El Pequeño Pollito Va A La Ciudad [Priv. Kamael]

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El Pequeño Pollito Va A La Ciudad [Priv. Kamael]

Mensaje por Darlene el Mar Jun 27, 2017 3:37 am

El sol se estaba mostrando con fulgor aquella tarde, casi parecía que deseaba quemar a todo ser viviente en la tierra, haciendo que la chica se planteara el volver a su morada, sin embargo, tras pensar que el regreso estaba mucho más lejano que su destino –una buena tienda de helados – la elección obvia era continuar con su camino, por ello, paso tras paso, jadeo acalorado tras jadeo, sus ojos buscaban sin parar una tienda que se notara apetecible, porque, aunque la necesidad de refrescarse estaba instaurada en ella, no pensaba comer cualquier cosa que le pusieran en frente.


- ¿Qué estarán pensando los del consejo, en programar un calor tan fuerte como este? ¿Matar a medio Myr? –se quejó, estirando el cuello de su blusa, como si con aquello lograda que el aire fresco pudiera ingresar, obviamente sin resultado alguno, por ello, llevando su cabellera hacia adelante finalmente pudo atar su larga cabellera en una coleta alta, meramente para que, al regresar la vista al frente, quien estaba en su campo de visión, era nada más y nada menos que aquella adorable chica que vivía con el cerdo de Ban, su vecina Kamael, quien merodeaba su misma calle junto a unos peculiares “peluches voladores” que parecían seguirá a donde fuera que se dirigiera. Inmediatamente tras verle, giro su visión a todos lados, como si buscase al cerdo que solía acompañarle, después de todo, a su pensar era extraño que alguien como ese, le permitiera libertad, pero al no notar rastros del sujeto, no tardo en acercarse a la fémina, abrazándole por la espalda, casi estrujando su anatomía con la contraria, separándose al momento porque bien sabía que actuar de esa manera quizás no era la indicada - Buenos días Kamael… disculpa que te abrazara así de la nada, pero me emocione al verte sin Ban… por cierto ¿Qué haces por aquí? – indago caminando a su lado, escuchando su respuesta antes de continuar con su charla - Hace demasiado calor hoy, pensaba ir por helado, si quieres puedes venir conmigo –invito, de lo más feliz de la vida, todo porque de una manera sumamente extraña veía a aquel ángel como si fuera una hermana menor, o una “kohai”, si se quería decir de otra manera, simplemente alguien a quien debía de cuidar y proteger, enseñar y guiar en su camino por el bien porque Kamael era como un pollito recién nacido del cascaron el cual necesitaba de la guía necesaria para poder desenvolverse en la vida, aun cuando muy seguramente, Kamael le rebasara en años y experiencia, tanto angelical como humana, pero, así era Darlene y hacer que cambiara de opinión seria por demás, una misión imposible o suicida.

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*Atuendo

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Re: El Pequeño Pollito Va A La Ciudad [Priv. Kamael]

Mensaje por Kamael el Sáb Jul 22, 2017 11:25 am

hola:
Pues aun no consigo casa del todo pero por el momento logre llegar a un acuerdo con un vecino que me está prestando su net, si bien no es definitivo tratare de conseguir algo más estable pronto; por lo mientras si algo no se entiende o si quieres que lo cambie avísame por mp, lo editare lo más pronto que me sea posible

Era un día ligeramente caluroso Peste y Desgracia se habían pasado quejándose toda la noche y por lo tanto no me habían dejado dormir, así que no me quedo más opción que buscar una forma de caer rendido de sueño nuevamente así que use todos mis métodos de distracción conocidos que me funcionaban… desde escribir un poco hasta entrenar hasta caer rendido, pero no conté con que el clima siguiera empeorando con forme avanzaba el día incluso llegue a sudar bastante y la ropa que siempre usaba incluyendo la “especial” necesitaron un encuentro con la lavadora ya tenía algo de ropa para esas ocasiones pero para ese calor definitivamente necesitaría otra cosa antes de que me vieran como un psicópata escapado de alguna prisión lejana; y si bien el pasearme desnudo por la casa era una idea muy común que cruzaba por mi cabeza algunas veces, podía jurar que Peste y Desgracia me traicionarían con el cretino rastrero de Ban al primer descuido así que eso quedaba descartado casi de inmediato… ni modo tendría que salir sí o sí.

Mientras buscábamos algo de ropa y escuchaba a mis acompañantes discutir la ropa que “debía de comprar” sentí que invadieron mi espacio personal de forma brusca que hice aparecer una de mis armas por mero instinto pero frene el ataque lo mejor que pude al oír de quien se trataba -Darlene…- quise contestarle su primera interrogante pero rápidamente salto con otra pregunta que mis “hijos” respondieron por mí de forma afirmativa casi al instante; suspire de forma pesada mientras no me quedaba más opción que acompañar a la señorita frente a mí por su bocadillo, si bien yo no sentía calor del todo mi cuerpo parecía expresar otra cosa sí que bueno… mientras pudiera conseguir algo en el camino no estaría del todo mal.

Hice una pequeña reverencia para que se adelantara y le mire de reojo -te seguimos, no soy buena para comprar cosas como esa- si la cosa iba bien incluso le pediría ayuda para orientarme u comprar algo de ropa -de hecho iba por ropa... no quiero que “ya sabes quién” este molestándome por estar desnudo dentro de la casa- le mire casi examinando sus ropas, si bien seguramente no evitarían un daño devastador o por lo menos desviaría un poco la trayectoria de algún tipo de ataque no físico, se veía algo practico para evitar el calor que estaba pasando en ese momento.

Retire mi vista de donde estaba la chica mientras me reñía mentalmente por haberla mirado tanto tiempo; por alguna razón la señorita me resultaba familiar, si bien ya tenía entendido que su generación tenía varios siglos después de la mía o la de Ban parecía que esa angelita me resultaba bastante familiar y no entendía el por qué exacto… por otro lado su actitud para conmigo me resultaba extraña y casi imposible de negarme aun si parecía insistir en tratarme como hembra, y si no mal recordaba la definición que me habían dado antes eso podía llamarse “cross dress” o que simplemente me miraba como a una especie de “familiar” para molestar, la idea no me gustaba nada y me hacía suspirar de frustración en más de una ocasión… pero tampoco tenía el corazón para quitarle la ilusión así que por mucho que lo detestara ahí estaba yo cumpliéndole sus caprichos a mi “sobrina favorita”.

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Re: El Pequeño Pollito Va A La Ciudad [Priv. Kamael]

Mensaje por Darlene el Jue Ago 17, 2017 11:44 pm

Estaba feliz, demasiado a decir verdad, y todo era porque Kamael se encontraba a su lado, con aquel par de pequeños demonios o monstruos, realmente no estaba segura de que eran, pero tampoco es que le interesara mucho, después de todo, se veían como pequeñas almohadas adorables y esponjadas, pero, volviendo al tema principal en aquella situación, tras oír la pequeña propuesta de la contraria respecto a buscar algo de ropa, todo el calor de su cuerpo parecía haberse esfumado como la nieve el primer día de primavera, ahora, lo único que deseaba era vestir de manera femenina aquel cuerpo tan adorable que tenía a su lado.


- Exactamente, con ese cerdo cerca no puedes estar sin ropa en tu casa, así que te ayudare a buscar algo lindo para ti -exclamo alegre, tomando entre sus brazos el brazo derecho de la fémina, apegándose a ella cariñosamente, mientras empezaba a caminar - Luego iremos por los helados, que seguramente morirás de calor si sigues llevando eso -suspiro con fuerza, pensando que tipo de ropa seria la adecuada para Kamael, seguramente si le daban a elegir le pondría un traje de maid en tonalidad rosada, con calcetas largas blancas a juego, sin olvidar el porta ligas, además de pensar su cabello hasta alaciarlo, y seguidamente, ponerme una hermosa diadema a juego, incluso pensó en unas lindas orejas de gato, pero, eso quizás sería demasiado - Sabes... tengo algunas ideas sobre lo que podrías utilizar, pero no sé si será tu estilo, por ello dime ¿Qué tipo de ropa te gustaría llevar? Partamos desde ahí, y luego iremos a ver algunas tiendas para ti -de esa manera se aseguraría de no elegirle algo inadecuado para su pequeño pollito, porque una cosa era como Darlene deseaba que se viera, y otra muy diferente, era el como Kamael se sentiría cómoda, además, existía otro hecho que carcomía su cabeza, si decía el andar desnuda en la casa en lugar de pasearse en ropa interior, quizás significaba que no poseería ni siquiera bragas, o que tenía un solo juego ahora lavándose - Kamael, dime ¿Cuantos juegos de bragas y sujetadores tienes? -la sola pregunta dicha en voz alta, había logrado que más de una persona les viera, pero para alguien como la albina, una o dos miraditas no le incomodarían, porque no estaba haciendo nada incorrecto, solo interrogaba a su amiga para poder brindarle una mano, o más de una, porque si la respuesta es que solo tenía bragas, también tocaría indagar su talle de sujetador, porque no podía permitirle andar con los pechos al aire, ya que si llevaba ropa clara y esta se mojada, fácilmente se transparentaría, o incluso, ante una pequeña rasgadura, mas piel de la necesaria quedaría expuesta - Como sea, está decidido, el día de hoy será de compras obligatorias para ti, incluso puedes ayudarme a buscar algo para mí, será divertido -segura de su decisión, y sin haber soltado el agarre que mantenía en la contraria, empezó a andar rumbo a las tiendas de Myr, a la espera d encontrar algo lo suficientemente digno de su adorablemente precioso, pollito desnudista.

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Re: El Pequeño Pollito Va A La Ciudad [Priv. Kamael]

Mensaje por Kamael el Miér Oct 04, 2017 8:57 am

Me extraño su cambio de opinión tan pronta pero ya que se ofrecía tan amablemente a ayudarme pues no podía negarme aunque luego hablaría con ella de su forma de expresarse de alguien mayor que ella… por que los cerdos hasta donde les conocía no eran TAN pervertidos como lo era la otra criatura en cuestión; peste y desgracia se quejaron un poco por oír que el plan de los helados se había pospuesto -realmente no siento deshidratación pero por la cantidad de sudor en mi frente supongo que es imposible negarlo- mire de reojo su cercanía con mi persona debía acostumbrarme a eso cuando menos en su compañía ya que no había ocasión en la que no me hiciera estar tan apegado a ella.

Agradecí la caminata silenciosa aunque Darlene parecía más enfrascada en alguna clase de debate interno que el disfrutar del sonido “natural” de la isla; al oírla hablar me quede casi en blanco cuando pregunto por mi “estilo” ¿pues qué diablos estaba pensando en ponerme encima? Casi sentí un escalofrió recorrerme la espalda de no ser porque Peste respondió por mi mientras su hermano se partía de risa en el suelo -Madre no conoce esas cosas… a veces utiliza la ropa de Ban solo por flojera de vestirse- casi golpee a la pelota que revoloteaba alrededor de mi cabeza pero no había mentido, se suponía que ese detalle era un secreto entre nosotros pero conociendo a Darlene no diría nada al dueño de esa ropa así que solo asentí una sola vez a esas palabras mientras murmuraba un “lo que dijo él” mientras miraba a la angelita de reojo casi evite el tema de la ropa interior porque era casi el mismo cuento como con la ropa normal pero como siempre mis “adorados” hijos respondieron por mi mientras seguían muriendo de risa en el suelo o intentando flotar sobre la cabeza de Darlene -oye oye, mamá no tiene esas cosas… y obligó a Ban a tragarse unos calzoncillos que le llevó el otro día para ella- desgracia intento susurrar al oído de mi acompañante aunque no fue muy útil que digamos por otro lado vi que ambos se posaban sobre mis hombros y picaban mi zona pectoral con sus alas mientras decían un –no sabe usar esas cosas-  mientras sentí como sus ligeros golpecitos rebotaban en mi pecho, no me molestaba en lo más mínimo que lo hicieran y menos las miradas de extraños a mi persona aunque tenía entendido que ese tipo de comportamientos no eran bien vistos estando en público.

Seguí caminando sin prestar mucha atención alrededor por la cara de decisión de mi pequeña acompañante y por sus palabras me esperaba un día laaaargo y cansado así que mentalmente me estaba preparando para ser tratado como una de esas muñecas de aparador… pero nuevamente como su “tío” no tenía corazón como para negarle algo que parecía emocionarla tanto; suspire por lo bajo mientras alejaba a peste y desgracia de mi… solo esperaba y rezaba por que la pequeña a mi lado no se excediera en eso de elegir ropa o tendría que hacer un agujero en la pared para ocultarlo todo de Ban -escucha, no tengo mucho dinero pero si te hace feliz puedes elegir un par de cosas- dicho eso saque de mis bolsillos una tarjeta que a Ban le encantaba esconder de mí y se la entregue a la albina a mi lado -solo no la pierdas…- o si no seguramente el otro implicado me haría trabajar como esclavo hasta reponerle lo perdido.

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