La fábula del zorro y el gato~ Priv. Dae-Hyun

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La fábula del zorro y el gato~ Priv. Dae-Hyun

Mensaje por Natsuki el Lun Mayo 02, 2016 5:59 am

Suspiré con pesadez cuando, aún siendo el décimo intento, no conseguía terminar los arreglos para la partitura que tenía como trabajo escolar; creo que gasté más tiempo en jugar con el lapicero, luego el borrador, girando la silla de mi escritorio y, después, viendo un programa de Pyo-chan en la Tv. Awwww  se veía bastante mono en ese episodio, donde daba tips para preparar galletas con su figura, además.... Rayos, lo hice de nuevo. Supongo que no puedo evitarlo, es algo bastante natural en mi distraerme con otras cosas. Coloqué la punta del lapicero en mi boca para mordisquearla un poco mientras, con la mano izquierda, estiraba suavemente un mechón de mi cabello; estaba comenzando a estresarme. El reloj de la pared indicó con sus manecillas las tres de la tarde o, dicho de otro modo, que solo me quedaban 17 horas (9, si quería dormir bien) para terminar mi canción a tiempo para entregarla en la clase de composición de la mañana siguiente. Mmm... quizas sólo necesite de inspiración... ¡eso es! Las palabras mentales que me dediqué me dieron varias ideas; creo que nadie puede ser creativo e inventar algo útil si permanece encerrado entre cuatro paredes. Recogí las hojas de partituras y las metí e un pequeño portafolios para, posteriormente, agregar algunos elementos de escritura. Salí corriendo de la habitación, pasando de largo al ama de llaves y abriendo la puerta... Fue más lo que tarde en llegar ahí que en volver a entrar a la casa, temblando un poco y frotando las manos en los antebrazos para recuperar algo de calor -asdajhsava ¡Hace un frío terrible! - regresé donde Carol que amablemente había tomado un abrigo y una bufanda para mí -Nat-chan, deberías prestar más atención a los reportes del clima- a pesar de estarme reprendiendo, su agradable sonrisa permanecía en su rostro - Ah, no puedo evitarlo~ tuve una gran idea y me olvide de que el invierno comenzó hace tiempo- le respondí sonriendo igual, ¡esa mujer me agrada mucho! Al terminar de abrigarme, me giré hacia ella mientras cerraba la puerta -Gracias, Carol, volveré hasta más tarde. deséame suerte- esta fue mi despedida antes de echar a correr de nuevo.


El vapor frente a mi cara me indicó que el frío se estaba intensificando, menos mal que ahora si llevaba chaqueta. Con una mano en el bolsillo y la otra sosteniendo el portafolios, miré el cielo: estaba nublado y se veía como una pintura recién empezada, únicamente con los colores blanco y gris en el lienzo; no estaba bien seguro de por qué, pero tenía la vaga impresión de que nevaría tarde o temprano. Si fuese temprano, sería maravilloso, ¡adoro la nieve! aunque no mucho, una vez pillé un resfriado bastante fuerte por jugar en la nieve demasiado tiempo. ¡Coño, lo estoy haciendo de nuevo! me dan ganas de darme un golpe en la cabeza yo mismo cada que cambio de tema tan rápido; no entiendo porque lo hago, tal parece que mi cerebro odia permanecer en calma y, para no aburrirse, salta en un trampolín de idea a idea... ahora que lo pienso, eso suena divertido; quisiera rebotar en un trampolín yo también. En fin... el viento helado me golpeó el rostro y sentí varios escalofríos recorrer mi espalda, el quedarme afuera con el clima así no me funcionaria para inspirarme; además, podría perder la hoja de alguna canción si el aire me la arrebataba de las manos. Me sentí frustrado, mi idea de componer al aire libre no podría ser ejecutada como en un principio lo planeé; bien, quizás podría aprovechar e ir a tomar alguna bebida caliente. dejé que mis pies me guiaran y no tardé en encontrar una agradable cafetería con vista al parque; parecía un buen lugar para descansar.


"Clin-Clin" la campanilla de la puerta sonó cuando la atravesé, saludando con una sonrisa a todos los que ya estaban dentro: algunos me miraron como si fuera raro, pero otros correspondieron mi gesto de la misma manera ¿que más da? no moriré por ser amable con todos. escogí una de las mesas del segundo piso y no tardo en atenderme una linda chica de cabello violeta y ojos verdes, tomando mi pedido y marchándose a los pocos segundos ¡que buen servicio! pensé mientras sacaba los papeles de mi portafolio y acomodaba mi trabajo sobre la mesa. Quizas el ambiente del local me diera algunas ideas, nunca se sabe cuándo las notas aparezcan por si solas en el papel, como magia. Ladee la cabeza y apoye mi mejilla sobre la mano derecha ¿Que podría escribir? no llevaba mucho tiempo reflexionando cuando algo en el exterior llamó mi atención: unas suaves plumas de hielo caían desde el cielo a la calle, ¡Estaba nevando! Sonreí maravillado y observé como el pavimento, poco a poco, se cubría con la delgada capa blanca, mientras los arboles parecían cobijarse con una suave tela de algodón. Era un paisaje bastante hermoso. Los copos descendían cada vez con más frecuencia, pero sin dejar de marcar un vaivén entré si, como si estuvieran danzando en el aire. Danza.. danza.. canción.. música.. ¡eso es!


Tomé de nuevo mi lapicero y comencé a marcar algunas notas sobre los pentagramas; una canción que hablara de la nieve, ¿Como no se me había ocurrido? Sonreí al tararear en voz baja el par de sistemas que había escrito, satisfecho por el contraste que creé entre las notas altas y bajas; ya tenía la base, ahora todo era cuestión de trabajar sobre ella. La señorita de antes llegó con mi café y lo coloqué a una distancia prudente de mi trabajo luego de darle un par de sorbos, sabía bastante bien. Estaba por continuar en mi trabajo cuando me percaté de que cerca de mi silla había tirado un llavero. Lo recogí rápidamente y observe al hombre que  pasaba por ahí en ese momento; seguro que el objeto le pertenecía -Disculpe- llamé su atención antes de que se alejara, poniéndome de pie por momentos -me parece que esto es suyo, recién se le ha caído- le mostré el llavero y sonreí, esperando no equivocarme de dueño.

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Re: La fábula del zorro y el gato~ Priv. Dae-Hyun

Mensaje por Kang Dae-Hyun el Vie Mayo 06, 2016 8:06 am

Mi día había iniciado muy temprano debido a la pesada carga laboral que tenía debido a la pronta entrega de una revista de moda personal, una que junto a una empresa pequeña de ropa masculina pensábamos lanzar justamente para la temporada invernal, pero esta llegó antes de que pudiésemos terminar todo y se nos vino encima cual avalancha. Debía quedar todo listo por la mañana para poder llevar las copias impresas a diversos puntos de distribución y no me importó ayudar en eso también, después de todo ¿Cómo no ayudar a vender una revista donde mi foto está en la portada?, aquel simplemente era mi deber. Estuve hasta pasadas las dos de la tarde sin darme un mínimo respiro, pero lo bueno de haber salido personalmente a la distribución es que conseguí varios números telefónicos con los cuales me entretendría por la tarde, pero hubo uno entre todos ellos que llamó fuertemente mi atención y fue por como me trató al momento de dejarle la carga impresa. Admito ser superficial y no tengo problema alguno con que otros lo sean conmigo, ya que mi personalidad no solía ser muy grata una vez me conocían, pero mis rasgos y en general mi aspecto era el apropiado para aventuras casuales que precisamente era lo que más me entretenía.

No ahondaré en el cómo interactuamos durante mis labores, pero si destacaré que supe muy bien que le interesé así como él a mí. Con el paso de los números telefónicos acordamos una cita en un sitio cualquiera, a mi no me interesaba si íbamos a un parque o directamente a un motel. Me fue curioso que eligiera una cafetería para la junta, lo normal para mí eran otros sitios, pero en probar cosas nuevas no perdería y por ello no objeté, simplemente acepté. Las horas pasaron y cuando me vi libre de trabajo se lo informé por si podíamos juntarnos antes, pero no hubo respuesta del moreno a quien ni siquiera le pregunté el nombre ¿Importaba? él tampoco me lo preguntó y supuse que le daba igual. No me caracterizo por ser paciente con personas desconocidas y menos por quienes se atrevían a ignorarme, por lo que igualmente salí en dirección a la cafetería que había mencionado el tipo ese para ver el sitio como mínimo. Le mandé un mensaje avisándole que estaría allí y que si no llegaba más temprano me buscaría a alguien más, tampoco era la gran cosa, yo no me aburriría ni esperaría un largo tiempo a alguien que parecía pasar de mí.

Al estar finalmente dentro de la cafetería pude sentir el gran contraste en la temperatura exterior con la interior y recién allí caí en cuenta que tal vez no habría sido tan bueno portar solo una chaqueta como la que traía. Dediqué escasos segundos a procesar mi decisión con el vestuario ya que en breve fui atendido por una anfitriona que cortésmente me señaló que en el segundo piso habían algunos asientos disponibles, me sugirió guiarme, pero opté por no molestarla con eso y fui solo hacia las escaleras. Me quité las gafas y las dejé guardadas en el bolsillo de mi chaqueta, uno que quedaba justo bajo las amplias solapas y a medida que iba subiendo fui desabotonando la chaqueta. De seguir con ese 'calor' al interior terminaría por quitarme la chaqueta, nunca fui bueno con altas temperaturas pese a ser un ser adecuado a ellas. Seguí subiendo hasta llegar al segundo piso que tenía muchísimas más mesas que el primer nivel, pero estaban atestadas de personas en sus respectivos grupos y eso me provocó un fuerte suspiro. Avancé de todas formas, la empleada me había dicho que quedaban puestos pero por como iba viendo parecía que había cometido un error.

— Que fastidio... — murmuré poco antes de sentir el teléfono vibrar en mi bolsillo, le saqué de allí sin darme cuenta de que en el proceso se soltó el llavero que solía portar en el móvil. Fue solo un mensaje tardío del tipo con quien me iba a juntar — Ah... se acobardó — me decepcionó y como si fuese un anciano volví a suspirar hondamente ¿Cuántas veces lo habría hecho ya en el día? ¿Estaré perdiendo mi toque? Seguramente Hee-Young estaría consolándome ya o por el contrario, se mofaría de mi 'vejez' y eso resultaba deprimente. Detuve mis pasos y guardé nuevamente el aparato en el bolsillo percatándome luego de que alguien me llamaba, volteé a verle y esbocé una suave sonrisa por mero reflejo al ver la faz contraria. Miré el llavero que decía ser mio y efectivamente lo era, sería imposible no reconocer tal objeto al ser una moneda de un won - moneda utilizada en Corea del sur cuando aún era habitable- atada con una cuerda delgada y trenzada de color rojo. Me acerqué al rubio y dirigí la zurda hacia su mano rozándola adrede poco antes de sostener el cordel que sobresalía de aquella moneda — Eres muy considerado, ni siquiera me di cuenta que se salió de su lugar — moví el cordel sin sostener de lleno el llavero, aprovechando esos momentos para llevar a cabo un mejor escrutinio del otro.

Pude percibir en él un aroma familiar, pero no fui capaz de identificarlo debido a la mezcla de aromas en aquella gran habitación y por ello es que me centré en su atractivo, cosa primordial para toda persona que me dirigiese la palabra y por suerte aquel lo era. Amplié mi sonrisa y tomé con propiedad el llavero — Veo que estás algo ocupado... — miré de reojo las partituras que el otro tenía sobre la mesa notando además que solo había un café y por como estaban distribuidas las cosas no había seña de que alguien le acompañase — Dime ¿Te molesta si te hago compañía? — mencioné en un tono suave pero perfectamente audible, no me iría con rodeos y menos si tenía claro en mi mente lo que quería — Vine acá con algo en mente pero no podré llevarlo a cabo, recién me cancelaron y si te soy sincero no me gusta comer o beber solo — apoyé la diestra en el borde de la mesa teniendo cuidado de no presionar mucho ni de tocar algunos de sus papeles — Además... por tu buena voluntad quisiera invitarte algún dulce ¿Te gusta el cheesecake? ¿Las donas quizás? — incliné el rostro hacia un costado manteniendo fija mi mirada en los ojos contrarios.


Aspecto:

Sin ese sobre/bolso que tiene el tipo que a saber para que lo lleva -?-

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Re: La fábula del zorro y el gato~ Priv. Dae-Hyun

Mensaje por Natsuki el Dom Mayo 08, 2016 12:57 am

Honestamente, me alegró bastante el haber acertado en cuanto al dueño del llavero; sin embargo, me resultó todavía mas agradable que el hombre frente a mi me devolviera la sonrisa. Seguro se trata de alguien muy amable me dije a mi mismo antes de observar, un tanto extrañado, que su mano rozaba la mia al tomar el hilo rojo del colgante. No pude ocultar una sonrisa aun mas grande y un sonrojo cuando me dijo "considerado" -¡oh! No ha sido nada, a todo mundo nos ocurre y, de igual manera, a todos nos gustaria que nos devolvieran nuestros objetos importantes- respondí. Una vez el hombre hubo tomado su llavero, me senté de vuelta en mi lugar, sin dejar de mirarlo para evitar ser descortés. Habia algo en el que me resultaba bastante familiar, además, su atractivo era enorme, y eso lo comprobé cuando me percaté de carias miradas fijas en su dirección que venían de los otros clientes de la cafeteria.

El ojiazul habló de nuevo, dirigiendo la mirada a mis partituras causando que yo hiciera lo mismo como mero reflejo -Oh, asi es; debo entregarlas mañana como proyecto semestral y hasta ahora no se me habia ocurrido nada muy útil, aunque la nieve ya me ha dado buenas ideas-expliqué mientras las revisaba con la vista un poco más. Entonces él hizo su propuesta -¡Por favor, adelante!- le dije mientras tomaba todas las hojas extendidas por la mesa y las guardaba para que el espacio fuera cómodo para ambos. Debo mencionar que, dirante todo ese tiempo, no podía sacarme la idea de la cabeza de que yo cocia a aquel joven, sus ojos azules me eran familiares, lo mismo que sus facciones y la clase con la que se comportaba. Yo lo conocía pero... ¿de donde?. Dejé mis pensamientos de lado al escuchar su invitación, sonrojandome  un poco de nuevo cuando hizo el comentario; no me gusta mucho que me alaguen por una buena obra, creo que si el mundo fuera más altruista, todo tendria solución. -esto..- no queria que se tomara la molestia de comprarme un postre como pago, pero tampoco me parecía educado el rechazarlo, asi que acepté -De acuerdo, el chessecake me gusta mucho, además, en esta cafetería viene con una servilleta de Pyo-chan - le dije antes de devolver la mirada que me sostenía. No cabían dudas, esos ojos los habia visto yo antes.

No tardamos en llamar a una de las camareras, quien amable se acercó y tomó nuestra nueva orden antes de marcharse, diciéndonos que volveria en un rato. Tan pronto se hubo ido, me concentré en recordar quien era él, asi que me pareció lo más apto era preguntarle su nombre. Estaba por acerlo cuando un gritillo, proveniente de unas mesas cercanas me interrumpió: eran unas escolares, bastante lindas a decir verdad, que apuntaban a mi compañero de mesa mientras sostenian una revista de modas. Fije la vista en el objeto, que tenía abiertas sus paginas en la sección de ropa masculina; se podia apreciar a un hombre joven, de cabellos rubios y ojos azules adornados por unas gafas. Me giré de nuevo hacia el contrario y me percaté de que en su faz únicamente faltaban las gafas para ser idéntico al chico de la revista. -Tú eres Dae-Hyun, ¿cierto?- pregunté emocionado al recordar repentinamente el nombre de aquel a quien yo desde un principio decia conocer. -¡Es un gran placer conocerte! Jamas esperé encontrarme a alguien tan genial como tú - finalice con una sonrisa. Muchos habrian pensado que quizas lo fingia por algun interés, es algo que varias personas me han dicho a lo largo de mi vida... pero no era así. -Mi nombre es Natsuki- me presenté como si recién en ese momento nos encontraramos y tendi mi mano sobre la mesa, esperando estrechar la suya.

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Re: La fábula del zorro y el gato~ Priv. Dae-Hyun

Mensaje por Kang Dae-Hyun el Dom Mayo 15, 2016 9:24 am

— No todos lo devolverían, pero eso ya depende de la persona — relajé mi expresión más no así mi postura. Seguramente yo en su posición si habría regresado el llavero, pero lo más probable es que el motivo de ello distara enormemente del contrario, puesto que yo jamás sería tan buena persona sin que obtuviese a lo menos entretención por ello. Me mantuve atento a sus palabras y sonreí sutilmente al saberle estudiante, aquello le daba un toque diferente, más ¿Jovial?, tierno tal vez. Vi como con cuidado y rapidez el chico ordenó sus cosas, me senté en la silla más cercana a él, bien podría quedarme al frente, pero ¿qué sentido tendría hacerlo si podía mantener una mejor cercanía con él? Una vez me senté abrí mi chaqueta para tener mayor comodidad y volví a tomar el teléfono para poder colocarle nuevamente el llavero, mis acciones fueron lentas y tranquilas, teniendo cuidado con el cordel que se notaba gastado ya. Al tener nuevamente todo en su lugar, moví el teléfono para ver como se mecía la moneda y solo tras unos segundos le volví a guardar procurando que no cayera de nuevo.

No ignoré el tono rojizo de su piel, nunca podría dejar de apreciar el sonrojo en alguien y más cuando se presentaba en una piel tan clara como la suya, aunque eso bien podría deberse al calor presente en la cafetería que poco a poco iba afectándome. No aparté mi mirada del joven, amplié mi sonrisa al escuchar que aceptaba, pero un dejo de curiosidad y sorpresa me embargó al escuchar 'Pyo-chan' — ¿Qué es Pyo-chan?, la verdad es la primera vez que vengo acá, no estoy enterado de como son las cosas en esta cafetería — algo que no soportaría sería el quedarme con alguna duda, mi naturaleza era curiosa y prefería preguntar siempre a que mantener una pequeña ignorancia. Observé a la mesera cuando esta vino y con amabilidad le formulé mi pedido, además del cheescake ansiaba beber un doppio espresso para poder quitarme todo rastro de pereza y por ser la mejor forma para mi de beber café.

— Espero sea bueno, llevo tiempo sin comer uno que supere a los... — no alcancé a terminar la frase con respecto al último cheesecake que probé ya que sentí voces demasiado animadas pertenecientes a jóvenes féminas, volteé apenas el rostro y al mirarles les sonreí con amabilidad, alcé la diestra y les salude, todo tras notar como sostenían una de las revistas donde yo posaba. Me fascinaba saber que tenía fans cerca, incrementaba enormemente mi ego y más cuando notaba que eran chicas tan atractivas, pero normalmente no pasaba más de un saludo a distancia. Aunque en más de una ocasión tuve problemas por destacar o por causar peleas entre parejas, siendo obviamente culpa del resto, yo no iba incitando gente a voluntad, no por lo regular al menos. Caso diferente era, por ejemplo, alguien con quien yo compartiese tal y como lo iba siendo aquel a quien volvía  mirar luego de varios segundos de distracción.

Al oírle decir mi nombre asentí — No creí que me conocieras — comenté ya que lo normal era otro tipo de reacciones en las personas que me conocían y se topaban conmigo, clara muestra eran esas jóvenes que tras mi saludo comenzaron a murmurar no tan bajo como se esperaría, pero aquello no me molestó en lo absoluto. La palabra 'genial' fue algo que me mantuvo más interesado y atento de sus palabras, además, el chico se veía bastante emocionado y eso conseguía elevar mis ánimos — Natsuki — dije bajo tras la presentación ajena y no dudé en tomar su mano para estrecharla como debiéramos haber hecho un poco antes — Es un real placer — mantuve el tono bajo y no solté su mano tan pronto — Pese a que suelo modelar ropa masculina, por lo general suelen reconocerme las féminas, me halaga saber que sabes mi nombre — dije sin alzar la voz ya que me incliné hacia él para comunicárselo con mayor privacidad — Es bueno también saber que te preocupa la vestimenta a utilizar, muchos no saben que ponerse o como sacarse provecho — con el pulgar acaricié la piel ajena y luego de un breve momento le solté.

— Natsuki, si gustas puedo adelantarte lo que saldrá en la siguiente publicación~ ¡Ah! si gustas puedo avisarte incluso, pero necesitaría tu número o correo electrónico — le guiñé un jo y dejé mi mano sobre la mesa reposando con calma — Es bueno ir a la vanguardia, en especial en esta época donde todo entra por lo visual antes de siquiera pensar en como sería la realidad — murmuré mirando un punto cualquiera dentro de la cálida estancia — Pero, no todo puede ser sobre mi — negué ligeramente y regresé la mirada al otro — Eres estudiante ¿No? — alcé la zurda y removí mis cabellos con lentitud — ¿En qué año estás? — inquirí con verdadero interés — ¿Trabajas? ¿Tienes novia? ¿Hijos? — traté de no hablar muy rápido o podría molestarse conmigo y eso era algo que no deseaba.

La mesera no demoró en llevar lo pedido al ser simplemente café y cheesecake, al sentir el aroma de la bebida moví mi rostro hacia donde la fémina tenía la taza, la cual pasó de estar en la bandeja a quedar frente a mí. Aquella acompañó el café con un vaso de soda, azúcar, servilletas y el trozo de cheesecake junto al cubierto pertinente — Frambuesa — susurré al ver la rojiza capa cubrir tal postre — Muchas gracias — dije dedicándole una fija mirada a la mujer quien dejó frente a Natsuki lo pedido. LA mujer se retiró tras unas cortas palabras donde aclaraba que de requerir algo más se le llamase, asentí y esperé a que se marchara antes de proseguir la plática con el otro.

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Re: La fábula del zorro y el gato~ Priv. Dae-Hyun

Mensaje por Natsuki el Jue Mayo 26, 2016 4:37 pm

Decidí no responder, de momento, la pregunta que me había hecho sobre Pyo-chan, ya que lo considero algo tan mono y divertido que debería explicárselo cuando tuviéramos los postres en la mesa y la servilleta mostrara su imagen. Además, con los sucesos referentes a las señoritas de las mesas contrarias, me distraje por completo del asunto, centrando mi atención en él y sonriendo de lado un tanto nervioso cuando su mano permaneció tomando la mía más tiempo del natural; no era algo que me desagradase, pero igual me parecía curioso. Mi sonrisa no hacía más que ensancharse al escuchar las palabras tan amistosas que me dedicaba sobre la moda y el estilo -¡Oh! dado mi ámbito de estudio, la música, necesito estar al tanto de los estilos en tendencias del momento. Además, tal como dices, me gusta verme bien, así que ocasionalmente reviso el sitio web de tu agencia para darme ideas- me encogí de hombros sonriente y acomodé mis gafas, que se estaban resbalando un poco por mi nariz.

Tal como antes, mi atención se distrajo al observar el paisaje nevado a través de la ventana: ya que estábamos cerca del parque, pude ver algunos niños jugando con bolas de nieve mientras otros más construían el torso de un gran muñeco de nieve. Realmente se veía divertido y me estaban entrando ganas de saltar de la mesa e ir con ellos a jugar pero, obviamente, esa no seria una actitud cortés en ningún sentido hacia mi compañero, que se había tomado la amabilidad de invitarme un chessecake y que, además, resultó ser bastante atento conmigo, pues en esos momentos me ofrecía un adelanto de los estilos de la siguiente revista -¿En serio?.. ¡Estupendo! realmente eres alguien fantástico y muy amable- palmeé su hombro un momento -Are... amm.. espera un segundo, permíteme escribir mis datos para ti, que al parecer me he dejado el móvil en casa - Rasqué mi cabeza un tanto apenado, estas eran cosas que me ocurrían con más frecuencia de la normal y aceptable. Aunque, en realidad, una vez más estaba siendo víctima de mi falta de atención o memoria, pues el dichoso móvil estaba en uno de los bolsillos internos de mi abrigo y no en los exteriores. En fin... busqué entre mis materiales algún trozo de papel en el que pudiera escribir y procedí a apuntar mi nombre completo, el número de celular, mi correo electrónico y algunas cosas más -¡Ya ha quedado! aquí tienes; me he tomado la libertad de apuntarte también la dirección de mi casa por si algún día te apetece ir a por un chocolate caliente o simplemente a charlar un rato- sonreí al tiempo que le entregaba la pequeña nota para después observar una vez más a los pequeños de afuera.

Centré mi mirada en el azul de sus ojos tan pronto volvió a dirigirme la palabra, esta vez para preguntar cosas sobre mí -Cierto, que descortés de mi parte el conocer cosas sobre ti y no corresponder de la misma manera- rasque mi nuca un poco y luego respondí sus preguntas -Asi es, soy estudiante de música en la universidad de Myr, tercer curso, especialidad en violín y canto. Etto.. En realidad no trabajo, aunque a veces me da por hacer pasteles en casa como pasatiempo y Carol siempre dice que son muy sabrosos y debería venderlos - esa última parte debí haberla omitido pues, como me enteré tiempo después, mis pasteles no eran para nada buenos. Me ruboricé un poco ante las últimas dos preguntas -No, no tengo novia y tampoco hijos; en el primer caso: las pocas parejas que he tenido se alejaron por que decían mi personalidad era demasiado explosiva..- me limité a esa explicación ya que, en realidad, el modelo era prácticamente un extraño y no le contaría mis "pequeños problemas de carácter" -En cuanto a los hijos: creo que todavía soy joven para tenerlos- me encogí de hombros con una media sonrisa. La mesera hizo aparición en ese momento con nuestros pedidos, los cuales no tardó en dejar sobre la mesa para luego retirarse con una cortés reverencia -Gracias- dije antes de que se marchara observando el apetitoso postre que se encontraba frente a mi, acompañado por un diminuto tenedor y las servilletas -¡Oh! Mira, este es Pyo-chan- comenté levantando el trozo de papel para llamar la atención de mi compañero de mesa -Es un lindo cuco, ¿no crees?- realmente ese pollito me parecía una entera monada.

Comí un bocado de mi postre y centré mi mirada en Dae-Hyun por enésima vez desde que se había sentado conmigo -Bien, yo ya sé que tú eres modelo, pero lo demás lo desconozco; dime ¿Tienes algún pasatiempo? ¿Eres soltero o tienes pareja? ¿Tu sí tienes hijos? - inquirí ladeando un poco la cabeza con curiosidad; el hombre de verdad me agradaba y yo quería conocer un poco más de él, pero algo en serio de él como persona y no como modelo. Probé un poco más del chessecake y lo saboreé despacio mientras esperaba sus respuestas.

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Re: La fábula del zorro y el gato~ Priv. Dae-Hyun

Mensaje por Kang Dae-Hyun el Jue Jul 21, 2016 7:36 am

Correspondí su sonrisa con una propia mientras le escuchaba con atención, ignorando ya a toda distracción ajena al rubio; asentí en cierto momento debido al agrado que sentí por saber que visitaba nuestra página web también. — ¿Tomas los consejos de la semana sobre los accesorios o revisas lo publicado en general? — le pregunté con bastante interés sin apartar mi mirar de los ojos ajenos que, pese a estar tapados con sus anteojos, podía notar con total claridad. Es más, verle con esas gafas causaba que me dieran ganas de usar las propias, sabiendo que aquella era una actitud completamente infantil y solo por andar más pendiente de Natsuki que de otra cosa es que no busqué las propias.

— Claro, claro~ — aseveré muy animado mientras escuchaba tales elogios, sin duda me ponían de un muy buen humor y en ese aspecto podría decirse que yo era fácil de complacer, al menos momentáneamente. — Descuida Natsuki, son cosas que pasan — aunque aquello en mi no era normal, Dae-Hyun jamás olvidaba su móvil al ser una parte vital del trabajo diario y del contacto con la pequeña Hee-Young. Volví a sonreír al rememorar a mi hija y me mostré dispuesto a pasarle mi teléfono para que anotara los datos directamente en el, pero el otro se apresuró en escribir sus datos más rápido de lo que yo pude reaccionar — Oh~— ladeé el rostro al mirar el papel que aquel me entregó y me resultó bastante extraño que fuese tan abierto a entregar su dirección, eso sería peligroso si yo buscase dañarle ¿no? — ¿No tienes problema con que te visite pronto? — pregunté rápidamente y acerqué esa hoja para verle mejor y luego mirar de reojo al contrario — Iré sin falta, Natsuki — susurré y guardé el papel en el bolsillo interno de mi chaqueta para no perderlo ya que, sin lugar a dudas, iría a cobrarle aquella invitación.

— Podrías tener tu propio negocio si te apasiona la repostería, incluso, el venderlo de manera exclusiva y así no se te haría tan problemático — comenté acomodando ambas manos juntas frente a mí — ¿Haces pasteles de varios pisos? — traté de imaginarle en la cocina e incluso con un lindo delantal preparando un pastel alto, en mis pensamientos la escena resultó encantadora — Me gustaría escucharte tocar, cantar o verte cocinar — crucé luego mis brazos tras mi caprichosa frase — ¿Me darías algún día un concierto? Solo para mí, evidentemente — alcé una ceja sin perder mi normal sonrisa, la idea de verle en aquellas facetas me parecía tentadora y más al ser algo que no tenía la oportunidad de apreciar debido a mi tipo de trabajo y horarios. Rápidamente las fantasías que rondaban mi mente fueron disipadas ante algo que no creí escuchar y que, aun si me sorprendió, provocaba mayor interés en ese chico.

— ¿Personalidad explosiva? — inquirió y prontamente agregué — Si no pudieron contigo no han de haber tenido el valor o la paciencia suficiente, no eres una bestia ¿o si? — me incliné nuevamente hacia él — Y aun si lo fueses mi opinión no cambiaría — aunque claramente desconocía cuan explosivo podría ser Natsuki, para mí se veía tierno y adorable, reaccionaba a cada una de mis palabras o acciones y eso le hacía fácil de leer, por lo que la idea de un 'Natsuki explosivo' me hacía querer verlo explotar aun si pudiese parecer cruel o exagerado. Aún habían cosas que me gustaría preguntarle, pero ante la aparición de la mesera tuve que aguardar antes de proseguir y solo al retomar la intimidad entre ambos es que volví a hablar, pero antes siquiera de pensar en mi siguiente enunciado es cuando el menor me muestra finalmente la identidad de ese tal 'Pyo-chan'. Observé la imagen de la rechoncha y amarilla criatura, riendo unos instantes — ¿Este es Pyo-chan? — miré en detalle la servilleta — Es un adorable pollo — pensé en conseguir algo con si figura para regalárselo a Hee-Young ¿Le agradaría? ¿Le conocería ya?, las cosas lindas iban con ella, por lo que unos diez o veinte de esos seguramente le encantarían — ¿Es famoso? — ignoraba si sería cosa de la cafetería o haría referencia a alguna marca ajena, necesitaba saberlo.

Acomodé el café cerca de mi cuerpo y tomé la cucharilla para agregarle un poco de azúcar, con una porción estaba bien o quizás menos de esta considerando que el acompañamiento sería ya bastante dulce. Le agregué entonces solo media cucharadita de azúcar y revolví, pensando aún en varias cosas que deseaba tratar con el joven, me sentía verdaderamente impaciente y traté de que no se exteriorizara demasiado o podría dar una mala impresión. Observé mi trozo de cheesecake y acompañándole estaba la servilleta a juego con la del otro, el mismo animalito solo que con una postura diferente. Tras revolver el café alcé la taza y bebí un sorbo del amargo líquido, centrando mi mirada y atención en el rostro contrario — Me gusta mucho el conocer nuevos sitios, salir, disfrutar del aire libre e incluso visitar áreas alejadas de la ciudad solo para variar la rutina a la que me sumí en la semana — mencioné tomando el tenedor que reposaba sobre la servilleta y me dispuse a partir un trozo del cheesecake — En ello entran las personas, verás Natsuki, soy un hombre muy curioso y no me resisto ante ciertas provocaciones — le comenté sin separar mi mirada de la ajena — Esta charla es un claro ejemplo de ello ¿No te lo parece? — tras partir un trozo lo tomé con el tenedor jugando con este unos momentos antes de comerlo de un bocado. Dejé el tenedor y aparté un poco la taza para sacar mi teléfono  desbloquearle para así, mostrarle la fotografía de mi preciada hija, realizando un movimiento bastante suave con mi mano.

— Ella es Hee-Young — le mostré la fotografía que más me gustaba de ella, salía junto a mí claramente — ¿No es hermosa? — sonreí orgulloso de la belleza de mi descendencia — Esta pequeña es mi amada hija — sentencié finalmente con el mismo orgullo anterior — Su madre falleció joven — le comenté sin querer explicarle que la realidad era que su madre por ser solamente una humana no vivió lo mismo que nosotros, los Kang — Y desde entonces no he tenido nada formal con nadie, de momento no he encontrado aún a alguna persona que me interese lo suficiente como para retomar la seriedad — dije tranquilo, guardando luego el aparato en el mismo bolsillo donde tenía la nota con los datos del chico — Aunque de su muerte ya han pasado más años de lo que te puedes imaginar ~  — lo mencioné para que no pensara cosas equivocadas, centenares de años habían pasado tras la muerte de su madre, misma que ni siquiera tuvo la oportunidad de casarse conmigo o mantener una relación estable ante mi propia necedad.

— Quiero preguntarte algo... — murmuré tomando la taza con el café y bebí de ella calmadamente — Me interesas, Natsuki — aunque esa no era siquiera una interrogante — Así que dime, ¿Te gustaría salir conmigo? — pregunté directamente en lo que dejaba la taza en su lugar y volvía a tomar del postre al costado — Creo que podríamos pasarla bastante bien, nosotros dos  — añadí elevando el tenedor con un nuevo trozo del cheesecake, deteniéndole frente a mi boca — Ah, espero que no te sea de mal gusto que yo sea un chico o que ya tenga una hija — mordí lentamente mientras observaba su expresión sin querer detallar mejor mis intenciones con aquellas salidas o en el como nos entretendríamos, antes de hacerlo debía asegurarme de algunas cosas para que entendiera bien lo que yo quería. — ¿Qué me dices?~ me siento intrigado por saber que tan explosivo podrías ser si he de serte sincero — añadí para que comprendiese en parte mi motivación, aunque eso no era lo único, desde su voz a su apariencia, pasando obviamente por la amistosa personalidad que me mostró. Hacía que quisiera verle en otro tipo de situaciones y, como no suelo dejar pasar las oportunidades, no saldría de esa cafetería sin una aceptación de su parte.

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Re: La fábula del zorro y el gato~ Priv. Dae-Hyun

Mensaje por Natsuki el Mar Ago 09, 2016 8:51 pm

De verdad él me agradaba, tenia actitudes muy amables y consideradas, algo que me llegaba a sorprender en cierto modo tomando en cuenta la codiciada posición que poseía gracias a su trabajo: me había topado con algunos famosos antes y sus personalidades y trato hacia los fans eran diferentes, frios y a veces un tanto crueles; pero Dae no. Le sonreí ampliamente y comencé a probar mi propio postre, dejandolo a los pocos segundos para responder a su pregunta -Ambas cosas: siempre leo la general porque puedo darme un panorama un poco mas amplio de los diferentes estilos, pero ¡las sugerencias semanales tambien son muy buenas! Debo admitir que mas de una vez he sacado mis atuendo en base a lo que dice esa revista- finalice apartando la mirada un tanto nervioso: los ojos azules del zorro me observaban, mas bien, parecían estarme analizando y eso me apenaba un poco, incluso me ponía algo tímido. Afuera continuaban cayendo suaves copos de nieve, pero por un cambio en el viento los mismos se pegaban a la ventana y comenzaban a opacar todo lo demás, el cristal se estaba tiñendo de blanco.

Al escuchar que el rubio comenzaba a hablar de nuevo, volvi la vista hacia el y sonrei atento a sus palabras, asintiendo  animadamente cuando pregunto si podria ir a mi casa alguna vez -¡Por supuesto que si! Eres bienvenido a llegar cuando mas lo prefieras, aunque te pediría me avises antes para no tenerte esperando demasiado, eso es descortes- apunte pensando que podria llegar y si yo no estaba esperaria demasiado -por otro lado y con respecto a eso de la pasteleria: ¡me agrada bastante como suena la idea! Podria empezar por algo pequeño e ir ampliando, quizás un nombre relacionado con musica "Dulces notas" no se, algo asi... Tu me has dado la idea asi que... ¿Te parecería ser mi socio y participar como la cara del lugar?- pensar en eso me ponia feliz, algo un tanto negativo a la vez, pues aun no era consciente de mis terribles inventos y lo desagradables que eran al gusto aquellas atrocidades que yo hacia llamar "pasteles"... el tema cambió de nuevo y mi atención siguió el hilo con la usual rapidez, distrayéndome por completo de la anterior conversación -¿Un concierto privado? Me suena fantástico, pero ¿No te molesta? Digo, es mas de una persona a la que he escuchado decir que la música de violín causa sueño y es aburrida, puede que a ti también te lo resulte un poco aunque... ¡hare mi mejor esfuerzo! Tengo una sala de ensayos en casa, asi que esperare tu visita y cuando vayas te dare ese concierto, el mejor que hayas escuchado antes- no hacia falta ser un psicólogo profesional para darse cuenta de que me emocionaba con mucha facilidad y que podia poner esperanzas enormes en proyectos que probablemente se quedarian truncos... aunque la música no era así: era una pasión de verdad que corría en mi sangre desde que tenia memoria y justo por eso no me iba a rendir aun cuando el publico creyera que lo que yo hacia no era suficiente.

Seguí comiendo mi postre poco a poco, algo poco comun ya que  solía comer cosas dulces con relativa velocidad: al parecer mantener la mente ocupada en las agradables platicas del modelo eran mas que suficiente para que mi cerebro se centrara en él y no en la comida. Asentí a sus palabras con respecto a Pyo-chan -Algo asi: es el icono de una marca de caramelos y golosinas, aunque hace un par de años la compañía se asoció con una empresa de juguetes y ahora es algo asi como un carácter popular infantil- sonrei mientras explicaba todo aquello, acomodando mis gafas en el puente de mi nariz un poco mas por costumbre que porque verdaderamente se estuvieran resbalando.

Un par de minutos mas trascurrieron antes de que volviéramos a hablar, siendo en la ocasión su turno de responder las preguntas que yo habia planteado anteriormente; me agradó bastante la idea de que le gustara conocer y probar cosas nuevas: eso siempre era un gran indicador de que la persona en cuestión era alguien divertido, un poco temerario y dispuesto a salir de la rutina para no permanecer en el aburrimiento. Lo siguiente que vi fueron sus manos tomar el móvil de uno de sus bolsillos para luego mostrarme la imagen de una linda joven, de cabellos cortos y rubios, grandes ojos verdes y una sonrisa que podría contagiarsele a cualquiera. Asenti cuando me preguntó si no la encontraba hermosa, verdaderamente la chica portaba gran belleza e incluso la elegancia propia de una reina; tenia la idea de que era su pareja, novia o esposa quizas, pero mi duda fue rápidamente disipada cuando el mayor comentó era su hija. No perdi detalle de lo que dijo a continuación, al parecer la joven se habia quedado huérfana de madre demasiado pronto y Dae no habia vuelto a buscar una relación con seriedad, cosa un tanto triste teniendo en cuenta que la vida siempre era mas alegre cuando tenias a alguien amado con quien compartirla.

Partí un nuevo trozo de mi chessecake y lo lleve a mi boca tranquilo... al menos hasta que escuché las singulares palabras de mi compañero de mesa. Tosí un poco y clave mi mirada en la suya, enteramente apenado, cosa que denotaban mis mejillas con el tono carmín del que se habían teñido ¿Me estaba pidiendo salir con el? ¿Una cita? ¿Dae-Hyun conmigo? Él aseguró podiamos pasarla bastante bien juntos y eso era algo que yo no iba a negar, su presencia me era agradable, él resultaba encantador y su carisma era mucho pero ¿Asi como asi? -Y..yo... - los nervios me hacían tartamudear y eso solo me ponia aun mas penoso, llegando a menear las manos apresuradamente cuando insinuó esperaba no fuera un problema el que  fuéramos del mismo sexo y que el tuviera una hija -¡N..no es eso! E..es que... que... Cielos- estaba bastante apenado y me costaba hilar lo que quería decir: No nos conocíamos de nada, en lo absoluto, llevábamos cerca de tres cuartos de hora conviviendo y aquello era mas un encuentro casual que algo donde pudiera decirse el objetivo era averiguar lo mas posible del otro. Yo no sabia mucho de él y él no sabia casi nada de mi -E..esta es la primera vez que nos vemos- sonrei nervioso -No te parece un poco apresurado el..el que yo te interese en... en una forma de ese tipo asi..- mi cerebro estaba atarantado y las palabras que decia comenzaban a carecer de sentido, reduciéndose a simples frases aleatorias que soñaban con ser algo más que eso. No iba a negarlo, el era atractivo y posiblemente también llegara a interesarme de conocerlo mas.... pero ahí radicaba todo: Conocernos.


Última edición por Natsuki el Miér Sep 28, 2016 1:03 am, editado 4 veces

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Re: La fábula del zorro y el gato~ Priv. Dae-Hyun

Mensaje por Kang Dae-Hyun el Miér Sep 28, 2016 12:08 am

— Me encantaría ser parte de tu negocio, puedo hacer conocido el nombre entre mis contactos, no es complicado el tener tus recetas servidas en las reuniones a las que asisto  — fui sincero con él, puesto que si conseguía preparar algo delicioso para mi, le patrocinaría adecuadamente, me sobraban clientes para hacerlo, por lo que las oportunidades estaban a pleno alcance de las habilidades culinarias del chico. Tras ello medité lo que me decía Natsuki, ladeé la cabeza despacio y no demoré en responderle — La verdad yo estoy acostumbrado a diferentes tipos de música, he oído muchos tipo y las disfruto en general, la música en violín o piano por ejemplo, me relaja bastante. Me gusta. — cerré ambos párpados por unos instantes pensando en como sería oírle ¿Sería bueno? ¿Sería un fanfarrón?, fuese como fuese, sacaría provecho de ello. No obstante, la idea de oir algo más sereno me llamó fuertemente la atención. Volví a mirarle, aquel se veía feliz, mucho más que cuando mencionó la repostería ¿Tan bien se le daría tocar?

Asentí mientras él me explicó lo de Pyo-chan y miré la servilleta nuevamente, no me agradó que algo así de 'grande' no estuviese dentro de mis conocimientos, por lo que apenas me desocupara buscaría al respecto solo por ser un hombre caprichoso. Quizás y a Hee-Young le gustase algún producto con la forma del pequeño pato, aún a nuestra edad, ella seguía siendo mi pequeña niña. Sonreí al imaginarla rodeada de pequeños patos, no de juguete, sino reales. Sería entretenido verla entre tanta ave pequeña considerando que ambos somos zorros y lejos de la adorabilidad de tales aves, en ellos solo veríamos una presa. Algo similar me sucedía al mirar al rubio, tan amigable y amable, tan animado, tan fácil de cazar.

Dejé de lado el cheesecake por unos momentos solo para mirarle con la misma atención anterior, su reacción a mis palabras fue verdaderamente linda, no podría negarlo, por ello es que le di tiempo antes de retomar la palabra. — Eres adorable, Natsuki— susurré justo al momento en que llevé el tenedor a mis labios dando un suave golpe con este — ¿Tiene algo de malo que te pida salir tan pronto? — le miré tranquilo y miré la taza a un lado, le restaba un poco de café así que la tomé y bebí el resto — No te pido que seas mi novio o que te cases conmigo — reí suavemente y moví el tenedor mientras le hablaba — Quiero salir, divertirme, conocerte — mencioné con gran relajo — A mi edad prefiero ser directo con las cosas, si me gusta algo lo tomo sin quedarme con la sensación del '¿qué hubiese sido si no lo tuviese' ¿Lo entiendes? — saqué un nuevo trozo y lo comí rápidamente, relamí discretamente mis labios y luego me apoyé un poco más en aquella mesa para así acercarme a él — No quiero ser tomado como superficial, por eso te invito a salir y ...— negué, terminar la frase no me daría una buena imagen, así que cambié aquel final solo por no sonar vulgar — Ya sabes, es mejor hacerlo apropiadamente — sentencié aún inclinado en la superficie de la mesa.

Preferí no decir nada con respecto a mis suposiciones, por momentos había creído que el otro me rechazaría con la típica excusa de que ambos somos hombres o de que yo tenía una hija, por tanto, resultaba muy viejo o anticuado para alguien joven como se veía el chico. Fue grato saber que no usó esas excusas, sino una mas abierta a oportunidades, por decirlo de alguna manera. Reí nuevamente, suave, breve, enderecé mi cuerpo y con la zurda fui acomodando mis cabellos, no podía mantenerme sereno y como no tenía espejos para mirarme, era lo mejor que podía hacer. Reparé en cada acción contraria y tras algunos momentos le solté una nueva pregunta — ¿Quieres salir conmigo? — necesitaba una respuesta, pero no quería presionarle con excesivas interrogantes. Aún restaba tratar lo hablado sobre su música y pastelería, así que no le dejaría ir, no sin obtener una cita con él.

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Re: La fábula del zorro y el gato~ Priv. Dae-Hyun

Mensaje por Natsuki el Miér Nov 30, 2016 7:47 pm

Aquella situación era curioso: la mezcla perfecta entre lo cómico (por mi cara, principalmente), lo sorprendente y lo misterioso de conocer a alguien a quien hasta el momento no había visto más que en revistas impresas y virtuales -Y..yo..- volví a tartamudear, sintiendo mi sonrojo crecer por las reacciones que dejaba ver a cada segundo; me sorprendía que el otro no se estuviera partiendo de risa aún por el simple hecho de verme el rostro colorado como si me hubieran pedido matrimonio cuando la realidad distaba mucho de ello. Lo sopesé algunos segundos, desviando mi mirada de la ajena y acomodándome las gafas con nerviosismo; era cierto todo lo que Dae-Hyun decía: no podíamos simplemente quedarnos con el "hubiera".... Hubiera... una palabra que no existe en realidad; algo así como el "pero" que hace referencia a algo que pudo haber sucedido y, sin embargo, no ocurrió.... Meneé la cabeza un poco intentando centrarme, mi mente comenzaba a divagar otra vez, iniciando por preguntarme si aceptaría o no hasta acabar en una patética clase de gramática y vocabulario. ¡Tonta mente! Déjame concentrarme aunque sea un momento me auto-reprendí al momento y alcé la vista de nuevo en la búsqueda de los azules ojos contrarios. El rubor permanecía en mis mejillas y, por instantes, no pude hacer otra cosa que pasar saliva al darme cuenta de que el modelo se había inclinado sobre la mesa acortando las distancias entre su faz y la mía -Esto...- me aclaré la garganta; quizás por mi enfrasque en el momento es que pasé desapercibido que mi félida cola se meneaba a mis espaldas, un tanto estorbada por la ropa pero se meneaba a fin de cuentas.


Algunos segundos más trascurrieron y yo seguía buscando las palabras en mi cabeza ¡En serio que me abochornaba! pensar que una persona afamada me estaba pidiendo salir ¡Nadie lo asimilaría con facilidad! -Yo.... s..si... me gustaría salir contigo..- dije finalmente llevando mi diestra a la parte trasera de mi cabeza para rascarme un poco el cabello: más rojo no podía estar mi rostro, que vergüenza. Levanté la vista a Dae y luego de algunos segundos sonreí con timidez -Je... creo que fue demasiado rodeo y tiempo sólo para afirmar eso ¿Cierto?- reí quedamente y mordisqueé un poco mi labio inferior -Es que... no puedo negarlo: también me interesas y considero que sería algo fabuloso poder convivir de una forma más cercana contigo... ¡T..tampoco quiero parecer superficial! tu lo dijiste antes... las cosas deben hacerse de forma apropiada... - dije aquello mientras le regalaba otra sonrisa nerviosa, aunque tan sólo momentos después di un respingo: el móvil que yo creía no haber llevado comenzó a sonar. -¿Are?... si yo... - miré al rubio avergonzado, no quería que creyera le había mentido sobre no tener mi celular a mano -Si yo no traía móvil... - gruñí un poco y luego reí otra vez al encontrar el bolsillo interno -¡Ohhhhh! ¡Cierto!- le observé con una amplia sonrisa y, haciendo la mano puño, me di un pequeño golpe al lado derecho del cráneo -Me olvidé de que lo había dejado ahí antes, perdona- reí de nuevo y, observando por momentos quién era la persona que le llamaba, procedí a apagar el aparato y guardarlo esta vez en un bolsillo exterior ¡ahora si no se me olvidaría! -¿Sabes? no creo que sea muy cortés hablar por teléfono cuando estoy disfrutando una merienda con una persona... además, la llamada solo era del ama de llaves, seguramente no era importante- afirmé aquello seguro ¿Que podría ir mal cuando tan solo horas antes todo iba de maravilla? Mi vista fue a parar por breves instantes al exterior que ya se veía complemente blanco, demasiado quizás; suspiré, seguro el trafico sería un caos y no podría tomar un taxi cuando llegara la hora de irme.... pero ¿Que importaba? esa hora aún no llegaba -Dae.... Esto...- me volví a sonrojar un poco e inflé las mejillas frustrado conmigo mismo -Esto... ¿a dónde te gustaría que saliéramos?- debía preguntarlo: la curiosidad me mataba por la simple idea de imaginar la situación... además, tenía que asegurarme de que no existiera riesgo alguno de que mi "explosividad" saliera a relucir. Si bien, el ojiazul parecía estar más que interesado en conocer ese lado mió, yo estaba más que empeñado en ocultarlo de él y de todas las personas posibles -Emm... ¿quisieras ver una película? o ¿ir de pesca? quizás....-

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