For ever, that sounds good, no? || PV Izaya |+18

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For ever, that sounds good, no? || PV Izaya |+18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Lun Abr 11, 2016 12:41 am


For ever
Thats sound good no?



Ya habían pasado varias semanas desde aquel fatídico incidente en el que había acabado con la vida de Clovis y por supuesto, Nunnally lo había escuchado en la televisión totalmente preocupada por el tema haciéndome fingir que yo también lo sentía tremendamente pues él había sido uno de los pocos que cuando eramos pequeños había venido a visitarnos y pasar tiempo con nosotros allí en la villa. Aun así se merecía la muerte después de todos los pecados que había cometido, Nunnally no merecía llorar por un monstruo así, igual que si yo moría nadie debía derramar ni una sola gota de agua salada por mi, pues me lo merecía. Aquellos que disparan tienen que estar preparados para ser disparados, así iba aquel mundo y yo, sin si quiera haber disparado un arma hasta hacia unos días atrás había estado listo para recibir la muerte nada más ver la de mi madre. No, mucho antes de eso, yo había nacido con la muerte implementada en mi organismo, era como una vieja amiga. Como negar algo que siempre me había acompañado?

Me desperté con pereza de la cama y me adecenté un poco para después revisar el móvil. Hacía tiempo que no recibía ningún mensaje de Izaya, ni si quiera le había encontrado por la calle acechándome. Donde estaría? Y lo más extraño de todo...porque narices me lo estaba preguntando? En verdad era molesto. Apreté con fuerza el móvil sintiendo como crujía en mi mano. Sabía que no podría romperlo pero en verdad tenía ganas y justo cuando iba a lanzarlo con fuerza como un adolescente enfadado por no recibir ni un triste mensaje desde que me había forzado a decir cosas tan vergonzosas como las de esa noche, justo en ese momento recibí un nuevo mensaje. Era de él pidiéndome que fuera a visitarle esa noche a su trabajo, el Luxury's. Pero que se creía? Que yo también era una puta que con llamarla después de tanto tiempo iría sin pestañear? En verdad le odiaba, no había persona a la que destetara más y aun así…

Abracé con fuerza mis piernas contra mi pecho apoyando mi mentón sobre las rodillas flexionadas y cerré los ojos quedándome con el móvil en la mano donde aun se podía leer su mensaje. De verdad que le odiaba, pero aun así iría.

La herida de mi abdomen se había curado por completo y como había predicho quedaba una pequeña cicatriz, no obstante la de Izaya parecía opacarla, es más, parecía que se había hecho incluso mas grande como fusionándose en parte con la otra. Acaricié la cicatriz y volví a tumbarme sobre la cama. Cada vez quedaba menos para encontrarnos que se suponía que tenia que decir? Como le iba a recibir? Aquello estaba siendo realmente exasperarte. Puse mi brazo sobre los ojos y de nuevo me dejé llevar por el sueño.

El reloj marcaban las 10 de la noche y ya estaba listo para partir, llevaba todo el día durmiendo y parte de este pensando en como afrontar todo aquello, que se suponía que era aquello? Una visita a un amigo? Solo un saludo rápido para que me enseñara su trabajo y poder conocer mejor todo lo que había hecho en aquel tiempo? Cuantos años habían pasado realmente? Al pensar eso la cabeza me dio un pinchazo-tsk…-me quejé y volví a reemprender el camino hacia el centro de la ciudad intentando no pensar en nada cuando de golpe caí en algo que no me había planteado hasta el momento. Sería una cita? Ese idiota, como se le ocurría hacer eso invitándome a un puticlub? De verdad? Además, era imposible que fuera una cita, no eramos nada, no significaba nada. Tenía que dejar de pensar o al final acabaría por no ir.

Después de media hora caminando llegué hasta el lugar ingresando dentro sin problema. Miré a todos lados, había un montón de sillones y mesas al igual que luces fuertes y chicas y chicos siendo usados de todas las maneras posibles. El lugar estaba lleno de humo y bebidas alcohólicas, pero debía de reconocer que tenía clase, no era un simple antro cualquiera.
Intenté buscar a Izaya entre toda aquella gente, pero no le encontraba, como podría encontrarle allí? Era imposible, es más seguro que me había gastado una broma diciéndome que fuera allí y como un estúpido le había creído. Mis ganas de matarle iban en aumento.
Suspiré con fuerza y me alejé apoyándome contra una pared volviendo a tomar el móvil para volver a ver su mensaje de la mañana al que ni si quiera había respondido. Pulsé la pantalla y escribí rápidamente algo nervioso “donde estas?”. Le dí al botón de enviar y me quedé mirando el móvil cuando de golpe un chico me tocó el hombro. Rápidamente levante la cabeza para mirarle esperando que fuera el demonio, pero solo era uno de los chicos que buscaban a alguien para complacer-no gracias-dije sin si quiera tocarle pero el otro no dejaba de insistir, pero como buen aristócrata que un día fue volví a rechazarle, pero no bastó haciendo que mi enojo fuera en aumento.
No soportaba aquello, tenía que irme de allí, aquella música me estaba reventando los oídos y la insistencia de aquel joven no ayudaba en absoluto más mi rostro seguía completamente sereno en el exterior. Le aparté con sutileza y me encaminé hacia la puerta del local aun notando como el otro me perseguía. Era demasiado molesto, pero solo podía pensar en ver a Izaya.

For ever.


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~Gracias Izaya...bastardo~

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Si, aquí si Izaya ¬¬ (?)


Hace falta que diga algo mas?... gracias Izaya...

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Re: For ever, that sounds good, no? || PV Izaya |+18

Mensaje por Izaya Orihara el Jue Mayo 19, 2016 1:42 am


Un día más y mis ánimos solo empeoraban cada vez que recordaba la última vez que nos vimos, no por extrañarle precisamente, sino que las palabras dichas y lo rara de la situación me forzaban a sentir una gran ira y un deje de curiosidad. No me arrepentía de lo que hice o dije, pero si me maldecía cada vez que observaba mi mano teniendo solo una marca por donde antes mostraba un anillo de plata, objeto que pertenecía ya a Lelouch. Sonreí al tratar de imaginar que habría hecho con eso, podría haberlo guardado en un cajón o dárselo a su hermana, quizás y ya ni siquiera le tendría, puesto que solo era un regalo de alguien quien no hacía las cosas por mero arrebato. Al menos, eso se suponía.  

— Ojalá se le pierda... — murmure aburrido jugando con la otra sortija que reposaba en la mano contraria — O debería yo dejar de usar estas cosas — y tras eso me acomodé con pereza en el  asiento dispuesto en mi oficina de Luxury's. Elevé las piernas y las dejé a un costado del escritorio mientras tomaba el teléfono desde el interior de mi chaqueta y comenzaba a escribirle a Lelouch desde el único número que él conocía de mí. Llámese antojo o necesidad, pero le pedí que viniese a verme sabiendo perfectamente que él nunca había asistido al burdel, no era de quienes disfrutaran con la demostración vulgar del cuerpo humano o el disfrute del mismo a cambio de dinero. Tal y como pensé Lelouch no me respondió y no me dediqué a esperar su respuesta, guardé el aparato y me dispuse a trabajar sin mayor retraso, todo para que aquella noche salieran las cosas a la perfección.

Pasaron muchas horas donde me vi obligado a salir del encierro en la oficina y bajar a los distintos niveles del burdel, paseándome principalmente por el primero que era el dispuesto al baile y a la bebida, además claro de la exhibición de la mercancía que Luxury's ofrecía. Por comodidad me mantuve durante todo el día con mis félidos rasgos, disfrutando de ese aspecto que no mostraba hacía meses y según recordaba ni siquiera a Lelouch se lo había mostrado. Ansiaba saber si le sorprendería o siquiera reaccionaría a ello, lo más seguro es que no diga nada pese a si molestarle o impactarle en algún grado. Pensar en ello no me llevaba a ningún lado ya que solo al tenerle frente a mí podría apreciar su sentir aunque sea en parte. Alrededor de las diez de la noche me dirigí a la barra y apoyé los brazos sobre la superficie de ébano y básicamente me deslicé por ella hasta que Tiare me atendió dándome lo usual para esas noches frías. Me entretuve algunos momentos conversando con ella en lo que bebía y solo me levanté de allí cuando no quedó más licor, relamí mis labios y me abstuve de pedir otro más, puesto que la hora fijada para el encuentro con Lelouch ya había llegado.

Caminé con lentitud entre las personas aglomeradas cerca de la barra y me paseé por la gran estancia, las luces variaban en colores y la música era fuerte y animada, los tragos iban y venían así como los grupos que descaradamente jugaban sobre algunas mesas o sillones, incluso en las pasarelas donde las bailarinas hacían lo suyo varios ya estaban jadeando de placer por atenciones ajenas o propias. Resultaba entretenido mirar con cuanta desesperación algunos arrojaban dinero y como otros aparentemente recatados miraban desde la distancia. Aquel lugar tenía impregnada una fragancia que mezclaba lo peor posible y eso me fascinaba. Ansiaba mostrárselo a Lelouch y no por querer que entendiese mi forma de lucrar con ello, un motivo bastante diferente y privado era el responsable de que le llamase al burdel.

Me tenté en llamarle, pero buscarle resultaba ser mucho más entretenido y eso es lo que hice. Mantuve las manos en los bordes del pantalón que rozaba la ajustada chaqueta en mi torso. Mi mirada buscó con afán el índigo de la contraria con una ansiedad que creció rápidamente, mostrándose en mi faz una traviesa sonrisa que auguraba tempranamente mi diversión por toparme con el humano. Seguí caminando y sentí el teléfono vibrar, le saqué del bolsillo y revisé el mensaje que Lelouch había enviado, inevitablemente se amplió esa sonrisa e incluso reí al saber que estaba esperándome ya sin siquiera haberme avisado de ello horas antes. Realicé una rápida llamada dirigida a seguridad y en breve me dieron la indicación de donde estaba ubicado Lelouch, relegada quedó la ansiedad por jugar al atraparse, deseaba posar mis manos ya sobre él. Me encaminé con rapidez moviendo sinuosamente mi cola que variaba en velocidad, le mantuve cerca de mi pese a ello solo para que nadie se atreviera a tocarla sin mi autorización. Odiaba, terriblemente, que alguien la rozara siquiera debido a su sensibilidad.

Aprecié como Lelouch fue abordado por uno de mis trabajadores y disminuí la rapidez con la que iba, observando con tranquilidad como Umi trataba de seducir a Lulu para ganarse algo más de dinero por la noche. Se veía adorable ante mis ojos y más cuando rechazaba serenamente a Umi, quien, gracias a su experiencia sabía que insistir daba buenos frutos en la mayoría de los casos. Fui hacia donde él estaba y le ataqué por la espalda abrazándome a su cuello, aquel rápidamente dijo mi nombre con gran sorpresa por mi acción, pero prontamente quedó silente ante mi sutil susurro — Él me pertenece — y solo eso bastó para que el chico entendiese la situación, le solté sin saber si Lelouch nos habría visto y deseaba que no hubiese presenciado tal cosa por el bien de Umi.

— ¡Lulu-chan!~ — grité ansiosamente y me acerqué para poder abrazarle de una forma incluso más cargante que lo hecho anteriormente, con fuerza le atraje hacia mí ladeando mi rostro para poder dirigir mi boca a la de él y sin más terminé por besarle de forma demandante y apasionada. Lelouch con solo estar cerca de mí provocaba mis más profundos deseos y más en aquella félida forma que le permitiría conocer, puesto que si algo era evidente en mí es que según mi apariencia algunas cosas en mi actitud se tornaban diferentes. Dicho eso debo aclarar que aún si me mostrase como humano o demonio, igualmente le habría besado de la forma en que lo hice y, tal vez, habría sido mucho peor.

— No me confirmaste si vendrías — dije en un susurro hacia sus labios y, creyendo que no me habría entendido, dirigí mi boca hacia su oreja izquierda rozando mi mejilla con la de él en el proceso — ¿O es que no ibas a hacerlo y cambiaste de idea al final?, que lindo de tu parte el que vinieras por mí — sonreí sin apartarme de su oído. Fui capaz de sentir su aroma y calor, bajé el rostro hacia su cuello dejando que mi nariz rozara mínimamente su piel y solo tras algunos segundos decidí apartarme para poder mirar mejor su rostro y conocer su expresión — Ni siquiera me llamaste durante estos días, no me digas que has decidido abandonarme — reí bajo y deslicé las manos que permanecieron unidas tras su cuello hacia sus hombros, presionando con moderada fuerza — Ambos sabemos que eso ya no se puede ¿Verdad? — separé mis labios y dejé que mi lengua acariciara la comisura izquierda para luego tocar la punta de mi colmillo más próximo — Lelouch~ Lelouch ~— dije en voz baja — ¿Quieres algo de beber? — comenté tras una larga pausa donde daba la sensación de que fuese a decir otra cosa.




¡Aquí están todo lo que me han regalado! Ya no cabe en mi spoiler.

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Re: For ever, that sounds good, no? || PV Izaya |+18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Vie Mayo 27, 2016 12:20 am


For ever
Thats sound good no?



Aquel sujeto estaba siendo realmente persistente y mi paciencia se estaba agotando por lo que solo cerré los ojos esperando a que cesara con sus incesantes insinuaciones, pues sabía que de nada serviría ser cortés con aquel tipo y no perdería los papeles.
Pero de golpe las insistencias del otro cesaron por lo que al verme tan relajado abrí los ojos pudiendo ver a Izaya deshaciéndose de aquel tipo tan molesto para después venir a mi lado y abrazarme gritando mi nombre con entusiasmo-hola…-dije con poco animo ya que no estaba de muy buen humor después de aquel espectáculo que aquel tipo y yo habíamos montado principalmente por su parte.
Más lo que hizo el moreno me dejó totalmente descolocado. Aquel beso ansiado hizo que mi corazón se acelerara y sin poder evitarlo abriera mi boca para corresponder de manera inevitable-Izaya…-susurré por lo bajo cuando nos separamos sin dejar de mirarle de manera bastante seria pues en verdad no quería que hiciera esa clase de cosas a pesar de los recientes acontecimientos y sus respectivas declaraciones de amor. Aun no estaba acostumbrado a aquello, a esas acciones de cariño por parte del otro, aquellos besos robados y las caricias que el otro me daba,  así como la preocupación de aquel día…
Suspiré con fuerza y simplemente me resigné a aquella cercanía entre ambos sin dejar de mirarle-sabias perfectamente que vendría, lo que no se es que hacemos aquí, sabes que odio este tipo de sitios-dije bastante serio y molesto y más aun cuando parecía burlarse de mi con aquellas pérfidas palabras. Por el? Claro que estaba allí por el, que caso tenía recalcarlo cuando era obvio? Solo quería irme de allí, aquello era realmente vergonzoso y estaba muy molesto con Izaya, demasiado, pero aun así no quería dejarle.

Izaya se pegó mas a mi rozando su mejilla contra la mía como si fuera un gato y aunque no hubiera mencionado nada, en la oscuridad me había parecido verle con orejas de animal-ahora eres un gato?-susurré cerca de su cabeza sabiendo que me escucharía-no sabia que tuvieras este fetiche…-continué hablando cerca de su oído al igual que el otro hacia conmigo. La verdad es que creía que era un disfraz lo que llevaba, pues desconocía que Izaya también era medio gato, yo siempre lo había visto como el despiadado demonio que era.
El moreno se separó poco a poco de mi lado haciendo que de nuevo nuestros ojos se encontraran, pero mi rostro continuaba completamente serio evadiendo contestar a la que decía. De verdad aquel chico era idiota. Abandonarle era lo último que haría, definitivamente era idiota, pero permanecería callado. No quería responderle después del enfado que tenía encima-no, no quiero beber nada-dije de manera seca-quiero irme de aquí-sentencié sonando serio y contundente lejos de parecer un niño caprichoso. Pero lejos de aquella realidad el mayor de los dos me arrastró hacia la barra pidiendo 2 bebidas alcohólicas. De verdad que le odiaba.

No tardaron mucho en servirnos y miré sin ganas la copa pues ya le había dicho que no quería-Izaya…-iba a llamarle cuando de golpe mas chicas vinieron cerca nuestra para hablar con Izaya que al parecer por lo que podía ver llevaba aquel sitio lo que me hizo sorprenderme mas-eres dueño de esto?-pregunté, intentando no sonar sorprendido por eso, solo para confirmarlo de sus labios. Pero nada mas abrir la boca una de las chicas no dudó en acercarse a mi-hombre Izaya, como no nos presentas a tu amigo?-dijo sentándose en mis piernas acariciando mi cabello haciendo que me quedara totalmente quieto y sin nada de entusiasmo ante su afán por seducirme-me invitas a una copa?-preguntó divertida la chica dándole un beso en la mejilla. Fue en ese momento que la miré fijamente-claro-dije tranquilamente siendo un caballero a pesar de solo querer sacármela de encima. Alcé el brazo y pedí otra copa para ella y su amiga-os invito a las dos, es lo mínimo que puedo hacer porque vengáis a hablar con dos tipos como nosotros no?-sonreí levemente de manera radiante haciendo que las dos gritaran como histéricas y olvidaran a Izaya centrándose en mi empezando a hacerme miles de preguntas. Mi nombre, mi edad, que hacia en esos momentos, si estudiaba, si trabajaba, cuales eran mis gustos, etc. Contesté a todas y cada una de ellas mintiendo en muchos de mis gustos y por su puesto en mi nombre que en si era una mentira. Pero la pregunta que mas me llamó la atención fue la última que realizó-sabes, pareces un príncipe, querrías ser por hoy nuestro príncipe? Bueno mi príncipe?-dijo sonriendo acercándose mas a mi rostro. Aquello era realmente desagradable, como se atrevía a acercarse tanto? Como se atrevía a decir que fuera su príncipe por un día? No sabía como podía seguir fingiendo y sonriendo ante aquella mujer.
Poco a poco mi rostro se puso más serio. Iba a decirle que no podía serlo pero eso solo le hubiera dado la victoria a Izaya que estaba presenciando todo y no quería aquello, era todo su culpa! Que estuviéramos allí, que aquellas chicas se acercaran a nosotros, que quisieran tomarme como su cliente, que...que me gustara Izaya incluso más que aquel día!

Rápidamente me levante cerrando los ojos totalmente serio. Tomé aire con fuerza y lo expulsé a la vez que abría mis orbes violetas para verle a las muchachas, sin si quiera mirar a Izaya-me voy-dije sin más caminando con fuerza fuera del local sin mirar atrás si quiera sin saber si Izaya me seguía o no. Quería irme de allí cuanto antes, le odiaba de verdad, como había podido decir que le amaba? Por favor. Que estupidez.
Comencé a caminar fuera del local, llovía, pero no me importó y solo caminé con mas rápido y más fuerza queriendo alejarme de allí cuanto antes, pero nada más doblar la esquina del local me derrumbé. Me apoyé contra la pared del dichoso garito y sentí como mis ojos ardían. No, no quería llorar por ese idiota, que mierda me pasaba? Quería que se pudriera!

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Re: For ever, that sounds good, no? || PV Izaya |+18

Mensaje por Izaya Orihara el Lun Jun 06, 2016 11:25 am


Sabía bien que estaba siendo demasiado cercano a Lelouch, pero tras haberle confesado algo en extremo humillante ¿qué sería peor? , no me acobardaría ante él porque no sentía temor ante su presencia o a su rechazo, puesto que estaba seguro de que él no detendría mis besos o mi toque. Tal como creí Lelouch correspondió a mi beso, pero si noté que no fue tan efusivo como en otras ocasiones y eso sembró en mí cierta curiosidad, la cual satisfaría más adelante al no ser el momento. — ¿Tanto te desagrada este humilde comercio? — sonreí mirando hacia los lados — No sabía que les conocías... — murmuré de tal forma que él no me escucharía y pasé del tema momentáneamente, ya le diría que el sitio era mío, siendo solo un mero capricho para encubrir otras cosas que Lelouch aún desconocía. — Tengo muchos fetiches — mi voz se recargó en la segunda palabra ya que ciertamente poseía una infinidad de cosas que me gustaría hacer y otras por las cuales fácilmente me 'derretiría', a mi manera claro está, pero todo eso seguía dentro de mi cabeza debido a lo incomprensible de la mayoría de esos fetiches y fantasías. — Puedes tocar si quieres... son de excelente calidad — al sentirle próximo a mi oído bajé aquella oreja levemente, no por demostrarle la veracidad de tal, sino que su voz cerca de esta causaba un ligero cosquilleo que me inquietaba.

Esperaba que Lelouch quisiera irse, yo había dudado siquiera que viniera a verme debido al sitio al que le había citado, por lo que me tocaría obligarle a beber algo como mínimo y no demoré en tomar su mano y llevarlo a rastras hasta la barra para pedir algo de beber, sería la segunda bebida para mi. Me acerqué a Lelouch ante la necesidad que sentía a su lado, quería tocarle, abrazarle y recordarle que ya no podía evadirme, era demasiado tarde para que él creyese que podía dejarme y con lo de abandonar fui realmente serio pese a mi sonrisa constante. No le dejaría ir de mi lado. Quise besarle nuevamente dejando de lado la bebida, pero fui abordado por dos de mis trabajadoras a quienes tuve que atender respondiendo a sus interrogantes con respecto al horario para la jornada. Lo normal, pero no era algo que quería tratar estando con Lelouch, pero aquello no fue tan malo si lo comparaba con lo que le siguió. No respondí esa suave pregunta, las chicas se entrometieron en mi plática con Lelouch y para colmo, de la peor manera posible.

No recordaba con claridad el día en que me había enojado tanto con alguien, la presencia de las féminas me irritó a tal punto en que la sonrisa de mi faz fue mínima y por mera mueca, deseé estrellarle la cabeza contra la barra con tal de romper esa seductora sonrisa y acabar con esa maldita voz. Me contuve, no podía ni debía hacer una estupidez sin planificar el mejor escenario posible, pero verle besar la mejilla de él y apegarse tanto a Lelouch sin que este le dijese nada fue detestable desde su sola cercanía al beso en si. Observé la escena y tomé como excusa mi bebida, mirándola y alzando el vaso para beber de ella en un trago largo, casi acabándome el contenido. Yo sabía que podía pasar algo así, mis trabajadoras sabían por quienes ir en especial si poseían gran atractivo y yo me esperaba tal situación, pero que eso sucediera tan pronto no fue algo que contemplé o quizás mi atención quedó demasiado tiempo en Lelouch que no fui consciente de las féminas al acercarse. Lo odié a él, a ellas, odié todo. Lo que más odié es que entendía el porqué me sentía así y de haber podido, no, de haber querido hubiese sido tan sencillo el acabar con ese sentimiento.

Tomé lo que restaba del licor y solicité un nuevo trago, algo más fuerte solo por beber en lo que Lelouch lidiaba con las chicas. No busqué diálogo con el grupo, tampoco mirarles nuevamente y solo por no empeorar mi ánimo, debía reponerme o él lo notaría, seguramente él si lo haría. Aunque eso dependía de que tanto le distrajesen las acompañantes, pero pensar en ello me irritó aún más. Suspiré al cabo de unos momentos y me aparté de la barra para hablar con Lelouch y las jovencitas, pero este se paró de golpe y se marchó sin más. Tal acción me extrañó por momentos, pero luego recordé que nunca le gustó estar allí primeramente, pero si no le gustaba ¿Qué sentido tenía fingir? ¿Habría aguantado en lo que bebíamos para luego irse o sinceramente deseaba verme pese al sitio? Tales respuestas no las obtendría, Lelouch jamás me dejaba en claro lo que pensaba y todo me tocaba adivinar o suponerlo. Al inicio me fascinaba, pero a esta altura ya no sabía que tanto placer me causaba ir tras él por sus respuestas.

Me acerqué a las chicas posando una mano en un hombro de cada una — Debo dejarles en claro algo, lindas — comenté en un falso y cínico tono amigable — Si las vuelvo a ver cerca de él — susurré forzándoles a acercarse a mi para escuchar mis palabras — Cortaré cada uno de sus dedos, luego sus manos, tras ello sus brazos y piernas, las dejaré como unas hermosas mascotas que caminan sobre sus propios muñones — sonreí y les solté — Nana podría contarles de ello... — tras mis palabras las chicas recordaron a Nanashi y lo que vivió tras atreverse a traicionarme, era bella, muy buena trabajadora, joven y de una raza verdaderamente deliciosa para los visitantes, pero cometió un solo error. Actualmente se encuentra en exhibición, no allí, sino que en el mercado negro como muestra al resto de mascotas lo que puede llegar a pasar si alguien abusa de la libertad que se les da. Realmente encantador y, si no fuera porque debía ir por Lelouch, me habrá fascinado detallar cada una de las desgracias que Nana vivió.Volteé mi cuerpo y la sonrisa se esfumó por completo, bajé mi cola enredándola en mi pierna unos instantes y alcé ambas orejas félidas para buscar la salida y seguir el rastro ajeno. Ignoré a cualquier persona que se me acercó y por suerte de ellos, nadie se atrevió a insistirme en lo que salía del burdel. Al salir fui recibido por una odiosa lluvia, una que me dejaba bastante mal ante el atuendo y debido a la misma creí que no encontraría a Lelouch, mas al mirar hacia un costado le encontré y fui hacia él con lentitud. Correr parecería desesperado y no era ese sentir el que me dominaba.

No necesité siquiera el mirarle, le tomé nuevamente de la mano y le jalé con fuerza para obligarle a caminar hacia el pasaje situado al lado derecho del burdel. Estaba oscuro y la lluvia podía impedir el ver apropiadamente lo que sucedía, pero yo deseaba tenerlo solo para mi y ese callejón, estrecho y muchísimo más oscuro me bastaría. Le atraje quisiera o no y le empujé contra la pared — ¿Ibas a abandonarme? — fue la primera estupidez que dije y es que estaba enojado con él — No creí que fueses tan débil tras todo lo que has hecho ¿Tan vulgar te parece el burdel? — aquello también salió de mi boca sin procesarlo mucho y yo lo sabía, pero ¿Por qué no podía callarme? — No dejaré que huyas... — murmuré con seriedad fijando mi mirada en él — Ya te dije que eso no se podía — apoyé ambas manos sobre su pecho y las bajé por su cuerpo hasta llegar a su cintura y allí le abracé apegándome a su cuerpo, pero fue debido a esa cercanía en que noté algo extraño en su mirar ¿Era idea mia o estaba por llorar?  La lluvia que nos seguía mojando no ayudaba a esclarecer tal hecho, solo nos empapaba más y más conforme aumentaba su intensidad e incluso se escuchaba el tronar propio de lo que parecía ser una tormenta.

— ¿Por qué viniste si sabías que era un burdel? — requería una respuesta y es que aun si no lo sabia, bastaba con ver la fachada y luego notar a las bailarinas y camareras con mínima ropa, era evidente que aquel no era un pub o un bar cualquiera — ¿Por que no aguardaste a que te sacara de allí? ¿No se supone somos aliados, Lelouch? — sonreí ladino y me acerqué a él, pero a diferencia de lo que ansiaba no le besé, tampoco llegué a tocarle más y solo porque si lo hacía me costaría mantener el control. Extrañaba su cuerpo, su voz, su calor, sus besos y esa desafiante mirada que suele mostrarme al llevarme la contraria, al no darme lo que quiero y aún así forzándome a estar pendiente de él. Sin dudas un humano así de complicado debía estar muerto.

— ¿Por qué nunca haces lo que yo quiero?  — y en ello aunque sonara egoísta, no me refería a algún capricho o parecido. Subí una de mis manos y la apoyé en la mejilla ajena, aquella mano era donde alguna vez estuvo ese anillo que probablemente Lelouch no portaría, no se lo había visto en las manos y mi vista era bastante buena — Lelouch... — dije en un tono bajo acercándome ya sin pensar en nada más, solo en él, solo en su boca y en esos labios de los cuales costaba mucho el alejarme. Quería besarle y hacerle entender que solo yo podía hacerle eso, nadie más, ni siquiera por cortesía o por engaño, su boca me pertenecía así como su existencia misma — Tú eres mío... — aseveré finalmente, sonando algo impropio por la forma en que sentencié tal oración, pero como ya dije. Poco me detuve a pensar sobre mis acciones.



¡Aquí están todo lo que me han regalado! Ya no cabe en mi spoiler.

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Re: For ever, that sounds good, no? || PV Izaya |+18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Vie Jun 10, 2016 9:43 pm


For ever
Thats sound good no?



Que sentido tenía hacer eso? Parecía una adolescente en alguna clase de anime con una salida dramática y encima llovía. Aquello realmente me enfadaba, pero no era equiparable al enfado que aun guardaba por Izaya. Ese idiota, porque me llevaba allí? Ahora que sabia que era suyo podía pensar que solo había querido mostrarme donde trabajaba pero aun así...podría habérmelo dicho antes! Igual que sus orejas, que clase de problema tenía? Acaso por ser el dueño tenía que vestir así? Nadie más iba con detalles de animal. No podía entenderlo, porque era tan difícil entenderle? Era a la única persona que no podía leer del local y eso me frustraba porque nunca podía ver que haría. Era la única pieza del ajedrez que se movía a voluntad propia desconfigurando todos mis planes y jugadas.
Me iría a casa, allí bajo la lluvia deprimiendome no hacía nada e Izaya no vendría, tenía que atender su local. Era indiferente aunque en realidad no lo fuera.

De golpe, justo cuando iba a reanudar la marcha, alguien tomó mi mano tirando de mi con fuerza hacia un recoveco aun más estrecho que el callejón donde me encontraba. Quien era? Sería una de las chicas de antes totalmente desesperada? Que molesta, solo tenía que tirar y soltarme. Pero al levantar la vista pude ver la camisa negra y el chaleco gris de Izaya al igual que su cabello corto. Que estaba haciendo ahí? Acaso era estúpido? Tenía muchas cosas que hacer dentro del local sin añadirle una preocupación más y aun así, no pude evitar que continuara tirando de mi hacia la oscuridad del callejón.
Paró en seco y me empujó con fuerza contra la pared mostrando aun mi rostro totalmente abrumado y lloroso sin saber como reaccionar adecuadamente y más a aquellas preguntas que me tomaron tan desprevenido. Ni si quiera deba separado mis labios de lo nervioso que me encontraba-Izaya…-dije muy por lo bajo sin ser escuchado por el otro que no dejaba de hablar.

Había dejado de llorar por todo aquel arrebata que había tenido el mayor, pero aun así todas las preguntas que hacía, todo lo que decía, no podía abrumarme más, tenía que reaccionar, sentía como me estaba devorando poco a poco.
Sus manos me tocaban y comenzaron a abrazar de manera intensa y posesiva haciendo que una vez más volviera a caer en su calor-Izaya…-dije esta vez más alto pero sin poder parar sus arrolladoras palabras dejándome envolver por completo notando como una de sus manos acariciaba mis mejillas forzándome a mirarle aun con los ojos llorosos escuchando finalmente lo dicho por el moreno dejándome de nuevo sin habla. Estaba tan cerca. Podía sentir su aliento sobre mi rostro y sus labios casi rozar los míos. No podía pararlo, no cuando yo deseaba lo mismo. Ya tendrá tiempo después para contestar a sus preguntas.
Me acerqué más al japonés rozando nuestros labios entreabiertos a la vez que mi cuerpo parecía volver a reaccionar y mis manos subían hasta el rostro ajeno tomándolo por las mejillas, atrayendolo hacia a mi para acabar besandole con necesidad.

Que estaba haciendo? Era estúpido...No sabia cuantas veces lo había repetido aquella noche, pero realmente me estaba comportando de una manera impropia en mi. Era egoísta, solo quería estar con Izaya, sin nadie que nos molestara, en completo silencio, en la oscuridad a donde los dos pertenecíamos, completamente a solas como en aquel momento.
Afiancé con mas fuerza al moreno sin querer dejarle ir, pues en aquellos momentos le necesitaba. Sin embargo no podía soportarlo más. Mi cuerpo empezó a temblar ligeramente y de mis ojos las lagrimas que por tanto tiempo había estado guardando se precipitaron cayendo por mis mejillas sin descanso. No podía soportarlo, aquello me estaba quemando, yo quería a aquel demonio sin importarme nada más, ni si quiera su estúpido carácter en ocasiones, su humor, sus gustos, sus fetiches, sus enfados, su peculiar gusto por los humanos, o su maldad. Ya se lo había dicho, le había dicho que lo amaba independientemente de todo lo demás. Le amaba por ser Izaya Orihara, y eso tenía un precio demasiado alto que estaba dispuesto a pagar.

Lentamente me separé de sus labios y dejé caer mi cabeza sobre su hombro, escondiendo mi rostro en su cuello-no voy a abandonarte…-susurré por lo bajo sin querer que me viera llorar pegándome más a él a la vez que mis manos se agarraban con fuerza a sus ropas por la espalda siéndole así mas difícil separarme de él-que tontería es esa?-intenté reírme pero fue imposible pues aquello era realmente serio-tampoco me voy a ir…-mi tono de voz era realmente bajo siendo casi solapado por el sonido de la lluvia que no dejaba de caer. Aguardé solo unos momentos antes de seguir hablando pues las lagrimas no dejaban de caer mojando la piel de Izaya y parte del cuello de su camisa-porque preguntas tantas cosas? Eres idiota? Tendrías que saber todas las respuestas-me quejé abrazándole con más fuerza.
Iba a contestar a todas sus preguntas, pero aun así el ya tendría que conocer la respuesta, no era acaso como yo? Podía leer a cualquiera que fuese su objetivo, entonces porque me hacía contestarle cosas tan obvias y embarazosas? Le odiaba, odiaba cuando me hacía decir aquel tipo de cosas. Yo no era así, nunca había dicho lo que realmente sentía, siempre había permanecido callado en un segundo plano siendo siempre un chico con miles de caras, nunca mostrando su verdadero rostro. Porque el ahora quería que se lo mostrase? Que abriera mi corazón y le dejara entrar como había hecho con muy poca gente que formaba parte de mi familia? Porque? Porque era tan testarudo? Acaso no sabía que ya lo tenía!?
-Vine porque quería verte…-susurré por lo bajo aun sin cambiar de posición-me da igual donde estés, siempre iré a verte…-confesé a la vez que la fuerza en mis manos era menor soltándole un poco el fuerte abrazo anterior-quiero estar contigo, por eso no huyo, por eso no te abandono y voy a donde tu estés, es que acaso alguien como tu no puede comprender eso?-me estaba irritando de nuevo pero podía sentir como las lagrimas habían casi cesado de brotar-aliados?-me sacó una ligera sonrisa-somos eso?-sabía que en parte lo eramos, pero aquello ya no era solo cuestión de una alianza, eso no lo iba a aceptar-solo somos eso?-continué hablando sobre su cuello esperando una respuesta que me satisfaciera, pues al igual que él yo también las deseaba.

Me separé poco a poco de su piel para poder mirarle a los ojos, aun con restos de lagrimas en los miso que se mezclaron rápidamente con la lluvia torrencial que caía sobre nosotros-porque nunca hago lo que quieres?-volví a plantear su pregunta-porque no me dices que quieres que haga-contesté de manera simple aunque era obvio que tampoco estaba dispuesto a hacer todo lo que me pidiera, no era estúpido-pero si no hiciera lo que quiero, si te obedeciera por completo, acaso te gustaría? No quieres que piense? Quieres que sea una marioneta en tu tablero o prefieres que siempre cambie tus esquemas? Si yo no fuera yo, esto no habría pasado, y es precisamente por eso que quieres que siga así, igual que yo lo quiero, pues tu eres la única persona que no puedo leer con claridad-susurré por lo bajo reconociendo los hechos.
-Izaya…-le llamé por lo bajo poniendo mis manos sobre sus mejillas-tu eres mio igual que yo soy tuyo…-sentencié y volví a besar sus labios sin poder contenerme dejándome arrastrar de nuevo por aquella fuerza inamovible que ejercía el mayor sobre mi. Izaya era el aire que respiraba.

Prolongué aquel beso el mayor tiempo posible hasta que de nuevo separé mis labios de los suyos aun insatisfecho con lo que quería realmente. Volví a abrazarlo de nuevo aun acorralado contra la pared apoyando de nuevo la cabeza en su hombro pues me agotaba lidiar con todas sus preguntas y ser tan sincero, abrirme tanto con las personas no se me daba bien, era mucho más simple mentir y fingir todo lo demás que derivaba de aquel primer sentimiento, pero ya no deseaba hacerlo más con Izaya-porque no me dijiste antes que trabajabas aquí?-hable de nuevo por lo bajo sin importarme la lluvia a pesar de poder coger una buena pulmonía debido a mi condición-y no me digas que era para darme una sorpresa pues sabes perfectamente que no me gustan, acaso querías reírte de mi?-suspiré con fuerza temiendo que esa fuera la respuesta correcta por lo que volví a incorporarme apoyando la cabeza contra la pared-eso sería lo más normal viniendo de ti…-lo dije en alto sin poder evitarlo pero desvía rápidamente el tema sin saber porque lo sacaba así de golpe, pero quería saberlo-esas chicas y el otro chico…-no sabía como preguntarlo-acaso te pusiste celoso? No pude evitar mirarte un momento cuando hablaba con ellos-comenté recordando su expresión tan poco agradable durante ese tiempo. La verdad no sabía porque perdía el tiempo preguntándole tantas cosas pues el no iba a responder a aquello y si lo hacía no tenía la certeza de que fuera verdad. Aquello realmente era un problema y casi parecía que lo había hecho para ponerle celoso. Acaso lo había hecho de manera inconsciente? No sabía que era más despreciables de las dos actitudes pero no creo que distaran mucho la una de la otra.
Suspiré con fuerza bajando el rostro un momento-ademas…-hice una pausa como si fuese a decir algo realmente importante-porque demonios llevas esas orejas de gato? No vi a nadie mas en el local así-mi mente ya mas tranquila ahora barajaba más posibilidades-a no ser que...-alcé mi mano para tocarlas un momento notando lo reales que parecían. Ese asombro se reflejó en mi cara, sobre todo cuando después toqué su cabello sin encontrar alguna goma que las conectara o una cinta. Acaso Izaya también era un gato? Podía ser eso posible. Porque me ocultaba tantas cosas?-porque no me lo dijiste antes?-de nuevo mi rostro era el de siempre, completamente serio con mis ojos clavados en los suyos intentando desentrañar todo lo que ocultaba. Cerré mis ojos unos momentos para volver a abrirlos de manera desafiante clavandolos en sus orbes-que mas cosas me ocultas? Acaso tengo que ir descubriendo todo esto por mi cuenta?-fue en ese momento cuando me di cuenta de que Izaya tampoco sabía nada de mi pasado y todo lo que había pasado desde que habíamos regresado a Inglaterra después de la visita a Japón cuando solo era un niño. Pero no podía comparar eso a lo que él me ocultaba en esos momentos.

Debía parar con aquello. Me estaba comportando como una novia celosa que no deja de acosar con preguntas o que supone que se ocultan hechos cuando no los hay, cosa que, siendo Izaya, siempre habría. Pero daba igual, yo no era quien para recriminarle que me dijera cosas cuando yo no había soltado prenda de la realidad-vamos-tomé su mano-te vas a resfriar, a los gatos no les gusta lo lluvia-dije de manera seca guiándole hacia el local de nuevo.
Una vez estuvimos en la puerta aun mantuve nuestras manos enlazadas-deberías seguir trabajando, yo volveré a casa y te llamo otro día…-la verdad es que no quería y eso fue motivo para no mirarle a los ojos-cuídate vale?-parecía mentira que lo estuviera diciendo yo.
Suspiré con fuerza y me volteé sin querer avanzar cuando de golpe reparé en una cosa-cierto-volví a mirarle girando mi cuerpo a la vez que rebuscaba en mis bolsillos poniéndome el anillo sin que el otro lo viera dentro de la tela-pensabas que lo había perdido?-pregunté a la vez que sacaba mi mano de dentro de mi chaqueta mirando la mano de él donde lo portaba-ya te dije que lo cuidaría-aquella linea recta que siempre adornaba mis labios por un segundo se curvó hacia arriba con una expresión feliz-acaso tenias la intención de que lo perdiera?-continué hablando sin querer irme intentando alargar aquel momento-o es que ahora me dirás sentimental por esto? Tu también lo llevas al fin y al cabo-me acerqué a él agradeciendo que en ese momento no hubiera más gente allí para vernos pues ahora podía ver su cara perfectamente a la luz de los focos de la entrada del local tomando otra vez su mano enredando mis dedos con los suyos haciendo que los dos anillos se rozasen-estabas preocupado por eso?-pregunté de manera seria, dejándome de bromas por unos segundos, sin apartar mi mirada de la contraria volviendo a dejar nuestros rostros muy cerca del otro dejando que mi frente se apoyara contra la de él haciendo que nuestras narices se rozaran.

Blame it all me.
Blame me all the night.


By sidhe For Source Code



~Gracias Izaya...bastardo~

¡WARNING!:

At first


Si, aquí si Izaya ¬¬ (?)


Hace falta que diga algo mas?... gracias Izaya...

Regalos:
















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Re: For ever, that sounds good, no? || PV Izaya |+18

Mensaje por Izaya Orihara el Vie Jun 17, 2016 6:45 am


La ansiedad por él me consumía lentamente y era inevitable el querer tocarle, nunca me quedaría satisfecho con lo poco que él me dio antes de salir y por lo mismo es que lo tomaría todo de él para hacerle entender que ya no había escapatoria. Bajé mi mano por su cuello y nuevamente toqué su pecho con lentitud, sintiendo como la humedad de su ropa era mayor debido a la lluvia, por lo mismo es que me junté lo mayor posible a él ya que ni siquiera el agua tenía mi permiso para tocarle. Rocé sus labios con los míos ya sin decir palabra alguna, cerré mis párpados dejándome sentir solamente la textura de su piel húmeda, quería tenerle y más nada interesaba en esos momentos. No supe quien inició el beso entre tanto jugueteo por parte de ambos, pero disfruté cada uno de los segundos en los cuales nos unimos, sus labios estaban fríos al igual que su cuerpo, su boca se movía hambrientamente y solo provocaba que fuese más intenso todo. Le abracé por la cintura y descendí solo una de mis manos a su cadera, le apegué contra el muro y mi propio cuerpo, no quería tener espacios con él ya que solo sentirle junto a mí era suficiente para desearle a un grado inimaginable.

Abrí mi mirar topándome con un rostro lloroso y no le dejé de besar, verle llorar me gustaba, era magnífico ver la debilidad y complejidad propia de un humano en él, solo para mí. Esos ojos, esas lágrimas me pertenecían junto a esos besos e incluso el temblor que percibí en su anatomía. Quería seguir, no deseaba parar ni siquiera para respirar, pero el menor tuvo que hacerlo apartando su rostro de mi cercanía. Jadeé bajo y le miré de reojo sin comprender el porqué de su llanto o de tal acción — Yo no digo tonterías, Lelouch — dije sumando una sonrisa a mi faz, una pequeña que desapareció en breve — Huiste del burdel... huíste de mí — murmuré tratando de que no se notase mi enfado, pero ante él era difícil contener mis emociones y esos cambios que el propio Lelouch me causaba sin siquiera notarlo. Reí al ser llamado idiota, no era la primera vez que me lo decían y podría jurar que él me lo había dicho ya más de veinte veces en tan solo este año, pero ¿Por qué si lo decía él era diferente?, tras esa noche en mi habitación, todo había cambiado y eso me molestaba.

— Solo quiero oírte decirlo, me gusta tu voz — murmuré en un tono infantil y pausado apoyando mi mejilla en la cabeza ajena al estar el menor aun sobre mi hombro —Además... sabes bien que soy curioso — Lelouch tenía razón, yo sabía las respuestas a lo que pregunté, casi en su totalidad y aun así no podía dejar de preguntar con tal de oírle. Quería oírlo de su propia boca, intuir, deducir, adivinar, aquello era nada comparado a escucharle decir lo que yo sabía ya y más en este tipo de temas que con él se habían vuelto comunes. Sentí la calidez de su abrazo, pero esta se fue perdiendo junto a la fuerza de su agarre, ante ello le apreté más contra mí al tener esa odiosa necesidad de tocarle. Iba a responder en contra a sus palabras, pero que me interrogase sobre nuestra 'alianza' me dejó algo confuso siendo una de las pocas veces en que mi faz exteriorizaba claramente lo que sentía en el interior.

— Deberíamos cambiarle el nombre... ¿no lo crees? — dije tras pensarlo unos momentos, yo estaba tan acostumbrado a verle como un juguete y luego a tenerle como aliado, aunque esa alianza a mí no me beneficiaba tanto como a él, por lo que básicamente seguía viéndolo como un entretenimiento ¿no? Le observé pausando nuevamente — ¿Deberíamos... — y mi pregunta quedó en el aire, yo entendía como en las relaciones humanas las cosas evolucionaban según el afecto o interés que hubiese, pero yo nunca fui ni quise ser como un humano. ¿Debía afectarme ese comportamiento? — ... ¿Ah? — respondí apenas ante su cambio de actitud, que hablase tanto luego de un periodo donde apenas si enunció vocablo me tomó por sorpresa. Lelouch me fastidiaba con ello, su actitud, lo que decía y el cómo lo decía. Quería callarlo, por momentos hasta me imaginaba acabando con él, pero al pensar sobre ello me di cuenta que ya no tenía aquella fantasía constante con él y su muerte. Algo estaba mal. Fruncí el entrecejo sin dejar de mirar su faz, las lágrimas que adornaron sus ojos se escondieron ente las gotas de lluvia, pero aun así en sus ojos había vestigios de lo que presencié antes y eso me seguía pareciendo encantador.

— Mis marionetas siempre acaban rotas...  — murmuré — Pero tú ya estabas así desde antes, por tanto, nunca fuiste mi marioneta — dije con seriedad, pero esa era una mentira ya que aun en esos momentos yo tenía la idea de que él lo era y lo sería hasta que dejase de respirar. No pude decir nada ante sus palabras, él tenía razón en lo que decía y aunque buscara minimizarlo o mentir, no serviría ya de nada. Sonreí apenas desviando mínimamente la mirada, pero al oírle hablar de pertenencias tuve que mirarle de nuevo y más por el agarre que el menor hizo, no tenía a donde más mirar que no fuese el intenso color de sus ojos. No creo recordar un momento tan único como lo sería ese, él lo dijo con claridad y me besó de tal manera en que simplemente callé y respondí lentamente a sus labios. Adentré mi lengua en su boca y le besé con ansias, con deseo y una lujuria desbordante que me instó a tocarle más. Su cintura, sus caderas e incluso metí mis manos bajo su ropa para sentir directamente esa piel paseándome por su vientre solo por tocar las cicatrices que tenía y que iba aprendiéndome de memoria con cada toque. No quería separarme de nuevo, no quería palabras, tampoco miradas, solo deseaba tocarle, besarle y hacerle sentir lo mismo que yo sentía cada vez que lo hacíamos.

Él se apartó dejándome con ansiedad, relamí mis labios y quise buscarle de nuevo, pero cobardemente Lelouch se ocultó de mi impidiéndome besarle de nuevo — Sabes que reírme de ti es mi deporte favorito  — usé aquel odioso tono animado, aquel que estaba seguro Lelouch detestaba — pero en esta ocasión no planee una sorpresa ni tampoco una burla  — traté de mantener ese tono, pero la seriedad se fue apoderando de mi casi sin contención — Supuse que estaría bien que lo supieras, después de todo además de mi residencia ¿Qué sabes tú de mí?  — sonreí traviesamente sabiendo perfectamente que mis peores secretos vivirían así, eternamente ocultos de él y por lo mismo es que quise mostrarle mi trabajo. Era el peor posible y quizás no me quedaba, pero ¿Acaso él podría saber sobre mis labores en el mercado negro? ¿Entendería que yo traficaba y no solo drogas? todo lo malo que se pudiese encontrar en alguien, probablemente yo lo tendría, por ello es que debía cuidar la información sobre mí mismo aun con Lelouch. — Lo lógico es aprender un poco más de la persona con quien llegas a hacer lo que nosotros hemos hecho, ¿no lo crees así, mi príncipe? — lo susurré casi con dulzura aprovechando la cercanía hacia su oído. Yo le dejaría conocerme siempre y cuando eso no me expusiera demasiado, así debía ser y comprendía que él era igual que yo en ese aspecto. Le conocía muy bien por ello mismo, pero lo que no esperé escuchar fue el tema que sacó abruptamente, dejándome sin palabras por unos segundos.

— ¿Celoso? — desvié la mirada tratando de pensar en cómo zafarme de ello, no creí que él lo hubiese notado entre tanto coqueteo y falsa amabilidad, inconscientemente le sostuve con mayor fuerza y simplemente respondí en un susurro a su interrogante — Dejaste que te tocaran demasiado — murmuré sin poder decirle concretamente un si o un no, ser abierto con ello era humillante porque efectivamente, verle con mis empleados tan juntos fue algo que me llenó de ira y solo porque debía mantener una apariencia es que no se creó un alboroto. Arrugué el entrecejo ante la molestia que significaba para mi recordar aquello, miré al menor casi con asco por haberle visto tan amoroso con otra persona que no fuese yo, porque si él me pertenecía no tenía motivos para andar así con alguien más. Entre mis pensamientos sobre ira y humillación, poca atención le presté y no fue hasta sentir su tacto en una de mis orejas que ladeé el rostro hacia esa mano por mero reflejo, ser tocado sin previo aviso en esa zona no era algo agradable aun siendo Lelouch. No obstante, se lo permití e incluso que tocara más, se notaba que las creía postizas y aunque las moví agachándolas en reiteradas ocasiones, el otro seguía toqueteando.

— ¿Debías saberlo acaso?  — mantuve el rostro ladeado forzando a que su mano me acariciara — ¿Habría cambiado algo tu trato hacia mí de conocer mi raza? — cerré mi mirada unos instantes — No creo que quieras saber todo lo que oculto — relamí mis labios lentamente y me incliné hacia delante de tal forma en que me rocé contra él nuevamente — Solo ten presente que jamás me hiciste una sola pregunta sobre mí, solamente preguntaste lo que te era necesario para tu misión — comenté tornándome algo frío — ¿Te molesta que tenga secretos? ¿O te molesta que por ser tú lo desconozcas?  — alcé una ceja y le lamí los labios — ¿Serás capaz de soportar el peso de lo que ignoras? — a mi mente llegó la imagen de su hermana, aquella pequeña y dulce joven que tras pasar un verdadero infierno acabó siendo mancillada al grado en que, seguramente, Lelouch enloquecería de saberlo.

— Tu curiosidad me gusta tanto... no tienes idea de cuánto  — dije casi en un gemido de excitación al pensar en la cara que pondría Lelouch al conocer todo lo que mantenía oculto de él, poco importaba mi pasado, de nada le serviría conocer lo que planeaba, pero lo que si le interesaría era todo lo que concernía con su pequeña y aparentemente inofensiva hermanita. Casi deseaba descuidarme para que lo supiera, lo más probable es que busque dañarme ¿Me odiaría? ¿Sería capaz? , daba por hecho que su vengativa y oscura alma me buscaría hasta acabarme. Lo anhelaba tanto, de solo pensarlo una sonrisa lasciva se apreciaba en mi boca y sin pensarlo más la ocultaba en un beso forzado hacia el menor. Le ataqué ansiosa y violentamente, sabía que él me aceptaría y si no lo hacía, le obligaría a que correspondiese como solo él sabía hacer, prendiendo en mí ese incesante deseo y calor.

Me aparté solo al notar esa impaciencia que sentía cada vez que estaba a su lado y me mantuve cerca solo un poco más, pero él se movió y me jaló sacándonos de la privacidad que el callejón nos ofreció por unos minutos. Me dejé llevar por él y reí bajo al escucharle, no respondí a sus palabras y solo caminé tratando de calmar esa ansiedad que seguía presente y solo aumentaba. — ¿No estás huyendo nuevamente?  — pregunté sin agregar nada más, yo no le dejaría ir aun si tenía que amarrarle para evitar que se alejara. Suficiente había tenido con esperar tanto para hablarle, tal parecía que él no entendía que el hecho de que yo le amase solo iba a ser un verdadero infierno para él. Mi amor nunca fue sano ¿cómo lo sería si parte de mi era la de un demonio?, cortarlo estaría bien, golpearlo o dejarle inconsciente en mi oficina, todo eso era válido si con ello le retenía. Ahora más que nunca me daba cuenta de ello, de lo verdaderamente obsesivo que puedo ser y ¿será que él es mínimamente consciente de ello? Casi choqué con el otro al detenerse Lelouch, le miré extrañado ya ignorando la molestia que la lluvia me causaba y al mirar como buscaba entre sus cosas no supe que estaba tramando, pero al ver su mano la sortija apreté más su mano durante unos segundos casi pensando que él habría notado que yo busqué ver ese anillo antes.

No creí volverme tan descuidado, odiaba eso.

Fácilmente podría responderle con un 'Yo siempre los uso', pero eso carecía de importancia ya que desde que le di uno de esos anillos el motivo por el que llevaba el mío había cambiado. Ni siquiera podría mentir sobre él porque usaba tal accesorio, ya que ni yo mismo recordaba ya el porqué. En esos instantes fui nuevamente guiado por él y no me resistí en lo absoluto, es más, me acerqué a él buscándole, queriendo no alejarme ya más de su cuerpo e incliné hacia el costado mi faz mientras me acercaba a sus labios para darle un corto beso — Seré sincero contigo... — susurré hacia sus labios, los cuales acaricié con los míos — Estaba por arrancarte el dedo si no te veía con él — sonreí y mordí suave sus labios, una, dos, tres veces e incluso más en un simple juego — Ven a mi oficina... te resfriarás — susurré confidentemente mientras desviaba mi rostro hacia su oreja — Y si no lo haces acabaré resfriado también — sonreí, pero aquello no era importante, no al pensar en que deseaba estar completamente a solas con él — Sube conmigo... si realmente quieres saber más de mi ¿Qué mejor sitio?  — le abracé restregándome lentamente contra él — No me fuerces a arrastrarte conmigo, ahora solo quiero estar contigo y supongo que conoces muy bien cuan caprichoso suelo ser  — mordí su oreja y jalé de esta algunas veces — Vamos...  — traté de controlarme en esa cercanía casi insana que compartíamos, pero ya no podía dejar las cosas así. Solo necesitaba mirarme, consentirme en al menos darme su compañía por las buenas, no tenía ganas en esos momentos de forzarle a permanecer conmigo, pero tenía bien claro que si no era por el conducto regular sería por el otro.

Le insté a caminar y sin soltar su mano le jalé de regreso al recinto, pero no me metí por la entrada principal, hacerlo sería exponerle a la atención pública y no permitiría que alguien más se fijara en él y buscase quitármelo esa noche. Me acerqué a la entrada del personal y la abrí tras pasar una tarjeta de seguridad, le hice entrar e ingresamos por aquel reducido espacio pudiendo pasar sin ser notados por nadie más que por la seguridad que yo mismo mantenía con cámaras en diferentes sectores. Me sentía agitado por alguna razón y peor fue cuando apresuré el paso teniendo como objetivo el ascensor a varios metros de nuestra ubicación. Apreté con fuerza su mano y corrí hacia esa zona con él a rastras de ser necesario, poco demoramos y presioné el botón para abrir las puertas y meterme con Lelouch a una nueva privacidad. Las puertas comenzaron a cerrarse y apenas si esperé a que lo hicieran completamente, me acerqué a él y le abracé atrayéndolo a mí, apoyándonos contra el espejo que cubría las paredes del ascensor y que por nuestras prendas se mojaron.

Me dirigí a su cuello para morderle con fuerza, le dejé una marca y subí hacia su oreja, pero me contuve de enunciar vocablo y simplemente mordí su lóbulo ya con mayor calma, pero mis manos prontamente rodearon su cintura acariciando su cuerpo con la misma fogosidad con la que he hecho en tantas ocasiones ya, deseando rasgarle para que comprenda cuanta era mi necesidad sobre su cuerpo, sobre él, pero mi boca fue dejándole en claro que si él no me daba lo que quería se lo arrancaría a pedazos. Mordí nuevamente con fuerza su cuello y subí tras ello para encontrarme con su rostro, le sonreí ladinamente y me relamí poco antes de besarle apoyándome contra él mientras mi mano buscó apretar el botón al piso final donde se encontraba mi oficina. En esos momentos pasó una y otra vez la idea de tomarle justamente en el ascensor, luego en el pasillo e incluso en mi propio despacho, sobre el escritorio, en el sillón, también en el suelo. Él me pertenecía y yo a él, pero ¿Será que todo acabará igual que siempre?, tenía esa duda en mente ya que las veces que hemos llegado al sexo siempre sucedía algo que arruinaba todo, si no era él era yo y eso me tenía pre-condicionado a que algo fallase. Era casi una regla para nuestros encuentros.

— Lelouch — jadeé su nombre y le besé lentamente tratando así de aminorar la intensidad que le había impregnado a cada una de mis acciones — Quédate conmigo esta noche... toda la noche — le dije en un tono bajo, aún agitado y con el notorio deseo que solamente él conseguía sacarme — Te contaré... algo que quieras saber de mí — debía tentarle de alguna manera ya que en cualquier momento él podría alejarse, huir, esa impresión me daba aún si el propio Lelouch negó tal cosa minutos atrás.

El sonido del elevador indicó que ya habíamos llegado al último piso, no era un edificio tan alto, pero me sorprendió la rapidez y al poca atención que le presté al movimiento del mismo. Volví a besarle y le empujé presionando apenas el botón para la apertura de puertas y aunque estas se abriesen solas, la desesperación que tenía era ya demasiada como para esperar unos breves segundos. Apoyé las manos en el pecho ajeno y le llevé hasta la pared contraria al ascensor. No tuvimos que caminar mucho porque el ancho del pasillo no superaba los dos metros, pero si me tomó algo desprevenido ya que la luz era mínima y solo se percibia un poco de luminosidad a través de la ventana situada al final de ese pasillo. Paseé mis manos por su pecho y abrí su chaqueta y luego me encargué de su camisa, quería sentir su piel, necesitaba dejar sobre aquella nívea zona marcas que no pudiese borrar con facilidad. Cada marca, cada moretón e incluso sus cicatrices me parecían hermosas y excitantes, le haría incluso más y de ello estaba bastante seguro.

Besé su cuello y bajé al esternón donde mordí, aún descendiendo, pero al tener trazado ya un camino me detuve ya que seguir en ese sector donde aún podrían molestarnos y, por sobre todo, vernos era algo que no permitiría. — Nadie más que yo puede ver o tocar tu piel... — susurré contra la misma y solo porque mi posesividad fue mayor a mi lujuria es que conseguí erguir mi cuerpo y jalarle de la propia camisa retrocediendo con él en dirección a mi despacho. Aquel se encontraba al final del pasillo y poco demoramos en caminar a tal sitio, fui capaz de notar mi impaciencia y poco me importó, ya no interesaba puesto que Lelouch podía verlo aún si tratase de ocultar esa verdad. Solo al llegar a la puerta es que aparté una de mis manos para abrir y entrar, le jalé de nuevo y cerré una vez él entró a la estancia. Cerré con seguro, no quería interrupción alguna ni siquiera del propio Lelouch buscando escape en el peor momento posible.

La habitación estaba a oscuras, solo contaba con una ventana situada en el techo que dejaba ver el cielo nocturno opacado por las nubes y la lluvia que seguía cayendo sin parar. Me desabotoné entonces la chaqueta ajustada que cubría mi torso y la arrojé al suelo despreocupadamente, ensuciar no me importaba, solo le deseaba a él y caminé lentamente, acechando a Lelouch con una calma tal que parecía que todo el desespero anterior fue mero teatro, pero no era así. Seguía igual, solo que al tenerle en mis dominios, ya no habría nada que él pudiera hacer para frenar lo que llegué incluso a fantasear. Sonreí y fui abriendo mi camisa con calma, esta estaba completamente empapada y pegada a mi piel — Mira como me dejaste — ya que para mi él era el culpable de ello — ¿Por qué no me ayudas con esto? Necesito tu calor... — susurré situándome finalmente frente a él, sin avanzar, quería verle también como yo me encontraba, no podía ser el único humillado ¿verdad?

Oficina:




¡Aquí están todo lo que me han regalado! Ya no cabe en mi spoiler.

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Re: For ever, that sounds good, no? || PV Izaya |+18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Dom Jun 19, 2016 4:38 am


For ever
Thats sound good no?



Me sacaba de mis casillas que tuviera respuesta para todo e incluso después de que yo contestara sus preguntas el siempre les diera la vuelta y las tomara solo como a él le convenía. Aquella relación o lo que fuera esa detestable unión parecía unicamente unidireccional donde un rey negro hacia su soliloquio mientras que el rey blanco intentaba defenderse de él acabando por caer inevitablemente en la oscuridad empapada de sangre.

Como siempre Izaya respondía a is preguntas con otras que generaban más incertidumbre en mi. Cambiarle de nombre a lo que eramos? No pensaba que fuera de esos que dice tener pareja pero dejé pasar por un momento guardándolo en mi mente para más adelante, pues justo delante de la puerta del local no quería discutir esas cosas que solo eran nuestras.
Pero lo me hizo reír fue cuando habló de las marionetas. Aunque dijera aquello sabía perfectamente que solo por ser un humano estaba en desventaja con respecto a él y siempre, fuera un demonio, un vampiro o un humano, sería su marioneta, pues nunca me dejaría escapar de su órbita.
Al estar tan pegado a él mis ojos se cerraron por unos momentos dejando mi cuerpo a merced de él sin importar lo que me hiciera pues la calidez de Izaya me atrapaba de una forma que no deseaba dejándome por completo desprotegido, mientras continuaba escuchando todas aquellas palabras que pronunciaba solo para mi sacándome de vez en cuando una pequeña sonrisa a pesar de mi impecable seriedad.
No obstante cuando preguntó que era lo que sabía de él mi rostro se volvió completamente serio, pues tenía toda la razón. No sabía absolutamente nada de él, ni si quiera cuando eramos niños había aprendido nada de su pasado, él sabía mucho más de mi que yo de él, y aun así en todo aquel tiempo que habíamos estado juntos, nunca le había preguntado nada sobre él, pero es que acaso iba a decirme la verdad?
-Eres un mentiroso-fue lo único que dije antes de salir del callejón con miles de preguntas sin contestar.

Aquella noche le sentía mas ansioso de lo normal y no entendía el porque. Acaso sería por su aspecto de gato? Acaricié sus cabellos junto esas orejas que ahora ya sabia que eran reales mirándole fijamente a los ojos-ya sabes que igual que tu quiero saberlo todo-dije por lo bajo cerca de sus labios correspondiendo a sus besos efímeros y cortos a pesar de toda la ansiedad que podía notar en él por la forma de agarrarme y mirarme-aunque no cambiara nada, quiero saberlo-contesté a sus preguntas sin dar tampoco una respuesta clara a lo que él realmente quería saber. No me molestaba que tuviera secretos, pues yo mismo los tenia, pero quería que solo a mi me dejara conocerlos-quiero saber todo aunque sea una dolorosa verdad-volví a recalcar sin dejar de acariciar su cabello y sus orejas-quiero saberlo todo como tu-volví a recalcar sin preocuparme por el resfriado que podrías pillar si continuábamos allí bajo la lluvia pues a su lado estaba bien. La misma muerte podía venir a por nosotros y estaría bien a su lado, por romántico que sonara aquello
Acaricié con mi dedo sus labios sin soltar su mano escuchando como casi me obligaba a subir con él a su oficina-te has vuelto muy posesivo Izaya-susurré para besarle de nuevo sintiendo como él se restregaba contra mi y comenzaba a morderme sin que me quejara de nada-vamos-repetí por lo bajo sin poder negarme. Pues aunque aquello pareciera un juego no lo era en absoluto, ya no estábamos en aquella etapa. El juego hacía tiempo que había acabado y aunque Izaya bromeara en ocasiones y yo me mostrara reacio al final los dos acabamos cediendo a los deseos del otro.

Entramos por la puerta de atrás y después de pasar por unos pasillos llegamos al ascensor donde Izaya casi me arrojó atacándome sin perder un segundo haciendo que suspirara con fuerza. Primero fue mi cuello, después mi oreja y de nuevo otra vez mi cuello acabando en mis labios mientras que sus manos no dejaban de acariciar mi frio cuerpo empapado por la lluvia. Correspondí a aquel intenso beso pasando mis brazos tras su cuello llegando incluso a enredar mis dedos en su oscuro cabello no queriendo que se separara de mi bajo ningún concepto, pues aunque no lo hubiese mostrado tan abiertamente como él, yo solo había ido allí por una razón. Solo quería estar con él, solo nosotros dos sin que nadie más nos interrumpiera. Me daba igual lo que hiciéramos, pero solo necesitaba estar con él, dejando que continuara arrastrándome hacia aquella oscuridad tan insana.

Cuando se separó el ascensor ya estaba en marcha y mi rostro completamente sonrojado por el frio de la calle, pues aun no entraba en calor, y la falta de aire por aquel beso que parecía absorberme por completo-crees que eso servirá para hacerme quedar toda la noche?-pregunté sin querer ponérselo tan fácil-tendrás que contármelo todo…-suspiré con fuerza cerca de sus labios besandole una última vez antes de que las puertas del ascensor se abrieran indicando que ya nos encontrábamos en el último piso. Pero antes de salir recibí otro beso del mayor a la vez que era llevado contra la pared del pasillo dejándome hacer por completo pues el moreno parecía querer llegar a su despacho pero no lograba controlar sus ansias acabando por abrir mi chaqueta, incluso mi camisa allí mismo-Izaya…-intenté hablar siendo callado cuando de nuevo besó mi piel haciendo que suspirará con fuerza sin poder resistirme al calor que dejaba por mi cuerpo hasta que cesó su avance por esta volviendo a llevarme no muy lejos de allí.
Quería hablarle, quería preguntarle, pero Izaya parecía cas hasta enfermo por tenerme y solo yo podía calmar aquella enfermedad que le estaba consumiendo en aquellos momentos por lo que debía de mantener mi conversación casi al mínimo, pues eso solo le privaría de mis labios. Era realmente problemático, no estaba seguro de hacer nada, pues si permanecía callado tal vez también se molestaría por no darle conversación y parecer que solo me dejaría hacer a placer. No, solo tenía que ser yo. Como siempre. No sabía porque me ponía tan nervioso.

Entramos en el despacho y de nuevo pude notar las manos de Izaya aferrándome con fuerza sin dejarme ir, pareciendo que era el juguete de un niño caprichoso, pues incluso había oído con claridad como cerraba con pestillo la puerta sin dejarme oportunidad de escapar.
Pero en ese momento parecía mas calmo dejándome ver el lujoso despacho y las vistas del cielo estrellado por la ventana en el techo, pero aquello poco me importaba al tener a semejante bestia delante de mi.
Pude ver su piel blanca como la mía totalmente expuesta sin imperfecciones a diferencia de la mía-fuiste tu el que saliste tras de mi-desde luego no iba a dejar que me cargara a mi con toda la culpa-no intentes hacerme sentir culpable-susurré por lo bajo acercándome a su rostro apra besarle lentamente a la vez que le quitaba la camisa tomándome todo el tiempo del mundo pues a diferencia de él y su impaciencia o sus arrebatos, yo era frio y calculador aunque a veces me dejara llevar por las pasiones, pero si yo también cedía a sus provocaciones aquella noche estallaríamos en llamas.
Acaricié sus orejas de nuevo-vas a seguir igual de posesivo toda la noche? No crees que eso será demasiado para un simple humano? O es que ahora que caí en tus redes has decidido acabar conmigo de una vez por todas?-bajé mis labios hacia su cuello besándolo con cuidado a diferencia de él.
Me separé un poco de él y acabé por quitarme la chaqueta y la camisa quedando los dos en igualdad de condiciones. Pasé mis dedos por su piel con delicadeza-no tienes ni una sola marca-dije por lo bajo sin preocuparme especialmente por eso, aunque la verdad era que aquella tarde en el cementerio no e había fijado especialmente en él y mucho menos la noche del casino debido a las penosas condiciones en las que me encontraba-como te puede gustar entonces un cuerpo lleno de ellas? Acaso eso es lo hermoso de ser humano? De ser yo?-pregunté sin dejar de acariciar su piel para despues pasar mis brazos de nuevo tras su cuello sin perder de vista sus ojos ladeando ligeramente mi rostro-Izaya-le llamé por lo bajo besandole lentamente-de verdad no soy un juguete?-pregunté queriendo que fuera sincero-si mientes lo sabré-le remarqué antes de que diera una respuesta atrayendole contra mi cuerpo mientras avanzaba hacia el sofá de espaldas-eres demasiado posesivo y aun así nunca quieres reconocer la verdad-ni si quiera pude reírme pues a aquellas alturas aunque entendía todo lo que quería decir sus bromas y mentiras yo también quería la verdad-no eres el único que quiere conocerla, sabes?-acaricié sus cabellos sin dejar de andar hacia atrás-tendrías que comprender lo frágil que es ser un humano como yo-entré un poco en su juego.

Volví a besar su cuello para después lamerlo quedándome allí un poco dejando que el silencio invadiera la habitación acabando con mi paciencia y la de él-estabas celoso, lo has demostrado de tantas maneras hoy que es imposible que me mientas mas igual que con otras cosas-acaricié sus orejas de gato con cuidado-además, como quieres que pregunté por algo que desconozco? No es justo que digas eso, acaso tu podrías saber que yo soy un vampiro si no te lo cuento?-dije lo primero que se me vino a la mente a la vez que mordía su cuello con algo de fuerza dejándole una pequeña marca que rápidamente desapareció-no podrías saberlo hasta que yo por mi propio pie lo diga, pues tu sabes que soy humano-dije ese tema por zanjado llegando hasta el sofá.
Roté nuestros cuerpos haciendo que Izaya quedara de espaldas al mueble, puse mis manos sobre sus hombros e hice que se sentara sin dejar de mirarle, pues el interrogatorio aun no terminaba. Me acerqué de él poniéndome sobre él de tal forma que su cuerpo rozando contra el mio se iba tumbando en el sofá de cuero negro-como quieres llamarlo?-pregunté cambiando por completo de tema sin importarme si lo pillaba desprevenido-antes dijiste que teníamos que cambiarlo de nombre…-susurré rozando sus labios mientras que subía mi rodilla colocandola entre sus piernas a la vez que apoyaba mis codos a cada lado de su rostro a la vez que mis manos acariciaban su pelo sin dejar de darle mimos siendo completamente opuesto a su salvajismo de antes-el príncipe y el gato-demonio?-dije en broma pues quería que él lo dijera-tal vez, el humano y el mentiroso?-negué-sabes? Sería mas fácil si fueras un sapo o una rana, tal vez si te besara te convertirías en príncipe y el cuento estaría bien-continué hablando de aquella manera bastante infantil y bromista para ser yo quien hablaba, pero después me puse serio-de verdad, vas a decirme que somos?-susurré por lo bajo volviendo a besar sus labios lentamente sin apartarme de él queriendo prolongarlo hasta que nuestros pulmones quemaran.

Poco a poco volví a separarme de él tomándole de la mano, volviendo a enredar nuestras falanges donde portábamos los anillos-ven-tiré de él suavemente para que se incorporara otra vez y me siguiera hacia la chimenea que el tenia en aquel gran despacho.
Solté por un segundo su mano y pulsé un botón para encender aquella chimenea moderna que no tardó mucho en prender y comenzar a elevar la temperatura de la habitación, junto la de nuestros cuerpos empapados. Una vez estuvo listo volví con Izaya besando sus labios a la vez que lo pegaba a mi para acabar sentados sobre la cálida alfombra del despacho dejándolo a él justo en frente del fuego y yo detrás abrazándole por la espalda contra mi . Casi parecía yo el anfitrión de aquel lugar disponiéndolo todo como quería.
Poco a poco la hoguera fue tomando forma haciendo que el calor llegara hasta nuestros cuerpos semidesnudos -mejor?-susurré sobre su oído besando su cuello-estas mas tranquilo?-pregunté por lo bajo volviendo a acariciar sus orejas que ya estaban mas secas al igual que su pelo mientras que uno de mis brazos le mantenía pegado a mi sujetándole por su torso-tienes toda la noche para estar conmigo-continué besando su piel, pasando de su cuello a su hombro-no podrías calmarte un poco?-pregunté a la vez que acariciaba su vientre-ya te dije que no pensaba huir-suspiré con fuerza-incluso aunque no me hubieras encerrado aquí, no huiría…-tomé su rostro con una de mis manos haciendo que me mirara y le besé lentamente sin querer soltarle a la vez que poco a poco cambiaba de posiciones atrayendole contra mi cambiando de posiciones dejando que esta vez me tuviera como quería haciendo que mi cuerpo reposara sobre la alfombra y e quedara sobre mi sin dejar de besarle-entonces…-volví a repartir besos por su húmeda piel que aun estaba secándose cerca del fuego-vas a contarme todo lo que no se?-volví a empezar por su cuello con los besos para después continuar con su pecho bajando cada vez mas pero sin querer separarme en exceso de su rostro.

Quería que me contara la verdad, que me dijera todo lo que sabia, lo que no sabía, lo que quería, lo que no quería, lo que deseaba, lo que odiaba, lo que me ocultaba, lo que no, quería saberlo todo y aunque fuera rápido y precipitado teníamos toda la noche para descubrirlo todo entre besos, caricias y sexo.
-Izaya-volví a llamarle por lo bajo-tienes miedo a que descubra la verdad?-pregunté volviendo a su rostro para besarle-piensas que te odiaré por eso? Piensas que me perderás?-hice miles de preguntas que fácilmente se podían responder con una sola, con la verdad-tienes miedo?-volví a preguntar intentando descifrar la verdad tras sus ojos queriendo saber todo lo que allí se guardaba.
No quería mas mentiras en mi vida, pues me había pasado mas de la mitad de mi vida buscando por aquella verdad que aun no había llegado y estaba cansado de aquello. Deseaba que por una vez alguien fuese sincero conmigo y se abriera a mi igual que yo lo haría, pudiendo llegar a confiar ciegamente en él-Izaya-le llamé otra vez-solo la verdad-volví a pedir aunque sabía que no sería tan fácil. O tal vez si?
Besé su rostro por todos los recovecos visibles y los más escondidos para acabar en sus labios-ya sabes que soy tu príncipe-agregué volviendo a besar lentamente fundiendome con él.

Esta bien que me llegue a gustar mucho una persona?
Esta bien confiar tanto en una persona?


By sidhe For Source Code



~Gracias Izaya...bastardo~

¡WARNING!:

At first


Si, aquí si Izaya ¬¬ (?)


Hace falta que diga algo mas?... gracias Izaya...

Regalos:
















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Re: For ever, that sounds good, no? || PV Izaya |+18

Mensaje por Izaya Orihara el Jue Jun 30, 2016 2:41 pm


No podía dejar de pensar en las cosas que deseaba saber de él, así mismo, meditaba pacientemente todas las cosas que si sabía de Lelouch y que él desconocía sobre sí mismo. Aquello me llenaba de un sentimiento energizante, uno que me incitaba poco a poco a revelarle la verdad para así deslumbrarme con sus reacciones. Cierto era que aquel humano conseguía sacarme de quicio ante su taciturnidad, pero aprendí como cambiar eso a mi favor, actualmente era más sencillo el ver cambios y escucharle. El problema es que, para acceder a él, tuve que pagar con la misma moneda y eso me asqueaba. Si lo veía de un modo más frío el trueque era solamente información a cambio de información y eso me consolaba de cierta manera. De todo lo que dijo reparé en algo que me causó verdadera gracia y es que, si él supiera la verdad, no me habría dicho semejante frase. 'Quiero saber todo aunque sea una dolorosa verdad' dijo él como si fuese algo casual, como si supiera ya que le ocultaba secretos demasiado complicados que, podrían o no, involucrarle. Me pregunté unos momentos ¿Intuirá alguna cosa? ¿Será que le he dado a entender algo 'errado' y por ello actúa de esa manera? y cualquiera fuese la respuesta a esas dos preguntas sería desagradable para mí. Conocimiento, instinto, aquello era algo que me apasionaba y aborrecía en él, siendo una curiosa mezcla de sentimientos, pero solo él conseguía provocarme de esa forma.

Lelouch insistía en conocer sobre mí, sobre lo que seguía escondiéldone y no demostré la molestia que su incesante interés me causaba, pudiendo mantener esa hambre que solo fue en aumento, solo por él. Estuve seguro que si ignoraba tales peticiones él se iría de mi lado, estaba claro que tanto Lelouch como yo, no podíamos quedarnos sin disipar cualquier ignorancia con respecto a lo que nos llamaba la atención. Los besos y caricias mantuvieron solamente el sonido de la lluvia como protagonista, impactando con fuerza en la ventana del pasillo y la misma que se situaba en mi despacho. Tenerlo allí significaba una pequeña victoria en aquella competencia que jamás inició, puesto que estuvo perdida desde el comienzo y ninguno de nosotros pudo darse cuenta, creyendo que esta persistía. No vacilé entonces en mis acciones, pero si me tomé algo más de tiempo, saboreando la espera que forcé tras tanta prisa que tuve momentos antes. Resultaba extraño lo caótico de mi pensar en esos instantes, si él pudiese adentrarse en mi mente solo con el afán de entender lo que sentía ¿Qué diría? ¿Tendría miedo de la obsesión que me generó?

— ¿Entonces la culpa es mía? — dije luego de su réplica, poco improtaba quien tuviese la culpa, el problema era tomar la responsabilidad y yo estaba más que gustoso en aceptarla aún si Lelouch lo ignorase. Apenas le tuve cerca saboreé sus labios que se unieron a los míos, besándonos con intensidad, una casi necesitada por mi parte, pero moderada por la ajena. Permití que terminase lo que inicié con mi camisa, sintiendo un frío incómodo al estar mojado pese a no haber permanecido excesivamente bajo la lluvia. Bajé una de mis orejas al sentir su caricia, ladeé incluso el rostro y reí ante sus palabras — Me perteneces — susurré dando por finalizado todo análisis posible a mi posesividad, no había mayor explicación a lo que dije. En cuanto a lo segundo que mencionó, solo dejé la idea reposar en mis pensamientos, nunca la descartaría, después de todo no es difícil asesinar a un humano aún con el intelecto de Lelouch.

Cuando pude apreciar nuevamente su torso completamente desnudo, vi las cicatrices más notorias de su cuerpo, ubicadas en el vientre e instintivamente dirigí la zurda para repasar el trazado de estas. Él me tocó, pero a diferencia de mi, no fue capaz de encontrar por cuenta propia marca en mi piel. Ciertamente debido a mi raza resultaba difícil el dañarme permanentemente, pero exisía una única marca en mi anatomía que no se borraría jamás. Dirigí su mano con la diestra para que siguiera tocando, sin decirle nada con respecto a sus cicatrices o a la que yo tenía ( referencia ), pero él apartó sus manos y me abrazó antes de que terminase el recorrido hacia mi cadera — Si me importasen tus cicatrices no seguirías vivo, Lelouch — susurré rodeando su cintura, abrazándole con fuerza hacia mi cuerpo, ignorando por algunos momentos los planes que tuve antes — Entre más roto estés... — murmuré mirando sus ojos, buscando sus labios, perdiendo el final de la oración debido al nuevo beso que nos dimos. Peligrosamente me acostumbraba más y más a tocarle, a probarle y tenerle con aquella intimidad.

— Si sabes que te mentiré ¿Es necesario que responda?  — dejé salir una suave risa evadiendo nuevamente el responder con propiedad, a mi no me interesaba ser sincero, la honestidad y yo jamás nos llevamos bien y dudo que en alguna ocasión cambie. Lelouch en ello era como yo, cada quien con sus motivos, pero lamentablemente quien no podía con las mentiras parecía ser él y no yo. Le sonreí tras un sutil beso, no porque me fascinara tal contacto, sino que en mi mente persistía la idea de saber si él soportaría la realidad. Estaba emocionado, terriblemente emocionado por ello. Acaricié su espalda elevando mis manos, tocando la curva de su espalda, bajando luego por su columna con una lentitud tediosa inclusive y me dejé llevar por él pesumiendo lo del sofá — ¿Ahora me vienes con tu fragilidad? — enarqué una ceja denotando intriga — Ambos sabemos que lo eres, pero que tu lo digas, es realmente sospechoso Lelouch — musité casi burlándome de esas palabras.

Incliné la cabeza hacia un costado al sentirle en mi cuello, su boca se sentía más fría que mi propio cuerpo, pero ese cosquilleo sobre la piel era delicioso, deseé que siguiera con ello pero nuevamente las palabras e interrogantes surgían de su boca — Lelouch... — no terminé la frase ante el tacto sobre mis orejas, las cuales bajaron ligeramente ante la sensibilidad que portaban — Deja de decir que estaba celoso... — admitirlo era un martirio y por ello apenas si susurré tal queja, centrándome en lo último que le oí — Yo te preguntaría... '¿Estás seguro de ser un humano común y corriente?' — le sonreí luego, moviendo mi cabeza para evitar su contacto y en un breve momento hice desaparecer aquellas orejas, pero no oculté mi cola. Aquella extremidad se meció debido a las caricias del menor, me gustaba sentirle en el cuello sea mordiendo, besando o lamiendo — Deberías morder con más fuerza...  — susurré caprichoso — Así te podré sentir mejor — di una excusa bastante mala que, a su vez, era la verdadera.

Lelouch tomó el mando y en breve me dejó contra el cuero del sillón, atiné a sostenerle por la cintura dejando que él se acomodara conmigo debajo. Excitante me parecía tal actitud, dispuesta y controlando pacientemente lo que sucedía, casi parecía ser él quien siempre se mostraba calmado ante nuestros encuentros y eso era ridículo. Me acerqué a su boca para moderle, pero él fue más rápido al preguntarle tal cosa — ¿Ah? — no pude ocultar mi sorpresa, no creí que fuese a tratarlo durante esos momentos y no pude evitar el sentirme acorralado por solo esa pregunta y el como aquel me encerró contra su cuerpo imposibilitando cualquier espace aparente. Le escuché y me rocé insistentemente contra él, no solo mi boca con la de él, sino que nustros torsos e inluso las piernas al no poder estar más unidos — Si fuera el humano y el mentiroso, sería mejor llamarnos 'par de mentirosos'. No te vengas a hacer el honesto conmigo — quise reír y tuve que contener aquel deseo infame por burlarme — ¿Es importante definirlo? — la idea de ponerle nombre a nuestra relación me desagradaba, por mi estaria bien ser solo aliados, mas al pensar que Lelouch pudiese compartir su cuerpo y su tiempo con otra persona de la misma manea en que hacía conmigo me provocaba nauseas.

— Lelouch... — susurré un segundo antes de sentir sus labios, de percibir ese sabor y la calidez de su saliba, ya que entre tantos besos su boca se había vuelto más tibia y esa sensación me agradaba casi tanto que el frío de su boca entumecida por la lluvia — Se mi novio... — le miré fijamente y todo rastro de alegría, burla o sarcasm dejó mi voz y mi expresión — Seamos novios — mencioné con seriedad ya que enunciar algo así ante él, habiendo sucedido todo lo que ha pasado ya, no podía impregnarse de otro sentimiento que no fuera aquel ya dado. Amantes ya éramos, solo que sin nombre; cómplices desde hacía años y de una manera retorcida, hasta podrían llamarnos familia, pero ¿pareja? ¿novios? Nadie que me conociera y estuviese en su sano juicio se atrevería a pensar que yo llegaría a tener a alguien a quien llamarle de esa manera, ni siqueira yo lo creí posible. Me mostré algo inquieto, puesto que ni siquiera fue una pregunta, fue una clara imposición.

Apreté su mano al tenerla contra la mía y luego me dejé llevar por él, parecía que los papeles habían cambiado nuevamente y no me incomodó, estaba obteniendo lo que quería de él esa noche y aunque pareciera que solo buscaba acostarme con él -lo cual no era algo que descartaba- lo que primaría esa noche era poder pasarla a su lado. Nos levantamos y fuimos hacia la chimenea, aquella era eléctrica ya que yo no podía ni quería tener una 'regular' debido a mi natural incompatibilidad con el fuego y el msmo calor. Eso, obviamente, era algo que Lelouch ignoraba al nunca haber sido un tema a discutir. Eran varias las cosas que podían afectarme debido a mi hibridación, cosas que a otros demonios ni siquiera les harían cosquillas, pero conmigo las cosas eran algo más complejas. Le observé y me senté tal y como aquel designó, volviendo a enredarme contra él en un contacto lujurioso y más tibio debido a la calefacción. Las llamas que se mostraban parecían reales, el calor que despedían lo era, pero esas flamas de incesante movimiento eran una completa farsa, como muchas cosas en nuestra unión.

Apoyé mi espalda en el pecho ajeno, ladeé mi rostro ante sus caricias y besos, pero yo quería mucho más que eso y por ello me dirigí a sus labios, alzando una mano para guiar el rostro contrario hacia el mío sin siquiera responder sus palabras. Si tenía que elegir optaría siempre por el frío, era más seguro, me permitía mayor control de mi propio cuerpo y aunque la calidez de la habitación impidió que Lelouch temblara, no era algo que me gustaba sentir. — ¿Tan desesperado me veo que tienes que calmarme? — esa pregunta tenía una respuesta tan obvia que no le di espacio a responderla — No quiero estar calmado, no esta noche, no contigo — cerré mi mirada dejándome acariciar y besar, siendo ese toque gentil y lento, distaba excesivamente de mis acciones pasadas causándome una amplia sonrisa.

— De ser por mí... — abrí mis párpados para poder observarle con detenimiento — estarías atado al escritorio — mi voz fue lenta y suave, aquello era una posibilidad tan real que estaría a pasos de amarrarlo donde fuese mi deseo. Volteé mi cuerpo en lo que él me atrajo, mordí sus labios con fuerza en ciertos sectores e forcé su boca con mi lengua para adentrarme y rozar la ajena. Mordí su lengua también, besándole con la misma ansiedad que se notó en mi durante el ascenso o en el callejón mismo, lo deseaba completo, toda la noche. Apoyé las palmas a los costados de Lelouch una vez estuve sobre él contra la alfombra. Le miré desde mi posición y solo me separé de sus labios al escucharle hablar e insistir con lo que había dicho ya antes — Eres insistente con eso, Lelouch — reí contra su piel, pero como aquel descendió por mi cuello no pude volver a besarle. Acomodé entonces el cuerpo y separé sus piernas con una de las mías, posicionándome mejor para poder poseer de nuevo esa boca que solo preguntaba y preguntaba.

— Yo no te perderé, no lo permitiré — y en ello fui serio, enfático en el último trozo de la oración — Ya te he dicho hasta el cansancio, sea honesto o  te mienta, te ame u odie, me aborrezcas o me soportes; no importa la situación, nada cambiará el hecho de que eres mío — mencioné lentamente contra su boca, la separé con la punta de mi lengua e indagué en ella juguetonamente, sin demorar mucho en los besos que le siguieron solo porque él no dejaría de preguntar si no le respondía. Lelouch podía ser realmente irritante si se lo proponía, pero irritante o no, conseguía gradualmente lo que buscaba. Bajé a su cuello  y rocé apenas mis labios, pensé en lo que sería apropiado contarle, pero si yo seleccionaba lo pertinente seguiría existiendo un vacío, un espacio que carecería de sentido eventualmente.

— No entiendo tu afán por la verdad, por mi verdad al menos — me separé solo para mirar directamente a sus ojos — ¿Siquiera sabes que edad tengo? — le sonreí unos momentos, paseando mi mirada desde su rostro hacia el cuello y luego al pecho — No se si buscas conocerme por completo o si pretentes que revele cosas por las que cobro — y omití el decir sobre lo que yo le ocultaría a él por ser precisamente él, no podía usar mal las palabras o quedaría en evidencia con facilidad — Ya que insistes... odio el fuego — desvié la mirada hacia la chimenea — ¿Sabes el porqué de ello? — no aguardé mucho a que me respondiera y lo hice yo mismo — Puedo mostrarte si quieres lo que el fuego me provoca — y al decir eso le dejé y me levanté para ir hacia mi escritorio y hurgar en uno de los cajones — Para tu información soy un híbrido entre demonio y gato — aclaré por si las dudas — Y debido a ello, hay cosas que me afectan pese a mis genes — murmuré tomando un encendedor platinado — El fuego y el calor es algo que no tolero, pero no va en solamente ser intolerante o sentir dolor al quemarme — sonreí en lo que regresé a paso rápido hacia donde él se encontraba. Me arrodillé frente a él y con la diestra encendí una larga flama.

— Las heridas con fuego  — mencioné pasando la mano contraria por sobre la llama a una distancia corta, sintiendo el calor inmediatamente en la pequeña zona donde impactó. Bien podría haber puesto la mano sobre la chimenea, pero había algo más que buscaba con mis acciones. Todo tenía una justa razón, lo cual me llevó a acercarme mucho más a él con una ligera molestia en mi expresión — son algo que no sanan con facilidad, no como otros cortes o maguladuras que has visto desaparecer casi por arte de magia — el fuego siguió contra mi piel, marcándola, dejándome una sensación de dolor lenta y baja, pero constante — ¿Comprendes lo que esto significa? — enuncié denotando cierto dolor incluso en mi tono de habla y no solo porque aquello doliese, sino que, era mi debilidad y más detalle sobre ello resultaba innecesario. Acerqué el encendedor al cuerpo ajeno y lo cerré, apagando así la llama y tras eso empuñé la mano unos cortos segundos, para luego mostrarle la herida dejada y como esta persistía sin variar.

— Esto es algo que solo una persona ha podido comprobar — fui sincero con él de momento — Es quien me dejó la única cicatriz que recorre mi cuerpo  — y con la misma mano herida toqué el costado derecho de mi cadera, donde se sentía a pleno tacto la piel cicatrizada ante una quemadura del pasado — Puedo ser frágil también — reí al pensar en ello, llegando a sentirse cierto odio por asumir tal cosa — ¿No lo crees encantador? — quité mi mano de allí y con ella acaricié luego la mejilla de Lelouch — Si quieres que te cuente mis secretos debes entender una cosa, Lelouch — fijé mis rojizos orbes en los de él, sumiéndome en su índigo durante casi un minuto donde me deleité con nuestro silencio.

— No olvides nunca que mis acciones solo tienen un único propósito — dejé toda sonrisa y cariño que podría haberle mostrado — Aún siendo solamente mitad demonio, no esperes de mi piedad o bondad, sea con alguien cercano a nosotros o contigo mismo — llevé mi mano hacia sus cabellos, atrayéndole para poder besarle — Pese a ello estoy enamorado de ti — y con esas palabras nació una suave sonrisa en mi faz — pero aún amándote sigo siendo capaz de matarte y no por simple accidente — le besé retomando la pasión dejada atrás hace momentos — Creéme cuando te digo que me haría inmensamente feliz ser yo quien acabe contigo  — mi voz se escuchó lenta, llegando a salirse una palabra seguida de un pequeño gemido — pero eso me dejaría un vacío tan grande que ni siquiera la humanidad completa podría rellenarlo — y no busqué el volver a confesarme o hacerle entender la importancia, solamente me dejé llevar. Una vez comienzo a tratar ese tipo de temas, resulta curioso, pero suelo hablar más de la cuenta ante la excitación que todo me producía. — Aunque tu ya sabes bien como soy cuando me obsesiono con algo, piensa en ello y magnifícalo al tratarse de ti — besé su mejilla con suavidad, la misma que él había estado usando conmigo al estar controlado y calmado.

Hola, soy un spoiler sensual -?:
¡Feliz cumpleaños Lulu-chan!:
Ya que andas en tus cosas, preferí esperar a que estuvieses en línea, pero tuve la brillante idea de entregarte lo que tengo para tí mediante un post cumpleañero. -?-
Quizás sea cursi o parecido, pero déjame decirte que he llegado a quererte mucho en todo el tiempo que nos conocemos, de lo que hemos hablado y ente todo lo que nos hemos reído y manoseado virtualmente. Soy malo dedicando cosas, así que no me extenderé, pero si quiero desearte lo mejor para este día y los días que siguen, ojalá la pases muy bien y te consigas algunas suripantas con las cuales juguetear -ni que fuera despedida de solteros- o más perros a los cuales fotografiar. Se que son lo tuyo -wth-

Pues, eso.
¡Feliz cumpleaños!

Aquí te dejo un regalo, espero te guste y si no pues ¡te jodes! D:
Spoiler:

Código:
http://illiweb.com/fa/pbucket.gif

Código:
http://illiweb.com/fa/pbucket.gif

PD: No te jodes, sabes que siempre guardo los proyectos xD
Así que cualquier cambio me lo dices.

PD2: El ava está en veremos -?- No me convence del todo e-e, peeero la imagen me gusta, así que tu dirás~





¡Aquí están todo lo que me han regalado! Ya no cabe en mi spoiler.

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Re: For ever, that sounds good, no? || PV Izaya |+18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Lun Jul 25, 2016 2:34 am


For ever
Thats sound good no?



Que si la culpa era suya? Como podía preguntar eso? Claro que era su culpa. Sonreí de lado ampliamente divertido por aquello-si-dije en un tono de voz no muy alto, pero lo suficiente para que escuchara. Después suspiré con fuerza acostumbrado a que ella persistencia del demonio ante la pertenencia de mi persona por lo que solo sonreí levemente-y tu a mi…-dije en un susurro imperceptible, aunque estaba seguro que el lo había escuchado, pues al fin y al cabo su cuerpo no tenía las limitaciones de uno humano. Pero de todas formas aquello no tenia mucha más importancia pues al fin y al cabo eso ya lo sabíamos.

Los besos casi no nos dejaban hablar con propiedad, incluso Izaya que tan minucioso era dejaba frases inacabadas, aunque eso era propio de él. Pero las preguntas y respuestas eran incompletas por partes del demonio y eso estaba empezando a cansarme, aunque la verdad, por otra parte, eso lo hacia mas interesante. Pero que demonios significaba aquello? Miré los ojos del demonio, esos ojos rojos llenos de secretos, porque parecía que ambos estábamos pensando en lo mismo. Realmente aquello era demasiado para mi. Quería saber todo lo que esos ojos me ocultaban-que pasa cuanto mas roto este?-pregunté sin querer quedarme sin respuestas-te gusta mas de ese modo?-interrogué-eso suena cruel de tu parte, pero es algo que sin duda esperaría…-susurré contra sus labios completamente perdido por su sabor. Que me estaba haciendo aquel demonio? Ni si quiera podía saberlo, pero estaba seguro de que ninguno de los dos teníamos mucha idea de eso independientemente de nuestra raza.
Volví a asentir cerca de sus labios-si, es necesario-suspiré con fuerza sin poder evitarlo al notar como pasaba sus dedos por todos los huesos de mi espalda como si supiera todos mis puntos débiles, aunque estaba seguro que siendo él a aquellas alturas ya los sabia, a diferencia de mi que le desconocía por completo. No obstante no pude evitar reír con fuerza a lo que dijo sin contestar a aquello. Era increíble como odiandole y amándole por igual aun me hacia reír.

Mi boca bajó a su cuello deleitándose con el sabor de su piel mientras esperaba sus respuestas-lo estabas-no podía dejar de insistir con aquello sabiendo lo mucho que le molestaba, era divertido. Porque pensaba aquello? Desde cuando me había convertido en alguien así? Aquel pensamiento sin duda era digno de Izaya, no mio, acaso tanta influencia estaba teniendo él en mi? Probablemente. Solo había que ver las estadísticas del último mes. Todas las locuras que había hecho, todo lo que el otro había impulsado en mi, todos los errores cometidos, incluso acabar en la cárcel y matar a mi hermano. Lo sabia, él no tenia toda la culpa de eso y no quería hacerle cargar con ello, pues yo era responsable de mis pecados y los asumía con gusto teniendo en cuenta lo que eso significa: venganza. No iba a otorgarle aquel “privilegio” a él, pues yo realmente quería eso, quería la sangre de mi familia, hacerles sufrir como lo había hecho mi madre. Todos debían morir.

Pero sus palabras e incesantes preguntas no me dejaban descansar la mente ni un segundo haciendo que casi tuviera hablar antes de pensar lo que quería decir-no lo soy?-parecí sorprendido por eso a la vez que sentía como algo se removía en mi interior-mmg…-me quejé llevando la mano a mi cabeza separando de su cuello, sintiendo un fuerte pinchazo en la sien, pero logré recuperarme rápido-shh callate…-volví a besar sus labios de forma algo mas hambrienta que antes por un extraño casual para después morderle con fuerza el cuello tal y como demandaba. Porque demonios siempre acababa accediendo a lo que me pedía? Acaso era masoquista?
Permanecimos en aquel sofá mirándonos fijamente a los ojos mientras las cosas empezaban a tornarse serias, pero todo eso había sido por su culpa, por si quiera atreverse a sugerirlo momentos antes, no obstante la respuesta que hoy me dejó de piedra. Izaya estaba hablando en serio? Acaso el no era el que siempre se había negado a amar tan solo a una persona? A que venía entonces catalogarnos así? No podía creer que él lo estuviera proponiendo., pero se veía tan serio, casi no podía recordar la última vez que le había visto de ese modo, se suponía que tener que decir algo? Más parecía una orden o una afirmación-I-Izaya…-solo pude pronunciar su nombre que salió a trompicones de mis labios-esta bien…-solo pude decir eso volviendo a besarle esta vez lentamente apretando ligeramente su mano como el hacia con la mía.

No hacia falta decir mas que aquello por lo que acto seguido fuimos a la chimenea buscando calor que ya me lo proporcionaba el otro con sus palabras. Volví a reír por lo bajo por todo lo que dijo sin cesar con mis mimos hacia él y los besos-ahora que te gusta el bondage?-bromeé aunque estaba seguro que a Izaya no le molestaba nada de eso. Rápidamente cambiamos las posiciones quedando yo contra la cálida alfombra, la verdad es que se estaba mejor de ese modo, aunque ahora el moreno tuviera el control y después de lo dicho no estaba seguro de si eso me gustaba mucho. Ya me estaba imaginando atado con bridas o cadenas al escritorio ajeno con un antifaz, algo similar a un secuestro-lo soy-no quería dejar de hablar después de todas las dudas que me generaba con cada palabra que aportaba. Pero no quería dejar de hablar aunque la insistencia del mayor hacia que me dejara arrastrar por sus besos a los que no dudé en responder a la vez que separaba mis piernas dejándolas dobladas para que el pudiera acomodarse entre ellas mientras volvía a atacar su cuello algo ansioso.
Suspiré con fuerza cuando mencionó aquello-de nuevo con eso? Ya sabes que si…-no me costó decir después de todo lo que nos habíamos dicho en ese tiempo. Eramos el uno del otro por completo, antes y después de que Izaya hubiera propuesto ser novios, otro titulo mas para mi gran carrera, la verdad es que ser el novio de Izaya Orihara era toda una proeza digna de mención, quien lo creería?-y tu eres mio, no seas tan egoísta…-susurré por lo bajo abriendo mi boca al notar su lengua allí dejando que explorara mi cavidad suspirando ligeramente para después volver a acoplarme a sus besos aunque el ansia de preguntar y escuchar sus respuestas aun seguía en mi mente. Parecía mentira que en un momento como aquel quisiera hablar tanto-mmm…-jadeé por lo bajo al notar el contraste de sus labios con mi piel aun fría que poco a poco se calentaba por sus besos y el fuego.

El moreno se separo de mi cuello haciendo que le mirara fijamente-acaso tu no quieres saber también la de todo el mundo? Porque yo no querría saber la tuya?-ladeé ligeramente el rostro sorprendiéndome por eso pues ahora que lo mencionaba no tenía idea, es decir, sabía que Izaya tenía casi su misma edad, pero cuantos años tenia yo?
Cuando había despertado Myr existía, aquella isla flotante en la que me encontraba ahora, pero cuando había sido construida? No recordaba que nada de eso existiera cuando era pequeño. Era cierto que vivía en Inglaterra, pero desde luego que en Alemania no había tal isla y menos flotante. Tampoco el mundo estaba devastado en el pasado, entonces cuantos años tenían?-yo…-susurré por lo bajo totalmente perdido intentando recordar hasta que Izaya cambió de tema mencionando el fuego-lo odias?-aquello no tenía sentido-pero si eres demonio-dije antes de ver como se alejaba de mi haciendo que me incorporara quedándome sentado en el suelo.
Escuché todo en silencio, esta vez sin interrumpirle, a pesar de las dudas que me había generado su anterior pregunta sobre la edad en mi. Era aquello posible? Que el fuego le hiciera daño solo por ser mitad gato?
Izaya no tardó mucho en regresar a mi lado con el mechero encendiendo una llama ante nuestros ojos y puso la mano sobre esta haciendo que solo mirara aun callado, pues quería comprobar que aquello mencionado por él era cierto y no solo una tontería, aunque en verdad me preocupaba que se hiriera teniendo en cuenta que mi visión era la de un simple humano. Sin apartar mis ojos de su mano y la llama asentí-si-aclaré casi sin percatarme el dolor que sentía al estar tan metido en aquel “experimento”, a veces el conocimiento me cegaba y me volvía sumamente analítico obviando lo demás-que podrías morir, entre otras cosas…-susurré aun mirando aquello para luego ver el resultado. Su herida no curaba y eso ahora me estaba preocupando. Tomé su mano con cuidado-no debiste haber hecho eso, aunque probablemente si lo hubieras dicho no tu hubiese creído…-dije con voz queda para después sentir como acariciaba mi mejilla con su mano haciendo que cerrara los ojos.

Sonreí con fuerza al escuchar aquello-claro que lo se, aunque desde luego no me dirás que propósito es ese, no? O acaso el propósito por el que haces todo soy yo?-reí por lo bajo sin añadir algo mas para seguir escuchándole correspondiendo a todos sus besos intercalados en sus palabras, acabando por reír mas fuerte que antes dejando que besara también mi mejilla-lo se...y eso me asusta-bromeé un poco-pero creo que es tarde para echarme atrás o negar lo evidente-seguí hablando por lo bajo-pues de que serviría decir que no estoy enamorado?-suspiré con fuerza-y eso de que te gustaría matarme? Suena cruel después de haberme dicho, o mas bien obligado a ser tu novio-reí de nuevo por lo bajo besando sus labios con lentitud-aunque no puedo dejar que lo hagas hasta que cumpla mi venganza, luego supongo que estará bien-susurré por lo bajo-o es que acaso esperas pasar toda la eternidad conmigo transformándome en un demonio? O tal vez esperaras a que envejezca y luego matarme para llevarme antes de que la muerte lo haga? Incluso podría morir antes sin ser por tu mano, el camino de la venganza puede que acabe conmigo antes…-suspiré con fuerza-me pregunto que ocurrirá antes…-me quedé pensando un poco para después volverme a recostar en la alfombra atrayendo a Izaya conmigo volviendo a retomar sus labios cerrando los ojos hasta estar en la misma posición que hacia unos momentos.

Acaricié con cuidado su cabello-aun te duele la mano?-pregunté por lo bajo pues no podía dejar de pensar en eso. Bajé una de mis manos buscando la suya para poder enlazar nuestros dedos y luego subir nuestras manos para dejar un beso en aquella marca de fuego-no vuelvas a hacer eso-dije aunque se denotara preocupación en mi y por consiguiente me viera aun mas vulnerable ante Izaya, pero la verdad era que me molestaba que se hiciese daño. Si lo pensaba seriamente en verdad solo quería la felicidad de Izaya dijera lo que dijera sobre matarme o que él nunca podría mostrar piedad o bondad hacia mi a pesar de amarme-te amo-volví a susurrar sobre sus labios para después besarle con algo de necesidad sonrojandome ligeramente por decir aquellas palabras que aprecian haber salido solas de mi boca por los pensamientos que tenia sobre el mayor.
Pero de golpe la cabeza volvió a dolerme con fuerza haciendo que soltara su mano y su cabello apretándola con fuerza-tsk…-susurré con fuerza cerrando los ojos pero el dolor pasó rápidamente. Poco a poco quité mis manos de la cabeza y las puse en los hombros de Izaya haciendo que estas se deslizaran hasta ponerse tras su cuello acariciando su cuello apra volver a acercar mis labios a los suyos inmiscuyendo mi lengua en su boca con fiereza.
Nuestras lenguas se rozaban una otra vez haciéndome jadear por lo bajo de manera continua como si estuviera disfrutando de la mejor comida-mmm…-jadeé por lo bajo sin dejarle ir aferrándole con mas fuerza de lo normal contra mi a la vez que, por un momento, las venas de mi cuerpo pudieron verse negras por fracciones como si un liquido extraño se fuera expandiendo por mi cuerpo-Izaya…-jadeé con fuerza sin dejar aquel baile frenético de lenguas sintiendo como como la ajena sin querer rozaba mis colmillos que estaban más afilados de lo normal.

El aire se iba consumiendo por momentos pero parecía no necesitarlo, como si realmente no fuera humano. Mis labios desgastaban los ajenos sin querer dejarle ir aunque precisara de una tan solo una pequeña brizna de aire, pero al final tuve que soltarle al notar como casi agonizaba por este. Sonreí de lado de forma realmente extraña en mi mostrando aquellos inusuales colmillos-tampoco quiero que te ahogues…-reí por lo bajo abriendo mis ojos dejando ver aquel color negro liquido como el petroleo en mis ojos-que pasa? Has visto a un fantasma? O tal vez algo peor...-reí con fuerza para después volver a cerrar mis orbes a la vez que todo mi cuerpo se relajaba pareciendo que quedaba inconsciente pero no fue así, pues aquello tan solo duró unos segundos.
Volví a ver a Izaya algo mareado con mis ojos brillantes de un color violeta intenso como de costumbre-que...que pasó?-susurré por lo bajo mirándole realmente confundido-paso algo?-continué con aquel tono de voz suave algo atontado-yo...creo que me dormí…-susurré por lo bajo sin poder comprenderlo-perdona…-le besé con cuidado-prometo no volver a dormirme-dije algo serio a pesar de que me parecía raro aquel hecho pues había dormido hasta tarde, pero era mejor no darle vueltas-al fin y al cabo es tu noche no?-sonreí levemente regalandole solo a él aquellas mueca pero en su rostro había algo que decía que aquello no estaba del todo bien, podía notarlo-Izaya esta todo bien?-en ese momento pensé miles de posibilidades que tal vez le estuvieran afectando, pero la mas lógica fue su quemadura de antes, le estaría haciendo reacción? Si, era raro, pero tal vez eso también tenía consecuencias a largo plazo-Izaya…-volví a llamarle mirándole fijamente en espera de que reaccionara.

Que me estaba pasando? Me sentía realmente extraño por alguna razón. Estaba raro, la boca me sabia a metal, a algo raro que no notaba diferenciar, pero no quería darle importancia, solo quería pasar aquella noche con Izaya y disfrutar de su compañía pues llevaba una semana sin verle y le necesitaba.
Volví a besar sus labios acariciándole el cabello aun bajo el-solo tienes que prestarme atención a mi-me acerqué a su oído rozando mis labios allí-a mi…-repetí sin saber exactamente lo que me pasaba aun volviendo a apresar los labios de Izaya con los míos aferrándome con fuerza a su cuello a la vez que mis piernas se abrían y se flexionaban dejándole espacio mas cerca de mi cuerpo.

Le necesitaba en aquellos momentos. Todas las preguntas se habían borrado igual que en un disco duro cuando le das al botón de “reset”. No tenía más que decir, no tenía mas que hablar, todo en aquellos momentos caricia de importancia para mi y siguiendo los silenciosos consejos de Izaya cuando me besaba anteriormente para hacerme callar, continué besandole sin quererle escuchar pronunciar palabra alguna. Era mio y no le iba a dejar abrir la boca si no era para besarme. De nuevo algo oscuro dentro de mi se removió. Ese algo que solo deseaba más, esa oscuridad que me devoraba sin dejar nada a su paso, ese cáncer que me mataba sin que me diera cuenta.

Show me your teeth.


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~Gracias Izaya...bastardo~

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Si, aquí si Izaya ¬¬ (?)


Hace falta que diga algo mas?... gracias Izaya...

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Re: For ever, that sounds good, no? || PV Izaya |+18

Mensaje por Izaya Orihara el Mar Nov 15, 2016 7:01 am


Reí al escuchar a Lelouch llamarme mentiroso indirectamente tras quemarme con el encendedor, por eso mismo es que tenía que mostrarle la realidad, de lo contrario nada en el mundo le haría creer que algo tan común entre los demonios era algo tan letal para mi cuerpo. No importó el dolor de la quemadura, pero si me afectó durante unos momentos, ante lo cual traté de mantenerme derecho y evitar que la debilidad me recorriera por completo. Para cuando Lelouch aceptó 'mis sentimientos' correspondiendo muy  a su manera, le sonreí permaneciendo a escasa distancia, la suficiente como para sentir su aliento y percibir algo de calor, puesto que aún no lo recuperaba del todo. — Así que te he obligado, ¿Eh? Suena lindo si lo pones así, Lulu-chan — murmuré dándole un suave beso — No seas estúpido Lelouch, jamás esperaría a tu vejez para asesinarte, prefiero recordarte con tu atractivo actual ¿No te parece mejor? — preferí omitir más palabras al respecto — y si mueres antes, iré a buscarte al infierno solo para matarte nuevamente — mencioné con una dulzura totalmente hipócrita, pero normal en mi persona y más ante Lelocuh. Relamí mis labios con delicadeza momentos antes de darle un nuevo beso, uno calmado, uno que acompañó la nueva postura que adoptó Lelouch.

— No moriré por una quemadura así — susurré cuando él se interesó en la herida y luego me pidió que no lo repitiera, reí ante eso y cuando él besó mi herida — ¿Cuidarás de mi quemadura entonces? — ladeé el rostro mirando al otro, atento, entretenido por su reacción y por esa preocupación aparente por mi bienestar.  Sus palabras, aunque las esperaba, me sorprendieron, ya que a estas le siguió una expresión verdaderamente adorable y odiosa a su vez. Me gustaba su rubor, se notaba en su pálida piel y sus labios daban crédito a que lo dicho era cierto, eso o él seguía actuando aún ante mí, lo cual dudaba, mas nunca descartaría en su totalidad. Correspondí hambriento ese beso, desesperado tal vez, sin querer soltarle de ninguna manera, pero es Lelouch quien molesto por algún dolor se aparta de mi boca y de la cercanía impuesta por él. No alcancé a decir nada ya que él retomó los besos con gran entusiasmo, me sedujo con su boca y caí en un intercambio de besos exquisito, fascinándome cada vez más con su sabor y la manera en que conseguía excitarme solo de esa manera. Lo que no esperé es que aquello sucediera. Noté claramente como una red de líneas negras marcaron su piel, fue en un parpadeo, pero advertido al tener mi mirada fija siempre en él. Aquello me hizo recordar al episodio vivido en mi residencia, hacía semanas, cuando estuvo al borde de la muerte por un mero fallo. Algo estaba mal con él y ya no podía apartar mi vista de él.

Aquel beso se intensificó y más que desear el corresponder solo me dejé llevar por él, por su deseo, por aquella rara actitud que luego le dominó, ante la cual le observé sin sonreír como lo habría hecho antes. Había algo en él que por un lado se me hacía familiar y por otro me molestaba, Lelouch dejó de parecer humano y con ello su belleza se había esfumado ante mis ojos. Afilé mi mirada, no había necesidad de pensarlo demasiado, esos colmillos no le pertenecían, no de cuando yo le conocí y en un reflejo mi cola se hizo presente, misma que en cualquier momento utilizaría para atacarle ante la menor sensación de peligro. No dudaría, no con un ser que se parecía a Lelouch, al humano, pero que ya no parecía serlo más. Guardé silencio y miré sus ojos, negros, horribles, abominables. Segundos faltaron para que decidiera arrancarle uno de sus globos oculares, pero antes de dirigir la punta de mi cola a su ojo derecho, este cambió, volviendo aparentemente a ser lo que se suponía debía ser. Mi amado y lindo Lelouch.

Le escuché sin responderle, estaba enojado con él, necesitaba saber en qué mierda se había metido como para acabar de esa forma y ya no dilataría más el asunto, debía saberlo esa noche. Llevé la zurda hacia su pecho y le acaricié manteniendo mi expresión serena, sin responder al mediocre beso que me dio, continué subiendo mi mano hasta posarla sobre su cuello donde camuflé una caricia con un cambio de postura. Sería sencillo ahorcarle y ver qué sucedería, si fallecía solo con ello estaría claro que seguía siendo humano; caso contrario, se ganaría mi profundo odio. Acaricié con el pulgar su piel, acercándome a él con la intención de besarle, quizás, pero él insistía en hablar haciéndome ver que no tenía idea de nada. Ignoraba si sería real o si buscaba jugar conmigo de la peor manera posible, puesto que si algo detestaba era desconocer algo, así que Lelouch por una parte estaba interesándome a la par que me perdía a cada momento. Me acerqué más a él cuando abrió las piernas y rocé mi entrepierna con la ajena, quería sentirle, deseaba excitarle aún si por dentro necesitaba abrirle por completo para saber que tanto había cambiado. Permitiría que el deseo se mostrase, pero solo eso, mi Lelouch no era el que yo conocí y eso me disgustaba cada vez más, así que, si no actuaba más rápido, probablemente acabaría por matarle. Mordí sus labios ante la insistencia contraria por apresarme en besos interminables, mordí con fuerza, le provocaría dolor y placer, pero más que nada dolor solo para mi deleite. Lamí sus labios con lentitud solo por no querer seguir su ritmo, así que invertimos los papeles, el voraz ya no era yo, sino él, mi mente se había aclarado, así como el deseo por poseerle.

— Te has vuelto sumamente egoísta — jadeé contra sus labios, apartándome abruptamente de ellos — Quisiera jugar un poco~ —  sonreí y le tomé las manos para alzarlas sobre su cabeza, volví a besarle para distraerle lo suficiente en lo que mis manos acariciaron sus muñecas y bajaron más, rápidamente las aparté y cree dos navajas utilizando mi poder de oscuridad, para luego clavarlas en las palmas de él, dejándole firme contra el suelo sin siquiera importarme el daño que podría causar. Le observé serio y le besé, quería oírle, necesitaba saber que le dolía, así como necesitaba ver si se atrevería a sacarlas con las consecuencias que eso traería — Lulu-chan, veamos cuanto puedes soportar ¿Si?, seré gentil — bajé mi rostro para recorrer su piel, besando, mordiendo, marcando cada zona que toqué, especialmente al rozar uno de sus pezones. Mis manos se centraron en acariciar su cuerpo, bajando ambas manos a los muslos de él, subiendo hasta tomar el borde de su pantalón y bajarlo lo más que pude, le necesitaba expuesto, así que no demoré en quitárselo junto al calzado, dejándole solamente con la ropa interior, la cual al igual que sus otras ropas estaba húmeda, pero esa humedad era compartida por algo más. Al verle tan vulnerable sonreí y me mantuve erguido entre sus piernas, dejando mis rodillas muy cerca de sus glúteos, así que separé sus piernas con brusquedad y me dejé caer apoyando las palmas a los costados de su cuerpo.

— Te amo tanto Lelouch — susurré mostrándome excitado ante él — Así que acepta todo de mí — incliné mi rostro hacia un costado, recorriendo su rostro y cuerpo con mi mirada hasta posarla en la prenda interior que restaba — Te daré lo que quieres, así que… — le quité tal prenda para exponer su miembro y a diferencia de otras oportunidades, no lo tocaría, no le prepararía, así que con total calma quité el cinturón que rodeaba el pantalón, lo desabotoné y bajé el cierre del mismo, no me lo quité, no era necesario y moví mi pelvis contra él para que supiese con su propio cuerpo cuan ansioso me encontraba. Notoria era mi erección y cuando rocé su miembro con el mío, supe que no me detendría hasta quedar satisfecho, él me lo debía desde la última vez y esta noche no habría nada que me detuviera. Nada.

Sostuve la base de mi pene con la diestra y le dirigí al ano contrario, rocé el glande y me masturbé al mismo tiempo, pero aquello solo duró poco tiempo, ya que apenas sentí cierta humedad en el extremo le esparcí lo pertinente antes de empujar con fuerza e ir penetrándole sin mayor dilación. Él me pertenecía, así como yo a él y haría que se arrepintiese de amarme, hasta que se cansara, hasta que consiguiera su odio y mucho más ahora que sabía que él tenía algo mal. Algo que no me gustaba puesto que le alejaba de mi amada humanidad. Empujé más ayudándome de mi mano derecha, la izquierda le mantuvo una pierna separada para facilitarme la tarea y cuando sentí que podía entrar bien, le solté solo para afirmarme de sus mulsos y, con una sonrisa entretenida en mi rostro, penetrarle por completo.


¡Aquí están todo lo que me han regalado! Ya no cabe en mi spoiler.

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Re: For ever, that sounds good, no? || PV Izaya |+18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Miér Dic 14, 2016 10:43 pm


For ever
Thats sound good no?



Asentí con cuidado sin dejar de mirar aquella mano quemada. Definitivamente me había vuelto un estúpido. Porque hacia todo eso? Desde cuando Izaya se había preocupado lo mas mínimo por mi? Si incluso me había apuñalado hacia años, aunque cuando me habían apuñalado en el casino se había tomado la molestia en llamar a un medico para que me atendiera. Suspiré con fuerza cerrando los ojos un momento. Lo que habría pagado por ver aquella preocupación. Parecía que para que se preocupara debía estar siempre al borde de la muerte, al borde de perderme, Izaya seguía siendo tan retorcido como siempre y yo tan iluso como hacia años, amándole sin pensarlo, sin poder evitarlo, dejándome arrastrar por aquel caos que era él.

Pero tras eso ocurrió lo impensable. Que me había pasado? No podía recordarlo, aquellos últimos minutos o segundos se habían hecho eternos en mi cabeza pero no parecía haber pasado tanto tiempo y aun así eso no era lo que más me preocupaba, si no más bien la expresión de Izaya. Ocurría algo, pero no lograba descifrar el que por lo que solo me quedé en silencio midiendo todo lo que el mayor hacia.
Escuché con atención sus palabras sin que mis ojos violetas le perdieran de vista a la vez que me dejaba hacer siendo llevado de nuevo por todas las acciones contrarias que le llevaban hasta el éxtasis. Porque tenía que rendirme tan fácil? Con el era inevitable, al menos en ese punto en el que nos encontrábamos, ya no había retorno.

Ladeé la cabeza sin comprender a que se refería exactamente. Fruncí el ceño, sin duda tramaba algo y aun así no me resistía lo mas mínimo. Elevé mis brazos dejándolos por encima de mi cabeza en el suelo correspondiendo a su beso algo ansioso cuando de golpe solo pude sentir dolor y aun así sentía que no era suficiente. Intenté mover mis manos solo haciéndome mas daño apretando con fuerza los dientes para no gritar-I-Izaya…-gruñó por lo bajo resistiéndose a expresar su dolor-que...que coño haces?-no solía usar palabras mal sonantes pero aquella era una ocasión más que merecida. Porque había hecho eso? Acaso quería que me desangrara otra vez? No le entendía y suponía que nunca lo haría, al menos no del todo-suéltame de una maldita vez…duele-gruñí por lo bajo aun intentando mantenerme calmo, no le daría el placer de oírme gritar- Que narices creía que estaba haciendo? Y aun así aquello, en parte, lo consideraba normal viniendo de él. Pero era imposible mantenerme tranquilo y más con lo que le siguió a continuación.

De manera involuntaria mi boca se abrió dejando escapar un suave gemido al sentir como los suaves labios de Izaya así como su piel rozaba contra la mía poniéndola de gallina así como endureciendo mis pezones con solo aquellos roces. Como podía estar así de excitado pese al dolor de mis manos? Era extraño, demasiado y desde luego no me consideraba un masoquista. Entonces porque quería que Izaya siguiera pese a tener mis manos inutilizadas tal vez de por vida al haber cortado parte mis músculos.
Izaya no paraba quieto, pues el tiempo que pudo haber perdido en recrearse mas con mi piel al descubierto lo empleo para desnudarme y dejarme totalmente expuesto ante él quedando solo en ropa interior sin si quiera poder moverme por aquellos cuchillos que traspasaban mis manos.
Suspiré con fuerza de nuevo al otra todo su peso sobre mi entrecerrando los ojos para después mirarle algo agitado-I-Izaya…-volví a repetir su nombre sin poder avanzar en la frase al notar como quitaba también mis boxers y el se desvestía delante de mi haciendo que no pudiera quitarle los ojos de encima. Estaba claro que algo estaba pasando allí, que algo había pasado.
Si bien conocía las ganas de Izaya por hacerlo esa noche, no entendía el porque de todo ese daño innecesario. Acaso le gustaban los cadáveres o algo así? No descartaba la idea, pero sin duda eso no era lo importante allí, tampoco el hecho de que hubiera mencionado a la perfección 'Te amo', aunque sin duda eso hizo que mi corazón se alterara bombeando un poco mas de sangre. En serio le odiaba. Porque tenía que perder la cabeza o cualquier otra parte de mi cuerpo solo por él? Estaba dispuesto a ello?
Solo el tiempo lo diría, pero por el momento allí seguía, dejando que la sangre negra que salia de mis heridas se esparciera por l habitación, empapando la alfombra de un oscuro y turbio color-qui-quitamelas Izaya…-volví a pedir intentando retomar aire-duele…-jadeé ya que al mismo tiempo que decía eso pude notar como frotaba la punta de su miembro contra el mio haciendo que bajara la cabeza para mirar aquello suspirando con fuerza.
No me notaba cansado  pesar de perder esa sangre pues de una extraña manera notaba como aquella herida abierta se iba regenerando poco a poco impidiendo que me desvaneciera-Izaya...porque…-jadeé de nuevo intentando formular la pregunta-porque...haces esto…?-murmuré, de manera clara, refiriéndome obviamente a lo de los cuchillos y no lo que estaba a punto de hacerme cuando noté como ponía la punta empapada de su miembro en mi entrada-crees que soy...una muñeca con la que puedes...puedes jugar a tu antojo?-pregunté a pesar de que no me hacía falta que contestara pues estaba casi seguro de saber la respuesta.

Me mordí con fuerza el labio callándome notando como mi cuerpo de manera inconsciente reaccionaba al ajeno. Mi pene comenzó a palpitar conforme entraba más y mi recto no dejaba de apretar el miembro del mayor en mi interior succionandolo con fuerza queriendo devorarlo por completo.
Volví a removerme de nuevo intentando quitar aquellas cuchillas de mis manos solo consiguiendo cortarme mas volviendo a emitir un pequeño jadeo de dolor aunque por otro lado estaba totalmente centrado en lo que le hacía Izaya-no...no te entiendo...nunca lo haré…-acabé por murmurar alzando un poco mi cuerpo al no poder mover las manos-pero eso ahora da igual…-volví a jadear-qui-quieres hacerme daño? Quieres follarme?-me mordí el labio y sin querer pensar en las consecuencias me contesté a mi mismo-hazlo...seguiré sin entenderte de todas formas…-dije algo molesto y sin esperarle comencé a mover mis caderas en círculos empezando jadear suavemente sin importarme lo que el mayor hiciera. Era molesto, me había cabreado y aun así si quería usarme como una puta le dejaría.

No comprendía que era lo que había ocurrido, pero sin duda estaba claro que le había molestado el que me quedara dormido. Tantas ganas tenía de hacérmelo? Era una venganza por algo que había dicho o hecho?
Suspiré con fuerza y solo cerré los ojos. Que era aquello? Un juego? Algo verdadero? En momentos como esos no lo tenía muy claro y en otros momentos casi podía distinguir a la perfección sus sentimientos por mi, como hacía un rato bajo la lluvia. Sin duda lo nuestro nunca se podría catalogar como algo normal, nunca lo sería, por lo que simplemente debía dejarlo o seguir.
Sonreí levemente cuando ese pensamiento pasó por mi cabeza. Tenía que estar bromeando, en que momento podría dejarlo si ya estaba completamente perdido? No podía. Bien fuera un juego, una obsesión, amor, o una aventura Izaya me tenía, siempre me había tenido pese a todo, pues por encima de todas las cosas el sería mi único y extraño amigo.

Es igual, si no lo entienden son lelos,
aquí estamos mi amor y ellos ya están muertos.



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Re: For ever, that sounds good, no? || PV Izaya |+18

Mensaje por Izaya Orihara el Vie Jul 14, 2017 11:08 am


Sonreí irremediablemente al escucharle hablar poco después de herir sus manos, noté en esa voz el dolor, pero lo que más me fascinó fue que con esa voz dijo mi nombre. Adoraba oir mi nombre en un tono como ese, conseguía excitarme tanto que la espera a penetrarle parecía eterna, innecesaria, ansiaba poder tenerlo hasta destrozarlo y que nadie pudiese componerle jamás. Lelouch bajo mi toque no haría más que romperse, era su destino, así como el de perderlo todo para rodearse solamente de muerte. Más y más retorcida se volvió mi sonrisa, mi expresión completa, la escena ante mi no podía ser mejor, aquello era solo algo que Lelouch era capaz de darme, por ese motivo me fastidiaba tanto saber que le perdería si no llegaba a saber el motivo de su cambio, de esa falta de humanidad. De un momento a otro quise acabar con todo, cambiar el destino de mis navajas, eligiendo su cuello o su abdomen, un ojo, para así apropiarme de ellos. Un lindo recuerdo de alguien que sería irremplazable lo quiera o no.

— ¿Qué tanto te duele? — pregunté solo por llenar un vacío con palabras, sabía perfectamente cuanto dolía eso, incontables veces recibí daños como aquel, por eso es que deseaba provocárselo, aunque no me frenaría solo con esa nimiedad. Su voz me pedía algo que no cambiaría, lo quería quieto allí, dispuesto única y exclusivamente para mí, por ese motivo es que mis siguientes acciones dejaron en claro la ansiedad que sentía, la necesidad de hundirme en su carne. Aquello podía tomarse como el deseo de poseerle nada más, de imponerme, dejando el placer del sexo en algo añadido, sin ser lo importante. Lelouch era mio y lo sería hasta el día en que decida aburrirme de él. ¿Cuánto faltaría para ello? Ante los acontecimientos de esta noche, la duda sobre ello se albergó en mi pensar.

— ¿Por qué lo hago? — esa pregunta me provocó una carcajada difícil de ocultar —¿Qué por qué lo hago? Ah~ Lelouch, no me digas que realmente necesito responder eso. Vamos, saca tus propias conclusiones — le detallé entrecerrando la mirada, atento a su faz, a su cuello, a los ojos, a la piel de su pecho — Sé que conoces la respuesta  — era fácil deducir las cosas o, tal vez, para mi fuese sencillo ¿Será que Lelouch no consigue entenderlo? Eso me desilusionó, pero podía comprenderlo, Lelouch aun no me llegaba a conocer tanto como para saber que la idea de lastimarle era exquisita, así como el hecho de que no solo conseguia placer con su dolor, sino que buscaba conocer algo más de él, algo que solo me mostrase a mi. Tras la burda pregunta sobre si era o no una muñeca, me limité a observarle con una sonrisa burlesca, mas se notaba además la excitación, la cual solo aumentaba con cada estupidez que Lelouch enunciaba y con cada gota de sangre que veía rodeando sus manos, escurriendo por la piel, manchando el suelo. Estaba perfectamente claro, él era mi marioneta, mi juguete, mi más valiosa posesión. Así de sencillo, por eso tenía todo el derecho de querer ver cuánto resistiría, cuanto sería lo que demoraría en romperse para así obtener algo nuevo, algo mejor.

¿Podrás repararte si te vuelvo a romper?

Empujé con fuerza para poder penetrarle lo más hondo posible, su cuerpo se resistió, sentí esa presión que tras un breve momento parecía absorberme, su cálido interior me sedujo, así como la postura que el otro tenía. Podía ver cada marca en su cuerpo y el cómo contrastaba cada una con su piel, por momentos Lelouch conseguía distraerme lo suficiente como para desviarme del punto inicial. Con fuerza sujeté sus caderas y me separé de él lo suficiente como para no salirme del todo, aunque incomodase, volví a meter mi sexo con la misma fuerza y nula delicadeza que antes, tal y como ese cuerpo lo solicitaba silenciosamente. Sabía dónde tocar, sabía cómo le gustaba y le demostraría que solo yo podría complacerle pese a que sufría. Lelouch tendría que entender que en el dolor existe un placer muchísimo más grande, uno poco valorado, uno que solo un puñado de personas comprendería. Me incliné para buscar su rostro, alcé una mano para sostener su mentón y con rudeza le ladeé, aproximé mi faz a su oreja y le lamí con lentitud, dejándole escuchar mi respiración, comenzando allí un movimiento lento en mis caderas — Y te mueves de esta forma, Lelouch, mira cuan bajo has caido — reí suave y llevé ambas manos hacia arriba, soltándole el rostro, quería tocar sus manos y esparcir más de esa sangre. Esa calidez se esparció entre mis dedos, los cuales fui moviendo para ir ensuciando más aquel cuerpo, por el momento no quería soltarle, quería que suplicara un poco más, pero al sentir como su cuerpo reaccionaba al mio mi deseo fue mutando.

Acomodé finalmente ambas manos en su cintura, presioné y le embestí, tomando allí un ritmo más constante y no por ello menos brusco, puesto que cada vez que mi cuerpo chocaba con el de él se escuchaba obscenamente. Simplemente adoraba aquel sonido, al cual se le sumaba la respiración ajena y la voz que me permitía, cada tanto, apreciar. Mordí mi labio inferior y bajé el rostro buscando su boca, lamí sus labios, le mordí, jugué con su lengua al introducir la mía casi ansiando que este me mordiera como réplica a mi abuso. Claro, que Lelouch respondiera como una zorra a mis acciones indicaba que no era un acto tan ruin como podría apreciarse. Además, el pedir permiso o avisar no era algo que yo fuese a realizar y eso Lelouch lo sabía perfectamente. Contra sus labios susurré su nombre, su apodo, enuncié palabras que tiempo atrás mencioné, como cuando tuvimos un encuentro en el cementerio o como cuando aquel fue a por venganza.

— Quiero romperte más y más, Lelouch. Aún… aún puede todo seguir torciéndose — gemí al final de mi oración, sonreí y liberé sus manos solo para tomarlas a la fuerza y aprisionarle contra el suelo, le lastimaba con esa presión, ya que cada vaivén de mi cuerpo iba aplastando sus heridas con solo el peso, mas yo aplicaba fuerza allí cosa de incrementar ese dolor. Volví a besarle con lujuria para ir descendiendo luego a su mentón, posteriormente al cuello y allí morderle con rabia, con posesividad, dejando en su piel tal marca que no se borraría en mucho tiempo. —¿Acaso no te gusta?, atrévete a negarlo… — relamí sus labios y me aparté solo para tomar más impulso, soltando sus manos para que se lamentara o se defendiera, no importaba ya lo que fuese a realizar, yo quería sujetarle y vaciar todo dentro de él.  Jadeé y llevé las manos hacia sus muslos para poder alzar estos, separando sus piernas, forzándole a alzar más las caderas para así buscar el acomodo en su interior. Lelouch, tan apretado, tan deseoso, era simplemente perfecto y por ello debía sufrir. Lo merecía, no era suficiente con todo lo que había vivido, debía pasar por más y más.


¡Aquí están todo lo que me han regalado! Ya no cabe en mi spoiler.

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Re: For ever, that sounds good, no? || PV Izaya |+18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Lun Jul 17, 2017 6:50 pm


For ever
Thats sound good no?



Típico en él, no dejaba de jugar, a pesar de que sabía cuanto sufría mientras que el no dejaba de sonreír, de jugar, de excitarse con el dolor que sufría por él, por su culpa.
-Ya sabes que mucho…-me quejé con el ceño fruncido intentando aguantar pese a todo viendo aquella sangre negra tan caliente que no dejaba de salir de mis manos tan maltratadas mientras seguía escuchándole en silencio aguantando todo aquel dolor-ya lo hago…-respondí entre dientes, pues era algo muy simple. El dolor y el placer para Izaya iban de la mano y estaba seguro de que si lograba romper algún hueso de él o provocarle suficiente dolor como para que tardara en recuperarse lo disfrutaría y sobre todo si era durante el sexo. Era un completo sádico, pero que se podía esperar de un demonio? No, el no era cualquier demonio, el era Izaya, mi Izaya y por muy inteligente que fuera a veces ni si quiera daba comprendido los comportamientos de este, pero tal vez por eso me gustaba, de una manera loca le amaba. Sin embargo no entendía porque entonces aquel día, después de matar a mi hermano se había comportado de esa forma tan desesperada cuando vió que casi me perdía. Cerré los ojos sonriendo suavemente. Claro, era por eso, porque casi me había perdido, no era nada comparado a lo de ahora pues tanto el como yo sabíamos que por mucho dolor que sufriera ahora, volvería a recuperarme una vez mas.

-Mmm!-me quejé con fuerza volviendo a aquella habitación que cada vez olía mas a metal por la sangre derramada sobre la alfombra y la fuerte embestida del mayor haciendo que mi cuerpo se resintiera atrapando todo su miembro en mi apretado interior una y otra vez por muy rudo que fuera, pues no dejaba de apretarle cada vez que le sentía por completo dentro de mi pareciendo que no quería dejarle ir succionandolo con fuerza queriendo que aun fuera mas a dentro-mmm…-volví a estremecerme al sentir su lengua recorrer mi oreja escuchando su respiración perfectamente-ca-cállate…-no pude evitar jadear suavemente al abrir la boca sin dejar de moverme-tanto querías ganar?-dije jadeando suavemente sin poder evitarlo por aquellos movimientos de nuestros cuerpos que no parecían querer parar-bien…-gimoteé a la vez que intentaba incorporarme un poco para besarle haciéndome otra vez daño contra las cuchillas-has ganado…-dije en un jadeo por lo bajo dándome por vencido notando como Izaya esparcía por todo mi cuerpo mi propia sangre manchandolo todo.

Mis labios volvieron a besar los suyos a la vez que nuestras bocas encajaron perfectamente volviendo a besarnos de manera salvaje y necesitada. Quería entrelazar mis manos en su cabello tirar de él para que nunca se separara de mi, de mis labios, pero aquellas malditas cuchillas seguían impidiéndomelo haciendo que cada intentó por alcanzarle fuera doloroso, así como la mordida que dejó en mi labio y que le respondí en su lengua mordiéndole mucho mas fuerte para poder hacerle sangrar acabando por atrapar su lengua entre mis labios succionandola para beber aquella sangre, que lejos de resultarme desagradable me gustaba de una manera que nunca antes había imaginado.
Solté su boca escuchando como me llamaba y pronunciaba aquella palabras haciéndome fruncir el ceño-voy a lavar tu boca con jabón…-me quejé gruñendo suavemente gimiendo con fuerza de nuevo al notar sus embestidas que mi trasero recibía de manera gustosa totalmente sumiso ante él dándole placer en mi apretado anterior que no dejaba de contraerse solo por Izaya.

No dejaba de gemir y moverse ante las atenciones de Izaya sintiendo que perdía la cabeza lentamente a pesar de que quisiera conservar la cordura. No quería volver a pasar por lo que una vez pasó, la muerte de su madre, la separación de Nunnally, el laboratorio, el rechazo de su padre, la muerte de sus hermanos, su venganza. No quería no más, aquello había sido suficiente, y a pesar de todo sabía que aun quedaba, aun quedaban mas muertes, mas sangre, más venganza por la muerte de su madre, y aun así-no…-gimoteé aun contagiado por el placer que recorría todo mi cuerpo-no quiero…-murmuré por lo bajo sintiéndome en aquellos momentos realmente vulnerable y es que aquello solo ocurría con el demonio-no quiero romperme mas...por favor…-dijo casi implorando-Izaya…-le llamé sin poder dejar de jadear envuelto en un perlado sudor notando como de golpe me liberaba de sus cuchillas, pero a cambio apretaba con fuerza mis manos haciendo que sangrara con mas fuerza haciendo que esta vez si me quejara con fuerza soltando un pequeño grito apretando con fuerza mis dientes pero me distraje con facilidad cuando atacó mis labios haciendo que correspondiera con rapidez y necesidad para dejar que siguiera bajando por mi cuello ensañándose con él igual que con el resto de mi cuerpo pues aquello no parecía parar-aaa…-gemí sin poder evitarlo sin poder negarlo tal y como había hecho él. Me dolía todo, no podía casi moverme o responder ante sus atenciones y aun así-Izaya…yo...-volví a llamarle moviendo mis manos temblorosas que se aferraron con la mayor fuerza que tenían a su oscuro cabello tirando de él contra mi para volver a besarle con fuerza y rabia dejando que hiciera lo que quisiera con sus piernas, abriéndose igual que una furcia ante el dejando que continuara rompiendo su cuerpo sin poder dejar de pronunciar su nombre una y otra vez.
Su interior succionaba y comía con fuerza el miembro ajeno, devorándolo por completo, envolviéndolo en un intenso calor haciendo ruidos realmente lascivos con cada movimiento de sus cuerpos pareciendo que querían mas, incitando a que todo aquello fuera más, a que Izaya le diera más, más que ningún otro por insano que fuera. Quería más veneno a pesar de que lo hubiera negado hacía unos momentos. Quería ser feliz, pero sabía que no podía serlo. Jamás podría serlo por mucho que lo deseara desde lo más ando del corazón-yo…-repetí sin dejar de verle jadeando con fuerza contra los labios ajenos derritiendome entre los brazos del demonio-quiero más veneno...pero no quiero romperme…-dije algo completamente contradictorio acabando por sumirme en sus labios una vez más siendo completamente honesto con él sabiendo que eso me traería más tarde muchos problemas. Demasiados.

Who owns my heart?
Is it love or is it art?



By sidhe For Source Code



~Gracias Izaya...bastardo~

¡WARNING!:

At first


Si, aquí si Izaya ¬¬ (?)


Hace falta que diga algo mas?... gracias Izaya...

Regalos:
















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