No me aúlles a mi… aúllale a la luna ~ +18 ~ Priv Soushi

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No me aúlles a mi… aúllale a la luna ~ +18 ~ Priv Soushi

Mensaje por Katya el Dom Feb 28, 2016 1:29 pm

Un motel… en el barrio rojo… un jodido motel, en el… ¡Estúpido Barrio Rojo!

¡¿Cómo era posible que siquiera hubiéramos tenido que llegar allí a tamañas horas de la noche?! ¡Eran las 2am! Y no tenía ganas, repito, no tenía ganas, de explicar a Soushi porque no podía ir con esas mujeres de poca ropa posadas en cada esquina quienes le decían “Hey guapo, deja a esa niña un momento y vamos a jugar… la pasaras bien” porque… explicarle eso, sería darle una tediosa charla sobre el sexo pagado, lo que era una prostituta y por qué se vendían, además del hecho de que había gente que les pagaba y un centenar de cosas más que simplemente no comprendería de buenas a primeras… prefería ahorrarme la molestia y encontrar rápidamente un sitio donde pasar las pocas horas que restaban para el tren que debíamos tomar, el cual nos llevaría al siguiente destino donde entregaríamos un paquete que se quedó en la estación de trenes a cuidado de la empresa, y el porqué de no irnos antes, fue simple, realmente tuvimos que habernos marchado a las 00:00 en punto, pero a una ardilla se le dio por hacer una caminata nocturna y Soushi no se pudo contener, terminando por perder el tren, lo que nos obligaría a marcharnos a exactamente las 7am.

Ahora que lo pensaba entre el tiempo que gaste en buscar al grandote, y el que utilice para consolarle, pudimos haber llegado antes al motel FunCave, el más cercano a la estación de trenes, ahorrándonos ciertos espectáculos y personas que ahora nos topábamos… era el colmo, sinceramente escuchar esos ruidos de “amor” provenientes de un callejón, y otra pareja casi desvistiéndose en plena calle… no podía, simplemente ¡Quería quemarlos a todos! Me estaban crispando los nervios ¡¿Porque carajo habiendo tanto motel se quedaban al aire libre como animales…?! Ni siquiera Soushi con su forma completa de can haría semejante salvajada… ¿En qué demonios se había convertido la sociedad?


-Espérame aquí… y no hables con nadie –le rogué al perrete, aunque mas bien sono a orden, dejándole solo unos segundos en el vestíbulo del motel, mientras me acercaba a la recepción, solicitando un cuarto por unas cuantas horas, hasta que al menos pudiéramos marcharnos para esperar el tren. Ahora… ¿Por qué le había dicho a él que esperara? Pues, no era la primera vez que iba a descansar en un motel, muchas veces cuando eran pocas horas de descanso, me convenía mas uno de esos que un hotel lujoso, después de todo cobraban por hora y no por entrada y salida, pero por este mismo hecho conocía ciertas cosas que solían ofrecerles a las parejas, como condones de colores, sabores e incluso películas para adultos y con Soushi aquí… quizás le pasaría lo mismo que a mí la primera vez, creería que eran dulces y acabaría masticando el plástico del preservativo… simplemente deseaba ahorrarle la penuria y vergüenza una vez que le dijera lo que eran. Cuando todo estuvo en orden, me acerque a él tomando su mano mientras le mostraba la llave, para subir por el ascensor hasta el piso donde nos quedaríamos, la habitación era la 1313… cosa curiosa, jamás pensé que ese sitio tuviese tantos cuartos, y sobre todo la mayoría ocupados, pero por suerte las paredes serian aprueba de ruidos -Aquí es… espero que no te moleste compartir cama conmigo, este sitio no tiene cuartos con camas separadas –no le explicaría el porqué, en lugar de eso solo le dije que iría a darme una ducha y que se pusiera cómodo en lo que salía. Intente ser rápida con el aseo, mi cabello era largo sí, pero no imposible de lavar, el agua tibia conseguía relajar todos mis músculos llenándome de paz, haciéndome permanecer un poco más de lo previsto bajo el agua, envolviéndome con una toalla mientras que con otra secaba mi cabello mientras salía al encuentro de Soushi, porque no me molestaba que me viera así, ya estaba acostumbrada a que un hombre me apreciara a medio vestir al haber convivido tanto tiempo con mis hermanos y no es como si mi querido can me fuera a ver de una manera libidinosa, él no era así, por eso siempre me encontraba cómoda a su lado -Puedes ducharte si quieres… el agua esta perfecta –me deje caer en la cama colocándome los lentes de marco rojizo, para ver nuevamente el listado de actividades para cuando llegáramos a la ciudad donde entregaríamos la mercadería y luego algo de diversión para nosotros dos, pero Soushi tenía algo en manos… -¿Un video? ¿Quieres ver una película? –se me hacía tan raro que él se encontraba emocionado por algo, así que no me negué a concederle aquello, sonriéndole suavemente, ya que solo con él me relajaba tanto, porque no me buscaba pelea como medio mundo, era tan diferente, al grado que mi mente se fue del planeta, regresando al oír un gemido suave proveniente, no de mí, no de otro cuarto y por supuesto que no de Soushi… sino, del televisor, donde se reproducía la película que encontró…


Había sido una idiota al olvidar el detalle de que allí, solo podría encontrar porno, pero yo se lo permití y ahora no podía negárselo… yo… yo… acaso… ¿Ternaria mirando eso… con alguien como Soushi?

Verdaderamente… ahora quien debería terminar en la hoguera era yo… porque esa noche, estaba destinada a ir de mal en peor…

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Re: No me aúlles a mi… aúllale a la luna ~ +18 ~ Priv Soushi

Mensaje por Invitado el Dom Feb 28, 2016 3:51 pm

Era curiosa la manera en que mi ama me guiaba, parecía que trataba de enseñarme a hacerlo y más cuando en ese curioso sitio lleno de luces y letreros con mujeres casi sin ropa parecía tan divertido. Me era imposible no mirar las cosas ¡todo brillaba! era tan hipnótico, daban ganas de morder algunas cosas pero sabía ya que no era apropiado ceder a eso, no obstante varias voces captaban mi interés al acercarme a ciertos comercios o a las bifurcaciones en las calles. Mujeres exuberantes, altas y de ropa algo curiosa me llamaban para jugar, podía sentir esos ánimos, pero mi ama no me permitió ir a jugar con ellas. Seguramente estaba mal acercarse a extraños, ya me lo habían dicho y me limité a bajar las orejas siguiendo a Katya evitando el tentarme por las llamas que no fueron solo una vez, sino reiteradas y por varios grupos de mujeres. Miré de reojo a Katya, no entendía y le pedí jugar en algunas ocasiones pero ella estaba algo apresurada por querer salir de ese pintoresco lugar.

— ¡Ardilla! — grité al ver al animalejo correr por frente a nuestro camino y no dudé en salir tras ella para hacerle entender que no podía meterse en mi territorio, ya que había estado demasiado cerca de Katya y eso estaba tajantemente prohibido. Odio las ardillas, tan escurridizas, tan peludas, tan pequeñas y lo peor es que hicieron que mi ama se molestara conmigo al haber perdido demasiado tiempo. Aun asi ella no me regañó, pero supe que había hecho mal cuando ella se fijó en la hora y en que perdimos algo, no me dijo que, solo lo perdimos. Ella llegó incluso a calmar mis ánimos por haber dejado ir a la escurridiza ardilla, cosa que me había dejado muy mal, pero como siempre me animaba e insistía en que no podía perseguir a todas las ardillas solo por parecer gato. Odio a los gatos por cierto. Mantuve baja la cabeza tratando de mirar el suelo mientras caminábamos solo por no volver a mirar alguna ardilla o rata incluso, pero no pude contener la curiosidad al escuchar diversos sonidos entre zonas cercanas a nosotros. Gemidos ¿Dolía algo?, jadeos ¡se notaban cansados!, también sonidos extraños y húmedos, los cuales no comprendí y Katya poco tiempo me dejó para averiguar mejor el origen de tales ruidos.

Caminamos rápido para buscar sitio donde dormir y yo solo le seguí tomando en consideración los olores que percibía, aunque no viese todo bien podría recordar el aroma por si acaso resultaba necesario más adelante. No demoramos en llegar a un sitio de aspecto curioso, tenía un nombre extraño y prometía diversión y eso me dejó inquieto. Agité la cola ansioso mirando la entrada, pero mi ama se encargó de dejarme en la entrada. Estuve quieto y erguido protegiendo la zona que se me 'encomendó' sin perder la oportunidad de mirar un poco una lista de precios situada a un costado mio. No entendía muy bien, yo nunca pagué algo pese a ser consciente del dinero y los costos. Miré interesado los diversos nombres y para cuando lo noté mi pequeña ama ya estaba llamándome para poder acudir a nuestra habitación por las horas que restaban antes del siguiente tren. Volví a dejarme guiar y sostuve firmemente su mano, volvía  permitirme el agitar la cola denotando inquietud y gran ansiedad por conocer nuestro alojo.

Rápidamente llegamos a la habitación, no reparé en nada que no fuese mi dueña — Así podré dormir junto a Katya — dije entusiasmado con la idea al ansiar compartir lecho con la fémina. y cuando me vi solo en el cuarto me dispuse a mirar todo, lo olfateé y tome muchas cosas, revisé los muebles e incluso un aroma peculiar captó mi atención provocando que abriese el cajón del velador y me sentase en la cama. Dejé las bolsitas plásticas sobre la cama y las ordené por color jugando con estas al no saber que eran, parecían sobres de comida pero no olían bien y por ello pensé que estarían malos o algo por el estilo. Me levanté aburrido de esas bolsitas y fui a ver la televisión, sabía de ella solo porque Katya me había aclarado bien que esa caja mostraba cosas que habían pasado y me dijo muy claro que las personas no vivían dentro. Me senté frente a la televisión y vi una caja extraña bajo esta, pero lo más raro fue que bajo la caja había un mueble sin puertas que tenía mas cajas dentro. Todas tenían letras diferentes y colores muy llamativos, miré interesado las cajas y tomé algunas dejándolas luego en el suelo tratando de leer los títulos.

Mi ama salió finalmente y mi cola se movió por mera reacción, le miré atentamente y cuando ella se fue a la cama yo me moví apenas para poder seguir mirándole pendiente de lo que fuese a decirme. Habló sobre el baño pero yo estaba curioso con la caja y cuando ella mencionó lo de la película supe que eso era un video ¡debía verlo y demostrarle que aprendí a usar la caja más grande!. Entusiasta metí la cajita dentro de la caja para poder reproducir el contenido lo cual no tardó en mostrarse por la gran pantalla de la televisión. Yo me mantuve frente para poder apreciar bien todo lo que apareciera y en un principio eran dos personas que se habían encontrado en una habitación grande, se parecía a la del hotel ¡era espaciosa! y tras algo de tiempo la mujer se veía acalorada mientras se desnudaba. Alcé ambas orejas al escucharle posteriormente ya que el hombre la comenzó a tocar por dos zonas en concreto y al hacerlo la mujer se quejaba sonoramente.

— ¿Le duele? — ladeé el rostro curioso por verla feliz pero dejando salir semejantes gemidos y no fue hasta que vi al hombre sin ropa en que las cosas se tornaron extrañas. Pude ver en él cosas que yo mismo tenía — ¡Oh! Katya ¡mire! — señalé la entrepierna del hombre y luego llevé la mano al pantalón propio, era negro y holgado, lo tomé por uno de los bordes y así pude dirigir mi mirada a mi propia entrepierna para compararme con el hombre en la televisión — Pero... ¿por qué? — bajé las orejas y vi luego como la cinta avanzaba teniendo a ambos personajes en situaciones algo extrañas. Se rozaban y juntaban sus bocas, las manos de ambos se paseaban por todas partes de tal manera en que ambos comenzaron a sudar — Ellos gimen demasiado... ¿les duele? — Volteé a ver a la fémina un leve momento — Parece feliz... ¿por qué? — yo no podía comprender que ambos sujetos sentían placer por tocarse de esa manera, pero verlos me causaba algo extraño, en especial por la mujer.

— Él lo tiene diferente — murmuré al mirar la erección del sujeto que en breve desapareció — ¡Mire! — y es solo en ese momento donde comprendí que esos humanos trataban de reproducirse ¡estaban teniendo sexo! lo cual me provocó al sentir inconscientemente deseo siendo notorio en mi propia entrepierna — Ah... es... es raro — estaba confundido y volví a mirar mi entrepierna viendo como mi sexo estaba reaccionando ante la idea del coito, cosa que como can nunca me pasó tan fuera de fecha siendo un can y en lo que llevaba como pseudo-humano era algo que sucedía solo por las mañanas. Se sentía incómodo y metí la mano dentro del pantalón en un burdo intento de 'bajar' el problema, pero persistía y se hacía peor con mi toque allí. Daban ganas de seguir acomodándolo, pero no era suficiente y entonces me desesperé  — A-Ama...  — la necesitaba conmigo ya que no entendía porque se sentía así al ver a esa pareja en posturas tan alocadas  — Están... creí que tenían coito — comenté atontado  — ¿Me equivoqué? — susurré alejándome un poco del televisor.
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Re: No me aúlles a mi… aúllale a la luna ~ +18 ~ Priv Soushi

Mensaje por Katya el Mar Mar 01, 2016 2:20 am

No podía.... aquello no.... ¡No podía estarme pasando eso!

Era una locura, en ninguna dimensión habría creído que de darse la ocasión de estar en un motel con Soushi, justo como ahora, terminaríamos mirando porno, y el perro me preguntaría cosas de tal envergadura.... no quería, simplemente no estaba preparada mentalmente para explicarle aquellas cosas que, desde hacía mucho tiempo, comprendí debería terminar por explicárselas, a pesar de ser yo también, completamente virgen.

Tengo que admitir que si bien, nunca antes me interese en el tema del sexo, luego de haber estado en algunos moteles durante mis viajes de trabajo, la curiosidad me gano acabando por ver cada tanto alguna porno, pero... ¡Jamás llegue a más! Ni siquiera aprendí realmente del tema, hasta poco después de haber adquirido a Soushi, segura de que la charla de las abejas y la miel no serían suficientes con él, eso sin mencionar que por su edad no era un niño pequeño, tarde o temprano llegaría el día donde el sol saldría, y no solo él despertaría, sino también, aquel pequeño amigo, llenándole de diferentes tipos de dudas, eso era más que seguro.

Pero prefería miel veces, evacuarle dudas de ese tipo, a estar viendo una porno que por poco me hacía gritar de la sorpresa, solo que, a diferencia de la mujer en pantalla, mi grito no sería de placer... para nada. Conforme las preguntas de Soushi surgían, mi cara empezaba a arder más y más, quizás fuera una elemental del tipo fuego, pero nunca antes había tenido tanto calor en mi cuerpo, sobre todo al sentir en mi mano algo plástico, haciendo que apreciara diferentes sobres con condones sobre el edredón...

Una porno, un motel, un hombre, condones y una mujer escasamente vestida... si lo veía de ese modo, nuestra situación se asemejaba bastante a una película para adultos, planteándome la idea de que ese cuarto tuviese cámaras ocultas, pero pensarlo sería demasiado idiota. Suspire, suave y con pesar, quitándome los lentes para iniciar con la explicación que con tanto esmero había tenido en mente, pero como siempre, con mi suerte, las cosas no salían como yo quería, y lo que me jodio la preparación mental que tuve fue verlo completamente erecto.... y no solo eso, So...Soushi estaba... él estaba....


-No... no... ¡No lo toques así! -no quise gritar, pero me estaba desesperando el que conforme lo tocara, su amigo pareciera volverse más grande, incluso me levante de la cama con mi cara quemando, y eso fue un grave error. No me pregunten como, no me pregunten porque... simplemente paso, la toalla termino en el suelo y Soushi tuvo una vista perfecta de mi anatomía, mientras que yo... sencillamente, retrocedí hasta la pared, intentando cubrirme con ambas manos, sintiendo un innegable olor a quemado, percatándome de que era yo quien ocasionaba aquello al dejar la notable marca de mi anatomía contra el empapelado, todo por la pena de mi ser que tan solo consiguió ennegrecer la decoración de aquella pared -Carajo... -suspire frustrada, girándome para ver lo que había hecho, allí mismo, se apreciaba todo el contorno de mi cuerpo -Tendré que pagar por esto... -sobe mis cienes, buscando paz interior, solo paz interior, tomando aire con fuerza para girarme hasta mi pequeño can. En ningún momento ignore sus ojos llorosos y esa voz tan lastimera, suponiendo que no tenía idea de cómo bajar su erección nacida por el libido en base a la película -Sé que... dije que no te tocaras... pero si quieres que se baje.... abra que... acariciarle -olvidándome de mi desnudez, rasque mi nuca nerviosa, acercándome a paso lento donde él, exhalando un sonoro suspiro, realmente... no lo creía capaz de comprenderme, y por ello, con la mirada clavada en el bulto que se había formado debajo de su holgado pantalón, me acuclille frente a él, tomando su oscura prenda con ambas manos, justamente por el elástico, para después empezar a bajarlo, dándome con la visión de su sexo -E...escucha... so... solo te mostrare como hacerlo... después... puedes hacerlo tu... cada que se ponga así -tomando aire, la zurda sujeto suavemente su miembro erecto, rodeándolo y deslizándose de arriba hacia abajo, notando su intenso calor, y como lentamente se humedecía... aquello era tan raro, actuaba como alguien madura que conocía el cuerpo de un hombre, pero... descontando una que otra película y lo que conseguí investigar.... no tenía idea de lo que hacía, guiándome por mero instinto, suponiendo que eso le gustaría y luego de eyacular estaría tan relajado que dormiría como un bebe -Por...por cierto... respecto a tu pregunta... esto... - no podía verlo, mi cara estaba demasiado roja y me sentí tan avergonzaba sacándole platica para fingir que aquello no era algo intimo o anormal en la especie de relación amo-mascota, que ambos teníamos, que no dude en ponerme a responder a sus inquietudes -Lo del video... no es que a ella le dolería cuando la tocaba... e...esos... eran gemidos de placer... tu... tu sabes… cómo cuando algo te gusta demasiado... y estabas en lo cierto... con el coito -complete, soltando su erección la cual había masturbado durante tan corta charla, viendo como claramente seguía aun altivo, señalándome como la culpable de su dureza -E....eso que hacia... es lo que debes hacer... para que regrese... a su forma normal... ¿Co...comprendes Soushi? o... ¿Necesitas que te explique más?


Para ese momento, me importaba poco el que me viera sin ropa, más que nada porque ya le había manoseado y mirado... cierta zona peculiar, y aquello era una especie de retribución para con él. Claro que si se enfadaba o no conmigo, sería algo que comprendería perfectamente, porque si bien lo hice con fines educativos, no quitaba que fui demasiado... lanzada con Soushi, casi rozando el abuso.

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Re: No me aúlles a mi… aúllale a la luna ~ +18 ~ Priv Soushi

Mensaje por Invitado el Mar Mayo 10, 2016 6:44 pm

Me sorprendí al escuchar el grito de mi dueña, detuve mis acciones apenas la escuché creyendo que habría hecho algo malo, se notó en mi faz cierta culpa y tristeza, pero lo que primaba era la confusión al no saber que debería hacer sobre lo que sentía. Miré a Katya y no entendí porqué ella estaba desnuda, aquello borró todo sentimiento amargo y me dejó bastante atento, era extraño — Es... es como en la caja — mencioné con cierta torpeza y le comparé a la fémina que aparecía enel televisor — ¿Está bien? — alcé ambas cejas sin dejar de mirarla, olía a quemado, aunque eso no me alertó al ser ya normal que ella quemase varias cosas durante el día. Miré mis pantalones y mi entrepierna, sentía la imperiosa necesidad de seguir tocando, pero Katya me lo negó y no me atreví a preguntarle el porque no o si podría seguir pero de  otra manera.

— ¿Bajar dice? — volví a mirarle suplicante, pero su desnudez llamó nuevamente mi atención y sin mucho recato o decencia le analicé por completo. Era la primera vez que la veía con tan poca ropa, ni siquiera cuando ella quemaba sus prendas había mostrado tanta piel y aunque fuese normal para mi no llevar ropa, era extraño verla a ella de esa manera. Pude sentir como el calor de mi cuerpo aumentó con solo verla sin entender aún nada — Ama... — susurré e incluso jadeé suavemente al tenerla tan cerca de mí. Al sentir como bajaba mi pantalón y luego tomaba mi sexo, su tacto, la forma en que lo retuvo y el como acarició esa zona provocaron que mi cuerpo temblase ligeramente — ¿Por... por qué? — aquello no era normal, nunca antes había sentido algo así ya que ella era la primera persona que me tocaba de esa manera — Se siente... tan bien — susurré mirando como ella acariciaba tal zona y no dudé en separar un poco más las piernas por mera necesidad.

Al oírle le observé dejando entreabierta mi boca ya que los jadeos no cesaban, me incliné hacia ella y apoyé mi frente en el hombro de Katya notándome excitado y agitado — Placer... — repetí meditando brevemente sobre ello — ¿Le gusta entonces? — traté de preguntar sin pausar mis palabras por los jadeos que emitía — Ama... ¿A usted le gusta eso? — refiriéndome al sexo, yo ignoraba completamente si ella lo habría practicado o no y como aquella me había tocado de esa forma asumí que tendría experiencia — Ama, ama, ama — repetí cuando dejó de tocarme — ¿Por qué se detuvo? — le miré con atención y la duda junto a la confusión desaparecieron dejando el deseo en mi expresión. Acerqué mi rostro aún más a ella rozando la punta de mi nariz con su cuello, percibiendo su aroma un tanto ahumado debido al incidente anterior — Ama... — jadeé y llevé ambas manos a los hombros de ella recargándome sobre aquella y, sin quererlo en realidad, terminé por empujarle y hacerla caer al suelo quedándome sobre ella — Aún se siente caliente... ¿Podría continuar? — pregunté en un tono bajo y deseoso. Debido a la postura mi entrepierna se rozó con el cuerpo ajeno y ante eso, como era regular para todo perro, me rocé contra ella sin siquiera pensar que eso podría estar mal de alguna manera.

— Nunca antes... lo había sentido así — confesé — Jamás lo toque como hizo... ni nadie — jadeé varias veces debido a que el roce se sentía realmente placentero — Ama... ¿Usted también... suena como ella? — curioso pregunté — ¿También lo siente como yo? — aunque mi pregunta iba por el lado de si ella sentiría placer con el toque tal y como sentí al ser masajeado en mi sexo — Ama... ¿Cómo puedo hacerla gemir así? — y justo al preguntar los gemidos de la actriz sonaron más fuerte al quedar en silencio total, dejé de moverme contra ella también ya que me interesaba demasiado saber tal información. Si yo podía sentirme bien gracias a ella deseaba poder hacerla sentir igual gracias a mi.
Invitado

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Re: No me aúlles a mi… aúllale a la luna ~ +18 ~ Priv Soushi

Mensaje por Katya el Dom Mayo 22, 2016 9:35 am

Estaba nerviosa, mucho más que en cualquier otro momento de mi vida, porque simplemente no sabía que hacer… ¿¡Qué demonios podía hacer para que Soushi comprendiera las cosas!? ¡No podía estarlo tocando de ese modo! Ni siquiera debería de preguntar porque me detuve ¡Debería preguntarme porque lo hice en primer lugar! Aunque… no… no, no, no, si hacia eso ¿Con que cara lo miraría? Prácticamente podría acusarme de abuso sexual, aun cuando él me sacaba no sé cuántos años de diferencia, y a pesar de ser mi mascota… porque de todos modos lo había tocado sin permiso.

Casi al momento mire mis manos, las responsables del peor pecado que nunca antes pensé cometer, era curioso como aún seguían tan cálidas, húmedas, tiritando por el recuerdo de su hombría, tan tibia, dejándose rodear, brindándome tan peculiar lubricación para así poder acariciarle con presteza, regalándole la sensación de extremo placer en toda su anatomía.

Tsk, era una idiota y de las peores, con solo rememorar su cara de placer, su voz llamándome condimentada por los incesantes jadeos, todo… todo eso, joder, ese perro me llevaría al delirio sin darse cuenta, ya sentía mi cara arder, la sensación de mis muslos rozándose para ocultar aquella ligera humedad naciente en la parte más sensible del cuerpo, era tan delirante que fácilmente comprendí que estaba sucediendo conmigo. Lo deseaba, quería practicar más y más cosas a su lado, enseñarle mientras yo misma aprendía, pero no era correcto, no tenía derecho a hacer nada de eso, en especial con un ser tan dulce como lo era mi can, porque, a pesar de lo ruda que podía verme, él era de las pocas personas que realmente se interesaban por analizarme a fondo, por ello, si con el tiempo aquel acto lo volvía en mi contra, prefería omitirlo.


-Soushi yo… no… no te acerques tanto –había pensado en disculparme con él, pero tan rápido como un parpadeo ya lo tenía cerca, obligándome a morder con fuerza el labio inferior para evitar que un jadeo se escapara apenas su nariz busco rozar mi cuello. Maldita sea, no era justo que hiciera esas cosas… no lo era. Quería contenerme pero Soushi no me dejaba, buscaba llevarme al delirio sin siquiera darse cuenta -E…espera… Soushi… yo no… –carajo, carajo ¡Carajo! Era una idiota, baje tanto mi guardia que logro derribarme, con sus manos posadas en mis hombros, haciéndome sentir no solo su peso, sino la tibieza de su virilidad acomodándose en un punto tan delicado como lo era aquel botón entre mis piernas, ahora completamente húmedo, empeorando su estado con cada nuevo roce. Él hablaba pero yo no podía, estaba demasiado concentrada en cubrir mi faz con ambas manos, mordiendo el anular derecho para evitar gemir… sentirlo sobre mí era la perdición, su miembro rozándome, su calidez cubriéndome, el sonido indecente de ambos opacando la película misma, era… era tanto… no quería que parara ¡Quería que siguiera haciéndome sentir tan bien! Los segundos pasaban mientras sus preguntas se acumulaban -So… Soushi… e…espe…espera –no sentía que aquella fuera mi voz, estaba demasiado chillona y forzada, pero en el cuarto no existía otra persona que pudiese emitir ese timbre vocal. Y fue entonces que todo se detuvo, al menos los movimientos de mi mascota, gracias al gemido de la mujer en pantalla, regresándome algo de cordura, la suficiente para poder apagar la dichosa película presionando el botón del tv, intentando recobrar la respiración -Escucha Soushi… yo no tengo experiencia en el sexo… y no sé si tú la tendrás, cosa que dudo como no tienes idea, pero… si realmente quieres hacer algo como eso… no será en el suelo, tampoco mientras este una película pornográfica reproduciéndose, porque sé que te guiaras por lo que veas –suspire ligeramente más calmada, posando la diestra en su pecho para así poder sentarme en el suelo, mirándolo directamente a los ojos antes de continuar -Puedo… enseñarte lo poco que se, sin embargo, lo hare solo si realmente es lo que quieres –era una idiota por rendirme de esa manera al deseo carnal, sin embargo, en esa situación, ambos tan excitados como estábamos, dejarnos llevar no sería tan malo -Por ello, justo ahora respóndeme… ¿Quieres… tener relaciones conmigo? –increíblemente las palabras salieron de mis labios sin tartamudear, pero aquello no quitaba el ligero temblor del cual era dueña, sin embargo en ningún momento deje de verlo a los ojos, debía asegurarle que no dudaba con mi pregunta y que todo se desencadenaría luego de su respuesta.


Por un momento me compare con una mujer más normal y sentimental, aquella que diría “hagamos el amor Soushi”, pero ¿Para qué engañarme? Lo que haríamos seria sexo nacido de mero deseo, no contenía el factor amoroso de una pareja para tener otro título, sin embargo no me importaba, porque sería con él, sabía que mi primera vez a pesar de no ser romántica, por lo menos seria delicada y tierna. Después de todo, Soushi siempre era, un buen chico…

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Re: No me aúlles a mi… aúllale a la luna ~ +18 ~ Priv Soushi

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