Un castaño con una gata-vampiro en la cabeza~ [priv. Miu]

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Un castaño con una gata-vampiro en la cabeza~ [priv. Miu]

Mensaje por Yuma Midorikawa el Sáb Mayo 07, 2016 10:18 pm

El día había comenzado bastante mal: en primer lugar, había llegado tarde al trabajo y no le habían dejado pasar; en segundo, de regreso a casa se había dado cuenta de que no traía consigo las llaves de la entrada y, para su desgracia, no era un vampiro completo que pudiese aparecerse dentro. Tuvo que resignarse a aguardar la llegada del ama de llaves para que ella le abriera, miró el reloj y maldijo internamente (según él, pues en realidad gritó tan alto que el bebé de un vecino había comenzado a llorar); era mediodía y la buena mujer no llegaba a trabajar hasta las 5 de la tarde, aproximadamente. Yuma decidió que no era lo suficientemente paciente como para quedarse esperando 5 horas más, así que optó por marcharse al centro de la ciudad para buscar en que entretenerse hasta que pudiera volver a su habitación con sus preciadísimos videojuegos.


El castaño miró el cielo antes de comenzar su camino, preocupado porque, a pesar de ser impuro y tener cierta resistencia a la luz del día, el estar expuesto demasiado tiempo a los rayos solares podría perjudicarlo. Para su fortuna, el cielo estaba nublado en su totalidad y se veía completamente gris. Ciñó con fuerza su chaqueta cuando una corriente de aire helado arremetió contra él, recordándole que el invierno había comenzado y que era necesario estar bien abrigado antes de salir a la calle. Después de algunos minutos de caminata sin rumbo, decidió parar en un puesto callejero y comprar un café caliente, pues sus manos comenzaban a helarse aún mas de lo común y a él no le apetecía resfriarse, sobretodo cuando faltaba una semana para una convención de videojuegos a la que sin duda asistiría. Sus pasos lo guiaron a la gran plaza central de Myr donde encontró una agradable banca para sentarse a terminar su bebida mientras decidía que hacer para pasar el rato. No llevaba mucho tiempo ahí cuando, para su asombro, unas ligeras bolitas de granizo comenzaron a caer del cielo; seguramente estaba comenzando a llover pero las bajas temperaturas hacían que en lugar de agua cayera hielo. Bebió de un sorbo el café que conservaba su vaso antes de depositarlo en un cesto de basura y comenzar a caminar en busca de un lugar techado en donde resguardarse del granizo que, si bien era pequeño, fastidiaba tenerlo encima; su ropa no era impermeable y cada que algún hielo se adhería a ella, no pasaba mucho antes de que comenzara a derretirse y su vestimenta quedara húmeda.


Llevaba poco más de dos calles recorridas cuando, por accidente, su pie resbaló en la acera congelada; Yuma pudo haber evitado la caída, pero estaba bastante cerca de él un curioso gatito con alas de murciélago, con el acabó tropezando también. -¡Ahhhh! que daño... - murmuró frotándose una pierna, que se había lastimado, para luego centrar su atención en el animalito junto a él, quien parecía estar bien, tan solo algo mareado, según pudo notar, pues al momento de tropezar, el gato había dado vueltas sobre el hielo de la acera. A pesar de tener el aspecto de una persona dura y problemática, el castaño era bastante apegado a los animales; no tardó en tomar al gatito en sus manos y elevarlo frente a su cara -Lamento si te hice daño, colega- le dijo, llamándole de esa manera al fijarse en sus curiosas alitas y en los pequeños colmillos que sobresalían de su hocico.

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Re: Un castaño con una gata-vampiro en la cabeza~ [priv. Miu]

Mensaje por Miu Nyanpire el Dom Mayo 15, 2016 4:35 am

Quería salir, en verdad que lo necesitaba con todas sus fuerzas, muchos le dirían exagerada, o incluso gata callejera, pero es que Miu tenía esa profunda necesidad de poder recorrer las calles de Berlín, algo que había evitado desde hacía una semana y todo porque su hermano insistía en acompañarle.

No se deben confundir en este punto, Miu siempre amo a su hermano con todo su delicado corazón, pero cuando se trataba de poder tener algo de libertad, o mejor dicho, respirar una bocanada de aire fresco sin tener a tu familia a tus espaldas, indicándote lo que puedes y no hacer, simplemente, el varón de los Nyanpire no era buena compañía. Por ello, la felina vampirizada había planeado una manera de poder salir sin ser detectada, algo tan sencillo que ahora se sentía una idiota por no pensarlo antes. Escaparía en su forma gatuna con alas.


- Debería apurarme antes de que onii-sama se dé cuenta de mi plan… ese hombre tiene un escáner cerebral cada que pienso hacer algo… –con presteza la menor de los Nyanpire preparaba una cartera lo suficientemente grande para guardar algo de ropa en casos de emergencia, además de su billetera, aunque seguía con un tamaño apto para ser cargado por un felino o de lo contrario, ya se imaginaba a si misma arrastrando el bolso con dificultad, o peor aún, siendo asaltada por el tamaño de su accesorio. Un poco cansada de idear diversos escenarios en su mente, la transformación de la felina fue rápida, no tenía tiempo que perder, mucho menos si antes de salir se vestiría adecuadamente, porque a pesar de ser una gata con alas de vampiro, y a sabiendas de que ese tipo de animales no necesitan vestiduras, ella prefería portar algo, se sentía extraña paseándose en medio del gentío, sabiendo que al cambiar nuevamente a forma humana, no tendría nada que le cubriera. Podrían llamarlo un leve atisbo de pudor.  Sin embargo al cambiar, como su ropa no se transformaba con ella, el hecho de llevar o no vestiduras en forma gatuna, carecía de lógica, pero Miu era así, difícil de comprender - Con esto estará bien nya… –la pequeña dama, ahora convertida en un felino de claro pelaje, se miraba frente al espejo, apreciando la forma en que su rosa abrigo contrastaba a la perfección con el rompe viento amarillo, y unas delicadas botas de lluvia en la misma patosa tonalidad. Cualquiera que la viera diría que era la mascota de una familia adinerada, y no la descendiente de la familia en sí, pero a Miu realmente no le interesaba lo que otros pensaran, caminaba con la frente en alto fuera cual fuese la situación, incluso cuando intentaba vender a su hermano a cualquier posible prospecto de pareja - Hora de irme… –complacida con su aspecto, de un pequeño brinco se encontraba justamente sobre la ventana que no demoro en abrir al empujarle con su patita, apreciando el color gris del cielo, llovería seguramente, pero la necesidad por salir era superior que su posible molestia en regresar empapada al hogar. La felina conto hasta tres antes de lanzarse en picada, pero claro, no estaba tan desesperada por libertad como para cometer suicidio, ya que rápidamente sus pequeñas alas empezaron a moverse llevándola segura a la calle fuera de su hogar, declarando el escape como una misión cumplida, al menos de momento.


Lo siguiente en sus planes era llegar a la ciudad, para poder pasar un divertido momento entre personas quienes extrañadas verían a la minina cargando accesorios para gatos, incluso una que otra prenda o collar, lo que fuera que sus pequeños ojos desearan, pero, el problema era el clima, aquel frio había congelado buena parte de las calles impidiéndole cruzar sin resbalarse. Si bien podría volar prefería no hacerlo en aquel sitio, por dos motivos primordiales. El número uno, la primera vez que lo hizo unas colegialas en conjuntos con niños pequeños la persiguieron durante tres manzanas con tal de tomarle fotografías debido a la adorabilidad de un gato volador, la numero dos, simplemente no le apetecía cansarse de momento, declarándole la guerra a la fría acera. Miu lo intento una, dos, tres e incluso persevero hasta la quinta vez, todas con el mismo resultado, ella resbalando cómicamente debiendo regresar rápido a la acera antes de que los semáforos cambiaran de color. Confundida, la pequeña trazo un plan de acción, mismo que buscaba llevar a cabo cuando el granizo empezó a caer sobre su cuerpo, exasperándola, por lo menos no sentía el frio del hielo contra su cuerpo por su abrigo impermeable, pero eso no quitaba la molestia de este cayéndole encima, para peor, ninguna persona se dignaba en ayudar al pobre minino resguardándolo del hielo, al contrario, preferían salvarse a sí mismos.

Cansada con aquello, la felina se disponía a regresar a su hogar, cuando de repente un hombre sumamente alto llego de la nada, atropellándola como un camión, mandándola a girar nuevamente contra el hielo, quedando totalmente aturdida y sin sus pequeñas botitas que al parecer por el impacto volaron y cayeron dentro del drenaje, siendo lo único en su mente la cara del chico segundos antes de chocarse.  Miu no pudo hacer otra cosa que soltar un leve maullido de sorpresa, sin ser consciente de la cercanía contraria hasta que esté la cargo en sus manos, diciéndole “colega”.


- ¿Colega? –repitió sin entender, pero por su aroma rápidamente se dio cuenta de que ese hombre era un vampiro, sin embargo para cerciorarse sus suaves patitas se posaron en las mejillas del castaño, estirando su cara para formar una especie de sonrisa rara, buscando mirarle los colmillos - Eres un vampiro nya… entonces si somos colegas –concedió ahora palmeándole la cabeza con su patita derecha, removiéndose para que le soltara, solo para que, una vez en el suelo llegara a frotarse alrededor de la pierna flagelada contraria - Creo que el lastimado eres tú, colega… pero no parece grave, no huelo sangre –en ese momento, una idea le vino a la cabeza, quizás el podría ayudarle en su pequeño dilema - Por cierto colega vampiro… ¿Puedes hacerle un favor a esta dama? –su cola se meneo con felicidad, conforme sus pequeñas patitas se posaban en la rodilla sana de su posible salvador, mirándolo a los ojos con una expresión de gato en problemas, necesitaba ser adorable para recibir ayuda - Eh intentando cruzar la calle desde hace como media hora… pero cada que lo hago termino resbalándome, entonces ¿Puedes cargarme? Te pagare con… eh... espera… dame un momento –dudaba que el chico quisiera dinero, por eso, poso el bolso que cargaba consigo en el suelo, abriéndolo con su hocico para inspeccionar que tenía dentro además de la ropa, introduciendo su cabeza y mitad del cuerpo en este, quedando fuera sus posaderas y serpenteante cola - Tengo dulces… ¿Te agradan los dulces señor vampiro? –quitando la cabeza del interior del bolso lo miro expectante, aguardando cuál sería su respuesta, pero antes de oírla recordó presentarse - Mi nombre es Miu… Nyanpire Miu, espero aceptes los dulces como pago. Pensaría en algo más femenino como recompensa, pero dudo que en esta forma funcionara –nuevamente se froto en la pierna ajena, ronroneando como toda buena gata, esperando internamente, que su felinidad fuera suficiente para conseguir la ayuda del mayor.

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Ropa de Gato
Rompe vientos - Abrigo para Lluvia

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Re: Un castaño con una gata-vampiro en la cabeza~ [priv. Miu]

Mensaje por Yuma Midorikawa el Lun Mayo 23, 2016 1:21 am

-¡¿Qué carajo?!- de no ser por el hielo, seguramente habría saltado cinco metros atrás cuando el felino que sostenía en manos repitió el sustantivo empleado por él; Yuma había creído que era un gato ordinario con un disfraz, de esos con los que las familias ricas ataviaban a sus mascotas en épocas frías como aquella. Sintió las patitas del animal apoyarse en su rostro y halando sus mejillas, teniendo por consecuencia que sus labios se entreabrieran y pudieran apreciarse claramente sus dientes. No atinó a hablar y menos aún a soltar a la gatita, removiéndose ésta en sus manos hasta zafarse de él -Si yo creía que eras un gato normal disfrazado- comentó viéndola recargarse en su rodilla. Centró su vista en la pierna lastimada y aguardó un rato más en el suelo a espera de que dejara de dolerle un poco -Sólo ha sido una caida, no es como si me fuera a quedar cojo por eso- se encogió de hombros sonriendo: aún si al principio el que la gata hablara lo había sorprendido, eso no quitaba el hecho de que seguía siendo bastante mona y le causaba ternura, la suficiente como para no marcharse sin más. Observó al rededor en busca de gente que pudiera ver la escena del chico en el suelo hablando con una minina, situación embarazosa según él, y al no encontrar a nadie decidió prestar entera atención a la contraria, aguantando las ganas de reír cuando ésta le llamó "colega vampiro" como si la palabra que él había empleado antes fuese a ser la oficial a partir del momento.


Escuchar al animalito llamarse a si mismo "dama" le causó aún más gracia, pero eso pudo esperar ante el dilema que le presentó, hablándole de cómo le era imposible cruzar la calle a causa del hielo y pidiéndole ayuda en ello -¿Por qué deber...- no acabó la pregunta, pues ella ya estaba ofreciéndole un pago por el servicio. Completamente curioso, aguardó la próxima acción de la minina mordiéndose un nudillo de la diestra para evitar reír ante la escena frente a sus ojos, pues el ver a la gatita con medio cuerpo dentro del bolso mientras su pequeña cola serpenteaba tras ella era de lo más mono y cómico que había visto en su larga vida. Sin embargo, la gracia pasó a segundo plano cuando la más pequeña hizo la propuesta de pagar dulces a cambio del transporte; los ojos del castaño se abrieron y extendió su mano  para cubrir su boca con preocupación al recordar un insignificante detalle - Coño... me he dejado la mochila en el trabajo-susurró ¿Que era lo importante ahí? ni las herramientas de jardinería, ni las revistas.. su preciado frasco de cubos azúcar estaba dentro del objeto olvidado. Volvió a la realidad cuando Miu se presentó, dándose cuenta de que por mera cortesía debía hacerlo también -Me llamo Yuma Midorikawa y sí, acepto tus dulces como pago porque recién recuerdo que olvidé los míos...- rascó su nuca y se puso de pie -Carajo... por estar sentado tanto tiempo se me ha congelado el trasero...- refunfuñó fijándose luego en la Nyampire, que se comportaba como un completo felino a pesar de hablar de una manera tan propia, digna de las familias adineradas de Myr. Usa palabras de gente rica... espera... rica.. dinero.. Nyampire... mentalmente relacionaba las palabras percatándose entonces de que la gata frente a él podía ser descendiente de la poderosa familia Nyampire; eso o simplemente tenía un apellido con el que podría cometer un buen fraude.


Tomó de nuevo a la gata en manos y la colocó sobre su hombro izquierdo -Te ayudaré a cruzar de esta forma, espero no sea inconveniente y si lo es... aguanta un rato- comentó burlón para aguardar el cambio de luces y encaminarse a la acera contraria, girando su vista a ella una vez hubo llegado - Si te bajo aquí, estarás resbalando en cada cruce de calles, así que aprovecha y dime a donde vas. de paso veré si queda en dirección a mi trabajo para recoger una mochila que dejé ahí- comentó aguardando la respuesta de la minina, al menos hasta que una mujer pasó por su lado apresurada para tomar un taxi que se detenía y chocó con su brazo causando que Miu resbalara de su hombro. El castaño reaccionó a tiempo y la atrapó cuando estaba a poca distancia del suelo -Creo que la suerte no está de tu lado hoy - rió un poco y la puso de nuevo en su "asiento".

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Re: Un castaño con una gata-vampiro en la cabeza~ [priv. Miu]

Mensaje por Miu Nyanpire el Jue Mayo 26, 2016 6:27 am

La gata se encontraba totalmente intrigada por aquel vampiro a quien ahora llamaba colega, desde su peinado que parecía una especie de explosión bien arreglada y contenida, hasta su humor ligeramente intenso, sobre todo por la forma en que se estaba expresando a pesar de estar en presencia de una dama. Debía admitir que le agradaba, y mucho, es decir, luego de pasarse gran parte de su vida entre personas que tendían a cuidar hasta el más mínimo comportamiento frente a la heredera Nyampire, el poder relacionarse con personas más normales, era un algo que no quería desaprovechar, especialmente porque ahora sería su trasporte a base de dulces.


- Trasero… –repitió en un ligero susurro, tapando su hocico con la patita derecha, aguantando la risa que le producida el exclamar una palabra de tamaño calibre, que si bien no era un insulto, ni una vulgaridad, rara vez había sido capaz de oírla, y mucho menos mencionarla en público - Entonces Yuma, colega, vamos a la otra calle –exclamo completamente feliz, moviendo su suave cola felina de lado a lado, serpenteándola sin parar hasta ser finalmente cargada por sus amplias manos y posada en el hombro masculino del cual se sostuvo con sus patitas delanteras sin clavar las garras, evitando así el lastimarle, dejando a las traseras mantenerse en el aire sin soporte alguno, volviéndose en una posición bastante particular, después de todo era su estómago el que reposaba sobre el hombro del varón. Bien podría haber intentado ir sentada sobre este, pero no era un loro para poder posarse de ese modo, porque de hacerlo, estaba segura que rápidamente acabaría cayéndose de bruces al suelo. Por suerte, el cruce de calles fue rápido, pero la voz del castaño le alerto segundos antes de que pensara en bajarse, deteniendo todo tipos de accionar - ¿Me llevara? Eres un colega muy amable Yuma –la enorme sonrisa, en conjunto con el ronroneo y frotar de su cabeza en la mejilla del mayor se vio cortado cuando una mujer golpeo el hombro de su rescatista, haciendo que la pequeña gata empezara a caer rumbo al suelo en picada, sin embargo la chica no se asustó, debido a sus constantes escapes del hogar Nyampire, estaba acostumbrada a cosas como aquella, calculando el momento de girar para así aterrizar de pie, pero poco antes de demostrar sus reflejos gatunos, la suavidad de unas manos en conjunto con el rostro agachado del joven cesaron sus movimientos, le habían dado un segundo rescate en menos de una hora - Eso parece… espero no tener otro incidente como este… pero colega vampiro –cambio su posición, esta vez, acomodándose en la cabeza del mayor, quedando su pecho sobre su cabello, y sus patas traseras en los hombros del chico, mientras su zurda señala hacia adelante como si guiara la tripulación del Yumabus - Tenia pensando ir a las tiendas de esa dirección… pero no tengo un plan preciso para este día, podemos buscar la mochila en tu trabajo y luego te invitare a comer lo que gustes, además de los dulces, será un doble pago ¿Qué opinas colega? –casi al momento, la pequeña gatita se inclinó, llegando a pegar su hocico con la nariz del chico, permaneciendo boca abajo unos segundos, regresando a la misma posición de antes, apoyando su mentón en la cabeza masculina - Colega vampiro… ¿De que trabajas? Bueno, si no te molesta decírmelo claro esta –ronroneo calmada, mirando la gente pasar, muy por debajo de la altura que ella tenía, pero sin embargo muchos se quedaban mirándole, seguramente creerían que era un curioso adorno o tal vez la mascota del muchacho, pero a pesar de que la realidad distaba de ambos casos, las miradas continuaban, sobre todo del sector femenino quienes se alejaban riendo de manera cantarina, con tenues sonrojos en su faz - Atraemos mucho la atención… sobre todo de las mujeres, Yuma eres popular con las chicas –la risa de la minina, en conjunto con el contoneo de su cuerpo debido al movimiento de las pisadas del hombre, consiguieron que un conjunto de colegialas emitiera un ligero grito a coro, con la palabra “Tan adorable” incrustado en el mismo, aunque Miu lo interpreto más bien hacia su autobús personal - Colega, eres adorable… escucha, escucha –segura de sus acciones, tomo el rostro masculino, girándolo a la derecha, dándole una visión perfecta de las chicas, quienes empezaron a tomar fotografías con sus celulares, medio cegando la felina quien rápidamente fue arrebatada de los hombros contrarios, para empezar a ser mimoseada por las cinco jóvenes mujeres vestidas con el uniforme del colegio local. En ese momento, gritos, fotos, toques y un sinfín de manoseos fueron los que la chica sufrió antes de poder liberarse y brincar nuevamente en dirección al cuerpo del vampiro, siendo recibida por sus manos, llegando a tomar el abrigo de este entre sus patitas, jalándolo suavemente para captar su atención- ¡Vámonos! ¡Están locas! ¡Locas! –cuando finalmente se vieron lejos del peligro la joven pudo suspira con calma, dejando a sus orejas caer de puro agotamiento, detestaba como nada en el mundo, el hecho de que su “Adorabilidad felina” acarreara en semejantes actos - Me… siento tan violada en este momento, por eso no es bueno caminar sola por aquí en esta forma, normalmente la gente se aloca mucho más –moviendo sus pequeñas alitas, consiguió volar hasta posarse nuevamente en la cabeza del chico - Colega… ¿Tú trabajo está muy lejos? Porque dudo poder soportar otro ataque de manoseos, fotos y extrañas caricias… mucho menos si se ponen a querer disfrazarme de manera cómica –aún estaba en su mente el día en que un quinteto de kínder consiguieron ponerle un traje de princesa, con todo y joyería, volviéndosele muy molesto el caminar, y peor volar, puesto que sus delicadas alas habían quedado ocultas bajo las tela del apretado vestido.


Un ligero escalofrió recorrió todo el cuerpo de Nyampire, esponjándola al momento conforme sus ojos se abrían más de la cuenta, rogaba, imploraba y deseaba a todos los dioses conocidos, que ese suceso no se repitiera en su vida, mucho menos ahora que podía transitar las solitarias calles con su nuevo “Colega”, a quien esperaba poder conocer un poco más, porque Yuma, para ella, era un “Humano” interesante.

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Re: Un castaño con una gata-vampiro en la cabeza~ [priv. Miu]

Mensaje por Yuma Midorikawa el Jue Jun 09, 2016 5:19 pm

Se aguantó la risa cuando la felina trepó a su cabeza, colocándose en ella como si fuera un sombrero peludo y lleno de ropas diminutas y curiosas. -Bien, si lo que querías hacer es ir a las tiendas, supongo está bien lo que has propuesto- se encogió de hombros, caminando por la avenida que guiaba a su trabajo, una agencia de paisajistas no muy lejana en coche, pero si un poco a pie. Por su mente pasaban las imágenes de la gata arrastrando las bolsas de compras o intentando alcanzar algo de un estante alto y esto le divertía.


A medida que avanzaban, el vampiro se percató de miradas dirigidas a su rostro... más bien, dirigidas al minino que llevaba en la cabeza. Aún así, no desaprovechó la oportunidad para sonreír a las colegialas que lo observaban, guiñándole el ojo con picardía a algunas. Sin embargo, esa coquetería se esfumó por completo cuando los fusilaron de fotografías, poniéndolo nervioso; Yuma había comenzado a caminar más aprisa y por este motivo fue que no pudo reaccionar a tiempo cuando una de las menores se acercó a él y le "robó" a la Nyampire. Pensó en rescatarla, pero estaba de lo más divertido viendo la desesperación de la gatita que intentaba zafarse del agarre colectivo... además de eso, muchas de las jóvenes usaban faldas cortas a pesar del clima y el disfrutaba la vista que ofrecían al inclinarse a acariciar a Miu. Sin embargo, la felina no tardó en saltar directo a su pecho, sosteniéndola él con ambas manos tal cual había hecho momentos atrás al levantarla de la acera congelada después del choque; iba a decirle que se quedarían un poco más, pero cambió de idea tan pronto vio a un grupo de señoras pasar por ahí, mirándolo con desaprobación (al parecer había visto a donde iban los ojos del vampiro con respecto a las colegialas) -Tsk... bien, bien... nos vamos pero no porque tú lo digas..- refunfuñó; si bien, el fácilmente podría ganar en una pelea contra esas personas, no creía correr la misma suerte si llamaban a la policía, con la que ya había tenido innumerables disputas por su comportamiento busca pleitos en la calle.


No pudo evitar reir ante el comentario de la menor sobre "sentirse violada" -¡Venga! si te hubieran violado, estarás partida por la mitad, ¿has visto del tamaño que éstas?- volvió a reír -Además, solo eran chicas.. si ya sabías que este tipo de cosas pasan no deberías salir en esta forma- la señalo cuando se elevó algunos centímetros hasta quedar en su cabeza de nuevo; su mente estaba ocupada en imaginarse como sería la gata en forma humana. Luego de algunos minutos más, la pregunta de la minina se hizo presente -¿Mm? solo faltan un par de calles..- sonrió de lado al escuchar el comentario de los disfraces -¿Ahhh? pero si tu sola te disfrazas, sólo mirate- rió -Podrías disfrazarte de gata enfermera, de bombera, policia, chef con gorrito y todo- se burlaba abiertamente, sin poder parar de reír hasta que divisó el edificio de su trabajo frente a ellos -Mira, ya llegamos- anunció.


Abrió la puerta con cuidado y se coló dentro, cuidando sus pisadas para no hacer más ruido del necesario, pues la jefa de departamento se enfadaría si lo veía ahí aun cuando no le había permitido el paso en la mañana. No tardó casi nada en entrar a su pequeña oficina, observando la mochila  en un rincón junto a su escritorio, donde reposaban algunos planos de un jardín en el que estaba trabajando para una de las familias ricas de Myr. Se inclinó por ella, olvidándose al completo de que Miu estaba sobre su cabeza, haciendo que ésta resbalara de nuevo, perdiendo él el equilibrio y tirando la silla, causando un ruido seco que resonó bastante -Mierda....- murmuró al escuchar el peculiar sonido de tacones acercándose al lugar donde estaba -Miu, finge que eres un gato común y no hables- le pidió/ordenó justo antes de que la mujer de cabellos Azules entrará a la oficina, acomodándose las gafas y con el entrecejo fruncido -Señor Midorikawa, creí haberle dicho que la puntualidad era clave en nuestros empleados y que no tenía permitido laborar el día de hoy- habló seria e imponente, desviando la mirada al felino adornado que estaba con él -tampoco puede traer mascotas y usted lo sabe....-. La jefa estaba molesta y Yuma no tenía ganas de perder el trabajo que tanto amaba, más por lo que hacía que por el sueldo mismo -Lo se, lo se... solo había vuelto a recoger mi mochila, que la había olvidado... y es que ahí tengo el dinero para el alimento de mi gatita- tomó a la felina entre sus manos y la colocó frente a la mujer -Mírela, ¿acaso permitiría que el pobre animalito muriera de hambre?-. La mujer observó a la minina, aclarándose la garganta, pues estuvo a punto de exclamar por la ternura del gatito con su abrigo y todo -Bien... lo dejaré pasar por esta vez... Sin embargo, aun sigue reprendido por llegar tarde, así que váyase por hoy y no olvide su mochila-. No necesitó repetirlo dos veces antes de que el castaño tomara sus cosas y pasara veloz junto a ella, saliendo del edificio con una sonrisa de victoria en el rostro.

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Re: Un castaño con una gata-vampiro en la cabeza~ [priv. Miu]

Mensaje por Miu Nyanpire el Jue Jun 16, 2016 6:53 am

Amaba su adorabilidad innata,  simplemente porque verse al espejo con aquellos lindos abrigos para felinos y la suavidad del pelaje que portaba de manera natural podían erradicar de su mente cualquier mal pensamiento, incluso cuando pasaba un día largo y lo único que deseaba era recostarse, el poder descansar en un pequeño sofá o un almohadón que rápidamente se convertían en la más cómoda cama, siempre y cuando estuviere en esa adorable forma gatuna, era el más dulce placer. Pero, todo lo bueno acarrea un lado oscuro, y en su caso era el incesante manoseo, además de algunas burlas de sus más allegados, iguales a las de Yuma respecto a vestirse de enfermera, bombero, chef y vaya a saber kami que otra cosa más, porque en determinado momento la Nyanpire prefirió ignorarle, mirando curiosa el trabajo de mayor.

Conocía ese lugar, según sabia era una agencia de paisajistas, lo cual significaba sin lugar a dudas que su colega vampiro sabia de plantas, cosa que a ella le extraño, porque para el tamaño y rudeza de Yuma, verlo en algo tan delicado era por encima de todo, anormal.


- Y así dice que la rara soy yo… –le fue inevitable susurrar tamañas palabras, dejándose guiar al interior del recinto, mas precisamente a una oficina, mirando una pequeña mosca volar cerca de sus ojos, captando toda la atención que su felina mente podía tener, deseaba atraparla, no comerla, pero si jugar con ella. Se repetía una y otra vez “Serás mía… lo serás”, sorprendiéndose cuando su cuerpo perdió el equilibrio terminando en el suelo por culpa de los actos ajenos, pero por suerte sus reflejos fueron rápidos, consiguiendo que acabara de pie, lamiendo el dorso de su patita derecha curiosa por las palabras de castaño. Aquel era su trabajo ¿No? Entonces ¿Por qué se ponía tan nervioso? Miu no lo entendía, pero… ¿¡Podría ser posible que fuera en realidad un empleado de la compañía, y estuvieran ahí robando planos ultra secretos, mientras que ella era una pobre víctima de la situación!? Con solo pensarlo, todas las alarmas en la cabeza de la gata se encendieron, no tenía idea de a donde correr, las ventanas estaban cerradas así que volar se veía descartado ¿Serviría hacerse la muerta en esa ocasión? - ¡Claro que no servirá! Eso es para los osos no la policía… –se regañó mentalmente, quedándose quieta cuando vio a una mujer de largas piernas y azules cabellos ingresar, su mirada era molesta y Yuma parecía sudar frio, pero las palabras de la mayor detuvieron todo pensamiento con rejas de por medio, a Yuma lo estaban reprendiendo. En ese momento la gata se sintió decepcionada, había pasado de creerlo una peligrosa mente criminal a tan solo un tipo que recogía flores asustado de la tipeja aquella, pero nada le sorprendió mas que el escuchar como la trataba de mascota, incluso la tenía como una excusa para haber irrumpido en su propia oficina - Colega me la pagaras… en serio me pagaras esto, créeme –suspiro al sentirse cargada, haciendo morisquetas adorables mientras maullaba suave pero necesitadamente ante la mención de alimento, si él la trataría de mascota por lo menos fingiría que la mataba de hambre aunque… ¿En qué dimensión un hombre vestiría a un gato de aquel modo? - ¿Sera que es gay? Porque esa mujer no sospecho ni tampoco dudo cuando me vio… –mientras salían a toda máquina del edificio, la mente de Miu trabajaba a mil por hora, si Yuma era homosexual, entonces ¿Lo debería tratar como una dama? Pero… si quisiera ser tratado como dama se maquillaría y buscaría pechos falsos, sin embargo no lo hacía, quizás era el típico hombre bien macho para el mundo pero en la intimidad era una dulce flor - ¡Claro! Ahora todo cobra sentido –su patita derecha golpeo la palma izquierda, como si hubiera descubierto un gran secreto, siendo aún sujeta por las manos del mayor, empezando a girar para verlo a los ojos - Colega vampiro, me debes un gran favor, pero como soy benevolente solo te pediré unas cuantas caricias y estaremos a mano –asintió segura de que sus pedidos serian cumplidos, él –o ella – se lo debía después de tratarla como gata casera sin su permiso, además de muerta de hambre - Además… ¿Me explicas porque le guiñas los ojos a las mujeres si eres gay? Es decir… no es correcto, imagina si alguien se enamora de ti y luego descubre que eres un hombre que adora disfrazar animales, vestirse de rosado y sembrar un jardín de amor –no demoro en negar una y otra vez, sopesando la vida de ese hombre, dándole unos golpecitos con tu patita en el hombro en señal de apoyo - Pero no te preocupes, como tu colega vampírica, te daré mi apoyo –se llevó una mano al pecho, mirándolo con ilusión - Tengo un hermano, esta guapo, y dice que es heterosexual pero seguramente tu puedes transformarlo… tienes todo mi apoyo –una gran sonrisa se formó en su rostro felino, su colita no dejaba de agitarse y la felicidad por andar ofreciendo a su hermano era enorme, por más extraño que eso sonara. Porque Miu siempre supuso que lo único que haría feliz a su hermano era un buen romance, y si con las mujeres no le funcionaba, quizás ese hombre era su verdadero destino.

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Re: Un castaño con una gata-vampiro en la cabeza~ [priv. Miu]

Mensaje por Yuma Midorikawa el Jue Jun 23, 2016 8:23 pm

Abandonó el edificio con una sonrisa ladina, riendo entre dientes al haber logrado burlar a la dragona bestial que tenía por jefa que, si bien, era una arpía con todos los empleados, también era conocida por su debilidad a los animales tiernos, en especial los gatos. A pesar de sostener aún a la minina entre sus manos, fue hábil en sostenerla usando solo la zurda mientras su diestra se ocupaba en hurgar la mochila para extraer de ella su amado frasco de cubos de azúcar. Llevó un par a su boca y comenzó a masticarlos ruidosamente pues, según el "un buen bocado debe sonar, aunque sea un poquito"; en eso estaba cuando las palabras de Miu se hicieron presentes ¿Deberle? lo sopesó por un momento y se dio cuenta de que quizás a ella no le había gustado mucho que la usaran como "mascota triste" -¿Ah? ¿Quien dijo que debía pagarte de algún modo únicamente por decir que tenías hambre? No seas avariciosa, a ese tipo de chicas nadie las quiere- rezongó divertido, prestando atención luego al "precio" de sus servicios, el cual le pareció justo; asintió un par de veces antes de elevar a la felina de nuevo a su hombro, comiendo algunos cubos más de azúcar hasta escucharla hablar de nuevo.


Todo iba perfectamente bien, no le importaría contarle el por qué guiñaba el ojo a las jóvenes atractivas pero..... -pffff...- se atragantó violentamente con el cubo de azúcar que llevaba en la boca, comenzando a toser al momento sin poder dar crédito a lo que su compañera, en ese momento pasajera,  insinuaba. Logró pasarse lo que había estado comiendo, tosiendo un par de veces más por la saliva, que aun se atoraba en la garganta cerrada de la sorpresa. Las palmaditas en su hombro no hicieron más que fastidiarlo, sumando a ellas el hecho de que ahora la gatita le ofrecía a su hermano -¡¿PERO QUE CARAJO DICES?!- exclamó molesto, tomando a la felina abrigo y elevándola frente a su cara -¡YO NO SOY GAY!- algunos trausentes giraron la mirada al hombre que gritaba de esa forma al gato en sus manos, algunos meneando la cabeza en negativa, otros con asco de lo que decía y algunos mas riendo por la situación. A Yuma nada de eso le importaba -quizás las risas si, pues dedicó una mirada asesina a los dueños de tales sonidos que se callaron inmediatamente atemorizados por el gesto contrario y la intimidante altura del sujeto-. -No se de donde has sacado tal ocurrencia; no soy gay- se dirigió a su "colega" bastante molesto -Para tu información, no soy paisajista por lo delicado del trabajo en si e incluso eso mismo es algo que debo negar: es un trabajo arduo cuidar un jardín. Me gustan ese tipo de cosas porque vivía en una granja con mis padres cuando niño- aclaró, frustrado, soltando a Miu en una valla de ladrillos cercana, de modo que no la sostenía pero podía seguirla viendo de frente -Por otro lado... odio el color rosado y jamás me vestiría así. La excusa de que eras gata mía fue creíble, aun estando tú vestida de forma tan.. - no supo que expresión usar sin que la gata interpretara otra vez que era gay. No podía decirle "adorable" -tann... ¿mona?.. bueno, fue creíble porque ella sabe que en casa vive conmigo una chica- bufó, abriendo su mochila para guardar su frasco e inmediatamente después rascar su nuca, aun frustrado.


El momento ya había pasado pero el continuaba fastidiado -Dime a donde vas para dejarte ahí de una vez, esto ya se está haciendo largo... y solo te acompañaré porque prometiste comprarme algo de comer - aclaró, tomando a Miu una vez más y colocandola en su hombro de nuevo, a espera de que el felino le dijera la dirección a seguir. Sin embargo, se adelantó a ello, pues creía recordar le había dicho iba a visitar algunas tiendas y, justo por eso, se encaminó a la avenida central de Myr, donde muchos comercios deberían estar abiertos, especialmente los de ropa que tenían promociones por la temporada invernal, seguro la chica/minina se dirigía a una de esas rebajas.


Tan pronto llegaron a la zona, ocurrió algo que Yuma no supo si catalogar como karma o coincidencia... pasaba frente a una tienda de mascotas y la joven que la atendía se encontraba cerca de la puerta, bebiendo un café mientras observaba a los trausentes y al cielo gris que daba un aspecto curioso a la atmósfera. Sin embargo, sus ojos dorados se abrieron y su cara adquirió un marcado sonrojo al ver al alto joven castaño con la minina adornada en su hombro -¡Señooooooooor!- no demoró en acercarse a él y tomar a Miu entre sus manos, frotando su mejilla contra ella, siendo tan rápida e inesperada que Yuma no se dio cuenta del momento en que ocurrió todo -¡veo que tiene una linda gatita! y al parecer buen gusto para vestirle también ¿Esto le interesa? hay mucha otra ropa para mascotas en nuestra tienda- sin darle tiempo a nada, entró con Miu en brazos al local. El vampiro la siguió de cerca, sin comprender del todo bien, aguantando una ligera risa al ver que la joven de cabellos negros revolvía entre los estantes de la tienda y sacaba varios atuendos para felinos, parecidos a los que Miu usaba en ese momento; había sacado un conjunto de princesa, uno más de tigre (cosa que le dio bastante gracia) y algunos más relacionados con otras razas, como un traje de hada y un disfraz de zorro -jajaja muchas gracias...- se acercó a la menor sin dejar de reir, tomando de sus manos a la felina y devolviéndola a su lugar en el hombro -Llevo prisa y no tengo mucho dinero ahora, quizás me de una vuelta por aquí la semana entrante- comentó, a lo que la pelinegra asintió feliz despidiéndose con la mano cuando abandonaron el local.

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Re: Un castaño con una gata-vampiro en la cabeza~ [priv. Miu]

Mensaje por Miu Nyanpire el Jue Jul 14, 2016 9:14 am

Si bien había dicho aquellas palabras de corazón, suponiendo que en realidad Yuma era gay, no espero, en ningún tipo de estrato que el joven se pusiera de aquel modo, casi matándola con su mirada y dejándola sorda con aquella potente voz. Miu había comprendido tras la primera frase que no era gay, o al menos tenía un complejo bastante grande para ocultarlo, es decir, no estaba mal serlo y él debería de entenderlo -en caso de que fuera un retraído - pero, en lugar de continuar la pelea, la gatita vampiro prefirió dejarlo ser, sintiendo como volvía a posarla en su hombro después de tenerla unos momentos sobre una pared de ladrillos, donde por un instante supuso la dejaría varada y desvalida después de una gran rabieta del alto hombre, pero a ojos de Miu tal parecía que el corazón de su colega era tan grande como su tamaño.


- Colega vampiro... no debería enojarte de ese modo, yo apenas te conozco y todos los indicios iban a una latente homosexualidad de tu parte... pero ya sabes, si algún día te cambias de vereda, mi hermano te espera -le guiño un ojo con picardía, sabía que Dimithri sería un hueso duro de roer pero se suponía que lo complicado era atrayente, o eso tenía entendido - Pues quiero ir a las tiendas, necesito algo de ropa nueva y escuche que habían muchas ofertas por ahí pero sobre todo yo... ¡Nyaaa!


Su voz se vio cortada en cuanto unas manos la sujetaron, apartándola de Yuma, para seguidamente obligar a que su suave mejilla fuese frotara con un poco de brusquedad por parte de lo que parecía ser una mujer, despertando ciertos traumas en Miu, como el recuerdo de hacía pocos minutos donde unas colegialas violaron su espacio personal y la toquetearon de modos inhóspitos para un ser que cambiaba de formas. Ella comprendía que se veía adorable, pero nadie tenía derecho a meterle tanta mano, bueno... quizás un novio, pero si no lo tenía, entonces nadie, NADIE debería usurpar su esponjada anatomía.

Pero esta vez, por suerte para ella, lo único que había sucedido es que la joven pelinegra de ojos dorados, meramente deseaba poder vender algo de mercadería para mascotas. No negaría que ciertos trajes de gatos le agradaban, pero ni loca se vestiría de princesa, hada o un tigre, ella era pequeña sí, pero no necesitaba tener rayas para infundir temor en el corazón de la gente, para ello tenia dientes y garras muy afiladas. Sin embargo, antes de que pudiera quejarse, delatando que no era una simple gata, Yuma hizo acto de presencia, sacándola de la tienda con una sutil mentira, porque dudaba que él le fuera a comprar algún traje para lucir, quizás y solo quizás algo con lo cual pudiera reírse pero nada más ni nada menos, de eso estaba más que segura.


- Sabes colega... -lo llamo abatida, indicando con su patita el camino a seguir conforme continuaba hablando - Empiezo a creer que este mundo es muy cruel para una señorita como yo...esa mujer quería vestirme de tigre Yuma ¡De tigre te digo! - no negaría que exageraba un poco con el asunto, sin embargo su ego había sido herido por la daga del insulto indirecto - Seguro cualquier gato se sentiría ofendido si lo visten de ese modo, somos felices con nuestro tamaño como para que intenten hacernos ver como algo gigantesco que no seremos -un largo suspiro culmino con todo el problema que estaba desencadenando, estirando sus patitas para bajar del hombro masculino al finalmente haber llegado a una de las tiendas - Dame un minuto colega vampiro, creo que es momento de regresar a mi forma de humana, pero, lo mejor será primero buscar la ropa que solicite por teléfono en esta tienda, ya regreso -para alguien tan acostumbrada al mundo de las compras, no era de sorprender que tuviese un par de conocidos en los diferentes mercados, logrando así haber reservado una muda de ropa ya pagada, que no tardó en serle entregada apenas la visualizaron. Con aquello en hocico y dentro de uno de los probadores, la pequeña gatita se despojó de su atuendo, regresando a su forma humana con ciertos atributos un tanto exuberantes, que rápidamente se vieron cubiertos por las prendas adquiridas que consistían principalmente en un corto vestido de manga larga, chaqueta crema, medias largas y gruesas, pequeñas botas a los tobillos y claro esta una cómoda bufanda para proteger su cuello del helado clima - Me pregunto si el colega me reconocerá de este modo... -intrigada por la idea y reacciones del mayor, la gata, ahora en forma humana, no tardo mucho antes de salir nuevamente con el vampiro, despidiéndose de los empleados de aquella tienda, quedando cara a cara con el grandote - ¿Esperas a alguien?


Si él no sabía quién era ella ¿Porque no jugar un poco? Después de todo, una pequeña bromita entre amigos siempre era bienvenida.

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Atuendo

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Re: Un castaño con una gata-vampiro en la cabeza~ [priv. Miu]

Mensaje por Yuma Midorikawa el Sáb Ago 13, 2016 4:09 pm

El vampiro se aguantaba las carcajadas lo mejor que podia cuando la minina en su hombro comenzó a hablar de sus traumas con los disfraces antes mostrados, dejando ver peculiar indignación al de tigre en específico. Siguió caminando sin prestar mas atencion de la necesaria a las palabras felinas, deteniendose unicamente cuando ella indicó debía pasar a cierta tienda a recoger algunas prendas que había encomendado antes de adoptar forma humana nuevamente para continuar con aquello -De acuerdo, yo te espero aqui- le respondió tomandola del lomo con la diestra y bajandola al suelo, apoyandose él en una pared cercana que se veia lo suficientemente comoda como para permanecer ahí sin cansarse o aburrirse (esto ultimo porque el muro estaba situado de tal manera que desde ahí podria ver un crepperia donde se divisaban unas 30 estudiantes).


Los minutos trascurrian y el castaño se ocupaba entre ver el movil, observar a las lindas estudiantes y comerse uno o dos cubos de azucar cad tanto. Estaba empezando a aburrirse y cansarse, la felina habia dicho que solamente cogeria un atuendo ¿Por que tardaba tanto? -Seguro vio algo bonito y se puso a registrar todo el departamento de ropa femenina.... eso o los encargados de la tienda llamaron a control animal para que se llevaran al gato- se dijo a si mismo planteandose varias hipotesis de la situacion de Miu, aunque estaba mas que seguro de que la primera era la correcta. Siguio esperando algunos momentos hasta que divisó a un viejo amigo suyo a unos cuantos metros, acercandose a el para saludarlo y charlar breves instantes: al parecer el contrario tambien esperaba a alguien y ese alguien se presentó  con prontitud, obligando al mas alto a volver a su confortable pared. Extrajo el movil del bolsillo y revisó algunos mensajes que tenia... en eso estaba cuando escuchó una voz suave dirigirse a él; elevó la vista del aparato y lo primero que vio (dada la trayectoria y no precisamente porque el lo hubiera buscado) fue una silueta exageradamente bien definida; Yuma terminó de buscar el rostro ajeno, topandose con una joven de cabellos grisáceos y ojos claros, bastante mona a su parecer -Así es, espero a alguien... pero ese alguien esta tardando demasiado, asi que no me importaria esperarte a ti- respondio a la pregunta antes hecha con un pequeño guiño y una sonrisa de lado. El joven planteaba mentalmente una estrategia: le mantendria conversacion a la extraña por cinco minutos mas, si en ese tiempo Miu no habia salido de la tienda, tendria que arreglarselas sola, porque el se iría.


-Disculpame pero ¿Nos conocemos?- inquirió el vampiro un tanto curioso de que la chica le hablara -Es que, me parece que he visto tu cara en otro lado, pero verdaderamente no recuerdo donde o si en realidad eras tu... Bueno, que importa; dime, ¿Tu esperas a alguien? Porque si no es así a mi no me vendría nada mal invitarte un café o algo ¿Te parece?- las mujeres no solian aceptar ese tipo de invitaciones a la primera, asi que esperaba tener que debatir un rato antes de que la joven aceptara, si su felina colega aparecía en ese lapso, él podria decirle a la peligris que habian surgido planes, le pediria su telefono y con algo de suerte conseguiría una cita despues. Sonrió se lado como si fuera una felicitacion a si mismo por su maravilloso plan y volvió a fijar la mirada en la chica que tenia enfrente -Mmm... de verdad tu cara me es familiar pero, ¿Quien sabe? Quizas te vi alguna vez en un sueño- rio o con ganas por el comentario, mas bien, por su broma -Mentira, quizas te vi por aqui cerca hace un rato- aclaró como posible vía: llevaba cerca de una hora y media vagando por esa parte de la ciudad y era mas que posible que la hubiera visto de reojo y por ello ahora le sonara su cara. Sus ojos se desviaron a la entrada de la tienda esperando ver a la gata cargada de bolsas pero eso no ocurrió... volvió a observar a la desconocida -Tal parece que mi "acompañante" se ha olvidado de mi...  Dime ¿Como te llamas?-


Última edición por Yuma Midorikawa el Sáb Sep 17, 2016 3:00 am, editado 1 vez

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Re: Un castaño con una gata-vampiro en la cabeza~ [priv. Miu]

Mensaje por Miu Nyanpire el Sáb Ago 20, 2016 3:06 am

En aquellos momentos la felina no sabía si ponerse a reír o continuar con toda la charada, porque Yuma, aquel tomate feliz, al que una vez llamo gay, le estaba coqueteando en toda buena ley, dejándole la duda interna de que si tal vez, en un inicio se hubieran conocido como supuestas personas que eran ¿Qué hubiera pasado?

Pero, por más que se preguntara una y otra vez en su mente un ¿Qué hubiera pasado si...? la realidad era diferente y por esto no tenía caso volver al pasado, sino sopesar aquel presente, suponiendo que hacer de ahora en más, aunque si era honesta consigo misma, tenía ganas de molestar aún más al vampiro, llevándolo al límite para luego revelarle quien era realmente, sin embargo sabía que aquello le fastidiaría a grados de una magnitud tal que era capaz de tirarla a un rio a medio congelar para que de ese modo el agua helada le borrara todas las ideas que podría llegar a tener en su platinada cabecita.


- ¿Me invitaras un café? -lo miro notablemente asombrada por su propuesta, dejando escapar su pequeña risa mientras negaba con suavidad, acomodando la amplia bufanda cerca de sus labios intentando disipar su sonrisa - En realidad, pensaba invitarte a comer, pero si tú quieres pagar no me molestara tampoco, incluso ir a medias sería aceptable -jugaba con él, y lo pagaría caro, pero bien podría disculparse luego - Seguramente ya me viste hace un buen rato, no sería raro, considerando que te vengo observando desde hace un par de minutos -aquello no era mentira, había estado sobre su hombro y cabeza, pero realmente lo observo poco antes de entrar a la tienda, porque desde la posición elevada que adquirió en su pequeño viaje, lo único que había apreciado con deleite eran los paisajes, y cada tanto, manos curiosas manoseándole, pero eso ultimo era mejor olvidarle - ¿En serio no recuerdas mi nombre, Yuma? -quería gozar con la cara de asombro que seguro mostraría, pero la risa femenina corto todo lo que pudo llegar a suceder, simplemente no podía contenerse ni un minuto más, abrazando al chico con total confianza, mirándole a los ojos mientras una mueca traviesa surcaba sus labios - Querido colega vampiro, te olvidaste muy rápido de mí, Miu, Nyanpire Miu -negó de nuevo separándose de él. sacando un cubo de azúcar que tenía en su bolso, poniéndolo en los labios masculinos antes de comenzar a caminar, como si con el dulce consiguiera volverle a la tierra - Anda vamos colega, aun te debo algo de comida por tu ayuda, así podrás recobrar energías para continuar con nuestro recorrido -divertida sus tacones resonaban por aquel sitio, teniendo cuidado de no caerse sentada, porque seguramente dolería como el infierno, y su colega acabaría por morirse de risa tras verle tropezar ya fuera como gato o humana.


Tal como le había prometido en un inicio, acabaron dentro de una cafetería que la minina frecuentaba más de lo esperado, no por nada la saludaron como si fuera parte de los empleados apenas la vieron. Sin mucha demora les llevaron a una mesa un tanto alejada, todo con tal de preservar la intimidad de una buena clienta del local, en cuanto a Miu, simplemente dejaría a Yuma escoger lo que deseara del menú, aun cuando casi todo ahí fueran dulces ya que era su especialidad, inclusive solían fabricar cubos de azúcar con diversas formas, ya fuera por elección de la tienda o a pedido de los clientes, todo estaba completamente detallado en el menú.


- Te dije que era un buen lugar -su sonrisa se ensancho, el fino cristal ahora empañado por las diferencias de temperatura entre el interior y exterior no permitía que viera a la gente que pasaba con detenimiento, pero si, que dibujara con su índice en el cristal - Puedes escoger lo que queras colega vampiro, incluso podrían hacerte un cubo de azúcar con la forma de tu cabeza, bueno... si es que alguna vez soñaste comerte a ti mismo -saco la lengua a modo de juego, pensando en todo lo que deseaba preguntarle, pero dejando los interrogatorios para el momento en que su pedido estuviera frente a ellos, porque bien decían que cuando la gente tiene la guardia más baja es en la comida y Miu, se basaría de eso para molestar al vampiro con quien compartía tan peculiar aventura.

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Re: Un castaño con una gata-vampiro en la cabeza~ [priv. Miu]

Mensaje por Yuma Midorikawa el Sáb Sep 17, 2016 4:16 am

Mentalmente, el vampiro no hacía otra cosa que repasar la voz y palabras femeninas pues tenía la intensa sensación de conocer esa voz de antes, así como los ojos azules que le observaban con peculiar gesto de ¿Diversión? ¿Quizás ánimo? Era probable que a la chica le gustaran los jóvenes del tipo divertido y bromista, así que eso le sumaría puntos a la hora de intentar conseguir algo con ella; así era el vampiro: llevaba menos de dos minutos charlando con aquella extraña y ya estaba viendo que tantas oportunidades tenía de pasar un buen rato con ella. Sin embargo, todos sus pensamientos se cortaron tan pronto la más joven insinuó había planeado invitarle a comer -¿Ah? ¿Lo dices en serio?- eso no se lo esperaba, así como tampoco el enterarse de que la chica le había estado observando desde hacia ratos ¿Es que le había interesado? no lo sabía, tampoco estaba seguro de si aquello era una mera apuesta de la contraria con sus amigas ¿Quien sabe? las colegialas podían ser algo crueles en ocasiones. Volvió a fijar su mirada sobre los ojos de ella en un nuevo intento de reconocerle, aunque era en vano: aquella familiaridad permanecía como un fantasma en su cabeza, debatiente entre existir o no.


Esperó algunos instantes más, aguardando escuchar el nombre contrario esperando que de esa manera pudiera terminar de definir si la conocía de antes, simplemente de vista o por trato directo -¿Sabes mi nombre?- la pregunta en si era idiota, pues la chica acababa de llamarlo, pero es que el castaño no terminaba de explicarse como es que la ojiazul le trataba con total familiaridad mientras el no recordaba quien carajos era. Eso se preguntaba cuando, sin aviso alguno, la más baja de estatura comenzó a reír con ahincó, como si le hubieran contado un muy, muy, MUUUUUUUY buen chiste -amm...- se quedó callado algunos segundos, sopesando la opción de marcharse al temer que la chica estuviera loca, quizás era por eso que actuaba tan confianzuda y amigable con él. Y de pronto todo se vio aclarado por tres simples palabras "Colega" y "Nyampire Miu"; de un momento a otro, el vampiro sintió los músculos de su rostro tensarse, sus manos cerrarse en puños y su temperatura comenzar  a subir de pura ira -¡¡¡¿TE ESTABAS DIVIRTIENDO CONMIGO, MALDITA SEA?!!!- explotó al instante, aunque sus gritos cesaron (más por cuidado para no atragantarse que porque realmente se hubiera calmado) cuando la felina, ahora en forma humana, le metió el cubo de azúcar en la boca. Estaba más que cabreado, dispuesto completamente a mandar a la gata al carajo sin más, aunque el hambre que sentía le hacía replanteárselo un poco (además de que no le dejaría de regalo el haber funcionado como su trasporte), sumando a todo que él era más del tipo que se vengaba de lo que le hacían -Tsk... Que te den- farfulló molesto caminando de mala gana tras ella, rogando que alguno de sus pies se doblara en el frío y resbaloso pavimento y acabara por pasar una terrible vergüenza.


Para su desgracia, la esperada caída jamás ocurrió y llegaron a una cafetería no muy lejana sin inconveniente alguno, como era de esperarse en tan crucial acción cotidiana. El servicio del lugar resultó ser bueno, pues a los pocos segundos de haber entrado fueron llevados a una mesa donde les fueron entregadas las cartas. Para sorpresa del castaño casi todo eran postres, tanto bebidas como los alimentos; su vista continuaba entrecerrada seguía sin pasar su molestia para con la Nyampire, al grado en que solo cruzó su mirada con la de ella un par de segundos cuando hizo el comentario del cubo de azúcar con su cara, diciéndole con los ojos un "No me molestes". Aguardó a que se presentará uno de los trabajadores a tomar sus órdenes y no se demoró en pedir lo que el deseaba -Quiero un café con leche... también tres croissant, por favor, dos de chocolate y el último de caramelo- se cruzo de brazos como señal de que había terminado y aguardó a que la fémina también lo hiciera, desviando su mirada a las paredes y decoración del local como si éstas fueran lo más interesante de toda la isla. Quizás su actitud no estaba completamente justificada, pues el había sido participe del acontecimiento anterior con sus estrategias de ligue y ligeras bromas, pero no le parecía nada justo haber tenido que pasar por aquella vergüenza sólo porque la menor  no se había identificado como la gata que llevó sobre su cabeza.


Trascurridos algunos minutos que a él le parecieron una eternidad, una joven se acercó a llevarles los pedidos a ambos, depositando el plato con los tres panecillos frente al vampiro que agradeció en un murmullo -Aquí están sus bebidas- añadió la chica al tiempo que acercaba a la mesa el par de tazas. Tan pronto se retiró, Yuma comenzó se llevó uno de los panes a la boca y le dio un gran mordisco, acompañándolo con un buen sorbo de café que... -¡Mierda!- estaba tan concentrado en comer con velocidad para marcharse de ahí lo más rápido posible que no calculó que el café estaría bastante caliente. Su boca enrojeció al momento de hacer contacto con la bebida y por mero reflejo su mano soltó la taza, que fue a caer sobre la mesa volcándose hacia sus piernas. Al momento se puso de pie -Joder- la piel de los muslos le ardía y su ropa ahora estaba manchada de aquella sustancia lechosa -Tiene que ser una broma... una muy mala broma- se quejó entre dientes, al parecer su día estaba yendo de mal en peor, iniciando con haberse olvidado de las llaves, no poder ir al trabajo, haberse caído en la acera, olvidar su mochila y ahora eso... -Iré al sanitario... ya vuelvo- le dijo a Miu conforme se levantaba, atrayendo aun más las miradas de otros clientes del local que no habían desapercibido el ruido de la taza al caer y ahora centraban su vista en el altísimo sujeto con los pantalones llenos de café. El vampiro no hizo mas que chasquear la lengua y mirarlos de forma amenazante, consiguiendo que más de uno volviera a sus propios asuntos; entró al baño y puso el pestillo antes de deshacerse por momentos de los jeans para  tratarse un poco la irritada piel de sus piernas, con mojarla fue suficiente; en seguida pasó un pañuelo húmedo por la ropa intentando quitar un poco la mancha aunque fuera un poco con tal de volver a ponérselos sin que fuera tan evidente lo que le había ocurrido con el café. Una vez hubo terminado, salió de vuelta a la mesa que ya había sido limpiada, sumando a todo el que un nuevo café estaba en su puesto, observó a la gata.

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Re: Un castaño con una gata-vampiro en la cabeza~ [priv. Miu]

Mensaje por Miu Nyanpire el Jue Oct 06, 2016 10:06 pm

Si tenía que decir algo en esos momentos, o tan siquiera describir como se sentía, lo más acertado seria que era una mujer infortunada, porque, si resumíamos su día al completo, se iniciaban con el escape de su hogar, seguido de una sonora caída en medio de la calle poco después de ser ignorada por la gente que ni se inmutaba en las penurias de la desdichada gata. Puede que luego Yuma viniera en su rescate, pero, eso no quería decir que las cosas hubieran cambiado para mejor, solo hacía falta rememorar todo lo que tuvo que sufrir al lado del vampiro para percatarse de ello, teniendo que ser manoseada, empleada como excusa ante una extraña mujer, disfrazada y luego regañada tras divertirse con el coqueteo del vampiro, pero, siendo honestos ¿Cómo diablos podía culparla a ella de eso, cuando era él quien se creía un gigoló entrenado?

Incluso pudo haberle recriminado el hecho de disponerse a marcharse, dejándola abandonada solo por haber encontrado una mujer que se le hizo atractiva, sin importar que esa mujer fuese ella. Adornando aquel peculiar postre de infortunios, estaba el temperamento enfadoso de su acompañante, el chico sencillamente no podía aceptar el haberse equivocado, y era ella quien tenía que remediar la situación, o mejor aún, el karma se encargó de hacerle pagar al castaño todos aquellos gritos y miraditas molestas, cuando el café fue a parar en sus pantalones, no solo llamando la atención de la clientela en general, sino la de la felina misma quien preocupado deseo seguirlo, pero tenía en mente que el baño de hombres no era sitio para una dama, sumado a que Yuma posiblemente la tratara de entrometida.


- En serio… los hombres son un completo misterio para mi -no diría que la mente masculina al completo fuera problemática, pero si empezaba a creer que cada hombre que conocía, era como una isla solitaria, tan alejada de las demás que bien y se podrían tratar de un mundo completamente diferente al otro. En el caso de Yuma, a su parecer, era como estar en una jungla sumamente espesa, donde no sabías con que te encontrarías, quizás con una hermosa y exótica flor, o la planta carnívora más letal del universo - Disculpe... -la voz de Miu resonó con suavidad en cuanto el mesero fue a limpiar el desorden dejado, llevando un nuevo café. Puede que Yuma le hubiera regañado sin sentido -según ella - pero no por eso, su ropa y la moda que la gata tanto adoraba debían pasar vicisitudes, terminando por pedir le consiguieran en una tienda cercana un nuevo cambio de ropa al varón, guiándose por lo que Miu analizo sería un buen talle para el grandulón, adjuntando, claro está, que el precio de esto fuera sumado a su cuenta.


Sin más que mediar, el mesero se marchó aceptando lo que la fémina había solicitado, dejándola a solas con su mente, preguntándose ¿Porque tenía que ser tan amable? Bien podría largarse y dejar que tanto el varón como sus pantalones, murieran de frio en la calle, porque sabía que la tela no se secaría tan rápido, sin importar cuanto tallara el mayor, pero, aun cuando sus ansias de venganza eran grandes, no podía hacer eso, a pesar de todo, el chico tuvo sus momentos buenos con ella, y le había terminado tomando algo de cariño, es decir, los amigos se pelean siempre, y tan rápido como la pelea inicia, la solución se encuentra.

Finalmente segura de que todo empezaría a machar mejor, las pisadas del castaño resonaron por el lugar, Miu solo lo vio acomodarse frente a ella, clavando su mirada en su felino cuerpo, estaba segura de que le diría algo, pero las palabras no llegaron, incluso se cortaron cuando el mesero regreso donde ellos, cargando una bolsa de la tienda indicada con antelación, entregándosela a la felina antes de realizar una ligera reverencia con su cabeza, marchándose.


- Ten... -posando la bolsa en la mesa, con suavidad la empujo hasta quedar frente al grandulón, mientras ella se removía en su asiento nerviosa, sopesando la idea de que aquello fuera rechazado y lanzado en su cara, montando el peor espectáculo que nunca antes hubiera vivido - Es ropa... pedí que te la compraran, es decir, no creo que te guste enfriarte la entrepierna, ni tampoco tenerla manchada -cruzándose de brazos suspiro, mirando de reojo al chico, dándose cuenta de algo importante. Ella había dicho entrepierna, no lo negaba, pero se refería a la prenda de vestir, no a los atributos masculinos, cosa que si lo pensaba bien, podría malinterpretarse en demasiada - Yo no... -el rojo empezó a cubrir sus delicadas mejillas, era la primera vez que metía la pata de ese modo, sobre todo si agregaba a ese hecho que venía haciéndolo sin parar, a lo largo del transcurso del día - No es que te estuviera viendo esa zona... tampoco es como si deseara saber un tamaño, pensara que lo tienes manchado o similar... es que... -su voz lentamente se apagaba, su cuerpo empezaba a hundirse debajo de la mesa de puros nervios. Con cada palabra que soltaba, estaba cavando más y más su tumba, solo imploraba que el resto de las mesas no escucharan nada de aquello - So... solo... yo solo... -cansada de verse humillada por sus propias palabras, tomo nuevamente la bolsa mientras se levantaba de su asiento, caminando donde el vampiro a quien se llevó al baño, metiéndolo dentro con todo y obsequio antes de cerrar la puerta, quedando -obviamente - ella fuera y Yuma dentro - ¡Solo póntelo y ya! -no solo el grito, sino todo el espectáculo montado provoco que las miradas se posaran en ella y su tomatosa faz - ¿Podrían dejar de mirarme y centrarse en su comida? -no tuvo que amenazar, tampoco levantar la voz, solo una mirada alcanzo para que todo regresara a la normalidad y los curiosos volverían a sus charlas - Colega vampiro, sé que me escuchas, así que te diré esto... admito que me equivoque cuando te dije gay, que te gusten las flores, los animales peludos, el color rosado, el cabello largo y la ropa ajustada, no quiere decir nada -según ella, esa era la manera más correcta de pedirle disculpas a su amigo, aunque, ahora que lo pensaba, ni siquiera había inspeccionado el tipo de ropa que buscaron para el grandulón, solo esperaba que su encargo de vestimenta, no culminara en una nueva pelea de gatos y perros, o mejor dicho, vampiro y gata vampira.

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Re: Un castaño con una gata-vampiro en la cabeza~ [priv. Miu]

Mensaje por Yuma Midorikawa el Sáb Dic 24, 2016 6:58 pm

Sus ojos seguían fijos sobre la joven aunque la molestia comenzaba a pasar en ellos; aún estaba frustrado por la broma que le gastaron antes y más aún estaba molesto consigo mismo por haber caído en ella pero ¿Qué podía hacer? nada. Lo más prudente sería terminar aquella invitación a comer y luego marcharse a perder el tiempo por un par de horas más hasta que pudiera entrar de nuevo a su casa. Así de simple y a la vez complejo.


Yuma no pasó desapercibido el que uno de los meseros se aproximara a entregarle una bolsa a la felina, pero prefirió no hacer comentarios al respecto ante la posibilidad de que la chica  hubiera ordenado algo para llevar ¿Quién sabe? Lo dejó así y, aún callado, le di un sorbo a su nueva bebida, esta vez procurando ser cuidadoso con ello. Suspiró conforme una pequeña mueca de agrado se formaba en su rostro, aquello estaba realmente delicioso; su mano iba a sujetar de nuevo uno de los panecillos dispuestos para él más se detuvo al escuchar la voz femenina llamándole; sus ojos se volvieron hacia ella una vez más y no pudo ocultar la ligera expresión de sorpresa cuando el paquete de antes fue empujado en su dirección -.... ¿Es para mi?- aquello lo dijo incrédulo, más tomó la bolsa con una mano; no era muy pesada pero tampoco ligera y fue por eso que la sacudió un poco pegando el oído a su superficie para intentar averiguar que contenía, curioso. No necesitó adivinar por mucho tiempo, pues Myu se encargó de decirle que dentro había ropa para él, agregando que había supuesto no le gustaría andar por ahí con la ENTREPIERNA fría y mojada. Sin poder evitarlo, el vampiro esbozó una sonrisa ladina y le dedicó una mirada pícara arqueando una ceja divertido, pues estaba más que seguro de que la chica no se había percatado del doble sentido latente en sus palabras. Una corta carcajada (corta porque se llevó la diestra a la boca para evitar un escándalo innecesario en medio de un montón de mirones) se le escapó al ver el semblante de la gata, que intento controlar vanamente su sonrojo y empeoró la situación con comentarios que no hacían más que delatarla -Mira que preocuparte de ese modo por mi entrepierna- soltó aquello volviendo a reír entre dientes y mirándola con los ojos entrecerrados -Algo has de querer con ella para buscar tenerla tan cómoda- sonrió más que divertido, estando apunto de hacerle un poco más de burla cuando la contraria se levantó de la mesa, sujetó la bolsa de antes y jalándolo a él lo hizo entrar al sanitario de varones nuevamente -¿Oye que..?- el castaño había sido tomado por sorpresa y no reaccionó del todo hasta que la puerta le fue cerrada casi en la cara dejandole al interior con la ropa -¡Bien bien! ya me visto, sólo para que estés tranquila con respecto a la temperatura de mi entrepierna - reprimió otra carcajada y se dispuso a abrir la bolsa entre sus manos.


No supo que cara poner cuando se enteró de que dentro había unos jeans negros, un saco del mismo color y una camisa blanca, formal, acompañada de  suéter azul con negro a cuadros; tal parecía que los gustos ajenos lo obligarían a vestirse como uno de esos chicos que cuidaban su aspecto de intelectual "con clase". Chasqueo la lengua ligeramente fastidiado, pues ese no era su estilo en absoluto y estuvo a nada de elegir quedarse con la ropa manchada que ya portaba. Más no lo hizo, principalmente porque al observarse con detalle en el espejo del baño se dio cuenta de la enorme mancha blancuzca frente a sus pantalones y la TERRIBLE idea que la misma daba a cualquiera que le viera -Ya que..- susurró para sí mismo comenzando a desvestirse, quejándose entonces por el frío que invadió su cuerpo con rapidez; no tardó más de dos minutos en terminar de ataviarse con la ropa nueva quedándole toda a la medida (cosa que le sorprendió) con excepción del saco, cuyas mangas resultaron ser demasiado cortas para él, quedándole a medio antebrazo; no se complicó mucho la existencia y simplemente las enrolló hacia arriba hasta que quedaron cerca de sus codos -Podría estar peor..- admitió doblando la ropa sucia y metiéndola en la bolsa vacía al tiempo que salía donde le esperaba la felina. Nada más estuvo frente a ella, Yuma dió una pequeña vuelta divertido y luego la observó con una mirada algo acusadora -Pensar que mi apariencia cae en tus manos por un minuto y ya me disfrazaste de nerd/hombre de negocios- bromeó aquello volviendo a sentarse donde le correspondía y dándole un sorbo a su bebida, que había estado abandonada hasta el momento y se había enfriado un poco -aquello no le desagradó, al contrario, le gustaban las bebidas frías-).  Continuó con su comida terminándosela al poco, entonces fue su turno de observar a la joven -Dos cosas: la primera, gracias por la ropa y por la comida.... la segunda, oplvida lo que te dije afuera de la tienda. No pienso salir contigo- infló las mejillas un poco denotando que jugaba e intentaba buscarle la gracia al asunto.


Elevó entonces la zurda hasta la altura de su cara observando en su reloj de muñeca la hora "3:27"; pensar que solo habian pasado tres horas y media desde que abandono su hogar... aun faltaba tiempo para que pudiera ingresar de nuevo. Volvio a la realidad cuando su movil sonó un par de veces indicando que habia recibido un mensaje de texto; extrajo el aparato del bolsillo y una mueca se formo en su rostro nada mas leer lo que habia recibido
"Hola joven Yuma, soy la señora Patricia... escribo para avisarle que una de mis nietas esta un poco enferma y me quedare a cuidarla... no ire a su casa hoy pero intentare presentarme mañana. Que tenga buena tarde"
- No puede ser...- maldijo su suerte en voz baja aunque una que otra palabra altisonante se le escapó en notoriedad. Su mirada fue a posarse de nuevo sobre la Nyampire - Creo que debo irme, tengo que buscar un cerrajero y comprar algunas cosas para el trabajo, dime ¿Cuanto te debo por la ropa? - mientras hablaba buscó su mochila para extraer de ella su cartera. Su vista se diatrajo por enesima vez hacia una de las ventanas y no pudo reprimir un gesto de disgusto cuándo notó que el granizo volvia a caer con fuerza desde el cielo - Vaya suerte... - se quejó - Menos mal que ahora puedes cruzar las calles por tu cuenta y no caerte... ah no- observó los zapatos femeninos - Olvidalo, probablemente te caigas si usas esos zancos- sonrió.


Atuendo

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Re: Un castaño con una gata-vampiro en la cabeza~ [priv. Miu]

Mensaje por Miu Nyanpire el Jue Feb 02, 2017 5:32 pm

Bien podría decirse que aquella tarde no era la mejor del mundo, desde el inicio en que las cosas se habían visto bastante complicadas, hasta ahora, en que las palabras de la felina sobre la entrepierna ajena le habían puesto en un aprieto bastante molesto, al menos a nivel mental, porque en lo que respectaba al plano físico, era el chico quien se había llevado la peor parte al terminar con sus ropas mojadas y ahora cambiabas por la chica, o mejor dicho, por el gusto del mesero a quien envió de compras.

La cuestión era que, para bien o mal Yuma no se veía tan mal, aunque eso sí, el chico se notaba bastante disconforme con la elección de vestimenta, cosa que para una futura diseñadora no podía ser aceptable, pero, para casos extremos medidas extremas, y él debería adaptarse hasta llegar a su morada.


- Ni que yo pensara aceptar una cita contigo, colega vampiro -la fémina suspiro, acomodando un poco la desarreglada vestimenta del varón, volviendo a sus asientos en la mesa, terminando con su comida de manera calmada, ahora que las miraditas de los curiosos no estaban sobre ellos - Y no te preocupes, no pensaba salir contigo Yu-Yu, creo que no podrías resistirte a mis encantos de estar más tiempo juntos, y por ahora no quiero romper tu corazón -lo molesto, dando un sorbo a su bebida, apreciando al chico mirar molesto el teléfono de su mano, tal parecía que las noticias no eran muy buenas para él, al grado que ya estaba por marcharse, preguntándole cuando le debía por la ropa - No te molestes Yu-Yu, te cobrare de otro modo la ropa, ya necesitare un nuevo autobús -la gran sonrisa de la chica podía equipararse al a maldad misma, le había agradado menear su colita mientras era cargada en la cabeza del varón, pero era momento de despedirse, y el pisotón en el pie del mayor no tardó en darse tras haberle dicho que con aquellos zancos seguramente se caería - Ups... disculpa, no controlo los enormes zancos que llevo -dejando el dinero en la mesa, la gata anoto su número en un papel que le dio al varón, diciéndole que no le llamara para insinuársele, pero que lo tuviera en caso de emergencias de modas o similares, porque, nunca se sabía cuándo un buen contacto en la industria podía serle de utilidad al jardinero que en un inicio la chica había pensado podía ser la pareja de su hermano, pero que, para desgracia de ella resultaba ser completamente heterosexual.


Y así es como, al final de la tarde, conforme el granizo empezaba a caer con fuerza, la chica regresaba a su morada, pensando en el particular nuevo amigo que acababa de hacer.

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Re: Un castaño con una gata-vampiro en la cabeza~ [priv. Miu]

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