Hagamos negocios~ [sanae]

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Hagamos negocios~ [sanae]

Mensaje por Celty el Sáb Mayo 20, 2017 10:47 pm

Ya hacía algún tiempo que tenía mis sospechas frente a la posibilidad de que algunas personas me estaban arrebatando mis clientes, intimidándoles e incluso estorsionandolos para su propio beneficio y así dejarme a un lado. No conocí a ningún transportista a parte de los mercenarios, los vándalos y yo que "gobernara" las calles, siendo estas repartidas por segmentos. Los vándalos conquistaban la tierra antigua, pues estos eran personas "nacidas" en esa tierra maldita que llegaban a ganar lo que podían al robar a los viajeros que descendían de MYR, luego por el contrario estaba los Mercenarios que se dedicaban a escoltar a todos aquellos que deseaban descender y así para evitar ser asaltados por los vándalos les protegían. Y luego, estaba yo, una viajera solitaria capaz de realizar cualquier tipo de trabajo y todo aquello según el dinero que se me entregaran. En ocasiones llegaba a pedir información como pago de algunas cosas o "favores" para cobrarlos posteriormente. Claro estaba de que portaba una larga lista de quien estaba en cada bando, sin embargo, no hace mucho llegué a asesinar a dos personas que se hacían pasar por mi, y ello lo que hizo fue llamar la atención del resto poniéndolas más nerviosas y sobre todo más alerta para no acabar igual...
Misteriosamente la gente que me ayudaba, ahora me daba la espalda, la información que se divulgaba nunca llegaba a mis oídos y a pesar de que muchos intentaban querer ayudarme con ciertas señales, había alguien detrás apuntándole con una pistola en la cabeza y por tener su vida en riesgo nunca abrieron la boca. Cuando intenté quedar con mi mayor informante en una reunión secreta, lo descubrí asesinado a sangre fría con dos disparos, uno a cada ojo. Por suerte o desgracia, el único mensaje que me llegó fue una dirección y un nombre codificado. Tardé semanas en averiguar aquello, pues al no tener ayuda debía moverme entre sombras y finalmente acabé averiguando la dirección, en la cual al acercarme por los alrededores no pude apreciar más que una gran mansión a lo lejos de la entrada, que sería su "jardín pequeño" en la entrada. No entendía nada, pero no iba a quedarme de brazos cruzados a la espera, lo que Zen, mi mayor amigo y único corcel capaz de apaciguar mi ira con solo montarlo rompió el candado de la puerta de una coz y ambos pasamos al interior. No podía tocar el timbre y hablar, lo que quizás lo tomarían como un juego de niños maleducados, a si que opté por golpear la puerta de la entrada mientras que Zen permanecía bajo las escaleras. Este era un corcel de raza frisón sin cabeza, lo que a veces asustaba a algunos niños, sin embargo, quería dejarle descansar de estar siempre en su forma cambiada de motocicleta.
Revisé mi celular a la espera de que me llegara a atender, mientras que esperaba que mi atuendo totalmente negro enterizo, exceptuando la vista del escote por tener descendido un poco la cremallera no llegara a desagradar a quienes vivían. No sabía por que estaba ahí realmente o quien era esa Sanae, sin embargo debía hablar con ella costara lo que costara....

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Re: Hagamos negocios~ [sanae]

Mensaje por Sanae el Lun Mayo 22, 2017 10:17 pm

Era algo tarde ya, el reloj de pared marcaba una hora en que los humanos normales preferían descansar, reponer energías para el próxima día que prontamente se avecinaría, pero este no era el caso de las razas vampíricas, o meramente las nocturnas, aquellos que gobernaban después del crepúsculo, cuando el sol era inexistente y finalmente podían gozar del completo libertinaje. Y este último, era el caso de aquella vampira de rosados cabellos quien actualmente estaba residiendo en la mansión de sus primos, sin embargo, por azar del destino, todos parecían haber tenido planes aquella noche, de lo contrario se hubiera topado con alguno de aquellos en la morada, pero ese no era el caso, y la joven de afilados colmillos se la pasaba rondando el lugar de lado a lado, buscando con que entretenerse, cargando en su hombro a uno de sus fieles subordinados, aquel murciélago de notable edad y quien le había estado acompañado a lo largo de su infancia, siendo el primer familiar que había obtenido.

El tic-tac del gran reloj de pie en la sala empezaba a molestarle, deseaba poder salir de aquel sitio, pero bien sabía que si su tía llegaba de la nada, y sus primos no sabían dónde ella se encontraba les ocasionaría problemas, pudiendo verse obligada a regresar con su familia, cosa que a decir verdad no estaba en sus planes inmediatos ni mucho menos futuros, porque la libertad que ahora poseía no se podía equiparar a la que alguna vez llego a tener en aquel sitio al que debería, pero no podía, llamar hogar. Sin embargo y como si la noche se hubiera apiadado de su aburrimiento, el sonido de metal romperse en las afueras de su morada, seguida por la presencia de un ente desconocido parecían empezar a avivar la noche ¿Qué otra cosa seria más divertido que un intruso en aquel sitio? Seguramente las maid o mayordomos de la mansión, que no eran ningún ser débil, podrían encargarse de aquel intruso, pero la chica estaba interesada en lo que planeaba hacer aquel en ese lugar ¿Quién sabe? Puede que fuera solo un mero ladrón quien creyera que todo saldría como sus ensueños, o también, algo mucho más emocionante.

Sin esperar más tiempo, y anteponiéndose a cualquier obrar de los empleados del lugar, en cuanto el sonido de golpes en la puerta fue efectuado, la menor se apresuró para ver quien podría ser, sin que sus pasos resonaren por la alfombra ni el piso de madera, al estar portando pantuflas en esos momentos. Luego de apenas tres minutos, después del golpeteo, la puerta se abrió y ante Sanae no había ningún tipo de ladrón, mucho menos algo que diera miedo, más bien parecía ser una mujer con casco, y un aroma infernal, o eso es lo que su nariz detectaba.


- ¿Se te ofrece algo… tu, seas quien seas? –sus brazos se entrecruzaron bajo su propio pecho, su hombro izquierdo se había acomodado en el marco de la puerta y su ceja derecha completamente arqueada daban pie a una posición de pereza a la vez que molestia, de cierto modo estaba decepcionada del intruso - Si no estás al tanto, esto es propiedad privada y… si eres algún tipo de persona que realiza algún servicio en particular mis primos ahora no están así que puedes volver en otro momento, deja tu tarjeta al mayordomo o una de las maids y me encargare de avisarles que viniste –suspiro con fuerza, dejando entrever sus colmillos, mientras el pequeño animal en su hombro derecho le alentaba a animarse tras frotarse suavemente contra la mejilla de la menor, consiguiendo que la misma le acariciara bajo el mentón, poco antes de virarse, notando como una maid se acercaba a donde estaban - Por favor, tomen los datos de esta persona… sea quien sea, y avísenle a mis primos cuando regresen que vino –una pequeña reverencia de la mujer vestida con aquel típico traje de mucama, seguido de un “Como ordene, Sanae-sama”, fueron suficientes para que la de cabellos rosas asintiera, murmurando al final - Estaré en mi cuarto, por favor no me molesten si no es de urgencia –diligente y segura, de esa manera es como se escuchaba la voz femenina, quien automáticamente borro de su mente la presencia de aquella motorista de casco amarillo, dirigiéndose a su alcoba situada en el segundo piso de la mansión, ingresando sin problema y recostándose en su cama, conforme centraba la vista en un libro de vieja literatura, ligeramente gastado luego de darle tanta utilidad, sopesando la idea de que, lo mejor de momento para pasar su velada era aquello, leer hasta sumirse en su mundo nuevamente, y luego, cuando los dueños de la propiedad regresaran, vería que hacer.

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Re: Hagamos negocios~ [sanae]

Mensaje por Celty el Lun Mayo 22, 2017 11:27 pm

Nada más estar frente a la puerta a la espera de que esta fuera abierta, impaciente de ver quien era la persona que me llegara a recibir, desvié la mirada hacia atrás, visualizando a Zen algo calmado, el cual golpeo el suelo con suavidad para indicarme que me diera la vuelta. Al hacerlo observé a una joven de cabellos rojizos junto a un murciélago de una edad notablemente avanzada, sin embargo su pequeño monologo llegó a ser tan rápido y desinteresado que ni tiempo me dejó para explicarme. Antes de que me diera cuenta ya me estaba echando de ahí con el pretexto de que se lo diera a alguna maid o mayordomo, aunque ella no sabía que debía hablar con la mujer llamada "Sanae", que en esta ocasión era ella.  
En el momento en que quise explicarme a la maid de que debía hablar con esta, se negó rotundamente, pues parecía que no quería dejar pasar a ningún extraño al interior y sabiendo que era la única que estaba por los alrededores era también quien rompió la verga de afuera, la cual pagué de inmediato, sin embargo insistió en que volviera más adelante, en una cita previa, pues no había nadie de la familia que pudiera ofrecerme ninguna ayuda.
Desde luego que lo intenté, pero si las palabras no conseguían que me dejara entrar, no estaba dispuesta a darme por vencida. No era la primera ni la ultima vez que me tuviera que enfrentar a distintas razas con diferentes maneras de luchar. Tan solo les tocaba esos puntos claves en los que dejaba su cuerpo tan relajado que los adormecía con la llamada "llave del sueño", mientras que a otros tenía que encajarle los huesos para bloquearle los golpes y terminar por dejarle en el suelo a la espera de que otros les desencajaran los huesos, cosa que haría después de hablar con quien tuviera que hablar. Sin duda alguna me costó un poco, pero lo más difícil no fue "abrirme paso" si no, encontrar la habitación de la susodicha persona. La mansión era tan sumamente enorme que llegaba a agobiarme todo aquello. Podría haber sido una buena chica y permanecer en el interior esquivando y neutralizando uno a uno quienes se echaban encima mía, sin embargo, no tenía tanto tiempo como esperaba. Yo ya había hecho mis estudios antes de presentarme a aquel lugar. Salí por la puerta principal y a lomos de Zen me ubiqué justamente frente la entrada de su ventana. Estaba segura de que permanecería cerrada y como no parecía que el viento corriera al interior, estarían las cortinas pasadas para evitar la luz solar. Zen se separó bastantes metros hacia atrás, los cuales luego corrió en línea recta saltando todo lo que pudo y yo salté sobre él, llegando a entrar por la puerta con los brazos cruzados en forma de "X" para evitar que me dañara y tras de mí una nube oscura como si fuera mi sombra. Zen era en realidad "parte" de mi ser, lo que también se introdujo en la habitación en la que residia Sanae. Claro estaba que los sirvientes intentaban detenerme el acceso a toda costa y aunque algunos me persiguieron hasta que me vieron "volar" hasta la ventana, otros fueron por el interior a la habitación de la joven con intención de ponerla a salvo. Por desgracia, en el momento en que uno de estos abrió la puerta rápidamente para decirle algo a la joven, Zen le apropió una coz mandándole hacia afuera de la habitación y cerró la puerta colocándose frente a esta como si indicara que no querían que nos molestaran.
Por mi lado, yo me aproximé a estos mirando directamente al anciano murciélago, al que hice una leve reverencia, pues quizás este era más viejo que yo y aunque así no fuera, la muerte estaba más al acecho suyo que mío y eso era de admiración, la lucha que mantenía con esta para mantenerse con vida. Seguidamente saqué el teléfono y escribí un pequeño mensaje, largo, pero necesario en todos sus aspectos.


Empezando por el principio, mi nombre es Celty, no soy una sirvienta ni nada, vengo en busca de una joven llamada Sanae para hablar de un tema serio del cual debo tratar con dicha persona y escuché a su sirvienta nombrarla así, lo que debe ser tu quien debo hablar. Dicho esto, he de pedirte disculpas por los pequeños destrozos causados en su hogar, pero seguro que serán limosnas a comparado del gran dineral que debe suponer mantener a todos los sirvientes, la mansión y su mantenimiento. Zen esta manteniendo a su gente afuera, por favor, le pido amablemente que les pida que dejen de empujar la puerta y de que dejen de buscarme. No me permitieron el acceso a verla y para mi es importante, pues el asunto del que debo tratar no solo depende de mi, si no, de también de varias personas a las que me rodean y ahora tu eres una de ellas.....

No estaba segura de que aceptara mi petición, pero estaba tan cansada, hacia tanto tiempo que no luchaba que me senté en la orilla de la cama apoyando mis codos sobre las rodillas y encorvando la espalda agachando la cabeza como si tomara un respiro.
Quizás si tomo a su murciélago podría hacerme caso y me dirá todo lo que tenga que decirme... Sin embargo...
A pesar de que aquello fue lo que se me pasó por la cabeza, creí que lo más coherente era....

Al igual que tu, yo también valoro a mi querido camarada y fiel compañero. Podría habértelo arrebatado en el momento en que te apoyaste en el marco de la puerta, sin embargo, creo que así lo que hubiera conseguido es una distanciamiento antes que un intercambio de palabras... Si me ayudas ahora, te ayudaré con algo que necesites en un futuro próximo o presente... ¿Me ayudaras a averiguar lo que necesito saber?....

Al terminar de mostrarle aquel mensaje con el teléfono me giré un poco mirándola directamente a los ojos, y chasquee los dedos de la zurda. Zen se adelantó acercándose a mi, mostrando un gran caballo sin cabeza alguna, así como un caballero sin alma o una muerte sin rostro. La puerta estaba libre y no dudaba de que la gente entraría a llevarnos de ahí en acceder...

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Re: Hagamos negocios~ [sanae]

Mensaje por Sanae el Dom Mayo 28, 2017 6:07 am

El sonido de las hojas de aquel desgastado libro, cambiando con cada pequeño movimiento de la mano de la vampira, era lo único que invadía el cuarto, después de todo, su pequeño compañero parecía haberse quedado dormido ante tamaña paz, cosa que no duro demasiado, puesto que, de un momento a otro el sonido de la ventana siendo atravesada por aquella peculiar mujer de casco amarillo, corto la paz del ambiente, seguido por su corcel evitando que cualquiera que lo deseara, tal como ahora pasaba con los empleados de la mansión, tuvieran acceso a ella.

La chica de cabellos rosados, no pudo evitar mirar con curiosidad a la intrusa, quien no dejaba de escribir en su teléfono celular, llego a suponer que deseaba secuestrarla, venderla o algo peor, y que aquel escrito era un mensaje para sus secuaces, sin embargo, lo que leyó le había sorprendido, no tanto como la reverencia para el pequeño animal junto a ella, quien no hizo otra cosa más que ver a su ama curioso, negando el conocer a la intrusa de algún sitio, pero tan rápida como la sorpresa llego, se esfumo para dar paso a la lógica, y el evidenciamiento de sus intenciones a medio explicar.


- Bien… pero más te vale no atreverte a tocarlo –murmuro refiriéndose al pequeño murciélago, para luego anunciar en voz fuerte y clara que todos se largaran de la entrada de su cuarto, porque ahora estaba ocupada, no quedándole más remedio a los empleados que meramente irse. Fue entonces que, casi como un resorte, se levantó de la cama, con el murciélago posado como siempre en uno de sus hombros, empezando a rodear con curiosidad a la intrusa, como si fuera un tiburón a punto de lanzarse a atacar, con ese mirar rojizo impregnado del deseo de una sangre, que muy probablemente aquel ser podría o no tener, pero que ahora no iba a descubrir - Para iniciar con esta conversación, te diré que sí, soy Sanae pero esta no es mi mansión, es la de mis primos, deberás arreglártelas con ellos por el pago de lo que rompiste porque créeme, te harán pagar los daños quieras o no –suspiro con fuerza, imaginando la cara de Tsubane y Subaru cuando vieran tamaño desastre y se enteraran de quien lo había hecho, en su momento se burlaría pero ahora, continuaba con una completa desconocida en sus aposentos- Segundo, si lo hubieras tocado –murmuro acariciando el mentón del animalito, quien parecía gustoso con aquello - No necesitarías preocuparte por quien sea que te ande molestando a ti o a tus conocidos, yo misma me hubiera encargado de arrancarte el brazo, para liberarle y luego te habría matado lentamente, para alimentar con tu carne a los cocodrilos del zoológico… y bueno, si eres de esas cosas difíciles de matar, sería divertido probar maneras de asesinarte, hasta que alguna finalmente acabara contigo –se encogió de hombros tras decir aquello, suspirando con fuerza hasta quedar con la espalda, posada en una pared intacta, mirando desde ahí a la motorista - Ahora, seas quien seas tú ¿Me dirás exactamente para que me necesitas? O hare que te vayas de aquí, en menos de lo que puedes decir “adiós”


Como siempre, su temperamento salía a relucir, aquella voz tan dulce podía ser de mando en escasos segundos, y ahora, todo estaba listo para la siguiente jugada, era momento de descubrir que papel jugaba en todo ese melodrama y la única que tenía la respuesta, era la mujer posada sobre la cama.

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Re: Hagamos negocios~ [sanae]

Mensaje por Celty el Mar Jun 06, 2017 1:51 am

Parecía que en principio todo iba bien, pues cuando los empleados se marcharon, zen tan solo se colocó cerca de la ventana mirando curioso por esta quedando como observando a lo lejos pero mantenía la atención con una de sus orejas al escuchar los pasos de la joven mujer. La verdad es que me ponía un tanto incomoda que estuviera deambulando a mi alrededor como si fuera un monstruo, o una obra de arte antes de comprarla...
¿Acaso es que huelo mal? No será que... ¿tiene otros poderes como psíquicos? no se.. todo lo que investigué apenas sé que es una vampiresa pero tampoco lo sé del todo....

Aunque mil cosas se me pasaban por la cabeza tan solo le escribí un mensaje corto antes de proseguir.
Lamento si huelo algo mal, tus empleados han hecho que sudara y usted no me permitió hablar en la entrada...
En el momento en que me dejó espacio, me senté en el borde de la cama como si fuera una amiga cualquiera que buscaba unas respuestas que quizás ni ella tendría en ese momento.

Alargué los brazos por encima de mi cuello alzando el casco demostrando frente a ella que no portaba cabeza alguna y en ese momento volví a escribir un texto bastante largo.

Como puede ver, ahora mismo no tengo ninguna cabeza y no es motivo de burla la frase "donde dejarás la cabeza si no la tienes pegada al cuerpo"...Es algo ironico.. Puedo seguir viviendo porque no soy una humana, si no, ya hubiera fallecido hace mucho. Soy una transportista que hace trabajos a personas adineradas, así como descender al mundo antiguo y conseguir reliquias o entregar "paquetes" especiales según la cantidad de dinero. Si fuera mi dia libre y quieres una barra de pan te costaría la mitad de lo que cuesta esa barra, por poner un ejemplo y con "pan" me refiero a un cuerpo u algo así... Perdona, andaba por las ramas. El caso es que últimamente mi trabajo ha tenido un gran descenso en mi trabajo, pero parece que hay una banda oculta que se hace pasar por mi y luego extorsionan a las personas del encargo. Recién pude comprobar que tenían todos mis contactos y los mensajes, osea, que me hackearon. Cuando intenté averiguar, uno de los que me ayudaron y preciado compañero fue brutalmente asesinado y lo único que pude encontrar fue una pequeña nota con tu nombre y tuve que investigar. Me fue algo difícil porque en los registros habían bastantes "Sanae" pero de diferentes épocas y de distintas razas. Estuve investigando a todas y solo tres estaban vivas.. Una lo usaba como tapadera para poder tener una doble vida, otra era una vagabunda y la tercera eras tu. Por descarte pensé que podía contactar contigo y finalmente estoy aquí.... La verdad no sé que es lo que podrás hacer tu por mi, pero sé que es lo que te quiero pedir y si me pudieras ayudar con algo de esto me podría ir bien. Necesito encontrar mi cabeza, sé que tengo los ojos verdes y el pelo corto como rubio ceniza, otra cosa es encontrar al capo de la banda que me esta dificultando la vida y la ultima es... Bueno, no creo que tenga otra petición pero de seguro necesitaré algo más adelante y me gustaría contar con su apoyo, al igual que yo le daré mi apoyo y lo que necesite para sus propósitos personales...¿me puede ayudar con algo de lo que le he mencionado? Cualquier cosa, por pequeña que sea me ayudará, si no puede me marcharé al igual que vine, sin hacer ruido ni molestar. ¡Ah! y el dinero lo tiene sobre la cama, hay más que suficiente, a si es que no me molesta pagar lo que rompo, pues es lo justo.

Quizás el mensaje no era tan largo como pensaba, pero es por ello que le di el teléfono y me acerqué a zen y la ventana para mirar tras de esta y contemplar el paisaje.

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Re: Hagamos negocios~ [sanae]

Mensaje por Sanae el Lun Jun 19, 2017 11:32 pm

Toda aquella situación resultaba ser un dolor de cabeza, incluso para alguien tan acostumbrada a los desastres ajenos como lo estaba Sanae, y es que ¿Cómo no sentirse en una pesadilla cuando una persona sin cabeza -tal como aquella mujer demostró carecer al poco de mostrar el mensaje de su teléfono-, te busca para que le ayudes en un asunto del cual no tienes ni la menor idea, destroza el hogar de tus primos que tiene un temperamento de mil demonios y ahora pedía le dieras ayuda? Simplemente, era imposible procesar todo aquello con facilidad.

La cuestión ahora para Sanae se limitaba en ayudarle o no, porque, en cuanto a lo de necesitar algún servicio, realmente no le hacía falta el trabajo que esa mujer desempeñaba, quizás y le podría pedir ser un adorno de jardín en el día de brujas, porque el hecho de no tener cabeza sería bastante interesante si planeaba montar una casa embrujada, pero ¿Realmente ayudarle a tan bajo coste valía la pena? Seguramente no, en su mente el riesgo en el cual se estaría metiendo empezaba a verse sumamente grande, pero, había otro factor en aquella ecuación, su constante aburrimiento, aquel nacido de ser una niña de la cual todo el mundo esperaba tantas cosas que acaban por sobreprotegerla para que nada le aconteciera a su pequeño tesoro de claros cabellos, convirtiendo su vida en una suerte de cárcel de seguridad de la cual deseaba escaparse -e incluso lo hacía - apenas la oportunidad tocara su puerta.


- Te seré honesta mujer sin cabeza -suspiro con fuerza, acariciando la mandíbula de su pequeño familiar murciélago - No me importa que suceda contigo, que te maten o te quedes sin trabajo es un asunto que no me concierne, tampoco es como si tus servicios me interesaban más allá de que fueras un pequeño juguete para mí... sin embargo -su mirada se clavó en el cristal del caso contrario, donde su rojizo color optimo se reflejaba - Como estoy aburrida podría darte una mano con respecto al trabajo de espionaje -casi al momento, se hicieron presentes dos murciélagos con cámaras diminutas colocadas en diferentes adornos, a los cuales Sanae les permitió la entrada abriendo uno de los cristales de su cuarto, notando como al momento ambos se posaron cerca de su pecho, donde la fémina les recibió sosteniéndoles con sus brazos, tal como si fuesen pequeños peluches - Ellos son algunos de mis familiares, son excelentes espiando y pueden abarcar una cantidad bastante considerable de la ciudad en pocos segundos, pero si algo les pasara iría personalmente a matarte, aunque si no tienes cabeza quizás significa que eres muy resistente -suspiro sopesando la idea del esfuerzo que podría significar el matarle, sin embargo el perder a alguno de aquellos a los cuales el mundo les llamaba "mascotas", valía más que solo esforzarse por matarla, incluso le torturaría día y noche hasta que rogara por la muerte y solo entonces se la concedería de la manera más lenta y dolorosa existente - Pero no interesa que tanto resistas, todos tienen una forma de ser asesinados y encontraría la tuya tarde o temprano... entonces, si puedes asegurar que nada le pasara a mis pequeños podría ayudarte en tu tan extraña misión, sino, solo lárgate por donde viniste, pero antes limpia el desastre que hiciste -señalo los vidrios regados en el suelo producto de la abrupta entrada de aquella demonio - El dinero será bueno para dárselos a mis primos porque el desastre es tu culpa, pero no sería justo que las maids limpien algo como eso -arqueo una ceja aguardando, no solo su respuesta ante la propuesta, sino el verle recorriendo el desastre ocasionado, porque después de todo Sanae era una mandona con todo aquel que estuviera bajo su mira, descontando a cierta persona por quien su ser se derretía sin ser capaz de negarse a sus pedidos, pero aquello era un punto y aparte que no necesitaba ser mencionado.

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Re: Hagamos negocios~ [sanae]

Mensaje por Celty el Jue Jun 22, 2017 1:16 am

En la mayoría del tiempo mantuve una posición cómoda como si fuera una amiga casual que visitaba varios días seguidos sin problema, aunque aquello tan solo era mi lado perezoso, pues necesitaba de ella casi a cualquier precio. No entendía bien como ella podía ayudarme a encontrar a aquellos, o que podría hacer para que nunca más pudieran volverme a molestar. ¿Quemarlos? ¿Descuartizarlos?¿Obligarles a ser su jefa? Todo podía pasar por mi mente, aunque de nada servía, pues al final no me gustaba las ataduras y la manera con la que estos llegaron a emplearme como su juguete personal era bastante fastidioso y molesto, al menos desde mi punto de vista.

Mi vista fue dirigida hacia los pequeños murciélagos que aparecieron y se aproximaron a la joven de ojos como el fuego. Aunque no mencioné nada, si que empecé a escribir al respecto para enseñarle todo lo que pensaba de tirón y así ahorrarme el interrumpirla a cada segundo que me molestara algo o tuviera que decir algo en concreto.

Me alcé de la cama y me posicioné frente a los varios cristales rotos, como si de un puzle se tratara, tomando uno de tamaño mediano que no parecía que estuviera afilado a pesar de sus puntas. De los varios cristales apenas tomé uno y me acerqué a ella depositándolo sobre su cabeza y continué escribiendo para mostrarle el mensaje posteriormente.


Te agradecería que me llamaras por mi nombre, porque yo no te llamo niña vampira ni nada así similar.
Que estés aburrida no es motivo para tener que usarme como método de entretenimiento, no soy ningún peluche ni nada parecido.
No puedo garantizar que tus camaradas estén protegidos, pues como puedes ver yo no puedo volar y no puedo seguirlos, a lo que si se meten donde no debe, estos podrían ser cazados por cámaras ajenas, alguna trampa u algún animal como gatos o depredadores naturales, aunque lo dudo, ya que son agiles y bastante veloces.
Ni yo misma sé porqué no tengo cabeza y no te creas que soy tan resistente como puedes pensar. Mi cuerpo emana un aura oscura y cualquier corte o herida suele desaparecer con el tiempo, pero aunque tengo órganos como cualquier humano, no sé si su función esta siendo empleada o no... Quiero decir, no tengo cabeza pero pienso y siento lo que tengo a mi alrededor.
Y por ultimo pero no menos importante, ante tu comentario de que las maids no deben recoger ese destrozo tienes mi apoyo y reconocimiento. Ese desastre ocasionado por mi debes limpiarlo tu, pues eres la causante de que todo esto se haya alarmado de tal forma. Si hubieras aguardado un momento en la puerta y hubiera hablado contigo antes de bloquearme todo el paso nada de esto hubiera sucedido. Como es casa ajena pagaré los gastos, pero no recogeré más de lo que ya he limpiado y ya va siendo hora de que hagas algo por ti misma, ¿no te parece?


Me estaba comportando como una madre, quizás ella tuviera más edad que yo, sin embargo era tal mi frustración que me ordenara hacer algo que veía tan injusto que no me importaba en ese instante si me ayudaba o no. Una persona querida me había enviado verla, quizás sea para que mi problema fuera solucionado o al contrario, fuera yo la cura de solucionar su carácter tan pasota de niña rica que tenia de todo. Estaba claro que si mandaba a alguna de sus sirvientas, estas lo haría, pero por mismo orgullo yo no iba a permitir que se creyera que todo estaba a su alcance y poder. Como tal mencioné, extendí un sobre con suficiente dinero para cubrir aquellos desperfectos, aunque resaltaba a la vista que nada de ello ocasionaría un desastre tan grande como para acabar viviendo en la calle, pero mis principios me podían. Podría decirse que estaba como una cabra aun estando en la cuerda floja a varios metros sobre la tierra y aun así estaba tan segura de mi misma que seguía bailando sobre esta...
No dudaba que ella respondería con algo como "no te ayudaré" o algo similar, lo que estaba preparada tanto física como mentalmente ante la posibilidad de que me sacaran de ahí a patadas, aunque como ella mencionó al principio de todo, no era su casa, lo que tampoco podía quejarse si alguien le reñía por hacer algo incorrecto, a pesar de que no era nadie cercano ni de confianza. Tan solo pensaba que estaba haciendo lo mejor... Para ella o para mi, eso ya el destino lo decidiría...

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Re: Hagamos negocios~ [sanae]

Mensaje por Sanae el Miér Jul 12, 2017 3:37 am

La espera de Sanae con respecto a que de una vez por todas aquella mujer se pusiera a limpiar, se vio opacada por lo que un simple aparato, como lo era aquel celular, le estaba mostrando, después de todo Sanae estaba más que segura que la culpa del desastre era de aquella motociclista, y no la propia, pero, en especial su enojo se empezaba a maximizar conforme leía, volviéndose prácticamente en pura ira luego de acabar la lectura y sentir aquel fragmento de vidrio sobre su cabeza, mismo que no tardo en tomar con una de sus manos, conforme los murciélagos que habían estado en sus manos salieron volando hasta posarse en el cabezal de la cama, casi como si por instinto supieran que su ama necesitaba las manos.


- Escúchame muy bien -empezó a decir, apretando el vidrio de forma tal que se pulverizo en su mano, llegando a cortarle ligeramente, pero al momento la herida se había cerrado por completo - Tu nombre me interesa aún menos que antes, al grado de que no necesito mencionarlo porque no vale la pena, ya que después de hoy no quiero volver a verte en mi vida -sus ojos se cerraron unos segundos, para que al abrirse el rojo vibrante fuese aún más notable, era como si el fuego mismo se hubiera coloreado por la más espesa sangre jamás concebida, era ira pura - Olvídate de mí ayuda, porque alguien quien no puede asegurar el bienestar de mis familiares no tendrá mi ayuda ¿O acaso no te dije ya, que si se dañan tú la pagaras con tu sufrimiento y cualquier sonido que pueda llegar a salirte de ese cuello sin cabeza que tienes? Porque aunque no grites será un deleite el escuchar a tu cuerpo retorcerte en el suelo luego de torturarte -rio con suavidad, tomándola de aquellas apegadas prendas que la motorista portaba, acercándola mas a sí misma, chasqueando la lengua mientras le miraba donde se suponía que debían estar sus ojos - Otra cosa que debes aprender, es que nadie en su vida te tratara de buena manera si te saltas la seguridad de su hogar, independientemente de tus motivos, después de todo existen otras maneras de contactar a la gente así que no me culpes por las estupideces que haces y por sobre todo, tú no sabes absolutamente nada de mí, por ello no digas que nunca en mi vida hice algo por mi cuenta porque estarás muy equivocada -automáticamente se soltó de ella, empujándole para que se moviera de su camino, dirigiéndose a la puerta que no demoro en abrir, tomando al poco los murciélagos que volaron a sus manos, y claro está, el mayor no demoro en estar a su lado mientras salían del cuarto, virándose de reojo a la motorista - Lárgate de esta casa y no regreses jamás, que puede no ser mía pero a diferencia de ti tengo derecho y autoridad en esta morada -las maids y demás sirvientes no tardaron en llegar donde la menor tras haber escuchado la puerta abrirse y claro está, Sanae no demoro en dar una orden clara y precisa - Cerciórense que esa mujer se marche de esta casa, luego le informare a mis primos de lo que paso para que estén atentos por si intenta acercarse nuevamente aquí, pero dado que ella y yo no tenemos nada de qué hablar no es necesario que siga estando bajo este techo


La joven no dijo más, simplemente se perdió en el interior de la mansión, después de todo, a su parecer tenía muchas mejores cosas que hacer que aguantar los prejuicios de alguien que no estaba en posición -dados los pedidos y manera en que ingreso a la morada - de ponerse mandataria.


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