Friends? (priv Nao)

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Friends? (priv Nao)

Mensaje por Tsubane el Jue Feb 11, 2016 12:45 am

-Entonces, hace casi 1600 años, los humanos comenzaron ere conflicto que denominaron "la segunda guerra mundial" donde participaron diversas naciones y...- Tsu escuchaba distraída el monólogo del profesor de historia, mas concentrada en la manera de fugarse que en las clases. Segunda guerra mundial, ya había escuchado ese tema tantas veces y aun así le parecía absurdo. -¿Hayashi?- preguntó el maestro mientras revisaba que la chica siguiera ahí, pues él era la principal victima de sus muy frecuentes escapes -Aquí.. por desgracia- terminó en voz baja. El docente pareció quedar conforme, pues se dio la vuelta y continuó explicando. Ahí estaba la oportunidad; con una velocidad asombrosa, la albina se puso de pie y se acercó a la ventana, un saltó hacía un árbol cercano completó su huida.
Tsu caminó con cuidado por la rama, cubriéndose con el follaje; el día tenía un clima agradable: estaba algo despejado pero el sol no resultaba abrazador. Decidió, aun así, seguir con su cautela y procurar mantenerse en la sombra. Bajo del árbol y siguió caminando por los extensos jardines del instituto. Ese día en particular sentía el cuerpo más pesado, con debilidad; se sentía en un estado de letargo; las piernas le parecieron de hierro y decidió sentarse a la sombra de un gran roble, casi en los limites de la escuela, alejado de los complejos de edificios y de las unidades deportivas. Era un lugar calmado y apacible. que dia pensó la chica mientras rebuscaba en su mochila; encontró lo que buscaba tan solo unos segundos después: una pequeña bolsa plástica con caramelos. Tenía muchos y de todos tipos: paletas, chiclosos, picantes, de chocolate. Introdujo la mano en la bolsita y se alegró en comprobar que tenía una barra de chocolate; la abrió y aspiró el aroma del dulce antes de comenzar a morderlo.
-SEÑORITA TSUBANE HAYASHI!!! ¿SERÍA TAN AMABLE DE REGRESAR A SU CLASE CORRESPONDIENTE?- la ruidosa voz de la subdirectora se hizo presente por los altavoces que, aun estando alejados de ella, le causaban tanta molestia. Maldición...Permaneció quieta unos segundos, intentando deducir si saldrían a buscarla o simplemente dejarían de joderle la existencia. Optó por colocarse los auriculares y subir la música de su mp3 al volumen más alto. La melodía en piano inundó su cerebro y le produjo una sensación tranquilizante. Le dio unos cuantos mordiscos al chocolate en su manó y se dejó llevar por la sensación de las notas; terminó su bocadillo y, ahora teniendo las manos desocupadas, se vio libre de tocar un piano imaginario, siguiendo la música de su reproductor y moviendo los dedos en el aire donde su memoria le indicaba estaban las teclas. Se veía algo cómico, pero eso no le importaba mucho... o al menos no le importó hasta que pudo detectar la presencia de otra persona cerca de donde ella se encontraba. Bajó las manos rápidamente y abrió los ojos algo molesta, buscando con la mirada al curioso que la estuviera viendo.
-¿Quién anda ahí? muéstrate -

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Re: Friends? (priv Nao)

Mensaje por Nao Lawrence el Jue Feb 11, 2016 10:42 pm

Friends? || Tsubane
Tsubane | Miércoles | 11:45 AM| Soleado
Los rayitos del sol le llegaron de lleno a los ojos, inconscientemente el rubio llevó una mano a su rostro, así bajando levemente la cabeza para continuar con su camino. El día como los anteriores poseía un clima agradable, no era molesto y de vez en cuando se sentía una suave brisa remover sus cabellos. Durante un largo rato estuvo dando vueltas alrededor del campus, pues una vez que había llegado a su salón -temprano como de costumbre- se había quedado en su mismo sitio de siempre; el que daba a la ventana. Pese a que era una persona dispersa referente a las lecciones que el profesor de turno llevaba a acabo, jamás era capaz de concentrarse cuando se explicaba sobre números. La cabeza se le desconectaba y terminaba jugando con los útiles escolares, desde hacer rodar la goma de borrar o disimuladamente rayar un costado de su cuaderno con dibujos que siquiera cumplían con su función: ser dibujos. Sin embargo, el día de hoy habían tenido apenas una mitad de lo que correspondía a la clase, puesto que el profesor había tenido que hacer algunos trámites de suma importancia y habían quedado con la otra libre. Encarecidamente se les pidió que no salieran del salón, ¿Pero quién iba a hacer caso a eso? Poco a poco -y disimuladamente- cada alumno fue yéndose por su lado y el rubio no iba a ser quién se quedaría ahí aguantando al receptor molesto por no obedecer instrucciones y, viendo que nadie volvía, tomó sus pertenencias y busco un lugar de su agrado para poder leer con tranquilidad.

Siempre le había gustado ir a la biblioteca por el silencio, además podía hacerse de otros libros que le llamaran la atención y quedarse un montón de horas con la cara enterrada en uno. También le agradaba el olor a nuevo que tenían, siendo simplemente refrescante para él ya que le otorgaba una sensación de calma -por más estúpido que se oyera- y así, teniendo la cabeza en las nubes sus pies le llevaron a la zona más alejada del campus. A lo lejos todavía era capaz de apreciar los grandes edificios que se alzaban, alguna que otra vez un leve sonido de las voces de algún que otro estudiante que pasará por casualidad pero aún así, era capaz de disfrutar esa pequeña soledad. Avanzó sin apresuración alguna y miró a todos lados posibles, encontrándose con la vista de un montón de flores de variados colores que fueron de su agrado. Sin pensar más, se acercó y dejó sus cosas a su lado, así adoptando la posición de cuclillas para empezar a tomar una de ellas, recordando con nostalgia que llevaba un montón sin hacer una corona de flores. Aunque sintió pena de arrancar una, prosiguió para ir uniendo con cuidado estas. Por supuesto, estaba llevándose su tiempo en hacerlo ya que no le gustaba hacer las cosas a la rápida y menos si se trataba de una corona. Tan ensimismado estaba en comprobar que iba bien en ello que cuando un gritó llego a sus oídos -cortesía de sus orejas que se movieron para localizar de donde provenía- pegó un pequeño brinco debido a la sorpresa que le provocó. 

Alzó la cabeza y miró atentamente en busca de alguien cerca -bien sabía que fue a través del altavoz- y aunque jamás interactuo con la mujer, nunca había oído comentarios positivos respecto a ella, por lo cual, Nao naturalmente buscaba evitar una conversación con la subdirectora pues de solo pensar hablar con ella le colocaba nervioso. Tras unos segundos de intentar localizar a una persona se rindió, volviendo a posar su interés en lo que tenía entre sus manos, solo si no fuera por topar la mirada con una joven de largos cabellos claros a un par de distancias más allá con auriculares en la cabeza. Le pareció normal no hasta que le vio moviendo los dedos en el aire, como si un instrumento se tratase este mismo y pestañeó, sintiéndose curioso sobre el actuar de la muchacha. Aún así, no hizo movimiento de acercarse a ella -como lo habría hecho con otras personas- y se quedó ahí, mirándola de vez en vez a la par en que sus manos continuaban con su tarea de la corona de flor que ya estaba por terminar. 

De pronto, se sobresalto al escucharla hablar. Con suerte lo que tenía entre manos ya estaba listo y por un instante dudo en hablar. Se veía molesta... ¿Sería ella a quién llamaban? Lo pensó por su actitud pero Nao deshecho aquel pensar, no iba a permitirse juzgar sin conocer primero. Lentamente se levantó del suelo y se sacudió la suciedad que probablemente había quedado adherida a su ropa y sin soltar la corona de flores se dejó exponer ante la chica, resguardando la calma característica de él.—Umm... Siento molestar. —No se había dado cuenta de la fémina si no hubiera sido por la demanda de la subdirectora a través de los altavoces y, aunque no pretendía ser un incordio, tenía esa sensación de que nada iba a acabar bien... ¿O sí?—No quería interrumpirte o algo parecido.


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Re: Friends? (priv Nao)

Mensaje por Tsubane el Sáb Feb 13, 2016 3:41 am

Tsu miró atentamente al chico: no muy alto, una cara algo infantil y un tono de inseguridad en la voz, ¿acaso sería del edificio de secundaria? -Tsk.... descuida, no lo has hecho- murmuró en voz baja -bueno... no lo has hecho si no viste nada, ¿comprendes?- Inquirió mientras se llevaba el dedo índice a los labios en señal de silencio y comenzaba a trepar por el tronco donde antes se había recostado. Llegó a una rama no muy alta y miró de nuevo al chico, sus ojos se posaron en la corona de flores que sostenía en las manos: se veía muy bien hecha, mostraba paciencia y esmero (características de las que ella carecía) -hey... escucha: esa vieja arpía me está buscando; todo lo que necesito es que hagas como que nunca me viste, ¿Entiendes florista?- Explicó al tiempo que hacía una pequeña broma sobre la corona, aunque manteniendo un semblante serio y tranquilo.
-TSUBANE DEL 4D!!!!! LE REPETIMOS QUE HAGA FAVOR DE VOLVER A SU CLASE CORRESPONDIENTE!!- por una segunda ocasión, los altavoces sonaron. joder... hace mucho tiempo que deje de ser una niña, es que no pueden dejar de tratarme como una? La tranquilidad que Tsu había sentido antes se esfumó, estaba comenzando a irritarse. Golpeó levemente la rama en que estaba sentada; sí, levemente... bueno, eso creyó ella hasta que escuchó un ligero crujir y la rama se vino abajo, con todo y ella encima. -AHHHHHHHH!!!! coño!! maldito árbol estúpido! ¡¿Por qué te rompes?!- gritó enfadada  mientras se ponía de pie y apretaba los puños. Debía verse estúpida gritándole a un árbol -Maldita cosa- se la oyó exclamar al tiempo que le tiraba un puñetazo al tronco, que con un "crack" se agujeró instantáneamente -mierda...- Miró de nuevo al chico de ojos azules y volvió a hacer las señas de silencio con la mano mientras  se alejaba a un conjunto de arboles más separados de la escuela. Se fue con tanta prisa que no se percató de que se había olvidado de los auriculares junto a la rama rota.

Tsubane miró el "bosquecillo" en el que estaba; había tantos árboles y vegetación que era difícil creer que aún estuviera dentro del campus. Caminó por la sombra de los robles y cerezos, saltando las raíces y agachándose ante las ramas bajas; su estómago gruñó reclamando alimento, pero ella se veía incapaz de proporcionarle lo que  requería... no quería. Analizó el espacio a su alrededor y esta vez fue un cerezo el que la invitó a sentarse bajo su amplio follaje. Rebuscó su bolsa de caramelos, dispuesta a repetir el procedimiento que apenas hacía un rato había llevado a cabo. Un par de paletas de cereza y algunos dulces picantes fueron el bocadillo de esta vez. Su estomagó volvió a gruñir, insatisfecho por las golosinas en lugar del "alimento natural". Joder... pensó la chica mientras se llevaba una mano a la cara, apoyando los dedos pulgar y cordial en cada extremo de sus sienes; un horrible dolor de cabeza la perturbaba. La idea de relajarse con música le pareció agradable, por lo que sacó el móvil y buscó su lista de reproducción favorita... pero... ¿y los audífonos?. Se sobresaltó un poco, comenzando a revolver su cartera escolar en su busca; sacó los pocos útiles que llevaba asi como su bolsa de caramelos. Sacó también sus cuadernos de dibujo y algunas hojas sueltas con bocetos hechos en clase se escaparon cayendo al suelo. No le importó, siguió revolviendo intentando encontrarlos... esos auriculares eran como su vida.

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Re: Friends? (priv Nao)

Mensaje por Nao Lawrence el Lun Feb 15, 2016 6:30 am

Friends? || Tsubane
Tsubane| Miércoles | 11:45 AM| Soleado
Los ojos carmesís de la joven le hicieron permanecer quieto con la expectativa de saber que respondería, para ello no esperó demasiado. La forma en que se lo aclaró -pese a que no entendió del todo el 'no ver nada'- le hizo relajarse  inmediatamente, observando atentamente los gestos de la chica, desde cuando le pidió que hiciera silencio posando el dedo en sus labios al igual que cuando se había subido al árbol para quedarse sobre la rama. Como todavía no le quitaba los ojos de encima, se sintió ligeramente sorprendido por el apodo. ¿Florista? Le hubiera preguntado la razón del por qué, aunque evidentemente sería por la corona de flores que tenía entre sus manos, y, pese a que iba a abrir la boca para dar a entender que no diría nada, fue interrumpido por el grito de la subdirectora por los altavoces, una vez más. Quizá, si la llamaba así con aquella insistencia, no debería ser la primera vez que estaba por los alrededores... Igual quien sabe.

Al instante en que dio un golpe contra la rama, ahí si fue que se asustó por verla gritar y caer. En otro momento podría haber sido gracioso por la repentina caída, sin embargo, sintió pena por el pobre árbol que acabó con un agujero. Así fue que asintió una y otra vez para que se quedará tranquila -al menos en un sentido- con lo del silencio. No era ese tipo de personas que delataban a otras, era de mal gusto... También le gustaría escaquearse si se le presentaba una oportunidad así. Ya cuando no la vio, se le escapó un suspiro y pasó la mano libre por su cuello, masajeándolo de un lado a otro a la par en que pensaba qué hacer, aunque se detuvo por notar los auriculares junto a la rama rota. Dudo un instante si seguir el rastro de ella, probablemente por el hecho de que se le pasará por la cabeza que le iba a decir a alguien sobre su ubicación y así la devolvieran directo a su aula pero tampoco quería dejar un objeto perdido ahí. Los llevo consigo y se devolvió para ir a buscar sus pertenencias, colgando la mochila en su hombro para buscarla y entregar los auriculares. Con eso en mente, movió las piernas en un ritmo un poco más apresurado de lo normal mientras su mirada se fijaba por el alrededor en espera de algún rastro del cabello blanco; lo cual significó internarse más adentro del área, siendo grato a su vista ver que conservaban gran parte de árboles de distintos tamaños y más flores. Era agradable y no le molestaría estar por ahí por más rato pero detuvo sus pasos al ver hojas tiradas frente a uno de cerezos y pensando que se trataría de ella -siendo que fue a esta dirección- se acercó hacia el árbol, congelándose antes de estar siquiera debajo de este para levantar la cabeza debido a una voz masculina llamándole. Se volteó y sus pies le condujeron hacia el hombre, tratándose de un receptor.


—Chico, ¿Has visto a una tal Tsubane? —el rubio fingió no entender a quién se refería alzando una ceja, por lo cual el contrario suspiro.—Una alta mucho más que tu y de cabello largo blanco...

— Ah... —pareció pensar unos instantes.—Bueno, sí... La vi salir corriendo al lado contrario de acá. —mintió de mala manera ¿Pero qué iba a hacer? Sus dotes de mentiras eran inservibles y era malisimo en ello.

El receptor le miró durante un largo raro para encontrar un rastro de inseguridad en los orbes zafiro pero no encontró nada, dando por zanjado el tema. Con ello se disculpó y preguntó por su clase, lo que hizo contestar con sinceridad que no tenían profesor y se había salido del salón por aburrirse y no haber nadie ahí, encogiéndose de hombros. El mayor ya satisfecho se largo de ahí y Nao espero durante un rato hasta no verlo a la lejanía. Así fue hacia el cerezo y levantó la cabeza, mostrando los auriculares en la mano. —Se te quedó esto allá. —pronunció con tranquilidad y una vez que se lo entrego,  suspiro con profundidad. —¿Te fastidia la sub todos los días? —Al menos, no había oído de ella antes,  lo cual era curioso por la personalidad explosiva de la muchacha y su reacción violenta. —Bien, venía a devolver tus auriculares, cualquiera se los llevaría por golpe de suerte al verlos ahí solos. —Lo veía así por un lado pero se alegraba de alguna forma saber que eran de ella.


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Re: Friends? (priv Nao)

Mensaje por Tsubane el Jue Feb 18, 2016 3:43 am

Rebuscó una última vez en su mochila, no era posible que los hubiera perdido, ¿Qué se suponía debía hacer ahora? esos auriculares se los había dado la persona más importante en su vida. Comenzó a recoger sus pertenencias, que continuaban esparcidas por el suelo. Casi había terminado cuando las ondas sonoras de pasos llegaron a sus muy sensibles oídos. Alguien se acercaba. Trepó al árbol, solo cargando su cartera, dejándose el resto de sus cosas en el piso. Intentó desvanecerse pero comprobó, muy a su pesar, que no tenía suficiente energía para hacerlo. Se quedó quieta y retuvo la respiración mientras escuchaba los pasos acercarse cada vez más; cerró los ojos en expectativa de saber que podría ocurrir a continuación. Escuchó un segundo eco de pasos; sí, eran dos personas... esa perra... de seguro me suspende si me atrapa pensó la chica. -Chico ¿Has visto a una tal Tsubane?- sus sospechas se confirmaron: la estaban buscando a ella. Pero ¿por qué? si no había hecho nada malo. Simplemente huyó de una clase que había escuchado al menos cien veces en los últimos años, con exactamente la misma información de siempre, los mismos hechos, lugares y fechas. Era estúpido; si querían obligarla a permanecer ahí por más tiempo de seguro buscaban volverla loca. Maldijo a su tía por un momento; si no fuera por ella, Tsu ya habría dejado de estudiar, pero no: la "dama" insistía en que una jovencita de alta clase debía estar completamente preparada e informada de todo, cada vez que la información se actualizase... Completamente absurdo... quizás tuviera razón en cuanto a lo de ser culta... pero ¿obligarla a llevar el mismo curso por casi 90 años?
Sus pensamientos se interrumpieron cuando una voz conocida le hizo volver rápidamente a la realidad. Se trataba del chico de antes. Lo miró nerviosa ante el pensamiento de que quizás la delataría... un suspiró escapó de sus labios cuando lo escuchó dar una dirección alejada, completamente opuesta a donde en realidad se encontraba. La había encubierto. Prestó vaga atención a la conversación que los dos continuaron un rato: clases... falta de docente... aburrimiento... nada relevante. No pasó mucho rato antes de que el profesor se fuera por la dirección anteriormente indicada por el ojiazul.
Permaneció callada un rato más, hasta que la voz del chico le indicó había sido detectada desde un inicio. Miró lo que sostenía en las manos y un reflejo de alegría iluminó sus ojos. Casi olvidando por completo su reciente estado de debilidad, dio un salto desde la rama en que se encontraba hasta encontrarse de frente al rubio.
-Ammm... pues sí- intentaba no ser muy obvia con su creciente deseo de recuperar sus audífonos, optando por ser cortés y responder su pregunta primero -Hasta hace algún tiempo sencillamente me ignoraban, las fugas son comunes. Pero hace poco mi tía llamó para solicitar me vigilaran más estrictamente.... ahora tengo que jugar a las escondidas a diario para que no me pillen- concluyó seria.
Sus ojos volvieron a iluminarse y se humedecieron ligeramente cuando el contrario colocó los auriculares en la palma de su mano. -Muchas gracias..... os lo agradezco de verdad flor... ammm... discúlpame, no sé tu nombre... bueno; te lo agradezco muchísimo, son muy importantes para mi - inclinó la cabeza un poco, su familia acostumbraba hacer eso cada que agradecían o pedían perdón como tradición y recuerdo de sus antepasados. Tomó su mochila y buscó su bolsa de caramelos -por favor, toma uno como agradecimiento-

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Re: Friends? (priv Nao)

Mensaje por Nao Lawrence el Vie Feb 19, 2016 10:03 pm

Friends? || Tsubane
Tsubane| Miércoles | 11:45 AM| Soleado
Para el rubio resultaba estresante que la subdirectora estuviera detrás de ella cada vez que se escapaba de una clase. Cual fuera que sea el motivo, aparentemente, podría ser el deseo de cualquier persona si le aburría demasiado lo que se pasaba. De todas formas, no abrió la boca en ningún instante, puesto que le era curioso que su tía pidiera algo como eso. ¿Era mucho? Es que para él, la chica que tenía adelante, no aparentaría más que unos diecinueve años -aunque bien sabía que las apariencias engañaban- y era por sentado que sabía lo que estaba haciendo y en que momento. Sin embargo, ver la manera en que sus ojos decían más de lo que expresaba su cuerpo era un signo positivo. Y ante las palabras de la de cabellos claro, se rió, levemente y negó con una mano de un lado a otro, a la par en que su cabeza acompañaba ese movimiento.—No es nada. Solo me sorprendió que se te olvidaran, pero no sería de extrañar si estabas apurada.—dijo con firmeza, atentamente observando como buscaba algo entre su mochila y de ahí se veía una bolsa repleta de dulces. La comisura de sus labios se levantaron un poco, formando una pequeña sonrisa.—Gracias. Y mmm... No me molesta que me digas 'flor' —Era enserio,  puesto que no le hacia enojar o molestar.—Me llamo Nao, por cierto. Yo ya sé tu nombre. 

Entonces aceptó lo que Tsubane le ofrecía, tomando uno de esos caramelos de fruta. Lo dirigió a su boca y y abrió la envoltura con cuidado, pues su otra mano todavía mantenía la corona de flores con cuidado. Pensó por un instante y no dudo en posar esta misma sobre la cabeza de ella, con delicadeza y así se deshizo del papel, guardándolo en uno de los bolsillos de su pantalón.—Y bueno, a ti te doy la corona. No sé si la querrás, pero me gustaría que te la quedes. No es la mejor que he hecho, pero el esfuerzo cuenta, ¿No? —Volvió a hablar antes de llevar el dulce a la boca y le sonrió. El que había cogido a ciegas fue uno de sabor a piña y le agradaba.—Si tu tía les pidió eso a ellos... Deberías de despistarla un poco para que no esté tan alerta a ti, ¿No? —Lo veía como una opción; así Tsubane conseguía que la subdirectora no estuviera detrás de ella y que parte de receptores no la buscaran, así estaría en tranquilidad.—Quizá de esa manera piense que no te estás escapando... Tienes unos cuantos años más que yo, pero debes de aburrirte mucho como para que te quedes en el salón.


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Re: Friends? (priv Nao)

Mensaje por Tsubane el Sáb Feb 20, 2016 7:18 pm

Se alegró mucho de recuperar sus auriculares y se alegró de que el chico aceptará sus dulces, ella no los compartía con cualquiera, quizás en otra situación jamás habría permitido aquello, pero estaba agradecida -Oh... amm, lo siento. Estaba por llamarte  florista... es por esa corona, sabes?- Respondió la albina mientras señalaba el objeto en las manos del contrario -Un gusto, Nao. Muchas gracias por lo de antes, de verdad.- completó. Tsu permaneció espectante por unos segundos, esperando que el chico probara el caramelo que recién había tomado, pudo notar que se trataba de uno sabor a piña, bastante buenos en su opinión.
Observó al chico desenvolver el dulce y sus ojos mostraron cierta sorpresa cuando él se acercó a ella y colocó la corona sobre su cabeza. Se quedó quieta, sin saber como reaccionar a aquello; se sentía tremendamente ridícula cual princesa con flores en la cabeza. Se visualizó a sí misma con pomposos vestidos rosas, como los que se usaban en épocas de antaño, bebiendo te con guantes y el meñique levantado y hablando de la belleza de los arcoíris y ponis... Me doy asco... un escalofrió recorrió su espalda. El pensamiento de quitarse la corona le pasó por la cabeza, pero... considerando lo que el rubio recién le había devuelto y tomando en cuenta que también la había encubierto de los profesores, optó por dejársela puesta (por lo menos hasta despedirse de él) y mostrarse agradecida -ammm... gracias. está linda-
El aroma de las flores llegó a su sensible nariz; olían bastante bien, era una combinación del perfume de cada una de ellas que, aún siendo recogidas al azar, formaban una mezcla suave y dulce que transmitía cierta sensación de calma.
Las preguntas del chico sobre su tía la hicieron irritarse un poco de nuevo, agachando un poco la vista y manteniendo firmes los labios. No es que el ojiazul la molestara, más bien era el sólo echo de hablar de la maldita mujer con la que compartía sangre. -Pues si, eso tiene bastante sentido, pero no es tan fácil engañar a esa bruja histérica... tiene varios familiares que me siguen y me espían- habló en voz baja, como si al hablar de ella fuera a invocarla -Además... estoy obligada a obedecerla por lo menos otros quince años, o podría quitarme la herencia familiar y rebajarme al grado de una mascota..... ella me ha dicho que tiene contactos en el consejo de Myr- Concluyó casi susurrando por completo el último fragmento de la frase. Siguió escuchando al chico ¿Unos cuantos años más que tú? pensó Si tienes la pinta de estar en el primer curso de secundaria.... aburrimiento? Sí, mucho. Suspiró y analizó el clima fuera de aquel conjunto de árboles, al parecer continuaba el día soleado y sin nubes; estaban en verano y hacía bastante calor, por un momento consideró el quitarse el saco escolar y quedar solo con su camiseta rasgada, pero probablemente así el sol solo sería un problema mayor. Decidió concentrar su atención en el chico, intentando hacer caso omiso del ligero mareo que comenzaba a sentir y del lento proceso en que se le nublaba un poco la vista -Oye... ¿alguna vez te han obligado a hacer algo que no quieres? o peor aún ¿Algo que no quieres hacer porque ya lo has hecho antes? - dijo calmada mientras lo miraba a los ojos, una delgada capa de sudor frio cubría su frente, oculta casi por completo por su largo y alborotado fleco -Es exactamente lo que ella me hace a mi todo el tiempo: No es el primer año que llevo ese curso, de hecho ya han sido... varios. Es muy aburrido- dudó un poco en si revelar cuánto tiempo exacto,  pues en realidad acababa de conocer al joven.
Miró los arboles de nuevo y se agachó a recoger el resto de sus pertenencias, que habían permanecido tiradas desde que se ocultó en el árbol. Tomó algunos de sus dibujos y les dedicó pequeñas miradas mientras los metía entre las páginas de sus cuadernos; estando de cuclillas se tambaleaba un poco, por lo que con velocidad sacó otro caramelo para ponerlo de nuevo en su boca. Grave error. Se levantó un poco acelerada y corrió tras otro árbol tan solo unos segundos después estaba de vuelta hacía sus cosas, limpiándose la boca con un pañuelo.

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Re: Friends? (priv Nao)

Mensaje por Nao Lawrence el Sáb Feb 20, 2016 11:57 pm

Friends? || Tsubane
Tsubane| Miércoles | 11:45 AM| Soleado
Se le iluminó el rostro al saber que para ella la corona de flores era linda, tal cual como un niño al recibir la aprobación de cualquiera que le diga 'está bien' se le habían elevado los ánimos. Aunque, mucho no le duró al notar que bajaba la cabeza... ¿Acaso dijo algo que no debía? Era un tanto difícil el poder atinar lo que agradaba a los demás escuchar o no, todos eran distintos, era confuso y hasta un poco frustrante, al menos para él. Sin embargo, mucho no pensó, si Tsubane volvía a hablar. Todavía tenía las pastilla dentro de la boca y la estaba saboreando hasta que se aburriera de ella y comenzará a morderla -pese a que no era recomendable- no apartó la vista de quien tenía enfrente.—Es... —No supo como expresar su sorpresa de saber que todos le seguían y le miraban sin darle ni un poco de privacidad y ante todo, el que comentará que su tía era una bruja histérica. ¿Sería ese tipo de personas que no dejan en tranquilidad a otras por no ver lo 'correcto' en ellos? Si era así, no le extrañaba que la de cabellos claros actuará como lo hace.—Horrible. —Terminó, apenas supo que la mujer sería capaz de eso, de convertirla en una mascota. Dejarla ahí tirada como mercancía, dejarla a manos de quién fuera... Era demasiado.  ¿No le importaba que la trataran mal? Entre tanto, le había dado por acariciar una de sus orejas, desde donde nacían a la punta con ciertos nervios al enterarse de eso. ¿Por qué llegar tan lejos cómo para llevar a un familiar a eso? Muchos tenían esas 'mascotas' -aunque para él era absurdo-; condenar a alguien, rebajarlo a ese tipo de status por ser lo que son. Por no cumplir estadísticas, por no tener lo que se pedía... ¿Qué demonios con este tipo de mundo? No podía creerlo. Era totalmente idiota e incoherente.—¿Mm? —Su mano se detuvo y la dejó a sus lados, al principio mirándola con confusión en su mirada por escucharla otra vez, tan de pronto.—Pues... —Se lo pensó pero calló al instante cuando Tsubane completo la frase. Ahí no supo que contestar con exactitud. ¿Una cosa qué ya repitió tantas veces? En su caso, por supuesto, no era así. Era de repente y en contra de lo que él quería, aunque siempre terminaba decepcionándose pero no era lo mismo. No lo era si a la contraria la forzaban a hacer ese mismo curso. No era por que sí; podría tratarlo como un capricho de su tía.—Mi caso no es como el tuyo... —Al final, eso fue lo que logró decir.—¿Por qué llegar a ese extremo? —Claro, él ya tenía sus sospechas que Tsubane pertenecía a otro tipo de raza. Era fuerte, clara prueba cuando perforó el árbol apenas de un puñetazo, poseía una increíble fuerza.

Se le escapó un suspiro y frotó uno de sus brazos con la mano de arriba a abajo, dudando un instante. Quizá debería ir yéndose y no molestarla más con hablar, estaba ocupada en que no la atraparan por los alrededores y la devolvieran a su salón. No la culpaba, si tenía que estar repitiendo el mismo curso una y otra vez, entonces no había sentido alguno en que su tía le hiciera esto. Era tonto, se decía. Notó que estaba recogiendo lo que estaba sobre el suelo, mostrándose reacio a seguir en lo mismo pero no se le veía bien. No si el cuerpo se le movía de un lado a otro, ocasionando una natural preocupación en el rubio y más si de la nada salió tras otro árbol. Apenas volvió, imitó la misma posición que ella para ayudarle a tomar sus pertenencias, obviamente no mirando aquellas por respeto pese a que sentía curiosidad.—Te voy ayudar. ¿Te sientes bien? —Lo decía por cómo había actuado antes, aunque mucho no comentaba el hecho de que corriera de la nada. Solo pensaba que ella no podía quedarse quieta en el mismo lugar. Apenas juntó la suficiente cantidad de hojas que habían estado esparcidas en el césped, se las pasó para que las guardará entre sus cuadernos, tal y como Tsubane lo hacia. Dentro de todo encontraba que no era demasiado lo que tiró por buscar sus audífonos.—Solo esperó que encuentres una solución sobre eso... —Mencionó de la nada misma, no explayándose respecto a lo que se refería. Por supuesto, no conocía la razón del por qué su tía era así y además, era una desconocida.

Al cabo de unos minutos terminó de asistir en juntar las pertenencias de la de cabellos largos y se levanto, sacudiendo su pantalón en caso de que se le haya pegado algo a la tela, moviendo una de las orejas al percibir pequeños sonidos pero no resultaba ser nada. No eran pisadas, solo eran animales que seguramente estarían por el alrededor haciendo de las suyas. Calló por unos instantes y titubeó, pero al final lo dijo:—¿Qué eres exactamente? No eres alguien común... Solo es curiosidad.



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Re: Friends? (priv Nao)

Mensaje por Tsubane el Lun Feb 22, 2016 5:29 am

Siguió ordenando sus cosas en silencio. No respondió a los comentarios del contrario, simplemente permaneció callada y continuó en lo suyo; él se notaba pensativo, le dio curiosidad el saber que cosas podrían estar cruzando su mente pero, al mismo tiempo, no tenía muchas ganas de enterarse. Tomó con cuidado los papeles que el rubio le estaba ayudando a recoger y los colocó de vuelta en la cartera, cerrándola y comenzando a levantarse. -Estoy bien...- le respondió a él -Ah sido solo un pequeño mareo... llevo algún tiempo sin comer muy bien que digamos- Sintió que había dicho demasiado, pero lo dejó así. Se quedó callada pensando en la posible solución que le chico sugería, no podía esperar los últimos 15 años, necesitaba zafarse de esa mujer ya mismo.
Observó al chico sacudir sus vestimentas, en las que se había quedado pegada un poco de vegetación. Miró entonces sus propias ropas y se dio cuanta de que la condición era la misma, sin embargo, no se molestó en quitarlas, tal como el ojiazul, simplemente lo dejó así, después de todo, en algún momento habrían de caerse por su cuenta. Revisó la hora en su móvil: la 1:30... aun quedaba una hora y media de jornada escolar y ella no tenía nada más que hacer. Tenía inmensas ganas de ir a la sala de música del instituto y relajarse con el piano o el violin, pero estaba casi segura de que tan pronto entrará al edificio algún profesor la pillaría para llevarla a la dirección. ¿Qué pasaría después? Recibiría una suspensión, su tía se enteraría, tendrían una larga discusión, ella rompería algún mueble y luego se iría a su propia casa. Era lo que ocurría siempre...
La pregunta del chico la sacó de su monólogo mental ¿Qué soy yo? se quedó callada por algunos segundos buscando las palabras correctas para expresarlo todo. Evidentemente él era un conejo; cualquiera con ojos que vieran podría haberse fijado en sus curiosas orejitas y en su peculiar personalidad, además del aroma tan singular que poseía (y es que ella había aprendido a distinguir razas por el olfato); pero ¿que podría responder Tsu?. Decidió decirlo de la manera más directa y clara -¿Yo?... bueno, algunos me llaman sanguijuela, otros parásito, algunos más chupasangre.....- Respondió en voz baja -Y si... eso soy; en palabras exactas: un vampiro-
Se quedó expectante con respecto a qué podría ocurrir a continuación. ¿Él se asustaría? ¿La llamaría monstruo como algunas otras personas lo hicieron? quizás no, pero tampoco eso era seguro. Un nuevo mareo se apoderó de su cuerpo y optó por sentarse donde había pretendido descansar desde un principio, antes de darse cuenta del extravío de sus audífonos. Sentía que podría comenzar a divagar en cualquier momento; ofreció a Nao otro caramelo y luego ella misma tomó uno de la bolsita. Observó su envoltura en brillante color verde y con la imagen de un limón en el centro. Desenvolvió la golosina y la puso en su boca... fue como comer arena: esta vez sin preocuparse por ponerse de pie e ir tras un árbol sólo escupió el dulce y sintió pequeñas arcadas recorrerla.
-Yo ya he respondido tu pregunta...- dijo al rubio mientras le miraba a los ojos. - Ahora por favor responde la mía: ¿Por qué me ayudaste? quiero decir... gracias por los auriculares, pero ¿Por qué me encubriste luego? ¿Y porque te ofreces a ayudarme ahora?- Agacho la cabeza un poco y siguió hablando con los ojos cerrados para no marearse - ¿Acaso un tipo de... de monstruo como yo merece ayuda de alguien tan... tú?-

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Re: Friends? (priv Nao)

Mensaje por Nao Lawrence el Vie Feb 26, 2016 9:28 pm

Friends? || Tsubane
Tsubane| Miércoles | 11:45 AM| Soleado
Si lo decía así, tenía que creerle. No iba a insistir acerca de su condición, ni iba a preguntar mucho más de ello, aunque le vio estar casi cayéndose a un lado al estar en posición cuclillas. ¿Qué otra alternativa le quedaba? No quería ser una molesta, más de lo que es, y deseándolo o no; lo era. Quizá, levemente, casi nada o mucho. Los pensamientos de otros en sus mentes son distintos, tan difíciles de comprender e incluso quienes han llegado a la conclusión de que podrían, se han equivocado. ¿Qué quedaba entonces? Suspiró profundamente y sus dedos se entrelazaron entre sí, uniendo ambas manos y las movió, de adelante hacia atrás a la espera de que hablase... Lo que sea que contestará. No se lo iba a tomar a mal y no llegaría a desarrollar enojo por sus palabras, aunque en el interior se sintiera demasiado nervioso cómo para llegar a tener una resolución positiva respecto a ello. Sin embargo, presenciar el silencio de la fémina le comenzaba a jugar mal, haciéndose un lío en su cabeza y sin saber cómo reaccionar una vez que le escuchó. A medida que avanzaba con la frase, de la curiosidad pasó a la confusión, dicho sentimiento que se impregnó en la mirada zafiro por descubrir que era un vampiro. De ahí, no salió nada de su boca al tomarse de su tiempo para poder decir alguna cosa. A lo mejor le sorprendía que se viera como una persona común y corriente, a diferencia de esas historias en donde los chupa-sangre morían inmediatamente apenas salían los primeros rayos del sol o que no fueran criaturas civilizadas, una cosa que no compartía mucho -y ni lo daba por sentado- que eran así todos.

Dada las circunstancias, le aceptó sin rechistar el dulce y lo mantuvo en su mano. Era uno de cereza. Unos instantes se quedó con los ojos fijos en la golosina, retornando su atención a la de cabellos largos que ahora estaba sentada en el suelo,  y le vio escupiendo lo que antes había estado en su boca. Tras lo siguiente, negó con la cabeza lentamente, no aceptaba que se llamará de esa manera a sí misma. Si se refería por alimentarse por la sangre de otras personas, sin importar si la ofrecían voluntariamente o no, se atrevería a llamar que era una necesidad vital para ella, si esa era su única opción para sobrevivir. Como muchos más, tenían esa necesidad, siendo desde comer y dormir. Y si no fuera de esa manera, nadie sería digno de comer un trozo de pan a la hora de la cena al pensar que se sacrificaron cosas para tener dicho alimento en la mesa.Y si todos sintieran esa lástima por tener un pedazo de carne sobre el plato, de un animal que fue llevado al matadero, ofreciendo partes de su cuerpo para comer, ocurriría lo mismo que para una verdura. Todo era un ciclo de la vida y un proceso, aplicándose también con el agua y muchas cosas más. Moriría cada ser por privarse de aquello.

—¿Es tan malo ayudarte? —Murmuró, sin poder creer que no lo merecía. Se sentó sobre el suelo y trató de mirarla, puesto que estaba con la cabeza gacha, desconocía la razón del por qué.—Yo quise hacerlo por que sí, no existe otra justificación más. Nadie me dijo, tú no me pediste, tampoco busqué algo a cambio de ti porque no lo necesito. —Creía que era esencial explicar ese punto antes que la propia Tsubane interrogará si estaba esperando algo a cambio.—No puedo... Formular ese tipo de opinión hacia a ti, solo porque debes de alimentarte con la sangre de otros seres vivos. No se puede evitar, ¿No? ¿Acaso nosotros no somos unos monstruos? —Ladeó levemente el rostro y suspiró, una vez más.—Matamos animales para comer de su carne, cosechamos verduras que se llevan para comprarse y las que no sirven, las tirarían a la basura al no cumplir lo que se pide, olvidándose de los que de verdad lo necesitan para llenar sus estómagos al no tener nada, ni un centavo.—Aguardó silencio por unos segundos.—Ahora vivimos aquí, claro que a través de un costo para poder pisar esto, respirar este aire, y los que no lo tienen, deben estar bajo el título de una mascota para poder continuar con sus vidas al no encontrar otra manera para poder sobrellevar el peso de no tener absolutamente nada. No tiene sentido para mi y lo más seguro tonto, proviniendo de alguien como yo que puede vivir tranquilamente sin tener que preocuparse por eso. —Porque su padre trabajaba y ganaba el dinero para costear el hogar, la comida y los gastos comunes.—Pero yo, ¿Tengo el derecho de pensar sobre ti que eres un monstruo? Siquiera me hiciste daño, me agradeciste porque devolví tus audífonos, me diste dulces, y hasta ahora, has estado hablando conmigo. Fuíste buena... De ser otro tipo de persona, ya te habrías ido. O tal vez peor, me habrías visto con ojos de ser tu comida. —Frunció ligeramente el ceño pero su expresión se relajó inmediatamente.—Yo solo pienso que... Todos queremos ayuda. Sea pequeña o no, pero no la pedimos... Las razones varían, pero un poco de ayuda no viene mal. Además, lo creí necesario e incluso más si has llevado este curso durante quién sabe cuántos años... Estás en tu derecho de deshacerte de esto, sabes lo suficiente y diría que más... Lo vi justo encubrirte, pese a que no conozca del todo el por qué. No te conozco y es cierto, no debería de confiarme tanto... Pero no puedo evitarlo.

Después de todo, se trataba de su naturaleza empática. O su propia idiotez de meterse en donde no le llamaban, ¿Pero eso se podía corregir? Pues no, ya era parte de él, qué más se iba a hacer. Suponiendo que ya dijo todo, se levantó del suelo con calma y quitó el dulce de cereza de su envoltorio para comerlo.—Por supuesto, no digo que mi forma de ver las cosas sea lo correcto, solo te dije lo que pensaba. Eres libre de decir lo que quieras, no voy a forzar nada, más allá de lo que has vivido o llegado a tener, tienes más experiencia que yo, y claramente eres la mayor. —Claro, el rubio no tomaba en cuenta del detalle de su apariencia que engañaba, solo se trataba de un mero mocoso diciendo todo eso a diestra y siniestra sin saber nada.—Pero... Creo que dije todo lo que necesitaba de decir. Todos tienen razones que justifican sus actos, tú también, y yo... No es algo que se pueda ignorar.—Movió una de sus orejas, entrecerrando los ojos.—Solo... Me molesta llegar a pensar de alguien así, simplemente no puedo.



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Re: Friends? (priv Nao)

Mensaje por Tsubane el Lun Feb 29, 2016 1:48 am

Se quedó atónita ante el discurso que le dedicó el rubio frente a ella, era muy extraño que alguna otra persona no la insultara o le temiera una vez reconocía su raza. Por un momento creyó se trataba de una trampa, quien sabe.. el chico podría estar embrujado y por eso decía todo aquello, a manera de hacerla confiar en él. Decidió simplemente comprobar lo contrario: Levantó la mirada para verlo a los ojos. Un cruce entre azul y carmesí, zafiro y rubí, se dio  por un momento; ella se introdujo en su mente y la leyó como si de un libro se tratase. Mientras todo esto ocurría, el ojiazul seguía hablando, sin darse cuenta de nada en absoluto; el proceso de leer la mente era invisible e indoloro: no se sentía nada, era imposible darse cuenta de que lo estaban haciendo. Cuando Tsu vio que los pensamientos del chico frente a ella eran sinceros, salió de él y siguió escuchándolo seria y atenta, sin hablar.
sorprendente como alguien de su edad es capaz de tocar temas tan complejos... Pensó la albina. Quizás fuera cierto lo que él decía y todos necesitaran un alimento base en su dieta, tal como las aves comen semillas y gusanos, los perros mastican huesos y los gatos comen pescado; incluso los seres humanos o razas semejantes, que llevaban una alimentación omnívora y consumían tanto carne como vegetales. Todo eso el ya lo había dicho. Pero... ¿Era siquiera comparable su situación? ¿él podía entenderlo en realidad? lo dudaba... no es lo mismo ser un ser de grupo normal o neutral que un ser infernal... o al menos eso creía ella. Su naturaleza se lo indicaba, ella debía vivir a base de otros y, para colmo, debía ser a la fuerza: dudaba que alguien le quisiera donar su sangre por mero altruismo. Quizás podría compararse con los íncubos o las súcubos, ya que ella también tomaba la energía vital de las personas; la diferencia residía en el procedimiento: ellos daban "placer" a cambio. Ella simplemente se robaba esa energía y causando dolor, además.
-Tu no puedes asegurar que yo sea buena- dijo en un susurro apenas audible -Tienes razón: quizás sea amable por haberte agradecido.. también por haberte dado dulces pero...- Lo miró de nuevo a los ojos, buscando las palabras para hablar sin que él lo malinterpretase o se sintiera ofendido. Ella nunca era así, normalmente le daba igual insultar a las personas directamente en su rostro, pero no quería hacer eso con el rubio... menos ahora que la había intentado animar -pero... esas dos simples acciones no me hacen alguien confiable. Lo has dicho: pude haberte ignorado  e irme, pero no creo que fuera justo que hiciese eso después de la amabilidad que me mostraste. Por otro lado...- Se sorprendió un poco, ella no tenía la costumbre de hablar tanto, y menos con alguien a quien apenas conocía - ¿Cómo puedes estar seguro de que no he pensado en comerte?..... yo... tsk- le dio un puñetazo a la tierra y siguió hablando sin levantarse. Ya había dicho algo malo y no tenía intensión de asustarlo con eso. Sus ojos se humedecieron un poco, sin llegar a verse en realidad; seguí con el semblante serio, a pesar de que su mente se desequilibraba en un vaivén de emociones - ¿me has visto hace un momento, no?... Soy un asco. ¡Llevo sólo un par de semanas sin consumir sangre y ya me cuesta hasta caminar! Ya ni siquiera me sabe la comida normal... es como consumir arena o lodo...- se tapó la cara con las manos -estar cerca de cualquier ser vivo es una tentación para mí... incluso tú hueles realmente bien... y yo no quiero.... es por eso que soy una deshonra para mi familia - Una aura de rencor le recorria el cuerpo al pensar en ello -El linaje Hayashi: poderosos vampiros temidos desde que la zona infectada aun era habitable. Siglos de antigüedad con una reputación estricta... y justo ahí tenía que nacer una vampiro que quiere dejar de beber sangre- miraba hacía abajo. Si bien, su tía le quería quitar todo lo que poseía por ese simpe hecho. Incluso Subaru la molestaba por eso, a pesar de llevar tan sólo unas semanas viviendo juntos.
-Exacto... tú no me conoces... pero creo que yo he descubierto lo suficiente de ti- su vista comenzó a nublarse y sintió un leve letargo caer sobre ella. Estaba a punto de quedarse dormida y eso no le convenía en lo absoluto.

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Re: Friends? (priv Nao)

Mensaje por Nao Lawrence el Miér Mar 02, 2016 2:42 am

Friends? || Tsubane
Tsubane| Miércoles | 11:45 AM| Soleado
No poseía prueba alguna para contradecir esa afirmación. Y si la tuviera, ¿Serviría de algo? Cosas como esas, actos bondadosos, palabras buenas y sinceras, obras de caridad, ayudar sin pensar... Era intangible. Pero para él, lo significaban todo. Con convicción creía que Tsubane era buena, pero lo correcto sería decir que lo es. Lo tiene. ¿Qué se le iba a hacer? Con absoluta facilidad se dejaba llevar y quizá no se daba cuenta que estaba pecando de ingenuo. Permanecía en silencio y se veía que estaba en un estado pensativo mientras seguía escuchando la mayor. Por ello decidió volver a tomar asiento sobre el césped y acabó apoyando las manos contra las rodillas sin apartar la mirada de ella. De entregar lo que correspondía, pasando de ser un evento extraño en dónde la buscaban como una criminal por escapar de su salón... ¿Cómo habían terminado en situación tan tensa y extraña? O al menos, eso se veía para el rubio. Detestaba juzgar sin saber las razones del por qué las personas hacían tal cosa, sin importar si era considerado bueno o malo... Habían justificaciones para contrarrestar las malas opiniones, más allá de lo que se conseguía de las primeras impresiones, cada uno tenía su propio punto de vista y de esas mismas, con los ojos tapados podía decir que ella no era una mala persona.

—¿Por qué...? —Repitió lo mismo y llevó la mano derecha contra su barbilla para frotar con cierta insistencia. Lo meditó profundamente, incluso si la veía golpear con su puño ahí abajo no salió de ese estado. Era una buena pregunta: del por qué estaba seguro de eso, que si acaso ella no considero un momento en comerlo. Sonaba tan raro, tan ajeno... Tan bizarro... Utilizar ese término para describir una posible opción que le ocurriría de estar mucho más tiempo cerca de un vampiro. Sin embargo, saber que a lo mejor tomó esa elección para beneficio propio, era de mentir que le asustaría de imaginar que sería mordido.—Vi tu condición... Estabas a punto de caerte a un lado como un simple costal de papas.—No fue capaz de encontrar otro ejemplo para ello, dado que lo presenció de esa forma. Eso se incrementó si le decía que tenía dificultades para mover sus piernas... Lamentaba que además no le era posible el disfrutar de la comida como cualquier otra persona común y corriente. Siquiera podía consolidar el cómo ocultaba su cara entre sus manos, era señal de que estaba desesperada por su situación. ¿Quién no lo estaría...? Con eso mismo, con todo lo que hablaba le estaba dejando en claro algo.

La miró; con la misma expresión que le daba un niño a un mayor al no ser apto de refutar lo que contaban como si fuera la verdad pura.—Por eso mismo... Tú eres diferente. Decidiste no seguir lo que ellos hacían sin encontrar la empatía de pensar en el  dolor que le darían a otros por morder... —Titubeó un instante en sí seguir con lo próximo. Inhaló profundamente el aire y entrecerró los ojos.—Tienes miedo de lastimar a otro por la necesidad de comer... De alimentarte... Además, si me dices que es inaguantable los deseos de satisfacerse a través de otro es algo que no puedes evitar, ¿Entonces por qué no lo hiciste apenas tuviste la oportunidad? —Cuestionó, pronto negando con la cabeza de un lado a otro.—Yo sé... Que no sé nada por ser algo que solo come carne y verduras. Tú solo puedes depender de una cosa. —Se lo recalcó levantando un dedo al pronunciar 'depender' y desvió la mirada de ella.—Sé que no conozco el dolor de tener que aguantar de tener que ver a cualquiera con cuatro patas caminando alrededor de ti, para que te contengas y no debas de recurrir a eso... ¿Pero así me dices que no vea en ti bondad? ¿Qué no piense que eres buena? No puedes pedirme que lo haga. —Apretó los labios con un poco de fuerza y volvió a contemplarla, ahora percatándose que había cansancio en ella.—Ah... —Ladeó ligeramente la cabeza y se quedó callado, enojado y avergonzado consigo mismo al no tomar en cuenta de ese detalle. Soltando todo eso y no percatarse de que estaba así, tal vez por no beber sangre.—Está bien que... —Murmuró, reincorporándose y acercándose a ella lo suficiente cómo para mostrar su muñeca al expuesto por echar hacia atrás la manga de su camisa. Tsubane podía simplemente levantar la cabeza y morder. Había nula distancia.—¿Que muerdas aquí? Saldrá bastante, lo suficiente como para que comas... Tú lo dijiste, llevas semanas...—Sería una mentira el negar que se sentía un poco nervioso por ofrecer eso. ¿Le gritaría? ¿Se enojaría? ¿Se iría?—Sin comer. —Finalizó la frase y suspiró con suavidad.—No eres un monstruo... No para mí. Te veo como una persona, una más que respira y tiene emociones. Que otros te digan eso... Yo no comparto lo mismo. Eres una chica. Y no te veo en menos por eso... —Bajó la mirada y se rió un poco, dejando una sensación peculiar en el pecho. Lo atribuía a los nervios de asumir algo negativo.—Tampoco pienso a forzarte, puedes decir que no... Y también está bien que te enojes, lo voy a comprender...


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Re: Friends? (priv Nao)

Mensaje por Tsubane el Miér Mar 02, 2016 4:54 am

Si bien, se sentía tremendamente agotada, el percibir el palpitante líquido vital acercarse a ella, le hizo sentir una corriente eléctrica bajo cada milímetro de su pálida piel. Abrió los ojos cual esferas al encontrarse la muñeca del rubio frente a su rostro, expuesta; se levantó de un salto completamente ruborizada ante la propuesta que el chico le hacía -¡¿Q-Que te pasa?! - tartamudeo tapando su boca con las manos, como previniendo que su cuerpo reaccionara solo y realizara algún acto no debido - ¡¡¡¿P-porque haces eso?!!! - le dijo alzando un poco la voz, entre molesta y avergonzada, mientras caminaba hacia atrás despacio. ¿Tanta lástima causaba su embarazosa situación? Él olía bastante bien, eso no lo negaba, pero ¿Cuánta amabilidad podía caber dentro de ese chico de mirada celeste?. Las piernas le flaquearon, por lo que volvió a sentarse; intentaba analizar con cuidado todo lo ocurrido hasta ese momento, todo comenzando por el simple hecho de saltarse las clases.
-Tsubane Hayashi, esta es la tercera vez que le llamamos. Si sigue en las instalaciones del instituto repórtese de inmediato en mi oficina. Si decide permanecer prófuga, ¡enviare la notificación a Eleonor esta misma tarde! - De nueva cuenta, la chillona voz de la subdirectora resonó por los altavoces de todo el colegio. Lo que me faltaba..... Miró al chico frente a ella... ¿De verdad sabía lo que había hecho? quizás no estuviera en todos sus sentidos al hacer esa proposición... Tsu permaneció callada... en primer lugar, Nao le había devuelto sus auriculares, la había encubierto, le obsequió la corona de flores, había defendido su postura con respecto a la ingesta de sangre y ahora mismo le había ofrecido de este mismo líquido como alimento. Observó su rostro, algo redondeado e infantil, pero con una extraña madurez, una que llegaba a pasar los límites de su edad... o no estaba segura; él aparentaba ir en tercer curso de secundaria, pero existía la posibilidad de que se equivocara: si bien, ella podía tener más de un siglo y verse de 19 años, quizas el tuviera más edad y aparentara un adolescente joven... Por un momento el rostro de su amigo de la infancia apareció frente a ella; recordó que Hikaru también era rubio, aunque era mucho más alto y sus ojos eran color verde esmeralda. Hikaru... sus labios se curvaron en una sonrisa melancólica. Levantó la mirada y le susurró al ojiazul -¿Qué fue lo que yo hice para que tu seas amable conmigo?- El ya había explicado muchas cosas, la había defendido, ayudado, intentado animar... pero ¿por qué exactamente? si desde un principio ella había sido fría, desde el momento en que cuestionó quien la observaba tocar su instrumento imaginario.
- Señorita Tsubane Hayashi: al no mostrarse usted cooperativa, nos vemos en la necesidad de tomar cartas en el asunto de una manera mucho más seria- los altavoces dieron otro anuncio -A los demás estudiantes, les solicitamos que si la ven la lleven de inmediato con el profesor más cercano; de igual modo, si alguno toma la decisión de actuar como su cómplice, recibirá también un castigo por parte de la dirección- Tsk.... malditos... Miró por enésima vez los ojos azules frente a ella; era injusto. No planeaba permitir que el chico se viera en problemas sólo por el echo de ayudarla. Hizo ademán de ponerse de pie pero sus rodillas no le respondieron: a falta de impulso, se volvió a sentar de golpe, resbalándosele un poco la corona del cabello. -Nao...- Agachó la mirada, no podía creer lo que estaba por decir -Por favor... perdóname-. Con un movimiento veloz, como si alguien pudiera llegar a donde se encontraban, la albina tomó la mano del chico y la acercó a su rostro... olía suave y dulce. No le mordió la muñeca, que seguía visible, en lugar de eso, acercó el lateral de la mano (del lado del meñique) a su propia boca, lamiendo el costado y clavando ambos colmillos con cuidado. El sabor tan añorado por su cuerpo invadió su cavidad bucal, llenando el vacío que sentía y a la vez cargándola de una culpabilidad de proporciones macroscópicas. En efecto, el chico sabía dulce... no se estuvo así demasiado, fueron solo algunos segundos y se separó con cuidado, lamiendo la herida para que esta cicatrizase lo más pronto posible.
Tsu se limpió las comisuras con el dorso de la mano y agachó la cabeza permaneciendo callada. Quería que él hablara primero... que le dijera todo lo que tuviera que decirle. Luego se marcharía... No le causaría mas problemas.

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Re: Friends? (priv Nao)

Mensaje por Nao Lawrence el Vie Mar 04, 2016 5:27 am

Friends? || Tsubane
Tsubane| Miércoles | 11:45 AM| Soleado
Inevitablemente pego un respingo por el movimiento brusco de Tsubane, al ser algo que no se esperó. La miró sin comprender sus acciones, pestañeando tres veces a la par en que se levantaba para estar casi -inútilmente- a la altura de ella.—Pero si dije... —Se calló las palabras, sujetando ambas orejas entre sus manos por el repentino grito que la fémina soltó, ya pensando que de verdad se había enojado y lo que ofreció, no era lo correcto, pese a que sus ojos si lo era al no ser un tipo de burla o lástima, simplemente quería ayudar en algo mínimo.—No imaginé que estaría mal... —Articuló después de un rato y se rascó la nuca dirigiendo la mirada hacia otro lado al sentirse ligeramente apenado por causarle molestias a ella, era lo que menos deseaba provocar... Aunque por otro lado, si le sugería eso, era como obvio que reaccionará así, ¿Por qué no tomó en cuenta eso? El tema de consumir sangre o morder a otra persona era muy delicado para la vampiro, por lo cual, permaneció en silencio a la espera en que ella volviera a hablar, dado que estaba de nuevo sentada sobre el suelo. Los nervios e impaciencia estaban haciendo mella en el conejo, por la simple razón en que demostrase más rabia ante ello, ¿Habría metido la pata hasta el fondo? No le extrañaría, en ciertas ocasiones era capaz de ello... ¿Por qué? Si lo que decía o hablaba no era malo, o al menos, eso creía. 

Un profundo suspiró se le salió, cuando otra vez la mujer de cargo importante hacia acto de presencia -o una parte de ello- por los altavoces. Aquello, agregaba más problemas a la mayor. ¿Tanto drama por salirse de una clase? Claro, eso era una infracción al reglamento, también si se recordaba que la tía de Tsubane solicitó que le pusieran más ojos, entonces más intensa sería la exigencia de mantener esa petición. Tenían que hacer todo más complicado, más y más... ¿Por qué eran así?—No tengo porque volver a repetir lo mismo... —Murmuró con un rostro cansado al no entender tanta insistencia de ella por saber las razones de su ayuda.—Quiero hacerlo porque sí. —Afirmó con seguridad en su voz para transmitir lo que sentía. No iba por ahí buscando el que devolvieran los favores o pedir cosas a cambio, no era ese tipo de personas. Clavó la mirada en el suelo y negó con la cabeza de un lado a otro, interiormente indignado por lo que se oía a todos lados con tanta claridad... Y mucho más para él por su oído sensible, el como sus orejas se movían según la dirección de por dónde provenía el sonido de la voz. Dio un paso hacia adelante demostrando duda en sus gestos... No podía asimilar que llegaran a ese extremo, ocasionando un ligero enojo en su ser.—Tanta tontería por esto... —Mencionó apenas audible, levantando la cabeza para encontrarse con el mirar rojizo, siendo imposible el acercarse al presenciar que intentaba levantarse pero no funcionaba; debería de estar demasiado débil como para siquiera hacer fuerza. Ante el llamado de su nombre, sintió curiosidad por saber que diría pero solo se confundió, y de esa confusión pasó a la sorpresa. El agarre no lo esperó, ni mucho menos el que sus músculos se tensarán, cerrando así los ojos con fuerza por la sensación del dolor, tal cual parecido a cuando pinchaban con una aguja o la de un mosquito que picaba. No quería pensar en los colmillos enterrándose y por lo mismo, respiró hondamente en la espera a que su cuerpo dejará de estar como estaba.

En cuestión de segundos, no sintió nada.  Si no que, fue la impresión del contacto húmedo, ni estaba enterado por ser la sangre u otra cosa, llevándolo a abrir los ojos para darse cuenta que Tsubane lamía en donde había mordido. Era bizarro. Inconscientemente se masajeo el lugar afectado con la otra mano y observó con detalle, sin meterse en la cabeza lo que sucedió. Sin embargo, mucho no estuvo así al percatarse de la cabeza gacha de la chica, esbozando una sonrisa exhausta, producto de la circunstancia en sí. La mano libre se posó sobre la cabeza de la vampiro y la acarició con suavidad de lado a lado.—Ya, ya, ya, ya...—Tal cual como un infante la trató al hacer ese gesto, no quería que tuviera ideas negativas, pues para empezar él fue quién tuvo la locura de proponer aquello.—Sabes, no tengo porque perdonarte... Porque yo te lo pedí. Así que... El que tiene la culpa acá soy yo, ¿No? No te preocupes, estoy bien. —Acomodó la corona de flores que estaba en la cabeza de Tsubane y se alejó unos cuantos pasos, tomando sus pertenencias para colgar la mochila en su hombro sin apartar los ojos de ella.—Yo me voy yendo y tú también, antes que te atrapen... —Le sonrió con serena calma.—A la próxima, me gustaría ser yo quién te comparta dulces... Cuando te vea te daré, y así te devuelvo los que me diste hoy. 

Entonces, movió la mano como ademán de despedida.—¡Suerte! Y cuídate. —Levanto dos dedos, formando así la 'v' de victoria en signo de apoyarla, o eso quería expresar él sin hacer pensar a la albina que huía. —Pero de verdad... Hasta otra. —Sonrió ampliamente y caminó sin esperar respuesta alguna por parte contraria, apresurando el paso hasta alejarse del jardín, los árboles y las flores, estando a una distancia segura para no meter en problemas a la vampiro o a sí mismo, pues ya era más que claro que era cómplice al haber guardado silencio en primera instancia cuando apareció el hombre preguntando por la ubicación de ella. Miró los alrededores y volvió a andar, poco después encontrándose con quienes eran de su salón amontonados, siendo regañados por un profesor de turno. Al ser visto no le quedó de otra que amontonarse entre ellos y oír el sermón, ajeno a lo que ocurría al enterarse de la 'pequeña' travesura que se le ocurrió a los más altos de la clase, siendo incendiar el basurero del aula. El rubio no pudo creerlo y se limitó a suspirar,  dirigiendo sus pies junto a sus compañeros quienes iban echando maldiciones al aire mientras que otros de reían del suceso. —... —Suspiro nuevamente y llevó una mano a su mochila para re-acomodar y siguió con calma hacia la salida, puesto a que ahora marcharía a casa. 


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