I want my 'bloody prince', Lelouch || Priv.

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I want my 'bloody prince', Lelouch || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Lun Feb 08, 2016 12:39 am



I want my 'bloody prince', Lelouch
Privado con Lelouch Lamperouge — Jueves 8 pm — Casino
Proveniente de: Everything that we could have been


{Preparaciones}

El viaje en auto duró lo suficiente como para que pudiese recargar mis energías, al menos, al punto de no tenerme bostezando cada diez minutos. Lelouch por alguna razón seguía aún silencioso y hablaba lo pertinente para indicarme a donde ir ya que tenía elaborada la secuencia de acciones necesarias para acudir a la 'fiesta' que tenía preparada para la noche. Llegamos a una tienda donde obtendríamos lo pertinente, me bajé del auto sin olvidar mi preciado maletín y entramos a la dichosa tienda, allí habían diversos disfraces y no evité el reír ante la idea de vestir algo así. Si, yo me disfracé de un hombre trajeado, pero eso no podía compararse con la calidad de la indumentaria de aquella tienda. Trajes de todo tipo se apreciaban, eran más detallados y estrafalarios que los que alguna vez usé yo, incluso los accesorios se veían bien cuidados, pero extraños.

— ¿Debería ocupar algo lindo? — inquirí al aire mientras observaba las cosas — No se que buscas, pero procura que cause impacto, elegir el casino... dudo que quieras algo sobrio o desapercibido, sino no estaríamos aquí ¿verdad Lulu? — busqué al otro con la mirada y ya se encontraba viendo los trajes disponibles, le contemplé escasos segundos y luego yo mismo comencé a ver que podía encontrar. Tardamos bastante y cuando encontré algo para mi, sonreí, pude hallar algo que usar y así no exponerme entre tantas personas ya que era peligroso si me asociaban a lo que sucedería esa noche. Sonreí y verifiqué la talla, además de que tapase lo importante, tomé algunos accesorios y los mantuve entre mis brazos. Busqué a Lelouch quien ya había encontrado lo suyo, no le dije nada, no buscó mi opinión, simplemente nos acercamos a la caja para poder pagar por los disfraces.

— Yo pago por todo — dije rápido apresurando el paso y fui el primero en dejar las cosas frente al mesón donde el único encargado se encontraba, era un hombre joven, caucásico y de mirada clara, resultó ser una lástima — Que lindo ~ — susurré y el vendedor me observó algo contrariado y nervioso, no por mis palabras, sino que mi proximidad era algo extraña para él. Distinguí un anillo en su mano, oro, era casado — ¿Cuánto es por todo? — sonreí e hice el ademán de meter mi mano al bolsillo de la chaqueta para buscar la billetera, pero lo que saqué de esta no fue eso, sino que me hice con una navaja y prontamente dirigí directamente al ojo derecho del encargado. Fui rápido y enterré con fuerza aquella cuchilla que al no tener el mango pudo entrar mejor, sacrifiqué mi propia carne para ello, era inevitable el no cortarme al tener mi mano rodeando el metal. Al enterrar lo suficiente, con la palma, le empujé dejando por entera la hoja dentro de su cabeza. Admiré su expresión agónica y adolorida, fue lo único que pudo 'divertirme' en ese momento. Volteé para ver a mi acompañante y le sonreí — Pagado ~— no explicaría el porque de mis acciones, sobraban las razones y si lo requería, se lo comunicaría tras la respectiva pregunta — Vístete, me encargaré de él — le miré con aquel brillo carmesí en mi mirar — Salvo que quieras que yo te vista — sonreí ladino y desvié la mirada y mi atención al cuerpo que yacía en el suelo junto a su tibia sangre.

El juego estaba por comenzar, aún así ¿Por qué estaba tan excitado si solo estábamos en el prólogo de aquella velada?

{8:00 pm}

Con pasos ceremoniosos hicimos ingreso al recinto, apenas si se hizo una revisión, me limité a sonreír y a sostener a Lelouch de la mano denotando timidez y fue sencillo el avanzar. Sabía que él no se apartaría de mi, era buen actor y aunque le irritase mi cercanía, no echaría a perder las cosas. Bien pude darme cuenta de eso en la comisaría. En silencio caminamos hasta encontrarnos en la sala principal del casino, allí se apreciaban diferentes caminos para acceder a las otras secciones, la primera eran las mesas para el Black Jack, la estancia a la derecha llevaba a las máquinas y el otro lado hacia las zonas privadas, siendo esa nuestra meta, mas solo se accedía con un permiso especial, permiso con el que no contábamos.

— Debemos ser cautos, hay cámaras en diversas zonas, lo ideal sería buscar primero el apostar un poco y perder. Si ganamos, nos tendrán vigilados — comenté en un susurro aprovechando la cercanía con el otro — Cuando llegue el momento y el pánico se suscite, te tocará ser rápido, yo me encargaré de darte la libertad necesaria... — sonreí con sutileza para que quien me viene no distinguiera mis malas intenciones. Acerqué mi rostro al ajeno y le miré de reojo, puesto que mi cabeza seguía hacia el frente — ¿Cómo me veo? — dije apenas audible sabiendo que jugaba con fuego. Apenas si me permitía estar de aquella forma, tomado a su mano como si de una pareja feliz nos tratásemos, sentía la rigidez de su toque contrastando ante mi soltura. Estaba acostumbrado a mi papel como 'Kanra', vestirme de esa manera no me generaba problema.

¿Cómo lucía?, aprovechando mi cuerpo esbelto me era sencillo el vestir atuendos femeninos, al menos ciertas ropas ya que el usar cosas ajustadas no se me veían nada bien. Un vestido negro holgado, de manga que llegaba casi al codo, cuello redondo que cubría hasta mis clavículas, de largo tapaba gran parte de mis muslos. Como accesorios un collar platinado y una cartera minúscula que contenía lo único que precisaría esa noche, seguramente ni llegue a utilizarle, pero debía estar preparado. Mis piernas estaban cubiertas por medias altas que rozaban el largo del vestido, mi calzado era sencillo y de tacón bajo, en tono negro. Sobre ese atuendo una chaqueta blanca ceñida, la llevaba abierta, de esa manera disimulaba mi nulo busto, aunque si coloqué algo debajo para no verme tan 'plano'. Mi rostro no llevaba maquillaje salvo por un delineado simple, no llevaba aretes y en cuanto a mi cabello: me coloqué una peluca negra donde las hebras rozaban ligeramente mis hombros, enmarcaban mi rostro.

Le jalé queriendo avanzar — Repasemos una vez más, trata de aparentar al menos que somos unidos, así tendremos permitido el dialogar sin ser mal vistos — siendo eso una mera excusa para cabrearle, sabía bien el plan, él se encargó de repetírmelo tres veces antes de venir aquí ¿y eso importaba?, no, mi deber era cabrearle cuanto pudiese y así haría todo esto más divertido. Había un margen de error en el plan ajeno, mi misión era disminuirlo aprovechando mis habilidades, sentí cierta tristeza muy en el fondo, si fallábamos no podría ver su rostro al perder y si todo marchaba bien tendría que apurarme o me perdería lo más divertido — Le... no, Baal — dije el primer nombre que se me ocurrió ya que por el lado nuestro pasó una pareja, quien nos observó con curiosidad, quizás por la forma en que yo estaba apegado a Lelouch ¿Sería demasiado?


Casino:






Última edición por Izaya Orihara el Lun Feb 08, 2016 12:55 am, editado 1 vez


¡Aquí están todo lo que me han regalado! Ya no cabe en mi spoiler.

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Re: I want my 'bloody prince', Lelouch || Priv.

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Lun Feb 08, 2016 12:40 am


I want my 'bloody prince', Lelouch
 i can see nothing, there's blood everywhere



Rápido y sencillo. Así era como mejor podría describir el plan, pero aun no era momento de pensar en eso. Me había quedado con ganas de responderle a Izaya un par de cosas, pero se había quedado dormido y ya era muy tarde para recriminarle. No importaba mucho. El ya sabía mi postura ante aquellas claras provocaciones, solo le dejaría descansar por el momento, luego le necesitaría.
Miré su rostro dormido mientras que el taxi viajaba con rapidez entre las calles. La verdad es que viéndolo de aquella manera parecía una persona completamente diferente al monstruo que se ocultaba en su interior. Sonreí levemente. Acaso no nos pasaba a todos lo mismo?

Esperé a que el taxi se detuviera para zarandearle por el hombro consiguiendo que despertara a la vez que le avisaba de nuestra llegada. Bajamos del coche y sin perder un minuto nos dirigimos a la pequeña tienda de disfraces cerca del casino.
Izaya parecía un niño pequeño buscando un atuendo adecuado para aquella velada. Que pensaba escoger? Seguro me sorprendería como siempre, no tenía duda de ello.
Por otro lado yo me acerqué al dependiente pidiéndole el encargo que había hecho con antelación dejando que el mayor se perdiera entre las montañas de ropa.
Al cabo de un rato él volvió con sus ropas. No pude evitar pensar que eran algo raras, más no caí que serian de chica hasta horas más tarde cuando ya era demasiado tarde para rectificar.

Iba a pagar por todo el trabajo hecho, pero Izaya se encargó de ella con una brutalidad que no creía capaz. No dije nada y solo permanecí impasible viendo como el pobre hombre acababa muerto tras e mostrador desangrándose poco a poco-que poca clase-fue lo único que pude decir antes de tomar aquel maletín con el traje e ir a uno de los cambiadores a ponerme el disfraz mientras que la imagen del dependiente continuaba en mi mente recordándome a la masacre de hacia tantos años. De verdad estaba preparado para lo de esa noche? Matar a mi propio hermano y convertirme en un monstruo como los que habían asesinado a mi madre. Merecía la pena? Claro que si.
En aquellos momentos solo podía mirar por la venganza.

Las ocho de la tarde y todo se había puesto a girar al ritmo de la ruleta de aquel lugar. Estaba abarrotado. Mascaras, hombres elegantes, mujeres hermosas, alcohol, drogas, tabaco, todo concentrado en un mismo lugar.
El deseo, la prisa y el ruido volaban bajo la ciudad entre aquellas gentes que parlaban y cacareaban cual gallinas creyéndose demasiado cultos y sofisticados cuando en realidad no tenían ni idea sobre lo que decían realmente. Me ponían enfermo. Los nobles y la gente adinerada que se creía superior a los demás solo por poseer más capital hacia que me dieran ganas de vomitar. Creyéndose fuertes cuando eran los primeras que caían. Aquellas personas solo buscaban fama, éxito, dinero, joyas, mujeres, sexo...y al final ellos eran los que primero caían. Dadle a un pobre el lugar de un rico por un día y conquistara el mundo.
Acaso no sería realmente interesante que en un casino y en vez de apostar dinero se pudiese apostar todo aquello que era importante para una persona? Todo sobre la mesa, todos los secretos descubiertos mientras que la ruleta comenzaba a girar y la gente se quedaba expectante a ver donde la bola caía.

Rojo o negro.
Todo se reducía a eso añadiéndole un plus de la banca. Mientras tanto alguien soltaba comentarios como “ganar siempre es aburrido”. Que risa. Todos siempre quieren ganar. El problema es que solo se quieren crecer diciendo que no lo harán, despilfarrando sus vidas en un juego estúpido pero que no deja de ser nunca emocionante. Una derrota, otra. Perderán el dinero o tal vez será el orgullo? Nunca lo sabrán hasta que no jueguen, pero una vez lo hagas ese juego te robara el corazón.
Pero si de verdad eras atrevido en un casino tendrías que esperar hasta el juego final donde se reunían los más estafadores y villanos de ese lugar dando como resultado una gran mentira. En ese juego, el que estábamos a punto de presenciar, debías tirar los dados y hazlos girar hasta el final.
Pobre iluso...no iba a cerrar los ojos? Entonces destruiría su corazón.

Me repugnaba aquel lugar y aun así me veía obligado a estar allí y además con aquellas pintas que llevaba Izaya. Acaso le gustaba vestirse de chica? La verdad es que no se notaba la diferencia y muchas personas se maravillaban con la belleza del otro. A diferencia de mi quien solo provocaba curiosidad y miradas indiscretas por el casco que llevaba tapando por completo mi rostro. A pesar de que escuchaba lo que me decía el mayor no podía dejar de seguir analizando el lugar. Podía ver muchas caras conocidas de nobles ingleses quienes estarían allí invitados para la recepción del príncipe. Eran realmente molestos, estaba seguro de que la familia Weverg se acercaría a nosotros, siempre les gustaban las parejas estrafalarias y con diferencia de todos los que se encontraban allí Izaya y yo destacábamos bastante-6]]la atención no siempre es buena, pero también puede ayudarnos, cuanto mas se fijen en nosotros mas fácil será que no se fijen en lo que hacen los otros en la sombra[/b]-refiriéndome a aquel grupo que tan fielmente seguía mis ordenes.
Continué sosteniendo la mano del moreno con delicadeza como si se tratara de una autentica princesa-estas radiante-dije sin tapujos apropósito observándole de arriba abajo con disimulo acercando su mano a lo que sería mis labios sobre la mascara haciendo que alguna gente nos mirara. Definitivamente mis ropas eran demasiado dramáticas. Aquel casco, aquella capa con las solapas altas y esas ropas tan formales y elegantes cuidadas hasta el mas mínimo detalle casi me hacían ver como un duque, tal vez un vampiro. Ropas oscuras con un borde dorado y un toque claro a la altura del cuello donde se podía ver el pañuelo blanco al cuello. También un gran contraste eran los guantes negros que usaba sobre la blanquecina piel del mayor.
Era extraño tratarle de aquella forma. Jamás le había visto así y parecía muy suelto con aquella apariencia, yo solo interpretaba el papel que un día tuve que desempeñar como futuro sucesor al trono de Inglaterra. Era sencillo.

No pude evitar suspirar con fuerza cuando intentó pegarme más a él diciendo que intentara parecer más unido a él-no te parece lo suficiente unidos lo que estamos?-no iba a bromear con eso en una situación como aquella por lo que solo deslicé con sutileza bien aprendida mi mano alrededor de su cintura guiándole de aquel modo-no podemos romper las formas tampoco, o es que acaso quieres que te de un beso y te proponga matrimonio como un autentico príncipe lo haría, hime-sama?-me permití soltarme un poco en ese momento que nadie nos molestaba. Sonreí levemente aunque este no pudiera mi rostro en aquellos momentos. Baal? No sonaba mal-entonces como debería llamar yo a mi dama esta noche?-preguntó por lo bajo notando como unos antiguos conocidos suyos se acercaban hacia ellos como había predicho-son la familia Weverg-le avisé-les encantan las excentricidades, así que intenta entretenerles, pero no demasiado, si no nos perderán el ojo en toda la noche-aclaré haciendo una pequeña reverencia cuando se acercaron a nosotros saludándolos formalmente entablando una animada conversación que siempre se iba hacia las excentricidades-encantado, yo soy Baal y esta es mi acompañante Kanra-hice las debidas presentaciones después de que ellos se presentaran también yendo a lo que realmente les interesaba. Mi rostro y la mascara-ah, muchos mas caballeros llevan mascara por aquí me equivoco? Porque no podría llevarla yo? Tanta curiosidad tienen que querrían arrancarme la cabeza?-bromeó con aquel humor negro que amaban los nobles haciendo estallar en carcajadas a toda la familia-tal vez al final de la velada desvelemos el secreto, si nos disculpan-volví a hacer la reverencia y me alejé de él lado de ellos sin soltar a Izaya-son realmente despreciables-me quejé por lo bajo-vamos a bailar un poco, así nadie nos molestará-sentencié decidiendo repasar el plan en la pista de baile donde nadie nos molestaría.

Lo llevé hasta el salón contiguo donde había una gran barra americana y la gente se embriagaba dejando un pequeño espacio donde había una pista de baile para aquellos más románticos. Izaya sabría bailar? No importaba mucho, de no saber le enseñaría, pero no dejaría que nadie nos interrumpiera. Le guió hacia el fondo de la pista mezclándose con la gente-vamos es sencillo, dame la mano-le tomé con delicadeza y rodeé de nuevo su cintura pegandole a mi cuerpo-pon tu mano sobre mi hombro y ahora sigue mis pasos-moví un pie comenzando a moverme de manera mas lenta que los demás solo para que el otro pudiera seguirme, aunque aquello no estaba resultando mucho por lo que tuve que parar disimuladamente acercándome a su oído-pon tus pies sobre los míos, con la oscuridad nadie se dará cuenta, cuando te sientas mas confiado solo bájate-sentencie esperando para volver a reanudar el baile pensando en que aquel engaño del baile lo había hecho hacia muchos años con mi hermana cuando le enseñaba a bailar.
No me burlaría de él por no saber bailar, aunque de seguro el se hubiese burlado de mi por no saber. Pero no importaba demasiado. Además mi mente estaba pensando en otras cosas más importantes que un simple baile.

Cuando retomamos el baile lo mantuve bien pegado a mi repitiendole el plan muy bajo dejando que mi voz se viese opacada por la orquesta-ahora después de unas canciones, iremos a apostar, perderemos-resumí con pocas palabras-luego tu te quedarás en la mesa de las apuestas y yo iré al baño a avisar a los otros y a tomar la tarjeta de la habitación del hotel. Cortaran el suministro eléctrico y la gente entrara en pánico, en ese momento ve a los baños, te esperaré allí-continué hablando de forma pausada-después pasaremos al reservado donde estará mi hermano, aunque probablemente lo evacuen a una planta superior hasta que regrese la luz segundos después. Luego volverá a bajar pidiendo disculpas y tal vez dando un pequeño discurso, finalmente se retirara a la suite en el ultimo piso, volveremos a bailar dos canciones y luego también nos retiraremos a las habitaciones gracias al pase que tendré-susurré-después Karen y los demás nos darán unos minutos desconectando todas las cámaras, lo que alarmara a seguridad por lo que debemos de ser rápidos. Las cámaras están conectadas al sistema de seguridad por lo que las puertas electrónicas estarán accesibles para cualquiera aunque no tengamos llave y los matones de Clovis de la puerta al notar esto estarán más alerta incluso ya que su habitación es la única del último piso, así que tendremos que sacarlos de allí alguna forma o bien acabar con ellos-concluí sin dejar de bailar al ritmo de la música permitiéndome acariciar por un momento de manera descara las caderas del mayor-seras una bella distracción en la mesa de Black Jack-dejé escapar una pequeña risita bajo el casco.

...la envidia y la ilusión volaban bajo la ciudad


By sidhe For Source Code



~Gracias Izaya...bastardo~

¡WARNING!:

At first


Si, aquí si Izaya ¬¬ (?)


Hace falta que diga algo mas?... gracias Izaya...

Regalos:
















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Re: I want my 'bloody prince', Lelouch || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Lun Feb 08, 2016 12:42 am



— Eso depende, como siempre, ya que mucha atención en nosotros sería algo complicado — susurré aunque lo que él dijo tenía bastante razón y es por ello que no repliqué más por el asunto. Al oír su cumplido, sonreí sutilmente y le dediqué una mirada fija — Solo para ti — dije en un tono grácil, dejé que guiase mi mano e incliné el rostro hacia un costado, viéndole, como si realmente pudiese notar algo al interior de aquel casco. Sabía que estaba allí, eso me bastaba. Amplié mi sonrisa y tuve cuidado de que fuese 'femenina'  y no la que usaba para burlarme del resto, aquella no quedaría bien con una señorita. Negué ante su pregunta, nunca sería suficiente para mi y me esmeraba siempre en hacérselo notar, mi mano se posó en su brazo y me sorprendí de que me abrazara, me hizo caso y eso me alegró. Sabía que no haría nada tonto estando ya ahí, aunque probablemente más tarde me saque en cara muchas cosas, si es que puede hacerlo. — Si te digo que lo hagas, ¿lo harías, mi príncipe? — miré hacia el frente — Quiero una linda boda — agregué en broma, lo último que haría en mi vida sería casarme. Absurdo.

No alcancé a responder su pregunta, sentí la cercanía de algunas personas y me limité a actuar tranquilo y con sutileza en todos mis movimientos. Le escuché y asentí con disimulo ¿cómo entretener sin marcar mucho con ello?, me pidió algo complejo y al acercarse el grupo a nosotros les observé con una expresión que mezclaba coquetería — Es todo un placer el conocerles — dije en un tono bajo y me silencié admirando la escena, llevé una mano al casco de 'Baal' nuevamente y le acaricié un costado — Si se la cortan sería una pena~ — susurré fingiendo congoja por ello tras las risas del resto — Se perderían de lo que este hombre es capaz de hacer, si le vieran, es un gran personaje — llevé la mano libre a mis labios y jugué con mis dedos, para luego realizar un suave movimiento que acomodó parte de mi cabello. Dejé que él guiara la situación, la única forma de no destacar demasiado era pasar con un perfil bajo, no podía haber algo intermedio para 'Kanra' en esos momentos.

— Son un asco — dije con suavidad ya estando lejos de aquellas personas — Te miraron con gran curiosidad ¿temerían? — reí bajo — Solo con verles vestidos de esa forma se nota o que ostentan ser algún dia, lo cual no es una buena información, tan obvia y mediocre — comenté en un murmuro y finalicé con un suspiro de aburrimiento. Me dejé llevar por aquel y miré con tranquilidad las estancias y los individuos que se pavoneaban con esmero, era tan patético — Es-espera... ¿Bailar? — eso me tomó por sorpresa y busqué que no se notara mi espanto, no dije más, no supe que decir para frenar aquello sin volverlo algo que ver. Mis pasos se relajaron y ralentizaron denotando mis pocas ganas de ir, aun así tenía que hacerlo para, como dijo él, que nadie nos molestase. Lo asumí y suspiré bajo.

No me gustaba bailar y por ello nunca tomé una clase apropiada para ello, yo no era de ir a fiestas de ese tipo, no sabía bailar ninguna cosa que requiriera control de tiempos o pasos específicos pese a si haber leído de ello. Era incómodo y se me notó, traté de seguirle y me sorprendió que quisiera guiarme ¿asumía que yo no sabía?, quizás se lo mencioné en alguna oportunidad. Maldije silencioso cuanta cosa pudiera y sonreí con torpeza tratando de moverme decente, posé mi mano derecha en su hombro como él dijo y la otra la mantuve en el antebrazo ajeno, pero ante el movimiento se deslizó un poco. Era un terrible bailarín, toda soltura en mis actuaciones se vio opacada ante mi cero talento en el baile, le miré disimulando mi enojo y peor me puse al escucharle sugerir semejante tontería — No quiero — dije serio tratando de no hablar fuerte, pero me forcé a hacerle caso — Espero quedes cojo... — murmuré con gran madurez, no quería que me enseñara ya que dejaría de estar tan atento por ponerle atención. Detestaba eso ¿es que acaso no bastaba ya con toda la atención que le dirigía? ¿Sabría siquiera eso o lo hizo sin ser consciente? Miré al suelo, mis pies y los de él y me subí para 'entender' como se debía hacer. Tuve que apoyarme mejor contra él y aunque no viese su rostro, sabía que estaba pendiente de mi, podría decirse que era un presentimiento.

Al escucharle ya iniciar la explicación, me bajé para bailar por mi cuenta demostrando que algo había retenido de los pasos, llevé ambas manos y rodeé su cuello como si fuese una joven buscando afecto y contacto con su pareja, solo quería oírle bien ¿no? Escuché atento la descripción del plan y asentí algunas veces, tranquilo, cerré mi mirada y apoyé mi rostro en el hombro ajeno en cierto momento — Comprendo — dije bajo y le permití el seguir. Sonreí al oirle, tan preparado todo, tan confiado en que sus lacayos actuarían conforme a lo planeado, me excitaba saber que tendríamos una noche realmente divertida y cruenta, siendo algo muy raro viniendo de él, aunque inevitable a estas alturas. — Yo los puedo sacar sin problemas, puedo asesinarles o bien puedo coquetearles — dije lo último solo en broma, lo más óptimo era lanzarles por la ventana o matarles y para ello podría ocupar lo que permanecía en la cartera que portaba. Aquello, serviría incluso si las cosas salían mal, después de todo mejor que caer es caer e impedir el castigo ¿no? — Ow y yo que solo quiero distraerte a ti, me tendrás como un trofeo allí acaparando miradas, espero que no te pongas celoso — bromeé nuevamente  y aparté el rostro del soporte anterior, para así mirar el casco ajeno creyendo ubicar sus ojos en cierto punto — Tengo una manera efectiva de eliminarles y puede ser siendo Kanra o siendo yo mismo... — ambas eran opciones viables, pero una era más tranquila que a otra y esperé que él lo entendiese de esa forma.

La música cambió a una más lenta, lo agradecí internamente ya que podía relajar aquel ridículo baile que trataba de mantener con el menor — Baal... — susurré — Bebamos algo, tengo sed — aquello era una mera escusa y es que, honestamente, no quería bailar pese a que significaba estar cerca del otro y poder molestarle con bromas o insinuaciones. Deslicé mi mano desde su hombro al pecho ajeno — Algo de vodka... — desvié la mirada y noté como una pareja se acercaba a nosotros, ignoraba si deseaban bailar como nosotros o si nuevamente era interés en el estrafalario traje de Lelouch. Apoyé ambas palmas en su pecho y fingí timidez al ser captada mi cara por la visual ajena, sentí ante esa cercanía algo fuerte en ellos y entendí que no eran humanos ¡Podía saberlo!, no por nada los he estudiado desde hacía años. Opté por mirar de reojo a Lelouch, seguramente les conocería ya que no lucían oriundos del país germano.

— Baal, no digas esas cosas tan vergonzosas — fingí vergüenza por unas palabras inexistentes de su parte y le empujé con suavidad, llevé la zurda a mi boca y es en esos momentos donde me topé con aquel par, eran dos hombres altos y de rasgos finos, se notaba con claridad que pertenecían a un estrato social alto, mas eran diferentes a los de la estancia principal por donde yo y Lelouch ingresamos. Tuve que alzar la mirada un momento para ver al de cabellera platinada y a su lado, un hombre más bajo de cabello en el mismo tono, eran parientes — Ah... — miré los ojos del más alto y supe, por la forma en que nos miró, que algo raro tramaba e ignoré que podría ser — Baal, ¿vamos? — desvié mi mirar apenas para verle — Con permiso... — dije queriendo salir de allí, no por huir, sino que no quería seguir bailando y presentía que Lelouch insistiría con ello un poco más. El hombre alto me quedó mirando y sonrió, el más bajo se acercó a Lelouch ¿Será que se conocían o realmente era alto el interés por conocer al 'enmascarado'? Antes de retroceder y tomarle, el hombre alto extendió su mano hacia mi y me preguntó si le concedía aquella pieza, a lo que yo reí bajo y dejé que mi rojiza mirada le prestase atención — Lo lamento, ya estoy cansada... más tarde, sería un placer — sonreí con una aparente timidez — Baal, no me dejes sola... — murmuré y pasé del hombre para acercarme con lentitud a la barra, no sin detenerme a ver al menor rogando que saliese ya de allí y me siguiera.

Era obvio que lo que buscaban era separarnos ¿por qué?, comencé a detallar los alrededores, dudaba que la información se hubiese filtrado, pero lamentablemente yo no conocía la fidelidad de los contactos ajenos. Sería un problema si alguno traicionaba a Lelouch, suponía que serían humanos como él y saber eso cambiaba mucho mi perspectiva sobre el asunto. No podíamos cambiar de zona con tanta facilidad, hacía poco habíamos llegado a esa y sería extraño, más al ser Lelouch tan destacado en su vestimenta. No pasaríamos desapercibidos.


¡Aquí están todo lo que me han regalado! Ya no cabe en mi spoiler.

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Re: I want my 'bloody prince', Lelouch || Priv.

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Lun Feb 08, 2016 12:43 am


I want my 'bloody prince', Lelouch
 i can see nothing, there's blood everywhere



Era apabullante estar en aquel sitio. Tantas caras conocidas me confundían, me hacían regresar al pasado, me hacían querer escapar. Todo estaba lleno de sangre. Apreté con algo más de fuerza la cadera de Izaya nervioso-Claro, porque debería mentir en una cosa así? Aunque hacerlo ahora sería algo peligroso-le miré fijamente a los ojos tras el casco-no dijiste que no deseabas ser el foco de las miradas? Entonces no me hagas cometer estupideces...hime-sama-susurré sobre su oído sin dejar de avanzar con una gran mueca feliz ahora que él no podía verme-dudo que me reconocieran, sería por la mascara, son demasiado curiosos y chismosos, seguro querrían saber si eramos pareja-enlace conversaciones para que no quedara ninguna duda en la cabeza del moreno. Aunque tal vez no hiciera más bien para calmar mis ansias y nerviosismo ante lo que debía hacer aquella noche. Sesgar una vida. La de mi propio hermano.

Cobarde. Solo le podría describir de aquella manera.
Jamás hubiese imaginado que el moreno se negase a bailar, es más, no imaginaba que no supiese bailar. Hasta un niño podía hacerlo no? Tal ve solo estaba exagerando, pero para mi era demasiado elemental aquello, casi tanto como respirar.
Si bien a los soldados se les entrenaba para matar y a los humanos corrientes para aprender y retener información que luego inevitablemente a lo largo de su vida olvidarían y malgastarían, a los príncipes se les había entrenado para engañar y ser maestros en todas las artes para que nadie sospechara de su traición.
Bailaba animadamente con el otro dejando que poco a poco lograra coger el ritmo de los demás bailarines y el suyo propio-mejor?-pregunté sin dejarle quedar en evidencia en ningún momento siendo algo más lento en el baile solo para que el mayor pudiese asentarse-que cruel eres-repetí las palabras que muchas veces Izaya solía decirle-encima de que te enseño a bailar…-susurré por lo bajo-deberías de ser más agradecido-continué tratandole como un hombre a pesar de su aspecto de fémina al estar tan cerca de él.

Continuó dando vueltas alrededor, girando con los demás integrantes del baile haciendo perfectamente su papel-lo harías por mi? No estas siendo demasiado generoso?-por un segundo desenlacé nuestras manos y acaricié con cuidado su pálida mejilla-primero lo de la tienda, ahora este ofrecimiento para acabar con mas vidas cuando debería ser yo quien lo hiciera…-de nuevo una sonrisa se formó en mi rostro sin comprender el porque de las acciones del otro-aunque se que nada de lo que haces es al azar, por lo que solo pensaré que lo haces para atormentarme y pedir algo mucho más grande a cambio, destrozar más mi alma para luego al final de todo devorarla…-aquella mueca no se borró de mi rostro sosteniéndose en el tiempo por todas sus palabras y los pensamientos que provocaban estas en mi mente.

Se me escapó una risa al escucharle aquel comentario-tanto te duelen los pies mi querida Kanra?-susurré por lo bajo decidiendo seguirle el juego como de costumbre-oh, no deberías beber algo tan fuerte luego te sentara mal-fingí preocupación por el acariciando aquella peluca con cuidado, ya que aunque estaba bien sujeta la prudencia nunca estaba de más. Lo que me sorprendía era su excusa tan barata para salir de allí.
No obstante fue un buen momento para hacerlo. La mirada de Izaya se clavó en mi a la vez que me percataba de la presencia de aquellos hombres, mas no pude darle ninguna pista porque se acercaban con gran rapidez. Si bien no los conocía podía intuir que aquellos dos serian conocidos de su hermano. Y en último caso simplemente personas que sabían demasiado y solo estaban allí para perjudicar a alguno de los dos bandos. Incluso podían ser espías de mi padre, pero no era el momento de entrar en pánico.
Reí con Izaya por lo bajo dejando que fingiera aquel numerito-perdón, no pude evitarlo-mantuve la mirada fija en él fingiendo que no los había visto asintiendo a la petición del mayor caminando tras él para salir de allí. Sin embargo aquello no sería tan fácil como habíamos pensado. Habíamos sido separados.

El hombre alto intentó bailar con Izaya, pude escucharla a pesar de la distancia que nos separaba, mas mi atención se fijo en su compañero quien a pesar de ser mas bajo que yo hizo un esfuerzo por ponerse a mi altura mirando fijamente el caso como intentando descifrar algo. Tal vez mi identidad. Era lo mas lógico-lo sabemos todo-murmuro de forma que ninguno de los presentes se diese cuenta, pero ni me inmute. Tanto mi rostro como la mascara permanecían inmutables como una estatua-no se a que se refiere caballero-dije con firmeza-le ruego que me disculpe, mi acompañante esta muy cansada y queríamos retirarnos a beber algo, les gustaría acompañarnos?-dije de manera amable. El hombre más bajito negó alegando que tal vez se había confundido. Le hizo una señal al otro y desaparecieron entre la multitud tan rápido como habían hecho acto de presencia.

Acabé de atravesar la multitud llegando a donde estaba él, esperándome en la barra con aquella suplica que alcancé a escuchar. Sonaba tan real...podía verme reflejado en aquellas palabras cuando había suplicado aferrado al cuerpo de mi madre que me la devolvieran. Que alguien la trajera de vuelta a mi lado. Que no quería estar solo. Y si, tenía a Nunnally, pero ella no estaba en aquel mundo de sombras. Tampoco lo quería, pero eso no me hacía más feliz tampoco. Estaba solo y así seguiría.
Aun así tenía que hacerlo.
Aprovechando la oscuridad del lugar y las grandes solapas de mi capa, estiré el brazo en dirección a  su muñeca tirando de él hacia mi, un poco más en la oscuridad. Puse mi mano sobre el casco dejando que los engranajes se movieran y lo retire tapando mi rostro con él de manera que nadie pudiera verme. A su vez retiré la tela que cubría mi rostro hasta la nariz y me acerqué al rostro contrario-no te dejare solo…-dije desde lo más hondo de mi corazón con a mirada entrecerrada fija siempre en sus rubíes a la vez que me acercaba a sus labios entreabiertos sellándolos con un beso que intenté prolongar lo máximo que pude para después volver a cubrir mi rostro con la tela negra y el casco-vamos a tomar esa copa-dije como si nada hubiese pasado volviendo a tomarle por la cintura acercándole otra vez a la barra pidiendo por él-por favor-alcé mi mano hacia el camarero que se acercó al instante-un Bloody Mary para la señorita-este asintió y se retiró.

Aprovechando esto me giré quedando de espaldas a la barra mirando la gente que se agolpaba en aquel espacio mientras que mi acompañante disfrutaba de su bebida. Estaba deseando ver a Clovis. Habría cambiado en todos aquellos años? Seguiría siendo tan hipócrita como siempre? No es que importara mucho. Pronto moriría.
Esperé un poco más siempre atento a cualquier movimiento extraño o a cualquier comentario del moreno-recuerdas a nuestros queridos amigos? No los Weverg, los otros-le informé de manera discreta por si alguien escuchaba allí en la barra donde se agolpaba bastante gente-creo que no van a poder venir a cenar-dije esperando que entendiera que darían problemas-pero no debemos preocuparnos, estamos en un casino no? Vamos a jugar un poco-volví a tomarle por la cintura llevándole hacia la mesa de Black Jack.
Era el momento de empezar la operación. Revisé mi móvil. Karen y los demás estaban ya en posiciones listos para comenzar. Solo quedaba dar la orden.

Conseguí una banqueta para que Izaya se sentara ofreciéndole el asiento como buen caballero mientras que hablaba con el mesero cambiando dinero por fichas.
Me puse a la altura del moreno y vi como las cartas comenzaban a ser repartidas-no les importara que juegue con ella no? Me dijo que quería aprender a jugar, no le puedo negar ese capricho a tan bella dama-dije amablemente a la vez que el mesero consentía.
Esperé a que la pseudo mujer tomase las cartas y las observé empezando a contar mentalmente y sin que se notara los números de la baraja, cosa que estaba prohibida, para apostar unas cuentas fichas mientras que fingía explicarle al mayor como funcionaba aquello sin saber si conocía a desconocía el juego.
No importaba mucho si ganábamos o perdíamos, es más la segunda opción era más conveniente, pero fuera como fuera, debía apostar, al menos la mayoría de las veces intentando no levantar sospechas sobre nuestras intenciones. Pues de apostar siempre también seriamos perseguidos.

Solo debía hacer mi papel.
Un gran papel.


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~Gracias Izaya...bastardo~

¡WARNING!:

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Si, aquí si Izaya ¬¬ (?)


Hace falta que diga algo mas?... gracias Izaya...

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Re: I want my 'bloody prince', Lelouch || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Lun Feb 08, 2016 12:44 am



Quisiera o no, él me divertía, quizás demasiado.

— Tendrías que haber sido claro entonces, Baal~ — comenté con una sonrisa amplia la cual denotaba mi entretención — Lástima que tu no quieres ser mio, de serlo podrías haber dicho la verdad — reí tras enunciar aquellas palabras sabiendo que eso era algo a lo que jamás llegaríamos, nosotros no podríamos.Hubiese seguido de un estupendo ánimo si no fuese por la ocurrencia ajena y, si bien era sabido que esa noche habría espacio para quienes quisieran bailar, no consideré que el otro fuese a hacer gala de ello y menos conmigo. Flaquee, lo admito, él me obligó a ello al salirse de la línea que yo mismo tracé, pero... sabiendo eso solo me dejé llevar. Ante su pregunta le miré con una mueca de disgusto sin atreverme a decir nada al respecto, debía simplemente acostumbrarme, aprender. Pude seguirle el paso tras algo de tiempo, no era difícil, pero era incómodo. No me era nada grato y por un momento la delicadeza de la cual me jactaba siendo Kanra desapareció — Lo odio — murmuré y fruncí el ceño, parecía un real niño. — Vamos, no me digas que te duele que desee algo de dolor en ti — sonreí grácilmente volviendo a mi papel — Te he deseado cosas peores — mencioné en un susurro y una mirada furtiva de mi parte,ya que incliné el rostro evitando así el mostrar por entero mi faz hacia él.

El baile mejoró, ya no me veía tan torpe, me sentí un poco mejor al ya no preocuparme mucho por eso y me sorprendí al notar como me tocaba la mejilla, ladeé el rostro hacia esa caricia y le miré con atención sin olvidar que se suponía 'Baal' me quería, esa era la impresión que debíamos dejar. Nada más, nada menos. Aún así, sus palabras y aquella acción consiguieron que me perdiese unos momentos — Lelouch... — murmuré dándome cuenta algo tarde — Claro que lo haría, no es algo que me interese sinceramente, asesinar o incluso tener sexo con alguno que se ponga difícil — pero la sonrisa que mostré era diferente, resultó ser una patética imitación de mi propia sonrisa. Cuando mencionó el azar pensé en que las cosas que había hecho o las que pensaba hacer, radicaban en un único propósito, uno muy egoísta y pese a ser normal que siempre piense en mi satisfacción, esta vez era diferente ¿por qué?

— Que perceptivo eres — dije rozando la mejilla con esa mano — En el momento apropiado descubrirás el porque de todo mi actuar... o quizás no, depende de si vives para ver ese día — la sonrisa de mi rostro se esfumó — ¿Vivirás o tendré que destruirte? — aquella pregunta resultó ser algo extraña en la situación, lo sabía — Incluso ambas... — dije muy bajo y luego negué separando mi rostro de su mano. Debíamos seguir el baile por el cual tanto me había esmerado. Dejé atrás todo aquello, sin insistir, no era prudente y me limité a sonreírle — Soy una mujer adulta — alcé una de mis cejas y mantuve esa expresión impregnada de sensualidad y travesura — Baal, luego podrás cuidarme si bebo demasiado... confiaré en ti — bromeé con ello y dirigí la mano que libre quedó hacia el casco ajeno, con el índice toqué la parte inferior donde creía yo que estaría su boca — Cuida de mi — serené mi expresión lo suficiente para aparentar fragilidad ante él.

La cercanía de los extraños lejos de ponerme nervioso me incitaba a pensar que las cosas podrían volverse mejores, pero el manejo de Lelouch para con el más bajo hicieron que suspirase resignado, aunque no alcancé a oír su diálogo, lo cual era irrelevante al ver la expresión que los hombres colocaron ante su fallo en el acercamiento. — Es una lástima, me gusta beber con una amplia compañía — susurré falseando nuevamente una curva en mis labios, ya recurrente en esa noche. Aguardé lo suficiente como para evitar que ellos me viesen y retomé una expresión serena, esperé a Lelouch e iba a avanzar al notarle cerca, pero su agarre me hizo voltear para mirarle confundido — ¿Sucede al... — no alcancé a terminar la frase, él me dejó sin palabras con esa cercanía, con su expresión y por sobre todo con aquella sencilla frase. Separé mis labios para replicar o preguntar, no estaba seguro, pero verlo tras largo tiempo donde solo veía mi reflejo en su máscara era algo que no esperé tan pronto y menos lo siguiente. Observé sus labios momentos antes de sentir su beso, al cual correspondí sin siquiera meditarlo y apoyé las manos en el pecho ajeno subiendo solo una de mis manos hacia su cuello, pero no avancé más, de hacerlo perdería el control que tenía tal y como sucedió aquel día. Nuestras miradas quedaron fijas la una en la otra durante ese beso, suave y tranquilo, pero con cierta necesidad de mi parte y antes de poder empeorar las cosas nos separamos. Relamí sus labios un breve momento y sonreí — Te obligaré a cumplir eso — sentencié suave, no cabía duda de que mis ánimos mejoraron con ello.

No permití que eso me turbase más o al menos procuré que no se notara, no dejaría que se diese cuenta pero el maldito volvió a abrazarme de una forma en la que no pude resistirme, aunque prefería que fuese de frente y en otro lugar. Necesitaba calmarme y miré los alrededores queriendo distraer mi pensar, centré mi atención en quien atendía la barra y apoyé solo una mano en la superficie suave y limpia, donde se apreciaba un acabado bien cuidado. Suspiré al notar en la basura donde ponía atención, reí suave y me apoyé con ambas manos en la barra rozando mi cuerpo apenas con el brazo ajeno — Tan amables — dije y le vi de reojo escuchando aquella advertencia tan clara a mi oír, antes de decir otra cosa vino el bartender y me entregó la bebida, antes no había reparado en lo que Lelouch solicitó y al ver el tono del licor sonreí — Luego no querrás besarme — mascullé como queja y alcé el vaso para dejarme guiar por Lelouch nuevamente.

Tras varios minutos me senté con elegancia y lentitud, moví mis piernas para inclinarlas hacia un costado y acomodé mi ropa, me mostré frágil, inocente e incluso 'nerviosa' ante los demás apostadores y el croupier. —  Que emoción, Baal, nunca había jugado a...¿Black Jack no? — reí bajo y tapé mi boca, dejé la bebida a un costado en la mesa y esperé las instrucciones por parte del otro. Tomé las cartas y las acomodé sin un orden claro, no importaba ganar y me mentalicé a ello aunque no fuese lo que acostumbraba hacer. Apostamos varias veces sin un resultado aceptable, aquello no era grato, pero era lo esperado para aquella noche — Baal, soy realmente mala — apoyé mi mejilla en el cuerpo ajeno al estar cerca mio y en un susurro dije — A-bu-rri-do — sonreí como si estuviese coqueteándole, al menos en apariencia — Tratemos una vez más, aún nos quedan fichas ¿Verdad, cariño? — dije suave y casi en súplica.

Observé mi bebida, iba ya por la mitad y tomé el vaso para beber un poco más con discresión — Baal... ¿Podrías ir a buscar algo más para mi?, estaré bien aquí, te esperaré... lo prometo — murmuré en un tono totalmente ajeno a mi, amable y ¿meloso?, yo mismo me asqueé. Afilé mi mirada y le sonreí, era momento de separarnos y él lo sabía bien. no quería seguir bebiendo — Anda, ve, no te demores por favor ~ — llevé la mano que antes sostuvo el vaso y le empujé para que se retirara ya, solo cuando lo hizo me permití volver mi atención a los que quedaban en la mesa — Disculpenme, ahora seguiré... — aposté entonces las últimas fichas que quedaban.

Tras varios minutos yo me encontraba caminando con lentitud, llevaba el vaso casi vacío y me dirigía hacia la barra con ganas de algo más fuerte y es en esos momentos donde la siguiente etapa da inicio. Sabía cuanto tiempo aproximadamente le tomaría y, cuando creí que comenzaría lo hizo, él no me defraudó. La luz se apagó en su totalidad y cerré mis ojos unos instantes, escuché el grito de algunas personas temerosas y las risas de otros, sentí pasos agitados, noté la calma de los que estaban a mi lado y luego abrí mis párpados topándome  con un ambiente sumido en la oscuridad. Sonreí y no tardé en que mi mirar se acostumbrase a la falta de luz, es más, veía muchísimo mejor de noche ante mi condición. Relamí mis labios y dejé el vaso sobre una superficie cualquiera, busqué el sitio pactado con la mirada en un inicio y me encaminé hacia los baños, pasé con agilidad y rapidez entre las personas que se movían erráticamente, agradecí que el pánico en esa sala no fuese extremista y lo atribuí al licor servido. En breve me encontraba ya en el baño de hombres de la zona final del salón, aproveché que aún estaban apagadas las luces y me metí sin problema.

Busqué en el interior de la gran estancia blanquecina a Lelouch, pero no le vi, detallé los espejos y a medida que avanzaba me tensé, dudaba que le hubiesen atrapado, pero ¿no se suponía que él llegaría antes que yo? Escuché un sonido proveniente del último cubículo, no del interior, aproveché para mirar el reflejo en el espejo pero era muy oscuro ¿sería él? Avancé rápido y mantuve la diestra cerca de mi muslo derecho, bajo aquel vestido portaba un cuchillo siendo fácil el transportarle aunque no lo más efectivo a la hora de ser 'limpio' en la defensa.

— ¿Baal? estuve tentado a llamarle por su nombre y no lo hice por mera precaución. Terminé de acercarme y me detuve para poder comprobar si era él o un mero estorbo, si era el último solo tendría un final por atreverse a estar en el lugar menos apropiado. Afilé mi mirar dispuesto a atacar al tener ya la navaja en la mano.


¡Aquí están todo lo que me han regalado! Ya no cabe en mi spoiler.

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Re: I want my 'bloody prince', Lelouch || Priv.

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Lun Feb 08, 2016 12:45 am


I want my 'bloody prince', Lelouch
 i can see nothing, there's blood everywhere



La mesa de Black Jack estaba a rebosar y el centro de atención como no podía ser menos era la preciosa Kanra haciéndose la inocente e ingenua jugando a las cartas. Se veía demasiado vulnerable ante todos aquellos ojos que la miraban.
Porque? Sentía celos acaso de que todos le miraran bajo esas prendas? No. Como podía ponerme celoso de eso? Al fin y al cabo le detestaba, le deseaba la más horrible de las muertes y aun así allí estaba junto a él llevando a cabo su venganza como si de un juego de niños se tratase. Nada se correspondía con lo que debía ser y eso me creaba una pesadez enorme en mi cabeza. Deseaba evaporarme de allí. En verdad, Izaya había trastocado mi mundo de pies a cabeza. Igual que aquella vez...hacía tantos años.

Las cartas y las fichas iban y venían, pero hubo un momento en el que solo la podía mirar a ella, o él, según se mirara. Solo podía pensar en sus reacciones, en sus palabras.
Cosas peores habíamos pasado, es cierto. Aun sentía como la cicatriz en mi bajo vientre palpitaba, aquella herida de su navaja.
Más, lo que se había gravado en su mente a fuego, había sido su expresión por el beso. De verdad se había creído esa actuación? Pero lo había dicho de mentira? O había sido verdad? No estaba seguro de nada y todo era por su culpa. Su presencia lo distorsionaba todo y aun así, aun así a su lado todo parecía mas brillante.
Se estaba oyendo? Que era todo aquello? Debía dejar de pensar en esas cosas y aun así no pudo haciendo que se acercara más a aquel frágil cuerpo en apariencia dejando su frio casco pegado a la oreja de él-tienes tanto miedo a la soledad?-había sido un poco lento en contestar, pero demasiadas cosas pasaban por su mente-aun así...lo prometo-dijo tan bajo que nadie se dio cuenta de aquella posible indiscreción.

Volví a centrarme en el juego observando como las fichas acababan de desaparecer salvo un último puñado que aun nos quedaba-no te preocupes amor, dicen que la última jugada es la definitiva, tal vez con esta hagamos pleno-dejó escapar una profunda risa como todo un señor rico al que nada ni nadie le importaba. Ya era la hora y lo sabía.
Iba a retirarse al baño de manera elegante cuando Izaya dio el pistoletazo de salida ayudandole a salir de aquel juego de una manera algo mas elegante que es
excusarse-claro, juega las últimas fichas, iré a por tu bebida-de nuevo volví a acariciar su mejilla bajando aquella mano hasta su hombro que acabó tomando su mano como la de una princesa. Acerqué mi casco a aquella delicada extremidad  y la rocé con mi casco fingiendo de esa manera que la besaba-estaré aquí antes de que te des cuenta-alcé mi mirada observando aquellos rubíes y sonrió aunque nadie pudiese verme
Me retiré ante la insistencia de la otra encaminándome en un primer momento hacia la barra para después mezclarme entre la multitud y cambiar el rumbo hacia el baño.

Entré al reducido espacio y posteriormente a uno mucho más pequeño sentándome sobre la tapa del váter escribiéndole el mensaje a Karen para que comenzaran con la escaramuza. Antes del corté rompió de manera silenciosa uno de los azulejos y rebuscó allí dentro la tarjeta de una de las habitaciones a la que después ira con Izaya en su ultimo intento de acabar con su hermano mayor.
Rápidamente salió de allí pensando que quizás le daría tiempo a encontrarse con Karen antes de que Izaya llegase al punto indicado.
Los gritos y la agitación eran apabullantes. Todos chocaban y algunos caían. Incluso él. Un simple humano podía distinguirlo en la oscuridad. No obstante un tipo chocó contra mi hombro dirigiéndose con presteza al baño. No le di mucha importancia y pedí disculpas siguiendo mi camino.
Debía de reconocer que era difícil encontrar a alguien y moverse en la oscuridad con aquella muchedumbre furiosa gritando y arañando intentando salvar la vida de un peligro inexistente, al menos para ellos. No iba a llegar. Sería mejor regresar. Karen ya llegaría con los demás. No debía preocuparme.

Regresé a los baños lo mas rápido que pude. Aquello aun estaba más oscuro que los pasillos, ni si quiera había luces de emergencia, pero podía distinguir dos siluetas y aquel aroma. Era el perfume de Kanra de aquella noche.
Rápidamente me adelanté y tiré de él hacia atrás por la muñeca protegiéndole con mi cuerpo a la vez que sacaba una pistola con mira láser apuntando al otro sujeto-no te atrevas…-susurré por lo bajo teniendo que sacarme el casco que le impedía ver más de lo que ya lo hacía. Lo tiré al suelo y continué apuntando a su cabeza sin saber que hacer. Tenía que disparar, era un riesgo para la operación, y encima había intentado atacar a Izaya. Eso no se lo perdonaría.
Un disparo cruzó la habitación y el olor a pólvora se hizo presente, más mi el cañón de mi pistola seguía frío. Quien había disparado? Una luz de linterna se hizo presente desde el fondo del baño enfocando mi espalda y la del mayor que me acompañaba dejando también ver como el infeliz que había osado fastidiarlo todo caía redondo sin vida al suelo.

Aquel disparó había hecho que la sangre del hombre saltara a mi rostro más no importó demasiado-Karen-dije con voz profunda-no dispares, soy yo-continué hablando sabiendo que reconocería aquella voz intentando ser lo más rápido posible en recuperar mi casco manchado de sangre y ponérmelo antes de que a la otra se le ocurriese disparar a Izaya al quien no tardó en apuntar. Me dí la vuelta con agilidad interponiendome en la trayectoria de la mira-no Karen, es una cómplice, ella me ayudara a acabar con el traidor ingles-dije sin titubear sacudiendo la capa-bien, aquí nos volvemos a separar, te encargo las cámaras-miré de reojo a la otra chica-vamos Kanra-salí corriendo de allí con ella tras de mi consiguiendo entrar a la zona privada sin ser detectados a pesar de que la seguridad estaba desplegada en esa zona limpiando aquel casco que llevaba con la zona interior de la capa donde no se notaria la mancha.
Allí todos estaban mas relajados. A penas se oían gritos, más bien todo lo contrario, parecían disfrutar de aquella intimidad que les daba la mas completa de las oscuridades. Rápidamente tomé asiento con el japones y le obligué a sentarse sobre mis piernas a la vez que comenzaba a tantear el terreno, de forma discreta, bajo su falda. Encenderían las luces de un momento a otro y teníamos que aparentar que llevábamos allí toda la noche.

Las luces se prendieron. Mi vista tardó un poco en acostumbrarse pero en cuanto lo hizo y con un simple barrido supe que allí no estaba mi hermano. Todos estaban demasiado centrados en sus cosas restregándose con pequeñas e inocentes chiquillas y otros lo hacían con chicos de la misma clase que ellas. Aquello no importaba demasiado, al fin y al cabo cuando tienes dinero puedes comprar lo que quieras. Pero ese no era el punto. Donde estaba Clovis? Debía de aparecer de inmediato, si no aparecía todo el plan había fracasado. Estaba realmente tensó, aunque intentaba continuar con la farsa acariciando los muslos de él como si de una joven inocente se tratara. Una joven que había decidido darse a él por una buena suma de dinero.
Y al fin apareció el hombre del momento haciendo que todos dejaran lo que estaban haciendo para levantarse, incluso nosotros lo hicimos, el show debía de continuar.

Clovis. Derrochaba carisma y buenas intenciones con aquella amplia sonrisa tan bien fingida que parecía real, saludando a todos como si fuesen sus mejores amigos cuando seguramente no supiera ni sus nombres. Me daba asco y más cuando empezó con su discurso pidiendo disculpas por el fallo eléctrico pidiendo que por favor continuaran divirtiéndose. Fue en ese momento cuando volvimos a sentarnos-ese es mi hermano-dije sobre su oído aunque sabía que se notaba a leguas que aquel ser era de la realeza y sobre todo que era mi hermano por aquella tonalidad violeta de sus ojos, muy parecida a la mía, pero sutilmente más claro-ahora solo debemos pasarlo bien, primero iremos a saludar, si no, será sospechoso, el conoce a todos los que están en este reservado y si nos descubre antes que vayamos a él nos echaran-hice una pausa volviendo a levantarme tendiéndole la mano-vamos-susurré por lo bajo guiándole como la dama que pretendía ser.

Una vez llegamos a su altura hice una reverencia digna de su grado-alteza-susurré con cuidado y mesura-estamos encantados con esta fiesta, mi acompañante y yo queríamos agradecerle que nos haya dejado pasar-el rubio enarcó al ceja sin saber a que se refería y simplemente movió la mano sin darle importancia a aquel asunto-soy yo el que lo siente-hizo un ligero movimiento de cabeza-debí haber previsto esto, lo bueno es que ya se ha solucionado, espero que disfruten de la noche, por favor, no se queden con alguien como yo y solo vayan a bailar o jugar, hay muchas distracciones por aquí, aunque ya veo que usted tiene una sumamente exquisita…-sonrió con lascivia aunque fue sutil tal y como era de esperarse-bien, si me disculpan, debo atender a mas invitados-agachó la cabeza y se retiro con parsimonia-claro alteza...-volví a hacer una exagerada reverencia dándole paso.
Solo verle. Aquellos ojos. Aquella sonrisa. Aquella forma de moverse, de hablar, de respirar…
Todo él hacia que el vomito recurriese a todos los rincones de mi boca y mi sed de sangre aumentase por momentos.

Not one man, no, nor ten men.
Nor a hundred can assuage me.


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Si, aquí si Izaya ¬¬ (?)


Hace falta que diga algo mas?... gracias Izaya...

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Re: I want my 'bloody prince', Lelouch || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Lun Feb 08, 2016 12:47 am



'¿Tienes tanto miedo a la soledad?' [...] 'aun así...lo prometo'

Aquellas palabras provocaron un leve cambio en mi expresión, procuré no exteriorizar demasiado las ganas de reír que tuve en ese instante. Ignoraba cuando me había vuelto alguien sentimental para él, alguien que necesitase personas a su alrededor ¿amigos? ¿pareja?, eso no me interesaba en el pasado ni menos a su lado en aquel casino. La soledad afecta siempre y cuando te duela o temas el estar solo, yo siempre lo estoy y aún no enloquezco, no le temo a la soledad. Quiero que tú le temas, Lelouch ¿Temerías al grado de aferrarte solo a mi?Te destrozaré desde dentro, te volveré un ser incapaz de sostenerse en pie. Usaré mis armas, mi cuerpo, mi poder y todo lo que tenga que usar para destrozarte y sumir tu corazón en una infinita oscuridad. Solo así, aceptaré esa promesa y podremos dejar la soledad atrás. Cae conmigo, Lelouch.

Debido a la actuación de apostadores novatos, me permití el no responder sus incitaciones, solo era eso después de todo. No podía dejarme llevar por aquel susurro y su calidez, aún siendo un humano, Lelouch podía ser casi tan perverso como yo y quizás aún más. Me limité a sonreír encantadoramente tal y como se esperaba de una dama como yo lo era, el juego prosiguió sin mucho problema, todo estaba pensado fríamente y tal como en el plan quedé como una distracción en esa mesa. Aún gustándome el anonimato, Kanra era diferente, lo suyo era ser llamativa de una u otra forma y, esa noche, mi aspecto y gran actuación cumplieron su objetivo. Lelouch no lo hizo nada mal, ser tan caballero si bien era algo propio de su educación, esa noche me hizo pensar en alguien ajeno al que yo conocía y admito que me gustó. — Ansío tenerte nuevamente a mi lado — susurré con cierta aflicción en mi rostro al ver como él se despedía tan exageradamente, me hizo sentir como una real princesa ¿No era repulsivo?, pero como era de esperar, solo sonreí y rocé mi mano delicadamente con la ajena al separarnos. Le di un último vistazo antes de que se perdiera en la multitud. Inmediatamente ignoré todo estímulo externo, incluso lo que él me provocaba con su solo recuerdo, debía continuar.

No era lo acordado que yo entrase primero a los baños y pude percibir un aroma diferente, él no era el humano que deseaba ver, fruncí el ceño pero la sonrisa ansiosa no desapareció. Debía limpiar las cosas antes de recibir a Lelouch, quien seguramente no tardaría en llegar. Avancé un paso más y el hombre escondido se alarmó, iba a atacarme, sentía aquellas ansias por matar e inevitablemente mi emoción aumentó. Tenía la excusa perfecta, pero antes de que pudiese alzar la navaja que mi mano sostenía, sentí el agarre de Lelouch quien me protegió como si mi vida corriese peligro mortal. Eso no importaba, nunca me protegía y me preguntaba el porqué él si se preocupaba de eso. Ah, es cierto, el plan. tan pronto como me cubrió se alejó, caminé sin cuidado hacia su lado observando la escena, sonreí y me mecí sobre mis pies en un pequeño vaivén, a la espera. Lo que esperaba no era a Lelouch disparar, no, sino a la fémina que se escondía de nosotros, bien podía percibir la fragancia que despedía ¿y cómo no sentir a uno de mis queridos humanos?

No me sorprendió que fuese ella quien matara al hombre, Lelouch dudó breves momentos, tal vez esperó algo, quien sabe. Presumía que esa persona estaba de nuestro lado, al menos el de Lelouch, ya que de no ser así el blanco habríamos sido nosotros al ser dos, pero eso aún no nos libraba del peligro. Bajé la navaja sin guardarla aún, al oír el nombre pronunciado sonreí suave y me mantuve en silencio, era imperativo dejar que el menor manejase el asunto. Él y solo él debía hacerlo. Sentirme el blanco de la chica me hizo temblar, no de miedo ¡eso jamás!, sino que la emoción que me recorrió fue tal que costó el contenerme, deseé asesinarla, esquivar y lanzar la navaja sería mucho más rápido que el mero reflejo de un ser humano, muchas veces me he dado cuenta de eso. Tan débiles, tan frágiles.

— Que linda es, Baal — murmuré con un tono animado y le sonreí a la mujer, quien me miró con una expresión de odio y curiosidad, fue fácil saber el..no, por quien estaba así — ¡Claro! — seguí entonces al otro quien nos sacó pronto para dirigirnos hacia el primer punto decente, aproveché de guardar nuevamente el arma y así no alarmar innecesariamente a las personas que nos vieran. Admiré la aburrida calma en esa estancia donde se suponía solo los más importantes se encontrarían, a ellos el resto no les interesaba, se notaba, solo vivían por ellos mismos. Miré a mi compañero quien me forzó a sentarme sobre él, me ladeé para así poder abrazar su cuello y dejar mis piernas hacia el costado derecho, de esa forma se alcanzaba a ver como si realmente yo buscase seducir al importante caballero. Acerqué mi rostro al ajeno, lamenté no poder apreciar su expresión, probablemente estaría serio y ansioso, aburrido. — Baal~ Deberías tocar con más atrevimiento — sonreí burlándome de su delicadeza al acariciar mi muslo, me removí sobre él afianzando el agarre y por sorpresa las luces se encendieron. Como se esperó, nadie reparó en nosotros, para los hombres y mujeres de la estancia no éramos la gran cosa, seguramente pensarían que hemos compartido por horas aquel sitio para jugar y buscar el calentarnos.

Se escuchó el cese de los murmullos y susurros, todos nos levantamos y yo me arreglé la parte inferior del vestido y acomodé la chaqueta que cubría mi torso, debía verme presentable ante la 'eminencia' que ingresó a la sala. Observé al hombre de rubia cabellera, no cabía duda que era alguien atractivo e imponente, me gustó verle. De cierta forma superó lo que esperaba observar, me hizo querer dialogar con él, pero eso no estaba a mi alcance en esos momentos y lo lamenté, además sabía bien que Lelouch no me dejaría. No al saber cuales eran mis intenciones. Asentí a sus palabras, lo sabía, se sentía con claridad y simplemente me volví a sentar pero lo hice a su lado en un mínimo acto de decencia.

No replique y solo acaté mudo, tomé su mano sus indicaciones para asi levantarme e ir hacia el hombre. Incliné suave mi cabeza y junté las manos al frente, con cortesía propia de mi país, me reverencié ante aquel y al alzar nuevamente el rostro pude escrutar mejor sus facciones y aquel curioso color de iris. — Es un gran honor — susurré aparentando cierta timidez en el hablar, pero mi mirar se mantuvo atento de la forma en que se expresó. Tuve curiosidad por ese tipo y le comparé a Lelouch, algo normal, los hermanos siempre deben compararse. Me aferré al cuerpo del menor al oír al rubio — Nos divertiremos mucho, alteza — ladeé el rostro y afilé mi mirar — Espero, ansiosa, volver a encontrarnos — reí bajo sin denotar las reales ganas que tenía de concretar nuestro objetivo para la noche. Aguardé a que el hombre se apartara y abracé a Lelouch adoptando una expresión entretenida, una que solo él podía mirar — Debes contener tus deseos, Baal, puedo notar claramente la angustia y las intenciones para con él — enarqué una ceja y subí una mano hasta ponerla en su pecho — Aprovecharía el jugar contigo ahora, así bajaría tu tensión — relamí con sutileza mis labios y deslicé esa mano en un descenso que detuve al llegar a su vientre — Lástima que tenemos cosas que hacer... salvo, que quieras un relajo — solo con el índice rocé esa zona, verdaderamente quería distraerle para que pensara calmo, le conocía, sentía la ansiedad de matar.

Le empujé y le llevé contra la pared más cercana, apoyé ambas manos en su pecho  y dejé el peso de mi cuerpo contra aquel — Es hora de acudir a las habitaciones, ¿tienes el pase verdad? — susurré serio. Desde otro ángulo parecía que estaba insinuándome al otro, que buscaba satisfacerlo como si fuese una prostituta, no me importaba parecerlo si eso funcionaba para pasar inadvertidos — Baal~ — dije en un tono meloso y me pegué más — Solo unos momentos más, tócame un poco, no seas tan frío conmigo~— reí — Esperemos lo apropiado antes de subir como la ansiosa parejita que debemos ser — jugué con mis dedos en las ropas del menor disfrutando de esa cercanía.

Su calor, su aroma, saberle ansioso y por sobre todo ser yo el que le ayudaría a cumplir algo tan perverso como un parricidio, todo aquello generaba algo que llevaba tiempo sin sentir. Le observé un largo momento, mis orbes emitieron cierto brillo carmesí, me sentía excitado por lo venidero y anhelé muy en el fondo que Lelouch fuese capaz y no se acobardara. Si llegaba a fallar por sentimentalismos o moral, alguien así no sería merecedor de mi atención. Ni siquiera asesinarle valdría el esfuerzo.

— Vamos, Baal~ Te haré pasar una noche inolvidable — comenté y le jalé de la ropa para así liberarle del 'acorralamiento' al que le sometí, terminé por soltarle y en un gesto con mi mano le llamé. Me dispuse a caminar hacia los ascensores, dejé las manos tras de mi y no detuve mis pasos hasta meterme en uno que bajó vacío por fortuna, esperé a que el otro se acercase y apenas ingresó le sonreí, miré como cerraron las puertas y solo en ese momento dejé de lado mi femenina actuación. Alcé las manos y me estiré con gran pereza, andar erguido y con un toque delicado no era lo mio, pero era lo necesario para la ocasión. — ¿Cómo quieres que me encargue de la guardia?, no te lo dejaré — murmuré dejando atrás el tono suave y dócil de Kanra — ya que tu debes centrarte en solo una persona, Lulu-chan — tras estirarme apoyé descuidadamente la espalda en el muro y le miré meciendo sutilmente mi cabeza de un lado hacia otro.



¡Aquí están todo lo que me han regalado! Ya no cabe en mi spoiler.

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Re: I want my 'bloody prince', Lelouch || Priv.

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Lun Feb 08, 2016 12:47 am


I want my 'bloody prince', Lelouch
 i can see nothing, there's blood everywhere



Me repugnaba. Todo aquello me daba asco. Me hacía recordar aquel pasado al que había apartado de golpe de mi vida, al que yo mismo había puesto fin sin pensarlo dos veces. El pasado con el que quería acabar al igual que con toda mi familia a excepción de Nunnally, mi linda hermana menor por la cual llegaría a sacrificar mi vida de ser necesario. La amaba demasiado como para dejarla ir. Era tal el nivel de adoración por un ser tan puro que sacrificaría mi triste existencia por ella sin pensármelo dos veces. Un ser tan corrupto como yo no merecía ser tocado por un ángel, ni si quiera estar en su presencia por miedo a contagiarla con la sangre que ensuciaban mis manos...y la que aun quedaba por venir.

Afiancé el agarre para con Izaya quien buscó pegarse más diciendo aquellas palabras que bien podían ser mal entendidas de muchas maneras y que mi “adorado” hermano decidió entender en un ámbito más privado y sexual dibujando una picara sonrisa en su rostro. Tomó la mano de Kanra y depositó un beso sobre esta con gran delicadeza-espero lo mismo querida dama-dicho eso se retiró volviendo a dejarnos solos.
Más no esperé la reacción del mayor siendo abrazado de aquella manera. Porque se empeñaba en pegarse tanto a mi? Sabía que debíamos dar la impresión de una pareja realmente feliz y enamorada, pero tanto afecto a nivel propio me estaba haciendo que mi paciencia se agotara. Aun así debía resistirme y resignarme a todo aquello, dejando que Izaya fuese lo caprichoso que quisiera, solo por no destapar todo el pastel. Debía llevar una mascara sobre la mascara y esperar. Un poco más...un poco más.

Bajé mi mirada hacía él también rodeando su figura sintiendo como una de sus manos llegaba hasta mi pecho, justo sobre mi corazón, volviendo después a bajar hasta mi vientre haciendo que solo me pusiera más nervioso, pero sin perder la compostura en ningún momento tal y como había sido entrenado en su día-estoy perfectamente Kanra, creo que el alcohol se te ha subido a la cabeza-sentencié al notar aquel tacto solo con su dedo. Agradecía que no pudiera ver mi rostro en aquellos momentos-no hagas tonterías, solo conseguirás empeorar las cosas…-y sin seguir mis indicaciones solo consiguió lo opuesto a lo que yo quería empujándome contra la pared pegándose por completo a mi cálido cuerpo-claro que lo tengo-acaricié su cabello permitiendo aquel acercamiento para cerrar los ojos y relajarme unos segundos llegando a apoyar mi casco sobre su cabeza descansando. Decían que acariciar a un gato reduce el estrés.
Le pegué inconscientemente un poco más a mi-me da la impresión que quieres volver a jugar a aquel juego tan peligroso del cementerio y no es momento de eso Kanra…-susurré por lo bajo-o es que acaso te has encaprichado de mi? Solo fue un juego, olvidalo-sentencié serio sin poder evitar que algo se revolviera en mi interior mientras que mi corazón se mantenía firma latiendo pausadamente a pesar de lo ansioso que me encontraba. De nuevo probaría la sangre.

Bajé mis manos hasta su trasero acariciándolo sin tapujos llegando a meter mis manos bajo su vestido de manera insinuante pero sin dejar ver nada a nadie indicando que deseaba más por si alguien estaba observando. Debía parecer creíble que nos retirábamos a por más-eso ya lo se…-susurré por lo bajo dejando que me llevara a donde él quisiera.
Los ascensores. Una vez dentro Izaya perdió toda la feminidad de Kanra y yo hice lo propio sacándome el casco por unos minutos pudiendo tomar aire en mi cara-haz lo que quieras con ellos, solo que no molesten, acaso tienes miedo de que me tiemble el pulso como con el otro tipo de los baños?-dije sin mirarle a los ojos-esta noche mataré a todos los que se interpongan en mi camino para llegar hasta mi hermano-sentencié viendo como el ascensor estaba a punto de llegar a la planta volviendo a ponerme rápidamente el casco.
Volví a tomarle de la mano y le guié sin prisa hacia la habitación sacando la tarjeta de mi bolsillo usándola para entrar en aquella habitación.
De nuevo retiré el casco y lo tiré en la cama soltando su mano yendo a la pequeña caja fuerte sacando los mapas del hotel mirándolo detenidamente-ven-le ordené a Izaya señalandole los puntos rojos que ya había marcado antes de ir-estas son las cámaras-luego pasé a señalar las cruces-estos son los guardias, hay 5, dos nada más salir del ascensor, otros dos en la puerta y otro dentro del cuarto, pero seguramente cuando se vaya la luz los del ascensor se retiren hasta la mitad del pasillo para tener un angulo mejor a la puerta del único acceso a la habitación y es probable que los otros dos de la puerta entren dentro del cuarto para movilizar a mi hermano por la escalera de emergencia hacia la azotea donde hay un helicóptero, así que calculo que solo tendremos un par de minutos para encargarnos de todo, luego una vez no haya seguridad…-hice una pausa-me tomare toda la tranquilidad del mundo para estar con él-dije por lo bajo-necesito que me responda demasiadas preguntas-aclaré para que Izaya no hiciera más preguntas-no obstante también se puede desplegar la  policía del casino, así que hay que ser rápidos, pero de eso se encargara Karen y los demás, tendré que coordinarlos a la vez con esto-le enseñé la pantalla al moreno y luego tomé un pinganillo que puse en mi reja acoplado a un micrófono-cuando ingrese en la habitación te lo daré, por si surge algún inconveniente seguirás tu y si se vuelve muy grande el problema solo dímelo y priorizare que todos salgamos del edificio-parecía apurado, pero decidido-ahora solo debemos esperar a que todo se apague-susurré a la vez que sacaba un mechero y quemaba aquel papel que se consumía rápidamente al estar hecho de grafito sin dejar rastro alguno.

Me dirigí a la cama y me senté en el borde entrelazando las manos bajando la cabeza temblando ligeramente. No temblaba por nerviosismo, ni si quiera por la emoción de matar, solo temblaba. Tal vez por un mecanismo de defensa que tenía mi cuerpo, tal vez por la presencia de Izaya que me ponía tan nervioso en esos momentos o tal vez por si algo salia mal, por si algo no salia según el plan-Izaya…-le llamé por lo bajo aun sin despegar la vista del suelo-yo…-ni si quiera sabía que decir.
Fue en ese momento cuando las luces se apagaron y las luces de emergencia se activaron. En aquella zona del casino reinaba la calma, al menos de momento.
Cinco. Cuatro. Tres. Dos. Uno….
Pánico.

Tomé el casco y volví a ponérmelo, no sin antes mirar de reojo a Izaya-vamos-dije una vez aquel artefacto se ajusto a mi cabeza. Fui hacia la puerta y volví a mirarle un momento para después salir corriendo hacia las escaleras justo al lado del ascensor subiendo con agilidad hasta el penúltimo piso pues a la suite solo se accedía por el ascensor.
Salimos de las escaleras y saqué del traje un destornillador jugando con uno de los paneles de llamada del ascensor. Tomé unos alicates y partí algunos claves para después hacer contacto entre otros haciendo que solo el ascensor funcionara para nosotros. El problema fue que justo en ese momento la luz regresó al igual que las cámaras.
Que mierda estaba pasando?
-Karen!-hablé con ella por el comunicador-Karen!-volví a llamarla-que pasa con las cámaras? Desactivalas! Rápido!-fue en ese momento cuando la policía del hotel llego apuntándonos con sus armas-mierda…-tomé a Izaya pasando mi brazo alrededor de su cuello haciendo presión y le puse un arma en la cabeza, tenía que improvisar-si alguien dispara la mato!-grité con fuerza haciendo que todos se pusieran tensos e inmóviles.
El ascensor abrió sus puertas y caminé hacia atrás con Izaya lanzandolo a dentro del aparato en el último momento entrando tras él.
Que ingenuo de mi pensar que no harían nada en el ultimo segundo.
Me apoyé en las puertas cerradas y metálicas del ascensor suspirando con fuerza sin saber que uno de los policías corrió hacia a mi con un arma afilada a sabiendas que no podría usar su arma porque las puertas metálicas las pararían. Me giré apoyando el casco contra las frías puertas viendo sin poder reaccionar como el filo de la navaja pasó entre la rendija de las dos puertas clavándose en mi bajo vientre, en un costado, muy cerca de la cicatriz que un día el japones me había hecho.

Retrocedí poco a poco sintiendo como la sangre comenzaba a machar mis pendras y pulsé el botón del ultimo piso el cual estaba separado a una altura considerable de esa ultima planta. Continué retrocediendo hasta chocar contra la pared del fondo del cubículo sintiendo como perdía las fuerzas y me resbalaba hasta quedar sentado en el suelo. Presioné la herida con fuerza-Izaya…-le llamé por lo bajo, no me iba a rendir por fea que se veía la profunda herida-da-dame...dame algo elástico…-dije por lo bajo intentando pensar con rapidez-da-dame tu liga-dije por lo bajo esperando que cediera a mi petición-vamos!-grité con fuerza acabando por tomarla con fuerza intentando estirarla lo menos posible haciéndola pasar por mi cuerpo hasta llegar a herida en cuestión sin dejar de hacer presión sintiéndome algo mejor a pesar de que mi rostro había empalidecido en sobremanera y las ojeras se habían marcado con fuerza. De nuevo agradecía llevar el casco-vamos idiota centrate!-las puertas se abrieron y tomé mi arma desenfundarla rápidamente apuntando a aquellos dos hombres que hacían lo mismo con nosotros a la vez que los otros dos de la puerta de la habitación ingresaban en esta-vamos, no querías divertirte?-intenté reír a pesar de lo mal que estaba yendo todo aquello.

En ese momento escuché ruido por el transmisor y la voz de Karen me alertó que volverían a cortar la energía y que los guardias estaban cayendo con facilidad. Sonreí levemente, parecía que el plan solo se había desajustado un poco-gracias Karen cuento contigo, ya casi lo tenemos-dije por lo bajo cortando la trasmisión volviendo a elevar la mirada para ver al mayor-cortaran la luz de nuevo, vamos-me incorporé con dificultad-esto se acabara hoy-dije antes de que los plomos volviesen a caer dejando la estancia a oscuras y las pistolas de aquellos hombres se dispararan con violencia hacia el ascensor donde nos encontrábamos.

Toqué aquella cicatriz por encima de la ropa tan ceca de la herida que aquel que ahora se estaba encargando de todo me había hecho hacia ya tantos años. Era una pequeña linea recta en el mapa de vida que intentaba olvidar, pero que seguía ahí, que no se iba, porque no podía borrarla. Era como un ruido constante, una señal prohibida que me recordaba siempre aquel magnifico y trágico día.
Sonreí levemente al recordarlo, como había corrido hacia a mi con esa furia, con esa cara de loco sin importarle lo más mínimo que acabase de perder a mi familia, el solo quería divertirse, ver sangre. Ese día había tirado a Nunnally, que iba a mis espaldas, sobre el blando césped recibiendo aquel impacto, protegiéndola una vez más quedando frente a frente con el mismísimo demonio quien no dejaba de sonreír completamente feliz y divertido oliendo aquel delicioso aroma para sus sentidos. Yo me había mantenido completamente serio aguantando aquella mirada sin titubear aceptando la muerte en ese mismo momento pero sin rendirme haciendo que su expresión cambiase. Era increíble como alguien tan pequeño aceptaba la muerte no? Pero al igual que algo cambió en sus ojos también lo hizo en los, fue como si nos diéramos cuenta de algo más, de una conexión inexistente hasta aquel momento, algo demasiado fuerte e irrompible, algo que solo habíamos visto como un juego de niños haciendo que ambos nos asustáramos y nos apartáramos.
Yo había caído al suelo escuchando la voz de Nunnally llamarme con fuerza sosteniendo mi mano cada vez más fría. Pero había sido ella? No, ella no tenía los cabellos negros. Acaso el mismo que me había apuñalado era el que lloraba por mi? No tenía sentido. Seguro que lo había confundido todo por la perdida de sangre igual que ahora.
Pero y si de verdad había sido Izaya? Mi asesino y mi salvador? Eso era estúpido, pero posible. Jamás habíamos hablado de ese tema, pero en aquel momento solo deseé saber la verdad mientras que mis ojos se cerraban lentamente como la otra vez dando lugar al frío negro del vacío que a veces resultaba ser tan cálido.

Y nada,nada podrá salvarte,
nada a lo que agarrarte,
nada que no soñaste.


By sidhe For Source Code



~Gracias Izaya...bastardo~

¡WARNING!:

At first


Si, aquí si Izaya ¬¬ (?)


Hace falta que diga algo mas?... gracias Izaya...

Regalos:
















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Re: I want my 'bloody prince', Lelouch || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Lun Feb 08, 2016 12:50 am



Era curioso que en esos momentos Lelouch le echara la culpa al licor por mi afectuosa forma de ser, poco había bebido como para que eso afectara mis acciones, mas no replicaría sobre ello. Para mi era mejor que él lo pensara de esa forma y así tenía la excusa para tocarle más pese a estar ocupados con otro asunto. Lo que no esperé escuchar fue que sacara el tema del cementerio ¿Estaba preparado para hablar del asunto?, desde ese día no nos hemos referido al tema, aunque es cierto que no habíamos hablado hasta ese día por la mañana. — ¿Parece que quiero ese tipo de acercamiento? — sonreí lascivamente al rememorar — Que atrevido de tu parte y más cuando ni siquiera me llevaste a casa... — bromeé teniendo presente que yo mismo me negué ante lo estúpido que sería dejar que Lelouch se preocupase por mi tras tener sexo. — No olvido los juegos — dije sin añadir más, no diría que estoy obsesionado ¿Cómo se le ocurre que yo asumiría tal cosa? Además, ni siquiera yo tengo del todo claro si he llegado a ese tipo de obsesión con respecto a Lelouch.

— Cuidado por donde tocas — murmuré casi pareciendo una amenaza, si se paseaba mucho por esa zona no podría controlarme mucho, después de todo mi lado demoníaco no es precisamente impasible; además bajo mi vestido se ocultaban varias cosas que una dama no debería portar — Si ven algo... pensarás que te gustan los travestis — sonreí — ¿Cómo reaccionarías? — eso sonaba interesante sin lugar a dudas, pero no con ese público, debía ser con personas que conocieran a Lelouch por lo que mi malicioso pensar fue guardado en el fondo de mi mente. Suspiré suave.

— Si quieres practicar con ellos es problema tuyo, pero si debo ser sincero prefiero que el parricidio sea lo primero que cometas~ De solo pensar en ello... — un tono travieso e incluso lujurioso se hizo evidente en mis palabras, por lo que desvié la mirada imaginando lo venidero — No los mataré, pero desearán estarlo — reí suave — Te abriré el paso, Lelouch — añadí por si no le había quedado claro. Necesitaba ver en él la duda, el temblor en sus manos, la mirada e incluso la postura que tendría cuando estuviera a punto de asesinar a su despreciable hermano. Todo aquello, lo necesitaba admirar y no podía desperdiciarse con la lacra de seguridad, me encargaría yo mismo de forzar la situación ideal para él. Solo por él.

Aproveché en mirar su rostro antes de que lo ocultara de nuevo, acomodé mis ropas e inspiré hondo, aun podía aprovechar mi supuesta femineidad para causar algo de caos entre la guardia o al menos eso esperaba. Me dejé guiar por el otro y en breve ya nos encontrábamos en la habitación ya preparada, mientras él buscaba los planos yo vacié el contenido de la cartera sobre una mesa cercana a donde Lelouch se encontraba. Mientras él iba explicándome tomé atención de cada sitio marcado y de todas sus palabras, mi rostro estuvo serio durante su diálogo. Cinco guardias, dos fuera, dos en el ascensor, uno en el interior. Debía atacar a los primeros procurando no ser atacado por la segunda pareja, aquello requería o gran velocidad o la capacidad para atacar a distancia, contábamos con armas de fuego y silenciadores, además de las navajas, pero recurrir a las pistolas no era algo que me gustase. Me mordí el labio inferior pensando en el plan de ataque, mi ataque.

Si entran sería mejor, habrá que ser pacientes, sonreí suave al tener ya pensado el mejor plan para avanzar sin hacer mucho ruido y sin permitir que el menor obrase innecesariamente; le vi de reojo al pensar en ello y rápido regresé la vista al mapa que me mostraba — Les daré privacidad, tranquilo ~ — mentía, obviamente escucharía y miraría todo una vez el entorno estuviese libre de interferencias — Espero que cumplan con lo pactado — los humanos, tan amados por mi pero tan inútiles en conjunto, esperé que Lelouch hubiese elegido bien a sus camaradas para la ocasión ya que yo no me fiaría nunca de seres tan cambiantes y tan efímeros como lo son los humanos. Asentí, seguiría su plan sin dudarlo, confiaba en su buen juicio al ser diferente al resto. Ignoré la quema de evidencias y me centré en ordenar mis cosas, aproveché en ocultar más navajas entre mi ropa y armar una pistola, la que llevé en la cartera junto a un cargador y un silenciador. Oculté el arma en la sobaquera que portaba bajo la chaqueta, siendo negra no se veía diferente a mi vestido y oculté el silenciador en el otro espacio del estuche, bajo mi axila izquierda. Todo dispuesto.

Miré a Lelouch tras ser llamado y alcancé a percibir cierta inquietud previa al apagón, fruncí el entrecejo y cerré mis ojos un poco, la oscuridad no era un problema para mi, pero verle nervioso era algo que no creí apreciar tan pronto. No en esa habitación y menos al estar solamente nosotros allí, me negué a decir alguna cosa puesto que saberle nervioso era divertido de una retorcida manera. El porcentaje a errores aumentaría, la opción segura sería fracasar, aun así mis ánimos no descendieron sino lo contrario, saber que con esa dificultad él podría conseguir su objetivo resultó ser muchísimo más atractivo. Asentí cuando inició el movimiento y le seguí silencioso a una distancia prudente para salir rápido de la habitación e ir por las escaleras hasta el piso acordado. Mantuve un ritmo constante para no agitarme en exceso y una vez estuvimos en el penúltimo piso, me tomé un ligero descanso analizando la zona, dejando que Lelouch obrase, mas lo menos deseado sucedió: un error.

Nos vimos marcados entonces por los guardias del recinto ante el retorno de la iluminación, fruncí ligeramente el ceño y mantuve una postura erguida y tranquila, los conté, podía encargarme de ellos corriendo el mínimo de riesgo y antes de poner en marcha el plan de emergencia fui capturado por Lelouch y pobremente traté de soltarme — N-no ¡No lo hagas!— vociferé fingiendo temor y miré de reojo al menor caminando con torpeza en aparente sumisión a la amenaza ajena. Los guardias nos siguieron con sus armas, pero no dispararon, fui empujado con fuerza al interior y choqué con el muro tras de mi. Oculté mi expresión disgustada durante el cierre de las puertas, mas noté en el reflejo del espejo lo sucedido y no pude hacer nada para evitar que el otro fuese herido. Las puertas se cerraron y Lelouch terminó justo a un lado mio — Fuiste descuidado — comenté lejos de lo normal en esas situaciones y me separé del muro para agacharme y mirar que tan grave era — Que recuerdos — sonreí al mirarle, se notaba que le dolía y me levanté para cuando pidió algo elástico. Casi al mismo momento en que él lo pidió, pensé en las ligas que portaba, lo cual me causó aún más gracia.

Ante ese grito asentí sin variar mi expresión, no era la primera vez que le veía herido y sabía bien que no sería la última, bajé las manos al muslo izquierdo y con rapidez me quité la oscura liga para entregársela sin mucho cuidado, puesto que se la tiré. No le ayudé a colocarla, simplemente le observé desde mi altura con una sonrisa permanente, veía como le era tan importante vivir en esos momentos, muy diferente a como sucedieron las cosas en el pasado, cuando le herí de forma similar. — ¡Anímate Lulu-chan! — junté ambas manos a la altura de mi pecho y le miré solo un poco más antes de virar y ponerme en el lado opuesto al panel de control del ascensor. Seguía ansioso por todo, puesto que las cosas aún no llegaban al clímax. Saqué el arma ya sin importarme el silenciador, habíamos sido descubiertos y lo más probable es que se diera el aviso a los guardias del príncipe. Tal y como se esperó, estaban ahí apuntando al interior, miré de reojo apuntando mi arma al lado derecho, pensé en disparar pero Lelouch me provocó reír y no contuve mi voz al hacerlo — ¡Por supuesto! — respondí animado a la vez en que relamí suavemente mi labio superior.

No hubo necesidad en responderle, solo le quedaba confiar en mi, era mi deber abrirle paso. El ruido ocasionado por las balas y como estas impactaban contra el vidrio del ascensor me provocaron, debía ir, debía pasar a través de ellos y llegar al 'premio'. Le protegería a como diera lugar y disparé solo tres veces antes de salir de allí, los de seguridad podrían pensarme como un energúmeno, esa era la idea, verme correr hacia ellos evadiendo las balas que podrían matarme y abusé de mi agilidad y rapidez, era lo mejor que tenía para esas situaciones. No dudé en abalanzarme sobre aquel a quien marqué desde que le vi, el hombre a la derecha ¿por qué?, sencillo, si el de la izquierda me disparaba la bala podría impactar en el muro a mi derecha y esa pared era la que resguardaba al dichoso príncipe. Mi fuerza se equiparó a la del hombre a quien traté de derribar, mas estaba preparado para no tirarle, por lo que me agaché adoptando determinado ángulo y le disparé trazando una trayectoria diagonal desde el vientre en ascenso, se que al menos perforó su estómago, por lo que repetí el disparo antes de caer al suelo e ir a por el contrario, a quien golpeé con el arma evitando que me disparase directamente.

Me dolían los brazos y en mi blanca chaqueta se apreciaban todos los disparos recibidos a quemarropa, aunque en mi hombro izquierdo se notaba con claridad que una bala llegó a herirme en un ataque peligroso. Sonreí, aquello era divertido, el olor de la sangre sea mía o ajena, el sonido de las balas y la expresión aguerrida de los oponentes ¡llevaba tiempo sin combatir con alguien! yo no era de hacer eso, no, mi papel debía ser ajeno a todo, capaz de decidir que y cuando hacerlo sin tener que ensuciarme, pero ahí estaba yo evitando el ser golpeado o herido por el guardia. Miré hacia el ascensor, Lelouch seguía allí, parecía que el corte había sido más profundo de lo pensado.

¿Esa herida habrá sido peor que la mía? No, no podía ser peor, la mía casi le asesinó en el pasado, pero sobrevivió ¡Debía soportarla! De tan solo recordar el pasado mi sangre hervía, me precipité hacia él y saqué mi navaja tomándola con firmeza desde abajo y la subí incrustándole en la parte anterior al mentón consiguiendo atravesar la blanda zona, pero eso no me tuvo satisfecho, apliqué toda mi fuerza para forzar la navaja y rasgar desde esa zona hacia la garganta sin detener el descenso hasta que me fue imposible seguir bajando. La sangre salió sin demora manchándome las manos, pero eso me importó ya que mi mirar se deleitó con el rostro agónico del hombre que hasta momentos anteriores parecía imperturbable — Que buena mirada... — sonreí ladino sintiendo la calidez de su sangre, me incliné hacia su cuello y percibí su suave aroma, la sangre no dejaba de salir y su cuerpo pronto quedó inmóvil siendo sostenido solo por mi agarre, el cual solté al terminar mi contemplación. Apoyé la pierna izquierda en el hombro del hombre y llevé la diestra hacia el mango del cuchillo sacándolo con cierta dificultad, para luego alejarme desinteresado.

Busqué mi arma, ya que se había caído durante el forcejeo, no me molesté siquiera en limpiarme ya que sentido no tendría, le disparé nuevamente al primer sujeto que parecía aún creer que viviría. Directo a la cabeza, torturarle no era necesario ni entretenido. Miré otra vez a Lelouch y le sonreí avanzando hacia él, yo podía ir a la habitación sin problema y asesinar al objetivo, mas ¿Eso de qué serviría? no me gusta asesinar personas aún si disfruto enfrentándoles, simplemente lo hago porque es lo necesario y ya. Entré al ascensor y estiré mi mano hacia el brazo ajeno, le tomé la mano y le jalé hacia mi viendo detenidamente hacia el reflejo en el casco — Aún no acaba — ladeé mi rostro — Sufre después, Lelouch, tu eres capaz de resistir una puñalada — reí tras decirlo y solté su mano guiando el camino.

*****

Hace más de diez años nos conocimos, ambos jóvenes e inmaduros, fue un muy lindo encuentro. Aún lo recuerdo muy bien ¿y cómo olvidar?, aquel encuentro consiguió que me interesara en alguien al grado de ansiar que no muriese, no siendo tan pequeño. Yo solo estaba de visita en ese país, mera casualidad, solo buscaba el divertirme a costa de los residentes que desconocían cuan malvado y travieso podría ser yo a esa 'tierna edad', aproveché mis rasgos y mi facilidad para mentir, conseguí involucrarme en más de un pleito terminando mal en varios, pero en mi necedad solo busqué más y más. Nunca creí que el toparme con un par de niños tan miserables como lo eran Lelouch y Nunnally, provocarían una chispa capaz de encenderme. Ella, pequeña y frágil, él no mucho más grande que ella, sus palabras maduras y mirada amenazante me incitaron ¿Cómo un niño tan pequeño podía ser capaz de mirarme tan altivo y serio pese a que mi aspecto en aquel entonces debía ser intimidante?, no por mi altura superior, sino que en mis manos se paseaba ágil la navaja con la que jugaba constantemente.

"¿Por qué no te diviertes conmigo?" le dije, ansioso, pero el chiquillo que se notaba había llorado hizo lo posible por alejarme y proteger a su hermana, entonces no lo soporté. No dudé entonces en amenazarle "Te mataré", dije con simpleza y una sonrisa de quien haría algo que le gustaba verdaderamente. Admito bien que siendo niño adoraba herir a otros físicamente y sin reparo alguno me abalancé apuñalándole con vehemencia. Aun si el puñal le perforó y le dolió, su rostro permaneció impasible y su mirada... Oh, esa mirada a tan temprana edad me cautivó. Poseía una inocencia trizada, un deseo por proteger a su hermana y una aceptación a la muerte incomparable, además de un orgullo detestable. No obstante, supo que en ese entonces lo único que podía hacer era actuar como el escudo de Nunally, ya que su cuerpo no podría frenar el mio y menos siendo solo un humano. Mis ansias de matarlo cambiaron, debía mantenerle vivo y asesinarle cuando ambos fuésemos 'iguales', de esa manera podría arriesgar verdaderamente mi vida en ese insano juego.

¿Cómo me miraba hoy en día? El maldito básicamente me odiaba, lo sentía, pero sabiendo eso yo seguía a su lado y él del mio, esos ojos aún poseían un brillo que me atraía sin olvidar de que mantenía cierta inocencia. Debía romperlo.

*****

Apoyé mi cuerpo en la pared al costado de la puerta y sin siquiera corroborar si estaba tras de mi le hablé — ¿Estás listo? — pregunté bajo preparando el último ataque, iríamos hasta el final — 1, 2...3 — al decir el tercer número alcé la pistola solo un poco y embestí la puerta, la cual para fortuna nuestra no estaba funcional al poseer un mecanismo electrónico y fue sencillo el abrirme paso al interior del aun oscuro cuarto. Busqué rápidamente un escondite y me posicioné al lado de una estantería,  no veía a nadie todavía ¿Dónde se suponía estarían?, miré hacia la ventana donde debía estar la escalera de emergencia, pero la ventana de salida estaba cerrada y no parecía haber sido abierta, si salieron lo hicieron meticulosamente como para cerrar la ventana o definitivamente aún estaban en el cuarto. Quedaban tres guardias además del príncipe.


¡Aquí están todo lo que me han regalado! Ya no cabe en mi spoiler.

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Re: I want my 'bloody prince', Lelouch || Priv.

Mensaje por Lelouch Lamperouge el Lun Feb 08, 2016 12:50 am


I want my 'bloody prince', Lelouch
 i can see nothing, there's blood everywhere



Sus preguntas eran estúpidas, sus palabras incoherentes y sus movimientos erráticos, pero aun así sentía como aquel hilo rojo que nos unía a ambos desde que habíamos cruzado miradas traba cada vez más de mi hacia la oscuridad. Justo donde él quería llevarme y hundirme para dejar que me pudriera en la mayor de las soledades y locura.

Mis ojos se abrieron lentamente regresando de nuevo a la realidad donde pude ver como Izaya terminaba con los hombres en cuestión de segundos. La brutalidad de sus actos no me llamó la atención lo más mínimo ya que a pesar de lo pintoresca que pudiese parecer la sangre estaba mas que acostumbrado a verla y mancharme con ella.
Una fugaz imagen cruzó mi mente haciendo que acabara por despertar. Una mujer ensangrentada llena de agujeros de bala pidiendo ayuda hasta que su mano caía sin vida al suelo con una pequeña sonrisa en sus labios intentando calmar a su hijo de tan solo 5 años de edad.

Vi como Izaya se acercaba y tomaba mi mano haciendo que me levantara quedando pegado a su cuerpo. Una traviesa sonrisa se formó en mi rostro-yes…-dije por lo bajo en mi lengua materna dejándome resbalar por su cuerpo avanzando por el pasillo con lentitud y algo de inestabilidad pero con gran determinación en mis actos. Iba a matarle. Iba a matar a mi hermano. Le haría sufrir que el lo había hecho hacia tantos años y aun así sería clemente concediéndole el privilegio de morir a mis manos. Después de todo era un príncipe y se merecía una muerte digna no? Ja. Igual que la de mi madre.
Continué avanzando por el pasillo hasta la entrada del cuarto la cual Izaya abrió con fuerza. Tomé la pistola y removí el seguro, aquello era un campo de batalla y cualquiera podía disparar, quien fuera descubierto antes perdía el juego. Entré con cuidado y permanecí en la oscuridad esperando algún otro movimiento igual que Izaya mientras que analizaba toda la estancia. Aun estaban allí, podía saberlo con solo oler el cuarto. Solo olía a carroña real, a una pútrida cucaracha temblando de miedo. Solo me quedaba seguir el olor de la venganza.

Un lloriqueo nervioso se escuchó con claridad y en ese momento los tiros comenzaron. Me agaché y me protegí tras una de las columnas cerrando los ojos esperando que todo acabase pues los 3 agentes salieron de sus escondites, pero donde estaba Clovis? Esa sucia rata estaba escapando agachado. No lo permitiría.
Gracias a la disposición de los muebles logré pasar con rapidez la estancia en busque del dichoso y asustado príncipe y una vez le localicé me tomé mi tiempo. Me levanté haciéndome un blanco fácil y sin un ápice de miedo avancé hacia mi hermano de cabellos dorados como el sol  a la vez que las balas me pasaban casi rozando o rebotando contra los objetos sin llegar a alcanzarme.
Dejé que el pobre animalillo que estaba a cuatro patas chocara contra mi elevando la mirada con miedo temblando al mismo tiempo que le encañoba poniendo la pistola contra su frente-un disparo mas y lo mato!-dije a sabiendas de que aun quedaban dos guardias vivos por lo menos.

Mi herida se resintió un poco, pero como había dicho el moreno debía aguantar al menos hasta que mi gatillo fuese disparado manchandolo todo de sangre-Clovis-le llamé por su nombre mientras que el otro continuaba temblando e Izaya tal y como estaba previsto se encargaba de los demás guardias dándome a mi espacio y tiempo para hablar con aquella vil sabandija.
Retiré mi casco poco a poco sin dejar de apuntarle en ningún momento para después tirar este duro plástico al suelo, sin importarme donde aterrizaba, a la vez que me arrodillaba poniendo una mano en mi pecho con la cabeza gacha alzando en el último momento dejando la intriga de mi identidad-he regresado de entre los muertos, su alteza-una leve sonrisa se formó en mi rostro. Fue ese momento en el que el otro intentó escapar cayendo de culo al suelo al verme-Le...Lelouch…-dio pronunciado al final-pero tu…-no daba crédito a lo que veían sus ojos-tu estabas muerto!-exclamó con fuerza aun asustado de que fuese un fantasma haciendo que mi sonrisa se ampliara por breves momentos antes de volverse una línea recta-no soy un fantasma Clovis-hice una pausa dramática-los fantasmas no sangra-sentencié por su no se había fijado en la herida de mi bajo vientre volviendo a levantarme caminando hacia él para tenerle a tiro.

De nuevo mi pistola le apuntaba sin que el pulso me temblara lo más mínimo-no tienes nada que decir?-el otro permanecía completamente quieto sin lograr asimilarlo hasta que por fin su expresión cambió tornándose tranquila sonriendo aun algo nervioso intentando aparentar tranquilidad fingida-Lelouch porque no paras esto? Sabes que no vas a disparar, vamos-hizo una pausa atreviéndose a mirar mis ojos que en aquellos momentos eran como un mar violeta en calma-vamos vuelve a casa con nosotros, con nuestro padre y nosotros, te echamos de menos-en ese momento apreté más el cañón de la pistola contra su frente indicando que de seguir por ese camino dispararía antes de tiempo-no sigas por ese camino Clovis-le advertí-o perderé mi paciencia-su rostro enpalidecio y tragó con fuerza saliva enmudeciendo.

Tomé el pinganillo de mi oreja y se lo lancé al japonés para que lo tomara-ya sabes que hacer si ocurre algo-volví mi vista al principito. Mis facciones se endurecieron aun más en aquellos momentos al tener que sacar el tema que nos concernía-Clovis-no deseaba llamarle hermano pues yo solo tenía una-dime, tuviste algo que ver con el asesinato de mi madre?-pregunté directamente sin andarme por las ramas.
Un silencio sepulcral se hizo, más no estaba para perder tiempo, o al menos no para esperar por una respuesta que llevaba años esperando, aun así no perdí los nervios y esperé pacientemente a que el otro hablase-no Lelouch!-exclamó con fuerza-no tuve nada que ver! Lo juro Lelouch! Por favor no me mates!-imploró como una cucaracha agarrándose con fuerza a mi traje-no me toques-lo asesiné con mi gélida mirada haciendo que progresivamente me soltase de nuevo sin perder aquel miedo inicial que fluctuaba por momentos.

Sabía que los humanos podían mentir con mucha facilidad y más aquel que había sido instruido en ese mundo más en aquellos momentos sus ojos no reflejaban aquella mentira que yo tan bien conocía. Pero aun me quedaba una última pregunta-y que hay de lo de Inglaterra con mi padre? Me dirás que no diste cuenta de que era yo? De que no me viste? De que no te fijaste en esos intensos ojos violetas, tan caracteristicos de nuestra familia, llenos de ira mientras hacías lo que quería con él?-mi rostro permanecía inmutable-vas a negarlo también?-mis dientes se apretaron con fuerza y el otro rompió a llorar como un niño pequeño sin consuelo-realmente patético…-dije por lo bajo-yo no quería, no lo sabia!-gritó-tienes que creerme!-acabé por patearle justo en el pecho haciendo que se separase de mi-acaso no sabes que soy como un sabueso para descubrir la mentira? Y esa es una de las grandes-la linea recta de mi rostro no se movilizó ni un centímetro en el eje vertical.
No hacía falta hacer mucha presión para que confesara pues una de las mejores cosa que tenía él era que no soportaba aquello, parecía como estas le quemaran en la boca provocandole una ulcera-esta bien! Lo sabía! Padre me lo contó! Y quise aprovecharme de la situación! Tu habías renunciado al trono y a pesar de ir por detrás de todos nosotros, padre quería dártelo a ti por ser tan parecido a él! Pero tu te fuiste y junto a mi planeamos todo lo del laboratorio!-cantó como un pajarito todos los secretos. Mi rostro se veía realmente furioso y mi ceño se frunció ligeramente sin querer perder los nervios-entonces lo reconoces eh? Una ultima cosa, alguien más sabia de eso? De alguna de las dos cosas?-el rubio asintió y luego negó tirándose a mis pies arrodillándose-perdoname por favor! No quiero morir!-espetó haciendo que diera u paso atrás al verle así-patético-comprobé que el seguro estaba removido-lo siento Clovis, pero este es tu final…-hice una pausa quedandome pensando por unos segundos-no, en realidad no lo siento-sentencié-acepta tus pecados, ya eres mayorcito para saber que todo acto tiene una repercusión-el rubio tragó saliva con fuerza mirándome fijamente a la vez que temblaba sin cansarse de implorar-por favor no lo hagas-volvió a pedir alzando sus manos como si asi pudiese redimir todos sus pecados-los que disparan tienen que estar dispuestos a ser disparados y yo lo estoy-declaré a la vez que el otro intentaba buscar alguna salida como si aun tuviese oportunidad de vivir centrándose más en su vida que otra cosa sin dejar de llorar-porfav...-intentó coger la pistola y fue en ese momento cuando, sin acabar la palabra, apreté con fuerza el gatillo haciendo que sus sesos quedasen esparcidos por el suelo. Más eso no me bastó y acabé vaciando todo el cargador en su cuerpo, incluso una vez vacío seguí apretando el gatillo haciendo que el muelle sonara inútilmente sin quedar ya balas.

La pistola se cayó de entre mis manos y retrocedí unos pasos hacia atrás hasta chocar contra una mesa sentándome allí-lo hice…-dije en un susurró casi sin poder creerlo agachando la cabeza aun con aquella linea recta en mi rostro ahora salpicado con un poco de sangre. Más aquella seriedad no duró mucho tiempo pues poco a poco se tornó una sonrisa que estalló en una risa malvada y nerviosa haciendo que echara la cabeza hacia atrás sin dejar de reír como un desquiciado intentando contrarrestar de aquella manera la locura de aquellos momentos.

Poco a poco aquella risa se apagó y dirigí mi mirada al cuerpo inerte de mi hermano teniendo que acercarme hasta allí agachándome a su lado removiendo aquellos cabellos ensangrentados pudiendo ver su cara desencajada. Fue en ese momento cuando la imagen de mi madre se me volvió a aparecer haciendo que cayese de rodillas reviviendo aquel fatídico día. Ahora yo me había convertido en un asesino como aquellos. Bien era cierto que todo era por venganza y no por placer, pero acaso no era lo mismo? Mis manos estaban manchadas de sangre, ahora mas que nunca, ahora había pecado y me había llevado una vida conmigo. Podía sentir como mi alma poco a poco se quebraba a pesar de mantenerse completamente pura sin yo saberlo.

-Izaya…-susurré por lo bajo sabiendo que el podría escucharme a pesar de estar atento a todos los movimientos de mis “soldados” y los policías del hotel, pero pareció ignorarme-Izaya…-volví a repetir sin ganas sin moverme de al lado del real muerto-sácame de aquí…-susurré por lo bajo-vamonos a casa…-estaba sin fuerzas-llévame, me estoy mareando-fingí que era por la herida y cuando estuvo cerca me agarré a su ropa con fuerza llegando a apoyar mi frente contra su pecho-vamonos...porfavor…-imploré por lo bajo intentando no sonar muy desesperado en vano-sácame de  aquí-solo podía repetir eso una y otra vez sin soltarle como si el fuese mi único apoyo y así lo era en esos momentos.
Yo siempre estaba solo, siempre lo había estado incluso teniendo a Nunnally pues ella jamás había bajado a las sombras donde yo estaba, por lo que estaba solo. Para y por siempre.

De nuevo los recuerdos me asolaban pensando en mi madre y el cadáver que dejaba tras de mi. Otro cadáver. Otro de mi misma sangre pero que ni si quiera era considerado como tal para mi a diferencia de aquella que había muerto protegiéndome, intentad salvarme de todo mal.
Ella era guarda y compañera, mi mas tierna imagen. Ella ere buena amiga y madre, y mi bien mas grande. Quería ser su sombra otra vez, verla ahora sonreír mientras yo soñaba sin trabas, pudiendo sentir su amor bien cerca de mi ardiente y fraccionado corazón que se deshacía por momentos. Quería oír sus cantos otra vez, con entrega y devoción. Pero como todo su imagen con los años se había malogrado y aquellos sueños de ese futuro imposible donde estábamos todos juntos solo eran otra decepción más.
Solo podía ver  mi alrededor blancas cruces y caras de ángel, todo era frio y muerte a mi alrededor. Esas esculturas que me miraban desde todos los ángulos no compartían, no  acompañaban, no tenían nada que ofrecer, nada que darme para consolarme.
Tanto soñar, tanto llorar, solo quiero olvidar mientras caía inevitablemente en las sombras pues ya no podía escapar. De ahí que hubiese planeado toda aquella venganza.
Estaba lejos de la luz e nuevo, aunque nunca lo había estado realmente. Jamás había alcanzado a rozara si quiera con la punta de mis dedos y aun así era doloroso el tener que separarse cada vez un poco más de ella aunque sus rayos ni si quiera alcanzasen tanta profundidad, pero tan solo ver como aquella esfera dorada de luz tan brillante se alejaba poco a poco era doloroso. Pero debía vivir, debía seguir sin importarme nada más que la venganza. Iba a ser capaz de sobrevivir y de decir adiós, no me iba a hundir pasase lo que pasase solo miraría adelante dejando atrás un precioso rio escarlata viviendo en un frío invierno abandonado y ávido de ayuda a pesar de no soportar la soledad.

Linda Lotte pensaba en todo y en nada,
su madre le prometió que le enviaría un ángel,
su madre se lo prometió,
su madre se lo prometió


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~Gracias Izaya...bastardo~

¡WARNING!:

At first


Si, aquí si Izaya ¬¬ (?)


Hace falta que diga algo mas?... gracias Izaya...

Regalos:
















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Re: I want my 'bloody prince', Lelouch || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Lun Feb 08, 2016 12:54 am



No demoró en seguir el ruido dentro de la habitación, claramente querían acribillar a quienes osaban en ingresar a la habitación del príncipe, animaban lo que terminaría en un cruento funeral y eso me impacientaba cada vez más. Aún si los hombres quienes trataron de asesinarnos fuesen divertidos, no debíamos perder tiempo con ellos, era hora del clímax y no podía perderlo o lo lamentaría terriblemente. Lelouch avanzó primero y me encargué de disparar a los guardias restantes para que no se atrevieran a dañarle más de lo que ya estaba, Lelouch por su parte no lo hizo nada mal pese a haber recibido una estocada. Me era tierno ver como hacía cuanto podía para seguir orgullosamente en pie y encarar a la lacra que tenía por hermano.

Disparé a uno de los guardias consiguiendo herirle en la garganta casi en un insano gusto por atacar esa zona, pero lo cierto era que mi puntería aún no era tan buena como debería, yo había apuntado a su frente. Las balas iban y venían, tanto para mi como para Lelouch, le di algo de tiempo para que llegase salvo a donde se encontraba el objetivo y tras perderle de vista ignoré por completo al hombre y me centré en los dos que quedaban, el primero ya se había desangrado quedando inutilizable como escolta. Liberé mi cola y me ayudé de esta para poder inmovilizar a otro de los guardias quien me golpeó con fuerza para sacarme, pero al escuchar el mandato de Lelouch, dudó y aproveché el momento para asestar el golpe final. Quedaba aún uno más y me apresuré en terminar ya con el juego, me apetecía escuchar un poco de lo que dialogaban los hermanos, quienes volvían a reunirse tras una larga espera. No me quedaban balas e ignoré el cargador, bastó algo de agilidad para acercarme, pero conseguí penetrar la cabeza ajena con todo y protección utilizando mi preciada cuchilla. Escuchar sus quejidos e incluso el sonido, tan delicado, al romper el cráneo fue suficiente para hacerme añorar tiempos pasados donde yo era parte, no como en la actualidad. ¿Debería agradecerle a Lelouch por darme tal diversión? quizás, pero nunca lo haría sonando sincero, siempre sería con un tono burlesco o sarcástico, no podía dejarle saber de mi agradecimiento. No como debería.

Tomé mi navaja con dificultad, la herida quedó mucho peor al extraerla debido a mi carente sutileza y me apresuré en ir a donde estaba Lelouch junto al otro. Era una escena agradable, el cañón del arma apuntó en todo momento al rubio quien distaba del altivo hombre que me miró minutos atrás. Todo lo que podría haberme gustado de él desapareció tan fácil, pero eso no me sorprendió, Lelouch ya se había encargado de darme un mínimo perfil de semejante hombre. Me mantuve a margen de esa conversación e incluso, les di cierta privacidad con la distancia que tomé de ellos en tanto oía tratando de normalizar mi respiración. La agitación de mi respirar, mi pulso, mi excitación. Debía calmarme para apreciar en su totalidad el primer paso del inglés, el decisivo de aquí en más. Hice el mayor esfuerzo por no decir palabra alguna ¡no podia arruinar ese momento! y, Lelouch, se detuvo un momento en su plática para arrojarme aquel aparato, me tocaba velar por la operación en general. Lo recibí sin problema y lo coloqué para así, estar preparado en caso de lo peor. No obstante, era solo una pantalla, no dudé en apagarlo apenas lo cubrí con el cabello cercano a mi oreja. Sonreí viendo a Lelouch, vigilándole, no debía flaquear o sería este el final de nuestra maravillosa amistad.

Como si todo fuese ajeno a mi, salvo el diálogo, me quité la chaqueta que señalaba la cantidad de balas que rozaron y las que consiguieron impactar en mi cuerpo, ninguna tocó el pecho, pero mis brazos seguían con el dolor ya que las balas aún estaban incrustadas. Dejé caer la chaqueta que ya no era blanca, sino que gozaba de tonos variados gracias a la sangre y suciedad, así como el roce de diversos objetos. Una pérdida total. Lelouch a las finales era un sentimentalista y ¿vengativo? ¡por supuesto que lo era! y precisamente eso era algo que me gustaba mucho de él, no cualqueira llega a ese extremo por tratar de develar algo sucedido hace ya muchos años en un seno familiar aparentemente estable. Ansiaba saber como terminaría todo, sé que habrá muerte, pero ¿será que Lelouch morirá antes de saberlo todo?, eso me dejaría insatisfecho y aburrido.

Algo me tomó por sorpresa ¿A qué se refería Lelouch con tal interrogante? ¿Había más? — Interesante... — susurré apenas audible, Lelouch se había portado como un mal amigo, no me había contado que no solo era por lo de su familia. Había más y, como es evidente, necesitaba saber eso también. Todo lo que le concernía a él, yo debía conocerlo. Las cosas se tornaban cada vez peor, pero me tomaría el tiempo apropiado para averiguar lo que desconocía, sea desgarrando a Lelouch o encontrando la información de la manera tradicional, por lo pronto hice lo posible por guardar la compostura ante ellos, quienes perdidos en su mundo continuaban con el diálogo. El ruido nuevamente inundó la estancia ante lo cual avancé con lentitud, puesto que seguido de la bala que le dio muerte al hombre, le siguieron varias más ante la desesperación del verdugo. Era increíble como podía mostrar un rostro tan calmado cuando acababa de matar a su sangre, tan despiadado, tan decidido y aún así, mantenía cierta bondad en él.

Detuve mis pasos a cierta distancia, esperando, observé su rostro siendo eso lo más importante para mi, pero solo pude ver cuando una gran carcajada estalló por su parte mostrando la locura que le invadió. Su emoción era contagiosa, se divertía ¿no? ¿no nos divertíamos todos?, yo si. Escuché su patético susurro al acabar la demencia, no hice movimiento alguno, tampoco respondí ¿Así me llamaba? ¿Por qué no puso un poco más de énfasis en mi nombre?, al oír una segunda vez su tono suave supe que no podría más. Mordí mi labio inferior y fruncí el entrecejo leves instantes, para luego adoptar una sonrisa sutil y avanzar hacia donde se encontraba aquel parándome frente a él — Hiciste un buen trabajo, Lelouch — sonreí ladino y observé como intentaba darme una excusa para que le sacase, no importaba si me mentía, estaba bien para mi — Ha de ser por la pérdida de sangre — le ayudé con eso, después de todo no interesaba el motivo, sabía que debíamos salir de allí. Lentamente le rodeé con los brazos y le apegué lo que más pude a mi cuerpo, se veía que lo necesitaba, aunque no era yo el mejor para dar algo de consuelo o apoyo.

— Te sacaré de aquí, lo prometo — dije suave próximo a su oído — Todo estará bien ahora si te quedas conmigo — insistí con ello aprovechando su debilidad, tanto física como mental. Le permití un minuto en aquella postura, para luego, guiarle en sus pasos para sacarle primeramente del sitio donde su hermano yacía sin vida y tras eso le saqué de la habitación. Le tomé de la mano y no dije más nada, evité que pudiera ver mi rostro ya que de hacerlo terminaría enojándose al verme divertido por ello. Quizás en ese estado, podría obviarlo, pero no me arriesgaría. Encendí el aparato que me entregó antes y di las órdenes pertinentes, todos debíamos salir de allí, pero un selecto grupo debía permanecer y causar algo de destrozo para que de esa manera el resto pudiera salir salvo del lugar. Apresuré el paso y llevé a Lelouch hacia una de las salidas de emergencia, la abrí y salí con él quedando en la metálica escalera es Debemos apresurarnos, hay que atenderte pronto así que afírmate de mi ¿Entendiste? — rodeé su cintura con fuerza para retroceder con él y a ya no tener obstáculos, dejé que mis alas aparecieran y las desplegué, atraje al otro hacia mi y me lancé desde esa junto al contrario. No estaba para juegos, por lo que volteé dejando a Lelouch bajo mi cuerpo permitiéndome volar rápido y con tranquilidad para poder salir finalmente del lujoso casino, perdiéndonos así en el cielo nocturno.

Continúa en : Just you and me


¡Aquí están todo lo que me han regalado! Ya no cabe en mi spoiler.

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