Black and Waith (Privado You-oh)

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Black and Waith (Privado You-oh)

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 23, 2016 5:10 am

Hoy era un día un poco especial, no quería estar demasiado emocionado por ello pero hoy cobraba su primera apuesta con viejo amigo de su gemelo. Era curioso como ellos siendo gemelos tenían razas diferentes a pesar de ser dos gotas de agua, con la única diferencia escondida en las vivencias y estilos de vida que fueron forzados a llevar por sus padres. Suspiro con resignación ante una pintura de ellos dos siendo infantes, tomados de las manos ellos dos gemelos idénticos solamente rodeados de nieve y aquellos abrigos blancos y azules que les hacían ver algo gorditos; esa pintura al oleo estaba hecha en base a una foto que fue destruida hace mucho, le había tomado tiempo y esfuerzo que quedar a su gusto para poder firmarla como terminada.

Se atavió con una de sus mejores prendas, algo nuevo. Después de todo saldría con un chico especial y más que nada por aquellas sanciones que despertó en él aquella noche en el lago. Vestía de blanco y azul, colores que siempre le han gustado en demasía; lucia un pantalón de mezclillas blanco con una cadena cobriza que aseguraba su cartera, un suéter blanco debajo de un chamarra blanca de cuero con amaras celeste se había enamorado de aquella prenda apenas la vio en el escaparate esa mañana, aunque solo estaba dejando unos pasteles para una nueva tienda en el centro comercial, no pudo contra ese extraño impulso, normalmente Yuui prefería guardar dinero y no derrocharlo en cosas innecesarias, pero un gustito de vez en vez no le hacia mal a nadie.

Habían quedado de verse en un Bar Restaurante bastante discreto nada muy exótico por suerte. Esperaba no toparse con nadie que le hubiera visto cantar en locales como al que irían, aun no quería decirle la verdad, pero no pensaba ocultarlo para siempre, no era justo para el tengu, no para alguien con un corazón tan cálido. Pero pensar en su rechazo le aterraba al punto de morderse la lengua y tragarse su confección.

Sentía que aun emanaba aquel olor a vainilla de su pelo, en un descuido un cliente se colo a la parte trasera de la tienda, donde estaban los hornos y como el rubio estaba mezclando masa del susto tiro al aire aquel frasco con esencia de vainilla y termino regándose sobre su cabello, el piso, la mezcla y el cliente que muerto de la riza se disculpo por la intromisión y el casi ataque cardíaco. Era una pareja muy amable y por demás estaba decir que el novio era un poco impaciente, solo por decir lo mínimo y muy detallista. Ellos habían pedido un enorme y tradicional pastel de bodas, con muchos detalles pequeños, sin duda su domingo libre acaba de dejar de serlo, pero bien seria una gran alegría para él ángel ver al cara llena de sorpresa de la futura esposa al ver una replica exacta del pastel de la boda de sus padres.

Se había perdido en su pensar y ahora solo esperaba a que el cuervo llegara para pasar una noche juntos, después de todo; ahogo una risa de solo pensar que todo corría por cuenta de aquel moreno de ojos carmesí pero una apuesta era una apuesta y estaba más que gustoso de dejarlo en banca rota, pero lo que más quería era sentir aquel calor que contrastaba con el frío que siempre parecía no querer abandonarlo, como si el hielo de sus ojos lo abrazara o su pasado trágico con olor a muerte y dolor no pensara dejarlo ser feliz aun entre dulces y cálidos hornos.

-You-ou llegue un poco antes te espero en las mesas del fondo.-

Tecleo con velocidad en aquel dispositivo de comunicación. Realmente eso de escribirse había comenzado con la confirmación del numero del moreno, luego de un "buenas noches You-ou" que se convirtieron en pequeñas charlas antes de dormir y luego en una que otra llamada de Yuui en necedad de verlo o saber que estaba bien, tenia esa sensación de que algo le podría pasar al moreno y no enterarse, se le había metido en el alma junto con el recuerdo que le regalo su hermano.

Entro en el establecimiento buscando una mesa al fondo que estuviera disponible, algo más privado pero sin ser cuatro paredes. Odiaba sentirse encerrado. Estaba algo nervioso, solo se habían llamado o escrito desde ese día en el lago con todo lo de la carrera y casa cayendo, aun quedaba aquel sentimiento que lo embargo al verse protegido por el moreno, no lo entendía y tampoco quería hacerlo. Ansioso, estaba ansioso tanto que no reparo bien en el lugar y solo busco la mesa mas alejada de las miradas curiosas sentándose en el puesto donde su espalda quedara cerca de la pared y comenzó a jugar con su teléfono. Tratando de pensar... de alejar todo posible recuerdo doloroso, hoy era un día especial y solo porque vería al moreno. Eso era suficiente para pasar otras semana de buen animo.

-Tú... no me dejarías plantado ¿verdad? You-Ou.- comento a su teléfono, aunque sus manos se movían inquietas y sus dedos no dejaban el tamborileo sobre la mesa, pese a todo mostraba una expresión serena perfectamente ensayada y dominada, con un deje de alegría y un poco más de angustia. "Esto me va a matar." Realmente le aterraba haber hostigado al Tengu, aun con su esfuerzo de no escribirle en el día solo en las noches, tarde para no interrumpir con su trabajo aunque de eso no podía estar seguro, siendo él un escolta, no podía estar seguro de ello. Temía estar empezando a quererlo con tan poco ¿porque se le metió bajo la piel? ¿Porque hacia estragos en su cuerpo o en su instinto? ¿Porque era tan confortable estar a su lado? ¿Lo llegaría a odiar si conoce la verdad? Eran tantas cosas de la que no podía estar seguro.

Apariencia:
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Re: Black and Waith (Privado You-oh)

Mensaje por Invitado el Miér Abr 27, 2016 8:28 am

Aquel día pidió trabajar menos tiempo de lo normal debido a la cita que había concertado con Fay, tenía una deuda pendiente y debido a muchas ocupaciones por parte del cuervo no había podido concretar nada. Aquello le pesaba, You no era de quienes incumplían promesas o dejaban las cosas pendientes por demasiado tiempo. Ante eso hizo cuanto pudo para que Alphonse le dejara ir más temprano y este poseyera una escolta apropiada, ya que tampoco estaba dentro de sus planes el permitir que su jefe sufriera algún daño. Cuando por fin consiguió ordenar todo se despidió de Alphonse y tras eso se retiró hacia su propio domicilio, necesitaba arreglarse y tomar algunas cosas importantes. Solo cuando iba de camino a casa es que revisó su teléfono, se dio cuenta que estaba justo en el tiempo y por ello se apresuró en ir a su residencia, reparó además en cualquier mensaje que Fay le hubiese dejado siendo él una de las pocas personas que poseían su número telefónico. Debía apresurarse para así poder darse un baño y cambiar sus prendas a unas menos 'formales', pero la vestimenta del cuervo no tenía mucha diferencia en lo laboral y lo casual.

Cuando terminó de vestirse se dio una última mirada antes de salir, su cabello se había secado lo pertinente y aunque él se peinó no parecía muy ordenado, las ropas que portaba eran oscuras siendo su camisa gris a rayas negras lo único más 'claro' en todo su atuendo. Esa camisa no estaba del todo abotonada en el cuello dejando que parte de su piel se apreciara al igual que una cadena platinada que el cuervo hacía poco compró; si bien él no era vanidoso, quiso usar tal accesorio para la ocasión. Se colocó una gabardina negra larga ya que sabía que esa noche llegaría a bajar bastante la temperatura y aunque él no fuese a sufrir mucho por ello, no estaba demás el prepararse solo por si acaso.

Demoró un tanto durante el trayecto, odiaba llegar tarde a algún sitio pero una serie de imprevistos terminaron por retrasarle alrededor de 15 minutos y eso le pesó bastante. Recibió el mensaje del rubio quien ya estaba esperando y eso provocó a que caminara con mayor velocidad en dirección al resto-bar pactado con Fay. Cuando por fin llegó se le veía algo agitado y se quitó inmediatamente la chaqueta dejándola en su brazo flectado, buscó con la mirada al otro y al encontrarle se dirigió a donde él estaba parándose frente a él. Le miró fijamente  esbozó una mínima sonrisa — Lamento el retraso, odio llegar tarde... — lo final fue dicho en un tono molesto consigo mismo — ¿Llevas mucho tiempo esperándome? — apoyó la palma derecha en el hombro del rubio a modo de saludo y tras eso rodeó la mesa sentándose al lado contrario de Fay — Parecía que todo mundo quería salir hoy... fue un fastidio el tráfico — suspiró y acomodó la chaqueta en el respaldo de la silla.

— Tenía ganas de verte — dijo con simpleza y se quedó en silencio durante unos segundos para luego agregar en un tono bajo y más ameno — Hoy te dejaré aprovecharte de mi, tal y como lo prometí — asintió a su propio decir — Soy un hombre de palabra — frunció el entrecejo pero mantuvo una sutil sonrisa. No le era grato perder y menos en una carrera aérea, pero no le fue nada molesto el aceptar la derrota ante aquel chico y menos el invitarle a comer — Solo te pediré una cosa, Fay — se cruzó de brazos y apoyó estos sobre la mesa inclinándose hacia adelante en el proceso — No podemos embriagarnos demasiado o ni siquiera podremos salir de aquí — más que petición aquello fue una especie de amenaza solo que el moreno no se percató de ello — ¿Eres resistente con la bebida?... diría que me gustaría probarte, pero estoy seguro que en eso ganaría yo — comentó con cierta soberbia y un aire de competitividad — ¿Qué crees tú? — le cuestionó por mera curiosidad. Realmente no estaba dispuesto a llevar eso a una nueva competencia puesto que en el peor de los casos perdería otra vez y eso decantaría en una situación engorrosa, ya que al ser quien pagaba la apuesta perdida debía mantener la entereza o gran parte de ella hasta terminar con aquella cita. Aquello le llevó a pensar en que a futuro le invitaría a beber para, con pruebas, obtener una victoria en algo tan banal como lo era beber. Entrecerró la mirada mientras pensaba en ello ¿Fay aceptaría? ¿Se dejaría llevar por esa inmadurez en el cuervo?, Kurogane se sintió algo ansioso con ello.

No demoró en llegar un hombre a atenderles, se presentó como Alex y les ofreció algunas bebidas para iniciar en lo que esperaban alguna cosa que comer — Déjanos el menú, iremos revisando mientras bebemos algo... ¿Te parece bien Fay? — miró al otro unos cortos momentos — Por mientras tráeme algo de sake... ah ¿Lo venden solo? — y ante eso el mesero negó — Uhm ¿Tienen alguna bebida que lo tenga? — You-Ou era un gran fanático de tl bebida y sería algo decepcionante que no pudiese beberlo, pero tampoco sería problemático para él pedir otra cosa. El mesero le recomendó varias cosas y You-Ou terminó eligiendo un mojito de té verde con sake, siendo una curiosa bebida pero para el cuervo parecía interesante — Dame esa y trae algo para picar... unas brochetas podría ser... — sopesó la idea y se tocó el mentón con la zurda. En tanto el mesero miró al rubio a la espera de su opinión.
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Re: Black and Waith (Privado You-oh)

Mensaje por Invitado el Jue Mayo 19, 2016 4:25 am

El eco de una canción que resuena en su alma, el dulce retumbar del piel al marcar el ritmo le da al rubio un leve cosquilleo parecido a la angustia pero mucho más agradable al final. Había escuchado esa canción de camino al bar-restaurante en el que se encontraba, aquella movida melodía opaca la sutil melodía del establecimiento, aunque no era mala... para ser un bar, estaba algo impropia para su gusto.


Estaba tan ensimismado en su pequeño mundo que no reparo en la entrada del moreno; se reprendía el haber llegado antes de lo planeado pero no podía combatir con las ganas que tenia de que llegara la hora de volver a ver al amigo de la infancia de su gemelo y su ahora ¿amigo? ellos eran amigos deseaba que sí pero eso dependía también del cuervo, aunque el calor que desprendía, aquella sensación le acompaño durante días.  Pero aquella conocida y anhelada voz lo saco de sus pensamientos y automáticamente sonrió de gusto al ver que su mayor miedo, solo era una paranoia suya.


Comprobó la hora en el reloj de la pared – Un poco. No te preocupes, yo salí mucho antes de lo esperado. Por cierto te vez bien mi querido You-ou~♫–contesto en voz animada y juguetona al sentir toque la palma contraria sobre su hombro casi pudo embriagarse en aquella calidad sensación.  –Yo no los culpo por querer salir, ha sido un día agradable además hoy es el tan ansiado por muchos día pago~ –recalcaba lo que era el día más deseado para mucho menos para los que tenían que pagar. Yuui por fortuna no estaba en esa lista, el ganaba lo que quedaba después de hacer las compras para el siguiente día y así tener su exhibidor repleto. No le iba tan bien como otros apenas estaba empezando pero por lo menos ya le quedaba algo más aparte del alquiler y eso lo hacía sentir útil.


Un tono sonrojo tiño sus mejillas al caer en cuenta de que, para su sorpresa no era el único ansioso por este día. “Es bueno saber…” pensó para sí mismo y una sonrisa divertida se apoderaba de sus facciones era tan raro que el sonriera porque le nacía desde dentro y no aquella mueca ensayada que era su sonrisa para con el mundo. –Ohhh~♫ no te preocupes te que eso tenía planeado~ …aunque~♪ -se llevó una mano al mentón dándole una mirada un poco inquisidora al moreno –eso de abusar de ti –se carcajeo un poco –se escucha aun peor si lo dices tú. –le guiño un ojo coqueto y le más triste de todo es que no sabía porque lo hacía. Quería pensar que solo era un juego de amigos, aunque sabía que eso no era.  


Aunque su emoción y buen ánimo se congelo, el rubio se había quedado mudo cuando el moreno se cruzó de brazos con esa expresión tan seria, a medida que las palabras salían de la boca contraria él se esforzaba por no temblar, la verdad que resistencia al alcohol no tenía ni tantito, tal vez un poco pero realmente eso le hacía mal, se ponía un poco más… ¿suelto? Y terminaba haciendo o diciendo cosas que no tenía por qué decir o hacer. Estaba a punto de decirle que no era bueno con las bebidas, sentía las palabras resbalar por su lengua cuando menciono ese tema de perder o ganar. -¿Qué te hace estar tan seguro de que ganas You-ou?- enarco una ceja, tomando la misma postura de cabellos azabaches; brazos cruzados apoyados sobre la mesa. –Esa respuesta llegara a su debido tiempo. Y más si eso implica volver a salir contigo.– no lo podía creer, simplemente no lo podía creer “¡Yo dije eso!” quería que se lo tragar a la tierra, aunque no había mentido como era su común actuar.


Miro a Alex llegar, no era alguien que llamara su atención después de todo. Pero igual presto atención a casa palabra, tomo el menú sentándose correctamente para ojearlo mientras You-ou pedía algo con sake. Era bueno para el ángel ir conociendo los gustos del cuervo –Alex a mi puedes traer Kvas y unas brochetas mixtas, si no es molestia. – dijo cambiando la página para seguir mirando el menú.


Yuui aprendió a tomar Kvas con Chii y los Celes ellos casi se podría decir que tenían ascendencia rusa, pero no les gustaba hablar mucho del tema, eso incluía a la rubia. -¿Tanto te gusta el sake? Jmm… ¿llevas tus raíces muy a pecho o es gusto adquirido? – cuestiono realmente interesado. Quería saber más del moreno, de cómo eran sus gustos y como era él.  Así solamente quería seguir aprovechándose de su buen corazón y de la mentira que era su vida para poder seguir a su lado.



-Yo~ creo que pediré salmón con vegetales y papas –no era lo más caro del menú, pero tampoco lo más barato, aunque hubiera dicho que rompería su bolsillo no era del todo cierto, por lo menos no por ahora. –ya tengo tiempo que no como salmón. Bueno desde que era un niño prácticamente.– una triste sonrisa quiso quebrar su sonrisa, pero la reparo con aquella sonrisa perfectamente calcada. -¿Cómo vas con el trabajo? Lo que realmente me sorprende es que hayas conseguido escaparte hoy~ ¿Tu jefe no se enojó?-sonrió travieso. – ¿Crees lograr otra escapada? Porque alguien creo que quiere probar  mi resistencia al alcoholo ¿o será que me equivoco? –sabía que el trabajo del contrario era más ¿conflictivo? ¿difícil? ¿agotador? ¿exigente? Por lo menos más que el Yuui que al ser su propio jefe solo tenía que ver el dinero que entraba fuera más que el que salía.


Aunque lo que quería saber con todo ese parloteo era si moreno estaba bien, realmente se preocupaba por él y eso que solo se habían visto una vez y sentía que el mundo se le iba a los pies si algo le llegase a pasar. “¿Qué me has hecho You-ou?” realmente se había encariñado del recuerdo de Fay y ahora él se había enganchado con su versión adulta de aquel niño.
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Re: Black and Waith (Privado You-oh)

Mensaje por Invitado el Dom Mayo 22, 2016 4:01 am

Se sintió un poco mejor consigo al saber que no le había hecho esperar demasiado, no obstante, esa molestia por tardar seguía presente en la mente del moreno al serle verdadera mente detestable no respetar una hora pactada y más con Fay. No respondió al cumplido recibido ya que no supo como hacerlo y simplemente se acomodó en la silla, le fue curioso que otro chico le dijera algo así y creyó que para el rubio sería algo normal, mas no le dio demasiadas vueltas al asunto. Rió al oírle mencionar el día de pago, puesto que You-Ou lo había obviado debido a que no suele salir tan tarde los días donde se suponía todos salían a consumir solo por tener ya el dinero en mano. Quizás pidió mal la fecha para salir, pero ante eso ya no podía hacer nada, solo disfrutar la compañía que el otro le entregaba.

— A la otra podría ser más temprano o en un mejor día ¡Era un caos! Todo un maldito caos — murmuró retomando la normal molestia de su faz, no para Fay, tampoco para él mismo, sino para toda entidad ajena a ellos dos. Reparó silenciosamente en la sonrisa de Fay, la notó tan natural y alegre que le provocó a él mismo modificar mínimamente su expresión y, si bien Kurogane no sabía distinguir cuando alguien sonreía con ganas o por cortesía, si pudo percibir que aquella muestra de felicidad era diferente. Simplemente no sabía el porqué. Luego recibió una mirada curiosa y por mero reflejo arrugó el entrecejo, con una mezcla de extrañeza y curiosidad que solo se disipó al decir Fay sus siguientes palabras — ¿Peor dices? — enarcó una ceja y se apoyó sobre la mesa acercándose solo un poco al otro — ¿Cómo que peor? — simplemente no comprendió, pero ese guiño le hizo entender algo que para su edad debería ser más evidente — Entonces... ¿Tendría que haberte dejado a ti el decirlo? —

La actitud desafiante del rubio le fascinó, algo que You-Ou respetaba y admiraba era a quienes se mantenían firmes en ese tipo de cosas que si bien podían ser algo infantiles, el moreno se las tomaba bastante a pecho — No se trata de seguridad, Fay, simplemente se que ganaré — no apartó su mirar de la ajena — Puedo demostrarlo cuando estimes conveniente — y con ello es que dejó de lado lo dicho antes sobre no beber tanto, You-Ou no se acobardaría y menos ante quien ya le había ganado en una oportunidad — Oh~ ¿Entonces quieres volver a salir conmigo? — sonrió ladino mostrando interés por ello y por la forma en que se lo dijo el rubio, pero no alcanzó a molestarle con ello debido a la intromisión de Alex.

— O Quizás patatas fritas...— meditó unos momentos y como no pudo decidirse se dirigió a Alex — Patatas fritas salpimentadas y brochetas de camarón — le miró y el hombre se retiró, tras eso el moreno regresó la mirada a Fay y asintió enérgico a sus palabras — Ambas, diría yo. Desde que tengo edad para beber me han dado a probar sake, mi familia al tener ascendencia japonesa siempre ha tenido ciertas tradiciones y todo eso... debo decir que este tipo de licor me gusta bastante. ¿Le has probado? — siguió mirando el menú y se tentó al ver la zona de carnes, simplemente no podía decirle que no a un jugoso filete. — Buena elección, no sabía que te gustaba el salmón — desvió la mirada de los platillos en el menú para apreciar la expresión contraria — ¿Y por qué no le has comido nuevamente? — ladeó la cabeza — Ah, pues no. Alphonse es alguien comprensivo, al menos conmigo lo es — comentó serenamente — Además estoy en mi derecho de descansar cada tanto tiempo y más considerando mi buena vigilancia — You-Ou sabía que era buen trabajador y no tenía reparo para hacérselo saber al contrario — Me preocupa que haga alguna estupidez — aunque en el fondo era más que nada una preocupación por quienes quisieran dañarle al pertenecer a una mafia —, pero ya es un adulto y tuve un reemplazo — sentenció mirando con atención la traviesa sonrisa que el rubio le regaló — Está decidido entonces  — apoyó el menú en la mesa y con la otra mano dio un suave golpe usando solo la palma, igualmente, sobre la mesa — No pude patearte el trasero volando, pero conseguiré la revancha Fay — sonrió — No te permitiré dejarme abajo — susurró y cerró el menú habiendo decidido ya lo que pediría.

— Hoy mismo, cuando salgamos de aquí pasemos a una licorería y compremos lo necesario para hacerte caer — le señaló con gran orgullo — Estoy seguro de que bebo cuando tu apenas si dejabas de tomar leche — sentenció entretenido — No me dejaré derrotar y, tal como la última vez, debemos apostar ¿No lo hace más entretenido de esa manera? — hizo una pausa algo larga solo para detallar la expresión del otro siendo poco consciente de que buscaba incitarle con cada una de sus proposiciones — Me da igual el sitio, puede ser tu casa o la mía, yo vivo solo así que no tengo a quien molestar con tus gritos de borracho  — asintió a su propio decir denotando arrogancia y fe en que quien ganaría sería él y no el rubio — ¿Estás dispuesto? — aguardó solo un poco, iba a proseguir, pero el mesero les abordó nuevamente trayendo solo las bebidas al ser lo más rápido para servir. Las dispuso sobre la mesa acompañándolas de unas servilletas.

— Alex, ya decidimos que comer — le observó serenando su faz — Quiero un filete de vacuno grillado, con puré de patatas — tomó el menú y se lo entregó, entonces el mesero interrogó a Fay sobre su elección en la comida. En tanto, You-Ou tomó el vaso donde se le sirvió la bebida que se suponía mezcla de sake con algo más, la tonalidad era rojiza y creyó que sería un tanto dulce. Al probarlo comprobó que efectivamente, se trataba de un trago dulce que guardaba ese sabor amargo del sake y lo unía con un ácido sabor propio de la lima incorporada en la bebida que, además, disponía de frambuesa siendo ella la culpable del dulzor y el color.
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