It's time... || PV Adler +18

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

It's time... || PV Adler +18

Mensaje por Noah Roit el Vie Abr 22, 2016 12:40 am


It's time...to pay for what you said

Mercado Ilegal || Celdas || 1 AM || Domingo
Tema privado con Adler Strauss


Cloc. Cloc. Cloc. Peter entreabrió un ojo y dejó escapar una risilla. Contempló resplandeciente la luz que el Sol dejaba colarse entre las grietas del frío muro de piedra, creando un asombroso contraste entre calidez y apatía. Posó la palma de su mano sobre el canto grisáceo y recorrió con los dedos de la mano la superficie del mismo, deteniéndose en las fisuras y jugando a vaciarlas del suave musgo que crecía en su interior. Apoyó su mejilla en la tapia y permitió que un escalofrío la recorriese con paciencia. ¡Estaba tan frío y aún así el Sol permitía que sus rayos lo acariciasen! Cerró los párpados de nuevo, disfrutando del contacto artificial. ¡Hacía un día tan bonito! ¡Y estaba llenísimo de tanto comer! Entornó los rosados labios, buscando el ángulo perfecto, y ronroneó suavemente, imitando a cualquier felino. Tras una ligera vacilación, se separó del muro con brío, buscando de inmediato un nuevo entretenimiento. ¿Sería un buen momento para celebrar una fiesta? ¡No había nadie por los alrededores para invitarlos! Entonces lo mejor sería colarse en una celebración ajena a él... ¡Pero no había comprado globos! ¿Y si en el convido al que asistía no había globos? ¡Una tragedia nacional! Posó el dedo índice en el mentón, transformando sus facciones en una mueca indecisa. Y de repente, pestañeó confuso.

Cloc. Cloc. Cloc. Peter Pan descendió la mirada hasta el cuerpo inmóvil, con parsimonia, casi queriendo dejar caer sus polvos mágicos sobre el cadáver. El suelo estaba teñido de rojo. No de un rojo sucio, descarado y repulsivo, sino de un rojo suave, vívido y tierno. El muchacho de cabellos castaños se arrodilló y clavó su dedo corazón sobre el pecho del hombre. Era casi infantil, como un niño queriendo devolver lo que ha robado-Está muerto! Lo hice de nuevo!-Canturreó pletórico, poniéndose en pie y girando sobre una pierna como un bailarín experimentado. ¡Por un momento se había olvidado de los muertos! Que por cierto, el que yacía a sus pies estaba tan callado como el muro que se dejaba ser mimado por el cándido astro rey. Formó una fina línea con los labios, casi enojada. ¡Qué maleducado de su parte! ¿Por qué el Sol no iluminaba a SU muerto? ¡Qué egoísmo! Y de pronto, lo olvidó. Olvidó el crimen y al criminal, y en su mirada se reflejó la preocupación al contemplar los dos cadáveres-¡O-Oye! ¿Estáis bien?-Se arrodilló conmocionado, agitando los cuerpos inertes con exagerada desesperación. Pestañeó, ladeando el rostro y dejando que sus mechones le acompañasen en el movimiento-Este no es un buen sitio para dormir, no señor. ¿Os he contado alguna vez cuando me dormí en la Luna? ¿Os he...?-ladeó su rostro.

Cloc. Cloc. Cloc. Peter sonrió. Se incorporó y dio media vuelta, tarareando cualquier melodía que acudía a su mente. ¿Qué estaba haciendo allí? Ya no lo recordaba. ¿Estaría buscando alguna aventura? ¡Seguramente! Alzó el rostro al viento y rió sin preocupación alguna. Era feliz. No necesitaba nada para serlo-¡YUPI!-Exclamó emprendiendo una frenética carrera sin motivo alguno, extendiendo ambos brazos y escapando del callejón. Detrás de él los muertos la miraban sin vida, obligados por unas manos invisibles a mantener el rostro ladeado por el resto de la eternidad. En sus uniformes la insignia policial brillaba ya sin una labor que desempeñar. Sus brazos desencajados descansaban a su lado, cruzados, acurrucados casi con dulzura. Él era un asesino que no recordaba sus atrocidades, una persona con un pasado pero sin un presente, un chiquillo entrañable.

Cloc. Cloc. Cloc. Las gotas resbalaron por el mentón de los cadáveres y cayeron en el suelo de piedra.
Cloc. Cloc. Cloc. La sangre continuó con su cantinela.

Desperté de golpe. Parecía que todos los días alguna pesadilla se colaba entre las grietas de mi mente y me jugaba malas pasadas. Algo común, por lo que no debía de preocuparme.
Mis recuerdos de arriba se mezclaban con los de abajo. Mis inocentes juegos se mezclaban con muerte y destrucción, sangre, gusanos... Un día dejaría de saber que era real y que no.
Suspiré con fuerza y miré a mi alrededor, continuaba aun en aquella oscura y fría celda. Jamás podría salir de allí, pero no es que me importara mucho con tal de que él regresara a verme cada noche...Esa noche también vendría a verme? Solo podía desear eso.

A bird caught in a cage




Última edición por Noah Roit el Miér Jun 08, 2016 10:04 pm, editado 3 veces

Volver arriba Ir abajo

Re: It's time... || PV Adler +18

Mensaje por Adler Strauss el Vie Jun 03, 2016 10:05 am

La rutina podría ser aburrida y exasperante, algo que se supone nadie desea al perder esa chispa que la sorpresa y las aventuras traían a la vida de cada ser, pero alguien como Adler no podía estar ajeno a esa odiosa y necesaria rutina. Adler debido a su oficio adoptó una costumbre que costaría arrebatarle, él paseaba por la ciudad o más bien, merodeaba estando en constante acecho para poder conseguir dos cosas muy importantes en su modo de vida. La primera y la más obvia era el alimento, como incubo que era primaba el obtener la energía vital de otros mediante el sexo y, por su forma de ser, solían ser violaciones que cometía en callejones e incluso en casas con poca vigilancia. Sus objetivos siempre eran hombres atractivos para el demonio quien, tras humillarles y debilitarles, los apresaba y tomaba como mercancía para llevarlos hacia el mercado negro siendo esto lo segundo que importaba en la rutina del alemán. Pocas eran las veces en que no mancillaba el cuerpo de alguno de los infelices que capturaba, puesto que no siempre encontraba la presa apropiada para alimentarse, ya que si se encontraba con alguien enfermo o moribundo, no podría llevarlo luego al mercado ilegal ya que allí no aceptarían un cadáver.

Aquella noche era de ese tipo, una de esas noches que Adler odiaba por no poder aprovecharse de la pobre persona que tuvo la fortuna de cruzarse en su camino. El motivo en esta ocasión radicaba en que Adler confundió el sexo de la persona, todo en la anatomía del individuo indicaba que era un hombre, pero al momento en que Adler le despojó de sus prendas supo que había fallado y que estaba en presencia de una fémina, andrógina, pero fémina al fin y al cabo. Molesto y bastante frustrado, Adler le golpeó con una brutalidad que de no ser frenada por el sonido de su móvil habría acabado por destrozar la delicada anatomía ajena. Adler al saber que solo le llamarían por trabajo a esas horas, contestó llegando a manchar el aparato con la sangre de su víctima quien yacía casi inconsciente en el suelo, buscando con desesperación la manera de arrastrarse lejos de él, pero todo intento fue reducido al fracaso ya que Adler pisó su cabeza teniendo el único cuidado en no matarla. Quien le habló por teléfono estaba buscando una mujer ante un pedido especial en el mercado negro, ese tipo de cosas a Adler poco le importaban ya que había dejado en claro que solo llevaría hombres, pero el ofrecimiento que se le dio consiguió tentar al demonio y acabó por aceptar. Cortó la llamada prometiendo entregar en breve a una mujer.

— Al parecer si tienes algo de suerte, zorra — sonrió ladino y apartó el pie que presionó hasta ese momento el cráneo contrario — Pensaba asesinarte por atreverte a engañarme — se mordió el labio inferior unos instantes en los que se agachó para ver a la fémina y jalarle del cabello, forzó a que se alzara y pudo tener una perfecta vista de su rostro aún sin desfigurar — Ansío ayudarte a encontrar un buen hogar, pequeña — dijo con un sarcasmo palpable en su voz — Uno donde una mujer pueda ser útil — se acercó a ella sin dejar de jalar su cabello, la mujer gimoteó ya que ni siquiera caían lágrimas ya, las iniciales poco sirvieron a que Adler le dejara en paz o sintiese algo cercano a la piedad — Tendrás que comportarte o mi humor podría volver a decaer — sonrió mostrando parte de su dentadura, pero cuando la chica balbuceó tratando de pedirle que se detuviera y que le dejase ir, Adler cambió su expresión a una de asco y repulsión. Algo que nunca podría soportar era ver a una mujer suplicar, peor si era una de la cual podría dudarse hasta su género.

— A dormir... — el demonio no dudó ni demoró en volver a golpearla hasta que ella dejó de gemir, dejó de llorar y casi hasta de respirar. Le costó demasiado contener su odio, pero lo consiguió y tuvo que calmarse a base de simple autocontrol. Aquella no era la primera vez ni sería la última en la que se encontraba a una mujer mientras salía de caza, pero ciertamente era la vez primera donde confundía el sexo de una persona y eso le enojó mucho más que el sexo de la nueva mercancía. Tras varios minutos donde pudo retomar su calma, metió a la mujer a una maleta y le amordazó solo por si acaso. Lo que menos deseaba era que gritase durante el camino hacia el mercado negro y no porque temiese ser descubierto, sino que oír chillar a una mujer solo terminaría con él destrozando por completo a la chica en cuestión y eso sería perder dinero y faltar a su promesa para con su jefe.

Al cabo de media hora hizo acto de presencia en el mercado negro, bastó con llamar por teléfono al encargado de turno y este le facilitó el ingreso, puesto que Adler al ser solo un cazador no podía entrar sin tener el pase apropiado. El alemán movió la maleta que portaba y solo eso bastó para recibir la aprobación, ya solo restaba meter a la mascota en su celda y dejarla allí a la espera de que su superior le revisara en detalle. Avanzó con tranquilidad en dirección a la zona de celdas, buscó la primera que estuviera vacía y abierta para entrar y arrojar la maleta al suelo, le abrió sin tener cuidado alguno solo para corroborar si la mujer seguía viva o no. Le sacó y la arrojó a la cama presente dejándola dormir allí. No reparó en nada más y cerró la celda por fuera, ella ya no sería su problema y de lo único en que se fijó fue en el número de la celda. Solo eso requería para cobrar luego la mercancía y no demoró en avisarle con un mensaje a su jefe del asunto en cuestión.

— ¿Seguirá despierto? — se cuestionó tras guardar el teléfono en el bolsillo de su chaqueta y es solo en ese momento donde fija su mirada en el guante de la diestra, estaba sucio y eso generó un asco tremendo en Adler quien con rabia se quitó ese guante dejándolo caer al suelo en pésimas condiciones. Enojado y frustrado inició una pronta caminata, buscando entonces la celda que solía visitar tras su trabajo, siendo Noah la única mascota del mercado negro a la que Adler iba a ver para alimentarse previo pacto con su jefe mismo. Aquello claro acabaría cuando Noah fuese vendido, puesto que dentro del mercado negro todo era válido y fuera, eso ya dependía del valor de cada individuo o del interés.

La celda del zorro era una de las últimas, próxima al amplio patio completamente cercado y electrificado, ninguna luz se presenciaba en el lugar denotando la precaria situación de todos los que vivían allí, pero eso solo era en apariencia puesto que la seguridad dentro de ese mercado era más alta de lo que se creería. Adler al visualizar la celda de Noah apresuró el paso y se paró frente a la puerta de acero que le separaba del interior, miró entre los barrotes de la puerta y le vio allí, recostado aún y por la poca luz no podría apreciar si estaba despierto o no. Trató de no hacer mucho ruido al quitar el grueso pestillo desde el exterior para abrir la puerta y poder ingresar, teniendo la precaución de dejar entreabierta la celda. Una vez dentro se relajó más y se quitó la bufanda que rodeaba su cuello para dejarla en el fierro que actuaba como tope del colchón en el catre, puesto que aquella cama no podía ser mejor que un montón de tubos metálicos y un colchón delgado. Se quitó luego la chaqueta dejándola sobre la bufanda y quedó entonces con una chaqueta corta y ajustada que cubría gran parte de su camisa, denotando la formalidad con la que siempre vestía.

Rodeó la cama y apoyó la rodilla derecha sobre el borde de la cama, puso su mano a un costado del torso ajeno y se posicionó sobre el zorro privándole del pequeño espacio de libertad que poseía en esa incómoda cama. Adler se aproximó al rostro del menor y con la nariz rozó su piel, luego con los labios dándole cortos besos, pero ser delicado y gentil nunca fue su punto fuerte, menos tras la gran frustración con quien él creyó hombre, por lo que no pasó mucho antes de que alzara la zurda tomando el rostro ajeno entre sus dedos para forzarle a mantener la cabeza hacia donde Adler deseaba y así poder devorar sus labios sin siquiera saludar o despertarle apropiadamente. No le interesaba su opinión, tampoco su estado de ánimo o si estaba cansado, Adler le necesitaba, le deseaba y tal como había hecho incontables noches, le poseería hasta el cansancio.

Aquella noche sería larga y el silencio del incubo solo indicaba lo pésimo de su humor.

Atuendo de referencia:
Shokudaikiri Mitsutada

Volver arriba Ir abajo

Re: It's time... || PV Adler +18

Mensaje por Noah Roit el Miér Jun 08, 2016 10:03 pm


It's time...to pay for what you said

Mercado Ilegal || Celdas || 1 AM || Domingo
Tema privado con Adler Strauss


Ya pasaban las 2 en el reloj. Lo había escuchado a pesar de estar allí encerrado. Acaso Adler no vendría? Ya era tarde, pero yo esperaría toda la noche de pie aunque fuera necesario. Solo quería verle-otra vez, por favor, otra vez-rogué por lo bajo haciéndome una bolita en aquella pequeña e incomoda cama.
Estaba agotado de estar todo el día recibiendo palizas por preguntar por Adler, pues la verdad es que mis nervios y mi insistencia descomponía a los guardias que sin más la tomaban conmigo golpeándome hasta que dejaba de moverme, pues mientras me pegaban no dejaba de llamarle. Podría llamarse a eso una obsesión? Lo era y era consciente de ello, pero no le veía lo malo. Yo solo quería estar a su lado.

Otra hora pasó y Adler no llegaba. Que pasaba con él? De repente escuché como alguien ingresaba en las celdas y mi corazón se aceleró a pesar de que mi cuerpo permaneció totalmente quieto. Y si no era él? Y si me estaba confundiendo? Podía ser aquello un sueño y que en realidad mi cuerpo yacía dormido desde hace horas?
No quería eso, no lo deseaba. Mi mente en esos momentos solo podía pensar en que fuera él quien estuviera allí y que aquello fuera real.
De golpe escuché como la puerta se abría con ese horrible sonido que me ponía la piel de gallina. Tenía que ser él. Olía como él-Adler…-dije en un hilo de voz sin saber si me abría escuchado pues el otro ni si quiera me había tocado. Aun así mi cuerpo continuó sin moverse o alterarse dando la impresión de que dormía llegando incluso a cerrar los ojos.
Sentí como el moreno ponía una pierna en los barrotes por la vibración mínima y después noté como su mano se posicionaba a un lado de mi cuerpo atrapándome bajo él a su total voluntad. Sonreí internamente, que había mejor que eso? No me preocupaba en absoluto, solo estaba ansioso porque me tocara y no me dejara ir nunca.

Y ahí estaba.
Su nariz me rozó igual que sus labios haciendo que mi piel reaccionara sola ante su suave tacto erizándose. Aquellos besos me volvían loco por poco que fueran, no podía evitarlo y tal y como esperaba de él acabó por tomarme a la fuerza sin importarle nada más. Era demasiado posesivo, pero acaso no era eso lo que quería? Que fuera así de posesivo, que hiciera lo que quisiera conmigo, que no se contuviera por nada del mundo. Porque yo era suyo, pero él no podía ser de nadie más, no se lo permitiría. Si aun así lo conseguía, ese alguien terminaría muerto, No tendría compasión, aunque ese alguien resultara ser de mi familia o un amigo. Adler estaba por encima de eso.
Sus labios se unieron y no dudé en corresponder abriendo mi boca dejando que él mandara como de costumbre pues incluso podía notar que aquel día había duro para él. No estaba de humor, lo sabía porque ni si quiera había hablado. Yo lo sabía todo de él.
Acaricié su cabello oscuro mientras continuábamos intercambiando saliva de manera frenética hasta que lentamente me separé de él abriendo mis ojos para poder verle-Adler…-dije por lo bajo aun acariciando su cabello-que ocurre?-pregunté por lo bajo a pesar de que el otro seguramente no quisiera hablar, pero yo necesitaba saberlo-Adler…-volví a llamarle pero esta vez sin querer insistir en ello-esta bien…-dije por lo bajo volviendo a besarle lentamente para que de nuevo él lo intensificara de manera ansiosa y necesitada pues no pensaba quitarle el poder ni si quiera en un simple beso y menos en ese día. Yo solo quería verle feliz y sumirme en aquella oscuridad que le rodeaba.

Porque? No lo sabía. Siempre había sido así. Desde que tenía uso de razón no recordaba otra cosa que no fuera él en mi vida y aun así él era el que más daño me había hecho de todos, de todas las personas existentes en el planeta, él era el que me había causado la desgracia. No una, ni dos, si no tres veces. Había arruinado mi vida de tantas y diversas formas que la reacción natural sería odiarle, golpearle, intentar acabar con su vida de cualquier método posible. Primero me había robado mi infancia, después había avisado a los militares nazis de que allí en aquel viejo templo se encontraban unos zorros judíos viviendo y nos habían apresado mandándonos al campo de concentración de Auswitch y por último, una vez pensaba que había escapado de todo aquello, de aquellos malos tratos y muerte de nuevo volvía a encontrarle alcanzando la máxima felicidad hasta que él mismo me había empujado dentro de aquella celda en aquel asqueroso mercado. Y aun así, no podía evitar estar completamente enamorado de él. Era realmente penoso.
Sabía que él nunca podría llegar a mis sentimientos, era consciente de ello, desde que era pequeño y aun así esa obsesión por él solo había crecido más y más hasta hacerse inmensa, una fuerza imparable. Él era un incubo, él no podía amar, verdad? Estaba casi seguro de eso, solo era un demonio dedicado y hecho para el placer y si no se le daba ese sustento moriría. Que deprimentes eran aquellos pensamientos. Pero esa era la pura realidad. Casi sentía ganas de llorar a pesar de tenerlo ahora mismo entre mis brazos.

Lo afiancé con fuerza contra mi en aquel beso que se tornaba cada vez mas posesivo por mi parte sin querer dejare ir bajo ningún concepto-Adler…-jadeé contra sus labios volviendo a besarle totalmente inquieto por mis pensamientos anteriores. Mi lengua se inmiscuyó en la cavidad ajena rozándola con desespero iniciando un baile incesante solo ansiando más, pues en verdad solo ansiaba fundirme con él y volverme uno.

Me ponía ansioso que Adler pudiera reemplazarme por otro o que me abandonara, que no me necesitara. Me aterraba esa idea por eso haría lo que fuera por mantenerme a su lado. Todo lo que el dijera, todo lo que el deseara sería como una palabra divina para mi. Traicionaría a Dios si era necesario, jamás dejaría de lado a Adler aun si tenía que enfrentarme al mundo entero.
Caería hasta el más oscuro infierno y aguantaría la respiración luchando contra todos los que intentaran alcanzarle. Sin duda aquella sería una noche mortal, pero no importaba porque yo aplastaría incluso a las estrellas para ver una sonrisa en su rostro, para verle sonreír un día mas. Con que creyera en mi yo lo haría posible, pues yo siempre estaría a su lado aun cuando todos le rechazaran, yo me quedaría.

See you in your dreams, baby,
even if they are nightmares,
the blue paper moon will shine again.


Volver arriba Ir abajo

Re: It's time... || PV Adler +18

Mensaje por Adler Strauss el Jue Jun 09, 2016 12:31 am

Pasó una de sus manos por el pecho ajeno acariciándole por sobre sus ropas justo cuando el zorro correspondió el beso que Adler había iniciado por la fuerza, al demonio le gustaba que no fuese necesaria mayor palabra, Noah siempre le recibía ante cada uno de sus ataques y eso le facilitaba las cosas. Él podía seducir a otros, podría obligar a alguien, pero nada se compararía a la entrega que el zorro tenía con él. Los besos comenzaron a recorrer la piel morena del zorro, su mejilla, el borde inferior de la mandíbula y luego el cuello donde Adler mordió varias veces sin dejar marcas duraderas de momento, pero entre más tiempo pasaba en su cuello más deseo tenía por dañar esa suave piel. Escuchó al menor llamarle y desvió su mirada hacia los ojos de él, alzando el rostro mientras lamía despacio sus labios.

— No pasa nada — murmuró siendo una evidente mentira, no se esforzaría en mentir mejor ni tampoco quería explicarle los motivos de su pésimo ánimo ya que de hacerlo seguramente se torne aún peor. Quería desquitarse, saciarse y aprovecharse de la deliciosa esencia que el zorro le entregaba en casa ocasión que compartían lecho — No me obligues a taparte la boca — dijo serio mientras retomaba esos labios mordiéndole con brusquedad, indagando con la lengua para sentirle en mayor profundidad. Su mirada se mantuvo afilada y atenta en él, en esos ojos que siempre le seguían siendo obsesivos, Adler alcanzaba a notar el deseo que esos orbes le mostraban. No por nada era un demonio que vivía de ello.

Acarició nuevamente su pecho y jaló su ropa con necesidad, destrozando la tela que cubría el torso para así exponer esa piel que tanto le gustaba a Adler tocar y marcar. Tocó su cuello y descendió trazando un camino recto, buscando tocarle con lentitud pese a la rapidez con la que le expuso — Hoy no te daré descanso — murmuró apenas separándose de la boca ajena, permitiéndole el respirar tras lo intenso del contacto — Espero puedas soportar mi apetito — y sonrió mínimamente, bajando la cabeza al pecho del zorro dejando diversas marcas sobre su piel, pero a medida que bajaba fue mirando marcas que él no había dejado la última vez que estuvo con Noah y eso le molestó — ¿Por qué estás así? — un moretón sobre la última de las costillas en la zona derecha era más grande de lo habitual — ¿Causaste problemas nuevamente? — mordió la piel con aquella oscura tonalidad — ¿Te agrada ser golpeado? — alzó una ceja y volvió a morderle, pero no ampliamente como hizo antes, sino que tomó entre sus dientes parte de esa piel y presionó al punto en que le rompió y la sangre brotó ante la herida — Que delicado... — murmuró ligeramente enfadado.

— ¿O será que te gusta más rudo de lo que yo soy? — su sonrisa se amplió de forma maliciosa mientras alzaba su cuerpo dejando al otro, pero no quería apartarse, sino que se quitó la chaqueta corta que aún mantenía y el otro guante, todo con una calma demasiado grande a diferencia de la manera en que atacó al menor — Noah, Noah... — tras quitarse el guante lo dejó caer sobre el pecho ajeno y acomodó luego sus cabellos, quitando el flequillo de su frente — ¿Has sido un buen zorro? — preguntó quitando los botones de los ojales, lentamente dejando que su piel se exhibiera mientras iba dialogando — Sabes bien que si has sido malo y te has dejado tocar excesivamente por otro... — negó suavemente cerrando sus párpados unos momentos — Yo solamente te diría 'Ojalá que hayas disfrutado más que conmigo' — rió al decir semejante frase — Ah, pero ¿Es eso posible? — acabó de desabotonar su camisa y le separó del todo, mas no se la quitó — Nadie podría hacerte gemir como yo lo hago ¿O me equivoco? — alzó la barbilla unos momentos, aguardando respuesta — ¿Alguien más que yo podría hacerte disfrutar como yo lo hago? — remarcó la voz al decir 'yo' en cada ocasión. Adler destacaba por ser orgulloso y ególatra, su propia autoestima llegaba a ser ridículamente alta, pero estaba más que seguro que si se trataba de sexo, costaría que alguien le igualase y mucho menos que le superase.

— Noah— susurró y con el índice le indicó que se acercara a él, Adler se mantuvo erguido frente al menor y esperó — ¿Quién te hizo eso? — refiriéndose al daño que se apreciaba en su cuerpo, tanto los rasguños, moretones e incluso marcas peores que recorrían su piel, una que Adler deseaba disfrutar sin que nadie la estropeara salvo él. No lo admitiría, pero se encargaría de quien se atrevió a dañar al zorro, aquel era su propiedad y nada ni nadie debía entrometerse entre Adler y sus pertenencias. Su faz se mostró algo más seria, Adler estaba meditando lo que haría tras acabar con el zorro, sabía que demoraría ante el hambre que poseía, mas tendría en cuenta el nombre del desdichado que estaba por perecer.

Volver arriba Ir abajo

Re: It's time... || PV Adler +18

Mensaje por Noah Roit el Dom Jun 12, 2016 5:20 pm


It's time...to pay for what you said

Mercado Ilegal || Celdas || 1 AM || Domingo
Tema privado con Adler Strauss


No dijo nada ante la contestación de Adler ya que su respuesta dejaba en claro que estaba realmente enfadado y le hizo sonreír levemente acariciando su cabello quedándose cerca del rostro ajeno acariciando sus labios. Era inútil intentar calmarle con otra cosa que no estuviéramos haciendo ya, sabia que dijera lo que dijera no iba a calmarle con mis palabras y con su siguiente comentario lo había dejado claro por lo que solo asentí dejando que volviera a besarme de aquella forma tan posesiva que conseguía volverme loco. Pero que no me volvía de ese modo si era Adler quien lo ejecutaba? Le deseaba a morir.

La tela se rasgó dejando mi cuerpo completamente expuesto para él pero de nuevo mi boca no se abrió mas que para besar al moreno mientras hacia lo que quería conmigo. No me importaba, ya debía saberlo. Si no quería hablar no hablaríamos, pero si él me empezaba a preguntarme y soltar palabras que yo quería devolverle no podía simplemente ignorarlas, porque deseaba contestar cada sílaba que él decía, pero en vez de eso solo asentí resignando a su voraz apetito que ya conocía.
Sus caricias me hacían estremecer haciendo que intentara seguir su mano jadeando levemente por culpa del beso anterior que parecía robar el aliento.
En ese momento no había caído pero cuando el moreno continuó bajando cada vez más por mi cuerpo sin dejar milímetro de mi piel sin cubrir de marcas, me di cuenta de los golpes y heridas que los carceleros habían dejado sobre mi aquel día por culpa de mi insubordinación-Ad…-intenté llamarle y avisarle antes de que lo descubriera, pero no fui capaz. No le pararía, solo quería avisarle, pero ya era demasiado tarde.
Bajé la cabeza algo avergonzado-algo así…-dije por lo bajo sin querer dar más detalles debido al enfado del moreno. Sabia que con Adler podía ser franco sin importar lo que pasara después pues fuera lo que fuera lo soportaría y normalmente sabia que si lo decía él tomaría repercusiones con aquellos que se atrevían a tocarme o dañarme pues al fin y al cabo era de él.
-Ah!-aquella mordida en la zona afectada me pilló desprevenido haciendo que me quejara ya que normalmente aquello no solía dolerme en absoluto. Mi resistencia al dolor era extremadamente alta desde hacía años, desde aquel día. Aun así negué rápidamente-no me gusta que nadie me toque si no eres tu, ya lo sabes-contesté con franqueza pues si él lo hacía, si el algún día me golpeaba o me trataba con rudeza estaría bien para mi y él lo sabía, pero le gustaba que lo repitiera una y otra vez para enardecer su ego.
Otra mordida me sobre vino pero esta vez no me quejé y solo cerré uno de mis ojos mordiéndome el labio reprimiendo otro quejido pues esta vez de lo fuerte que apretó logró traspasar le piel y hacer sangre. Dolía, pero aquello no era nada que no pudiera aguantar por lo que mi mirada solo se quedó fija en el moreno escuchando lo delicado que era, pero la verdad es que esa piel estaba demasiado dañada como para aguantar otro ataque como esos.

Sin embargo cuando Adler se apartó de mi cuerpo, aunque solo hubiese sido un poco y por un segundo, fruncí el ceño molesto pues en verdad no quería que se alejara ni si quiera para sacarse la ropa. Sabía que la suya era mucho mas delicada, cara y bonita que la mía y sobre todo el tenia mucho cuidado con ella, llegando a desechar lo que estaba manchado de sangre, pero aun así, no quería que en esos momentos atendiera a nada que no fuera mi persona.
Su guante calló sobre mi pecho haciendo que lo mirara con un poco de asco, a cuanta gente habría tocado con él? Yo tenía el privilegia de ser tocado directamente con su piel y no dejaría que nada estropease aquel momento, igual que el que ahora me brindaba. Mis ojos no podían apartarse de él ni un solo momento pues incluso ver como se echaba el flequillo hacia atrás y se desabotonaba la camisa era todo un espectáculo para mi. Solo deseaba a Adler, una y otra vez, repetido en una secuencia que nunca acabara. Lo deseaba a todas horas del día, mi mente estaba completamente dominada por él como si fuera un virus infeccioso que ya desde pequeño se había instalado en mi corteza cerebral y posteriormente se había extendido por todo mi cuerpo como una enfermedad.
Asentí de manera mecánica sin poder articular palabra al ver como poco a poco su piel quedaba expuesta solo para mi, pero un comentario suyo me devolvió a la realidad haciendo que por un segundo sintiera como si realmente a Adler le importara-'Sabes bien que si has sido malo y te has dejado tocar excesivamente por otro…'-aquella frase quedó grabada en mi mente a fuego pues solo con eso, aunque hubiese sido por unos segundos había alegrado mi corazón de una forma que él jamás imaginaria.
Negué levemente-ya sabes que no…-susurré mirando su rostro a pesar de que estaba inmensamente tentado a tocar su cuerpo sin atreverme a ello debido a la probable suciedad de mis manos.

Me incorporé ligeramente cuando me llamó queriendo tocarle sin atreverme pues mancharía también sus ropas por lo que fui con extremado cuidado apoyando mis manos en el camastro para mantenerme en esa posición por mas tiempo sin cansarme. No obstante la pregunta de Adler me tomó totalmente por sorpresa-eh?-ladeé el rostro sin dejar de mirarle aun algo sorprendido por la pregunta. Si Adler supiera el efecto que hacían esas preguntas en mi no las plantearía pues lo único que hacia era darle importancia a mi persona haciendo que cada vez me obsesionara mas con él.
Sabía que no debía gastarle bromas o molestarle con ello después de su enfado por a saber dios que, pero es que me lo había dejado tan a mano que no podía evitarlo por lo que le besé lentamente para después quedarme cerca de su rostro-no te gusta que otros me dejen así?-cambié un poco mi forma de contestar-lo siento-me disculpé pues en verdad es lo que le debía a él-es que…no puedo evitar querer verte siempre-susurré acercándome mas a su rostro hasta quedar a la altura de su oído-siempre pregunto por ti y por eso me castigan…-estaba dando demasiadas explicaciones pero la verdad es que ese día había estado desesperado por estar con él, quería que me tocara, que me besara, lo necesitaba. Necesitaba todo su cariño, quería que a su manera me mimara y me dejara sin energías-hoy por ejemplo…-susurré-te vi pasar e intenté ir pero los carceleros no me dejaron y me apalearon durante un rato porque no dejaba de llamarte, pero no me oías…-bajó la mirada algo triste-me estabas ignorando?-dije por lo bajo pegándome mas a él para finalmente meter mis manos por dentro de su camisa abrazando su piel, tocándole poco a poco a la vez que toda mi piel quedaba pegada contra la de él y mi rostro se ocultaba en el cuello de él buscando algo de cariño aunque sabía que probablemente no lo recibiría-fue ese tipo de ahí-acabé confesando, apartando un poco mi cabeza de su cuello para ver a aquel carcelero que estaba a la derecha de la puerta.

No me importaba que fuera a hacerle a aquel tipo, porque en realidad yo solo quería que no se fuera de mi lado en toda aquella noche, ni mañana, ni en un año, quería que se quedara conmigo toda la vida.

The conversating,
this place is heaven,
and if you see them,
they say...WHAT!?


Volver arriba Ir abajo

Re: It's time... || PV Adler +18

Mensaje por Adler Strauss el Mar Jul 05, 2016 10:51 pm

— Aún así te dejaste tocar... —  y para Adler que Noah fuese golpeado era igual de terrible que el enredarse con algún otro hombre en el plano sexual, ningún toque estaba permitido, por algo es que Adler lo tenía como propio y saber que una sabandija inmunda se atrevió a maltratar a Noah le asqueaba. Estaba más que clara la muerte de tal ser, independientemente de quien fuera, por lo que solo le restaba conocer el nombre o algún rasgo, con eso le bastaría y mataría a cualquiera que se le pareciera solo por si acaso. Sonrió al pensar en ello y más ante cada respuesta que el contrario le entregaba tan sumisamente.

— Es obvio, se que no es así... pero ¿por qué no lo dices apropiadamente?, compláceme Noah — mencionó con claro egoísmo, puesto que siempre haría todo con el beneficio que le llevase en mente y con el zorro no era la excepción en lo absoluto. Al tenerle cerca y ser besado, correspondió suavemente a tal contacto dirigiendo sus manos al cuerpo ajeno para acercarle más al cuerpo propio sin molestarle su aspecto en esos instantes, ya que Noah era especial, de no ser él Adler ni siquiera le besaría. La pregunta que siguió le causó sorpresa, no esperaba escuchar eso en boca ajena y por ello es que unos segundos de silencio se hicieron presentes — No — respondió sinceramente y sin pensarlo demasiado, sin entender, el motivo principal de esa pregunta — ¿Por qué debo dejar que otro te toque? — frunció el entrecejo — Ni siquiera tú tienes el derecho de dejarle a otro hacerlo... — inclinó su faz hacia un costado exhibiendo una traviesa sonrisa — No te atrevas a repetir esta situación, Noah — dijo susurrante casi al final, pronunciando muy lento el nombre ajeno.

El incubo observó al otro estar demasiado cerca y le abrazó acariciando su espalda por debajo de lo que quedaba de su camiseta, dejándole hablar, permaneciendo serio durante lo que le relataba. Al oírle mencionar el incidente de la tarde volvió a sonreír, recordaba claramente su voz gritando su nombre, mas no era su deber el responder durante su trabajo — Te oí perfectamente, sabes bien que me fascina escucharte gritar — aunque con ello se refería a su nombre, puesto que cualquier otro grito que no fuese causado por él mismo era merecedor de un severo castigo, uno que acarrearía más gritos claramente. — Durante mi trabajo no tengo tiempo para jugar contigo, creí habértelo dejado en claro cuando inicié mis visitas —  sentenció con severidad — Si gritas por mí, vendré solo si estoy en descanso, no dejaré mi trabajo de lado por nada ni nadie — mencionó mostrando profesionalidad aún en un trabajo tan bajo como el que poseía. Adler estaba orgulloso de sus actitudes para con su empleo, importándole poco el tener que maltratar a otros y 'raptar' a cualquiera para venderle como si de un simple animal se tratase.

— Ah... así que es él —  le había visto poco antes de entrar a la celda, Adler giró levemente el rostro hacia la izquierda para poder mirar hacia la entrada donde estaba aquel sujeto mirando con descaro el interior de la celda, esperando lo que venía. Adler le observó fúrico durante unos segundos en los que analizó la situación antes de proseguir, volteó hacia Noah y se dirigió a sus labios sin llegar a tocarle aún — Debe quedarte en claro una cosa, Noah — mencionó el moreno con un suave tono y un pausado hablar — Aún no te ganas el derecho para provocarme y tenerme cuando tu quieras, así que, debes respetar solamente mi deseo o esto simplemente se acabará —  sonrió sutilmente y elevó una mano para acariciar la mejilla del zorro — Además, todo esto solo durará lo que demore alguien en venir por ti ¿Te imaginas eso? —  rió bajo y continuó acariciándole la mejilla, descendiendo al cuello con leves pausas — Lo que si te puedo asegurar es que no será ese bastardo — se aproximó a besarle el mentón, alzándole el rostro con un movimiento de su índice y pulgar — ¿Te gustaría mirar cuanto me quiero divertir con él? — preguntó suave tras morder el cuello ajeno.

— ¿O te resulta mejor darle un espectáculo? — lamió el cuello ajeno y bajó al hombro, volviendo a morderle — De una u otra manera hay que hacerle entender... —  y no acabó la frase, ya que le empujó para tirarle a la cama casi en la misma posición donde le tuvo antes, solo que Adler no se acostó ni se colocó sobre el zorro. Adler tenía una cosa en mente y en esos instantes era el carcelero, no le importaría tener problemas fuera de su horario laboral, ya que su turno había finalizado ya. Arrugó nuevamente el entrecejo y se levantó de la cama acomodando sus ropas solo lo pertinente.

Volver arriba Ir abajo

Re: It's time... || PV Adler +18

Mensaje por Noah Roit el Lun Ago 01, 2016 6:49 pm


It's time...to pay for what you said

Mercado Ilegal || Celdas || 1 AM || Domingo
Tema privado con Adler Strauss


Sentí como un sudor frio bajaba por mi espalda cuando Adler mencionó aquellas palabras 'Aún así te dejaste tocar…' tan odiosas contra mi-yo…-susurré por lo bajo-lo siento…-volví a repetir por lo bajo abrazando con mas fuerza a Adler queriendo sentirle cerca a pesar del miedo que me infundían sus palabras o reproches, pues desde luego era mucho peor no tenerle cerca.
Suspiré con fuerza cuando pidió que lo repitiera de manera apropiada-solo quiero que tu me toques Adler…-susurré-no quiero que nadie mas lo haga, no…nadie mas puede hacerlo-dije por lo bajo. De golpe sentí como me pegaba mas a él durante aquel beso que le hacia suspirar acariciando su cabello.
Mis ojos no dejaban de mirarle completamente pendiente de él asintiendo a sus palabra-no...no volveré a hacerlo Adler-repití por lo bajo cerca de sus labios-lo siento-volví a disculparme realmente arrepentido por ello aunque sabia que probablemente se repetiría por sus ansias de verle siempre, pues no podía vivir sin él.

Me sonrojé con fuerza cuando pronunció de esa manera mi nombre a la vez que mi corazón se aceleraba con fuerza quedándome con la boca entreabierta sin saber que más decir pues me había dejado sin palabras, totalmente en blanco, sin dejar de mirarle a los ojos totalmente hipnotizado por él. Mis ojos también se entrecerraron suspirando con fuerza cuando acarició mi espalda casi logrando que los cerrara de lo a gusto que se sentía de aquella manera pero cuando le escuché entreabrí mis ojos para mirarle fijamente-mmm…-susurré por lo bajo-lo se…-continué hablando por lo bajo-pero...siempre quiero estar contigo Adler…-pasé la punta de mi nariz por su cuello en forma de cariño sin poder evitarlo-lo siento…-volví a pedir notando la seriedad en sus palabras, realmente sabia que se tomaba muy en serio aquello-lo siento-repetí por lo bajo realmente arrepentido.

Una vez señalé  al culpable pudo ver como Adler se volvía mucho mas serio que antes casi mostrándose enfadado. Poco me importaba que el tipo nos estuviera mirando, aunque podía sentir un poco de celos porque estuviera viendo a Adler desde aquella posición, seguro que se veía realmente sexy. Poco a poco mis cuerdas vocales temblaban queriendo gruñir en señal de que no se le ocurriera seguir mirándole, pero cuando el moreno me habló toda mi atención regresó a él escuchándole atentamente.
Realmente esas palabras me pusieron algo triste pero asentí en silencio guardándome todos aquellos sentimientos que sentía por él y que poco a poco se hacían mas pequeños-si…-dije por lo bajo luciendo algo triste a pesar de intentar ocultarlo. Sin embargo aquel día no me sentía tan cínico como otros, pues realmente necesitaba a Adler en aquel día-yo no quiero que nadie venga a por mi, estoy bien aquí contigo Adler-susurré-solo me haces falta tu…-dije por lo bajo alegrándome un poco por las caricias en mi mejilla sorprendiéndome al segundo porque dijera eso. Acaso él escogería mi futuro dueño?
Pero no me dio mucho tiempo a pensar, pues al segundo pude notar como besaba mi mentón y luego mordía mi cuello-mm…-jadeé levemente apretándole con un poco mas de fuerza sin poder darle una respuesta debido a sus acciones-aaa…-volví a dejar salir de mis labios aquellas jadeos mordiéndome el labio cuando mordió mi hombro.

No entendía porque, pero cada vez que Adler hacia algo podía sentir como todo mi cuerpo se derretía y perdía la razón. No era simplemente por su raza, no, todo aquello iba mucho más allá que eso. Yo definitivamente le amaba y aquellos sentimientos eran demasiado grandes para guardarlos todos en mi cuerpo. Llevaba demasiados años callado, siempre en el mismo sitio, impasible al tiempo, siempre en completo silencio, necesitaba decírselo o acabaría por explotar. Pero si se lo decía le perdería para siempre. Era una de las normas para tenerle, fingir que todo era un juego como había hecho todos esos años tomándolo todo a broma, matando sin importarme nada pues en cualquier momento podría darle al reset y empezar de nuevo, aunque realmente tampoco lo quería para nada, yo no acumulaba pecados era puro al fin y al cabo.

Continué jadeando removiendome por la excitación que subía por mi cuerpo sin poder evitarlo a la vez que era empujado contra la cama golpeándome la espalda con fuerza con aquellos barrotes sintiendo como allí saldrían mas moratones, pero no me quejé y solo le observé desde allí. Que debía pedir? La verdad es que no deseaba que fuera con el carcelero pues de esa forma toda la atención del moreno iría a él, pero tampoco quería que aquel sucio pudiera ver a Adler o escucharles. Esta vez gruñí por lo bajo algo fastidiado sin poder evitarlo, debía escoger-no quiero que te diviertas con él…-dije algo serio sin mirar a Adler-solo quiero que se pudra, que se muera…-dije con repudio dando a entender que prefería la primera opción pero sin ninguna clase de “diversión”. Quería que Adler lo torturara y matara lo más rápido posible pues solo quería que le prestara atención a él.

-Adler-le llamé suavemente incorporándome un poco de la cama para poder abrazarle por la cintura-matale y ven conmigo pronto por favor…-susurré por lo bajo rozando mi rostro y cabello contra el vientre ajeno-si no me moriré de soledad…-dije por lo bajo dándole un beso sobre sus ropas cerrando los ojos-por favor-volví a suplicar por lo bajo alzando mi rostro queriendo alcanzar los labios ajenos antes de que se fuera de mi lado. Realmente pensarlo se sentía muy solitario, tener que ver todo tras aquellas rejas.

Mata.
Tiñelo todo de rojo
y vuelve a mi.


Volver arriba Ir abajo

Re: It's time... || PV Adler +18

Mensaje por Adler Strauss el Miér Nov 09, 2016 10:40 pm

— ¿Por qué quieres verlo muerto? — preguntó el incubo mirando de reojo a Noah — ¿Por lo que suele hacer o porque quiero jugar con él? — Adler sonrió sutilmente durante algunos momentos, pero el zorro le abrazó y eso le quitó tal sonrisa. El mayor observó hacia abajo viendo la cabeza contraria y el como se rozaba contra el vientre descubierto del demonio mientras le pedía algo que Adler tomó como una orden, lo cual no le agradó en lo absoluto — ¿No crees que morir sería algo bueno a estas alturas? — ladeó el rostro y llevó la diestra hacia la cabeza ajena, le acarició apenas unos segundos antes de tirarle del cabello y forzarle a que se apartara — Un lindo y puro zorro sometido ante el pecado, ante el placer y el deseo de asesinar — lo cual para el alemán era magnífico, de ello no había duda alguna, mas no por eso dejaría de molestar al contrario — Judío incluso... — rió suave — ¿Tantas ganas tienes de tenerme entre tus piernas? a mí, un alemán, un adepto al partido obrero alemán... — dijo por no enunciar el nombre completo — No se si es patético o adorable, quizás ambas... — sin soltarle le dedicó una nueva sonrisa cargada de un deseo degenerado.

Le soltó bruscamente para poder tomarle del brazo y jalarle fuera del catre — Demuéstrame cuanto es lo que deseas tenerme — se quitó la camisa y la dejó con el resto de su ropa, sumándole los guantes y el parche que normalmente cubría su ojo derecho. Se volteó dejando el catre tras de sí y dirigió la mirada al zorro mientras él mismo se quitó el cinturón — Quiero que él vea todo lo que haremos, Noah, quiero que sienta placer al mirarnos, porque no lo mataré ahora. Primero estoy yo, ante todos ¿O es que no lo tienes claro? — acomodó sus cabellos dejándolos hacia atrás, nuevamente, puesto que sus hebras solían ser algo desordenadas — Arrodíllate — señaló el sitio ante él — Y compórtate como la zorra que adoras ser — y dicho eso bajó el cierre de su pantalón, lo desabotonó y expuso su sexo con lentitud, sin tocarlo puesto que ello sería trabajo de Noah.

Adler miró al hombre que estaba al otro lado de la reja, aquel se había acercado lo suficiente como para tocar los barrotes de la misma y mirar ya sin pudor alguno que era lo que estaba ocurriendo dentro. El demonio le sonrió y le quedó mirando ya sin dedicarle una nueva mirada al zorro, no hasta que se lo ganase y, de no cumplir con sus caprichos pagaría con lo que más odiaría — O bien le puedo decir que se nos una... — susurró solo para Noah, pero el trabajador del mercado lo escuchó y sonrió cómplice a Adler, siendo este último tentado a jugar cruelmente con Noah — ¿Qué tanto soportarías, zorrito? — solo por unos segundos decidió volver la mirada hacia el castaño, quería ver su reacción, lo ansiaba.

Volver arriba Ir abajo

Re: It's time... || PV Adler +18

Mensaje por Noah Roit el Sáb Nov 19, 2016 9:46 pm


It's time...to pay for what you said

Mercado Ilegal || Celdas || 1 AM || Domingo
Tema privado con Adler Strauss


Fruncí el ceño como desaprobando lo que decía a pesar de que sabia que no tenía derecho a hacerlo, al menos no con él-por ambas cosas-contesté con simplicidad sin poder callar esa verdad que parecía quemarme dentro haciendo que perdiera la cabeza y le abrazara sin pensar, sin querer soltarle, queriendo que él sintiera aquello horribles celos que tenía, que aunque no lo dijera supiera todo lo que sentía y cuanto dolía el no poder decírselo, ya que si lo hacía se enfadaría y me dejaría. De todas formas, sabía que Adler conocía mis sentimientos, tal voz no del todo, él no sabia que le amaba hasta el punto de dar mi vida por él, alguien como el alemán no podría concebir semejante estupidez en su cabeza, por eso hasta que no dijera anda estaba a salvo.

Pero todos aquellos pensamientos se esfumaron de mi mente cuando noté como después de hacerme ilusiones con la simple caricia que me brindaba, rápidamente tiraba de mis pelos haciendo que le mirara escuchando esas palabras que debían sonar horribles a mis oídos, pero que en cambio dichas por Adler sonaban demasiado bien. Me mantuve serio solo mirándole sin si quiera contestar pues no era necesario, él ya sabia la respuesta.
Me dejé hacer aun manteniéndome en silencio sin si quiera soltar un quejido de dolor ante su brusquedad quedando justo frente a Adler de pie viendo como se desvestía, incluso pude ver como se sacaba el parche haciendo que me sorprendiera y me pusiera triste por ello. No quería que nadie mas que yo viera lo que se ocultaba bajo el parche que siempre portaba el alemán. Era mi secreto, nuestro secreto verdad? Entonces porque aquel cerdo del mercado ilegal tendría que verlo? Sabía que después moriría probablemente pero, no se merecía ver eso, aquella imperfección de su rostro que para mi era tan perfecta.
Asentí con cuidado volviendo a acercarme a él accediendo a cada uno de sus pedidos notando la presencia del carcelero cerca de las rejas haciendo que gruñera levemente y mas al ver como Adler se echaba el cabello hacia atrás. Aun así no dije nada y solo me arrodillé dejando que mis cabellos taparan mis ojos por unos momentos. Estaba ardiendo en celos.
Pero sin duda eso no fue lo peor que podía pasar, si no mas bien lo que dijo el moreno a continuación. Que se nos uniera? Tenía que ser una broma. No estaba dispuesto a compartir a Adler con nadie y menos con aquel indeseable al que aguantaba todos los días ultrajandome.

Gruñí por lo bajo desaprobando aquello a la vez que llevaba mis manos al pantalón de Adler abriéndolo un poco mas para tomar el miembro de este y empezar a lamerlo lentamente como si fuera un helado en la punta. Me separé un poco y saque la lengua dejando caer un poco mas de saliva por todo su sexo para después lamerlo por toda su extensión hasta la base llegando hasta sus testículos lamiéndolos y succionandolos mientras que con una de mis manos le masturbaba lentamente intentando que mi mano cubriera todo su miembro en todo momento para que aquel cerdo, que seguía mirando e incluso se había empezado a tocar bajo los pantalones, no pudiera ver más de mi preciado Adler.
Rápidamente volví a lamer la punta de su miembro en círculos volviendo a lamer una vez mas todo su miembro con esmero hasta que escuché la voz del carcelero de nuevo riendo suavemente a la vez-porque no me haces eso a mi basura?-dijo con el ceño fruncido-el otro día que intenté hacerlo me mordiste igual que un perro rabioso-se quejó sin dejar de mirarme, pero por supuesto no le presté la mas mínima intención.

Por un segundo dejé de lamer la zona genital dejando un hilo de saliva que aun conectaba mi lengua a la punta del miembro ajeno. Me levanté un poco sobre mis rodillas queriendo que Adler se agachara un poco para poder decir algo oído, consiguiéndolo a duras penas ya que uve que tirar un poco de su cuerpo hacia bajo y estirarme bastante para no abandonar la posición que conservaba tal y como él había ordenado pues no le desobedecería. Una vez tuve el oído cerca de mis labios me sentí mucho mejor-Adler…-le llamé suavemente-por favor…-supliqué-no dejes que vea tu ojo…-murmuré sabiendo que el sabría a lo que me refería-por favor…-supliqué de nuevo para dejarme caer por su cuerpo ignorando por completo al otro hombre que estaba fuera de la celda observándonos a la vez que metía el miembro del alemán en mi boca empezando a felarlo lentamente devorándolo poco a poco aun sin meterlo por completo en mi boca.
-Ey!-se quejó el otro frunciendo el ceño-hazme caso hijo de puta!-me gritó sin que le prestara ni la menor atención solo centrado en Adler metiendo cada vez mas su miembro en mi cavidad donde también hacia rozar su pene con mi lengua sin darle descanso.
Pero el carcelero no parecía nada contento por lo sin pensarlo pulsó en un mando un botón que derivó en una fuerte descarga en el collar de mascota que llevaba haciendo que las manos que tenia puestas sobre las caderas de Adler para tener un punto de apoyo se apretaran con fuerza volviéndose puños que se apoyaron sobre las caderas del moreno sin hacerle daño igual que mi boca que seguía abierta intentando controlarse por todo aquel dolor que recorría mi cuerpo. Pero tuve que apartarme de él ya que la electricidad llegaría a él si no lo hacía por lo que me tiré al suelo retorciéndome de dolor pues aquel tipo no dejaba de pulsar el botón aplicándome una descarga continua.

Estaba arruinando por completo y se lo haría pagar. Me mordí el labio con fuerza al igual que ms puños seguían apretados intentando no gritar ya que sabia que si lo hacía eso enfadaría mas a mi amado Adler, pues no era él quien me provocaba el dolor si no otro, por lo que solo debía aguantar hasta que todo eso terminara, aunque podía sentir como me estaba friendo el cerebro.

I stay out too late, got nothing in my brain
That's what people say, that's what people say
I go on too many dates, but I can't make them stay
At least that's what people say, that's what people say


Volver arriba Ir abajo

+18

Mensaje por Adler Strauss el Miér Jul 12, 2017 11:37 am

Adler con disimulo observó al zorro mientras le atendía, contuvo sus reacciones, no quería que Noah supiese tan pronto que la forma en que sostenía y lamía aquel sexo se sentía bien. No, el zorro debía ganarse tal conocimiento. Se acomodó ante él y enderezó el rostro, dedicándole tras algunos momentos una fija mirada, atenta a lo que el zorro fuese a hacer y a cuanto tiempo demorase en cada tarea.  El carcelero habló y Adler apartó la mirada dirigiéndola a este, saber que ese hombre había tocado a su puta era algo imperdonable, algo por lo cual le haría pagar. Esa actitud podría confundirse fácilmente por celos, pero no, Adler no sentiría celos de otra persona, lo que sentía era un deseo de posesividad extremo. Noah era el único por quien sentía algo asi, mas solo era eso, puesto que un demonio como él no podía sentir otra cosa que no fuese negativa, adictiva, tóxica.

Suave movió la entrepierna ante las atenciones ajenas y cuando notó que Noah quería hablar algo en confidencia, se rehusó inicialmente a agacharse, mas al ver ese rostro deseoso creando una escena tan obscena, cedió como un premio, además claro de querer ver mejor esas facciones. Le escuchó entonces en aquel pedido, se notaba que el zorro odiaba al carcelero y debido a eso Adler sonrió entretenido. Le gustaba ver sufrir a su zorro, más cuando la saliva escurría de esos labios cálidos, húmedos. Adler se notó entusiasmado de una forma retorcida, le excitaba ver así al zorro y no pensó en cumplir con la petición hecha. La cicatriz de su ojo era algo que no cualquiera veía, pero si Adler deseaba mostrarla nada ni nadie se lo impediría; no obstante, la situación dio un vuelco totalmente desagradable para el demonio.

Su sexo fue engullido con hambre, pero la voz del carcelero y sus siguientes acciones dejaron al demonio iracundo, el placer sentido cesó, su miembro fue abandonado e incluso alcanzó a percibir parte del daño que ese collar le otorgó al zorro. Definitivamente ese hombre cometió un grave error, uno que el demonio no pasaría por alto. Pese a esa molestia se tomó unos momentos para ver como el zorro se retorcía agónico, eso generó mayor excitación en Adler, quien acomodándose calmadamente la ropa ocultó su erección lo suficiente como para que al caminar esta no se moviese. Inspiró hondo y luego exhaló con fuerza — Ciertamente lo mejor para disciplinarle es el dolor, pero verás — alzó una mano y se cubrió el ojo donde antes estaba el parche, tras eso lentamente fue a la entrada donde el guardia seguía presionando el botón a la par en que se masturbaba con ansia al ver a Noah retorciéndose — Este zorro es masoquista, no aprenderá si le haces daño, no al menos de la forma en que tu crees — aquello lo susurró llegando a colocarse muy cerca de ese hombre, Adler no fue amenazante, sino lo contrario. El ojo visible quedó fijo en aquel sujeto, seduciéndole, acercando la única mano libre a la cintura ajena para así atraerle al interior de la celda. No buscó detener la tortura que ejecutaba, buscaba otra cosa. Le atrapó contra los barrotes y se apoyó contra él, ladeó el rostro de tal manera en que las hebras antes acomodadas quedasen nuevamente sobre su faz cubriendo así el ojo que Noah tanto parecía apreciar.

Bajó una de sus manos al miembro ajeno y comenzó a masturbarle, el carcelero se sorprendió por esa actitud, mas no dejó de dañar al zorro. Adler sonrió y se acercó haciendo amago de un beso, pero sin concretarlo, su interés radicaba en aquel miembro que fue tocando más y más, sentía como se excitaba, percibía ese cambio en temperatura y decidió ayudarle un poco más, la mano del demonio comenzó a emitir mayor calor, algo progresivo y en determinado punto hubo un cambio abrupto, Adler quería oírle gritar, quería verle sufrir más de lo que el propio Noah sufría. El fuego se apreció exquisito alrededor de su mano y sobre el glande, el aroma de carne quemada junto con la queja del carcelero que aun siendo muy rudo y de mal gusto, fue capaz de emitir un sonido agudo de dolor y desespero. Soltó el aparato que presionaba para poder quitarse de encima a Adler, el tipo con el miedo de perder algo importante olvidó el collar, olvidó que estaba dentro de la celda, olvidó que Adler no era una mascota y que jamás presentó muestra de respetar a los celadores.

— Tranquilo, no te lo carbonizaré — Adler sonrió ladino, mintiendo. Una vez le tuvo como quiso, fue fácil someterle, no demoró en maniatarle y dejarle contra el piso en una postura por lo demás humillante, claro, incumpliendo lo que anteriormente había prometido. La escena de allí en adelante se tornó grotesca, sangre en exceso no hubo, el poder de Adler fue cauterizando, mas el hedor que salía era suficiente como para advertir la inmensidad de semejante herida, la cual no solo abarcaba lo que quedaba de su sexo, sino toda la pelvis, bajando por las piernas puesto que Adler no reparó en atenciones. Se entretuvo tanto que dejó de lado a Noah por al menos quince minutos, tiempo en el cual su diversión acabó, el hombre se había desmayado. No fue por cobardía, sino que Adler ató cuanta extremidad pudo hacia la espalda, dejando que la tela que unía sus brazos y piernas tuviese un punto en común: el cuello. Fácil era deducir, entonces, lo que había sucedido.

— Seguramente el aroma te es delicioso, ¿no? — es tras un largo momento donde la atención de Adler cae en Noah — Ya no nos ve, ¿Satisfecho? — un falso tono amable se percibió — ¿Sigues despierto o también caíste? — preguntó y se enderezó para ir hacia la entrada y cerrar la celda, tomando el control de aquel collar. Presionó el botón que enviaba la señal al aparato, solo unos momentos, quería despertarle — No creas que por estar dormido me olvidaré de ti, pero si es así, primero tocará él — señaló al carcelero justo al tiempo en que arrojó lo que quedó de su hombría, completamente negra, la cual al caer se trozó. Adler caminó a donde estaba Noah, le deseaba, aunque en ese momento, realmente podría follarse a cualquiera, su libido había aumentado considerablemente, mas no justamente por el hombre que les interrumpió.

— Ahora mismo tengo tantas ganas de follarte que hasta me olvidaría de que eres una rata judía — comentó siendo eso algo tierno, dentro del vocabulario de Adler para con Noah.

Volver arriba Ir abajo

Re: It's time... || PV Adler +18

Mensaje por Noah Roit el Mar Jul 18, 2017 10:57 pm


It's time...to pay for what you said

Mercado Ilegal || Celdas || 1 AM || Domingo
Tema privado con Adler Strauss


Sentía que perdería la consciencia de un momento a otro como continuara con las descargas pero aun así pudo ver como Adler se alejaba de él y se volvía a poner la ropa. No. No quería eso, quería seguir haciendo mas feliz a su adorado alemán, juraba que le arrancaría la cabeza a aquel maldito carcelero por haber interrumpido-Ad…-intentó llamarle y moverse pero en cuanto parecía lucir mejor aquel estúpido con el control remoto le propinaba otra descarga haciendo que se retorciera sin control intentando escuchar de lo que hablaban los dos hombres mientras que él seguía sufriendo. Sin duda aquello no era muy diferente de los campos de concentración en el que había estado, miles de personas sufriendo a sus pies y ellos hablando totalmente tranquilos, incluso bromeando de algo que si quiera tenía que ver con la pobre “rata” que pedía ayuda delante de sus ojos.

Su vista estaba borrosa por el dolor y las descargas pues su centro nervioso estaba siendo dañado, pero pudo ver como Adler tomaba al carcelero contra él haciendo que casi llorara de la pena. No. Porque? Porque hacía eso? Le tenía a él! No...no quería ver eso, por lo que sin poder evitarlo sus ojos ligeramente llorosos se cerraron totalmente agotado tanto física como psicologicamente, a pesar de todo seguía minimamente consciente.
Pero igual que el maná caído del cielo el dolor paró, aunque no todo fue bueno, pues aquel olor a quemado fue bastante desagradable, le recordaba cuando llevaban a los muertos judíos a los hornos y los quemaban allí para deshacerse de ellos, el olor de esas chimeneas en verdad eran totalmente desagradables, pero por supuesto, que esperaban? Eran ratas judías, tal vez si quemaran Adlers aquello oliera a rosas.

Respiraba de manera superficial aun agotado por lo que había sucedido sin explicarse porque olía de aquella manera, pero no quería ver, no quería saber que cosas maravillosas le hacía Adler a aquel asqueroso y no a él. Quince minutos daban para mucho. Pero cuando escuchó que el carcelero ya no miraba abrió sus ojos con cuidado a pesar de estar totalmente derrotado y a pesar de que no pudo hablar aun algo aturdido para contestarle por lo que intentó moverse para que Adler no se fuera. No podía irse y más ahora que sabía que no había hecho nada con el otro mas que torturarle, la prueba estaba claramente allí delante de sus ojos. Era grotesco, pero lo amó, solo porque Adler lo había lo hecho y porque al fin aquel cerdo tenía lo que se merecía.
No obstante al no poder contestar, Adler se molestó como era previsible dándole una pequeña descarga para que despertara y así lo hizo, igual que un perro obediente por muy cansado y pesado que se sintiera se levantó como un resorte quedando de rodillas viendo como le tiraba el miembro ajeno totalmente carbonizado que se rompió haciendo que Noah pasara de largo levantándose a duras penas tropezando un poco, logrando moverse un poco hasta el moreno para que él no tuviera que hacer “esfuerzos innecesarios”-Ad...Adler…-le llamó a duras penas escuchando lo que decía sorprendiéndose por eso pues realmente aquello llegó hasta su corazón en cierta manera por lo que con algo de esfuerzo y a pesar del dolor se incorporó del todo-fó-fóllame...fóllame…por favor…-suplicó y a pesar de las consecuencias se acercó al cuerpo del mayor pasando sus manos por el pecho ajeno sin manchar su camisa tocando directamente su piel a la vez que su boca atacaba el cuello ajeno sin dejarle marcas, solo mordiéndole de manera suave y lamiéndolo una y otra vez queriendo reclamar su atención por completo acabando por pegar todo su cuerpo al de él. Bajó lentamente una de sus manos volviendo a agarrar su miembro y con cuidado, igual que una puta tomó una de las manos ajenas para llevarla hasta su trasero para que lo agarrara, para que lo golpeara si quería, era suyo, todo su cuerpo y alma eran de él y por eso podía hacer todo lo que quisiera con él-por favor...por favor...hazme...hazme tuyo…-dijo hablando aun a duras penas tragando saliva con fuerza pues su boca había quedado totalmente seca después de gritar y ser sometido a esas descargas.

Le necesitaba, necesitaba mas a Adler que respirar, que comer, que beber, solo le necesitaba a él para seguir, solo a Adler-hazme...hazme lo que quieras...por favor…-repitió suplicando y rebajándose por completo ante él. Le daba igual como se lo hiciera, si a cuatro patas en aquel suelo mugriento, contra la pared, entre sus brazos, de frente, de lado...No importaba como, ni el lugar, solo importaba el ahora, pues Noah solo quería que le tomara en ese preciso instante.
Si, era como una puta, pero aquello no me importaba en absoluto, no si se trataba de Adler. Que él le tocara era sencillamente maravilloso, más que eso incluso, no había palabras para describirlo y por eso él haría lo que fuera porque Adler le mirara, por que le tocara, porque le llamara, porque le necesitara-por favor…soy tuyo-volvió a gimotear sin poder evitarlo con una cara realmente lasciva a pesar de que nadie le estaba tocando en esos momentos, pero el solo imaginar ser tocado por Adler, ser ollado por él hacia que se derritiera por completo. Sabía que no tenía sentido, pero así era Noah, y eso era lo que quería, quería a Adler a cualquier precio, por mucho que tuviera que rebajarse.

-Adler…-volvió a llamarle suavemente por lo bajo implorando acabando por aventurarse a besar sus labios queriendo limpiar aquel “beso” que le había dado el carcelero con anterioridad, pues Noah bajo ningún concepto permitiría que alguien más que él se apoderara de Adler, no permitiría que nada ni nadie profanara sus labios así como su cuerpo, porque Adler era suyo igual que él era del moreno-fóllame…-repitió separándose con cuidado de sus labios a pesar de que se quedó a escosa centímetros de sus labios aun rozándolos al hablar-por favor-no dejó de suplicar en ningún momento queriendo por todos los medios que después de tanto tiempo su amado y cruel militar le hiciera suyo.

Remember love
Remember hate
Remember everything they said
just to break you again


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.