[Privado] Tempestad

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[Privado] Tempestad

Mensaje por Yuuki Sakurai el Lun Jun 26, 2017 8:43 am

Tras acabar de ordenar lo utilizado para preparar la comida del día siguiente, Yuuki salió de la cocina y se dirigió directamente a su dormitorio donde le esperaba un montón de ropa que doblar, la que había sacado del exterior tras lavarla. No solo era su ropa, habían algunas prendas de Aoi allí, pero principalmente era la del mayor. Se entretuvo doblando todo a la perfección, cuidando el no arrugar las cosas, apartó cierta porción para poder plancharla, ante lo cual dispuso una mesa sencilla para la tarea. Dejó la plancha allí y se encaminó al cuarto de su hermana, tocó la puerta tres veces y estando aún fuera le habló — Si quieres ve a bañarte ahora, así cuando salgas te tendré el pijama planchado y caliente, me avisas cuando acabes Aoi ¿Vale? — habló suave, con cariño, aguardando solo unos momentos sin requerir mayor palabra de la menor. Le gustaba consentirla tal y como haría un padre, tal y como siempre lo hizo. Al final Yuuki sabía que solo le tenía a ella, era su única familia y la única persona que seguía con él, lo cual solía dejarle bien pese a sentirse deprimido tras la partida de su amigo Orión.  

Caviló solo unos momentos antes de retornar a la habitación e iniciar el planchado, lo cual le tomó aproximadamente quince minutos, tiempo en donde además de planchar fue doblando o colgando las prendas según correspondía, aguardando con el pijama de su hermanita, era de algodón grueso, idóneo para la época en la que se encontraban. Fuera el frío, para un humano cualquiera, era simplemente insufrible. Al menos así era hasta que se escuchó a la distancia un tronar inquietante, junto con la fuerte caída de una lluvia torrencial, misma que había sido anunciada mas no para ese día, sino para el día siguiente. Yuuki se alarmó y fue hacia la ventana de su habitación para corroborar lo que sus oídos ya habían hecho, se trataba de una feroz tormenta. Miró el patio y por fortuna no tenía nada que pudiese estropearse, mas antes de poder hacer otra cosa, fue hasta donde tenía la plancha y la apagó. Era peligroso tenerla allí sin más, quería llevarle el pijama a su hermana y avisarle de la lluvia ya que asumía estaba ya en el cuarto de baño, pero al tomar las prendas un fuerte sonido asustó al mayor de los Sakurai quien vio con asombro como todo se apagaba.  

La tormenta había estropeado, probablemente, un poste importante. Desde donde él estaba se veía aún la ventana y tras ella no se apreciaba luz alguna, no al menos  cerca, por lo cual Yuuki supo que no era solo allí, sino en varias partes. Aquello no generó sosiego, en lo absoluto, creó un potente descontento y una gran preocupación. Suspiró y con la ropa entre sus brazos caminó hacia el baño principal, el cual poseía una amplia tina al estilo japonés, siendo lo único de tal forma ya que el resto del departamento era tradicional, del tipo alemán. Se apresuró yendo sin nada que alumbrase, conocía su hogar como para hacerlo y ante su usual orden, no tropezaría — Aoi, ¿Entraste ya al baño? — le buscó en su dormitorio, pero la puerta estaba ya abierta y asumía que habría ido a bañarse como antes mencionó Yuuki, así que fue a buscarla a dicho sitio.  

— La tormenta se adelantó, alcancé a lavar tu uniforme también, aunque no sé si habrá problemas mañana. — habló más fuerte ya que la lluvia hacía difícil que su voz se escuchara si no le colocaba cierto esfuerzo — Puedo llamar a alguien que te recoja si quieres, aunque habría que avisar ahora para ver si hay disponibilidad — y en ello fue murmurando, pensándolo en el camino desde la habitación ajena al baño principal. Se detuvo ante la puerta, estaba cerrada y dudaba que alguien estuviese dentro, no se oía la ducha, tampoco movimiento al interior. Yuuki tocó esa puerta — ¿Aoi? — se asomó ligeramente, casi inclinándose al apoyar una mano en la puerta, la cual se abrió brevemente — ¿Me escuchaste? — interrogó buscándola en la oscuridad.

Atuendo de Yuuki

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Re: [Privado] Tempestad

Mensaje por Aoi Sakurai el Miér Jul 12, 2017 2:35 am

Cansada, cansada y cansada, es lo único que podía pensar y sentir en aquellos momentos, después de todo, su vida estaba volviéndose más complicada, iniciando con su rutina escolar que ahora se le empezaban a sumar algunos clubs de atletismo, seguida por el hecho de que sus amigas en la búsqueda de novios prácticamente le arrastraban a las tiendas, cafés y cientos de lugares más, todo porque según las féminas, Aoi era del tipo de mujer que podía llamar la atención de otras personas e incluso atraerles a donde estaba, es decir, en términos mas sencillos, la estaban utilizando como un cebo, o las luces de aquellas lámparas que suelen atraer a los insectos hacia su muerte, cosa que en verdad no le agradaba del todo, pero, con tal de guardar la apariencia de aquella dulce muchacha de colegio, a la cuales sus amigas tanto amaban, sencillamente no podía negarse... bien se suele decir que el fin justifica los medios, y ese fin siempre seria el poder tener más ojos vigías sobre su hermano, el cual, en aquellos momentos, mientras ambos se encontraban dentro de la morada, hacia las labores del hogar como toda buena madre -o en este caso padre- soltero desempeñaría para educar a su adorable hija.

Pero la realidad siempre supera a la ficción, y aquel cuento idílico en el que el mayor de los Sakurais vivía, solo era eso, un cuento de hadas que en cualquier momento llegaría a la realidad culminando con la felicidad total, porque la vida siempre es así, y todo tiene un fin, pero de momento, Aoi simplemente continuaría con aquel mundo para mantener feliz al mayor, manipulándole como solo ella sabía, moviendo las cuerdas del títere detrás del pequeño escenario llamado vida, para que cuando la verdad entera llegara a develarse, la ficción fuese tan hermosa, que aquello no importara porque solo querría mantenerse en la dulce mentira.


- Está bien, onii-chan -respondió a las palabras del varón, tomando rumbo al baño, ingresando en la cálida agua predispuesta en aquella cómoda tina, prácticamente se sentía en la gloria, pudiendo disfrutar de las sensación de sus músculos relajándose a medida que el agua penetraba en cada uno de sus músculos, volviéndose más amena la sensación al cerrar los ojos, sumergiéndose hasta medio cuello, dejando solo su faz expuesta. Si dijera que tenía en mente el tiempo que paso, desde que había entrado hasta que las palabras del chico llamándole le hicieron abrir los ojos, estaría mintiendo, porque Aoi no se percató de nada sino, hasta que sus ojos se abrieron y la oscuridad inundo sus sentidos, seguidos de los pasos del varón quien notablemente estaba entrando en una zona prohibida tras no recibir respuesta de la pelilarga - Si, estoy aquí dentro onii-chan, pero sabes bien que es incorrecto el entrar al baño de una dama ¿No? Aun cuando sea tu hermana menor - su voz sonó firme, casi como un regaño, porque de cierto modo lo era, pero al mismo tiempo disfrazaba el gran sonrojo de su faz, uno que el peliazul no debería de ver, en ningún tipo de situación si acaso Aoi deseaba mantener su reputación de joven mujer a quien nada ni nadie le inmuta - Como no puedo verte, mejor quédate donde estas hermano -ordeno, para luego levantarse de la tina, mojando el camino por donde andaba con cada pequeña pisada, todo porque en el lavamanos tenía unas cuentas velas aromáticas junto a las correspondientes cerrillas para así poder encenderlas, pero claro, no hizo esa acción sino hasta que su cuerpo estuvo de nuevo en el agua tibia y las pequeñas velas posaban contra el borde de la tina, siendo encendidas al momento y dejando ver parte de la piel que el agua no ocultaba - Ahora hermano ¿Puedes repetirme aquello tan importante como para que te metas dentro del baño... aunque supongo que tiene que ver con el hecho de que la luz se encuentre apagada -suspiro con fuerza, para luego llevar ambas manos a sus labios mostrando una cara de preocupación enorme, pensando en que sería bueno molestar al varón un poco, y por ello jugaría con Yuuki - O es que... ¿A...acaso mi hermano... se convirtió en un pervertido? -rápidamente sus manos bajaron para cubrir la zona del pecho, abrazándose y dándole la espalda al mayor - Nii-sama... ¿De verdad tu perversión es tanta... que deseas hacer obscenidades con tu única hermana menor? E... eso... eso es muy atrevido de tu parte... ni siquiera me lo preguntaste y además, cortaste la energía para tener una excusa ¿Verdad? -negó rápidamente, para luego volver a ver al mayor, con sus ojos grandes y expresivos, dejando entrever un tipo de decepción similar a la que los niños tienen cuando descubren que sus pequeñas creencias son mentiras, o que sus héroes solo existen en la tv, aquella que puede ser nuevamente revivida con las palabras de un padre o en este caso, las de Yuuki... aunque claro, Aoi estaba más que consiente de que todo aquello no podía ser cierto, y que seguramente el corte de luz se debía a un fallo producto de la tormenta que se desenvolvía afuera, chochando las gotas de lluvia con intensidad sobre la pequeña ventana del baño, pero eso es algo que ocultaría, para divertirse más y más, con el único que daba sentido a su vida.

_________________________________________

*Imaginala asi

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