El show de la marmota || PV Kevin

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El show de la marmota || PV Kevin

Mensaje por Xerxes Break el Miér Feb 17, 2016 12:50 am




El show de la marmota

— Hoy te contaré un cuento si me sigues a través de la madriguera —






















Un, dos, tres, un, dos, tres.
Iba marcando el ritmo con mis pasos y mi bastón casi danzando al ritmo de una música que solo sonaba en mi cabeza.
Estaba totalmente aburrido, pero tenía trabajo que hacer allí a pesar de que tenía mis prioridades. Que ocurría con aquel mundo? Es que jamás me dejarían en paz? Si no era por un problema era por otro, siempre me andaba moviendo de un lado a otro, no paraba quieto. Pero no es que me quejara, es mas lo prefería. Así no tenia tiempo a comerme la cabeza.
Maldito destino que jugaba con las personas como un titiritero con sus marionetas llamando a la puerta entrando sin recibir respuesta.

Hacía un par de días había llegado hasta mis oídos noticias poco creíbles que, definitivamente, parecían una broma de mal gusto.
No podía dejar de darle vueltas de verdad existía tal cosa? La princesa roja...que clase de ser podría ser ese? Acaso era posible? Y si era así, como? Como un personaje ficticio de mi mente podía haber salido de mi cabeza sin yo darme cuenta e instalarse en el mundo humano. Como había logrado encontrar a un hombre que la soportara y tener una hija igual de loca que ella? Como era posible? No podía, no daba crédito. Tenía que comprobarlo por mi mismo antes de encargarme de aquella pequeña reunión familiar.

Y ya estaba. En el lugar indicado.
Vueltas y mas vueltas, era imposible no dejar de pensar en aquella cosa tan irreal. No era posible, no podía dejar de pensar en esa palabra. Imposible. Demasiadas casualidades y cada cual más disparatada. Quien podría querer a esa mujer, a la madre del pequeño monstruo, que no fuera el rey bobalicón que le seguía a todas partes pidiendo siempre su aprobación? Bueno...quizás con su labia habría encandilando a un tonto de los que aun quedaban por ahí sin aspiración alguna y habían engendrado a aquella “dulce” niñita.
Entonces el misterio residía en como había llegado la principal dama de rojo al mundo real. No se podía haber escapado de mi mente en plena noche, si no seguro que la cabeza me hubiera reventado. Con esa tremenda cabeza que tenía y su voluptuoso trasero...era imposible, el rey quizás, era todo lo contrario a ella, casi un niño, eso aun me lo podía creer. El segundo punto dejando de lado el físico sería que ella hubiera salido dando voces gritando su odiosa coletilla “que le corten la cabeza!” de seguro que me hubiera despertando, así que definitivamente no. Todo aquello tenía que ser un error...una broma pesada.
No sabía aun como funcionaba la mente de aquella persona, por lo que podía deducir con exactitud los lugares que frecuentaba. Si se hubiera tratado de su madre seguro que estaría en algún lugar lleno de gente para ser el centro de atención, acumulando sus cabezas como trofeo o tal vez en medio del centro comercial buscando algún culpable para cortar su cabellera.
Sonreí casi lo echaba de menos. Aquel mundo...había sido realmente bonito estar allí. El único problema había sido perder la cabeza, y no de una manera literal precisamente, ya que, al despertar solo había perdido el corazón inútilmente, pues no había muerto.

Continué andando por aquel hermoso parque distraído en la nostalgia. Estaba seguro de que no quería volver a ese mundo, no quería perder todo lo que había conseguido hasta ahora y perderme como Alicia lo había hecho al seguir a aquel engañoso conejo. No lo deseaba, pero aun así era parte de mi pasado y aquella época no había sido tan mala después de todo. Todo lleno de una locura que yo aceptaba como buena y no insana para mi mente, viviendo una realidad que no se correspondía con ninguna existente al menos en el mundo real.
Es que acaso solo podía ser loco? No podía ser normal y cumplir tareas aburridas? Como ser un sirviente tal vez? O panadero? Suspiré con fuerza ojala pudiera dejar todo aquello atrás de una vez por todas.

En mi mundo eran todo risas, al igual que en el País de las Maravillas, al igual que en aquel entonces. Nadie lloraba, no había tristeza, no había depresión, ni si quiera pensamientos tristes, todo estaba bien, porque igual que ella, en ese mundo que era solo para mi, todo sería un disparate, nada sería lo que es porque todo sería lo que no es.
En mi propio mundo todo era un disparate y nada era lo que es...porque todo sera lo que no es...y por el contrario lo que era no era y lo que no sería, si sería. Realmente aquello era bastante raro, un trabalenguas, pero yo lo entendía, así que estaba bien. En mi mundo no existía el tiempo, porque eso solo hace daño a la gente y cambia el estado de animo de las personas. Si aquel señor siempre con un reloj en el bolsillo midiendo todos mis movimientos no existiera podría evitar que Alicia persiguiera al conejo, bebiera el vino y se tomara la pastilla para quedarse encerrada en el limbo y ver lo que realmente se siente junto a un pequeño loco con pintas de sombrero.
No quería que nadie estuviera en un lugar así. La gente debía quedarse en su mundo real y pensar que aquel universo creado por mi y expandido por el mundo adelante era solo eso, una historia fantástica. Mientras yo me quedaría en el limbo, pues mi realidad había sido cambiada hacia mucho. Si, yo llevaba demasiado tiempo fuera de la realidad. Fuera. En un lugar donde nadie podría hacerme daño jamás...
O al menos eso me habían dicho, pues con la llegaba de la pequeña niña hasta ese mundo todo se había trastocado. Sonreí tristemente con nostalgia.
Era una sombra, un reflejo de mi mundo, de mi pasado, de aquel país maldito...Yo era esa sombra mas negra que el carbón que se colaba por ventana tranformandose y adoptando miles de forma solo para sobrevivir. Y aunque supiera que todo aquello fuera un sueño...ahora era mi realidad, una de la cual no podía escapar.

Era como una muñeco vudú , ahora mis ojos habían perdido todo su brillo y mi subconsciente continuaba hablando por si solo como intentando liberarse de todo lo que llevaba atormentandole por tantos años y no había podido salir a la superficie por mi terquedad de querer apartar y ocultar mi pasado.
A veces la curiosidad puede matar el alma, pero siempre deja dolor y cada onza de inocencia se pierde en mi atormentado cerebro. Aun así si alguien quisiera verme siempre podría hacerlo a través del espejo para ver mi reflejo, aquella parte de mi alma que seguía atrapada en aquel mundo.
Que pena doy. Solo espero no perder la cabeza...pero y si la he perdido ya?

No importaba. Solo sabía que aun no podía morir, pero mi no había un verdadero final...tan solo esto era el comienzo...
Aquel reino que un día había creado, un país lleno de ilusiones y fantasías, su libertad e inocencia se desmoronaban, estaba colapsando...
Continué caminando por el parque con una expresión sin vida, un rostro totalmente pacifico con los ojos apagados y la boca ligeramente entreabierta por donde mi alma se escapaba.

Caballeros rojos, caballeros blancos, marchando para luchar. Bébeme, encógeme, llename hasta hundirme. Sangre, espadas de cuentos de hadas, ven ya y sueña! Gatos y reinas, sonrisas y cabezas, ven ya y cree en lo que veo! Caballeros rojos, caballeros blancos...

Despierta sombrerero!

Mi único ojo rojo volvió a tomar brillo. Donde estaba? Me había perdido saltando de piedra en piedra como un gato abandonado que no tiene rumbo alguno. Pero poco importaba realmente, tampoco era que tuviera que hacer muchas cosas y menos allí. No obstante lo revisaría todo, quería encontrar a esa copia de la reina roja que hacía tantos años había conocido, aunque seguramente sería solo un bulo. Pero lo investigaría. Un grano de arroz puede desequilibrar la balanza.

Por casualidades del destino un chirrido llegó hasta mi oídos. Había sido el viento? O quizás alguien mas se encontraba en aquel lugar empujando una verja oxidada para entrar al recinto casi vacío por las altas horas de la noche que eran? Me apresuré con sigilo hasta la entrada del lugar donde me parecía haber oído aquel ruido.
Me oculté tras un árbol lo bastante grande como para tapar mi figura y observé desde allí si había peligro o no. Y allí estaba. Una persona entrando al recinto. Una persona que conocía muy bien. No, no, no! Ahora no Kevin! Debía de encargarme de la otra muchachita antes.

Parecía un ángel a pesar de toda aquella oscuridad que emanaba tanto de sus ropas como su esencia, su alma. Y aun así a mi me parecía sumamente deslumbrante. Me abría visto y por eso había ingresado? No, no parecía eso, si no me hubiera dado cuenta antes, además su actitud despreocupada era porque sabía que no había nadie más por allí.
Pero primera debía centrarme en acabar con el peligro. Más tarde, me presentaría como era debido, al fin y al cabo no quería que su muriese de un susto, o tal vez si? Sería muy divertido ver su cara si es que no lo estaba imaginando todo.
Pero no pude evitarlo y simplemente cuando ingresó un poco más en el parque, quedándose sólo,  me coloqué sigilosamente tras él, a su espalda, tocando con la yema de mis dedos el cartílago de su oreja-pre-mi-o!~-separé las sílabas canturreando alzando la voz mientras sonreía ampliamente mirando a mi hermano desde atrás deseoso de ver su rostro tan cerca del mio como cuando dormíamos juntos de pequeños

Que haría? Estaba impaciente por ver que hacía. Me atacaría, intentaría matarme? Tal vez se comportaría como el buen niño que era o debía ser? O quizás me sorprendería con el don de la palabra usando las mas pérfidas y afiladas que mis “puros” oídos jamás habían escuchado? O simplemente no se lo creería y rompería a llorar abrazándome con fuerza?
No sabía como podía reaccionar, hacía tanto que no le veía. Mi corazón estaba completamente agitado, ansioso.
Y yo? Le decepcionaría? La gente casi nunca lograba soportarme más de 5 minutos sin enfadarse con mi persona alegando que era una persona realmente molesta. Molesta? Si con ese adjetivo me calificaban es porque no querían reconocer las verdades que de mi boca salían, o al menos eso creía. No, era molesto, me gustaba molestar, tanto como fuera posible, para sacar el verdadero monstruo que se ocultaba tras esas lindas caras y falsas sonrisas que la gente siempre te ofrecía.

El tiempo continuaba corriendo. Me sentía como el conejo de Alicia siempre apurado mirando el reloj gritando histéricamente con un tono cantarín “No ves? No ves? Ya son más de las 3! Me voy, me voy, que tal? Adiós, me voy, me voy, me voy. No, no, no, no, me voy, si me hablan ya no estoy, me voy, me voy, que tal? Adiós, me voy, me voy, me voy”.
Que viejo loco. Pero yo era igual, un viejo loco. The Mad Hatter

Madness is not a state of mind, is a place.
Let's go there, shall we?

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Re: El show de la marmota || PV Kevin

Mensaje por Kevin Regnard el Mar Mar 15, 2016 6:10 am



El show de la marmota

— La desesperada soledad que me oprimió durante años...—
... ¿Te harás cargo de ella?






















Aún si muchas veces deseó no estar solo, él mismo buscaba constantemente un espacio sin compañía donde poder perderse en recuerdos, en la nostalgia de lo que pudo haber sido y no fue, todo aquel sentimentalismo del que creía haberse separado pero, patéticamente, residía aún en él. El sitio que ya por costumbre frecuentaba era el parque de la zona sur de Berlín, habiendo tantos, siempre escogía el mismo debido a la inmensidad y hermosura de aquel. Estaba cercado, pero la grandeza del mismo impedía notar que aquel encierro era para evitar que personas como él, ingresaran a horas poco sanas con intenciones poco claras. Kevin, solo quería deambular por aquella oscuridad, por aquel bello sitio sin tener que rendir cuentas a nadie, sin tener que excusarse por rememorar lo que prometió no volver a pensar.

No reparó en forzar la entrada, un horrible sonido metálico, oxidado, se escuchó provocando en Kevin una mueca de disgusto. Sonaba fatal, pero no mermó sus ansias de recorrer nuevamente aquella zona y tras abrir, hizo ingreso en silencio cerrando de neuvo la reja tras de sí solo por si acaso. Se apoyó en ella y alzó la mirada solo unos momentos, buscando consuelo -quizás- en aquel cielo pobremente estrellado. — Es realmente patético... ¿Cuánto tiempo ha pasado ya? — susurró deteniendo sus pasos a la vez que el viento parecía buscar impulsarle, sopló con fuerza y meció la capa que el hombre portaba, aquella que tapaba sus atuendos formales que aún en esta época no dejaba de utilizar. Continuó su avance tras un breve momento, miró al frente siguiendo un camino cualquiera, uno de varios, no importaba, solo necesitaba cansarse al recorrer el terreno bajo el manto nocturno y con la única compañía del viento que no cesaba sus caricias.

— Que frío — murmuró apenas audible y acomodó la capa buscando mayor cobijo en esta, pero algo siniestro le alarmó y no es que tuviese algún tipo de poder como para notar algo sobre-natural, no, simplemente el ambiente se enturbió de momento y lo peor fue al sentir un toque en su oreja. Rápidamente bajó la diestra hacia la empuñadura de la espada que siempre portaba y la desenfundó, tarde procesó la voz que le habló, era familiar y aún así sintió un deseo profundo de apuñalarle. Volteó para ver con gran amargura y sorpresa el rostro de su amado hermano, era él, no había duda ya que si fuese su reflejo ¿No debería tener los dos ojos? Pese a que por dentro el espanto de verle y sobre todo, de esa manera, fue grande su rostro no mostró tal sentimiento; no se permitiría reflejar lo que pasaba por su corazón. Ni siquiera a aquel que, dudaba, fuese su hermano. Seguramente sería una alucinación, ya que si su hermano hubiese estado vivo ¿no le habría venido a ver antes?

Kevin se abalanzó hacia aquel y con la funda de la espada le golpeó para así, desequilibrar y luego patear sus piernas usando la zurda provocando que cayera al suelo, tras eso se puso rápidamente sobre el contrario y llevó el filo de la espada hacia el cuello de aquel a quien se negaba llamar hermano. — No necesito premio alguno, no esta noche — refiriéndose a la estúpida palabra que aquel hombre mencionó. Al verle de esa manera supo inmediatamente que no estaba a su nivel, ni siquiera trató de defenderse ¿por qué? — ¿Quién se supone que eres? — ladeó el rostro y le miró con unos ojos fieros y una mueca de evidente disgusto — ¿Por qué tomas esa cara? — masculló molesto y empujó la filosa hoja hacia el cuello ajeno — ¿No sabes que llevar rojo es sinónimo de problemas? — comentó más suave — Entonces... ¿por qué? — su voz se quebró en cierto momento y su rostro poco a poco variaba su expresión — ¿Por qué... de todos — su tono de voz fue más bajo y el agarre hacia la espada se aflojó y terminó por soltarla, aquella cayó hacia un costado del cuerpo ajeno — ... tenía que ser él? — él no consideró en ningún momento que el hombre sobre quien estaba posicionado sería su hermano, era inconcebible tamaña idea, era más comprensible que él haya caído en algún tipo de demencia o que alguien estuviese jugando con sus sentimientos y recuerdos.

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Re: El show de la marmota || PV Kevin

Mensaje por Xerxes Break el Miér Mar 16, 2016 11:45 pm




El show de la marmota

— Hoy te contaré un cuento si me sigues a través de la madriguera —






















Odio.
Eso era todo lo que quedaba al final. Todo lo que quedaba en nosotros. Eramos unos viejos llenos de remordimientos esperando a morir solos.
Que triste. Pensar que solo eso le quedaba en mi querido gemelo solo hacía que mi corazón casi inexistente se rompiera aun más de lo que estaba. Igual que aquella vez que había que tenido que dejarle atrás. Todo había sido por el, no? Que excusa más barata. Todos sabíamos que yo odiaba a esa clase de personas que decían hacer cosas por otra escudándose tras eso. Yo lo había hecho por mi mismo, por mi gran egoísmo...por Kevin.

Pude comprobar como su mano se dirigía rápidamente a la espada, más solo quería seguir contemplado aquel claro y distante reflejo de lo que yo alguna vez había sido. Cerré los ojos suspirando con fuerza aliviado. Estaba realmente contento de que aquella imagen tan distorsionada que tenía de él hubiese permanecido intacta en ese futuro al que nunca había creído posible llegar.
Continuaba conservando su esencia a pesar de que en aquellos momentos estuviese recubierta por una fea capa negra sabía que podría volver a recuperar su brilló con un buen lavado. También continuaba siendo un humano. No se había vendido como él, estaba realmente orgulloso. Eso era lo único que podía sentir en aquellos momentos mientras dejaba que mi igual se abalanzase sobre mi golpeando antes mi cabeza para intentar desequilibrarme y tirarme al suelo haciéndome la zancadilla.

Caíamos lentamente como dos hojas hermanas haciendo que las hebras de sus cabellos se enredasen sin mostrar ninguna diferencia. Parecía mentira que fuesen como dos gotas de agua en el exterior y tan diferentes en el interior. Uno como una luz resplandeciente que solo necesitaba unos ajustes para dejar de parpadear y recuperar su esplendor y otro un cadáver putrefacto con sendos pies en la tumba.

Protegele.
Eso hacia con mi cuerpo recibiendo el impacto del suelo recibiendo todo aquel odio que parecía tener hacia mi. También lo aceptaba. Todo lo que viniese de él incluso si era la misma muerte la aceptaría, era así de sencillo. Por muy loco que estuviese jamás podría matar a su hermano. Él nunca había hecho nada malo, a no ser que sonreír y ayudar a los demás fuese un pecado. En ese caso él era el principal pecador que debía arder en las eternas llamas del infierno.

La espada de su reflejo fue sacada de su funda y el filo cortante de su espada fue presionado contra mi cuello, más permanecí completamente quieto aun con los ojos cerrados para finalmente abrirlos lentamente fijando aquella rojiza mirada en la contraria que era exactamente igual-porque no esta noche? Acaso has sido un niño malo y no lo mereces?-susurré aun queriendo seguir un poco con aquel juego, el cual había perdido toda su gracia en el momento en que ambos se habían descubierto.
Era realmente inocente y se veía tan vulnerable a pesar de estar empuñando una espada...Pero no podía evitarlo, era su hermanito pequeño, aunque fuese solo por unos segundos-quien soy? Acaso no da igual si vas a acabar con mi vida?-ladeé el rostro copiando sus gestos y expresiones queriendo parecer su reflejo una vez mas a pesar de haber perdido un ojo, oculto tras aquel gran flequillo que impedía ver aquel gran agujero negro donde debía de estar el par de aquellos malditos orbes.

La hoja se apretó mas contra mi cuello haciendo que un fino reguero de sangre corriera por la lijada y trabajada superficie-que cara? La misma que la tuya?-comenté sin apartar mi mirada de la de él-acaso te recuerdo a alguien?-continué fingiendo aun ser alguien ajeno a todo aquel drama familiar siendo terriblemente cruel en el fondo-problemas? Yo no veo ningún problema, acaso tu si? Has perdido a todos los que te querían? Estas solo?-pude notar como su voz se quebraba. Tal vez me estaba sobrepasando, al in y al cabo, aunque me costara asimilarlo igual que él aquello no era una ilusión. Ya no estaba en Wonderland donde la imagen en el espejo, la imagen de mi hermano me perseguía intentando acabar con mi vida. Aquello era la realidad. Había vuelto a por él. Al fin le había encontrado de nuevo.
En alguna parte podía sentir como su alma se partía en cachitos mas pequeños al verle de aquel modo.

La espada cayó a un costado de mi cuerpo, pero no le presté atención y elevé una de mis manos con cuidado poniéndola sobre su cabello acariciando su cabello con cuidado sin miedo a ser dañado-Kevin-dije su nombre con infinita dulzura-Ich habe nach hause kommen-dije en perfecto alemán sonriendo levemente feliz sintiendo como en otro tiempo mis ojos se hubiesen llenado de lagrimas ahora inexistentes.
-Kevin-volví a llamarle-estoy aquí-mantuve mi mano sobre sus lacios cabellos blancos haciendo una pausa sin apartar mi determinante mirada de la suya que parecía titubear y flaquear ante aquella declaración-estoy aquí para hacerme cargo de la desesperada soledad que te oprimió durante años-continué sonriendo levemente esperando sentir aquel contraste de las lagrimas que parecían agolparse en los ojos de su gemelo-no busco tu perdón, esta bien si no lo haces, tomaré toda responsabilidad, incluso de todo lo que hayas hecho hasta este entonces-no pude reprimirme más y acabé por abrazarle con fuerza contra mi cuerpo bajando el tono al estar ahora cerca de su oído-cargaré con todos los pecados Kevin, solo déjame hacerlo-de nuevo otra pausa-deja que tu hermano mayor vuelva a cargar con todo mientras que tu solo sonríes por este estúpido payaso en el que me he convertido-aquella falsa sonrisa en mi rostro se hacía cada vez mas brillante-si-dije por lo bajo apretándole un poco más contra mi-soy yo Kevin-de nuevo otra pausa dramática que me obligaba a hacer-soy Break, un conocido que un día fue tu hermano-dije con tristeza sin querer soltarle a pesar de que, tal vez, me rechazara.

La luna estaba en su cenit y aun así podía recordar los días anteriores a encontrarle.
Podía ver como en mi ventana brillaba el sol y el corazón se encogía mientras contemplaba la ciudad. Podía ver como al caer la noche despertaba aletargado dirigiéndome hacia ningún lugar pensando en él mientras miraba a la gente pasar buscándole una y otra vez entre los recovecos y los rostros acusadores.

En ningún momento perdí contacto visual ni físico aun con mi mano sobre su piel. Podía hacer lo que quisiera conmigo, no me opondría a ello, pues solo Kevin tenía ese derecho. El derecho de ser el que llevase la voz cantante haciendo lo que quisiera con su reflejo, el cual en vez de devolverle los golpes solo se quedaba quieto mirándole y observando como se hacía añicos bajo sus puños volviendo polvo poco a poco.
Todas las promesas se habían ido con él, pero estaba seguro de que las había olvidado, como por ejemplo la de nuestro cabello-sabes?-decidí romper el silencio de manera despreocupada-eres un tramposo, lo sabes Kevin? Dijiste que siempre seriamos como dos gotas de agua y que no dejaríamos crecer nuestro cabello y aun así lo has hecho, que mal no?-reí a pesar de que me sentí temblar por un momento. Acaso el estaba consiguiendo revivir aquello que creía muerto? Un poco de humanidad?
Y pensar que todo ese tiempo me había sentido como un niño abandonado, olvidado,  llorando en la estación esperando a sus padres que nunca irían a por él, y resultaba que él jamás me había olvidado a pesar de que había sido yo el que había huido a la estación escuchando tras de mi como me gritaba preguntándome: porque te vas?
-Vamos Kevin-dejé mis brazos caer al suelo formando una cruz con estos-acaba conmigo si lo deseas, toma de nuevo tu espada y cárgala hacia a mi-sonreí levemente-solo tu puedes hacerlo Bruder-continué con aquella mueca tan pasiva como lo era una sonrisa para mi.

La noche cada vez se hacía más oscura y la penumbra lo cubría todo dejando bajo un farol todas las cosas que nos habían quedado por decir. Pero nos estábamos durmiendo mientras que las manillas de un reloj esperaban totalmente quietas a que nosotros nos pusieramos en marcha guardando todas las horas que quedaron por vivir.

Esperarían hasta que
aquel que me miraba me olvidara.

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Re: El show de la marmota || PV Kevin

Mensaje por Kevin Regnard el Lun Abr 18, 2016 8:44 am



El show de la marmota

— La desesperada soledad que me oprimió durante años...—
... ¿Te harás cargo de ella?






















El desagrado de Kevin no hizo más que aumentar, su voz, su rostro, aquel rojo en su mirar e incluso su expresión, era prácticamente idéntico a él, a Break. Ni siquiera en sus sueños pudo ver una imagen tan vívida de su hermano, porque aún viéndose en el espejo Kevin era consciente de que no era su hermano, Break poseía diferencias, pequeñas cosas en su expresión que solo él podría notar, solo su hermano. Aún enojado miró detalladamente su rostro y se fijó en cada detalle, buscaba algo que estuviese mal, algo distinto, pero lo único que pudo ver diferente era que aquel ya era un hombre y no el niño que recordaba.

— Responde la maldita pregunta... — masculló con pesar — Has hecho algo muy malo... — quiso insistir en que aquella persona no era su hermano, pero entre más le veía más se convencía de tal irrealidad. Ridículo e insólito, Break no podía estar allí, él no podía ser tan afortunado — Deja de hacer eso — demandó al ver que el otro le imitaba — Es enfermo — aumentó la presión de la espada y la sangre que salió le hizo temblar, aunque fuese un impostor, tener que cortarle así era horrible, peor sería de presionar más. Escucharle decir semejantes cosas provocaron que sus ojos se humedecieran, dolía más de lo pensado y le costó hablar — Cállate... — dijo apenas audible. Kevin había perdido muchas cosas en el pasado, incluso lo que llegó a ser más importante que su propia vida, pero ver a alguien que emulaba ser Break diciendo tales cosas hicieron que esa herida se abriera tortuosamente — Ca...calla — suplicó — No me llames... no, tú no — la voz ajena, tan suave, tan familiar le instó a flaquear nuevamente. El agarre hacia el otro era débil, básicamente se diría que Kevin estaba apoyado, no le retenía.

Tarde se percató de la mano que le acarició e instintivamente se inclinó hacia aquella queriendo más en un acto infantil, tal como hizo varias veces en el pasado, solo con su hermano — Break... — su voz seguía en un tono bajo —  Hermano... — aun si fuese mentira quiso creer que él era su gemelo, el temor de ser herido y engañado quedó de lado, Break había regresado sano, Kevin no pudo contener más las lágrimas y estas cayeron por sus mejillas llegando al rostro ajeno debido a la postura. Se inclinó hacia delante quedando a escasa distancia del otro y trató inútilmente de apaciguar su tristeza, recordó en ese momento sobre la última vez que lloró y precisamente fue por el mismo individuo. Recibir ese cálido abrazo solo causó que el llanto fuese peor, le abrazó como pudo en esa postura terminando por dejar las manos en el pecho ajeno aferrándose con fuerza y hundió su rostro en el espacio entre el cuello y el hombro ajeno, deseó que eso no fuese mentira y de serlo que al menos durara lo suficiente como para dejar salir todo lo que reprimió durante años.

— Deja... deja de decir tonterías — masculló estando aún con el rostro oculto — No vengas a decirme eso ahora — cerró sus párpados y se mantuvo pendiente de esa voz temiendo que pudiera desaparecer y regresar a la realidad — ¿Crees que tras todos estos años... — pausó y alzó el rostro con lentitud — ... quiero que limpies mis desastres? — su expresión distaba enormemente del enojo y malhumor inicial — No soy el niño que conociste, hermano, no necesito que tomes mis responsabilidades — las lágrimas aún caían por su rostro, pero ya no gimoteó y su voz fue mejorando poco a poco — Break... me alegra tanto verte — todo enojo y toda réplica posible no podían compararse al sentimiento de felicidad que le llenó — Creí... — paró en seco sus palabras e incluso su rostro adoptó una expresión diferente, una sorpresiva y dolida. El causante, la frase 'soy Break, un conocido que un día fue tu hermano' dicha por aquel.

Alzó el cuerpo y se libró de aquel abrazo, permaneció sentado sobre Break y le observó sin ser fácil descifrar lo que por su mente pasaba hasta que finalmente habló luego de un largo silencio por su parte — ¿Cómo te atreves... — alzó la diestra y empuño la mano golpeándole con fuerza el rostro — ¡¿Cómo te atreves a decir semejante basura?! — la zurda tomó con fuerza las ropas ajenas — ¿Un mero conocido? ¿Eres consciente de la estupidez que acabas de pronunciar? — enfadado le jaló forzando a que se separara un poco del suelo — ¡Eres mi hermano! ¿O es una mentira? — no respondió su reproche sobre el largo de su cabello, Kevin tenía sus motivos para haberlo dejado de esa forma pese a haber prometido ser igual a su hermano, por siempre.

— ¿Vienes a expiar tus culpas bajo mi espada? — Kevin no dudó en tomarla con firmeza, usó ambas manos para ello dejando el filo hacia abajo en dirección al pecho ajeno — ¿De qué te serviría morir? — inquirió dejando finalmente de llorar, mas su mirada seguía acuosa aún — En vez de madurar te has vuelto un idiota, Break — bajó la espada rozando con la punta la ropa ajena rasgando apenas debido al gran filo del arma — Si te sientes realmente culpable por haberte alejado así o por lo que sea que hayas hecho en estos años, no conseguirás nada dejando que te asesine ¿Notas lo cruel del asunto?, claro, para ti sería fácil dejar que te degolle ¿y cómo crees que quedaría yo? ¡Años Break, años sin verte! ¿Y me sales con esto? — movió la espada hacia un costado sin soltarle esa vez — No pienso acabar con la vida de un cobarde incapaz de afrontar la realidad — dijo bastante enojado — Eres mi hermano mayor y antes de venir a tomar mis pecados encárgate de los tuyos ¡Vuélvete nuevamente el Break que tanto admiro! — era evidente la diferencia en el hombre que estaba bajo él con el joven que desapareció frente a sus ojos hace ya muchos años.

Miró el rostro ajeno y luego sus cabellos, ese corte era el mismo que ambos llevaron durante largos años, el mismo que juraron mantener y así ser difíciles de diferenciar — Yo cumplo lo que prometo, Break — dijo seguida de una pausa en la que deslizó la espada rozándola con el suelo, el sonido provocado cesó en segundos al ser apartado el filo y llevado hacia arriba justo detrás de la cabeza, la mano contraria tomó la larga coleta que caía por la espalda del menor y sin dudarlo siquiera cortó su cabello a la misma altura ajena, Sharon vino a su pensar irremediablemente y supo que esta se lo recriminaría, estaba preparado para ello en el momento en que alzó la espada. Bajó las manos y soltó la coleta que estaba amarrada con una cinta negra y la dejó caer sobre el pecho ajeno, bajó el arma y dejó la punta enterrada solo un poco para apoyarse en la guarda y así levantarse dejando a su hermano bajo él aún  — Ignoraba si tu habrías vivido y de hacerlo, sería complicado saber como lucirías... dejarlo largo daba la oportunidad a cortarlo de ser necesario — se explicó finalmente mirando atento al contrario — Levántate — sostuvo el mango de la espada y llevó la otra mano hacia su hermano esperando que la tomase y así ayudarle a levantarse — Será mejor que comiences de nuevo, no permitiré que te vuelvas a humillar de esa forma o a decir tonterías — afiló su mirar sin apartar la atención del contrario — Break ¿Lo entiendes no? Demuéstrame que eres mi hermano — demandó en un tono grave. Aún habiéndose cortado el cabello por él, cierta duda persistía debido al actuar ajeno, trató de imaginar que le habría hecho cambiar así, su hermano no habría estado dispuesto a morir de esa forma, no sin pelear primero.

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Re: El show de la marmota || PV Kevin

Mensaje por Xerxes Break el Jue Abr 21, 2016 1:19 am




El show de la marmota

— Hoy te contaré un cuento si me sigues a través de la madriguera —






















Miedo. Eso era lo que sentía Kevin. Miedo a que todo fuese irreal, miedo a que yo fuese un espejismo. Lo entendía perfectamente. Cuantas veces había soñado yo con espejismos? Cuantas veces lo seguía haciendo?
Pero en aquellos momentos solo pude mantenerme callado esperando que el otro volviera en si. Era inútil seguir diciendo cosas, si continuaba dolería mas y no deseaba dañarle, no a él, no más. Por eso no dije nada, por eso permanecí en completo silencio mientras que el otro se derrumbaba poco a poco.
El agarre cada vez era más débil pero le dejé hacer su voluntad pensando que él tenia el control de la situación a la vez que lentamente estiraba mi mano hacia su mejilla intentando consolarle de aquella manera cesando el juego-Kevin…-le llamé de nuevo a la vez que nos fundíamos en un fuerte abrazo-no llores Kevin, todo esta bien…-dije por lo bajo acariciando su espalda con cuidado dejando que soltase todo lo que retenía en su interior-todo esta bien, yo me haré responsable de esto…-dije por lo bajo cuando de repente el otro me interrumpió haciendo que sonriera levemente. Casi prefería que se pusiera de aquel modo que que llorase, no sabía que hacer cuando alguien lloraba y menos un niño grande como él.

Suspiré con resignación cerrando los ojos a la evo que me encogía de hombros-vale vale, entiendo que ya eres un niño grande, pero aun isa no me dejaras seguir cuidándote? Sigo siendo el mas fuerte de los dos-le saqué la lengua bromeando para después pasar mi dedo gordo por sus mejillas limpiando el resto de aquella agua salada que salía de sus ojos-yo también me alegro Kevin-cotinué sonriendo levemente hasta que de nuevo su actitud cambió. Desde luego aquel chico se había vuelto bipolar, o tal vez alguien demasiado amargado. Sonreí con tristeza. Ojala no se diera cuenta de en lo que yo me había convertido.

Dejé que me golpeara sin perder la sonrisa volviendo a mirarle fijamente dejando que me tomara de las ropas alzándome, gritándome con rabia y furia pero solo me hizo sonreír levemente-Kevin claro que soy tu hermano…-dije por lo bajo sin apartar mi mirada entrecerrada de la suya-solo...ha pasado mucho tiempo, pero siempre he estado aquí, aunque nos distanciáramos, pero pensé que era un buen comentario teniendo en cuenta que no creías que fuera yo…-intenté justificarme-pero soy yo y estoy aquí para ti de nuevo hermano…-pero callé de golpe sintiendo de golpe la espada sobre mi pecho dispuesto a atravesarme-eso no servirá de nada…-dije por lo bajo casi in darme cuenta poniéndome algo más serio aun pudiendo ver su mirada acuosa-siempre he sido un idiota hermano, eso deberías saberlo…-dije por lo bajo sintiendo como aquel filo cortaba ligeramente mis ropas-luego te mandare pagarme el sastre-bromeé de nuevo sin poder evitarlo para después escucharle. Cerré los ojos suspirando con fuerza-yo solo quiero lo que tu quieres hermano, pero sabes? Ya no puedo volver a ser el que una vez fui, al igual que tu he perdido demasiado...ha pasado demasiado…-dije en un susurro sin querer que me apartase de aquella manera-dejaría que me mataras si eso te retuviese a mi lado…-continué hablando en un susurro-no quiero volver a estar solo, Kevin…-sentí que me estaba victimizando demasiado y odiaba eso. Sentía que iba a enloquecer. Mi respiración empezaba a agitarse y finalmente estallé cuando me pidió que volviese a ser el mismo-no puedo!-agarré con fuerza sus manos apartándole de golpe haciendo que me soltara-no puedo Kevin!Yo juré protegerte! Ser tu escudo!-grité con fuerza para al segundo darme cuenta de lo que estaba diciendo y haciendo casi desvelando lo que con tanto recelo guardaba en lo más profundo de mi ser en forma de pacto. Proteger era lo que deseaba, solo anhelaba eso, jurando a mi mismo el protegerle.

Pero ahora estaba en el centro de un huracán, oponiendome al viento complemente solo. Mis manos estaban empapadas de sangre mientras que las heridas no dejaban de crecer y los crímenes aumentaban y aun así continuaba caminando hacia delante incapaz de volver hacia el camino correcto. A pesar de saber que todo estaba mal. A pesar de ser completamente consciente de eso.
Y yo, como un iluso, lo había sacrificado todo para volverme un escudo, para que los agradables días juntos regresaran y para que la luz que guiaba nuestras vidas regresara y lo bañase todo de dorado. Pero el no podía saber todo aquello, el viviría en la ignorancia, en la pureza que yo hacia años había perdido, que yo jamás había tenido. Solo por ser Break. Un muñeco roto.

Negué levemente y le miré recuperando mi sonrisa de bufón-era broma, jajaja-le saqué la lengua-no te creas tan importante, solo las personas que dicen “lo hice por alguien mas” es solo porque no desean cargar con el peso de tal acción escudándose en los otros-sonreí con amargura-odio a esa clase de personas, por eso siempre tomó la responsabilidad de mis actos sean los que sean-sonaba realmente triste-actos por los que pagaré el día del juicio final, al final de mis días…-aquella sonrisa que en un principio había sido alegre poco a poco se tornaba más y mas amarga sin dejarme opciones a engañar a nadie-por eso, no debes culparte por nada Kevin-toqué su hombro-ser tu escudo o no, protegerte o no, siempre a sido mi responsabilidad, incluyendo todo lo que vino después-hice referencia a mi desaparición de un modo elegante englobando todo lo que era secreto, todo el oscuro pasado que había atravesado, el infierno. Pobre Kevin. Si ya se sentía culpable de haberme dejado marchar aquel día, como se sentiría de saber que su querido héroe sin capa y con las manos manchadas de sangre le había salvado de la locura que había sido Wonderland?-el único culpable aquí soy yo y por eso pagare por todo y cuando todo quede resuelto volveré a ser tu querido hermano que nunca dejara de protegerte-revolví su cabello sonriendo levemente.

Más lo que pasó a continuación me dejó helado, pero al final sonreí al ver como su cabello caía siendo ahora exactamente igual que el mio, como un reflejo-que escusa mas mala…-dije por lo bajo riendo para acabar tomando su mano levantándome con su ayuda-que te lo demuestre? Eso es muy difícil teniendo en cuenta todo lo que ha pasado no? Ya te dije, poco a poco lo iras viendo o tal vez nunca estés en la certeza de que yo lo sea-bromeé aunque aquello era realmente serio. Me estaba encontrando cada vez peor y no sabia el porque.  Mi visión se volvía borrosa, mis oídos perdían la audición, mi cuello era lentamente rodeada por una negra cadena como si de una serpiente se tratase intentando asfixiarme  y todo comenzaba a temblar como si las formas y las sombras que nos rodeaban se convirtiesen en monstruos. Algo iba a pasar, podía sentirlo en mis huesos. A pesar de que en lo alto me pareciera distinguir un claro cielo azul cubierto por el manto de la noche, mi cuerpo hundido en el mas aterrador de los abismos estaba seguro de que algo ocurriría. Tenía miedo pero no deseaba darle importancia teniendo al hombre que por tantos años había estado buscando frente a mis ojos-lo único que puedo hacer para que me creas, es esto…-dije por lo bajo apartando mi flequillo para que pudiese ver el hueco de mi ojo completamente vacío-y también esto…-dije por lo bajo arrodillándome a sus pies sin soltar su mano-yo soy Break Regnard, hermano de Kevin Regnard, huérfanos desde temprana edad que fueron sirvientes de los Sinclair a los que también perdieron junto con su querida Elizabeth y que después fueron separados por una mala jugarreta del destino, pero que ahora se vuelven a reencontrar por fortuna de este…-mi orbe rojo no dejaba de mirarle en ningún momento-Kevin, soy yo, soy tu hermano, tu espejo, tu mitad distorsionada al otro lado del espejo-dije por lo bajo-y si para que me creas debes atravesarme hazlo porque todo lo que digo es verdad, es cierto como que por el día sale el sol y por la noche la luna, y es tan cierto como que quebrare las estrellas si te atormentan, pero si aun así no es suficiente y debo hacer algo mas para que me creas, lo haré…-dije por lo bajo-solo busco que me creas…-volví a pasar mis dedos por los ojos de él intentando borrar todas sus lagrimas como si fuese un niño pequeño-no deseo pelear contigo, no deseo nada más que estar contigo como antes…-mis brazos poco a poco le rodearon y mis labios se posicionaron sobre su oído-Familie vor allem. Gemeinsam und für immer-sonreí levemente recordandole la promesa de hacia tanto tiempo separándome poco después a la vez que mi mirada se afilaba viendo algo tan real como la vida misma. Saqué  la espada rápidamente y realicé un rápido movimiento con esta sin ser visto como la desenfundaba a la vez que un árbol caía partido por la mitad. Juraba que había visto un monstruo ahí hacia unos segundos. Todo parecía volverse familiar.

Podía verlo con claridad. Wonderland. Una ráfaga de viento atravesaba la seca tierra y la piel se cubría por el polvo y la arena mientras entrecerraba los ojos y el deslumbrante sol se ocultaba. El calor que dejaba ese sol era devastador. Nada quedaba allí ya. Ahora que yo me había ido, un Dios invisible intentaba controlar todo aquel caos con estrellas arruinando más vidas, las que quedaban después de mi sangrienta cruzada. Casi podía verlo, incluso los niños tomaban armas y partían a la cruzada roja de la reina que había dejado hacia muchos años su trono. Que quedaba en Wonderland? Nada. No había nadie por quien luchar, nada que hacer, solo contemplar la desesperación, escuchando una lluvia de lamentos que mojaban la yerma tierra, una lluvia de sangre que pintaba las sombras mientras vagaba en la negra oscuridad arrastrando mi pesado cuerpo que cargaba con la cruz llamada “pecado” para pedir la salvación extendiendo mi mano hacia la luz, hacia la distante luz.

Este poder que fue puesto en mis manos se desborda
de manera incontrolable, es arrollador.
Los aullidos de la bestia se escuchan en la lejanía,
ha despertado.
El destino maldito de la sangre derramada
continua en nuestro sino.

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Re: El show de la marmota || PV Kevin

Mensaje por Kevin Regnard el Sáb Mayo 21, 2016 8:21 am

El show de la marmota

— La desesperada soledad que me oprimió durante años...—
... ¿Te harás cargo de ella?






















No tuvo los ánimos para replicar las estúpidas palabras que aquel, el supuesto Break, le profería indicando que Kevin eran un niño grande y que el más fuerte de ambos era Break. Para el menor aquello resultaba burdo y más por como las cosas avanzaban entre ambos. Tras el golpe que Kevin le dio, Break sonrió y eso le instó a repetir su acción y solo por escucharle es que contuvo las ansias de romperle la cara a golpes, ignorando claramente que el mayor ya no era tan 'débil' como lo era todo humano.

— Si efectivamente siempre has estado aquí ¿Por qué demonios no me buscaste? ¿Tanto te costaba hacerlo? ¡Jamás pude dar contigo! —  gritó enfadado — ¿Y qué? Dices eso y ¿luego qué? ¿Volverás a irte ante la primera oportunidad? —  Kevin sabía que estaba siendo algo injusto con tanta recriminación, pero no esperaba que el mayor le hubiese abordado de tal manera. Al estar apuntándole al pecho con la espada escuchó una curiosa oración por parte ajena — Cualquiera moriría si le apuñalan el corazón —  sentenció tomando a broma - de pésimo gusto- el comentario que el mayor realizó, sin entender la realidad, tampoco se atrevió a demostrarle que era Kevin quien tenía la razón allí. Kevin se sintió enormemente decepcionado por lo que su hermano mencionaba. Comprendía que todos cambiaban, incluso él mismo, pero ¿Llegar al extremo de ofrecer la vida por tan 'poca cosa'? aquello era algo que el menor no aceptaría viniendo de su amado hermano.

— Si dejas que te asesine estarás solo en la muerte... — murmuró en un tono apagado y apenas audible, pero aquello se minimizó ante la reacción que tuvo Break y que a Kevin sorprendió. — ¿No puedes? — no entendía porqué el otro se comportaba así y pronunciaba tales palabras con un tono firme y le observó ya con las manos lejos del mayor, como si el tocarle fuese a empeorar las cosas. Le dedicó algunos momentos donde creyó que ambos habían adoptado una postura seria, pero Break nuevamente rompía eso dejando una tensión irritante — Si me sacas la lengua nuevamente tras bromear, como dices, prometo que te la cortaré — lo dijo con gran enfado siendo una amenaza totalmente creíble. Kevin ya no estaba para juegos así, al menos no en esa situación donde tras larguísimos años volvía a ver a Break.

— Tan melodramático — espetó manteniéndose molesto — Detén semejante palabrería, por favor —  rodó la mirada hastiado ya, confundido y enojado, siendo claramente visible en su expresión — No te comprendo... — dijo luego de unos momentos en que su hermano hablaba sobre proteger y ser su escudo. Tampoco entendió a que se refería con el 'vino después', pero eso era lógico al no haber pasado por todo eso juntos y eso sembró una semilla de curiosidad en la mente del menor que tarde o temprano debería ser alimentada por aquel hermano que luchaba por ser un mero bufón. — Pagar, pagar... ¿Eres ahora un mártir? ¿Qué es eso tan pesado que te insta a decir tal cosa?, hermano ¿Qué ha sido de ti tras aquel día? — frunció el ceño y pese a no notarse mucho dejó que la amargura, tristeza y enojo se quedaran lejos manteniendo la preocupación por su hermano mayor.

Con fuerza Kevin le jaló para levantarle, extrañó la calidez que el largo de sus cabellos le brindaba en el cuello, pero estar de esa forma le era grato al mantener esa promesa y por estar como aquel, su hermano. Le observó fijamente sorprendiéndose por ver aquella cuenca vacía y antes de siquiera poder reaccionar con propiedad, su hermano se agachó recitando algo que le forzó a silenciar. El menor de los hermanos mantuvo firme la guarda de la espada en su mano y deslizó aquella buscando no emitir ruido, dejando que las palabras en boca ajena se librasen ya de su encierro. Su mirada siguió el movimiento de sus labios y no dijo nada hasta que el contrario finalizó, dándole espacio a una pausa necesaria antes de continuar su diálogo.

— Elizabeth... — susurró sin reconocer tal nombre ¿Su hermano estaba refiriéndose a la joven Lisbeth acaso? ¿Sería realmente quien decía ser? y esa duda se mantuvo pese a que no hubo mayor error en lo que Break decía o, más bien, el supuesto Break. Dejó que el otro le tocase, pero su espada estuvo fuertemente sostenida pensando de un momento a otro el apuñalarle Mein bruder... fue su frase la que le mantuvo con fe de que su hermano no le habría olvidado — Quisiera... — e iba a preguntarle al contrario sobre Lisbeth, ya que alguien tan valiosa para ambos como lo fue la joven Sinclair no podía ser confundida u olvidada, entonces ¿Quién era el hombre a quien Kevin llamaba como a su hermano? y habría preguntado, pero el corte de un árbol cercano le alertó haciendo que alzara su espada y la tomara con ambas manos preparado para cualquier cosa, pero era extraño, Kevin no observó nada extraño en la cercanía de dicho árbol.

— ¿Qué fue eso?  — con cierto temor observó las cercanías y se aproximó a Break, pero dudó al ver como su hermano tenía ya la espada en la mano justamente en dirección a donde el corte se hizo. Hubo una marca fina en el suelo que unía el destrozo de aquel tronco y el arma de Break — Fuiste tú... — la sorpresa le llenó nuevamente y retrocedió varios pasos apuntando entonces a quien decía ser su familia — Tú... ¿Qué eres? Mi hermano sería incapaz de romper algo así a la distancia en la que nos encontramos  — ya que ambos eran simples humanos, meros mortales — Con razón erraste al relatar tan... ¿Cómo era? , amorosa e hilarante historia — refiriéndose a lo dicho del pasado del par de gemelos Regnard denotando sarcasmo en el adjetivo final — Nunca hubo una Elizabeth... su nombre sonará familiar, pero ella se llamaba Lisbeth — enunció triste Lügner, du bist ein Lügner. — la mirada normalmente severa y enfadada que el alemán solía mostrar se desvaneció denotando dolor, decepción e incluso la ansiedad porque todo eso fuese solamente una pérfida pesadilla.

Retrocedió nuevamente y le apuntó con la espada — Dime ahora mismo ¿quién eres y por qué sabes tanto de nosotros? ¿Te gusta jugar con mi emociones? — la espada tembló debido al fuerte agarre que Kevin mantenía — ¡¿Cómo te atreves?! — tras haber presenciado ese rápido corte estaba seguro de que él no podría defenderse en caso de intentar recibirlo — ¿Por qué me obligas a revivir algo que creí... algo que creí que no volvería a dañarme?  — se negó a derramar otra lágrima, debía ser fuerte ya que solo ante su hermano podía mostrarse débil — Te felicito, hiciste que casi cayera en tus mentiras... Si mi hermano estuviese vivo, — realizó una pequeña pausa tragando saliva — Él habría venido antes... me habría — su espada bajó un poco en lo que hablaba — Él definitivamente no se habría ofrecido cual sacrificio ¡Eso no soluciona nada! — bajó finalmente la espada — Si solo viniste a jugar conmigo déjame decirte que solo te aburrirás, no tengo sentido del humor — y entonces, abatido, desilusionado, se quedó estático a la espera de que aquel intento de arlequín obrase a antojo. No huiría, no le atacaría, pero ciertamente no se dejaría asediar ni menos asesinar. Debía regresar junto a su joven dama.

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Re: El show de la marmota || PV Kevin

Mensaje por Xerxes Break el Dom Jun 05, 2016 8:19 pm




El show de la marmota

— Hoy te contaré un cuento si me sigues a través de la madriguera —






















No era momento de perder la cabeza, tenía que olvidarlo, allí delante mía no había nadie, solo estábamos yo y Kevin. Tenía que recuperarle, esa era mi principal misión en aquellos momentos-los monstruos no existen, los monstruos no existen-repetí mentalmente en mi cabeza-al menos no los que yo conozco-mencioné por lo bajo sin apartar mi vista del árbol cortado aun sin poder creer que hubiera hecho eso delante de Kevin. Como se suponía que iba a creerme ahora? Todas mis oportunidades se habían perdido, se iban y mi propio hermano me lo estaba diciendo. Incluso mientras estaba divagando sobre los monstruos inexistentes el ya había afirmado que no era su hermano. Debía pararle cuanto antes, si que era su hermano! Había cambiado pero podría arreglarlo, seguro que podía, yo siempre podía. Le había salvado de Wonderland, había recuperado a nuestro amo de entre los muertos a pesar de todos los inconvenientes, incluso nos había librado de nuestro padre que no dejaba de preocuparnos y atormentarnos! Acaso eso no era ser un buen hermano? Tal vez todo en mi cabeza estuviera errado y aquello que yo creía que estaba bien era todo lo contrario.

-Duele…-susurré por lo bajo con la mirada baja-duele que digas eso…-dije de manera audible aunque muy baja-porque dices eso Kevin? Que tengo que hacer para que me creas?-elevé mi cabeza casi al borde del llanto-que tengo que haces?-repetí sintiendo que las lagrimas se desbordarían de mis ojos en cualquier momento-Kevin...por favor…-supliqué acabando por arrodillarme en el suelo-soy yo! Porque no me reconoces!-grité totalmente desesperado dejando que las lagrimas cayeran con fuerza por mi rostro a la vez que por mi mejilla derecha caía sangre debido a la carencia de mi ojo en ese lado-pu-puede que haya cambiado, puede que no sea el mismo de hace...13 años, pero...de verdad que soy yo! No morí!-alcé mi rostro para que me viera aun arrodillado a sus pies abrazando con fuerza mi cuerpo-solo he vivido todo este tiempo para volver a tu lado...Kevin...solo estoy aquí por ti-susurré sintiéndome realmente inestable escuchando la risa del gato Chessire por todo el lugar burlándose de mi. No existe, no existe, pensé de nuevo intentando centrarme en mi gemelo-si, si me dejas puedo explicarlo todo, por favor…-gimoteé aun  con las lagrimas y la sangre en mi rostro a la vez que me acercaba a él acabando por abrazarle con fuerza por las piernas aferrándome con fuerza a sus ropajes-no me dejes otra vez, no quiero estar solo otra vez, por favor…-continué gimoteando sin importarme verme así de desprotegido ante él, solo podía pensar en recuperarle-tengo miedo…-susurré en hilo de voz pensando que me quebraría de nuevo.

Elevé la mirada que había ocultado al pegar contra sus ropajes-por favor, solo una oportunidad mas…-soné algo mas calmado pues sabia que debía calmarme. Estaba dando una imagen pésima de mi a mi hermano, pero si eso bastaba para recuperarle haría lo que estuviera en mi mano-Kevin…-le llamé sin limpiar las lagrimas sangrientas de mi rostro-déjame responder a todas tus preguntas, a todo lo que no te he contado, a todo-mi voz sonaba débil aun algo entrecortada por culpa de las lagrimas-no quiero morir, no quiero que mueras, quiero estar contigo como antes-hice una pausa-no estaba aquí, por eso no pudiste encontrarme y yo tardé demasiado en regresar pues no tenía medios de como hacerlo…-susurré-cuando te aparté aquel día y desaparecí no morí, simplemente fui teletransportado por su magia fuera de Myr, a la zona infectada-no dejé de mirar sus ojos en ningún momento para que pudiera notar la “verdad” de mis palabras que yo había tenido que creer firmemente para no volverme loco con Wonderland y la realidad y la realidad y Wonderland-no sabia donde estaba, yo…no sabía que hacer-hice una pausa-estaba totalmente perdido, confundido, jamás había estado en un lugar así completamente árido, sin vida, completamente solo…-bajé la cabeza-tenía miedo Kevin, que, que iba a hacer? No sabía si quiera hacia donde ir, hacia donde estaría Myr o que habría en aquella zona tan importante para ellos, tan importante como para querer mandarnos allí…-volví a levantar la cabeza-pero a mi eso no me importaba y empecé a caminar sin rumbo por el mundo con la esperanza de poder encontrar Myr algún día-miré a Kevin incorporándome poco a poco para quedar a su altura casi pudiendo rozar su nariz-allí no hay nada, no tenía que comer, el agua era potable, pero la verdad no es que estuviera muy buena…-sonreí levemente con tristeza manteniendo la mirada con él-pero estuve con varios grupos de personas, eran muy amables, bueno algunos lo eran, pero siempre ayudaban a la gente perdida por esas tierras, aunque allí se rigen por la supervivencia-continué sonriendo levemente-gracias a ellos pude regresar a Myr, aunque recorrer el mundo andando no es rápido desde luego-bromeé-todo allí abajo esta roto o obsoleto y nadie que viva allí abajo tiene conocimientos de mecánica por lo que no había otra opción y lo que parecía que podría hacer en meses se convirtieron en años…-susurré por lo bajo-además pasaron muchas mas cosas, hubo inconvenientes, intentaron atraparnos y teníamos que huir entre otras cosas, también asaltantes, pero no quiero aburrirte pues la verdad es que…-suspiré con fuerza-había una chica y bueno...ya sabes…me gustaba-suspiré con fuerza sin saber si estaría creyendo todo aquello-por lo que me quedé mas tiempo por ella intentando convencerla de que viniera conmigo a Myr, pero ella se negaba y al final…-miré hacia otro lado-murió porque no pude protegerla, igual que Lisbeth-esta vez dije su nombre de manera correcta y sin dar detalles del incidente como si no quisiera recordarlo-dios...pasó tanto tiempo que casi había olvidado su nombre real-sonreí de nuevo apartándome un poco de Kevin mucho más relajado a pesar de la mentira que le estaba contando de aquella manera tan tranquila-pero, sigamos con lo que importa-sonreí por lo bajo, el pasado es pasado al fin y al cabo-me separé de ellos y reemprendí mi camino hacia Myr y al final alcancé la isla-mi mirada continuó fija en la de él pues no deseaba dejar de verle haciéndole creer mis palabras, aquella historia que tantas veces había repetido en mi mente para no tener que contar nada sobre Wonderland y su infierno-estuve años en la isla buscándote pero no lograba encontrarte a pesar de ser un lugar limitado nadie sabia de ti-dije apenado y tomé sus manos-cuando de repente una chica de cabellos blancos y su familia me acogió como su sirviente, yo acepté pues teniendo un sitio fijo como residencia podría buscarte mejor-sonreí de nuevo-y de golpe, cuando le pregunté a ella por ti me dijo que creía haber visto a un chico que trabajaba para la casa Rainsworth y que muchas veces le había visto pasear por la noche en este parque-acaricié sus manos con las mías con cuidado de manera pausada-al principio estaba muy nervioso y no sabía si venir aquí o no pues tal vez me llevaría una desilusión, pero el solo pensar volver a verte me llenaba de alegría y entonces me arriesgué y esta noche vine aquí para encontrarte-sonreí feliz lentamente sin soltar sus manos.

Pero aun me quedaban muchas preguntas que responder pero en ese momento no quería-hermano…-susurré por lo bajo acercándome mas a él para acabar abrazándole con fuerza-perdóname…-dije por lo bajo-perdóname y quédate conmigo, solo te pido eso…créeme...ya no se que más hacer…-susurré completamente derrotado sobre su oído sin querer soltarle temiendo todo lo que podría pasar y aun así continué hablando para acabar con todo aquello, con todas las dudas que tenía mi hermano-fui yo quien cortó así el árbol, he practicado mucho con la espada, te sorprenderías todo lo que se hacer, tengo que volver a enseñarte-sonreí aun sin soltar su abrazo-es más fácil de los que piensas y tener bien afilada la espada ayuda-reí por lo bajo sin saber ya que inventar para retenerle conmigo pues no pensaba decirle la verdad aunque hubiera deseado no tener que mentirle jamás a Kevin, pero tenía que hacerlo, si no le perdería de nuevo. Quien creería la verdad sin haberla vivido? Nadie.
Mi abrazó se hizo mas intenso sin que mis palabras dejaran de salir-se tanto sobre nosotros porque yo soy él, solo que estoy demasiado roto, demasiado cambiado por todo lo que he vivido, pero sigo siendo yo al fin y al cabo, aun tengo el regalo que mama tenía para nosotros y que papá nos dio poco antes de morir-deshice el abrazó y rebusqué entre mis holgadas prendas hasta que lo encontré-aquí está-sonreí feliz y o abrí para que pudiera ver una imagen de nuestra madre y en la otra a nosotros dos cuando eramos pequeños-nunca lo he apartado de mi lado, lo he guardado como un tesoro hasta hoy…-se lo tendí para que pudiera tomarlo-es lo único que conservo de importancia…-dije por lo bajo suspirando con fuerza-y…solo una última cosa-quise puntualizar-si sirviera para que me creyeras, haría cualquier cosa hermano, incluso sacrificarme aunque fuera lo más cobarde del mundo-sonreí levemente-pero no insistiré más, si quieres irte vete, pero si lo haces llévate ese collar contigo-cerré mis ojos-no me gustaría recordar una vida, un pasado, con alguien que me ha negado un futuro-dije de manera triste bajando la cabeza-además-le miré-si no puedo estar con mi hermano con quien iba a estar?-dije por lo bajo sin borrar aquella cálida sonrisa que no mostraba desde hacia tantos años.


Nada había salido según el plan.
Pero tal vez ahora todo estuviera bien.
Soló quería volver a casa con mi hermano.

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Re: El show de la marmota || PV Kevin

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