Supuesta damisela en apuros (Priv. Ethan)

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Supuesta damisela en apuros (Priv. Ethan)

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 02, 2016 4:51 pm

Estiró con cierta pereza los brazos por encima de su cabeza cuando despertara aquella mañana, una vez que los primeros rayos que traspasaron las persianas acabaran en su rostro y alcanzaran su rostro; por lo que pudo vislumbrar, era un día bastante bueno, pero no era especialmente soleado ni caluroso, dos cosas que la incomodaban ante su elemento y por muchas otras cosas. Seguramente por eso seguía siendo tan blanca de piel, casi comparándose con la blancura de su cabello o el vestido que se puso tras una buena ducha, aquella vestimenta que siempre solía usar cuando quería sentir más el frescor; dio un último vistazo a su 'casa', si es que podía llamarla así, y soltó un suspiro mientras tomaba las llaves antes de salir del lugar, empezando su camino hacia quien sabe donde. No tenía un destino pensado, y le daba igual, tomaría algún bus aprovechando que no había trabajo aquel día, y vería hasta donde llegaba en este, cual sería la última parada; cuan grande sería su sorpresa cuando acabaría a los pies de un camino poco transitado a una montaña que habían formado en aquella isla flotante, y la convertirían en una más agradable al ver que al ser un lugar alto, la nieve se encontraba hasta prácticamente la falda del enorme montículo.

Esbozó una sonrisa leve, nadie la vería aunque ella sabía que la había formado, y luego empezó su caminata hacia su elemento deseado; era un tanto angosto, y hubieron momentos en que tuvo que sujetarse de la naturaleza o valerse de sus propios poderes para no caer, lamentando haberse puesto esa clase de zapatos con tal de ser un poco más alta. Pero todo ese camino un tanto empinado acabó teniendo su recompensa cuando llevara a la nieve que parecía querer mezclarse y a la vez cubrir el panorama verde por su blanco puro, haciendo suspirar de satisfacción a la joven albina cuando sintiera el frescor en sus pálidas manos; las bajas temperaturas no le afectaban, después de todo siempre había sido parte de ese tipo de sitios, fríos hasta el punto de poder definir estos como glaciales. Se adentró un poco más en la zona nevada y tras cerciorarse con los pies que nada duro que pudiera atentar contra su salud física se encontrara escondida, se dejó caer en la fría esponjosidad que la recibió con gusto; sentía la humedad fría contra su rostro, y sonrió un poco más amplio al notarlo, estando de ese modo hasta que notaba que el oxígeno no era suficiente, momento en el que se volteó y quedó de espaldas.

Apretujó la nieve bajo sus manos mientras observaba el despejado cielo, que parecía incapaz de derretir el hielo concentrado del lugar, y soltó un suspiro de nuevo, cerrando los ojos mientras se relajaba en su lugar de confort; para cualquiera que pasara por ahí por un motivo u otro, ella se vería muerta e incluso inconsciente por el frío, debido a su pálida piel que no poseía color alguno, ayudada por las bajas temperaturas de su colchón provisional. Pronto, caería en un sueño agradable, sabiendo que no le ocurriría nada por estar allí, su elemento no la mataría y estaría a salvo en el caso de despertar por algún ataque, pudiendo utilizar su entorno para defenderse; claro, ella no tenía que saber que no siempre querrían atacarla, y menos si parecía una chica en peligro, ¿verdad?
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Re: Supuesta damisela en apuros (Priv. Ethan)

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 16, 2016 9:38 pm

Encontrar a su amigo no era nada sencillo, no importaba la clase de lugar en la que se encontraban, así fuera una isla con el tamaño de un país existían lares por los cuales nunca se le había cruzado por la mente ir, y entre uno de ellos se encontraba aquella dichosa montaña nevada, qué clase de estúpido se andaría por allí si el frío es su debilidad? Bueno Ethan era esa clase de estúpido, y más si las cosas le orillaban a hacerlo, no obstante se previno de algo, no iba andarse en su forma humanoide, porque probablemente moriría antes de ser encontrado, porque probablemente su cuerpo jamás sería encontrado entre tanta nieve, así que se dio a la tarea de cambiar a su forma licántropo, alcanzando poco más de los 3 metros.

Puso sus patas sobre la fría superficie y no tardó en hundirse, se sacudió y tembló por un momento; Lo que se hacía por un amigo, quizá Alexis al marcharse decidió que el suicidio era la mejor forma y tal vez se encontraría entre toda esa masa de hielo raro, empezó a olfatear, sin duda no podía captar casi ningún aroma, pues su nariz casi congelada era incapaz de percibir algo entre todo ese frío. Empezó a nevar y un copo cayó sobre la nariz del lobuno ocasionando que se pusiera a estornudar, y uno tras otro seguían saliendo; intentó atraparlos con sus fauces dedicando mordidas al aire, una y otra vez hasta alejarse demasiado.

Cuando se percató de esto, se sentó por un momento reconsiderando la situación, su amigo jamás se encontraría por allí, tal vez estaría muy bien escondido en alguna ciudad, pero de estar en esa montaña nevosa… no, nunca sucedería, se rascó la oreja para empezar a andar en la dirección que llegó para irse, no obstante alcanzó a olfatear algo, por lo que cambió su dirección hasta dar con una chica que estaba siendo cubierta parcialmente por la nevada y estaba muy pálida, su primera reacción fue pensar que la joven se perdió y había muerto, sin embargo existía aquella posibilidad de que siguiera viva; acercó sus orejas al pecho de ésta y efectivamente escuchó el latir de su corazón, el cual palpitaba normalmente, sin entender porque sin pensar en nada, la tomó con sus colmillos alzándola para después colocarse entre ella para que cayese sobre su lomo; aún tenía oportunidad de salvarla.

Pero… regresar de donde vino, sería buena idea? Y si mejor subía la montaña? A esos lugares con cabañas, mantas calientes y rica comida… sí, eso parecía una mejor idea, también había guardias y médicos, supuso que podrían ayudarla a mejorar, empezó a correr cuidando que la joven no se cayese de él, y a pesar de que sentía mucho, pero mucho frío no era el suficiente para hacer que se rindiera de salvar a una linda muchacha; Una vez estuvo arriba, las personas empezaron a gritar debido al perro gigante que era, le tomó nada volver a ser humano, mientras en sus brazos llevaba a la chica.
–Perdón, lo siento, no quiero asustarlos, necesito ayuda, la chica está totalmente fría, podría morir si no hacemos nada.- Entre tartamudeos que la baja temperatura le causaba logró articular aquellas palabras, en seguida los trasladaron a una cabaña que era para recuperaciones o lesiones mientras llamaban a la policía para saber como la mujer había llegado hasta allí, por su lado Tana estaba siendo cubierto por las mantas en la misma habitación y tomaba algo de chocolate caliente, refunfuñando y diciendo cosas en voz baja como ‘’maldito frío’’ ‘’jodido clima’’ e inclusive ‘’No debí venir’’.
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Re: Supuesta damisela en apuros (Priv. Ethan)

Mensaje por Invitado el Mar Abr 19, 2016 4:42 am

El frío de aquella nieve de la montaña, tan pura y alejada de la contaminación humana -incluso en Myr, porque aunque no estuviera contaminado como en la zona infectada, si que podía recibir cierta contaminación típica por lo que hacían los seres humanos y seres parecidos a estos físicamente- era realmente agradable, hacía mucho que no sentía algo así, y sus sueños eran todo en torno a la blancura que la rodeaba y mantenía su fría temperatura. Usualmente no se dejaba llevar de ese modo a la hora de hacer ese tipo de cosas, pero luego supondría que tendría que ver con el estrés por conseguir dinero para sobrevivir, cuando anteriormente había tenido siempre a mano, con la única condición de hacer lo que le pedían; había tomado el papel de sumisa y obediente por tanto tiempo, de aquella chica educada de la cual sentirse orgulloso, que cuando verdaderamente algo que le querían obligar a hacer le disgustaba, de manera impulsiva se había lanzado a rechazar aquel futuro pensado hacia ella. Pero ese era el caso, era un futuro para ella pensado por su padre, por el bien de la familia y la compañía, no en el bien de la joven elemental, y eso la instó a rechazar todo; la vida en el mercado no había sido agradable, pero había conseguido obtener su libertad para poder disfrutar de lo que realmente le gustaba.

Sus sueños la llevaban a un mundo de fantasía, algo completamente diferente a lo que llegarías a imaginar que ella podría soñar, pero así era, Christinne tenía sueños y una imaginación que la llevaba a lugares blancos por la nieve, cerca de una familia que había aceptado el rechazo a un matrimonio concertado y apoyaba su decisión de ir poco a poco, ser ella quien conociera a la persona con la que se fuera a quedar, sin necesidad de una promesa entre las familias; curiosamente, también tenía un perro, uno enorme en el que podía montarse como si de una niña pequeña se tratase, jugando con el can que hacía el papel de un elegante aunque peludo corcel. Claro que, todo esto sucedía en sus sueños mientras ella era llevada por aquel joven convertido en un lobo de gran envergadura capaz de llevarla sobre su lomo si mostrar cansancio; la cosa se torcería cuando llegaran a la cabaña, ya que al desconocer lo que era ella y todo en general a su alrededor, habían tomado la decisión de ponerla cerca del fuego. No fue bonito ver como su sueño se modificaba a un inicio de pesadilla que le hizo fruncir el ceño en la realidad, mientras se encontraba observando como el fuego y el sol ardiente se encargaba de derretir todo a su alrededor... Incluyendo a su madre y a su hermano, que tanto la había protegido, quedando su único progenitor con vida como el verdadero malhechor a la hora de reír de un modo desquiciado mientras él mismo hacía que las altas temperaturas dejaran aquel lugar ausente del hielo y la nieve que antes decoraban todo con hermosura.

Su respiración se hizo descompasada, y su cuerpo se retorcía tras las mantas que habían decidido poner sobre su cuerpo al notar el pulso, creyendo el caso de una hipotermia; se sentía agobiada, ahogada en aquel calor abrasador, y casi se le hacía difícil el respirar, al menos hasta que despertó de golpe. En el momento que aquel sueño terminó y volvió a la consciencia, Chris se incorporó tan de repente que su cabeza pareció dar vueltas por el brusco movimiento, y al mismo tiempo apartó aquella molesta prenda que hacía lo que ella no necesitaba, darle aquella desagradable sensación de que se derretiría... Aunque a esa temperatura, era completamente imposible; pero la sensación quedaba ahí, y la total confusión mezclada con un atisbo de cierto miedo al no reconocer el lugar hicieron aparición en su rostro, mientras la joven se sentaba por completo.

-¿Qué...? ¿Donde estoy...? -Pronunció por lo bajo, casi al aire, ignorando la presencia del otro chico hasta que su mirada paró en él y eso la alarmó, haciendo que frunciera el ceño mientras pensaba de manera rápida qué hacer si la habían secuestrado.- ¿Quien eres tú, y por qué estoy aquí? Si me has secuestrado, ni creas que nadie pagara mi rescate, así que deberías informarte mejor a quien llevas contigo.-Concisa y cortante, solo le faltaba sonreír de manera ladina para burlarse por completo por la que creía mala idea del joven cubierto con la manta y tomaba algo que olió como chocolate, seguramente caliente; esperaba que no tuviera que usar sus poderes, seguramente más débiles en ese panorama cálido.
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Re: Supuesta damisela en apuros (Priv. Ethan)

Mensaje por Invitado el Jue Jun 02, 2016 11:53 pm

Las maldiciones que se dedicaba a sí mismo, casi imposibles de reconocer debido a su frustración y claro, que acortaba las frases inundaba su alrededor, es que era una persona muy difícil de hacer enojar, y cuando se enfada dedicaba toda clase de insultos, en ese entonces no sabía a quien culpar, si a la chica por tonta y correr el riesgo en aquellas montañas, o a él por ir tan decididamente a ayudar a alguien que claramente está allí por su propia cuenta; desconocía totalmente a la mujer, no sabía su procedencia y/o naturaleza, por supuesto que la dejaba en la zona de linda pero hueca, o con problemas suicidas, a saber.

Sus orejas lobunas se movieron en cuanto la voz ajena resonó en la habitación, y ella estaba mucho más confundida que él, rescate? Qué rescate? No se había percatado de que si Tana quisiera hacerle daño estaría probablemente atada y amordazada? En cambio estaba bastante cómoda según él, abrigada en una cama, qué más podía pedir? Como sea, Tana suspiró, no era suyo ser cruel y menos ante una joven tan bonita, así que le sonrió antes de hablar
–Tranquila, nadie está aquí para hacerte daño, pero creo que ya te diste cuenta de eso tú sola, no? Pues sino estarías en el piso amarrada y probablemente lastimada, en cambio te encuentras en una cama cómoda con algunas mantas, y si gustas también puedes tomar algo de chocolate caliente.-

Su actitud era muy ligera, fácilmente podía llevarse bien con cualquiera, no obstante si analizamos a la contraria, estaba de más decir que muy probablemente para ella éste fuera visto como todo un cavernario, tanto por su estatura, como por no notar que su naturaleza era más bien fría con debilidad al calor, al contrario suyo, claramente.
–Te salvé- Dijo como si se tratase de una gran hazaña. –Estabas muriendo, completamente fría, helada, y estabas sola, quizá el destino me llevó a ti, a mí no me gusta el frío, pero mi instinto me llevó a esta montaña y por ello pude salvarte a tiempo.-Su versión de la historia no concordaría con lo que la contraria pudiese decirle después, a sus ojos estaría pensando que la mataría con tanto calor, pero Ethan estaba demasiado alegre con lo que había logrado, los hombres eran un misterio.

Se levantó de su sitio de confort y se dirigió a ella para acariciarle la cabeza con cuidado, tenía en rostro una sonrisa e irradiaba felicidad.
–Mi nombre es Ethan, me llaman Tana, no tienes porque preocuparte de si alguien viene o no a buscarte, puedo llevarte a donde desees, o donde te sientas más segura- Ofreció sin saber que ella tal vez querría ser regresada a la nevada de donde fue obligada a irse, él se sentó a su lado y la miraba con interés; complexión pequeña, cabello albino, piel muy blanca, ojos bonitos, vaya, si que había dado con la lotería, y sino, por lo menos con una belleza si podía decirlo.
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Re: Supuesta damisela en apuros (Priv. Ethan)

Mensaje por Invitado el Vie Jun 03, 2016 6:14 pm

Vale, la contestación del joven aparentemente mayor que ella tenía un punto, si hubieran buscado hacerle daño, seguramente no estaría suelta y sin nada que impidiera defenderse; nunca se podía saber cuando una chica podía ser más de la fragilidad que aparentaba, como ella. Aun así se mostraba algo desconfiada, no tanto como al inicio, pero no se confiaba del todo en el joven y eso se notaba en sus facciones, que no terminaban de suavizarse, sobre todo al ver aquellas orejas como atributos animales de un can, pero no tenía la pinta de ser un simple perro; lo observó en silencio con toda la intención de descubrir de ese modo qué era realmente, aunque no pudiera averiguarlo sin preguntar o tener una pista siquiera, al menos tenía la certeza de que no gustaba del frío, y lo suponía solo porque estaba cubierto hasta casi la nariz por una manta. Reiría por lo divertido de aquel cuadro que se le presentaba, pero antes debería quitarse tanta manta de encima que la acaloraban, si no fuera porque no era hielo realmente, se sentiría derretirse; era una sensación agobiante y pegajosa, y pronto se dio aire para quitarse ese bochorno que el lugar provocaba en ella, aunque no podía salirse sin más, su educación se lo impedía, aunque quería hacerlo.

-¿Ah? - Enarcó una ceja con aire digno pese a la burla que empezaba a presentarse en sus facciones por la seguridad que desprendía el castaño ante su gran 'logro', que no era más que una equivocación, aunque no podía echarle la culpa de algo que estaba claro desconocía; ¿quien sabría que ella era una elemental con afinidad hacia el hielo? Nadie, no sin una placa que lo dijera o que ella lo hubiera informado con antelación.- No, si eso no es...

Fue interrumpida, había tardado demasiado en tomar la palabra, y él siguió hablando, presentándose y diciendo su nombre, aunque esperaba que no fuera a esperar que ella se arrojara a sus brazos como si se tratara de una princesa desvalida, odiaba ese tipo de historias; arregló sus cabellos con sus finos dedos, aunque no hubiera mayor desorden pese a la mano que hubiera acariciado su cabeza, y buscó las palabras exactas para dejarle claro que no había servido de nada que se congelara allí arriba por salvarla, cuando estaba perfectamente... Sin burlarse ni parecer una maldita borde, como siempre hacía, aunque era difícil, sobre todo porque.. Primero, le incomodaba ser tocada por un desconocido, aunque al momento se presentara... Y dos, de verdad intentaba no burlarse, de verdad que si, y agradecía tener un rostro más bien indiferente; le observó con aquellos ojos que simulaban al mismo hielo que ella podía controlar y suspiró por lo bajo, manteniendo la espalda erguida en su asiento.

-Soy fría por naturaleza, si adquiriera demasiada temperatura sería malo para mi... En realidad, aunque tu intención era salvarme, podrías haber conseguido lo contrario.- ¿Un regaño, tal vez? No sabría decirlo, pero mantuvo un rostro serio, intentando no hacerle sentir más culpable de lo que podría sentirse con la realidad; se incorporó, el calor empezaba a hacerle perder el aire y no poder respirar con normalidad, así que antes de dirigirse a la puerta habló.- Christinne, Elemental de hielo... Necesito respirar, así que si me disculpas... Voy a salir. -Bien, bien, podía felicitarse a si misma que, pese al enojo que el calor provocaba en ella, no le hubiera gritado o atacado, de manera inútil ante la alta temperatura, y largarse de manera digna, o tanto como podía en esa situación, a salir de ese lugar para volver a sentir el aire fresco y recuperar una temperatura baja, usual y natural en la gente como ella. -Normal que me despertara con semejante calor... Casi muero... -Susurró para si misma una vez que sintió podía respirar con normalidad, tal vez exagerando en esa forma de pensar, dejando atrás el fuego y el olor de la dulce bebida chocolatada, sintiéndose mejor poco a poco; miró hacia la puerta que estaba a su espalda, como si pudiera ver a través de la puerta la figura que había dejado a 'salvo' dentro de la casa.
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Re: Supuesta damisela en apuros (Priv. Ethan)

Mensaje por Invitado el Sáb Jul 02, 2016 8:25 pm

La verdad Tana estaba demasiado ocupado presumiendo sus logros, como si la chica que estuviese frente a sí tuviera una capacidad nula de razonamiento propio, en otras palabras, como si fuera tonta, la cosa era, que fue él, quien estaba actuando como un total mediocre, venga espera al menos a que la chica te cuente su versión de la historia, pregunta como llegó allí, que le pasó, no vayas directamente a presumir tus hazañas porque para aquel que se encuentra frente a ti, no podía estar más alejado de la realidad, Ethan aún tenía un montón de cosas que aprender sobre relacionarse con mujeres que no se encuentra por el bar, o que bien, pertenecían a su familia.

Imaginen su cara cuando la chica finalmente se presentó y obviamente dio a notar el desagrado por el calor y también la poca capacidad del licántropo para pensar antes de hablar, al principio quería decir alguna que otra estupidez para no verse tan mal ante la ‘elemental de hielo’ lo cual fue imposible, dado que si somos sinceros, se había convertido incluso más en un villano que en su héroe, él era un mujeriego de primera, gustoso de retos, y si quería hacer ese tipo de acciones para llevársela a la cama, joder, que no funcionaría, tendría que aprender a lidiar con personas más inteligentes, ahí, en esa ciudad, no por ser descendiente de los alfas se acostarían con él o lo alabarían, y bueno, desde un principio era algo delo que quería no? Pues sí… en teoría, pero dejaba mal sabor de boca después de acostumbrarse a tener siempre lo que quisiera.

Estuvo un tanto absorto en sus pensamientos hasta quela chica salió, la ventisca de aire que entró debido a eso le hizo tener que salir y convertirse en su forma licántropo para evitar algo de frío con su espeso pelo, ofreciéndose entonces una vez transformado a llevarla a donde la había recogido, quizá con eso podría dejar una mejor impresión tras haber intentado ‘matarla’ según la escuchó susurrar, venga sus sentidos estaban excelentemente desarrollados, susurrar con él no servía de nada, bueno si volvemos al punto de que es un mujeriego y lo removemos, podía notarse que de hecho no era una mala persona, sólo era demasiado inconsciente y soñador, cosa que cualquiera de su raza comprendía, cada tanto había tipos así de hiperactivos y felices que aunque al principio fueran un montículo de estupideces y nada de cerebro, divertían, dado que sus intenciones no eran en sí malas, hacía lo que le enseñaron o aprendió por su cuenta, nada más.

Tal vez su estrategia no fue la mejor, quizá fue un total imbécil, no obstante siempre le gustaron los retos, como ya se mencionó, si para cambiar un tanto de esa frialdad que había conocido hace escasos minutos, tendría que acercarse a ella y que al principio lo odiase, lo haría, si tuviera que ganarse quizá algunos leves golpes por causa de sus imprudencias, está bien, lo haría, qué eran ese tipo de pequeñeces comparados con una mujer tan bonita? Si bien de estatura era muy pequeña no era limitación para que el licántropo la considerase una ‘dama’ entre comillas, porque… sencillamente todas las mujeres eran damas en el amplio sentido de la palabra.

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Re: Supuesta damisela en apuros (Priv. Ethan)

Mensaje por Invitado el Lun Jul 04, 2016 1:53 pm

Ni siquiera habría imaginado que el hombre querría seguirla hacia el nevado lugar, lejos de la calidez de la chimenea que le daba calor, a quien parecía ser débil ante el elemento principal de ella; por eso no dudó en estirarse, los brazos hacia el frente y luego, con los dedos aun entrelazados entre si, alzándolos. Aquel movimiento llegó a conseguir que se pusiera ligeramente de puntas, aun si sus zapatos de tacón no permitían mucho, y logró desperezarse con éxito, al menos hasta que escuchó un ruido a su lado y no pudo evitar dar un respingo; ¿cuando había llegado ese lobo ahí? ¿De donde había salido? No lo sabía, pero era realmente precioso, y olvidando el incómodo momento con quien se creía su salvador, empezó a observar al animal ignorando su real naturaleza; sus ojos eran preciosos, y realmente era listo, ¿sería el compañero de alguien que viviera allí? Cayendo ante el encanto del can, relajó la postura y acabó por esbozar una sonrisa mientras acariciaba la cabeza del animal, sintiendo la suavidad de su pelaje bajo sus pálidas manos, obviamente tan frescas como la temperatura ambiente.

-Hey, pero que lobo tan listo eres... ¿Quieres guiarme? ¡Eres muy amable! -Era una ENORME diferencia ante la joven que había hablado con Ethan dentro de la cabaña, tan borde y desagradable, pese a que se había contenido, rodeada del elemento que más la debilitaba; y ahí estaba, disfrutando ella las caricias que le daba en realidad al que creía animal. Si supiera qué era, o más bien, quien era realmente, no parecería ni sería tan dulce.

Era imposible que no cayera ante la apariencia que se le había acercado, incluso su tamaño no la asustaba ni eliminaba la idea de que le era adorable, y un animal realmente hermoso; por desgracia, nunca le habían permitido tener mascotas propias, y si algún animal intentaba quedarse en su propiedad, debía ser de completa utilidad y ella no podría demostrar su amor hacia el animal delante de la gente. Las enseñanzas que había recibido, cada castigo, cada palabra severa y cruel en contra de ella, la habían acostumbrado al hecho de que NO debía parecer débil ante nadie, y le había dolido en el orgullo haber dejado claro que había estado de ese modo con el calor; la debilidad no estaba permitida, no debía permitírsela aun más de lo que lo había hecho, y confiar en los desconocidos estaba prohibido. Si su padre había sido capaz de hacerle algo así a ella, ¿qué no haría alguien que no conocía o acababa de conocer? Dudar de la gente, de su amabilidad, era algo ya normal; y fue ese pensamiento el que convirtió su alegre sonrisa ante el lobo en una melancólica, más triste.

-... ¿Cómo puedes confiar en la gente? Las personas son crueles y convenidas... Su amabilidad tiene un precio, entonces... ¿Por qué estás con ellos? -Se atrevió a preguntar al lobo una ves se había puesto de cuclillas frente a él, rascando con suavidad por su cuello y tras sus orejas, disfrutando el tacto; dejó escapar una pequeña risa y negó con la cabeza, intentando apartar esos pensamientos de su cabeza antes de incorporarse de nuevo.- Olvídalo, como si pudieras contestarme... Entonces, guíame, por favor. -Palmeó con suavidad la cabeza de su compañero animal temporal, esperando que se moviera para empezar a seguirlo lejos de aquel lugar, de aquel hombre que había definido en su cabeza de primeras como un 'cabeza hueca' por inercia; “Normal que no tengas ni un amigo, eres una amargada, chica...” habló en su cabeza una voz, la suya, pero como si hubiera sido otra persona la que consiguiera que suspirara con resignación y tuviera que volver a su seriedad usual.
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Re: Supuesta damisela en apuros (Priv. Ethan)

Mensaje por Invitado el Lun Jul 04, 2016 11:34 pm

Confusión.
Si hay una palabra perfecta para describir lo que sintió en aquel momento en la chica había cambiado tanto de ella, sino es que todo, era esa, confusión. Vale, vale, que cualquiera puede entender que hay gente que prefiere la compañía de los animales antes que el de otras personas, sin embargo el cambio que tuvo fue tan drástico que por un momento dudo de ser la misma chica y llegó hasta creer que sufría esa cosa tan extraña que llamaban desorden de personalidad, donde dos o más personalidades se encontraban en la misma persona.

Y al darse cuenta de que realmente la contraria no sabía que eran la misma persona, el mujeriego como el animal, llegó a la conclusión de que quizá fue su mala actitud lo que hizo que ella se pusiera a la defensiva, no pensó que fuese su forma animal lo que cambió a la joven. Rió por sus adentros en su forma animal le era imposible articular palabra alguna; Por un momento gozó de las caricias ajenas, no por morbo, en teoría él era un perro gigante, disfrutaba de ese tipo de atenciones, le gustaban tanto las caricias como los juguetes, el ejercicio, las personas (hasta cierto punto), y la comida, sobre todo la comida.

Pero… si, había un pero, lo que fue su idea más acertada hace unos momentos se convirtió en un error, bueno parcialmente un error, escucharla expresarse así de la gente que la rodeaba no era una buena señal, podría decirse que, quizá había sufrido mucho en manos de extraños, sí, de extraños porque él no sabía quiénes eran, él no era bueno analizando la gente, para nada, y muchos gustaba de juzgarla, pensó, que la actitud demostrada ante su yo humano no fue más que un reflejo para protegerse, como la ferocidad de un licántropo cuando siente en peligro algo que es suyo, a pesar de que su actitud fue provocada por algunas personas, ésta recaía en lo más bajo de los instintos que cualquier ser tenía, el querer proteger algo, aunque fuese tu propia vida, eso era nada más y nada menos que un instinto de autoprotección.

Iba a adoptar su forma humanoide hasta que reconsideró el ambiente en el que se encontraba; no, no, no, pobre de él que lo haga, sería una reverenda estupidez, además disfrutó aquella ternura que demostró la albina al verle así, por lo que éste bufó y comenzó a andar para llevarla al sitio donde la encontró, era lo único que podía hacer para enmendar su error, pese que al parecer la joven no supiese que ese ‘feroz’ perro era el joven creído de su habitación, bueno… ‘joven’ porque tan joven no era, tampoco viejo, sin embargo, con más de 20 y tantos más de años encima no era ningún niño, ni tampoco un chico, sino un hombre.

Una vez estuvieron donde la encontró éste se inclinó para despedirse de ella, un modo de disculpa que esperaba pudiese entender, no para avergonzarla sobre su reciente actitud, sino para hacerla entrar en confianza, no era tan malo como se veía, y si hubiese podido saber eso desde antes, habría decido no tomar esa información, sino aquella sorpresa que fue gustosa para sí no hubiese sido sorpresa, y quizá su estrategia la hubiera cambiado y como resultado tendría algo muy diverso.

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Re: Supuesta damisela en apuros (Priv. Ethan)

Mensaje por Invitado el Vie Jul 08, 2016 11:23 pm

Era perfectamente comprensible que cualquiera pudiera estar confundido con el cambio de actitud de la albina desde al joven al animal, del cual desconocía que eran la misma persona, simplemente dejándose llevar por el hecho de que el can era de un aspecto adorable y ella amaba a los animales; aun sabiendo que habían tantas razas en el mundo que hasta un simple lobo podía ser una persona transformada, confiaba en la apariencia que mostraba y por ello creía que era un lobo, solo un lobo que causaba en ella ternura. Si su familia hubiera nacido como híbridos de algo así, y no elementales, ¿habría sido diferente? Quería pensar que si eran lindos como gatos, pequeños como ardillas o esponjosos como ovejas, tal vez la cosa podría cambiar; pero reconsiderando eso, seguramente su padre se las ingeniaría aun así para imponer respeto y ser tan insufrible como siempre. Ese momento en que más odiaba tus raíces, por parecerte demasiado a lo que querías alejar de ti; su padre la había hecho sufrir, desechándola porque no cumplía las órdenes que él imponía. Era tan normal, tan comprensible de que ella desconfiara en las personas, que acababa siendo tan solitaria como aquel mote que le habían impuesto cuando estaba en venta; 'Ice Queen', la reina de Hielo era un apodo que le pusieron cuando no permitió a nadie acercarse a ella, usando una cortesía fría solo por mera educación.

Sonrió con ternura al can, sabiendo -o creyendo- que estaba segura con un animal con ella, y depositó una caricia sobre la cabeza ajena, disfrutando del suave pelaje que poseía bajo la palma de su mano mientras empezaban a caminar; pese a caminar con tacones, estaba acostumbrada a estos y no trastabilló en ningún momento, siguiendo a su acompañante hacia el lugar que había sido recogida. Seguramente, desde ahí podría volver por donde habría venido en primer lugar, con la idea de volver a 'casa', si es que se le podía decir así a donde vivía; no podía tomarse el privilegio de estar demasiado lejos si la necesitaban, necesitaba ganarse la vida de algún modo, no podía darse el lujo de no ganar dinero ahora que estaba sola. Y volvía a deprimirse por ese hecho, pues pese a sentirse más libre e independiente, también era cierto que algo de compañía no venía mal, y no podía conseguirla sin más; momentos antes se había visto su gran forma de socializar, y si no le volviera a hablar el joven, aun si se encontraran de nuevo, lo entendería.

Llegar al lugar y saber que se separaría de su acompañante la hizo sonreír con melancolía, triste por tener que volver a estar sola de nuevo, así que como única despedida que podía permitirse con él, se puso a su altura -o más o menos, no era muy alta para empezar- y rodeó su cuello con los brazos para abrazarlo, casi escondiendo el rostro entre el pelaje por encima de su hombro; tenía un aroma agradable que le resultó familiar, supuso porque antes también se había acercado a él, y por eso no le prestó atención. Frotó su mejilla contra la zona y lo apretujó suave, notando la calidez que desprendía por inercia, mientras sus piernas sentían de nuevo la frialdad de la nieve que tanto le gustaba; era un contraste de temperaturas bastante grande, que por primera vez no le desagradaba, y por eso sonrió un poco más tras emitir un suspiro suave.

-Estás tan cálido... Y por alguna razón, no me desagrada... -Susurró, sabiendo que la escucharía y no solo por la cercanía, después de todo al final decidió tomar distancia y separarse para verlo, enderezándose.- Gracias por traerme de vuelta, y siento las molestias, chico... -Palmeó apenas la cabeza ajena con la diestra y decidió empezar a caminar hacia donde creía era el lugar.- Espero nos veamos de nuevo, nunca se ven animales tan bonitos en la ciudad. ¡Cuídate! -Tras alzar la mano al aire como despedida, la sonrisa se desvaneció y en un parpadeo volvió a su gesto natural de seriedad, como si no hubiera alzado las comisuras de sus labios en ningún momento; dudaba que se volvieran a ver, pero había sido un buen encuentro pese a lo accidentado del inicio ante el hombre que había dejado en la casa.
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Re: Supuesta damisela en apuros (Priv. Ethan)

Mensaje por Invitado el Sáb Jul 16, 2016 8:30 pm

Cómo podía dejarla ahí después de tan dulce actitud? Ni él sabía; quizá al principio retirarla de ahí fue muy mala idea, y peor todavía, el hecho de que quisiera hacerse el héroe ante ella, sin embargo, ahora pensar que podría ocurrirle algo malo, y no, no por el frío, sino por las personas que podían o bien frecuentar el lugar o simples locos que andan por ahí, le parecía muy mala idea, especialmente tras ver que esa actitud que toma no es más que un simple escudo con el cual se protege, vaya, vaya, algunas mujeres llaman mucho más la atención que otras, no es así Ethan?

Antes de irse sintió la última caricia y claro, la miró, quería quedarse con ella, incluso si ponía una excusa tan barata como protegerla de quien sabe que clase de gente que aparecería, pues estaba más que claro que la albina sabía defenderse sola, pero Tana quería cuidar de ella, por capricho, por orgullo, porque le gustaba, la razón que tuviese, quería quedarse ahí, incluso si eso significaba tener que soportar el frío… Espera qué? Soportar el frío? Y si moría congelado ahí? Lo que era imposible, con su espesa capa de pelo no podría morir ahí, si que no le gustaba, pero…

‘Irse o quedarse, irse o quedarse…’ Era todo un dilema, o bueno cualquiera ya se habría ido de ser él, si volvía a transformarse en humano ella se iría, y muy probablemente se mostraría avergonzada de su actitud con el animal, o bien orgullosa, a saber, era cosa de arriesgarse, tal como lo hacía antes… No obstante transformarse ahí significaría volver en segundos a ser un animal, porque su cuerpo así como iba no estaba hecho para resistir esas temperaturas, así no conseguiría nada; bufó y se sentó cerca de ella volteando el rostro, ahora era quien se mostraba orgulloso, lo que no le duraría más de unos minutos, todo era por arriesgar su bienestar por una chica que había resultado ser de hecho, lo que creyó.

Una chica sensible, linda y en el fondo frágil, protegida por un escudo de frialdad que recubría su superficie, eso le daba un crédito extra o le restaba puntos, pues, quizá ambos, las mujeres podían ser tan complicadas como les viniera en gana, alguna vez pensó que conocería alguien más desesperante que su hermana, a la cual, por cierto quiere mucho, pese que sea una promiscua y arrogante, y sí, sí que tenía razón, llegó a conocer a alguien que le costaba dejar en un punto, si como alguien sencillamente difícil, o no que lo fuera por su gana sino por protección, divertido, aburrido, tierno, frío, qué clase de cosas estaba pensado? Hasta él estaba confundido en todo, no sabía como clasificara la chica, lo que sabía, es que era bonita, por dentro y por fuera.

Si se quedaba ahí, una hora, dos horas, tres horas… Qué importa? Probablemente no la volvería a ver se quedaría como una chica con la cual no tuvo nada, sólo conoció, daba lo mismo, quien le prohibía entonces ser un perro muriéndose de frío allí afuera? Nadie, podía hacer lo que quisiera sin la necesidad de que nadie se enterase que de que pensó algo más allá de acostarse con ella, que pensó que podría conocerla un poco mejor y acercársele, que ridículo sonaba.

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Re: Supuesta damisela en apuros (Priv. Ethan)

Mensaje por Invitado el Jue Jul 21, 2016 5:48 pm

Emitió un suspiro, con miedo a volver a quedarse sola, un miedo que persistía en su mente después de tanta soledad que la había dañado, y que apenas unas veces era capaz de olvidar; ella misma buscaba la soledad, algo contradictorio para quien temía a ese estado, pero con un significado tras sus acciones. Si no se acercaba a nadie, si no era acompañada por nadie, no tenía porqué notar tanto dicha ausencia de compañía; quería pensar que si estaba sola, no sufriría desengaños, mentiras ni el abandono de esa persona hacia ella. Dentro de ella, sabía que estaba equivocada, y que así no combatiría sus miedos, pero ahora que apenas tenía dinero para ella misma, conseguir a alguien más para que se quedara a su lado sonaba ridículo; además, heriría profundamente su orgullo hacer semejante desfachatez, pagar a alguien para que esté con ella, porque sino, no hay manera. Solo le hacía recordar la mala personalidad que mostraba y que alejaba a cualquier interesado.

Pero los animales eran diferentes, veían más allá y sabían cuando alguien era de buen corazón, pero era difícil acercarse a aquellos que habían tenido problemas con seres de aspecto humano ante un trato cruel que había creado un enorme pánico a todo aquel que intentara eliminar toda distancia entre ellos; pese a ser una elemental de hielo, podía comprender perfectamente ese miedo también, pero era un ciclo sin fin al no existir quien deseara hacer poco caso a las malas caras, los gruñidos y el mal carácter para hacerse paso y quedarse en un corazón que era protegido por una personalidad asquerosa y agresiva -en su caso, fría-. Llegar a mil conclusiones cuando iba a dejar atrás al lobo, solo le hizo necesitar enfriar un poco sus ideas, volviendo a tirarse de espaldas sobre la refrescante nieve que la recibió con gusto; su temperatura corporal se adaptó a su nuevo colchón temporal, y el crujido bajo ella le hizo relajarse, lograr no pensar demasiado al respecto de su vida.

-... -Una canción le vino a la cabeza, perfecta para aquel momento, y tragó algo de saliva antes de mirar al cielo y entonar con suave lentitud solo ese pequeño trozo de la letra que acompañaba a una melodía al inicio lenta.- Mirror... Tell me something... Tell me who's the loneliest of all...

Luego soltó una especie de bufido un tanto irónico al saber perfectamente la respuesta, que quedó en el aire, silencioso, cuando sus labios se movieron sin pronunciar las palabras “I'm the loneliest of all...”; en momentos como aquel, habría estado bien que hubieran hecho algo para que no supiera quien era, quien había sido, y olvidar un pasado que la marcaba de un modo que le impedía hacer la desconfianza a un lado si no era con un animal, tal como aquel enorme can que, de reojo, pudo vislumbrar no se había ido. Se sentó en la nieve, recogiendo un poco las piernas aun sabiendo que debido a donde estaba, no se vería nada más allá de su falda, ni habría persona que pudiera observar lo que llevaba; miró con curiosidad y desconcierto el hecho de que su anterior acompañante siguiera ahí, observándola sin hacer nada.

- ¿Pasa algo, chico? Lo siento, me temo que no traje nada de comida conmigo al salir... Es más, no traje ni para mi. -Se encogió de hombros, por suerte no era la primera vez desde que llegara a estar en semejantes aprietos, que no comiera como antes y se saltara alguna que otra comida; palmeó a un lado suyo con la diestra y le sonrió, el frío le gustaba y la relajaba, estar un rato más no la mataría y luego se iría por donde había venido, dejando aquel día como una buena anécdota.- No te preocupes, solo me quedaré un ratito más... No siempre puedo disfrutar de la nieve, así que supongo que me dejo llevar un poco.
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Re: Supuesta damisela en apuros (Priv. Ethan)

Mensaje por Invitado el Sáb Jul 30, 2016 9:11 pm

Aun cuando se quedó su presencia no fue notada, lo que para él se tradujo como una pérdida de tiempo, una pérdida de tiempo donde se estaba congelando las narices por una chica que no detectaba su existencia en aquel instante; Más al cabo de unos minutos la escuchó cantar y reconsideró que no fue cosa perdida el mantenerse con ella un rato más. Era muy tierno de hecho que intentará valerse por sí misma protegiéndose tras un caparazón.

Ethan no tenía necesidad de algo así, siempre se ha dicho que lo que ven de él es lo que hay, o sea, no es alguien muy dulce, pero tampoco es un seco, no es una persona fría, aunque ser bondadoso no se le da bien, y un montón de contradicciones que lo hacen ser casi siempre el punto medio de las cosas, exceptuando por dos, su arrogancia de creerse normalmente mejor que los demás y que obtendrá siempre lo que quiera, esas dos cosas ahí, son las que peor le van, incluso si es muy agradable estas dos fases de él terminan ahuyentando mucha gente.

‘No necesito comida para quedarme un rato aquí, sólo observándote’ pensó, sin palabras, sin aullidos, sin quejas de un perro gigante, sólo en su mente pudo responder a sus oraciones; es qué quien podría decir que una mujer podía ser tantas cosas al mismo tiempo? Era confuso, y pese a ser algo interesante también le causaba conflicto, sí, estaba feliz por saberla verdad de ella, pero por otra parte era molesto no poder hablar en su forma humanoide como lo hacía ahora; decidió acompañarla el tiempo que estuviese ahí, no obstante la misma mencionó que sólo iba a quedarse un rato más, así que al cabo de un tiempo pasado la muchacha se fue, y así mismo, éste se regresó a la cabaña abrigándose en seguida tomando chocolate caliente, no la siguió, no la quiso poner incomoda tampoco en su forma humana, sería sólo, una linda chica en sus memorias.

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Re: Supuesta damisela en apuros (Priv. Ethan)

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