No me ganarás. [Priv]

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No me ganarás. [Priv]

Mensaje por Tsukasa Nanase el Mar Mayo 17, 2016 3:14 am

Un día libre, eso suponía ser y para Tsukasa no existían palabras que sonasen más armoniosas que esas. Podría parecer como algo trivial, es decir, todo ser que trabaje tenía un día de descanso de vez en cuando, ¿no? Por supuesto. Para la pelirroja era realmente gratificante pensar que por breves momentos no tenía que servir a nadie en ningún aspecto, por muy ilusoria que fuese esa idea, tampoco es que le desagradase su empleo como mesera, ¡claro que no! Mantener una actitud cortés hacia las demás personas era pare de sí, de su crianza, no dejaría que las enseñanzas de sus padres muriesen, no de esa forma.

Como era de esperar, aquel día la sirena se había levantado relativamente temprano para poder ordenar todo en su habitación antes de dirigirse al baño. Dándose su común ducha de poco más de treinta minutos, salió del baño para arreglarse un poco y así vestirse. Por mera comodidad se puso un traje de baño tipo bikini y sobre éste un sweater negruzco con un par de líneas horizontales blancas en las mangas y cintura; éste era tan grande que llegaba hasta los muslos, lo que le entregaba la ventaja de no tener que ponerse nada más, obviamente acompañó su conjunto con medias por sobre la rodilla de color gris y zapatos bajos azabache. -- Nos veremos tarde. -- Comentó la de orbes violetas hacia su compañera de habitación. Con una enorme sonrisa en sus labios, tomó el bolso que en su interior tenía todas sus pertenencias para así emprender su viaje.

Era pasado el mediodía, aún le quedaban muchas horas de entretenimiento, las cuales Nanase esperaba disfrutar al máximo. Bien, el clima no era el mejor acompañante ese día, pues la humedad y fría brisa hacían que la mayoría lo pensara más de una vez antes de salir, pero la pet no era como otros, ella estaba encantada de poder encontrarse al aire libre. Respirar la pureza del aire, llenar sus pulmones de autonomía, sentirse tan libre como lo eran sus antepasados; nadando en un océano de oportunidades infinitas.

Los pasos de la joven tenían su propio ritmo, ni muy lento; ni muy presuroso, una velocidad exacta para no cansarse y poder regocijarse con la ciudad. La exuberancia de la diversidad era sin dudas el encanto de la isla. Su rumbo estaba fijado en la mente de la de cabellos rojizos, necesitaba descansar del ajetreo de la ciudad, por lo que luego de comprar unos bocadillos en una pequeña tienda emprendió un camino recto hacia su destino. Un lago.

La belleza de la naturaleza y la majestuosidad del agua, Tsukasa no podía pedir nada mejor, ¿verdad? Las comisuras de la muchacha se elevaban dejando en evidencia la felicidad que inundaba su corazón, ansiedad y serenidad; una mezcla tan extraña que sólo ella sería capaz de entenderlo. -- Por fin. -- Sin que aquella mueca desapareciera de su rostro, dejó las bolsas de compras  en el suelo para acercarse a la orilla del lago y contemplar su reflejo, completamente concentrada. El deseo de sumergirse acrecentaba, no había nada de malo en eso, ¿no es así? Estaba sola, o eso suponía. Un poco de compañía tampoco le haría daño, un amigo o conocido de seguro alegraría el ambiente. Sea como fuera, pronto, muy pronto terminaría al interior del lago.

Off:

Espero te guste, cualquier cosa me lo dices por mensaje~
Por cierto lo que está usando Tsukasa es
esto ¡Que estés muy bien!

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Re: No me ganarás. [Priv]

Mensaje por Yuma Midorikawa el Lun Mayo 23, 2016 4:52 am

Las once, doce, una... él no podía definirse como noctámbulo o diurno: simplemente dormía a la hora que le entraban ganas y despertaba bajo los mimos estándares. Esta ocasión, se había acostado a las 8 pm del día anterior y casi eran las dos de la tarde y el castaño no despertaba. La alarma había sonado desde hacía cuatro horas y el la había ignorado magistralmente; sin embargo, el destino no quería dejarlo ivernar cual oso, pues en sueños tuvo la visión de mucha gente ardiendo en llamas que se extendían por todas partes, causando que su descanso se volviese inquieto y, de un  momento a otro, acabara por caer de su cama en un movimiento brusco -Joder... que daño..- sobó su espalda con la zurda antes de tomar el móvil y revisar la hora en él, sin sorprenderse mucho por lo tarde que era. Como era su costumbre, revisó por la ventana el clima, agradándole que estuviese lo suficientemente nublado como para andar por las calles sin capucha o sombrilla; el vampiro tomó entonces unos jeans oscuros y una remera de color naranja oscuro, agregando una sudadera de tonalidades marrones ya que notó hacia frío.

Su estancia en la cocina fue breve, limitándose a tomar de la alacena un paquete de bizcochos sabor chocolate y del recibidor su usual mochila con cosas comunes dentro. El viento soplaba de norte a sur con algo de fuerza, pero no la suficiente para mover las densas nubes que abarcaban el cielo por completo, dándole al día una luminosidad gris y un aura tranquila. La humedad se respiraba en el ambiente, quizás lloviera después de algunas horas -menos mal que esto es impermeable..- murmuró refiriéndose a la chaqueta conforme descendía la colina en la que estaba su hogar. Realmente  no tenía idea de a donde dirigirse así que dejó que sus pasos lo guiaran libremente terminando en una pequeña tienda de comestibles donde compró un par de sodas en lata y algunas bolsas de patatas fritas. El destino quizás ya tenía planes para él, llevándolo a uno de los límites de la ciudad; Yuma pensó por un momento si continuar por la reserva natural que se alzaba frente a él o, en su lugar, volver al centro de la capital y meterse en alguna galería de juegos a matar el tiempo. Estuvo a punto de decidirse por la segunda pero algo más, una sensación que no pudo identificar al momento, le hizo avanzar por la vereda de vegetación, caminando sin problema sobre la tierra algo suelta y las plantas que crecían en desorden en el piso.

En más de una ocasión, el vampiro se detuvo junto a alguna planta que le gustase, tomando alguna raíz y guardándolas en bolsas plásticas que sacaba de su mochila con intensión de agregarlas a la variada flora de su jardín. Su paseo no duró mucho antes de encontrarse frente a un tranquilo lago, notando entonces a una joven de cabellos rojizos de pie junto a la orilla. Sonrió de lado antes de acercarsele por la espalda con sigilo, tocándola de súbito cuando estuvo lo suficientemente cerca y pronunciando un fuerte -¡¡¡Hola, Chica-pez!!!-. Se trataba de una amiga que había conocido hacia algún tiempo, de nombre Tsukasa  -¿Que haces sola por aquí? ¿o es que planeaste todo para verme porque extrañabas verme ganarte en algo?- alzó una ceja divertido al tiempo que sacaba de su mochila una de las latas de soda y se la ofrecía.

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Re: No me ganarás. [Priv]

Mensaje por Tsukasa Nanase el Miér Mayo 25, 2016 5:14 am

-- ¡¿Eh?! -- La pelirroja no pudo evitar sobresaltar al escuchar tan estruendosa y conocida voz. Arqueando una ceja ladeó su cuerpo sólo para corroborar la procedencia de aquel timbre, en efecto se trataba de un vampiro que ya había conocido, alguien que en su oportunidad le había sacado un par de sonrisas y rabias, un buen amigo. -- ¿Chica pez? -- Cuestionó llevando sus manos a las caderas al momento en que sus comisuras se elevaban formando una ligera sonrisa. -- Seguro. No puedo vivir sin ti y tus afilados colmillos así que decidí seguirte para que podamos tener un duelo de caballeros. -- No es que la pelirroja adorara ser sarcástica pero luego del comentario ajeno no pudo evitarlo. Tratando de mantenerse seria, finalizó con una suave carcajada mientras se cruzaba de brazos y ladeaba sus caderas un poco.

-- No puedo creer que hayamos tenido la misma idea, Yuma. -- Comentó más relajada para acercarse un poco al muchacho, llevaban tiempo sin verse y por lo mismo es que el reencuentro tenía un sabor agridulce. -- Aunque he de admitir que jamás pensé que pudieras salir con un día así. -- Dando una pequeña pausa, dirigió sus orbes bermellón al grisáceo cielo, bien sabía que pocas personas saldrían en una jornada así, mucho menos para encontrarse al aire libre, donde sus posibilidades de resguardo eran mucho menores. -- Descuida, si llueve te prestaré mi sweater. -- Comentó algo divertida, manteniendo una ligera sonrisa en sus labios, claro, para la sirena los climas húmedos o fríos no eran problema, muy por el contrario, realmente le gustaban; el sentir las gotas mojando su piel realmente le provocaba una agradable sensación.

Su sonrisa ladina se sostenía, después de todo así solía comportarse cuando de un amigo se trataba, no veía la necesidad de ocultar su sonrisa. -- ¿Eh? -- Sus rojizos orbes viajaron hasta las bolsas del muchacho, parpadeando un par de veces. -- Vaya. -- Dejó salir en un apacible tono. -- ¿Tendremos un concurso de quién come más? O tal vez sea mejor tomar el tiempo para ver quién come más rápido. -- Cuestionó al momento en que señalaba sus propias compras, que incluían bocadillos salados como galletas, patatas fritas y por supuesto un par de gaseosas, era realmente una gran cantidad de comida para sólo dos personas.

La alegría envolvía a la muchacha, al momento en que lentamente flexionaba sus rodillas para sentarse sobre el pasto, la humedad de la tierra le provocó un ligero cosquilleo en la parte desnuda de sus muslos, ampliando su sonrisa y obligándola a encogerse de hombros por breves segundos. -- Oi, Yuma. -- Haciendo un ademán le incitó a que tomara asiento junto a ella, conversar un poco no les vendría mal, ¿verdad? Quizás sólo intercambiar lo que habían hecho últimamente, cosas triviales o tal vez algo más profundo, nadie estaba seguro. -- Vamos, dame unos minutos. Me lo debes por lo de chica pez. -- Aquel par de palabras sin dudas tenían un amargo sabor, se sentía orgullosa de su raza, no le gustaba que la menospreciaran por lo que era. -- Apostaría lo que fuera a que no puedes estar un día sin ponerle un sobrenombre a alguien. -- Oops. Esas palabras no eran las más indicadas, pero ya qué, sólo esperaba a que el castaño no se percatara de lo peligrosas que eran.

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Re: No me ganarás. [Priv]

Mensaje por Yuma Midorikawa el Jue Jun 09, 2016 4:04 pm

Al escuchar la carcajada contraria, no pudo hacer menos que seguirla, divertido por lo inusual de la situación y la coincidencia que se había presentado. -Y ¿por qué no habría de estar afuera?- preguntó sonriendo de lado -Mientras más nublado para mi mejor.... ¿ah? no, así estoy bien: esta cosa en impermeable- respondió a sus preguntas de buena gana, alzando una ceja al ver la particular mirada de su colega a las compras que había hecho, riendo entre dientes por el comentario de la competencia -¿Pero que dices? sabes que si competimos comiendo voy a ganar yo- se señaló con el pulgar -Y deja de ver tanto mi mochila... son los bocadillos para la semana- explicó.

El castaño llevó las manos a la nuca, despeinando aún mas su alborotada cabellera mientras miraba las nubes arremolinarse por el frío aire de invierno, observando también algunas aves pasar, probablemente las ultimas que vería en la temporada pues había dos opciones: la primera,  eran rezagadas e iban de camino a la zona cálida de Myr; la segunda, eran aves no migratorias y simplemente buscaban un refugio contra el mal clima. pensaba en eso cuando la voz de la sirena lo trajo de vuelta a la realidad, girándose para observarla en el pasto entrecerrando los ojos ante su sugerencia, pero acabando por sentarse a su lado a los pocos segundos, escuchando atento sus palabras -¡Venga! no te enojes por eso, tia, solo es un apodo cariñoso de tu buen amigo Yuma- le dio un ligero codazo y rió ladinamente -Créeme que es mejor que te llamen "chica-pez" (que te lo digo porque te gusta mucho nadar) antes que sanguijuela, parásito y chupa-sangre - tomó uno de los paquetes de papas fritas para comenzar a comer algunas, levantando la mirada a los ojos rojizos en cuanto la escucho pronunciar la última frase -Mmm... ¿eso es acaso una apuesta?- sonrió de lado enarcando una ceja -Porque, si lo es, estaré más que dispuesto a demostrarte que puedo permanecer sin apodar a nadie por una semana completa si quiero- cruzó los brazos tras la cabeza y se dejó caer en el césped, cubriendo parte de su rostro con el gorro de la chaqueta - Además, si me estás retando a algo, lo justo sería que yo te retara también, Tsukasa.. aunque no se en qué porque tu ganas en todo lo que haces- bromeó -Aunque...- se puso de pié con rapidez y caminó por la orilla del lago, buscando alguna manera de competir con la chica a sabiendas de que esas competencias amistosas les divertían a ambos.

Luego de algunos minutos de inspección, volvió con ella al césped, sentándose a su lado y bebiendo un par de sorbos más de soda -Después de una minuciosa investigación...- usó voz sería, como si fuera un científico, riendo un poco de sí mismo -descubrí que no tardará mucho en comenzar a llover; además, me di cuenta de que el lago está lleno de ranas..... ¡Veamos quien puede atrapar más ranas cuando comience a llover!- propuso felíz -Quien pierda tendrá que invitarle alguna comida al otro después, ¿que dices?- aguardó su respuesta tendiéndole la diestra con el propósito de estrechar su mano.

Para el vampiro, pasar tiempo con la pelirroja era de lo más divertido que había, pues la consideraba una de esas pocas amigas con las que podía competir por todo y de maneras curiosas y entretenidas, como la que acababa de proponer. había pasado tiempo desde que se habían visto la última vez, así que ¿por qué no reanimar todo con una cacería de ranas? -Anda anda, yo se que quieres- la instó al momento en el que un relámpago iluminaba la distancia y un trueno le seguía por poco. Definitivamente, en cualquier momento comenzaría a llover.


Última edición por Yuma Midorikawa el Lun Jun 20, 2016 4:53 am, editado 1 vez

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Re: No me ganarás. [Priv]

Mensaje por Tsukasa Nanase el Lun Jun 20, 2016 4:46 am

Definitivamente la sirena adoraba pasar tiempo con aquellos quienes consideraba sus amigos, incluyendo en este grupo a aquel vampiro, por ello es que su sonrisa se mantuvo amplia y constante, sin deseos de abandonar su rostro por ningún motivo. Una que otra corta risilla se colaba por sus labios, la elocuencia de las palabras ajenas sin dudas le dada un dulzor especial a aquel nublado día. -- Bien, bien, pero de todas maneras debes admitir que son muchos bocadillos. -- Dijo arqueando una ceja, claro, ella no perdería por nada en el mundo, ni siquiera por una charla insignificante.

Las carcajadas no faltaban, y a pesar de que las bromas y venían algo comenzaba a encender el corazón de la pelirroja, sí, porque cuando se trataba de apuestas y competencias ella era la mejor, o eso creía. ¿Rechazar una apuesta? ¡Ni en sus sueños! ¿Cuándo? ¿Dónde? Ella definitivamente correría a hacer lo que fuera. Sus rubíes parecían brillar de la pura emoción, fijándolos en la figura masculina tan sólo curvó sus labios en una sonrisa que dejaba en evidencia el enorme deseo de aceptar, sin importar de lo que se tratase. -- Me gusta ganar y lo sabes. -- Comentó dándole la razón para arquear una ceja, tan sólo haciéndose la importante. -- Aunque tú tampoco te quedas atrás. -- Aquella expresión permaneció en su rostro, pues la pet sabía que su amigo tampoco era un amante de las pérdidas, es más, podía decirse que en eso tenían una especie de empate, una actitud un tanto infantil que alimentaban el uno al otro empero que sólo les curvaba hermosas sonrisas.

Los brazos de la joven se dirigieron hacia el cielo mientras los estiraba, eliminando toda la pereza que se podía albergar en su delicado cuerpo para que al bajar fueran directo a una de sus bolsas, retirando una lata de gaseosa tipo cola, la que tanto adoraba la ya denominada “chica pez”. Sus comisuras ascendieron por completo con tan sólo escuchar el sonido del gas al abrir la lata, manjar de los dioses, la de orbes rojizos no se aguantó y dio un gran sorbo para que aquel sabor viajara por su garganta erizándole la piel del puro gusto. -- Ah.~ -- Fue un suave sonido que acompañado del típico suspiro de alivio, no hacían más que alegrar el ambiente y a la chica. -- ¿Mh? -- La voz contraria había llamado la atención de Tsukki una vez más para que su ceja izquierda se arqueara, denotando la curiosidad que acrecentaba en su interior. -- Con que… una cacería de ranas. -- Recalcó sonriendo ampliamente para dejar la lata abierta en el suelo y de un salto ponerse de pie. -- ¡Suena magnífico! -- Dijo llena de entusiasmo, y es que, al contrario de la mayoría de las féminas ella no tenía problemas con mojarse o enlodarse un poco, de hecho ¡mucho mejor! Así podría darse una larga ducha después, sí, no había nada malo con esa competencia. -- ¡Por supuesto que quiero! --

Las nubes se agrupaban en el cielo rápidamente, para que los relámpagos comenzaran a aparecer con timidez, una brisa fresca sacudía las ramas y con ello, el corto cabello de la chica. -- ¡Si gano me tendrás que invitar a comer pescado! -- Nanase no era muy exigente con la comida, mientras no sea nada demasiado dulce, ella estaría feliz pero debía admitir que una de las cosas que más le gustaban eran los peces, cosas de la raza tal vez, tampoco se detendría a pensar demasiado en ello. Llevando sus manos a la cintura, comenzó a estirar sus músculos con ligereza, nadie quería una lesión, ¿verdad? -- Vamos, estira tu cuerpo. -- Comentó entre risas. -- Que si te lastimas, luego tendré que llevarte hasta el hospital cargado como princesa. -- Una nueva carcajada resonó en el lugar para que fuese interrumpida por un trueno. -- Uh~, esto será interesante. -- Comentó alzando la vista al cielo antes de que las gotas empezaran a bajar con lentitud, la lluvia por fin hacía presencia y la sirena no podía estar más contenta. -- Bien, mi estimado Yuma. -- Dijo para volver la mirada al nombrado, sin quitar aquella mueca. -- Esperaré tu señal. -- Moviendo un poco sus hombros continuó calentando su cuerpo para que la búsqueda sea más fácil. -- Aunque… ¿cuál debería ser el límite de tiempo? -- Cuestionó a medida que sus ropajes se humedecían con el agua. -- ¿Media hora? ¿Hasta que termine la lluvia? -- No tenía idea, mas independiente del tiempo que se tratase seguramente ambos se divertirían, es decir, estaba lloviendo, estaba con su amigo, ¿qué más podía pedir? Nada realmente, no obstante preguntar nunca estaba de sobra. --¡Ah! Y nada de renacuajos, ¿eh? Que eso sería hacer trampa. --

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Re: No me ganarás. [Priv]

Mensaje por Yuma Midorikawa el Jue Jun 30, 2016 7:24 pm

Sus brazos se cruzaron frente a su pecho, aguardando ansioso la respuesta de la pelirroja con respecto a la apuesta realizada; su rostro se ensanchó en una sonrisa nada más verla aceptar. La brisa mesía en ondas la superficie del lago y el cabello contrario se alborotaba con suavidad, igual que el propio -¿Pescado? ¡vale! entonces, esperemos que comience a...- la frase se quedó sin terminar cuando un relámpago iluminó el cielo y algunas gotas de lluvia comenzaron a caer. El vampiro acomodó su chaqueta y subió los últimos botones de la misma, tapando su cabeza con el gorro naranja con tal de no mojarse en extremo -¿Ah? ¡Pero ¿qué dices?! Yo no voy a calentar solo para perseguir unas cuantas ranas- una corta carcajada salió se su garganta -En todo caso, si alguien cargará a otro alguien seré yo-.

La suave llovizna comenzaba a tomar fuerza y ambos fueron testigos de como las livianas y casi imperceptibles gotas se iban volviendo mas gruesas y frecuentes. Esa sería una buena tormenta - veamos, la señal....- Yuma comenzó una respuesta para las palabras de la sirena -Bueno, primero el límite de tiempo: será dentro de veinte minutos, ¿te parece, Tsukki?- sonrió -Empezaremos con el sonido del siguiente trueno-. Tan pronto terminó de hablar, la luz platinada se hizo presente en el cielo, indicando que faltaban escasos segundos para que sonara el trueno. Bummm el sonido esperado retumbó en los oidos del más alto que inmediatamente se echó a correr en dirección del lago, acercándose a la orilla satisfecho al ver comprobada su teoría: la lluvia había hecho salir a las ranas de su escondite y éstas paseaban campantes por la orilla, entre juncos y lirios acuáticos. Yuma no demoró mucho en acercarse a la orilla, sin importarle realmente cuando sus jeans oscuros comenzaron a enlodarse y su calzado deportivo se hundía a causa del peso en el terreno blando -¡Ya te tengo!- exclamó a voz potente nada más divisó a una rana gorda que habia quedado acorralada. Sus grandes manos rodearon al animal que se removió y por ello el vampiro captó se había olvidado de un detalle: ¿Cómo cargaría las ranas?. Sin perder más tiempo del necesario, guió sus pasos al pedazo de cesped donde descansaba su mochila cerrada, misma que recogió para colgarla de un árbol y, de paso, extraer un par de bolsas plásticas del interior, metiendo en una su reciente cacería y llevándole la otra a su compañera -¡Eh! ¡Tsukki!- la llamó mientras se acercaba a darle el objeto -Para que no se escapen-.

No podría decir a ciencia cierta quien tenía más posibilidades de ganar: Yuma era igual de competitivo que la sirena y ambos mantenían la pasión por las apuestas que los había vuelto amigos en un principio. El vampiro corría en torno al lago, cerca y lejos en pos de las ranas y qué tan fácilmente se dejaran atrapas estas; su bolsa ya tenía 5 cuando la tormenta arreció aun más. Los rayos y truenos ambientaban todo en compañía de la gruesa cortina de agua que ayudaba a atrapar a los animales en ocasiones y, en otras, frustraba los movimientos del mayor. En un mal paso, Yuma resbaló con el barro de la orilla y cayó de bruces en el pasto mojado (agradeció al inframundo no haber caído en el lago); con el trastabille, la capucha de su impermeable cayó de su cabeza y su cabello acabó empapado en tan sólo unos pocos segundos -Joder, que me ha dolido- se quejó poniéndose de pie y volviendo a la competencia, observando en el reloj de su muñeca que quedaba sólo la mitad del tiempo.

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Re: No me ganarás. [Priv]

Mensaje por Tsukasa Nanase el Miér Jul 06, 2016 4:54 am

-- ¡Claro, Yuma! -- Por supuesto, consideraba que la idea de su amigo era acertada, más aún porque el inicio sonaba prometedoramente cercano. La sonrisa de la sirena se ampliaba a medida que los segundos pasaban y las gotas crecían en tamaño y cantidad, la tormenta no tendría piedad con nadie; definitivamente terminarían empapados precisamente lo que la pelirroja esperaba. -- ¡A empezar! -- La muchacha no pudo contener la emoción luego de escuchar el estruendoso sonido posterior a la iluminación en aquel grisáceos cielo, ¡ya tenía la partida! Y como era de esperarse no se lo pensó dos veces para correr hacia el lago como si volviese a tener doce años; pues las competencias podían sacar lo infantil que solía ocultar bajo su común máscara de seriedad, después de todo, ¿para qué dejar que todos vieran esa parte de ella? No había una respuesta válida para ella, tan sólo sus buenos amigos podrían contemplar las facetas más extrañas de la pet.

El lodo no tardó en embarrarle el calzado, y es que el salpicar de los charcos a su alrededor eran exagerados. Tsukasa sólo se concentraba en indagar por los arbustos que rodeaban el lago en busca de los viscosos animales que suponían ser su trofeo. -- ¡Aah~! ¡Salgan ya! -- Gritó para que por fin diera con un par, lo suficientemente grandes como para que pudiera tomarlas con las manos. Las comisuras de sus labios ascendieron, comenzaba a ponerse interesante, no le importaba que sus piernas tambalearan producto de la poca estabilidad del suelo y por lo mismo su velocidad se viese disminuida, tampoco le importó que su sweater comenzara a embarrarse, ¡ya nada importaba! Sólo divertirse….oh, bueno, tal vez algo sí le importaba, ¿cómo llevaría más ranas si sus manos estaban ocupadas? -- Demonios. -- En medio de sus sonrisas chasqueó la lengua hasta escuchar al vampiro. -- ¡Eres el mejor, Yuma! -- Con una expresión de alegría se acercó al muchacho para tomar la bolsa y poner sus adquisiciones en ella. -- Piensas en todo siempre, por eso me agradas tanto. --

Tsukasa reía como una niña empero los truenos opacan cualquier murmullo, ellos serían los protagonistas en aquel espectáculo. La piel se le erizaba a la muchacha con escucharlos, su exaltación estaba a flor de piel y ella acrecentaba conforme caminaba en busca de más anfibios para agregar a su bolsa. Los minutos avanzaban y las orillas del lago se convirtieron en el lugar perfecto para poder recolectar con más eficacia, sumando así una rana muy grande y otro par pequeño, con un total de cinco.

Los rubíes de la bestia viajaban a la figura masculina, la cual se encontraba en el piso. -- ¡Oi, Yuma! ¿Te encuentras bien? -- Arqueando una ceja lo miró suspirando con suavidad. -- Ten más cuidado o de verdad tendré que llevarte cargado. -- Un par de carcajadas fueron suficientes para que continuara en su misión, quedaba poco tiempo y lo sabía, ¡no perdería! Aunque, ya no sabía que más hacer para que las condenadas salieran y pudiese atraparlas, hasta que encontró la respuesta. -- Bravo, Tsukki. -- Se dijo a sí misma en tono burlón para acercarse a un árbol al momento en que le hacía un delicado nudo a su bolsa antes de colgarla de una rama para evitar que se rompa o se escapen sus presas, luego de ello se acercó a la rama más firme que encontró para tomarla. -- Tres…dos… ¡uno! -- Un conteo que podría parecer extraño, no obstante, no lo era, sólo se daba el tiempo para hacerse la idea de sumergir su brazo diestro y parte de su pecho en el lago para poder examinar sin caer en la tentación de tirarse por completo. -- Tsk. -- Su mano indagaba e indagaba pero parecía no dar resultado. “¡Tú nunca te rindes!” ¡Claro que no! La sirena se daría porras a sí misma, las cuales parecían dar frutos pues al poco tiempo fue capaz de encontrar una rana más, sacándola con cuidado para dirigirse hasta su bolsa y dejarla al interior.

¿Cuánto quedaba? Seguramente cinco minutos, quizás menos, empero debía volver a intentar aquella técnica, por lo que su zurda volvió a tomarse de la firme rama para sumergir parte de su cuerpo en la fría agua, moviendo su mano con sutileza como si pudiese ver con ella. -- ¡Vamos, vamos! -- Pronunció con energía a Yuma, entregándole una perfecta sonrisa. ¿Cómo es que el castaño lograba siempre sacarle esas muecas a la sirena? Su amistad era pura aunque competitiva, una extraña mezcla que lo hacía todavía más especial. -- Sabes, creo que mejor me gustaría un enorme tazón de ramen. -- No lo admitiría en voz alta mas su temperatura comenzaba a descender, por lo que un tazón de sopa sonaba como algo delicioso y perfecto para la ocasión, aunque tampoco sabría si lograría ganar, por muy confiada que estuviese. ¡Una rana más!

Tsukasa ya tenía siete, y las dejó con cuidado en el interior de la bolsa esperando que tampoco estuviesen muy incómodas allí, no hallaba la hora de liberarlas. Su mirada se dirigió a los arbustos nuevamente, tenía la esperanza de que otro anfibio saliese de allí cuando suponía que el fin de la competencia se acercaba, no obstante con prontitud volvió a su amigo, ¿cuánto quedaría para acabar? ¿Cuántas ranas habría conseguido Yuma?

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Re: No me ganarás. [Priv]

Mensaje por Yuma Midorikawa el Sáb Jul 23, 2016 9:10 pm

Dedico una mirada de advertencia a la pelirroja cuando se "burló" de la caida que recien habia sufrido, dandole entonces una media sonrisa que dejaba ver perfectamente los largos colmillos - Ya me la pagarás - rió antes de correr en dirección opuesta a lanque seguia ella y continuar con la particular competencia de la que era partícipe en el momento. Ya no le importaba mucho mojarse demás, pues su cabello ya estaba totalmente empapado y el agua enlodada  habia manchado  sus jeans hasta un poco mas abajo de su rodilla (una cantidad de tela considerable tomando en cuenta lo alto que él era); Yuma se inclinó entre los juncos de la orilla aguardando a que algun anfibio se postrara ante él para comvertirlo en su presa, sin embargo, cuando estaba por hacerlo la coleta de caballo comenzo a estorbarle, pues se resbalaba de su nuca y le generaba peso extra -Joder.. ¿Que mas da? - si bien, no estaba acostumbrado a ello y no era comun que dejara a otras personas verlo asi, se llevó ambas manos a la cabeza y retiró la liga elastica con la que solia atar su cabello, sintiendose liberado del peso del agua.

Volvió a concentrarse en la apuesta que mantenia con Tsukki y reforzó sus intentos por encontrar anfibios, debiendo caminar hacia la izquierda por la orilla del lago hasta un conjunto de rocas que estaba medio sumergido-medio en la superficie. Dando unos cuantos pasos mas por sobre algunas piedras, llegó hasta ahí sin enlodarse mas de lo necesario y rebusco entre pequeños agujeros sin temer meter la diestra conforme la zurda sostenia la bolsa con sus otras presas. La fortuna le sonrió al encontrar tres ranas ahi, de las cuales pudo atrapar dos solamente, pues la ultima consiguió entrar nadando al agua y escaparse por completo del vampiro. Un leve Bep bep de su reloj de muñeca indicó los veinte minutos se habian terminado y debia volver donde la sirena, mis ma que le encontró en el camino obsequiandole una amplia sonrisa que por un minuto le hizo olvidarse del frio que sentia al estar mojado.

El vampiro caminó junto a su amiga algunos metros hasta que optó por correr a refugiarse bajo los árboles que rodeaban el lugar, justo donde su mochila pendia de la rama de uno de ellos - Bien Tsukasa, hare la contabilidad frente a ti para que veas que soy perfectamente capaz de ganarte sin hacer trampa- sonrió con suficiencia al imaginarse ganador de aquello. Inmediatamente después, abrió la bolsa que el habia cargado y fue contando sus ranas una a una conforme las dejaba escapar; siete fue el número que se lució en el marcador mental que se habia imaginado. Después, pidió a la sirena su propia bolsa y repitió el procedimiento, parpadeando algunas veces sorprendido al encontrar que ambos habían atrapado la misma cantidad - Bien... creo que esto es un empate - comentó volviendo la mirada a la de ojos carmines -Me parece que lo más justo es que nos invitemos una comida mutuamente... aunque claro, la que me invites a mi debera ser la mas sabrosa puesto que el mas genial soy yo - sonrió divertido y tomó su mochila colgandola en su hombro, observando el paisaje lluvioso en el que, momentos atras, habia aparecido como personaje. El cielo estaba oscureciendose mas a cada momento y el frio aumentaba paulatinamente -Joder.... hace bastante frio.... vamos a un café, ¿Vale? Igual, si crees que alguno bueno está muy lejos o crees que tu ama se preocupara si te alejas, podemos prepararlo en mi casa o pasar antes por la tuya para avisar- se encogió de hombros, pues la baja temperatura le hacia querer marcharse cuanto antes sin importar a donde, aunque preferia quedarse un rato mas en compañía de su amiga acuatica, a quien hacia un tiempo no habia visto.

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Re: No me ganarás. [Priv]

Mensaje por Tsukasa Nanase el Lun Ago 08, 2016 6:05 am

Los minutos habían transcurrido más rápido de lo que la sirena había deseado, la maldita relatividad del tiempo, no obstante una amplia sonrisa se mantenía dibujada en sus labios, aquella competencia había sido divertida valiendo cada uno de los segundos. -- Me parece muy bien Yuma, aunque sabes que la ganadora seré yo. -- Porque la pelirroja se tenía demasiada fe a veces, su espíritu competitivo estaba muy bien desarrollado obligándola a dar todo de sí para ser la mejor, y eso se plasmaba obviamente en su pequeño encuentro con el vampiro. ¡De seguro tenía más ranas! Sus rubíes se mantenían fijos en los anfibios que iban escapando conforme eran liberados para terminar por abrir la boca incrédula con el resultado. -- ¡¿Empate?! -- Aquello definitivamente era para ser contado como anécdota, por lo mismo es que debía tomárselo con humor, dejando salir una carcajada al momento en sus mejillas se pintaban con ingravidez. -- Parece que somos demasiado geniales como para perder. -- Arqueando una ceja escuchó a su amigo, el ver como las bromas fluían de forma natural como la misma lluvia, hacían que se sintiese plena y sin ganas de abandonar el lugar. -- Una invitación doble me parecer muy bien. -- Concluyó mirando hacia el cielo, las nubes no tenían pinta de disiparse con prontitud y su cuerpo yacía empapado.

No es que Tsukki se encontrase con frío empero el estar tan enlodada tampoco le hacía sentirse muy cómoda, necesitaba una ducha o al menos quitarse las vestiduras, por lo que al escuchar a la voz masculina no pudo ocultar su afilada sonrisa y el ligero rubor sobre sus mejillas. -- Siempre que sea uno sin azúcar, estaré encantada. -- Dijo algo cantarina para acercarse hasta el sitio donde estaban sus pertenencias, retirando su teléfono celular desde el interior de su bolso. -- Enviaré un mensaje, así no habrá problemas. -- Era más que obvio que no deseaba ser una molestia para su dueña por lo que lo más apropiado era enviar un texto diciendo que debido al mal clima se encontraría refugiada en la casa de un amigo, al menos por el momento. Sus falanges se movieron con celeridad, juntando los caracteres dando una explicación breve pero que sabía sonaba convincente. -- ¡Listo! -- Tomando el móvil entre ambas manos, volvió la mirada hacia el castaño entregándole una mueca de complicidad, hasta que un delicado sonido de campanas avisara la llegada de la respuesta de la rubia, tenía el permiso dado, ¡todo en orden! -- Bien, sólo dice que me cuide, por lo visto no quiere a una sirena enferma. -- Una nueva risilla se dejó escuchar desde su boca antes de que recogiese sus cosas, guardando su aparato telefónico para que no se le extravíe.

-- Si no es mucha molestia me gustaría que pasemos a tu casa. -- No quería sonar demandante, no obstante la sensación del barro sobre sí no le estaba agradando mucho que digamos. -- Necesito quitarle el lodo a esto. -- Las delgadas cejas de la muchacha se fruncieron al momento en que fijaba sus rojizos orbes en su sucio sweater. -- Sé que en tu casa mi ropa podrá secarse sin inconvenientes. -- Además tenía en claro que él no la miraría de manera incriminadora por andar en traje de baño, conocía su naturaleza de poca vergüenza acerca de su cuerpo, cosa que sabía podía fastidiar a entes más conservadores. Con cuidado de no resbalarse por el húmedo suelo, caminó hasta quedar junto al de afilados colmillos, extendiéndole la bolsa de bocadillos que había comprado con anterioridad. -- Te doy estos como forma de pago provisoria. -- Por supuesto, a Tsukasa le gustaba ganarse lo que tenía. -- Si vamos a tu casa prometo hacerte algo de comer. Puedo improvisar algo de lo más delicioso con los ingredientes que tengas. -- Otra vez se hacía la graciosa, alzando una ceja la bestia mantuvo una sonrisa cruzando su bolso sobre su hombro izquierdo con tal de que sea más llevadero a lo largo del viaje de retorno. –Todo es un desafío así que no debes preocuparte por el sabor. –

Lo cierto era que se le daba muy bien en la cocina, si hay de lo que no se moriría la de rojizos cabellos, era de hambre. Sí, lo dulce no iba con ella empero los platos salados vaya que sí, ya hasta se le hacía agua la boca con tan sólo pensar en un platillo hecho de pescado. Tsukki, concéntrate. -- Venga, vamos. Estás demasiado mojado como para decir que no. -- Aquello también era cierto, con tan sólo mirarlo se denotaba que estaba tan empapado como ella, no sería del todo inteligente negarse, ¿verdad? Considerando que la distancia tampoco era exagerada. Por lo pronto los pies de la sirena se movían a paso lento, esperando a su amigo, dijese lo que dijese debían salir de ahí si no querían convertirse en figuras de barro vivientes.

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Re: No me ganarás. [Priv]

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