|P| Descanso

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

|P| Descanso

Mensaje por Invitado el Miér Feb 03, 2016 11:06 pm


PARQUE — MARTES, 3PM — PRIVADO CON KATYA


Desde la última vez que me escapé del mercado negro ya habían pasado varios días, quizás demasiados y por ello me costaba el poder descansar sin tener el pensamiento de que en cualquier momento vendrían a por mi. No quiero decir que soy paranoico, mas es normal que tras unos cuatro días ya me hayan regresado a la celda de donde no debería nunca el escapar. Iba ya por el sexto día y nadie se acercó con hostilidad a mi, lo que me tenía dudando ¿Significaba que se hartaron de perseguirme?, no me podía hacer a la idea de ser libre en semejantes condiciones, por lo que quedaba una última y real interrogante ¿Esperarán que regrese por mi cuenta ante el temor de ser apresado? sabía muy bien como trabajaban en tal sitio y torturarme de esta manera no sería algo ajeno a su proceder. Era horrible lo que podían llegar a hacer sin moverse siquiera y yo estaba perdido en ese 'juego'.

El séptimo día ya estaba muy mal, no había tenido la oportunidad la noche anterior de dormir apropiadamente ya que no encontré un sitio y ni siquiera tuve las ganas de ello, pero mi cuerpo lo sentía y me pasaba la cuenta notándose en lo lento de mi andar y en el mal aspecto general que poseía. El frío del día no era algo que mejorase mi situación, pero  por precaucion había hurtado una bufanda que no dudé en pasar por mi cuello buscando así algo más de calor, lo que necesitaba. Deambulé entonces por algunas horas buscando un sitio donde poder descansar, pero entre más caminaba peor era el panorama, detestaba las grandes urbes y estar en el centro no era precisamente la mejor de mis ideas.

Acomodé el bolso que llevaba para poder sacar de allí algo para comer, siendo eso un paquete de galletas y comencé a comerlas sin detener mis pasos, solamente tuve un mínimo cuidado con no chocar a alguien en el proceso. Durante al menos tres cuadras no presté mucha atención a donde me encontraba y de hacerlo habría notado que no era la primera vez que paseaba por esa zona el mismo día, lo cual me habría puesto algo nervioso, quizás. Mis sentidos no estaban del todo alerta puesto que mi mirada estaba fija en el suelo y mis orejas se mantenían al frente pese a que los focos de sonido eran variados, cosa que en un felino causaría inquietud y con ello variarían su posición. En cierto momento dejé de comer, no me había dado cuenta que acabé con el paquete completo y solo por ello detuve mi andar en una esquina con bastantes personas merodeando, mas en una dirección se apreciaba un camino con menos gente y fue el que tomé sin saber a donde me llevaría. Arrugué el envoltorio y lo guardé en el bolso, justo de donde le saqué, para poder centrar  mi mirada al frente y así visualizar finalmente a donde me llevaba aquella calle. — Quizás... pueda dormir algo — incliné hacia un costado mi cuerpo al volver a detenerme, notándose que necesitaba hacerlo para no chocar mientras pensaba. Realmente estaba mal, pero no podía permanecer mucho más allí y decidí ir en busca de un buen sitio donde acostarme, mi cuerpo lo pedía y no podía seguir caminando o terminaría desmayándome.

Avancé algo apresurado con solo un objetivo presente e incluso descuidé un poco el bolso que ya no portaba al hombro, sino que llevaba en la zurda a un costado de mi cuerpo. No demoré en llegar al parque que poco antes visualicé y me adentré en este por uno de los costados apreciando inmediatamente la inmensidad del mismo. Fue sorprendente ver tanta forestación concentrada en aquella zona que estaba en una ciudad tan avanzada como lo era aquella, pero no dediqué mucho tiempo a admirar tal sector, caminé aún más rápido sin importar que mi cola se liberase de su usual escondite y no cesé mi caminata hasta encontrar el sitio apropiado para mi plan. No pensé demasiado y apenas vi una banca me dirigí a esta sin fijarme que frente a la misma se encontraba un lago bastante amplio y poco hondo.Lejos de lo que hubiese querido, terminé por echarme en el suelo usando el bolso como almohada y parte de la banca como refugio para mi sueño, el cual no demoró en llegar ante lo cansado que estaba. Es así como dormité bajo una banca, en un parque a una hora poco normal para mi 'siesta'.

Aspecto
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: |P| Descanso

Mensaje por Katya el Miér Feb 03, 2016 11:22 pm

Estaba cansada, realmente me encontraba exhausta, y dudaba poder seguir un buen itinerario durante toda la tarde, después de todo hacia no mucho que finalmente había regresado de un pequeño viaje de tan solo una semana, meramente para poder adquirirlos artículos que solía vender a mis compradores regulares, solo a ellos les aceptaba pedidos de diversa índole, porque sabía que estaban dispuestos a pagar el precio real del artilugio y no una mínima parte o tan siquiera buscar regatear, eso sin mencionar que para el nuevo can que ahora vivía conmigo, una salida de Berlín no le había venido mal, pero no negaría que era completamente inquieto, igual que un niño con litros y litros, y más litros de gaseosa en su sistema, creo que eso es lo que muchos suelen llamar hiperactividad... una hiperactividad en conjunto con meloseria extrema, si bien no me desagradaba su contacto físico, que lo hiciera a todas horas, en cualquier lugar.... era evidente que la gente pensaría tonterías.

¡Detestaba esas risitas lujuriosas o miradas picaras! Soushi no las comprendía, pero luego de un tiempo me daba cuenta de que estaban dirigidas a nosotros -no es que no entendiera el porqué de aquello, con un hombre, por más perro que este sea, restregándose a mí, gritando ama esto, ama aquello, y siguiéndome hasta el baño para ver que no me pasara nada... daba que pensar -, y podría soportar un comentario, dos también... en el tercera ya me cabreaba y al siguiente. al idiota que se le ocurría hacerlo, ese se llevaba un puñetazo en nombre de todos, lo cual -además de darle una seria contusión- terminaba en las típicas riñas donde me veía envuelta. Para mí, pelear era común, no siempre lo iniciaba yo, pero, Soushi siempre terminaba preocupado y gracias a ello intentaba templar mi carácter lo mejor posible, a veces me preguntaba ¿Porque lo había comprado? solamente le generaba un estrés que no tendría con un amo normal, alguien que no atrajera los problemas como siempre me pasaba... y la sola idea de aquello me había llevado a entregar la mercancía solicitada por mi propia cuenta, pidiéndole que se quedara en el departamento para así evitar que terminará con un ataque de estrés -hablando de él, claro está.

Sin embargo los pedidos habían sido demasiados, cosas pequeñas como katanas, artilugios, hasta incluso bajilla y chucherías que entraban en un bolsillo, pero, las casas, mansiones y departamentos de los clientes no estaban precisamente cercanas las unas de las otras, haciendo que no me quedara otra opción más que dirigirme de un sitio a otro llevándome toda la mañana y parte de la tarde semejante labor, para que, luego de terminar el 90% del trabajo, pudiera darme un merecido descanso, admito que de ser por mí, continuaría hasta terminar, pero el cliente que restaba me había citado a una hora precisa, quedándome así, un buen tiempo de relax.

Con extrema pereza, camine al parque más cercano, seguramente de no estar tan cansada, habría apreciado con más detenimiento la hermosa flora que poseía, algo que seguía impactándome, seguramente eran las hadas o algún tipo de magia era lo que permitía que aquellas plantas pudieran florecer tan espléndidamente en medio de una abarrotada ciudad, donde la contaminación suele ser normal.


- Supongo que aquí.... estará bien -posando la mochila que portaba en la banca, me deje caer al momento sobre esta, apreciando el colorido lago frente a mí, si bien sería extraño ver agua de colores, sobre la superficie de esta se apreciaba cada árbol, planta y el mismísimo cielo, dando ese peculiar efecto que no hacia más que lograr que se viera preciosa, relajando cada célula, poro e incluso partes del cuerpo que no sabía tenia tensas - Al fin... paz -lentamente entrecerré los ojos, unos pocos minutos de sueño no me vendrían mal, pero en ese preciso momento algo suave y peludo se enrosco en mi tobillo cortando la ensoñación - ¿Que... demonios?- frunciendo el ceño me enderece, inicialmente por su forma lo creí una especie de serpiente, pero ellas nunca fueron peludas, entonces... ¿Qué demonios podía ser eso? Completamente abstraída por la intriga me levante del banco, para finalmente agacharme y mirar debajo de este, dándome con la visión de un joven con rasgos felinos, seguramente era como Soushi, aquella raza que caminaba como los meros humanos, pero tenían rasgos y cualidades propias de los animales... sin embargo ¿Que hacia él allí? - Niño... -lo llame picándole la mejilla, esperando que despertara - Oye... despierta... no es un buen lugar para dormir -intente por segunda vez pero nada parecía suceder, quizás le pasaba algo malo - Maldición...


Simplemente no me quedaba otra opción, termine escabulléndome debajo de la banca para sacarlo de allí, sin embargo, en cuanto mi rostro se acercó al de él, finalmente un par de ojos me dijeron una extraña bienvenida.

____________________________________________

Atuendo

Volver arriba Ir abajo

Re: |P| Descanso

Mensaje por Invitado el Sáb Feb 27, 2016 4:24 am

Fue sumamente fácil el dormir pese a lo raro del sitio y todo se debía a mi adaptabilidad, sin obviar el sueño que pareció atacarme sin posibilidad a tregua. Adopté una posición cómoda, doblando las piernas y acomodando los brazos de tal manera en que parecía que en algún momento estuve sujeto a algo. Mi cola se movió ligeramente y tras eso permanecí allí largos minutos y en cierto momento comencé a soñar, lo cual no era algo que soliera recordar debido al pésimo horario de sueño que poseía sumado a otros factores. Mi sueño trataba sobre un pasado distante, uno que solo era rememorado en noches solitarias y frías. Debido a mi soñar es que no controlé apropiadamente mi cuerpo ya que este tenía ciertos movimientos involuntarios que yo tenía dentro del sueño. No supe cuánto tiempo estuve perdido en ese sueño, pero algo me despertó siendo cálido y suave, consiguió despertarme sin asustarme lejos del trato que solía recibir. Sentí leve sorpresa y por ello alcé ambas orejas, pero mi cola siguió sujeta a ese 'algo' que tarde noté era la pierna de la persona que me despertó. Aún despierto no abrí mi mirada ya que el sol molestaba mi faz, además de no desear mirar otra cosa que el interior de mis párpados.

Deseaba seguir durmiendo y lo habría hecho de no ser porque la joven insistió con hablarme. — Niño... — repetí tardíamente en un murmuro algo adormilado y me estiré — N-no soy... un niño — me quejé por aquello y lentamente fui abriendo mis párpados para exponer así mi azulina mirada, noté entonces con dificultad el rostro ajeno ya muy cercano al mío ¿No se suponía que estaba más lejos? le había creído más lejana por el tono de voz — Si también quieres dormir... puedo hacerte espacio — dirigí una mano hacia la joven que estaba agachada a mi altura y le tomé de la muñeca en un agarre sumamente suave, débil debido a las pocas ganas que tenía de moverme y al letargo que me invadía — Tenía mucho sueño la verdad — mi mano le soltó poco a poco y le hice algo de espacio — Te permito usar mi almohada — señalé el bolso donde había tenido apoyada mi cabeza. La cola al quedar suelta se movió con tranquilidad — Ah... pero no tengo mantas — fruncí el entrecejo sin ser un gesto exagerado y comencé a pensar sobre la situación, pero noté que en ningún momento ella había dicho que tenía sueño — Oh... espera — apoyé la mejilla en uno de los extremos del bolso — No me digas ... ¿este es tu sitio de descanso? — le miré con atención a su curioso mirar, era extraño en tonalidad — Yo llegué primero... — moví con mayor inquietud la cola tras de mí, pero aunque dije aquello nada en mi tono de voz o en mi expresión denotó hostilidad.

— Aunque... si es tuyo — entrecerré la mirada al sentir cansancio aún — Ah... me da flojera discutir por eso, solo déjame... déjame un poco más — me acurruqué en mi lugar como si ya hubiese obtenido el permiso ajeno para quedarme allí y moví mi mano tocando el pasto donde antes estuve acostado haciéndole una seña para que la fémina se acostase a mi lado. Yo me veía bastante relajado pareciendo el típico gato casero que se ha perdido y confía en cualquiera, yo a medio dormir solía ser más descuidado y por lo mismo la lista de problemas que he tenido por ello es tan larga que ni siquiera me animo a meditar mejor el asunto. Por un momento casí me dormí, pero tuve esa sensación de 'caída' que a veces se tiene y por lo mismo di un leve salto — N-no... ah... — le miré con seriedad — Solo... solo un poco — acoté en continuación a lo anterior dicho.
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: |P| Descanso

Mensaje por Katya el Mar Mar 01, 2016 10:49 pm

Calmado, sereno, tan pequeño pero al mismo tiempo grande, con voz cálida y apagada, sin descontar ese aire de pereza... él sin duda alguna, era un gato en toda regla. Uno enorme eh de agregar, por ser, seguramente un ser similar a Soushi, un ente que transmutaba fácilmente de una forma típicamente animal, hacia aquella de hibridación entre humano y felino. Pero si eh de confesar algo, era que aquella era mi primera vez en tener un felino tan de cerca...

Estaba curiosa mientras le escuchaba, sin mencionar ningún tipo de palabra o hacer actos bruscos que le espantaran, no quería que se marchara, no sin antes poder tocar su pelaje reducido a una cabellera abundante, puntiagudas orejas y aquella cola que se había enroscado con anterioridad a mí. Simplemente la gente tenía razón, estar con un gato daba cierto aire de paz y quietud, extremadamente relajante, daban ganas de meterlo en una cajita y llevármelo a casa, el mundo sabía que era la persona que más relax necesitaba sobre la faz de la tierra, eso si no querían ver una casa incendiarse, pero Soushi se lo comería, siendo un adiós al gato y hola a la culpa del perro por tragarse algo que no fuera comida.

Pero nada impedía que disfrutara aquel tiempo con el somnoliento joven que volvía a dejarme espacio en su cama improvisada, dándome un aire de animal desvalido ¿Seria acaso que no tendría casa? Tsk… odiaba las cosas como estas, terminaban sacando aquel lado femenino que medio mundo creía que no poseía, pero lo tenía ¡Claro que lo tenía! El que no me vistiera con pomposos vestidos, moños rosados sobre falditas o incluso blusas escotadas, no quitaba que pudiese apreciar las cosas suaves, adorables y de colores pasteles. O en más sencillas palabras, amar todo lo referente a un lado más delicado y femenino, después de todo, seguía siendo una mujer, una agresiva como la sociedad me definía, pero… por dios, tenía busto y eso era sinónimo de chica, mis hermanos siempre lo mencionaban cada que alguna fémina les parecía atractiva, llegando a comprarme con ellas solo para hacerme rabiar.

En momento como ese, es que agradecía tenerlos lejos, en una zona remota de Myr, porque solo así podía tener una vida pacifica, sin sus incesantes idioteces y menciones de que jamás conseguiría esposo o tan siquiera una compañía en mi hogar. ¡Ja! Cuando conocieran al can, cambiarían completamente de idea, al menos lo referente a compañero de piso.


- Al parecer no es mentira eso de que los gatos duermen mucho –lentamente termine de ingresar bajo el banco, apoyando mi cabeza en el sitio al cual me invito, omitiendo el hecho de que en aquella situación, ambos parecíamos un par de vagos que intentarían robarle al primero que pasara por nuestro terreno, pero al menos de mi parte, no tenía intención de hacerlo, solamente quería apretarle las felinas orejas, y ser feliz luego de hacer aquello, pero, por otro lado, sentía que sería un abuso el pedírselo, sin embargo se había vuelto a dormir y despertarle… - Maldición… no tengo suerte para estas cosas –suspire dedicándome a mirar al joven unos momentos, tenía rasgos muy finos, casi delicados, su cuerpo alto y delgado olía a galletas… ¿Seria que solo comía eso? Joder… conforme más lo analizaba, empezaba a sentirme preocupada por el bienestar de ese gato, que no era un gato cualquiera, sino medio humano, entonces… debería de poder cuidarse solo pero, pero…. ¡Ahh! ¡Tenía que dejar de analizarle! Porque, conforme más sopesaba su estado, sentía que de dejarlo en la calle algo malo le sucedería, y fue entonces que escuche voces masculinas, gruesas, molestas, enfatizando el hecho de que buscaban un ser felino… ¿Serian los dueños de chico a mi lado?


Por un segundo pensé en hablarles e informar que su gato estaba conmigo, así al menos podría tener un sitio donde dormir, sin embargo algo me indicaba que aquello no era así, el joven se veía demasiado callejero para tener un hogar. Ante esa idea, me quede en mi sitio, esperando que se marcharan por donde llegaron, suspirando de alivio, dispuesta a despertar al orejón, percatándome del collar que portaba… me recordaba al de Soushi, entonces ¿Él era una mascota que se escapó?

En serio, yo tenía la mejor suerte del planeta, definitivamente nadie me ganaba en eso –entiéndase el sarcasmo de mi voz.


- Gatito… vamos despierta… tienes que despertar –lo moví con cuidado, esperando no llamar demasiado la atención conforme susurraba aquellas palabras. Todo porque realmente no estaba segura de donde se habían ido aquellos hombres - Que te despiertes maldición –le jale la mejilla, tapando su boca con la mano libre para que no gritara - Eres una mascota fugitiva ¿Verdad? –lo mire a los ojos apenas lo dije, quitando la mano que cubría sus labios - No te equivoques, no te entregarte… pero creo que ya te andan buscando


No lo entregaría, sabía lo que hacían con las mascotas en los mercados, y por algo el gatete se había escapado, pero, si no se lo advertía tarde o temprano darían con él.

Volver arriba Ir abajo

Re: |P| Descanso

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 09, 2016 4:59 am


— Supongo que todos los gatos saben que es cómodo hacerlo... — murmuré sin muchos ánimos ya que yo no era precisamente un gato, no uno completo y desconocía como sería uno en realidad ya que ninguno de mis hermanos fue alguna vez un gato completo. Si me pusiera a pensar en mi madre, quizás... no, de ella poco y nada quedaba en mi memoria ya. Suspiré lento y profundo, como si con ello se me escapase la vida al rememorar cosas innecesarias debido a una mera afirmación. Le vi acercarse y le observé con cierto entusiasmo, uno leve pero anormal en mi persona. No creí que fuese a aceptar el compartir 'cama' conmigo y por ello es que me acerqué un resto más a la fémina, ansiando algo de calor de su parte ya sin importar que fuese una extraña. Aquello solo importaba al inicio, pero tampoco resultaba ser la gran cosa para alguien como yo. Todos eran extraños ante mi a las finales. Sentí su aroma y arrugué ligeramente el entrecejo, reconocía esa fragancia perruna y no me era algo grato. Era leve, por suerte. Traté de imaginar que clase de perro tendría, pero por su aroma no sería capaz de hacerlo, tan bueno no soy con esa clase de cosas.

— ¿Por qué... maldices? — volví a murmurar sin abrir mis párpados, agité una de mis orejas y ladeé el rostro denotando la gran pereza que mi cuerpo poseía en esos momentos. Me sentía tranquilo y cálido a su lado, por lo que busqué mayor cercanía y me acurruqué junto a la albina volviendo a enroscar mi cola en su pierna. Deseaba seguir así por un largo periodo, tenía tiempo sin dormir con alguien que no estuviera forzado a hacerlo conmigo -como cuando nos hacinaban en las celdas- o que fuese desagradable en general. Por varios momentos la calma se mantuvo, pero como era de esperarse esta desapareció sin ser de mi agrado, la chica me despertó con amabilidad y acerqué mi nariz a la de ella buscando escucharle mejor — Déjame dormir — demandé volviendo a bajar el rostro para esconderme en su cuello, mas aquella parecía no tener intenciones de permitirme tal cosa y volvió a molestar. Iba a quejarme, pero mi boca fue tapada y prontamente mi aletargado cuerpo se tensó, no permitiría que alguien nuevamente me hiciera callar de una manera como esa, pero la joven aún haciendo tal cosa no mostró agresividad y eso me confundió.

¿Qué demonios quería esa mujer?, no le entiendo.

¿Fugitiva? Claro que lo era ¿Alguien con un collar rondaría tan libremente por la calle y en soledad?, asentí con cierta molestia plasmada en mi faz. Podría haberle empujado, pateado e incluso haberle hecho daño de otras maneras, pero mi cuerpo se mantuvo sereno a excepción de mi cola que se apartó del agarre en la pierna ajena. Mecí la punta de esta, me estaba poniendo nervioso que preguntase cosas como esa, mas al saber que ella no me entregaría algo de sorpresa se notó en mí. ¿Debería creerle? ¿Cuántas veces no me han engañado de manera semejante? Le quedé mirando unos momentos, como si de esa manera pudiese encontrar alguna pista que me indicara si mentía o no, pero no la encontré. Decidí entonces confiar en ella. Bajé mis félidas orejas y entrecerré la mirada, entonces lamí la palma contraria que aún tapaba mi boca para hacerle entender que no gritaría como ella me pidió.

Oculté mi cola al sentir el murmuro de un par de hombres, no demoré en reconocer sus voces. Eran claramente personas que trabajaban para el mercado negro, les he visto varias veces y nunca nos hemos llevado bien. Estaba en un problema bastante grande, si no tuviese el collar puesto podría cambiar mi aspecto y huir de una forma más 'cómoda' por decirle de alguna forma, pero aquel aparato no solo me limitaba en ello, sino que de encontrarme uno de ellos me dañarían con solo apretar un botón. Por como estaban las cosas, restaría solo una cosa que hacer.

— No demorarán en encontrarme — mascullé alejándome de la mano contraria para poder hablarle en susurros — Será mejor que te alejes de mi... ah, chica — dudé al decir lo final ¿Había dicho su nombre? no lo recordaba de ser así — Vete por la orilla del lago y no tendrás problemas, esos tipos son bastante odiosos y no repararán en dañar a una chica linda como tú — dije relajando mi expresión, sonreí apenas ya resignándome a lo que seguiría — Si nos topamos de nuevo... — apoyé mis manos sobre el pasto y me incliné hacia la contraria y así poder lamerle la mejilla —... déjame dormir contigo de nuevo — fui algo optimista, lo tengo claro, pero ser así de vez en cuando no es tan malo. Alimenta, de alguna manera, mi intento de buen ánimo. Tras decirle eso me fui moviendo para salir del cobijo que la banca nos ofreció, miré el bolso y suspiré.

— Quedan algunas galletas... puedes — le miré con seriedad y señalé el bolso con un ligero movimiento de cabeza — quedártelas. — sentencié y terminé por salir del escondite sin levantarme aún, debía buscar primero hacia donde sería apropiado correr antes de ser notado. Aquel era solamente mi problema. Bajé mis orejas y mi cola se mantuvo apegada a mi cuerpo, salvo por su extremo que se movía ante mi acecho. Los hombres que buscaban por la zona iban mirando los grupos de personas, no fueron muy delicados al preguntar ya que carecían de cerebro, solo eran un par de matones abusivos. Sería fácil eludirlos en el momento justo, aproveché que se giraron yendo hacia un grupo de mujeres que les llamó la atención y me preparé para huir.
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: |P| Descanso

Mensaje por Katya el Jue Abr 14, 2016 3:12 am

Por suerte, el joven había comprendido a lo que me refería, creo que era la primera vez en mi vida que a pesar de actuar toscamente, con buena intensión claro está, había sido capaz de darme a entender sin generar conflictos, porque sinceramente, solo faltaba que ese gato maullara con fuerza delatando nuestra posición sin el menor reparo, pero eso, seria por demás lioso...

Lo mire curiosa apenas musito esas palabras sobre permitirle, en caso de volver a toparnos, que durmiera a mi lado una segunda vez... pero eso no fue todo, porque a pesar de su precaria situación me había dado un consejo para no salir herida a manos de esos hombres y eso, desgraciadamente, termino ablandando mi corazón, mismo que se suponía debía ser del más duro hielo, a pesar de que mi elemento a manejar fuera el fuego, y es que, si un gato tan necesitado de afecto, callejero, cálido y agradable necesitaba ayuda... no era como si realmente yo fuera una muñeca sin alma, no podía dejarlo a la de dios para que lo mataran a golpes en el mismo mercado del cual saque a Soushi, quien por milagro de algún ángel guardián había durado tanto tiempo ahí. Pero el gato fugitivo... supongo que de volver, le cortarían sus siete vidas de una sola vez.


- Carajo... carajo... ¡Carajo! Esto solo me pasa a mi -estaba a punto de explotar, por suerte el minino ya estaba lejos de mí, porque apenas salí del escondite, mi puño se estampillo con fuerza en aquella banca partiéndola a la mitad. Estaba cabreada, quizás por lo débil que era emocionalmente, pudiera ser la impotencia que tenía al notar como maltrataban un ser tan noble a mi parecer, o simplemente porque ese no era mi día, incluso podría ser un conjunto de las tres cosas ¿Pero que más daba? Le partiría la cara a los idiotas de la ilegal y luego secuestraria al gato por unas horas, al menos hasta saber qué demonios hacer con él - ¡¿Que tanto miran?! ¡¿Acaso jamás vieron a una mujer romper una banca?! ¡¿Eh?! Tsk... dúo de idiotas -era evidente que con semejante estruendo llamaría la atención de los, llamémosle, secuestradores de vida silvestre con un coeficiente superior a una patata, quienes buscaban atención de mujeres que en su vida les dirían un "Hola", aunque... admito que tenían pinta de mujerzuelas, quizás con algo de dinero y una afeitada, los idiotas podrían conseguir llegar a segunda base, pero ese no era mi asunto, sino la forma en que se acercaban hacia mí, dispuestos a "enseñarme una lección para no hablar de más". Inevitablemente con ese comentario rodé los ojos, llegando a ponerlos casi en blanco de mera frustración, se notaba que eran mucha palabra y poca acción - Si, si... como digan, mejor inicien antes que me recueste a dormir -patee un pedazo de la banca destruida, colocando ambas manos en los bolsillos correspondientes del pantalón, caminando hacia ellos quienes no dudaron en levantar un puño a punto de darme de lleno en la cara, pero en serio que eran lentos, no me costó realmente nada agacharme para quitarle el aire al más grande de los dos con un solo y "delicado" puñetazo en el centro de su ombligo, antes de lanzarlo contra su socio - ¿De verdad... eso es todo lo que un par de "hombres" pueden hacerle a una niña como yo? Je... deberían largarse ahora que aún tienen posibilidades de conservar sus caras medio intactas aunque... -me di la vuelta para recoger los dos bolsos, el mío con la mercadería, y el del gatete con sus galletas, virándome hacia los matones segundos después, riendo sínicamente después de darles un segundo vistazo de pies a cabeza - Olviden lo que dije... una paliza quizás les ayude a mejorar esa apariencia tan desastrosa que tienen... ustedes saben, si alegan que los golpes fueron durante horarios de trabajo, quizás les paguen una decente cirugía plástica -no era lo mío burlarme tanto, pero ellos se lo habían ganado, necesitaba provocarles más y más, al punto en que la cólera fuera tan grande que no resistieran un segundo más arremeter con toda su fuerza, así al menos tendría excusa para desmayarles sin que la policía intentara arrestarme, alegaría defensa propia. Sin embargo, en cuanto el dúo dinámico vino hacia mi persona, actué por reflejo olvidando el plan de dejarme golpear una vez y contrarrestar, en ese instante mis pies reaccionaron solos, pateando con fuerza dos bloques de tamaño mediado que hacían de soporte para la estructura de la banca, golpeando las frentes contrarias, dando un KO automático por parte de mis adversarios - Maldita sea... espero que no estén muertos -si tengo que ser honesta, me valía poco y nada que escoria como aquella hubiera tomado un pasaje directo hacia el infierno, pero si terminaba encarcelada por matarles, Soushi volvería al mercado ilegal, o caso contrario rondaría las calles de manera solitaria, así que prefería no matar a nadie. Por suerte, contrario a la idea que tenía, el pulso de ambos aún se sentía, sin embargo cuando busque en sus chaquetas la llave de collar de gato, por desgracia no la tenían - Tsk... pensé que al menos tendrían algo útil -con algo de rapidez, solté cintas de mi cabellera, las necesarias para amarrar a quienes noquee, tanto de muñecas como tobillos, el uno con el otro, volviéndoles un horrible y poco apetecible sushi doble, mismo que patee para que cayeran dentro del estanque. Mínimo, le daría al gato una hora de ventaja sobre ellos - Mucho mejor...


Sabiendo que pronto la policía acudiría al sitio de los hechos, busque perderme entre la multitud, captando las altivas orejas del contrario. Admito que fui idiota al tomarlo de la muñeca sin decir ni una palabra,echando a correr con él por los diversos callejones de la ciudad, alejándonos lo más que pudiéramos de esa zona, dándole unas cuantas horas de libertad al gato, misma que esperaba, fuera eterna, o por lo menos, duradera.

Volver arriba Ir abajo

Re: |P| Descanso

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.