de las vitrinas que le parecían interesantes.

"Debería buscar algo de ropa." Pensó deteniéndose frente a una vidriera para elevar su mirada, hasta los maniquíes que se disponían a través de él, ropa que parecía no tener un género definido, algo que llamó la atención de la muchacha. "¿Será fácil de quitar?" Su mente formulaba preguntas aleatorias con cada prenda que vislumbraba, quién hubiese imaginado que quedaría tan prendada. Los segundos pasaban y ella se mantenía allí, examinando con detenimiento, imaginándose a sí misma en aquellas vestiduras. Un momento, ¿no estaba obstruyendo el tránsito de la acera? Esperaba que no, lo último que deseaba era molestar a los transeúntes, no obstante con una disculpa bastaría, ¿no? Un choque intencional o no, todo podría arreglarse con un par de palabras.

Volver arriba Ir abajo

Re: Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Gou Matsuoka el Vie Jun 03, 2016 2:09 am

No era muy tarde, y para suerte de Gou, Shinya parecía lo suficientemente cansado como para no percatarse de que ella saldría de su hogar por un par de horas, pero, el hecho de su felicidad por la situación no estaba basado en una treta para escapársele u ocultarle un secreto, todo lo contrario, había tomado la precaución de cubrir el departamento con pequeñas notas donde estaba grabado un simple “Iré de compras, regresare pronto. Llevo el teléfono cargado y me abrigue bien”. Dejándole una en el baño, otra en el cuarto, y la última pegada a la puerta del refrigerador.

La chica conocía lo suficiente a su novio como para prever los grados a los cuales podría llegar su nivel de preocupación, si al igual que Rin, desaparecía de la nada misma. Con solo recordar el nombre de su hermano, su mente empezaba a dispararse al pasado, el tiempo donde podían compartir las horas del día lado a lado, ocultándose muchas veces de las diferentes personas para poder gozar de un momento de privacidad, como lo que ambos eran, una pareja hecha y derecha, manteniendo una relación que ni el mismo Yamazaki fue capaz de descifrar en su momento, y mucho menos ahora, porque el decirle a tu viejo mejor amigo, y actual pareja, que él hombre de quien estuviste enamorada tantos años era tu hermano mayor, no sería para nada un tema fácil ni agradable de abordar.

Pero ahora, las preocupaciones del día para la menor distaban mucho de la anterior realidad, lo único que deseaba era poder preparar un platillo basado en estofado caliente para el pelinegro, creyendo que así lograría hacerle recuperar las energías necesarias para su ensayo más tarde en la noche, siendo de los últimos antes del estreno de la obra en la cual participaba el mayor, motivo principal de verlo poco tiempo durante la semana vigente, pero Gou lo comprendía, era su trabajo y debía tomárselo en serio, así como ella con los estudios.

El camino hacia los mercados fue lento y relajante, perdiéndose en el sonido de los audífonos conectados a su celular, una música tranquila, pausada y prácticamente acústica había sido su elección del día, un algo totalmente opuesto al bullicio de los coches y la gente casi matándose dentro de los mercados, intentando conseguir la mejor oferta del día, obligándole a demorar más de la cuenta, porque ella no era el tipo de mujer que le gruñiría, o en su caso bufaría, a otro sin un motivo que lo apremiara, no estaba en su forma de ser, y ahora no cambiaría tan dulce mentalidad por un trozo de carne. Al cabo de por lo menos una hora, finalmente termino de conseguir todos los ingredientes necesarios para la comida, dispersos en dos pequeñas bolsas de supermercado, sujetas por cada mano, asiéndosele más sencillo poder cargar con el peso de los comestibles de ese modo.


- ”Me pregunto si será buena idea comprar algo más… Shinya es mayor de edad… quizás ¿Licor? Aunque… no es como si lo viera beber con regularidad… o tan siquiera consiguiera que me lo vendan” –un largo suspiro abandono sus labios, sabía que pensaba más de la cuenta, pero quería poner de su parte para demostrarle su apoyo al can, porque si bien de vez en cuando le ayudaba a ensayar, sentía que no era suficiente lo que hacía por él, en especial si comparaba todo lo que Shinya hizo o continuaba haciendo por ella, dándole cierto toque de culpabilidad a la felina joven - Aunque… –sus ideas tuvieron un tope, en cuanto un escaparate capto su atención, inicialmente miraba los diferentes vestidos, siendo lo último que restaba de la temporada pasada, quizás sería bueno aprovechar la oferta, pero luego se replanteo la idea al verse a sí misma reflejada, portaba un suéter blanco sobre una camiseta, cubriendo todo con un cálido abrigo rosado largo hasta la cadera, falda marrón de tela gruesa, mismas que no llegaba a más de medio muslo, medias largas en tono negro, calentadores crema que hacían conjunto a la perfección con su gorro tejido, guantes salmón y por último, unas botas marrones con una suela perfecta para no trastabillar en el suelo congelado, dejando que su cabello se sujetara en una coleta baja, bien podría decirse que era un estilo diferente a su peinado habitual, si bien en conjunto todo era abrigado y cálido, realmente necesitaba aumentar su guardarropa de invierno, porque cada que salía con Yamazaki, terminaba enfundada en algunas de las prendas contrarias, solo porque para él, hacia demasiado frio y la menuda figura de Gou se vería altamente afectada por el clima, convirtiéndola en una subespecie felina de un oso polar humano - Debería regresar de una vez –intento quitarse todo tipo de ideas de su mente, mirando el pequeño reloj rosado en su muñeca derecha, para comprobar que, efectivamente, llevaba por lo menos unas dos horas fuera de su hogar, sin embargo aún gozaba de tiempo antes del almuerzo, por ello no se preocupaba, virándose para retomar su camino, cuando de pronto, fue que vio una figura familiar para ella, cabellos en su misma tonalidad, solo que mucho más cortos, ojos a juego con la melena, piel pálida, y ese semblante de seriedad que tanto extrañaba… en sus pensamientos estaba segura, no podía equivocarse, aquel era su tan querido Rin. En ese momento quiso gritar, correr, hacer lo que fuera, pero su mente estaba nula, su corazón se disparaba y sus piernas temblaban conforme su mirada se volvía borrosa por las lágrimas prontas a mojar sus enrojecidas mejillas, no era consciente de sus acciones, ni siquiera supo cuando las bolsas abandonaron sus manos, opacando el sonido de la caída por la capa de nieve acumulada - Rin…-finalmente recuperaba el mando sobre su voz, musitando el nombre del mayor, empezando a caminar para luego correr los pocos metros que les separaban, lanzándose contra el cuerpo ajeno conforme gritaba con potencia su nombre, sin interesar el hecho de haberle derribado, quedando ligeramente recostada sobre su cuerpo, ocupando el espacio que las piernas separadas contrarias le proveían, ya muchas veces su hermano le había abrazado en esa posición, por ende no se le volvía extraño, y aunque lo fuera ¿Realmente interesaba? Rin estaba con ella, el destino le había dado una segunda oportunidad a su lado al devolvérselo - Rin… volviste… –su voz empezó a sonar nasal, efecto secundario del llanto, sus pequeñas manos se habían aferrado con fuerza descomunal a la espalda del buzo que su “hermano” portaba, mientras su faz, lentamente buscaba hundirse en su pecho, pero fue entonces que noto algo curioso, haciendo que se separara en menos de un segundo de la extraña anatomía. El pecho de Rin no estaba duro como siempre, inclusive hubiera jurado que estaba blando y algo ¿Esponjado? - ¿Rin? –repitió confundida, posando sus manos enguantadas sobre la fría acera, frunciendo su ceño para ver con detenimiento los rasgos contrarios, dándose cuenta de algo muy evidente, que debido a su emoción paso por alto, ese hombre, no era un hombre, era una mujer y por lo mismo, no podía ser su hermano - Yo… yo… yo… –en esos momentos el rostro de la fémina ardía con furia, opacando incluso la tonalidad de su cabellera, empezando a reverenciarle un sinnúmero de veces, con extrema rapidez debido a la pena que paso al confundirse así, había derribado, abrazado, llorado e incluso confundido con un hombre a aquella joven mujer, que si bien realmente se parecía a su hermano no lo era, para nada - ¡De verdad lo lamento! No… no quería… es que pensé… yo pensé… –sus ojos buscaron un punto lejano, la vergüenza fue suplida por la tristeza al darse cuenta de lo mala que era su mente consigo, deseaba tanto el ver a su hermano mayor, que ahora veía su rostro en cada persona - Te… confundí con alguien más –con el sentimiento de su corazón siendo atravesado por una daga, se levantó del suelo, tendiéndole una mano a la chica que lanzo al frio, intentando sonreírle del mejor modo posible - Lamento haberte derribado así… soy Gou Matsuoka –decidió presentarse para que por lo menos, pudieran gritarle con su nombre completo, recordando las compras que tiro debido a la emoción, apurándose al sitio donde las dejo, para recoger y poner dentro de las bolsas todo aquello que termino esparcido por la acera, conteniendo nuevamente el sentimiento de desasosiego, lanzando suspiro tras suspiro conforme rogaba que la siguiente vez que sintiera esa esperanza nacer en su pecho, no fuera solo, una cruel ilusión.


___________________________________

Atuendo

Volver arriba Ir abajo

Re: Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Tsukasa Nanase el Sáb Jun 11, 2016 5:18 am

El frío y la humedad del ambiente eran sin duda una grata sensación, los delicados copos de nieve caían tanta gracia que eran capaces de enternecer al alma más desolada. El helado contacto, derritiéndose al instante en la tersa piel de la sirena sólo le sacaba una ingrávida sonrisa; tan fugaz como el mismo toque,  tan efímera como la libertad que tenía en ese momento. La pelirroja inhaló con profundidad antes de que el vaho saliese de sus labios en un suspiro, el cansancio y hambre acrecentaban conforme pasaban los segundos; lo mejor sería comenzar a emprender el viaje hacia algún destino, sí, debía admitir que le gustaba la ropa que estaba contemplando en aquella vitrina, sin embargo, no podía quedarse allí por siempre, tal vez podría regresar luego y probarse alguna que otra prenda pero ahora la prioridad era alimentarse, ¿no? Lo último que deseaba la muchacha era sentirse débil o mucho menos desmayarse, oh, claro que no.

Los pies de la fémina no tardaron en ladearse y retornan al sentido de la calle, moviéndose a paso calmo para poder mezclarse entre el gentío. Con las manos en los bolsillos se fue perdiendo en sus pensamientos, el tranquilo clima la obligaba a subir la mirada dirigiéndola al grisáceo cielo; como si éste tuviese las respuestas a cada una de las preguntas que se había formulado con anterioridad, una nostalgia casi romántica la envolvía, un sentimiento extraño y sin mayores precedente pero que aun así le encantaba. Nuevamente sus comisuras se elevaron de forma imperceptible, deteniendo su caminar para cerrar sus ojos y disfrutar un poco de la nieve chocando contra sus enrojecidas mejillas, mojando su cabello y sus ropajes, cielos, la sensación era tan agradable que estaba por sacarse sus vestiduras ahí mismo. Y lo hubiese hecho de no ser porque una extraña presión chocó contra ella por… ¿accidente? Realmente lo dudaba, después de todo la fuerza que se empleó fue tal que tras retroceder un poco terminó por perder el equilibrio cayendo sin más. -- Tsk. -- Chasqueó su lengua con el ceño fruncido, no había recibido ningún golpe,  para su suerte sólo había sido una caída menor empero, ¿por qué se sentía más pesada que de costumbre? Los rojizos orbes de la chica se abrieron con lentitud para denotar una delicada figura sobre sí. -- ¿¡A-Ah!? -- Salió desde la boca de la mascota, denotando la incredulidad de la situación.

Tsukki mentiría si dijese que esperaba le ocurriese algo como eso, después de todo, ¿quién esperaría que se le abalanzaran en medio de la calle? Probablemente nadie, al menos nadie “normal”. La de cabellos cortos debía controlarse, sus manos se empuñaron en el piso sintiendo como la nieve acumulada se quedaba entre sus falanges, quizás así enfriaría su ser, tendría una reacción menos estruendosa. Tal vez, pero no. En cuanto sintió como el rostro ajeno se ubicó entre sus pechos, provocando un ligero cosquilleo, su rostro se encendió y un escalofrío recorrió su espalda, no pudo evitar sobresaltar. -- ¿¡E-Eh!? -- Un nuevo grito resonó en el lugar para que terceros –muy curiosos por lo demás- se voltearan a ver lo que ocurría, proporcionándole mayor incomodidad a la pelirroja. -- ¡¿P-Pero qué dem…?! --

No. Tsukasa no era alguien violenta, mucho menos con alguien que no lo merecía y en definitiva aquella joven no lo merecía. Los rojizos orbes de la sirena, acompañaron a su abierta boca al contemplar el rostro ajeno, la decepción, la tristeza, un sinfín de sentimientos negativos plasmados en esas hermosas facciones, sólo entonces sintió como la gélida temperatura calentaba su corazón. ¿Por qué sentía esas enormes ganas de proteger a esa chica que no conocía? Su mente quedó en blanco por segundos, la muchacha no debía disculparse. -- ¡N-No…! -- Dijo de forma acelerada, una vez que volvió en sí, alejando todo rastro de su recién pasada exaltación.

Vaya si se sentía como una tonta, haberse enojado con alguien que parecía no tener malas intenciones, una pequeña chica que por sus actos sólo deseaba estar entre los brazos de otra persona. Tragando saliva de forma sonora, eliminó todos esos pensamientos, no debería darle tantas vueltas al asunto, lo primordial en ese momento era disculparse ella apropiadamente por elevar la voz, ¿no? Tomando la mano contraria se puso de pie, ignorando los pequeños bultos de nieve en su ropa; no había razón para sacudirse si es que se derretiría. -- No te disculpes. -- Mencionó por fin para soltar un leve suspiro, aquel que contenía el minúsculo enojo que sentía hacia ella misma. -- A cualquiera le puede pasar. -- Sí, porque sabía que era cierto. -- Soy Tsukasa Nanase. -- Continuó antes de agacharse un tanto, ayudando a la adorable chica a recoger un par de productos que seguían esparcidos por el suelo. -- Es un doloroso gusto. -- Una ladina sonrisa se presentó en el rostro de la pet para que le extendiera los objetos y que así pudiese guardarlos como correspondía. No es que la pelirroja fuese una comediante ni tuviera un excelentísimo sentido del humor empero suponía que así “rompería el hielo” y la fémina podría sentirse un poco mejor, aunque sea un poco. -- Vaya… alguien tendrá una fiesta de estofado. -- Ese era una oración completamente fuera de contexto, una simple observación que fue seguida de una risilla corta y reprimida, aún deseaba alegrar a la chica, que olvidase por breves segundos lo que la aquejaba.
Estofado, eso sí que sonaba delicioso. ¡Cierto! Ella misma no había comido nada aún, su cuerpo no tardaría en reclamarle… y lo hizo, prontamente sintió como un ápice de debilidad recorría cada parte de su ser en un mareo extraño que la llevó a dar un paso hacia atrás para evitar perder el equilibrio o inclusive chocar una vez más con la contraria. -- Tsk. -- Volvió a chasquear la lengua, parpadeando un par de veces. -- Tienes todo, ¿verdad? ¿O se perdió algo? -- Le preguntó a la joven, ignorando por completo su necesidad básica.

Oh, no… Sabía que algo se acercaba, su estómago estaba completamente vacío y lo dejaría en claro. -- T-Tu rostro está enrojecido, ven, te invito un chocolate caliente. -- Sus manos se dirigieron a su abdomen con celeridad mientras hablaba, claramente nerviosa, ¿el motivo? Intentaba acallar el pequeño rugir proveniente desde su interior, aquel sonido vergonzoso que denotaba su situación.-- Nos hará bien a ambas. -- Eso era verdad. -- Luego podrás continuar con tus compras, no te quitaré demasiado tiempo, de verdad. -- La ventaja de encontrarse en la zona comercial es que no tenían que caminar demasiado, de hecho, cruzando la calle ya podrían conseguir una hirviente bebida que las ayudase a combatir las bajas temperaturas, no obstante, tal vez la joven ni siquiera quería seguir allí, eran simples desconocidas después de todo. ¿Tsukasa se vería como alguien peligrosa? Esperaba que no, ella sólo quería dos cosas en ese momento; algo con que suprimir el hambre que la aquejaba y de manera algo más egoísta, que la chica sonriese con el corazón aunque sea una vez.

Volver arriba Ir abajo

Re: Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Gou Matsuoka el Vie Jun 17, 2016 5:25 am

El destino muchas veces podría ser cruel con personas que no merecían la penuria, o al menos no una exagerada, como por ejemplo con aquella joven de largos cabellos quien como único pecado para con el mundo había decidido enamorarse de un ser que se le negaba socialmente, puesto que ambos eran hermanos, y no adoptivos, sino de sangre por parte de ambos padres… ¿Seria eso suficiente para conseguir que su pequeño corazón se partiera tantas veces en un periodo tan corto?

Había amado con locura a Rin, no, aun lo amaba, a pesar de encontrarse totalmente perdida por otro hombre, haciendo que se preguntara ¿Qué hubiera pasado de haberse fijado primero en Yamazaki, tomando distancias con Rin? Quizás las cosas no serían tan complicadas, porque si bien deseaba nuevamente a su hermano a su lado, cosa que se notaba por la forma tan apresurada con la cual se había abalanzado contra Tsukasa tras confundirle, comprendía que de volver Rin debería dar explicaciones, no solo a una sino a dos personas, viéndose obligada a escoger entre el uno u el otro, ya que era imposible para un ser humano el poder partirse al medio. Pero ahora su dolor no venía de ese hecho, las grietas en su alma se habían producido de la decepción, realmente espero que esta vez no fuese una ilusión, que aquello que sus ojos vieron, sus manos sintieron y dio calor a su corazón fuera realmente  su hermano mayor, pero de nuevo el karma venía a pasarle factura, demostrándole lo cruel que la vida podía ser.

Aun agachada, la mente de Gou se había perdido tanto en el pasado, presente y posible futuro, que no se percató de la ayuda ajena hasta que esta hablo, sonrojándola al completo debido al comentario de “Doloroso gusto”.


- En…en serio lo lamento… es que te pareces demasiado a mi hermano mayor –la última oración fue dicha con rapidez, extendiendo sus enguantadas manos para tomar el producto ofrecido,  guardándolo rápidamente en la bolsa, levantándose de la fría nieve conforme sacudía sus prendas, porque si bien no era tan débil como un ser humano, de todos modos el frio afectaba su delicada anatomía y lo último que deseaba era preocupar al pelinegro en caso de llegar con las abrigadoras prendas húmedas - No le diría fiesta… solo busco animar un poco a alguien –con solo pensar que su plan podría funcionar una tenue sonrisa se formó en sus labios, era verdad lo increíblemente rápido que el recuerdo de un ser querido podía alejar la penuria, viéndose traída a la realidad ante el curioso ruido del estómago ajeno además del ofrecimiento - No te preocupes, no me falta nada, además ya termine de comprar lo necesario para el estofado y aún tengo tiempo, vamos por algo caliente, te invitare como pago por tirarte –la gata prefirió fingir que no había escuchado sonido alguno proveniente de su compañera momentánea, para así ahorrarle cualquier tipo de pena, porque si se encorvaba de tal modo era que en verdad deseaba pasar desapercibida de cierto modo - Conozco un buen lugar por aquí cerca… ven –con una gran sonrisa y confianza de viejas amigas –quizás por poseer tal parentesco físico con aquel con quien vivió gran parte de su vida –, tomo suavemente la mano de Tsukasa, guiándola hacia el lugar donde podrían beber algo caliente.


Tal como prometió, luego de unos cinco minutos transitando en línea recta, finalmente llegaron a un modesto café, el mismo contaba con el espacio suficiente para albergar por lo menos 10 mesas y una barra con taburetes, decorado al mejor estilo americano al igual que su menú.

Gou lo conocía a la perfección, recordaba que más de una vez en la época veraniega había podido degustar helados, malteadas y exquisitos dulces con sus compañeras de escuela, siendo un sitio bastante pintoresco a su parecer, esperando que también a la fémina le agradase el ambiente.


- Si no te gusta, siempre podemos buscar otro sitio, aunque… –su mirar se giró hacia la puerta de cristal ahora cerrada, tal parecía que una ventisca empeoraba el frio externo, estremeciéndola de pies a cabeza aun cuando estaba bajo el resguardo del local - Creo que terminaremos como un helado humano si salimos ahora… pero te dejare decidir, ya que es mi invitación para ti


El clima era helado, la compañía parecía cálida y sus memorias empezaban a entibiarse nuevamente, sin embargo… ¿Qué tanto podría afectarle estar con alguien tan similar al hombre que perdió por azares del destino?

Eso era algo que solo el tiempo le diría.

Volver arriba Ir abajo

Re: Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Tsukasa Nanase el Vie Jun 24, 2016 1:47 am

Los rojizos orbes de la sirena se mantuvieron fijos en la figura contraria, analizando cada una de sus reacciones, las tímidas muecas que mostraba no hacían más que derretir su corazón. ¿Hermano mayor? ¿Acaso se habían separado? Tal vez. No obstante no podía inmiscuirse en algo que no le correspondía, mucho menos cuando ella misma no podía entender el sentimiento ajeno, después de todo ella era hija única, a pesar de que podía homologarlo con sus padres bien sabía que no era lo mismo. Como sea, Tsukasa no podía estar dándole tantas vueltas al asunto si quería que la muchacha dejase de hacerlo, debía ser el ejemplo, ¿no?

Sus delicados labios se curvaron en una sonrisa ladina, mientras su rostro denotaba una expresión de serenidad completa. El frío ambiente era un extra para la situación en la que se encontraban, lejos de importarle realmente que la nieve comenzase a agruparse con más rapidez y que ella misma no estuviese vestida “para la ocasión”, pues en ese momento lo que más le importaba era la frágil pelirroja que tenía frente a sus ojos. -- Ya veo. -- Dijo, sin que la mueca de sus labios desapareciese. Ahora se sentía aún más conmovida. La de largo cabello era tan pura que ignoraba su propia penumbra para hacer feliz a alguien más, ¿había visto tanta nobleza en alguien tan pequeña? Dudaba recordarlo. Inhalando con profundidad, cerró sus ojos evitando que la excesiva sensibilidad que poseía saliese a flote, no se pondría a llorar en ese momento, no era adecuado, debía comportarse como la adulta que era, sino qué ejemplo estaría dando, ¿dónde quedaría el soporte que suponía quería entregar? Tsukki no pudo evitar dejar salir una leve risilla, la muchacha era sin dudas un amor de persona, no obstante no se dejaría convencer con tanta facilidad. -- Descuida, no es necesario que me invites. -- Sus palabras tenían algo de convicción, ¡no podía dejar que la chica pagara! Además, ella desde un principio pensaba comprar su propia comida.

La pet estaría mintiendo si dijese que esperaba aquel trato, es más, su impresión fue tal que sus orbes bermellón se abrieron con exageración y sus labios se entreabrieron al momento en que se dejaba llevar. Bien, no era una amante del contacto físico con personas en quienes no poseía un mínimo de confianza, entonces, ¿por qué no apartó a Gou? ¿Por qué el sólo gesto contrario se sentía tan cálido? Tragando algo de saliva, la pelirroja trató de disimular lo mejor que pudo la vergüenza de la expresión que había puesto por breves segundos, estando tan ensimismada en ello ni siquiera se percató que ya se encontraban al interior de un local, protegiéndose de las bajas temperaturas. -- ¿Eh? -- Murmuró para contemplar a su alrededor, en efecto el lugar era bastante simple pero no por ello menos cómodo, las decoraciones americanas, disposición de las mesas y la sonrisa de la trabajadora tras la barra, no hicieron otra cosa más que estremecer el corazón de Tsukasa. -- No, está bien, quedémonos aquí. -- Comentó elevando sus comisuras al momento en que fijaba su mirada en la joven Matsuoka, entregándole una cálida pero corta sonrisa, luego de todos las molestias que se había tomado era lo mínimo que podía hacer, ¿no? Porque, claro, aun cuando su debilidad fuesen los climas templados no significaba que así fuese para todos, debía ser empática y sobre todo comportarse como la adulta que era.

Con suma calma se adentró en la cafetería, mirando de soslayo a la fémina para que no distanciaran demasiado. El aroma del café prontamente llegó a las fosas nasales de la sirena, haciendo que su piel se erizara en cuestión de segundos, realmente necesitaba algo en su estómago y una bebida caliente como esa no podía venirle mejor. -- Ahm. -- Titubeó volteando a la otra pelirroja, mientras se detenía frente a una mesa con tan sólo dos sillas, ubicada junto a una ventana. -- ¿Qué te parece aquí? -- Preguntó contemplando el rostro ajeno. -- Creo que aquí nadie nos molestará, incluso si llegase a llegar más gente. -- O eso suponía, ya que las mesas que se encontraban ocupadas estaban un poco más alejadas del par. -- Adelante, toma asiento. -- La nieve pegada a su ropa se derretía lentamente, humedeciendo su cuerpo y reconfortando hasta su última célula. Una sonrisa se dibujó en sus labios para que le dejase libre el asiento a Gou y ella fuese por el otro, acomodándose en el mismo y dejando su bolso colgado en el respaldo. -- Joven Matsuoka, he de admitir que este lugar tiene bastante encanto. -- Dijo tratando de no parecer muy atrevida, aun cuando era notorio que ella era mayor. -- Aunque pareciera que yo no encajo demasiado aquí, creo que estoy algo mayor. -- Una ligera risa, casi reprimida se coló por sus labios dejando en evidencia su blanquecina sonrisa, Tsukasa no se rendiría, trataría de animar a aquella muchacha cueste lo que cueste. -- Y volveré a insistir, quiero ser yo quien invite. -- Sus codos no tardaron en posarse sobre la mesa antes de que tomase sus manos entrelazando sus dedos y así poder recargar su barbilla, mirando a los orbes ajenos, con una serena expresión pero repleta de confianza. -- Así puedes guardar el dinero para la persona que quieres animar. Podrías comprarle unos guantes para este tiempo, de seguro te lo agradecerá. -- No sabía muy bien si aquella persona era mayor, menor, hombre o mujer pero suponía que un presente del corazón siempre sería bien recibido, más aun tomando en cuenta el clima que acompañaba en ese momento, con el cual seguramente varios irían a refugiarse al interior de algún lugar, como ellas mismas estaban haciendo. -- Oh, lo siento, tal vez mi idea fue algo anticuada. --

Volver arriba Ir abajo

Re: Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Gou Matsuoka el Vie Jul 15, 2016 4:05 am

Finalmente dentro del local todo parecía cobrar un sentido completamente diferente, tanto en su cabeza como cuerpo, puesto que, ahora con la mente más fría y su anatomía mas cálida, empezaba a percatarse de las pequeñas y grandes diferencias de Tsukasa con Rin, principalmente su aroma, no olía como su hermano, no tenía aquella fragancia tan almizclado que era similar al propio pero aun así tan diferente, tan cálido, tan... con un sentimiento de hogar y pertenencia.

La voz de la chica frente a si era suave, parecía querer animarla con cada palabra que musitaba y era algo que Gou agradecía de sobremanera, pero, no es que fuera su culpa que mantuviera aquella tristeza, más bien se sentía con un hueco en su alma desde que Rin no estaba a su lado, pero esto no significaba que su relación con Yamazaki naciera en base a la ausencia de su hermano, quizás si tenía mucho que ver puesto que con Rin encandilándola desde su infancia, nunca se había fijado en las cualidades de otro hombre pero, si estaba con el pelinegro era porque en verdad sentía algo por él, o de lo contrario no estaría haciendo lo que Tsukasa decía, no buscaría animarle, ni siquiera querría continuar viviendo bajo su mismo techo o tan siquiera compartir aquel intimo contacto que ambos poseían. Era una relación un tanto compleja a su parecer.


- No luces mayor como para no venir a estos lugares -un tanto sorprendida, la cabeza de la muchacha se ladeo con suavidad, aquella Rin femenina si bien parecía llegar a los veintitantos de edad, no la convertiría en alguien que desentonara con el ambiente del café ¿O sí? - ¿Eso quiere decir, luego de una edad determinada no puedes entrar a los cafés? -la idea se le hacía un poco absurda, pero la sociedad misma era extraña y no habían dudas de que Gou no la comprendía al 100%, por ende no era ilógico que creyera que existiera una regla no escrita respecto a la edad en los cafés, pero si esto tenía su grado de realidad, entonces Yamazaki corría peligro de ser mal visto - No, no, no... unos guantes no son una idea anticuada, no debes disculparte por ello -rápidamente sus manos tomaron las ajenas, mientras ella misma terminaba con el pecho contra la mesa, levantando ligeramente su anatomía, acabando por sonrojarse y regresar con velocidad a su asiento - Lamento si soy muy... animosa, me lo dicen demasiado, pero... -su mirar antes desviado regreso a la mujer - No deberías desanimarte ni disculparte cada que das tu opinión, tus ideas son bastante buenas, aunque... creo que Shinya sería más feliz si me compara una tanda de abrigos para mí, antes de comprarle guantes a él, siempre tiende a dejarme como un oso polar cuando el clima es tan frio como ahora -suspiro recordando como el primer día de clases con nieve, acabo llegando con un exceso de ropa que sorprendió hasta los maestros, nadie creería que eso era obra de un novio, más bien parecía idea de un padre sobreprotector - Pero Tsukasa mejor dime... ¿Qué quieres ordenar? -apenas su pregunta fue dicha, un mesero de cabellos oscuros y mirar ambarino había llegado a tomarles su orden, poco después de entregarles la carta del lugar. Gou recordaba que sus dulces eran muy buenos por lo cual se lo sugirió a la fémina acompañante, poco antes de centrarse al completo en el camarero - Quiero... algo de café con leche, y un pastel de chocolate con fresas -sabía que aquella mezcla era en extremo dulce, pero aun así con lo amargo del café y poca azúcar en la bebida todo se vería cortado, logrando un sabor agradable. El muchacho espero por la orden de la pelicorta antes de marcharse con la orden escrita - Si no te molesta que pregunte... ¿Que estabas haciendo cuando nos topamos? No me gustaría haber interrumpido tu itinerario del día


Gou no estaba segura de sí aquellas preguntas le incomodarían, porque desde un inicio su comportamiento para con Tsukasa iba desde un afecto entre conocidos, amigas o la cordialidad típica entre extraños, sin embargo, en su interior ya tenía un gran afecto por la mujer que apenas y empezaba a conocer.

Volver arriba Ir abajo

Re: Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Tsukasa Nanase el Miér Ago 03, 2016 1:24 am

La inocencia de las palabras ajenas no pudo evitar sacarle una suave risilla a Tsukasa, no es que estuviese normada la edad para los diversos locales empero el ver que la mayoría de los clientes en ese lugar parecían salidos de la secundaria hacía que la sirena se sintiese un poco más vieja de lo que era, sí, podía sonar absurdo y exagerado mas no era algo fácil de ignorar. -- No, cualquier persona de cualquier edad puede entrar en un café pero…-- Dándose una breve pausa mantuvo una sonrisa ladina para desviar su mirada a una mesa no muy lejos de ellas, donde un par de muchachas que seguramente asistían a clases conversaban animadamente viendo una revista cuyo público objetivo no sobrepasaría los diecisiete años. -- Creo que yo ya no estoy para suspirar por hombres en las revistas. -- Dijo al azar en un aire divertido, por supuesto que lo había hecho en alguna oportunidad no obstante ahora debía concentrarse en cosas más importantes como mantener su trabajo, ahorrar dinero, en fin, ser una adulta.

La profundidad de aquellos orbes bermellón prontamente se encontraron con los suyos al momento en que sus manos eran tomadas, sacándole una dulce e ingrávida sonrisa, ¿cómo era posible que aquella muchacha le provocase tanta ternura? Ah, ya hasta quería una hermana pequeña. -- No debes disculparte. -- Tampoco es que le desagradasen las personas así. -- De hecho, tengo un amigo que creo que si es que no terminas sorda, de seguro sí con estrés por lo enérgico que es. -- El tan sólo recordar la explosividad de su rubio amigo le hacía negar con la cabeza dibujando una sonrisa amplia en sus labios, porque las personas más animadas suelen ser las más honestas y eso es lo que Tsukki más adora en cualquier ser. Su ensimismamiento la hizo titubear, ¿había dicho “Shinya”? ¿No sería…? No, no, de seguro escuchó mal, bien podía tratarse de un sobrenombre o un apodo de cariño para alguien, ¿no? Ignorando aquello sostuvo su mirada en la fémina. -- Eso es normal, yo también te diría que te abrigaras después de todo nadie quiere resfriarse por un descuido, ¿no crees? -- Ni siquiera a ella le gustaba eso, tal vez tenía algo más de resistencia a los climas helados empero sabía que no todo el mundo era así, en especial los humanos que eran los más débiles de entre todos, aunque… ¿cómo saber si es que Gou era una humana? Ella misma se veía como una a pesar de ser de otra raza, no podía sacar conclusiones apresuradas, no sería cortés.

-- Oh. Gracias. -- La eficacia del personal se hacía notar y la sirena tomó la carta entre sus manos, tomando un poco de tiempo mientras leía con detención, vaya, todo sonaba demasiado dulce para ella, hasta que dio con los sándwiches. Entregó el menú, esperando a la pelirroja frente a ella, antes de contemplar al moreno que les tomaba la orden. -- Yo quiero un espresso macchiato y un sándwich de atún por favor. -- Asintiendo con suavidad agradeció al mesero quien se retiró con los pedidos, haciendo que la bestia retornara a su compañera. -- Sí que te gusta lo dulce. -- Comentó arqueando una ceja, no es que tuviese algo en contra de quienes disfrutaran el azúcar, oh claro que no, tan sólo no podía comprenderlo.

El aroma a café inundaba el lugar, haciendo que las comisuras de Nanase se mantuviesen en ascenso. Una expresión calmada pero confiada, eso le entregaba a la de cabellos largos, esperando que prontamente todo floreciera con fluidez. -- ¿Eh? -- No esperaba aquello. Parpadeó con lentitud para terminar por cerrar sus ojos negando un par de veces. -- No tienes que preocuparte por ello. -- Realmente sólo disfrutaba de su día libre, no era motivo para que algún tipo de sentimiento negativo extra se sumara a la carga emocional de la menor. -- No estaba haciendo nada importante. -- Sus hombros se elevaron para restarle importancia a ese hecho. -- Tenía el día libre así que me entretenía mirando ropa para luego ver qué comprar. -- Una risilla reprimida se escuchó para que se encogiese de hombros y un ingrávido rubor tiñera sus mejillas, le apenaba un poco ser así de vanidosa, claro que no lo era en extremo sin embargo la culpa la invadía de todas maneras. -- Gou, ¿estás segura de que conseguiste todo lo que necesitabas? -- Insistió con tranquilidad. -- Luego de comer podemos ir por lo que te falte, si es que quieres. -- No iba a obligarla, tomando en cuenta que acababan de conocerse, tampoco le apetecía parecer una persona sospechosa, empero no podía negar que la compañía de la chica le daba una agradable sensación. -- Con lo horrendo que se puso el día me gustaría saber que estás a salvo a donde vayas. -- De pronto la sangre viajó hasta su rostro denotando la vergüenza de sus propias palabras. -- ¡D-Digo…! Ya sabes, no sería muy maduro dejar a una adolescente a su suerte. -- Aclarando la garganta la vio de reojo, para suspirar con disimulo y terminar por sonreír. Se preocupaba y lo haría, después de haber visto la fragilidad de la mujer no la dejaría, no hasta que supiese que se encontraba en su hogar, lista para continuar con sus labores. -- En serio, no importa a donde debas ir, te acompañaré y luego me encargaré de acercarte a tu casa o cerciorarme de que tomes un taxi. -- ¿No estaba siendo exageradamente sobreprotectora sin atribuciones? Sí, así es. Desde su interior algo le decía que debía cuidar de la pelirroja, ¿no la estaría asustando? ¿O sí? Ojalá que no fuese así, sus intenciones eran buenas y puras, tanto así como la mirada que le entregaba, Tsukki tan sólo quería compartir un poco más con ella, no había pecado en eso, ¿verdad? -- Y antes de que digas cualquier cosa, no me molesta y tampoco tengo más cosas que hacer. Estoy libre para ser tu escolta. -- Una nueva carcajada imperceptible, una broma para apaciguar cualquier duda, ella no era mala, sólo quería sacarle una sonrisa a Gou.

Volver arriba Ir abajo

Re: Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Gou Matsuoka el Miér Ago 17, 2016 8:04 am

Tenía que admitir que la compañía de la joven mujer de cortos cabellos era por demás agradable, porque, en tan poco tiempo pudo olvidar los viejos pesares que le aquejaron apenas le había conocido, tras confundirle con alguien tan especial para su vida, pero en cambio parecía que Tsukasa no podía dejar de pensar en lo frágil que la joven gata podía ser emocionalmente, porque Gou conocía aquel sentimiento que la chica despedía, lo había visto y apreciado muchas veces a lo largo de su vida, y no, no era compasión, sino aquella mirada de cercanía, de hermandad que pocas veces puede llegar a verse, pero la fémina logro percibir innumerables veces con sus más allegados, quizás porque tenía aquella aura que necesitaba constante protección, la clásica niña tierna al cuidado de todos. Pero eso era algo que no podía medir, ni apreciar por sí misma.

Las ideas de la menor continuaban un rumbo fijo, todas situadas en la fémina posada frente a ella quien negaba el haber estado haciendo algo importante cuando se toparon, trayéndole una enorme paz a la mente de la Matsuoka, ya que de por si había sido una mala primera impresión, pero como siempre las cosas pueden mejorar con el pasar del tiempo, tal como ahora sucedía, justamente en el momento en que Tsukasa le indicaba que podrían buscar lo que le faltara comprar, sin dejarle poner un pero al respecto.

Gou no pudo hacer otra cosa que reír suavemente, no terminaba de creer lo mucho que se parecía a Rin, tanto física como mentalmente, solo con eso podía suponer que, seguramente, de haber tenido una hermana y no hermano, hubiese sido igual a aquella muchacha, pero sin el incesto de por medio. Pero no es como si ese último pequeño detalle fuera a revelarlo a quien se topara tal cual como hablar del clima, ya que si bien para ella, mientras hubiera amor todo estaba permitido, sabia por labios de Rin que callar a veces era lo más lógico, por extraño que sonara, porque no todo el mundo puede comprender ciertos sentires y pensamientos que vayan contra sus creencias.


- La verdad es que no me falta nada... o eso creo -intento hacer un recuento mental de todo lo que había comprado hasta el momento, dando como resultado que efectivamente tenía todo lo necesario, y aquello que no compro fue porque lo tenía en la nevera o despensa de su hogar, sin embargo aquello no era malo, incluso podría darle una oportunidad de pasar tiempo de otro modo con la fémina que acababa de conocer - Pero, me agradaría ir de compras contigo Tsukasa -una radiante sonrisa adorno los labios de la menor, quien no expresaba tanta felicidad desde hacía un buen par de horas - Cuando me tope contigo, veías ropa ¿Verdad? -estaba casi segura que la calle donde se habían conocido, era la misma que frecuentaba con sus amigas luego de clases, y en la época de fin de temporada, debido a las ofertas que solían colocar - Podríamos solo tener un día de chicas... ya iniciamos con algo de comida, entonces ahora lo mejor sería pasear, quizás hasta encontremos algo lindo para comprar ¿No te parece? -con un último bocado el pastel había desaparecido, pero no el ánimo de Gou, que no hacía más que aumentar conforme pasaban los minutos.


Estaba entusiasmada, feliz y expectante por saber que podrían llegar a hacer aquel día, o por lo menos las horas que restaban antes de volver a su hogar con el pelinegro, porque ahora Gou tenía una amiga, una a quien quizás podría ver como una hermana.

Volver arriba Ir abajo

Re: Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Tsukasa Nanase el Miér Ago 24, 2016 5:02 am

Como era de esperarse, el servicio fue bastante expedito y en poco tiempo ya tenían su comida servida en la mesa, a lo que la sirena agradeció con una honesta sonrisa y una ligera reverencia antes de tomar su taza entre ambas manos para calentar sus falanges un poco. No podía decir que tenía frío pues el estar resguardadas había hecho que su temperatura corporal se regulara casi inmediatamente empero tenía esa pequeña manía de acariciar la cerámica mientras éstas tuviesen bebidas calientes, ¿cuándo había comenzado con ello? Tal vez desde que inició a trabajar con sus padres, no obstante no era momento de reflexionar sobre ello, estaba ahí compartiendo con la otra muchacha, no debía ser descortés haciendo que su mente vuele en pensamientos que no llevan a ningún lado.

-- Si quieres podemos darnos una vuelta por alguna tienda de conveniencia para ver si necesitas algún otro ingrediente. -- Tsukasa estaba muy preocupada por la menor, sin embargo tampoco deseaba presionarla después de todo acababan de conocerse, aun cuando en el interior de la bestia hubiesen nacido cálidos sentimientos fraternales no significaba que a la contraria le hubiera pasado de igual manera. Sus orbes bermellón se mantuvieron fijos en la fémina frente a sí al momento en que elevaba su taza para dar un largo sorbo a su café, estaba realmente suave y en la medida justa, no necesitaba azúcar. Dejando que la taza reposara sobre su platillo, siguió con su sándwich para darle una mordida, degustando el sabor del pescado junto a algunos vegetales picados, era una buena mezcla, algo que le sacó una ingrávida sonrisa. -- ¿Eh? --  Parpadeando un par de veces mantuvo una expresión de sorpresa, pues realmente no esperaba eso. -- ¿De verdad? -- Debía corroborarlo. El corazón de la marina dio un vuelco producto de la felicidad que le proporcionaba la iniciativa contraria, casi parecía que sus sentimientos estaban siendo alcanzados. ¿Podrían convertirse en amigas tras ese día? Esperaba que sí.

-- Me parece una idea excelente. -- Confirmó dando un asentimiento para que sus pálidas mejillas terminasen por colorearse. -- A decir verdad… no recuerdo la última vez que tuve un día de chicas. -- Una sutil risilla se coló de sus labios para que la vergüenza se apoderara de ella. Lo que decía era cierto, la chica Nanase no era capaz de rememorar la última oportunidad en que pudo compartir abiertamente con alguna otra mujer de su agrado o de una edad similar, de un momento a otro su vida se había vuelto tan sólo trabajo y más trabajo. Con un nuevo sorbo de su bebida eliminó cualquier pensamiento innecesario para renovar sus energías.

--¿Qué te gustaría ver primero, Gou? – La bestia estaba bien con cualquier cosa, por lo que mientras mordía nuevamente su emparedado vislumbrara los gestos ajenos. -- Zapatos, suéteres, faldas, accesorios para el cabello o perfume, tú sólo di el orden e iremos a todas las tiendas. -- Sus comisuras no tardaron en ascender una vez más, quería entregarle seguridad a la chica y suponía que armando un pequeño plan les sería más fácil su junta femenina –más aun tomando en cuenta el clima que se sostenía afuera-. En su interior un ligero sentimiento de ansiedad crecía, por poco y parecía una niña emocionada por su primer paseo al parque de diversiones. -- Espero que alcancemos a visitar una tienda que me gusta mucho…-- Sus labios dibujaron una breve sonrisa antes de que ladease su cabeza hacia la izquierda por unos segundos, mirando a la muchacha con ternura. -- No queda muy lejos de aquí, casi todo lo que venden ahí está hecho de lana… de hecho venden unos gorros con orejas de gato que creo que te quedarían perfectos. -- No sabía muy bien el por qué lo decía, no obstante suponía que por aquella aura de inocencia que emitía la menor le quedaría a la perfección. -- ¿Qué dices? ¿Te gustaría que fuésemos allí también? --

Escuchar a su acompañante, Tsukki tomaría nota mental del más mínimo detalle que ésta le entregara, después de todo deseaba que ambas se divirtieran lo máximo posible en su reunión. Un nuevo sorbo a su macchiato le permitía degustar la frescura que combinaba con esplendor en aquel nevado día. Una, tres, diez, treinta, no importaba la cantidad de locales que visitaran mientras construyeran hermosos recuerdos y tal vez, sólo tal vez, cultivasen una bella y duradera amistad.

Volver arriba Ir abajo

Re: Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Gou Matsuoka el Sáb Ago 27, 2016 1:13 am

Con la propuesta dada, y su comida terminada, lo único que Gou estaba esperando para finalmente salir a divertirse con la pelirroja era su respuesta afirmativa, porque de negarse no insistiría, estaría en todo su derecho para no desear aceptar tan peculiar propuesta, ya que, aunque Tsukasa le agradaba, no quitaba que Gou siguiera siendo una completa desconocida a ojos de la pelicorta, sin embargo, contrario a lo que inicialmente pensó sucedería, la sirena parecía estar encantada con la propuesta, comenzando a mencionar un sinnúmero de ideas de las cuales la felina solo debería elegir para comenzar con aquella expedición, titulada Tarde de Chicas.

Si bien a la mente de Gou venían una cuantiosa cantidad de tiendas que había visitado con sus amigas en días anteriores, suponiendo que a Tsukasa también podría agradarle, toda idea se detuvo en cuanto se percató como la mayor se veía completamente emocionada respecto a cierto establecimiento de lana que decía encantarle. Por primera vez la Matsuoka podía notar aquella expectativa tan adorable en el mirar ajeno, despertando en ella misma cierto grado de interés.

Tsukasa había sido de inicio a fin un rayo de sol que podría derretir la mismísima nieve con tan solo aquella sonrisa que no dejaba de mostrar, buscando animar a su peculiar acompañante. Si bien en la vida existen momentos curiosos, Gou tenía que admitir que a veces, los menos esperados eran los que más necesitabas, porque si bien Shinya siempre fue completamente amable con ella, de inicio a final, no quitaba que entre ambos se retroalimentaran aquella preocupación que sentían por Rin, llegando a formarse una curiosa coraza donde a veces hablaban del hermano de la fémina, y otras parecían querer evadir la realidad, como si con eso ninguno fuera dañado cuando todo lo que producía era un agujero negro que tarde o temprano acabaría por absorberles. Sin embargo, con la sirena todo era diferente, con ella podía hablar de Rin con calma, contarle aquellas cosas que tanto le podían aquejar, sentir una seguridad que Shinya no le proveía porque ella temía herirle si mencionaba a su hermano al ser ambos mejores amigos desde la infancia, bien podría decirse que todo en sus vidas era un poco lioso, aunque, tampoco es que estuviera por contarle toda su vida tal cual haría en una visita al psicólogo, simplemente hablar como buenas amigas de todo tipo de temas, le ayudaría como no tenía idea.


- No te preocupes, no necesito comprar nada más para la comida, así que podremos divertirnos sin problema -la radiante sonrisa de Gou no se había borrado en ningún momento, especialmente ahora que sabían donde ir - Si no te molesta, vayamos primero a esa tienda que conoces, suena interesante, seguramente veremos muchas cosas que nos gusten -sin esperar más, la felina pidió la cuenta, dejando poco más del dinero necesario sin poder dar tiempo a quejas, tomando la mano de Tsukasa para finalmente retirarse, notablemente más animada que en el inicio de su encuentro, estremeciéndose debido al cambio climático tan drástico entre el interior del café y aquel nevado exterior - Realmente el frio es increíble, aunque, parece que la ventisca se detuvo -ajustando un poco más la bufanda, empezó a andar, deteniéndose luego de unos cinco pasos, al percatarse de que no conocía el camino, y mucho menos el nombre o aspecto de la tienda - Si no te molesta ¿Te importaría guiar? Si lo hago yo, solo nos perderemos más


La emoción era palpable en ella, estaba expectante por disfrutar las horas que le restaban y solo esperaba, que el clima no entorpeciera su paseo.

Volver arriba Ir abajo

Re: Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Tsukasa Nanase el Miér Sep 07, 2016 6:49 am

La belleza de la vida estaba en pequeños detalles que saliesen de la cotidianidad, porque compartir aquella caliente bebida y aperitivo con la de largos cabellos había sido una enorme y grata sorpresa que derretía las penas que se ocultaban en su corazón. Era una desconocida aún, empero eso no renegaba el hecho de que su inocente ser le proporcionaba hermosas sensaciones fraternales que jamás pensó que podría llegar a experimentar. Myr le daba una oportunidad maravillosa que no perdería, porque la sirena detestaba perder y ésta no sería la excepción. Con una sonrisa amplia terminó su comida antes de sacar algo de dinero, dejándolo sobre la mesa para ayudar a pagar la cuenta y así levantarse tomando su bolso para colgarlo por sobre su hombro diestro. -- Vaya que hace frío. --  Comentó sintiendo como un escalofrío recorría su espalda, sí, no estaba precisamente vestida para un día nevado no obstante eso no arruinaría sus planes, además ¡de seguro conseguiría algo como una bufanda en alguna tienda! No desesperaría, no aún.

Curvando sus labios con ligereza, siguió con la mirada a la menor, completamente enternecida. Tsukki no era capaz de entenderlo, suponiendo que quizás nunca pudiese comprender como es que esa inocencia la atrapa tanto de una manera tan pura. Como sea, se apresuró hasta quedar al lado de Gou para asentir una vez. -- Dalo por hecho…además aunque la ventisca haya parado tampoco es muy bueno que vaguemos demasiado aquí afuera. -- Reprimiendo una nueva risilla, se encogió de hombros para comenzar a caminar en dirección recta hasta llegar a la siguiente esquina donde dobló a su izquierda, en verdad la tienda no estaba muy lejos de aquel sitio por lo que caminando un par de cuadras ya estaría allí, empero disfrutaría cada segundo del trayecto. -- Gou. -- La llamó antes de mirarla por el rabillo del ojo, estaba algo nerviosa, no podía ocultarlo mas no se trataba de una sensación desagradable o incómoda, sino todo lo contrario, era un deseo incontenible de hacer ameno el ambiente y tal vez, sólo tal vez afianzar la confianza para crear algún lazo al final del día. -- Y dime, estás en la escuela, ¿no? ¿Qué te gusta de ella? Ya sabes, tu mejor materia o la que menos te interese. -- Bien, la bestia no era precisamente la mejor a la hora de romper el hielo, de hecho le faltaba aprender bastante, lo importante es intentarlo decían algunos.

El sonido de la nieve siendo aplastada con cada una de sus pisadas sumado al húmero aroma del aire relajaba el cuerpo de Tsukasa por alguna extraña razón, apaciguando su acelerado palpitar, buscándole así algo de paz. Sin intenciones de cambiar de expresión, mantuvo aquella dulce mueca hasta que por fin llegaron a la dichosa tienda, con enormes ventanales que dejaban a la vista las estanterías y variadas prendas esponjosas que tenían en exhibición. -- ¿Ves? Era bastante cerca. -- Dijo para extender su diestra dejándole el paso y así entrar tras ella. -- Hay muchas cosas, desde calcetines hasta abrigos. -- Claro, eso incluía prendas de vestir como suéteres y hasta accesorios de cabello, ¡había lana por todas partes!

Desde los labios de la pelicorta se coló una delicada risa antes de que comenzara a adentrarse en la tienda, sin perder de vista a su compañera. -- Y bien, ¿qué te gustaría ver primero? -- Porque en sí el local era algo amplio y no quería que cada una se dividiera, si podían ver lo mismo e inclusive opinar acerca del gusto contrario, después de todo eso hacían las chicas normales, ¿verdad? Ya ni estaba segura pero debía tratarlo, ¡se esforzaría!

La dependienta de la tienda, por su parte se había encargado de saludarlas sin embargo su atención la tenía la nueva tanda de vestidos de lana que se disponía a doblar y ubicar en un estante, por colores y tallas, como correspondía, suponiendo que si la necesitaban la llamarían.

Un poco de tiempo para ellas no les venía mal, descansar del mundo y tan sólo contemplar vestiduras dignas de ellas. Tsukasa ya estaba desviando la mirada en búsqueda de los gorros, mas todo a su tiempo, ya llegarían allí, porque sí, uno de ellos en le quedaría a la perfección a Gou, su intuición femenina se lo decía, tan sólo quedaría esperar a que sea de su gusto.

Volver arriba Ir abajo

Re: Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Gou Matsuoka el Jue Sep 22, 2016 9:46 am

La fría brisa invernal les había dado de lleno apenas salieron del café, pero aun así, nada les detendría para su día de chicas, ni el clima, ni cansancio, el frio o tan siquiera un león hambriento que las tuviera en la mira, aunque… esa última idea era un poco riesgosa para ambas féminas, sin embargo, la probabilidad de encontrarse con una bestia así era tan nula que mejor debería obviarla y disfrutar de la compañía que la pelicorta le proveía.

Tsukasa era tan dulce como la miel, y cálida como el mejor chocolate caliente, por lo menos Gou así lo creía, despertando en ella una familiaridad enorme, tanta que seguramente dado el momento le costaría apartarse de su lado, llenándola con preguntas sobre como poder localizarla, o por el contrario, dándole la felina hasta su dirección en caso de que Tsuka tuviera intenciones de volver a verle, cosa que la menor de los Matsuoka añoraba pasara.


- Si, estoy en la escuela –una gran sonrisa se formó en los labios felinos, llevando rápidamente el índice derecho al mentón, entrecruzando sus brazos con cuidado de no enredar las bolsas con los comestibles, sopesando que materias le agradaban y cuáles no, ya que nunca antes se lo había planteado - Pues… no es que tenga una materia en especial que me agrade, la escuela es divertida al completo, hasta mis clases de caligrafía son bastante entretenidas, pero, si tengo que definir qué materia es la que menos me gusta, esa seria… –una pausa se formó, el rostro de la gata había pasado de entera alegría a uno ligeramente frustrado, después de todo cada que recordaba la asignatura, o mucho peor, las notas que escasamente conseguía, era como si el suelo se abriera bajo sus pies, formando un agujero negro dispuesto a succionarla - Matemáticas… –en medio de un suspiro la palabra se dijo, quizás de manera tan muerta que parecería el cantico de un rito o la plegaria a un difunto, pero los sentimientos negativos se activaban al recordar lo que tanto le desagradaba, o la manera en que solía molestar a Rin y Shinya para que explicaran aquello que tanto le costaba a la pelirroja - Pero ¿Qué hay de ti? ¿Trabajas, estudias? –esperando su respuesta, la felicidad volvió a su ser, exhalando de cada poro de su anatomía, recorriendo los pocos pasos que le separaban de la tienda indicada por Tsukasa.


Decir que el lugar era bello, seria restarle hermosura. Las repisas y perchas portaban diferentes tipos de trajes y accesorios, mismos que se veían mucho más suaves que su predecesor, era como un paraíso de felpa donde podrías acostarte en un nido de cálida ropa para dormir sin intenciones despertar hasta que el invierno pasara al completo, la fantasía de todo oso.


- ¿Uh? –toda ensoñación, o pensamientos curiosos, se detuvieron ante la pregunta de la sirena. Si bien aquella tienda tenia sectores muy bien definidos, Gou no la conocía, por ende no estaba segura de que lugar deberían visitar primero, sin embargo los ojos bermellón de Tsuka marcaban sin querer una pequeña dirección con cierto ahínco, donde a lo lejos se veían gorros, bufandas y guantes, siendo evidente su interés en dichos accesorios - Veamos que tienen por allá… pero primero creo que buscare donde poner mis compras –sin más demora, la gata se apresuró hacia un sector designado a guardar los bolsos y demás pertenencias de los clientes, evitando de esa manera entorpecer su inspección a la mercadería, aunque claro, le otorgaron un pequeño número como indicador del casillero donde todo fue guardado, con eso resuelto el momento de chicas entre ambas podía dar inicio - Todo listo, ahora vamos –mostrando cierta asertividad, Gou sostuvo el brazo derecho de Tsukasa entre sus delgadas manos, guiando el rumbo que antes indico. Pocos pasos después, tenían frente a sus ojos, gorros de todos los colores y diseños, bufandas afelpadas, largas o más finas, y los guantes se veían sumamente suaves, eso sin dejar de mencionar el encantador diseño de los mismos - Creo que esto se vería muy bien en ti –sosteniendo una de las bufandas, la coloco en el cuello de su amiga, procurando la cubriera a la perfección, incluso haciendo que tocara su mentón - Te ves tan suave con eso, que dan ganas de abrazarte con fuerza, por ello creo que es perfecta para ti –asintió feliz a sus propias palabras, indagando otras prendas que hicieran juego con aquella bufanda, teniendo por un momento a Tsukasa como su muñeca de modas, abrigándola con un pequeño gorro en tonalidad negruzca y guantes con diseños de peces al completo, siendo un curioso popurrí de estilos de moda, denotando que ella no sería nunca el tipo de mujer que vestiría a las modelos más finas de la isla - Creo… que no soy buena para combinar –rascando su nuca, su risa se escapó, para ella Tsukki estaba completamente adorable, pero si lo veía desde un punto de vista ajeno al propio, se daba cuenta de que un estilo no tenía nada que ver con el otro, y esto empeoraba si debía de tomar en consideración también el color de las prendas - Pero por separado realmente se te ven bien –nuevamente la Matsuoka le abrazo con fuerza, casi comprimiéndola como si de un adorable osito se tratara. De cierto modo sus propios actos le traían a la mente aquellos varones que tanto amaba, y una duda llego a su mente - Sabes… llevamos tiempo conversando pero aun no te pregunte muchas cosas… como por ejemplo ¿Tú tienes novio? –la idea se había instaurado en su mente hacia no mucho tiempo, todo debido a la forma en que apreciaba aquellas prendas de la vidriera donde chocaron, pero no era hasta mucho después, que finalmente se percataba de ese hecho, era casi como si la sirena planeara vestirse para una ocasión especial, pero de eso no podía estar segura - Seguro que sí, eres una chica muy bonita como para no tenerla –sin haberla soltado continuo frotando sus mejillas, haciéndose una imagen mental del tipo de hombre que se imaginaba con la fémina, posiblemente era alto, con cierta musculatura que podría hacerte sentir segura entre sus brazos, pero la personalidad, eso era un misterio que debía revelar.

________________________
Bufanda

Volver arriba Ir abajo

Re: Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Tsukasa Nanase el Sáb Oct 15, 2016 6:48 am

La atención que Tsukki le proporcionaba a la menor no disminuía en lo más mínimo, el aura dulce que emitía la de largos cabellos la atrapaba de tal manera que concentrarse en cualquier otra cosa parecía una tarea titánica, sí, porque en aquel “momento de chicas” lo único que importaba era la presencia de la otra. Las comisuras de la sirena continuaban en ascenso a la espera de la respuesta ajena antes de que separase sus labios con ligereza; asintiendo levemente. -- Oh, ya veo. -- Una suave risilla se dejó escuchar desde su garganta, casi podía recordar sus años de estudiante cuando sus compañeros sufrían fervientemente con cada examen de matemáticas, no es que a ella le costase o le disgustara, simplemente aquella materia le era indiferente. Pensándolo mejor, ¿qué asignatura le gustaba durante su estadía en el instituto? No lo recordaba, en aquella fecha estaba tan ensimismada en ayudar a su familia que prácticamente asistía por cumplir, no sobresalía en nada, ni podía darse el lujo de perder el tiempo en un club, tan sólo estudiaba lo justo y necesario sin meditarlo en demasía. -- ¿Eh? ¿Yo? -- Debía volver a la realidad. -- Trabajo en una cafetería, soy mesera. -- Sus comisuras se elevaban con ligereza con un dejo de nostalgia, desde que tenía uso de razón había sido así, agradecía profundamente a sus padres por las enseñanzas que le habían dejado para su futuro, pues aunque no había logrado entrar a la universidad al menos podía valerse por sí misma con ello. -- Tal vez en alguna oportunidad podrías ir, te serviré una deliciosa taza de té y un muffin. -- Una invitación no tenía nada de malo, ¿verdad? Su sitio de trabajo no era peligroso ni mucho menos, además siempre podía ir con más amigos o amigas empero, ¿no se estaba precipitando demasiado? Pues, por muy cómoda que se sintiera a su lado debía recordar que acababan de conocerse. “¡Tsukki, cálmate!

Por suerte, la infinidad de suaves texturas invadió a la bestia en una agradable sensación que le hizo olvidar rápidamente todo pensamiento innecesario, sacándole una dulce mueca. -- Seguro, te esperaré, Gou. -- Y quedándose cerca para no perder a la menor de vista, la de cabellos cortos se mantuvo serena aunque en el fondo estaba realmente ansiosa.

Parpadeando un par de veces, sin oponer resistencia se dejó llevar y envolver cual muñeca hasta verse en un espejo y emitir una suave pero larga carcajada. ¿Qué era ese estilo? -- Vaya que es peculiar. -- Dijo sin pensarlo al momento en que correspondía el gesto de la muchacha, su sentido de protección fraternal no le permitiría hacerla a un lado porque claro, aun cuando ella no fuese precisamente la chica más cariñosa de la isla, podía ser bastante dulce si se trataba de alguien en específico. -- ¿¡E-Eh!? -- Debía admitirlo, esa pregunta no se la esperaba, por lo mismo es que su rostro no tardó en colorearse, su cuerpo podía ser mucho más honesto de lo que le gustaba a la chica pez. -- ¡N-No….no tengo! -- Negando varias veces con las mejillas completamente rojas, terminó por desviar la mirada, notoriamente apenada. -- E-ese tipo de cosas no van conmigo…-- Concluyó, y es que  su lentitud podía ser abismal, de tal manera que ella misma no se daba cuenta de que había un joven de largos colmillos ya instaurado en su corazón al cual trataba de conquistar inconscientemente. En fin, tras un suspiro, Tsukasa ya se sentía relajada una vez más y así poder retornar a su acompañante. -- Yo debo suponer que tú si tienes un novio, ¿no es verdad? -- Sus comisuras se elevaron y le entregó una mirada de complicidad antes de que una risilla se escuchase desde su garganta. -- ¿Es de la escuela? ¿Un amigo de infancia? ¿Alguien con quién tuviste un choque en la calle? -- Fue preguntando conforme las ideas se le venían a la cabeza. Nanase nunca lo diría en voz alta pero era una romántica sin remedio, habiéndose leído un incontable número de mangas y novelas de amor, sin contar su afición hacia las películas románticas, lo que hizo que su imaginación volara. La personalidad y figura de Gou sólo le daban más razones para pensar de que se podía tratar de una historia sacada de una historieta con un hermoso final feliz.

La emoción cubría a la pelicorta mientras se apartaba apenas unos segundos y centímetros de distancia, para así tomar un gorro negruzco con orejas de gato, el que no tardó en colocarle a la muchacha. -- Lo sabía. Te ves realmente adorable. -- Sí, lo era. Desde lo más hondo de su pecho, la sirena sabía que aquel accesorio le quedaría muy bien a Gou. Sus comisuras se alzaron con exageración en una enorme sonrisa, se la estaba pasando de maravillas, además apostaba a que la de largos cabellos acapararía todas las miradas si terminaba comprando dicho gorro, pues, ¿quién en su sano juicio no voltearía a ver semejante dulzura? -- Te llenarás de admiradores con ese gorro. -- Un guiño y una risilla de complicidad bastaron para que la confianza por parte de la mesera fuese total, ya no veía restricciones en lo que podía ser una hermosa y duradera relación de amistad, tan sólo esperaba que Gou lo viera de la misma manera.

Volver arriba Ir abajo

Re: Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Gou Matsuoka el Dom Nov 06, 2016 7:49 pm

No era una sorpresa que las palabras de la sirena le habían decepcionado, porque en lo más recóndito de su corazón realmente deseaba escuchar una bella historia de amor por parte de Tsukasa, una que no terminara en tragedia como le había pasado con Rin, incluso había llegado a considerar que separarse era un castigo por el amor que se tenían el uno al otro, algo tan prohibido y tabú que más de una persona, de enterarse, les hubieran negado el habla totalmente, incluidos entre ellos sus propios progenitores.

Pero rememorar cosas como aquellas sencillamente le traerían un mal sabor de boca, y nublarían aquella felicidad que compartía con la sirena, a quien no dejaba de vestir de modo tan adorable, simplemente, aun cuando la ropa no combinara, Tsukasa se veía demasiado adorable, pero la de cabellos cortos insistía en que era ella la adorable, sobre todo con ese gorrito de orejas felinas, el cual no negaría que era encantador, pero nunca supuso que atraería miradas de muchachos por portarlo.


- Jaja... dudo que a Shinya le agrade que atraiga miradas de otros hombres -y si, ahora no podía pensar que era Rin quien se enfadaría y mostraría su lado celoso cuando otro chico intentare acercársele, ahora a su mente como pareja debería solo llegar el can de quien había sido amiga desde hacía años, pero, era inevitable acordarse de su hermano, aunque cuanto más lo analizaba, cuando Rin regresara a su lado, la actual relación amorosa que poseía sería lo mejor para alejarse un poco el uno del otro y de ese modo, permitir que ambos pudieran vivir una vida mucho más normal, o al menos algo que ingresara dentro de los estereotipos de la gente - Y sí, tengo novio... pensé que te había dicho que su nombre era Shinya -una gran sonrisa adorno la faz de Gou, le agradaba hablar de la gente que quería, pero en esos momentos, la pregunta de cómo se conocieron llego a su mente, recordaba bien esos momentos a pesar de que los años pasaran - Lo conozco desde que soy pequeña, era el mejor amigo de mi hermano, bueno, aun lo son... podría decirse que le conocí por medio de Rin -sus mejillas se colorearon sutilmente, si lo pensaba mejor, parecía una historia romántica que venía con un cariño que paso a amor con el transcurrir del tiempo, pero si debía ser honesta, Gou no sabría definir cuando le empezó a gustar Shinya, después de todo, cuando Rin estaba con ella solo podía pensar en su hermano mayor, basto una separación para que se percatara de los atributos de otro hombre... entonces ¿Si Rin volvía, que pasaría con su sentir por Shinya? - Aunque... desde que onii-san desapareció, comencé a vivir con Shinya y creo que, una cosa llevo a la otra y terminamos siendo una pareja formal -no había más historia de trasfondo, inicialmente Shinya le había ofrecido su hogar para que no estuviera sola, pero, por cosas del destino ahora eran pareja - Tsuki en verdad te pareces a mi hermano mayor -afirmo abrazando a la chica, pegando su cabeza en el pecho de esta - Pero tú eres más suave en esta zona -una sutil risa se escapó de entre sus labios conforme cerraba los ojos, inhalando el aroma ajeno, era casi como tener una hermana, algo que siempre deseo pero nunca tuvo - ¿No quieres ser mi hermana? -murmuro en un leve susurro, viéndose interrumpido el momento por una de las vendedoras que había ido a ofrecer sus servicios como "asistente de compras", a lo cual Gou no tuvo más opción que separarse de la pelicorta, quitándose en gorro para entregarlo a la dependiente, afirmando que se lo llevaría - ¿Tsuki, te agrada la bufanda? Te la comprare para que no me olvides hasta que nos veamos de nuevo ¿Esta bien? -aquello era un regalo de amistad por parte de la menor, realmente le había agradado la sirena, y por ello, aunque fuera efímero, deseaba que quedara un pequeño objeto que confirmara que su encuentro, no había sido solo una ilusión de su mente.

Volver arriba Ir abajo

Re: Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Tsukasa Nanase el Dom Nov 13, 2016 12:28 am

Una sonrisa amplia decoraba insistentemente el rostro de la sirena quien a cada segundo sentía como la calidez la embriagaba, una punzada sutil y dulce atravesaba su pecho con cada mirada; cada palabra intercambiada con la muchacha. De seguro esa felicidad era la que se proporcionaba una hermana, una familia, claro que ella la tenía tan sólo hacía ya mucho tiempo que no los veía, ¿era posible llegar a olvidar el amor hacia ellos? Esa era una buena pregunta, no obstante no se dedicaría a pensar en eso, no, ahora lo importante era crear memorias inigualables con la largos cabellos, sí, quería establecer una bella amistad.

-- Oh, así que Shinya es el nombre de tu novio. -- Dijo parpadeando un par de veces. –Woow…-- Los rojizos orbes de la mayor parecieron brillar con aquello, no podía ocultarlo mucho aunque quisiera, era una romántica sin remedio. -- Vaya que lindos, una historia de amor desde la infancia. -- Y es que esa temática le encantaba, recordando un sinfín de doramas en los que el amor triunfaba a pesar de las dificultades de crecer juntos como “buenos amigos”, eso le llegaba al corazón, ah, sí hasta le daban ganas de vivir algo así. -- Owh… -- Sin querer había sido muy cruel, llevando a la conversación un tema mucho más delicado del que podía imaginarse. La desaparición de un familiar siempre podía ser algo complejo de conllevar, un vacío en el alma, en el corazón, en todo tu ser, algo de lo que jamás se podría recuperar. -- Bueno, procura cuidar mucho de Shinya hasta que puedas volver a ver a tu hermano, que luego tendrás que cuidarlo a ambos y te agotarás un poco más. -- Una pequeña risilla algo nerviosa se dejó escuchar desde su garganta, una broma disimulada para amenizar el ambiente, Tsukki no quería desanimar a su acompañante, ¡por el contrario! Deseaba ver una sonrisa sincera pintada en el hermoso rostro contrario.

-- ¿Eh? -- Sus mejillas se encendieron con ingravidez al sentir el delicado cuerpo de la fémina contra el suyo, no se lo esperaba. -- ¿T-Tu hermana? -- En verdad era algo  asombroso, sin embargo, no iba a mentirse a sí misma. Las comisuras de la bestia ascendieron al momento en que sus brazos rodeaban a la chica, correspondiendo el abrazo por la cintura de ésta en un fraternal acto. -- Me encantaría. -- Una voz pausada y una expresión de alegría genuina, antes de que asintiera con suavidad. -- Sí, es muy bella. -- Dijo sin quitarle la mirada. -- ¿Qué me dices del gorro? Yo podría regalártelo y así ambas tendremos algo para recordarnos. -- Era una idea cursi, vaya que lo era, empero a la de cortos cabellos le hacía mucha ilusión.

Sacándose las prendas se las entregó a la dependienta, señalando la bufanda, sin que la sonrisa desapareciera de su rostro. -- Gou. -- La llamó con delicadeza. -- ¿Tienes teléfono? Tal vez podríamos intercambiar mensajes cuando no estés muy ocupada. -- Buscando entre sus bolsillos dio con su móvil para retirarlo. -- Ya sabes, cuando no estés en clases o desees pasear podemos hablar. -- Sin perder más tiempo le extendió el aparato algo ansiosa. -- Si vamos a ser hermanas, tenemos que estar en constante comunicación, ¿no? -- Una promesa vaga, un lazo forjado con lana y frío, ¿qué tan hermosa podía llegar a ser una sincera amistad?

Volver arriba Ir abajo

Re: Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Gou Matsuoka el Dom Dic 18, 2016 9:12 am

Una amistad puede ser forjada desde cualquier ángulo, de cualquiera manera y en cualquier momento, y eso es algo que Gou había comprendido a la perfección mientras se encontraba ahí, con Tsukasa, porque, iniciando con su peculiar encuentro, seguido con la cálida charla en el café y ahora, el amigable y divertido momento de compras. Desde el punto que lo analizara, lo menos probable es que se hubieran vuelto amigas, pero, ahí estaban ellas, contra todo pronóstico, ambas chicas formaron un curioso lazo unido por la lana y el cariño que se había impregnado en los tejidos.

La voz de la dulce pelicorta, acompañada por el temblor en sus manos, no hizo otra cosa que enternecer a la menor de largos cabellos, quien con sus ojos brillantes, mejillas rojas como manzanas y encandilante sonrisa, tomo el pequeño dispositivo, entregándole el propio para que así, pudieran intercambiar sus números sin mayor problema. El tecleo de Gou fue un poco rápido, debido a la emoción, sin embargo, tras verificarlo correctamente, se dio cuenta de que todo estaba perfecto, acabando por nuevamente hacer un intercambio de móviles, para, seguidamente, pagar las compras y poder salir del lugar.


- Creo que se está haciendo un poco tarde -musito tras haber visto la hora en el celular ajeno, momentos antes. Se suponía que Shinya no demoraría mucho en despertar -eso si no estaba despierto ya -y considerando como era el mayor para con ella, si acababa por demorarse demasiado, era capaz de incluso salir a buscarla antes de intentar contactarle por teléfono - Debería volver a casa o Shinya se preocupara por mí... -suspiro de nuevo, quería quedarse con su nueva amiga, pero tras lo vertiginoso de su encuentro, quizás se espantaría si le invitaba a su casa a comer, además el can dueño de la morada seguiría cansado y lo que menos necesitaba era un par de chicas tan animadas y felices que entre risas le cortarían todo su descanso - Pero, necesitamos salir de nuevo, quizás a la próxima pueda cocinarte a ti también, porque seguro que a Shinya le gustaría conocerte -la enorme sonrisa de Gou era un buen augurio de lo que podría llegar a acontecer en ese trio, quizás e incluso Tsukasa se volvería una inseparable amiga del Yamazaki, pero eso solo el tiempo lo diría - Entonces te veré otro día -nuevamente la joven Matsuoka reunió el coraje necesario para posar las compras en el suelo, y luego abrazar a la de cabello cortos, con tanta fuerza que las puntas de los dedos de sus manos acabaron por unirse en la espalda femenina, bien podría decirse que era un abrazo de oso - Hasta pronto Tsuki -la miro sin soltarla del todo, volviendo a abrazarla como si no deseara liberar a su nuevo peluche, tomando aire con profundidad, para luego separarse al completo, retrocediendo unos pasos hasta llegar a todas su compras, mismas que cargo antes de empezar a caminar rumbo a su morada, despidiéndose con la mano en el aire de la sirena, hasta finalmente perderla de vista, sopesando la idea de llamarle apenas llegara, o lo mas pronto posible, porque en verdad deseaba verla, quería reencontrarse lo más rápido posible con su nueva amiga, teniendo como consuelo, aquel precioso gorro de orejas felinas, que no dudaría en cuidar con el mismo cariño que pensaba aportar a su nueva amistad.

Volver arriba Ir abajo

Re: Pequeña gran confusión~ [Priv.]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.