Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

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Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

Mensaje por Nikolett el Jue Mar 17, 2016 6:08 pm





Déjame verte… aunque sea una sola vez
Con Zero en Residencias a las 14hs




Estaba realmente agotada, cansada tanto mental como físicamente... ¿Cuánto tiempo había pasado desde que inicie aquella búsqueda? ¿Cuánto tiempo permanecí lejos de mi querido onii-chan y mi abuelo? Seguramente ambos se encontraban sumamente preocupados, y realmente esperaba que onii-chan no se sintiera culpable al haberme contando sobre Zero, después de todo, aunque en el pasado siempre estuve curiosa por mi otro hermano, era cierto que era feliz únicamente con Vencel, sin embargo, con el pasar del tiempo al notar la preocupación y tristeza cada que hablaba de Zero, su gemelo y mi hermano mayor, no pude evitar emprender aquella travesía por la enorme isla de Myr, recogiendo las pequeñas migajas que fueron el pasado de los gemelos hasta arribar finalmente en la zona central de la isla, aquella era mi última pista, el final de aquel camino que tome con tal de poder verlo, aunque fuera una únicamente vez, y quizás, con mucha suerte convencerle de que se reencontrara con Vencel para así verlo sonreír nuevamente.

El problema era que no tenía idea de donde podría estar, el rastro se había congelado poco después de llegar a la ciudad, pero ¿Y ahora que hacia? Sin más opción había alquilado una habitación en un hotel céntrico, saliendo todos los días con una foto mía y de Vencel en mano, eran gemelos después de todo, y eso me ayudaría a poder ubicarle de un modo u otro, pero, aun contra todo pronóstico, él no aparecía. Llevaba más de una semana allí y aun no tenía la menor pista de Zero... empezaba a sopesar la idea de regresar a la mansión con la cola entre las patas a disculparme con Vencel y el abuelo, por largarme de aquel modo, porque muy a pesar de que lo había hecho con buena voluntad, nunca debí irme así, y era consiente de aquello, pero ahora no había vuelta atrás, simplemente era o encontrarle o regresar.


-Solo... una vez más, solo una más... -me di ánimos lo mejor que pude, saliendo del hotel con el tan hermoso vestido en tono morado azulado que mi abuelo me regalo, portando las gemas familiares como si fuera la más barata joyería de fantasía, siendo extrañamente curioso que casi nadie me creyera que eran joyas reales, quizás por el corte... no lo sabía, pero era algo que no me importaba, para mí con tal solo ser un regalo ya tenía un gran valor. Sin embargo eso no viene al tema ahora, lo que compete es Zero -¿Debería solo irme? -suspire con fuerza luego de algunas horas buscándole, sentada en un pequeño café mientras veía la foto de Vencel a mi lado, ambos sonriendo... realmente lo extrañaba, quería verlo de nuevo, pero no podía sin Zero a mi lado, o podría terminar por enfadarse aún más... no estaba segura, pero no quería arriesgarme. Más que abatida iba a ordenar algo de comer, cuando de repente lo vi, entre la multitud de personas, aquel hombre era la viva imagen de onii-chan solo que con el cabello más corto y una mirada un tanto más afilada. Completamente asombrada empecé a seguirle, ni siquiera me había dado cuenta de aquello hasta verlo ingresar en una mansión que parecía un tanto avejentada, pero no dude en golpear la puerta con intensidad, casi dando brincos de la emoción mientras esperaba ser atendida, acomodando mi cabello, la ropa e incluso buscando la foto para tenerla a mano. Conté los pasos que se acercaban a la puerta, tal cual como si fuesen los segundos antes de ver a Zero, de finalmente conocería. Había sopesado en mi cabeza más de una vez como actuaria con él, que sería lo primero que le diría, pero cuando la puerta se abrió y él estaba detrás de la misma no dude en lanzarme a sus brazos derribándolo contra el suelo de la entrada -¡Onii-sama te encontré al fin! -si bien en mi mente había pensado el decirle mi nombre, de donde venía, quien era yo y quien era él para mí, dado el momento solo me deje llevar, abrazándolo con fuerza hasta finalmente quedarme sentada en su cadera mientras le entregaba aquella foto -Disculpa que actué así... pero te busque durante muchos días onii-sama... mi nombre es Nikolett, y soy tu hermana menor... es un placer conocerte finalmente


Así es como daba inicio todo...
Finalmente lo había encontrado, al final podría hablar con él y preguntarle lo que por tanto tiempo quise saber.
Porque aunque me lo negara, yo siempre seria su hermana.




Última edición por Nikolett el Dom Jun 12, 2016 1:49 am, editado 1 vez

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Re: Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

Mensaje por Zero Kiryu el Dom Abr 10, 2016 7:17 am

Déjame verte… aunque sea una sola vez
...no, solo desaparece...


Por mucho que pienses en ello todo va a seguir igual pues el pasado es eso, pasado, no se puede volver atrás incluso aunque seas un dios.

Caminaba por la calle tranquilamente aburrido de todas las responsabilidades que se suponía debía cumplir. Si bien matar vampiros se podía considerar un pasatiempo para mi ni si quiera lo era. No me provocaba diversión hacer eso, solo los mataba por necesidad para que mis pecados acumulados  poco a poco desaparecieran aunque por muchos monstruos que matara anda mejoraba en mi condición, casi hasta aprecia empeorar. Pero tal y como había dicho, el tiempo no podía retroceder, por lo que aquella maldición con la que había sido maldecido solo continuaría, al igual que el tiempo sin importarle nada ni nadie.
Mi tiempo era mio aunque hubiese sido alterado en gran medida por un asqueroso monstruo pero eso no me privaría de decidir lo que podía o no hacer.

Estaba realmente molesto. Aunque en que se diferenciaba el día de hoy de otros? >Aquel estado de humor parecía perseguirme allí a donde quería que fuera, así que todo era como cada día desde hacía más de 10 años.
Sería mejor regresar a casa, por la ciudad viendo a la gente feliz ya fueran humanos o otra raza diferente a los vampiros, engendros de la naturaleza que vivían sin estar realmente vivos, no hacia nada, solo pensar en lo que algún día podría haber sido.
Aquello me hizo sonreír levemente con sarcasmo y tristeza mirando hacia el suelo parándome por un segundo frente el cristal de una cafetería. Que sería de mi familia si nada de aquello hubiera pasado? Si Vencel no hubiese hecho nada? Estaríamos todos vivos a aquellas alturas? Seriamos una familia feliz y normal? Una familia unida como hasta el momento en que la persona más importante para mi nos había traicionado? Iba a vomitar. Aquello era una completa estupidez pensado pues no serviría de nada.

Rápidamente volví a reanudar el camino hacia lo que consideraba mi casa por aquel tiempo. Entré en la mansión y casi antes de que pudiera acomodarme o ponerme una ropa mas cómoda llamaron a la puerta.
Quien sería? No esperaba visita y nunca nadie solía llamar. Acaso era algún vampiro que estaba tan desesperado y educado que llamaba a la puerta para suplicarme que acabara con su asquerosa vida inmortal?
Suspiré con fuerza y regresé a la puerta preparado para sacar la pistola y acabar con su sufrimiento pero nada mas abrirla una veloz figura me derribo haciendo que cayéramos al suelo con un ruido sordo. Desde luego un vampiro no se tiraría de una manera como esa a la muerte, pero entonces porque olía exactamente como ellos? Sabía que no debía fiarme aunque tuviese un aspecto encantador de una niña, pero, entonces...porque no hacia nada? Sus palabras me habían dejado bloqueado, estático como una estatua, ni si quiera me salían las palabras.

Tomé la foto que me tendió de manera mecánica aun sin poder comprender nada. Mi mente no podía comprender aun el mensaje del todo y de todas maneras, que hacía yo con una niña en una foto, yo jamás había estado con una…
De golpe mi cerebro empezó a encajar piezas, asi que ese era Vencel...que crecido estaba. Realmente me sentía orgulloso de él. Pero que mierda estaba pensando? No! No podía pensar eso de él! Era un traidor un asqueroso traidor! No se merecía anda de mi, ni si quiera compasión! Nada!
Fue gracias a aquel pequeño enfado que reaccioné rompiendo la foto en pedazos-tsk quitate de encima niña-la empujé incorporándome para mirarla desde arriba totalmente erguido-yo no te conozco, no soy tu hermano y no se que relación tendrás con es tipo de la foto, pero no soy yo-dije sin mencionar si quiera el nombre de Vencel pues ni eso se merecía-así que desaparece, yo no soy tu hermano que con tanto ahínco buscas-mi rostro era impenetrable, firme como el de una roca y rudo-vete de aquí…-de nuevo el olor a vampiro me llego y saqué mi arma pues sin duda era ella de donde provenía ese asqueroso aroma-vete o te mato ahora mismo asquerosa sanguijuela-sentencie de manera despectiva para los de su raza de la que ni si quiera podía considerarme parte-vete!-bramé con fuerza sin dejar de apuntarla.

Era hijo de la nada misma.
Un abandonado.
La escoria.

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Re: Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

Mensaje por Nikolett el Dom Abr 17, 2016 12:47 am





Déjame verte… aunque sea una sola vez
Con Zero en Residencias a las 14hs



Lo había estado esperando tanto, tanto, tanto tiempo, aquel encuentro era algo con lo que soñé durante todo mi trayecto, lo que me mantenía en pie a pesar de saber que la búsqueda era desesperada y casi imposible, pero, onii-chan necesitaba volver a reencontrarse con aquel hermano a quien tanto aprecio le tenía, yo solo quería juntarlos a los dos para así matar la soledad que Zero poseía y darle aún más sonrisas a Vencel, aquel era sin dudas mi mayor deseo en esos momentos, sin embargo igual que un disco rayado luego de tanto uso, la dulce imagen de mi mente fue destruida, supliéndose por la cruel realidad, por aquel lado de mi hermano mayor del cual Vencel jamás me hablo.

-Mi… foto… –contemple con pesar como rápidamente rasgo el recuerdo que llevaba conmigo de mi tan apreciado hermano, pero no me dio tiempo a reponerme del dolor cuando sentí el golpe de mi cuerpo contra el suelo debido a la forma en que acabo empujándome, sin embargo no le hice caso a eso, quería recoger lo más rápido que pudiera los pequeños fragmentos de papel rasgados, podría repararla, quería repararla porque cada efímera memoria que compartía con onii-chan era valiosa y preciada para mí -Sé que no eres el de la foto… el de la foto es onii-chan –había empezado a hipar, costándome un poco murmurar semejantes palabras, porque realmente dolía, toda esa situación me estaba empezando a destrozar por dentro ¿Por qué no se daba cuenta de que también era mi hermano? ¿Qué pasaba con ese Zero tan amable del que Vencel me hablaba? ¿Todos esos relatos eran mentira? No podía con aquello, simplemente las lágrimas empezaron a brotar y nublar mi visión, lo escuchaba echarme y apuntar con algo, pero debido a las lágrimas realmente no podía ver de qué se trataba ¡Y no me importaba! ¡Que hiciera lo que quisiera! No me iría después de buscarlo durante tanto tiempo, Vencel jamás me mentiría, si él creía que Zero era amable debía ser verdad… tenía que serlo -E…eres cruel… Zero-onii-sama ¿Por qué? –abrase con fuerza los pequeños retazos de la destrozada foto, pegándolos a mi pecho, como si con ello pudiera sanar las heridas del corazón, manteniéndome aun arrodillada frente a mi hermano, mojando el suelo de tan deteriorada mansión sin realmente tener intensión de hacerlo, pero no podía parar de llorar, era imposible hacerlo cuando consiguió destrozar toda ilusión -¿Por qué no puedes… creerme? –con pesar busque su mirada, aquel tono se veía plagado de odio… ¿Por qué me odiaba si ni siquiera me daba la oportunidad de intentar estar a su lado? -Yo solo… -¿Qué podía decir para que me creyera? Seguramente nada, porque se notaba la decisión que tenía en sus palabras, a pesar de lo contaminadas de odio que estuvieran. Pero, aun con ello en mente, mantenía fe en que podría llegar a su corazón de algún modo, debía existir un pequeño lazo de hermanos que aún no despertaba, por más mínimo que este fuera, era mi esperanza -Solo quería verte… conocerte, viaje mucho para venir aquí… Vencel-onii dijo tantas cosas buenas de ti, tantas historias que solo… yo solo… quería poder estar un tiempo con mi otro hermano… no pensé que fuera tan malo hacer algo como eso –con dificultad me levante, intentando acercarme un poco a él, realmente estaba temblando porque fácilmente podría volver a empujarme, así que con más decisión que antes, volví a acortar distancias, abrazándole con fuerza, escondiendo mi rostro en su pecho sin poder soltar los pequeños papeles ahora dentro del puño derecho, sosteniéndome de la camisa ajena con la zurda -Por favor… solo… solo déjame estar contigo un día, me conformare con ello… si luego quieres echarme puedes hacerlo pero… al menos, por esta vez déjame quedarme onii-sama… ¿Puedes hacerlo… Zero-onii?


Tenía fe, tenía esperanza…
Pero como cualquier religión en el mundo.
Todo podía volverse estragos con la más mínima palabra.




Última edición por Nikolett el Dom Jun 12, 2016 1:50 am, editado 1 vez

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Re: Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

Mensaje por Zero Kiryu el Dom Mayo 29, 2016 8:47 pm

Déjame verte… aunque sea una sola vez
...no, solo desaparece...


Mi mano no temblaba, estaba decidido a matar a aquella niña, a aquella sanguijuela que se hacia llamar mi hermana y encima me restregaba el estar con Vencel, el ser feliz junto a él, junto a mi hermano que yo tanto había querido.
La odiaba! Quería que desapareciera de allí lo más rápido posible. Quería que se fuera corriendo, que se redujera hasta las cenizas una vez apretara el gatillo. Iba a estallar.

Cerré los ojos con fuerza intentando pensar en otra cosa, calmar mi ira pero cuando mis ojos se abrieron y la vieron recogiendo los pedazos de la foto ardí en llamas-deja esa maldita foto!-grité con fuerza a pesar de ver como lloraba-para!-grité con mas fuerza pero poco a poco sentía como mis fuerzas y enfado disminuían escuchando las palabras de la chica-no soy cruel…-dije por lo bajo-tu lo eres…-susurré apartando la mirada sin dejar de apuntarla-yo...yo…-quería echarle en cara que me enseñara esas fotos con Vencel pues yo debía ser con quien estuviera, con quien riera, eramos gemelos y nos habíamos separado por culpa de aquella estúpida vampiresa. Pero no debía flaquear y menos delante de aquel asqueroso monstruo-yo no tengo hermanos-dije completamente serio y seguro de mis palabras viéndola abrazar con fuerza los trozos de aquella destrozada fotografiá-no te creo porque mi hermano esta muerto, murió el mismo día que se fue con alguien como tu y tu no eres mi hermana, ni si quiera tenemos lazos de sangre, a no ser que te refieras claro a que somos vampiros los dos-sonrió de lado de manera malvada-yo no soy un vampiro, déjame en paz piérdete, ni si quiera mereces que te mate-guardé la pistola-adiós-me giré para cerrar las puertas del salón cuando de nuevo la volví a escuchar quedándome estático de espaldas a la joven.

Porque seguía escuchando sus estúpidas suplicas? Hiciera lo que hiciera, dijera lo que dijera no me iba a convencer, o si? Volví a cerrar los ojos suspirando comprobando que realmente aquella chica no era ninguna amenaza a pesar de que fuera un depredador letal. Que se suponía que tenia que decir? Que quería que dijera? Que tenía que ser como Vencel? Acaso no lo era ya? Un ser despiadado que había dejado a su familia, a sus padres en manos de las mismísima muerte y a su hermano gemelo maldito por toda la eternidad.
Sus brazos me rodearon sin que pudiera hacer nada por alejarla-tsk…-me quejé por lo bajo tomando sus brazos para intentar quitármela de encima sin dañarla pues de haber hecho fuerza podría haberla alejado pero no la dañaría, no más, yo no era esa clase de persona, pero ella era un vampiro, tampoco podía ser así de transigente. Aunque su calidez en aquel abrazo solo consiguió ablandarme más. Olía como Vencel, como mi hermano. Mis ojos se cerraron y poco a mis brazos la abrazaron con cuidado de vuelta hasta que otro olor llegó a mis sentidos. Olía como Shizuka. Era eso posible? Tal vez Shizuka había tomado el cuerpo de aquella chica para torturarme más de lo que ya lo había hecho? No, no debía pensar en eso. Estaba seguro de que solo eran imaginaciones mías.
Suspiré de nuevo. Todo aquello me estaba confundiendo, tenía demasiadas emociones y sensaciones en mi mente y no podía controlar ninguna de ellas con cordura por lo que sería mejor acabar con eso rápidamente. Ya estaba cansado-esta bien…-dije por lo bajo llevándome una mano al rostro tapando mis ojos-quédate, pero no esperes hospitalidad por mi parte…-dije dándole paso a la chica a la mansión cerrando la puerta tras ella-solo te quedaras el día de hoy, tenlo presente-dije seco caminando por el hall principal hacia el sofá-soy un cazador de vampiros así que somos enemigos naturales, no importa si eres mi hermana o no, nunca te aceptaré como tal, ya te dije que no tengo hermanos, toda mi familia esta muerta, pero quédate si te hace ilusión-me tumbé en el sofá-si intentas atacarme te matare, no pienses ni por un segundo que dudaré, no eres nada para mi-estaba siendo demasiado frío pero no me importaba, solo era realista, aquella chica decía muchas cosas, no por ello eran verdad.
Me tumbé en el sofá y cerré los ojos cansado-puedes dormir en uno de los cuartos de arriba, elige el que quieras menos el mio y ahora déjame dormir…-susurré por lo bajo-me duele la cabeza-dije molesto volviendo a poner la mano sobre mis ojos de manera pesada.

Que estaba haciendo?
Tenía que matarla.

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Re: Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

Mensaje por Nikolett el Mar Jun 14, 2016 9:06 am





Déjame verte… aunque sea una sola vez
Con Zero en Residencias a las 14hs



Era penoso, molesto, y tan pero tan doloroso el escuchar las crueles palabras de Zero una detrás de otra, sentir que no me aceptaría como una hermana a pesar de que realmente compartiéramos la misma sangre. Puede que él jamás llegara a creerme, había un algo que le impedía a su corazón abrirse como sucedía con Vencel, sin embargo…  ¿Qué era aquella barrera que lo mantenía aislado? ¿Aquel frio en su corazón que suavemente parecía brincar a la calidez?  

No lo comprendía, quizás nunca lo haría, pero deseaba intentarlo aun cuando el dolor se dispersara por cada poro de mi ser, intentando mitigarse con ligeras muestras de afecto como la que hacia ahora, porque, el Zero amenazante, el hombre que gritaba no quererme en su vida estaba abrazándome… al fin… onii-sama me abrazaba ¡Lo hacía!


-Onii…sama… –aun hablaba nasalmente, los restos de la foto seguían apretados en mi mano, pero Zero parecía finalmente aceptarme, aunque fuera por un mero día. Por más que no me demostrara hospitalidad, solo deseaba cumplir aquel pedido que había efectuado, pasar un día a su lado, con ello podría ser feliz, solo con algo tan efímero me conformaría, porque verdaderamente, mi única intención era saber si las historias de onii-chan eran reales, si en verdad aquel hombre era tan bueno y talentoso como mencionaba. Aunque de no serlo, no me importaría, nada cambiaría el hecho de que ya lo amaba tan solo por ser mi hermano mayor -No importa… seré buena por el tiempo que me dejes quedarme, prometo no molestarte onii-sama –rápidamente tome la pequeña mochila que había llevado conmigo, poco antes de que la puerta fuera cerrada y su contenido dejado en la entrada. La mansión no era acogedora, tenía sus lujos no podía negarlo, pero le faltaba calidez, alma… podría decirse que no tenía corazón, ni nada que pudiera ser digno de llamarse parte de un hogar, lo cual era completamente desolador, consiguiendo apretujar al completo mi corazón ¿Realmente él había estado todos aquellos años encerrado en semejante sitio? ¿Cómo era posible que pudiera coexistir con tanta soledad? -No quiero atacarte… solo quiero conocerte sin importar nada más… por eso viaje aquí onii-sama, te lo dije… no tengo intensiones de pelear contigo ¿Por qué… no me crees? –suspire con fuerza, tomando asiento en el suelo frente del sofá donde se había recostado. Si bien me sugirió tomar uno de los cuartos superiores, no me dictamino que eso fuera obligatorio, según entendía podía quedarme donde él estuviera siempre y cuando no le molestare.


Feliz por la idea, no lo pensé mucho antes de colocar la rosácea mochila sobre las piernas cruzadas, guardando en un bolsillo interno los retazos de la foto, asegurándome así no perder ningún pequeño fragmento, para luego sacar a mi inseparable compañero de aventuras, aquel adorable pingüino de peluche quien tomo asiento a mi lado, posado de modo tal que pudiera apreciar a Zero sin mucho problema. El pequeño era mi amigo, a pesar de estar inanimado, y por ello merecía conocer a mi otro hermano, el vampiro que también era cazador de aquella raza, cosa curiosa porque si decía que éramos amigos naturales, entonces ¿Él era enemigo de sí mismo acaso? ¿Cómo haría para verse al espejo cada mañana y enfrentarse a su enemigo mortal sin jalar el gatillo?


-Onii-sama es muy curioso… –el comentario fue dirigido al pequeño animal de peluche, sabía que no me respondería, no era tan pequeña como para confundir la realidad con la ficción, sin embargo luego de tenerlo tantos años conmigo, era normal que le volcara cada sentimiento y pensar que nadie más podría escuchar -Esto… onii-sama… no quiero molestarte pero… yo… –aguarde me hiciera algo de caso, simplemente para mostrarle una pequeña caja metálica repleta de galletas, mismas que estuve reservando para aquel instante, las había traído especialmente desde la mansión, como si fuera un robo sin serlo realmente, según tenía entendido podía tomarlas sin recibir ningún tipo de reprimenda -Saben bien… de verdad, y no tienen veneno, puedo comer una para demostrártelo si quieres –lo del veneno lo dije sin siquiera darle chance a sospechar un macabro plan como ese, pero si en su momento supuso lo mataría no sería raro que creyese me derivara desde un arma letal hasta el más esquivo veneno -¿Hermano? –insistí acuclillándome a su lado, manteniendo a mi pequeño amigo conmigo, estando ambos mejilla con mejilla conforme nos acercábamos al rostro de Zero -Onii-sama… ¿Estas dormido? Estas preocupando al señor pingüino…


De un modo increíblemente rápido toda la tristeza se había desvanecido con las simples palabras de “Puedes quedarte si quieres”. No diría que mi hermano mayor era un sueño, tampoco que era el ser más amable sobre la faz de la tierra, pero seguía siendo un miembro más de mi familia, un ser que no podría abandonar a su suerte y a quien, deseaba ver sonreír aunque fuera una vez.



No necesito el cielo…
No necesito el sol, la luna ni las estrellas.
Lo único que quiero… mi verdadero deseo…
Es poder hacerte sonreír….




Pingüino

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Re: Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

Mensaje por Zero Kiryu el Vie Jun 17, 2016 11:43 pm

Déjame verte… aunque sea una sola vez
...no, solo desaparece...


Aquello sería una pesadilla? Tenía que serlo, no creía posible que hubiera permitid entrar a mi casa a una vampiresa y encima dejarle que pasara un día conmigo. Tenía que ser una broma de muy mal gusto a decir verdad. Y encima decía que era mi hermana, que se creía esa niña? Quería volverme mas loco de lo que ya estaba? Acaso esa era su táctica?
Creo que estaba pensando demasiado, pues dudaba seriamente que esa niña pudiera elaborar un plan tan elaborado, y aun así no dejaba de preguntarme como es que ella había acabado con Vencel.
Más ideas cruzaron mi mente, y la conclusión a la que llegué no me gustó nada. Acaso Vencel y Shizuka habían tenido a aquella niña? Pero ella afirmaba ser mi hermana. No podría serlo si Vencel era el padre, entonces, quien era? Era exasperante y aunque no estaba seguro la esencia de Shizuka estaba en ella por lo que ella tendría que ser la madre, o no, a lo mejor ya había enloquecido y la veía en todas partes.
Pensar en ello solo hacía que la cabeza me doliese más. Ya estaba bien. No quería pensar en eso Ya tenía bastante con aguantarle a ella y si tenía tanto interés en saberlo bastaba con preguntarle, pero me daba miedo saber la respuesta e incluso no sabría si la respuesta sería verdad.
Era demasiado desconfiando, pero estaba bien con ello, por eso aun a día de hoy seguía vivo, precisamente por no fiarme de la gente, pues cuando lo había hecho, como con mi hermano, el amor me había cegado por completo y me habían traicionado. Era doloroso, pero supongo que lo merecía.

-Es mejor si no te creo-dije de manera tranquila aun con el brazo tapando mis ojos sin molestarme en mirarla o dejarle un espacio en el sillón que ocupaba por completo-ya he pasado por estas situaciones, todo el mundo dice quererme y luego cuando menos me lo espero me traicionan y además, como podría fiarme de un vampiro como tu? Olvídalo-sentencié-aun no se como he dejado que entres en mi casa-suspiré con fuerza de manera pesada pues cada vez que lo decía o escuchaba su voz me replanteaba el porque había hecho eso, pues sabía que incluso el más tierno conejito podía morder.

Escuché ruido justo a mi lado y como Nikolette parecía sacar algo de su maleta aunque en verdad no me interesaba, pues aquello no sonaba a una pistola o un arma que pudiera terminar con mi vida, así que simplemente la dejé hacer hasta que escuché como parecía hablar con alguien mas. Estaba loca acaso? Se habría traído una cabeza de alguna victima que amaba y ahora iba a matarme para llevarme con ella? Aun así permanecí en calma esperando a que aquello pasara y de nuevo volviera a dirigirse a mi ofreciéndome galletas.
Quité el brazo de mis ojos y los abrí enfocando aquella tierna imagen donde ella me miraba pegada a un pingüino de peluche, acaso era con él con quien había estado hablando? Realmente era como una niña pequeña, casi me hacía sonreír de lo tierna que se veía. Pero no podía hacerlo, no después de todo lo que había pasado?
-No, no estoy dormido-reiteré por lo bajo sin apartar mi mirada de la ajena-es extraño que me estéis mirando los dos, sobre todo si uno de ellos es un peluche…-susurré con expresión de amargado en mi rostro-es incomodo…-continué hablando por lo bajo.

Me incorporé levemente quedando sentado en el sofá para después voltearme apoyando las piernas en el suelo-bien, comeré una galleta-dije sin más esperando que así se quedara tranquila-se que no tienen veneno-continué hablando a pesar de que la sospecha que ella misma había planteado seguía presente en mi mente.
Metí la mano en la lata de galletas y tomé una. Realmente se veían deliciosas y desde luego se parecían mucho a las que mamá nos hacia a mi y a Vencel de pequeños. Pero rápidamente deseché la idea pues recordé lo que me pasaba al comer la comida humana. Mi mano bajó junto con la galleta mientras continuaba pensando. Aquello también me haría daño? Era solo una galleta y yo seguía siendo “humano”, yo no era un monstruo como ellos, yo podía seguir comiendo esa comida y sintetizarla.
Volví a levantar la mano llevándola a mi boca junto el aperitivo salado y lo comí, metiendo toda la galleta en mi boca empezandola a masticar y tragando todos los trozos sin miedo.

Lo sabía. No estaba pasando nada, lo había conseguido, si empezaba con cosas pequeñas y poco a poco introducía comida humana podía volver a mi vida normal como humano. Todo por una galleta. Casi me sentía agradecido con la aquel pequeño monstruito-están muy buenas Nikolette, gracias-susurré por lo bajo pudiendo casi sentir aquel toque salado que había olvidado hacia mucho tiempo sustituyéndolo por el sabor de la sangre o la ceniza.

Pero algo ocurrió. Algo iba mal. Mi cuerpo se tensó al igual que los músculos y mis ojos se volvieron de color rojo al igual que el tatuaje en mi cuello. Apreté con fuerza mis colmillos que se alargaban por momentos sobresaliendo de mis labios y agarré con fuerza mis ropas a la altura del pecho. Quemaba, sentía que me estaba ahogando.
Tosí con fuerza como queriendo expulsar la galleta, pero no lo logré pues ya estaba camino a mi estomago por lo que la única opción que me quedaba era vomitar. Continué tosiendo con fuerza y tuve que levantarme caminando de un lado a otro como si fuera un borracho con un estado realmente deplorable hasta que llegué a la pared apoyándome contra ella empezando a toser mas fuerte llegando a escupir sangre aun sin que se apreciara mejoría-Niko…-jadeé por lo bajo con una voz ahogada-en...en la cocina…-me costaba hablar porque la sangre se acumulaba en mi garganta impidiéndome hablar con fluidez-pastillas…-respiré con fuerza vomitando sangre sin poder evitarlo acabando por arrodillarme en el suelo totalmente débil, temblando ligeramente.
Que ingenuo había sido, pensando que podría comer comida humana de nuevo. Hacía mucho que no podía y jamás podría volver al pasado. Moriría siendo un monstruo, nunca volvería a ser humano.

Jamás podría volver a comer
aquella deliciosa sopa de tomate de mama.

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Re: Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

Mensaje por Nikolett el Lun Jul 18, 2016 2:40 am





Déjame verte… aunque sea una sola vez
Con Zero en Residencias a las 14hs



No podía dejar de mirarlo, mi hermano tenía un algo que lo diferenciaba tanto de Vencel a pesar de ser gemelos, es decir completamente idénticos, pero a mi parecer, aunque pudiera ser solo una extraña sensación que se borraría rápidamente, ellos no se parecían en lo más mínimo, pudiera ser que su mirada me enseñara la realidad, incluso su manera de hablar o su trato para conmigo, pero, de un modo u otro hasta el señor pingüino comprendía la enorme diferencia entre ellos dos, y eso que era de felpa. Tan similares por fuera, pero completamente diferentes por dentro.

Rápidamente acabe sentada en el suelo frente al sofá, con mi pequeño amigo sobre las piernas y la caja de galletas en la cabeza de este, bien podría ser que la forma del señor pingüino fuera ligeramente redondeada pero aun así era un genial suporte para ciertos objetos, al menos a mí me parecía así pero Vencel siempre decía que aquello se debía a que luego de tanto tiempo ya había aprendido a equilibrar cosas sobre tan pequeño muñeco, aunque aquello no era de primordial interesa ahora, lo único para lo cual tenía ojos y atención era Zero, finalmente parecía empezar a aceptarme con lentitud, logrando que mi corazón repiqueteara con fuerza a pesar de suponerse estaba muerto al ser yo misma una raza catalogada como muerto viviente, pero lo sabía, lo sentía, realmente latía de felicidad, una que se reflejaba en la enorme sonrisa que le dedicaba conforme comía la galleta ofrecida, incluso había dicho que sabía no contenía veneno, entonces ¿Él me estaba creyendo? ¿Ya no era una amenaza para él? ¿No volvería a destrozar mis cosas debido a la duda? ojala aquello fuera verdad, realmente añoraba que todos fuéramos una verdadera familia pero... algo había hecho mal, onii-sama tocia, onii-sama no se sentía bien luego de comer la galleta, pero.... pero ¿Que tenia de mal? Estaba segura de que aquellas pequeñas delicias se encontraban en perfecto estado, sin embargo a Zero parecía no parecerle del mismo modo, moviéndose a tropezones mientras intentaba ayudarle sin importarme en aquel momento que tanto mi pequeño amigo como el resto de los bocadillos terminaran en el suelo, solo deseaba socorrerle, obedeciendo a su pedido para ir rápidamente a la cocina, esculcando todos y cada uno de los cajones, tirando de vez en vez los utensilios de cocina, incluso gavetas, notando cuchillos con el filo casi rozando mi piel pero nada importaba, mucho menos el pequeño corte que trazaba completamente la palma de la diestra, sosteniendo una cajita donde finalmente las dichosas pastillas parecían estar.


-Hermano... hermano aquí esta... -le tendí las pastillas, gateando hasta tomar mi mochila donde una pequeña botella de agua reposaba, entregándosela rápidamente a Zero, percatándome de la marca de sangre que había dejado en la botella -Lo... lo lamento, no quería dejar esa marca, creo que me corte buscando las pastillas para ti hermano... -espere con calma que estuviera mejor, lamiendo el corte, notando el sabor de mi propia sangre, pero sin poder dejar de verlo a él y solo él, implorando internamente porque estuviera mejor, porque aquello le ayudara y que claro esta no me odiara por, al parecer, haberle intoxicado con algo que no podía comer.


Tenía miedo de que los pequeños pasos que daba se esfumaran…
Porque solo lo necesitaba a él y nadie más en aquel momento


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Re: Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

Mensaje por Zero Kiryu el Dom Ago 07, 2016 7:51 pm

Déjame verte… aunque sea una sola vez
...no, solo desaparece...


Todo me daba vueltas y la sed de sangre aumentaba por milésimas de segundo y cada segundo se volvía una eternidad pues parecía que no viviría para contarlo. Sentía como me ahogaba, como mi garganta cada vez ardía con mas intensidad haciendo que me revolviera internamente. Debía pensar en otra cosa, intentar normalizarme por completo, mi respiración, el color de mis ojos, mi sed…
Decían que el poder de la mente era muy poderoso, pero en aquellos momentos realmente sentía que iba a estallar, que no aguantaría a que Niko trajera aquellas pastillas que me salvaban de volverme un completo monstruo.

No estaba seguro de cuanto tiempo había pasado desde que fue y regresó pero cuando oí su voz sentí como mi cuerpo se relajaba ligeramente logrando entreabrir uno de mis ojos para tomar una pastilla de la caja con las manos temblorosas al igual que la botella, pero había un ligero olor en el ambiente que aun me hacia sentir ansioso, que sería?
Puse una de las pastillas en mi boca y tomé un trago de agua para ayudar a que bajara. Poco a poco sentí como mi cuerpo se destensaba y como aquel sudor frio amainaba. El color de mi tatuaje desaparecía y mis ojos volvían ser claros como la luna. Suspiré con fuerza dejando la botella de agua en el suelo y miré a Niko-gracias…-murmuré por lo bajo sin percatarme aun de su herida-aunque será mejor que vaya a dormir-me levanté con cuidado del sofá quedando sentad en este con los codos apoyados en mis rodillas sosteniendo la cabeza entre mis manos-aun no estoy del todo…-no logré acabar la frase cuando de nuevo sentí como mi cuerpo comenzaba a reaccionar a la pastilla.
Que estaba pasando? Porque no funcionaba? Podía sentir como la píldora estaba regresando por mi garganta. Rápidamente la escupí acompañada con sangre. De nuevo la garganta volvía a picar-Ni..ko...vete…-jadeé a duras penas sintiendo el sudor frío recorrer mi cuerpo de nuevo pero en ese momento en el que me encontraba tan cerca de ella pude percibir aquel rico aroma de antes y de donde provenía. Su mano.

La razón se esfumo al igual que mis temblores y me estado catatónico a pesar de mis ojos y tatuaje estaban completamente rojos. No decía nada, solo me moví lentamente hasta acabar de rodillas en el suelo junto a la que se suponía era mi hermana. Tomé su mano con cuidado llevándola hasta mi boca comenzando a lamer lentamente la herida que tal vez había causado un cuchillo. Estaba demasiado buena e incluso parecía que mi cuerpo se sentía mejor, parecía que la cordura se estabilizaba un poco, pero no era suficiente, yo quería más, necesitaba mas.
Sin pensarlo mordí el canto de su mano empezando a beber mas sangre, pero rápidamente me cansé de eso, sintiendo como algunas gotas caían al suelo desperdiciándose, desde luego no quería eso, a la larga esas gotas podían llegar a convertirse un litro de sangre.
Solté su mano con algo de rudeza y me abalancé contra ella tirándola al suelo a la vez que tomaba sus manos por las muñecas y las subía hacia arriba junto sus brazos. Con mi otra mano aparté los cabellos de su cuello y pasé mi nariz sobre su perfecta y suave piel-mmm…-solo murmuré eso para después lamer su cuello aun dejando que el recordatorio del sabor de su sangre volviera a mi haciendo que no pudiera soportarlo más y acabara por morder su cuello con violencia empezando a succionar su liquido sin medida.

Mi boca estaba inundado de sangre y aun así no me podía saciar de esta, quería drenar por completo aquella chica, no importaba quien dijera ser o quien era, lo había olvidado, ahora en mi mente solo podía centrarse en el rápido fluir de su sangre por las venas y el sonido que esta hacia al entrar en mi boca bajando rápidamente por mi garganta.
No quería parar por lo que mis mano aferró con mas fuerza sus muñecas sintiendo como poco a poco iba recuperándome a la vez que rodeaba con mi mano restante su cintura pegándola a mi para que le fuera mas difícil escapar en caso de querer hacerlo.
Pero conforme hacia aquello, cuanta mas sangre entraba en mi más consciente era de mi ser, de mi verdadera persona, del Zero que era hostil solo para proteger a los demás del verdadero monstruo que salia a sus anchas insaciable de sangre y que por mucho que quisiera no podía controlar. La conciencia regresaba y con ello mis fuerzas disminuían, yo no quería hacerle daño a aquella chica, yo no quería matarla, no quería! Entonces que estaba haciendo?

La solté con rapidez alejándome de ella-Niko…-jadeé por lo bajo con la boca completamente manchada de sangre al igual que la zona alrededor de esta-yo…-temblé-lo siento yo no…-las palabras si quiera me salían. No sabía que hacer, la había dejado bajo limites y lo sabia, había bebido demasiado. Que me había pasado? Su sangre estaba demasiado sabrosa pero no solo era eso, si no que de nuevo la presencia de Shizuka estaba demasiado presente.
Sacudí mi cabeza e iba a tocarla pero rápidamente descarté hacerlo por si me tenía miedo ahora-yo, lo siento mucho, no sabía que esto iba a pasar-susurré por lo bajo sin poder dejar de pedir disculpas pese a ser una vampiresa que odiaba simplemente por el hecho de pertenecer a esa raza.
Que se suponía que tenía que hacer ahora? Me sentía tan culpable pese a ser lo que era, pues haciendo eso no me convertía en un ser mejor que ellos, los vampiros.

Eso es jazmín,tu eres jazmín,
no me engañes.
I'm guilty.

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Re: Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

Mensaje por Nikolett el Vie Ago 19, 2016 9:06 am





Déjame verte… aunque sea una sola vez
Con Zero en Residencias a las 14hs



Tenía miedo, en aquellos momentos de desesperación bajo los cuales no comprendía que debía hacer por Zero, estaba completamente asustada, petrificada y con las piernas temblorosas a pesar de seguir arrodillada sobre el suelo. ¿Porque? ¿Porque le pasaban estas cosas a mi hermano? ¿En que podía ayudarle? ¿Cómo una simple pastilla lograría quitarle toda la pena que mantenía? No lo sabía, pero aun así me estaba agradeciendo por brindarle la mínima ayuda que podía darle, estaba tan insegura, pero feliz al mismo tiempo tras ver como el efecto de tan raro fármaco conseguía aliviarle.


-Hermano... pensé que... yo creía que... -sentía las lágrimas de preocupación, acumularse en mis ojos como un montón de pequeñas perlas dispuestas a romperse en el suelo, humedeciendo todo a su paso, pero, todo eso se detuvo al verle toser sangre, implorándome me alejara de su lado, pero esta vez no era con ese enojo que confronte al arribar a su hogar, ahora todo era tan diferente, parecía temer por mi seguridad cuando debería estarse preocupando por él -No me iré... onii-sama dime que te pasa... ¿Cómo puedo ayudarte? Onii... -me quede callada cuando aquellos ojos rojos se fijaron en mi figura, era la misma mirada que madre solía tener poco antes de pedirme algo de sangre. Entonces lo comprendía al completo, Zero no era un humano común y corriente como Vencel, Zero posiblemente había sido convertido hacia años y por eso es que deseaba mi sangre tras haberla olfateado de la herida en mi palma, pero si tanto quería sangre, simplemente pudo habérmela pedido, en vez de consumir extraños medicamentos que solo empeoraban su estado -Está bien... puedes... -accedí sin tener necesidad de oír una petición, pero si se lo decía, estaba segura que algo dentro de él lograría comprender que no me importaba, realmente podía dejarle beber todo lo que quisiera de mi ser, todo con tal de que estuviera bien, completamente sano y por sobre todo, feliz.


Los dientes de Zero eran tal cual recordaba los de mi madre, afilados, dañinos, hambrientos, sin intensión de parar por nada del mundo, desgarrando carne a pesar de ya tener una herida abierta de la cual succionar, como si el ansia de morder superara la de beber. Cerré los ojos calmándome lo mejor posible, ya que si el nerviosismo atacaba la sangre empezaría a fluir con mayor velocidad complicando las cosas al verse desbordada, siendo mejor que el flujo lo controlara Zero al completo, pero, sin esperármelo en un rápido movimiento acabo por inmovilizarme en el suelo, apartando mis cabellos y consecuentemente la gruesa gargantilla, atacando con fuerza mi cuello.

Había pasado tanto tiempo desde que alguien mordió esa zona hasta perforarla, que no pude evitar soltar un gemido de dolor y sorpresa, apretando ojos y labios al poco, intentando que la paz reinara en mi cuerpo conforme continuaba bebiendo con necesidad haciendo que me preguntara ¿Cuándo había sido la última vez que bebió sangre? ¿Cómo era posible que sobreviviera con semejante hambre? Empezaba a creer que todo era mucho más complicado de lo que onii-chan me comento en sus historias sobre Zero, todo parecía tan irreal desde el instante mismo en que ingrese por la puerta de la mansión, pero, si de algo estaba segura es que Vencel nunca me mentiría y que Zero era mi hermano, uno que necesitaba no solo compañía sino cuidados que estando solo no conseguiría.


-Zero-onii-sama... ¿Te sientes mejor? -finalmente siendo libre, me tome mi tiempo para sentarme en el suelo, estaba mareada, mucho más de lo que recordaba, ya que si bien Vencel solía tomar de mi sangre para mantenerse sano, nunca había bebido tanto como Zero ahora, pero, seguía consiente de mis actos y el sitio donde me encontraba, por ello supe que no era nada grabe, aunque onii-sama se veía completamente culpable, pidiéndome perdón, temiendo tocarme como si con hacerlo fuese a odiarle por el resto de mi vida -Onii... -extendí la diestra para tomar aquella mano que se alejó antes de tocarme, posándola en la mejilla que inicialmente busco, poco antes de verlo a los ojos, manteniendo mi mirar entrecerrado, porque realmente estaba cansada, el cuerpo pesaba al igual que mis parpados, sin embargo exteriorizarlo haría sentir mal a Zero y no quería que se sintiera mal, por nada del mundo deseaba lastimarle -Estoy bien, en verdad no me paso nada malo -suspire suavemente, acercándome con cautela hasta posar la frente en el pecho del mayor, buscando acurrucarme en su calor -¿Te sientes mejor? ¿Puedo hacer algo más por ti? - con algo de temor por ser apartada, me sujete de su ropa, inhalando suavemente su aroma para luego elevar la mirada hacia sus ojos ahora de un pacífico violeta -Lamento haberte hecho daño con las galletas... no sabía que te lastimarían, de verdad, en serio no fue mi intensión -nuevamente sentía las lágrimas acumularse, era mi culpa que todo eso hubiera pasado, solo le estaba llevando problemas a Zero, pero aun así quería más de él, permanecer un poco más de tiempo a su lado, solo un poco más -¿Me...correrás ahora? -no pude evitar preguntarlo, y mucho menos empezar a hipar sobre su pecho. No entendía como era posible que me hubiera equivocado tanto cuando mis intenciones eran buenas, pero lo hería sin darme cuenta, le estaba causando muchas molestias sin proponérmelo y sabía que estaba en su derecho de privarme del día que prometió podía pasar con él, enviándome a la calle en aquel mismo instante, no tenía derecho a quejarme al respecto porque todo nació en base a mi error, uno que seguramente lamentaría por el resto de mi vida... porque yo.



A pesar de todo.
Aun cuando a la larga me odiara...
Quería seguir envuelta, en el calor de su cuerpo.


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Re: Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

Mensaje por Zero Kiryu el Sáb Ago 27, 2016 1:45 am

Déjame verte… aunque sea una sola vez
...no, solo desaparece...


Era un monstruo, ya lo sabía, pero haber hecho aquello solo lo había confirmado. Como si quiera podía mirarle a la cara ahora? Como ella seguía llamándome de esa forma tan cariñosa y que a la vez tanto detestaba “onii-sama”, porque me llamaba de esa manera? Yo ni si quiera era su hermano, yo no tenía familia, y la última vez que me habían llamado de ese modo había sido alguien de quien ni si quiera quería recordar el nombre en ese momento.
Apreté con fuerza los puños y los dientes conteniendo mis lagrimas ante la impotencia que sentía en esos momentos y más cuando decía que estaba bien, que no pasaba nada. Acaso estaba loca? Se estaba oyendo?
-Basta!-exclamé con fuerza cuando no dejaba de disculparse una y otra vez-no hagas eso, no te disculpes, soy yo quien tiene que hacerlo…-limpié con mi manga blanca de la camisa la sangre de mi boca cuando noté como se pegaba a mi aferrándose a mis ropas completamente sorprendido sin poder comprender nada. Seguía disculpándose, buscando mi perdón después de que casi la hubiera matado allí mismo! No era lógico-Niko dije que pararas-susurré completamente serio-no quiero que te disculpes, tu no sabias lo que ocurría con las galletas, yo si y a pesar de eso las tomé igual porque pensé que algo como eso no me afectaría-suspiré con fuerza-y no, tampoco te echaré de casa, ya te dije que es mi culpa y quiero que me perdones por eso, aunque seas una vampiresa prometí que podrías pasar el día a mi lado y no matarte como casi hago hace un momento-continué hablando por lo bajo-no tengo bolsas de sangre que ofrecerte pero puedes volver a tomar la que te quité de mi-cerré los ojos crispandome solo con pensar que alguien me mordería después de tanto tiempo, pero era lo mínimo que tenía que ofrecerle, aunque me dieran ganas de vomitar solo de pensarlo. Desde cuando ayudaba yo a un vampiro? Aquello era inaudito, no sabia ni si quiera en que momento había aceptado dejarla pasar.

Escuché como hipaba y eso me preocupó, porque iba a llorar? Tan culpable se sentía?-Niko no llores-susurré-todo esta bien-dije solo para intentar calmarla.
Pero a lo hecho pecho, ahora solo quedaba seguir hacia delante-yo no puedo comer comida humana Niko, no soy un…-me costaba decir aquella palabra-vampiro normal-logré decirlo entre dientes sin querer dar más explicaciones-por eso no puedo-susurré por lo bajo-y a veces necesito esas pastillas, pero como has visto tampoco las tolero y me pongo peor, por eso lo siento-susurré por lo bajo-soy peligroso para todo aquel que se acerque a mi desde que pasó...eso-susurré intentando que no se escuchara nada pues de nuevo no quería explicar nada.
-Como sea...puedes alimentarte de mi, prefiero eso antes de que lastimes a alguien si salimos a pasear por la ciudad, aunque no se que tienes en mente-hablé con tranquilidad-como sea, también debemos curarte esa herida y si bebes todo iría mas rápido-suspiré y cerré los ojos poniéndome una mano en los ojos-espera aquí-mencioné a la vez que la separaba con cuidado de mi lado e iba a por un par de vendas y desinfectante al baño.

No tardé demasiado en regresar con todo lo necesario sentándome a su lado-va a escocer un poco-dije tomando su mano echando alcohol para desinfectar y después vendarle la mano con un par de gasas fijándolas después con un poco de esparadrapo. Estaba demasiado a aquellas cosas debido a mi condición pasada de humano y sabía que no necesitaba tantos cuidados de mi parte pero no podía evitar preocuparme, tan solo era una niña-bien, ya estas…-susurré por lo bajo suspirando algo aliviado pues la verdad es que no me había encontrado tan relajado en hacia bastante tiempo. Me sentía completamente saciado y aunque estuviera con ella allí realmente saber que era alguien completamente inocente pese a ser un vampiro no me generaba mas que una simple y pequeña incomodidad pues al fin y al cabo yo era el que le había dejado hospedarse allí, aunque debido a su insistencia claro.
De verdad no sabia que me había pasado hacia un rato, como podía haberme desviado tanto de lo que realmente sentía por los vampiros y lo poco que dudaba para matarlos y ahora mismo estaba preocupándome por uno, aunque fuera pequeñito una cosa no cambiaba la otra. Sería porque decía ser mi hermana? Como podía serlo? Yo solo tenía un hermano y ese era Vencel, un hermano que había muerto en el mismo momento que me había traicionado, a mi y a mis padres. Además, de donde se suponía que había salido ella? Mi madre no había estado embarazada de nadie mas hasta el día de su muerte, entonces como era posible? Acaso mi padre había estado con otra mujer? Quien era esa otra mujer?
Por un segundo Shizuka pasó por mi mente haciendo que recordara la sensación que me había dado la otra chica. Acaso mi padre se había acostado con ella? No, no podía ser posible, como podría haber hecho algo así? Era una vampiresa y además lo que luego había terminado con su vida, aquello era totalmente inverosímil. No, estaba pensando demasiado, aquello no era posible-Niko, porque me llamas hermano?-pregunté intentando resolver mis dudas con aquella simple pregunta esperando que con ello me dijera todo lo que quería saber a pesar de tener miedo de conocer la verdad.

I'm afraid
of the monsters.

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Re: Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

Mensaje por Nikolett el Sáb Sep 17, 2016 8:38 pm





Déjame verte… aunque sea una sola vez
Con Zero en Residencias a las 14hs



Dijera lo que dijera, aun cuando Zero alegara que no debía disculparme sino al contrario, o que incluso no llorara, todo era difícil de evitar, le había hecho daño, un daño en base a la ignorancia que tenía respecto a mi hermano, mi familia que hacia tanto tiempo debía estar unida, pero de eso ultimo me terminaría encargando yo.

Las lágrimas intentaban detenerse ante la explicación de onii-sama, su mirada de culpa, sus gestos y atenciones que ahora me daba ¿Todo se debía al acto de haberme mordido? No lo entendía, ya antes me habían mordido de modos más salvajes que aquel, entonces si eso estaba bien ¿Por qué lo de Zero no? Quería preguntarle la razón, sin embargo pensaba que quizás no le agradaría responderme a algo como aquello, prefiriendo callarme conforme veía su espalda perderse de vista, regresando al poco tiempo con vendas y todo tipo de herramientas para curar, similares a las que Vencel solía utilizar cuando se laceraba del modo que fuera, casi siempre intentando cuidarme de situaciones en las que fácilmente podía salir por mi cuenta. Si bien eso no surtiría efecto en mí, sabiendo que las heridas sanarían rápidamente, me deje curar, suponía que para Zero eso era importante.


-Gracias onii-sama… –mire el sitio vendado con cierto cariño, poco antes de acércame a Zero nuevamente, colocando la cabeza en su pecho, buscando escuchar el latir de su corazón, siéndome algo curioso el no poder encontrarlo pero no me importo, su aroma envolviéndome era más que suficiente para disfrutar aquel momento a su lado -No necesito tu sangre onii-sama, madre solía morderme también, así que estoy acostumbrada a este tipo de cosas, pronto recuperare mis energías –sonreía, simplemente no podía dejar de curvar mis labios en aquella enorme sonrisa, habiendo olvidando al señor pingüino, solo siendo feliz por aquel falso sentimiento de hermandad que sentía se desarrollaba entre los dos, por las palabras de mi hermano respecto a salir de paseo, cosa que no pensé al solo desear con él, a su lado, sin compartirlo con el resto del mundo, aunque fuera un solo día quería que todo el mundo se convirtiera en un él y yo -La verdad, Zero-onii-sama, prefiero quedarme aquí dentro contigo porque si solo te tendré un día, quiero que seas mío por ese día… pero –eleve mi mirar hacia el suyo, sin despegarme al completo de su pecho -Estoy siendo muy egoísta ¿Verdad? Pero, en serio quiero tenerte por hoy para mi –suspire cerrando la mirada, apegando la mejilla izquierda a su pecho, aspirando su suave pero masculino aroma, sorprendiéndome por la pregunta que hizo del porqué le llamaba hermano -Porque eres mi hermano, por eso te digo así onii-sama –la respuesta era obvia, pero el gesto de Zero esperaba algo más que la obviedad -Bueno… no es que seamos hermanos completos, según me explicaron solo compartimos padre onii-sama, pero, creo que nuestro padre en verdad no quería a mi madre… –lleve el índice al mentón, una vez había visto a quien se suponía era mi padre, pero no recordaba su voz ni nada como aquello, solo su faz, una sumamente similar a la de mis hermanos -Vencel me explico que madre sufrió mucho con padre porque al parecer él quería a dos mujeres, es decir tu madre y la mía, pero al final no pudo decidirse por ninguna y se marchó, no se mas de eso onii-sama, casi nadie me cuenta de aquella historia… solo sé que al poco de que Vencel perdiera a su madre y nuestro padre, vino a vivir a la mansión conmigo, el abuelo y madre, desde entonces hasta ahora no me eh separado de Vencel-onii-chan… –ahora que lo pensaba, cada que sacaba el tema, tanto mi abuelo como Vencel parecían verse nerviosos, buscando convencerme con otras charlas, dulces o juegos que olvidara el tema, tal como sucedía con el más grande misterio -Aunque… –no sabía si eso le servía para lo que Zero deseaba saber, pero un recuerdo llego a mi mente -Recuerdo que luego de que madre trajera a Vencel a casa, el abuelo la castigo, dijo que por haberle hecho eso a los humanos no le dejaría salir nunca más de la mansión, ni siquiera para alimentarse –el recuerdo era vago, apenas y podía hacerme una imagen visual de aquello -Pero, onii-chan llego y me llevo con él, no sé qué cosa le hizo madre a los humanos… lamento si no puedo serte de utilidad onii-sama –suspire volviendo a recargarme en su pecho, cerrando los ojos para disfrutar de la sensación, era tan cálido y cómodo como la mejor cama del mundo.


Estaba completamente feliz de por fin haber encontrado a onii-sama, contenta de poder disfrutar un poco de su compañía, misma que por nada del mundo quería perder. No estaba loca, tampoco era una reclusa psiquiátrica, pero mi necesidad por permanecer a su lado era tanta que, seguramente podrían llegar a encerrarme por demencia, pero, después de tanto tiempo…



No lo dejaría ir tan fácil.


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Re: Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

Mensaje por Zero Kiryu el Jue Oct 13, 2016 9:53 pm

Déjame verte… aunque sea una sola vez
...no, solo desaparece...


No la entendía, no podía entender porque me agradecía después de haberla atacado, a pesar de que en aquellos momentos la estaba curando, no quitaba el hecho de que le había hecho daño y por eso le permitía que se acercara tanto y se apoyara en mi aunque que fuera una vampiresa y todas mis alertas se encendieran queriendo acabar con su vida.
Suspiré con fuerza cerrando los ojos-si que la necesitas, los vampiros la necesitan-murmuré intentando tampoco queriendo obligarla sintiendo como mi sangre hervía al escuchar como hablaba de su madre, es cierto que no sabía a ciencia cierta que Shizuka fuera su madre, pero algo dentro de mi me lo decía.

Era pesado tenerla tan cerca y sentir a Shizuka continuamente, pero tal vez solo era mi imaginación, estaba tan obsesionado con ella que no podía evitarlo, pero esta vez era diferente, podía sentir como su esencia me envolvía y llamaba desde aquella chica. Podría ser que utilizara aquel cuerpo para acercarse a mi de nuevo fingiendo ser mi hermana? Podía ser eso posible?
Sabía muy bien de lo que era capaz y no descartaría nada, por lo que permanecí en silencio solo escuchándola intentando no perder la cabeza por aquellas percepciones que yo tenia.
Pero lo que dijo me sorprendió por completo. Quería quedarse conmigo allí? No quería anda mas? Si que era obstinada aquella chica. Suspiré de nuevo y abrí mis ojos para verla-esta bien si quieres salir, no tienes porque ser tímida con eso-susurré-tienes todo el día para ti-repetí-pero si quieres quedarte aquí no insistiré, tampoco es que sea el tipo mas divertido de todos…-murmuré de nuevo sin muchos ánimos siendo sincero aunque no hacia falta mucho tiempo conmigo para darse cuenta de eso.

Pero la 'mejor' parte vino cuando empezó a contarme sobre su historia familiar y el porque eramos hermanos. De nuevo permanecí callado sin querer apresurarme con nada o sacar pensamientos precipitados sobre todo aquello que estaba contando.
Sería verdad que mi padre era ese hombre del que hablaba? Tenía que serlo no? Que Vencel estuviera en toda esa historia no significaba nada pues él idolatraba a Shizuka desde que la había conocido y ella se lo había llevado después de la muerte de nuestros padres, la ultima vez que le había visto.
Me dolía que hablara sobre el pasado, sobre todo lo que habíamos pasado, sobre Vencel, sobre mi padre, sobre mi madre, sobre Shizuka. Hubo un momento en el que no quise escuchar mas pero ella no dejaba de hablar haciendo que mis dientes se apretaran con fuerza llegando incluso a cerrar los ojos, pero ella no tenía la culpa de todo aquello, ella simplemente había sido el fruto de la culpa de los demás. Puse una mano en su cabeza abriendo los ojos poco a poco para mirarla-esta bien Niko…-reprimí todos mis impulsos respecto a aquel tema quedándome cada vez mas en claro que en verdad si eramos hermanos por culpa del estúpido de mi padre. Como le había podido hacer eso a mi madre que tanto le quería? Ni si quiera quería conocer el nombre de la vampiresa con la que había estado mi padre.
En ese momento de debilidad incluso mis manos se acercaron al cuerpo de la pequeña abrazándola contra mi-mejor...hablemos de otra cosa…-susurré controlándome-quieres ver tu cuarto?-pregunté aunque en realidad aquella escena me conmovía, me hacia recordar a cuando estaba con Vencel hacia tanto tiempo-mejor…-susurré ocultando mi rostro en su cuello sin buscar morderla-quedémonos así…-volví a hablar por lo bajo sin querer separarme de ella pues en aquel momento me había puesto demasiado sentimental. Hasta tal punto que deseé que Vencel volviera a estar allí conmigo pese a todo lo que había hecho en el pasado. Quería que si en verdad tenía una familia todos volvieramos a estar juntos de nuevo.

Mis ojos ardían a punto de dejar caer mis lagrimas, pero me reprimí, no podía dejarme llevar por todo aquello y menos pensar en Vencel o familia, yo no tenía y aquella chica tampoco era mi hermana, todos mentían, incluso Niko, pues ella no era quien decía ser, ella era Shizuka disfrazada de joven que venía a por mi de nuevo. Y aun así, aunque pensaba todo eso no quería que se separara de mi lado en esos instantes aunque en cualquier momento pudiera matarme.
Permanecí totalmente quieto sin moverme respirando su aroma al tenerla tan cerca dejando que mi imaginación volara creyendo que por un momento estaba de nuevo muchos años atrás-Shizuka…-susurré por lo bajo apretando un poco mi abrazo sobre ella sintiendo como algo dentro de mi parecía hacer 'click' sometiéndome a todos sus deseos como un neófito imprimado de su conversor.

I can't control myself.

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Re: Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

Mensaje por Nikolett el Jue Nov 10, 2016 4:23 am





Déjame verte… aunque sea una sola vez
Con Zero en Residencias a las 14hs



Sabía que onii-sama no se sentía del todo bien, conforme pronunciaba aquellas palabras, había algo en su mirada que me dictaba que no le agradaba oír la verdad, pero aun así en lo más recóndito de mi ser supuse que necesitaba escuchar aquellas palabras. Por algo había preguntado sobre nuestra filiación, dudaba que lo hiciera por mera y simple curiosidad, había algo mas de trasfondo que no quería decirme y temía preguntarle.

Pensaba seguir con el relato, mencionar el nombre de mi madre y de aquel hombre que se suponía era nuestro padre, pero la cálida mano de onii-sama sobre mi cabeza consiguió callarme, no quería verle triste, no deseaba que su voz sonara de aquella manera, por ello acate su nuevo pedido, permitiéndole que me abrazara con fuerza, dejándome sentir su calidez e inhalar su aroma masculino, era tan parecido a mi adorado Vencel, pero con tantas diferencias mínimas que sabía eran difíciles de encontrar para una persona que no hubiera convivido con cualquiera de mis hermanos mayores.


-¿Cuarto? -no entendí nada de lo que decía ¿Porque tendría que tener un cuarto, si se suponía que no estaría mas de un día en ese hogar? A lo sumo me conformaba con dormir en el sofá, era feliz con solo saber que compartíamos techo, pero no pensé que me dejaría quedarme en un cuarto -Umm... está bien onii-sama, quedemos así todo lo que quieras -con algo de temor por ser separada, lleve ambas manos a la espalda de Zero, gozando de poder tocar su cuerpo sobre tan finas prendas que portaba. Era tan cálido y agradable, tanto que no deseaba separarme de sus brazos, pero, de repente la presión que estaba ejerciendo comenzó a volverse más pesada, estaba poniendo mucha fuerza en su abrazo, dolía, realmente dolía que me estrujara de aquella manera, culminando por decir el nombre de mi madre ¿Porque la estaba llamando? -Zero...onii-sama... ¿Porque... llamas a mi madre? -intente buscar su mirada, pero no me fue posible, realmente no comprendía que sucedía con él. Sus ojos claros estaban perdidos en un punto alejado, sus brazos no cedían la presión, y lo peor de todo es que, en verdad la falta de sangre estaba empezando a afectarme. Puede que no fuera bueno haber pasado tanto tiempo sin beber una gota del líquido carmesí, recorriendo Myr de punta a punta, con poco o nulo sueño, con la esperanza de encontrarlo y después negarme a morderle... estaba cansada, demasiado cansada, en esos momentos no podía forcejear para separarme de él -Onii-sama... duele... -intente que se diera cuenta de sus actos, apretando con fuerza sus prendas de vestir, jalando suavemente de estas para buscar su atención -Hermano... estas... apretando mucho


No podía definir si era por la falta de sueño, por la presión que casi no permitía respirar, pero, de un momento a otro, todo se puso negro y caí en el mundo de los sueños, con la frente sobre el hombro de Zero, y las manos caídas a los laterales de mi cuerpo.



Puede que ahora...
Estuviera despertando a la realidad.  


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Re: Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

Mensaje por Zero Kiryu el Sáb Nov 19, 2016 11:12 pm

Déjame verte… aunque sea una sola vez
...no, solo desaparece...


Estaba totalmente hipnotizado por ella, por su sola presencia, por su olor, por sus palabras que en esos momentos se me hacían tan incompresibles. Que estaba diciendo? De que estaba hablando? No quería saberlo, solo quería estar con ella. Yo era su vasallo, su creación, su hijo, haría cualquier cosa que ella me pidiera. Porque no me pedía nada?

Lentamente levanté mi cabeza para mirarla separándome un poco de su cuerpo aun pudiendo ver con claridad a quien me había convertido en aquello-Shizuka-volví a llamarla suavemente acariciando con mis dedos los labios ajenos pero sentí como que ella no me reconocía-ocurre algo?-pregunté sin entender-ya sabes que puedes pedirme lo que quieras…-murmuré insistiendo por lo bajo aun apretándola con fuerza sin atender a lo que ella decía pues estaba totalmente hipnotizado por ella aunque Niko no estuviera haciendo nada-cuando...cuando me dejará probar su sangre…-murmuré por lo bajo-Shizuka-sama-murmuré sin saber que me pasaba.
Nunca había actuado de ese modo, ni si quiera con la verdadera Shizuka. Que me estaba pasando ahora? Mi mente no tenía respuesta para eso y tampoco quería buscarla.
Pero antes de que si quiera pudiera darme cuenta mi hermana, aquella a la que yo consideraba otra persona se desvaneció entre mis brazos haciendo que la preocupación se reflejara en mi rostro, mas no por ser quien era, si no por quien yo creía que era-Shizuka!-exclamé con fuerza aflojando un poco el abrazo para sostenerla y tumbarla en el sofá sentándome a su lado cuidando de ella-por favor, responda…-murmuré por lo bajo algo desesperado.
Rápidamente invadido por ese sentimiento mordí mi muñeca y acerqué esta a los labios ajenos queriendo que bebiera mi sangre. Tal vez se hubiera excedido, tal vez llevara sin alimentarse adecuadamente aunque lo dudaba, ella siempre tenía una fuente de alimento no? Entonces que estaba pasando? Aquello sin duda era muy raro.

Mientras todo esto pasaba en el exterior el interior de Zero se removía, se retorcía intentando luchar contra todo eso. No era real, no era posible que ella estuviera ahí o que él se comportara de esa manera con Shizuka. Eso jamás pasaría, el nunca se había sometido a nadie y menos a esa asquerosa, a ese monstruo al que quería matar, al que odiaba con cada fibra de su ser.
Y aun así aunque su mente fuera consciente de todo eso aun así seguía cuidando de Shizuka dejando su muñeca en los labios ajenos queriendo que tomara su sangre, pero parecía que esa no era suficiente.
Llevó esa muñeca a sus labios y bebió su propia sangre para después tomar el mentón ajeno y bajarlo hacia abajo para abrir su boca y poder besarla pasando la sangre de mi boca a la suya intentando que reviviera, con que abriera los ojos le bastaba, no pedía mas, estaba desesperado por la preocupación, todo por el embrujo, por la sangre de mi hermana fluyendo dentro de mi. Aquella sangre que parecía como una manzana envenenada pues contenía algo que yo nunca podría adivinar, algo que yo nunca aceptaría y que aun así podía sentir, la esencia de Shizuka en ella, la misma que en esos momentos me instaba a estar completamente prendado de ella.

-Por favor despierte...Shizuka-sama-repitió verdaderamente preocupado por ella como si su vida dependiera de ello aun dejando sus labios pegados a los ajenos levemente manchados de sangre volviendo a repetir la acción de antes sin importar cuando sangre tuviera que darle para que volviera a abrir sus ojos.

I hate this feeling.
I hate me.
I hate you.

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Re: Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

Mensaje por Nikolett el Dom Ene 15, 2017 8:01 am





Déjame verte… aunque sea una sola vez
Con Zero en Residencias a las 14hs



En el estado en que me encontraba no podía hacer nada, por escasos segundos lograba escuchar una voz a la distancia, tan lejana que reconocerle era imposible, además de que decía cosas sin sentido, nombrado una persona que no era yo, pero estaba más que segura que buscaba hablar conmigo. Seguramente me estaba confundiendo, no por nada Shizuka era mi madre, algún rasgo deberíamos de compartir para poder ser llamadas madre e hija, no quedaba de otra, sin embargo, ese delicado sabor ferroso, tan cálido, desbordante que mis labios sentían y deseaban tomar pero no podía era exquisito, llegaba a mojar mi lengua pero no más allá de eso, pero aun así lo reconocía, era tan familiar para mí como par ahora hacer caso omiso a su delicado gusto, aquello que intentaban darme era sangre y una de excelente calidad a mi parecer.

Quería abrir los ojos, poder entender que sucedía, el motivo de que intentaran que bebiera aquello sin mi consentimiento, pero todo era imposible en ese entonces, nada tenía una real lógica y yo sentía que a cada segundo me hundía más y más en un pozo negro, pero entonces, la calidez aumento, algo estaba sobre mis labios, estaba más que segura de que me besaban, y no solo eso, aquel cálido beso traía consigo más del delicioso néctar que hacía poco me dieron a probar. Un sorbo, dos y finalmente tres fueron necesarios antes de que abriera mi mirar, topándome con la imagen de mi hermano sobre mí, continuando con el cálido beso de antes, era igual a lo que Vencel hacía para despertarme, exactamente lo mismo, pero aquel no era Vencel, sino Zero, entonces, si según mi hermano mayor el besarse era típico en las familias, quería decir que Zero estaba aceptándome como parte de ella ¿Verdad?


-Hermano... -suspire aquella palabra tras separarme de sus labios, sonriéndole con calma conforme limpiaba el rastro de sangre en mis labios, siendo ignorante de todo lo sucedido mientras estuve inconsciente -Entonces... ¿Estás de acuerdo en que me quede aquí, contigo? -sus palabras eran lo más importante para mí, deseaba con todo el corazón poder ser una parte de su vida, aunque fuese lo más infimo en todo el mundo, pero con tener ese retazo de su corazón eran más que feliz -Espero que nos sigamos llevando bien de ahora en más Zero-onii-sama -no dude mucho, lo bese sin el menor de los escrúpulos, tomando sus labios con cierto deseo contenido, que ni siquiera yo sabía tenia, pero ahora lo necesitaba más que nunca, aquella era una muestra de afecto, una que solo solía recibir de Vencel pero ahora que no estaba conmigo, ni mucho menos me acompaño en toda la travesía, se hacía sumamente necesaria. Los labios de Zero eran tan suaves, apetecibles, manteniendo ese rastro de sangre que hacia no mucho me había dado de probar, todo era tan exquisito, demasiado irreal, incluso para una soñadora como yo, por ello no tarde mucho en separarme y preguntarle sin dejar de mirar sus ojos -Hermano mayor ¿Pasa algo? No luces como tu -puede que apenas lo estuviera conociendo, incluso sus actitudes podrían discrepar y puede que yo no me diera cuenta, al menos no por ahora, pero su esencia, su alma misma irradiaba un algo que me hacía dudar el que Zero, estuviera en sus cabales -Puedes decirme lo que sea Zero-onii-sama... así que dime ¿Que está pasando contigo? No te ves bien


Lentamente, conforme más despierta estaba, la ilusión de felicidad empezaba a desvanecerse, apartándose en una nube de nada misma, un pequeño vestigio de felicidad que quedaría en los recuerdos de un pasado...


Todo se desmoronaba de nuevo
Y yo, no sabía qué hacer.


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Re: Déjame Verte… aunque sea una sola vez – Priv Zero

Mensaje por Zero Kiryu el Sáb Feb 04, 2017 8:37 pm

Déjame verte… aunque sea una sola vez
...no, solo desaparece...


No era consciente de lo que pasaba, a incluso cuanto tiempo pasó hasta que Nikolett despertó de nuevo relajándome lentamente a la vez que me separaba lentamente de aquel suave beso aun sin entender porque me llamaba de esa forma-Shizuka-sama-murmuré por lo bajo-esta bien…-dije en un susurro acariciando su fino y suave cabello aun conservando aquella expresión seria en mi rostro-porque me llama hermano?-pregunté-soy Zero, acaso se olvidó?-siguió hablando de maner suave y tranquila-debe de estar cansada, será mejor que la lleve a su habitación-dije casi sin permitir que hablara.
Mis brazos pasaron tras su espalda y sus piernas queriendo llevarla en volandas hasta la habitación que le correspondía pero cuando la chic volvió a hablar la miré, parando en el acto-claro, puede quedarse todo el tiempo que quiera, pero por favor, deje de llamarme como si fuera su hermano, no lo soy-la afiancé entre mis brazos pero justo en el momento en que iba a levantarla sus labios volvieron a los míos haciendo que correspondiera a este sin pensarlo un segundo fundiendome con ella en esa mezcla de saliva y sangre hasta que de nuevo volvimos a separarnos.
Acaricié con cuidado su caballo otra vez volviendo  escucharla-no se preocupe-murmuré-todo esta bien-dije a la vez que la cargaba caminando por la mansión escaleras arriba para llevarla a descansar.

No contesté a sus preguntas mas y cuando llegamos hasta el que sería su cuarto la dejé con cuidado sobre la cama sentándome en el borde para seguir observándola hasta que de golpe ladeé el rostro como dándome cuenta de la verdad-si...todo...bien…-dije sin estar muy seguro a su última pregunta-Shizuka…-murmuré en un jadeó sintiendo algo mareado de repente-creo...que iré a mi habitación si no le importa, no me siento muy bien-dije levantándome de la cama. Hice una pequeña reverencia ante ella y me dí la vuelta para marcharme de allí. Estaba realmente confundido. Que estaba pasando? No lograba concentrarme, en verdad Shizuka estaba allí? Y porque actuaba de esa manera tan sumisa?
Me llevé una mano al cabello revolviendolo con cuidado intentando centrarme a la vez que continuaba caminando hasta mi cuarto y una vez allí, sin poder evitarlo caí sobre la cama sintiendo como todo a mi alrededor daba vueltas.

Cada vez iba a peor la maldición, la sed de sangre que sentía palpitaba con fuerza en mi interior y solo ansiaba mas y mas. Respiré con fuerza y cerré los ojos intentando analizar que era lo que estaba ocurriendo, pero antes de que me diera cuenta volví a quedarme dormido sin poder evitarlo, ignorando por un segundo que una 'extraña' se había inmiscuido en mi casa, y no solo eso, si no también en mi vida...

Nikolett.

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