Are we ready? [Priv. Iker]

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Are we ready? [Priv. Iker]

Mensaje por Invitado el Jue Feb 11, 2016 11:33 am

La rubia siempre ponía mucho esfuerzo en su trabajo, así que  no era nada extraño ver que revisara todo de forma metódica y enfocándose de tal manera que parecía abstraerse de su alrededor, pero los últimos días su meticulosa forma de proceder parecía querer ocultar el hecho de que su mente se encontraba dispersa. Sin embargo tenía una buena razón para su comportamiento.

El día anterior había confirmado finalmente las sospechas que tenía. No estuvo segura de cómo reaccionar, era una noticia bastante importante, y aun así lo nervios lograban reprimir  el entusiasmo que pudiera llegar a sentir. No es como si la hubiera tomado totalmente por sorpresa, pero las hipótesis convirtiéndose en realidad eran más que suficiente para desbalancearla, demasiadas cosas en que pensar. En algún punto de su vida el ritmo había cambiado de forma abrupta y solo había ido acelerando desde entonces, mezclándose cada vez en cosas más complicadas, con un curioso efecto bola de nieve. El papel que jugaría todo eso en su estado actual, y viceversa, era lo que la preocupaba. 

Y, claro, tenía que hablar con el licántropo. Recordar lo tranquilo que se mantenía cuando tocaba el tema pasó de exasperarla a tranquilizarla momentáneamente, como si se dijera que no había necesidad de ponerse ansiosa. Sin embargo no lo había visto desde la discusión que tuvieron por culpa de su trabajo y ella tampoco había hecho un esfuerzo por contactarlo, así que desconocía que tan molesto seguiría el pelinegro. Y la verdad era que en parte eso la hacía renuente a querer decírselo, sabía que el muchacho no lo hacía a propósito pero si de forma inconsciente él terminaba por decirle algo hiriente, la rubia presentía que le dolería más que otras veces. 

Su sueño no fue el mejor esa noche, sin embargo en la mañana regresó a su trabajo como si nada hubiera pasado, necesitaba estabilizar su cabeza y esperaba que su rutina le trajera algo de normalidad, o más bien que lograra distraerla de sus asuntos, porque no había mucho de normal en lo que veía en su oficio. El día estuvo ajetreado, se ocupó de cosas pendientes, llamadas, revisó archivos de personas desparecidas. Tuvo que salir de la oficina un par de veces, una de estas fue para cubrir la noticia de un tiroteo en la zona marginal, esto acompañada de uno de sus colegas como era común, porque para empezar Heilwig no tenía auto y segunda porque uno debía recabar la información  y el otro encargarse de las fotografías. Estaba cansada pero trató evitar que se notara. Cada uno realizó su parte de forma diligente y cuando terminaron regresaron para preparar el artículo. En resumidas palabras aquel había sido su itinerario, en eso había ocupado las horas hasta llegar al final de su jornada.

El edificio estaba casi vacío, solo una pequeña sección de este mostraba todavía movimiento. Dentro  un par de cubículos vacíos delimitaban el área de trabajo de la joven rubia, su pequeño escritorio estaba cubierto con montones de papeles esparcidos, lo cuales ella releía una y otra vez de forma exhaustiva, haciendo notas cuando encontraba algo relevante. Miró la hora en su monitor, pasaban de las nueve, era momento de irse a casa. Recogió sus cosas para después dirigirse a la salida del edificio. Ahí su pálida piel fue recibida por un viento frío, sus rubios cabellos se despeinaron y tras un escalofrío se ajustó la chaqueta.

 – ¿Heilwig quieres que te lleve a tu casa?-Una voz que venía desde un automóvil llamó su atención, se trataba de Peter, su compañero de rutina– No hace falta, gracias- Respondió cortésmente la joven mostrando la simpatía de siempre-¿Estas segura? hace frío, además recuerda que el señor Kauffman nos dijo que tuviéramos precauciones, ya sabes, por seguridad- el muchacho insistió -En serio no hay problema, la verdad es que estoy esperando que pasen por mí, si tardan más simplemente regresare a dentro mientras llegan- ante la negativa el otro pareció decepcionado–Esta bien, solo ve con cuidado-  Sin perder la amabilidad se despidió dándose por vencido.

Una vez que se encontró sola la fémina suspiró, por supuesto la excusa había sido una mentira, simplemente no tenía ánimos de tener que explicar su comportamiento, varias personas ya le habían mencionado que estaba actuando un poco rara.–Mejor me doy prisa-vocalizó sus pensamientos en voz baja mientras caminaba hacia la estación del metro. Aun con las luces de la ciudad se podían ver numerosas estrellas y entre ellas la luna casi llena brillando, la joven dedicó unos instantes para mirar el cielo nocturno y una de sus manos se dirigió al pendiente de cristal en forma de corazón que llevaba en su cuello. Una débil sonrisa se asomó en sus labios, era gracioso porque sabía que había sido idea de Kurenai, le divertía imaginar cómo habría logrado convencerlo. Muchos podrían preguntarse como es que le parecía gracioso que su pareja no viera la importancia de darle un regalo en una fecha en especifico, pero ese tipo de cosas perdían importancia cuando se comparaban con todo lo que les había sucedido.


Última edición por Heilwig Langenberg el Miér Mar 23, 2016 12:38 pm, editado 1 vez
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Re: Are we ready? [Priv. Iker]

Mensaje por Invitado el Mar Feb 23, 2016 12:00 am

Llevaba mucho tiempo peleado con quien podría decir que era su novia, tanto, que la verdad ya no sabía que pensar, no tenía muchos motivos para ir a la ciudad, probablemente se perdería y realmente le costaba salir de ahí, y aunque fuese a buscarla había tantos inconvenientes, primero, sólo había ido una vez a su trabajo, por tanto no tenía ni más mínima idea de por dónde comenzar a buscar y más considerando que apenas sabía lo que éste significaba, segundo, no conocía muy bien su casa, estaba en uno de esos edificios gigantes, que, por supuesto le parecían todos iguales. Ahora, agreguemos el hecho de que la última vez que se vieron la rubia lo echó, por qué? Por la discusión constante de que no debe meterse donde no la llaman, a estas alturas Iker pensaba que ella debió buscarle para pedirle disculpas (debido a que siempre era así), ya tenía esa mala costumbre, entonces, al no ver que esto fuese a darse rápido por sus pensamientos lo primero que pasó era que la chica bien podría estar muerta ya.

Suena dicho de una forma bastante cruel, bastante pesada, sin embargo era eso exactamente lo que le preocupaba, si bien sabía que si seguía metiéndose en esas cosas ocurriría más temprano que tarde, pero el hecho de haberla visto esa última vez, con una discusión en manos y ahora, enterarse que está muerta, le caía demasiado mal, le revolvía el estómago y le volcaba el corazón, dicho de manera literal tanto como sentimental, no le iba para nada haberla conocido por su curiosidad y que la misma curiosidad fuese la razón por la que la terminase perdiendo, y a pesar de ser un celoso, posesivo entre otras cosas, prefería mil veces que se hubiese enamorado de alguien más, que hubiese encontrado un mejor futuro con alguien de su raza a que muriera, como se ha dicho en muchas ocasiones, los licántropos son muy fieles en cuanto a personas se refiere, no pueden dejar que alguien más tome lo que a ellos les pertenece, lo que ellos protegen, pero si la decisión era que se fuera con alguien más a verla muerta… Pues ustedes decidirán.

Tragándose su odio por la ciudad y por la gente que la habitaba, tuvo que empezar a andarse por esos lares, más de una vez tantos olores lo dejaron perdido en un sinfín de cosas que quería comerse, y más de una vez los sonidos estruendosos de los autos así cómo de personas enojadas lo frustraban y lo hacían perder su sentido de la orientación; no era una tarea sencilla intentar buscar a la mujer sin hacer destrozos y sin tener ni idea de donde buscar, el día que empezó como un día común se volvió rápidamente en uno de los peores días para el lobuno. Las horas del día cuando apenas salía el sol se habían marchado, era ya de noche, ahora al sol le tocaba retirarse y dar paso a la noche, cuántas horas habían pasado? Tal vez más de 12… No obstante cuando Iker se propone algo, se lo propone de verdad, sus acciones valían más que sus palabras, bien podía no decir nada, no prometer nada, pero… podía hacerlo, porque en su mente las cosas funcionaban diferente, era acción y poca charla.

Su visibilidad en la noche no era tan buena, así que agradecía que los autos reposaran, que la gente empezará a dispersarse, porque así quizá sería más fácil encontrarla, Kurenai le dijo que por su trabajo ella bien podría investigar de noche cuando el ajetreo de las mafias es más obvio, pese a ser claramente underground, tuvo que andarse primero por calles abiertas, calles transitadas antes de llegar a los callejones cercanos al mercado negro, sí, justo allí, donde hacía apenas un tiempo vivía, donde lo capturaron e intentaron venderlo como pet, no funcionó, por supuesto.

Habían autobuses que recogían a los individuos tras las jornadas laborales, a los ojos del licántropo eran máquinas gigantes traga humanos, aunque no todos dentro de ellos eran humanos; suspiró frustrado cuando uno de éstos hizo un estruendoso ruido al sonar su bocina, causándole una perdida de conciencia apenas en unos escasos segundos, al levantarse sintió que todo le daba vueltas e intentaba volver a conectarse consigo mismo y ver donde se encontraba, duró así unos minutos en lo que sacar ese sonido de sus sensibles oídos se volvía una mortal lucha, chocó contra una persona, la cual lo hizo volver en sí por su enfado y al dar media vuelta sobre sus pies dispuesto a atacar, se encontró con la chica, tirada… claro por haber chocado contra él (por culpa de éste). Qué sentir al verla? Alegría? Enfado? Odio? Frustración? O todo eso y quizá más?
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Re: Are we ready? [Priv. Iker]

Mensaje por Invitado el Miér Mar 23, 2016 12:28 pm

En un radical cambio de planes los pasos de la rubia que antes se dirigían a la estación ahora iban en dirección contraria mientras observaba con atención el transito esperando encontrar algún taxi libre que lograra acercarla lo suficiente a la casa de Kurenai. Aun así tendría que caminar un buen tramo, pero estaba bastante acostumbrada a recorrer la distancia y ya tenía un camino que sabía de memoria, además de que no sería la primera vez que lo haría a esas horas. En ese momento había decidido que no podía esperar más, se había dicho antes que cuando estuviera segura de su estado aclararía las cosas. Después de todo ella tenía deseos de ver al licántropo, así que ignoró el estúpido sentimiento de inseguridad por el que casi había comenzado a dejarse llevar, parte de ella ni siquiera creía que podía llegar a sentirse así,  a fin de cuentas era su absurda valentía uno de los aspectos que la caracterizaban.

Como si cosa del destino se tratara mientras recorría la avenida logro reconocer al muchacho ¿de verdad era él? Se veía desorientado y al acercarse a él terminó cayendo al piso mas no tardo en ponerse de pie – ¡Iker!- acortó la distancia entre ambos, con la sorpresa de encontrarlo de forma tan repentina haciendo que se le acelerará el corazón -¿Estas bien?- Pregunta que iba mas bien dirigida hacia su estado físico y no a su humor pues la rubia podía sentir su mirada fija en ella transmitiéndole  un sentimiento que obviamente no era de bienestar-… ¿Que estás haciendo aquí? ¿Estás solo?- Aquellas palabras salieron torpemente de sus labios, porque de repente esperaba que le dijera que la razón de su visita la ciudad era la joven vampira y no ella ¿Por qué? Porque de otra manera significaba que la rubia era la culpable de que él estuviera vagando por un lugar que tanto le desagradaba, que esa mirada que no lograba descifrar era claramente de reproche, y que ella en realidad había sido más estúpida de lo que había creído en un principio.

Un par de automóviles pasaron haciendo sonar su cláxones no muy lejos de ellos –Hay demasiado ruido– Al estar consiente de todos los sonidos que formaban el barullo nocturno, rápidamente tomó la mano del pelinegro con fuerza tratando que no fuera tan fácil soltarse y anduvo de prisa un corto camino para entrar en una calle secundaria menos transitada, haciendo caso omiso a las objeciones que pudiera poner el contrario ante tal acción –…¿estabas buscándome?...- se detuvo frente a él sin dejar ir su mano. El día que discutieron había dejado que se fuera, todo por testaruda y orgullosa, pero esta vez no planeaba hacer lo mismo - Iba a ir a buscarte…si hubiera sabido que te haría venir no me habría tardado tanto…Lo siento…- Sus ojos enfocaban la figura del muchacho en la calle iluminada por un par de farolas mientras hablaba. Le sentaba mal que sus acciones le causaran problemas incluso cuando trataba de evitar  que eso sucediera, intentaba mantener al margen al licántropo de lo que ella consideraba sus problemas de humana para no complicarle más la vida pero al parecer sus suposiciones no tenían las mejores consecuencias.
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Re: Are we ready? [Priv. Iker]

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 16, 2016 10:59 pm

Si no fuera por todo el maldito ruido que lo perturbaba, hubiera terminado dedicándole un fuerte golpe a la pared acorralando consigo a la contraria, dispuesto a gritarle, a reñirla, a simplemente decirle que si bien podía irse y hacer lo que quisiera no contase con que él estaría protegiéndola todo el tiempo, porque no iba a suceder, y mucho menos si ella no se lo permitía al igual que ella, él tenía cosas que hacer, pero la diferencia entre un humano y un licántropo era gigante, tanto que hasta para Iker resultaba demasiado complejo en lo que se estaba metiendo y quisiera o no, ya estaba demasiado dentro como para poder sacarla a palabras, tendría que obligarla a estar segura, porque si él no podía defenderla, quién lo haría? Su padre? Su madre? Su jefe? No, nadie lo haría.

No fue mucho el tiempo en que la chica lo alejó de todo el ajetreo y ante sus preguntas una vena en su frente no pudo pasar desapercibida por el enfado que sentía, era una persona de carácter explosivo, y cuando sentía amenazado aquello que él sabía debía proteger, todo su mundo se movía y con ello nada bueno saldría.
–Cállate.- Se soltó y cruzó sus brazos volteando su mirada unos momentos, suspiró e intentó calmarse, para que sus palabras no sonaran tan venenosas como suelen serlo, no obstante ni eso funcionó porque al abrir su boca saldrían de él un montón de cosas que probablemente la harían llorar. –Quise asegurarme de que vivieras, quería saber si habías muerto para poder seguir entonces con mi vida.- Sonó muy frío y aunque en un principio quería saber eso, no era para ‘seguir con su vida’ sino para simplemente poder hacerse a la idea de lo que había sucedido. –Yo no voy a estar aquí siempre, no voy a estar persiguiéndote ni buscándote, la razón por la que he venido es para saber si vivías o no, y ahora lo sé, por lo que sigue en mi lista es venir y dejarte claro lo que va a suceder de aquí en más.-

Tragó saliva y la miro directamente a los ojos. –Si quieres seguir entre estas porquerías, metiéndote donde no te importa y jugando con tu vida, bien, hazlo, no me importa, al final no eres una niña para que yo te esté diciendo lo que va a suceder, porque tarde o temprano pasará, y pasará desde ser asesinada hasta formar parte de aquellos a quienes tú dices querer salvar; pero puede ser diferente, puedes dejar todo esto, dejar de peligrar por aquí y por allá, y así entonces podría dedicarme a protegerte, porque con lo que haces ahora no puedo, ni tampoco quiero hacerlo, primero que nada porque son tus responsabilidades, y no las mías, yo no tengo porque ir a salvarte cada vez que estas en peligro si tú decidiste desde un principio lo que ibas a hacer.-

-Yo también tengo problemas, problemas con los que puedo hacer frente, puedo tener mi propio peso sobre mis hombros, sin embargo no quiero el tuyo, tampoco soy inmortal, algún día moriré, por las cosas en las que estoy metido, a causa de Kurenai no puedo asegurarte que estaré siempre a tu lado, aunque la magnitud de las cosas es diferente, te estás metiendo prácticamente con todo un país, la isla o lo que sea, tú sola, por lo menos yo, cuento con toda una familia de vampiros con el mismo propósito, y son vampiros, no humanos, con un dragón, y otro licántropo, entonces no puedo decir que este completamente indefenso enfrentándome a algo que no conozco. Qué estás haciendo tú? Te adentras a la boca del lobo- Se encogió de hombros y por un momento se cortó, exhaló y negó con la cabeza.

- Lo que sea que haya pasado entre nosotros se termina hoy- Volteo la mirada porque diciendo eso no podía verla directamente, se sentía de alguna forma responsable de lo que hacía, meterse con un licántropo y prácticamente cambiar algo de su humor tal vez le hubiera dado la creencia de que podía hacer algo más grande cuando no era lo que debía transmitirse. –Tú te irás por tu lado y yo por el mío, como dije, no podré protegerte.- Sonrío de lado aunque a duras penas y la sonrisa no representaba felicidad siquiera. –Morirás en algún punto, probablemente mucho más temprano que tarde, mucho antes que yo, y no viviré pensando en que habrá sido de ti, tengo un lazo de sangre me une a mi familia, que me une a la familia de Kurenai, y lo que sea que este entre nosotros son sólo caprichos.- Sintió como si él mismo hubiera roto algo dentro, como si hubiera recordado aquel sentimiento de niño de perderse y no entender nada de lo que ocurre, aquel sentimiento de pérdida. –Ya no es ningún secreto que mi familia murió, que estoy solo ahora, que realmente no hubo ni hay nadie que me espere al final de mi camino, lo sé, pero no quiero ir perdiendo personas que me importan, no quiero ir haciendo amores o esas tonterías para terminar perdiéndolos también.- Guardó sus manos en sus bolsillos y se acercó para besarle la frente.

Al principio no iba con la intención de hablarle así, no iba dispuesto a dejarla marchar, de hecho llevaba consigo ganas de llevársela contra su voluntad y obligarla a estar a salvo, sin embargo con o sin él no estaba a salvo, como ya lo dijo, también tenía sus problemas y ella igual, si él se iba los problemas de ella no desaparecerían por arte de magia, e igual si se marchaban juntos los problemas de él tampoco se irían, finalmente había comprendido que pasara lo que pasará ante esos dos grandes trechos a alguno de ambos les esperaba la muerte.
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Re: Are we ready? [Priv. Iker]

Mensaje por Invitado el Sáb Mayo 07, 2016 2:32 pm

La tosca manera en que el muchacho se deshizo de su agarre junto con la cortante orden de que guardara silencio causó que la rubia diera un respingo sobresaltada. Sabía que el muchacho estaba de mal humor, era algo que con solo observar su rostro saltaba a la vista y una vez consiente de que ella tenía que ver con su enfado, o de que era la causante de este, no esperaba que fuera especialmente amable en su forma de hablarle. Sin embargo el tono de su voz  parecía cargado de ira, dándole la impresión de que las cosas estaban peor de lo que creía, o que pronto lo estarían.

Intento mantenerse serena, preparándose para lo que creía sería algún reclamo como otros por su forma de actuar. Debido a la falta de contacto entre ambos esos días y el tema de su trabajo, la humana entendía en cierta manera porqué él estaba molesto. Pero claro que no esperaba palabras como las que salieron de la boca del contrario. Apenas lo escuchó hablar de su muerte como si fuera un evento sin valor alguno sintió una inesperada punzada en el pecho y lo miró desconcertada entreabriendo los labios. No es que se considerara una criatura tan importante o que deseara marcarlo con tristeza en caso de que algo que le pasara, sin embargo era hiriente pensar que su existencia  no era nada para él.

La rubia falló en lograr decir algo antes de que él comenzara a hablar de nuevo, todavía no asimilaba lo primero sin tener idea de que era solo el inicio. Se dio cuenta que, sin importar cuanto hubiera intentado mantener las acciones que realizaba movida por ideales que parecían muertos en  la actualidad separadas de la vida del licántropo que ya tenía sus propias complicaciones, al final había fracasado. Tenía que confesar que en un principio no captaba en su cabeza la forma en que sus decisiones lo afectaban, estaba acostumbrada a pensar que las consecuencias de sus actos recaían solo sobre sí misma, estaba de acuerdo con él en ese punto, no era una niña después de todo. Pero de un tiempo en adelante había decidido disminuir los riesgos sin tener que abandonar del todo su trabajo, y no era porque a ella le importara su seguridad sino porque le importaba a él.  Todo eso ahora la confundía más, pues de momentos le parecía que el licántropo se frustraba por los peligros que ella pudiera llegar a afrontar y al mismo tiempo tomaba una actitud de frío desinterés frente a la posibilidad de su muerte.

Encogió su cuerpo sobrecogida, realmente no estaba en el mejor estado emocional para que le otro le recordara la mortalidad de ambos, el como a pesar de todo no se podía decir que ninguno de los dos estaba en una situación estable. –..Iker, estaré bien, no hace falta, no espero que cargues con todo eso...no busco que me protegas- intentó hablar, decir algo positivo,  o que fuera para mejorar la perspectiva actual, las cosas podían mejorar siempre había creído eso.

-¿Q…que?- La pregunta salió de sus labios con dificultad como si se le hubiera escapado todo el aire a sus pulmones y la garganta se le hubiera cerrado de golpe. Había escuchado con claridad más su cerebro se negaba a aceptar las palabras que declaraban la llegada del final. Lo miró con ojos perplejos sintiendo como estos se humedecían con rapidez sin que ella pudiera hacer algo al respecto. La presión en su pecho se incrementaba, dolía. Estiro la mano para sujetarlo, para obligarlo a mirarla, más se quedó inmóvil mientras la lagrimas que se había esforzado tanto en reprimir terminaban por caer, deslizándose por sus mejillas ¿Caprichos? ¿Podía estar hablando en serio? No lo creía, o no quería creerlo. Quería demasiado al licántropo para dejarse convencer que su relación podía resumirse o compararse a algo tan pasajero y carente de significado.  Bajó la mirada intentando esconder su rostro para que él no pudiera ver que lloraba. No quería hacer lo que le indicaba, irse de ahí y seguir con su vida, lo que es mas, no se sentía capaz de hacerlo.

El suave beso en su frente en vez de otórgarle confort provocó que su corazón se acelerara ¿Era esa su despedida? De forma instintiva encontró sus manos aprisionando la chaqueta del muchacho a la altura del pecho –¿No… no pudiste haberlo dicho antes? …que podría terminar así - Por fin habló a pesar de que la voz se le quebraba a cada palabra, incluso en esa especie de reclamó. Quería estar molesta por la facilidad con la que venía a terminar, pero en el fondo no se sentía con tal derecho, en el momento que se detenía a reflexionar no veía otra persona a quien culpar que no fuera ella misma.–Es cierto, lo hiciste, ¿no es asi? desde un inicio me lo advertiste, me dijiste que me alejara de ti, que no me metiera en tus asuntos, insististe en eso, quizás debí haberte escuchado en ese entonces- Había sido su imprudencia la que lo había llevado a encontrarlo, su curiosidad la había empujado a querer conocerlo y a consecuencia de esto había terminado enamorándose de él. Hundió su rostro en el pecho ajeno pudiendo sentir el latido de su corazón, preguntándose por cuanto más podría estar tan cerca antes de que la alejara llevándose su calor consigo y  la dejara sola en el frío de la noche. Cada segundo era indispensable –Por favor, escúchame- Le pidió esperanzada, para al menos poder decirle todo lo que sentía incluso si ya no cambiaría en nada las cosas.

 –Lo siento- Musitó tan claro como pudo –Perdóname, se que estar con alguien como yo no es fácil, nunca quise que mis problemas se convirtieran en un peso más para ti, nunca quise que terminaras lastimado por mi culpa, de verdad pensé que quizás podría ayudarte de alguna manera. Mi vida no es algo que me importara perder siempre que que fuera por algo  en lo que creía,  al menos no antes, pero después…puede que aun hiciera cosas imprudentes sin embargo pensaba que no quería morir, pensaba que si seguía con vida entonces podría ir contigo, entonces tu no estarías solo, aun si fuera egoísta de mi parte- Sí, a la rubia le parecía egoísta de su parte preferir ser ella feliz viendo al licántropo tranquilo que preocuparse por la vidas las otra personas que sufrían – así aunque no pudiera ayudarte a pelear o no entendiera con todo el peso que cargas, estaría ahí acompañándote esperando que sirviera de algo- Por eso permanecía a su lado aun cuando a veces lo que decía fuera insensible, siendo ella solo una humana, ni siquiera una fuerte, que más podía ofrecerle además de su compañía incondicional.

 En ese momento se separó ligeramente de él, solo lo suficiente para mirarlo a los ojos, dejando ver su rostro humedecido –Lo que realmente quiero decir es que para mí nunca fue un capricho- un par de lágrimas se deslizaron desde sus parpados hasta su barbilla - Te amo…te amo, Iker—Su agarre se hizo más fuerte, era claro que no quería dejarlo ir, aun cuando sabía que eso no dependía de ella -Por eso no puedo pedirte que sigas conmigo si solo te traerá más complicaciones o es algo que no quieres- No buscaba chantajearlo emocionalmente de ninguna manera por eso intentaba disimular su llanto y por esa misma razón tampoco se lo dijo, que se encontraba embarazada, esperando un hijo suyo. El mismo lo había dicho en alguna ocasión después de todo, que si los padres no deseaban estar juntos pero lo hacían obligados por un hijo al final podría ser peor para la criatura, aunque eso en realidad no aplicaba a la rubia quien recientemente se veía imaginando como seria si en realidad formaran una familia. Aun así junto valor para soltarlo lentamente aunque sin retirar sus manos del cuerpo ajeno. Sentía como si su persona estuviera hecha de cristal y que en cualquier momento caería hecha añicos.


OFF ROL:
Sorry por la biblia D:
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Re: Are we ready? [Priv. Iker]

Mensaje por Invitado el Jue Mayo 26, 2016 10:52 pm

Iker no quería escucharla, no quería saber que estaba pensando, que estaba sintiendo, porque sabía que al decirle ella lo que pasaba por su mente tras sus horribles palabras, terminaría arrepintiéndose, después de todo cuando salió a buscarla, iba con una intención totalmente opuesta, a él podían dolerle más que a ella sus propias palabras, quería a toda costa estar con ella, fuera un capricho, un gusto, una costumbre, o amor, él lo que en el fondo quería, era alejarse de toda esa guerra, de todas las muertes y vivir tranquilo, no tener que preocuparse porque algo saliera mal, no llorar la muerte de alguien importante para él en silencio.

Cada palabra, cada lágrima, cada respiración, sollozo, agarre, movimiento de ella en ese instante lo enloquecían por dentro, tanto que llegó a apretar sus manos vueltas puño hasta hacerse daño a sí mismo y sangrar, tuvo que esperar que dejará de hablar y cuando estuvo por soltarlo la tomó de los hombros y se agachó para besarla, para sellar los labios de la joven que tenían un sabor salado por su llanto; qué estaba haciendo? No había dicho que no quería seguir más con ella? Todas y cada una de sus oraciones fueron hechas para alejarla, para intentar disminuir o amortiguar el golpe si alguno de los dos moría, sin embargo, al separarse de la chica, al verla llorar, al verla tan débil en ese momento fue como haber matado a su propio yo, era él quien le hacía más daño que cualquier otra experiencia que hubieran vivido juntos.

Se separó de ella y la abrazó con fuerza, estrechándola en sus brazos.
–Nunca… nunca quiero que pienses que no eres nada para mí, jamás quise que lo interpretarás así…si mis palabras te lastimaron, lo lamento, si alguna vez he sido yo el causante de tus penas, lo siento, solamente…- Se lamió los labios y en ese momento por su mejilla deslizo una pequeña gota de agua cristalina que ni siquiera se molestó en limpiar. –Solamente… quiero que estés bien, que te encuentres a salvo… no quiero verte morir, no quiero llegar un día y que me digan que por tu falta de conciencia haz muerto, no quiero tener que vivir con el miedo de perderte, me demuestro a mí mismo que tengo la suficiente fortaleza para dejarte ir, y que… si ya no vuelvo a saber de ti, al menos el último de mis recuerdos en el cual te encuentres, sabré que estas a salvo, sería suficiente para mí.-

El licántropo era una persona sumamente tosca, muy agresivo, no era fácil de ablandar su corazón, incluso él se llegó a preguntar si tendría alguno, y justo ahí, a ella, junto a la chica que amaba, sabía que lo tenía, pero deseaba no tenerlo, por qué? Porque verla así era doloroso, porque tener que dejarla era horrible, le pesaba más que ninguna otra cosa, incluso sabiendo ahora que su familia estaba muerta, que él tenía el deber de hacer frente a eso prácticamente solo, nada le pesaba como aquello, pensar en dejarla, en que se enamoraría de alguien más, que sería reemplazado, no le venía nada bien, mucho menos decirle que moriría, pero claro… él estaba siendo un testarudo insensible.

-Yo no quiero quedarme a tu lado si eso significa saber que tendré que perderte.- Ante sus propias articulaciones dichas de sus ojos amatistas empezaron a brotar más lágrimas, la sujetó, mirándola fijamente con su típico ceño fruncido en su rostro, qué era lo que pasaba? Ante su mente un montón de confusiones, se sentía cobarde con su propia decisión, sin embargo era consciente de que al perderla no tendría fuerza para seguir, no obstante lo que estaba haciendo ahora era justo lo que quería evitar, dejarla ir era lo mismo que perderla, porque ambas cosas significaban no volver a tenerla, llevar la obligación de dejar de quererla, dejar de buscarla, de pensar en ella, de extrañarla, de amarla, de abandonar todos aquellos sentimientos de los cuales no había conocido hasta que se encontraron, de volver a ser solamente un ente vacío, que lo único que conoce es la muerte y el enfado, no quería… -tsk- Chasqueó la lengua y la soltó, con la manga de su chaqueta limpió sus ojos y volteo la mirada, otra vez su gestó de desinterés se dibujaba, pero sus ojos hinchados daban más que pensar.

-Ya es bastante tarde…- Metió sus manos a sus bolsillos. –Te acompañaré a tu casa…- No sabía donde quedaba ésta, su mala memoria continuaba siendo algo típico de él, y a pesar de que acaba de ‘’romper’’ con ella, quería asegurarse de que llegará a dormir a salvo, claro, si es que alguno de los dos pudiese dormir tras esa agitada discusión, el lobuno aun con su sueño pesado, no sería capaz de conciliarlo porque tenía tantas cosas que reflexionar, y al llegar muy probablemente Kurenai le haría mil y un preguntas acerca de porque llegó así.
Invitado

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Re: Are we ready? [Priv. Iker]

Mensaje por Invitado el Jue Sep 29, 2016 11:57 am

No podía dejar de pensar en cómo reaccionaría el muchacho después de escucharla. Su propia incertidumbre ocupaba tanto sus pensamientos que lo que paso enseguida la tomó desprevenida. Realmente no esperaba aquel beso pero tampoco se resistió, ¿cómo podría hacerlo? Aquello era lo que más deseaba en ese instante, estar junto a él, sentirlo tan cerca como se lo permitiera, que él comprendiera que sus palabras eran honestas al igual que sus sentimientos, y saber que lo que había existido entre ellos era más que una ilusión por su parte. Por eso a pesar de que el suave contacto entre sus labios fue corto ella podía darse cuenta de que era autentico.

El sentir sus brazos rodeándola, acercándola a su cuerpo, básicamente sosteniéndola cuando se sentía a punto de caer, la hacia querer buscar refugio en él aunque fuera momentáneo. Las solas acciones del muchacho causaban un efecto ridículo en ella. Y es que aquella sensación de protección que le dada, acompañada de sus palabras, llenas de una sinceridad que Heilwig no creía haber escuchado antes, dejaban claro lo mucho que significaban el uno para el otro. Aun así eso no hacia las cosas más sencillas, al contrario parecía que solo aumentaba el daño. Al darse cuenta de esto su vista volvió a nublarse inconscientemente cuando al observó las lagrimas ajenas.

Estaba aturdida y no reaccionó sino hasta después -Si.. -Toció ligeramente cubriendo su boca y se giro para secar sus mejillas, no estaba enferma simplemente le costaba hablar con tranquilidad - es tarde…- respondió lo mejor que pudo forzando una actitud que emulara al otro, no su desinterés, tan solo su compostura.-Gracias- musitó débilmente apenas mirándolo mientras comenzaba a caminar esperando que él hiciera lo mismo. Su ojos se distraían con las sombras que proyectaban sus figuras porque no se atrevía a mirarlo en lo absoluto.

Las calles estaban poco transitadas debido a la ruta que la joven había elegido, pensando que lo último que necesitaba el licantropo era tener que soportar a mas personas después de todo los problemas que seguro había tenido buscándola...debía estar cansado. Pero si realmente quería ser considerada con él entonces lo que debió haber hecho fue regresar por si sola a casa. Aun así había cedido sin rechistar y sabía la razón, quería prolongar su compañía, casi tentada a tomar el camino mas largo que se le pudiera ocurrir con tal de tener mas tiempo.

Ojala pudiera decirle algo irreal como que no moriría y que no debía preocuparse mas por eso, repetirle de nuevo que estaría bien como lo hacia tantas veces. Sin embargo no podía hacerlo, tenia que aceptar que era humana y que su existencia era frágil aun si ella se rehusara a reconocerlo constantemente. Él ya había sufrido demasiado en su pasado, no era justo que terminara lastimado por su culpa, eso no era lo que quería, ella deseaba ser alguien que pudiera reconfortarlo, darle apoyo y esperanza en el futuro. Pero eso no era posible porque ella era demasiado debil, y en vez de ayudar solo parecía tener potencial de convertirse en una debilidad, ambos terminarían siendo una carga sin duda.

La rubia se detuvo lentamente -¿Crees que las cosas podrían ser diferentes si yo no fuera tan débil? ¿si no fuera tan fácil para mí morir?...- cuestionó de forma imprevista con una voz sin fuerzas que inútilmente contemplaba un anhelo distante. No esperaba una respuesta porque sin importar la que fuera no cambiaría nada. Simplemente era algo que se le había escapado de entre el desorden que había en ese momento en su mente.

Sin darle tiempo de responder dio la espalda para enfocarse en la carretera -Aún nos falta para llegar a mi casa y si seguimos así nos tomara demasiado además de que debes estar cansado, tomemos un taxi, sera mas rápido- Sugirió ignorando lo que había dicho antes. Alzó la mano esperando que algún taxi disponible se detuviera a recogerlos. Finalmente uno se estacionó junto a ellos, el conductor no prestó atención a la expresión que llevaban, ni a las pequeñas manchas habían quedado en los hombros de la joven que ahora se confundían con facilidad en su ropa, rastros de la sangre del muchacho.  

En realidad la distancia que restaba no era tan grande pero después de ese momento de flaqueza no sabia si podría mantener la boca cerrada aceptando su decisión por mucho más. Si lo correcto era terminar entonces lo haría, aun si por dentro la dejaba desconsolada. Mientras tanto reprimía las emociones que amenazaban con desbordarse de un momento a otro.
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Re: Are we ready? [Priv. Iker]

Mensaje por Invitado el Sáb Oct 08, 2016 8:22 pm

¿Que podía sentir en un momento como aquel? Odiaba haberla conocido, odiaba haber descubierto tantos sentimientos por causa suya, amor, preocupación, desesperación, rechazo, inseguridad, entre tantas otras, odiaba la manera en que se sentía cuando no podía tenerla cerca, después de todo al haber olvidado a su familia no pudo sentir mucho, el estar con la chica y haberse aferrado a ella volvían estúpido a su instinto, de alguna manera en su interior encontraba la paz al verla, incluso si sólo peleaban, cada vez que se alejaban tenía la enorme necesidad de volver a buscarla, porque sin esta se sentía nuevamente solo, perdido, que algo faltaba; el amor era tan extraño, te hace depender de los demás a un nivel inimaginable e Iker tuvo la desdicha o fortuna de haberlo conocido.

Sintió el cuerpo de la joven desprenderse del suyo, ya había limpiado sus lágrimas, ya había dicho tanto que no valía la pena hablar más... sin embargo su pecho se sentía tan pesado, su cuerpo algo inerte y no podía terminar con ella de manera definitiva, quería estar con la chica todo el tiempo que pudiera ser posible, lo que la rubia quisiera concederle, al final sólo esperaba ese "gracias por todo y adiós" que en su mente formuló tantas otras ocasiones y tenía la esperanza de que no llegase. Añoraba el calor que le daba, la sensación de tranquilidad y alegría que transmitía, odiaba haber sido el causante de extinguir ante sus propios ojos la visión que tenía de su ahora, ex pareja, el último recuerdo que tendría de ella sería tan cruel? Verla llorar, débil, con un aire tan pesado que ni él era capaz de tolerar... vaya recuerdo.

Suspiró profundamente ahogando sus pensamientos en su mente con cualquier otra razón que pudiera ser fiable para dejarla ir, sin embargo ante cada nueva idea para no volver tras ese día, era contradicha por otras vocecillas conscientes en su cabeza, cada una más fastidiosa que la otra, y todas decían lo mismo, "no la dejes ir", tan sonadas como una fastidiosa Kurenai que podría haberle dicho lo mismo en tantas otras veces. -Mmm?- miró a la humana cuando le hablaba de nuevo, que cosas estaría imaginando? Incluso si se volvía más fuerte el punto no era ese, sino la magnitud y mortalidad de las cosas, de nada serviría ser más fuerte si a lo que te enfrentas es toda una isla. - No es lo...- antes de poder continuar ella volvía a hablar prácticamente interrumpiendolo mientras llamaba uno de eso a vehículos traga gente que tanto despreciaba.

-Como quieras.- Dio paso seguro al monstruo que detestaba, sólo para abrir la puerta a la muchacha, esperar que pasará y tras ella subir él, no sabía cómo funcionaban esas cosas, en verdad les tenía pavor. -Esto nos vas a escupir en cualquier momento, no? No pensará hacer digestión con nosotros dentro, verdad? - se sentía encerrado y quería destrozar el auto mordida a mordida, se esforzó por intentar mantenerse tranquilo, deseando que su inquietud distrajera a su yo interno del rompimiento, cosa que fue algo muy imbécil de pensar, no funcionó en lo absoluto, la veía desconectada y tan triste que la rodeó con uno de sus brazos y la atrajo hacia sí para que recargase su cabeza en su hombro, así le serviría de apoyo.
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Re: Are we ready? [Priv. Iker]

Mensaje por Invitado el Lun Nov 07, 2016 11:13 am

Se adentró en el automóvil con calma como si tuviera que concentrarse para hacer una tarea tan simple, intentando no verse decaída aun siendo consciente de que probablemente era en vano. Simplemente no sabia que hacer, quería detener lo que estaba pasando. Su manos temblaron ligeramente. Su ansiedad iba creciendo como si una cuenta regresiva los acechara,  mientras que ella se repetía internamente que debía de aguantar un poco mas.

Sus ojos azules siempre tan expresivos parecieron recobrar algo de brillo. Había sido un comentario de lo mas raro, o lo habría sido para otros, a ella esa incoherencia le trajo muchos recuerdos divertidos. Y como respuesta rompió el silencio que había mantenido tras darle las indicaciones al conductor  -No, no va a comernos- en sus labios apareció una fugaz sonrisa, que rápidamente fue reemplazada por una expresión mucho mas melancólica.

El conductor reviso a sus pasajeros a través del espejo retrovisor, las irracionales palabras del muchacho lo hicieron sospechar sobre el par que había decidido recoger. Ambos jóvenes, ojos irritados, movimientos adormilados, charlas de locos. Borrachos sin duda, concluyo. Si solo era eso no serian problema. Al fin y al cabo a él no le importaban sus problemas ni si estaban cuerdos o no, solo que le pagarán.

Heilwig sintió el brazo ajeno y parpadeo antes de mirar al pelinegro por unos segundos y apoyarse en él cerrando los ojos, aprovechando esa oportunidad que tenia para mantenerse cerca. Muchos dirían que la rubia estaba loca por encontrar a ese agresivo muchacho tan tierno como lo hacia, y ella no negaría que su opinión no era la mas objetiva, pero aun así era mas acertada que la de los demás, porque ellos no lo conocían por completo, ellos no sabían de esos momentos en los que él demostraba su cariño o preocupación , a su manera sin duda, pero mucho mas verdadero que la mayoría, o como era capaz de proteger a los que quería sin importarle su propia vida. No, ellos no sabían nada de eso, pero ella si, y pensar en ello la ponía intranquila, por que recordaba como en mas de una vez se había colocado como su escudo para protegerla, como se había arriesgado por ella...pero por fin ya no tendría que hacerlo.

-Llegamos- en pocos minutos la voz del hombre la hizo “despertar” trayendola de regreso al presente. En efecto habían llagado al conjunto de apartamentos donde vivía -Gracias- pagó el pasaje teniendo  que salir del abrazo del muchacho y espero a que saliera del auto para hacer lo mismo.

-Bueno, aquí es- Dijo apenas a unos pasos de la entrada del edificio. Suspiro y miro al joven quedando frente a él. -¿No tendrás problemas para regresar cierto? Al menos no tendrás que lidiar con toda la gente- Su expresión había cambiado notablemente, un poco mas animada y despreocupada, incluso se parecía mas al aspecto que tenía normalmente, o al menos se veía como una buena imitación, de hecho eso era exactamente, una imitación de si misma.-Me asegurare de tener cuidado así que no pienses mucho en eso, pero tu también ten cuidado, se que tienes que hacer muchas cosas pero no seas muy impulsivo ¿de acuerdo? Algo mas, se que lo ultimo te parecerá ridículo pero intenta no alejar a las personas que quieran ayudarte, bueno lo digo porque ya sabes, yo no creo que tengas que hacerlo todo tu solo, aunque en cualquier caso no creo que vayas a poder deshacerte de Kurenai- Las palabras salían una tras otra sin dejar que la interrumpiera, porque si eso pasaba no podría seguir fingiendo, y no quería que él se sintiera culpable viéndola triste en sus ultimo momentos juntos.

Mientras tanto con una de su manos movió el mechón de cabello que cubría parte del rostro ajeno -Gracias por haberme dejado estar contigo- Su expresión se suavizo y poniéndose de puntitas mientras que tiraba levemente de su chaqueta para poder alcanzarlo, acerco sus labios a los del muchacho y lo beso lentamente. Al menos una ultima vez, era lo único que pedía ya. La idea de no volverlo a ver la aterraba, no quería olvidarlo, y aunque dudaba que alguna vez eso fuera a suceder, quería grabarlo todo en su memoria, de una manera que ni las palabras ni su camara fotográfica lo lograrían. El como su corazón se aceleraba cuando lo tenía cerca, al poder tocarlo, al besarlo, sensaciones que eran indescriptibles. Si tendría que ser fuerte de ahí en adelante entonces podía tener un último de momento de debilidad.

-Lo siento- murmuró separándose antes de que el otro pudiera reaccionar. Sin perder tiempo, ni mirar atrás paso por la puerta principal del edificio. Entonces fue que la mascara comenzó a desmoronarse, las lagrimas volvieron a deslizarse por sus mejillas al ya no poder contener la presión en su pecho. Cuando entró a su departamento los sollozos no tardaron en escucharse. Era demasiado difícil aceptar que ese realmente era el final. Ni siquiera había sido capaz de decirle adiós al hombre que amaba.
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