Perdida [Priv Mathilda]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Perdida [Priv Mathilda]

Mensaje por Mizuki Kondo el Mar Mar 08, 2016 7:45 pm

¿Qué si estaba acostumbrada a ese tipo de ambiente? en realidad no, en lo absoluto. Jamás creyó que su propio orgullo pudiera condenarla de tal manera pues, negándose a pedir indicaciones, había terminado girando en direcciones contrarias, caminando sin rumbo y, finalmente, perdiéndose en aquella zona de la ciudad catalogada como peligrosa una vez la noche cae (quizás desde la tarde, incluso). Se fue poniendo cada vez más nerviosa, pues estaba completamente perdida entre edificios ruinosos y descuidados sin ninguna persona a la vista; le daba miedo ingresar a algún establecimiento y encontrarse con cualquier cosa peligrosa, a la que probablemente no sabría hacer frente.

Tranquila.... tranquila.... todo estará bien... espera a que pase alguien por la avenida y pídele indicaciones para volver al centro.... se repetía la castaña una y otra vez para tomar fuerzas mientras encontraba alguna persona; sin embargo, cada vez que lograba visualizar a una se espantaba por el aspecto que ésta presentara o por su manera de hablar. La noche se fue haciendo cada vez más presente y ella comenzaba a desesperarse ante el hecho de continuar desorientada y confundida; decidió hacer a un lado sus temores y, armándose de un valor casi inexistente, se condujo hacia un hombre que fumaba recargado en una esquina. -Ammm... d-disculpe...- se aclaró la garganta mientras se acercaba aún más - B-buenas noches.. ammm... y-yo... quisiera saber si usted sabe hacía donde se encuentra el centro de Myr... ¿Podría indicármelo? e-es que me he perdido....- le dijo tartamudearte, ansiosa de recibir una respuesta y poder marcharse de aquel tétrico lugar. Recibió una bocanada de humo de tabaco de lleno en el rostro, causando que se atragantara y comenzara a toser con fuerza en busca de rellenar sus pulmones de oxígeno; una sonora risa hizo que hasta su tos cesase del miedo mientras el vello de su nuca se erizaba al ser sujetada de una mano por aquel extraño individuo -Ohhhh una niña perdida.... Pobrecilla- comenzó el hombre mientras exhalaba más humo y se reía -¿es que no te enseñaron que las señoritas bellas no deben estar solas de noche?- se acerco a ella y le susurró en el oído, causándole escalofríos a la chica que únicamente pudo gritar de espanto. El hombre le indicó que caminara junto a él y le mostraría un lugar fantástico y sin igual, todo esto sin dejar de reír de una manera sádica.

La adrenalina del momento hizo que Mizuki, en un acopio de todas sus fuerzas, le diera una patada al hombre para que este la soltase. No esperó ni un segundo antes de salir corriendo tan pronto consiguió el efecto deseado; corrió desesperada sin detenerse, girando sin saber exactamente a donde: todo con tal de escapar. Vio la puerta abierta de lo que daba el aspecto de ser una tienda abandonada y entró, ocultándose tras la pared al percibir los pasos del sujeto aproximarse al área. Retuvo la respiración lo que fueron interminables segundos hasta que el hombre se marchó profiriendo maldiciones... Mizuki miró a su alrededor y descubrió que, en efecto, aquella había sido una tienda en alguna ocasión; revisó con la mirada el local y profirió un pequeño grito ahogado cuando vio una silueta de pie en una esquina - L-lo siento!! no era mi intención molestar- dijo apresurada al ver la expresión de la chica ahí presente -Es que me he perdido y un hombre me perseguía.....-

Volver arriba Ir abajo

Re: Perdida [Priv Mathilda]

Mensaje por Invitado el Dom Abr 10, 2016 4:33 pm

Plic ploc…plic…ploc
La silueta cabizbaja en la oscuridad abrió sus parpados súbitamente dejando escapar un jadeo. Sus ojos intentaron ajustarse a la prácticamente inexistente luz del lugar, su cuerpo se encontraba inmóvil, y lo único que pudo identificar al principio fue el constante sonido de las gotas cayendo sobre una superficie a un intervalo irregular. El mismo mísero sonido que había logrado infiltrarse en su cabeza por culpa de su maldito sueño ligero. Había alimentado la pesadilla y después de esto la regresaba a lo que no sería una realidad más placentera.

Sintió el frío de la pared en su espalda, a través de su ropa, y el aroma del lugar no tardó en refrescarle la memoria a la desorientada joven, apestaba…literalmente. Olía a humedad pero más que nada a alcantarilla averiada; otro buen indicio de su ubicación fue el hecho de que al intentar estirar la pierna para desperezarse su pie chocó contra la base de un inodoro. Había terminado tomando una siesta sentada en el suelo del baño de empleados de lo que ahora  era una tienda abandonada,  “cuanta clase” pensó de forma sarcástica mientras se ponía de pie ayudándose en el lavadero. Recorrió torpemente una de las paredes con su mano esperando encontrar un interruptor y al final dio con él pero no sirvió de nada, después de intentar encenderlo un par de veces fue obvio que el lugar ya no tenía electricidad. Exhaló presionando las yemas de sus dedos contra sus sienes y enfocó la mirada en el espejo que tenía al frente, mas sus ojos se desviaron en lo que fueron apenas una par de segundos.

A pesar de que la imagen que mostraba el desquebrajado objeto no era muy precisa por su mal estado y la poca iluminación, fue lo suficientemente nítida para distinguir su lamentable apariencia. Puede que su ropa no estuviera en una situación tan precaria, pero en su pálido rostro las marcadas ojeras bajo sus orbes vidriosos eran un claro signo de que estaba lejos de estar bien, mientras su chaqueta cubría sus brazos y con ella las marcas de otros de sus “problemas”, problemas que le salían bastante caros. ¿Habría intentado cambiar algo si hubiera sabido que todo eso la haría terminar en una celda del mercado negro? Es imposible conocer la respuesta exacta, pero sería fácil asumir que no. ¿Que podría cambiar? Lo había intentado y había perdido, ahora solo podía aceptar las consecuencias de su fracaso.

Abrió la puerta y salió a lo que era la tienda en sí, estantes vacíos y algunos empaques en el suelo, pero al menos por las ventanas entraba más luz del exterior. El único aparato electrónico con el que contaba tenía la batería muerta así que no tenía idea de cuánto horas de descanso le habían otorgado los sedantes. –Joder- gruñó en voz baja, acomodando en su hombro la pequeña mochila que llevaba consigo. Palpó los bolsillos de su pantalón para sacar una cajetilla junto con un encendedor. Encendió uno de los cigarrillos y le dio una profunda calada.Cambiando un mal sabor de boca por otro que había aprendido a disfrutar  la  sensación del humo llenando sus pulmones le dio algo de tranquilidad. La cual para su mala suerte no le duró tanto como hubiera deseado. Poco después de que exhalara la primera bocanada de aire contaminado, escuchó como alguien entraba en el edificio haciendo poco ruido. Ante la intromisión se quedó completamente quieta, alerta a cualquier señal hostil, solo porque esa zona de la ciudad se hubiera convertido en su nuevo hogar no significaba que la encontrara segura, al contrario sabía que no podía confiarse en lo absoluto.

Cuando la extraña detectó su presencia Mathilda no hizo más que alzar una ceja mientras el resto de su rostro mantenía una expresión neutral, que se si inclinaba algo no era precisamente a la amabilidad -En ese caso déjame decirte que tus intenciones no corresponden a tus acciones-Dijo con un tono monótono dejando claro que de hecho si la estaba molestando -¿De verdad? ¿Tienes alguna forma de probar que solo eres una chica extraviada? - Pero la molestia no solo era porque había interrumpido su quietud sino porque no sabía que podía traerse entre manos, aun si aparentaba ser alguien inocente no podía creérselo tan fácilmente-¿Por qué no intentas describir al hombre que te perseguía?- Sugirió llevando nuevamente el cigarrillo a sus labios esperando la respuesta. En esos lugares era posible identificar a ciertas personas recurrentes, y dependiendo lo que dijera podía darse una idea de si la joven seria un problema para ella o si lo seria su perseguidor. Podría parecer paranoica, y hasta cierto punto lo era, pero no estaba del todo injustificado, para poder sobrevivir tenia que hacer de vez en cuando trabajos sucios. Aun si la albina solo era un peón insignificante nunca se sabia con quienes se querrían desquitar los que estaban mas arriba.
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Perdida [Priv Mathilda]

Mensaje por Mizuki Kondo el Vie Abr 15, 2016 7:47 pm

No supo si sentirse bien o mal por la nueva situación en la que estaba, ella quería creer que la joven frente a ella no le haría daño, pero tampoco podía asegurarlo por completo después de la actitud brusca que la contraria le había mostrado momentos atrás. Dudó al momento de responderle, de verdad ¿la irritaba sólo su presencia? -Pues discúlpame- la actitud tímida de momentos atrás la perdió, siendo ésta sustituida por un ligero enojo -¿Cómo se  supone que demuestre eso?  ¿No es suficiente el hecho de encontrarme aquí, cuando ya es de noche y sin tener la mínima idea de como volver a mi casa?- si, estaba molesta... más bien frustrada: había sido ella misma quien se extravió por ser orgullosa y no preguntar, sólo quería marcharse. Si bien, estaba de acuerdo en que no se podía confiar en cualquiera, no creía que se debiera ser tan extremista; tenía dos opciones: irse de la tienda y dejar ahí a la chica para que se calmara por su cuenta, o intentar ser más amable y preguntarle como salir de esa zona; cada alternativa contaba con desventajas, en el primer caso, podría toparse de nuevo con el sujeto de minutos antes, en el segundo, quizas la chica no le dijera como salir y simplemente fuera otra persona de la cual desconfiar, caso en el que sería una situación recíproca, pues la contraria desconfiaba de ella.


Sus pensamientos se vieron interrumpidos por la pregunta de la ojiverde Claro... pude empezar por eso... se reprendió mentalmente, repasando en su imagen el rostro del hombre en cuestión. Hizo una pequeña mueca al notar que la contraria fumaba, pero decidió no decir nada al respecto, después de todo, era una perfecta desconocida y a ella nada le incumbía lo que hiciese o dejase de hacer -Pues..- comenzó -Era un sujeto alto, de aproximadamente 1.87 metros y de complexión robusta... uhmm.. aparentaba una edad de 47 años, quizás 50. Cabello azulado y ojos color naranja oscuro; usaba gafas y tenía un tatuaje negro en el cuello- acarició su mentón asegurándose de no olvidar nada -Es todo, ahora, ¿Por qué te interesa saber quién me perseguía? ¿Eso en que prueba que estoy perdida?- no podía evitarlo,l estaba en su naturaleza ser curiosa y, por eso mismo, preguntaba con insistencia; parecía que en sus genes estaba marcado un eterno vacío que anhelaba llenarse de las respuestas a todo, incluso a las cosas irrelevantes como aquellas.


Fijó su vista en la joven, se veía bastante cansada y tenía un aspecto enfermo, cosa que relacionó de inmediato con el hecho de que fumaba. Por un momento temió la otra se enfermara o algo y la culparan a ella por envenenamiento. Bofetada mental... Mizuki se golpeó psicológicamente, cansada de sus ya típicas conclusiones sin sentido pues, aún a la edad de 22 años, tendía a fantasear mucho con lo que ocurría a su alrededor, dejándose guiar por falsas apariecias y datos injustificados. -Entonces.... ¿me dirás como salir de la ciudad?- cuestionó alzando las cejas y luego frunciendo el seño de nuevo, pues un extraño olor llegaba de lo que parecía ser el sótano del lugar. Una pequeña descarga eléctrica le recorrió todo el sistema nervioso con la sola idea de averiguar de qué podría tratarse, sintiendo ansiedad al no saber si marcharse de ahí o esperar a la mañana y, mientras tanto, investigar un poco el edificio. Aunque se olvidaba de un factor importante... la chica que se encontraba ahí. No estaba segura de si quedarse, a pesar de la actitud poco amigable de ella o, mejor aún intentar convencerla por otros medios de creer en ella.

Volver arriba Ir abajo

Re: Perdida [Priv Mathilda]

Mensaje por Invitado el Lun Nov 07, 2016 7:34 am

Una expresión indolente se mantuvo en su rostro mientras observaba como la conducta de la desconocida cambiaba y se quejaba de su comportamiento. Como era de esperar su falta de tacto y marcada apatía la habían incomodado, o mas bien la había hecho enojar, cosa que a Mathilda le importaba un carajo, si estaba buscando personas con modales esa chica no había podido terminar en un peor sitio. Con que contestara sus preguntas le bastaba si lo hacia de buena o mala le era indiferente. Aunque tenia que admitir que, inocente o no, aquella jovencita tenia carácter.

-Ese maldito cerdo- Su facciones dejaron ver una sutil mueca de desagrado cuando la joven describió a su perseguidor. -Quería saber que no te estuvieras inventando una persecución, al menos ahora se que la persona que te seguía era real- Y había sido bastante bueno que la castaña se le hubiera escapado - Dime ¿No has ido por la calle diciéndole a todos los que te cruzas que estas perdida, verdad? Porque eso no sería muy inteligente- La observó con cuidado esperando leer la respuesta en su rostro. Estaba entonces casi segura que decía la verdad sobre haberse extraviado, sus reacciones eran demasiado espontaneas para para tratarse de una fachada, de hecho daba la impresión de que no pensaba mucho antes de hablar y tenia un aire inocenton, y no, no estaba insinuando que fuera tonta, aunque de buenas a primeras tampoco le pareció alguien muy brillante que digamos,  pero se notaba que no sabia mucho de que como se manejaban las cosas por esos lares.


Le dio una ultima calada al cigarrillo y estando este totalmente consumido tiró la colilla de forma descuidada para después pisarla, todo sin quitarle la vista de encima a la joven. Caminó hacia ella hasta estar a poco mas de medio metro - ¿Llevas dinero contigo?-Ladeó ligeramente el rostro antes de darle mas contexto a la intimidante pregunta. Sin duda eso de generar confianza no era lo suyo- Si traes algo de dinero y estas perdida como dices, entonces podríamos hacer un trato. Puedo sacarte de esta basurero o acompañarte hasta donde gustes asegurándome de que no te topes con mas sujetos indeseables, claro si a cambio tienes algo con que pagar- Dicho esto dio un paso hacia atrás para darle espacio.-No creas que te estoy amenazando, puedes negarte sin problema, tampoco voy a asaltarte-  Así de sencillo puso las cartas sobre la mesa. La cosa era que si bien la albina no era una total bastarda como muchos en ese sitio que se regodeaban en destruir las vidas ajenas y despojarlas de su dignidad, tampoco era ninguna santa ni una ingenua con complejo de ángel de la guarda.


-Puedes quedarte o irte, pero eso si te digo, ten cuidado con quienes te cruzan, el hombre que te perseguía, por ejemplo, trabaja para un grupo de trafico de personas, podrías terminar en un prostíbulo local de mala muerte, no creas que es un lindo burdel como el Luxury’s del barrio rojo, para nada. O bien podrías terminar en el mercado. Y no podemos olvidar a quienes simplemente intentaran divertirse personalmente contigo.-  No tenia ánimos de ir por allí cuidando a alguien que había sido tan torpe como para extraviarse, pero estaba la posibilidad de que alguien muchos menos agradable que ella diera con la muchacha y en realidad no le deseaba lo que le esperaría entonces, ademas no le estaba pidiendo una cantidad especifica, se encontraba bastante corta de dinero, así que con lo que fuera le bastaba. Y aunque todo lo que le decía era verdad también intentaba meterle algo de miedo para que aceptara el trato. Ella veía su propuesta como un ganar-ganar para las dos, aunque también era posible que su actitud la hiciera huir, después de todo si le decían “Calavera” no era por su amigable apariencia.

-En cualquier caso te recomiendo que no vayas al baño, estoy segura de que vomite por ahí...- Dijo sin inmutarse ni mostrar pena alguna, simplemente reviso su cajetilla y vio como estaba casi vacía -Mmmh- gruñó en voz baja. Esperaba a que la joven se decidiera, no había motivo para apresurarse o al menos eso creía.

De repente varias voces se escucharon fuera de la tienda, era el hombre que la había seguido pero parecía que estaba acompañado por otra persona, o quizás mas. Rápidamente eliminó la corta distancia que las separaba y cubrió boca de la chica. -Camina y no hagas ruido ¿entendiste?- Susurró en el oído ajeno, mientras la obligaba a moverse -Bajaremos al sótano y esperaremos que se marchen- le explicó mientras se acercaban a la puerta trasera. El peliazul en si no seria mucho problema pero a saber de quien mas venia acompañado, ademas la somnolencia causada por las drogas no se había desvanecido por completo asi que si podía evitar pelear lo haría. Suponía que abajo  no se encontrarian con residentes no deseados, segun lo que ella recordaba nadie estaba usando el edificio ¿o se estaria confundiendo?. ¡Maldición eso no era lo que tenia planeado!



>.<:
Disculpa que me haya tardado en responder y no haber avisado que estaría ausente. No tengo excusa. Si quieres seguir con el rol o no lo entenderé sin problemas. Gracias.
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Perdida [Priv Mathilda]

Mensaje por Mizuki Kondo el Mar Ene 31, 2017 6:41 am

No lo negaría, los nervios estaban jugándole una mala pasada en aquel momento y es que la joven castaño podía asegurar al 100% que si su corazón aumentaba aunque fuera un poco el ritmo de cada latido, ella acabaría sufriendo un infarto ahí mismo. No era por el lugar en el que se encontraba, menos aún por la chica que le acompañaba ahí (personas con mal carácter se las topaba siempre y a cada momento, nada nuevo en realidad)... se trataba de algo más sombrío que la inquietaba. No estaba segura de lo que podría ser, pero la sensación de advertencia en la parte baja de su estómago aumentaba a cada segundo; debió haber salido volando de ahí cuando tuvo la oportunidad ¡Si tan sólo no se hubiera dejado guiar por los cuentos de que las hadas aún eran perseguidas por muchas razas". no era su intensión dudar de las palabras que le habían repetido los adultos de su clan una y otra, y otra vez, pero si no las hubiera tomado tan a pecho en su infancia quizás saldría de los problemas con mayor facilidad y se ahorraría el pedir ayuda a extraños. - ¿Y que más iba a hacer si no? Esperaba que la gente me pudiera dar indicaciones para volver al centro de la ciudad, no que me persiguieran con quien sabe que planes en mente- le refutó a la chica cruzándose de brazos cuando la misma preguntó si había alegado estar perdida a más de una persona. Si bien,  Mizuki había oído que las personas residentes en la zona marginal eran en su mayoría delincuentes peligrosos, asaltantes y traficantes, ella siempre esperó que los rumores no fueran mas que eso (rumores) y que sólo encontraría en aquella parte de Myr a gente que carecía de recurso económico como para llevar una vida relativamente normal. Y ahora  se venía enterando de que, en efecto, casi todos en aquellos lares tenían una doble cara oscura que se guardaban o exteriorizaban a placer en una lugar donde no importaba quien fueras, si no como te desarrollabas con otros.



Sus pensamientos estaban volando de nuevo cuando la joven extraña la trajo de vuelta a la realidad, era curiosa la manera en que la castaña se distraía para concentrarse de nuevo sólo hasta recordar que estaba acompañada. Sus ojos buscaron los contrarios, buscando de esa manera expresar que prestaba completa atención a lo que le decían en el momento. No lo negaría, las palabras de la chica no eran del todo agradables pero no negaría que era lo justo tomando en cuenta la situación en que se encontraba -Tengo dinero conmigo- afirmó a la pregunta -Estoy dispuesta a entregártelo todo tan pronto me saques de aquí. En cuanto lleguemos a alguna calle que me resulte familiar, te lo entregaré todo sin protesta- buscó su monedero en un bolsillo y lo abrió, mostrando de lejos el trío de billetes que había dentro -Probablemente no sea la gran cosa, pero tampoco es exageradamente poco que digamos- se excusó volviendo a guardárselo, estando por decir algo más cuando la de cabellos claros interrumpió con el comentario de su  perseguidor de hacía momentos -¿Tr..trata de personas?- el poco rubor que conservaban sus mejillas se desvaneció al escuchar aquello. ¿Quién lo diría? Si antes la chica tímida y serena no se hubiera atrevido a patear al sujeto probablemente ya estaría de manos atadas y con una mordaza en la boca para después.. ¡No quiero ni pensarlo! se dijo mentalmente llevando las manos a los costados de su cabeza y negando con la misma seguidas ocasiones. Ahora si estaba entrando en pánico, cosa que no mejoró al escuchar los murmullos cada vez más cercanos en el exterior de la tienda. Podía reconocer la voz del mismo sujeto de antes -Oh, Dios mio...- murmuró, retrocediendo hasta su rincón sin siquiera inmutarse por lo que había dicho la otra joven, le valía poco o nada que hubiera vomitado o lo que fuera. Ella quería marcharse ya.


La joven hada estaba por preguntar que podrían hacer a continuación cuando su boca se vió cubierta y comenzó a ser semi-arrastrada por su "aliada", generando que en lugar de calmarse casi diera un grito de terror y estuviera a nada de sacar la varita que reposaba en su pequeño bolso, aunque dudaba el tipo de magia que ella realizaba le sacara de ese enredo. Pataleó un poco y llevó sus manos a las ajenas para apartarlas de su faz, y es que comenzaba a asfixiarse por la fuerza aplicada -Mghh..- se quejó hasta que las retiró finalmente -¡Diablos! ¡estaré callada pero no hagas eso de nuevo, por favor!- se quejó en susurros, siguiendo la única ruta que veía opcional y que la desconocida había señalado con sus actitudes, abrió la puerta del sótano y ésta resonó con un crujido llamando la atención de quienes estaban afuera -¡Creo que escuché algo!- se escuchaba -Pues abre la puerta y revisa ahora mismo-   -está atrancada.... espere, debo patearla..- Mizuki no se quedó a escuchar el resto de la "amistosa charla", de hecho, apenas oyó la primera voz había bajado corriendo las escaleras de concreto hacía una oscuridad momentánea que al poco se vio suplida por tenue luz que se filtraba por las pequeñas ventanas de aquél sótano. Sus ojos no alcanzaban a distinguir los objetos en su totalidad y por ello más de una vez sus rodillas y abdomen se estrellaron contra cajas vacías y muebles abandonados y destruidos. No le prestaba atención al dolor, todo lo que hizo fue volverse a la joven con el temor marcado en el semblante cuando escucho la puerta en el piso de arriba ser violentamente derribada -¡están adentro!- exclamó en voz baja, volviendo la cabeza a todos lados en busca de un escondite. No tenía caso.. era mejor buscar  la salida de ahí o terminaría siendo encontrada en algún momento. Distinguió la puerta contraria a la que habían dejado algunos metros más allá y se aproximó a ella con toda la intención de abrirla, viéndose cortada por una cadena y un grueso candado -¿Q..que hacemos?- se volvió a la chica de antes, le costaba verla en aquella penumbra. -¡Señor, creo que están en otro piso!- las voces de arriba se escuchaban con claridad -¡Ya lo se, Idiota! tu busca en el sótano, nosotros dos iremos al segundo piso- la castaña sintió la sangre helarse dentro de sus venas y de inmediato, ya valiéndole poco las probabilidades que tuviera de escaparse, adoptó su forma más pequeña (como una humana en miniatura) y se ocultó dentro de un cajón, respirando agitada -¡Ocúltate también!- sugirió a la de cabellos claros, poco antes de encerrarse a sí misma, quedándose inmóvil a expectativa de lo que sucedería después.

DDD::
Lamento muchísimo mi demora, espero puedas dispensarme por la tardanza y podamos continuar con el rol unu

Volver arriba Ir abajo

Re: Perdida [Priv Mathilda]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.