¡Sol, arena y mar! [Libre]

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¡Sol, arena y mar! [Libre]

Mensaje por Yoosung Kim el Sáb Abr 29, 2017 8:10 pm

¡Un tercer y hermoso día desde que le permitieron salir a dar un paseo de la pet shop! y quizá como lo dice el dicho "la tercera es la vencida" es que salió tan agraciado con el Sol reciente en el punto máximo de aquella esplendida madrugada que la naturaleza le ofrecía. Gracias al cielo, de la noche anterior se había desplazado a una zona más céntrica tras pedir un aventón que consiguió a la primera, ¡nada que un show gratuito no pueda solucionar! y ¿como no sentirse feliz? hasta consiguió -sin pedirlo- unos cuantos víveres que le servirían para las aventuras que le deparaba el destino. Ensanchó el pecho y se palmeo las mejillas, estaba demasiado incrédulo de la amplia gama de colores, sonidos y formas de vida que prestaba la ciudad, ¡tan bella! que sus celestes iris se iluminaron como nunca.

Empero a pesar de encantarle este panorama vivaracho necesitaba sentirse así mismo en un espacio abierto donde la actividad no le faltase, en cambio le sobrase. Pretendiendo este cambio se acercó a un enorme letrero que había en medio de la plaza con las rutas marcadas que desembocaban en las zonas costeras donde yacían las fabulosas playas artificiales, pues no parecía ser mala idea el visitar una ya que la última vez que pisó arena fue cuando dieron un espectáculo a sus siete escasos meses de edad, es decir han pasado una troja de años. Señalo con el indice el camino que parecía verse más directo al mar, resultando ser cual seguía por la zona norte de la ciudad y sin pensarlo envolvió sus escasas pertenencias para aseverar el no perderles cuando se lanzó al galope directo con la particularidad que en el camino para tomar mayor agilidad transmutó su fisonomía a la fase completamente animal, tratándose de un adorable perrito corgi mediano color café con las patas blancas cual ahora llevaba el paquete en su hocico mientras sus cuatro patas bien plantadas sobre la tierra se desplazaban a una velocidad medianamente rápida.

Esta ocasión fueron de las pocas donde Yoosung no se perdió en medio del camino, en caso opuesto llegó más rápido de lo esperado y aterrizó en la arena del modo menos creíble. Cuando iba a saltar el pequeño murillo para pasar al otro lado, sintió como un niño emocionado de ver a un perrito lo empujó accidentalmente hacia los límites de la playa, tragando -literalmente- la arena como si de un delicioso almuerzo se tratara. Afirmó las patas a los lados de la cabeza intentando separarse antes de seguir enterrado cual avestruz y lo consiguió mediante un poco de esfuerzo aunque esto no quitó los tapones granulosos que ocupaban sus sonsas orejas. Aun así "rió" enseñando sus colmillos casi inconsciente y provocando que convirtiera en el terror de un par de niños cuales al ver un perro "salvaje" en esas condiciones consideraron que los atacaría. ¡Que patético! para el chico que amaba estar en compañía, mas antitético conseguía la distancia.

Dejó escapar un leve suspiro de sus labios ante el solo imaginarse desanimado el mismo, pues ¡eso nunca!. Se coloco en pie sacudiendo el cuerpo para librarse de las pocas partículas que lo invadía pero, en el momento que giró la cabeza para acicalarse el lomillo, accidentalmente soltó los extremos del paquete que sujetaba causando que el recado cayera cuesta abajo por los montículos de arena y por culpa de su desorden mental que la misma caída le causó, no pudo darse a la corrida detrás de sus cosas, es más se sentó sobre el suelo con una expresión incrédula al contemplar como su querida y única comida se iba en decadencia hacia las saladas aguas de la playa.

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Re: ¡Sol, arena y mar! [Libre]

Mensaje por Natsuki el Lun Mayo 01, 2017 7:54 pm

Finalmente había conseguido algo de tiempo libre ¿quien lo diría? El chico casi podría haber jurado que se quedaría toda esa semana encerrado, haciendo deberes y leyendo partituras sin cesar. Para suerte suya, acabó la composición que tenía pendiente antes de lo esperado y pudo darse el lujo de salir gracias a su amable ama de llaves, que sugirió dar un paseo al aire libre en un ambiente diferente le ayudaría a concentrarse mejor después -Uhmm... ¡es una buena idea!- recordaba haber exclamado eso poco antes de ir corriendo a su habitación, donde no demoró mas que algunos minutos en preparar una mochila para ir de "Excursión" a la playa. Un bañador por si quería nadar, protector solar, toallas,  unas gafas de sol, una botella de agua y una bolsa de papas fritas serían suficiente. Se vistió rápidamente con el primer conjunto cómodo que encontró y salió corriendo a la calle, donde de inmediato detuvo un taxi pidiendo al conductor lo llevara a la playa ¡Genial! el océano debía ser fabuloso con un clima tan bonito como aquel.

No fue necesario esperar demasiado para observar a lo lejos la franja azul que suponía la playa artificial al norte de Myr, el agua parecía resplandecer cuando los rayos del sol chocaban con ella, haciendo que el rubio se emocionara al grado de prácticamente sacar la cabeza por la ventanilla del auto, recibiendo al momento un regaño del conductor que se quejó por lo irresponsable y peligroso que era aquello -Lo siento...- el rubor se había hecho presente en las mejillas del de ojos verdes, que no pudo más que volver a sentarse y aguardar con impaciencia que llegaran a la playa ¡Al fin! Tan pronto pagó lo correspondiente por el servicio de transporte, bajó corriendo las escaleras que separaban la calle pavimentada de la suave y blanca arena. La sonrisa en su rostro no podía ser más grande, observaba todo como si fuera la primera vez que lo viera, como cuando un niño admira un juguete nuevo por primera vez. Sus pasos se apresuraron en dirección al punto donde la arena era mojada de forma apenas perceptible por el agua salada. Definitivamente, había sido una buena decisión ir ahí; miró a su alrededor en busca de un local para rentar una sombrilla, después de todo, no quería terminar tan rojo como una salchicha y perdiendo piel como si él mismo fuera una serpiente ¡Ni hablar! Con la mochila al hombro, caminó en dirección a un establecimiento que vislumbró más allá, pero algo lo detuvo por completo: Un pequeño paquete envuelto chocó contra su pie, deteniéndose al momento; por las huellas en la arena, podía adivinar que venía justo del lugar donde un muy lindo perrito observaba todo con cierta incredulidad, o al menos eso percibía él -¿Areeeee?- se agachó a recoger el bulto a sus pies y avanzó la distancia que lo separaba del can -Si mi olfato no me falla, parece que esto es tuyo ¿No, pequeño?- sonrió de lo más amable mientras se inclinaba a dejar el paquete cerca de donde el perrito pudiera tomarlo, aprovechando para extender una de sus manos a la cabeza contraria para repartir caricias y mimos tras las orejas de éste -Vaya, si que eres muy tierno y esponjoso... Esto debe ser de tu dueño...¿dónde está el?- su mirada se desvió hacia el rededor de donde se encontraba para buscar a alguna persona que pareciera encaminarse hacia ahí... ¿O el perrito estaría solo? ¡Esperaba que no! miró al animalito una vez más y de pronto sus mejillas se sonrojaron de nuevo cuando una opción que no había considerado antes se le cruzó por la cabeza -Esto... a..¿acaso eres un normal?- Natsuki tragó saliva mientras se acomodaba las gafas un poco, sin perder de vista al can frente a sí. Tenía la mala costumbre de no preguntar eso primero y dejarse llevar por la lindura de los animales... animales que bien podían ser otras personas, así como él mismo.


Atuendo

Off-rol:
Buenas! espero que la respuesta sea de tu agrado~ aun así siéntete en total confianza de decirme si gustas cualquier cambio o edición

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Re: ¡Sol, arena y mar! [Libre]

Mensaje por Yoosung Kim el Jue Mayo 04, 2017 9:04 pm

Tal parecía que la mente del cachorro se encontraba sumergida en un bucle temporal donde su única imagen era la de ver su paquete rodar... claro, hasta que alguien más lo tomó y en ése momento el pobre Yoosung sólo pudo pensar. — "Oh no, ya me quedé sin comida." — Sus orejas se habían agachado y hasta había dejado de jadear, ahora lo único que recordaría sería el amargo sabor de la aerna en su lengua, pobre, pobre Yoosung. Más el destino parecía que él y sus paquetes de sándwiches recibieran una segunda oportunidad cuando dicho sujeto se acercó al pequeño y Yoosung no pudo hacer otra cosa más que empezar a mover la cola como quien se alegráse de ver a su amo.

— "¡Oh, Dios. Oh, Dios! ¡El humano salvó mi comida!" — Sería una pena admitir que aquello lo había pensado con tanta fuerza porque por un momento creyó que aquel chico rubio le escucharía a través de sus pensamientos y su nula capacidad de habla en estado animal. Aún así éso no impidió al pequeño cachorro en agitar la cola excesivamente y a sentarse sobre su trasero regordete y levantar las patas delanteras haciendo un ademásn muy parecido al de "orar" puesto que juntaba las patitas en alusión de agradecimiento.

Yoosung se relamió los bigotes cuando éste se inclinó y dejó el paquete en el suelo pero no fue tan grato como cuando éste le colmaba de mimos y caricias en la cabeza. — "¡Ooooh síii, más abajo, más abajo... Justo ahí... Ufff qué bien se siente éso!" — El pequeñín se deleitaba con las caricicas tras su oreja a tal punto de casi caerse de frente por tratar de seguirle la mano al chico; y dicho y hecho terminó dejándose caer en la arena a punto de ponerse panza arriba cuando las palabras de éste hombre le llamaron la atención. Lo era ¿cuál venía siendo el problema? Yoosung ladró una vez afirmando aquello, era simple: un ladrido para sí y dos para no.

Pero por desgracia mucha gente no piensa igual que el pequeñín así que hacía falta una ayudadita más visual para que se dieran cuenta de que era un normal. Pronto una estela de humo blanquecina lo rodeó hasta cubrir su cuerpo por completo e incrementarse la densidad conforme su mismo cuerpo crecía y cambiaba de forma para adquirir la de un humano en su 75% de constitución porque a pesar de haberse disipado la nube seguía conservando sus orejas dobladas sobre la cabeza y la cola que salía por encima de su bermuda color caqui. Al principio no dijo nada, sólo se mantuvo sonriente con la panza arriba y moviendo su colita al compás de su felicidad pero poco después se escuchó que reía animoso sin quitarle la mirada al chico.

— ¡Hola, soy Yoosung! Gracias por salvar mi comida ¿quieres que comamos juntos? Traje sándwiches. —


Bermuda
Playera

♥:
Gracias por unirte ♥ Será un placer rolear contigo ♥

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Re: ¡Sol, arena y mar! [Libre]

Mensaje por Natsuki el Miér Jul 19, 2017 8:26 am

Si fuera por su propia voluntad, el chico habría continuado repartiendo mimos y caricias al perrito ¿Cómo no querer hacerlo? ¡Aquel animal era un encanto! A él no le importaría seguir rascandole tras las orejas, el lomo o el vientre peludito, la esponjosidad le venía de maravilla. De hecho, aunque hubiera acertado en el hecho de un normal habría preferido seguir con los mimos, aunque de eso mejor intentaba controlarse porque no todas las personas solían tomarlo de la buena manera; creía recordar que en una ocasión había estado dando mimos a una ardilla que resultó ser una chica que le mordió el dedo y le gritó pervertido enfermo. Él no lo era. Se había sentido mal por ello y a partir de ahí siempre procuraba ser cuidadoso con los animales a los que obsequiaba amor.

Es por ello que esperó una respuesta, la que fuera. Bueno, tal vez no taaaan exactamente la que fuera: el ladrido que recibió del can no supo interpretarlo y se quedó mirándolo a la expectativa de que alguna otra pista se descubriera ante sus ojos. Y sucedió; en poco tiempo el lindo perrito de antes cambió de forma a la de un humano igual de adorable a su parecer. Natsuki estaba haciendo grandes esfuerzos por no lanzarse sobre el para abrazarle y restregar su mejilla contra la ajena. Estuvo a punto de pedir una disculpa por las caricias de antes pero al parecer no fue necesario hacerlo ya que el contrarió le sonreía y le miraba con una felicidad que hacía mas que evidente el hecho de que no estaba molesto. Le devolvió la sonrisa con alegría -¡Hola, es un placer! Mi nombre es Natsuki- se presentó con el mismo entusiasmo, coloreándose sus mejillas de un suave rubor producto de la felicidad que experimentaba al no verse regañado como en la mayoría de las ocasiones -No tienes que agradecerme nada, solo creí que no era correcto permitir que alguien se quedara con hambre, menos si ese alguien eras tú- afirmó -¡Me encantaría comer contigo! Aunque uhmm... No se ¿Está realmente bien si como de tus sándwiches?Seguramente demoraste en prepararlos.... Bueno, que más da ¡Podemos comprar algo más para acompañar y que quedemos llenos los dos!- así era el felino, igual que un niño que con hacer un nuevo amigo se sentía mas que fascinado. Su optimismo se mantuvo por los momentos siguientes, cuando tendió la mano a Yoosung para ayudarle a ponerse de pie, no pudiendo resistirse a palmearle un par de veces la cabeza como si quisiera reanudar los mimos suspendidos antes.

-¿Sabes algo?- inquirió al recordar de pronto qué es lo que hacía antes de que el paquete de comida ajeno chocara en su pie -¡Justo ahora me dirigía por una sombrilla! En el local de allá hay algunas muy coloridas- señaló la tienda -Es que tengo una piel algo delicada y tiendo a volverme tan rojo como una langosta si no dispongo de algo de sombra. Además ¡estaremos más cómodos así! ¿No? Otra cosa: si no me equivoco seguramente cerca de ahí podremos comprar algo más de comer. Uhmm.. a ver, ¿Que iría bien con sándwiches?- uno de sus dedos reposaba sobre su barbilla intentando pensar en algo bueno, dirigiéndole una mirada lateral a su nuevo amigo con una sonrisa  -Sodas y algunas galletas ¿Que te parece Yoosung-chan? Cuando lleguemos ahí tu podrías escoger algo también- afirmó aquello dando algunos saltitos de emoción. Si bien, la playa le encantaba no podía sino gustarle más cuando tenía un compañero para disfrutar de ella; así la pasaría mucho mejor.

La tienda no estaba lejos, no es como si tuvieran que caminar al otro lado del mundo, le llevo sólo unos minutos llegar a ella y no perdió tiempo en elegir una sombrilla amplia, lo suficiente como para que cubriera a dos personas con comodidad, así como un par de camastros plegables que ayudarían a que se relajaran luego de comer. Pagó por aquello y miró a su compañero, levantando todo con facilidad aunque abarcando demás -Deberías buscar la comida- le tendió algo de dinero -Estaré con las manos llenas y no podré llevarla al mismo tiempo que los camastros y la sombrilla- explicó sonriendo en una especie de expresión que decía "¡¡¡Por favor!!!! Accede y no volveré a molestarte nunca más" -¿Te parece si pongo las cosas frente a este local pero más cerca de la orilla? ¡Prepararé todo mientras tu llegas- hizo una breve reverencia como mezcla de gratitud y disculpa por hacerle comprar los comestibles en el mini-super de al lado. Volvió a centrarse en el mostrador de ese local y observó algo que le llamó la atención... algo interesante que sin embargo tendría que esperar un par de minutos. Natsuki necesitaba concentrarse y acomodar las cosas en el exterior o terminarían por perder buenos espacios para pasar el día. No le llevó mucho cumplir con su tarea, por ello se quedó de pie, ya bajo la sombra que había conseguido, para mirar en dirección a la pequeña tienda, aguardando vislumbrar a Yoosung de nuevo.

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Re: ¡Sol, arena y mar! [Libre]

Mensaje por Yoosung Kim el Jue Ago 03, 2017 12:24 am

— ¡Natsuki, me gusta tu nombre! — El pequeño serafín de dorados cabellos se puso de pie y, por poco le brinca encima para estrecharlo en un cálido abrazo, empero se detuvo y sólo sonrió animoso como siempre. Mientras dejaba que el contrario le hablara, se agachó para recoger los sándwiches, ¡Oh no! El papel que envolvía éstos estaba repleto de arena... Bueno ¿se podía limpiar, no? Esperaba que al contrario no le molestara, y entonces intentó apartar los granos de arena aspirando aire para soplar... Pero la mala pasada pasó factura al pequeño que, al momento de jalar aire se tragó unos granos de arena que le hicieron toser y ponerse colorado. — ¡Eeeew! — Tiernamente sacó la lengua, éso había pasado sin avisar.

Ahora que recobraba el aliento, miró a Natsuki quien recalcaba sobre los alimentos del pequeño puppy. — ¡Oh, no me molesta! — Dijo esbozando su mejor sonrisa. — La comida compartida siempre sabe mejor, ¿no crees Natsuki? —

Los mimos sobre su cabeza le encantaron, de hecho se entristeció cuando éste dejó de palmearle la cabeza y buscaba una sombrilla, Yoosung infló las mejillas pero su atención -igual de distraída e hiperactiva- se dirigió hacia la zona designada para las sombrillas ¡Eso sería divertido sin dudas! — ¡Ohhh! — Yoosung levantó la mano cual niño que quiere responder algo. — ¡Chocolates, no, sodas! Eahm... ¡Leche con chocolate! — ¡Todo lo que llevara chocolate siempre estaría en las opciones para Yoosung! — ¡Yo voy por las cosas! — Dijo con entusiasmo dando pequeños brinquitos de emoción cuando acompañó a Natsuki por la sombrilla, los canastos y todo lo que hiciera falta.

Dinero tenía ahora en sus manos, Yoosung a veces pecaba de tonto porque jamás haría algo con malas intenciones, por éso en cuanto recibió el dinero del felino asintió con etusiasmo y se dirigió corriendo a comprar las cosas. — ¡Ya vuelvo, Natsuki! — Emoción por todos lados, incluso comenzaba a tomarle familiaridad al nombre de su ahora amigo y lo pronunciaba con un carisma que esperaba no molestara al chico.
Yoosung no tardó en llegar a la cooperativa de alimentos y tomar unas cuatro latas de soda... y dos cartoncitos de chocolate -pecado, lo sabía-, y comprar unos cuantos snacks y golosinas para entrener la tripa si se antojaba, pagó y hasta se demoró en contar moneda por moneda que el cambio estuviera correcto. Una vez que estuviera seguro regresó a pasos rápidos en búsqueda de Natsuki; por suerte, el felino era alto -y guapo- por lo que era fácil llamar la atención, inclusive la de Yoosung que no tardó en encontrarlo.

— ¡Naaatsuukiiii!~ — Canturreó feliz corriendo hacia a él como si hubiésen pasado eones que no se veían y al estar a su vera le mostró regocijante todo lo que había comprado. — ¡Mira, compre unas cuantas sodas y golosinas! Ah, y conté cinco veces el cambio, verás que no falta ni un céntimo. — Ahora emocionado como él sabía, meneó la cola y entregó lo que le pertenecía a Natsuki. — ¡Waaa, es un buen lugar, se puede ver todo desde aquí! —

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Re: ¡Sol, arena y mar! [Libre]

Mensaje por Natsuki el Jue Sep 14, 2017 5:14 am

Su mirada estaba completamente atenta ante la posible visualización de su amigo de ojos brillantes (porque no negaría que era observador y había notado el bonito color de ojos que poseía Yoosung) de manera que, ansioso, balanceaba sus manos de adelante a atrás con ligereza. Estaba feliz de tener a alguien que le hiciera compañía en un día tan bonito, vaya que tenía suerte. Imaginó que, además, tendría que ingeniárselas para convencer a su nuevo amigo de que se tomaran algunas fotografías juntos: el chico era una completa ternura y Natsuki no era del tipo de persona que podía resistirse a ello con facilidad, de hecho, aún se preguntaba de donde había sacado el autocontrol para no pellizcar las mejillas del contrario o abrazarlo contra su pecho y frotar su mejilla en la cabeza de él.

De sus pensamientos lo sacó únicamente aquel grito ahora familiar que evocaba su nombre; la sonrisa en su rostro se ensanchó y sacudió la mano en un saludo tan emotivo como el que acababa de recibir ¡Que tipo tan genial era aquel lindo perrito! Pensar que se sentía tan cómodo con él cuando recién lo conocía le hacía pensar que quizá con el tiempo pudieran volverse muy cercanos, planear cosas divertidas, ir a un parque de diversiones y hacer el tipo de cosas que hacían los mejores amigos. Si, se adelantaba demasiado al presente pero nadie podía culparlo de fantasear con momentos alegres en compañía de otras personas -¡Por aquí!- llamó al contrario aun cuando estaba seguro de que ya le había visto -¡Woah, trajiste cientos de cosas fantásticas!- observó la comida que llevaba el chico como si se tratara de un tesoro recién descubierto -Sabía que eras la persona más confiable para la misión de conseguir comida deliciosa- afirmó sonriendo, extendiendo sus manos a las compras hechas por Yoosung para colocarlas sobre una toalla entre los dos camastros que antes había rentado para recostarse -De hecho, insitire en que te quedes con el cambio ¡Tómalo como recompensa!- colocó las monedas en la mano del chico -¡Ni siquiera sé que deberíamos comer primero, todo se ve tan apetitoso- se relamió los labios y acomodo sus gafas antes de decidirse por tomar una soda y uno de los sándwiches que antes le había ofrecido el rubio. Dio un mordisco y miró al contrario con completa felicidad, asintiendo con la cabeza mientras masticaba en un vago intento por dar a entender que todo estaba muy bueno.

Decidió que si quería nadar después en el agua salada que le alentaba con murmullos suaves y relajantes, lo mejor sería no comer demasiado de una sola, sino repartir todo lo que habían juntado entre ambos para que nada los detuviera en su diversión. Con eso en mente, se recostó con tranquilidad luego de terminar su primer bocadillo, reposando los brazos en la nuca y cerrando los ojos tranquilo -Tal vez podamos ir a nadar un rato después ¿Te gustaría?- la emoción de pensar en zambullirse, salpicar, intentar saltar las olas... todo junto había causado que las rubias orejas felinas asomaran por la parte superior de su cabeza. Las sacudió un poco y luego ladeó su cabeza para observar a su compañero -Bueno, supongo que deberíamos hablar un poco para conocernos más, solo sé tu nombre pero aun así puedo asegurar que eres guay- afirmó mirándolo de reojo -¿Que edad tienes? ¿Vas a la escuela o algo?- con tono infantil realizó esas preguntas y se quedó tranquilo mientras aguardaba por las respuestas a las mismas, sin embargo, aquella calma le duró poco. Sin previo aviso, una chica de cabellos oscuros salió de quién sabe dónde -¡¡HOLA!!- gritó con tanto ánimo que sorprendió al de gafas, que terminó por saltar de la impresión y caer de cara en la arena, enderezándose al tiempo que tosía y se sacudía -¡Hey!- miró a la joven que solo sonrió divertida por lo acontecido, mirando al félido con gracia -Lo siento, no pretendía asustarte- se justificó y miró al otro chico también -Solo quería avisaros a ambos que dentro de una hora aproximadamente celebraremos en... uhm... ¡Por allá!- señaló el lugar con su indice al tiempo en que Natsuki se ponía de pie -Allá haremos una competencia de castillos de arena; es un simple entretenimiento sin fines de lucro- se encogió de hombros como restándole importancia, aunque su rostro se notaba emocionado -Así que ¡Ya sabeis! Estais invitados- con una ultima sonrisa, se apartó de ahi y se dirigió a otros grupos de personas probablemente para pasar el mismo aviso.

El gatete rubio miró a su compañero con una sonrisa de oreja a oreja -Escuchaste eso ¿Yoosung-chan? ¡Castillos de arena! Tenemos que ir luego de nadar y comer, seguro ganamos ¡Somos un equipo genial!-

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