Una tarde de juegos [Privado]

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Una tarde de juegos [Privado]

Mensaje por Ryouta Kise el Mar Jul 25, 2017 11:30 pm

Se trataba de su ruta diaria, siempre que regresaba a casa tenía que pasar por aquel parque que como siempre estaba lleno de vida y no faltaban los niños, además de parejas que frecuentaban el lugar razón por lo cual saludaba a los niños amistosamente y que hasta en ocasiones se ponía a jugar con ellos por las grandes aventuras que estos "tenían", tal vez era algo simple pero siempre le divertía jugar con ellos y a veces les jugaban bromas inofensivas a las demás personas pero siempre se salían con la suya porque eran niños y él siempre se escondía entre los árboles o arbustos para ver las caras de la gente porque eran oro puro. Aquel día parecía ser uno más como esos, pues en cuanto no de los niños lo vio sin dudar o pensar demasiado le llamó con bastante energía entre los gritos de su nombre venían súplicas de que jugara con ellos y ciertamente tenía los ánimos de gastar esa energía extra que tenía y que mejor que jugar con los niños.

Y fue así como empezó a jugar con los niños a las escondidillas, ellos corrían riendo por el parque en busca de un buen escondite y que el zorro no les encontrara, pero realmente no eran muy silenciosos aquellos pequeños pues sus risas delataban su ubicación, pero él fingía no escucharlos para pasar de largo como si los buscara por otro lado, después de todo no tenía el corazón como para arruinar la diversión de los pequeños y también hay que mencionar que así el juego era más largo o de lo contrario sólo tardaria como 5 minutos en juntar a todos los niños, por lo cual al menos fingir buscarlos por 10 minutos y que estos disfrutaran tanto como fuera posible. Pasado ese tiempo junto a los niños y una vez más todos a esconderse, aunque esta vez a él también le tocó esconderse pero una niña le tenía agarrado de la mano y le llevaba a algún lugar y que al ver que era un árbol este gentilmente ayudo a la pequeña a subir y luego el escalo hasta a ella para evitar que se cayera, a la vez que en ese punto podían ver a los demás niños, no estaban tan lejos del suelo pero tampoco estaban tan cercas y las hojas del árbol facilitaban el escondite de ambos.  

-Cuidado, no te vayas a soltar-ssu-murmuro el rubio a la niña en voz baja para no alertar al niño que ahora les estaba buscando, la respuesta que esta le dio fue afirmar con su cabeza y se agarró con más fuerza de su ropa mientras observaban la situación, cuando se dieron cuenta ahora habían dos niños buscando a los demás por la zona y lo divertido era que uno de ellos estaba de pie bajo el árbol sin darse cuenta que el zorro y la niña estaban en una rama del árbol lo cual hacia la situación un tanto divertida para ambos.

Unos cuantos minutos más y solo faltaban 3 personas por encontrar algun otro niño, además de la niña y Ryouta que estaaban aun sobre aquella rama del árbol, además de que podia ver que los niños estaban muy alegres buscando por todas partes y literalmente era por todas partes pues hasta buscaban dentro de los juegos o debajo de las resbaladillas o cualquier parte donde al menos un niño pudiera esconderse, a veces los niños buscaban al zorro detras de una banca o detras de algun pilar de las estatuas que habia en el parque pues no creian que él se pudiera esconder en cualquier lado con su tamaño, aunque tampoco se imaginaban que este usara los árboles o algun lugar así. Tanto estuvieron buscando al rubio que olvidaron al niño que sobrabra, además de la pequeña que estaba agarrada de las ropas de Ryouta,  que dicho niño dijo las palabras magicas y salvo aquel jugo por lo que cuando él y la niña salieron de su escondite los niños empezarona reir al darse cuenta que nadie hizo por buscar en los arboles.

-Buen escondite, no imaginamos que usarian los arboles- hablo uno de los niños entre risas y los demás estaban de acuerdo moviendo sus cabezas a la par

-¿Y ahora a que jugamos?- pregunto una niña con curiosidad y de pronto todos estaban de acuerdo en cambiar de juego

El silencio reino el lugar por unos momentos, nadie habia dicho nada hasta que una idea paso por la cabeza del rubio y pronto les conto a los niños lo que podian hacer -¿Que tal si jugamos al lobo?-pregunto con cierto entusiasmo, los niños no dudaron ni un poco y pronto estaban jugando el nuevo juego, todos agarrados de las manos en un circulo dando vueltas y cantando una cancioncilla muy familiar para el zorro, mientras que el estaba de pie a unos metros de ellos fingiendo hacer ciertas cosas como limpiar algun objeto, domir o algun otra actividad un tanto cotidiana. Eso siguio por unos cuantos minutos hasta que preguntaron:¿Lobo estas ahí?, lo cual fue una señarl y pronto con un pequeño -Si- como respuesta los niños salieron corriendo para evitar se atrapados por el rubio que corria detras de ellos y las risas se escuchaban por todos lados, incluso gritos de felicidad a lo cual causaba que los niños aumentaran la velocidad de sus pequeños pasos.

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Re: Una tarde de juegos [Privado]

Mensaje por Chibisuke el Miér Jul 26, 2017 1:31 pm

Chibisuke había comenzado el día como cualquier otro, había ayudado en lo que había podido en la tienda legal de mascotas y luego lo habían dejado salir para que estirase las alas y pudiera volar, aunque cinco kilómetros no eran gran cosa, incluso para un pequeño dragón como él aquel límite siempre se quedaba corto. Una vez más, mientras volaba los mismos cinco kilómetros de siempre, pasando por la ciudad, las afueras hasta la playa y otros lugares pintorescos el dragoncito se iba preguntando lo que sería volar más allá de aquel límite impuesto por el collar azul que siempre llevaba al cuello. Aquel día no tenía ninguna tarea encomendada, no tenía que ir a hacer publicidad a ningún sitio ni mostrarse a lugares públicos para que alguien se interesase por él. Era un caso difícil pues aunque era bueno, obediente y cordial, cuando se trataba de cambiar a su forma humana era terco como una mula y se negaba a adoptarle pese a amenazas y maltratos, de modo que de momento se habían dado por vencido con el testarudo dragoncito.

Tras unas horas de vuelo el dragón ya había volado varias veces todo el territorio que le permitía el collar y con un gruñido de disgusto empezó a pensar en algún lugar que le apeteciera echar el día, o al menos parte de él. En aquel momento bajó su vista hacia el enorme parque en el que tantas veces había estado, dándose un chapuzón en las fuentes, en las lagunas o simplemente tumbarse sobre el césped o en la rama de algún árbol. Chibisuke veía a mucha gente en el parque, gente paseando en familia, niños jugando, personas que charlaban tiradas en el césped a la sombra o que leían sentados en los cómodos bancos estratégicamente situados para disfrutar de la sombra, sol o hermosas vistas según los gustos de cada cual. Siempre solía explorar el terreno, por si había problemas, pero aquel día el dragoncito estaba impaciente por aterrizar y se posó en el borde de una fuente, inclinándose un poco hacia delante, estando a punto de caer de cabeza al interior. Tras ahuecar las alas de luz estas desaparecieron, quedándose dos pequeñas alitas en su espalda mientras miraba el agua cristalina de la fuente y metía una patita para comprobar la temperatura.

Entonces un trío de gamberros adolescentes se acercaron por detrás al pequeño dragón blanco, que lanzó un grito de sorpresa y dolor cuando lo agarraron por la cola y lo alzaron en el aire agitándolo como si fuera un muñeco.

-¡Hey, chicos! Mirad que dragón.- Dijo riendo el que lo sostenía por la cola.- Vamos a divertirnos con él… -Dijo mientras sacaba unos cordones de una mochila.  Los otros se miraron entre sí y sonrieron con malicia mientras sacaban botes de spray de pintura y unas pequeñas tijeras.- Le meteremos un poco de pintura por el trasero, así cuando se tire pedos serán de colores.- Dijo el otro riendo mientras empujaba a Chibisuke contra el suelo y lo inmovilizaba con ayuda de sus amigos para atarlo.

-¡No! ¡Soltadme, soy una mascota legal, no podéis hacerme esto! -Advirtió el pequeño dragoncito entre lloros mientras le ataban las patas para inmovilizarlo.- ¡Ayuda! -Empezó a gritar antes de que uno de los chicos le cerrara el hocico con brusquedad y se lo ataran también, haciendo que al dragoncito blanco se le escaparan unas lágrimas de dolor.

Chibisuke no sabría si sus gritos de súplica atraerían a alguien, pues normalmente la gente iba a lo suyo y no prestaban atención a las mascotas. El dragoncito tenía prohibido atacar a ciudadanos y Amos, pero en caso de emergencia, si no le quedaba más remedio y si viera que aquello podría llegar a resultar peligroso, tendría que atacar para defender su integridad.

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Re: Una tarde de juegos [Privado]

Mensaje por Ryouta Kise el Sáb Jul 29, 2017 5:34 am

Habían sido algunos momentos de risas y diversión entre los niños y el zorro, quien seguía corriendo detrás de los niños y todo parecía ir de maravilla entre los niños hasta que todos se detuvieron al escuchar un grito, los niños rápidamente miraron al zorro con una expresión de confusión y a la vez temor pues si alguien pedía ayuda era porque la situación era mala. El joven rubio dio un vistazo rapido a los niños y sin pensar demasiado comenzó a caminar hasta el lugar donde los gritos se escuchaban, claramente los niños lo siguieron con pasos cautelosos, para cuando vieron lo que sucedía uno de los niños, la niña con la que se habia escondido le dio un pequeño tirón de las ropas a Ryouta, como si de un pedido silencioso se tratara en que ayudará al pobre dragón a escapar de esas crueles personas.

Ryouta suspiro un poco y luego de darle una mirada rápida a los niños les hablo en voz baja -Voy a tener que tratar algo mal a esos chicos, pero ustedes saben que es porque son malos... No deben hacer lo mismo ¿De acuerdo?- una vez que habia aclarado eso con los pequeños se acercó hasta donde estaban haciendo desastre aquellos jóvenes que tal vez eran más jóvenes que él por casi tres o cuatro años, puso su mejor rostro de seriedad y actuó o mejor dicho saco aquel lado suyo que pocos conocían, si los niños le preguntaban de ello podría decir que estaba actuando un poco para no asustarlos. -Patético, ¿Así es como se divierten ustedes?- pregunto mirándoles con frialdad, además de que soltó una risa burlona de lo inmaduro de sus actos.

Siguió caminando hasta que dar a unos cuantos metros de ellos, donde parecía verse desinteresado por lo que sucedía pero realmente le causaba cierta gracia que jóvenes de ese tipo hicieran ese tipo de tonterías, se dio cuenta que no parecían soltar a la criatura que se movía en busca de liberarse de ellos por lo que Ryouta sonrió de forma ladina e intentó razonar con ellos -¿Les parece si hacemos un trato?, aunque si no lo quieren podemos arreglar esto por las malas- justo al final de su frase el zorro chasqueo los dedos índice y pulgar de su mano izquierda, con lo cual hizo aparecer un pequeña esfera de color azul brillante, el rubio sabía que con eso no los asustaba por lo que de uno de sus bolsillos sacó una pequeña tarjeta de papel y la acercó a la esfera causando que esta se quemara de inmediato.  No les miro directamente, solo les observaba por el rabillo de sus ojos y aun no dejaba de sonreír de forma un tanto burlona a los individuos quienes se habían quedado estáticos.

Dio unos cuantos pasos más para ver qué tipo de respuesta le darían aquellos incomprendidos jóvenes, además de que miró brevemente sobre su hombro para ver a los niños escondidos detrás de un árbol que hacían gestos que le daban a entender que debía de pegarles a esos abusivos porque se lo merecían y no lo negaría pero quería ver hasta donde llegarian con sus actos. Tal vez la paciencia de los niños se habia acabado pues todos corrieron hasta donde estaba él y comenzaron algunos a lanzar piedras a los dos jóvenes evitando golpear al pobre dragón, otros solo les decían que lo soltaran y el zorro no le quedó más que desaparecer su esfera de fuego -¿Harán lo que les pedí?, después de todo estos niños están bajo mi protección también y si les hacen algo bueno... ¿Qué pueden esperar- declaro con un tono amenazador aunque seguramente en esos momentos no se veía tan intimidante con los niños a su alrededor pero en esos momentos no le importaba demasiado como se viera pues en primer lugar no estaba en horas de trabajo y en segundo lugar tampoco quería asustar al dragón que planeaba rescatar en esos momentos.

Hasta ese momento se empezaba a cuestionar cómo es que no habia nadie más ahí que observará lo que sucedía pues si alguien llegaba en el momento menos oportuno se vería muy mal todo ese acto con una buena causa, por lo que miro rápidamente a su alrededor para notar que nadie parecía darle importancia a lo que pasaba como si fuera muy normal que unos adolescentes le quisieran hacer daño a un dragón y que un grupo de niños más un adolescente más maduro, les hacían frente a dichos individuos. Tampoco se quejaba demasiado el zorro pues ese día parecía ser de los más divertido ahora que hasta cierto punto estaba jugando al héroe con los niños, si es que le podía llamar juego a la situación por muy bizarro que fuera todo eso.

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Re: Una tarde de juegos [Privado]

Mensaje por Chibisuke el Jue Ago 17, 2017 4:07 pm

Chibisuke estaba a punto de llorar, tenía los ojos azules húmedos y se sentía inmovilizado y dolorido por el trato que estaba recibiendo por parte de los otros chicos. Sentía como uno de ellos lo inmovilizaba clavándole la rodilla entre las alas, mientras que los otros reían y comenzaban las cosas que le iban a hacer. Por suerte, justo cuando los chicos estaban dispuestos a empezar con sus diabluras, la voz firme pero serena de un hombre puso orden y los chicos quedaron paralizados. Los chicos se miraron entre sí, no parecían muy intimidados y el que parecía el jefe dio un paso al frente con aire desafiante.

-Largate, solo es una mascot...- El chico que había comenzado a hablar con aire desafiante el chico zorro, se quedó callado, dando un respingo al ver a parecer la esfera de fuego azul.

Cuando una tropa de niños que parecían seguir al zorro aparecieron de repente lanzando todo tipo de objetos, los otros dos macarras que seguían sujetando al pequeño dragón blanco, retrocedieron con gritos de sorpresa. El que parecía el jefe, también retrocedió alzando los brazos para protegerse la cara, mirando con odio a los niños y al hombre zorro.

-¡E-esto no quedará así! -Aseguró al ver que sus dos subordinados retrocedían ante el aluvión de proyectiles.

Finalmente dieron media vuelta y salieron corriendo, dejando al dragón atado y tirado en el suelo, que con ojos llorosos soltó liberarse una de sus patas delanteras y comenzó a tratar de quitarse el cordel con el que le habían atado el hocico y que le seguía haciendo daño pues se lo habían apretado muy fuerte. Miró agradecido por la ayuda al hombre zorro, pero también un poco suplicante, esperando que este lo ayudara a quitarse las ataduras y poder quedar libre.

Una vez liberado y revisar que solo estaba sucio y un poco dolorido por el breve maltrato, el dragoncito se sentaría sobre el trasero y haría una agradecida reverencia al hombre zorro.

-Muchas gracias por la ayuda, Señor. Me llamo Chibisuke, de la tienda legal. Le agradezco su ayuda, se lo haré saber al dueño de la tienda.- Aseguró el pequeño dragoncito, que parecía dolorido cuando intentaba moverse, pues aún sentía el dolor en su columna de la rodilla que le habían estado clavando para inmovilizarlo. -Cre-creo que debería irme, no quisiera atraer más a atención… -Dijo apenado, aunque no estaba en condiciones de ir a ningún sitio, sería preferible quedarse, pero claramente el dragoncito no se sentiría cómodo quedándose en aquel lugar y no quería causar problemas a aquel hombre zorro que tan amablemente le había ayudado.

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Re: Una tarde de juegos [Privado]

Mensaje por Ryouta Kise el Mar Ago 29, 2017 9:27 pm

Un pequeño suspiro de alivio salio de los labios del rubio, en verdad aquello habia sido un verdadero desastre pero al final las cosas habían terminado de la mejor forma, los niños estaban brincando por la "victoria" ante aquellos jóvenes, después de todo su ayuda habia sido la adecuada y con ello el resultado habia sido evidente. Los niños se acercaron curiosos al dragón y el solo les siguió para ver el estado del pobre, que al menos seria mucho mejor ahora que lo habían dejado y claro todos los niños parecían motivamos por decir algo pero a la vez estaban muy tímidos.

El rubio sonrió y negó con la cabeza, después  de todo sabia que los pequeños querían que aquel pobre dragón jugara con ellos por lo que estando a distancia aceptable se dirigió al dragón -No te preocupes, ¿Estas bien?, sino déjanos ayudarte-ssu- pregunto curioso y con deseos de saber del estado del pet, además de ofrecer ayuda al ver que le costaba trabajo moverse del todo, seguida de sus pregunta los niños se animaron soltando preguntas seguidas y sin realmente darle tiempo de responder, realmente estaban emocionados por saber más del dragón. Y ahora ellos rodeaban con sonrisas y algunos brincaban por la emoción a su alrededor, solo teniendo algunas miradas sobre ellos pero rápidamente les dejaban al ver a los niños y seguramente pensaban que solo se trataban de juegos infantiles y ya.

-Quedate a jugar con nosotros un poco, por favor- hablo la niña que anteriormente habia estado ocultándose con el joven zorro y con ello hablaba por los deseos de todos los niños presentes en ese lugar, luego los niños cantaban en coro pidiendo que se quedara un rato más con ellos.

El rubio soltó una risa divertida al ver el entusiasmo de los niños pero se acerco más para ofrecer ayuda dragón y así este pudiera levantarse -Deberías quedarte un poco con nosotros, si aun estas adolorido puedo ayudarte, no te preocupes por nada ¿de acuerdo?- comento amable y obteniendo apoyo inmediato de los niños quienes al darse cuenta de la situación hicieron de todo por ayudar también al pet, aun cuando estos fueran muy pequeños como para hacer demasiado pues su fuerza era poca pero no culparía a los niños de querer ayudar después de todo parecían ser niños muy amables y dulces con cualquier persona o ser, a menos que fuera como los adolescentes de antes que no dudaron en lanzar lo primero que encontraron a su alcance.

Comenzaron a caminar con los niños dando ligeros empujones al dragón para que siguiera a los pocos que no podían ayudar, mayoritariamente niñas y aquellos muy pequeños en el grupo que debían ser como 5 al menos, le llevaron al punto donde anteriormente jugaban y ahí se sentaron en circulo, por lo cual las niñas se levantaron a juntar flores y pronto tenían varias de colores con las que empezaron a hacer coronas con las mismas flores para que pronto todos los niños hicieran lo mismo, cuando algunos habían terminado uno de ellos fue directo a darle su corona al dragón con una sonrisa de felicidad y los demás intercambiaban sus coronas y una de las niñas le dio una al zorro.

-¿Estas mejor Chibisuke?, cierto me llamo Ryouta Kise mucho gusto-ssu- volvió a preguntar una vez más el rubio por el bienestar del dragón y a su vez recordando que habia olvidado presentarse cuando se encontraron minutos antes y que de alguna manera habia sido algo grosero llevarlo hasta ahí sin haberle dicho su nombre y claramente tenia una expresión que mostraba su preocupación por no haber dicho nada hasta ahora -Lo siento mucho, eso fue muy horrible de mi parte no haberme presentado antes-ssu- se disculpo y puso sus manos frente a él mostrando su preocupación porque habia hecho algo malo como aquello y a su vez moviendo su cabeza a modo de disculpa con el pobre dragón por sus maneras tan torpes.

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Re: Una tarde de juegos [Privado]

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