Just you and me || Priv. | +18

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Mensaje por Izaya Orihara el Lun Feb 08, 2016 12:52 am



Just you and me
Privado con Lelouch Lamperouge — Viernes 2 am — KANRA's House
Proveniente de: I want my 'bloody prince', Lelouch


Apenas salimos del sitio se pudo oír una alarma, no sabía si habría sonado para evacuar ante un ataque terrorista debido al homicidio del príncipe o si los hombres que se quedaron habrían iniciado la última fase del plan. Fuera cual fuera, era un peligro y me elevé más buscando no ser alcanzados por mirada alguna, debíamos alejarnos del sitio a como diera lugar. Me mantuve en silencio pero mi rostro mostraba una ligera sonrisa la cual indicó con claridad mi estupendo ánimo, el dolor en el cuerpo o la fatiga no importaba, tampoco el haber cambiado mi forma de hacer las cosas, nada de eso merecía consideración al compararse con la emoción que Lelouch me provocaba. No, decir emoción era quedarse corto, era más ¡Aquel humano me divertía demasiado! ¿Siquiera se daría cuenta de ello?, en esos momentos en los que mis brazos le rodeaban, ese humano, Lelouch, fácilmente podría morir si yo decidía soltarle y ni siquiera se enteraría al estar sumido en su pensar.

Volé durante un largo periodo, era grato el hacerlo aún teniendo peso, pero al acercarme a la zona residencial tuve que descender finalizando el recorrido. Debido a la hora y al día de la semana, no hubo nadie que nos viese bajar y solo por precaución lo hice en el jardín trasero, zona que daba acceso direco al ventanal de mi habitación. Fui el primero en tocar el suelo y afirmé bien a Lelouch manteniéndonos en un abrazo, durante esa cercanía plegué mis alas a medida que iba ocultando el resto de mis rasgos no humanos, al volver a un aspecto neutral, me separé y le tomé la mano para llevarle hacia el dormitorio. Deslicé el ventanal y moví la larga y pesada cortina, tela que durante el día dejaba en completa penumbra mi habitación ante la costumbre que poseo en  dormir hasta pasado medio día. Entré primero y jalé al otro, no fue difícil, parecía que había perdido voluntad. Seguramente el asesinato le afectó más de lo pensado, siendo complicado de sobrellevar y yo lo entendía, no era fácil y menos para un humano. La raza humana seguía pareciéndome maravillosa, siempre me sorprendía de alguna manera.

— ¿Dejo la luz apagada? — pregunté tras un largo periodo de silencio  y solté su mano, caminé hacia la zona derecha desde donde entré topandome con un muro corto y blanco, el cual dividía la estancia dejando mi cama separada del escritorio, sitio que tenía un verdadero desorden encima. Me quité la peluca y la dejé en el basurero al costado del escitorio, tomé el arma y la puse sobre el mueble, seguí caminando y me quité el calzado, incomodaba y ya no era necesario. Una vez me vi cómodo caminé sin prisa hacia mi cama y busqué el rostro ajeno — Lelouch, acompáñame, en el baño tengo lo pertinente para revisar y suturar tu herida — llevaba tiempo sin utilizar esos objetos, ni siquiera en mi — ¿Te llevo luego al hospital? — pregunté ansioso y extendí mi mano buscando la ajena, deseaba saber como se sentía, quería oírle — Lelouch — alcancé su mano y le tiré forzándole a acercarse a mi. Le tomé por la cintura y besé sus labios con delicadeza y lentitud, fue casi sin pensar al ser otra cosa lo que pasaba por mi mente — Estoy verdaderamente orgulloso de ti, Lelouch — no pude contener esas palabras y añadí — Espero grandes cosas de hoy en más — sabía que eso era dejarle una carga aún mayor, lo sabía bien.

Solté al contrario con tranquilidad, antes de poder increparle y atacarle era prioritario atender sus heridas, a diferencia de mi si no hacía algo podría ser incluso fatal, todo dependía de la gravedad — Vamos — le indiqué el camino y me aparté para dirigirme al baño, situado al lado contrario del ventanal aún dentro de la habitación.

Ambientación de referencia:



Última edición por Izaya Orihara el Miér Feb 10, 2016 7:53 am, editado 1 vez


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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Lun Feb 08, 2016 12:53 am


Just you and me
 the show must go on



No lograba comprender lo que pasaba a mi alrededor, no lograba ver nada salvo rojo. Todo era sangre ami alrededor aunque no hubiese realmente nada. Solo podía centrarme en el cuerpo de Izaya que me envolvía llevándome a través de la noche en completo silencio. Estaba seguro de que se estaba riendo de mi en aquellos momentos por lo patético y desprotegido que me veía en esos momentos. Pero poco me importaba.
Oculté mi rostro en su pecho sin si quiera querer ver la noche dejando que el viento revolviese mis negros cabellos. Ni si quiera el viento me sentaba bien, ni si quiera el lograba quitar aquellos pensamientos, esas imágenes de mi destrozada mente.

Ni si quiera me enteré cuando llegamos a su casa, ni si quiera sabia donde estaba. Tampoco me molesté en levantar la cabeza para comprobarlo, porque sinceramente me daba igual, solo me dejaría llevar me llevaran a donde me llevaran.
No quería que Izaya se separase de mi en ese momento. Llegué incluso a desear que aquel abrazo nunca acabase por mucho que e un pasado pudiese haber odiado y odiaba el contacto del malvado y risón demonio. Pero aquella calidez terminó como muchas cosas esa noche y solo sostuvo mi mano guiándome hacia el interior de lo que supuse sería su casa.

No me molesté en contestar a su pregunta, la verdad es que solo podía pensar en lanzarme a sus brazos y no soltarle jamás por mucho que pasara. De nuevo soltaba mi mano y se alejaba sin que yo me moviera si quiera un ápice. La herida seguía sangrando, pero casi era como si no estuviese allí. Solo desperté cuando me preguntó si me llevaba al hospital. Negué lentamente dejando que me acercara de nuevo a él y no dudé en ocultar mi rostro en el hueco de su cuello para después ser besado por el otro sin negarme mirándole después sin saber que decir. De nuevo ese beso, ese tacto me ponía ansioso y casi parecía que quería más, como si me hubiese quedado insatisfecho.
Más cuando se levantó logré estirar mi mano a tiempo tomándole por la muñeca sin decir nada más e intenté tirar de él hacia mi consiguiéndolo minimamente por lo que al final tuve que levantarme yo y acercarme a él para volver a besar sus labios tambaleándome un poco.

La herida no me importaba en absoluto. Si bien era cierto que la herida me daba igual en ese momento no deseaba morir. Y no lo haría, aun no podía morir pasase lo que pasase, pero en aquellos momentos solo deseaba que alguien me consolara, que alguien se llevara aquel peso tan grande que asolaba mi corazón.
Poco a poco mis labios se separaron de los suyos-llevame…-dije por lo bajo volviendo a apoyar mi rostro en el cuello de él-o…-parecía como si me costase hablar-consuelame…-dije por lo bajo volviendo a besar sus labios sin poder contenerme sacando incluso fuerzas para pegar al mayor contra la pared sin dejar de besarle dejando un rastro de pequeñas gotas de sangre por el suelo del cuarto.

Fue entonces cuando recordé algo y sonreí levemente separándome de sus labios a la vez que mis ojos se entrecerraban y apoyaba mi mejilla sobre su hombro volviendo a ocultarme levemente en su cuello-sabes?-dije por lo bajo-aun recuerdo un cuento que me contó mi madre, más bien una maldición que dijo que muy probablemente portaría por todo el peso que llevaba encima-sonrió levemente con tristeza-ella incluso pudo ver por toda la desgracia que pasaría…-dijo por lo bajo-el cuento decía así…-cerré los ojos concentrándome en aquella historia pudiendo ver claramente la representación del cuento en una visión bastante real-un hombre desgraciado esta llorando frente a un lujoso ataúd, ellos le dijeron que la mujer que ame sería maldecida y acabaría muerta. Pero en ese momento, una extraña mujer le tendió su mano junto con una rosa susurrando palabras bonitas mientras que se acercaba e intentaba sostener la delgada y frágil figura del hombre roto en pedazos que no podía dejar de llorar. Ella susurró mientras que la noche caía: “por favor deja que este bella princesa te conforte. Vamos ahogate en este corrupto dolor que no deja de girar junto al fatalismo, yo lo absorberé todo hasta que no quede nada mas ahí. Vamos a bailar encadenados mientras intentas reemplazar tu corazón lleno de cicatrices con otro amor, ya que nada puede satisfacerte”.
Fama, estatus, riqueza y una apariencia perfecta, él lo tenia todo, como un príncipe, como un mentiroso, pero estaba maldito ya que no podía obtener lo que realmente quería. Siempre perdiendo lo que más amaba.
Pasan las noches y de nuevo, otro ataúd llega al camposanto y el hombre rompe a llorar. La extraña mujer de la otra noche mira alrededor pero hay tantas lapidas que no puede decir quien es quien y solo sigue al hombre hasta ver como se derrumba y llora otra lamentable perdida susurrando sobre su oído: “este es nuestro fatídico destino? Si es así ven y deja que lama tus heridas, así tal vez te sientas un poco mejor”.
-hice una pausa y de nuevo una sonrisa mas amplia se dibujó en mi rostro-no es estúpido ese hombre?  Acaso no se daba cuenta que cada vez que se enamoraba esas mujeres que tanto amaba terminan muertas? Puede que el solo quisiera amar, pero no se da cuenta que aunque el llore una y otra vez no va a solucionar nada? El sigue buscando otra mujer a pesar de todo, eso es lo que le convierte en un pecador. No cree que es suficiente? Debería rendirse. No importa cuanto lo deseé, el final feliz que esta esperando no llegara. Acaso no se da cuenta que tantas tragedias no son una casualidad?-negué de nuevo y decidí retomar la historia-pero el hombre no se daba cuenta de nada, no podía pensar que alguien estaba tras todo aquello. Él creía que era una simple maldición, o eso quería creer-de nuevo paré-fue entonces cuando acudió junto a la mujer y pudo ver como empuñaba una guadaña manchando sus manos de sangre llevada por el fatalismo haciéndola sentir felizmente culpable. Después se volteó y mirado a su hombre con una sonrisa dijo: “vamos, si quieres revertir la maldición apresurate, termina esto con tus manos, apresurate, vamos!”. Dicho esto el príncipe terminó con la princesa sintiéndose al fin libre, sin maldición, capaz de volver a amar-el cuento al fin terminó.

Me separé lentamente de Izaya, aunque no demasiado. Podía sentir su respiración sobre la piel de mi rostro que de nuevo se había posicionado cerca del suyo rozando sus labios y como si no hubiese dicho absolutamente nada volví a acercarme más intentando acoplarme mis labios a los suyos-consuelame…-volví a pedir ignorando todo lo demás.
El fatalismo va de un lado a otro en círculos, pero a donde sea que nos guíe siempre bailaré contigo, porque soy un prisionero del amor y el deseo obsesionado con un insano amor manchado de sangre.

Un hombre con suerte esta riendo frente a un lujoso ataúd.
Ellos dijeron que a la mujer que amara seria maldita y terminaría muerta


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~Gracias Izaya...bastardo~

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Si, aquí si Izaya ¬¬ (?)


Hace falta que diga algo mas?... gracias Izaya...

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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Izaya Orihara el Lun Feb 08, 2016 12:58 am


Deseé incontables veces verle de esa manera, destruído e incluso desesperanzado, me deleité enormemente al sentir su cuerpo apoyarse en mí. Ansioso rodeé su cuerpo con mis manos apegándole a mi tras el beso dado, fue algo momentáneo y pese a que quería más y él también, no proseguí. Un travieso pensamiento llegó a mi mente poco antes de ser tomado por él, el agarre hizo que retrocediera solo un poco, volteé el rostro hacia aquel recibiendo así el beso necesitado de Lelouch. Admito que no creí que fuese a hacerlo, no después de todo lo sucedido y aún así correspondí ansioso aquel beso. Su boca, su sabor, su calor, mas no pasé por alto la inestabilidad ajena y nuevamente le sostuve hacia mí, gustoso de ello. Apenas me separé de sus labios y aquel susurró algo que atribuí a mis anteriores preguntas, pero como parecía no haber finalizado mantuve el silencio hasta que Lelouch volvió a hablar.

— Deberías decidirte — susurré aún cercano a su boca y una sutil sonrisa se formó en mis labios, la cual no desapareció ni siquiera al recibir otro beso de su parte, se notaba claramente que lo que deseaba era distracción y si tanto la deseaba, se la daría. Mordí con algo de brusquedad su boca y sabiendo que le dolería le abracé con mayor fuerza apegando nuestros cuerpos, quería sentirle y aunque el otro no precisara de mi en específico, no importaba. Le dejaría ser egoísta, se lo ganó. Mi espalda chocó contra la pared y no le solté, acaricié su espalda y parte de su cintura sin detener el beso que no hizo más que aumentar en intensidad; mi lengua se abrió paso y se rozó con la ajena e incluso con esos labios, no busqué algo en exceso lascivo al principio, mas era complicado resistirme a tal contacto. Cuando él se apartó quise más y se notó en el avance que realicé, pero no culminé en el beso que ansiaba, le dejé hablar y apoyé la cabeza en la pared tras de mí. — ¿Maldición eh? — ladeé el rostro y me dispuse a escuchar con atención, no era normal que él me revelase cosas de su pasado, no del tiempo en que su madre vivía al menos. No quise decir nada respecto a la supuesta premisa, primero debía oír el relato y es eso lo que hice. Sereno observé su boca moverse a medida que hablaba y con calma alcé la mirada hasta toparme con sus ojos los que no demoraron en ocultarse de mí, se le notaba cansado, pero no le interrumpí.

“Por favor deja que este bella princesa te conforte. Vamos ahógate en este corrupto dolor que no deja de girar junto al fatalismo, yo lo absorberé todo hasta que no quede nada mas ahí. Vamos a bailar encadenados mientras intentas reemplazar tu corazón lleno de cicatrices con otro amor, ya que nada puede satisfacerte”.

Aquello sonaba tan bien que no pude disimular la sonrisa en mi faz, la tragedia siempre fue algo que me interesó al ver como todos los que se involucraban reaccionaban de una u otra manera. Lelouch vivía envuelto en ella y siempre actuaba de una forma tal en que me costaba predecirle y es por eso que escucharle contar tal relato me incitaba a oírle más buscando el motivo por el cual me dedicaba aquellas palabras.

"[...] ya que no podía obtener lo que realmente quería. Siempre perdiendo lo que más amaba."

Eso era precisamente lo que le sucedería al narrador de tal historia, al parecer su madre tenía razón, partiendo con ella curiosamente. Lelouch, Lelouch ¿Por qué me dices todo eso? ¿Qué buscas revelar?, pero ¿Era necesario buscar mayor motivo o mensaje en sus palabras? se suponía claro, se suponía. Aquel desdichado hombre, sin duda era una persona valiente y crédula, alguien que buscaba amar sabiendo que ese amor mataría su mayor tesoro ¿Eso le detuvo?, el amor es algo buscado por todos una vez se conoce. Al menos eso he visto en todas las personas con las que me he atrevido a jugar, Lelouch no sería la diferencia, tarde o temprano caería ante tal sentimiento. Uno que yo conocía, solo que de profesarlo a toda la humanidad sería catalogado como enfermo ¿Tiene algo de malo amar a más de una persona? ¿no verdad?

El final del cuento no me agradó, esperaba algo mejor y se notó en la desilusión que adornaba mi rostro — ¿Habrá iniciado el fatídico destino? — inquirí observando hacia la ventana con un leve movimiento de la cabeza — Habría que... — sentí el roce ajeno contra mi boca y toda palabra cesó, su hálito contra el mío y ese calor al que cada vez me iba volviendo más adicto. Aquella petición ¿Sería yo el indicado para brindarle consuelo?, la sola idea era ridícula, nunca serviría para aquello y aún así no dudé en susurrar un 'si' hacia esos labios que fui devorando con lentitud y anhelo. Cerré los párpados perdiéndome en esos besos dejando que su esencia inundara mis sentidos, contra su boca susurré su nombre repetidas veces mientras le empujaba con lentitud para separarme del muro y llevarle hacia la cama.

— Solo piensa en mí — demandé al apartar un poco más mi boca de la ajena y besé su barbilla, le mordí y regresé a sus labios — Piensa en mí — repetí siendo esta vez yo el egoísta sin darme cuenta aún, rodeé su cuerpo con fuerza y caí con él en la cama ya sin importar que se manchase con sangre — Lelouch — jadeé hacia sus labios y me acomodé sobre el menor, deslicé la zurda desde su cintura hacia la cadera y luego al vientre donde sabía que estaba la herida — ¿No importa? — la rocé buscando en su expresión el dolor — Dime... — adopté una seriedad poco normal — Si no me detienes... — esperé poco pese a advertirle y me apoyé sobre él hasta acercarme a su cuello donde mordí varias veces — Dolerá de todas formas — murmuré lamiendo aquella piel notando algunas manchas de sangre, no eran de él, pero continué probando aquel sabor mezclado en su piel. La mano que posé en su herida subió moviendo la capa que le cubria, le jalé para descubrir el resto de su vestimenta la cual fui desabotonando con prisa, con ansias sin reparar del todo en la herida hasta que pude ver mejor el corte realizado y la sangre no dejaba de escurrir por la ropa y luego en las blancas sábanas. Alcé un tanto el cuerpo  pudiendo ver su rostro y le sonreí sin decir mayor palabra, todo vocablo perdería sentido en esos momentos. Llevé ambas manos al pecho ajeno y le acaricié con la clara intención de desvestirle y no dudé ni demoré en ello, no le quité del todo su ropa y solo expuse la nívea piel del torso, la cual mostraba varias marcas que pasaron sin interesarme al verlas, solo una me importó y solo una causó preocupación.

Toqué con solo las yemas el recorrido de la cicatriz que dejé yo mismo en su vientre, se sentía el relieve de esta aún tras tantos años, luego volvió a tocar la herida no muy lejos de la cicatriz, repetí la acción anterior y deslicé los dedos por su vientre hasta rozar el ombligo. Incliné mi cuerpo y besé el centro entre sus clavículas siguiendo el camino de la izquierda, mi mano por su parte bajó nuevamente en dirección al pantalón ajeno, toqué el borde y miré atento su rostro sin detener el tacto que inicié por sobre la tela.



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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Lun Feb 08, 2016 1:00 am


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Que estaba haciendo? Porque me estaba dejando llevar por el otro hacia la cama? No, porque me estaba dejando llevar por Izaya? Solo porque mi cabeza se sentía nublada, confundida por haber matado a alguien? Tanto había significado para mi? Podría recuperarme de eso o es que acaso me dejaría encandilar por el demonio quedándome allí para siempre? En aquel momento nada me importaba, solo podía dejarme llevar por aquel sabor, por aquel olor que parecía nublarme por completo. Solo quería a Izaya en esos momentos. Lo que llevaba a preguntarme, de haber sido otra persona la que se encontrara allí hubiese reaccionado de ese modo? Tenía que pensarlo realmente bien, porque de la respuesta ser un “no” realmente estaba en problemas. Estaría en un grave problema que se extendería mucho más allá del hoy y el mañana.

-Solo…-dije en un susurró como confirmando sus palabras aun sumido en aquel trance en el que parecía encontrarme desde el casino o es que acaso era porque el era un demonio y conseguía traspasar mis barreras humanas haciéndome caer a sus encantos y su lujuria? Muchas veces había estado con él y jamás me había pasado aquello, porque ahora parecía tan diferente? No me importaba, solo quería sentirle cerca de mi, que me sujetara con fuerza sin dejarme caer en aquella oscuridad en la que cada vez parecíamos adentrarnos más entre caricias y besos-solo en ti...-susurré sin dejar de mirarle intentando alcanzar su rostro en vano.

Caímos sobre la cama y me aferré con fuerza a él pasando mis brazos tras su cuello dejando que él rodeara mi cintura apretando un poco los dientes ante el impacto. Mi herida se resentía aun machando todo a su paso de aquel color rojo como sus ojos.
Sentí su mano bajando por mi cuerpo hasta la herida. De verdad se estaba preocupando? Aquello si que era estúpido, Izaya preocupado por mi salud, tanto física como mental? SI el había sido el primero en contaminarme! Era estúpido que lo preguntara. Fue en ese momento cuando quise reír a carcajas sin lograrlo aun con aquella expresión de muñeco sin vida.
Como era normal me resentí ante aquel contacto sobre la herida pero sin reflejarlo en mi rostro, solo aparté con suavidad el cuerpo y aunque dolía mi respuesta distó mucho de lo que quería-no...no importa…-dije en un susurró de manera mecánica buscando sus labios de nuevo encontrándome con sus dientes mordiendo mi cuello haciendo que me estremeciera-lo se...por eso da igual no?-esta vez logré sonreír de manera amarga dejando que el japonés me desvistiera  sin oponer resistencia alguna. Solo podía ver sus ojos recorriendo mi cuerpo una y otra vez.

Que tanto miraba? En ese momento recordé las cicatrices de todo mi cuerpo y de aquella fatídica temporada en el laboratorio. De nuevo volví a sonreír levemente cerrando los ojos cansado. Que amargo era aquel momento, era patético.
Pero Izaya logró traerme de vuelta a la realidad cuando tocó la cicatriz que el hacia tantos años había dejado y después tocó de nuevo la herida que no dejaba de sangrar. Sin pensarlo tomé su mano que se posó en mi ombligo, la aparté de ahí y la llevé hasta mi boca mientras sentía los besos del otro recorrer todo mi cuerpo sin perder de vista mi rostro. Que tanto miraba? No importaba mucho. No en aquellos momentos.
Acerqué su mano llena de sangre, que aun sostenía, a mis labios y no dudé en lamerla e introducir varios de sus dedos en mi boca para no desperdiciar aquel sabor ferroso que parecía inundar poco a poco toda la habitación.

Solo deseaba que Izaya acabase por destrozarme, quería que fuera mio toda aquella noche, quería que fuera mio para siempre, en aquellos momentos solo deseaba eso, que nunca se fuera, que por mucho que lo odiase se quedara a mi lado de aquella manera. Hundiéndome, rasgandome, acribillándome, haciéndome caer hasta lo más hondo, cubriéndome de sangre, dañándome...hasta la muerte.
Mi cabeza no estaba conectada con aquella realidad y la cabeza se me iba y regresaba. Solo quería intoxicarme, quería que solo él acabara conmigo, porque en aquellos momentos, casi como si se tratase de un embrujo por parte del mayor solo podía pensar en él, solo podía verle a él, solo le quería a él, nadie mas era suficiente para aquel momento-I-Izaya…-jadeé su nombre de manera muy baja y débil cuando noté su mano sobre la tela de mi pantalón acariciándola lentamente jugando con esta como lo estaba haciendo conmigo en aquellos momentos.

Nada importaba. Podía ver en sus ojos como deseaba devorarme a pesar de que notase un pequeño diferente en aquellos ojos, tal vez si estaba preocupado por la herida? Probablemente estuviese delirando como momentos antes, como en esos momentos en los que solo podía imaginar todo con él, cuando quería que él fuera el único que me viese en aquel estado de flaqueza, cuando quería que solo es supiera todo, cuando quería que el fuera él único en ayudarme con mi venganza, el que me consolara y me sacara adelante cuando flaqueara, el que siempre estuviera ahí para mi pasase lo que pasase, incluso cuando me cegara la sangre y no quedara nadie alrededor, cuando incluso llegase a despreciarle...que el regresara a mi. Eso era lo que quería.

Intenté moverme un poco para poder atrapar sus labios pero la herida se resintió haciendo que saliera más sangre de ella, pero no me quejé, no lo haría, no en aquellos momentos cuando tenía mi objetivo fijado-Izaya…-volví a llamarle con una tenue voz agachando mi rostro para tomar el suyo entre mis manos ensangrentadas y besarle con necesidad atrayendolo más hacia mi.

Como un nómada perdido
en medio del desierto sin agua...
solo quería beber de él


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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Izaya Orihara el Lun Feb 08, 2016 1:04 am



Tenerle bajo mi cuerpo estando él herido no era normal, ni siquiera en mis fantasías pasó tal posibilidad y aunque yo bien sabía que de seguir empeoraría su estado, no quería detenerme. Mi deseo era notorio tanto en como le tocaba y en la manera que mis ojos recorrían cada zona de su maltratada anatomía. Siendo una persona racional la mayor parte del tiempo estaba permitiendo que mis instintos me dominaran caprichosamente, solo él podía provocarme de esa manera sin buscar precisamente eso. Llegaba a ser ridícula la forma en que mi cuerpo reaccionaba ante él y todo desde aquella vez. Debido a aquel pensar era que tal herida si importaba, bastante, en caso de dañarle podría perderle y eso sembró un extraño sentir. Uno desagradable en el cual no quise indagar.

Dejé que guiara mi mano hacia sus labios y me tenté al ver como degustaba su propia sangre, besé su pecho incontables veces deslizándome por la tibia piel ajena sin trazar un camino en específico. Detuve mi movimiento al sentir como la humedad de su boca envolvía mis dedos y los deslicé junto a su lengua en un pequeño y obsceno juego. Lelouch se veía y sentía tan diferente de la última vez que intimamos así, yo mismo sabía que era semejante en mi caso, la delicadeza que noté en mi propio hacer hacia aquel no era normal. No debería ser tan considerado, no con él, serlo era compadecerle pese a que había otro motivo para actuar así y aunque no quisiera admitirlo, ni siquiera saberlo, estaba claro para mí.

Bajé mi mano, estaba húmeda y cálida, luego di una suave mordida y separé mi boca solo para poder formar un húmedo camino con la punta de mi lengua, aún había un ferroso sabor impregnado en él, uno que conseguía excitarme con tan poco llegando a ser insoportable. Oír mi nombre en su jadeante voz me llevó a alzar el rostro y la sonrisa en mis labios no fue disimulada, afilé mi mirada acechando aún sin acercarme por completo a su faz, observé sus labios y con lentitud alcé la mirada topándome con sus orbes — Repítelo... — le pedí hasta que aquel me guió en un nuevo beso al cual no pude resistirme — Dilo hasta que te canses dije contra su boca la cual volví a probar sin aburrirme de ella. Mi mirada seguía fija en su rostro buscando grabar en mi memoria cada gesto y mirada, mis manos tocaron su piel recordando la textura de la misma, quería todo de él... no, quería más.

Separé mis labios de los ajenos manteniendo una apertura entre estos como si fuese a pronunciar algo lo cual no hice, le sonreí e incliné el rostro hacia un costado; mantuve mi firmeza con la mano izquierda apoyada al costado del rostro ajeno y la mano libre se encargó de lo que ya no podía esperar. Solté el botón y bajé el cierre del pantalón, mi palma entonces se rozó contra la extensión del pene siendo solo la fina tela de la prenda interior lo que me separó de su piel, no contento con ello bajé poco a poco la prenda por un costado y luego por el otro. Me recargué hacia el costado donde apoyaba la zurda para poder apartarme un poco más de la cara ajena y poder admirar desde esa posición como yo sacaba su miembro de las telas que le cubrían. Bajé más las prendas pudiendo tener una mejor vista y no reparé en tomarle entre mis dedos, sin preguntar ni avisar le masturbé con lentitud deleitándome con la forma de aquel sexo y el como mi mano se rozaba contra la piel. Visualicé su abdomen y alcé el rostro volviendo la mirada al contrario — Lelouch — mencioné bajo con una expresión traviesa — Te marcaré a un grado en que no podrás verte sin recordarme — dije acercándome a su boca y sin darle espacio a responder mordí sus labios previo al beso hambriento que le dí. Lo haría, de una u otra manera dejaría mi huella en su cuerpo tal y como hice hace varios años, pero con un motivo mas autoritario y egoísta que el solo querer dañarle.

Jadeé contra su boca y sonreí, yo era quien le tocaba y quien besaba, pero por algún motivo parecía ser yo el que estaba siendo provocado y no como se suponía debía ser. Dejé su boca y detuve la mano que le masturbaba, bajé el cuerpo hasta ya no apoyarme ni en él ni en la cama, observé mi mano algo húmeda ya — Tan lindo... — utilicé adrede tal calificativo solo por la curiosidad de saber como reaccionaría en esa situación ¿Sería igual de necio que siempre? No esperé demasiado y teniendo una rodilla contra la cama justo entre las piernas del otro fui removiendo sus ropas bajándolas lo mayor posible, me senté a su lado flectando una pierna y luego incliné mi cuerpo hacia su entrepierna volviendo a apoderarme de su pene con la misma mano. No dije ya nada más y mi boca rozó la punta del miembro ya erecto, saqué la lengua y le lamí retomando la masturbación a una velocidad lenta, una que a mí satisfecho no me dejaría ni tampoco a él. Besé el glande tal y como yo alguna vez le pedí hacer siéndome negado tal acto. La mano que le tocaba bajó pasando por los testículos acariciando posteriormente la zona interna del muslo solo para separar sus piernas.

Alejé mínimamente mi rostro al percatarme de algo, lo alcé estando al final del vientre ajeno debido a mi postura. Miré mi mano derecha antes de proseguir y volví a sonreír, llevé mi boca hacia el único impedimento encontrado y rocé los labios contra la plata de la cual estaba hecho mi anillo, abrí la boca para poder tomarle entre los labios y con lentitud sacarle de la falange que siempre adornaba. Al hacerlo este cayó hacia el vientre ajeno y sin dejar que quedase en la cama le sostuve con el mismo índice que antes le portó, apoyé luego la palma sobre la sortija y la arrastré contra la piel del menor situándole finalmente a la altura del esternón — Cuídalo — susurré para continuar con las atenciones hacia Lelouch. Con mis acciones además de estimularle quería seducirle y provocar que solo yo estuviese en su pensar. Pausadamente retomé el contacto con su miembro volviendo a posar mi boca contra el extremo de este, sentí el sabor y mis labios se separaron permitiendo el ingreso del sexo a mi boca; con la lengua rocé insistente hasta meter gran parte de su pene y finalmente hundirle más.


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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Lun Feb 08, 2016 1:05 am


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Cuando las lagrimas de la traición sean derramados, la rosa se marchitara, pero por favor, no olvides que aquí fue donde yo te ame algún día mientras que la espina de la melancolía me perfora con su dulce y enervante veneno que evitara que despertemos, perturbando mi corazón hasta romperlo. La verdad es muy cruel pero evidente. Por eso te abrazare, gritando por este enajenante amor que nos consume, en un profundo y hermoso lugar donde nadie nos conozca. Donde solo seamos nosotros dos.
Durmamos.
Aunque ni si quiera puedo decir un te amo y esas palabras se desvanezcan suavemente en un adiós.

Todo daba vueltas en una espiral que no dejaba de girar. Me mareaba. Me intoxicaba. El olor a sangre era insoportable y aun así todo parecía estar bien. Todo estaba bien porque el mundo seguía girando a pesar de todas nuestras acciones.

No pensaba con claridad, solo quería permanecer quieto envenenándome cada vez más. Abrir la puerta que había sellada hacia tanto tiempo y dejarle entrar. Dejar entrar a aquel demonio que desde hacia años me había estado acechando, desde que nuestras miradas se habían cruzado. Pero no podía abrirlas, me faltaban las fuerzas y mi cerebro aun luchaba para resistirse a esa oleada irracional de sensaciones que golpeaban con fuerza intentando pasar mientras que al otro lado de la puerta la voz de Izaya resonaba acabando con cualquier clase de salvación.
Porque no le dejaba entrar? Ya estaba contaminado por él, que entrara o no era irrelevante, ya me estaba consumiendo.

Fue en ese momento cuando tuve que retorcer la verdad para autoconvencerme que continuar con aquel peligroso juego seria bueno para mi, para perfeccionar mi corazón incompleto con su amor. Un falso amor. Un juego.

Las manecillas del reloj se pararon, todo pareció detenerse, incluso mi aliento se congeló. Acaso esa era la solución a todo? Izaya? Necesitaba reflexionarlo seriamente. Aquello no podía ser real, no estaba pasando, me negaba a creer que tuviese que ser él mi aliado en toda aquella representación. No podía ser él verdad? O es que acaso tenía miedo de que fuese él por todo lo que parecía envolvernos atrayéndonos poco a poco, acercándonos cada vez más como los polos opuestos de un imán?
Pero no podía negar lo inevitable y en aquellos momentos solo podía pensar él.
Aunque tan solo fuese un segundo quería estar a su lado viendo como el mundo se destruía. Aunque nos alejáramos mas de mil años continuaría buscándole una y otra vez de manera inconsciente repitiendo las mismas acciones una y otra vez.

-Izaya…-le volví a llamar con debilidad respondiendo a su petición-Iza…-no pude continuar diciendo aquel nombre ya que el otro me privó del habla con sus labios que se acoplaron con perfección a los míos encajando como dos engranajes de un reloj que latía de manera sincopada. Me perdía en su interior, me desvanecía en sus ojos, me volvía agua uniéndome a él.
Mis ojos le observaban sin mover demasiado mi cuerpo por la herida sangrante volviendo a jadear entrecerrando los ojos a la vez que mi cuello se arqueaba hacia atrás junto con mi cuerpo por la masturbación del moreno que parecía no darme descanso. Pero no lo necesitaba, por eso estábamos asi no? Porque quería distraer mi mente con un dulce y salvaje juego. Algo contradictorio.

Me estremecí con solo la mención de su nombre. Sentía como si mi cabeza fuese a estallar al tenerle presente por todas partes y a pesar de que quería replicar por hacer lo que quisiera conmigo era yo mismo el que casi lo había pedido de aquella manera, así que debía ser consecuente con mis actos y la verdad no me arrepentía de nada, salvo de que me llamara “lindo” pero no repliqué y solo volví a fundirme con él en un profundo y húmedo beso intentando tomar todo de él como si me tratase de un niño realmente obediente sin protestar.
No obstante cuando se separó mi respiración se notó agitada al igual que la suya haciendo que mi pecho subiese con fuerza y bajase con la misma intensidad repitiendo esa acción de forma mecánica-ca-callate…-dije por lo bajo aunque no se escuchó muy bien, sentía que no tenía a penas fuerzas y que de un momento a otro perdería la consciencia o la razón por su culpa. Me volvería loco. Me emborracharía de él. Me ahogaría en él.

Todo su tacto hacia que me estremeciera haciendo que estuviese realmente excitado a pesar de la poco favorable situación en la que me encontraba. Solo deseaba más y mi pene erecto la demandaba sin que yo abriese la boca salvo para soltar jadeos de placer con la respiración agitada. Mis manos se agarraron a las sabanas de la cama apretándolas con la mayor fuerza que pude a la vez que estiré mis piernas un poco mas de lo debido contrayendo los dedos de mis pies soltando un prifundo jadeo cuando noté como besaba mi glande y continuaba introduciendo mi miembro en su boca. Porque se sentía también cuando el lo hacia fuese la situación cual fuese?

Pero aquel acto desenfrenado de placer cesó por unos segundos cuando el moreno en contra de todo pronostico dejó caer algo sobre mi pecho haciendo que bajará un poco mi cabeza para poder verlo aun respirando de manera agitada. Llevé una de mis manos hasta mi piel mirando aquella figura redondeada que no distinguía muy bien por culpa de la perdida de sangre que dificultaba mi visión haciendo que no enfocase con claridad las cosas. Pero al tomarlo y acercarlo a mis ojos pude saber de que se trataba sin lugar a dudas-Iza...aaah…-no pude decir su nombre completo porque le otro volvió a donde todo había empezado volviendo a felar mi miembro haciendo que de nuevo dejara descansar todo mi peso sobre la cama volviendo a respirar con rapidez, de manera agitada aferrando el anillo con mi mano derecha no queriendo perderlo como si fuese la cosa más importante en el mundo para mi.

Intenté retomar la compostura y hablar sobre aquello, pero era casi imposible con todo lo que hacia el otro, aun así lo intentaría-Iza-ya…-dije de manera entrecortada tragando saliva-por-porque…?-no podía decir una sola frase entera a parte de monosílabos, aunque a decir verdad en aquellos momentos me parecía estar recobrando la conciencia de mis actos, estaba dejando de ser una marioneta y todo por aquel anillo que parecía haberme devuelto mi esencia como si esta hubiese sido robada y se ocultase en aquella pequeña pieza-po-porque…-volví a intentar decir la frase-porque...me das...esto?-volví a jadear con fuerza apretando la mano donde se encontraba el anillo que entró por uno de mis dedos colocándose en el indice donde solía llevarlo Izaya.

Porque? Porque estaba pasando todo aquello? No podía entenderlo. Porqué me sentía de aquella forma? Tan agitado? No solo por el sexo, ni si quiera por la adrenalina de mi cuerpo intentando curar la herida. Era algo mucho más básico que eso. Era un simple objeto. Un anillo que él me acababa de dar. Que significaba aquello? Un pacto? Un recordatorio de aquel día? Una prueba de amor? De nuestro amor o lo que fuera aquello? Acaso no era aquello demasiado sentimentalista para él? Y porque debería sentirme yo de aquella manera? A mi no me gustaba Izaya, solo le estaba usando y aun así no podía evitar escuchar como mi corazón latía con fuerza cada vez que se me escapaba su nombre entre jadeos-Izaya…-volví a llamarle en un jadeo de manera necesitada siendo cada vez más consciente de la situación sintiendo la extrema necesidad de ser suyo-Izaya…-repetí su nombre dejando que me envenenara por completo a la vez que mis ojos violetas se abrieran poco a poco contemplando el techo de la habitación-hazme tuyo-sentencié seguro de mis palabras sin poder aguantar por mas tiempo aquella deliciosa tortura que me estaba obligando a soportar sin poder hacer nada por mis escasas fuerzas. Quería que me sujetara bien fuerte contra su cuerpo, poder mirarle a los ojos mientras lo hacía y besar aquellos labios hasta desgastarlos sin importar lo que pasara tras de eso.Sin importar que nos ahogáramos en el mar rojo que era mi sangre.

Tanta sangre azul es tóxica.


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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Izaya Orihara el Lun Feb 08, 2016 1:55 am



Las reacciones de Lelouch me atraían cada vez más y de mi mente no se salía la idea de que solo su cuerpo sería sincero conmigo, noté cada vez que se movía ante mi roce, mis besos, incluso las veces que lamí su piel. Incluso su voz, me deseaba y eso era algo a lo que jamás me negaría, no si el deseo provenía de él. No importaba lo que dijera, no me detendría, no me silenciaría, solo quería enloquecerle e impedir que pudiera pensar bien las cosas. Le habría dicho varias cosas de no ser porque mi boca estaba en otra tarea, debía probarle, no, lo necesitaba y no reparé en su herida por algunos momentos mientras que el sabor ajeno se quedaba en mi boca.

Le vi con gran interés, quería que él me viera en tal posición y lamí la extensión de su miembro con lentitud, como si fuese lo más delicioso del mundo y en esos momentos para mi lo era. Desvié mi mirada al tener su sexo nuevamente dentro de mi cavidad bucal y bajé la cabeza para que sintiera lo mejor posible la cálida humedad que le podía entregar. Cerré los párpados y me acomodé mejor hacia aquella zona sin detener la felación, ladeé el rostro en algunas ocasiones haciendo que su glande rozara diversas zonas en mi interior; traté de controlar mi respiración pero en un momento tuve que dejarlo para poder  tomar más aire ante la agitación, jadeé contra aquel pene aprovechando para darle una sensación diferente. Me atreví a mirarle nuevamente y vi como tomaba con gran firmeza el anillo que le dí, no esperé que tomase tan en serio mi anterior mandato. Cuidarle ¿Realmente lo haría? ¿Sería que su debilidad estaba nublando su juicio?. Dudé.

Entrecerré la mirada y busqué engullir su pene lo más hondo posible para luego continuar, no estaba seguro cuanto soportaría allí, mi cuerpo pedía silenciosamente más y tuve que contenerme, el desespero ajeno al cual yo aspiraba era prioridad en ese instante. Acaricié sus muslos y me abrí paso, bajé la diestra acariciando con las yemas su piel hasta sentir la humedad que escurría lentamente hasta las sábanas, mis dedos se pasearon traviesamente hasta situarse en su ano al cual acaricié solamente por el borde, en tanto Lelouch llamaba mi nombre y le miré atento sin dejar el sexo oral de lado. No aún. Al no entender su pregunta opté por ignorarla, pero cuando consiguió articular algo inteligible detuve el movimiento sin quitar aún su pene de mi boca.

El anillo, ¿Por qué se lo dí? ¿Debía responderle? ¿Había un motivo en especial? Ciertamente aquella joya nunca la retiraba cuando tenía sexo, el que se ensuciara sería solo una excusa, pero ¿Tenía un motivo diferente al de jugar con él? Si, lo tenía y no estaba dispuesto a admitirlo. Traté de que no se notara mi contrariedad, él no debía saberlo y menos durante el sexo, decirlo conferiría un toque de romanticismo y yo no buscaba eso. Luego vi como el anillo estaba en su dedo, precisamente donde yo lo utilizaba y quise creer que fue solo casualidad, después de todo los anillos suelen ir en otro dedo, no en el índice.

Lamí lento su sexo al apartarlo y descendí ladeando mi rostro para tener acceso a su ano, sostuve el pene con la zurda masturbando con lentitud y mi lengua se deslizó por donde antes lo hicieron mis dedos. Delineé aquel esfínter dejando que mi saliva lo mojara más, mis índice se introdujo poco a poco por su recto, mi boca retomó el miembro al cual masturbaba pero nuevamente la voz ajena hizo que mis acciones se detuvieran. No creí, nuevamente, que me pediría tan abiertamente algo que en el pasado nos costó tanto concretar — No tienes idea cuanto me provocas con algo así — dije tras un largo periodo de silencio y no me importó que aquella oración fuese sincera, sin ánimos de jugar con él, no la pensé demasiado tampoco. Recorrí su sexo con varios besos mientras que mi dedo entró más en él, pero como Lelouch parecía no poder esperar, quité el dedo intruso y mi boca de aquella zona, me senté cómodamente a su lado y le vi fijamente — Ya eres mío — mencioné poco antes de levantarme para así poder terminar de quitarle la ropa inferior al menor. Zapatos, calcetines, pantalones y la ropa interior, le despojé de aquello e incluso del ropaje superior, quería tenerlo sin nada que ocultara alguna zona de su cuerpo.

Separé sus piernas ya con facilidad percatándome de que al hacerlo de la herida nuevamente brotó sangre, no parecía cerrarse aún, afilé la mirada cambiando el foco de mi atención hacia el pecho y luego al cuello ajeno, terminé por centrarme en su rostro e instintivamente relamí mis labios los cuales aún poseían su sabor. Le observé sin atacarle aún, me quité finalmente la oscura prenda que cubría mi cuerpo, aquel disfraz que estaba seguro él no querría ver mientras teníamos sexo. Dejé en el suelo la prenda y todo accesorio, incluyendo obviamente la ropa interior igualmente oscura, al estar completamente desnudo me acerqué y subí a la cama dejando mis rodillas a los costados de él, le tomé por los muslos alzando aquellos para así posicionarme adecuadamente entre sus piernas. Mi sexo chocó contra el cuerpo ajeno y me rocé insistentemente, era evidente mi erección y jadeé ante la fricción que yo mismo inicié. Me apegué más a él y moví las manos por sus muslos hasta dejarlas en su cintura, apreté aquella zona y no pude evitar el bajar una de las manos hacia el corte en su vientre. Separé los labios y volví a relamerlos, ladeé mi rostro y mi mano presionó aquella herida — Pararé solo si te desmayas, si duele... — me mordí leve el labio inferior — Eres libre de morderme y sopesar, en algo, tu dolor — fruncí el entrecejo sonriendo como si con ello advirtiera en algo lo que sucedería.

Esa misma mano la puse en el miembro ajeno y le masturbé empapando aquella con el líquido que ya salía desde su sexo, tomé el mio y también lo masturbé ansiando esa humedad. Llevé la punta hacia su ano y le deslicé varias veces, empujé poco a poco al sentir que rozaba su entrada, al inicio no entró al no ser tan fuerte mi movimiento, pero no podía reprimir mi deseo y empujé con fuerza pudiendo meter primeramente el glande, no del todo — Relaja... todo lo que puedas — le advertí moviendo mis caderas contra él y volví a sostenerle de la cintura, mas había algo que aún no me satisfacía — Bésame — demandé y para facilitárselo me incliné hacia él metiendo más el miembro en su interior en el proceso. Jadeé poco antes de estar lo suficientemente cerca de él como para sentir su hálito, miré sus labios con deseo y le besé necesitándole con desespero.

Sentí mi cuerpo caliente y más al poder tenerle de esa manera. Diferente a mi usual actuar fui lento al entrar, poco a poco mi sexo se vio envuelto en un calor y una presión que me deleitó, se sentía demasiado bien como para soportar el quedarme quieto — Le-Lelouch... — me aparté de su boca al gemir su nombre — Lelouch... yo... — repetí sin besarle de nuevo, iba a decir algo en un arranque de estupidez, si, debía ser eso y alcancé a darme cuenta como para cerrar mi boca. Quise ver su rostro al momento en que comencé a moverme contra él haciendo que nuestros cuerpos colisionaran con fuerza. No fui suave, no al sentirme de esa manera, no con él y aunque sabía que podría no resistirlo continué sin deseo de detenerme.

El juego que yo busqué e inicié me consumía lejos de todo lo que planifiqué. Mi amor a la humanidad era ridículo al compararlo con lo que sentía por él. Tú y yo no podemos aspirar a más, no debemos y no lo permitiré. El problema es que yo ya estaba perdido, lo sabía, pero no reconocería jamás que terminé cediendo a un sentimiento que creí incapaz de sentir solo por una persona. Necesito encontrar la manera de arrancarlo de mí y en esa habitación, donde solo nosotros estábamos, parecía que nada más importaba.


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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Lun Feb 08, 2016 1:55 am


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Era tarde. Tarde para negarse. Tarde para morir. Tarde para parar. Tarde para no sucumbir ante el demonio y su lujuria enturbiada con otros sentimientos tal vez más nobles pero indescifrables en aquellos momentos.

Estaba realmente entretenido mirando el anillo y su significado uno que Izaya parecía no querer decir. Entonces porque me regalaba aquello? Acaso al aceptarlo habíamos firmado un pacto de muerte inminente? No me extrañaría nada teniendo en cuenta en la situación en la que estaba. Al borde del precipicio, desangrándome poco a poco. Pero no podía s quiera preocuparme por eso, solo podía gemir sin mesura al sentir como introducía en su boca mi miembro, una y otra vez pareciendo insaciable. Y aun i aunque mis pensamientos coherentes iban y venían no podía evitar seguir pensando en el dichoso anillo que me había dado. Pero no hubo respuesta y yo la deseaba-Izaya..-intenté llamarle para pedirle explicaciones pero solo pude gemir de nuevo al notar como comenzaba a introducir su dedo en mi interior haciendo que arqueara levemente la espalda por el placer escuchando lo mucho que le provocaba. Porque lo hacia? Ni si quiera sabia lo estaba haciendo y decía que le provocaba? Como la anterior vez. Porque Porque decía aquellas cosas? Mi cansado cerebro no podía entenderlas, aunque si logré comprender lo último algo sorprendido por la afirmación dejando que volviera a mi y poder verle el rostro dejando que me quitara por completo toda la manchada ropa.

Realmente era como un muñeco dejándome hacer por su titiritero. Mis piernas se separaron con facilidad, incluso bajé un poco la cabeza intentando ver lo que hacía aunque era algo molesto verle de aquella forma, yo quería poder tener acceso a él por completo. Las prendas sobraban en nuestros cuerpos y por fin ambos estábamos desnudos casi pegados del todo sintiendo como su miembro presionaba con algo de insistencia y desesperación mi entrada haciendo que volviese a gemir por aquel roce al igual que él. Lo deseaba, me estaba desesperando y no entendía porque-Iza…-no pude decir su nombre entero ya que el malnacido había tocado de nuevo mi herida haciendo que apretara con fuerza los dientes con algo de dolor-tu lo que quieres es que me desangre…-dije por lo bajo respirando profundamente como si el aire no fuese suficiente y más por la excitación haciendo que su pecho bajara y subiera en exceso-callate..-dije por lo bajo sintiendo que hablaba demasiado para lo que íbamos a hacer. Solo era sexo. Suponía que no sería agradable follarse a un muerto, pero aun así no debía parecer tan vulnerable dejándome hacer lo que quisiera si quería o podía. No le entendía. Estaba realmente raro y yo confuso por toda la perdida de líquidos.

Poco a poco esa presión en la parte trasera se hizo mas intensa y pude notar como su miembro se abría paso en mi interior haciendo que intentara pegarme mas a él llegando a rodearle con mas brazos tras su espalda haciéndole caso mirando a sus ojos intentando relajarme a pesar de que no costó mucho al estar sin fuerzas. Levemente pude escuchar su petición, porque no lo hacia él? Aun así no pude evitarlo y de nuevo como si fuésemos un imán con polos opuestos mis labios se encajaron en los suyos besandole con fuerza y pasión necesitando mas de aquella oscura pasión que parecía consumirnos.

Podía sentir su miembro en toda su extensión, como poco a poco entraba en mi casi sin que doliera. Que dijera mi nombre de aquella manera me provocaba demasiado por lo que tuve que bajar por un segundo la cabeza apartando mi mirada de la suya que parecía quemar, pero cuando me llamó por segundo vez junto con una frase incompleta no pude evitar preguntarme que tendría que decir. Iba a preguntarlo pero en ese momento el mayor me embistió con fuerza haciendo que me reprimiera un poco manchando sin querer el vientre ajeno de sangre y a pesar del dolor no pude evitar jadear y gemir intentando no perder de vista la pregunta que tenia en mente por aquella frase incompleta que me carcomía por dentro queriendo saber la continuación-I-Izaya…-intenté pronunciar su nombre y sin saber porque mis manos atadas a su cuerpo subieron hasta su rostro-q-que...-jadeé por lo bajo-que ibas a...a decir…?-dije de manera entrecortada casi rozando los labios de él intentando no sucumbir a su dulce aliento, a su ser. Pero era inevitable. Me lancé de nuevo a sus labios besándolos de manera necesitada sin querer para aquel peligroso juego que poco a poco se convertía en algo mas serio que una simple tentación.

A pesar de las pocas fuerzas que poseía no dude en mover mis caderas afianzadas por sus manos contra el cuerpo del otro haciendo que el miembro de Izaya entrara y saliese de mi. Necesitaba aquello, lo necesitaba todo de él no sabia por cuanto tiempo, no sabia porque él, no sabia porque en ese momento, no sabia nada. Pero en aquel momento solo deseaba que el se quedara a mi lado, que él me consolara, que me usara para lo que quisiera aunque fuese un falso amor, aunque fuese solo un juguete, estaba bien...yo haría lo mismo. Pero si solo era eso porque mi corazón latía con tanta fuerza? Porque latía tan fuerte como el corazón de un adolescente enamorado? Porque Izaya? Porque?

Pase mis manos por su cabello revolviendolo sin apartarme de aquellos labios que por un segundo mordí ante el dolor de la herida que me debilitaba cada vez más-vas…-me costaba hablar incluso-vas a hacer…-jadeaba-que pierda...la cabeza…-dije por lo bajo pegado a sus labios haciendo que nuestras narices se rozaran-ya la perdí no?-reí por lo bajo-solo vas a matarme…-sonreí de lado como hacia mucho tiempo no lo hacia volviendo a aquellos labios que eran tan necesarios como el respirar explorando su boca con mi lengua entrelazándolas en un frenético baile que no podía detener ansiando que me devorara sin importar a donde me llevara aquello.

Estaba loco.
Acababa de perder la cabeza.
Y todo por culpa de aquel hombre.
No.
Solo por aquel hombre.


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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Izaya Orihara el Lun Feb 08, 2016 1:57 am


Sonreí al escuchar su comentario con respecto a la herida, no podía evitarlo, ver el dolor en su rostro era algo a lo que me estaba acostumbrando y no perdería la oportunidad para poder ver algo de debilidad en él. Más si esa debilidad la causo yo, puesto que aun habiendo tenido una noche alocada, en esos momentos era yo el causante de todo en aquel. El malestar, el placer, aquella necesidad de obtener algo más e incluso, cierto toque de contrariedad producto de mi anterior regalo. Fui capaz de ver tantas cosas en él que no pude notar que yo mismo estaba abriéndome demasiado al menor, tanto que por un instante, solo quise dejarme llevar por lo que sentía. Mi voz se escuchó agitada e impregnada del deseo por él, mis manos le tocaron y yo solo busqué su boca, cual adicto sin querer separarme siquiera un milímetro de sus labios. Le sentía débil y me aproveché, me moví con mayor brusquedad adentrándome cada vez más siendo envuelto por su calidez y lo apretado de su esfínter. Jadeé sin poder controlarme siendo una actitud irregular en mí, siempre debía mantener todo en cierto orden, pero al tratarse de Lelouch no conseguía hacer las cosas como las organizaba, todo salía sorpresivo. Incluso lo que sucedía esa noche en mi cama, nunca creí que tendríamos sexo en mi propia casa y menos, tras haberle ayudado con la cruenta masacre en el casino. Solo el más depravado podría pensar en tal hórrida fantasía y, pese a ello, lo disfrutaba con cada sección de mi cuerpo.

Su voz entrecortada por jadeos me hizo distraer de aquel beso, ansié más y solo pensaba en seguir, incapaz de responder acepté su beso correspondiendo con la misma intensidad e incluso más al tener sus manos tocándome con la delicadeza que escaseaba en mí. Imprimí mayor fuerza en mi agarre hacia él, sosteniéndole de la cintura para acercarme aún más al otro, consiguiendo rozar mi pecho al ajeno unos momentos, pero tuve que apartarme para así poder retomar un ritmo mejor contra su cuerpo. Cerré mi mirada solamente sintiendo su respiración y los suaves jadeos que me regalaba, al tener luego sus manos entre mis hebras me relajé solo hasta que el dolor que sus dientes me causaron permitieron que volviese a centrarme en su mirada — Le-Lelouch... no seas... tan dramático — relamí mi labio superior con lentitud y luego sonreí — ¿Crees que te dejaría... morir? — incliné hacia la derecha mi faz y volví a su boca pausando un poco el vaivén de mi cuerpo y pese a que ansiaba devorar por completo su boca, frené el beso apartándome lo necesario — Ah~ No seas tan goloso — lo dije viéndole aunque esa frase era más bien para mí — Me tendrás... toda la noche — insistí en parecer normal tras la 'caída' anterior, pero costaba hacerlo y bajé mi cabeza hasta rozar mis labios con la piel de su cuello — Piérdete en mí — susurré en respuesta a su pregunta.

Pasé mis manos aplicando mayor fuerza en algunas yemas, marqué su piel al hacerlo y solo detuve la caricia al sostener sus muslos, les separé y volví a moverme con ansiedad, como si fuese nuestra primera vez teniendo sexo y, al menos de esa forma, lo era. Moví la pelvis con un patrón diferente, deseaba hacer que gimiera con las fuerzas que le restaban, debía hacerlo para poder mermar en parte lo ridículo que me sentía sobre él, teniéndole tan alto en mis prioridades y, aún así, con cada embestida que le daba solo provocaba que su herida empeorase. — ¿Te gusta? — besé su cuello con lentitud pese a que mi cuerpo no se movía con esa delicadeza — Lelouch — dije su nombre pausando ante la agitación que se percibía, mis manos volvieron a cambiar de sitio con la misma ansiedad inicial, la diestra rodeó su cuerpo posando la palma en la espalda baja y la zurda subió hasta el cuello ajeno sosteniéndose con firmeza. Volví a sus labios, quería besarle y sentir cada jadeo, suspiro y a la vez quería dejar de lado toda palabra entre nosotros, pero no podía, nunca podía quedarme callado con él.

Al no decir nada, mi mente se llenaba de su presencia inevitablemente y eso, era aún peor. Era increíble la manera en que me atraía y yo solo cedía a lo que mi cuerpo quería en esos momentos, le abracé y le penetré con fuerza tomando mayor rapidez debido a la necesidad y el deseo, pero permanecer en silencio era peligroso, casi tanto como el hablarle. Mis jadeos no eran suficiente y, en un capricho, quise simplemente dejarme llevar por todo lo que sentía. No había marcha atrás, lo sabía muy bien. — Te amo... — susurré contra sus labios y, para que no creyese que lo decía en broma, le miré con seriedad sin separarme ni un ápice de la cercanía con su boca, los cuales rocé y repetí — Te amo, Lelouch — mi voz mezclaba la excitación, algo de desespero y sinceridad, algo muy poco normal en mi, pero en esos momentos no me importó. Había dicho ya algo que me quemaba cada vez que lo pensaba y preferí no darle más vueltas a ello y menos, estando los dos de esa manera, sintiendo fácil el latido del otro y todo lo que otro cuerpo pudiese otorgar. Bajé la mirada a su boca y le besé, paciente en un principio, mas poco a poco busqué un contacto mayor, ya había dicho algo que por primera vez, se lo decía a una persona, ya que solo él me podía poner de tal manera.

Reprimí las ganas de terminar pronto aquello y me quedé quieto unos momentos, dejando que el tortuoso calor me excitara aún más, pero antes de seguir con ello debía afrontarle puesto que el amar a la humanidad y el amarle a él, era algo que cambiaría en definitiva nuestra relación. Lo más probable es que esa sea la última vez para nosotros y aún así, no me arrepentiré de lo dicho y echo. Suspiré contra su boca al pensar aquello y rocé su mejilla con mi nariz, jadeando leve, esperando a que me empujara, a que me mirase con odio o con burla, eso era lo que debía esperar al haberle dicho eso tras solo encuentros casuales. Aún si me odiara, eso seguramente incrementaría mi deseo de él en un claro masoquismo y, en el fondo, deseé que fuese de esa manera, más fácil para ambos. Perseguir y ser evitado, esa era mi costumbre.




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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Lun Feb 08, 2016 1:58 am


Just you and me
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Quería desaparecer, quería perderme en aquel rojo que eran los ojos de Izaya. Solo podía mirar sus ojos, solo podía besar sus labios una y otra vez sin querer separarme de ellos como un pecador que evita la iglesia. Solo quería más y más, no podía soportar la idea de separarme de ellos, de él. Eso quemaba. Le necesitaba, más que al respirar. No podía soportarlo.

Abracé con fuerza el cuerpo ajeno dejando que hiciera lo que deseara conmigo, estaba a su completa disposición. Era suyo. A cada embestida, a cada beso que me quedaba, a cada caricia que hacia mi cuerpo estremecer era cada vez un poco más suyo. Me estaba robando por completo y aun así eso era lo que deseaba aunque me matara. No podía evitarlo, mi mente estaba desbordada de él, invadida por completo, solo podía pensar en el moreno, solo en él sin que si quiera la muerte me importara. Tan cercana a mi, tan próxima en aquellos momentos y aun así solo podía preocuparme por Izaya, por continuar con él, por escucharle, por sentir su respiración, cada caricia, cada embestida, no podía sacarlo de mente.

Intenté hablar pero casi era imposible por la debilidad de mi cuerpo y el placer que este experimentaba al mismo tiempo-Izaya…-volví a llamarle de manera necesitaba intentado apegarme más a él sin soltar su fuerte y oscuro pelo negro.
No obstante no pude evitar sorprender por aquello que dijo. De verdad no me dejaría morir? No era eso lo que quería acaso?-no...no lo harás?-dije por lo bajo sin poder evitar mostrar la sorpresa en mi rostro totalmente débil relajándome un poco haciendo que volviera a gemir por las fuertes embestidas del otro sintiendo como casi me rompía por tal intensidad-i...idiota…-jadeé intentando recriminar el que no lo hiciera cuando se suponía que  yo casi había aceptado que el me mataría desde que eramos niños y había clavado su navaja en mi vientre-se...se supone que tu...aaa…-no podía hablar por la intensidad del momento. Me costaba horrores. Solo pude asentir volviendo a sus labios perdiéndome en él como si no lo hubiese estado haciendo en todo aquel tiempo. Solo deseaba olvidar todo y entregarme a él, aunque solo fuera por una noche.

Su cuerpo pegado al mio, sudando con fuerza, moviéndose frenéticamente, alzándome, marcándome de todas las formas posibles para que no olvidara aquella noche haciéndome gemir con fuerza sin poder acallar aquellos lascivos sonidos que parecían salir de boca una y otra vez sin remedio y todo por él.
La herida empezaba a borbotear y mi mente se perdía, sentía que me caería y que me hundiría en la más negra de las oscuridades para siempre por aquel salvajismo por el que estaba bien morir.
Asentí a su pregunta sintiendo mas besos por mi cuello a la vez que notaba como todo comenzaban a volverse sombras y mi campo de visión cada vez mas reducido volviendo a corresponder unos labios a los cuales con dificultad podía seguir el ritmo a pesar de querer-Iz…-intenté pronunciar su nombre entre los besos pero era imposible. Me devoraba y no podía negarme. Me arrastraba y no podía escapar.

Pero en un momento de su debilidad noté como sus embestidas iban cesando hasta hacerse casi inexistentes, solo quedando un ligero vaivén que a pesar d todo seguía disfrutando, sin embargo aquellas dos palabras que pronunció después de un largo silencio hicieron que todo diera un giro de 360º. Que estaba pasando? Porque decía eso? Sería un delirio de mi mente? Una broma? Tenía que serlo no? Tal vez una alucinación por la perdida de sangre. Era lo más lógico pensar eso. Pero no.
Sus labios rozaban los míos y sus ojos, lo único que podía ver en aquellos momentos me miraban con profunda seriedad y determinación. Porque estaba haciendo aquello? Porque? Porque tenía que creerle?

Correspondí a su beso lentamente si poder negarme a pesar de aquella clara confesión de amor
Mis dedos aun continuaban enredados en sus hebras, pero apenas los sentía aunque los moviera, acariciando suavemente su nuca-me...me amas?-dije en un hilo de voz sin fuerzas sintiendo como mis manos poco a poco se deslizaban soltándole cayendo a ambos lados de mi cuerpo-porque…?-susurré por lo bajo-tu...eres un...mentiroso…-intenté hablar a la vez que mis labios también temblaban adquiriendo un color violáceo como mis ojos por la falta de sangre-pero…-mis ojos se entrecerraban y temblaban a punto de cerrarse mientras que la sangre de la herida a penas salia, aun borboteando-s-si...si me amas…-quise acariciar su rostro pero nada respondía en mi cuerpo-solo…quedate a...mi...a mi...lado…-conseguí decir con los ojos entrecerrados dejando solo una fina linea por la cual veía-Izaya…-repetí su nombre-no...no veo nada…-dije en un jadeo sintiendo como todo se había oscurecido a mi alrededor a pesar de que mis ojos seguían abiertos levemente-Izaya…-volví a llamarle por su nombre sin poder evitarlo, me gustaba-yo...te…-mis labios hicieron una forma confusa con la siguiente palabra, no se podía descifrar si esta empezaría con una “o” o una “a” y jamás lo sabría pues en ese momento mis ojos se cerraron.

La herida dejó de sangrar e incluso parecía que mi respiración fue inexistente por unos segundos siendo retomada pero de manera muy superficial y débil.
Iba a morir. Todo se había acabado. Al final el moreno japones lo había logrado y me había llevado sin que pudiese hacer nada. Sin que mi venganza se hubiese llevado acabado. Dejaba a Nunnally sola, me iba sin ella, que cruel por mi parte, le hacía lo que una vez me habían hecho a mi, que cruel. Pero ya no podía hacer nada…

Era tarde para todo
y mi mente se había quedado bloqueada…
en la imagen de Izaya.


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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Izaya Orihara el Miér Feb 10, 2016 9:19 pm


Al estar tan cercano a él pude notar que Lelouch no esperaba lo dicho e incluso que una gran duda se albergaba en él, una que compartí tras pensarlo con detenimiento. Amar, aquella palabra era peligrosa si se centraba en solo una persona, en solo un humano y era notorio que un mísero humano no podría soportar mi amor. Bastaba con ver como aquel, herido, apenas consciente se dejaba embestir por un híbrido como yo, alguien que no daría tregua hasta quedar satisfecho. Así debía ser ¿no? — Lel... — quise responder, pero verle tan débil y que me llamase mentiroso fue algo que no deseé escuchar, por lo que solamente quedaba una cosa que hacer y sonreí ladino — Lo soy, soy un gran mentiroso — mencioné con un jadeo seguido de un movimiento más fuerte contra el cuerpo ajeno. Debía seguir siendo un mentiroso, resultaba absurdo que me dejase llevar por la excitación y por lo que ese humano me provocaba.

Escuché apenas sus susurros que, debido a mi vaivén solo se enredaban más entre los sonidos que producía, puesto que Lelouch ya no se movía y solo parecía apagarse con cada momento que pasaba. Detuve entonces mi accionar, aquel se dormía musitando palabras enfermizas ¿Por qué decía eso tras llamarme mentiroso?, Lelouch era egoísta y eso, precisamente eso, era lo que ansiaba conocer de él. Sonreí al ver como trataba inútilmente de seguir hablando sin saber que quería decir, probablemente buscaba el expresar su odio hacia mi persona como ya había hecho tantas veces en el pasado. Estaba bien, así se debía sentir por mi y solo de esa manera es que podría funcionar nuestra relación si es que se le puede llamar de tal forma. Le observé cuando dejó de mirar, cuando dejó de hablar e incluso cuando su respiración pareció finalizar.

— ¿Te has muerto ya? — ladeé el rostro y me mordí el labio inferior — ¿Debería profanar tu cadáver? — sonreí ligeramente tras eso, acercándome al rostro ajeno para depositar un suave beso sobre sus labios — Estoy seguro que no te molestaría — enderecé mi rostro y volví a besarle. Tras ello alcé mi cuerpo sin separarme del todo, miré la herida ajena y como aquella había ensuciado la ropa ajena y mis blancas sábanas — Eres un desastre, Lelouch... aún muriendo lo eres — bajé la diestra para pasarla por la herida ajena manchando mis dedos con su sangre — Ahora no tienes nada que proteger, pero aún así te dejas asesinar. Me decepcionas — alcé la mano para poder visualizar mejor el rojizo líquido y lamí mis dedos con calma, degustando aquel curioso sabor — Quizás... deba drenar — limpié las yemas con mi lengua y tras un breve momento apoyé ambas manos en las piernas ajenas, le di una suave caricia y acabé por apartarme deslizando con suavidad mi sexo desde el interior contrario. Tener sexo con alguien durmiendo o más bien, con alguien muriendo no era algo que me llamase la atención pese a ser un humano.

— Me decepcionas... — fruncí el entrecejo y me paré frente al cuerpo ajeno que — ... ¿Vivirás si te dejo así? ¿Cuánto resistirías? — era inevitable el seguir hablando aunque no fuese oído. Rodeé la cama y fui en busca de un teléfono en el velador, me senté sobre la cama con total normalidad y marqué un número telefónico, uno que conocía bastante bien. La llamada fue corta, di las indicaciones generales y tras eso corté el aparato. Yo no podía hacer nada salvo el pagarle a otro para tratar de que mi cama no fuese el lecho de muerte de Lelouch y, tras la llamada, me quedé sobre la cama mirando al inglés. Se veía tan tranquilo, despedía una curiosa aura, daban ganas de mancharle aún más con rojo para saber si de esa manera se vería más interesante. ¿Debería matarle? con dejarle allí durante aquella noche sería suficiente, lo sabía, pero ¿Me serviría más muerto?, quizás si, quizás no. No lo deseaba muerto, no todavía y si aquel debía morir no podía ser por alguien que no fuese yo mismo. Mi deber sería, eventualmente, asesinarle. Era nuestra pequeña promesa, enfermiza y tediosa, pero lo era. Sonreí al pensar aquello y luego me levanté ignorando ya el cuerpo ajeno, la puerta sonaba ante el toque de la única persona que me visitaría a estas horas y con tal prontitud.

Me coloqué un bóxer negro y fui rápidamente a atender la puerta, allí estaba él, mi doctor 'preferido' quien me empujó con fuerza para entrar al domicilio. Apenas si dialogamos y le indiqué donde estaba el paciente de esa noche, por lo regular ese doctor solo me atendía a mí y se sorprendió al saber que yo estaba 'bien'. Le dejé ir a mi habitación y se impactó bastante al ver quien era la persona a atenderse, quizás el haberle dejado a medio vestir no fue lo mejor, pero era la herida en su vientre lo que precisaba atención y no la forma en que parecía dormir. — Dale una buena atención por favor~ — sonreí animado, pero el médico apenas si me miró y comenzó con su trabajo — Vale decir que no puedes llevarle al hospital — murmuré luego dejándole solo en la habitación junto a Lelouch. Le miré algo curioso y preocupado, pero al percatarme de que me preocupaba salí en dirección al baño del cuarto. Estaba sudad, con sangre y lo peor, no había acabado. Era frustrante en muchas maneras y por ello es que apenas ingresé me metí a duchar.

Demoré bastante en el baño y por costumbre, utilicé el agua helada permitiéndome así calmar mi cuerpo e incluso mi pensar. No debía ponerme de esa manera por un humano, los amaba, pero no al punto de preocuparme por un individuo y eso era enfermizo, odioso, insoportable. Miré el agua caer por mi cuerpo, llevando toda suciedad y cerré por largos minutos mis párpados dejando que el sonido del agua inundase mi mente. Cuando decidí acabar aquello, sentí como el doctor tocaba la puerta del baño — Entra... — murmuré y el hombre ingresó para avisarme sobre la evaluación de Lelouch y si podría hacer algo o no por él.




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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Jue Feb 11, 2016 4:54 am


Just you and me
 the show must go on



Sabéis es esa sensación de ingravidez? Esa que tienes cuando estas dentro del útero materno? Donde ningún sonido se oye, salvo los latidos de aquella mujer que te dará la vida?
Sabéis esa sensación que se tiene antes de morir? Esa que experimentas, cuando ves todas las imágenes pasar por delante de tus ojos en un segundo eterno? Esa que es una completa mentira.
Sabéis esa sensación que tiene un astronauta en medio del gélido y oscuro espacio? Esa sensación de pequeñez y quemazón al estar tan lejos de todo perdido en la mas terrible de las oscuridades aunque pueda ver la tierra? Completamente solo? Girando sin rumbo, sin dirección, sin cordura, sin un patrón...Sin saber que es arriba y abajo.
Así es como me siento.
Muerto y a la vez tan vivo rodeado de una fría oscuridad donde mis ojos pesan demasiado para ser abiertos.

Mi cuerpo no respondía. Mi mente tampoco. Solo las funciones continuaban adelante a duras penas pues de no ser atendido en poco tiempo se produciría un fallo multiorgánico y como consecuencia una prematura muerte no deseada. O tal vez si? De poder reírme seguro que lo haría, aunque aquello fuera realmente triste. Morir sin haber podido hacer nada.
Casi podía escuchar a Izaya al otro lado diciéndome lo patético que era. De verdad quería sonreír. Sonreirle…
Sonaba estúpido, pero en verdad asi me sentía y no tenía miedo a reconocerlo dentro de mi cabeza si al fin y al cabo iba a morir.

Los minutos corrían y las gotas de la herida hacia tiempo que se habían parado a la vez que las manecillas del reloj por primera vez en aquella noche parecían volver a marcar el tiempo que separaba aquel mar de sangre que inundaba la habitación mientras que mi mente continuaba helada en aquella imagen de Izaya dirigiéndome semejantes palabras que probablemente solo habrían sido una estúpida alucinación: “Te amo Lelouch”. De verdad lo había oído o realmente solo era un desvarío de la sangre perdida antes de aquel eterno viaje hacia el infierno donde me esperaban aun más miedos que enfrentar?
Aquello era agotador. Cuanto tardaba una persona en morir? Al final iba a ser verdad lo de la película en imágenes...O tal vez era ya el descenso a los infiernos? Los gusanos ya estaban comiendo de mi carne descompuesta? Realmente no era muy apetecible. Solo quería el infierno a muerte, pues sabía que allí era de donde provenía la calidez sobre mis labios en aquellos momentos. Era insoportable y aun así solo quería pudrirme en ella. En el infierno con él. En las llamas hasta que las cenizas nos consumieran.
Acaso aquello no era romántico? Para que luego hablaran sobre un corazón supuestamente inexistente y la frialdad de este. Como sin él podría vivir? Como sin él podría consumirme de aquella manera? Apagarme.

Murmullos a lo lejos.
Acaso la bolsa con el liquido amniótico donde era guardado el bebe se había roto y estaba apunto de salir del vientre de su madre? Por eso podía sentir a alguien mas a mi alrededor? No quería despertar en el infierno si él no estaba. Solo debía ignorar todo. Solo dormir. Irme.

Acto seguido pude escuchar agua a lo lejos. Estaba lloviendo? Pero unas manos me distrajeron de aquel sonido. Eran unas manos frías a pesar de que mi temperatura corporal era mortal. No me gustaba. Me molestaba. Era simple.
Punta. Desliza. Punta. Desliza. Punta. Desliza. Punta. Nudo. Listo.
Las manos me dejaron y comenzaron a hacer otras cosas sin mayor importancia que monitorizar mi cuerpo para finalmente preparar un poco de suero fisiológico y un calmante para después desaparecer momentáneamente dirigiéndose hacia otro punto distante a mi cuerpo. Todo se iba de mi lado, incluso los extraños.

Él medico llamó a la puerta del baño con insistencia hasta que el moreno le dio paso y así lo hizo. A pesar de que el otro estaba desnudo no hizo ningún comentario sobre ello y se limitó a lo estrictamente a lo profesional carraspeando antes de dirigirse al demonio-realmente esta bastante mal-dijo sin andarse con rodeos con uno de sus mejores clientes-no puedo decir con certeza si sobrevivirá a la noche, lo que sé es que será crucial, si en la mañana presente signos de mejoría sin duda vivirá, si no…-no quiso acabar la frase y solo suspiró con fuerza-deberías haberme llamado antes, así en estas circunstancias poco puedo hacer mas que esperar y darle algún calmante y suero para reponer toda la sangre perdida-ni si quiera mencionó lo de llevarle al hospital para mejorar la asistencia ya que sabría que el otro se negaría-ven conmigo un momento-le pidió a Izaya saliendo del cuarto de baño dejando un tiempo para que el moreno, de querer, se vistiera o se cubriera.

Una vez junto al lecho del sangriento príncipe tomó una aguja y un compresor para poder ponerle una vía y meter los líquidos que debía para reponer su desajuste hídrico-bien, le pondré ahora un suero para que intente recuperar toda la sangre perdida, la herida ya esta cosida y si despierta tendrá dolor, por lo que le administré un analgésico que también servirá de antipirético para calmar su fiebre…-continuó hablando con algunos tecnicismos supuso que entendería a la vez que miraba al otro joven postrado en cama el cual estaba sudando por la frente, señal de qe al menos estaba vivo-bien, allá vamos-dijo estirando un poco el brazo de Lelouch clavando la aguja en la flexura del brazo.

Ardía. Estaba ardiendo. Seguro estaba abajo. En las brasas sin un posible retorno o salvación. Pero entonces porque no le veía? Porque continuaba todo oscuro como su cabello?
Me estaba ahogando. Mis pulmones se encharcaban. No me dejaban respirar y mi mente no dejaban de oir miles de voces que realmente no estaban por ninguna parte y de las cuales no podía librarme.
No quería estar allí. Todo parecía convertirse en un infierno adaptado a mi. A aquel laboratorio de nuevo. No quería eso. Otra vez no.
De golpe un pinchazo en la vena me sobrevino haciendo que de golpe todo mi cuerpo reaccionara como por acto reflejo. Mis ojos se abrieron de par en par de un color completamente negro a la vez que mi garganta profería un grave y fuerte gritó enseñando unos largos colmillos. A su vez toda mi espalda se despegó de la cama, quedando sentado, lleno de rabia y furia, arrancándome aquella aguja a medio entrar en mi vena.

Podía ver al doctor tras una pantalla de color rojo. Temblaba, estaba asustado. Incluso había soltado todo su instrumental del susto.
Gruñí por lo bajo como si de una bestia me tratase sin ser si quiera consciente de mis actos o de lo que pasaba. Mi mente no respondía con racionalidad. En absoluto.
Mis ojos continuaron buscando por la habitación hasta que de golpe pude ver aquellos ojos rojos sorprendidos por aquella reacción y mi expresión cambió relajándose como si solo aquel tuviera el poder de calmarme. Mejor que un potente somnífero-I…-mis labios temblaron como si ni si quiera pudiera pronunciar aquello, igual que un animal salvaje que había olvidado hablar-Iza…-todo mi cuerpo temblaba a la vez que mis manos intentaban alcanzarle-Iza...ya…-jadeé antes de desplomarme de nuevo hacia delante sobre la cama logrando agarrar parte la tela que portaba.

Que acababa de pasar?
La herida se había reabierto y de nuevo mi cuerpo volvía a parecer el de un muerto común y corriente. Así es. Al final la muerte iguala a todos. Al pobre mendigo, el ciudadano ejemplar, al honrado ladrón e incluso al malvado rey...o príncipe.

Toda la habitación quedó de nuevo en silencio, igual que al principio. Nadie dijo nada. El experto solo permaneció callado acabando de colocar la aguja para pasar la medicación siendo mas eficaz que en toda su carrera junta. Cargó otro analgésico y se lo dejó al demonio antes de decidir abandonar la casa ajena de una vez por todas añadiendo en el marco de la puerta-puedes estar tranquilo...no diré nada…-dijo por lo bajo recibiendo el pago por sus servicios-incluso aunque sea alguien que debería estar muerto…-dijo mirando de nuevo al chico tumbado en la cama.
Hizo un ademán con la cabeza y desapareció
Como no reconocer a un príncipe? Como no haber escuchado hablar de él? Era parte de la historia al fin y al cabo. Una perdida en el tiempo, en lo que una vez los humanos y demás criaturas que la llevaron a su destrucción llamaban tierra.

Tic, tac, tic, tac.
Fiebre sube, fiebre baja. Frunzo el ceño. Me destenso. Me remueve levemente, débilmente. No lo hago. Intento despertar. Duermo. Sufro. Callo.
El reloj continuaba con su cantinela mientras que las gotas del suero caían en el sistema conectado a la vía del brazo hasta que finalmente cesó a la vez que la mañana despuntaba y unos ojos violetas le daban la bienvenida abriéndose de nuevo al mundo de la luz.

El cielo.
Pensó.


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~Gracias Izaya...bastardo~

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Hace falta que diga algo mas?... gracias Izaya...

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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Izaya Orihara el Jue Feb 11, 2016 6:00 am


No me interesó que el médico me viese de aquella manera, nosotros teníamos una larga 'amistad' y muchas veces me vio desnuco, aunque claro, no por la razón que me gustaría mencionar. Le escuché y cesé el paso del agua, salí de la ducha y tomé una toalla estando aún frente al otro — No creí que fuese a empeorar así — dije con seriedad mientras secaba mi cuerpo — Si, ya voy — entrecerré la mirada y le vi salir del cuarto de baño, para luego colocarme una bata en tonalidad oscura con la cual salí finalmente del baño. Mi cabello goteaba y mi expresión era más seria de lo normal, en breve me acerqué a donde estaba el médico y le observé con atención sin querer centrarme en el rostro de Lelouch. Le escuché atento en todo momento ya acostumbrado a ese tipo de vocabulario, no era la primera vez que mencionaba su proceder y asentí una o dos veces a su decir. Avancé un poco más y crucé mis brazos a la altura del pecho, permanecí estático mirando como el otro terminaba con su proceder, pero algo que nadie esperó sucedió.

Verle levantarse y peor, emitir semejante sonido causó mi sorpresa e incuso retrocedí un paso ante la sensación que me produjo ¿Qué le sucedía a Lelouch?, miré fijamente sus ojos y aquellos orbes tintados de negro no eran los de él, entonces ¿Por qué? no comprendía y me limité a observarle y luego al médico que quedó asustado en el suelo. Claramente no había sido cosa de él, se notaba por su reacción, pero al mirar con fijeza a Lelouch aquel cambió la hostilidad inicial — Lelouch — quise preguntar alguna cosa, pero mi mirada y atención no se apartaron de la faz ajena que por un lado me animaba ver 'bien', pero por otro provocaba una gran curiosidad en mi persona. ¿Será que aquel no era lo que yo creía que era? Aquella idea me emocionó y quitó toda amargura por el creer que moriría en mi cama, no obstante, mirar como el otro caía opacó toda alegría de mi ser. ¿Tan poco duró?, eso sin duda sería aburrido.

Pese a que estuve absorto en Lelouch, no pasé por alto el temor del médico quien obró con una rapidez impresionante luego de tal 'episodio' y me limité a mirar con intriga como procedía. Una vez el otro finalizó, le seguí sin temer por dejar solo a Lelouch y acompañé al contrario hacia la puerta mientras tomaba mi teléfono móvil y presionaba algunas teclas con prontitud — La transferencia está hecha ya — musité refiriéndome al pago por el servicio prestado — Incluye ... — no alcancé a terminar mi frase al escucharle decirme semejante cosa. Le sonreí, no creí que aquel fuese a percatarse de la realidad de mi preciado 'humano' — Hasta pronto... — dije sin añadir más nada al ver como el otro parecía huir de mi residencia. Cerré luego la puerta con el seguro y regresé a la habitación principal donde quien alguna vezz fue príncipe reposaba a la espera de 'sobrevivir'.

— ¿Quien hubiese sabido, Lelouch, que no eres tan normal como creías ser? — dije con cierto ánimo en mi voz pese a todo y me acerqué a donde yacía su cuerpo admirando la palidez de su piel y la manera en que estaba su herida — ¿O será que si lo sabías? — claro, poco podría decir yo de lo que vi minutos antes, pero estaba seguro de una cosa. Lelouch me gustaba incluso más que antes, pero esto es diferente a lo que le dije mientras teníamos sexo, este gusto es diferente en todo sentido — Ansío disecarte... — susurré mientras me sentaba a un costado del otro viéndole dormir tan calmado, deseé por un momento volver a toparme con esos orbes tan negros y densos, pero ya buscaría la forma de ver aquello otro día. Lelouch debía descansar — Descansa, mi príncipe — me incliné hacia aquel alcanzando a rozar mi boca con la mejilla más cercana y susurré su nombre para luego darle un beso sutil, corto — No mueras aún — sentencié finalmente y me aparté de aquel.

Las horas pasaron y yo tal cual estaba, a medio vestir y con el cabello húmedo, me acosté al lado de Lelouch abrazándole para así conciliar el sueño apoyando mi mejilla en su pecho. Él estaba herido, estuvo a punto de morir e incluso pasó algo 'raro' con él, no obstante yo solo deseaba permanecer a su lado siguiendo sin se consciente el deseo que el contrario mencionó. Si yo le hería de esa manera, no importaba, yo estaba bien al dormir de esa manera y pese a que era normal que durmiese hasta tarde, apenas sentí la calidez y luz del día me removí en aquel sitio apegándome más al otro. Desperté y le vi allí, aún dormía y comencé a pensar en que esa era la primera vez que yo despertaba al lado de alguien. Nunca antes dormí tanto con una persona y mucho menos en mi cama, pero esa noche fue especial y no precisamente por un buen motivo. Quise besarle, se veía tentador, pero cuando moví mi rostro acercándome al otro fui descubierto por esos ojos que no demoraron en posarse en mi faz.

— Buenos días — me alejé abortando la anterior idea, le sonreí y en breve me fui sentando a su lado — ¿No hace un buen día? — y tras eso aparté mi mirada del rostro ajeno, acomodando mi cuerpo en la orilla de la cama para así mirar hacia el amplio ventanal — ¿Cómo te sientes? — inquirí queriendo saberlo y no demoré en levantarme — Anoche te revisó un médico, procura no moverte mucho o la herida podrá abrirse de nuevo — fui comentando con mi tono normal — Salvo el posible dolor ¿Sientes algún malestar?, puedo llamar al doctor otra vez, es muy eficiente además se ser silencioso — susurré lo final y me acerqué hacia el ventanal separando la cortina delgada que me impedía ver mejor el exterior. No estaba seguro si mencionar lo sucedido y me pregunté ¿Él lo diría?, esperaba que si — Lelouch ~ — apoyé la diestra en la ventana — ¿Tuviste algún mal sueño? — enuncié animado para luego voltear y mirar mejor al menor, le sonreí como muchas veces hice en el pasado, pero aquella sonrisa estaba cargada de un sentimiento muy diferente al que le impregné en otras ocasiones.

Retomé la caminata pero no regresé a la cama, estar con él era peligroso y más si ambos no disponíamos de mucha ropa. Se que puede sonar algo descontrolado o ansioso de mi parte, pero no puedo evitar sentir deseo a su lado y más con la frustración de la noche anterior. Mordí mi labio inferior, debería evitar el contacto o seguramente acabaría matándole y pronto escucharía un regaño por parte de mi médico. Aunque, considerando la historia de Lelouch, quizás y hasta me lo agradezca.

— Iré por algo de café — estiré mis brazos y con ello se alzó la bata negra que portaba — ¿Te apetece algo? — yo actuaba con total normalidad, como si nada malo hubiese pasado la noche anterior, pero de lo que no me di cuenta es que esa normalidad para con el otro era una demasiado cercana o acostumbrada a él. ¿Quién pensaría que buscaba el desayunar con un hombre con quien tuve sexo dos veces solamente? ¡Un absurdo!, pero allí estaba yo esperando oír lo que quería.




¡Aquí están todo lo que me han regalado! Ya no cabe en mi spoiler.

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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Jue Feb 11, 2016 7:00 am


Just you and me
 the show must go on



Todo aun era algo confuso por lo que ni si quiera pude reaccionar de manera negativa al acercamiento de Izaya quedándome completamente quieto hasta que el otro, sin hacer nada, reculó alejándose de mi sentándose en el borde de la cama.
Suspiré con fuerza y volví a cerrar los ojos algo cansado-supongo…-dije sin mucho animo boca arriba sin querer abrir los ojos-supongo que también bien…-de nuevo contestaba con poco animo, en verdad me sentía horriblemente mal, pero aquel dolor no era nada.
Me moví un poco para acomodarme sintiendo como la herida del abdomen se resentía un poco haciendo que cerrara uno de mis ojos con una mueca de dolor, aun así logré sentarme en la cama acomodando la almohada tras mi espalda pudiendo ver de aquella forma el apósito con los puntos-así que tendré otra cicatriz?-bromeé un poco pareciendo que por unos momentos mi humor mejoraba, pero rápidamente volví a tornarme serio-estoy bien Izaya, esto no es nada…-volví a decir en tono bajo sin querer mirarle a los ojos en aquel momento.

No obstante cuando preguntó por los sueños mi expresión cambió mirándolo fijamente como si de golpe todo cobrara sentido en mi mente-yo…-dije por lo bajo logrando recordar toda la noche anterior-le maté verdad?-susurré por lo bajo mirando mis manos doblándolas ligeramente pero sin mostrar arrepentimiento en mi rostro, solo dejando ver una fina linea recta que eran mis labios-no fue un sueño-en ese momento la linea se retorció un poco formando una ligera sonrisa que lejos de parecer insana era calmada y tranquila-así que no...no tuve ningún mal sueño-miré a Izaya con aquella expresión. Realmente me crispaba que sonriera tanto, si lo hacía parecía que algo malo realmente si había sucedido.
Busqué indagar más en la noche y de golpe pude recordar por un momento las voces junto las risas y las agujas haciendo que un escalofrío recorriera todo mi cuerpo aun ligeramente manchado de sangre, pues no había tenido a bañarme. Pero claramente aquello no se lo podía contar al mayor, por lo que solo permanecí en silencio intentando pensar en otra causa de aquella “preocupación”. Hasta que caía de lleno en la cuenta mirando al otro moreno con una cara bastante extraña e indescifrable.

No. No podía ser posible. Acaso aquel “te amo” había sido real? No había sido un sueño? Y si lo había sido y lo decía? Acaso eso no sería peor para ambos? Sería mejor dejarlo pasar? Por el momento si… Estaba casi seguro de que todas esas palabras habían sido un sueño, pero porque soñaría eso? Acaso me gustaba Izaya? Acaso en ese sueño no me había quedado con la palabra en la boca? Cual era la verdadera respuesta? Ni si quiera la conocía.

-No, ningún mal sueño...definitivamente-retiré solo para autoconvencerme de ello, cambiando automáticamente de tema-cuanto tiempo dijo el médico que debo reposar en cama? Tengo que volver con Nunnally…-susurré de nuevo aunque realmente mi corazón gritaba por quedarse con él moreno a pesar de que el no necesitara ningún cuidado por mi parte-o es que acaso planeas decir un mes para retenerme aquí contigo?-enarqué levemente una ceja-al menos dejame llamarla…-cerré los ojos de nuevo sintiendo que estaba hablando demasiado poniéndome nervioso por tonterías que nada tenían que ver con lo que estaba preguntando en esos momentos, con mi hermana. Si no con él. Izaya.

Debía de mantenerme firme ante lo hecho. No me arrepentía de haber matado a mi hermano y menos sabiendo que con él fuera de juego Nunnally estaría mas segura, aun asi, al recordar toda esa sangre manchando la alfombra del piso no me traían muy buenos recuerdos haciendo el vomito acudiera a mi boca sin ser expulsado quedándose en solo pequeñas nauseas.

De nuevo mi mirada fue a Izaya-acaso me traerás todo lo que pida?-dije completamente serio-si, café estaría bien…-dije sin más volviendo a dejar que mi cuerpo se deslizara entre las sabanas hasta quedar totalmente recostado perdiendo el interés en todo, incluso en la cafeína. Porque solo podía pensar en él? Acaso no podía pedirle a él? Tsk. Aquello ya era molesto. Desde cuando estaba así de ñoño? Acaso todo había sido desde que habían compartido su primera muerte? Algo tan profundo y turbio como eso sin duda era una de las cosas que mas les unía quitando todo lo demás. Las heridas y sus vivencias. Una muerte sin duda ataba mucho más de todo lo que habíamos vivido hasta ahora, incluso más que esos besos adictos a los que me había acostumbrado.

-Izaya-le llamé antes de que dejara la habitación sin saber si decirlo o no pues realmente todo era muy confuso en mi cabeza aun no del todo recuperada a la vez que miraba hacia otro lado-luego...me apetece...-dije continuando con su pregunta como si realmente le fuera a pedir que me trajera otra cosa-que te quedes conmigo…-dije muy por lo bajo sabiendo que de todas formas me escucharía.
De forma pausada cerré los ojos ya totalmente acostado esperando a que trajera el café a la vez que me acomodaba, con cuidado, de lado en la cama volviendo a abrir los ojos cuando el ya no podía verme. Que había sido esa petición? No importaba, solo quería eso. No era complicado no?
Porque mentirme a mi mismo cuando estando al borde la muerte lo había dicho sin problemas? Le necesitaba en aquellos momentos, pero no reconocería que realmente estaba afectado por haber matado a alguien aun cuando siempre solía decir que quien dispara tiene que estar preparado. Pues yo siempre había estado listo para la muerte, pero tal vez no tanto para matar. Mi humor era pésimo aunque intentara ocultarlo. Incluso si quiera sabía porque le había pedido llamar a mi hermana. No quería hablar con ella, estaba manchada con la sangre de nuestra familia y pretendía salpicarla con ella también al hablar tan tranquilamente después de algo tan reciente. No podía. Solo me quedaba Izaya.

Mis ojos se deslizaron hasta una de mis manos al notar allí algo que no debería estar topandome de golpe con el anillo que tan bien conocía. Era de Izaya. Porque lo tenía yo? Anoche…
No supe porque pero no pude evitar que algo dentro de nuevo se removiera haciendo que apretara ligeramente con fuerza el puño a la vez que acariciaba con cuidado el anillo. Si aquello era cierto porque sus palabras no lo serian? Y si las había dicho de verdad, como podría saber si eran una mentira? Como saberlo si solo recordaba una completa seriedad en su rostro? Iba en serio? Solo lo había dicho porque estaba molesto? En verdad todas aquellas preguntas eran innecesarias ya que si fuera verdad...que tendría que contestar?

Si.
La cosa más complicada.


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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Izaya Orihara el Jue Feb 11, 2016 8:22 am


Lelouch sonaba tan 'él' y eso fue grato para mis oídos, ya no se percibía en él el desespero de la noche anterior ni la debilidad pese a que se notaba que no estaba del todo bien. Entrecerré mi mirada mientras le escuchaba con calma y reí ante sus comentarios —  La mía es mejor~—  murmuré con cierta burla, sin aclarar si me refería a la cicatriz que yo le dejé o a la que portaba en mi propia anatomía —  Es nada ¿no? —  volví a reír, aquello era ridículo considerando que estuvo al borde de morir. No diría ni rebatiría sus palabras, carecía de importancia mientras aún respirase y no lo hiciera con dificultad. Lelouch se veía mejor, su piel poseía un tono más 'vivo' y al pensar en tal calificativo la sonrisa en mi faz se amplió.

Estuve atento a como reaccionaría, deseaba saber si recordaría lo sucedido sea con su hermano o con el doctor, incluso lo que hubo intermedio a aquello. Su expresión me indicó bastante y traté de contener la risa que amenazó con escaparse de mi boca —  Le asesinaste —  respondí a su escueta pregunta —  Tu arma perforó su cráneo, fue hermoso —  dije con un tono entretenido recordando aquello de forma tan vívida que fácilmente podía percibir el aroma a sangre —  Me alegra —  sentencié a su conclusión. Se veía controlado y calmado, eso era bueno siendo él, aunque mentiría si dijese que no ansiaba ver nuevamente el desespero en su rostro y más tras haber asesinado a su hermano. Repasé mi labio inferior con la punta de la lengua humedeciendo la zona, varios pensamientos maliciosos pasaron por mi mente y fui bueno con el menor, no le molestaría tanto como suelo hacer, por ello es que pasé del tema por el momento.

Que repitiera lo dicho me pareció curioso y se notó cierta intriga en mi expresión. Le miré silencioso al no tener nada que agregar en el asunto. Le oí y ladeé el rostro, sonreí luego cuando se atrevió a anticiparse a lo que planeaba hacer. Aquel ya me venía conociendo quizás demasiado bien  — Suena a que detestas estar conmigo, Lulu-chan  — reí bajo  — Precisamente dijo un mes ¡¿Quién diría que eres bueno adivinando?!  — vociferé alto, pero al escucharle hablar de su hermana generó en mi una mueca divertida  — El teléfono está sobre el velador  — moví la zurda señalando con el índice solo para no mostrar la vacía falange del índice contrario  — Puedes llamarle si gustas, tengo su número registrado para ti  — le miré y sonreí, aquello claramente era una mentira, no lo tenía por él pero efectivamente el número que conectaba con Nunnally si estaba en ese dispositivo  — Busca la doble ene — puntualicé y bajé la extremidad acomodándola en el bolsillo de la bata tal y como estaba la otra. Volteé preparado para ir hacia la cocina por algo de café, lo comenzaba a necesitar y más a esas horas donde era inusual que no me mostrase como un félido al ser recurrente que durante el sueño cambiase por comodidad. Era extraño, estar con él lo era y entre más tiempo pasábamos juntos peor era el sentimiento de necesidad.

'¿Acaso me traerás todo lo que pida?'

Cuando su voz se volvió a hacer presente le miré de reojo a la espera, sonreí apenas y volteé por completo el cuerpo hacia él. Podía responder de tantas maneras posibles solo para amargarle un poco la existencia, pero opté por algo sencillo — Por supuesto que lo haré, aunque no lo creas soy un estupendo anfitrión aquello no estaba tan errado, simplemente no existía persona aún que pudiese corroborar de aquello por lo cual me jactaba — Café entonces, Lelouch~— le di una última mirada, una descarada y retomé mi camino hacia la cocina. Antes de salir de la habitación escuché como era llamado por una voz baja, apoyé la diestra en el marco de la puerta y miré hacia atrás pudiendo notarlo. No dije nada a la espera de escuchar lo que deseaba, pero lo que dijo fue algo que no esperé estando el 'normal' como yo creía que estaba. Dudé por un momento en decir algo y solo callé, sonreí mínimamente solo para no mostrarme serio ante esa petición, pero aún así mi expresión fue algo confusa aún para mi que ni siquiera podía verme.

Salí finalmente de la habitación y me dirigí hacia la cocina para preparar algo de café en aquella cafetera platinada, era vieja pero no lo parecía y mientras veía los granos de café, meditaba sobre todo el asunto. Aún seguía en mi cabeza la voz ajena con tal petición, resonaba como si él estuviese a mi lado aún pidiéndolo. Era insoportable.

'Luego...me apetece...que te quedes conmigo…'

—  Como si fuera a cumplir tu capricho...— musité con enfado por no haber dicho nada, ni siquiera en burla de algo que Lelouch dijo con una seriedad honesta. Debía sacarlo de allí, pero si lo hacía seguramente moriría y quizás por mi propia mano —  Estúpido — sentencié buscando entonces algo en un mueble próximo al refrigerador. Los minutos pasaron y el café estuvo finalmente listo, preparé lo pertinente en una bandeja de madera y saqué un paquete de galletas sabor chocolate colocándolo entre ambas tazas. Era lo único que tenía para comer al desayuno debido a que yo simplemente me levantaba a almorzar y ni siquiera lo hacía en casa. De no ser por Youko, seguramente ni café habría en casa. Suspiré al pensar en él y tras eso, tomé la bandeja y me encaminé nuevamente hacia la alcoba.

Una ves en la habitación me acerqué hacia el otro y le sonreí ya con normalidad — Acomódate o te quemarás — dije sin estar preocupado por ello, aquel no era un niño — Oh, pero tu herida... — ladeé el rostro, por poco y había olvidado eso o al menos eso demostré y cambié mi rumbo para rodear la cama y sentarme con bandeja y todo donde antes dormí. Dejé la bandeja en el espacio entre él y yo — Es lo único que tengo para comer — murmuré — Son muy buenas — dije asintiendo a ello, aunque yo no las había comprado. Tras acomodar todo abrí el paquete de galletas y lo dejé allí — ¿Llamaste a Nunnally? — pregunté mirándole de reojo — Puedes decirle que te quedarás acá unos días... que te obligué a ello si quieres — sonreí nuevamente — No creo que tenga mucho problema — aquello era una total mentira — ¿Te quedarás o prefieres que te regrese a tu casa? — tomé una galleta  y jugué con esta para luego alzarla y llevarla a mi boca, mordiéndola y masticándola luego. Alcé la mirada un instante y luego centré mi atención en la taza con el café, le agregué a aquella solo un terrón de azúcar utilizando la diestra mirando nuevamente el vacío de mi dedo.

— No tenía té... — volví a murmurar sin tener mucho sentido el decir eso ante mi oferta sobre el café antes — ¿No será muy fuerte para un jovencito como tu? — reí bajo y revolví la taza evitando el verle de momento. Aparté la galleta dejándola sobre la bandeja y acomodé mi cuerpo ladeándolo hacia donde estaba Lelouch, no por verle, sino por el café — Lelouch... — ¿Debería sacar el tema? Si él recordaba todo era probable que no dijese nada, a las finales yo era un mentiroso, tal como él lo era. Callar todo era lo mejor para ambos, nada debía cambiar, no podíamos cambiar o tornaría todo más peligroso — Eres libre de quedarte acá el tiempo que desees o el que puedas más bien — fingí que eso era lo que deseaba decir — No tengo problema en alojarte, aunque claro, tendré que cambiar las sábanas — murmuré tomando la taza para poder finalmente beber de ella.





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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Vie Feb 12, 2016 3:40 am


Just you and me
 the show must go on



Para que decir algo cuando ya estaba todo dicho.
Las palabras de Izaya hicieron poco impacto en mi mente llena de sangre de mi propio hermano. No hacia falta que fuese tan gráfico, aquellas imágenes suplicando por su vida se habían quedado grabadas a fuego en mi mente igual que cuando habían matado a mi madre en su día. La muerte estaba marcada por todos los recovecos de mi cuerpo y mi alma. Encima se alegraba. Eso me hizo sonreír levemente sin que el otro se diera cuenta. Realmente si que era maldito.

Desde luego que no creía ni una sola palabra de su boca, Aquella herida en una semana ya estaría curada del todo y decir 7 días incluso me parecía demasiado. De nuevo volvía a salir el mentiroso. Tantas ganas tenía de que me quedara allí con él? Algún día dejaría de mentir aunque solo fuera un juego?
De nuevo aquellas dos palabras que había dicho a la noche acudieron mi mente haciendo que me sonrojara levemente sacudiendo la cabeza. Que me pasaba? Desde luego eso también era mentira y mencionarlo en aquel momento u otro diferente no tendría ni el mas mínimo sentido, o eso creía. Solo generaría mas incomodidad de la que ya sentía cuando nos besábamos y hacía que todo mi cuerpo reaccionara al suyo como si realmente aquello fuese lo que deseara. Lo que más deseara en aquel mundo que tantas veces me daba la espalda.

Como siempre ignoraba mis palabras deliberadamente haciendo que de nuevo mi rostro se tiñera de rojo con mas fuerza que antes ahora que no me veía. Me llevé una mano a la boca y golpeé con fuerza el colchón. Porque había sido tan sumamente sincero? Porque lo había dicho? Estar en aquella casa no me hacía bien, respirar el mismo aire que él tampoco, estar tan cerca de él era peor aun…pero no podía evitar querer intoxicarme. Cada vez más. Hundiéndome mas.
Miré el móvil que decía y como buenamente pude no dudé en acercarme hasta el y marcar el número de Nunnally sin realmente darle importancia al hecho de que el tuviera el número de mi hermana, pues en ese momento no supe porque pero lo vi de lo más normal.
Pero no podía llamarla. No en aquellas condiciones. Como si quiera iba mirarle a la cara cuando escuchara en las noticias que alguien había matado a un antiguo príncipe de lo que un día fue Londres? Como iba a tocar su mano cuando estas habían sido manchadas con la sangre de su propio hermano? De un, aparentemente, respetable conde?
Regresé a la posición inicial y cerré los ojos intentando pensar en otra cosa. Aquello se estaba convirtiendo en algo demasiado pesado, en algo demasiado peligroso…pero no podía parar ahora que había empezado. No pararía.

Fue en ese momento cuando de nuevo el moreno hizo aparición por la puerta haciendo que abriera los ojos con tan solo escuchar sus palabras viendo como dejaba la bandeja entre los dos y comenzaba a desayunar sin que si quiera yo mirara lo que fuera la bandeja. Mi vista estaba fija en algún punto alejado de la habitación sin si quiera contestar a lo que decía hasta que de golpe lo hice mirándole levemente y luego a las galletas no dudando en coger una dándole un mordisco-no están mal…-dije tas tragar el chocolate volviendo a dar otro mordisco como si eso me salvara de contestar todas y cada una de sus preguntas. Aquello sería más fácil si el mismo pudiera extraerlas, pues estaba confesando como si fuera un libro abierto ante él-no, no la llamé-reconocí por lo bajo-la llamaré mas tarde-mentí ya que pocas eran las intenciones que tenía de llamarla por las innumerables razones acumuladas en mi mente citadas con anterioridad.
Pero el también estaba raro. Desde cuando Izaya me dejaba “opción” por decirlo de alguna manera? Realmente no podía entenderlo, solo quería que se quedara callado y me abrazara pues en toda aquella larga noche no había podido sentir su calor aunque al levantarse tal parecía que había dormido abrazado a mi.

-Que?-susurré por lo bajo al escucharle hablar sobre el té-tsk, eres molesto…-dije por lo bajo decidiendo tomar la taza de café para pegarle un pequeño sorbo mientras le escuchaba cerrando los ojos disfrutando de aquel amargo aroma. Que estaba diciendo? Definitivamente aquello confirmaba mi sospechas y las palabras que mencionó a continuación tampoco es que le ayudaran mucho pues era como si pudiera leerle entre lineas. Sabía que el “verdadero” Izaya me hubiera atado incluso a la cama para retenerme. Suspiré con fuerza-me quedaré solo hasta que la herida sane-aclaré por lo bajo para que dejara de evidenciarse tanto aunque de esa forma yo me expusiera.

Fingir, mentir, callar. Eso era lo que estábamos haciendo los dos. Dos grandes mentes enfrentadas que sabían perfectamente lo que estaba pasando pero que no querían reconocerlo por miedo a lo desconocido, a esa oscuridad que nos envolvía.

Dejé el café sobre la bandeja y alcé la mano donde portaba el anillo contrario-que significa esto?-pregunté aun notándose algo de debilidad en mi voz-de verdad quieres que me lo quede?-pregunté recordando vagamente lo de anoche. Mis ojos se desviaron al redondel de acero que encajaba perfectamente en mi dedo a la vez que lo acariciaba con mi dedo gordo-acaso este anillo no es tan importante para ti? Creo que desde que te conozco lo has portado siempre…-entrecerré levemente los ojos sonriendo levemente sin poder evitarlo-y ahora me o das así tan fácil? Acaso es un premio por haber matado a mi hermano?-la sonrisa de mi rostro desapareció par tornarse como de costumbre-Izaya…-dije su nombre de nuevo girando mi rostro para mirarle fijamente a los ojos sorprendiéndome de lo cerca que estábamos a pesar de que creía no haberme movido ni un centímetro. Aun así no mostré incomodidad, si no mas bien lo contrario, unas ansias terribles por besarle y descubrir lo que realmente quería decir, lo que iba a decir.

Era un cobarde.
Podía enfrentarme a la muerte pero no a eso? Realmente era patético pero si continuaba isa lo diría todo.
Acorté las distancias que nos separaban y le besé de nuevo inclinando mi cuerpo ligeramente hacia el haciendo que las puntos tiraran con algo de dolor, aun así aguanté hasta que pude notar como un poco de sangre manchaba las gasas puestas sobre la herida. Entonces me separé bajando la cabeza sin querer que me mirara a los ojos sintiéndome completamente extraño sin saber que hacer pues a pesar de que yo no le había dicho nada era el que parecía querer con más intensidad de los dos aunque me hubiera negado en multitud de ocasiones pasadas. Porque estaba pasando aquello?-Izaya…-volví a decir por lo bajo dejando que las hebras negras de mi cabello taparan mis ojos-anoche…-las palabras parecían no querer salir, pero tampoco podía callarme por mas tiempo todo aquello que deseaba saber si había pasado de verdad o no. Quería mirarle a los ojos y ver si realmente era un mentiroso o si todo había sido real como su imagen reflejada en aquellos momentos en mis ojos-dijiste que…-en ese momento la puerta del apartamento sonó haciendo que me callara en el acto agachando incluso un poco mas la cabeza.
Volvieron a llamar insistentemente pero ninguno de los dos apreció moverse.

Why are you doing this?
It hurts.


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~Gracias Izaya...bastardo~

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Si, aquí si Izaya ¬¬ (?)


Hace falta que diga algo mas?... gracias Izaya...

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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Izaya Orihara el Vie Feb 12, 2016 6:06 am


La situación a su lado era incómoda, tener que compartir el desayuno en la cama era algo verdaderamente inesperado y ni siquiera llegué a imaginarlo la noche que le traje acá. El silencio entre nosotros fue horrible y sabía bien que él se sentiría como yo, se notaba en la manera tan pobre para responder mis incesantes preguntas —  Más tarde ¿eh? — que dijese tal cosa provocó en mí una suave sonrisa, para que Lelouch no acudiese pronto a su hermana es porque no deseaba hacerlo o bien algo se lo impedía. ¿Será lo sucedido anoche? ¿Seré yo la causa?, deseé obviamente que el causante de aquel nulo contacto fuese yo. Volví a morder la galleta percibiendo con mayor agrado su intenso sabor, devorándola en solo dos mordidas más al no ser tan grande.

— ¿Sabes? Siempre dices que soy molesto, odioso o buscas que me calle… — murmuré con una sonrisa aún — Si no soy yo quien habla… ¿lo harías tú? — Alcé una de mis cejas curioso por saber su respuesta, la cual probablemente sería desviada o nula — Prometo cuidarte muy bien, Lelouch — musité rítmicamente tratando de retomar mi normal actitud con él al percatarme por su expresión que las cosas estaba volviéndose raras entre nosotros. ¿Será que nos hemos vuelto realmente unidos? ¿Somos amigos? Fruncí ligeramente el entrecejo al barajar los títulos que podrían encasillarnos y ninguno me terminaba de agradar si no poseía un tinte hostil en el nombre. Quedé entonces distraído de las galletas y del café que retorné a la bandeja restando aún casi la mitad líquido. Lelouch habló e inevitablemente dirigí mi mirar hacia su faz pero poco duró ya que vi como el menor alzaba el anillo que le regalé. Se me notó algo sorprendido, no pude contener tal reacción al no creer que fuese a tratar el tema tan pronto ¿Será que le está dando vueltas al asunto?

— La pregunta sería si tú lo quieres conservar, pareces dudar — sonreí y ladeé el rostro para poder alzar la zurda donde portaba el anillo gemelo al que Lelouch tenía — Si no lo quieres, puedes regresármelo — dije sin responder apropiadamente su pregunta y estaba consciente de que Lelouch no lo dejaría pasar — Es tuyo ahora, Lelouch — musité volviendo a oírle, traté de recordar la vez primera que dispuse tales objetos en mis dedos ¿Cuántos años serán ya? Habían pasado centenares de años y esos dos anillos, algo gastados, me habían acompañado en tantas cosas que sería imposible no tenerles un mínimo de aprecio aún si fuese solo por estar acostumbrado a ellos. Decir por qué eran importantes no era necesario, no  a esas alturas donde ni siquiera yo podía recordar su origen o desde la edad que les usaba. Solo podía aseverar una cosa, aquel anillo es una de las pocas cosas que puedo considerar mías sin tener que verle perecer. Un mero objeto que bien podría pasar por un accesorio o bien podría formar uno de los lazos más importantes. ¿Cómo lo verá el menor? ¿Será importante recibir un anillo al ser humano? Estaba intrigado y aun sintiéndome de esa manera no le comenté nada que pudiese revelar lo que se anidaba en mi pensar.

— ¿Premio? Quizás lo sea — mas no le diría el motivo real por el cual yo le estaba ‘premiando’ si es que realmente podía llamarse de esa manera — Lelouch… ¿conservarás? — pregunté con real curiosidad y traté de no serenar demasiado mi rostro, no podía estar serio, debía ser algo trivial, algo sin importancia. Relamí mis labios al notar como el otro parecía acomodarse y curiosamente, estábamos más cerca el uno del otro de lo que creía y tentado por el menor me fui acercando más y más hacia él hasta que finalmente nos besamos. El sabor amargo en su boca hizo que quisiera probar más de él, de sus labios, mordí su labio inferior sin fuerza al tener la oportunidad pero el contrario no demoró en alejarse por el dolor de la herida — ¿Ahora si molesta? — se me notó algo irritado por tener que cesar ese beso por ‘solo un dolor’, ya que sí, yo era egoísta y desconsiderado. Se suponía.  Sostuve la bandeja y la moví para así poder acercarme más al otro y apoyar mi frente sobre la ajena, no por ansiar escuchar lo que mostraba querer decir, sino que anhelaba volver a tener sus labios contra los míos. Moví mi cabeza dando suaves toces al contrario, quería besarle — Lelouch… — le llamé en un susurro e incliné mi rostro para poder llegar a su boca, pero el contrario salió con algo que no deseaba afrontar.

La puerta principal sonó gracias  a varios golpes y aparté mi rostro de la proximidad ajena, solo un poco y no dije nada pasando así un largo periodo de silencio entre nosotros, a excepción del estridente sonido de la puerta. Cuando finalmente cesó aquello, demoré en moverme o volver a retomar y el otro no parecía muy animado con iniciar el diálogo — ¿Realmente deseas hablar de esto? — Pregunté con un tono grave y seriedad en mi faz — ¿Para qué?, solo cambiaríamos el cómo estamos ahora — enderecé mi cuerpo y tomé la bandeja con ambas manos para apartarla y dejarla sobre el velador contrario a donde estaba Lelouch. Interfería y no me importó el moverme con poca sutileza sobre la cama yendo a donde estaba él y le jalé para poder acostarle en la cama y no tenerle apoyado contra las almohadas — ¿Sabes siquiera en lo que te estás metiendo? — Dirigí la zurda al cuello ajeno y le sostuve sin apretarle, para luego poner mi cuerpo sobre el otro estando apoyado con las rodillas a los costados y la diestra justo al lado de la cabeza contraria — ¿Creerás lo que yo diga?, quizás deba partir por eso antes de proseguir — Incliné mi cuerpo hacia delante para poder besar su mentón  y deslicé la mano hacia el hombro sin alejarme del todo de aquel — Sería tan fácil matarte, romper tu cuello — rocé su piel con mis dedos y bajé por su pecho — Apuñalarte… — moví mi boca pasando en roce desde su barbilla a la boca — Trozarte y ver cuánto soportas antes del desmayo — sonreí denotando que eso pasaba por mi mente con relativa normalidad — También quiero besarte, tocarte, forzarte de ser necesario — dije en un susurro sin desviar mi mirada del rostro ajeno — Mírame, Lelouch — dije serio — Quiero tenerte en mi cama, en el baño, sobre la mesa, en el suelo — le di un suave beso — Solo se mío — musité terminando por besarle con ansias, pero no fue algo duradero al no haber acabado aún mi diálogo.

— Por sobre todo eso quiero saber — aquello se tornó complicado — El porqué de entre todos los humanos, tenías que ser precisamente tú — alcé apenas mi faz y la mano que antes tocó su pecho subió posando la palma en la mejilla derecha del menor rozando el pulgar hacia la comisura de los labios — Te amo — dije tras tomarme una pausa y acariciar con la yema del pulgar el labio inferior de Lelouch — No como el humano, sino como Lelouch — disminuí de golpe la distancia entre mi boca y la de él para poder besarle ya sin contenerme en lo más mínimo, lo necesitaba y odiaba esperar o escuchar el cómo me fuese a responder. No quería nada, ya lo había dicho todo y de esperar algo, ansiaba su enojo, su ira y su desprecio.




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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Sáb Feb 13, 2016 1:02 am


Just you and me
 the show must go on



Porque me hacia esa pregunta? Porque me ponía en la tesitura de dudar si quiera que llamaría a Nunnally cuando había decidido ya no hacerlo? Porque podía sentir que imaginaba miles de cosas dando siempre con la correcta? Odiaba que hiciera preguntas, por eso era mejor que se mantuviera callado. Odiaba cuando me miraba de aquella forma pareciendo saber todo sobre mi. Odiaba como poco a poco se iba haciendo un hueco de nuevo en mi vida que tan solitaria era. Lo odiaba y por eso no podía sentir otra cosa que no fuera ese sentimiento por él. Que equivocado estaba.
Suspiré con fuerza-tanto te desespera estar en completo silencio? De verdad eres único en tu especie Izaya…-lo dije en el mejor de los sentidos de la palabra.

Mi mirada a pesar de que en un momento se había desviado a su persona de nuevo volvía a centrarse en el pequeño trozo de metal que adornaba una de mis falanges-si me lo has dado entonces lo conservare…-dije por lo bajo cerrando el puño con suavidad bajando la mano hasta apoyarla de nuevo en la cama-ayer te lo dije no?-de nuevo la confusión se mezclaba con la verdad encontrando la luz-sea un premio o no, si me lo diste me lo quedaré-sentencié con decisión echándole un ultimo vistazo de reojo a mi dedo indice donde reposaba el preciado anillo hasta que el esperado beso se hizo posible, al menos unos breves momentos.
Aun a pesar de separarnos mi rostro estaba fijo en el contrario intentando entender a velocidades vertiginosas que nos estaba pasando y porque ninguno de los dos parecía querer ceder ante nada.
La bandeja fue removida de su sitio dejando que Izaya quedara aun mas pegado a mi cuerpo, frente con frente, provocandome de nuevo con sus labios incitándome a besarlos de nuevo a pesar de saber las consecuencias de aquella detestable unión diciendo cosas que deberían haber permanecido sellas hasta el fin de los tiempos.

El sonido de la puerta seguía llenando la habitación que había quedado en completo silencio hasta que el mayor decidió hablar retomando el tema que no debió salir de mis labios. Más a diferencia del otro, a pesar de todas las preguntas que me hacia solo pude mantenerme callado mirando sus orbes tan cercanos a los míos recriminándome haber sacado el tema, aquel tema tan serio que a ambos nos quemaba.
Mis ojos violáceos no dejó de seguirle, cada movimiento cada palabra solo sentía como me lapidaba cada vez más sin poder hacer nada. Izaya se aproximo más a mi sin que pudiera hacer nada por evitarlo, aunque tampoco quería que lo hiciera por lo que me dejé hacer quedando completamente recostado en la cama de nuevo ignorando los sonidos de la puerta.
-N-no…-dije de manera casi inaudible si quiera para el demonio pues con aquellos ojos carmesís mirándome no podía evitarlo-tal vez…-de nuevo mi tono de voz era casi inexistente como si tuviera miedo a seguir con aquello a conocer la verdad a pesar de ansiarle tanto.

Sus manos rodearon mi cuello y su cuerpo tocó el mio, de nuevo, su piel era sumamente cálida y eso hizo que la mía se pusiera de gallina-hazlo entonces…-dije sin miedo ladeando ligeramente el rostro algo mas elocuente separando mi mirada a la vez que mis ojos se cerraban-podrás?-susurré por lo bajo volviendo a abrir mis orbes para fijaros en un punto fijo de la habitación que no era el moreno. Pero como siempre me ansiaba muy rápido y la siguiente parte distaba mucho de la anterior. Rozando mi piel, mis labios, era casi imposible resistirme a eso, en cierta manera no podía evitar desearle igual que el hacia pero es que acaso eso era algo mas? Algo mas como las palabras que él me había dedicado anoche?

No le mires.
No le beses.
Evitale.
Sal de aquí.
Corre.
O será demasiado tarde.

Te amo

Fue lo único que importa de esas frases dedicadas a mi persona. Exclusivamente para mi. Mi rostro mostró sorpresa sin poder evitarlo por primera vez en tantos años ante él. Mi rostro inmutable cambiaba para él. Cambiaba por su culpa. Le odiaba.
-Izaya…-jadeé por lo bajo volviendo a notar sus labios rozando los míos haciendo que abriera mi boca para recibirle correspondiendo con la misma intensidad que el lo hacía aferrándome con fuerza a sus cabellos enredando mis dedos en sus cabellos sin querer separarme de aquellos labios que me quemaban.

Que estaba haciendo? Tenía que parar aquello. No podía estar pasando de verdad. Porque era yo quien atormentaba de esa manera el corazón de Izaya Orihara? El solitario y malvado demonio que todos parecían odiar. Porque yo? Porque yo también me sentía de esa manera?
-Izaya…-volví a jadear su nombre sin poder evitarlo llevando mis manos a su rostro volviendo a unir nuestros labios una vez mas sin poder controlarme ante esa necesidad-porque yo?-dije de forma muy suave rozando mis labios con los suyos al hablar sonriendo levemente con amargura-eso también me gustaría saberlo a mi, no crees?-la sonrisa se prolongó, algo raro en mi.
Mi rostro se dirigió hacia su cuello escondiéndose allí-porque preguntas…-hablando en baja voz respondí-porque afirmas…-las palabras parecían querer no salir, pero lo hacían como siempre-porque dices que me amas? Es verdad, es mentira? Como voy a saberlo...si somos unos mentirosos…-una ligera sonrisa aun seguía formada en mi rostro-porque yo? Y que hay de ti?-mi voz se alzó un poco mas separándome de su cuello para mirarle a los ojos acariciando sus mejillas-porque tu?-dije por lo bajo-porque puedo sentir lo mismo que tu? Porque no puedo decirlo? Porque lo haces tan difícil cuando dijiste antes que todo cambiaría si lo decías? Si lo decíamos? En verdad...eres cruel…-por una vez no decía que le odiaba. No podía hacerlo. Como hacerlo si acababa de confesarme aun sin haber dicho aquellas dos palabras que me sentenciarían para siempre? La mismas palabras que él había susurrado con tanta determinación-Izaya...solo seré tuyo si tu eres mio-susurré acariciando los labios contrarios con los míos propios-Izaya...-volví  repetir aquel nombre del que nunca me cansaría-Izaya…-volví a besarle abrazándole con fuerza contra mi afianzando mis dedos en su cabellera tirando de él hacia mi sin poder aguantar mas aquello.

Le necesitaba.
Igual que el respirar.


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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Izaya Orihara el Miér Mar 16, 2016 9:12 pm



Estando tan cerca de Lelouch podía percibir mucho mejor sus reacciones que si bien al inicio eran mínimas, en esos momentos resultaban tan claras para mi que no cabía duda alguna en que mis palabras le afectaban casi tanto como las de él a mi. Parecíamos estúpidos, embobados por un mísero sentimentalismo y aunque yo estaba consciente de esa estupidez no podía frenar lo que decía o hacía. Su boca contra la mía, mi pecho sobre el de él y sus manos, le deseaba con tantas ganas que no serviría buscar saciarme con otra persona o por 'mi cuenta'. ¿Él sabría que tanto me desesperaba? ¿Será que por saberlo actuaba de esa manera conmigo? En otra ocasión podría ansiar que todo fuese una mera farsa, pero sus besos y su voz, su mirada y el calor de su cuerpo mostraban claramente que no era algo fingido, era real y peligroso.

— Te ves adorable, Lelouch — dije inevitablemente al presenciar sorpresa en el normalmente imperturbable rostro del menor — ¿Te pones así por mí? — murmuré luego ya sin importarme alguna respuesta, bastó para mí romper su templanza y más el percibir algo diferente en su boca, en la forma con la que me correspondía. Moví mi cabeza hacia un costado acoplándome a sus labios, aquellos que besé apasionadamente debido al calor que me invadía por él. Cuando me llamó le volví a besar acallándole, no quería oírle tan pronto, necesitaba sentirlo más hasta llegar a un punto irreversible si es que no lo hemos pasado ya. Me separé finalmente de su boca para escucharle no de muy buena gana, pero sirvió para poder pensar mejor lo que sucedía — El porqué tu... — suspiré suavemente y negué dos veces — Hay tantas cualidades en ti, Lelouch... — mas no me pondría a comentarle sobre eso, Lelouch no era tonto y me conocía bastante bien por lo que deducir que cosa me gustaba de él sería fácil. El problema no era lo que él tenía para atraerme, se suponía en primer lugar que yo no amaba individuos. Alguien mitad demonio amando a un humano era ridículo en muchos aspectos, yo podría burlarme de mi mismo incluso.

— ¿Esas son preguntas? — sonreí al escuchar sus palabras, pero esa sonrisa se disipó al continuar atendiendo lo que el menor decía — Lelouch... — susurré mirándole de reojo hasta que pude toparme con su oscuro mirar — ¿Sientes lo mismo? — le pregunté luego de una pausa bastante grande por mi parte — ¿Ahora soy cruel? — enarqué una ceja y reí sin alejarme demasiado de él — ¿Te estás oyendo? — se notó en mi faz la excitación que tenía — Lelouch, ¿Comprendes siquiera que acabas de decir? — incliné nuevamente mi cuerpo hacia delante para poder besarle y justo sobre su boca susurré — Que cursi suenas — mordí su labio inferior algunos segundos antes de retomar la palabra alzándome para verle desde otra perspectiva y tuve cuidado de no sentarme sobre su herida.

La bata que cubría mi cuerpo se abrió por la zona del pecho y de no ser por el listón que le ataba a la altura de la cintura, esta ya no serviría para ocultar mi anatomía. No hice nada por cubrirme tampoco y la dejé caer, moví mi cuerpo sonriendo al mirar a Lelouch y apoyé las dos manos en la cintura ajena deslizándolas hacia la cama — Seré tuyo cuando me lo pidas apropiadamente — mencioné con un aire travieso — En estos momentos sabes bastante bien que no me he atado a nadie, nunca, bajo ninguna circunstancia — mantuve la sonrisa y bajé mi cabeza para poder besar el pecho contrario — Pero si tu me lo pidieras... — jadeé contra su piel — Ah~ ¿Qué debería responder? — estaba jugando con él tal y como he hecho muchas veces, pero todo lo que decía era verdad. Si Lelouch me lo pedía no podría negarme y decir simplemente 'Seré tuyo si eres mío' no es suficiente, no para mi, necesitaba algo más fuerte. Pertenecer a la pertenencia, absurdo, pero necesario en nuestro caso ¿Debíamos estar seguros de esa manera? ¿Qué pasaría si solo uno aceptara tal pacto y el otro no? No podía tomar sus palabras a la ligera, tampoco las mías. Eso estaba bastante claro.

— Cuando recién puedas igualarme — mencioné esperando que comprendiese en que aspecto lo decía — Hablaremos sobre lo que sigue ¿Lo comprendes no? — entrecerré mi mirada viéndole desde allí abajo y descendí un poco más, mi boca rozó el esternón y no detuve mis pequeños besos hasta que llegué a la zona de su cuerpo que poseía la herida tratada ya — Te dejaré descansar hoy, debes pensar supongo sobre lo que tienes que hacer — mordí sin reparo alguno su piel marcando mis dientes muy cerca del apósito que cubría el corte en su vientre — Además... si te molesto ahora con lo que quiero hacer — lamí la marca que dejé y sonreí — No podrás satisfacerme y estoy seguro de que tampoco quedarás bien, sin olvidar que me debes algo por lo de anoche — terminé por alejarme de su cuerpo en un gran esfuerzo por no atacarle como mi cuerpo pedía.

Por un lado deseaba permanecer sobre él para poder tocar su cuerpo, hacerle mio como ansiaba desde la noche anterior y más al conocer como se suponía que sentía. Una fracción de mi necesitaba alejarse totalmente, no por cuidar de su salud, sino que estar con él formaba en mi una gran debilidad. Un peligro que no haría más que crecer hasta ocasionar una ruina total.


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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Miér Mar 23, 2016 6:35 pm


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Mis ojos no dejaban de pasearse una otra vez por los suyos buscándole en todos los momentos posibles que me brindaba aquella cercanía. No podía dejar de decir su nombre de manera insana, enfermiza e intoxicante, acaso me había vuelto loco por su culpa? Después de todo por lo que había pasado y él era el primero que conseguía descerebrarme de una vez por todas con una simple palabra? Era ridículo, pero no podía desmentirlo. Era el primero que conseguía desarmarme de aquella manera. Morir parecía cuestión de un pequeño movimiento en falso en aquellos momentos, estaba tan desprotegido como nunca antes.

-Callate…-susurré por o bajo cuando dijo aquello, no quería escuchar aquellas palabras que se burlaban de mi por verme aun más débil de lo que ya era por el simple hecho de ser humano. Sabía que era débil, pero no hacia falta que me lo repitieran a cada paso que daba, igual que mi padre.
Pero de nuevo los besos nos consumían entre palabra y palabra sin poder hacer otra cosa que corresponder tanto uno como el otro no queriendo parar aquel contacto.
Parecía que las respuestas daban igual, habían pasado a un segundo plano y solo queríamos disfrutar de la compañía ajena dejando todos los misterios sin resolver tal vez para un mañana que podía no llegar, pero que poco nos importábamos. Eramos jóvenes y no temíamos a nada a pesar de nuestras grandes responsabilidades, y todo porque? Porque estábamos el uno con el otro.

Aparté la mirada cuando noté la seriedad de Izaya haciéndome todas aquellas preguntas que yo mismo había provocado por mis palabras. Tenía que responder después de haberme confesado sin si quiera haberme dado cuenta? Era realmente patético. Solo podía morderme por dentro el labio intentando aguantar el tipo y que aquello pasara lo más rápido posible. Quería que desapareciera de mi vista, que aquello no estuviera pasando, pues era incapaz de afrontarlo. Además no se suponía que él no hacia esa clase de cosas Que no se enamoraba de alguien, si no de un colectivo? Y que había de mi? Yo tampoco podía pensar tan egoistamente, tenía un deber, y un amorío solo sería una distracción, pero no podía evitarlo a pesar de todo, aunque todas mis alarmas estuvieran en rojo solo quería perderme en aquel molesto sonido con Izaya.
Si me estaba oyendo? Claro que lo estaba haciendo, pero no quería comprenderlo, ni si quiera mis propios pensamientos que no podían sacarle de mi mente. Pensara lo que pensara, mirara donde mirara solo podía encontrarme a él.
Mis ojos de nuevo estaban clavados en los suyos con los labios entreabiertos sin saber que decir o hacer-yo…-conseguí articular-no lo entiendo…-reconocí al final en un susurro. Aquello no era lógico para que mi mente calculadora pudiera ponerle sentido.

Ni si quiera podía responder ya a sus provocaciones o “insultos”, pues solo podía fijarme en él sintiéndome completamente anulado y más con sus palabras que no dejaban de incitarme a hacer cosas que normalmente no iría. Porque cuando estaba con él era una persona completamente diferente? Le odiaba. Como hacerlo? No podía.
Su bata cayó poco a poco mientras no dejaba de hablar diciendo cosas a las que ni si quiera podía responder a pesar de que mis sentimientos fueran siempre en su dirección. Que tenía que hacer? Acaricié su rostro cuando estuvo tan cerca de mi besando mi piel, echando su aliento mientras que las palabras se formaban en mi mente dispuesto a pedírselo hasta que de nuevo se separó de mi. El momento había pasado. Todo se desvanecía entre mis dedos sin darme cuenta.

Quería retenerle pero no sabía como. No, mentía. Sabía que hacer para volver a tener a mi lado, pero me había bloqueado de tal manera que ya era muy tarde para hablar, para decir algo que salvara todo aquello. Ese “te amo” encubierto que no había dicho, esa pregunta que no había realizado para que tal vez estuviéramos unidos a aquellas alturas...todo había pasado y ahora él estaba lejos de mi, pero aquello era lo mejor no? Tal vez olvidar todo eso era lo mejor. Que me fuera de allí lo antes posible y le dejara solo sin perturbar más su “paz”. Tenía que ser cruel? No se lo creería, no después de todo lo que había dicho y hecho aquellos dos días. Y aun así lo iba a intentar.

Suspiré con fuerza a la vez que me incorporaba poco a poco en la cama quedando sentado-entonces será mejor que me vaya…-dije por lo bajo sin si quiera mirar sus ojos-la última vez estuve bien, asi que no creo que la herida empeore-hice un pequeño esfuerzo por levantarme de la cama pero al hacerlo no logré y de nuevo volví a quedar sentado. Tan malo había sido cuando el lo había hecho? Puede que tuviera un poco distorsionada la versión de aquel día.
Le miré a él y luego aparté la mirada-sabes? Hubiese sido mejor que no me hubiésemos encontrado…-sentencié con absoluta frialdad sin si quiera mirarle con la cabeza gacha.
De nuevo volví a hacer un intento por marcharme y aun la herida se resintió no deje de caminar a trompicones dispuesto a irme de allí.
El apósito comenzó a mancharse de sangre, pero no miré atrás hasta que llegué a la puerta del apartamento apoyándome allí con gran esfuerzo sintiendo como por un segundo perdía el equilibrio por el mareo que me sobrevenía al perder de nuevo sangre, estaba claro que aun no estaba recuperado-tsk...de verdad…-dije entre dientes apretado los puños con la frente apoyada contra la pared-eres idiota…-sonreí al final de aquella frase relajando un poco mi expresión-te amo-susurré por lo bajo sin poder evitarlo a la vez que apoyaba mis brazos en la pared deslizando por ella hasta caer de rodillas sintiendo como el apósito ya estaba empapado de sangre-idiota…-volví a repetir sin dejar de sonreír hasta que volví a chocar contra el suelo entrecerrando los ojos apunto de sumirme de nuevo en la oscuridad que no deseaba que llegara. No ahora que le tenia tan cerca y lo habia dicho a pesar de laa consecuencias. Todo era por su culpa.

Two words. Only two.
Just you and me.


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~Gracias Izaya...bastardo~

¡WARNING!:

At first


Si, aquí si Izaya ¬¬ (?)


Hace falta que diga algo mas?... gracias Izaya...

Regalos:
















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Re: Just you and me || Priv. | +18

Mensaje por Izaya Orihara el Sáb Abr 02, 2016 8:21 am



Existía una pequeña dicotomía entre lo que deseaba oír y lo que esperaba escuchar, siendo ambas dos cosas diferentes y que no tendrían cabida juntas al ser la perfecta oposición una de la otra. Al no tocarle ya pude calmar un poco mis ansias, pero me atreví a mirar su cuerpo tan cerca de mí aún y por instantes quise retomar la cercanía con él, pero no lo hice. — Procura no hacer tonterías y estarás bien — murmuré en respuesta a sus palabras. Si Lelouch se tomaba tan a la ligera esa puñalada y lo sucedido tras las acciones del médico, seguramente empeoraría tornando todo más negro de lo que ya era. Aquello hizo que me preguntase si sería prudente interrogarle sobre ello ¿siquiera él lo sabría? por como se comportaba conmigo dudaba que supiera algo y perturbarle ya con tal cosa sería contraproducente, aún más.

'¿Sabes? Hubiese sido mejor que no nos hubiésemos encontrado…'

¿Qué se supone debería responder a semejante oración? ¿Tocaría deprimirme acaso? ¿Debía doler?

— Tan afectuoso como siempre... — murmuré tras apenas unos segundos de tal declaración. No tenía sentido ponerme a pensar en los '¿qué hubiera pasado si...' 'Si no hubiese sido de tal manera...' y semejantes, quisiera o no Lelouch las cosas no se revertirían. Nos conocimos, le perseguí e incluso me amisté con su pequeña hermana — Ah~ si no nos hubiéramos conocido — sonreí divertido, Lelouch no era consciente que de darse tal situación su pequeña hermana habría sufrido algo peor que el infierno y él ni siquiera podría haberlo evitado. A veces parece ser tan inocente y es eso algo que me fascina de él, tan cambiante, tan inteligente unos momentos y tan absurdamente estúpido en otros. — Seguramente sería otra la pieza en mi tablero ¿No lo crees? — le miré de reojo pero aquel parecía no prestarme mucha atención ya. Es más, Lelouch buscaba la manera de huir de mí y yo le observé en lo patético de su escape.

— Si rompiese tus piernas... ¿Buscarías arrastrarte con las manos para alejarte? ¿Qué cara pondrías? Seguramente irías con orgullo sin importar si tus uñas se rompiesen o si tu pecho sangrase. Así eres tú, Lulu-chan — murmuré tranquilamente tras haber visto al menor salir de mi habitación. Me tiré sobre la cama y alcé mi mano, aquella donde iba el anillo que le había entregado y que el otro, pese a todo, no se había quitado — Nunca haces lo que espero, pero cuando lo haces no me es sorpresa — mi voz se fue apagando y simplemente esperé. Si Lelouch se iba no le detendría, nunca lo haría y dudaba que fuese a regresar tras haberme dicho algo tan 'cruel'. Se suponía que eso debía afectarme, a un humano le habría destrozado el corazón aun sabiendo que eso era una pantalla para ocultar la realidad y, pese a que podría ser un desesperado deseo, me encontraba con gran sosiego sobre la blanda cama, solo.

Me levanté de la cama tras sentarme, caminé animadamente en dirección a la entrada ya que no había oído la puerta abrir o cerrarse, Lelouch seguía allí en una actitud deplorable. Le miré sin emitir sonido alguno, podría burlarme, podría acosarle con preguntas e incluso buscar la humillación de mi querido príncipe. Podría haber hecho tantas cosas, pero lo que el otro mencionó entre dientes fue suficiente para acallar cualquier palabra malsonante que pudiese salir de mi boca. Sonreí ligera mente y avancé arrodillándome frente al caído príncipe — ¿Cuándo será el día en que me hagas caso? Te dije que te cuidaras... — llevé la diestra hacia el vientre ajeno y pasé la mano por sobre el apósito empapado en sangre —¿Sabes? Si te quieres suicidar hay maneras más emblemáticas de hacerlo — alcé la mano viendo la sangre en mis dedos, palma e incluso parte de mi muñeca ya que esta se derramaba por mi piel con suma facilidad — Sigue siendo azul... — mascullé y lamí parte de esta sin tener una razón en concreto para ello.

Volví a mirarle sin tener prisa por curarle, no temía perderle ya que sabía que eso no pasaría. No le permitiría morir si no era bajo mi propio puñal — Lelouch, es muy pronto para dormir — me incliné y apoyé mi mano sobre el suelo, busqué su mejilla y le besé, pero eso no bastaría y forcé su cuerpo a moverse para poder besarle con propiedad. No importaba que estuviese inconsciente, quería sentir sus labios contra los míos una vez más.

Tema finalizado.


¡Aquí están todo lo que me han regalado! Ya no cabe en mi spoiler.

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