Reencuentro con el pasado || Priv.

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Reencuentro con el pasado || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Lun Feb 08, 2016 5:51 am



Reencuentro con el pasado
Calles y callejones — Privado con Shizuo Heiwajima


Estaba aburrido, realmente aburrido. Mi día a día se estaba tornando monótono pese a que en el mercado negro podía hacer cuanto quisiera por entretenerme, pero eso mismo terminaba por cansarme de una manera que no creí capaz. Algo faltaba, ya no existía a mi alrededor ese peligro al que me acostumbré en el pasado y aún si por gusto propio acababa involucrado en problemas severos, no era igual. Me dispuse entonces a encontrar a quien pudiese darme eso tan necesario en mi vida, ese riesgo ya que aunque no fuese a admitirlo abiertamente, adoraba tener esa pequeña vaguedad con respecto a si realmente mi vida acabaría o no en el día.

— ¿Debería merodear la zona marginal de nuevo? ~ — musité sin temor a que alguien me oyese entre la multitud por la cual caminaba con un paso rítmico y poco calmo — Seguramente me sacarían de allí tras lo último — murmuré y reí bajo al recordar la última vez que estuve allí, donde todo acabó en una pésima forma. Mientras caminaba observé con sumo detalle a quienes pasaban a mi alrededor, alcanzando a notar a varios con el típico collar negro propio de quienes son vendidos en el comercio ilegal y fue imposible el no sentir regocijo por verles con ello aun en libertad. Deseé que toda mascota 'liberada' por mi mano lo portase aún, lamentablemente no faltaba quien en ánimos de ser amable le arrebataba el único seguro que poseían sobre su propiedad con la persona en cuestión. Era un desperdicio tremendo, no para el dueño precisamente, sino que de seguir con el collar nosotros podíamos acceder fácilmente a ellos en caso de perderse o de que accidentalmente alguien les capture.

— Siempre regresan ¿Serán estúpidos? — susurré tras detenerme en una esquina a la espera del cambio en la luz del semáforo, metí las manos a los bolsillos del pantalón rozando apenas con la camisa que sobraba al estar mal colocada. Suspiré y adopté una postura no muy bien erguida, aburrido y algo hastiado, pensé en cruzar sin más al no interesarme mucho el respetar las normas del tránsito peatonal pero el móvil en el bolsillo de la camisa comenzó a vibrar alejándome de cualquier idea ajena a contestar. Alcé la diestra y tomé el aparato, miré el número en la pantalla al cual reconocí prontamente pese a no poseer el registro del mismo, contesté y en lo que demoré el semáforo cambió pudiendo finalmente cruzar junto a la urge — Ow, ¿Tan pronto me necesitan allá? — mencioné algo alto mientras caminaba con tranquilidad — Te había dicho ya que no trabajaría por la tarde, que se encargue otro, por algo tenemos más gente contratada ¿No lo crees?~ — mascullé con algo de seriedad e incluso un tanto hastiado — Puede encargarse sola ¿No? — enarqué una ceja ante la 'melodiosa' voz de quien llamaba, resultaba ser más odioso de lo que mi propio tono podía ser — No me interesa... — me irritó y traté de ocultarlo, pero eso solo en mi tono al hablar ya que mi faz distaba de estar en paz.

Mis pasos fueron más rápidos y poco a poco fui ignorando a quienes caminaban a mis costados e incluso a quienes iban hacia el lado opuesto, debido a esta falta de atención es que terminé chocando el hombro con una persona a quien en un inicio no reconocí, no por olvidar con facilidad, sino que no me digné a mirarle hasta varios segundos después ya que ese empujón me forzó a pausar — Deberías tener más cuidado al andar por la calle — musité pese a que bien podría ser mi culpa, no me fijé en el contrario y por ello ignoraba si estaba igual de distraído que yo — Oh~ — una sonrisa divertida se formó en mis labios al ver finalmente con quien me había topado — ¡Shizu-chan! — vociferé enérgico y acto seguido corté rápidamente el teléfono dejando de lado toda conversación, carecía de importancia ante este encuentro fortuito, pero pese a mi sorpresa y a la naciente 'alegría' que me generaba, crecía aquel sentimiento que aquel ser siempre me generaba y el cual necesitaba.

Atuendo


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Re: Reencuentro con el pasado || Priv.

Mensaje por Shizuo Heiwajima el Lun Feb 08, 2016 6:59 am

El día no pintaba nada bien en Myr, mis fondos monetarios cada vez se iban agotando más y más, bueno era comprensible aquello, no tenía trabajo hace mucho tiempo, quizás más del que uno podría esperar para no morir en la indigencia. La mala suerte de la situación probablemente fuera la culpable u otro factor externo que por supuesto no conocía lograban dejarme en la banca rota de manera constante.

Había ido a una nueva entrevista de trabajo para lograr revertir mi situación a un centro nocturno que pintaba bastante bien, pero quedaron en llamarme. Luego probé con una de guardia privado y también fue el mismo resultado, era extraño; conseguir trabajo a mi edad no significaba ninguna complejidad según lo dictaban los avisos en los centros de trabajo o los lugares donde se dedican a buscar cupos disponibles en donde hubiera posibilidad de volver a no sentirme cesante, por desgracia, nada funcionaba. Me frustraba aquella situación, sobre todo porque cuando anochecía, los recuerdos de ese maldito bastardo de Izaya venían a mi mente, olvidarlo me costaba mucho, sobre todo porque quería matarlo con mis propias manos al infeliz, pero desde que estalló la guerra y apareció en el aire la Isla Myr, no tenía noticias algunas de aquel sujeto.

Aquella tranquilidad y a la vez de stress que sentía solamente la aliviaba a través de mis cigarros, los cuales siempre había un tiempo de descanso para poder fumar uno tranquilamente. Miré mi reloj, eran las 11 am y tenía otra entrevista más, pero el clima me decía que no podría conseguir ese trabajo, era raro aquello, que el clima me lo dijera, aquel día soleado sin nubes y con ruido de pájaros que daban un tono armónico de primavera. Entre al local y todos se quedaron mirándome, segunda advertencia de mala suerte en el mismo día, aunque eso no evitaría que fuera y rindiera la entrevista como debía hacerlo; tras dos horas completas donde simplemente me explicaron lo que tenía que hacer volvieron a pronunciar la dichosa frase “te llamaremos”. Joder, aquello ya me estaba comenzando a aburrir y a molestar más de la cuenta por lo que al salir de ahí, le di un golpe al buzón del lugar dejándolo abollado sin reparo alguno.

Comencé a caminar sin rumbo definido por Myr, y prontamente me encontré en rumbo a la zona marginal y cuando crucé un semáforo en verde, me detuve para prender mi anhelado tubo nicotínico que lograba calmarme ante esos momentos. No me moví del lugar con la esperanza de distraerme y fumar, pero aquello sería interrumpido por quizás lo peor que me podría haber pasado. No miré a la persona la cual me había chocado, aunque con tan solo escuchar aquel tono de voz, aquel aroma y forma de hablar, doblé el cigarro que tenía en mi boca con mi mano derecha. Desde el fondo de mis entrañas la furia cobró vida y no demoré en exclamar – ¡Izaaaaya! –Me di media vuelta para confirmar aquello que era obvio, se encontraba ahí el sujeto que me había destruido la vida –¡Te he dicho miles de veces que no quiero verte cerca de mí ni en el territorio en el cual merodeo! – Posé mi diestra en el cartel que se encontraba ahí y lo arranqué del suelo sin dificultad alguna – Y deja de llamarme de aquella forma, mi nombre es Shizuo, Shizuo Heiwajima….

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Re: Reencuentro con el pasado || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Lun Feb 08, 2016 8:43 am


No pude contener la emoción al verle y por ello es que la risa pronto se escapó de mis labios ¡Era justo lo que necesitaba! ¿Sería coincidencia?, si bien era evidente que el otro acudiría a Myr en algún momento de su vida, no creí que me fuese a topar con tanta casualidad con él ya que, en los largos años de mi estancia en el territorio le busqué sin poder dar con él como hice durante nuestra estancia en Japón. Deseé acercarme para hostigarle un poco, pero la forma tan hostil del otro al tratarme provocó que diese un paso hacia atrás apenas escuché su voz. Oh, realmente lo extrañaba al punto de que aquel tono tan agresivo con el que me llamó fue conmovedor. Si, realmente conmovedor.

— Ignoraba completamente que vivías en este sector — aquello fue medianamente sincero, pero mi tono al hablar distaba de parecer honesto — Ah~ ¿Qué ha sido de ti? — dije realmente animado pese a la distancia que tomé y menos mal que lo hice, el rubio no demoró en arrancar una cartel de la vereda y no dudé en bajar la diestra y posarla en el borde del cinturón, en la zona de la espalda — ¿Ya empezaremos Shizu-chan? ~ — dije burlesco — No puedes esperar ni cinco segundos por mi, que halagador — murmuré y saqué con prontitud una navaja oculta entre mi ropa, expuse el filo y la retuve tras de mi — ¡Shizu-chan! — le grité sabiendo cuan odioso era para el demonio ser llamado con tanto afecto y, pese a que tuve intenciones de atacarlo directamente, las ansias de retomar las persecuciones del pasado fueron más grande y no dudé en moverme entre las personas que caminaban para así escapar de un posible golpe con aquel letrero — ¡Dejaré de llamarte así cuando consigas derrotarme! — mentí, aún si ese hombre me atrapaba o golpeaba, incluso si me orillaba a la muerte, jamás dejaría de decir su nombre de tal manera. Resultaba ser algo en exceso divertido como para detenerlo.

Al huir empujé a una mujer con fuerza y sin remordimientos para entorpecer el camino del rubio quien, como la bestia que era, no dudaría en seguirme pese a las personas que se aglomeraban en la zona donde transitábamos. No podíamos obviar que cerca del sitio se encontraba el barrio comercial y al final de esa gran avenida, estaba situado uno de los centros comerciales más grandes de la región  y surgió en mi cierta curiosidad ¿Sería capaz ese demonio en causar algún alboroto entre tantas personas? Reí bajo sin dejar de correr empujando a quien estuviese en mi camino, lo que si hice fue guardar el filo de la navaja, aquella hoja estaba destinada solo a una persona ese día. Estaba más que decidido.

Crucé una nueva avenida sin importarle el semáforo y esquivé los vehículos con relativa facilidad, si en algo destacaba era en mis reflejos, agilidad y velocidad siendo muy diferente al rubio, quien gozaba de una fuerza avasalladora y no tan buenos reflejos. Tan diferentes el uno del otro, quien tras algunos minutos podría haber desistido y solo por verificar su ubicación es que me detuve escondiéndome en una de las tiendas. Era una pastelería, pero poco importó ya que mi mirada y atención solo buscaban encontrar la figura de Shizuo, no podía perderlo de vista, no ahora que finalmente encontraba mi preciado juguete.


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Re: Reencuentro con el pasado || Priv.

Mensaje por Shizuo Heiwajima el Dom Feb 14, 2016 10:52 pm

Después de tanto tiempo, aquella basura estaba frente a mí, con esa característica sonrisa enfermante que siempre había tenido desde que lo conocí, y me trataba como a un amigo; sus palabras amistosas buscando esconder la realidad de su interior solamente lograban que me enojara más y más. Di el primer abanicazo con el cartel en cuanto lo vi mínimamente, pero como a la antigua, el simplemente se dedicó a escapar usando aquellas provocativas palabras, las cuales sin duda iba a callar de una vez por todas – ¿¡A… adonde arrancas?! ¡Espera maldita basura, vuelve acá! – Exclamé al verlo huir al centro de la zona donde nos encontrábamos y comencé nuevamente a perseguirlo, daba igual si personas cruzaban la calle o no, simplemente lo perseguía, quitándome de en medio a todo lo que se me atravesara en mi camino; daba igual si era un ser viviente, un animal o un objeto.

Daba igual si un semáforo se encontraba en verde o rojo, simplemente corría detrás de aquel chico escurridizo, incluso los autos que venían a una velocidad moderada o más rápida se iban volando con mis puñetazos para apartarlos, quizás los daños recibidos probablemente costaban una fortuna pero eso no importaba, acabaría con el chico por fin. Detrás de mío se escuchaban algunas sirenas que me perseguían pero aquello daba igual, cuando lograron cubrirme, simplemente los despejé del lugar con una brazada y salieron a volar del lugar, luego continué con mi búsqueda incansable de asesinar al chico. Mientras lo veía correr, le arrojaba absolutamente de todo, máquinas expendedoras de bebida, letreros, personas, incluso pedazos de cemento que paleaba con un letrero en mano, pero no le llegaba ninguno.

La persecución terminó en un centro comercial bastante concurrido, donde pude ver a qué tienda se había metido y con un puñetazo rompí el cristal que resguardaba la vitrina de los pasteles, los cuales también salieron volando como los cristales rotos, la gente reacciono como cualquiera reaccionaría, con temor ante que aquello les pasara a ellos, sin poder hacer nada. El encargado estaba en un estado de shock al ver como su preciada vitrina y la muestra de su trabajo estaba destruida de un solo golpe – ¡Izaya… dónde estas, maldito enfermo! – Comencé a lanzar como si fueran espuma de baño las mesas en su búsqueda; la persona que se encontraba en la caja registradora intentó varias veces detenerme, mas no pudo hacer nada, y cuándo terminé de sacarlas del medio, agarré el mueble de la caja registradora y también lo mandé a volar, hasta que al fin lo logré encontrar escondido como si no pudiera encontrarlo nunca.

¡Al fin te encontré! – Después de observarlo unos minutos, con toda la rabia acumulada durante todos esos años, me impulsé contra él con mi puño cerrado para romperle la cara de un solo golpe - ¡Izaya, pagarás por todo lo que me has hecho!– La gente salió corriendo del lugar aterrorizada porque algo les pasara, eso no importaba, nada importaba, incluso el mismo encargado salió arrancando del lugar.

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Re: Reencuentro con el pasado || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Lun Feb 29, 2016 11:10 am


Me fascinaba escuchar su voz con ese tono tan hostil y con esas ansias de golpearme hasta la muerte, Shizuo siempre fue muy abierto con sus sentimientos sobre mi, además de hacer lo posible para poder atacarme y demostrar que iba en serio. Sentí como varios de los transeúntes se quejaban de los empujones que yo les di y de los que Shizuo les dio, al otro le importaba tan poco el dañar a las personas o incluso las calles que resultaba bastante entretenido aun si fuesen humanos uno que otro.  Las voces fueron acalladas en cierto punto debido al estruendoso sonido de los vehículos siendo destrozados por el contrario, quise voltear para mirar pero el ruido era suficiente como para incitarme a proseguir mi carrera ya que si me detenía antes de tiempo sería sin duda alcanzado por algún objeto o incluso alguna persona que sirviese de proyectil a mano ajena. Esquivé todo lo que el otro me lanzó simplemente por saber bien la forma en que él me lanzaba las máquinas o postes, no tuve problema en esconderme tras algunas personas con tal de frenar algunos impactos y bien que obtuve buenos escudos.

Al creerme a salvo en un local sonreí hasta que sentí el vidrio romperse, retrocedí sin importar que invadiese la zona de vendedores quienes se quejaron conmigo poco antes de hacerlo inútilmente con el demonio. Me tapé con el brazo el rostro por mera precaución y le miré de reojo apenas Shizuo gritó — No estoy enfermo Shizu-chan~ — y tras eso corrí buscando la puerta que dirigía a la cocina, no le dejaría atraparme con tanta facilidad y menos en un sitio como aquel — ¡Vamos, vamos! — le incité como era ya costumbre en mi trato con él sabiendo perfectamente que hacerlo era enardecer sus ánimos, lo cual siempre me llenaba de un sentimiento excitante y adictivo, en paralelo claro a mis ansias de verlo muerto. Sentí que se acercaba a mi con rapidez y volteé a verlo en el momento preciso para poder advertir su ataque y eludirlo por una mínima de distancia — Casi pareciera que buscas hacerme daño ¡ten cuidado! — dije con tono que sabía irritante en especial para mi preciado Shizu-chan.

Entré más en aquella blanca habitación cargada de aromas y de una temperatura realmente detestable, alta y sofocante, corrí con cuidado de no chocar con los despavoridos trabajadores que aún merodeaban el sector sin perder de vista al contrario. Estaba seguro que tomaría alguna cosa pesada para lanzarla, pero si elegía mal provocaría un caos incluso mejor y eso sonaba bastante bien para mi — ¡Shizu-chan! — vociferé escondiéndome tras un pilar solo por utilizarle de escudo en caso de necesidad — Tantos años sin vernos y ¿de esta manera debemos saludarnos? ¿No podemos ser un poco más cariñosos? — reí suave evitando que él me viera o ni siquiera me dejaría terminar — ¡Te he extrañado demasiado! ¿Por que no comprendes los sentimientos de un pobre gato solitario? — dije en un tono dramático y con una seria expresión, cosas que no servirían con él pero yo no podía dejar de hacer ese tipo de cosas con tal de molestarle más.

— Deberías hacerte responsable ahora que tienes la oportunidad — murmuré con una expresión burlesca  y retrocedí buscando la siguiente habitación, pero acudir a ella tan pronto no era lo indicado y preferí pasearme por la gran cocina aprovechando la gran cantidad de mesones que servirían por momentos como escondites. Probaría que tan malo era su humor conmigo allí en un sitio tan reducido para él — Shizu-chan~ ¿Me echaste de menos? — posé la diestra en un mueble y tomé un cuchillo (ver) deslizando el filo con cuidado por el metálico mesón donde reposaba. Sonreí y esperé a que arremetiera, lo deseaba — Vamos... hagamos un poco más de ejercicio, me vendrá bien — dije suave invitándole a continuar, pero no al juego del perro persiguiendo al gato, eso aburría cada tanto. Quería ver que tanto habría mejorado o si lamentablemente seguía pensando solo con los puños.


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Re: Reencuentro con el pasado || Priv.

Mensaje por Shizuo Heiwajima el Mar Mar 01, 2016 9:48 pm

Lo vi correr como una rata y escaparse de los ataques con aquel tono provocativo y desagradable que desde siempre ha tenido, lo que simplemente terminó conmigo deseando matarlo con mis propios puños más que nunca.  Corrió en dirección a la cocina, genial, de ahí no escaparía ni tendría la posibilidad de cubrirse de cualquier objeto en especial porque en ese centro comercial la cocina solamente tiene como escape el almacén donde guardaba sus productos – ¡Vuelve acá, Izaya! – No me quedó más remedio que seguirlo  con la misma velocidad con la que lo estuve haciendo primero en las calles de la ciudad y con la que me había abalanzado en su contra – No busco hacerte daño, ¡Quiero romperte esa maldita cara de zorro que tienes! – Las palabras mias estaban llenas de sinceridad, no tenía miedo alguno en decirle lo que pensaba ni en lo que le haría a penas lo atrapara. Por mucho que escapara de mi, ahora era mi oportunidad para enseñarle unas cuantas lecciones de por qué nunca debió toparse conmigo ni mucho menos buscar generar tanto desprecio en mi persona como para siempre estar presente en mis desgracias.

La cocina tenía un desagradable olor a comida y sobre todo a frituras, las que parecían haber sido hechas con un aceite gastado y pasos. Cuando los trabajadores me vieron entrar hecho realmente, una bestia; con sólo el hecho de notar mi presencia, salieron corriendo como lo habían hecho los clientes y el encargado, dejándonos la cocina para nosotros solos. Al ver aquello tomé el mueble más pesado que divisé, en ese caso el refrigerador y lo puse al frente de la puerta, impidiendo entrar o salir de aquel lugar - ¿Cariñoso?¿Contigo? ¡No me jodas! Eres el ser más detestable que yo pude toparme en mi vida… -caminaba tranquilamente por los rincones de aquel blanquecino cuarto solamente buscando al pelinegro. Mientras más me demoraba en encontrarlo, más rabia se iba acumulando en mi interior y en el momento que explotara, me aseguraría que fuera en la cara contraria – ¡El único sentimiento que he sentido por ti es una inconmensurable gana de hacerte puré!¡Sal del maldito lugar en donde te encuentres… Izaya! – No lo veía por ningún lado, hasta que aquel chico salió de su escondite.

Hablaba y hablaba como si estuviera feliz de que nos viéramos después de tantos años, de tantas desgracias que me había hecho pasar – Si, me haré responsable de mandarte al otro mundo de una maldita vez – Lo seguía por el otro lado de un mesón y lo vi tomar el cuchillo – Al fin llegó el momento de que de una vez por todas desaparezcas de mi vida – Una sonrisa salió en mi rostro al decir aquello, pero no era una sonrisa de nerviosismo, sino que al fin veía lo que iba a pasar, ya no tenía escapatoria . Tomé uno de los armarios que se encontraban ahí y lo saqué sin mayor dificultad de su posición para lanzárselo directamente a la cara – Claro que haré ejercicio…. ¡Cavando tu propia tumba! – Tras aquello me avalancé nuevamente detrás del mueble para evitar que se me escapara esta vez con mi puño cerrado y listo para plantárselo en su rostro, ya podía ver cómo el otro salía volando de una vez por todas, quedando pegado en la pared y yo, utilizándolo de saco de boxeo.

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Re: Reencuentro con el pasado || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Sáb Abr 02, 2016 4:00 am


— Deberías ser un poco más amistoso Shizu-chan~ te quedarás sin amigos... oh, no ¡Es cierto! ya no tienes a nadie, con lo bestia que eres ¿quién lo sería? — enuncié sin perder ese burlesco tono de habla, no podía querer verlo tranquilo y  entre más amenazante se comportara conmigo más divertida será nuestra relación. Me gustaba eso pero él jamás compartiría el goce que yo obtenía con todo el caos que dejaba en la ciudad tras perseguirme. Él tampoco sabía que aun si me tomase y consiguiera golpearme, incluso matarme, las cosas nunca serían humillantes o en pérdida para mí. Así de retorcido estoy.

—Vamos~ ¿Viniste aquí a halagarme? no te ganarás mi afecto de esa manera — mencioné con sorna inevitable tras notar como el otro selló la entrada a la cocina, pero aquel rubio había olvidado la presencia de la salida de emergencia que desde su punto de vista poco y nada se vería. Pese a ello, salir por tal sería volverme un blanco fácil a los proyectiles que ese hombre disfrutaba en lazarme. Volvía  escuchar sus gritos, me emocionaba su ira y odio, lo cual me volvía un poco más osado de lo habitual al necesitar un poco más de esa rabia que solo seres como él eran capaces de darme. Mordí mi labio inferior sin dejarme ver en tal actitud, volteé ligeramente dando pasos firmes y encarándole a las finales para que pudiese ser como siempre era. Shizu-chan era fácil de leer, al menos en esas acciones.

— ¿Desaparecer de tu vida? — reí ante tales palabras — Ni siquiera muerto existirá el día en que no me odies, por lo tanto, jamás me iré de tu lado — sonreí ampliamente — ¡Eres verdaderamente estúpido! — negué algunas veces lamentándome por él, tener que poseer genes de la misma raza que en él era pura me asqueaba en cierto punto — Oh~ — reparé en esa sonrisita que el otro mostró, aquello no era habitual al ser una reacción 'para mi'. Seguramente pensaba que me tenía atrapado y que probablemente me asesinaría o mejor, me torturaría hasta que deseara estar muerto lo cual sería sin duda mucho mejor que solo romperme el cráneo.

Empuñé con fuerza el cuchillo dejando el lado dentado hacia el exterior y apenas vi el armario retrocedí para poder reaccionar bien y evitar el impacto, mas no conté con que el demonio fuese a arremeter contra mi buscando un golpe directo. Era rápido, no podía negarlo y saber que su puño destrozaría fácilmente el pavimento no era algo que me gustase, menos sobre mi cara. Tuve que saltar hacia atrás para evadir su ataque, el cual me rozó peligrosamente y me agaché inclinándome hacia el flanco derecho del demonio y con fuerza moví el cuchillo hacia sus costillas, calculando con precisión el espacio entre dos de sus costillas. De darle eso no le mataría, resultaría aburrido de darse, pero ver algo de su sangre conmigo me haría bastante feliz. Tuve cuidado por si golpeaba mi espalda o mi nuca y pasé de largo alejándome de nuevo, no podía estar muy cerca de tal animal. Aquello era algo que había aprendido con los años.

— Te devuelvo el regalo que me hiciste — mencioné refiriéndome a una de las heridas que por poco me mató en el pasado, de haber sido un humano quizás lo habría hecho — ¿Te acuerdas de eso Shizu-chan? — seguí avanzando y me volví a esconder apreciando el filo del cuchillo, apenas miré por el rabillo del ojo la ubicación ajena. Pensé que ese juego no nos duraría mucho y no precisamente porque fuese a aburrirme, él no me aburría aún, por eso seguía metiéndome con él de esta manera.

— Shizu-chan, dime ¿Te importa si hablamos un poco durante nuestro juego? — pregunté volviendo a alejarme de ese sitio al saber bien que de no hacerlo sería golpeado — Siento curiosidad por ti, hemos estado mucho tiempo sin vernos. Ni siquiera me llamaste... ah, me pones algo triste — murmuré agachándome ligeramente y buscando mirara al otro — ¿Conseguiste algún trabajo que dure más de una semana? ¿Finalmente dejarás de fumar? ¿Aún me sigues queriendo taaanto como hace años? — contuve la risa al preguntarle eso y no detuve mi interrogatorio — ¿Sigues siendo virgen? ¿Ya te has violado alguna cosa? con tus ánimos dudo que consiguieras algo calmo  — me mofé — ¿Quizás te topaste alguna chica tan loca como tu? ¡¿Cómo es que no se han matado ya? — seguí preguntándole cosas solo por ver si me respondía apropiadamente o me mandaba al carajo como era normal. Ciertamente tenía curiosidad por saber más de él ¿Qué clase de cosas habrá vivido tal bestia que le tenía en Myr tras tantas décadas sin saber de él?


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Re: Reencuentro con el pasado || Priv.

Mensaje por Shizuo Heiwajima el Jue Abr 07, 2016 10:37 pm

Generalmente todo me molesta, cualquier cosa hace hervir mi sangre, desde lo más mínimo hasta cosas injustas. Sin embargo, hay solamente un ser que en mi mente generaba ira, ese era el pelinegro que se encontraba frente a mí, emitiendo preguntas constantes y cada vez más “humillantes”. Quería golpearlo, quería reventar aquella cara que cuando posó sus ojos por primera vez en mí me había hecho tener el peor destino de todos. En cierta medida, por no decir que de forma completa, era culpable aquel chico de todo lo que me pasaba y tenerlo encerrado sin escapatoria era lo ideal, era por fin lo que tanto había estado esperado. No podría salir y si salía, sería su fin, pero sin embargo, el que debía matarlo era yo y solamente yo. Respiré profundo tantas veces como podía pero al poco rato volví a perder la paciencia – ¡No necesito amigos! ¡Así que deja de balbucear tantas cosas que un insecto como tú no debería ni siquiera hablar! ¡Voy a cerrarte la boca de manera permanente y luego te haré desaparecer de este mundo y del siguiente y del siguiente de ese, nadie te recordará más!– Tomé el primer mesón que encontré a mi alcance y se lo lancé como era acostumbrado pero, lo esquivó sin problemas y de paso, logró hacerme un corte entre dos costillas del lado derecho, lo que hizo que terminara por tomar aquella zona y posar mi mano izquierda en la superficie.

Luego el pelo negro hizo referencia a las heridas de pasado y lo que le hecho en esos tiempos – Claro que me acuerdo de esa herida, te la merecías y no te maté porque la gente llegó para luego detenerme porque si no te prometo que hubiera sido tu fin, hubieras muerto de una maldita vez por todas… -comenté molesto ante la pregunta y ante el corte que me había propinado con el cuchillo, pero tras unas cuantas restregadas en la zona quité mi mano del lugar y luego retiré una cajetilla con cigarros de mi bolsillo para sacar uno y prenderlo, fumando con tranquilidad solamente para calmarme y pensar como podría por fin librarme de la escoria y de aquel inmundo ser. Para mí Izaya se había vuelto quizás la razón por la cual no me había vuelto loco y no había matado a nadie hasta el momento, pero no podía soportar la idea de que tuviésemos en cierta medida la misma genética, aquel chico portaba una parte de los demonios y otra de los felinos. Tras fumar una parte de mi cigarrillo estando quieto, tomé los platos que pude y comencé a lanzárselos como si fueran shurikens. El tipo era ágil por lo que sabía que no le daría con ninguno, pero el otro volvió a hablar.

- Ya te dije que no estoy jugando contigo, maldita sea, deja de pensar que todo circula entorno a ti! – Gritaba más y mas molesto mientras escuchaba aquellas ridículas preguntas que solamente hacían que liberara toda mi furia y quisiera aplastarlo no una, sino quince veces contra el pavimento y terminar por eliminar de la faz de la tierra sus restos – Que te jodan Izaya!!!! Todo es tu maldita culpa! – Esas fueron mis palabras ante la pregunta sobre mi trabajo y corrí saltando los mesones solamente para saltar contra él, con mi puño completamente cerrado, con toda la fuerza que tenía para destrozar su sonrisa con un solo golpe.

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Re: Reencuentro con el pasado || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Sáb Jul 16, 2016 3:40 am


— ¿En serio no tienes amigos? — reí inevitablemente al escucharle decir semejante oración — ¿Sabes?~ Hasta alguien como yo tiene amigos — mencioné realmente animado, me entretenía demasiado el descontrol de aquel hombre pese a que siempre sería lo mismo con él — Shizu-chan, tu me recordarás lo quieras o no. Tras tantos años aún me recuerdas y me persigues, no creí que fueses a ser tan lindo —  murmuré sin darle demasiada importancia, al menos en apariencia, puesto que efectivamente él no me había olvidado e incluso daba a entender que el paso de los años no amainó su 'insano interés' por asesinarme.

— Eso dices, pero de aquella ocasión han pasado muchos años y demasiadas oportunidades — comenté en respuesta a su patética excusa sobre el porqué no me mató. No importaba demasiado ya, no a estas alturas, pero sería algo que realmente nunca olvidaría al haber quedado plasmado en mi cuerpo. Me moví ligeramente, casi con desinterés, pero en realidad mantuve toda mi atención en las acciones del demonio para evitar por poco sus ataques con contundentes objetos. No cambiaría nunca, aún con esa fuerza, la velocidad que imprimía en sus ataques era igual a la que recordaba y por ello resultaba fácil esquivar aún desconociendo la trayectoria dada. Esquivé cada uno de los platos que lanzó, riéndome por lo inútil que resultaba ser tal ataque y me percaté luego del aroma que llenó la habitación, rememorando así viejos momentos precisamente junto a ese animal.

— ¿Sigues con eso? Aunque acá arriba es algo difícil conseguir la marca que te gustaba —
y eso solo lo sabía al estarme harto del mismo aroma contrario, tan peculiar, tan detestable y más para alguien con un buen olfato. — ¿Tan egocéntrico te parezco? —  y aunque fuese difícil de creer, Izaya Orihara, no era para nada egocéntrico ¡En lo absoluto! ¿Cómo le quitaría yo el protagonismo a mis queridas personas? Claro, un demonio como él era menos que persona para mí, pese a ello no lo que sucediera en torno a mí solo resultaba como una consecuencia a las acciones tan desesperadas y estúpidas del resto, en este caso, las de Shizuo. — Deja de echarme la culpa por tu propia estupidez y debilidad, que yo deje por ahí un incentivo no es igual a meterte en la jaula — mencioné cambiando rápidamente a un aspecto con rasgos demoníacos, solo porque de esa manera podría utilizar mi poder en caso de ser necesario.

Al ver como él se acercaba a mí me agaché para esquivar su puño, pero sabía bien que su instinto era igual al de un animal salvaje, por lo que fui precavido  y coloqué la empuñadura del cuchillo a un costado de mi faz apuntando así al otro y tener un 'respaldo' al recibir su ataque y que este no diera en mi rostro. Avancé hacia él para apuñalarle a sabiendas de que quedaría a su alcance, pero ¿Qué sentido tiene el seguir huyendo? al menos por esos instantes, me acercaría un poco más a él para saber si se habría vuelto más entretenido que antes o seguiría atorado en su imbecilidad. — ¿Tanto me quieres fuera de tu vida? —  reí y detuve el cuchillo, cambiando ligeramente de planes, conociendo bien que el temperamento ajeno era el peor posible como para pensar en un diálogo fluido — Shizu-chan, ¿Y si pudiese devolverte aquello que perdiste por mi causa? — relamí mis labios y alcé orgulloso aquella oscura cola que había aparecido momentos atrás junto con un par de cuernos sobre mi cabeza — Pero no algo igual, sino mucho mejor y tras ello, desaparecer — le sonreí y tomé cierta distancia mientras jugaba con aquel largo cuchillo.

— Me gustaría hacer negocios contigo y aunque no me creas, me vendría bien alguien con tus... —  le observé de pies a cabeza, viéndole con arrogancia unos instantes —... habilidades — mantuve mi sonrisa y corrí alejándome de él para dirigirme hacia la salida de emergencias que, por olvido ajeno o descuido, no obstaculizó y le abrí para salir hacia las escaleras metálicas externas — ¡Shizu-chan! —  le grité y moví la zurda para saludarle — Aún conservo el número de esos tiempos, llámame si quieres darle algo de sentido a tu vida y dejar de vagabundear como lo haces ahora — sonreí y moví ambas manos luego para generar así un par de alas oscuras en mi espalda, para así, emprender el vuelo antes de que él se atreviese a golpearme sea con sus puños o con algún objeto. Lo importante para mí en esos momentos no era justamente que él aceptase mi oferta 'laboral', quería saber que tanto odio sentía por mí.

¿Aceptaría inteligentemente solo para tener la oportunidad de matarme o me perseguiría buscando el homicidio por sobre algo más de entretención? La respuesta parecía ser demasiado obvia, aún así, un último intento por darle el beneficio de la duda no sería del todo en vano. Nunca lo era al tratarse con él.


¡Aquí están todo lo que me han regalado! Ya no cabe en mi spoiler.

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Re: Reencuentro con el pasado || Priv.

Mensaje por Shizuo Heiwajima el Lun Ago 01, 2016 8:41 pm

Aquellas palabras enervaban más mi ánimo y la ira solamente aumentaba más y más, alguien como él lograba sacarme lo peor de mi mismo por mucho que intentara controlar la ira que sentía, y para los que podrían o no creerlo era posible que me controlara un poco, pero no con alguien como izaya y por primera vez lo tenía acorralado sin siquiera poder esquivar mis golpes, sin tener donde esconder o escapar; al fin podría deshacerme de la alimaña que tanto tiempo había perseguido y cada vez con más ganas de asestar un golpe definitivo en su rostro y verlo moribundo mientras quemaba los únicos vestigios que su cuerpo podría mostrar luego de quedarse frío e inmóvil.

El tiempo avanzaba lentamente, mi puño también y la imagen que deseaba ver por fin terminaría por mostrarse pero no, de alguna mágica manera había logrado que no diera en el blanco, y lo peor era el efecto que eso había causado en mi, ¿estaría destinado completamente la fracaso con asesinarlo? No, yo interrumpiría ese destino y cumpliría mi objetivo de una vez por todas. Rápidamente, tras estrellar mi puño contra el muro y ver cómo este se destruida al instante, me dí media vuelta con la intención de darle una patada con todo mi “amor” en su maldito estómago pero al ver como este sacaba un cuchillo me detuve y lo miré tranquilamente, pensando en mi cabeza alguna manera de bajar mis revoluciones porque sino todo se arruinaría. Pero al ver como se transformaba en el desagradable hibrido que era, una vena se marcó en frente y mi ira controlada hasta cierto punto solamente terminó por rebalsar el frasco de paciencia para dar cabida a mayor rabia, que estaba conteniendo, agarrando la primera cosa que encontrara a mi paso para lanzársela – ¡No quiero ver tu maldita cara ni tus “te devolveré lo que te quité! Cuando por fin estés bajo tierra voy a recuperar todo lo perdido de una vez por todas, ¡y será todo mejor! – Le lancé el mueble tomado, solamente para que se desconcentrara de su maldita seguridad. Tras aquello, mi puño se encendió como si fuera una antorcha misma y me lancé nuevamente hacia él, irritado hasta la última célula de mi cuerpo.

Mientras más lo veía jugar con ese cuchillo, los recuerdos de mi estadía en Japón, el cual era casi toda mi vida venían a mí, al ver como de la nada mi vida, era completamente un fracaso y como cada una de las cosas que lograba por mis medios caían tranquilamente en los azares y la manipulación externa protagonizada por ese insecto que tenía frente a mí con la cláisca sonrisa burlona en su cara. Su cola se movía de un lado a otro de igual manera burlona que lo hacía su rostro y esos cuernos solamente demostraban que era un hibrido inútil, un ser que no tiene la pureza en la sangre como yo - ¡Izayaaaaaaaaaaa!-  gritaba con todo mi odio hacia él y era lo único que podía pensar en ese momento al ver como cada segundo mi puño llameante se acercaba más y más a su rostro detrás del mueble. La velocidad con la que me acercaba al mueble y posteriormente a su puño, no fue tan medida por lo que atravesé sin mayor dificultad la capa de acero de este y note como estaba cercano mi objetivo, el cual nuevamente se vería frustrado de alguna manera porque no pude golpearlo. ¿Quizás habría calculado mal todo? Era lo más probable ya que la ira solamente cegaba mi vista y mi capacidad de análisis. Tras haber fallado nuevamente me volví a quedar de pie para prender un cigarro tranquilamente y calmar mi respiración, exhalando el humo y ver como el otro solamente me observaba con la arrogancia que toda la vida había demostrado – ¡La única forma de que te vea desaparecer será cuando estes bajo tierra! - exclamé.

El otro nuevamente volvió a hablarme sobre sus “negocios”, y a pesar de que habíamos hecho algunos con los que había logrado comprar mi pase a la isla, eran los peores que había hecho, incluso, me arrepentía profundamente pero luego, recordé que estaba sin ni una sola moneda o dinero en mi cuenta y en mi billetera por lo que cerré mis ojos para poder meditar su oferta y sin darme cuenta, el otro nuevamente había escapado, esta vez abriendo la salida de emergencia de un solo portazo y gritarme de la forma más cotidiana con la que me llamaba; moviendo su mano zurda para burlarse de mí y recordarme su número telefónico, el cual aún conservaba por una razón la cual ni yo mismo la recordaba – ¡Que no vagabundeo, maldita sea! – Vi como el otro se escapaba o intentaba hacerlo volando, aunque por supuesto, no dejaría que lo hiciera. De un puñetazo rompí la pared que mantenía la escalera pegada al edificio y esta se comenzó a caer hacia el tejado contrario, para luego con fuerza despegarla del suelo y empezar a correr debajo de la sobra de éste, tirándosela incendiada con fuerza buscando tirarlo de una vez por todas al suelo y matarlo de una vez por todas. Corriendo por los tejados y recolectando cualquier elemento punzante o contundente que lanzarle continuamente – ¡Vuelve aquí, Izaya!

Techo tras techo era recorrido por mí, sin perderlo de vista e incluso sin importar que tan alto o bajo fueran, solamente quería acercarme a él para que no pudiera escapar y perderlo de vista nuevamente, ahora que ya conocía que estaba en Myr y continuar el juego constante del gato y el ratón.

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