Submission or something else? ~Priv+18

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Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sakura Namida el Jue Feb 04, 2016 1:05 am



Submission or something else?

Departamento // 19:00 // Con Sasha




¿Que haría ahora? ¿En qué cosa se había convertido su vida en tan solo unas cuantas horas? Hacía poco era solo una pet más del mercado, bueno, no realmente una más, porque poseía un trabajo en aquel lugar y su postulación como pet fue totalmente idea de su retorcida cabecita, todo con tal de estudiar como siempre había deseado, pero ahora... ¿Qué sería de sus sueños y esperanzas? El tiro le había salido por la culata, terminando en manos de un homicida con grandes complejos de superioridad y sed por la sangre, sin mencionar aquel apetito por las tripas de los demás, dudaba que en su vida se le olvidara aquel sonido de un cuerpo al ser devorado con tamaña ferocidad, la sangre salpicando y aquel asqueroso aroma a muerte por doquier, todo ello quedaría para siempre con ella, pero, más que nada, siempre recordaría aquel destellante rubio manchado, pero no tanto como el bellísimo celeste brillando y opacándose al mismo tiempo, mirar a Sasha matar era apreciar un terrorífico eclipse de sol justamente al atardecer.
Solo de imaginarse al bello sol destellando en un despejado cielo, ser cubierto por los tonos rojizos del atardecer mientras la oscura luna lo tapaba, era inverosímil, un fenómeno natural que dudaba verdaderamente existiera, y sin embargo, su mente lo había recreado a la perfección. Incierto y vacilante, temeroso y aberrante, ese era el destino de la Namida quien aún ahora, no podía saber cuántas personas habían muerto a manos de ese rubio en menos de 24hs, algunas quizás lo merecían y otras... simplemente no tenían sentido. Quitarle las cuencas a ese sujeto por mirarla, romperle su cráneo mientras se burlaba dividiéndolo al medio, dejando que ella pasara por el papel de su asistente médica, cuando solo se dedicó a presionar el blanco saco manchado por rojo sangre del chico, esperando que todo pasara, aguardando que aquello culminara más rápido que las muertes anteriores, sin embargo, supo que aquella había sido de las más dolorosas.

Después de oír tamaña muerte, y ver ese cuerpo partido conforme el caminaba y le dejaba presenciar el espectáculo sin decir nada más, permaneció muda, no le recrimino por la mordida en su muslo, mucho menos pregunto el porqué de matarle cuando la falta no había sido tan grabe y claro está, lo que más se cuestionaba en su cabeza era... ¿Que pasaría con ella de ahora en más?

Pensó que decirle, y a la vez no, memorizo lo mejor que pudo el camino hacia la salida en caso de deber escapar, mas sin embargo, dudaba que realmente tuviera una chance de hacerlo, ese sujeto estaba entrenado y era un salvaje, en cambio ella, solo tenía los conocimientos adquiridos mediante la lucha constante por su vida, pero, eso podría funcionar, llegado el momento podría dar el todo por el todo, y si moría en el intento, al menos se llevaría esos bellísimos faroles celestes con ella a la tumba.


- Ita... -se quejó en voz baja ante tamaña brusquedad para con su cuerpo, aunque mínimamente tuvo la consideración de lanzarla al sofá y no al suelo. Termino quedando medio recostada en aquel mueble, maldiciéndole internamente mientras se sentaba dejando a su calzado caer al suelo para abrazar sus piernas, exponiendo completamente la mordida de su muslo, aquella marca que no supo bien para que la realizo, el mismo le pregunto si ella quería jugar, sin embargo ¿Jugar a qué? ¿No había sido evidente que todo el show que monto era para fastidiarle el día? - Eres un exagerado... era un cerdo, pero no tenías que matarlo por mirarme... es decir, se supone que soy tu juguetito ¿No les gusta a los hombres presumir sus cosas? -arqueando una ceja se acomodó de tal manera que la marca resaltara aún más, sin interesarle realmente si pudiera o no verse más de lo necesario, ese tipo amaba la muerte, tenía serias dudas de que el cuerpo de una mujer le llamase la atención, estaba demasiado desquiciado para ello - Es decir... mira la bonita marca que me dejaste... ¿Acaso me dirás que es por la nalgada? no fue para tanto... me tentaste después de todo -bufo elevando su fleco sin estar segura de que hacer en ese momento, por un lado quería irse, pero por otro, algo le dictaba que se quedara con él, que no era un verdadero peligro para ello, aun cuando ya había intentado matarla con anterioridad pero, parecía que no pasaba de amenazas realmente, y eso le llevaba a preguntarse... ¿Porque rayos necesitaba un pet?


Inicialmente, la parte amable de aquel muchacho no supo explicárselo bien, y ese sádico posiblemente seria aun peor para darle una real idea de que pasaba por su extraña mente. Suspiro unos momentos sin perder de vista al chico, ella quería duchare, de verdad necesitaba quitarse tanta sangre de su cuerpo, pero a la vez, buscaba respuestas que posiblemente jamás tendría, mas sin embargo ahora él era su amo, y lo que siempre hacían los amos era imponer reglas, pero por sobre todo, queda un pequeño detalle...


- Habías dicho que me buscarías una función... ¿Verdad? ¿Acaso, ya sabes cuál será?


Recordaba perfectamente sus palabras, las mismas que decían que toda persona tiene una función en la vida, y él, encontraría algo para ella, aunque fuera solamente para someterla.






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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sasha Nóvikov el Jue Feb 04, 2016 1:07 am

Submission or something else?
don't you dare to scape

La casa no era un lujo, más bien todo estaba en un estado pésimo y había un olor a rancio, pero no se sabía muy bien el porque, la verdad era que podía ser por muchas cosas. Tal vez comida en mal estado, la ropa sin lavar, o la suciedad roja de la que estaba empañada la bañera. Era mejor no preguntar. Más todo eso no importaba o más bien se quedaba en nada en comparación a la curiosidad que despertaba en mi aquella chica de cabellos rosados. Como podía ser de aquella manera? Estaba frente un asesino y no mostraba ni un ápice de miedo. Bueno, tal vez si. Si cuerpo lo mostraba por ella, pero sus labios parecían contradecir todo aquel oscuro sentimiento. En parte me hacía gracia.

No pude evitar sonreír de manera enferma al verla quejarse por caer sobre un blando sofá-de verdad te ha dolido? No se como llegaste a sobrevivir en el mercado…-me burlé divertido-pero no importa mucho el como, si quiera importa el porque…-me acerqué a ella poco a poco llegando a recostarme sobre ella apoyando mi frente contra la de la inocente pero peleona chiquilla-solo importa que ahora estas aquí y que eres mía…-relamí sus labios sin poder contenerme a pesar de que la otra no había hecho nada para provocarme.
Más lo último que dijo consiguió tocarme en sobremanera la moral. Como se atrevía a compararme con los demás chicos? Acaso me veía como esos patanes? Esos ricachones que paseaban en sus carros y que vivían de la sopa boba junto papa y mama? De verdad tenía ese aspecto tan patético aun cubierto de sangre? Que molesto. Acaso tendría que cambiar de cara? Arrancarme la piel con un cuchillo y conseguir otra para infundir más terror y respeto?
No, no era necesario. Toda la gente de aquel edificio ya me conocía por el físico. Sabían lo letal que era y cambiar de aspecto significaba volver a empezar y estaba bastante cansado de eso.

Primero había sido Rusia. Un pasado feliz junto a mi madre, esperando siempre a mi padre hasta altas horas de la noche sabiendo que nunca llegaría. Así día tras día, mes tras mes, año tras año, hasta que por fin había llegado. Ja. Todo había sido en vano, pues nada más el apareció por la puerta yo desaparecí volviéndome el nuevo juguete de la URSS.
Después habían sido aquellas malditas instalaciones donde todo se había trastocado. En mi mente, en mi mundo, formando una bella cortina de humo que me dividió en dos y me convirtió en un odioso perro que destrozaba todo.
Finalmente todo parecía haber vuelto a la normalidad con papa y mama hasta que otra vez me los arrebataron y yo sesgué sus vidas adquiriendo otra personalidad, el hombre serio asentado antes de tiempo.
Y ahora allí estábamos. Con una mascota, una chica que no tenía idea donde se había metido, bueno tal vez comenzaba a tener un poco de idea, pero aquello solo era la punta del iceberg, en realidad no tenia ni idea. Las fauces del lobo comenzaban a cerrarse y su lengua se elevaba haciendo que la carne del pobre cerdito descendiera por su garganta hasta el estomago donde sería digerido si ningún malvad cazador osaba interrumpir.

Mi rostro se ensombreció aun sin apartarse ni un milimetro del de ella-acaso crees que soy como los demás chicos? Me ofendes con eso koneko-chan-intenté mantener mi fachada de loco aunque aquel comentario en verdad me había calado hondo hasta el punto de borrar cualquier rastro simpático o enfermo de mi rostro dejando solo una fina linea negra en mis labios-de verdad lo crees?-acaricié su mejilla con el dorso de su mano deslizándola suavemente por su tersa piel-0]]lo que piensen los demás me da exactamente igual, yo solo te quiero a ti, quiero que seas mía, eres mía[/b]-afirmé llevando mi otra mano a su muslo para acariciar aquella marca que le había dejado-y no pienso dejar que nadie más te vea como yo lo hago, porque eres mía, y no dejaré que nadie te aparte de mi lado, que te toque o te mire si quiera-me repetía, pero quería afianzar aquel concepto, porque quería ser claro. No bromeaba con aquello-solo yo puedo hacerlo, así que si algún día intentas escaparte te cazaré como un animal, y si aun asi lo consigues-mostré mis dientes afilados dispuestos a desgarrar-le arrancaré la piel a tiras a todo aquel que te vea si quiera pasar-hice una pausa-por eso no presumiré de ti, porque eres algo privado, algo mio y no gusta mostrar mi más valiosa mercancía, mi diamante…-llevé una mano a su ojo amarillo-una montaña de oro-acaricié su otro ojo azul-un intenso zafiro, solo mio…un jugoso bocado-rompí aquella cursilería haciendo amago de morderla y volví a estallar en una carcajada separando mi frente de la contraria dándole un poco más de espacio después de recalcar aquello que me parecía tan importante.

Rió cuando se quejó por la marca recuperando su amplia sonrisa-mm...no me has oído? Quiero marcarte para que todos sepan que eres mia, aunque en parte fue una venganza por la nalgada-tuve que reconocer a mi pesar-ah? Yo no hice nada, no tengo la culpa de ser tan sexy-bromeó guiñándole un ojo acabando por sentarse en el sofá finalmente.
Era agotador hablar con aquella chica, pero debía reconocer que de estar solo sería mucho más aburrido. Sería esa la función que debía de darle? Mero entretenimiento? Era algo cruel, al fin y al cabo tenía una vida, no era como si me refiriese a un objeto inanimado. Pero acaso no me daba igual ser cruel? Por supuesto.
-Que función? Mmm...sería cruel que dijera que solo te quiero para divertirme, o para matarte como mi próxima victima, aunque siendo una mascota no debería de importarte mucho…-reí levemente-no, te importa aunque seas un despojo humano, eso no tiene nada que ver, pero tampoco es que puedas hacer mucho al respecto-sonrió divertido-aun así...tu función será ser mía...solo mía…-acaricié sus piernas que tan cerca estaban de mi mano.
En aquellos momentos solo deseaba estar cerca de ella y torturarla. Ahora que no había nadie era mi oportunidad perfecta no? De estar por fin a solas con ella sin que pudiera escapar. Entonces que me frenaba?

La miré de reojo dispuesto a abalanzarme sobre ella y hacerle sabe dios que cuando de nuevo alguien llamó a la puerta. Siempre interrupciones, siempre igual. Más solo por esta vez no haría caso. Poco a poco volví a recostarme sobre el cuerpo de la joven acariciando sus labios con mi dedo gordo-dime koneko-chan…-susurré por lo bajo dejando que mi aliento pútrido aliento a carne y sangre chocara contra su rostro-que piensas de mi? Que función desees que te de? Quieres ser fundamental en mi vida? O solo piensas huir de mi lado en cuanto me descuide?-las preguntas se acumulaban-que quieres?-acaricié con lentitud aquellos ojos apretándolos un poco como su buscara arrancarlos como los del anterior sujeto.

I walk alone
on the Boulevard of broken dreams.

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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sakura Namida el Jue Feb 04, 2016 1:08 am



Submission or something else?

Departamento // 19:00 // Con Sasha




En blando sofá bajo su cuerpo, la cálida figura masculina sobre si, y ese extraño aroma que no supo identificar a ciencia cierta impregnando sus fosas nasales, estaba segura, se había metido en la boca del lobo. No negaría que estaba preparada para cualquier tipo de cosa que su nuevo amo le hiciera, más sin embargo, ni siquiera en sus más locos sueños hubiera creído que aquello pasaría.
Salir de la tienda con un supuestamente amable hombre, para a los pocos minutos descubrir su verdadera personalidad y su extraño oficio, Sasha era todo lo contrario a lo que una vez pensó vería, era las tinieblas cubierta por su atractiva apariencia, igual que un demonio que te tienta con una sonrisa de película para luego devorarte de un solo bocado. Tenía la idea de poder escaparse cuando menos lo esperara, tan solo un golpe bastaría y correría escaleras abajo, el problema con ello era evidente, Sasha sabía dónde encontrarle, la tienda de pets era su oficio y dudaba que fuera feliz si se fugaba, incluso si le devolvía el dinero por su compra, solo le quedaba intentar sobrellevar esa situación, Sakura desde pequeña había tomado por costumbre asimilar todo lo que la vida le presentara, buscando lo mejor entre la basura que fue su niñez y gran parte de su crecimiento, él decía que no supo cómo había podido sobrevivir a la tienda, pero aquel hombre no tenía idea de nada, no sabía de la sangre, muerte y las diferentes cosas que en su vida vio, quizás por ello seguía haciéndole frente, tratándolo como cualquier otra persona a pesar de verlo matar una y otra vez en ese mismo día, si bien su mente estaba tranquila y alerta, dudaba que su cuerpo estuviera cooperando con ella, se sentía temblar de manera tenue, sobre todo en sus manos, su mirada afiliada y dientes apretados, estaba igual que una gata enfurruñada dispuesta a desgarrarle la cara al can posado frente sus ojos.


- Tuya… -murmuro sin pensarlo mucho, no se lo estaba confirmando, mucho menos negado, solo era un eco de sus pensamientos ¿De verdad la creía su propiedad? ¿Un pequeño objeto que compro para su diversión pasajera? ¿Por qué otra cosa sino hubiera lamido de ese modo sus labios? – ¿Porque me preguntas si de verdad lo creo, cuando acabas de decirme que no te interesa lo que otros piensen de ti? –entrecerró sus ojos, mirando esas turquesas con frialdad y desprecio, jamás había sido de nadie, ni aunque hubieran pagado por su compañía, simplemente no se encontraba dispuesta a aceptar un hecho como aquel, y esa misma idea fue la que siempre conseguía devolverla a la tienda una y otra, y otra vez –Vaya… así que por ello termine marcada, deberé empezar a mostrar las marcas de dominio de mi querido amo, menuda suerte la mía –contuvo las ganas de morderlo, golpearlo o siquiera escupirle, estaba controlándose más de la cuenta en especial por tenerlo sobre su cuerpo mientras la tocaba de manera tan íntima, empezaba a dudar que cosas tenía en mente para con ella, desde que lo beso en medio del mar de sangre supuso que interpretaría su accionar del modo que quisiera y ahora comenzaba a darse cuenta de aquello – Sa-chan… eres un completo posesivo –suspiro cerrando los ojos unos segundos conforme escuchaba aquel monologo de que solo era de él, de nadie más, el hecho de que mataría a quien se atreviera a tocarla. No sabía que pensar de aquello, por un lado lo creía capaz de hacer ese tipo de cosas y por otro… aquella parte de su ser que siempre necesito de una persona que verdaderamente se interesara por ella se sentía feliz… era patético lo sabía ¿Sentirte feliz por ser la obsesión de un hombre insano? Solo a ella podría agradarle aquello y lo demostró al abrir sus ojos, ahora cambiando de desprecio a calma, finalmente sabía que aunque se escapara, aunque hiciera lo que hiciera él no la mataría, solo la cazaría y seguramente le daría un buen castigo, pero no sería presa de la parca – Así que un diamante… -pensó en voz alta, intentando entenderle mientras sentía la caricia sobre cada uno de sus ojos, recibiendo nuevamente cumplidos por estos, antes de mostrar sus dientes como si fuera a comérsela. Suspiro cuando finalmente se apartó, sentándose sin emitir palabras, pero si rio suavemente cuando le indico lo sexy que era – No puedo negar lo sexy que es Sa-chan… no me gusta mentir después de todo –le siguió el juego elevando sus cejas en un gesto picaresco, antes de reírse nuevamente, si tan solo las cosas se hubieran mantenido en un ambiente tan cálido, pero, nuevamente las tornas cambiaron, había llegado el momento que más espero ¿Qué demonios tenía planeado para ella? Solo insistía en que era de él y nada más, pero no le decía nada. Podría ser una muñequita a sus ojos, un juguetito para utilizar y tirar, podría solo quererla para matarla luego, una mucama, una ama de casa… cualquier cosa podría ser con él –Nunca dije que intentaría hacer algo al respecto para cambiar mi utilidad para ti –suspiro negando aquella idea, aceptaría lo que le dijera, con tal de continuar sus planes lo haría sin rechistar o bueno, eso tenía planeado - ¿Solo… ser tuya? Eso… está demasiado abierto a la interpretación – y lo estaba, ser de alguien abarcaba una gran gama de cosas, desde una esclava hasta incluso una novia u esposa, pero sinceramente, estaba más segura que se refería a lo primero, sobre todo con su mano tocando sus muslos suavemente, un tacto cálido que le estremeció erizando sus cabellos, incluso coloreando sus mejillas - ¿Sasha? –lo llamo curiosa por su mirar tan fijo en su cuerpo, se sentía la comida de la noche, aunque por suerte alguien llamo a la puerta pero, el chico ni se inmuto volviendo a posarse sobre su cuerpo, dejándola pegaba al sofá - ¿No… deberías… responder? –miro a otro lado para que no notara su pena conforme acariciaba sus labios, y volvió a centrarlos en su cara apenas el interrogatorio empezó, notando cierta presión en sus ojos – Lo que yo quiero… cualquiera diría que un pet solo puede desear lo que su amo esté dispuesto a darle pero… seré sincera… lo que yo pienso de Sasha es que está completamente loco, me asusta un poco es algo que no le negare jamás pero –con determinación quito esa mano de sus ojos, pestañando unas cuantas veces antes de volver a centrarse en él, mirándole fijamente, para que notara que no mentiría en nada de lo que diría – No creas que me aterras, no saldré corriendo de buenas a primeras, eres mi amo y mi deber es servirte, cuidarte y atender tus caprichos. De lo poco que se ahora dudo que sea correcto preguntar realmente que pienso de ti Sasha… más haya de decirte que estas algo loco, eres un posesivo y buscas contacto físico conmigo, quizás porque te haga falta o solo para ponerme nerviosa, es algo constante que realmente no me molesta, incluso me tienta a darle una nueva nalgada a mi querido amo por ser tan mal niño –se burló al final, mordiéndole la punta de la nariz, sin prestarle atención a la persona que golpeaba la puerta con insistencia –Una buena función para mi seria… como dijiste, ser solo tuya, si los rumores son ciertos en este edifico se encuentran muchos tipos de personas, me agradaría que supieran a quien le pertenezco, quizás así no se atrevan a ponerme un dedo enzima… no me molesta pelear, pero no soy tan idiota se enfrentarme a una jodida colmena de homicidas, violadores y sabe kami que otra cosa más… y respecto a huir… no lo hare, quiero ser fundamental en tu vida, algo de lo que puedas depender y en quien confiar… no estoy segura de porque digo este tipo de cosas a alguien que intento matarme pero, no me gusta ser imprescindible, si me das a elegir quiero ser de lo principal, una necesidad, un algo que en verdad requiera, aunque sea, como dijo, mera diversión –bufo sopesando sus palabras, se sentía tan idiota pero no tenía remedio, ya lo había dicho – No soy muy sumisa que digamos, si haces algo que no termine de gustarme esa linda carita terminara arañada, por algo me dices koneko-chan, y los gatos siempre muestran las garras y dientes cuando se enfadan, incluso contra los perros, no me amedrentare a pesar de que sepa que no ganare la pelea así que… -sin pensarlo mucho se apegó a su cuerpo, mordiéndole con ferocidad el cuello, marcando sus dientes tal cual el hizo en su muslo antes de separarse mirándolo con cierta burla – Si me marcaras, no me queda de otra que hacerlo también contigo Sasha –pura mentira, solo lo había hecho para vengarse luego de semejante día - Así que, ahora que le dije esto… espero sea comprensivo con su koneko –murmuro sacándole la lengua, aun debajo de su cálido cuerpo, le gustaba ese calor, parecía una pequeña estufa o un abrigo de piel, simplemente relajante, bien podría dormir bajo su cuerpo sin la menor molestia, especialmente ahora que los golpes en la puerta se detuvieron, seguramente cansados de buscar alguna respuesta –Entonces… ¿Sa-chan piensa atacarme o que tiene en mente? –volvía a jugar con fuego, finalmente controlando cualquier acción de su cuerpo, incluso el temblor inicial era la nada completa, de cierto modo se estaba divirtiendo con él, ese juego del gato y el ratón era entretenido, a pesar de que posiblemente la presa era ella –Porque si no, lo mejor sería que empiece con mi trabajo aquí, y también me gustarían saber ciertas cosas como… ¿Dónde dormiré? No me molesta hacerlo en el suelo pero me agradaría una cama o quizás… dormir sobre mi nuevo amo, es curiosamente cálido –de nuevo bromeaba con él cuando le dijo aquello último, pegando su frente a su hombro, en serio le gustaba la sensación, inclusive el olor a sangre mesclado con el aroma del chico empezaban a agradarle -¿A mi amo le molestaría si asisto a clases, siga trabajando en el mercado o siquiera de paseos nocturnos? Porque si me necesita solamente aquí dentro deberé respetar las ordenes de Sa-chan, pero se perderá el privilegio de verme con uniforme –rio antes de, nuevamente, buscar su mirada, pegando su frente contra la de él, por fin estaba calmada al 100%, sintiéndose en un estado de tranquilidad y comodidad enorme, sin embargo algo tenía claro, el primer inciso en su nuevo puesto como pet de Sasha era limpiar ese hogar, de verdad el chico parecía que no se encargaba de nada, ni de su apariencia y mucho menos de la limpieza general, sería un trabajo pesado y arduo, al menos al inicio, después mantenerle no le llevaría tanto tiempo.


Espero con calma su respuesta, dejándose embriagar por su tibieza deslizando su nariz sobre la contraria, casi ronroneando por la calidez y sensación de aquellos latidos acoplándose a los propios, el suave doki-doki de ambos, empezaba a sentirlo como uno, incluso aquellos ojos claros que le parecían un misterio se le hacían más bellos que nunca ¿Acaso el motivo era su falta de temor? ¿Empezaba a verlo bajo otro velo? Simplemente, empezó a tomarlo como lo que creyó que era, un hombre solitario que necesitaba algo para calmar sus días. Podría ser que se equivocara, pero no tenía la menor idea de que otro motivo le llevaría a compararla a ella sino quería matarla, ni siquiera se puso en plan de tortura, solamente de tímido manoseo adolescente, apretándola bajo el sofá mostrándose dominante sin llegar a pasar a mayores, mordiéndole, lamiéndola o tocando sus piernas quienes eran la zona con mayor piel expuesta, todos y cada uno actos simples guiados por el instinto de un animal. Si solo era un animal lo tomaría como un perrito agresivo, una lindura rabiosa con su lado calmo y aquel salvaje que todo ser vivo posee, si lo veía así, no podía dejar de sonreír con calma, le gustaba la idea y supo, que pasara lo que pasara, empezaba a acostumbrarse a su nuevo y prometedor amo.








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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sasha Nóvikov el Jue Feb 04, 2016 1:27 am

Submission or something else?
don't you dare to scape


Un, dos...Freddy viene a por ti.
Tres, cuatro...Cierra la puerta.

Golpes tras la puerta que poco a poco desaparecían dejando que pudiera centrarme por completo en la gata salvaje que ahora me pertenecía.
Acaricié su rostro aun mirando sus ojos esperando respuestas a todo e incluso escuchando como me recriminaba ser tan posesivo con ella o bien sus propias palabras casi acusándome de ser un mentiroso. Estallé en una carcajada-te molesta que lo sea?-acaricié su piel con la yema de sus dedos-mas bien parece que te gusta, y sobre todo que te diga esas cosas, que eres como un diamante o algo valioso-susurré sobre el oído de ella llegando a morder su cartílago tirando levemente de este para después soltarla-entonces si no te gusta mentir no lo hagas y también dime cosas hermosas-intenté no reírme mordisqueando el cuello de ella-eres solo mía y si esa utilidad no te sirve...te matare-continué hablando por lo bajo a la vez que mi legua recorría su cuello en toda su extensión viendo su piel ponerse de gallina ante el contraste de temperaturas.

De nuevo la dichosa puerta y ella preguntando-cállate…-dije por lo bajo molesto sin apartar la vista de ella pues solo quería poder conocer más de aquella chica. Descifra el misterio tras sus ojos. En verdad no podía negar que aquella chica no tenía sentido del humor y era honesta, eso estaba claro-así que me servirás como una obediente mascota? O tendré que castigarte?-reí divertido aun sin dejar de acariciar su piel-quien sabe lo que quiero, tal vez debas darme esa nalgada por indeciso-le guiñe un ojo totalmente divertido dejando que mordiera mi nariz ya que al fin y al cabo estábamos jugando.
Desde luego que ella jamás sería una simple mascota, lo estaba demostrando con creces. Sabía que tenia algo especial, un diamante en bruto que debía explotar a toda costa para descubrir aquel secreto que encerraba. Aquel secreto que tal vez me ayudaría más a mi que a ella. Podría ser algo así como la salvadora por la que siempre había rogado el otro Sasha? Imposible y de ser así acabaría con ella como había hecho con sus anteriores romances, con todas aquellas astillas ardiendo a las que se había aferrado su otro yo. Eso era lo que quería. Hundirle para que solo pudiese confiar en él, en si mismo, en la otra cara de su propia moneda.

Era increíble como se habían sincronizado nuestras mentes. Ella queriendo ser algo fundamental en la vida de su amo y yo queriendo destruirla por completo. El buen niño se removió intentando llegar a la superficie que ni si quiera llegó a rozar. Sonreí de lado-no vayas tan rápido gatita-una pequeña risotada se escapó entre mis dientes-que seas mía no significa que te quiera tanto como para no matarte, que seas mía no significa absolutamente nada-miré a sus ojos con determinación-esta casa, este sofá, esa mesilla también son mías y podría destrozarlas sin pestañear para comprar algo nuevo-sonreí acariciando su mentón con delicadeza-lo mismo te pasa a ti, así que no te confíes y no te acerques tanto al sol-bajé mi rostro hasta su oreja-pues te puedes quemar-susurré siseando como si fuera una serpiente a punto de atacar. Volví a alejarme para ver esos ojos que me veían esta vez de una manera diferente no sin antes sentir sus dientes en mi cuello marcándome como yo lo había hecho con ella antes. Mi rostro se ensombreció y la golpeé con fuerza levantándome de golpe a la vez que con aquel puñetazo la tiraba al suelo del sofá-no sabes con quien estas jugando niña-saque mi arma y apunté a su rostro indescifrable-puedo matarte, no me temblara el pulso-recordó lo que había dicho Sasha antes-aunque mi otro yo te haya dicho que sois iguales, que el es algo así como tu amable vecino Spiderman, yo no lo soy, yo soy tu amo y como tal puedo hacer lo que me plazca contigo y tu no puedes ni tocarme, soy algo así como tu dios-mi sonrisa enferma se volvió a dibujar por unos breves segundos volviendo a desaparecer después-y como tal merezco un respeto, entendiste?-la cosa se había puesto seria-los perros también atacan si se ven acorralados-sonreí de lado

La miré desde lo alto esta vez dispuesto a abrir la puerta que con tanta insistencia sonaba, no sin antes explicarle unas cuantas cosas que ella misma había pedido-dormirás conmigo y por el momento esas actividades que tienes quedan prohibidas, no saldrás de aquí hasta que yo lo ordene y si lo intentas-de nuevo una risa se me escapó y se agachó de nueva cuenta hasta donde estaba ella pegando sus frentes con aquella sádica sonrisa-será mejor que no lo intentes-se volteó y dirigió hacia la puerta que no dejaba de moverse con violencia hasta que fue derribada de golpe.

Tomé rápidamente mi arma apuntando al sujeto que había osado hacer eso hasta que el humo se disipó, aun así mi arma seguía apuntándole-quien coño te crees que eres para derribar mi puerta?-el sujeto intentó mantenerse de una pieza pero realmente se veía patético intentándolo-el...el jefe te llama-aclaró con voz temblorosa-y para eso derribas mi puerta?-me acerqué poco a poco a él hasta llegar a su altura elevando mi cabeza para darme mas poder al estar en una altura superior-mal hecho…-pegué mi pistola a su vientre y le pegué un tiro bastante silencioso sintiendo como sus ropas empezaban a humedecerse-mas vale que cuando vuelva hayas arreglado la puerta-pasé de largo el umbral de la puerta escuchando como el otro caía al suelo adolorido empezando a gritar. Me volteé para verle-ah y ni si te ocurra tocarla a ella, si no…-en ese momento algo hizo clic en mi mente haciendo que todos aquellos instintos asesinos y malvados se esfumaran con el viento.
Una agradable sonrisa se formó en mi rostro y regresé hacia donde estaba el chico aquel-vamos arriba! No se puede dormir en el suelo!-reí con fuerza y lo ayudé a meterse dentro de la casa sentándole en el sofá fijándome en la chica de pelo rosado-ah! Sakura-chan!-exclamé ampliamente feliz-puedes cuidar de él mientras estoy fuera? También podrías arreglar la puerta? La verdad queda un poco feo que todos puedan ver este desastre no crees? De todas formas, cuando regrese si no esta yo os ayudare si?-le revolví el cabello con cuidado-que suave...-susurré por lo bajo fascinado perdiendo por unos momentos la noción del tiempo y todo lo que tenía que hacer.
Pero rápidamente volví a la realidad-oh! Debo de irme! Nos vemos!-exclamé a la vez que salia corriendo de allí a reunirme con él jefe.
Que querría ahora?

Cinco, seis...Toma el crucifijo
Siete, ocho...mantente despierta
Nueve, diez...nunca más dormirás.

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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sakura Namida el Jue Feb 04, 2016 1:30 am



Submission or something else?

Departamento // 19:00 // Con Sasha




Embriagador, delirante, puramente deleitable...
Aquella curiosa combinación era la realidad de los sentimientos que empezaba a tener Sakura por su amo, la manera en que hablaba, sus caricias suaves, sus dientes e incluso aquella lengua, parecía tan cálido, tan tierno, un completo lobo domado. Le gustaba, no lo negaría, las caricias y palabras dulces era algo a lo que no estaba acostumbrada y tal cual un niño que recibe su primer dulce después de años de añorarlo, estaba extasiada, solamente quería más y más, atreviéndose a jugar con él, comportándose como una niña inocente, como la pequeña Sakura que confiaba en el mundo, incluso en un asesino desalmado, como sabía que él era. Quiso creer, confiar en que realmente no era como los demás amos idiotas que tuvo en su vida, sabía que no la quería, sería imposible llegar a tener un sentimiento así en tan poco tiempo, pero... ¿Porque no creer que lograba ver en ella algo más que solo una cara bonita? ¿Un todo completo en vez de lo que él necesitare conseguir? Sabía que confiar no era malo, creer en alguien mucho menos, a pesar de los predicamentos en los que puedes llegar a terminar con el tiempo, era un erudita en ese horrible hecho, y de nuevo, creía en una nueva persona, en aquel ser que la había comprado y casi matado.
Lo sabía, era una chica patética, una tonta sin remedio, una soñadora si se quería decir de otro modo y claro está, tal cual las veces anteriores el sueño se acabó, la hora de que cenicienta abandonara el hermoso baile de ensueño había llegado, pero a diferencia de aquella princesa, a ella ¿Cuánto le duro la fantasía? No más que unos minutos donde realmente se creyó especial en su vida, pobre boba y tierna gata.
Por quien sabe cuánta vez en su vida una mano termino en su mejilla derribándola contra el suelo, el golpe dolió, su mejilla quemaba, sin embargo el dolor no ardía tanto como su ira. Mirando el suelo, apoyada en sus manos y rodillas para no darle el goce de verle derrumbada una bizarra sonrisa se plasmó en sus labios, sus hombros temblaban pero no por llanto ni mucho menos temor, temblaban por la carcajada que contenía, ese idiota, ese rubio idiota ¿En serio creyó en tamaño sujeto? Lo mataría, quería hacerlo, podría soportar una pelea, podría tolerar que pudiese intentar matarla, pero odiaba cuando actuaban de una forma que no era la real. Él le dijo que no lo comparara con el resto del mundo, que no se creía como cualquiera otro, pero ¿Qué demonios tenia de diferente? Se creía dios... ¡Se creía su dios! Por todos los cielos tenía un complejo de Narciso enorme y aun así, contenía su risa, no se burlaría en su cara, no de momento.


- Je... así que mi dios ¿Verdad? por favor... ¿En serio te crees tan importante? -incluso en el suelo, con su mejilla roja por el impacto lo miro con desafío, sin poder borrar aquella sonrisa socarrona, ese sujeto no sabía en lo que se metía cuando la compro, si buscaba una niña obediente, una sumisa que se arrodillara y temblara por un golpe, las cosas le saldrían bastante mal, especialmente si la trataba así - Perrito... aunque me patees en el suelo, mi boca sangre, me arranques los ojos y me cortes cada uno de los dedos, no te venerare grandísimo idiota. Dices que no eres como el resto ¡Pero mírate! ¿Qué te diferencia del resto de mis anteriores amos? Eres la misma basura que ellos y nadie puede respetar a la basura -estaba colérica, no pensaba adecuadamente, sus labios decían cada cosa que quisiera. Le dolía aquello, odiaba confiar y verse traicionada, si quería matarla ¡Adelante! se iría al infierno teniendo la absoluta razón de que todos los amos eran unos imbéciles, incluso aquel que vivía entre tanta inmundicia.


Luego de esas pocas palabras no volvió a hablar, solamente se dedicó a mirarle con desprecio, manteniendo la frente en alto a pesar de que él tuviera un arma y ella todas las de perder. Lo único que en verdad despreciaba de su posición era como se sentía en su interior, quería llorar, maldecir más, pero si abría la boca terminaría sollozando y siendo la pequeña niña que rogaba por atención en Japón, en lugar de la independiente muchacha en la que se convirtió, todos los sentimientos se arremolinaban en su mente conforme él hablaba, cuando le conoció era tan amable, lejano para sí misma pero no por ello dejaba de ser un buen hombre, aquel que ni siquiera quería verla manchada de sangre, el mismo que la defendió de las balas y por quien arriesgo su vida, pero ahora... no quedaba nada de esa persona, todo lo contrario, solamente un hombre atrevido y sádico, quien adoraba tocar su cuerpo y endulzar sus oídos para luego marcar poderío, todo un neandertal ¿Que más podría querer? Tenía dos amos completamente diferentes en una misma persona, dos lados de un jodida moneda que daba vueltas a su alrededor, moviéndose sin parar, marcando el rumbo de su destino como una ruleta rusa. Y justamente aquella ruleta marco su nuevo rumbo, paso de ser una gata callejera a un pajarillo enjaulado, tenía prohibido salir, la aislaría completamente del mundo, manteniéndolo a él como su compañía, como su todo, en verdad... ese sujeto intentaba convertiste en su mundo.


- “Me pregunto quién será más patético... el hombre que necesita controlarme tanto, o yo... la idiota que sigue confiando en que es buena gente. Menuda idiotez


Pensó mientras suspiraba por lo bajo, cuando justamente la puerta cayó al suelo, y detrás de la misma un hombre ingreso, Sasha no demoro en apuntarle con el arma y claro esta amenazarle, tal parecía que un tal "jefe" lo andaba buscando. No le hizo mucho caso, solamente se alertó ante el sonido del disparo, genial, simplemente genial, una nueva víctima en aquel día ¿Cuantas balas tenía su arma?
Vio al tipo caer pero no se movió, el rubio seguramente querría terminar con su trabajo y entre ayudarle o dejar que tuviera una rápida muerte, prefería que esa desdichada alma tuviera la segunda opción, pero, apenas volvió a mencionarla a ella algo pareció alterarse en aquel rubio, su voz, su semblante, su todo cambio, no regreso a ser el hombre comprensivo, muy por el contrario actuaba como un niño pequeño, brincando y ayudando, acariciándole el cabello y pidiéndole las cosas por favor, realmente no quería que la tocara, estaba demasiado enfadada para siquiera anhelar su tacto, pero la impresión fue tanta que se dejó hacer y no volvió a la tierra sino hasta que el hombre en aquel sofá gimió de dolor. Quiso ayudarle pero en cambio el sujeto la observo con algo de pena, parecía que ella fuese quien tenía un pie en la tumba y no él, siguiendo la línea de pensamientos del rubio antes de cambiar de actitud se levantó diciéndole a la chica que iría con el medico del lugar, en verdad, parecía una maraca por su manera de temblar hasta perderse en los pasillos.


- En serio... este perro me dará demasiado trabajo -murmuro por lo bajo, colocando la puerta tal como estaba antes, no era tan complicado, meramente necesitaba volver a juntar las bisagras y listo, sin embargo las mismas estaban algo oxidadas - Debería de cambiarlas... si él no me deja salir, no tengo de otra que pedirle que las compre -busco alguna cosa en la que poder anotar y finalmente encontró un pequeño papel en blanco y un trozo de carbón... ¿Qué demonios hacia algo de carbón en aquel sitio? Prefirió ignorarlo, con tanta inmundicia seguro que hasta se hacía fogatas.


Anoto el detalle de las bisagras en el papel antes de encaminarse por el departamento, necesitaba familiarizarse con el lugar. Curiosamente había más de una puerta en aquel hogar, la primera que abrió la llevo a un cuarto bastante común, parecía tener un gran ventanal que espero guiara a un balcón, tal cual los edificios de la ciudad, al menos supuso que le dejaría mirar el cielo, al menos aquello no se lo impediría, o eso quiso creer. Luego miro la cama, era grande, podría dormir a gusto a pesar de compartirla con él, claro está, mientras no se le diera por intentar algo con ella.


- Mejor... dormiré con un ojo abierto -negó unos segundos imaginándose debajo de él, en una situación que no era apta para menores de edad, inevitablemente se sonrojo, su amo era un idiota, pero no le quitaba lo atractivo y al menos, por la manera en que la miraba supuso que físicamente le atraía a él, pero no estaba muy acostumbrada a ese tipo de relaciones que seguramente para el mayor serian casuales - Mejor dejo de pensar tonteras... aun le debo una golpiza por pegarme cuando solo lo mordí a juego -dejo la puerta abierta puesto que luego necesitaba ordenar un poco aquel chiquero. Continuo su recorrido, quedaban dos puertas, la que iba al baño le dio algo de asco, ¿Qué demonios era aquello rojo en la bañera? Esperaba que fuera solo salsa de tomate, rogaba porque fuera eso y no sangre de alguna especie de ritual que llevara acabó en el baño, quería bañarse sin tener en mente que un demonio la buscaría. Omitiendo cualquier imagen de velas, dagas y vírgenes sacrificadas en ese sitio fue a la última puerta, pero esta tenia puesto el seguro, no le costaría nada forzarla más sin embargo prefirió dejarla así, lo mejor era iniciar su trabajo antes de que regresara, con quien sabe qué curioso humor esta vez. Revolvió varias cosas en la sala principal y también cocina, necesitaba productos para limpieza, por suerte tenia lo básico, no mucho pero le serviría por el momento, inmediatamente también anoto lo que supuso se necesitaría e igualmente comida, su refrigerador tenía hasta hongos en cosas que se supuso, en su tiempo, habían sido alimento - ¿Cómo demonios.... se mantuvo con vida todo este tiempo? -espantada por la falta de razón sobre el propio bienestar de su amo inicio el trabajo pesado.


Limpio los pisos y ventanas por igual, claro está que la sangre le costó demasiado y los químicos la marearon a tal grado que abrió cualquier lugar que diera un poco de ventilación, eso ayudo para sentirse en sus cinco sentidos nuevamente. Conforme acomodaba la basura se acumulaba en bolas negras que no dudo anudar y dejar en el pasillo, no tenía idea cómo funcionaba el sistema en ese sitio, pero no pensaba que su limpieza se viera envuelta de podredumbre nuevamente.
Termino con la cocina, igualmente con la pequeña sala donde el sofá empezaba a tener mejor vista, ni cuenta se dio cuando él la arrojo sobre este, de la pequeña telaraña cerca de sus cabezas, era un milagro que no se topara con insectos. El cuarto no estaba tan desordenado, parecía que Sasha apenas y le daba real utilidad, punto de suerte para ella. Pero el baño, aquella tina le costó la vida, sin embargo luego de restregar volvía a verse blanca.
No supo cuánto tiempo se pasó limpiando pero se sentía exhausta y su vestido estaba completamente sucio, quería quitárselo para darse un baño, realmente no le molestaba andar sin ropa pero su adorable amo podría llegar a tomarlo como una indirecta.


- Al demonio, para lo que me interesa lo que ese idiota crea -bufo arrojando la ropa en el sofá, marchando al baño, pero se regresó a tomar su chaqueta, la que por suerte había apartado antes de empezar a limpiar, al menos se cubriría con ella - Algo es algo... -murmuro ingresando al, ahora limpio, baño, tomando una rápida ducha, la necesaria para quitarse cualquier rastro de basura o mal olor. Una vez fresca abandono el mismo colocándose la afelpada chaqueta que la cubría hasta un poco más arriba de medio muslo, pero lastimosamente no tenía cierre o botones, así que la abrazo en su cuerpo lo mejor que pudo, sentándose en el sofá, preguntándose si al menos podrían prestarle una camisa o decirle donde rayos lavar su ropa - ¿Que tanto estará haciendo ahora? Demora demasiado -estornudo logrando que el sonido de aquellos cascabeles resaltara debido al sepulcral silencio del departamento, y en ese momento la puerta se abrió, casi por impulso hablo - Okaeri Sasha -se mordió la lengua al decir aquello, inflando sus mejillas aun ofendida por la manera en que la trato antes, no era rencorosa pero si se frustraba con facilidad, igual que una pequeña niña mimada y actuar como si nada hubiera sucedido la molesto nuevamente.








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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sasha Nóvikov el Jue Feb 04, 2016 1:30 am

Submission or something else?
don't you dare to scape


Damas tristes. Señores alegres. Esqueletos risones. Gatos con grandes ojos saltones, curiosos. Pensamientos lógicos e ilógicos. Eso es en lo que pensaba Sasha. En todo y en nada. En cosas imposibles.

Poca importancia tenía lo que fuera a hacer con su susodicho jefe. Pues el rubio en aquellos momentos no se podía perdonar el hecho de haber dejado sola a su nueva adquisición, aquella chica de pelo rosado que incluso opacaba con su belleza a los cerezos en flor y al tipo aquel al que su otro yo había disparado. No se lo podía perdonar y por eso debía regresar en la brevedad de lo posible. Lo demás no era importante.
Si, estaba loco. Ahora una voz en off se había instalado en su mente y había narrado todo lo que él quería escuchar haciendo que aquella tonta sonrisa no se borrara de sus labios. Tenía que apagarla y hacer lo que debía.

...desconexión...

Desde hacía rato que estaba en el despacho viendo como el jefe como un energúmeno movía las manos completamente enfadado con mi persona por haber matado a otro de “sus” hombres o más bien soldados. Pero que me importaba a mi aquello?
Sin querer bostecé y su rostro aun se volvió mas serio como recriminándome el no estar atento a la vez que me asesinaba con la mirada, más no dijo nada y fue entonces ante la desesperación del niño pequeño que encerraba mi cuerpo que levanté la mano pidiendo permiso para hablar que él me concedió sin mucho esfuerzo.
Respiré hondo y luego solté todo el aire mirándole a los ojos con suma inocencia-puede irme a jugar ya? He dejado a una conejita sola en casa y me han dicho que a los conejos si no les das cariño se mueren…-susurré por lo bajo acabando por recibir un gran puñetazo de su parte cayendo al suelo. Nunca alarido salió de mis labios y solo me senté en el suelo, esta vez sin atreverme a mirar sus ojos-te crees que esto es una broma niñato? Podría matarte ahora mismo y no podrías ni tocarme-dijo aquel tipo que se creía el jefe de todo aquello-lo..lo siento señor…-dije por lo bajo aun sin mirar sus ojos que tanto temor me infundían en aquel estado-harás lo que se te diga y cuando se te diga, así que ahora vete y no pierdas de vista a la policía-volvió a golpearme en el estomago haciendo que me retorciera en el suelo de nuevo para finalmente levantarme e irme de allí.

Rápidamente salí de allí haciendo una reverencia hasta desaparecer de aquella gran habitación que ocupaba todo el piso superior. Miré por ultima vez el panel de cámaras que había allí dentro antes de que la puerta se cerrara en mis narices.
De nuevo mi mente se volteaba y deformaba dando paso a otra de las miles de posibilidades que se habían instaurado en mi pobre y atormentada mente.
Mi rostro se ensombreció mientras que bajaba las escaleras hasta llegar a mi apartamento. La puerta ya estaba arreglada, o al menos eso parecía en primera instancia pues al empujarla y entrar cayó, tendría que comprar nuevas bisagras.
Hice un barrido del cuarto cuando de repente una voz pronunció mi nombre dándome la bienvenida a casa, por un momento pude ver a mi madre con claridad tumbada en el sofá sonriéndome de forma amable. No obstante esa imagen rápidamente desapareció dando paso a la de una chica de cabellos rosados-Sakura…-susurré por lo bajo buscando también al tipo al que había herido sin encontrar rastro de él, ni si quiera de su sangre. Espera. Es que acaso había limpiado el apartamento?
Volví la vista a ella-has limpiado todo?-pregunté en tono neutro acercándome hasta su lado sin importarme realmente el estado del apartamento. Me acerqué hasta ella dejándome caer en el sofá con cuidado llevando mi mano hacia la mejilla de ella la cual había osado abofetear-tranquila-dije por lo bajo-no te voy a hacer daño-acaricié aquella tersa piel-te sigue doliendo?-pregunté aun con un tono neutro guiándome por el raciocinio de un ser humano pues realmente la preocupación y esa clase de sentimientos hacían mucho tiempo que habían desaparecido-lamento mucho lo que paso antes-aparté mi mano para evitar la incomodidad de ella ante aquella clara intromisión en su espacio vital-la verdad es que lo siento por todo, ni si quiera deberías de haber visto todo aquello, te encuentras bien? Puedo preparate una tila si quieres-dije por lo bajo-tal vez no debí haberte comprado. tal vez debí quedarme solo...-susurré por lo bajo llevando una mano a mi mentón reflexionando-realmente te he puesto en peligro, lo siento...-no estaba hablando con ella, estaba demasiado acostumbrado a pensar en alto en la soledad de aquellas paredes.

La miré fijamente-esta bien…-susurré por lo bajo-Sakura, deseas que te regrese? O quieres seguir viviendo aquí-hice una pausa-conmigo-dije aun más bajo-si decides quedarte asumiré toda la responsabilidad de mi otro yo, todo lo que el te haga lo asumiré si deseas devolvérmelo no me apondré, pero a él no le hagas nada…solo empeoraría las cosas-dije por lo bajo entrelazando las dos manos sentándome con la vista hacia abajo apoyando los dos codos en mi rodillas nervioso viendo que aquella relación era poco sostenible y que la chica cualquier día podría acabar muerta a sus manos. Se estaba preocupando por ella? Habían pasado menos de 24h y ya estaba despertando en él sentimientos? Aquello realmente era nuevo. Aquella chica. Esos ojos que tenía...sentía que podía ver hasta el fondo de su corrupta y negra alma rota en miles de pedazos-deja de mirarme…-susurré por lo bajo temblando ligeramente con miedo-tu no entiendes nada-dije sin que ella si quiera abriese la boca levantándome del sofá dándole la espalda-si quieres solo desquitate y luego te devolveré, o bien quedate y solo golpeame como yo lo hice antes-susurró por lo bajo.

Que se suponía que había hecho? Porque había comprado a aquella chica? Acaso iba a ser mi victima como una vez había dicho? Solo eso? Había pagado por eso cuando podía tener a cualquiera para matar?
No. Yo…
Yo tenía otras razones.
En el fondo...muy en el fondo…en lo más profundo de mi ser…junto mis sentimientos…
No quería estar solo.

Mírame y dime que es lo que ves
Mírate y dime en que se parecen A y B

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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sakura Namida el Jue Feb 04, 2016 1:31 am



Submission or something else?

Departamento // 19:00 // Con Sasha




Aquello era una broma, un mal chiste del destino o una novela dramática barata. No tenía otra forma de describir todo lo que estaba sucediendo en aquel departamento.
Ese hombre, aquel rubio que la compro hacia unas cuantas horas paso de ser amable, a un bruto, luego a un niño y finalmente regresando al hombre amable, la misma persona que parecía realmente preocuparse por ella, o bueno, sus tres lados lo hacían, solo que de maneras muy diferentes entre sí. Lo miro sin terminar de comprender que demonios sucedía, casi por inercia retrocedió en cuanto acaricio su mejilla, no por miedo a ser golpeada, solo seguía un poco rehacía a su tacto, pero tal parecía que él lo mal interpreto o no le hubiera dicho que no volvería a golpearla, inclusive le ofreció prepararle un té para relajar sus nervios, y solo entonces cayo en cuenta de lo tensa que estaba. Suspiro tratando de relajarse sin siquiera responder a sus preguntas, solo lo escuchaba en calma, intentando averiguar si era sincero con ella, si de verdad tenia aquellas múltiples personalidades o si solamente había fingido para divertirse con su pequeña y confiada mente, pero conforme hablaba, más se daba cuenta de lo opuestos que eran entre sí, aquel sujeto pícaro que la tocaba sin pudor, y el ahora calmado que era reacio a su tacto, temiendo que ella se molestara y disculpándose como si la vida se le fuera en ello.
Con una sola disculpa bastaba, con una explicación la hubiera tenido conforme, pero... ¿Qué caso tendría que ella lo lastimara? Posiblemente se desquitaría por darle a su vida tremendo giro, se regodearía al verle tirado bajo sus pies rogando que parara mientras ella no se detenía hasta que finalmente estuviera exhausta ¿De verdad... se sentía tan culpable por algo que supuestamente su otra mitad sobre la cual no tenía control había hecho? Hasta le ofrecía devolverla, cosa curiosa, aquel quien le decía koneko-chan aseguro ir a perseguirla porque era de su propiedad ¿En serio podría salir por aquella puerta para no volver, estando segura de que no iría a secuestrarla en la noche? Casi podía sentir su mano tapando su boca mientras aquellos labios cubiertos de sangre murmuraban "Te dije que vendría por ti... mi koneko-chan". Una imagen sumamente bizarra y que a cualquiera escandalizaría convirtiendo su más dulces sueños en tétricas pesadillas, pero a ella... ¿Qué le parecía todo ese asunto? ¿En verdad... quería irse y dejar al hombre que rogaba dejara de mirarlo mientras se apartaba totalmente atemorizado de su compañía?
Era curioso, sabía que estaba en peligro dentro de su hogar, pero, aun así, no podía dejar de preocuparse por quien ahora era su amo, escucharlo pedirle aquello mientras murmuraba que se desquitara y luego la devolvería o solo que se quedara porque él pagaría los platos rotos, era tan desolador, tan necesitado, tan... como un pequeño niño abandonado rogando atención, pidiendo porque lo comprendieran mientras tapaba los errores de su hermano.


- Comprendo... Sasha yo -musito levantándose de su asiento, tomando una buena bocanada de aire antes de hablar -Regrésame... quiero que me regreses a la tienda de una buena vez, este circo es demasiado para mí, pero antes... te daré una paliza por la manera en que ese idiota se atrevió a tocarme, quizás hasta te deje medio muerto pero te lo mereces -bravo en una entonación no muy característica de su persona, acortando las distancias con el chico, elevando su puño frente a ese blanco rostro, apreciando como sus claros ojos se cerraban esperando el impacto. En verdad... - En verdad... eres un completo tonto -suspiro dándole un toquecito a la nariz del chico para llamar su atención, sonriéndole con calma en cuanto ese mirar volvió a centrarse en ella. Realmente no pensaba golpearlo, solo quería ver su reacción y saber si era completamente sincero en lo que decía -Querías que dijera eso ¿Verdad? Escuchar cuanto te odiaba por meterme en este mundo, mientras te golpeaba desquitando una frustración que supones tengo, meramente... para que volviera a dejarte completamente solo ¿Es así? -sacaba conclusiones, puesto que con él no estaba segura de nada, solo sabía que tenía cierto temor a sus ojos bicolores, tanto temor como admiración, quizás le asustaba que llegara a ver más allá de la fachada que enseñaba - Pues no lo hare -ofendida ante el hecho de creerla tan rencorosa se cruzó de brazos, inflando nuevamente sus mejillas mientras fruncía el ceño - En serio... ¿Qué te crees que soy Sa-chan? -soltando todo el aire que contenía, le pico la frente con su dedo índice, una y otra vez conforme hablaba -En primera, no fue un golpe tan fuerte... no negare que dolió pero al poco tiempo se me paso, créeme, me han golpeado peor antes -suspiro dejando su frente en paz, dirigiéndose hasta el sofá donde se sentó al momento, subiendo ambas piernas doblándolas para apoyar su mentón en estas - Así que, te diré dos cosas que pasaran si o si, sobre una tienes control pero no con respecto a la otra.... la primera, no pienso regresar a la tienda, por mi parte no lo deseo realmente, pero eres mi amo y al final, si ya no me quieres contigo puedes hacer lo que te plazca, eso es sobre lo que tú tienes control, pero lo segundo -un estornudo corto sus palabras, en verdad, necesitaba ponerse algo seco, aquella chaqueta que la cubría había absorbido el agua de su húmedo cuerpo dándole algo de frio, terminaría resfriada en nada si no se la quitaba o cambiaba, pero de momento iría a lo más importante, dejar en claro todo aquel asunto - Sobre lo que no tienes control, es respecto a lo que me pides.. yo no, y repito no, me desquitare contigo. Tú no tienes la culpa de lo que tu otra parte haga, o eso es lo que me diste a entender y no soy el tipo de persona que culpa a otros por cosas sobre las que no tienen control, por ello... aunque me lo pidas a gritos, me desquitare con el responsable, por más que me digas que lo empeorara... -estaba segura de que le recriminaría su idea, pero lo sentía así, por más que tuvieran el mismo cuerpo, no eran la misma persona y lastimar a un inocente era un concepto que no tenía lugar en su mente. Segura de que se quejaría por sus palabras, pensaba volver a hablar pero un estornudo le recordó ese pequeño detalle - Si de verdad quieres recompensarme, préstame una de tus camisas, tenía tanta sangre en el cuerpo que me duche –solo recordar aquella tina llena de ese líquido rojo, provocó un escalofrío enorme en su cuerpo, viniendo a ella pequeñas visiones de ritos satánicos en aquel departamento, sin embargo no pregunto nada, solamente camino al cuarto del chico escuchando sus pasos - Supongo que… no te molestara que tome la que sea, a menos que quieras verme pasear sin ropa por aquí - sin decir más, mientras le daba la espalda al rubio dejo caer su chamarra, realmente no le interesaba que la viera desnuda, sentía que era algo completamente natural, y eso, agregado al frio de su ropa le llevaron a dejarla por el suelo mientras buscaba una de sus camisas dentro del armario, hasta que por fin vio una lo suficientemente larga. Sin pesarlo mucho la tomo colocándosela sin muchos ánimos de abotonarla, en cambio la dejo de ese modo, virándose hacia el chico en un pequeño giro, consiguiendo que los cascabeles en su cuerpo sonaran por el inesperado movimiento - Mucho mejor así ¿No te parece Sa-chan? Aunque… todavía pueda quitármela si quieres –aquello ultimo lo dijo en broma, regresando a su natural actitud alegre, sacándole la lengua para luego sonreír con completa soltura, solamente siendo la Sakura de siempre, dejando lo anterior en el pasado, sabiendo que, de un modo u otro, lograría que aquella relación lograra funcionar.








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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sasha Nóvikov el Jue Feb 04, 2016 1:33 am

Submission or something else?
don't you dare to scape


Aquella mirada conseguía captar toda mi atención aunque solo fuese para que su figura se moviera casi de manera imperceptible para tomar aire. En verdad quería que Sakura se quedase a pesar de que la respuesta que dijo era contraria a mis deseos y la mas sensata.
Si bien quería que se quedase a mi lado se lo había prometido así que la llevaría de regreso tal y como deseaba-esta bien-me resigné sin que se notara mucho-será mejor que te vistas antes, pillaras un resfriado-dije fijándome en ese momento como estaba vestida. Como no me había percatado de eso antes? Acaso era asexual o algo así? La verdad es que mi yo presente no se hubiera dado cuenta de que estaba desnuda aunque hubiese bailado delante mía completamente desnuda con una hoja de lechuga tapando sus partes privadas. No podía permitirme pensar en esas cosas, ni si quiera sentir. Solo podía padecer como el puñetazo que recibiría de manera inminente.

Más tal acto no llegó, solo más palabras volvieron a salir de sus labios haciendo que volviera a abrir mis ojos para mirarla. La verdad es que me había dejado completamente desarmado. Estaba loca acaso? Como no quería que la devolviera? Acaso no era obvio que a la mínima de cambio podría acabar muerta por cualquier incidente? Y no solo por mi culpa, si no por cualquier asesino que la viera correr por el edificio o que ya desde lejos la hubiesen olido y estuviesen vigilando como lobos hambrientos aquel departamento-eh...yo…-no sabía que podía decir, la verdad es que el gato me había comido la lengua dejándome una cara completamente indescifrable con los ojos abiertos totalmente perplejo ante aquella valiente reacción por su parte, pues nadie nunca se había comportado de aquella manera y menos sabiendo que estaba delante de un arma realmente letal-que que eres?-suponía que aquella pregunta era en un sentido retorico pero ni si quiera me atreví a contestarle tragando con fuerza aun escuchando perplejo todo lo que tenía que decirme.

Encima lo había estructurado todo! Pero que se pensaba que estábamos en una clase o algo así para ponerse a enumerar las cosas? No dije nada en todo el rato que habló aun con cara de sorpresa a pesar de estar completamente serio se podía notar en mis ojos. Era increíble como solo ella podía romper mis esquemas sin si quiera quitarse la ropa que probablemente dejaría más atónito aun tío antes que las palabras.
-0]]Claro[/b]-fue lo primero que logré decir de manera coherente indicándole por donde estaba el cuarto dándome la vuelta cuando se cambió para no ser descortés con ella, más cuando me giré y la vi con la camisa desabotonada tuve que acercarme y abrochársela aun algo intranquilo por sus palabras, nada que ver por verla de aquella manera tan ligera de ropa-no, así esta bien-dije a su última broma-aunque…-fui al armario y tomé una sudadera que tenía casi nueva por no usarla casi nunca y se la puse por encima-así estarás mas caliente-me revolví el pelo como un acto reflejo adelantándome a ella dándole la espalda por unos segundos decidiendo contestar de una manera rápida y sencilla a toda aquella parrafada que había dejado salir de sus labios momentos antes-si no quieres que te devuelva no lo haré por mi propio pie, pero si mueres no me haré responsable de nada pues tu misma has elegido ponerte en riesgo-concreté sin mirarla aun mostrando solo mi espalda a sus ojos sin atreverme a mirar sus ojos porque si no sentía que aquella barrera que había construido a mi alrededor caería con extremada facilidad pues por su culpa ya se había agrietado y amenazaba con quebrarse del todo por su culpa si la miraba en esos momentos no queriendo reconocer que la quería a mi lado por la gran soledad que invadía mi corazón y me hacía ser de aquella manera.

En ese momento volteé mi rostro para mirarla de reojo-respecto a tu segundo punto se que harás lo que quieras, pero la verdad no te lo recomiendo, de todas formas mi proposición sigue presente, yo me haré cargo si lo deseas de todo lo que él pueda ocasionarte, no me es molestia al fin y al cabo somos una persona rota en varias partes, pero al fin y al cabo solo una entidad, no?-volví mirar hacia delante saliendo de mi cuarto-por eso no te voy a culpar si lo haces-caminé por el piso hasta el sofá mirando la pulcritud que ahora despedía-gracias por limpiar todo el piso, la verdad es que suelo tenerlo muy descuidado, pro casi no hago vida aquí, suelo estar mucho fuera por las misiones que me encargan-fui hacia el baño-tomaré una ducha también, si quieres puedes ir haciéndote la cena, yo tomaré cualquier cosa, la verdad es que nos e cocinar-sonreí levemente por primera vez en mucho tiempo llegando a sorprenderme incluso a mi-bueno...en nada salgo…-me puse algo nervioso e ingresé con rapidez al baño cerrando la puerta para sacarme toda aquella sangre de encima intentando dejarlo todo luego presentable pues la verdad es que Sakura lo había dejado tan impecable que daba pena mancharlo de nuevo.

Salí usando solo una toalla dejando que el moratón, situado en mi estomago, de la paliza del jefe de antes, destacara sobre mi piel en contraposición con lo blanca que era a la vez que me encaminaba hacia la habitación cargando la ropa sucia junto con las gafas y las armas para después dejarlas en un cubo de ropa sucia que tenía en una esquina del cuarto. Las pistolas y las gafas las dejé sobre la mesa y luego me puse algo más cómodo. Una camiseta azul oscura, unos boxers y unos pantalones largos holgados de color negro.
Me tumbé por unos segundos en la cama sintiéndome realmente cansado por tantos cambios y experiencias vividas en tan corto periodo de tiempo. Pero el olor proveniente de la cocina me alertó haciendo que me incorporase yendo hacia allá.
Abrí la puerta de la cocina y me encontré a Sakura cocinando la cena para los dos. Me apoyé en el marco de la puerta cruzándome de brazos-te dije que no era necesario que cocinaras para los dos…-suspiré con fuerza cerrando los ojos a la vez que bajaba mi rostro de nuevo haciendo que una sonrisa se dibujase en mis labios de manera muy sutil.

De verdad, si al final hubiese decidido irse todo hubiese sido mas sencillo. Lo sabía. Pero aun así no podía evitarlo. Aunque algún día mi otro yo pudiese llegar a odiarla hasta matarla, aunque ella algún dia no pudiera perdonarme tales actos de violencia, yo solo quería amarla.
Amar? No era una palabra demasiado fuerte para alguien que no tenía sentimientos? Para alguien a quien solo le importaba seguir adelante sin mirar atrás? La respuesta estaba más que clara, pero en aquel momento, no sabía porqué, mi cabeza estaba en las nubes. Todos los pesos y las preocupaciones hasta ese momento desaparecían.
Lo estaba haciendo todo mal y debía darme por vencido. El intentar ser amable estaba pasado de moda ahora todas querían chicos malos, pero no podía ser de otra manera porque era ella. Me ponía demasiado nervioso. Sabía que no debía dejar que se acercara más o si quiera me tocara, pero de nuevo era ella. Cada vez que me llamaba, cada vez que me miraba me quedaba sin aliento porque de nuevo era ella.

Tenía 99 problemas,
pero ella no era uno de ellos.
Tenía un problema menos sin ella.
Tenía un problema con ella.

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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sakura Namida el Jue Feb 04, 2016 1:34 am



Submission or something else?

Departamento // 19:00 // Con Sasha


Blanco y negro, azul y dorado, zafiros y tulipanes... todo aquello era Sasha, tan diferente, tan único, tan... algo que no podía describir. Sus ojos brillaban de maneras tan distintas, un precioso zafiro que intentaba opacar los dorados cabellos, una personalidad tan blanca como negra, un delicioso cielo azul intentado ser eclipsado por los bellos tulipanes amarillos del campo. Solo verlo era intentar descifrar un misterio, apreciar la calma y la tormenta convergiendo de tal manera que el desastre era inminente, pero, aun así, le gustaba el caos, Sakura amaba los retos, y aquel hombre era uno enorme.
No quería cambiarlo, tampoco transformarlo, simplemente buscaba entenderlo, todo mundo necesitaba alguien a su lado, todos querían tener la luz de un faro indicándoles el camino a casa incluso dentro de la peor marejada, y ella quería ser aquel soporte para el rubio. Quizás muchos dirían que estaba dañado, otros lo llamarían asesino o un mísero perro callejero que no merecía compasión, pero en cambio ella miraba su otra faceta. Sería una idiotez el decir que le agradaba el lado sádico, porque luego de golpearla no le tenía la misma confianza a tamaña personalidad sádica, sin embargo, tampoco lo odiaba, porque aquellas palabras tan posesivas, esa mirada demandante, y esos labios rozándole al igual que su lengua o dedos, incluso ahora, con el enojo llegando a ser ínfimo, pero sin desaparecer completamente, conseguía estremecer su menudo cuerpo. Sabía lo que sentía, era deseo, puro deseo por ese sujeto.
En cambio, ahora frente a ella no estaba esa negruzca oscuridad que amenazaba con absorberla regalándole dulces palabras y encantadoras promesas, claro que no, ahora lo que veía era el intenso zafiro rodeado de una luz blanca que lentamente, conforme se alejaba del centro se volvía negra, aquello era la soledad y necesidad misma, quería proteger ese lado, cobijarlo y demostrarle que todo estaría bien. Sabía que eso no era un sentimiento de hermandad, tampoco el que una madre demuestra por su hijo, era algo totalmente diferente, un sentimiento que no había llegado a tener antes, por ello no lo identificaba, decidiendo por ignorarlo, dejarlo en un rinconcito diminuto hasta dar con su significado.
Pero era inevitable no sentir tamañas cosas por ese hombre, un lado parecía demostrar pasión avasallara, mientras que el otro, era capaz de una ternura tal que buscaba abrigarla, abotonar aquella larga camisa para después resguarda aún más del frio. Entonces lo supo, ninguna persona que fuera realmente mala tendría aquellos actos de gentileza, sobre todo con una simple mascota, un algo que compro y podría dejar en la calle cuando le viniera en gana, o peor aún, arrojarla a los feroces lobos de tamaño edificio, ofreciéndola como la pequeña caperucita del cuento a quien el leñador jamás rescataría.


- Comprendí Sa-chan, si algo me sucede no te culpare -llevando ambas manos detrás de su espalda lo siguió mientras salía del cuarto, escuchando una y otra vez las advertencias, sus ofrecimientos y agradecimientos. Casi estaba segura de que aquel rubio no estaba muy acostumbrado a tratar con personas, lo notaba un poco incómodo y reacio a su cercanía, sin embargo no recordaba haber hecho nada para enfadarle o que prácticamente escapara de ella - "Los hombres... son demasiado raros" -suspiro pesadamente ingresando a la cocina, recordaba bien que el joven tenía poca comida, pero algo conseguiría hacer con ello.


Con rapidez inicio su labor, rememorando como en el mercado legal solían darles comida, pero la realidad era que ella no había vivido en ese lugar, hasta hace poco siempre había estado con el vendedor que la acogió y con quien acordó el trato para su trabajo en dicho recinto. Solo por ello sabía cocinar y limpiar, al igual que los demás quehaceres del hogar.
Ese hombre era ya bastante mayor, y de cierto modo fue mucho más amable con ella de lo que su verdadera familia alguna vez había sido. Inmediatamente sus pensamientos regresaron a Japón, su país natal repleto de los cerezos a los cuales debía su nombre, incluso aquel peculiar color de cabello se asemejaba al mismo posiblemente solo por ello la nombraron de aquella manera, jamás lo supo y dudaba algún día averiguarlo, porque si de algo estaba segura era que no deseaba volver a verlos, ni a su padre ni tampoco a su madre. Las personas a las que debía “agradecerles” el terminar en Berlín, por culpa de esos idiotas había pasado noches enteras bajo todo tipo de clima, la fría nieve, el caluroso verano, el ventoso otoño, la estrepitosa lluvia e incluso el granizo... era lamentable, asqueroso, repudiable, y un sin fin de adjetivos más, gracias a eso no sentía nostalgia por su país natal, lo único que en verdad la ataba eran los lazos sanguíneos, una unión que no significaba absolutamente nada, desde el preciso instante en que la entregaron para pagar sus deudas había dejado de tener padres, era huérfana por elección, ni más, ni menos. Pero aun así, había una cosa... solo un pequeño capricho por el cual regresaría a Japón, no era venganza, tampoco una explicación, no tenía nada que ver con las típicas emociones humanas, lo único por lo cual pisaría la tierra nipona era por el tan conocido Hanami, aquella época donde los cerezos empiezan a florecer de tal modo que el cielo mismo logra verse rosado, algo épico, una festividad que iniciaba en marzo y se extendía hasta abril.


- Quizás... algún día vaya -pensando en voz alta continuaba con la tarea de cocinar, cuando de repente la voz del chico capto su atención, tan sumergida había estado en pensamientos sin mucho sentido que no se había percatado de él hasta que hablo, apoyándose en el marco de la puerta en una pose de portaba de revista. Esos rubios cabellos aún levemente húmedos caían hacia adelante por la posición de su cabeza, su mirada no se distinguía en lo más mínimo, pero en cambio una sonrisa casi imperceptible adornaba aquellos deleitables labios. Inconscientemente la chica también sonrió, apagando el fuego de la cocina hasta caminar donde él, posándose frente al chico, pegando ambas frentes, quería que lo primero que viera al abrir sus ojos fuera su bicolor mirada, un capricho bastante extraño, pero sentía esa necesidad - No lo dijiste... tan solo dijiste que preparara lo que quisiera, que tu podrías tomar cualquier cosa porque en realidad no sabías cocinar -suspiro sobre los labios contrarios, tan solo para molestarle, quería ver que tantas reacciones lograría sacarle al rubio - Entonces pensé que si mi amo no sabe cocinar, lo más seguro es que no comiera adecuadamente en mucho tiempo -dudando estiro una mano hasta la mejilla contraria, rozándola con cierta duda, no estaba segura que tan reacio era al contacto físico aquella personalidad, pero con probar no perdía nada -Así que... si de todos modos pensaba comer ¿Porque no podría hacerle algo? Me compraste Sasha, intentare serte de la mayor utilidad posible, lo creas o no, me agradas, eres un buen chico -su pequeña mano tomo coraje, posándose completamente sobre la mejilla del can, moviendo suavemente su pulgar en una tenue caricia, inhalando su aroma masculino, le encantaba la forma en que su piel contrarrestaba perfectamente con el jabón y champo, era intoxicante, casi adictivo - Alguien que fuera malo, no actuaría como lo haces... aunque eres una cajita de sorpresas -ataco cualquier cosa que el chico pudiera decirle, antes de que pudiera siquiera pensarlo, soltándolo luego de unos segundos para servir la comida o la misma se enfriaría. No demoro ni diez minutos en tener todo listo, pero no había contado con la pequeña incomodidad nacida quien sabe qué lugar al comer frente al muchacho - Lamento que no fuera algo más… sustancioso, pero no tenía muchos ingredientes, aun así… quizás nunca probaste el curry, pero te aseguro que no lo hice muy picante –confeso mirándolo con cierto recelo, esperaba que su comida le gustare, estaba en juego su orgullo como cocinera, inclusive empezó a mover sus pies distraídamente, rozando contra las piernas contrarias, pero fingía que nada sucedía, se dedicaba a comer en silencio, con su mirada vagando de lado a lado - Sabes… hueles bastante bien, ese champo que tienes y el jabón te sienten de maravilla… –parpadeo sin poder creerse lo que acaba de decir, mirándolo de manera perpleja para luego sonrojarse con furia, se sentía tan estúpida, había superado incluso el alago que dijo en broma respecto al trasero masculino… pero ¿Qué demonios pasaba por su cabeza para decir tantas tonterías juntas? Era como una colegiala frente al chico que le gustaba. Culpo a las hormonas, callándose con la comida que había preparado, eso era lo mejor, comer y no decir más idioteces.


Apenas terminaron recogió todo para limpiarlo, necesitaba pensar, analizar qué demonios sucedía por su cabeza. Su amo era atractivo, pero no al grado de volverla una idiota, entonces… ¿Qué rayos sucedía?


-”Hormonas Sakura… hormonas –se repitió como un pequeño cantico, buscando al rubio rápidamente, encontrándolo nuevamente sobre el sofá, parecía que ese lugar le agradaba, debería cuidarlo mejor que a cualquier otro mueble. Con calma se posó detrás de él, apoyando su mejilla sobre la cabeza del chico, estaba tan suave y fresca luego del baño, era un sentimiento confortable, a tal grado que sus manos quedaron colgando sobre los hombros de Sasha, bajando hasta rozar su pecho. - ”No creo que deba… pero de todos modos podría matarme en cualquier momento… él lo dijo” –encogiéndose de hombros lo abrazo en aquella posición, sin decir la menor palabra, solamente disfrutando su frescura que lentamente se convertía en calidez, era un perro después de todo, con o sin pelaje lo sentía fresco - Dan ganas de dormirse sobre ti –bostezo por la paz que le hacía sentir, abrazándolo con más fuerza, bajando su mejilla de la cabeza hasta dejarla en su hombro, quedando sus labios contra la piel de su cuello - Ne… Sa-chan dime… no estás acostumbrado al contacto físico ¿Verdad? Y lo digo porque pareces escaparte de mí cada que estoy cerca de ti… o acaso ¿Te incomodo de algún modo? –necesitaba saberlo, comprender que pasaba por esa mentecita masculina, entender, porque una parte de él prácticamente buscaba fundirse en ella, mientras que la otra, la que se suponía era la normal, no se quedaba en el mismo cuarto ni una hora completa ¿Acaso le tenía miedo? ¿Pensaba que la rompería? - Si es lo que le dije a tu otra parte… sobre que tienes un trasero tentador, lo decía para molestarte –haciendo un pequeño mohín con sus labios busco su mirada, sin lograr captarla - Y la nalgada también fue por ello… no es que me la pase tocando chicos, no creas que… espera… –creyendo que había descubierto la verdad, soltó al muchacho para saltar el sofá posándose frente a él - Te lo juro… en serio, no te tocare de ningún modo –tomando las manos del contrario negó frenéticamente una y otra vez, necesitaba hacerse entender a como diera lugar -Las primeras veces son importantes, no importa si eres un chico o una chica, incluso si tienes más de veinte años, comprendo eso… y sé que buscaras a alguien indicado para ti, así que no temas, no te atacare mientras duermes ni nada similar –asintió con orgullo, creyéndose la protectora de aquella inocente alma. Un alma que seguramente no entendía un pimiento de lo que ella hablaba, después de todo, que la elemental lo creyera penoso porque nunca había estado con una chica o un chico en su vida, era solo una idea de su cabeza sin ningún tipo de fundamento -Y no creas que no me pareces atractivo, claro que si… eres muy guapo Sasha, pero… ¿Cómo decirlo? –lo soltó unos segundos, setenándose frente a él, sobre el suelo posando su mano bajo su mentón en pose pensativa - No está en mi intentar violar a la gente, en especial si hablábamos de mi amo virgen –sonrió como toda una buena niña, segura de sus palabras y actos -Por ello no tienes que apenarte si te abrazo ¿Si? –sonriendo de manera gatuna se lanzó sobre el chico, derribándolo en el sofá, quedando su menudo cuerpo sobre el contrario, abrazándolo por el torso donde su mejilla reposaba y con sus piernas enredadas entre sí, se sentía aliviada de entenderlo, o al menos, ella creía comprenderlo.






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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sasha Nóvikov el Jue Feb 04, 2016 1:34 am

Submission or something else?
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Se veía realmente inocente sin preocuparse por nada más que no fuera complacer a quien la había tratado tan mal hacía unos momentos atrás. Sabia que no había sido yo o al menos si lo había sido no era de forma consciente. Jamás dejaría de darle vueltas a eso y menos mientras ella estuviese a mi lado en constante peligro de enfrentarse al otro y sádico Sasha.
Suspiré con fuerza resignandome a la realidad de sus palabras, aunque no por ello me “enfadaba” menos, al fin y al cabo no tenía mucha hambre pero lo que cocinaba olía realmente rico y me daban ganas de probarlo. Se parecía demasiado al olor de las comida de mi madre.
Acaso ahora la veía en Sakura reflejada? Esos habían sido mis instintos al comprarla? Porque desprendía ese aire familiar pero firme en sus acciones? Acaso tenía el complejo de Edipo?
Me revolví el cabello y volví a suspirar mirando aquellos dos ojos que me atrapaban-esta bien, cenaré, pero para la próxima solo cocina para ti, yo estaré bien con cualquier cosa-insistí hacia el lado contrario que ella siendo terco como una mula sin importarme demasiado.

Pero sus comentarios siempre lograban descolocarme. Siempre tenía palabras amables para mi, para alguien que a pesar de hacer grandes esfuerzos no podía proporcionárselas y si lo hacía era solo por un copia pega de las acciones ajenas. Era tan triste. Definitivamente aquella chica no se merecía esa situación, hasta alguien como yo podía darse cuenta de eso, de que aquel no era su sitio se mirase por donde se mirase-por favor-la interrumpí-no me llames de esa manera, se que no lo soy y tu también deberías asumirlo-sentencié sintiendo como su mano se posaba sobre mi rostro acariciándolo queriendo calmar la tormenta permanente de mi interior sin que moviese un musculo ante aquel contacto pus sus ojos de nuevo me habían atrapado-tal vez ahora lo veas con otros ojos, pero cuando vuelva a cerrar los parpados quien sabe lo que podría pasar, ni si quiera llegaría a empatizar con alguien como tu aunque todo fuese falso-reconocí sin poder ocultárselo.
Eso era lo bueno de no sentir nada supongo. Poder ser completamente sincero sin tener después el pesar de haber lastimado a alguien tanto física, psicológica o verbalmente. Todo iba a estar bien al final del día sin que mis actos tuviesen alguna consecuencia nefasta para mi persona.

Su mano cayó y acudí a la mesa sentándome con ella dejando que me sirviera evitando su mirada por unos breves momentos después de aquellas frías palabras que le había dirigido al igual que mis pensamientos que parecían estar siempre rondándola desde que nos habíamos encontrado. No sería amor aquello no? Decían que los enamorados no podían dejar de pensar en esa persona durante horas y horas, incluso días. No era aquello un tanto extraño? Solo pensar en esa persona y nada mas? Pues eso era lo que me pasaba con Sakura en aquellos momentos. No podía sacármela de la cabeza por mucho que lo deseara. Incluso mirara donde mirara allí estaba ella esperándome siempre con una sonrisa y aquellos dos orbes que parecían querer mostrar mucho más de lo que se podía apreciar en ellos en un primer vistazo.
Quien pudiera meterse en el mirar ajeno para ver todo lo que esa persona había visto. Así, tal vez, y solo tal vez, podríamos comprendernos mucho mejor. Incluso alguien como yo probablemente pudiese volver a sentir algo, a sentir como algo se removía en mi interior y una lagrima se resbalaba por mi cara. Tal vez, algún día, podía volver a aquellos tiempos pasados donde todo era bañado por una luz dorada. Un foco efímero, pero suficiente para hacerme sonreír tiernamente como en el pasado.

Ya no recordaba las sonrisas, ni la amabilidad, si quiera otros sentimientos tal vez más básicos como lo era la tristeza, el miedo o la ira, algo mucho más primario. No lo recordaba. Ta vez porque nunca habían estado en mi organismo y aun así podía sentirlos ocultos en mi ser. El problema era que tan si quiera el recuerdo de aquel fatídico día cuando había sido rociado con la sangre de mis padres acribillados frente a mis ojos me hacía recordar las sensaciones de aquella vez. No sabía como me había sentido ese día, no recordaba lo que había pensado en aquel momento, ni la rabia experimentada, ni la tristeza, ni el dolor. Nada. Absolutamente nada quedaba en mi interior. Todo se había ido, todos los sentimientos mientras que los recuerdos habían prevalecido.
Pero que era un recuerdo sin su substancia, sin el sentimiento? Nada. Pero aquello poco importaba a aquellas alturas.

Tomé un trozo de la comida sin poder olvidar la calidez de su mano que aun parecía perdurar sobre mi mejilla. Porque lo intentaba complicar todo? Me negaba a caer en aquella amabilidad. Como podía ser de ese modo con un tipo que no se sabía cuando podía estallar? Era igual que una bomba y lo sabía. Aun no concebía como podía permanecer allí tan tranquila jugueteando con sus piernas bajo la mesa llegando a rozar las mías.
Pegué un bocado a aquel manjar y por un momento sentí que me emocionaba y que todas las penas que un día se habían ido o que había apartado sin importancia regresaban al igual que las alegrías. Aquello sabía realmente bien. Tenía el sabor de un hogar, del cariño, del amor. No los recordaba en mi mente, pero mi cuerpo parecía reconocerlos muy bien.
-Esta realmente rico Sakura-dije por lo bajo intentando que no se notara mi aturdimiento inicial por aquella especie de bocanada de aire fresco-gracias por la comida-continué comiendo con gran apetito hasta que terminé el plato sin dejar nada en él.

La miró fijamente algo sorprendido por aquel comentario más no dijo nada atribuyéndolo a un entusiasmo de juventud y nerviosismo que no tenían nada que ver con la realidad dejando que recogiese la mesa para después dirigirse al sofá sin hacer más comentarios. La verdad es que el ambiente había parecido tomar un cambio bastante brusco. Uno que nunca antes había sentido con nadie.

Cerré los ojos algo cansado después de acomodarme en el sofá sintiendo casi al segundo el olor de la chica que apoyaba su mejilla sobre mi cabellera a la vez que sus manos quedaban sobre mi pecho mas eso no me puso nervioso y permanecí quieto como una estatua, pero no se me notaba tenso aun cuando ella hablaba diciendo cosas que parecían no ser procesadas por su cerebro y que salían sin más tal vez por la emoción que había sufrido en la cocina. Podría ser al vez de la contusión de antes? Aquellas palabras y preguntas eran demasiado, como decirlo, atrevidas y directas como para hacérselas a alguien que acababas de conocer, fueses un esclavo o un amo, siendo persona.
Mi cuerpo reaccionó ante el contacto de sus labios poniéndose la piel de gallina, más de nuevo no quería interrumpir aquellas palabras hasta que de nuevo le sorprendió cambiando por completo de actitud a una mas activa saltando por encima del sofá intentando disculparse por algo en lo que ni si quiera había reparado o dado importancia-Sakura-dije su nombre intentando calmarla-no te preocupes-era un hombre de pocas palabras a decir verdad-la verdad es que...-no pude terminar la frase cuando de repente la chica en un ataque de efusividad se lanzó sobre mi haciendo que la rodeara con mis brazos atrapándola casi al vuelo. Suspiré con fuerza resignandome a tenerla tan cerca.
Luego era yo el que tenía los cambios de personalidad.

-Sakura-volví a llamarla con calma acariciándole el cabello como si de una niña pequeña se tratase-no me molesta que me toques y todo esta bien, no me incomodas, no pasa nada extraño de acuerdo?-intenté que me mirara a los ojos sin querer forzarla a que lo hiciera-se que nada de lo que dijiste o hiciste era para hacerme sentir incomodo o algo parecido, no debes preocuparte por eso-a pesar de que mis palabras parecían preocuparse por ella el tono era completamente neutral y casi robótico como si estuviese reproduciendo el dialogo del protagonista de una película que había visto millones de veces-gracias por tu sinceridad-apoyé mi mano sobre lo alto de su cabeza moviendo mi mano con cuidado como si se tratase de un gatito que necesitaba cariño-y descuidad si tanto te preocupa mi virginidad te diré que no lo soy y que hagas lo que quieras, no me apenaré por nada, además tampoco es como si pudiera prohibírtelo, a mi ver eres libre aunque en un papel ponga que soy tu amo-volví a suspirar con fuerza echándome el cabello hacia atrás que volvió a recolocarse en su sitio una vez aparté la mano-tu eres tu y yo soy yo y eso no va a cambiar diga lo que diga pues aunque quisiera no podría prohibirte por ejemplo que pensaras en…-se quedó pensando-elefantes rosas porque pensarías en ello. Así que Sakura, haz lo que quieras este bien o mal, me guste o no, eres libre a mi forma de ver, libre para elegir tus propias decisiones y libre para hacer lo que quieras con los demás aunque estos no quieran-sentencié-siempre debes seguir unas reglas éticas claro esta-recordé-pero un abrazo nunca mata nadie, tal vez generó disputas por ser una muestra afectiva entre una persona efusiva y otra retraída, pero nada más lejos de la realidad eso se soluciona rápidamente-hice un amago de sonreír siguiendo al pie de la letra el guión-todo tiene arreglo, todo es libre, todo esta permitido mientras no transgredas esas reglas inamovibles-tomé el arma que estaba encima de la mesa y tiré de ella hacia atrás con la otra mano cargándola dejándola lista para usar. Apunté hacia la pared aun con ella encima cerrando uno d mis dos ojos-por ejemplo la muerte-disparé dejando la casa completamente en silencio-cuando rompes esas reglas y ese compromiso con la sociedad ya es tarde para ti y todo deja de importarte poco a poco-mi voz parecía apagarse por momentos.

Volví a dejar la pistola sobre la mesilla y volví mis manos a su menudo cuerpo reposandolas sobre su espalda pareciendo que la estaba abrazando retomando un tema anterior y mucho menos serio-dormirás sobre mi si gustas, solo tengo una cama, así que no tendrás porque separarte del calor-deduje al saber que mi calor corporal era bastante alta al ser mitad lobo-también puedes dormir aquí si no quieres que este cerca de ti-me adelante a cualquier cosa que pudiese decir-tienes sueño ya? La verdad es que ha sido un día duro-comenté volviendo a cerrar los ojos completamente tranquilo llevando mi rostro hasta la cabeza de ella reposando esta vez mi mejilla sobre su coronilla sintiendo como poco a poco iba cayendo en los brazos de Morfeo a pesar de luchar contra él.

No dejaría de batallar.

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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sakura Namida el Jue Feb 04, 2016 1:35 am



Submission or something else?

Departamento // 19:00 // Con Sasha


Estaba casi segura de que podría morir de vergüenza, es más, llego a sentir su corazón pararse unos momentos, aunque no supo si era debido a la pena o solamente por la sensación de sus manos al sostenerla tan suavemente. Sabía que solo fue un tacto inocente producto del entusiasmo que ella demostró al tirarse sobre su amplio cuerpo, cualquier persona en su situación actuaria idéntico a él, pero, prefería fundirse en sus pequeños desvaríos en lugar de afrontar la realidad, porque muchos veces esta es más cruel de que lo cualquiera desea admitir.
Sus palabras era cautas, con un toque de frialdad pero con profunda verdad, no le estaba mintiendo y eso le bastaba para comprenderle, ni siquiera se movió cuando se estiro para tomar el arma entre sus finos dedos, mucho menos reacciono con el disparo, si antes no estaba acostumbrada al sonido de la cámara descargarse sobre lo que fuera que tuviera frente, gracias al otro Sasha que había disparado incontables veces a su lado, se había acostumbrado completamente, seguro y era un prodigio de la asimilación, porque, Sakura era la única persona que podría llegar a aceptar tamaña realidad con tanta velocidad y sin rechistar.


- Comprendo Sa-chan.... es solo que, pareces estar tenso o similar... pensé que había hecho algo -suspiro de manera relajada, acoplando su respiración a la del chico. Ambos tenían un ritmo idéntico, incluso las pulsaciones de sus corazones parecían querer marcar un bello compas, mucho más precioso que el de las manecillas del reloj. Era una completa idiota, estaba al tanto de eso, pensar de aquel modo no era correcto, no tenía sentido tomarle tanto cariño y confianza a una persona que deseaba mandarte a la calle tarde o temprano, ambos Sashas prácticamente le habían dado esa opciones, aunque el sádico terminaría matándola si lo hacía, pero, a pesar de eso, su comportamiento era claramente el de alguien que no necesita, ni quiere compañía. - ¿Dormir... sobre ti Sa-chan? -se lo pensó unos instantes, él era cómodo, tibio, durito pero a la vez suave, y con aquella aura que lograba relajarla. Él era único, y no deseaba separarse de aquella preciosa sensación corporal - Me agrada la idea... además... -dejando la palabra en el aire, se irguió levemente, apoyando su peso en los antebrazos hasta dejar ambas frentes pegadas, buscando compartir un algo que ni ella entendía en cuanto sus miradas se cruzaban- Esta noche no quiero separarme de Sasha... ni esta, ni ninguna -quizás su frase sonaba con doble sentido, sin embargo sabía que él no lo vería de aquel modo. Sakura no hablaba de atrocidades, muchos menos de expiaciones mediante sus cuerpos, solamente se refería a la compañía mutua, algo que sentía que aquel hombre no había gozado desde hacía muchos años. Sentía la necesidad de fundirse con él, ser uno para así poder comprenderlo perfectamente y ayudarle a cambiar, florecer de formas que él no conocía, cambiando de ese modo a sus personalidades hasta convertirlas en la mejor versión que podrían ser, no importaba para nada si se perdía a ella misma en el intento, aunque el futuro no deparara nada bueno para ella, quería sonreírle, ser una parte importante en su vida y todo porque.... porque no podía sacárselo de su mente, desde que lo conoció sus pensamientos fueron invadidos completamente por él. Sasha en su versión amable, Sasha en su versión sádica, Sasha defendiéndola, poniéndola en peligro, cuidándola, lastimándola, agradeciéndole, odiándola, queriéndola... tantos cambios, tantos modos de ser, tanto.... descontrol fungido en una sola entidad, y ella era tan solo la misma persona, alguien que compro para saciar un vacío en su alma, y si aquella seria la utilidad que le daría a su vida de ahora en más, haría lo posible por cumplir su trabajo - Pase lo que pase... quiero estar ahí -susurro, en un tono tan abajo que seguramente ella misma se había escuchado y ni un alma más. - Tiene razón... es algo tarde y fue un día muy movido, lo mejor sería ir a dormir, pero... no quiero levantarme -se quejaba y actuaba como una niña pequeña en busca de cariño y cuidados, a pesar de que la persona encargada de cuidar a otros y no a la inversa, se suponía que ella era la pet que se encargaba de ese tipo de cosas, cuidar y mimar a su amo, no al revés, pero allí estaba, solicitando más caricias, más mimos eh incluso un medio de trasporte para el cuarto, quizás porque le agradaba la sensación de sus brazos rodearla, o posiblemente las armónicas palpitaciones de su pecho que la relajaban al grado de casi dormirse.


Sin importar realmente como se dieron las cosas, ahora estaban en la única habitación con una cama en todo el departamento, cosa curiosa, tal parecía que el rubio tenía la intensión de dormir con su mascota desde el inicio o, de lo contrario, hubiera buscado una cama extra antes de encaminarse a la pet shop. ¿Aquello debía hacerla sentir más calmada porque realmente su rubio amo era como todos los hombres que alguna vez conoció, o desconsolada, exactamente por el mismo motivo anterior?
Por un lado su rostro formo una mueca sombría, preguntándose ¿Realmente... de no haberla comprado a ella, actuaria igual con otra mujer u hombre? Estúpido, sencillamente ese tipo de preguntas no deberían tener cabida en su mente, era una pet profesional, alguien que sabía cómo funcionaba aquel sistema y a la vez, la manera en que los amos ven a sus adquisiciones, solo como objetos, nada más, nada menos. Que justamente ahora la llamara un individuo pensante que pudiera hacer lo que le placiera gracias a su libre albedrío, no significaba para nada que ella fuera especial, diferente, única.
Quería sentirse así, que él la viera de un modo incomparable al resto, pero eran ensoñaciones de una niña pequeña, la misma mentalidad que la inocente Sakura de cinco años tenía para con sus padres, en la época cuando aún los amaba ¿Acaso él haría algo similar? ¿Llegaría a quererlo para que le destrozara el alma y corazón como muchas veces antes sucedió?


- Esto... Sasha... si me disculpas, quiero recostarme -murmuro recostándolo en la cama después de haber apartado las mantas, acomodándose sobre el casi al momento, ambas piernas descubiertas rozando la cálida tela del pantalón, levantándola un poco conforme se acomodaba sobre él, sus manos encima del amplio torso al igual que su mejilla izquierda, y la manta cubriendo ambos cuerpos. No podía estar más cómoda, era como un tierno minino en pleno invierno acurrucado en las piernas de su amo frente al fuego de la chimenea, esa sensación tan hermosa no tenía igual, quería quedarse allí y no despertar a la realidad, continuar soñando con un futuro en lugar del ahora.- Sasha... ¿Sigues... despierto? -musito muy bajo, para no despertarlo en caso de que realmente hubiera caido en los brazos de morfeo - Se me quito un poco el sueño... pero no quiero moverme... estas demasiado cómodo -suspiro trazando dibujos abstractos en el torso contrario, delineando cada division que su musculatura tenia, bajando por la clavicula, hasta perderse en su ombligo, él le habia dicho que hiciera lo que deseara, y considerando que no habia muchas cosas con que entretenerse en el cuarto, se dedicaba a tocarlo, incluso a su mente acudio la idea de si tenia cosquillas. Una pequeña sonrisa traviesa surco sus labios, moviendo sus dedos como pequeñas arañas, explorando cada recobeco que pudiera hacerlo reirse a carcajada limpia, lo hurgo por encima y debajo de la playera, debia de tener un punto debil, y apenas lo encontrara no se detendría.







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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sasha Nóvikov el Jue Feb 04, 2016 1:35 am

Submission or something else?
don't you dare to scape

Era como una niña pequeña a la que cuidar y casi podía verme reflejado en ella. Un niña que solo deseaba cariño, que solo quería estar con su familia de nuevo o de no haber tenido ninguna, como parecía, encontrar a una que le diese todo ese cariña que durante años había anhelado. Acaso era yo el que tenia que proporcionarle todos aquellos sentimientos de vuelta? O es que sin darme cuenta ya lo había hecho? Se sentía realmente raro, la forma en ser tratado, en tratarla de manera inconsciente. Aquella calidez, aquellas cálida sonrisas solo para mi, aquella dulce ignorancia, aquellos ardientes ojos llenos de emoción por ser querida, aquel amor, aquellas palabras, hacían que todo mi ser se removiera sin que pudiese evitarlo.

Negué-no has hecho nada mala Sakura, mas bien creo que ha sido al contrario-permanecí serio como de costumbre dejando que la otra se acercara como desease a mi cuerpo sin que yo reaccionase de ninguna manera. Pero era imposible contenerse del todo ante aquellas palabras que parecían trasladarme al pasado, a aquella ternura de entonces, a aquella felicidad pasada.
Quien pudiera dar marcha atrás, si hubiese solo una manera de hacerlo, estaba seguro de que yo la escogería, haciendo todo lo posible por regresar. Retiraría todas aquellas palabras hirientes, todas aquellas peleas por tonterías y mis caprichos, solo por pasar 5 minutos más con ellos.

Si lo pensaba bien, no sabía porque, en aquellos felices pero fatídicos días antes de la tragedia había hecho aquellas cosas, no sabía porque les había dicho tantas tonterías, porque me había enfadado con ellos al punto de decirles que me marchaba de casa para siempre haciendo que se preocuparan inútilmente y bajasen la guardia. Porque habían hecho caso a mis chiquilladas cuando sabían que no cumpliría ninguna de mis amenazas?
Supongo que los padres siempre están preocupados por sus hijos y digan lo que digan se toman esas palabras como hirientes puñales que van directos al corazón u otro órgano diana como el cerebro quebrandoles toda su cordura y sus esquemas haciendo que trastabillen y lo pierdan todo. Incluso la vida.
Yo no quería haberles hecho aquello, yo no quería que me dejaran, yo no quería hacerles llorar, yo no quería haberlos ahogado en sangre, yo no quería haberlos visto morir acribillados por mi culpa. Yo jamás había deseado eso! Y aun así había sucedido.

Abracé con algo mas de fuerza a Sakura, pegándola a mi pecho por completo escuchando su petición. Yo tampoco quería separarme de ella, a decir verdad, solo quería estar con ella en aquella noche, incluso sentía que si me lo pedía podría alcanzar las estrellas y entregárselas como presente.

A pesar de que ambos queríamos quedarnos tal y como estábamos era hora de ir a dormir y no la privaría del sueño por lo que tenía que comportarme como un autentico caballero y llevarla hasta la cama-sujetate-dije muy bajito como si ya estuviese dormida y no quisiera despertarla. Deslicé una de mis manos bajo sus piernas y la otra la afiancé a su cuerpo dejándola pegada a mi pecho como hasta el momento. Poco a poco me incorpore en el sofá sin separarla de mi lado y me levanté cargándola entre mis brazos. Era muy ligera, casi etérea. Pegué mi cabeza a la de ella cerrando los ojos comenzando a caminar hacia la habitación sin querer despertar de lo que parecía un sueño que me mostraba el pasado gracias a aquel aroma familiar que ella tenía para mi.
No hacía falta que abriera los ojos para guiarme en aquel pequeño apartamento, me sabía el camino de memoria y en poco tiempo alcanzamos al dormitorio.
La dejé en la cama con cuidado y me puse a su lado dándome cuenta al segundo que debía de abrir la cama para que ninguno de los cogiese frio durante la noche-Sakura-la llamé por su nombre para explicárselo cuando de repente ella comenzó a sacar las sabanas y me recostó sobre el interior de la cama a la vez que ella se ponía sobre mi abrazándose como un koala, mas mi corazón seguía tranquilo. La miré y suspiré con fuerza. No tenía remedio. Elevé mi mirada hacia el techo y me quedé reflexionando unos momentos más.

Desde hacía años mi mundo estaba hecho añicos. Yo estaba hecho polvo, como si alguien hubiese cogido un cuchillo y lo hubiese calvado en lo más profundo de mi corazón. Pero ella parecía que en cinco minutos lo había arreglado todo con una sonrisa, un limpiado a fondo de toda la casa y una cena, nada romántica, para dos personas.

De nuevo su voz hacía mella en mi mente. Bajé la cabeza y la miré-que ocurre?-dije por lo bajo pudiendo verla en la oscuridad gracias a mi condición como bestia depredadora. Acaricié su cabello casi sin ser consciente de ello-entonces que quieres ha….?-no me dió tiempo a acabar la frase cuando de repente sentí la mano de Sakura pasearse por todo mi cuerpo. Que intentaba hacer? Ponerme nervioso? No, me estaba buscando las cosquillas.
Intenté mantenerme serio ante sus acciones pero al final no pude evitar sacar una ligera sonrisa forzada intentando alcanzar su mano para detenerla-no hagas eso Sakura…-apreté los dietes conteniendo la risa. No quería reírme. Se suponía que no debía hacerlo, yo no era así. Los juegos de niños se habían acabado para mi, nunca habían empezado si quiera-en serio Sa…-de nuevo mi mente hizo click y una amplia sonrisa se dibujó en mi rostro a la vez que comenzaba a reír con fuerza como un niño pequeño-para Sakura tengo cosquillas! Me vengaré!-reí con fuerza cogiendo sus manos para poder ponerme encima de ella y empezar con el castigo pasado mis manos por su cuerpo buscando, ahora yo, sus puntos débiles para las cosquillas-si no querías moverte ya lo has hecho!-reí de nuevo sin dejar de hacerle cosquillas empezando con aquel juego que tal vez nos llevaría toda la noche si aquel niño inquieto de mi interior se mantenía y no salía el otro Sasha en busca de una venganza verdadera.

Las cosquillas se sucedieron hasta que al final caímos rodando de la cama y la conseguí atrapar bajo mi peso mirándola fijamente con una encantadora sonrisa respirando de manera algo agitada-Sakura es como una niña-aquella deslumbrante sonrisa permanecía en mi rostro-y Sasha solo quiere jugar-fue en ese momento cuando algo pareció venir a su mente-espera…-dije por lo bajo ladeando la cabeza-Sasha ya conoce a Sakura no?-el rostro de una niña pequeña se sobrepuso sobre el de la pelirosa-entonces...gane yo el juego del escondite!-exclamé feliz-te acabé encontrando Sakura!-continué sonriendo sin poder evitarlo sintiendo como todo mi interior se llenaba de una inmensa felicidad a pesar de no estar del todo seguro de lo que estaba hablando-yo era…-iba a confesarle todo lo que sabía cuando de nuevo otro click se sucedió tornándolo todo de un color rojo más oscuro que la sangre-yo soy el que se esconde bajo tu cama todas las noches para asustarte con dientes afilados y ojos muy brillantes-le dí un mordisco en su cuello y luego me separé sonriendo de manera sádica a la vez que mis ojos destellaban en lo oscuro-ahora empieza la verdadera diversión, te garantizo que no dormirás en toda la noche...koneko-chan…-dije de manera divertida sin borrar aquella sonrisa de loco.

Vamos a ser claros, no puedo confiar en nadie.

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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sakura Namida el Jue Feb 04, 2016 1:36 am



Submission or something else?

Departamento // 19:00 // Con Sasha


Finalmente, luego de todo el tiempo que había estado a su lado lograba conseguir hacerle reír, aunque fuera un poco forzado le agradaba ver ese gesto risueño en esos labios normalmente rectos, incluso ella misma se reía a su son, en un tono más leve claro está, pero aun así, le gustaba, no, le encantaba verlo disfrutar un momento como aquel.
Sabía que Sasha era un asesino, conocía bien ese rubro tan catastrófico en el que vivía, la visión que tenia de sí mismo tampoco era la mejor, inclusive se reflejaba en su manera de vivir el poco cariño que se tenía a sí mismo, entonces… ¿Qué mejor cura que una deliciosa sonrisa? Sakura prácticamente empezaba a sentir la necesidad de cuidarle, de mostrarle cosas diferentes y hacerle entender que no estaba mal quererse un poco, pero no comprendía realmente el motivo de buscar aquello en el rubio.
Por un lado pensó que era su sentido de “Necesito hacer que el mundo sea feliz”, quizás era ese lado que buscaba siempre tener la razón y si el chico resultaba ser un completo infeliz, jamás la tendría, pero, aunque fuera por un capricho, una idea estúpida nacida sin un fundamento valido, o mero altruismo, aun así quería hacerlo feliz, al grado de forzar su preciosa sonrisa y melodiosa risa, sin embargo acorde seguía, notaba cierta diversión en el rubio. Ahora los dedos de Sasha vagaban por su cuerpo haciéndole reír, suplicándole que parara o seria mucho peor para él, eran como dos niños pequeños gozando del momento, dos infantes sin ninguna represaría, niñeras o padres enfadosos que les obligaran a parar, solo ellos dos rodando por el suelo, respirando agitados sin dejar de sonreír con las mejillas sonrojadas por la actividad.

- No soy una niña –inflo sus mejillas de manera infantil, algo totalmente contrario a lo que buscaba demostrar. Pero mientras seguía hablando, finalmente se percató de que no era el mismo Sasha, frente a ella estaba una nueva personalidad, la misma que le había acariciado el cabello luego de la bofetada, curiosamente no pensó topárselo tan rápido el mismo día. El Sasha infantil alegaba conocerla, pero claro que le conocía, había estado en aquel departamento desde temprano – Claro que me…. –corto su comentario tan asertivo al notar el cambio en su mirada, allí no estaba la diversión y carisma de un niño, muy por el contrario esa mirada opaca, la sonrisa diabólica y las palabras que siseaban peligrosamente le demostraban el abrupto cambio, ese no era el Sasha infantil, tampoco el Sasha serio, aquel era el Sasha salvaje, uno peligroso, el mismo que ahora la mordía diciéndole que no dormiría en toda la noche pero… ¿Por qué se suponía que no dormiría? ¿Qué planes tenia para ella? Fuera cual fuera, no pensaba quedarse quieta a averiguarlo.

Como pudo salió de debajo de su cuerpo, pensando en abandonar el cuarto lo más rápido que pudiera, pero fue entonces que la duda y realidad le golpearon ¿A dónde diablos iría si salía?
El baño era una opción, pero no un buen escondite, él demolería la puerta y la sangre se limpia fácilmente de los mosaicos, incluso de la tina, hasta podría buscar ahogarla en la bañera y por ello desecho la idea. La cocina tenía armas con las cuales defenderse, pero ¿De que valía un cuchillo frente a una pistola automática? Sabía que eso solo lograría enrabiarlo más. Solo quedaba la sala donde el sofá la esperaba y la puerta de salida, quizás escapar no era un mal plan, sin embargo estaba en una colmena de asesinos, todos con sus aguijones dispuestos a atacar y ella era una pequeña e intrusa mariposa, escondida en los aposentos de la reina donde ninguna de las obreras iría a perturbar su paz, pero en cuanto sus alas abandonaran los aposentos reales, el ataque seria inminente.
Rendida, subió a la cama, escudándose con una de las almohadas, estúpida idea, algo tan suave no la escudaría de nada, sin embargo le entregaba cierto grado de seguridad mientras le miraba con algo de angustia. Sasha bien podría estar bromeando con ella para intimidarla, amenazándola hasta que sus nervios explotaran y luego la matara, o quizás sus palabras tenían una connotación más sexual. Fuera cual fuera, prefería la primera o la última, si bromeada para intimidarla luego se dormiría con una pícara sonrisa en los labios complacido por haber logrado su cometido, el matarla… con solo decir aquella palabra era evidente porque no quería la opción B, y la última alternativa no era del todo mala, había asimilado que podría quererla solamente como un pequeño juguete y al menos agradecía que fuera un sujeto atractivo con un carácter que le agradaba… al menos, el 95% del tiempo.

- Esto… Sasha… ¿Me dirás a que te refieres exactamente con que no dormiré en toda la noche? –abrazo con más fuerza la blanquecina almohada, su suavidad era reconfortante, casi como el peluche que toda niña pequeña suele sostener para dormir –Realmente dudo que tu diversión y la mía… sean la misma –murmuro dándose cuenta de sus palabras, recomponiendo la oración al momento –No es que me moleste tu tipo de diversión y todo eso pero… ¿Te molestaría explicármelo mejor? –no tenía más que decir, su pulso se disparaba, su sangre corría a una velocidad descomunal y su pequeña cabeza no dejaba de llenarse de imágenes de todo tipo, desde descuartizaciones hasta pornografía, siendo ella la evidente protagonista.








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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sasha Nóvikov el Jue Feb 04, 2016 1:37 am

Submission or something else?
don't you dare to scape

No se movió un ápice y solo miró como la otra salia bajo de él tal vez intentando escapar o encontrar una salida para alejarse de mi desesperadamente. Lastima que no pudiera ir muy lejos aunque quisiera no? Que camino escogería? Aun podía recordar como cuando de pequeño te planteaban un pequeño ejercicio donde tu estabas en el medio del laberinto y solo había tres posibles escapatorias: las llamas del fuego, un muro con miles de pinchos o unos leones muertos de hambre. Nadie nunca caía en el hecho de que aquellos temibles animales estaban literalmente muertos de hambre por lo que ese era el único posible a escoger para salir impune sin ninguna herida. Lastima que en ese momento ella no tuviera un camino así de fácil o con un doble sentido de una de las palabras. Cuales eran las opciones de Sakura en aquel momento?
Una: Rendirse ante mi y no hacer nada estúpido. Dos: Salir del departamento y encontrase con miles de asesinos dispuestos a saciar su sed de sangre. Tres: Lanzarse por la ventana y con suerte morir de una manera “pacifica”. Cuatro: Cabrearme y que yo mismo acabase con su vida.
Cual de todas esas preferiría? Estaba deseoso por descubrirlo.

Obedientemente vi como se resignaba y subía a la cama. Sonreí de lado divertido. Así que sería la uno eh? Aunque eso no la eximia de pelear o que todo aquello acabase en la opción 4.
La miré de arriba a abajo, se veía extremadamente frágil y aun así sabia que tenía garras y otra cosa muy importante, parecía agradarle los otros dos idiotas con los que compartía cuerpo. No era realmente adorable?
Lentamente me acerqué a ella viendo como abrazaba una de las almohadas-tanto miedo tienes? Una almohada no te va a salvar de lo que te haré koneko-chan-dije de manera musical aun disfrutando de aquella diversión que tan solo acababa de comenzar. Me senté a su lado y tomé la almohada rompiéndola al tirar de ella ya que Sakura opuso resistencia cuando se la quité. Miles de plumas blancas inundaban la habitación pareciendo que era nieve como aquel día en que una niña con ojos bicolores me había ofrecido jugar. Porque pensaba aquello? Gruñí por lo bajo y solo me aproxime a ella más oliéndola para ponerla aun más nerviosa de lo que estaba.
Una vez cerca pasé mi lengua por su cuello notando su pulso totalmente disparado sintiendo como su sangre fluía con extremada rapidez golpeando las paredes de sus venas al pasar-que quieres que te explique?-dije de manera calmada pareciendo una persona razonable aun pasando la punta de mi lengua por su cuello recorriendolo una y otra vez sin pararme a pensar nada más.

Poco a poco rodeé su cintura con una de mis brazos acostandola sobre la cama poniéndome encima de ella impidiendo que de esa manera escapase. Quería que se ofreciese a mi obedientemente pero eso no pasaría por lo que no me quedaba otra que jugar con ella siendo lo menos brusco que se me ocurriera. Ja. De verdad? Porque no iba a ser brusco con ella? Me daba igual romperla, era mi muñeca de porcelana y cuando se quebrara buscaría otra que satisfajera mi voraz apetito-dime koneko-chan-una de mis manos se dirigió a su rostro al cual recorrí quedándome un momento en su mandíbula pasando por allí la yema de mi dedo hasta agarrar su mentón-tienes miedo?-pregunté a pesar de saber la respuesta aun escuchando con fuerza su pulso-porque tienes miedo?-recordé un segundo las palabras que le había dicho con anterioridad a Sasha-no querías vengarte? No ibas a pegarme? Hacerme pagar mis pecados? Mis insultos hacia tu persona?-acerqué mi rostro al suyo tanto que nuestras frentes quedaron pegados y mis labios casi rozaban los suyos dejando caer mi aliento sobre su piel que se ponía de gallina como si la mismísima gélida muerte estuviese acariciándola sutilmente invitándola a irse con ella-que ha pasado con todo ese coraje?-miré fijamente sus ojos perdiéndome momentáneamente en ellos pero sin perder la concentración sobre el cuerpo de ella.
Mis manos en su cintura la acariciaron por última vez ascendiendo por los laterales de su cuerpo hasta llegar a sus hombros pasando por sus brazos hasta atrapar sus muñecas. Porque no oponía resistencia? Estaría encandilada por todas aquellas sensaciones? O por el contraria habría muerto de una taquicardia por la tensión-Sakura…-me atreví a llamarla por su nombre-di algo…-separé mis palabras como si tuviese todo el tiempo del mundo-me estas preocupando-mentí solo para poder escuchar su dulce voz retumbar en mi cabeza a la vez que me acercaba un poco más y la besaba con lentitud para después introducir mi lengua en su cavidad bucal buscando intensificar aquel beso para saborear toda su esencia. Deseaba devorar su alma. Todo lo que tenía. Aquella muñeca era mía y quería que fuera consciente de ello, por eso, esa noche no la olvidaría.

Mientras el beso se intensificaba y mi cuerpo se movía lentamente pegándome más a ella mis manos elevaron sus muñecas colocandolas sobre su cabeza uniéndolas para poder cogerlas con solo una mano. Al quedar libre una de mis extremidades hice que bajara hasta el borde inferior de su camiseta inmiscuyéndose bajo esta lentamente acariciando su piel suave piel disfrutando de aquel tacto sin que aquel frenético e intenso beso cesase a pesar de que a penas quedase aire ya que respirar.

La ahogaría en el más profundo placer.
Luego desearía más.

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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sakura Namida el Jue Feb 04, 2016 1:37 am



Submission or something else?

Departamento // 19:00 // Con Sasha

Desde el preciso momento en que pronuncio que no dormiría esa noche, apenas aquellos calculadores ojos se posaron en su figura y su fragancia inundo sus fosas nasales lo comprendió, aquello no era una amenaza propiamente dicha, la tensión en el aire se podría cortar con un cuchillo. Insegura de sus acciones resistió que le quitara la almohada de entre las manos, solo logrando que la habitación se llenara de plumas, era igual a ver la blanca nieve caer, un espectáculo que siempre había adorado, pero, curiosamente ver a Sasha bañado de tanta blancura era aún más especial, no podía creer que ese monstruo pudiera lucir tan esplendido, tan único, tan atrayente……
Negó internamente sus pensamientos, le había golpeado tan solo por una mordida juguetona y ahora planeaba algo mucho peor, algo que pudiera llegar a agradarle u odiar como nunca antes había hecho, aun lo despreciaba, quería golpearlo con fuerza, darle su merecido donde más le dolía, entonces… ¿Por qué solo se dejaba hacer lo que él quería? Estaba estremecida por aquellas caricias, la manera en que la recostó en la cama sobre la cuantiosa cantidad de blancas plumas, lo escuchaba hablar, hacerle preguntas de todo tipo, pero al mismo tiempo realmente no oía lo que estaba diciéndole… ¿Se había entregado completamente a él? ¿Ahora era una pequeña muñeca en garras de un niño violento? No… no era eso, había algo más, estaba segura que existía otro motivo que ni siquiera ella quería asimilar, pero el digito faltante de la ecuación estaba escondido hasta de ella misma. Quizás se debía a las otras dos personalidades del chico, una seria y encantadora, mientras que la otra era pura alegría, cabía la posibilidad de que su perdón se basara en esas dos facetas que prometían algo diferente, y sin embargo, conforme más lo pensaba, más se enredaba en aquella telaraña, girando en una espiral sin fin.
Sin querer pensar más correspondió el fogoso beso, su lengua danzaba lentamente con la ajena, enredándose, saboreándole, cosquilleándole en cada pequeña célula de su cuerpo, se separó escasos segundos cuando aquella mano se introdujo dentro de su ropa, tocando piel con piel. La mano de Sasha estaba tan fría, pero el cuerpo de Sakura tan caliente por el abrigo que contrarrestaban deliciosamente haciéndola retorcerse debajo de él antes de buscar nuevamente sus labios, besándolo con cautela, siendo consciente de la propia desnudez que ella portaba, tenía tan solo una camisa y esa abrigadora casaca, fácilmente el Nóvikov podría haber hecho cualquier acto pecaminoso con tal solo subirle aquellas prendas y bajarse los pantalones, pero no lo hacía y Sakura no lo entendía, si era su muñeca, si meramente se trataba de un juguete ¿Por qué tenía tanta paciencia?

- Sasha… –lo llamo en un pequeño suspiro ronco, entreabriendo sus ojos, rozando sus labios con cada palabra emitida - Aun tengo el coraje en mis venas pero… ya no quiero pelear contigo –era sincera con sus palabras, su lengua rozo el labio inferior contrario, segundos después lo beso con rapidez, de manera corta y anhelante - Pero ya no quiero golpearte… prefiero dejarlo pasar... además… no comprendo realmente porque hiciste eso… ¿Te asusto acaso? –aquellos ojos bicolores lo miraron con fiereza, volvía a jugar con fuego, quizás ardería en las llamas del infierno, pero no se entregaría tan fácil a ello - Ambos sabíamos que estábamos en un pequeño juego, pero te excediste cuando las cosas se pusieron amenas… eso no fue por poderío, tampoco era porque tuvieras ganas… empiezo a creer que soy una amenaza para ti, aunque no comprendo en qué grado Sa-chan… –quería voltear la situación, estar sobre él, hacer valer su seguridad, pero la tenía sostenía tan firmemente que dudaba podría - Cuanto más lo pienso… más comprendo que buscas mi sumisión pero no la obtienes, sin embargo, a pesar de que te frustra parece agradarte… tus otros yo me quieren, pero tú te niegas a aceptarme, sin embargo míranos ahora, puede que sea mera lujuria, que solamente desees un cuerpo para complacerte… soy tu propiedad perrito, no me negare a ti, es más… me gustaría sentirte completamente –rio sin poder evitar su pena al decir aquello, moviéndose suavemente bajo su cuerpo, pegando su cadera contra la ajena, frotándose suavemente, una muda tentación y aseveración en sus palabras - Dime sucia, dime masoquista pero me gustas… hay algo en ti que me atrae como la luz a las polillas y creo que pasa lo mismo contigo o bien… puedes matarme ahora y en el infierno sabré que me equivoco –se quedó muda unos minutos, él quería que ella dijera algo, entonces lo hacía sin pensar demasiado las consecuencias, así era Sakura, directa y honesta - ¿Sera que me hace falta cariño y por ello justamente ahora te busco? Quien sabe –sonrió irónica, frotando sus narices, notando cierta debilidad en aquel agarre. Rápidamente se soltó, volteando los papeles, no le costó nada de trabajo dejarlo bajo su cuerpo, ambas piernas se acomodaron a cada lado de su cadera mientras se sentaba en su pelvis, bajando sus manos hasta la amplia casaca, subiéndola hasta quitársela quedando tan solo en camisa - ¿Volverás a golpearme ahora? –se inclinó sobre su cuerpo, pegando su busto al torso contrario, dejando entrever el escote apenas visible - O finalmente… estaremos en buenos termino ¿Ne? –sin estar segura del todo, sus labios buscaron los ajenos, volvía a besarlo con necesidad, si aquella seria la relación que ambos tendrían de ahora en adelante ¿Por qué no aprovechar? El rubio era un curioso paquete, el chico serio y calmado que se preocupaba por ella en un extraño grado, el joven divertido con quien seguramente podría pasar buenos ratos bajo el sol y aquel lobo hambriento con instintos primarios, uno que la buscaba como un entretenimiento pasajero, era un precio que no le molestaba para nada pagar, en su vida solo había estado con otro hombre antes y Sasha… no tenía idea de cuantas mujeres habían sido de su propiedad, pero sin embargo no le importaba nada de eso, ninguna nimiedad era realmente motivo de preocupación, ahora estaba centrándose en aquel rubio debajo de su cuerpo quien la miraba con aquellos feroces ojos - Dime algo Sasha… me estas empezando a preocupar –repitió las palabras dichas por el lobo anteriormente, desabrochando los primeros botones de la camisa, dejando que callera apenas unos centímetros, donde se encontró con sus codos que imposibilitaban bajase más, y sin embargo, su prominente escote y la piel de sus hombros estaba a la vista, la propuesta que le estaba dando la chica era clara, no había lugar a dudas, pero aun así, la cuestión era aquel rubio tan cambiante, fácilmente podría enrabiarse y mandarla por un caño, o aceptar todo aquello y tomarla de una buena vez.

Nuevamente Sakura no tenía idea de que pasaría en aquel departamento, mucho menos dentro del cuarto sobre la cómoda cama, pero cuanto más lo veía allí, recostado bajo su cuerpo, sobre aquellas blancas plumas que parecían nieve, más lo pensaba, él… no podía ser tan malo.






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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sasha Nóvikov el Jue Feb 04, 2016 1:37 am

Submission or something else?
don't you dare to scape

Tan fácil era que se consumiera en aquel placer? No opondría resistencia? No podía si quiera creerlo y una sonrisa traviesa se dibujo en mis labios sin poder retenerla por más tiempo.
Correspondí a su beso sin dejar de pasear mi mano por todo su cuerpo una y otra vez hasta que pronunció mi nombre en un suspiro haciendo que de nuevo volviese a sonreír dirigí mi mirada hacia su rostro-si?-mi sonrisa se amplió con sus palabras-tienes razón-hablaba de manera calma y profunda-aun puedo escuchar como repica con insistencia tu corazón-iba a reír pero tuvo que corresponder al beso de la pelirosa volviendo a separarse segundos después-no me asustas, la que debería estar asustada eres tu-dije por lo bajo escuchando sus autojustificaciones del porque había obrado de aquella manera haciendo que solo pudiera reír-no te equivoques, koneko-chan-sonreí-simplemente no tolerare una insolencia contra mi, no puedes olvidar que soy tu amo y si quiero matarte lo haré sin que me tiemble el pulso-sonreí feliz-no significas nada para mi, eres solo una muñeca más que acabare rompiendo como un niño caprichoso-me separé un poco de aquel rostro-soy un asesino koneko-chan, no tengo nada que me ate a esta vida, nada que me importe, todo me ha sido arrebatado y aun sigo aquí, porque?-sonreí ampliamente-porque solo quiero ver el mundo cubrirse de sangre y formar parte de esa bella creación-acaricié su rostro con delicadeza totalmente divertido por aquella situación. Como podía pedir mas si lo tenía todo?

Continué acariciando su rostro aun escuchándola sin saber porque no acababa en aquellos momentos con su vida. Sería tan fácil romper su delicado cuello de cisne. No pude evitar relamerme-me gusta que pelees, no voy a negar ninguna de tus palabras…-dije por lo bajo aproximándome a su oído-de verdad koneko-chan…-dejé caer mi cálido aliento sobre su oreja-eres la muñeca mas interesante que he tenido hasta ahora-mi sonrisa no podía ser mayor en aquellos momentos a la vez que sentía su movimiento bajo mi cuerpo haciendo que la pequeña erección que ya tenía comenzara a intensificarse por aquel roce. Pero algo en sus palabras me llamó la atención que no dude en saciar-en el infierno? Alguien como tu iría allá? O es solo por el simple hecho de estar con una bestia? Crees que te enviaría allí? Que cruel…-dije pasando la punta de mi nariz sobre su cuello para después pasar mi lengua por el mismo recorrido probando aquella deliciosa piel hasta que hubo un cambio de papeles y ella se posicionó sobre mi provocando una gran risa en mi que inundó toda la habitación-de verdad…-dije por lo bajo notando sus senos sobre mi piel escuchando todas y cada una de sus palabras incluso la repetición, al final, de las mías propias-quiero matarte…-dije por lo bajo rasgando con fuerza la camisa de la chica que tanto me provocaba a la vez que mi espalda se separaba de la cama y rápidamente acudía a sus pechos lamiéndolos de manera frenética sediento de ella.

Era un animal, no me podía controlar, como hacerlo? Necesitaba tomarla de una buena vez. Ya era imposible controlarse. No tenía más que decir, si quería ser devorada lo sería.
La tomé con fuerza por las caderas haciendo que aquella fricción entre nuestros miembros fuese mayor sin dejar de succionar sus pechos con fuerza degustandolos una y otra vez sin cansarme.
De nuevo volví a invertir los papales y la tiré sobre la cama posicionandome sobre ella pasando mis manos por su piel desnuda una y otra vez sin dejar desatendidos sus pechos.
Una de mis manos cada vez bajaba más por su cuerpo hasta llegar a sus muslos donde demoró aun un rato rasgándolos y después dándoles un respiro acariciándolos con suavidad hasta que regresé a lo que realmente importaba.
Mis dedos comenzaron a acariciar su clítoris de una manera circular jugando un poco, pasando después a sus labios mayores-ves?-dije por lo bajo de manera pausada-aun puedo torturarte...-dije por lo bajo subiendo solo un momento mi rostro hasta el contrario lamiendo sus labios-esto es lo que querías?-dije en un susurró rozando sus labios para después atraparlos entre mis afilados dientes a la vez que metía mis dedos en su interior de manera poco delicada-eres una sucia...engañarme de esta manera…-dije por lo bajo sin dejar de sonreír sabiendo que yo mismo era el que lo había buscado y que de haber reaccionado de otra manera nada de aquello estaría ocurriendo. Pues yo era el amo, yo decidía, nada que yo no diera orden de hacer no se haría y si ella intentaba algo fuera de eso moriría o al menos se llevaría un buen castigo. Era lógico.

Mis dedos comenzaron a moverse en el interior de la chica aumentando poco a poco la velocidad haciendo que ella lo disfrutara. Me gustaba ver sus caras de placer, como se derretía ante lo que parecia ser toda mi persona. Realmente era delicioso verla sucumbir de aquella forma ante el mismisimo demonio.

No temía corromperla, no temía ensuciarla, no temía si quiera matarla porque si ella era mi muñeca intentaría resistir y caería ante mi, suplicándome cada noche que la acompañase en aquel mundo de placer. Cuanto me gustaba poder yacer de aquella forma con ellas. Pero porque pensar en el pasado cuando allí tenia el premio gordo? Desde luego que no mentía cuando le había dicho aquellas palabras a la mascota. Yo no mentía, no me hacía falta ese filtro, si a alguien no le gustaba mi proceder simplemente acabaría muerto si intentaba alguna estupidez. Era sencillo mi forma de actuar, por eso todos que quisieran tener una larga y prospera vida solo tenían que hacer eso, acatar en completo silencio.

La noche era cálida y los dos eramos audaces y jóvenes. El viento soplaba afuera con fuerza a punto de ser desatada una tormenta. Pero a nosotros que mas nos daba? Solo nos estábamos dejando llevar. Un suave beso vuela en la habitación mientras que el piso de arriba se dispara un arma de fuego.
Pero que pasaría cuando envejeciéramos? Ella habría aguantado y seguiría a mi lado? Seguiría permaneciendo fuerte mientras que yo no dejaba de torturarla igual que el mar rompiendo contra las olas?
Todo era un gran misterio, pero el placer continuaba.

Las noches seguían pareciéndome demasiado largas.

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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sakura Namida el Jue Feb 04, 2016 1:38 am



Submission or something else?

Departamento // 19:00 // Con Sasha




No se lo había esperado, o quizás, una parte de su ser tenía en claro que el sexo con Sasha no sería nada calmo, mucho menos dócil o romántico, especialmente si se trataba de aquella personalidad tan salvaje. Ese hombre, justo en aquel momento parecía una bestia liberada y no en el sentido criminal como vio antes, sino en uno carnal, siendo ella la principal presa.
Con rapidez la camisa que su lado más amable le presto fue rasgada hasta hacerse girones, y sus pechos atacados a velocidad tal que no alcanzo a siquiera cubrirse ante la sorpresa, solo logro exclamar un leve quejido de placer mientras sus manos acariciaban la rubia callera, casi pidiendo porque no parara. Su lengua rozando sus pezones, y la erección haciendo presión contra su sexo la estaban enloqueciendo, llevándola a los puntos más bajos de la lujuria donde solo el placer era lo que realmente importaba.

-Sa… Sasha… –suspiro por lo bajo, abriendo nuevamente sus ojos de sorpresa cuando la lanzo en la cama, atacándola sin darle tiempo a nada. Las plumas esparcidas y los girones de la tela rasgada rozaban suavemente su espalda conforme se retorcía bajo el cuerpo contrario estremeciendo cada uno de sus poros ante el contraste de sensaciones. La excitación de su cuerpo, el cosquilleo en su garganta por los dulces sonidos que emitía, la exquisita sensación de sus senos marcados, la suavidad de su espalda, el escozor de sus muslos rajuñados, todo, todo aquello era excepcional. Debía admitirlo, Sasha era bueno en lo que hacía, salvaje, pero excepcionalmente acertado a la hora de tocarla -Umm… Sasha –gimió separando un poco sus muslos, dándole mejor acceso a sus dedos que tocaban un punto tan sensible, moviéndose lento pero preciso antes de dejar ese pequeño botón deseoso por mas, la torturaba y lo sabía, Sakura comprendía que ese juego de dar y quitar le fascinaba al mayor, y ella rogaba a cada instante por mas ¿Dónde había quedado la ruda chica que se defendía de cada ataque? Simplemente se había rendido al placer de su cuerpo -¿Lo que… quería? –repitió en un hilo de voz, estando tan ida que no comprendía aquellas palabras, incluso lo miro con curiosidad, la misma que no pudo ser resuelta cuando los afilados dientes de Sasha tomaron sus labios, ahogando el pequeño grito de sorpresa por la intromisión de sus dedos. En aquellos momentos agradecía su sensibilidad corporal porque con tan pocas caricias percibió la humedad de su sexo impidiendo que la intromisión doliera demasiado, pero aun con aquello le molesto que fuera tan repentino, apretando sus piernas en la cadera contraria -Qui…quizás si sea una sucia… pero no te engañe –se defendió arqueando la espalda cuando sus dedos empezaron a moverse, entrando y saliendo, primero lentamente para luego ir aumentando de velocidad. En verdad, la sensación era única, demasiado exquisita para negarse a su tacto.

Los pequeños gemidos salian uno detras de otro, su cuerpo subía de temperatura conforme el continuaba.
No podía negarlo, ni mucho menos quería hacerlo, prefería entregarse al placer, a aquellos expertos dedos y morbosos labios, Sakura lo deseaba todo de él, anhelaba fundirse en su cuerpo, estremecerse y gemir su nombre conforme el gozaba a su compas. ¿Desde cuándo había tenido ese sentimiento en su ser? No podía estar segura, y no era momento de frenarse por extraños pensamientos, sabía lo que quería y lo tomaría aunque él luego se echara para atrás.

-Sasha… quiero… umm… jugar contigo… también –se mordió el labio inferior, no para tentarle, sino como medio para calmar sus gemidos de placer. Espero hasta que se cansara de mover los dedos en su interior antes de rotar papeles una segunda vez, aquello más que un esporádico encuentro parecía una lucha por la supremacia, ambos lo sabían, pero realmente no importa -Espero que a mi amo no le moleste esto –se inclinó para besar sus labios, subiéndole la playera hasta finalmente quitársela por completo. El contacto de piel con piel, erizaba cada poro de su anatomía, especialmente cuando sus pezones, sensibles por el tratamiento inicial, se rozaban contra él, pero fingió que no era nada, solo se concentró en besar sus labios, introduciendo su lengua en aquella cálida pero húmeda cavidad. jugando anciosa con la lengua contraria antes de descender por su mentón, cuello, torso, hombros y finalmente el estómago, cerca del borde del pantalón. Elevo unos momentos su mirada, intentando asegurarse de que no le molestaría lo que estaba a punto de hacer, y solo entonces, creyendo tener el permiso contrario lo desnudo completamente, bajando tanto el pantalón como la ropa interior del joven ruso, dejándole caer en el suelo al lado de la cama -Yo… no creía que ya… estuviera así… cuando solo te dedicaste a jugar conmigo y yo… no hice nada aun –realmente la joven pelirosa se veía sorprendida al notar su erección, al grado de que su índice lo rozo con calma, desde la base hasta la cúspide, presionando suavemente el glande notándolo un tanto húmedo pero no se equiparava con su propia húmedad -Esta cálido… –sonrió de medio lado con el rubor sobre sus mejillas, parecía una niña con un juguete nuevo, aun cuando ella era la muñeca en manos de aquel caprichoso niño. Pero ahora los papeles no importaban, quería escucharlo gemir, suplicar por ella, que su miembro palpitara clamando su nombre hasta que no pudiera más.

No demoro, ni volvió a dudar. La zurda sostuvo el sexo contario mientras su antebrazo derecho se apoyaba en la cama, quedando en una posición a cuatro, buscando estar lo más cómoda posible antes de rozar la punta de su lengua por el largo de su hombría. Inicio lentamente, subiendo y bajando, dejándolo brillante de la propia saliva, permaneciendo en la cúspide la cual acaricio una y otra vez con pequeño lametones, primero lentos y luego más continuos, trazando círculos de vez en cuando, apreciando todos y cada uno de los gestos del Ruso, necesitaba comprobar que aquello le gustaba, que realmente hacia un buen trabajo en su cuerpo, verlo gozar de su compañía aunque fuera en el plano sexual.

-Ne… ¿Así está bien? –pregunto un tanto apenada, sustituyendo su lengua por la mano, masturbándolo unos minutos en lo que escuchaba su respuesta, para finalmente, introducir su erección dentro de su boca, degustándolo al completo, acariciándolo con los labios teniendo el cuidado necesario de no lastimarle con los dientes. Subiendo y bajando su cabeza una y otra vez, aumentando el ritmo para luego descenderlo, no quería hacerlo llegar, no de esa manera, simplemente jugaría hasta que ya no resistiera mas, hasta que él implorara por dar el siguiente paso, solo entonces dejaría aquel jugueteo del que se empezaba a volver adicta.

El sexo no era malo, el amor tampoco, juntos eran una combinación mortal, pero por separados seguían siendo igual de exquisitos, y ellos compartían aquello, el placer de un furtivo encuentro nocturno, donde nada ni nadie podría interrumpirlos. Ni los gritos en el piso superior, el sonido de sonoras pisadas que corrían de un lado a otro del edificio, ni mucho menos la tormenta que lentamente se desataba fuera.
El mundo podría arder aquella noche, pero ambos se consumirían en el cuerpo del otro. Sasha lo deseaba, y Sakura estaba más que dispuesta en complacer aquel capricho del can aunque solo fuera por una noche, pero nunca se sabía que podría deparar el destino para ambos, había sido un milagro que sobreviviera ese día con él, pero ahora ¿La noche sería igual de mortal?







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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sasha Nóvikov el Jue Feb 04, 2016 1:38 am

Submission or something else?
don't you dare to scape

Mis labios continuaban besándola una y otra vez sin darle descanso al igual que mis dedos deslizándose una y otra vez en su interior notando toda aquella humedad por su excitación escuchando sus palabras que por una vez no recriminaban nada y solo se rendían ante mi haciendo que una pequeña sonrisa traviesa se dibujase en mi rostro.

Más lo que dijo después me sorprendió y aun quedando cerca de su rostro mientras acariciaba su mandíbula sonreí de lado-eso es lo que quieres? Jugar conmigo? Que sucia…-dije por lo bajo mordiendo de nuevo aquel labio que ella misma se mordía con nerviosismo a la vez que saqué mis dedos de dentro de ella dejando que nos volteara volviendo a caer entre las plumas de la cama viéndola desde aquella posición correspondiendo a aquel esporádico beso que la otra me proporcionó, dejándome hacer sin perder detalle de sus sensuales movimientos.
Con su ayuda me quité la camiseta que fue a para al suelo sin dejar de besar aquellos labios que tanto parecían necesitarme explorando la cavidad ajena con mi lengua al igual que la otra dejándola después ir, descendiendo por mi cuerpo haciendo que mi piel se erizara por la sensación. En verdad aquella estúpida muñeca me estaba excitando demasiado.
-Desde hace tiempo que estamos jugando koneko-chan-reí levemente-es normal que este así solo con verte así gimiendo de una manera tan lasciva-sonreí de lado sin pudor alguno de que viese mi excitado miembro.

Era gracioso verla de aquella forma. Casi parecía que nunca hubiese visto un pene en su vida, pero lo que hacia de manera inconsciente solo conseguía excitarme mas. Aquel pequeño toque de su dedo indice fue suficiente para estremecerme de arriba abajo soltando un pequeño gruñido de placer echando la cabeza levemente hacia atrás aunque tuve que volver a elevarla para poder ver como esta vez lo tomaba con más decisión y comenzaba a masturbarme poco a poco par acto seguido lamer la punta del miembro. Aun haciendo algo tan lascivo como aquello se veía sumamente adorable. No podía evitar jadear con fuerza excitado ante aquellas insistentes lamidas.
Pero sin duda lo que me hizo más gracia causándome una pequeña risa fue cuando preguntó si lo estaba haciendo bien. Me incorporé levemente dejando que masturbara mi miembro con la mano queriendo decir que podía hacerlo como quisiera hasta que de repente sentí la calidez de dentro de su boca haciendo que jadeara con fuerza y pronunciara su nombre-Sa...Sakura…-jadeé sin remido volviendo a caer hacia atrás mientras que la otra continuaba felando mi miembro con entrega.

Pero no podía aguantar de aquel modo por mucho tiempo, el deseo que había despertado en mi era brutal y solo deseaba devorarla en aquel mismo instante. Era tarde para pedir clemencia.
Con fuerza me incorporé haciendo que mi miembro saliese de su boca. Me senté en la cama tomando su rostro entre mis manos acercándola a mi para volver a besar con fuerza y profundidad a pesar de estar ya lo suficientemente agitado.
Rodeé su cintura y la pegué a mi cuerpo haciendo que quedara de nuevo ella de bajo colocando mi mi miembro erecto en su entrada volviendo a lamer antes con insistencia sus pezones completamente duros-me estas provocando demasiado koneko…-dije por lo bajo sin poder dejar de lamerlos disfrutando de su sabor mezclado con su sudor apretando hacia arriba mi mano que subía esta su espalda para darme mas acceso a sus tetas-voy a devorarte…-dije por lo bajo y sin contemplaciones entre dentro de ella de manera algo brusca sin querer contenerme o ser delicado con ella.
Después de todo ella me había provocado no? Daba igual como hubiese pasado.

Besé con fuerza sus labios quedándome unos segundos dentro disfrutando de aquella estrechez. La forma en la que me apretaba era deliciosa y lo estaba disfrutando, casi parecía virgen aunque no lo fuera realmente. No pude evitar gemir al tener mi miembro completamente dentro de ella y sin poder aguantar por mas tiempo comencé a moverme con fuerza agarrando sus muslos donde clavé mis dedos con fuerza, alzándolos ligeramente para poder ir más hondo en aquella estrechez-eres mía koneko-chan…-lamí su cuello para después morderlo repetidas veces dejándole cientos de marcas-por eso haré que todo tu ser lo sepa…-susurré sobre su oído sin dejar de embestirla con fuerza dejando salir el animal que llevaba dentro de mi.

No podía dejar de tocarla, de besar, de recorrer su cuerpo, empotrandola una y otra vez contra la cama sin poder parar aquella locura pues realmente aquella chiquilla me había sacado de mi ser y solo ansiaba más de ella. Todo.
Besé con fuerza sus labios bebiendo de ella atrapando su lengua entre mis labios succionandola para después pronunciar aquel beso entrelazando nuestras lenguas en un frenético baile sin que mis movimientos fuesen más suaves. Quería romperla. No podía pensar en otra cosa. Era simple y primario. Un lobo entregado a la carne.

This is a super psycho love

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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sakura Namida el Jue Feb 04, 2016 1:39 am



Submission or something else?

Departamento // 19:00 // Con Sasha




La manera en que aquel pasional juego había comenzado no fue dulce, muchos menos expresando amor incondicional, al contrario, fue salvaje desde el inicio, la rendición completa a la carne, la necesidad por el placer absoluto, el mismo que ambos buscaban y querían con tanto ahínco. Sakura no podía negar su ardiente deseo por aquel can a quien llamaba amo, el mismo que intentaba dañarla mientras la sumía en el mayor de los éxtasis, lo deseaba tanto que no le había importado buscar el placer contrario antes que el propio, la manera en que le rogo le permitiera jugar con él, la forma en que lo tocaba y buscaba hacer gozar con su lengua y boca, todas y cada una de aquellas acciones se habían visto recompensadas apenas gimió por ella, prácticamente rogando que siguiera con sus actos. La joven no pudo hacer más que acatar su pedido, siendo o no su mascota, el placer y orgullo que le daba verlo así hacían subir su ego hasta las nubes, aquel hombre, el mismo que había liquidado sin problema alguno a decenas de contrincantes, el mismo que se suponía no daba brazo a torcer por nadie, ahora estaba sometido a su pequeña boca y cálida lengua, pero el gusto de verse por sobre él, no le duro demasiado, Sasha, en un brusco movimiento, le había quitado su miembro de entre los labios, dejando como muestra de su unión un delicado y brillante hilo de saliva, Sakura pensaba replicar pero un beso acallo sus quejas, era demandante y necesitado, una mezcla que no hacia otra cosa que enloquecerla ante la muestra del deseo que tenía por ella.
Rápidamente quedo debajo de la calidez contraria, nuevamente sintiendo la suavidad de las plumas, pero… en lo que menos pensó fue en aquella suavidad, no cuando su endurecido falo rozaba su entrada tentándola a mas, lo tenía tan cerca y tan lejos al mismo tiempo, lo necesitaba como las plantas al sol, o las abejas a la miel, pero no, no le permitía tenerlo, la encandilaba con lametones en sus de por si endurecidos pezones, acariciando su espalda conforme la devorada de tan exquisita manera. Ese hombre no comprendía lo que estaba provocando en todo su ser, había llegado de la nada a invadirla, romperla, volver a unirla y nuevamente partirla en mil pedazos, era la mismísima locura, un alma corrompida por el ansia de la carne, en eso la había convertido.
Decía que ella lo provocaba, que sería de él, pero la verdad… era Sasha quien la enloquecía de pies a cabeza, el único que realmente podía provocarla a tamaños grados de locura y salvajismo, porque si no la tomaba pronto, ella lo obligaría, aunque luego le pasara factura, pero el deseo… la necesidad, eran tan grandes que no lograba contenerse.
Estuvo a punto de implorar, de rebajarse tan solo por sentirle y sin embargo, el pequeño susurro de Sasha y la profunda estocada le arrancaron un sonoro gemido, nacido desde lo más hondo de su ser, aquello era único, era tan perverso y al mismo tiempo lo más inocente que ese hombre había hecho con ella. No dudo en corresponder su beso, gimiendo en su boca con cada estocada, suspirando ante la sensación de sus muslos siendo presionados entre tan amplias manos, simplemente para poder moverse más a fondo, a Sakura no le importaba que no fuera dulce, mucho menos el hecho de que la tratara como a su muñeca, porque, si seguía moviéndose de aquella manera, se rendiría a sus caprichos con tal de volver a sentir como la poseía igual que esa noche, durante las noches y días que él deseara.
Era bestial, primitivo, básico y brutal… pero al mismo tiempo tan embriagador y delicioso. Así era como se sentían las caderas de Sasha moviéndose contra su cuerpo, dejando a su miembro ingresar con fuerza estocada tras estocada. Los labios de la fémina se abrieron para emitir aquel placentero sonido que tanto parecía excitarlo, pronunciando su nombre, pidiéndole que no se detuviera, entregándose a él de la manera más sumisa que nunca antes pensó llegar a mostrar, pero no podía quedarse quieta, no cuando las emociones y sensaciones desbordaban de aquella manera, sus pequeñas y delicadas manos recorrieron el cuerpo contrario, terminando una en la rubia cabellera del chico, estirando su melena cada que la mordía indicándole así que continuara, que aquello realmente le encantaba, mientras que la restante viajo hasta la espalda del Nóvikov, arañándole sin medirse siquiera en el dolor que podría provocarle, era culpa de él por hacerla sentir así, por contagiarla con su bestialidad

- Sa… Sasha… -lo miro con deseo, enfrento aquellos ojos celestes ahora oscurecidos por la lujuria, siendo el complemento perfecto para el calor que su cuerpo sentía llegando a opacar los truenos y relámpagos que la tormenta exterior traía consigo, tenerlo así, sudado, agitado y extasiado, simplemente quería complacerlo más para que siguiera con aquella deliciosa tortura – Si… so… solo tuya Sasha… pe…pero aah… no… no pares –jamás pensó que sedería a él tan fácilmente, mucho menos que se debería al sexo, pero, ver para creer. Era inaudito y al mismo tiempo tan justificado, sin embargo, lo bueno no siempre dura y aquella maldita ley se dio a conocer en cuanto consiguió llegar al orgasmo, apretando sus piernas alrededor de la cadera ajena, arañando su espalda con profundidad e inconscientemente ciñendo de manera exquisita sus paredes internas alrededor del miembro contrario conforme el incontrolable gemido se iba apagando para dejar en su lugar pequeños jadeos cansados.

Tenía que admitirlo, a pesar de la rudeza de su pequeño y extraño encuentro, aun cuando ella lo había incitado sin estar completamente segura de lo que pasaría, le había fascinado a grados insospechables, despertando aquel libido que seguramente después le traería problemas pero dudaba que arrepentimientos, y aun así, con todo aquello sumado al agotamiento de su cuerpo, no podía quedarse quieta, la pena se había quedado escondida en algún sitio alejado junto con la vergüenza. ¿Qué demonios importaba verse como la sumisa aquella noche si podía seguir con aquello?

- Sasha… -susurro escondiendo su faz en la curvatura del cuello contraria, besando su hombro suavemente para luego rozarlo con la lengua, sorbiendo las gotas de sudor, nunca antes el gusto salado había sido tan dulce, pero eso no importaba, ella buscaba tentarlo nuevamente – No quiero… parar ahora –sus dedos soltaron la espalda del rubio para deslizarse hasta su pecho, cambiando las tornas para quedar nuevamente arriba, mirándolo completamente perdida por él. El verde amarillento gritaba su nombre, y el azul profundo rogaba por un poco más de tan maravillosa sensación – Solo… una… vez… mas –un ruego o una orden ¿Realmente importaba aquello en un momento así, donde los papeles se fusionaban y la lógica carecía de real sentido?

Sin pedirle permiso sus caderas empezaron un nuevo vaivén, lento y pausado buscando estremecerlo con la suavidad del contacto, rozando sus dedos en el torso contrario hasta tomarlo de los hombros y jalarlo para que se sentara aun con ella arriba, quería un buen punto de apoyo antes de moverse con el mismo salvajismo que él había demostrado antes.
Lo rodeo de los hombros para no caer, rozo con sus labios aquella aperlada piel, lamiendo, mordiendo y besando cada centímetro del cuello hasta toparse con la suculenta boca de Sasha en un demandante beso, introduciendo su lengua en medio de un exquisito alarido cuando encontró el ritmo adecuado con el cual poder montarle a gusto. Sus endurecidos senos rozaban el firme torso contrario, las gotas de sudor se entremezclaban la una con la otra, el sonido libidinoso de la excitación hacía eco en el cuarto pero se opacaba con los incesantes jadeos.
Sakura realmente había sido tentada por el lobo, un gato persiguiendo a tan despiadada bestia y sin embargo quería seguir con su atrevido juego donde ninguno ganaba, pero tampoco perdía. La tormenta seguía desenvolviéndose afuera de la habitación iluminando las tinieblas con aquellos rayos y centellas, pero no llegaba a igualarse al maremoto que se desencadenaba en aquel piso…
Sasha lo había dicho… aquella noche, ninguno dormiría.







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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sasha Nóvikov el Jue Feb 04, 2016 1:39 am

Submission or something else?
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Sangre, sudor, placer, carne, en aquellos momentos no eramos nada mas que animales.
Gemidos, besos, caricias y fuertes movimientos mezclados con la saliva y otros líquidos corporales, todo era excitante y caótico haciéndonos ansiar mas.

La devorada y ella hacia lo mismo conmigo adueñándose de cada parte de mi ser, haciéndome enloquecer sin control haciendo que las embestidas fueran mucho mas fuertes intentando acabar, romperla por completo y escuchar aquellos gemidos que no dejaban de llenar la habitación haciendo que la tormenta afuera fuese acallada.
-Sakura…-jadeé su nombre una y otra vez cada vez mas fuerte sin soltar sus muslos alzados permitiéndome entrar mas a fondo dentro de ella haciendo que nuestras pelvis chocaran una y otra vez hasta que finalmente, en un grito gutural acabé viéndome dentro de ella. No dejaba de salir liquido de mi interior llenándola por completo. Realmente me había excitado demasiado por culpa de aquella muñequita.

Pero ella no deseaba que aquello terminase, si no al contrario, solo deseaba mas y mas-eres una lasciva koneko-chan, todo tu cuerpo lo es…-dijo por lo bajo a pesar de que se dejó hacer por la chica sin oponer mucha resistencia-quieres que suplique por ti?-sonreí de lado-creo que no es necesario cuando tu ya lo haces por mi, realmente pareces desesperada, como si fueras un nómada sediento en el desierto…-acaricié su cabello poniendo una de sus hebras tras sus orejas lamiendo sus labios para después volver a girar quedando bajo la pelirosa-eres una acaparadora-sonreí de lado-no deberías mandar tanto, eso te costará mas castigos...koneko-chan…-sonreí de lado divertido viendo como de nuevo volvía a moverse a pesar de estar completamente llena de mi. Podía ver como incluso el semen escurría entre sus muslos y como con aquellos movimientos solo hacia que entrara más tomándolo todo. No podía resistirme a semejante escena.

Rápidamente fui pegado a su cuerpo notando sus pezones duros contra mi piel y al igual que ella comencé a mover mis caderas con fuerza intentando hacer mas intenso aquel intimo contacto mientras que mis manos recorrían toda su piel parando un momento en sus pezones tirando de ellos con algo de fuerza para después sintonizarlos. Sin quedarme mucho tiempo allí baje mis manos hasta sus caderas presionando con fuerza con dejar de moverme notando como de nuevo llegaba hasta el final dentro de ella. Se sentía también que no podía parar.
Mordí sus labios demandantes para después besarla con fiereza entrelazando nuestras lenguas, atacándola sin parar haciendo más intenso y profundo aquel beso sin dejar de moverme con fuerza en aquella posición-rodeame…-jadeé sobre sus labios separando por un segundo nuestros labios guiando sus piernas hacia mi espalda para que se abrazara con mas fuerza a mi.

Bajé mis labios por su cuello sin dejar de marcarla hasta que no quedo un solo hueco sin haber sido profanado por mi-eres una sucia…-susurré sobre su oído mordiendo su lóbulo sin dejar de embestirla-acaso…-me costaba hablar por toda la excitación-quieres...quieres quedarte embarazada? No te creía tan morbosa…-sonreí de lado sin poder evitarlo bajando mi boca hasta sus senos succionando uno y después el otro-ya veo que eres directa-continué lamiendo sus senos sin control alguno como si de un can me tratara-eres una pervertida-volví a arremeter con fuerza contra su interior pegando su cuerpo por completo al mio regresando a sus labios para que no se apartara de mi aferrando su cuerpo con mis uñas.
Estaba siendo demasiado posesivo pero la necesitaba, después de todo aquello, la necesitaba y todo por su culpa.

Me gustaba aquella posición pero quería más, necesitaba más de la otra y sin pensarlo como una bestia salvaje la empujé contra el cabecero de la cama tomándola por las caderas arrastrando su espalda por la pared hasta que quedamos de pie y ella abrazada a mi cintura sin que dejara de moverme con fuerza devorando su cuello otra vez con insistencia para después bajar a sus senos saboreando todo su ser sin dejar de empujarla con fuerza contra la pared sacando y metiendo por completo mi miembro de su interior.
A aquel ritmo no tardaría mucho en volver a acabar dentro de ella, mi miembro estaba realmente duro y no podía parar, volvería a hacérselo una y otra vez aquella noche hasta que quedara satisfecho.


Era adictivo.

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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sakura Namida el Jue Feb 04, 2016 1:40 am



Submission or something else?

Departamento // 19:00 // Con Sasha




Era increíble la manera en que conseguía rebajarla a algo tan animal, tan básico y primario como lo era buscar el placer en el cuerpo ajeno, sin interesarle la manera en que le suplicaba una y otra vez por mas, la forma en que buscaba dominarle cada que se detenía, actuando de manera tan lasciva, todo por el efímero placer de su cuerpo que lograba inundarla y estremecer cada célula de su ser.
Los dedos de Sasha acomodando su cabello de manera tan suave y casi delicada le hacían sentir que no era un mero objeto, sus labios buscando los propios con tamaña necesidad la engañan llevándola a un mundo donde realmente él podría quererla, sus caderas veloces y frenéticas en conjunto con su endurecido miembro eran la clara evidencia de cuanto la deseaba, incluso después de haberla llenado de aquel cálido líquido que no dejaba de ingresar en su intimidad conforme seguía montandole con frenesí. A Sakura no le importaba que aquella mezcla de fluidos se derramara entre sus muslos, mucho menos la particular sensación tibia y viscosa que tenía entre sus piernas, aquello era nada y todo a la vez, no le impedía seguir con el placentero vaivén pero al mismo tiempo era la prueba innegable de cuanto placer mutuo podían darse.

- Si me… castigas así… ¿Crees que… me impor…tara? –le costaba hablar entre jadeos, especialmente cuando Sasha empezó a arremeter nuevamente contra su cuerpo, su miembro se sentía tan duro como antes y eso le fascinaba, quería que él la deseara más y más, podría decirle lasciva, sucia y pensar lo que quisiera porque aquella unión tan íntima gritaba su mutua necesidad. - Sa…Sasha… – gemía su nombre sin poder detenerse, arqueándose hacia él en cuanto comenzó a juguetear con sus pezones, ahogando un gemido en medio de una deleitable mordida en el hombro del can, la estaba enloqueciendo, volviendo a tomar el mando con rapidez a pesar de que ella había iniciado la segunda ronda. La recorría igual que la primera vez, buscando reconocer territorio, tentándola a más, simplemente para estocarla hasta el fondo apretando con fuerza sus caderas mientras las garras de la joven volvían a clavarse en la piel del chico, seguramente cualquier ser vivo que los mirara al día siguiente juntos podría saber con precisión lo que estaba aconteciendo en aquel cuarto, pero no era momento de pensar en el mañana, necesitaba vivir y sentir aquel ahora, moviéndose sin detenerse, gimiendo una y otra vez contra sus labios mientras lo besaba con igual desesperación, jugando con su lengua en un baile frenético, separándose de mala gana en cuanto escucho su voz - ¿Ro…dearte? – frunció el ceño curiosa, pero como buen amo le enseño a que se refería, mientras llevaba las piernas de la fémina hasta su espalda, claro que ella no dudo en entrelazarlas con fuerza, la tenía enloquecida, buscando más y más de él, sin intensión de detenerse y por ello no lo soltaría, no hasta que estuviera saciada.

Conforme los labios del rubio recorrían su piel, los gemidos de la chica no dejaban de escapársele, abrazándolo con fuerza y jadeando como respuesta a cada una de sus interrogantes y palabras.
Sabía que estaba siendo una lasciva y sucia como él decía, aquel húmedo sonido indecoroso la delataba una y otra vez, conforme su miembro la penetraba sin parar haciendo que estuviera a punto de alcanzar el clímax nuevamente, todos sus sentidos estaban alterados, hasta el más mínimo roce convertía su piel en manteca, pero no quería detenerse, aquello seria lo último que desearía. Con cuidado empezó a lamer el cuello contario para luego marcarlo con frenesí, encajado sus dientes hasta rozar su lóbulo segundos antes de morder sus propios labios apenas sus endurecidos pezones empezaron a ser succionados y lamidos tan devotamente, Sasha lo hacía estupendamente bien, tenía que admitir que aquel ruso sabía que puntos tocar y cuando hacerlo, pero cada nueva interrogante la hacía recuperar la cordura en un momento donde aquella es irrelevante, la idea de un bebe le era sumamente extraña, sobre todo viniendo de la parte sádica del lobo ¿Eso era un chiste o una pegunta maliciosa? Sakura bien sabía que lo mejor sería no responder, dejando el tema en la nada porque dudaba que un sí o un no le agradan a Sasha, cualquiera cosa que pudiera decirle la dejaría mal parada.
Un sí, probablemente desencadenaría en la burla del perro y posiblemente su posterior muerte, aquel a quien llamaba amo parecía ser alguien que gozaba de los juegos y no de una familia, sobre todo con ella a quien, según él, solo la veía como una muñeca ¿Realmente estaría interesado en formar una familia con alguien a quien apenas había conocido?
En cambio un no, despertaría el enojo en Sasha, quien seguramente buscaría le diera una explicación del porqué negarse a llevar en su vientre a su hijo… y dar una respuesta a algo así, sería igual a la primera opción, terminar agonizando bajo sus mortales dientes que ahora la trataban de manera tan amena. Marcándola con completa entrega.
Entreabrió sus labios para decirle algo, lo que fuera, pero la boca contraria corto cualquiera dialogo, Sakura se dio cuenta conforme lo besaba, la manera tan posesiva en que se aferraba a ella, clavándole las uñas hasta rasgar su piel, al igual que ella hacía en la espalda y hombros de Sasha, pero él fue quien le había pedido que se abrazara con sus piernas y manos, como un pequeño muñeco o un animal sediento de afecto. Sasha estaba siendo posesivo, parecía buscar gravarse en cada recoveco de la felina mujer a quien hacia delirar con cada nueva penetración.

- Sa…Sasha no… no puedo –lamio sus labios antes de introducir nuevamente su lengua en aquella cavidad, acelerando el movimiento de sus caderas, sintiéndolo cada vez más profundo, a cada momento llenándose más y más, abrazándose con más fuerza a su cuerpo, sus piernas temblaban pero no lo soltaba, sus manos se cernían a sus hombros y su boca no dejaba de devorarlo, estaba en aquel punto donde la necesidad podía más que el mundo entero, sintiendo llegar finalmente un segundo orgasmo que la estremeció desde la punta del pie hasta la raíz de su cabellera rosada, era tan exquisito y enloquecedor, pero el Nóvikov no la dejo disfrutar de aquel placer, en cambio la había empujado con rudeza hasta la cabecera de la cama, Sakura lo miro completamente ida pero por la manera en que la levanto raspando su espalda contra la pared y sujetando fuertemente sus caderas, no le dejo otra opción que aferrarse a él suponiendo que es lo que haría a continuación. Con salvajismo el cuello de la Namida volvió a ser atacado, pero no con tanta violencia como su sexo, sentía perfectamente todo su ser siendo empotrado una y otra vez contra la pared, produciendo un sonido hueco, acompañado por sus gemidos, los jadeos de Sasha, y la humedad de ambos - Ma…maldición aah… Sasha… e…eres un… animal –no se estaba quejando, al contrario, amaba la manera tan bestial en que la poseía, por ello no podía dejar de pensar en que deseaba que la hiciera suya una y otra vez, marcando territorio en su cuerpo como cualquier navegante hace cada que descubre un sitio inexplorado, estaba intoxicada de él, simplemente no le permitía disfrutar su ultimo orgasmo porque seguía intensificándolo conforme le lamia y embestía. Para ese momento su mente estaba en un sitio muy apartado de la cordura - No… no te aah… no te detengas –pidió presionando con fuerza sus piernas contra su cadera, escondiendo su cara en el hombro contrario, mordiendo y lamiendo nuevamente, bajando hasta su clavícula, mordisqueándola sutilmente antes de besarla una y otra vez - Lle… lléname de nuevo… Sa…Sasha –le importaba poco y nada lo lasciva que sonaba, realmente quería que volviera a correrse en su interior, que lo hiciera cuando ella llegara otra vez al clímax, el tercero en aquel esporádico encuentro que no hacía más que alargarse, bien sabia Sakura que al día siguiente se despertaría muy tarde, porque el cansancio de su cuerpo era demasiado en aquel momento - Ra…rápido… so…solo un poco… un poco más –imploro pegando su frente a la sudorosa faz de chico, sus perlados cuerpos seguían rozándose, la espalda de ella no dejaba de resonar contra la pared, seguramente los vecinos estaban enloquecidos por el ruido que ambos hacían, pero a ninguno de los dos le importaba lo que creyeran o como se sintieran esos sujetos, en aquel momento, sobre la cama, solo estaban él y ella, un lobo hambriento que no dejaba de complacer al pequeño gato que era su cena de la noche. Una… dos… tres… cuatro y finalmente cinco, fueron cinco fuertes y certeras estocadas las que volvieron a llevarla a las nubes por unos segundos, antes de traerla nuevamente a la tierra, a aquel mundo donde ese hombre a quien decidió unirse, volvía a llenarla con fuerza - Esta… esta… desbordando… –realmente no lo había dicho para incomodarlo o hacerlo sentir mejor con aquellas palabras, sino que sentía como el semen y sus propios fluidos escurrían entre sus muslos, cayendo sobre la cama donde ambos estaban - Sa…Sasha… –lo llamo aun estando abrazada a él, con su pecho subiendo y bajando de manera errática, sus mejillas sonrojadas y su fleco pegado a la frente después de aquella profunda sensación - Me encantas… –afirmo tomándolo de las mejillas para besarlo con intensidad, deseando beberse todo su ser, buscando su lengua la cual empezó a succionar entre sus labios anhelante por hacerlo estremecerse más y más - Eres… un… salvaje –murmuro acariciando sus mejillas con suavidad, bajando sus labios hasta su cuello, quería besar cada rincón de su cuerpo y acariciar cada sitio prohibido, analizar sus puntos débiles y aquellos que podrían llevarlo a la demencia. Sus labios fueron sustituidos por sus dientes, que nuevamente atacaron su clavícula, la cual mordió una y otra vez, marcando aquel cuerpo como una pertenencia propia, a pesar de que era ella quien le pertenecía a él - Estas… ¿Saciado? Po…podemos hacerlo tanto… como quieras –admitió, aunque era realmente ella quien ansiaba tenerlo una y otra vez, era como una especie de droga a la que se había vuelto adicta ¿Quién hubiera creído que realmente terminaría por agradarle el sexo duro? Porque sus arañazos, el posible moretón que tendría en su espalda y trasero gracias a la pared, y aquellas marcas en toda su piel no se ganaban con sexo vainilla - Yo… es decir… me gusta… demasiado… como… se siente… tenerte dentro –inevitablemente una mano vago por el torso contario, hasta llegar a la zona donde ambos permanecían unidos, intentando regular su respiración. No quería separarse de él, tampoco deseaba que parara, pero dudaba que él deseara continuar - Por ello… ¿Puedes… mantenerte… dentro? –seguramente él terminaría por reírse, o volvería a mover sus caderas para hacerla gemir, sin embargo realmente quería mantener esa unión, era algo que no pensó sucedería tan rápido con él y, por extraño que fuera, deseaba prolongarlo lo más que pudiera.

Ella estaba deseosa, él seguramente con el ego por las nubes, pero Sakura no podía mentir, ni tampoco quería hacerlo. Ahora lo comprendía completamente, lo necesitaba, de alguna extrañaba manera Sasha era lo que más deseaba desde el instante en que se lo topo en el mercado y solo por él, volvería a jugar tan peligrosa diversión a su lado, hasta que el infierno se congelara.






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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sasha Nóvikov el Lun Mar 07, 2016 1:42 am

Submission or something else?
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Estaba bañado en sudor al igual que la fémina que sostenía con fuerza y que no dejaba de penetrar una y otra vez pegándola contra la pared con fuerza sin poder evitarlo sintiéndose mas animal que nunca, aunque precisamente esa era su esencia. Un lobo completamente hambriento y descontrolado. Hacia demasiado tiempo que no conseguía una presa así de rica, una conejita, una gata, un bocadito así de sabroso.
Continuó con aquel vaivén escuchándola gemir y hablar sobre cosas que naturalmente no dejaban de subirle el “poco” ego que tenia. Como era capaz de haberse mostrado tan arrogante en algún momento y como podía ser ahora tan sumisa imploran dome que le diera más de aquello. Me fascinaba y solo conseguía que mi libido aumentase mas.

La pelirosa podía describir con total precisión como se sentía aquel momento, solo había que mirarla como no dejaba de pedir que continuara, como solo devoraba cada parte de mi cuerpo, como me recibía en su interior una y otra vez.
Mis labios se gastaban de la intensidad con la que se producían nuestros besos, nuestras salivas estaban tan contaminadas la una de la otra que podría acostumbrarme a beber de aquel liquido y a pesar de que quería parar solo para cortar su ilusión no podía parar y finalmente acabe viniéndome de nuevo en su interior llenándola por completo hasta el punto que aquel liquido se desbordó por sus piernas a la vez que solté un gemido gutural.
Me acerqué a su oído aun sin descender aunque en verdad mantenerse de aquella forma costaba y más después de haber expulsado tantas veces-así que eres una pervertida en verdad...solo quieres quedarte embarazada de mi…-sonreí de lado para después lentamente bajar con ella hasta la cama de forma suave dejándola bajo mi sin salir de su interior. Apoyé el peso sobre mis codos para no cargarme sobre su delicado cuerpo que sin dudarlo lamí quitando las gotas de su sudor que lo empañaban dejándola hablar mientras aun continuaba en su interior lleno de mi.

Mis ojos se dirigieron a su rostro por sus palabras-no lo estas tu?-pregunté deliberadamente sin querer contestar a su pregunta directamente, pues era casi inevitable el no excitarse y querer mas teniéndola de aquella manera suplicando por más hasta que todo su cuerpo estuviera completo por mi semen.
Una sonrisa ladina se dibujo en mi rostro-te gusta demasiado? Cuanto de mucho?-volví a su rostro lamiendo sus labios para después inmiscuirme en su boca volviendo a besarla con lujuria dejando resonar la forma en que nuestras bocas se inundaban de nuevo de la saliva ajena tomando su lengua como ella había hecho antes succionandola sin querer soltarla sintiendo como ella tocaba nuestra intima unión haciendo que me estremeciera por completo y a la vez me exasperó haciendo que me apartara de su rostro mirándola a los ojos-me estas dando muchas ordenes koneko-chan…-dije a pesar de que aquello mas bien había sido una petición-por eso...te voy a castigar una vez más-una sonrisa maquiavelica apareció en mi rostro a la vez que me relamía-voy a llenarte por todos tus agujeros, vas a quedar tan saciada que vas a desmayarte del cansancio-lamí sus labios de nuevo para acabar mordiéndolos con fuerza.

Rápidamente salí de su interior aun con mi miembro completamente erecto y llenó de semen. La volteé sin pedir permiso, pegué su rostro al colchón y elevé sus caderas un poco para posicionar mi miembro en la entrada de su ano. Sin perder segundo eché mi cuerpo sobre ella aun tomándola por las caderas para que estas continuaran elevadas, me acerqué a su oído y mordí su cartílago-ahora vas a saber lo que es bueno...koneko-chan-dije con dulzura para después reír de forma opuesta dejándome consumir por la maldad a la vez que introducía de golpe mi miembro por su recto sintiendo como a pesar de la excitación contraria y los fluidos segregados le costaba entrar-aaa…-jadeé sin poder evitarlo aun cerca del oído contrario-esta tan estrecho koneko-chan…nunca nadie te lo ha hecho por aquí antes no?-sonreí complacido-por eso yo soy tu amo y como tal tienes que llamarme, si no te golpeare y descubrirás lo bien que se siente…-lamí toda su espalda por el surco que dejaba su columna vertebral al estar en aquella posición a la vez que acababa de meter por completo mi miembro volviendo a jadear completamente complacido-vamos...tienes que decirlo…-sonreí de lado completamente divertido esperando a pesar de que se sentía demasiado bien aquello y solo quería comenzar a penetrarla con fuerza-di, si amo úseme como quiera-mi sonrisa se ensanchó mas de manera enferma a la vez que sin poder evitarlo mi cuerpo comenzaba a moverse buscando calmar la sensación de mi miembro que solo buscaba llenarla por completo una y otra vez hasta que su cuerpo no resistiera más y fuera completamente mía.

Quien teme al lobo feroz?

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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sakura Namida el Sáb Mar 12, 2016 4:13 pm



Submission or something else?

Departamento // 19:00 // Con Sasha




Estaba agitada y deseosa, su corazón latía a mil por hora, el sudor recorría su cuerpo evaporándose por el calor del mismo, y el aire a su alrededor parecía tan pesado, con un aroma que cualquiera diría era a sexo, y no se equivocarían, todo el cuarto e incluso ellos mismos parecían protagonizar una película para adultos.
La ropa rasgada, mantas hechas un desorden total bajo sus cuerpos, las plumas de la pobre almohada que había pegado el pecado de escudar el cuerpo de la fémina cuando aquel lobo fue a por ella, como si se tratara de la pequeña caperucita intentando encontrar el camino a la casa de la abuela, topándose con un mal que en el caso de la Namida, termino siendo el mejor de todos. Si bien se sentía como una niña rogándole, implorando por aquel dulce que era la sensación del orgasmo cada vez que la hacía suya con tantas posiciones que jamás supuso existirían, no podía parar de hacerlo, sobre todo cuando lo tenía sobre ella, mirándola con una sonrisa pícara y rostro tan sudoroso como el resto de su cuerpo, perdiéndose cada gota en la unión que ambos mantenían, pero no podía centrarse mucho en ellos, todo porque al rubio le fascinaba estar lamiendo cada parte de su cuerpo, regalándole pequeñas sensaciones de electricidad que recorrían su espalda sin parar, simplemente amaba como se sentía… curiosamente sabía que no era el primer hombre en su vida, pero si lograba hacerla sentirse así, no le importaba que se convirtiera en el ultimo, pero claro, eso se lo guardaría para sí misma, un pequeño secreto que no le revelaría a su amo, no a aquel amo al menos.

- ¿Cu…cuánto? Pues yo… –termino mirándolo completamente sonrojada por la pena, no esperaba que él le hiciera una pregunta así. Se removió en la cama, sintiendo las plumas enredarse en su rosada melena, rotando su vista desde la faz de su amo, hasta la ventana que reflejaba la tormenta fuera- Me… me encanta cómo te sientes dentro… cada que te mueves, tu… intensidad, tu calidez, tu cuerpo… la forma en que me miras… y como jadeas... tú…todo hace que me encante hacerlo contigo – a pesar de tartamudear un poco, no mentía, no le agradaba hacerlo y menos en una situación donde no tendría sentido negar la verdad, quizás por salvaguardar algo de dignidad, sin embargo eso le valía poco y nada en aquellas circunstancias.

Apenas lo dijo, nuevamente sintió sus labios, el jugueteo de sus lenguas mientras compartían saliva era intenso, parecían sumirse en la pasión del otro, intensificando la propia, como si se recargaran en el cuerpo ajeno, pero bien comprendían que tarde o temprano aquel juego debería parar, a pesar de que ninguno lo quisiera, principalmente porque sus cuerpos no resistirían más de tanto ajetreo, en especial el de ella.
Sakura suspiro con suavidad al oír que volvería a castigarla, haciendo que se mordiera el labio inferior de pura expectativa, porque castigo en aquellos términos era más sexo para ella, pero, al oír lo de llenarle cada uno de agujeros sus ojos se abrieron de impresión, gimiendo de sorpresa cuando lo tuvo fuera rápidamente, salpicando sus fluidos en la cama, atando cavos muy tarde cuando ya estaba boca abajo, besando el colchón, sintiendo las manos del licántropo sobre sus caderas, elevando en alto su trasero mientras el glande le rozaba la entrada ano. Tenía que admitirlo, estaba con temor de aquello, no lo había hecho por ese sitio y dudaba que de pedir clemencia él se detendría.

- Sa…Sasha… e… espera yo no… –quería decirle que jamás lo había hecho por ese orificio, porque sabía que él no tendría clemencia, y antes de terminar la frase, la mordida en su cartílago en conjunto con el calor corporal del masculino consiguieron que jadeara, era una mezcla de temor con expectativa, puesto que a pesar de todo, le picaba la curiosidad el saber cómo se sentía ser penetrada allí, cosa que descarto al momento en que su erección ingreso en su cuerpo, clavando las uñas en el colchón con fuerza, gimiendo esta vez del dolor que sintió - ¿Po…porque quien… me tomas? –se quejó agitada al oírle preguntar si nunca nadie se lo había hecho por ese sitio - So… solo lo hice una vez antes de ti… cla… claro que eres el primero… que lo mete a… allí –pego su frente al colchón, completamente agitada, elevando aún más su cadera por instinto - Sa…Sasha… –un gemido entre placer y dolor abandono sus labios debido al lametón conforme acababa por meterlo del todo, era incomodo, sofocante y al mismo tiempo le recordaba un poco a su primera vez, algo extraño donde no sabía qué hacer, motivo principal de obedecer a su pedido - S.. si… si amo… u… úseme como quiera… –moría de vergüenza por aquellas palabras, en su vida pensó que acabaría resumida a un ser que suplicara tanto, en especial que siguiera las ordenes contrarias, pero sentirlo moverse así, en una zona demasiado estrecha la estaba matando, ni siquiera los jadeos contrarios podía zacear el hambre que empezaba a sentir nuevamente, llevando los dedos de la zurda hasta el clítoris, acariciándolo sin el permiso del joven, lo que fuera para mitigar su dolor, entremezclando el placer de sus dedos con la molestia de la intromisión ajena - A… amo… es usted un… pervertido –se mofo de él entre pequeños y continuos gemidos, demostrándole que hiciera lo que hiciera, de todos modos encontraría la manera de sobreponerse a sus actos, tal como ahora, donde su mano no dejaba de humedecerse conforme sus dedos trazaban círculos en tan placentero botón, y su cuerpo perdía la tensión de su otra entrada violada por el seguramente agotado hombre - A… anda dijiste que… me llenarías por todos… lados ¿Verdad? Quiero… verte intentarlo –el sonido de un rayo cercano al edificio opaco los gemidos de la menor, iluminando perfectamente el cuarto con aquella luz, quería llegar nuevamente, acabar desmayada del placer que el otro le prometía, a pesar de que todo fueran palabras sin ninguna fundamentación… simplemente, lo necesitaba a él, todo lo que fuera Sasha lo quería dentro de ella a como diera lugar. Y fue en ese momento, que el sonido de un insistente golpeteo en la puerta capto su atención, parecía que era una mala broma, en aquel momento… justo entonces ¿Iban a molestar? Quería maldecir al mundo entero, pero solo se dedicó a mirar al chico quien no dejaba de penetrarla, rogándole con su mirada que no parara - No… no atenderá ¿Verdad… amo? –como siempre utilizaba las palabras a su favor, le llamaba amo cuando quería algo, y Sasha al buscar increparle, pero eso, pese a ser evidente era algo que no hacía a conciencia en realidad.







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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sasha Nóvikov el Vie Mar 25, 2016 6:41 pm

Submission or something else?
don't you dare to scape


Aquellas palabras que decía mi nuevo juguete no hacían mas que inflar mi ya de por si, gran ego, y lo peor de todo era que no me importaba reconocer que lo engrandecía-solo haces que me crezca mas con eso, pero no quita que vaya a dejar de ser menos cruel en mis castigos-sonreí de lado ampliamente con un toque siniestro y macabro.

Era exquisito estar dentro de aquel orificio, tan estrecho, tan firme, tan nuevo para ella. Volví a lamer su espalda al estar en aquella posición sin dejar de moverme lentamente al principio intentando que se acostumbrara a aquella sensación-a partir de ahora te lo haré siempre por aquí…-susurré sobre su oído mordiéndolo con fuerza-estas tan apretada, y saber que solo ha sido mio y siempre lo será mi tienta, quiero que tu cuerpo se amolde perfectamente al mio, aun tengo mucho que enseñarte koneko-chan-sonreí con lascivia mordiendo su hombro quedándome con parte de su sudor en los labios. Me relamí-me tientas tanto, a hacerte tantas cosas…-de nuevo mis manos acariciaron todo su cuerpo perlado por el sudor-me encantas-tuve que reconocer a pesar de que eso era “perder” un punto a mi favor al reconocerla de aquella manera.

Sonreí complacido al continuar escuchando aquellos gemidos de confusión entre el placer y dolor-mm...estas tan confundida...me encanta…-volví a repetir golpeándola con mas fuerza en las embestidas-duele-dije como pudiendo saber lo que pensaba-pero no quieres que pare verdad?-subí mis manos por su cuerpo para alcanzar su mentón haciendo que volteara su cabeza para besarla con fuerza mordiendo sus labios para desgastarlos-buena chica-sonreí complacido al escuchar como decía lo que había dicho y me tachaba de algo que era-gracias, se que lo soy, pero tu no te quedas atrás mi querida mascotita-mi sonrisa se ensanchó a la vez que volvía a sus labios tomando su lengua para succionarla con fuerza sin que los movimientos de mi cadera cesaran queriendo llenarla por completo cuanto antes.

No pude evitar separarme de su boca al ver como las manos de la chica se movían hacia su vagina-arere, a caso alguien te dijo que podías tocarte? Muy mal koneko-chan, voy a tener que atarte…-dije por lo bajo lamiendo su oreja a la vez que internaba la lengua en su conducto auditivo-que chica tan mala…-volví a susurrar sobre su oído a la vez que deslizaba una de mis manos hasta la suya privándole de aquel placer quitandola de su interior enlazándola con la mía para dejarla contra el cabecero de la cama-así…-dije por lo bajo lamiendo los dedos húmedos de la chica con nuestros fluidos entremezclados.

Era increíble lo bien que sentaba penetrarla de aquella manera, sentirla de aquella manera degustarla de todas las maneras posibles y que ella lo recibiera tan bien de todas las maneras posibles, de verdad que me volvía loco, solo quería poseerla una y otra vez aunque el agotamiento comenzara a hacerse presa de mi cuerpo-mmm...koneko...voy a…-jadeé con fuerza cuando de repente alguien llamó a la puerta cortando cualquier clase de acción.
No podía estar mas enfadado en aquel momento. Paré todo y a pesar de las palabras de la joven no pude evitar mirarla con desprecio un segundo antes de volver a escuchar como golpeteaban la puerta. No pensaba salir de dentro de aquel culito prieto que tanto amaba por aquel gilipollas que les estaba interrumpiendo en medio de aquel acto tan sexual que amaba en cualquier aspecto. Precisamente por eso intenté dejarlo pasar quedándome completamente quieto cerrando los ojos un segundo sintiendo como parte su piel se erizaba y parecía cambiar a pelaje de lobo. Iba a perder el control, pero tenía que calmarme.
Suspiré con fuerza y solo estiré la mano hacia la mesilla de noche tomando del cajón una pistola. La empujé con fuerza y volteando un poco mi rostro apunté hacia la puerta y solo comencé a disparar donde suponía estaba el susodicho en cuestión hasta que se escuchó un golpe seco contra el suelo. Acto seguido tiré la pistola en el suelo ya completamente descargada y sin importar lo demás volví a besar a la chica con fuerza y pasión retomando el movimiento lascivo de nuestros cuerpos una vez más-olvidate de él…-susurré contra su oído aun intentando que aquel enfado se pasara lo antes posible-solo déjate llevar por mi…-continué hablando muy bajo sobre su oído sin dejar de moverme lentamente para ir aumentando de nuevo el ritmo hasta llevarlo al mismo punto de antes-aaa…-jadeé con fuerza de nuevo-se siente también, quiero mas…-gruñí con fuerza golpeando mas su cuerpo para ir a mas adentro de ella tomando uno de sus muslos elevándolo para ir incluso más allá-aaa...así…-jadeó con fuerza sin querer parar aquel frenético vaivén de sus cuerpos hasta que finalmente acabo viniéndose dentro de ella con mas fuerza que las anteriores sintiendo como se llenaba por completo el interior de la chica-ahora si…-jadeé exhausto cayendo sobre la chica con cuidado de no aplastarla volteándola poco poco para continuar dentro de ella con aquella humedad-no pienso salir…-dije sobre los labios de ella-y ahora, debes descansar mi gatita, o es que quieres comer mas, ser llenada de nuevo por tu lindo trasero-mordí sus labios-te deseo tanto…-lamí de nuevo sus labios para atrapar su lengua succionandola aun completamente excitado por ella.
Sería capaz de dormir con ella a mi lado?

Estaba tan caliente…
Mi cuerpo lo estaba.

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Re: Submission or something else? ~Priv+18

Mensaje por Sakura Namida el Dom Mar 27, 2016 6:43 pm



Submission or something else?

Departamento // 19:00 // Con Sasha




Era increíble, tan posesivo, tan demandante, tan animal y tan frenético que la chica no podía parar ni mucho menos ser consciente de su propio cuerpo, quedándose completamente quieta mientras la penetraba por aquel sitio tan prohibido, el único que nunca había sido invadido y el mismo donde él marcaba territorio, denominándolo como propio aun cuando la otra tuviera palabras que decirle al respecto, sin embargo no le daba oportunidad para pensar en nada, las penetraciones eran incesantes, bestiales conforme el placer aumentaba, lo peor del asunto era que él tenía razón, dolía, pero no quería que parara, quizás por su libido, por su necesidad de ser llenaba o por algo de cual no tenía la menor idea y realmente no es que le importara, solo lo deseaba a él, su mente y labios murmuraban “Sasha” sin poder parar.
La forma en que movía aquellas cadera dentro de ella, la manera en que sostenía la mano que buscaba darse placer a sí misma, todo era detenido por el posesivo chico, quien frustrado con el golpeteo detuvo toda acción, dejando que Sakura respirara unas cuantas bocanadas de aire, volviendo a posar sus manos en la cama, antes de apoyar al completo su pecho en esta con sus caderas altivas, una posición bastante forzada pero sus brazos ya no aguantaban su propio peso, estaba demasiado cansada, y seguramente, de no estar sujeta por el lobo hasta su cadera se hubiera desplomado contra el colchón.
Por un momento, en cuanto escucho el sonido del golpeteo en la puerta pensó que el chico la soltaría dejándola a medias, aun cuando ya había llegado al orgasmo al menos tres veces, una por cada diferente pose que habían probado, sin embargo lo único que percibió fue el sonido de un arma siendo descargada antes de ver caer la misma al suelo con ruido sordo, tal parecía que el rubio se había encargado el problema sin soltarla a ella puesto que el molesto golpeteo había cesado, pero jamás pensó que tan rápido como se detuvieron las penetraciones volverían.


- Sa…Sasha… -lo llamo entre gemidos, correspondiendo a sus beso, intentando moverse contra él para hacerlo llegar de una buena vez - S…si… e…está bien… so…solo me dejare….llevar -no le costaba acatar aquella orden, porque dejarse llevar cuando se trataba de licántropo, era tan fácil como respirar a tal grado que pronto se olvidó del cadáver fuera de su departamento, volviendo a llevar una de sus manos hasta su sexo para incrementar su propio placer, acoplándose perfectamente a los gemidos del canido. Lento, rápido, salvaje… no importaba, todo con el rubio era exquisito y tan pronto como él alcanzo el clímax, corriéndose con ferocidad en su interior, la chica no aguanto más, corriéndose por quien sabe qué vez aquella noche, completamente agotada conforme el cuerpo de chico sobre el propio la envolvía, volteándola un poco antes de hablar y besarla, desgastándole aún más los labios - No me… molestaría que me llenaras más –no diría una mentira, quería más y más de él, sin importarle no dormir en toda la noche, tan solo la idea de volver a gozar con él, notando sus intensas penetraciones y como se derretía en su cuerpo bastaban para que su libido se encendiera de nuevo - También… te deseo tanto… tanto… Sasha… – a pesar de que su mente lo deseara, aun cuando su libido estuviera al 100% su cuerpo ya no aguantaba, acabando por lentamente cerrar sus parpados conforme besaba a su amo, jugando con su lengua, separándose con pequeños picoteos contra tan cálida y rojiza boca, antes de finalmente, acabar dormida sin siquiera darse cuenta.






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