Mentiras y otras cosas (Priv. Celty)/parte2/ [priv]

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Mentiras y otras cosas (Priv. Celty)/parte2/ [priv]

Mensaje por Celty el Vie Ago 11, 2017 10:21 pm

Ya habían pasado al menos cerca de 5 días desde que había presenciado una breve reunión con una joven bastante hermosa. Me encomendó un trabajo, pero el destino cambió de rumbo...¿Acaso sería la oportunidad de hacer una nueva amiga? No lo sabía con exactitud y era por ello que quizás si me esforzaba podía llegar a sentirme "recompensada" de alguna manera. La lista era "larga", pero lo fue más el tiempo que tuve que emplear en investigar uno a uno todos aquellos seres. Para agilizar, taché a algunos que ya conocía y sabía sus hábitos, otros en cambio, eran más difíciles de encontrar, pero finalmente acabé por tener a dos personas de aquella lista, pero ambos tenían una en común. El seguirles durante la noche me enseñó que se reunían en un mismo punto en concreto, donde iban al caer el sol para recibir el dinero, mientras que por el día se escuchaba quejas y malas lenguas de algunos locales. Quizás estaba equivocada, pero me daba la sensación de que alguien se aburría y mandaba a gente a destrozar locales ajenos como si fuera sus competidores para ver como reaccionaba los comercios cercanos. La guerra estaba alzada y desde luego la convivencia era muy diferente a la anterior. Antes todos se apoyaban y recomendaban, ahora al contrario, ni se dirigían un "hola que tal te va" o un "más tarde me paso, guárdeme unas manzanas por favor " u cosas similares.....
Desde que comencé a investigar iba a cada comercio fuera de su horario habitual para hablar con las personas y saber que desperfectos habían realizado en concreto, si habían sustraído algo de valor o si al contrario era destruir por que sí.
En la mayoría de los casos mencionaban que era destruir por que sí, excepto en dos que si que robaron bastante dinero y ciertas joyas como relojes de alta gama y pendientes. El hombre bastante simpático ya había tenido conversación con este anteriormente y escuchó de que cerca de su casa solían reunirse varias personas extrañas por el barrio donde vivía. La verdad es que su barrio era uno algo "pobre" y no me extrañaría que fueran "chicas de compañía" pero le prometí ir a echar un vistazo. De esa forma fue como conocí al tercer sujeto en cuestión.

Una noche de luna nueva me reuní con el hombre misterioso y ni se inmutó cuando lo até de pies a cabeza. Tampoco mencionó ni una palabra en el momento en que hice lo mismo a los otros dos hombres que estaban alborotando la pacifica calle de comercios de MYR. Los hombres era un trio cómico, uno gordo uno flaco y el callado era el más normalito.

Aunque los tres pudieran hablar, nadie lo hizo. Me los llevé amordazados hasta las afueras de la ciudad, donde tenía un almacén abandonado a mi nombre para encargos especiales y me parecía oportuno aquello. Sobre todo el redecorar las paredes de rojo, estaba cansada de verlas tan blancas.... Los gritos, los golpes, los cortes y las amputaciones de extremidades y dedos parecían hacerles florecer las reales intenciones de estos, donde trabajaban en cooperación sin saber que el gordo odiaba al flaco y viceversa. Una vez aclarado todo aquello en mi cabeza loca, marqué el numero proporcionado para indicarle la ubicación exacta a la joven Verónika y pedirle la hora que debía acercarse. Sería media tarde el punto de encuentro. Mientras tanto, estos tres estarían amordazados y encerrados. Habían bastantes manchas de sangre alrededor de sus cuerpos atados a un par de posters de acero blindado al contenedor. En las paredes estaban varias herramientas de torturas de tamaño pequeño pero de gran efectividad, donde podía quemar los mismos parpados viendo la llama tan cerca saliendo del soplete que le dejaría ciego, hasta un "corta uñas" que realmente al activarlo le levantaba toda la uña rasgándole parte del sistema venoso y capilar. Lo curioso es que estaban encadenados los tres con esposas de MYR, únicamente usadas por la policía del lugar, irrompibles y capaces de neutralizar los poderes de cualquier raza....


Querida Veronika <3 ya tengo el paquete que deseabas tener... Reunete conmigo porfavor en las afueras de myr, en las siguientes coordenadas X: 034631 Y:168430 Hora: 20:45 y no vengas muy arreglada, puede que te "manches" de pintura roja... Ya luego si quieres vamos a recibir la falta proporcional de lo que me debes... Te espero, se puntual...


Aquel mensaje fue el que le envié a las 00:30 del dia anterior. Tras todas las torturas, estos seres estaban únicamente hidratados a agua y pocas sales minerales esenciales para vivir. Al igual que le pedí que fuera a esa hora acordada, yo llegué 10minutos antes a la espera de que llegara y poder alzarle la puerta del almacen y enseñarle "la mercancía"

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Re: Mentiras y otras cosas (Priv. Celty)/parte2/ [priv]

Mensaje por Veronika P. el Lun Ago 14, 2017 5:11 pm

Frotaba su pelo contra la toalla, exprimiendo todo el agua posible. Llevaba una camiseta de manga corta y unos shorts. Releyó el mensaje que le había mandado Celty el día anterior. Era rápida, de eso no había duda alguna. Contrastó las cordenadas en un mapa de Myr, marcando su destino con mucha simplicidad. Ropa que pueda manchar... Unas bermudas y una camiseta. Fácil y hecho.

Pintura roja, ya. No te preocupes, te lo llevo. Creo que quedarás satisfecha ;) Iré sin falta.

Un guiño, ¡un guiño! Había que admitirlo, poner emoticonos era algo que no hacía desde hace muchísimos años, y menos chatear con alguien. Era raro, por supuesto, pero a la vez satisfactorio. Se tomó un helado de fresa -reserva que nunca se acababa-, se puso la ropa de "trabajo", y decidió marchar ya hacia la fábrica. Dejó comida para su mascota, cogió una mochila sport, y se fue. No es que realmente tuviera que llevar demasiado, mas sí lo suficiente. Fue en una moto roja, irónicamente. Era de sus colores favoritos, aunque su afiliación con la sangre fuera altamente discutible. Era verano, sí, pero el viento soplaba de tal manera que parecía querer darte un respiro de sus azotadoras olas de calor.

El lugar indicado era una fábrica, en cuya puerta la esperaba una persona con un casco de gato amarillo. Articuló una media sonrisa, dejando su moto en un sitio discreto, sacudiendo su melena tras estar encerrada un rato en el casco. Quisiera o no, tener el pelo aplatanado no era muy de su gusto. Se acercó a Celty, dubitativa pues la última vez lo que hizo fue darle un abrazo súbito de emoción. No era tan fan de eso, sin embargo... Todo por una futura amiga, o eso creía al menos.

—¿Has estado todo el día aquí?—no sabía que más decirle, sinceramente. Sus dotes comunicativas no eran del todo impresionantes que se dijese. Fue algo brusco, mas un abrazo siempre tenía sentimiento. O bueno, simplemente le pasó el brazo por los hombros, casi diciendo "sí, colega" con ese gesto. Se sentía tan poco femenina en ese momento, comparada con quien le acompañaba esa noche. No dijo nada más, ya que la mercancía le esperaba dentro del sitio. No en el mejor estado, aunque sí en su sitio. Casi se asustaron al ver que se alzaba la puerta. No era la torturadora, sino quien la contrataba.

—Bueno señores, creo que después del día que han tenido, las palabras saldrán fáciles, así que... ¿Por qué atacabais comercios? No lo repetiré dos veces.

Incluso después de aquella sesión de tortura, sus bocas no se abrían con facilidad. Por tanto, necesitaban de persuasión. Su cabeza comenzó a transformarse: orejas peludas, un hocico largo, dientes puntiagudos. Su cabeza era la de un lobo, y su gruñido igual. Las manos también acabaron con pelo y uñas más largas; Veronika no le dio tanta importancia. Los prisioneros echaron las piernas hacia atrás, pegando sus cuerpos al postes. La chica se inclinó hacia delante, y cuando parecía que iba a saltar hacia ellos, lo escupieron todo.

Dinero.

No era siquiera una trama organizada, ni tampoco algo con mucho seso. Querían aprovechar la situación de conflicto todo lo que pudiesen, y robar lo que fueran capaces. Hasta el jefe no era más que un hombre que vivía en los barrios bajos de Myr. Le decepcionó un poco, mas a la vez le alivió que no fuera nada contra la mafia para la que trabajaba. Menos trabajo, menos papeleo. Relajó los hombros, colocando la espalda algo más recta.

—Bien... Ahora, quiero que me digáis sobre aquellos que se hacen pasar por cierta "mensajera"—solo tuvo que ver los rostros para saber que sabían de lo que estaba hablando—¿Os vienen nombres a la cabeza, lugares, organizaciones...?

Lo que le sorprendió bastante fue la respuesta. Enarcó una ceja mirando a la mensajera en cuestión. ¿Qué hacía ella relacionada con una mafia salvatica de la que solo quedaban escasos miembros? Encima aniquilada por seres de hielo. Cogió aire, soltándolo principalmente por alivio, ya que su trabajo había terminado satisfactoriamente. Oh, espera, no.

—Decidle a vuestro jefe que si no para, los barrios bajos serán el paraíso comparado con lo que le va a venir encima.

Se giró nuevamente hacia la mensajera, con un rostro satisfecho, ofreciéndole la mochila llena de dinero. Y vaya que sí era una sustancial de dinero.

—Buen trabajo.

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Re: Mentiras y otras cosas (Priv. Celty)/parte2/ [priv]

Mensaje por Celty el Lun Ago 14, 2017 7:35 pm

Al poco rato de estar esperando, observé el reloj del teléfono. Era ya casi la hora, sin embargo no veía a nadie. Pocos vehículos transitaban el lugar y de repente, un sonido que rompía el silencio. Miré a aquella dirección a la espera de poder ver quien era aquella persona que hacia tan dulce canción. No era un sonido tan fuerte como otros que rugen como si no hubiera un mañana, pero tampoco era de las mías que pasaban por desapercibida. Atenta vi como se aproximaba la joven de cabellos oscuros con unos atuendos bastantes causales. Yo en cambio mantenía los mismos atuendos que cuando me conoció, pero esta ocasión estaba mejor, ya que reparé los destrozos y las roturas que portaba. Ante su pregunta alcé la mano negando un poco divertida ante aquella locura. Como si no tuviera nada que hacer. Cuando pasó el brazo hacia atrás de mi espalda, un leve escalofrío recorrió mi cuerpo y por inercia le lancé un puñetazo a las costillas, pero tan solo fue un roce al final. No estaba acostumbrada a dar o recibir ese trato tan cercano, aunque fuera con dinero de por medio. Nada más al alzar la persiana, lo levanté por un lateral apretando un botón, dejando que fuera ella la "protagonista" de aquel encuentro. Permanecí cerca del extremo observando sus actos sin decir palabra.
A decir verdad, no noté que fuera un licántropo. Me separé un instante mirando a un lugar en concreto. Luego volví la vista al espectáculo.

Tomé la mochila y tras abrirla, afirmé por un instante mostrándole un mensaje.
Ellos saben que han estado haciendo trabajos y me han dado problemas... me toca tomar un poco de mi "recompensa", por favor se un buen perrito y espera aquí....
Le entregué la mochila para que la sujetara por un instante. Mis pasos eran serenos y bastantes tranquilos. Agarré el casco por el cuello dándole un leve golpe al tirarlo contra el suelo. El mostrar que no tenía cabeza les hizo mearse un poco encima, pero ya era tarde. De mi mismo brazo que extendí saqué una pequeña cuchilla con un filo de sierra y en la punta estaba redondeada con leves agujeros para que al traspasar un cuerpo depositara una burbuja de aire en el interior de este. El flaco comenzó a pedir disculpas, el gordo apartó la mirada mientras que el otro reía por la misma locura. No tardé mucho con los tres. Comenzando por el primero, le corté la lengua y sus partes causando un desangrado bastante grande encharcándole todo su alrededor. Su débil cuerpo estaba tan agotado que se desmayó. Al gordo le corté ambos brazos por la parte del antebrazo, cortándole la carne, los tendones y cuando llegué al hueso, solo estiré de este como si fuera un pedazo de carne de una alita de pollo. Al tercero no le hice nada. Pasé la cuchilla por encima de su cuello tan solo como una caricia, pero no le golpee ni lo rasgué. A los pocos segundos me acerqué a la entrada aplaudiendo tres golpes. Me alejé de la entrada posicionándome frente a veronika y estiré el brazo hacia un lado como si esperara. Tan solo 15 segundos contados, una sombra negra salió disparada hacia el interior. Era una motocicleta que rechinaba como un caballo, impactando la rueda trasera sobre el rostro de aquel hombre, acelerando en el sitio, rompiéndole así mismo la cabeza contra la vara de hierro. Un sonido algo pesado que caía al interior y posterior a esto un paso de caballo. Era mi corcel de montura negra saliendo de su interior. Al igual que yo no portaba cabeza, y sobre su lomo tenía mi casco, el cual amarré y volví a tomar para recolocármelo.

Gracias por su paciencia y lamento si mis palabras la ofendieron antes, estaba demasiado furiosa como para pensar con tranquilidad... La verdad es que cuando vayan a sus jefes, de seguro estarán "contentos"... A todo esto... Espero que ahora las cosas cambien y todo vaya bien en tus comercios..

Las teclas de mi teléfono estaban ensangrentadas, al igual que mi ropa y la mayoría de mi caballo, sobre todo sus patas por tocar la acumulada en el suelo y los leves roces de las paredes.

Perdona que te lo pida pero... ¿Conoces algún lavadero por aquí donde pueda bañarme con Zen?
Pregunté señalando al corcel que nuevamente se volvió una motocicleta de tonalidad negra. Una parte de mi me decía que me había pasado al decirle "lobita", pues a algunos no le molestaba, ya que era parte de su raza, pero a los que si, solían devolverme aquella broma con otra más cruel como que me invite a comer algo sabiendo que no podía, aunque todo acababa en bromas pesadas o algo molestas. Quizás por esas bromas es que no tenía a nadie o es que nadie entendía el sarcasmo al ser a travez de un teléfono....

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Re: Mentiras y otras cosas (Priv. Celty)/parte2/ [priv]

Mensaje por Veronika P. el Miér Ago 16, 2017 5:45 pm

Enarcó ambas cejas al escuchar que le llamaban perrito. Las buenas vibraciones que había hasta hace unos momentos desaparecieron con ese sustantivo. ¿Sería por el gesto de antes? Se notaba que estaba enfadada de por sí, mas no esperaba que ya le dijeran perro de buenas a primeras. Contuvo su molestia, crujiendo los dedos de sus manos, sacudiéndolas de arriba a abajo. Por supuesto, fue testigo de todo el proceso que estaba llevando a cabo la mensajera. Sacó del bolsillo un paquete de chicles, llevándose directamente dos a la boca, masticando con fuerza. Un hábito para controlar su mal humor. Sabor sandía, concretamente. Las chuches de ese sabor le maravillaban en todo su esplendor. En vez de gastarse el dinero en eso, debería hacerlo en otras cosas, pero bueno, esa era otra historia que se podría abordar después.

No apartó la mirada de la sangría que Celty provocó con sus acciones en la mayor parte; eso era temperamento, sí señor. Se notaba la saña con la que arrancaba miembros, y cómo remató al último. Se mantuvo fuera del alcance del chapoteo, sin querer mancharse demasiado. Una de las dos debía mantenerse un poco decente, por si acaso. Sus zapatillas deportivas eran de hace mucho tiempo atrás también, mas las mantendría sin manchas permanentes algo más. Miró hasta ofertas de comida rápida por internet en el móvil, acortando su tiempo de espera. Había fideos de rebajas, sería una buena cena. Observó de reojo al caballo sin cabeza, dejando escapar un pequeño silbido por lo bajo. La rabia no era un sentimiento desconocido, aunque Celty sabía cobrarse lo que le hacían.

La miró de arriba a abajo, en silencio, y sin ninguna expresión en particular. Escuchó todo lo que tenía que decir, hasta la pregunta del lavadero. Rodó los ojos, suspirando.

—Gracias... y bueno, es comprensible que te enfadaras, aunque no me gustan que me llamen perrito—aclaró la castaña, escupiendo el chicle en un pañuelito, guardándolo en un bolsillo hasta que encontrase una papelera donde tirarlo— Hay un lavadero a un kilómetro... Si quieres te acompaño, he venido en moto —señaló con el pulgar hacia atrás, donde a unos metros estaba su moto roja— Tampoco me he olvidado de que íbamos a quedar juntas —sus comisuras iban a elevarse para formar una sonrisa, mas se acordó de que estaba recién salida de una pelea por rabia y se rascó la nuca, ligeramente avergonzada por comentar eso —Claro que si no estás de humor... Pues... —no sabía qué decir, y empezó a hacer tirabuzones con su pelo, enredándolo con su dedo índice.

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Re: Mentiras y otras cosas (Priv. Celty)/parte2/ [priv]

Mensaje por Celty el Miér Ago 16, 2017 6:53 pm

En el instante que zen se volvió una motocicleta pude contemplar que sus patas corresponderían a la parte baja de la carrocería y a ambas ruedas que portaba la misma. Nunca estaba segura de que parte era cada cosa, lo que aquella sangre me dio la idea de pintarle el cuerpo de diferentes colores a ver que parte sería cual, aunque era evidente que su espalda sería para reposar mis caderas, como es de costumbre. Los hombres de dentro del contenedor aun permanecían atados, lo que tuve que entrar y quitarles las cuerdas. Cayeron al suelo manchando mis botas negras y al descender de este, volví a escribir en un teléfono nuevo, pero en esta ocasión me quité la manga, tecleando con las yemas de los dedos para evitar manchar la pantalla como antes. Se podía decir que era una cibernética, aunque en realidad tenia dos cargadores y tres teléfonos diferentes para poder mantener la comunicación con los extraños y conocidos que necesitaran estar en contacto conmigo.
Esta bien y pido disculpas... Los que he conocido no les "importaba" aunque luego me devolvían con otra broma pesada, pero lo tendré en cuenta. ¿quieres que te llame de algún modo especial "K" ?
Pregunté haciendo referencia a la primera vez que nos vimos, ya que no mencionó su verdadero nombre y quizás quería preferir aquel sobre nombre o tal vez era el tipo de chica que no le agradaban que le adjuntaran algún diminutivo o alguna cursilada para acompañar su atención o nombre. Junté los índices en cuando mencionó que estaba a un kilometro de distancia. Estábamos en las afueras de la ciudad y tendríamos que volver para encontrar aunque sea un mínimo de servicio. Mi motocicleta se adelantó para ponerse al lado de la roja, en cambio, yo le tomé de la mano y la tiré hacia mi cuerpo camino a las motos.

Vayamos, un dia es un día y quiero celebrar que me he quitado ese tormento de encima. ¿Acaso no te sientes feliz de poder descansar bien esta noche? Normalmente suelo torturarme y no encontrar al culpable no me dejaba conciliar el sueño...
En realidad yo no dormía, tan solo me quedaba en la cama dejando reposar el cuerpo. Ciertas ocasiones me daban espasmos musculares por el desgaste de este y rara vez sentía alguna especie de sueño, pero creía que eran recuerdos lejanos o imaginaciones fuertes sobre mi propia existencia. Me rasqué un poco el casco y llevé el brazo hasta mi hombro un tanto pensativa antes de subirme a la moto.
Quisiera pedirte.... una vez que ya tenga la ropa limpia... ¿Te gustaría ir a la fería conmigo? Sé que han puesto una por aquí cerca y a decir verdad no me sentiría extraña. Es una especial dedicada a monstruos y.... Aunque bueno, si no quieres no pasa nada... no es necesario.... yo te sigo...
En realidad iba a pedirte de compartir asiento en la moto, pero quizás sea mucho pedir en el primer encuentro. Además de que quizás ya le este incomodando. Aquel abrazo fue algo molesto, o eso me hizo ver... ¿se habrá molestado por tomarle de la mano? Espero que no, a fin y al cabo mantuve distancia pero no tanto como andar en la carretera de enfrente. En verdad era una putada literalmente el no tener boca con la que hablar, comer o simplemente beber un refresco o compartir un helado. Cuando veía a dos jóvenes me entristecía pero a la vez me alegraba por ellos. ¿Quién era capaz de amar a una cosa como yo?...Y si estuviera conmigo, ¿Cómo le daría ese "cariño especial" que se dan mutuamente? Aquellas preguntas siempre rondaban mis pensamientos o me invadia en la soledad, pero ahora para mi era una pequeña tortura. ¿Cómo complacer a alguien sin sentirme mal porque el ajeno este mal por mi propia culpa? Todo era un rompecabezas, no mejor dicho.

Spoiler:
PD: Puedes responder y añadir que nos marchamos camino al lugar indicado anteriormente, a fin y al cabo solo hay que hacer el recorrido, una vez allí cambiaré mis atuendos y eso... xD

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Re: Mentiras y otras cosas (Priv. Celty)/parte2/ [priv]

Mensaje por Veronika P. el Jue Ago 17, 2017 2:52 pm

La castaña comprendía perfectamente lo que escribía.

—Cuando eres un licántropo, las bromas pesadas también son algo normal. Ya sabes, soy un perro y tal... Así que no es que sea raro.

Lo que no esperaba es que le preguntase si quería ser llamada de otra manera más que Veronika. Fue una pregunta incómoda, a decir verdad. Simplemente... era raro y sería la reminiscencia de un pasado que quería olvidar para seguir adelante.

—Veronika está bien. Tampoco hay muchos que me llame por mi nombre— aclaró el licántropo sin darle demasiadas vueltas al tema —Y sí, tener un trabajo hecho es algo que tranquiliza bastante— Sobre todo cuando trabajas donde trabajo yo. Ni siquiera sabía cómo ha conseguido hacerlo hasta ahora. miró hacia donde deberían estar los ojos de Celty. Debía ser muy competente, habiendo hecho tantos trabajos y siguiendo en pie. Quiso hacerle el cumplido en voz alta; sin embargo, existía una fuerza que le quitaba la voz demasiadas veces. Supuso que era la vergüenza.

Sacó el casco del asiento de su motocicleta, aunque al no parar de escribir la mensajera, tampoco podía mantener la mirada fija en un sitio que no fuera su móvil.

Feria.

Eso estaría llenísimo de gente, ¿no es así? Cerró los ojos por unos instantes, imaginándoselo. Su casa le llamaba en susurros, para recluirse de nuevo ahí, sin que nadie hablara con ella. Así estaba acabando, loca y sola. Si los gatos no oliesen su esencia de can, sería la vieja destartalada de los gatos. Solo tenía uno y era porque lo tenía desde que era una cría, abandonado en la calle el pobre.

—Vamos. Seguro será divertido.

Desconocía de dónde sacó las agallas para aceptar. Su estómago se retorcía de los nervios, mas su rostro se mantenía impasible.

No mucho después cada una se subió a su respectiva moto, y acabaron por fin en el lavadero del que habían estado hablando hace poco. No era de lujo, pero el sitio se mantenía bastante bien. Era un sitio humilde, pequeño, con escasas personas utilizando el servicio. Las paredes eran de un amarillo desgastado, y el suelo de baldosas verdes y blancas.

—No es un mal sitio, aunque no sea lo mejor de Myr—se encogió de hombros, esperando a que Celty hiciera sus cosas.

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Re: Mentiras y otras cosas (Priv. Celty)/parte2/ [priv]

Mensaje por Celty el Vie Ago 18, 2017 11:42 am

En un principio negué con las manos a la hora de que hablábamos sobre las bromas pesadas. En realidad no sabía que le iba a sentar tan mal, pero no mencione nada al respecto. No iba a echar sal sobre una herida, por muy pequeña que está fuera; En cuando mencionó que había poca gente que le llamaba por su nombre me entristeció un poco. Si pudiera se lo susurraria tanto que el viento estaría cansado de oírlo, pero no podía. ¿Quien demonios tendrá mi cabeza? .

Cuando acepto mi propuesta de ir conmigo a la feria me emocioné y subí a la moto de un salto, literalmente. Apenas arriba ya estaba arrancando, como si tuviera prisa y repetí el sonido del motor en más de una ocasión, pero como lo que realmente montaba era un corcel, rechinaba en vez de sentir los pistones de los engranajes. Estaba nerviosa y zen conocía ese sentimiento. Era el mismo que cuando volví  casa tras haber la conocido. Daba vueltas sobre la cama sin saber cómo iba a poder descansar y mucho menos como respondería frente a ella.
Durante el recorrido, normalmente iba detrás suya, pues no conocía el camino exacto, pero mi locura y felicidad se habían combinado creando una escena poco inusual en mi. Realizaba caballitos con la moto a su lado e incluso la adelantaba. Luego volvía atrás y repetía aquella escena. En la tercera vez le di suaves golpecitos en la espalda adelantandola en una curva, donde inexplicablemente apareció un coche por medio de la carretera. Mi muerte estaba al acecho. Durante mi carrera, zen se volvió corcel pasando por encima del coche y tras caer volvió a ser una moto, aunque estaba tan "cansado" que en esta ocasión tomó él el control y fue al mismo ritmo que la joven veronika.


Tras llegar al lavadero, mi corazón seguía latiendo bastante deprisa, pero mis actos mostraban lo contrario. Estaba "calmada". Dejé a zen que se transformará nuevamente en el corcel para descansar en la parte de atrás de aquella tienda. Tomé un barreño de agua fría y una toalla. Había gente que prefería lavar algunas cosas a mano y eso me ayudaría con su limpieza. En cambio, yo, comencé a desnudarme en mitad de toda aquella gente, dejando dentro de la lavadora todas mis pertenencias excepto la mochila con los billetes. Muchos apartaban la vista soltando comentarios como "que sinvergüenza" o "nena, si lo hacemos aquí te pago el triple". Por desgracia no estaba de buen humor. Me lo había arrebatado aquel pensamiento tan lascivo, lo que estire los brazos abriendolos como el "señor en la cruz" y unas nuevas prendas se formaron en mi cuerpo. Eran idénticas a la anteriores, pero en esta ocasión portaba una camiseta suelta, unos pantalones ajustados con algún que otro desperfecto o roto en la altura de la rodilla y el trasero y tan solo me faltaba las botas que estaban siendo lavadas. Tomé los trapos y el barreño, haciendo un gesto a veronika para que viniera conmigo y parada frente a zen me agache comenzando a lavarle sus patas.  Le extendí un paño a la loba,  pidiéndole ayuda aunque no era su responsabilidad, pero acabaríamos antes de ese modo.
Zen, el muy listo no sólo se macho las patas, sino, también el pecho y allá donde ocultaba su verga. Era un semental y hacía mucho que no hacía nada con ninguna. Si pudiera verle mal, desde luego esa mirada le mataría..... Por desgracia para el, había traído también un estropajo por si debía emplearlo y estaba claro que lo iba hacer.  

Ten cuidado, zen tiene unas partes muy sensibles les donde tocaré yo, mantén distancia si ves que corres peligro de una coz...

Avise con antelación a la joven, sacando el pequeño alambrado y comenzando a tocarle con el trapo. Estaba siendo "masturbado" pero su placer acabaría pronto, pues una vez endurecida la zona, teniendo la piel tensa para poder raspar le mejor, cogi el de alambre, pasándoselo. Claro que le dolía y comenzaba a quejarse, pero era lo que él mismo se había buscado. De una coz tiró mi casco al suelo y de la misma rabia le golpee el estómago para tranquilizarle. La mayoría de su cuerpo estaba limpio, con lo que tome el casco y tras colocarmelo, le acaricie en el lomo.


Gracias por la ayuda... De seguro mi ropa ya estará limpia.... ¡Por fin vamos a la feria!
Comente contenta de aquel pensamiento, aunque sabía que estaba en la punta contraria de la ciudad. Estaba a las afueras, pues era de dimensiones bastante grandes. Me volvió a la mente el pedirle de compartir vehículo, pero sería mejor en otra ocasión. La ropa seca la guarde junto a los miles de billetes que portaba en la mochila. Por suerte aún tenía espacio de sobra y las botas me las coloque al terminar, pasando un trapo húmedo por la planta de los mismos pies para quitar cualquier suciedad que se hubiera quedado. Suspire profundamente y le hice una señal de que estaba preparada para marcharnos.

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Re: Mentiras y otras cosas (Priv. Celty)/parte2/ [priv]

Mensaje por Veronika P. el Sáb Ago 19, 2017 9:59 pm

Ambas finalmente fueron en moto, aunque en cierta parte del proyecto no pudo evitar sino sorprenderse ante las palmaditas en su espalda. ¿Qué la habría animado tanto como para hacer acrobacias con la moto? Eso no fue suficiente para aplacar el susto que se llevó al ver aquel coche, ni por asomo. El aire se atrincheró en sus pulmones hasta que finalmente el caballo saltó por encima del vehículo. Fue una ráfaga de aire la que se liberó dentro del casco. No debía ser la que regañara por ser descuidada, o no, más bien temeraria; de todas formas, estaba bien, por lo que no había nada que decir. Le gustaría hacer cosas parecidas, o eso supuso.

¡Error!

Llegaron al lavadero que había mencionado anteriormente la mensajera. Hasta ahí iban bien. Sin embargo, al verla desnudándose delante de tanta gente, la observó con ojos de plato. Claro, todo el mundo hizo lo mismo, comentado por lo bajo. Veronika sentía vergüenza ajena, no por Celty, sino por esos comentarios indiscretos y quejándose de ella. Por la gracia del Señor, se puso otra ropa encima. Por las dudas, clavó su mirada en el tipo que escupió tal comentario obsceno a la sin cabeza; perforadora, que advertía e intimidaba. Eso lo apartó en seco, incluso si la cara de Veronika no expresara nada en concreto. Simplemente sabías que no debías hacerlo, sin muchas vueltas.

Una vez acabado, pasamos al caballo, que además pegaría coces si hacías cualquier movimiento mal. Le gustaban los animales. Eso no significaba que se dejara pegar uno, por supuesto. Fue a la mensajera a quien le llegó la peor parte; aun así, ella devolvió el golpe, expresando su felicidad de forma casual. No tardaron demasiado en llegar a la tan esperada feria, teniendo que seguirla por la carretera. De vez en cuando miraba la moto-caballo, sin saber de qué más llegaría a sorprenderse.

Tras aparcar, la castaña quedó embelesada por el espectáculo de luces que se desplegaba frente a ella. ¿Atracción, puestos de comida? Genialoso. No genial. Genialoso. Mas cuando miró a Celty de reojo, supo que no comería nada. Osea, le restregaba que ella no era capaz de comer. Tendría que sacrificar su estómago esa noche -seguía existiendo los restaurantes y la reserva de comida de su apartamente, no se olvidaba-. No sería un sacrificio muy exagerado. Igualmente había puestos con distintos artículos, espacios para bailar, etc. Muchas opciones, una acompañante.

—¿Qué te apetece primero?—su niña interior resurgía en un ambiente así. No sonreía ni daba saltitos de la emoción; no obstante, nadie le arrebataría esa sensación que invadía su pecho.

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Re: Mentiras y otras cosas (Priv. Celty)/parte2/ [priv]

Mensaje por Celty el Lun Ago 21, 2017 12:29 am

Hubo bastante ajetreo en la lavandería, pero ello no implicó que fuera a detenernos. A decir verdad, por mi parte me motivaba aún más a querer ir a nuevos lugares,  a pesar de que la gente reaccionara diferente conmigo.
En el instante en que llegamos a pisar una vez más aquella tierra flotante, observando todo aquel espectáculo de luces y atracciones, así como la comida en sí, me sentí un poco mal. Me tumbé por un instante sobre Zen, acariciándole. Este dio una vuelta y se arrinconó cerca de la moto de la joven loba, pasando un lazo negro entre sus ruedas, como si fuera una cadena que les unía. Había una pequeña distancia, lo que me permitía sacar la pierna que se hubiera quedado atrapada entre estas.
Observaba atenta a todos los que transitaban aquel lugar tan característico, pero a la vez tan repetitivo, pues varios puestos hacían competencia entre ellos intentando ser el mejor, cuando eran copias unos de otros. Suspiré un poco molesta, si es que pudiera al menos inflar mis pulmones.
Aquella pregunta hizo que se me fuera de mis océanos de dudas, tomando una decisión repentina y drástica. Me acerqué a ella tomándola de la mano y acercándola a las motos.


Por favor, espera aquí... No tardaré mucho... Pero... Usa tus instintos auditivos solo, mantén los ojos cerrados hasta que venga.... Es lo único que te voy a pedir esta noche, luego eres libre de hacer lo que desees.... Confío en que lo harás...

Aquel mensaje era bien diferente a otros. Le había entregado el teléfono en lugar de enseñárselo y tomarlo para guardarlo o comentar alguna otra cosa, me había alejado con el casco puesto, sin el teléfono y pidiendo que se quedara ahí.

Durante todo el bullicio de la gente, saqué de mi bolsillo un pequeño dispositivo. Ya lo había usado antes, y ahora tenía unas ciertas "mejoras". Mientras paseaba por las personas, varias me miraban bastante mal, o intentaban no mirarme aunque mi casco era tan brillante que relucia y reflejaba las luces de algunos locales. Agaché la cabeza un poco entristecida, y en el momento en que me lo quise quitar, ya saltó una gritando "monstruo", con lo que me lo coloqué rápidamente de nuevo y corrí para alejarme. Apenas estaba a unos pocos kilómetros, pero aquellas palabras resonaban en mi mente.  

¿Cómo me vería ella?¿También seré un monstruo?...Yo.... No elegí esta vida, aunque intento cambiar mi estilo de vida, pero...yo no puedo.....O.. tal vez....


Pasado apenas unos cinco minutos desde que la dejé sola, me volví a acercar a ella. Le tomé de la mano y le coloqué un palo con algodón dulce en esta.

Espero que la disfrutes....

Aquella voz tan escalofriante, tan mecanizada.... Era yo. Aun tenía el casco de motocicleta colocado, pero mi "nuevo dispositivo" podía transferir lo que deseaba decir en palabras, pero estaba segura de que aquello no sería lo único que le iba a sorprender.

Por favor ... Disfrutemos de todo lo que podamos hoy, pero cuando veas que me debilito... Vayámonos... No sé cuanto tiempo podré estar así mucho más...

Aquella voz salía de mi casco, pero ¿Cómo era posible?, era simple, no se podía. Todo se descubrió cuando lentamente me quité el casco, mostrando un rostro joven, cabellera corta, pero una fuerte cicatriz en el cuello, donde se podía ver a muy pequeña escala los finos hilos negros que unían esa "creación", donde en el centro había un pequeño agujero con el que hablaba, siendo este como parte de mi, como si me tuvieran que destripar el cuello por alguna enfermedad como era el cáncer producido por fumar.
Pasé la mano sobre mi cabellera agachando un poco la cabeza mirando hacia un lateral algo avergonzada, hasta incluso la rojez sobre mis mejillas eran algo notables, pero de un color muy tenue.


No recuerdo como era mi autentico rostro, pero... esta es la apariencia que tomaré de hoy en adelante...que.. ¿ Qué te parece?

No quise mencionar nada más. Me aproximé a ella quedándome frente a frente, mirándola a los ojos, donde mi cabellera era corta de color de una tonalidad castaña clara, mientras que por contra parte, mis ojos azulados intentaban penetrar en la mirada de la joven. Siempre podía verla, pero aquella imagen de mi sería muy diferente a todas las que otros habían visto y solo ella era la primera vez que hacía algo así, aparte de ese cambio, también modifiqué mi vestimenta. Ahora portaba una algo transparente, sujetador y unos pantalones bastante cortos, dejando mostrar mucho más mi cuerpo que el típico atuendo ceñido que portaba. ¿Le gustará? No estaba muy convencida, pero era un cambio.....

Rostro de Celty:

Vista de cabeza más cerca

Atuendos que porta para la feria

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Re: Mentiras y otras cosas (Priv. Celty)/parte2/ [priv]

Mensaje por Veronika P. el Mar Ago 22, 2017 2:44 pm

No le tomó muy por sorpresa que la cogieran de las manos, mas creía que sería para otra cosa, y no para esperar. Su gesto transmitía la determinación, por mucho que su pedido no tuviera mucho sentido. La castaña no comprendía con qué propósito debía hacerlo. Lo haría, sí; tendría que esperar un rato. Esperaba que valiera la pena esa espera. Asintió con la cabeza, viendo cómo se marchaba. Se limitó a sentarse en su moto, esperándola. Aparecieron unas orejas caninas en su cabeza, rectas y hacia arriba, escuchando todo lo que sucedía en la feria. Gente borracha, gritando en las atracciones, disfrutando de las actividades y de la comida. Gente llamando a otra monstruo, a pesar de que ellos mismos lo eran. Había gente tan hipócreta que no se percataba de la hipocresía de las palabras...

Jugaba con sus dedos, limándose las uñas con otras, creciendo al instante. Era una tarea incansable. Fue en este momento que Celty regresó, colocándole un algodón de azúcar en su mano, o bueno, más bien el palo. Lo que le hizo dar un respingo fue la voz mecanizada que salía del casco. ¿Qué coj...? Al principio observaba el casco inquisitivamente, pero las dudas desaparecieron cuando se quitó el casco. ¿Era... una cabeza artificial? A ver, la tecnología había avanzado enormemente, mas todavía era ligeramente surrealista el realizar tales maravillas tecnológicas. La miró con curiosidad, asimilando lo que estaba viendo. No le tocó el rostro por respeto, sinceramente. La vergüenza ajena, no obstante, le arrebató una pequeña sonrisa.

—Estás preciosa—cuando se escuchó a sí misma, se dio cuenta de lo vergonzoso que era decir eso—Es decir... Es un gran cambio, ya sabes. Sin embargo...Incluso sin cabeza lo sigues siendo, Celty— ya, su cupo para cursiladas propias se había cubierto total y absolutamente. ¡Debería asegurarle que su cabeza estaba bien, no meterle inseguridades en el cuerpo! Se mordió el labio, culpable. Mas era verdad. Sea con cabeza o no, Celty era Celty, y una cabeza no haría diferencia... O quizás sí. En funciones prácticas, quería decir. Tenía boca ahora, por lo que probablemente sería capaz de hacer cosas como... ¿comer?

—También serás capaz de hacer más cosas que no eras capaz por no tener cabeza... Así que debes estar feliz, ¿no?—Ya, ya era suficiente. Se levantó de la moto, dando unos cuantos pasos hacia el cúmulo de luces hacia la distancia. Se giró hacia la transportista, haciendo un gesto con la mano, invitándola a seguirla. Mantuvo su compostura calmada, sin perder la imagen que tenía de ella misma.

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