Is My Toy ~Priv Anmael +18

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Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Akabane Ichi el Lun Feb 01, 2016 11:47 pm







Is My Toy

No había esperado terminar en una tienda de ese tipo jamás en la vida, todos los diferentes juguetes para "entretenimiento adulto" me eran bastante curiosos y extraños, no estaba del todo segura que sería mejor para un regalo.
No es que fuera una persona pervertida, admito que en su momento había tenido uno que otro romance, pero no estaba en aquella tienda para mi propia diversión, había ido a comprar un regalo para una de las enfermeras de la clínica que pronto se casaría y aquella noche festejaríamos su despedida de soltera en su hogar. Claro está que los juguetes "picantes" eran lo mejor para darle en aquellos momentos, casi siempre eran una típica broma, totalmente absurdo pero lo mejor era adecuarme a las costumbres que tenían la mayoría de los humanos, y que lentamente las demás especies comenzamos a seguir


- Quizás...debería pedirle ayuda a alguien de por aquí -con calma mi verde mirar paso de un vendedor a otro, ninguno me infundía confianza, desde que ingrese no me quitaban el ojo de encima murmurando cosas entre sí, alguna idiotez sobre "cosplay". Los muy idiotas pensabas que realmente no conseguía escucharles, seguramente me tomaban como una delicada humana a quien disfrazar a su entero antojo, estaban bastante equivocados si creían que realmente lo lograrían.


Con aquello en mente, continúe el trabajo en solitario. Quizás algún disfraz para ella o para él, pero el problema principal de aquello es que no conocía el talle de ninguno de los dos, y en caso de que necesitaran cambiar los atuendos seguramente empezarían a fijarse en los precios y sobre todo aquel tipo de tienda.
Sin pensarlo mucho regrese a la sección de los juguetes, pero, justamente de espaldas a mi estaba alguien alto, de cabellos verdes y un aroma que se me hacía bastante familiar. No podía equivocarme con él, era la persona que había estado buscando y a quien debía vigilar.


-Anmael-sensei... ¿Qué hace aquí? -mis palabras salieron por mera inercia, me hubiera gustado topármelo en otro sitio y con un mejor saludo. Suspire pesadamente, aunque sabía que no me reconocería, era innegable que su primera impresión de mí no sería la más correcta, sobre todo si entre mis manos llevaba un par de juguetitos y atuendos para cosplay, simplemente, prefería morir antes de aceptar tamaña humillación. Dispuesta a marcharme suponiendo que no me había escuchado me vire, topándome de frente con uno de los idiotas vendedores, esa cara masculina adornada por un asqueroso gesto libidinoso daban ganas de matarlo allí mismo.
-Dime... ¿Necesitas ayuda con algo pequeña? - ¿Eso era un chiste verdad? ¿Me había llamado pequeña? Contuve las ganas de matarlo en aquel preciso momento, manteniendo un rostro calmado y mirada fría, un gesto que para nada se asemejaba a mi estado anímico -Parece que alguien tiene planes divertidos esta noche... ¿Necesitas un poco de compañía? -esas palabras fueron las que cavaron su tumba, no podía matarlo en ese local debido a las cámaras de seguridad, pero lo esperaría, en la noche, cuando menos lo esperara lo persuadiría para seguirme a algún oscuro callejón, y luego su final sería poético. Un cuello partido, sus miembros cercenados y regados entre la basura de aquel lugar para que las ratas lo devoraran lentamente, quizás y no lo mataría del todo, era capaz de solamente cortarle la lengua y los tendones, evitando que gritara por auxilio o escapara, mientras algún animal callejero se encargaba de devorarlo vivo. Si... ese espectáculo era más que digno de verse.
-No... no necesito ayuda -normalmente alguien inventaría que tantos juguetes eran para una noche con su pareja, pero no tenía ganas de gastar tiempo en la mentira y mucho menos inventarme un novio falso. Solo pagaría aquello y vería que de todo sería lo mejor para regalarle, pero en cambio, aquel idiota en lugar de dejarme marchar se dedicó a sostener mi mano cuando pase por su lado, repitiendo su pregunta sobre ser mi compañía aquella noche. Lo golpearía, me había colmado la paciencia al fin, pero antes de poder siquiera hablar interrumpieron nuestra peculiar charla


Última edición por Akabane Ichi el Jue Jun 09, 2016 9:54 pm, editado 1 vez

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Anmael vön Klausen el Jue Feb 04, 2016 1:47 am








Aquellas ultimas semanas había tenido demasiado abandonado a Ashkii. Apenas le había visto y aquello implicaba que tampoco le había castigado demasiado. Nuestros horarios eran muy dispares, tal vez debería plantearme el cambiar algunas horas para coincidir más con él. Negué. No estaba pensando con claridad. Para que quería encontrarme mas con él? Acaso no era un fastidio para mi? Siempre que estaba con el la cabeza me dolía, me empezaba a encontrar realmente mal y al final luego no recordaba nada y aun así continuaba buscándole como si algo en él me llamara aunque muchas veces llegara a detestarle por ser tan apegado. Pero es que acaso yo no buscaba siempre su calor? Debía de dejar de pensar en eso, solo hacia que mi estado empeorase.

Y aun así, a pesar de que había jurado olvidarle por el día de hoy acabe en el barrio rojo dentro de una tienda de juguetes sexuales, tal vez no estaría mal tomar alguna de aquellos cachivaches para jugar con él.
Empecé a mirar las estanterías sin que nada en concreto llamase mi atención, Siempre era lo mismo, látigos simples, de varias colas, firmes, esposas con pelo, esposas plateadas, esposas que casi precian de psiquiátrico, cinta adhesiva, bridas, correas, collares, consoladores variados, incluso cinturones con todo tipo de formas para juguetear. Hacia falta que me explayase mas con todo aquel surtidor de preservativos que estaba al lado del caja?

Nunca había jugado con Ashkii a ningún juego sexual ahora que lo pensaba, pero realmente dudaba que lo hiciera alguna vez, al fin y al cabo solo era un perro al que le gustaba ser castigado y nada mas. Tampoco es como si sintiera la necesidad de hacerlo mio de cualquier manera posible. Él sabia muy bien a quien pertenecía y cuando no quedase claro se lo recordaría con un buen y merecido castigo como había hecho hasta la fecha. Era bastante sencillo el método aunque últimamente, desde nuestra llegada a Berlín las cosas se habían tornado un tanto diferentes como si me hubiese vuelto mas blando e indulgente con él, como si realmente él significase algo para mi, como si tuviese sentimientos.

Otra vez estaba pensando demasiado. Tal vez lo mejor sería preguntarle al tendero sobre los juguetes nuevos con los que pudiera castigar a un perro que había sido muy malo, el sabría decirme la nueva mercancía que había llegado y así poder escoger mas libremente.
Pero en el momento que fui hacia la caja uno de los dos hombres se levantó cruzando a mi lado con la mirada en un punto fijo algo más atrás de donde yo estaba en esos momentos. Como no pudo ser de otra forma me volteé a ver cual había sido el objeto de su deseo y la sorpresa fue una cara bastante familiar a mi parecer. Acaso conocía a aquella chica? No es que importara mucho, al fin y al cabo no era algo por lo que me debiese de preocupar, o tal vez si? Sería mejor escuchar un poco de la conversación antes de seguir con lo que estaba haciendo. Parecía algo interesante y la verdad quería participar como en casi todos los problemas que se sucedían en las transitas calles o garitos de Berlín. Que podía hacer? Amaba el caos.

Miré algunos juguetes de aquella estantería sin mucha atención paseando los dedos por las baldas mientras mantenía los 5 sentidos puestos en la escueta conversación entre el hombre y la menuda chica que parecía estar conteniéndose en sobremanera para no matarlo allí mismo. Era gracioso, tenía que reconocerlo, pero lo que no iba a tolerar fue el siguiente movimiento del gorila.
Rápidamente me posicioné entre ellos parando aquella mano que se dirigía hacia la muñeca de la chica con la intención de forzarla a irse con él, pero en vez de la de ella tomó lo mía-vaya vaya-sonreí de forma ladina-así que quieres que yo te acompañe “musculoca”?-reí musicalmente con una expresión afable-no hay problema por mi, pero crees que tu “compañero”-hice comillas con la mano que me quedaba libre-va a permitirlo? Parece bastante celoso-ladee un poco el rostro para ver al tendero que estaba algo tenso, aunque tal vez solo era por la situación o por meterme con su hombría-no obstante la cuestión aquí es…-hice como si me lo pensara unos momentos para ver como se le empezaba a hinchar la vena de la frente a aquel descomunal gorila-eres tu su perro o es al revés?-dije apoyando un dedo en mi mentón elevando la mirada de forma inocente-la verdad, pareces bastante nenaza, pero se que no hay que judgar un libro por su portada así que mejor preguntar no?-sonreí ampliamente a la vez que se escuchaba un sonoro “crak”.

El tendero soltó mi muñeca y se alejó un poco sonriendo satisfecho por su “gran” victoria al haber conseguido romperme la muñeca, más conforme pasaban los segundos y no gritaba su expresión se tornó en un línea seria. Con un fugaz movimiento recoloqué los huesos aparentemente rotos y volví a articular la mano sin problema alguno haciendo que su expresión impasible se tornase a una bastante más preocupante-que quieres que grite para ti?-pregunté esta vez algo mas serio pero sin llegar a intimidar, casi hasta diría que de forma aburrida-lo siento, pero eso no me va mucho, tal vez te castigue por ser un chico malo-sonreí esta vez con un toque de locura haciendo que retrocediera aun más para después ver a su compañero que estaba con el teléfono-eh? Ya vas a llamar a la policía? Es que acaso dos hombres como vosotros no podéis haceros cargo de un monstruo? Vamos, solo quiero daros amor igual que vosotros lo habéis hecho conmigo y una chica que no os lo ha pedido-mi sonrisa se ensancho-vamos tan solo quiero ser tan generoso como vosotros-tomé uno de los látigos de la estantería y golpeé al tipo grandote tomándolo luego por la pierna con aquel látigo tumbándolo al suelo. Me senté encima de él y le miré fijamente a los ojos mientras que su compañero corría a las trastienda ya con el numero marcado-parece que te han dejado solo ante el peligro, igual que tu cuando intentaste intimidar a esta adorable chica-mi voz se tornó más ronca y grave a la vez que me encogí de hombros-mala suerte para ti, voy a hacerte papilla hasta que no queden ni los huesos…-mis ojos se abrieron a la vez que el iris se contraía y mi sonrisa enseñaba aquellos colmillos bastante pronunciados-ni si quiera tu madre te reconocerá-sentencie empezando con el primer puñetazo para luego seguir con el siguiente manchando mi rostro de sangre-vamos se que te gustara-de nuevo mi expresión se tornaba serena por unos momentos con una sonrisa angelical-puedes llamar querido-alcé la voz para que el otro me escuchara dentro del despacho donde se había atrincherado-al fin y al cabo solo os estoy dando amor, no? Un juego inocente-hice una pausa-pero peligroso-de nuevo una voz grave y profunda salió de mi garganta junto con aquella expresión de loco.
Cuanta más gente en la fiesta mejor. Mientras seguiría golpeando al otro hasta hacerlo puré.

El aire comenzaba a llenarse
de un asqueroso olor a metal.
Sangre


Última edición por Anmael vön Klausen el Jue Feb 04, 2016 1:50 am, editado 1 vez

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Akabane Ichi el Jue Feb 04, 2016 1:53 am







Is My Toy

Asqueroso, impúdico, despreciable... aquel sujeto, ese inmundo ser posado frente a mí, esa cosa horrenda que no tenía que existir en la tierra lo estaba manchando, estaba ensuciando a mi querido sensei...¡¿Cómo demonios se atrevía a ensuciar su fina faz con su asquerosa sangre?! ¡Ese sujeto no tenía perdón alguno!
Lo quería, no, lo necesitaba, necesitaba hacerles pagar tamaño pecado, Anmael-sensei no debería siquiera dirigirles la palabra a escoria como aquella, sus delicadas manos jamás debieron atreverse a tocarle, nada como esa inmundicia era merecedora de besar la suela de sus zapatos. Lo pagarían, los haría retorcerse aun después de la tumba.
Aguante las ganas de matar al tipo bajo el cuerpo de mi sensei, ni siquiera me atrevía a dirigirle la palabra a Anmael, se lo veía demasiado entretenido masacrándole de manera lenta, tortuosa y brutal al tipejo que buscaba llevarme con él hacia algún remoto lugar para testear su mercadería, grabe error, sin embargo una parte de mi se impresiono de que Anmael se atrevía a defenderme, o quizás, lo más probable era que me utilizara de pretexto para dejar salir toda la ira que acumulaba en su cuerpo, no lo sabía, y por ahora no me interesaba demasiado realmente, lo que capto mi atención fue el sujeto que corría a la parte posterior de la tienda, seguramente a la seguridad de su despacho armado con tal solo un teléfono celular entre manos. De ser otra persona la hubiera dejado apresar por la autoridad, pero, era Anmael quien podría terminar tras las rejas, como una pequeña avecilla en busca de escape, era tan penoso de solo imaginarlo, y claro está, no dejaría que aquello sucediera.


- Esta vez... no los traje -musite esculcando entre mi pequeño bolso, en búsqueda de aquellos guantes negros que servían para no dejar rastro alguna de mis dedos en los cuerpos de quienes terminaban siendo mis víctimas. Normalmente tenía más tiempo para jugar y deshacerme de sus cadáveres, pero ahora corría contra el tiempo, no tenía la menor idea de si consiguió su cometido de comunicarse con quienes creía vendrían a su rescate, estúpido sujeto, aunque se atrevieran a llegar, él no saldría vivo.


Con cautela gire la perilla de la puerta sin resultado, el pequeño ratón cobarde fue listo al colocar un seguro al muro que lo separaba del gato ansioso por devorarle, sin embargo ¿Que predador se honra de salir corriendo ante el primer obstáculo? Seguramente ninguno, y me encontraba dentro de aquella categoría.
Los gritos de terror del hombre resonaban conforme pateaba la puerta, uno, dos, tres, y finalmente cuatro golpes bastaron para abrirla, dejándome la vista de absolutamente nada dentro del despacho. Pequeño y desesperado ratoncito... ¿Querías ocultarte de mí cierto? ¿Porque hacías tan largo el juego cuando ambos sabíamos que terminarías aplastado bajo mis zarpas?
Suspire pesadamente, cerrando nuevamente la puerta, apreciando el celular a escasos centímetros del escritorio, el número de la policía titilaba en la pantalla indicándome que aun llamaba, pff... esa era la policía, siempre atendiendo rápido los llamados de auxilio. Quise reírme por su infortunio, pero en cambio aplaste el aparato con mi zapato derecho, destrozándolo rápidamente, oyendo un pequeño gemido de angustia, seguramente suponía que la persona que estaba allí era Anmael, casi nadie sospechaba que una mujer pudiera ser tan cruel como para arrancarle de cuajo el corazón, o aplastar sus débiles ojos, quizás era eso lo que más disfrutaba, acercármeles lentamente, gozando de aquella confianza interna, de la pequeña luz de esperanza que se reflejaba en sus ojos al sospechar que podrían llegar a escapar golpeándome o solo empujándome, incluso con palabras dichas en un tono autoritario, lo había vivido todo, y el resultado siempre era el mismo...


- Encontrado... -acuclillada a un lado del escritorio lo mire con sumo aburrimiento. El supuestamente feroz hombre se encontraba abrazando sus piernas, temblando hasta casi mojarse los pantalones, sin embargo en cuando me vio, todo su mundo pareció volver a recobrar color - Terminemos con esto


Sin aguardar más gatee el poco camino que nos separaba, mi nariz casi pegada a la suya develo su curiosidad, mas no emitió ningún sonido, sus ojos temblorosos eran suficiente para mí, lo mataría rápidamente.
La zurda de encargo de sostener su cuello, fuerte y preciso, enterrando las uñas en su clara piel hasta que sangrara, pero no me conformaría con ello, una y otra vez su cabeza golpeo contra el escritorio, de manera estridente, tan sonora que la madera se resquebrajó tiñéndose de aquel hermoso rojo, seguramente su cabeza ya tenía una laceración tan profunda como para dejarlo atontado, gracias a ello aparte mi mano de su cuello, viendo como caía al suelo del cuarto.


- Patético -lo saque a rastras, aun seguía medio inconsciente en el frio piso de madera, respirando agitadamente conforme la sangre se acumulaba bajo su cráneo. Esculque aquel pequeño escritorio, encontrando un abrecartas, era increíble ver algo así en tamaño lugarsucho, seguramente lo empleaban para abrir cajas, porque dudaba que realmente recibieran mucha correspondencia - Parece que despertaste... mal momento para hacerlo -el pequeño cuchillo giro en mi mano conforme me acomodaba sobre el hombre, ambas piernas posicionadas a sus laterales y mi trasero sobre su estómago, apoyando todo el peso de mi menudo cuerpo, sentí sus manos deslizarle por uno de mis muslos, no con una connotación pervertida, al parecer con su poca fuerza buscaba quitarme de su cuerpo, idiota, tan idiota. La pequeña daga se incrusto en su mano, atravesándola hasta rozar mi piel, su ensordecer grito cubrió el cuarto, me molestaba, en verdad que su voz era irritante.


La mano libre atrapo su lengua, al menos no fue tan idiota de mordérsela, sin embargo solo con inclinarme un poco y patear su mandíbula la misma se cortó, llenando de sangre su asquerosa boca, no quite mi pie por ningún motivo escuchaba como empezaba a ahogarse con aquel espeso líquido, pero no moriría así, no le sería tan fácil.
El filo de mi arma improvisada fue arrancando de su mano, dividiéndola justo al medio, porque no pensaba levantarla para dejar un bello hueco, muy por el contrario, tire lo más fuerte que podía abriéndola como una delicada flor, era idílico apreciar como deseaba moverla pero el dolor se lo impedía.


-¿Te parece suficiente? -me incline apretando más fuerte el tacón sobre su mentón, si lo atravesaba al menos drenaría un poco de la sangre con la cual se ahogaba -Te torturaría mas por el pecado de intentar acusar a Anmael-sensei con la policía, después de todo es un buen chico, solo intentaba defenderme... pero no cuento con el tiempo necesario... tienes suerte, mucha suerte -sin una palabra más de por medio, el filo del abrecartas se dirigió directamente a su cuello, presionando sobre su tráquea, hundiéndose suavemente antes de moverse de lado a lado, formando una perfecta y enorme sonrisa de la cual un mar carmesí empezaba a brotar, no quería macharme mucho más, por eso me separe chasqueando la lengua solamente por ver su sangre cubrir mi zapato- Asqueroso... en verdad... da asco -tome mi bolso, limpiando tanto el zapato como las palmas de mis manos antes de salir de aquel pequeño cuarto. No demore nada en regresar con Anmael, se lo veía tranquilo, demasiado - Anmael-sensei ¿Termino de jugar? Es hora de irnos, o la policía vendrá por nosotros -supuse que estaba lo suficientemente capacitado para no haber dejado huellas sobre el cuerpo de su presa, sin embargo no me medí en limpiar la sangre de su mejilla antes de tomar su mano y caminar a la caja, depositando el dinero de las cosas que había escogido. Era extraño, pagaba por algo, aun a pesar de saber que no había quien lo cobraría - Tenga sensei -tome de los artilugios un consolador con el cual el chico se había quedado unos minutos entretenido antes de que los hechos se volvieran contra nosotros. Evidentemente lo encendí antes de pasárselo, tenía que asegurarme que fusionara adecuadamente - Era el que quería ¿Verdad? Lo vi cuando jugueteaba con él en sus manos, tómelo como un pago, por ayudarme en aquel incidente... -intente sonreírle, pero no lo vi adecuado en un tema como aquel - Vamos... creo que se acercan -incluso a lo lejos, mediante la puerta de claro vidrio, lograba apreciar la pequeña luz de las sirenas acercándose, seguramente teníamos por los menos unos 15 minutos más antes de su llegada - Salgamos por la puerta posterior -volví a tomar su mano, era mi trabajo resguardar su seguridad así que no pensaba soltarle por nada del mundo, al menos mientras estuviera fuera de peligro. Rápidamente lo escolte a la salida, la misma daba a un amplio callejón, no tardamos en apartarnos de la tienda, perdiéndonos entre la calaña que visitaba aquel tipo de lugar que era el mercado rojo de Berlín.

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Anmael vön Klausen el Jue Feb 04, 2016 1:55 am








Golpea mas fuerte. Mucho más. No dejes de golpear hasta que tus nudillos estén en carne viva. Vuelve a golpear. Salpícate de sangre. Disfrútalalo.  Regocijate. Esto es lo que los humanos llaman vida. Lo que una vez lo fue para mi.

Relamí la sangre que estaba salpicando mi rostro, en verdad la de aquel tipo tenía un sabor horrible, pero la sangre siempre era sangre.
Miré su rostro completamente irreconocible vuelto puré, hasta los huesos se habían vuelto polvo de la paliza. Estaba tan desconfigurado que ni si quiera su madre le llegaría a reconocer. Solo podía sonreír feliz. Aquello era la emoción que llenaba mis días, mis tardes y mis largas noches en soledad.

Poco caso había hecho a la chica que se había dirigido a por el otro sujeto atrincherado dentro del despacho, es cierto que después de todo aquello quería saber algo mas de ella, pues no arriesgaba mi integridad por cualquiera pero en verdad aquella menuda figura se había ganado mi atención y no por estar solo en una sex shop, eso era lo de menos. Tal vez se debiese a su fría pero cálida mirada que se podía apreciar tras sus ojos dorados teñidos de sangre.
Me levanté con cuidado recuperando la compostura no sin antes robarle la cajetilla de cigarrillos al tendero ya muerto. Puse un cigarrillo en mi boca y lo prendí con su ostentoso mechero de una chica ligera de ropa. Inhale el humo profundamente cerrando los ojos y expulse aquel cáncer inhalado que tan preciado era para los humanos.
No era que fumase como costumbre, es más, no solía hacerlo, pero a veces realmente agradecía aquella sensación. Era una substancia letal que por mucho que tomara no me mataría. Definitivamente era una sensación agradable igual que la muerte, apretándote, asfixiándote hasta que tus ojos se cerraban lentamente sin acordarte si quiera de tu propio nombre.

Los gritos se oían al otro lado de la pared, pero como era costumbre ni me inmute y solo continué prestandole toda mi atención al cigarrillo que sostenía entre mis dedos viendo como poco a poco el papel junto a la nicotina se consumían. Aquella sensación era demasiado efímera como la vida de un pobre humano. Sonreí levemente con nostalgia. Porque tenía que pensar en esas cosas si yo jamás había sido de aquella condición? Mi mente se distorsionaba por momentos igual que una televisión en busca de nuevos canales de televisión.

Y todo finalizo. Los ruidos cesaron y tan solo se podía escuchar el sonido del reloj de pared marcar los minutos de manera incansable y precisa como si alguien estuviese dirigiendo las tropas hacia el frente con gran precisión y decisión. Mis ojos se cerraban con el cansancio solo al imaginarse todo aquello, en otro tiempo, otra época que me anulaba por completo como la droga hacía con los sentidos.
Pero tuve que abrir los ojos al escuchar como unos elegantes y finos pasos volvían a hacer acto de presencia acercándose a mi con rectitud e incluso un toque de preocupación. La miré en cuanto limpió mi rostro sin dirigirle una triste palabra, solo me bastaba con escudriñarla con la mirada. De momento.

Tomé las cosas que me daba y las cargué al hombro dejando que me guiara con aquella fría mano hacia la salida posterior del establecimiento para internarnos de lleno en el barrio rojo de Berlín sin perder tiempo o mediar palabra mientras que las sirenas de policía se hacían más y más fuertes a nuestras espaldas.

Tenía muchas preguntas para aquella extraña chica, más aun no era el momento de formularlas. Cuanto más podría esperar? En verdad ardía en deseos d soltar mi lengua. Estaba realmente sorprendido y más de que supiera mi nombre sin si quiera conocerme o haberla visto antes. Acaso trabajaba en la clínica? Tal vez una paciente? Imposible, yo jamás olvidaba una cara, y aquella por muy familiar que me pareciese, no la daba ubicado en ningún lugar o historia.
Volví a mirarla comprobándola una segunda vez desde atrás sin dejar de andar sintiendo como la policía comenzaba a movilizarse por el perímetro empezando a cercarlo. Fue en ese momento que reaccione. No podríamos hacer nada si nos rodeaban, debíamos salir de aquel cuadrado e inmiscuirnos entre las bulliciosas calles de Berlín.
En ese momento rompí mi voto de silencio-debemos movernos rápido, siento haberte metido en este lío-sonreí amablemente-en cuanto salgamos de este lío me comprometo a invitarte a algo, al fin y al cabo me ayudaste antes con esos dos gorilas y pagaste mis preciados regalos, es lo mínimo que podría hacer por una dama como tu-sonreí ampliamente dejando que la luz celestial de los ángeles se reflejara en mi sonrisa, tan encantadora siempre.

La cargué sin si quiera preguntar como una princesa y no dudé en acelerar el ritmo esquiando a los diferentes agentes que parecían seguirnos como fieles e instruidos sabuesos. De verdad que eran molestos. Aun así no dejé de correr viendo a lo lejos la salida a una de las calles principales y mas bulliciosas del barrio rojo.  Bajé a la chica de entre mis brazos y la apoyé a la chica de cabellos azulados contra una de las paredes de la esquina y yo me puse sobre ella acercándome para quedar frente a frente con ella pareciendo desde el angulo en el que venían los agentes que la estaba besando. También, solo con el fin de hacer aquello mas creíble, deslicé mi mano por uno de sus muslos levantando un poco su falda.
Las prostitutas en aquel lugar estaban permitidas, tanto en la calle como en los burdeles y yo ahora mismo podía estar con una de ellas igual que muchos mas transeúntes que se mezclaban entre las parejas, hombres solitarios y trabajadoras de los diferentes lugares. Bajé mi cabeza hasta el cuello de la chica y la besé allí esperando a que los otros pasaran de largo. Funcionó. En cuestión de segundos ni si quiera nos miraron intentando encontrar una aguja en un pajar al encontrarse con tantas y diversas gentes entre las calles.

Poco a poco me separé de ella y sin mirarla a los ojos primero me aseguré, con todos mis sentidos, que estábamos fuera de peligro y después le dí su espacio a la fémina suspirando con fuerza como si en verdad aquello hubiese sido muy difícil de hacer o incluso me hubiese preocupado en algún momento-ahora si terminé de jugar, o casi...-volví a sonreír con amabilidad y un deje de diversión siseando como si fuese una serpiente.
Como encarar el tema sin ser tan drástico en el cambio de directrices? Acaso eso alguna vez me había importado? Por supuesto que no-disculpame si soy tan directo, pero la verdad tengo que saberlo-mi sonrisa radiante continuaba resplandeciendo en mi rostro y la vez que la tomaba de la cintura atrayendola hacia a mi, tomando su mano enlazándola con mía, reclinando suavemente su cuerpo hacia atrás como si fuésemos a bailar quedando nuestras narices casi pegadas pudiendo sentir su respiración y ella la mía-como es que sabes mi nombre?-mi expresión se tornó algo mas tosca o tal vez demente-antes me llamaste Anmael-sensei, porque?-volví a inquerir casi sin darle tiempo a responder apropiadamente a la primera de mis preguntas o casi acusaciones-acaso te comió la lengua el gato? Dime-demandé a pesar de que la chica no tuviese otra opción mas que decírmelo o morir.
No me iba a andar con rodeos a aquellas alturas. Sabia lo que podía hacer, y ella sabía lo que yo era capaz de hacer también, así que ella escogía.

Solo había tres maneras:
Por las buenas,
por las malas,
o a mi manera.

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Akabane Ichi el Jue Feb 04, 2016 1:56 am







Is My Toy

Había cambiado, Anmael-sensei cambio bastante desde la última vez que lo vi, quizás para bien, quizás para mal.... o quizás, y solo quizás no había cambiado para nada, lo que tenía frente a mis ojos, aquel hombre quien me sujetaba entre sus brazos, cargándome como una princesa mientras escapábamos de la policía seguía siendo igual que en antaño, solo que ahora que estaba finalmente libre de las cadenas de la continua vigilancia de su padre, podia hacer lo que tanto había anhelado, destrozar, cortar, romper, matar, teñirse de la sangre de sus presas diciendo que hacia justicia por los más inocentes cuando realmente lo único que buscaba era lo mismo que yo, apreciar el bello momento en que la vida abandonaba sus cuerpos, quedando solo un contenedor, tan solo un saco de huesos y basura inservible, mucho más de lo que fueron en vida. Pero solo eran suposiciones sin ningún tipo de trasfondo, ideas de mi cabeza basadas en los años que tenia de conocerlo, de mirarlo desde lejos, con aquellos viejos binoculares que su padre me entrego para hacer más sencillo mi trabajo, a pesar de saber que no era necesario, los verdosos ojos con los que nací no necesitaban ningún tipo de zoom o mirilla, podía mirarlo a la distancia sin problema alguno, pero no le negaría un obsequio al hombre que pago por mi vida, el mismo que ayudo a mantenerme viva aquellos años, solo por él estaba ahora junto a su hijo, el motivo de mi deber, el mismo hombre a quien se suponía debía proteger, y aquel por el cual viaje al rededor del mundo buscando su rastro con las pequeñas migajas que dejaba. Era una stalker, no lo negaría ni tampoco me interesaba como me miraran las demás personas, para mí, todo mi ser estaba ligado al mismo sujeto que me mantenía contra un muro, acariciando mi pierna hasta elevar la falda mientras sus labios besaban mi cuello, una vil mentira, un show que montaba para que no nos descubrieran, aquello era evidente. Por suerte los idiotas policías no miraban nuestros rostros, o al menos el mío, su tacto no despertaba nada en mi muerto cuerpo, y no porque Anmael-sensei no fuera atractivo, él lo era, bastante a decir verdad, verlo a él era contemplar la mismísima perfección, pero, aun así, no poseía ningún otro sentimiento por él que no fuera veneración. Aunque no se deben confundir las cosas, que lo venerara no significaba que lo pusiera sobre mi propia vida, al contrario, no me temblaría la mano a la hora de jalar el gatillo una y mil veces hasta que su gloriosa sangre mojara mis pies, lo mismo era respecto a su padre, admito que eran personas a quienes me costaría matar, pero si debía decidir entre ellos o mi propio bienestar, elegiría salvarme a mí misma.

- Nadie se comió mi lengua, solo que no me dejaba hablar... y respecto a su pregunta pensaba que Anmael-sensei tendría mejor memoria -suspire luego de que finalmente me dejara hablar, decía que un gato devoro mi lengua, pero era la suya la que no dejaba de sisear palabras como una serpiente - Trabajamos en la misma clínica sensei... le recuerdo que usted es muy popular entre varias de las enfermas, puede incluirme o no en el sequito que lo persigue, sin embargo, independientemente de aquello, no existe doctor, enfermero, anestesiólogo, o alma en todo el edificio que no sepa su nombre o aspecto.... podría decirse que es un idol allí -increíblemente había dicho demasiadas palabras en una misma frase, pero conociendo al peliverde era necesario buscar todas las vertientes en el dialogo, porque si no, encontraria cualquier tipo de salida hasta agotar su curiosidad, era un niño en ese aspecto. Quería reír ante la idea, rememorando el tiempo en que era un adorable chiquillo, cosa que no agregue ante la confesión de porque le conocía, no porque buscase mentirle, eso era algo que no podría hacer con Anmael, solo que, revelar cosas tan privadas en un callejón no me parecía adecuado, suspire por mis pensamientos, ese no era momento de hundirme en mis ensoñaciones, lo mejor sería movernos de una vez por todas, no tenía ganas de que mi sensei se ensuciara con la escoria que se escondía en esos lugares, solo por ello y con cuidado de no herirlo me solté de su agarre sin mayor esfuerzo - ¿Podemos irnos sensei? Este lugar no es digno de usted... si necesita preguntarme algo más, busquemos un lugar que sea... -mire alrededor la basura e inmundicia antes de suspirar, volviendo a centrarme en su mirada - Apto para su presencia

Aprovechando la manera en que sostuvo mi mano empecé a caminar por las zonas más seguras, basándome en todo lo que conocía del movimiento que la policía empleaba cuando buscaban un sospechoso, prácticamente era una ecuación que solo debías descifrar y todo se tornaba sencillo. Bufe por lo bajo presionando un poco la mano de Anmael, no era momento de recordar la vida que deje atrás y mucho menos personajes de mi pasado, ahora lo relevante era mantenerlo seguro.
Sin mucha demora llegamos a un edificio abandonado, la cinta de seguridad amarilla que dictaba el "no pasar" en varios idiomas, procurando que hasta los extranjeros comprendieran que era una escena de crimen, fue fácil de apartar sin romper, conocía a la perfección la construcción, esa cinta fuera había sido puesta por mi culpa, un mafioso me había contratado para aniquilar a una pandillas de idiotas que manejaban la zona, de esa forma le sería más fácil expandir sus territorios. Bien podría haberse armado mejor y entrenar adecuadamente a sus hombres en lugar de pagar tamaño precio por un sicario como yo lo era. Pero la humanidad es tan estúpida, tanto que me era fácil encontrar un buen trabajo.

- Aquí estaremos bien, al menos hasta que todo se calme, pero estamos fuera de la zona de peligro -rebusque entre mi bolso una pequeña polvera, no me gustaba el maquillaje, pero el espejo incluido era bastante útil, además servía como un distractor cuando estaba en modo de cacería. Chasque la lengua por la imagen que me devolvía, tenía el cabello algo revuelto, pero no demore mucho en acomodarlo antes de guardar el accesorio - Dígame Anmael-sensei ¿Que hacía en esa tienda? Además... mato al sujeto sin importarle que estuviera allí, supongo que pensó en eliminarme también ¿Verdad? Sin testigos, sin evidencia, sin nada que lo vinculara al crimen... o quizás supuso que el agradecimiento de una dama era suficiente para mantener el secreto de un asesinato -empecé la charla desde aquel punto, no para recriminar si realmente buscaba matarme, aquello seria la acción más adecuada, lo sabía, sino que realmente me preocupaba que reaccionara de esos modos tan descuidados, cualquier idiota desagradecida que hubiese rescatado podría delatarlo con la policía perjudicando su inmaculada reputación - No se preocupe... no tengo intensión de delatar a mi sensei, después de todo lo que realmente pretendo es protegerle -afirme cruzando ambos brazos bajo el busto, consiguiendo que resaltara más de lo normal - Pero... Anmael-sensei no debería malinterpretarlo, no es que sienta algo romántico por usted o una obsesión... simplemente llámelo admiración -sabía que ahora llegarían las preguntas por montón, pero estaba preparada mentalmente para cualquiera de ellas, frente a mi estaba un hombre que era capaz de matar, pero bajo ninguna circunstancia, jamás, podría engañar.

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Anmael vön Klausen el Jue Feb 04, 2016 2:02 am








Estaba ansioso, esa era la verdad, pero no dejaba que nada de aquella sensación saliese al exterior pareciendo completamente relajado en la capa más superficial de mi compleja figura.
Una cálida sonrisa se dibujó en mi rostro-disculpa, entiende que soy medico y la curiosidad puede conmigo-me atreví a mencionar sin darle mayor importancia de la que tenía. Más su respuesta era una sorpresa para mi. Era raro que trabajásemos en el mismo lugar y no hubiese reparado en alguien tan resultón como ella. Acaso Ashkii la había estado apartando de mi todo aquel tiempo como a las demás chicas?
Ahora que caía siempre había un rostro que no  me dejaba ver por nada del mundo. Habría sido ella todo el rato? Podía recordar que el perro siempre andaba peleando con una enfermera de la cual no sabía nada ya que nunca había coincidido con ella y el peliblanco se negaba en rotundo a hablar sobre ella por alguna extraña razón que desconocía. Que tan peligrosa podía ser esa mujer para que ni si quiera él se atreviese a mencionarla si quiera? Que tan letal era? Quería quemarme...de nuevo.

No pude evitar reír por aquella comparación saliendo por unos segundos de mis cavilaciones-un idol? Creo que eso sería exagerar-dije sin ánimos de vanagloriarme ya que no me consideraba nada del otro mundo, aunque si conocía el efecto que podía provocar en los demás-tal vez mi popularidad sea alta, pero tampoco es que me interese mucho-me encogí de hombros siendo completamente sincero sin nada que ocultar ante ella.

Me aparté poco a poco de ella al ver que los agentes se habían perdido entre la multitud de nuevo dándonos unos momentos de ventaja hasta que regresasen por el mismo camino intentando encontrar alguna pista que los llevara hasta nosotros-apto para mi presencia? Que tiene de malo este lugar? Al fin y al cabo soy un ser de esta clase de barrios, no?-mencioné sin descubrir mi raza del todo ya que suponía que ella la conocía al saber tantas cosas sobre mi que incluso parecía que a mi escaparseme.
Aun así no pude replicar mucho más, ya que sin perder un momento, aquella vampiresa de ojos amarillos afianzó el agarre de nuestras manos y me guió otra vez por los callejones hasta llegar a un gran edificio acordonado por la policía. Mi sonrisa se ensanchó y solo la seguí pasando la cinta como ella lo hacia sin abrir la boca o poner pegas al cometer un delito menor y traspasar la cinta.

Ingresamos en el edificio que no dude en examinar al milímetro viendo como después ella se acomoda de forma coqueta uno de sus mechones-podía haberlo hecho yo si tanto te desagrada estar desaliñada-sonreí amablemente volviendo a fijarme en el edificio-no me digas que esta es tu casa, deberías darle una limpieza a fondo no crees?-bromeé sin maldad alguna aparente. Me acerqué a una de las barandillas pasando por allí el dedo indice para luego mirarlo negro debido a la suciedad. Luego lo rocé contra el dedo gordo intentando quitar la suciedad y me volteé para mirar a la peliazul que parecía seguir todos y cada uno de mis movimientos-acaso no era yo el que iba a hacer las preguntas?-una pequeña e inocente sonrisa acompañó a la curvatura de mis ojos sonando completamente amable y nada amenazante-es broma, continua-dije escuchando todas sus divagaciones sobre mis acciones. Realmente aquella chica era interesante. Sería policía? Alguien próximo a un policía? O quizás...todo lo contrario? Conocía bastante bien el proceder en ambos casos por lo que había un 50% de probabilidades para ambas opciones. Aun así no quería fallar en mi diagnostico, quería ser certero, al igual que lo era con mis pacientes.

Me senté sobre la tapa de un piano que había allí-mm..que hacía allí? Es una buena pregunta no?-reí de nuevo intentando que no pensara que me burlaba de ella. Mucho más lejos de la verdad, solo estaba pensando en alto sopesando todas las posibilidades-comprar unos juguetes para mi perro-me decanté por la sinceridad-aunque también, en su mayoría estaba allí por aburrimiento, no es como que esto-saqué el consolador de la caja-fuese estrictamente necesario-lo dejé caer al suelo sin mayor importancia pateándolo lejos a pesar de haber sido un regalo de ella quien sin decirle nada lo había pagado, incluso sabiendo a los dependientes muertos.

Volví a reír con tranquilidad sin poder evitarlo-eres muy graciosa, lo sabias?-puntualicé antes de seguir con aquella ronda de preguntas gratis para ella-porque querría matarte? Acaso crees que soy un monstruo?-ladeé mi cabeza con inocencia haciendo como si no comprendiese aquel concepto de matar y todo lo que había sucedido solo hubiese sido una mera ilusión de su alocada cabeza-ninguna de las dos respuestas es correcta-cerré los ojos ocupando la misma postura que ella cruzándome de brazos-si te hubiese querido matar probablemente ya no estarías respirando-hice una pausa-cuando me marco una meta la cumplo sin importar el que, al igual que con mis objetivos, una vez los fijo no se puede quitar la mira del francotirador en el pecho-sentencié-no obstante contigo solo tenía el plan de ayudarte, tal vez algo dentro de mi me dijo que eras alguien realmente necesaria para mi plan, una persona que encaja a la perfección conmigo de alguna extraña manera-volví a abrir mis ojos alzándolos para encontrarme con los suyos-no lo crees?-sonreí feliz-al fin y al cabo los monstruos se juntan no?-me impulsé haciendo fuerza solo con mis piernas para retomar una postura erguida.

Suspiré ante sus últimas palabras formando con cada uno de mis brazos una V y las palmas de las manos hacia arriba resignandome a aquellas palabras-claro, eso es algo obvio, no dudo en que de querer haberme matado o delatado ya lo hubieses hecho-bajé mis brazos y sin poder evitarlo sonreí levemente divertido acercándome a ella de nuevo tomando su rostro por la mejilla-tampoco lo dudo, aunque…-ladeé de nuevo mi rostro-vas a decirme tu nombre? O contestar mis preguntas? No estarás intentando escabullirte no? Siento como si estuviese hablando con un fantasma, al fin y al cabo tu sabes el mio no? Es algo injusto seguir de esta manera-acaricié su mentón con el dedo gordo sin borrar la mueca de mi rostro-quiero saber todo sobre ti-aspiré su aroma por unos segundos al estar tan cerca-colmillines-descubrí su raza gracias a aquel olor a sangre que de una forma y otra adornaba toda su esencia.

Tenía un montón de preguntas para ella, pero tal vez sería mejor ir por partes, tomarme el tiempo indicada con cada una e irlas deshuesado sin prisa. Teníamos todo el tiempo del mundo allí no? Pero podía contenerme? No por mucho tiempo.

-Empecemos por el principio-le dí la espalda girando sobre mis talones volviendo a ir hacia el piano sentándome en la banqueta de este levantando la tapa del instrumento a a vez que paseaba mis dedos sobre sus blanquecinas teclas que habían adquirido un color negruzco por el paso del tiempo sin cuidado alguno o uso-tu nombre y como es que sabes el mio, por alguna extraña razón siento que nos conocemos de antes, tu rostro me es extrañamente familiar, de hace mucho tiempo antes de la clínica…-de nuevo el dolor de cabeza volvía muy tenuemente a la vez que pulsaba una de las teclas de el piano seguida de otra haciendo énfasis en que ya había realizado dos de las preguntas que me interesaban que fuesen respondidas-eres una vampiresa verdad?-pregunté solo por si acaso ya que antes la había acusado de serlo solo por el olor volviendo a tocar otra tecla más aguda que las otras-y la pregunta más importante de todas las de esta tanda-hice una pausa para darle mas énfasis-porque me guardas tanta admiración que dices tener? Porque parece que te preocupas tanto por mi sin si quiera casi saber yo de tu existencia?-mis dedos apretaron muchas teclas de golpe con fuerza creando un grave estruendo esperando a todas y cada una de las respuestas que tanto ansiaba en aquel ruinoso edificio donde cada vez parecía a ver menos luz.

Mi cabeza se puso pesada y mi vista se oscureció en aquel lugar desconocido. Tenía que parar en algún sitio para pasar la noche.
Y entonces vi a alguien en la puerta de la entrada y escuché la campanilla de la recepción sonar mientras pensaba que aquello bien podía ser el cielo o el infierno.
Una mano se posó sobre mi hombro y me guió, mostrándome el camino a la luz de una vela por el largo corredor a la vez que escuchaba voces susurrando que me detuviese.

Mucha gente bailaba en el salón de baile, muchos querían recordar y otros muchos olvidar.
Fue entonces cuando llamé a la camarera pidiéndole un vaso de vino y ella me dijo que en aquel hotel no habían visto ningún espíritu desde el 1969 mientras aquellas voces me seguían llamando desde lejos despertándome en medio de la noche sin saber que decían.

En aquella habitación había espejos en el techo y champagne rosado en hielo. De nuevo aquella voz que me había recibido se acercó a mi ido y me dijo que todos eran prisioneros de su propia invención en aquel lugar. También me contó donde se reunían los altos cargos para celebrar las fiestas donde poco a poco los iban matando. Al principio todo me parecía una tontería pues nada parecía tener sentido en aquella especie de hotel y probablemente no lo tuviese porque aquello no era real o al menos lo que se consideraba como tal.

Lo último que recordaba de aquella fatídica estancia era haber corrido hacia la puerta y agarrarla con fuerza intentado escapar para encontrar un pasaje que me llevara al lugar donde estaba antes, pero me atraparon antes de poder hacer nada. Un hombre con una capucha totalmente vestido de negro al que ni si quiera se le podía ver el rostro me dijo que estaban listos para recibirme. Yo intenté negarme y huir de nuevo, pero de nuevo su oscura y grave voz se hizo presente clamando:

“Puedes cancelar tu reserva en cualquier momento, pero nunca podrás marcharte”

Welcome to the hotel california
Such a lovely place, such a lovely face
There's plenty of room at the hotel california
Any time of year, you can find it here

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Akabane Ichi el Jue Feb 04, 2016 2:03 am







Is My Toy


Palabra tras palabra Anmael-sensei lucia más opaco, oscuro, como un ser de luz que era absorbido por un abismo interminable de maldad. No podía decir que me desagradaba, para mí todo lo relacionado a él era la absoluta perfección, por más mancillada que esta pudiera ser, siempre se encuentra belleza en el mal y mi sensei era perfecto.

- No tengo la intensión de escapar a sus preguntas, es solo que sensei pregunta tanto y de manera tan acelerada que no eh tenido momento de hablar -suspire sin perder detalle de sus actos, sostenía mi mejilla ladeando su faz como si llegara a besarme, sin embargo estaba al tanto de que aquello no sería posible, y mucho menos agradable - Akabane Ichi... ese es mi nombre, respecto a saber todo de mi persona, debería ser más específico Anmael-sensei, el todo puede abarcar muchas cosas, desde que desayune el día de ayer hasta la historia de mi vida, y no, no le estoy dando vueltas al asunto, simplemente me preocupa su falta de criterio al preguntar, cualquier persona puede resquebrajar esa interrogante en un dos por tres para responder de manera entrecortada sin que eso dejara de ser una verdad absoluta -apoyando la espalda en la apagada y polvorienta chimenea, mi mente se trasladó al pasado, tiempos felices donde era una niña espiando a su misión, cuidando desde las sombras, recibiendo alabanzas y golosinas tras un trabajo bien hecho - Vaya, sensei es muy sabio, pudo adivinar rápidamente mi raza, tiene mis alabanzas -pensaba aplaudirle, sin embargo estaba segura que lo hubiera humillado de hacer una niñería como aquella, por eso me abstuve, permaneciendo impasible conforme tocaba el piano con potencia, sin parar ese eterno monologo cargado de dudas y perversidad dirigida completamente hacia mí, buscando que confesara por el temor, que gritara la realidad que guardaba meramente para salvaguardar mi vida. Sin embargo, sensei estaba equivocado, no tenía nada que ocultarle, al menos no a él, era inaudito que buscara juzgarme cuando realmente era un libro completamente abierto con paginas repletas de su nombre igual que hace una niña enamorada de su compañero de banco, solo que en nuestro caso el amor no existía, solo una profundamente pura y sana obsesión -Tiene razón en sospechar que lo conozco del pasado, mucho antes de topármelo en el hospital -camine los pocos pasos que nos separaban, sentándome a su lado frente al piano dispuesta a hablar de igual a igual, con la pasividad que me caracterizaba, pero frente a mis ojos la mirada de Anmael estaba perdida en un punto, con sus pupilas totalmente dilatadas, era idéntico a ver un ser humano consumiendo estupefacientes, sin embargo, estaba segura que él era ahora un demonio, un soldado más de las tropas infernales, por lo tanto esa reacción debería de tener otro tipo de trasfondo. Tome sus mejillas llamándole, buscando que regresara al ahora, murmurando verdad tras verdad tan solo para atestiguar si el pasado lo traería de regreso -Tiene que reaccionar tarde o temprano sensei, estoy segura de que en algún lugar de su mente me escucha... si es así preste la debida atención porque ahora le explicare nuestra relación... –suspire acomodando la cabeza del joven en mis piernas, una postura muchísimo mas cómoda, me sentía su niñera contándole un cuento para dormir después de la práctica regular de piano -Usted quizás no lo recuerde, pero nos conocimos en Alemania hace centenares de años, durante una guerra... en ella mi padre murió y su padre, el de usted sensei, me acogió con la condición de que protegiera a su heredero... evidentemente no me reúse e inicie el trabajo como su guardaespaldas desde las sombras, una especie de ángel guardián si lo prefiere. Siempre velaba por su seguridad, mirándolo crecer y progresar como ser humano, en aquellos años sensei era todo un prodigio, alguien a quien empecé a admirar por su magnificencia... sin embargo - una oscura sombra cubrió mi mirada, solo de recordar como ese cucho lo cambio me hacía hervir la sangre -Un trágico día sensei consiguió una mascota pulgosa, la misma que lo aparto de mi lado, evitando cumpliera mi misión. Pero no es su culpa sensei, alguien tan puro es fácilmente corruptible, por ello lo busque por todo el mundo, sé que puede cuidarse solo, pero es mi deber salvaguardar su integridad física, y me gustaría cumplir con mi trabajo -suspire suavemente, el sonido de pasos me alerto que no éramos los únicos en aquella abandonada edificación, sin embargo no tenía idea de la persona que podría ir a visitarnos, quizás era un travieso niño en búsqueda de un escondite, un ladrón deseando llevarse algo, o alguien mucho más peligroso -Si me disculpa... iré a recibir al visitante sensei -con cautela lo acomode mejor sobre el asiento, antes de abandonar el cuarto, era mi deber protegerle, no solo del estúpido can que actualmente servía como una mascotita con la cual gozar de diversos tipos de diversión, sino también del mundo en general, mataría a cualquiera que se atreviera ponerle un dedo enzima

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Anmael vön Klausen el Jue Feb 04, 2016 2:03 am








No puedo salir. Por mucho que golpeé, por mucho que grite, esta caja donde me encuentro atrapado nunca se va a romper. No pienso pedir ayuda, no puedo pedir ayuda, es mi problema y nadie más puede ayudarme. Yo vine hasta este lugar solo, y solo voy a salir. Nací solo y moriré solo. Todo esta bien. Vuelve.

Inspiré hondo después de varios minutos sin hacerlo y mis ojos se cerraron pudiendo captar todas aquellas palabras que la misteriosa Ichi había recito con total tranquilidad sosteniendo mi rostro entre sus gélidas manos. Pero porque se quería ir en ese momento? Poco a poco ya no la sentía y mi mano como un resorte se alzó sola para alcanzar su muñeca y la pegué con fuerza a mi cuerpo llevando mi mano libre hasta sus cabellos recogidos en una coleta-Ichi…-dije por lo bajo su nombre-no te muevas…-continué hablando muy bajo completamente serio sin que mis plateado ojos se vieran gracias a la longitud de mis hebras verdes-nuestro huésped no es hostil, es alguien…-las palabras en ese punto parecían haberse cortado-que creo conocer…-dije por lo bajo y en un rápido movimiento cambié nuestros papeles dejándola a ella en el piano mientras que yo avanzaba tan solo unos pasos hasta el medio de la sala para segundos después encontrarme con el cuerpo de otro hombre que era sorprendentemente parecido a mi.

Yo conocía aquel físico, aquella alma que ya no latía dentro de ese cuerpo, aquella esencia siempre altiva en él, siempre recto y serio, gélido como un tempano de hielo. Él era…-padre?-una simple palabra que no salía al azar, que era mía, porque así lo había decidido intentando juntar todas las piezas del puzzle. Pero de las que al segundo me arrepentí-no-dije por lo bajo-yo no tengo padres-dije más para mi que para los presentes allí en aquella noche-yo soy hijo de las llamas del infierno-sonreí de lado-un ser tan poderoso no puede tener por padres algo de carne y hueso, que tontería he dicho antes verdad?-mi sonrisa era tranquila al igual que la risa que se me escapaba, suave y musical-discúlpeme, señor-hice una pequeña inclinación de cabeza y me dí la vuelta regresando con Ichi-lo siento Ichi, pero tampoco puedo creer tu historia-me encogí de hombros-yo nunca fui un humano, aunque me sorprende mucho que conozcas a Ashkii-volví a sonreír divertido-en verdad es un buen perro no deberías hablar tan mal de él-reí sutilmente de manera encantadora-pero, no quiero que nuestra conversación acabe por culpa de este señor tan desagradable que acaba de entrar, por lo que…-mis palabras cada vez eran mas pausadas hasta que hice aparecer una sombra que se alzó entregándome una de mis pistolas-lo mataré-sentencié a la vez que salía, literalmente, disparado hacia aquel tipo que como sospechaba era ágil y logró defenderse de aquella brutal estampida sin decir nada. Porque no hablaba? Me estaba crispando.

Rápidamente de una voltereta hacia atrás y colocando la pistola a mi espalda en su funda, al segundo saqué un cuchillo de supervivencia atacando a bocajarro siguiéndole a través de la estancia llegando a alcanzarle en algunas ocasiones pudiendo ver el miedo en sus ojos que no se transmitía en el resto de su cuerpo o rostro. Porque se parecía tanto a mi?-deja de poner esa mirada, es patética, vamos lucha!-pateé con fuerza su cuerpo acercándome luego a él sin dejar de apuntarle con el cuchillo-te mataré de todas formas-mi rostro agitado y loco se calmó por unos instantes mientras que el otro permanecía en el suelo jadeando-pero quiero que te defiendas, tienes poder suficiente para hacerlo-lamí la sangre del cuchillo sintiendo aquel inmenso poder a la vez que mis ojos se iluminaban de color rojo-lo sé-sentencié a la vez que el otro en ese momento sonreía y con fuerza apoyaba una mano en el piso haciendo que este empezara a temblar y varias torres de lava surgían del suelo.
Pude esquivarlas con relativa facilidad llegando de nuevo a donde estaba Ichi-parece que la charla acabo antes de lo esperado…-dije por lo bajo sin si quiera mirarla analizando el punto débil de aquel poder-si seguimos de esta manera el edificio se vendrá abajo, pero poco importa no?-sonreí levemente con absoluta tranquilidad-he estado esperando años por un combate así…-comenté por lo bajo-voy a matarle-susurré si saber porque le estaba contando todos mis planes a aquella chica sin saber si quiera si ella conocería a aquel sujeto que aun permanecía en completo silencio contento con toda aquella situación-no interfieras Ichi, acabaré con él y me quedaré con su poder…-esta vez mi sonrisa se ensanchó algo mas de manera un tanto enferma a la vez que las pupilas se me dilataban y la piel se erizaba poniéndose de gallina. Realmente estaba deseando apoderarme de aquel poder tal y como había hecho atrás con tantos otros sujetos-luego continuaremos con nuestra charla, aunque deberías saber que mentir no esta bien Ic…-no me dio tiempo a acabar su nombre cuando el otro sujeto se abalanzó sobre mi tirándome hacia atrás, rodando antes por el piano el cual rompió.

Empezamos a forcejear mientras que nuestras sonrisas se ensanchaban cada vez mas de manera enferma, una sonrisa exactamente igual. Unas muecas retorcidas totalmente incandescentes y completamente idénticas al igual que el brillo en nuestros ojos, un brillo deseoso de sangre.

The father kills his son,
and the son kills his father,
doesn't it romantic?

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Akabane Ichi el Jue Feb 04, 2016 2:04 am







Is My Toy

Finalmente Anmael parecía regresar en sí, pero solo lo hizo para sostenerme con fuerza, presionándome contra su frio cuerpo, el sueño de muchas mujeres en la clínica donde ambos trabajábamos, pero en mi caso, no sentía nada, quizás estaba completamente hueca en el lugar donde mi corazón debía de existir, pero ahora no tenía tiempo de pensar en aquellas estupideces, Anmael simplemente decidió darme la orden de permanecer en el asiento del piano mientras él se disponía a batallar. ¿Debería tomarme aquello como una muestra de heroísmo, caballerosidad o placer por la sangre?
Sabía que tarde o temprano podría detectar la poderosa presencia que venía hacia nosotros, pero en ningún momento espere que recordara de manera tan desquiciada a su progenitor. Ambos peleaban el uno contra el otro, buscando la aniquilación total de su adversario, incluso sensei me dijo que no interviniera, pero realmente no tenía la menor intención de colocarme en medio de aquella disputa, puesto que no tenía un bando preferente.
De un lado estaba el hombre que me rescato para que vigilara a su hijo, y del otro el hijo a quien debía vigilar, lógicamente no decantaría por ninguno de aquellos dos, así que lo más prudente era esperar que su pelea tuviera un final y después me encargaría de curar a quien resultara vencedor, eso, siempre y cuando las tornas no cambiara y decidieran aniquilarme a mi también, dado el caso pelearía sin importarme que significaba cualquiera de ellos en mi pasado, porque en el presente se haría mi enemigo y en el futuro, de no matarlo simplemente yo no existiría, algo irrelevante a mi parecer, todo animal busca su supervivencia, yo no sería la excepción a la regla.

- Sabe... en lugar de estar hablando conmigo, contándome lo que planea, debería de estar atento a la pelea -casi al momento me levante del asiento, retrocediendo los pasos necesarios para escapar de aquella destrucción a la cual ambos parecían querer dirigirse. Destrozaron el piano sin dejar de forcejear el uno contra el otro, en una clara señal de que buscaban predominar, sus sonrisas, gestos y hasta la forma de pelear eran tan similares, casi como ver futuro y presente, se notaba a leguas que eran padre e hijo - Por cierto... yo no miento, aquí mismo tiene a su padre él podría confirmar mi historia y si no lo recuerda como padre... Anmael-sensei debería tener cuidado, sus recuerdos parecen ir y venir sin ningún tipo de control, eso puede ser peligroso a la larga -suspire cansadamente, separándome de la pared donde segundos antes me había posado para dirigirme hasta la ventana, el sonido de las sirenas cercanas hacían mella en mis oídos aun con la distancia - Creo que deberían dejar esta pequeña disputa familiar para otro momento... tanto escándalo consiguió alertar a los vecinos... si no desean salir en televisión nacional, sería mejor marcharnos de una vez -nuevamente me vire hacia ambos, la batalla campar parecía querer continuar, sin embargo el padre de Anmael logro quitarse de su agarre y correr escaleras abajo, al menos él si había escuchado mi advertencia, en cambio sensei parecía aun absorto por aquella huida - Anmael-sensei... vámonos, aquí no queda nada para usted, siempre podrá volver a buscarle pero de momento -sin decir una palabra más volví a tomar su mano, el sonido de la puerta en la planta baja rompiéndose y el grito de un hombre que promulgaba a viva voz "¡Policía! ¡Salgan ahora mismo!" indicaban que aquella salida estaba desechada, quedaba solo la ventana. - Por aquí sensei -sin más que decir rompí el cristal sin soltar su mano para luego saltar desde aquel segundo piso, la caída no era tan pesada, al menos no para un vampiro y un demonio - Sigamos... no es momento para quedarnos quietos - jalando de su mano continúe con el camino perdiéndonos entre los callejones que tan bien conocía en Berlín, pero Anmael no se veía feliz por la idea.

No podría asegurar si estaba molesto por marcharnos, por no poder eliminar a su padre o quizás, en lo más hondo de su memoria una chispa inalcanzable de recuerdos lo volvía furico. Fuera como fuera solo comprendía que tarde o temprano la verdad llegaría a su mente.

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Anmael vön Klausen el Jue Feb 04, 2016 2:05 am








Mi visión estaba teñida de rojo. Solo deseaba ver sangre correr igual que aquel extraño tipo que parecía ser mi reflejo en el espejo. Era sumamente molesto.
Le pegué una fuerte patada en el estomago haciendo que cayera hacia atrás pudiendo ponerme ahora yo encima de él volviendo a colisionar nuestras manos haciendo fuerza por aplastar al otro quebrando todos y cada uno de sus huesos-vamos…muérete-dije con los dientes apretados totalmente deseoso de ver como caí derrotado-es demasiado...molesto ver mi rostro reflejado en ti...como si fuera un espejo…-gruñí a la vez que ambos nos apartábamos poniéndonos de pie sacando un cuchillo de supervivencia empezando a pelear con eso mientras que Ichi hacia comentarios al aire que poco me molesté en escuchar totalmente ensimismado con aquel sujeto que parecía hacerme burla al ser como mi sombra. Pero en cierta manera me vi obligado a responder sin querer dirigirme a aquella molesta copia mía a la vez que nuestros cuchillos se deslizaban el uno sobre el otro haciendo que pequeñas chispas saltaran al colisionar con tanta fuerza-no pienso preguntarle nada a este hombre, ha sido muy descortés en atacarme sin mas, no crees? De que serviría hablar con él a estas alturas si se de ante mano que no va a responder incluso aunque le provoque?-sonreí de lado totalmente divertido sin dejar de pelear completamente centrado en aquel hombre hasta que de nuevo la peliazul mencionó las sirenas las cuales había ignorado deliberadamente sin querer acabar aquella pelea hasta que hubiese un vencedor.

No obstante aquel autorretrato decidió retirarse haciendo que sonriera levemente aunque algo decepcionado en el fondo-cobarde…-dije por lo bajo intentando salir tras de él sin mucho éxito ya que al notar como la vampiresa sostenía mi mano paré en seco perdiendo la pista del extraño sujeto. Las voces de los agentes retumbaban en la entrada principal a la vez que se iban propagando por todo el edificio igual que sus pasos. Acaso no habíamos podido acabar ambos con todos aquellos agentes y continuar nuestra pelea? Necesitaba saber mas respuesta de aquel sujeto que me había conseguido que mi sangre hirviera después de mucho tiempo. De momento tenía que irme. Por lo que dejé que la mayor me guiara fuera del edificio saltando por la ventana, aterrizando con sutileza para después salir corriendo por los callejones de la ciudad a pesa de que yo continuaba centrado en la idea obsesiva de matar y encontrar a mi otro yo.

Mi cuerpo conocía aquellas calles como si siempre hubiera estado allí. Escapando de gente, no queriendo regresar a casa, corriendo aventuras, no parando quieto ni un segundo. Aunque no era momento de pensar en eso, el dolor de cabeza se volvía persistente cuando lo hacia. Miré a Ichi que no dejaba de correr sin soltar mi mano-a donde vamos ahora?-pregunté con tranquilidad a pesar de oír a la policía a tan solo 2 manzanas de nuestra posición-siempre eres tan popular entre ellos?-bromeé ya que era la segunda vez que nos perseguían en toda la tarde-que mala reputación para una enfermera-continué bromeando con una encantadora sonrisa hasta que de nuevo llegamos al centro del barrio rojo donde a aquellas horas solo quedaban borrachos solos y algunas muchas quienes esperaban hacer la noche. Mi mente reviso esos lugares y sin previo aviso tiré de Ichi por otra calle metiéndonos en un restaurante donde no salía ir casi nadie. Y porque? Porque tan solo era una tapadera, una trampa mortal para los policías si llegaban a entrar allí. En aquel bar las normas las imponían ellos y la policía no tenia ninguna jurisdicción. Allí la ley no existía.

Incliné mi cabeza la pasar por delante de la barra del bar saludando al tendero quien me devolvió el mismo saludo a la vez que me colaba por la trastienda dirigiéndonos a donde se encontraba el streaptease donde viejos soñaban con chicas de escándalo que nunca podrían tener pero si mirar. No les presté mucha atención y solo conduje a Ichi hasta un reservado libre donde poder estar alejados de todos aquellos babosos. Aun tenía preguntas a pesar de que me hubiese contado “toda” la verdad a mis ojos inexistente.
Tomé asiento en  el cómodo sofá y la invité a que hiciera lo mismo a mi lado sin ningún tipo de compromiso-parece que la policía no nos deja en paz no? Acaso has tenido tantos problemas con esta cuando estas sola? Tal vez sea yo el único que los atraigo-reí levemente con musicalidad-pero eso no es lo que realmente me interesa y lo sabes-hice una pausa tomando una ficha de poker que alguien se había dejado allí tirada pasándola entre mis nudillos-sabes que lo que realmente me interesa es saberlo todo de ese tipo que parecía una fotocopia mía, y sabes que de nuevo quiero volver a escuchar esa historia que nunca voy a acabar de creer…-sonreí levemente-tal vez creería antes la peor de las mentiras…-sonreí con amargura al recordar que no sabia nada de mi pasado siéndome también muy difícil creer todo lo que me contaran sobre le sin pruebas solidad. Era médico por algo no? A pesar de ser un demonio y hacer cosas que no se podían explicar con pruebas si no con hechos, para yo creerlo necesitaba algo que lo confirmara refutando todas las mentiras que hasta el momento hubiera oído o bien una prueba tan solida que probara todo lo demás por un desencadenamiento lógico. Acaso ella tendría algo así? Lo creía remotamente imposible-habla por favor-insistí a pesar de no ser un ruego, solo deseaba saber que misterio ocultaba tras sus orbes amarillos-aquí nadie nos molestará, incluso aunque entren por esa puerta esta muertos-aclaré aun con mis ojos fijos en los de ella impaciente porque me contara todo lo que sabia. Tenia que bajar cuanto antes mis pulsaciones que solo buscaban salirse de la gráfica disfrutando de un hermoso paisaje ensangrentado.

Just run.

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Akabane Ichi el Jue Feb 04, 2016 2:05 am







Is My Toy


No podía parar, en ningún momento siquiera pensé en detener mis pies, mi deber era claro, necesitaba mantener a Anmael libre de cualquiera peligro, especialmente cuando se trataba de la policía.

- Contrario a lo que parezca, la policía no me persigue frecuentemente, este día… ha sido la excepción Anmael-sensei –pudiera ser que él me creyera o no, era cosa suya lo que pensara, pero aquello era la realidad, solo había un detective lo suficientemente persistente para seguirme el rastro y sinceramente, dudaba que estuviese en Berlín detrás de mí pista como el sabueso viejo que era - ¿A dónde vamos?- inquirí confundida en cuanto su mano jalo la mía, llevándome a una zona la cual desconocía, inicialmente el local al que me guio parecía un restaurante, bastante desolado y mal atendido, pero de todos modos no dejaba de ser aquello, sin embargo la curiosidad me embargo en cuanto sensei nos llevo hasta la parte posterior del local, al instante el aroma a tabaco, alcohol y perfume barato llego a mis fosas nasales, aquel espectáculo de mujeres danzando sin ropa mientras solitarios hombres entregaban su dinero a una fantasía que jamás seria cumplida, era risible y repugnante al mismo tiempo.

- No creía que usted frecuentara estos lugares sensei –sin mucho problema tome asiento en el reservado, una vez frente a él lo mire con total parsimonia esperando que hablara, y, como era de esperar, volvió a sacar el tema sobre algo que ya le había explicado, él porque de conocerle - Creo… que fui lo suficientemente clara Anmael-sensei –cansada de su mente cerrada, lo único que podía hacer era intentar comprender que sucedía en sus recuerdos tan dispersos, enredados y fuera de cualquier lógica - No comprendo bien porque no recuerda gran parte de las cosas que le digo y no… aquí no tengo ninguna evidencia apta para demostrarle que todo lo que dije es absolutamente la verdad... no puede creer que cargare con un baúl de recuerdos en mi espalda, sobre todo si entrare en una tienda sexual a buscar un regalo para una despedida de soltera… no eh enloquecido a tamaños grados Anmael-sensei –el sonido de los silbidos, y las palabras obscenas llegaban a mis oídos, realmente… estaban cabreándome los míseros cerdos de tercera, ni siquiera necesitaba verlos para visualizar sus caras babeando y rogando por atención femenina. No demore mucho en imaginarne a mi sensei de aquel modo… el no podría ser como ellos ¿O sí? - Prometo llevarle evidencias mañana al trabajo pero antes… ¿Cómo es que conoce este lugar? Nunca creía que usted… gozara de tamaño tipo de espectáculos –espere su respuesta antes de volver a sus interrogantes - Se lo dije antes, no eh tenido problemas con la policía… ciertamente este día en particular no dejamos de toparnos con ella… quizás sensei no solo atrae a las enfermas, sino también a las policías ¿Pensó en eso? –bromee un poco con él para cortar la tensión de aquella situación, antes de retomar el pequeño discurso que era su vida, realmente empezaba a cansarme de decirle lo mismo una y otra, y otra vez - El hombre contra el cual estaba peleando, era su padre, por ello su parentesco físico sensei… puede creerme o no, pero yo sé a la persona a la cual le eh servido tantos años, y también conozco al hombre que me encargaron proteger cuando niño –antes de continuar, una mujer exuberante se nos acercó, preguntando si deseábamos algo de beber. Sentía las ansias de pedirle un vaso de sangre, cosa que obviamente no haria y por ello me negué, no deseaba consumir alcohol a tamañas horas, y menos en presencia de Anmael. La mujer se viro hacia el peliverde, y luego de oír su respuesta se marchó- seguramente lo que usted requiere de mi parte son evidencias, las cuales se las mostrare en el hospital o… en donde usted lo crea más conveniente, no me es ningún impedimento dirigirme al lugar donde me cite Anmael-sensei –un nuevo suspiro salió de entre mis labios, necesitaba concentrarme en algo más que no fuera la sangre, el aroma de aquella y la necesidad abrazadora que mi garganta poseía por ser saciada… o de lo contrario, sería capaz de atacar a Anmael - Sensei… necesito algo de aire fresco… –mi mirada verde se veía a cada momento más amarillenta, refulgiendo en aquella tonalidad ávida por centrarse en una nueva presa, pero lo único frente a mis ojos era la yugular del demonio, seguramente probarlo sería una nueva experiencia pero no era correcto - Si me disculpa… solo serán unos segundos –apoyando las palmas sobre la mesa que nos separada logre levantarme de mi asiento, pero antes de poder salir, algo o alguien me había detenido - ¿Sucede algo? –la pregunta fue directa, mi voz no era cortante pero si completamente seca, lo cual comparado con mi aterradora mirada no era un buen augurio… para nada bueno…

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Anmael vön Klausen el Lun Mar 07, 2016 1:41 am








Me sumergí de lleno en sus palabras como si fuesen la única verdad existente en mi mundo queriendo beber de ellas como de una fuente de conocimiento absoluta-no los frecuento, simplemente a veces vengo a este reservado para reunirme con contactos, es un lugar al margen de la ley así que habláramos de lo que habláramos no podrían molestarnos-dije con tranquilidad sin preocuparme si de verdad lo creía o no, yo conocía mi verdad-claro que no-reí por su respuesta, en verdad tenia sentido del humor-no creo ser tan importante para alguien como para que haga tamaña estupidez-volví a reír divertido aun pensando la respuesta de la joven-ya veo que tienes sentido del humor-paré poco a poco mi risa.

Suspiré con fuerza al escucharle repetir aquello, en verdad se estaba pensando lo que no era-si piensas que soy como esos cerdos de ahí fuera estas muy equivocada-dije sin poder evitar el escucharles también-descuida Ichi no tienes que preocuparte, si bien puedo actuar y poder inmiscuirme con ellos pudiendo hacer esa clase de obscenidades que anulan los pensamientos y la racionalidad de un humano o un ser superior, no es de mi agrado comportarme de esa manera, ni si quiera ver a chicas de esa manera-dije algo serio esta vez-me dan nauseas verlos e incluso si no fuera porque tengo este lugar privilegiado y completamente para mis reuniones sin llamar la atención los mataría en este mismo instante-hice una pausa tomando uno de los mechones de mi cabello-en verdad no pienso que las mujeres o nadie debo de ser tratado de esa manera, si quieren humillarlas de verdad o incluso ser humillados ellos mismos utilizaría otro tipo de métodos mas visuales y bizarros como la tortura, pero jamás mediante algo tan simple como palabras como “cerda”, “puta”, etc, en verdad eso es repugnante, simplemente-solté el mechón de mi cabello mirándola-además esos temas tan banales que tratan realmente no me interesan lo más mínimo…-continué serio algo molesto por solo haber dejado que esa idea se instaurara en la mente de la peliazul.
No era muy importante que tuviera esa imagen, me daba igual, pero por algún extraño motivo a ella se lo quería explicar al parecer estar tan relacionada con lo que se suponía era mi pasado. Si era su sensei como ella me apodaba en verdad tená que estar a la altura sin defraudarla.

Pero era imposible no reír con sus comentarios y apuntes-en verdad eres divertida Ichi-volví a reír levemente-tal vez no es que atraiga a los policías o enfermeras, si no que simplemente atraigo problemas, no estaría mejor visto eso?-sonreí de manera amable pero divertida como si fuera un niño pequeño sin maldad alguna-me encantan los problemas, un gran reto donde poder demostrar mi poder, igual que con ese tipo…-una de mis manos se apretaron con fuerza a la vez que la encantadora sonrisa permanecía en mi rostro siendo gestos totalmente contrarios pero que lograba dominar.

La vampiresa mencionó de nuevo al tipo que era idéntico a mi haciéndome sonreír esta vez de una manera mas enferma sin que mis dedos dejaran de apretar la palma de mi mano volviéndose un puño-mi padre eh?-esta vez intenté abrir mi mente-no sabía que tenía uno aunque pensándolo ahora con claridad tiene todo el sentido…-intenté abrir mi mente y centrarme en los hechos innegables. Bien podía ser una ilusión y yo no tenía porque creer a Ichi, pero una parte de mi quería hacerlo, poder contar con alguien fiel que no me fallara en la información estragada, pero podía ser ella mi cabeza de turco?
Justo en ese momento en el que estaba decidido a realizar una pregunta que nos uniera para siempre vi como la chica quería un poco de aire fresco y con rapidez la alcancé tomándola por la muñeca para después tirar de ella hacia atrás dejándola sobre mi cuerpo que permanecía sentado de tal manera que sus rodillas estaban a ambos lados de mis piernas-Ichi…-dije su nombre y elevé mis manos hasta su boca acariciando sus labios-tienes hambre verdad?-dije muy bajo sin apartar mi profunda mirada de la suya-sabes que puedes atacarme no? Al fin y al cabo te lo debo por haberme salvado de la policía dos veces no?-la sonrisa se mantenía en mi rostro-y puedo notar a leguas las ansias que tienes de morder cuellos y drenar esta la última gota de sus cuerpos...por eso…-tome su mentón entre mis dedos-yo te ofrezco mi sangre si es lo suficiente para tu apetito voraz-mi traviesa sonrisa no se borró en ningún momento, pero aun había algo que aclarar-pero…-me aventuré a añadir antes de que la otra hiciera un movimiento en falso-si lo haces me estarás jurando eterna lealtad-quería aclarar aquello-no me mentirás y me dirás todo lo que se supone sabes sobre mi y mi pasado al igual que si ves a alguno de mis supuestos padres deberás decirme donde se encuentran, pues yo mismo iré a acabar con ellos, son muy molestos-dije apretando sin querer mis dedos sobre el mentón de la chica-no pido tu amor, ni tu cariño, eso no me importa, solo quiero tu lealtad hasta el final de los tiempos y si algún día descubro que rompes con tu compromiso o que dices alguna sola mentira no dudaré en ir a por ti y matarte como si fueras un jabalí y yo el cazador-sonreí de manera enferma de nuevo-amo la caza-aclaré sin ser exactamente acorde con mis palabras pues los animales poco me importaban, las personas en cambio no podían fascinarme mas-y bien?-inquirí acercando su rostro mas al mio-aceptas este pacto de sangre?-dije esta vez cambiando un poco mi expresión a otra mas tranquila y serena pero sin borrar aquella mueca que se veía dibujada de una oreja a la otra-se que podrías alimentarte de cualquiera de esos cerdos sin tener que pactar conmigo nada, pero en verdad me gustas Ichi y quiero tenerte-dije sin ocultar mis intenciones-por eso quiero atarte de alguna u otra manera a mi persona, pues aunque el pasado nos una yo no lo recuerdo y quiero que estés en mi presente-sentencié esperando aun ansioso su respuesta intentando que se notara lo mas mínimo con aquella expresión tan tranquila que le ofrecía a la chica.

Be mine Valentine
FOR EVER

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Akabane Ichi el Lun Mar 14, 2016 7:27 pm







Is My Toy


Quería marcharme aunque fuera un momento, necesitaba algo que me calmara, lo que fuera, por más mínimo rastro de sangre que tuviera el ser destinado a convertirse en mi cena de aquel momento, pero no me dejaban, Anmael-sensei se empeñaba en tenerme a su lado, lo que demostró jalándome hacia él, obligándome a quedar con ambas piernas a los costados de su cadera, en una posición que demostraba entrega total para con ese hombre, casi como las demás bailarinas de tamaño sitio.
Pero, en mi interior sabía que no me veía de aquella manera, él mismo confeso que no le llamaba la atención el sexo opuesto, al menos, no de un modo como aquel, donde pudiera volverse en un mero y asqueroso puerco, igual a los tantos del local.

- Sensei… está siendo demasiado atrevido –musite suavemente, permitiéndole hacerme lo que le apetecía, tocarme con aquella mano suave y tersa, la misma que desde el inicio de aquel día no dejo de recorrerme ni un solo minuto, en cada momento con intensión diferida, pero nunca como ahora. Aquel tacto, sus dedos suaves y bien cuidados tomaban mi mentón, rozando mis labios como si deseara que los colmillos salieran con fuerza, dándome un pequeño ultimátum, tan extraño, tan irrisorio, pero también, tan  posesivo que me recordaba a su yo del pasado, ese pequeño niño que buscaba tener para si el cielo, el mar y la tierra, el mismo que en antaño admire con demencia, incluso hoy en día seguía haciéndolo, aquel era Anmael, el único ser a quien no temería jurar lealtad y no porque fuera una sierva consagrada, ni tampoco alguien que necesitare ser guiada siempre como una mera marioneta más, todo lo contrario, si lo hacía era por desearlo, necesitar saber que tan lejos él llegaría con mi ayuda, manteniéndolo siempre a salvo gracias a mis habilidades y visión extraordinaria, solo por él, solo para él, y con ello lo supe, jurarle lealtad no sería cambiar demasiado los roles que ya teníamos. Yo no le mentía, nunca lo hacía, tampoco lo traicionaría, lo único con lo cual no estaba del todo de acuerdo era darle mi vida tan fácilmente, pero en ello ambos convergíamos, si yo lo traicionaba el buscaría matarme, y si él intentaba hacerlo, pues… no se debe ser un genio para adivinar como terminarían las cosas ¿Verdad? Puesto que mi vida primaba, aun sobre la de él - Anmael-sensei… debería saber que mi lealtad esta con usted desde hace bastante tiempo –rápidamente tome la muñeca de la mano que buscaba tentarme, lamiendo primero sus dedos índice y luego corazón, clavando mis ojos contra su opaco mirar, quería que apreciara como le verde rotaba drásticamente en un intenso amarillo, incluso entreabrí los labios conforme sabía que los colmillos se dejarían ver magistralmente, filosos, brillantes, peligrosos - No seré amable al morderlo solo por ser usted sensei… le dolerá, pero seguramente lo disfrutara –aspire su aroma, rozando la punta de la nariz por el lado derecho de cuello, lamiendo su lóbulo unos segundos antes de rozar tan tercia piel con los dientes. Tantas veces antes había soñado el poder morderlo, tantos años atrás la idea de su sabor llenándome se había convertido en el mejor y más difícil tabú, pero ahora, estando tan cerca, sentía que aguardar un poco más antes de saborearle no sería pecado, por ello olía, lamia y rozaba antes de, con fuerza abrumadora, encajar los dientes en su piel, llenándome con tan exquisito néctar, ese rojo líquido que me volvía loca, su sabor, su textura, todo llenaba mi garganta de manera tal que no deseaba parar, y no lo haría, al menos no hasta estar completamente llena de su esencia, o eso me agradaría decir. Aquello era un pacto de sangre, el mismo que nos uniría de modos extraños, no por amor, no por afecto, sino por la necesidad, sabía que Anmael buscaría embelesarle, endulzarme de un modo donde no pudiera negarme a él, sin embargo yo no quería aquello, no sentía amor por ese hombre, solo devoción que fácilmente podría volverse en odio, acorde a sus acciones - Como era de esperarse de usted, su sangre es exquisita –me separe lamiendo los restos de sangre, sin desperdiciar una sola gota, clavando esta vez los colmillos en mi mano, drenando mi propio líquido vital para seguidamente tomar posesión de los labios del demonio, haciéndole degustar mi propia sangre, sin inmutarme porque el beso llegara a mal interpretarse, eso era lo de menos - Su sangre esta en mi… y la mía en usted, a eso puede llamarle un verdadero pacto de sangre Anmael-sensei… téngalo en mente la próxima vez que busque hacer algo con un vampiro –aun con mis labios sobre los suyos, sonreí de forma morbosa, seguramente mi sangre no era la gran cosa para él, aunque me preguntaba si de saber que era de los pocos seres que en toda su vida abrían podido probarla, se hubiese dado cuenta de la magnitud de aquel acto… realmente lo dudaba, a él no solían interesarle cosas como aquella - Ahora que pactamos… ¿Cree que sería mejor irnos? O acaso ¿Busca algo de diversión extra? Porque esta posición, no es precisamente la más adecuada para un hombre y una mujer sensei –haciendo énfasis en mis palabras, me eleve un poco antes de dejarme caer nuevamente sobre él, para ver si así comprendía lo sexualizada de la postura que decidió para mí, incluso el resto de los cerdos allí presentes no dejaban de perder atención sobre lo que hacíamos, cosa por demás desagradable, pero si el peliverde no le encontraba inconveniente entonces yo tampoco, me quedaría con él allí el tiempo que hiciera falta, respondiendo cada pequeña duda que tuviera, rellenando los huecos que su memoria dejo olvidados tiempo atrás, solo necesitaba pedirlo y lo haría sin siquiera pedir sangre a cambio.

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Anmael vön Klausen el Dom Abr 10, 2016 6:20 pm








Una sonrisa traviesa se dibujo en mi rostro al ver como la vampiresa reaccionaba favorablemente a mis provocaciones y no me quejé cuando comenzó a manejar mi mano a su antojo pudiendo observar sus colmillos filosos-solo quiero que me la demuestres y vuelvas a jurarla, pues no recuerdo nada de lo pasado-sonreí levemente-creo que por eso tal vez debería pedir perdón-reí por lo bajo al escucharla-si no doliese no sería real-concreté sin apartarme ni un momento de ella.
No temía que me hiciera daño y mis palabras eran completamente veraces, solo con dolor sabría que eso había pasado, puede que esta lo disfrutara, pero las cicatrices del “dolor” me enseñarían que aquello había sido real y ella continuaba a mi lado hasta el mismo fin del mundo.

Su boca viajó hasta mi cuello y aun así continué impasible dejando hacer lo que quisiera. Sentía su lengua recorrer mi piel una y otra vez sintiendo como su respiración se aceleraba como deseosa de hacerlo pero aun así parecía autocontenerse para que aquel momento fuera absolutamente perfecto. Por cuanto tiempo lo habría estado deseando? Sentía curiosidad por lo que uo dudé en preguntar-cuanto tiempo llevas deseando este momento Ichi? Tanto deseas mi sangre?-sonreí de manera perversa cuando de golpe sentí sus colmillos hundirse en mi piel. Una oleada de calor invadió mi cuerpo haciendo que mi piel se erizara, la verdad es que la sensación era única. Podría acostumbrarme. Pero todo acababa, al menos la primera parte.
Miré lo que hacia Ichi y luego sin pensarlo correspondí a ese beso tomando la sangre que me brindaba cerrando así el pacto que nos unía. No puse objeción y continué escuchándola a la vez que se me escapaba una risilla-si lo hiciera me odiarías?-reí con fuerza-ya sabes que me gusta mucho jugar-puse cara de un niño bueno pero luego negué-no tengo la intención de darle mi sangre a cualquiera Ichi-me puse un poco mas serio-así que puedes estar tranquila-sonreí de nuevo recuperando mi animo y un así quise saber más siendo “interrumpido” por la fémina que parecía querer irse-mm? Tienes prisa?-me encogí de hombros-podríamos irnos si quieres, acaso ellos te incomodan?-pregunté mirando a los otros hombres que no nos quitaban el ojo de encima-la verdad es que son molestos…-pensé y sonreí ampliamente  sin perder contacto visual con ellos induciendoles con mi poder a su peor pesadilla dejándolos en un estado bastante catatónico desde fuera pues sus ojos se voltearon quedando en blanco y sus bocas abiertas por las que comenzaban a babearse-así mejor?-sonreí ampliamente divertido pudiendo estr concentrado en la chica y mantener la pesadilla en sus patéticas mentes-la verdad es que aun me gustaría saber unas cosas mas si no te importa…-susurré por lo bajo cuando de golpe una chica vino a ofrecernos una copa o más mujeres para mi-no gracias, estoy acompañado de sobra, ninguna mujer de este local podría interesarme mas que ella, así que no nos vuelvas a molestar o os matare a todas si?-sonreí levemente con aquella calmada mueca que tanto me caracterizaba. La chica se asustó y salió corriendo al igual que las demás chicas que se encontraban en el escenario y que me habían escuchado-mm...por donde íbamos?-no les presté atención a las demás mirando solo a Ichi-a si, mis preguntas-sonreí feliz de nuevo-como podría incumplir este pacto de sangre? Si lo hiciera me pasaría algo? Que tan importante es para ti...darme tu sangre?-acaricié de nuevo su mentón-para un demonio supongo que no significa mucho pero para un vampiro? O más bien para ti?-pregunté sin borrar la graciosa mueca de mi rostro sin perder detalle de la morena.

Realmente Ichi me agradaba, era divertida para mi y estaba tan perdida entre lo que quería y hacia. Esa confusión realmente la amaba. En sus ojos podía ver como no me deseaba, pero entonces a quien deseaba? Quería destrozar ese puntito de luz que podía ver al final de sus ojos. Sonreí de nuevo con maldad sin darme cuenta. Si lo hacía, si acababa con aquella persona tan importante para ella, ella sería completamente mia aunque me odiara por toda la eternidad. No era aquello divertido?
Volví a tomar su mentón para besarla de manera posesiva sin importar como pudiera tomárselo ella, solo quería jugar. No podía pensar en otra cosa. Quería quemarme…

...como aquella vez.

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Akabane Ichi el Miér Abr 20, 2016 3:33 am







Is My Toy



No me importaban sus preguntas, tampoco la manera tan libertina en que me trataba o lo rápido que se había adecuado a la compañía que le ofrecía, incluso pasaba por alto la inquietante forma en que estuvo tocándome a lo largo del día, después de todo era mi sensei y a él le permitiría todo... o bueno, casi todo, también tenía limites que no debían de traspasarse o la situación iría de dulce tranquilidad, a sangre esparcida por doquier en cuestión de segundos… aunque supongo que no es necesario especificar la sangre de quien seria derramada.


- Un pacto de sangre es una lazo que nos tiene unidos sensei, para un vampiro el darle su sangre a otro ser puede ser tan rutinario como importante, todo depende de la persona a quien se la den… en mi caso –sopese si alguna vez había dado mi sangre, llegando instantáneamente el recuerdo de Klaus, según recordaba solo él tenía permitido encajarme los dientes, aunque incluso con mi autorización, una situación similar era por demás, extraña - Además de usted, solo se la entregue a otra persona, pero eso en estos momentos carece de real importancia –quería suponer que con aquello las preguntas habían sido respondidas al completo, por lo menos de un modo tal que quedase complacido, después de todo entre la entrometida mesera que escapo como si hubiera visto al diablo, aquellos hombres babeando sobre las diversas mesas del estrafalario bar, debí postergar cualquier palabra, pero mi sensei era igual a un niño curioso, ansioso por absorber más y más conocimiento conforme se le liberaba un poco, deseoso de comprender un mundo que no podía entenderlo ni siquiera a él - Como se lo dije hace un momento… es un lazo que nos conecta, puede decir que con ello le estoy expresando mi lealtad al prestarle un poco de mi sangre y beber de la suya… –suspire con pesar, era complicado darme a entender con él, puesto que entre un demonio y un vampiro no existiría una real conexión, jamás sería lo mismo que yo tenía con Klaus - Si usted lo incumple no sucederá absolutamente nada, no es mi lacayo sensei, yo tampoco soy la de usted… simplemente acontecerá que nuestro lazo se rompió y dado el caso podríamos matarnos sin ningún tipo de tapujo, ni siquiera deberíamos medir la fuerza al momento de acabar con la vacía existencia del otro… creo que eso, sería lo más sencillo de explicar –en ese momento, lo único que llegaba a resonar dentro de mi cabeza, era el deseo de ser comprendida, de finalmente parar con tanta explicación para poder largarnos de una buena vez, sin embargo, los dedos de Anmael me acariciaban, sus yemas me atraían hacia su faz conforme nuestros alientos cálidos se mezclaban. Me besaría, lo tenía más que claro y por supuesto no pensaba negarme.


No fue lento, tampoco dulce, su boca me deseaba de un modo que no llegaría a comprender, aquellos labios sedientos se movían con presteza contra los míos, pero no pensaba quedarme quieta, no con él, no en ese momento. Con su misma intensidad, las manos colocadas contra su pecho se cerraron en torno a su camisa, apegándolo aún más a mi cuerpo, inclinándome sobre él, posando nuestro peso en el respaldo de la silla, consiguiendo rozar la cara interna de mis muslos con la tela de su pantalón.

El beso se volvía necesitado, demencial, ambos queríamos arrancarle al contrario un poco de su esencia, como la peor y más necesitada sanguijuela. Con aquel ritmo, no fue extraño que introdujera mi lengua dentro de su cavidad, jugando con aquel húmedo musculo del peliverde, rozando, rodeando, incitando a más.


- Sensei… ¿Está buscando quemarse acaso? –interrumpí el beso sin terminar de separarme de su cuerpo, sonriéndole con picardía mientras buscaba su mirada. No era una niña y reconocía el deseo, pero el de Anmael no era claro, buscaba y quería algo de mí, sin embargo no sabría afirmar que es lo que quería realmente ¿Qué seria aquello que deseaba obtener? ¿Mi lealtad, devoción, volverme una nueva pieza en un complejo juego de ajedrez? - Realmente no sé qué quiere… pero si no me lo dice, no seré capaz de comprenderle –y era verdad, podría hacerme una idea de su mentalidad, formular hipótesis, crearme escenarios donde el resultado era variable, pero siempre, quien tendría la última palabra era él - Si quería mi lealtad la tiene… no necesito que juguemos a la casita solo para que usted este seguro de que no le fallare, créame, no soy de las mujeres que por sexo y un falso amor entregan su vida, y usted… dudo que soporte una charada como esa… sin embargo –le robe un pequeño beso, mordiendo y tironeando su labio inferior - Si lo que busca es solo jugar un poco… no puedo negarme, sigue siendo mi sensei, la persona a quien admiro por sobre todo… si es por usted, arderé en el infierno una y otra vez


No buscaba engañarle… tampoco quería engatusarle, porque aquello era la realidad, ya que si era por y para él, jugaría su pequeño juego hasta que el mundo terminara porque…


Mi devoción…
No conocía límites.


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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Anmael vön Klausen el Lun Mayo 30, 2016 8:20 pm








No dejé de mirar sus ojos atento a cada movimiento y palabra que salia de sus labios. Era interesante todo lo que decía, nueva información sobre el mundo, sobre diferentes razas, era realmente fascinante todo lo que desconocía sobre los vampiros, aunque realmente poco me importaba. Al fin y cabo mi objetivo era apuntar y disparar, o más bien destruir. Lo amaba.
Mis manos bajaron lentamente de su mentón a su cuello para después pasar por los hombros, torso, cintura y caderas afianzandola con fuerza.
Asentí entendiendo sus palabras a pesar de no ser un vampiro, pero no me quedo claro cierto aspecto del contrato. Era un demonio y aunque aquello no fuera nada realmente serio al contrario que un pacto donde vendías tu alma a cambio de otra cosa deseaba saber todos los detalles y la letra pequeña-y como podría incumplirlo?- pregunté de manera curiosa queriendo saber cada vez más-no me gustaría tenerte como enemiga la verdad-mentí en parte pues a decir verdad tener a Ichi como presa o cazadora sería realmente interesante.

Sonreí de lado tras el beso-amo el fuego, apuro hasta el ultimo segundo porque no temo quemarme y si lo hago lo disfruto porque es lo más divertido del juego-mi sonrisa se ensanchó-que quiero? Todo y nada, lo normal no?-mordí los labios ajenos-no juego por tu lealtad, ya te lo dije, me gusta quemarme, simplemente…-volví a acercarme a sus labios para besarla pero no pude ya que en el último segundo me reí con fuerza al escucharla-tienes razón, no consentiría nada como eso, es demasiado humano y vomitaría arcoiris si cayera en una treta como esa-sonreí dejando que me robara un beso y jugara con mis labios-arderás?-susurré por lo bajo contra sus labios-pues arderemos…-volví a besarla con fuerza pegándola mas a mi.
No me importaba que aquello se subiera mas de tono o no. Aquellos tipos estaban muertos o casi, no nos molestarían y las otras chicas se habían ido de allí, aunque realmente no me importaban que mirara alguien, solo deseaba a Ichi en aquellos momentos y lo que los demás pudieran decir me importaba poco.

Continué besándola a la vez que mis manos en su cadera continuaban tocando su cuerpo sobre las ropas de la vampiresa pero no podía resistirme por mucho tiempo a aquello. Mis manos se metieron por debajo de su ropa empezando a acariciar su tersa y suave piel disfrutando de aquella sensación fría en comparación con mi piel caliente. Podríamos ser perfectamente enemigos, podría acabar tan rápido y fácil con su vida, igual que ella. Como no podía excitarme con eso? Necesitaba más.
Mis manos subieron por su cuerpo sin dejar ni un solo centímetro de piel sin atender hasta llegar a sus pechos los cuales comencé a masajear sin quitar la prenda intima que los cubría. Mis labios por otro lado dejaron los suyos y bajaron por su cuello marcándolo con fuerza, no era un adolescente para quererla marcar como mi propiedad, pero realmente no podía evitarlo en aquellos momentos, quería que me sintiera en todo su ser, que calara hasta su alma inexistente, su pútrido esqueleto.
Saqué mis manos de su camisa y desabroché sus botones para después subir su sujetador sin llegar a quitárselo comenzando a lamerlos lentamente atendiendo a ambos mientras que mis manos no paraban quietas y continuaban acariciando su cuerpo bajando hacia sus muslos para entrometerse bajo su falda tirando del elástico de estas-eres como una droga Ichi, quiero más...-susurré para después succionar con fuerza uno de sus pezones haciendo que el cuerpo contrario bajara mas hacia mi para rozar nuestras entrepiernas de manera fuerte e intensa.

Quería jugar hasta que saliera el sol, deseaba que nos consumiéramos en aquel bar acompañados por aquellos zombis vivientes. Quería que aquello nunca acabara, pues las respuestas que deseaba las tenía todas en mi mente, las había añadido a mi baraja de cartas y ahora lo controlaba todo. Otra vez lo controlaba, me sentía dueño y señor de todo. Ciertamente aun no tenía mis recuerdos pero eso era lo de menos en aquellos instantes donde tenía una diosa de sangre delante de mi.

I'm a vicious kid.
I'm a killer.

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Akabane Ichi el Jue Jun 09, 2016 9:48 pm







Is My Toy


Era inquietante la manera en que recorría mi cuerpo, marcando zonas que jamás pensé él desearía tocar, no por ser poco atractiva, yo sabía lo que valía y lo fácil que podía despertar el deseo en otro ser, pero aun así me creía indigna de Anmael, sin embargo ya lo había dicho, ardería con él y para él, incluso después de que el infierno se congelara hasta su núcleo, porque si algo tenía en mente, es que en lo interior de mi ser lo deseaba, quizás no al grado de mi antiguo amor, pero sensei era único, era la perfección caminando sobre meros mortales y nadie, NADIE, lo negaría.

Nuevamente sus labios buscaron los míos, moviéndose con necesidad, pasión y ferocidad, era una lucha salvaje, contraponiéndose a las sutiles caricias regadas en mi anatomía. Anmael se volvía muy diferente en aquel tipo de situaciones, y me agradaba, aquello parecía necesidad, una sed por tener un algo que había visto con ojos de niño, picaros, juguetones, inquisidores. Adoraba aquella mirada, adoraba las yemas de sus dedos moviéndose bajo la ropa, todo de él debía ser atesorado y yo lo haría, al menos en mi memoria, porque un momento como ese tenía que preservarse hasta finales de los tiempos.


- Sensei… –un ligero gemido se había escapado de entre mis labios en cuanto mi busto se vio descubierto. No sentía pena, tampoco era pudorosa al respecto porque no era la primera vez que un hombre me veía sin ropa, pero había pasado un tiempo desde mi último “jugueteo” y ello, entremezclado con el morbo de aquellos cadáveres vivientes lograba poner mis sentidos tan alerta que las sensaciones sobre la piel, sobre todo en zonas tan sensibles se veía gratamente alteradas - Parece… demasiado ansioso… ¿Tantas ganas tenia de… quemarse? –me costaba hablar, sus caricias, su lengua, su calor y succiones eran por demás placenteras, endureciendo casi al momento los consentidos pezones, me gustaba, quería más, no podía parar y no lo haría, en especial cuando nuestros sexos empezaron con la fricción, aun sobre la ropa. Él estaba ansioso, duro y tan caliente, mientras que mi humedad, agitación y necesidad iban en aumento, lo devoraría… - Anmael… sensei… hará que… no aguante más –el clásico verde de mis ojos rápidamente cambio a amarillo conforme la cadera se desplazaba con fuerza sobre aquel hombre, pegando lo mejor que pudiéramos nuestros cuerpos, pero no bastaba, no alcanzaba con algo tan superficial, por ello, aun con su boca succionando de aquel modo el busto, mis manos empezaron a desprender su pantalón, sin interesarme que la camisa siquiera en perfectas condiciones, eso se arreglaría después, porque la parte más importante de su anatomía se escondía en la zona inferior de mi sensei. Rápido, desesperado, el cinturón salió volando, quizás había golpeado a uno de los cadáveres por el sonido hueco que resonó segundos después, pero no me importaba, lo que seguía ahora era el botón superior y luego el cierre, dejando a la vista su bóxer. En ese momento no pedí permiso, tampoco es como si lo necesitara, tome sus mejillas con hambre, devorando sus labios, llegando a formar un corte con los colmillos para degustar su sangre en medio de aquella unión, volviendo a soltar su faz para poder masturbar su miembro con ambas manos, buscando endurecerlo luego de liberarlo de tan molesta prenda. Puede que me dijera desesperada, quizás lo era, pero se debe destacar que aquel hombre no era cualquier otro, finalmente podía probarlo, por ello ir al plato fuerte rápidamente se veía necesitado, sobre todo si las mujerzuelas que habían escapado se atrevían a pedir auxilio a quien fuera, de ser así, el tiempo era oro, porque matar a gente mientras se follaba, no era malo, pero si incómodo y obligaba a desconcentrarse de la acción principal - Alguien está entusiasmado… ¿No lo cree? –un pequeño hilo de saliva seguía uniendo nuestros labios, mismo que se vio cortado en cuanto relamí la sangre que reposaba en mi labios, empezando a besar el cuello ajeno, continuando con las caricias sobre su sexo con la zurda, mientras la diestra desprendía algunos botones de su camisa, quería más sangre, y la mejor zona era su cálido y blanquecino cuello. Complacida con la tarea de ver piel expuesta, la mano libre volvió a bajar, pero esta vez se introdujo bajo la falda, rasgando la ropa interior. Segundos después no lo pensé más, lo mordí con fuerza mientras me penetraba con su endurecida virilidad, sin interesarme que él lo deseara, lo admiraba y no lo negaría, pero la tentación era tanta que ya no resistía, podía seguir endureciéndose dentro de mí, pero aquel vaivén rápido que tome conforme lo montaba, sujetándome por los hombros, se sentía muchísimo más placentero conforme iba nutriéndome con su sangre, sorbida directamente del cuello, llegando a rebosar de tal modo que un hilillo de sangre se había escapado de la comisura de los labios, bajando por la mandíbula, cuello y finalmente perdiéndose en el escote e incluso aún más abajo - Me pregunto… que tanto, podrá hacerme sentir sensei… –lamí las heridas antes de mirarlo a los ojos, notando el rebote del busto que se rozaba contra el pecho del peliverde, simplemente la sensación era única, y la humedad de mi sexo lograba que la fricción y sonido húmedo fuera en aumento - ¿Qué le parece… si jugamos así, toda la noche? Sería mucho más divertido… que escapar de la policía –busque su boca una vez más, gimiendo apenas lo obligue a entreabrir sus labios, jugueteando con su lengua, sin detener el movimiento de nuestros cuerpos ni un segundo.


El público a nuestro alrededor estaba medio muerto, nuestros cuerpos ardían, su sangre rebosaba en mi interior… aquella noche, en aquel bar…


No le daría descanso….


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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Anmael vön Klausen el Sáb Jun 11, 2016 6:44 pm








Eres estúpido preguntar aquello, pues yo mismo lo había dicho. Amaba quemarme, deseaba quemarme, arder hasta que mis huesos se convirtieran en cenizas. Lo deseaba a morir, igual que a Ichi en aquellos momentos.
Era un demonio, no tenía control cuando un objetivo se me ponía entre ceja y ceja, y esa noche ella era a quien había marcado como mi presa. Daba igual si ella disfrutaba o si no, solo la deseaba en aquellos momentos y no había otra cosa que me quitara la idea de la cabeza. Quería bailar con la muerte aunque no fuese un buen plan.

Mis manos no paraban de acariciar su suave anatomía una y otra vez no dejando ni un solo recoveco por cubrir. Era realmente delicioso poder hacer aquellas cosas y más si ella lo deseaba, escuchar todos aquellos jadeos y como me llamaba mientras no dejaba de devorar sus pechos.
Sonreí de lado aun pegado a su piel-muchas…-remarqué de nuevo volviendo a lamer uno de sus pezones para luego succionarlo y tironear algo de él, mordisqueandolo-mm?-me sorprendió lo que dijo después haciendo que continuara con sus caricias apretando con fuerza su trasero-harás que no aguante mas? Creo que será al revés Ichi-mordí sus labios dejando por unos momentos sus pechos queriendo cada vez más de ella sin dejar de rozar nuestros miembros notando como aquello estaba realmente humeo a pesar de nuestras ropas que ya empezaban a apretar.
De nuevo mi sonrisa se ensanchó al ver el cambio de color de sus ojos completamente deseosos, pero no tarde mucho en volver a su pecho llenándolo de saliva y marcas superficiales con mis dientes a la vez que ella comenzaba a deshacerse de mis ropas y cinturón, sacando solo mi miembro ya erecto. Ambos estábamos realmente entusiasmados con aquello, pero ella parecía completamente ansiosa por ello llevando la voz contante en aquella detestable unión, aunque fuera solo una noche.
Correspondí a su beso sintiendo como hacia un corte en mis labios volviendo a beber sangre de ahí-tienes hambre?-susurré poco después de separarnos del beso. Tomé su mentón e hice que me mirara a los ojos-puedes volver a beber si lo deseas, aun me queda mucho que darte-sonreí de lado de manera traviesa.

Al notar como tomaba mi miembro en su mano jadeé con fuerza mordiéndome ahora yo el labio llegando a rasgarlo para ella-bebe…-ordené tomándole de la nuca volviendo a acercarla a mi para bebiera de nuevo mientras que sentía como mi miembro cada vez se ponía más duro ante sus caricias y movimiento. De nuevo me sacó una sonrisa traviesa-igual que tu…-susurré por lo bajo lamiendo sus labios con aquel hilo de saliva que nos conectaba.
Pero Ichi era insaciable, no podía detenerla y continuó saboreando mi piel, mi cuello, mi pecho, no paraba quieta devorándome poco a poco haciéndome jadear con fuerza ansiando ver lo que haría, todas y cada una de sus expresiones que se dibujaban en su rostro. Ambos estábamos extasiados queriendo cada vez mas sin poder evitarlo.
Escuché como rasgaba un trozo de tela sin saber exactamente de donde venía pero al notar su baja calidez y humedad pegada contra mi miembro supe lo que era-estas demasiado ansiosa-sonreí ampliamente cuando de golpe noté como introdujo mi miembro dentro de ella sin previo aviso a la vez que clavaba sus dientes en mi cuello haciendo jadear con más fuerza. Al parecer no se lo había pensado mucho.

La sensación era increíble y más la fuerza y el salvajismo con lo que lo hacia ella, pero sin duda era realmente excitante. Poco a poco se separó de mi y pude ver todo el rastro de sangre-vaya...estas demasiado ansiosa, te has manchado por completo…-sonreí de lado bajando mi rostro hasta donde moría aquel reguero de sangre, saqué mi lengua y comencé a realizar el mismo recorrido que la gota limpiándola para volver a besarla de nuevo dejando que pudiera saborear aun más sangre y yo también. No estaba nada mal a decir verdad.
Pasé mi dedo por sus labios y luego los mordí tironeando levemente de ellos-ya estamos jugando porque preguntar?-susurré contra su rostro-aquí nadie vendrá a molestarnos y si lo hacen los mataré-sonreí de lado-no pienso dejar que arruinen tan fantástica velada-correspondí a su intenso beso a la vez que comenzaba a moverme agarrando con fuerza sus caderas para hacerlo aun cada vez más fuerte queriendo más y más.
Sin duda aquella noche no la olvidaríamos ninguno de los dos.

El cuarto se llenaba cada vez más de los sonidos lascivos de nuestros cuerpos al chocar y nuestros jadeos y respiraciones agitadas haciendo que la temperatura del local cada vez aumentara más. Apreté su cuerpo con mas fuerza volviendo a acudir a sus labios sin dejar de tocar todo su cuerpo yendo cada vez más dentro de ella con aquellas fuertes embestidas que su cuerpo recibía por mi parte. Quería destrozarla, quería que gimiera mi nombre una y otra vez hasta que los vecinos se enterasen y la policía viniese allí con una queja del sonido-Ichi…-jadeé su nombre contra sus labios-vuelve a morderme, se sentía realmente bien-reconocí besándola sin dejar de moverme con fuerza a pesar de mantenerme totalmente calmo-vas a hacerme suplicar por ello?-la agarre con fuerza de la coleta tirándome ligeramente hacia atrás-si no lo haces tu lo haré yo, no pienso suplicar-sonreí de manera malvada mordiendo su cuello marcándolo esta vez con fuerza llegando a hacerla sangrar bebiendo de ella torpemente al no ser un vampiro.
Ansiaba esa sangre a pesar de ser un simple demonio y no poder notar todos los gustos que ella decía sentir. Pero aquel liquido me movía, movía a todos los de mi calaña, igual que el sexo.

Siendo tan eterno este momento,
como me voy a querer morir?
Bailar con la muerte no es buen plan,
yo prefiero que me mates tu a bailar.

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Akabane Ichi el Vie Jun 24, 2016 4:59 am







Is My Toy


El salvaje frenesí no precia querer detenerse, nuestras caderas danzaban la una con la otra, subiendo, bajando, chocando, haciendo un sonido húmedo y lascivo con cada nuevo movimiento, quizás y la silla se rompería por el salvajismo pero no interesaba, quería más, necesitaba sentir mucho más del cuerpo de Anmael, era tan dulce, tan cálido, una adicción, una de las mejores drogas que jamás en la vida podría volver a probar, un algo que rara vez hace acto de presencia en el mundo, y por ello, cada segundo a su lado, cada pequeño privilegio dado, debía atesorarse como nunca antes.

Sus labios rogaban porque lo drenara nuevamente, pero me gustaba jugar con los hombres, especialmente en momentos como aquel,  extendiendo su deseo por aquellos colmillos con los cuales fui dotada sin haber sopesado la idea de que ahora me tocaría ser mordida, sintiendo mi cabello ser jalado con fuerza exponiendo el cuello que prontamente se perforo, intentando sacar sangre torpemente. Sensei era adorable, más de lo que hubiera pensado, casi me recordaba a Klaus durante el tiempo cuando me toco entrenarle, demostrarle como y donde debiera morder a alguien, las mejores zonas de la anatomía, el punto donde morirían rápidamente, para un vampiro sorber tan vital liquido era un arte, uno que había dominado hacia tanto tiempo que cualquiera me consideraría una experta, suponiendo que de quererlo podría morder sin causar daño, pero nadie era tan valioso para mí como para evitar desgarrar su piel. Ni siquiera el mismo Anmael.


-Vaya, vaya… sensei, de verdad ¿Quiere jugar a los vampiros? –el vaivén se aletargo, rozando mi cuerpo una y otra vez con cada subir y bajar, apartando su mano de la coleta alta, acercándome hasta su cuello poco después de rasgar sus prendas, lamiendo desde el hombro hasta el lóbulo. Su sudor perlándole era completamente salado, en contraposición con su sangre tan dulce, pero apenas se unían en mi boca la sensación era un total deleite, mucho mejor que el más caro y elaborado pastel de limón -Cuando muerda a alguien, por favor… procure que sus dientes hagan bien el trabajo, sino, no puede considerarse una real mordida… parece más bien un moretón bastante molesto… –no lo criticaba, simplemente aconsejaba, puesto que en la actualidad quien sea podría lograr afilar todos y cada uno de los molares, premolares, incisivos y cualquier otro sector olvidado de la boca, posiblemente también existieran partes del cuerpo que el humano normal buscaba endurecer, pero esas zonas no interesaban en estos instantes -Ahora… le concederé su pedido… pero al menos, hágame el favor de moverse más rápido… sensei, no me molesta un poco de rudeza… es más, me decepcionara si Anmael fuese un hombre sexualmente delicado… –nuevamente los colmillos se encajaron en el cuello masculino, creándole dos nuevos huecos, más profundos, más dolorosos, y completamente desbordantes del rojizo líquido vital que empapaba mi garganta, aumentando el placer de nuestro encuentro.


Estaba deseosa y necesitada de él, pero debía contenerme, ver que tanto podía hacer si le dejaba llevar las riendas. Después de todo, si solo tendríamos esa noche ¿Qué tan malo sería dejarme utilizar mientras el placer me invadía? Al menos de momento… porque yo…


Por una vez,
Fingiría ser una muñeca…
Escondiendo las dagas tras la espalda.


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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Anmael vön Klausen el Lun Jul 25, 2016 2:27 am








No pude evitar reír al escuchar aquel comentario de Ichi acabando por soltar su piel a pesar del placer que me estaba proporcionando moviéndose de aquella forma tan impulsiva, pero la verdad es que en aquellos momentos no pude parar de reír. Había sido realmente gracioso su chiste, no podía evitarlo. Vampiros? Claro que quería jugar, a quien no le gustaría tener aquellos dientes que lo perforaban todo y encima se lucraban del liquido que extraían? Era realmente genial! Tal vez me haba precipitado al escoger demonio. Espera...había sido algo antes de eso? Porque me había dado aquella impresión?
Por un segundo mi expresión se volvió completamente seria y tenebrosa dejando que las sombras que me rodeaban constantemente se cernieran sobre mi lentamente sin poder alejarlas por mas tiempo con aquella actitud deslumbrante y siempre despreocupada que mostraba a la gente. Por suerte aquella nube se disipó con rapidez al notar la lengua de Ichi recorrer mi piel haciéndome recuperar la rienda de mis actos y cuerpo que volvió a agarrarla con fuerza contra mi escuchando aquellas viperinas palabras. De nuevo la sonrisa se formó en mi rostro-cierto, con tanto que se de anatomía y ni si quiera puedo hacer bien esto...que decepcionante…-susurré sin perder la sonrisa-la próxima vez lo haré mejor Ichi-reí por lo bajo divertido con aquel juego que había comenzado sin si quiera proponernoslo-aunque también debería afilar mis colmillos, ni si quiera se asemejan a los tuyos, debería tener envidia?-obviamente era una pregunta que no necesitaba ser contestada, pues estaba jugando, como de costumbre. Aun así, a pesar de las “reprimendas” de la peliazul por mis dientes volví a morderla en el otro lado del cuello de forma bruta y nada refinada como ella lo hacia traspasando mi piel, haciendo que volviera a reír. Que divertido.

Pude sentir sus colmillos de golpe volviendo a reír por lo bajo al escuchar sus palabras que solo provocaron diversión en mi-el juego solo acaba de comenzar Ichi, que impaciente eres…-murmuré completamente divertido tomando con fuerza sus caderas con fuerza llegando a clavar mis dedos a tal punto que podía notar todos los huesos de esa zona moverse a la vez que la levantaba y la hacia bajar por completo sacando y metiendo mi miembro por completo en ella una y otra vez aumentando la velocidad de forma que nuestros cuerpos colisionaban provocando unos fuertes ruidos de placer y lascivia.
A pesar de esos movimientos sus dientes aun seguían clavados en mi cuello. Bajé una de mis manos colándola entre nuestros cuerpos a mientras continuaba con aquellos fuertes movimientos toqué con fuerza su clítoris mientras mi otra mano volvía a sus pechos acariciándolos con fuerza llegando a tirar de sus pezones y pellizcarlos sonriendo divertido por las consecuencias que eso tendría totalmente expectante.
Pero eso desde luego que no era todo. La tomé de la coleta tirando con fuerza hacia atrás haciendo que sus colmillos salieran de mi piel desgarrandola sin importarme en absoluto y lamí su cuello con fuerza sin dejar de moverme aun sosteniedola por la cadera haciéndola moverse de otra forma, esta vez de una manera circular haciendo mas intenso el roce. No solté su coleta y solo continué atacando su cuello mordiéndola no con las intenciones que ella podría tener, si no simplemente de darle placer mediante aquel método “rudo” que parecía disfrutar.
Desaflojé un poco el agarre en su coleta dejando que pudiera volver a colocar su cabeza en una posición normal, pero no le dí descanso y ataqué sus labios sin pensarlo dos veces pudiendo saborear incluso con mi lengua un hilo de mi sangre que se resbalaba por la comisura de los labios ajenos. Estaba realmente exquisita.

Mis movimientos salvajes continuaron contra su menudo cuerpo cambiando las posiciones tumbándola sobre el sofá. Abrí mas sus piernas tomándola por las rodillas golpeándola con mas fuerza entrando cada vez mas debido a la posición que adoptamos. Mi boca se separó de la ajena y atacó sus pechos y su cuerpo, solo quería oírla jadear, pedir por más, ver como su piel se erizaba con cada tacto de mi piel. Aquello era realmente una batalla y no quería perder, estaba realmente emocionado, tanto que sin quererlo la magia usada en aquellos tipos que aun seguían en mi campo de pesadillas fueron devorados por completo y desgarrados por mi oscuridad llenándolo todo de sangre a la vez que ellas volvían a meterse en mi cuerpo haciéndome sonreír de manera casi enferma y completamente divertida por aquello. Desde hacia cuanto no me lo pasaba asi de bien?
Quería más, mucho más.
Nuestros cuerpos sudaban y nuestras respiraciones eran agitadas al igual que los latidos de nuestros corazones y nuestros movimientos. Eramos insaciables y acabaríamos por devorarnos allí mismo. Mis embestidas cada vez eran mas fuertes intentando romperla y que solo pensara en mi.

Crush.
What we are made of?

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Akabane Ichi el Dom Ago 07, 2016 11:04 am







Is My Toy


Era curioso como la especie de hombre que era sensei podía cambiar tan rápido de personalidad, según recordaba de nuestra infancia siempre había sido peculiar, un niño adorable con aires de grandeza, pero jamás pensé que nuestro encuentro después de tantos cientos de años desencadenaría en un encuentro de sexo completamente furtivo como aquel, teniéndome a mí en la parte superior, pero aquello no era indicatorio de que dominara la situación como siempre, porque ninguno de los dos quería ceder el poder al contrario, algo evidente debido a nuestras curiosas personalidades.

Para ser sincera no me importaba en lo absoluto con tal de gozar como venía haciendo hasta el momento, su ferocidad era agradable, el choque estrepitoso de nuestras caderas delirante, sus dedos traviesos primero esculcando para luego tirar de mi coleta obligándome a soltar la calidez de su sangre, era algo nuevo. Me era tan extraño que alguien tan siquiera deseara demostrar algo de rudeza conmigo. Aquello me gustaba, quería más, no quería detenerme, la mórbida sonrisa de mis labios no se borraría con facilidad porque aquella noche lo tendría hasta que rogara que paráramos, finalmente había tocado un punto de mi mente prohibido para muchas personas porque existían pocos individuos en el mundo que avivaban mi interés, aunque fuera sexualmente hablando, y Anmael se encontraba en ese listado.

En cuanto libero mi cabellera y nuestros labios colisionaron no dude en corresponder, saboreando su lengua, regalándole aquel dulce néctar que era su sangre, dejándome hacer por sus manos, sonriendo en medio de aquel beso cuando finalmente estuvimos en el sofá escuchando como la anterior silla terminaba tirada contra el suelo por el brusco cambio de posiciones. Lo curioso del caso es que buscaba hacerme gemir y lo hubiera oído si nuestros labios no se encontraran devorándose mutuamente apenas empezó a penetrarme con aquella ferocidad conforme se sostenía de las rodillas, privándome de movimiento.

Anmael era un tramposo, jugaba sumamente sucio pero se sentía esplendido, sus labios succionado el pecho, su falo ingresando sin cesar con fuerza arrolladora, sus manos buscando detener mis movimientos para someterme a su voluntad, a pesar de que seguramente sabia no era tan fácil de domar, esa siniestra sonrisa que se formaba y podía sentir contra mi piel con cada nuevo tacto, todo junto era demasiado, incluso para mí, al grado de que algo en mi interior exploto mientras un agradable gemido de puro placer abandonaba mi garganta, había llegado al orgasmo en medio de su rudeza, pero no acabaría de aquel modo, claro que no, la noche aún era joven y el aroma de la sangre a nuestro alrededor en conjunto con el gusto en mis labios de la anterior mordida eran un buen afrodisiaco.


-Sen..sei.. no crea que esto... se terminó aquí -estaba agitada luego de haber llegado, pero aquello no evito que en un rápido movimiento quedara nuevamente sentada sobre él, sosteniendo sus manos tras la cabeza de Anmael empezando a moverme en grandes círculos que lentamente se encogían mientras la velocidad de las penetraciones iban en aumento. Me gustaba tenerlo así, sujetando sus manos con las mías, atacando sus labios con ferocidad como si buscara callarle conforme le montaba a entero placer, erizando toda la piel de mi cuerpo al imaginar cómo se vería aquella escena desde lejos, seguramente era casi como una violación o la imagen más bizarramente pornográfica que en la vida alguien se toparía -An.. mael... sensei.. es exquisito -un pequeño hilo de saliva perpetuaba nuestra unión, que se cortó en cuanto empecé a lamer su cuello, acelerando la velocidad de la montura. La lascivia del sonido no se detenía, mis muslos frotándose contra su cuerpo empezaban a ejercer presión, estaba tan sensible, deseosa, ansiando consumirme por aquel placer que compartíamos -Incluso cuando esta... sentado, dejándose montar así... es una espléndida comida... en tantos sentidos -jugaba con las palabras, dejándole notar lo fácil que podrían voltearse acorde el concepto que deseara emplear, porque inicialmente lo utilice de comida al beber de él, pero ahora lo tenía atrapado sin intenciones de dejarle ir, devorándole como un animal en celo, teniéndolo como el único bocado que un mendigo pudiera desear. Pero el sexo era así, tomabas lo que desearas para complacerte a ti mismo, y él, era mi comida.


Porque esto
Solo era un juego.


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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Anmael vön Klausen el Jue Ago 11, 2016 2:48 am








Casi me reí cuando dijo que aquello no se terminaba allí, pues de hacerlo sinceramente me hubiera decepcionado mucho, quería más y aun no tenía intenciones de parar-por supuesto que no se acaba-volví a sonreír de lado sin poder evitarlo-no puedo estar mas de acuerdo con eso, no quiero que termine-sonreí ampliamente divertido sin dejar de mirar fijamente sus claros ojos necesitando mas haciendo que me lanzara a morder sus labios como una piraña.
Pero de golpe noté como tomó mis manos poniéndolas tras mi cabeza privándonos a ambos de usarlas pues de no sujetarme como lo estaba haciendo volvería a profanar su cuerpo con mis sucias manos.

Los jadeos no dejaban de salir de mis labios ante el placer que la vampiresa me provocaba con aquellos movimientos contra mi pelvis teniendo mi miembro completamente dentro de ella haciendo que de nuevo una mueca graciosa se formara en mi rostro-acaso piensas devorarme?-pregunté sin ninguna preocupación con respecto a su posible canibalismo o sed de sangre, aunque suponía que se refería otra cosa, pero no descartaba nada, no podía, mi mente siempre estaba con miles de respuesta siempre lista para atacar por donde quisiera que viniera el peligro o un lindo gatito aparentemente inofensivo, no podía dejarla descansar, supongo que eso era la cruz de todo genio, no poder apagarse ni por un segundo, pero para mi estaba bien, siempre me gustaba r dos pasos por delante de lo que sucedía.
Y la joven no perdió tiempo dejándome saber de inmediato mis sospechas sobre ser un manjar en todos sus sentidos haciendo que volviera a sonreír echando mi cuello hacia atrás sintiendo su lengua pasearse una y otra vez por él limpiando probablemente mi sudor y algunos rostros de sangre que probablemente aun seguían después del mordisco.

Era cierto, podía tener a cualquier chica o chico que quisiera, pero quien iba a darme un espectáculo como aquel que encima tenía sangre, incluyendo toda la tarde por la que me había hecho pasar, más el plus de decir conocer mi pasado? Nadie podía igualar aquella oferta por eso, a pesar de no recordar a aquella vampiresa que tanto parecía saber de mi y yo nada de ella, ella era la mejor opción por encima de todos, sin duda era la presa mas interesante en años.

A pesar de que ella parecía querer domarme como había intentando yo con ella segundos antes tampoco lo lograría pues ambos eramos de aquella manera, indomables por naturaleza, y nadie podía hacernos cambiar y aun así me tomé la libertad de jadear su nombre-Ichi…-susurré aun con la cabeza hacia atrás gimiendo por sus continuas atenciones y su esfuerzo en complacerme con aquel baile de caderas tan exhaustivo que no tardé en acompañar con mis embestidas sin querer dejar que ella hiciera todo el trabajo.
Quería destrozarla por completo, quería ver su sangre correr y volver a probar, quería ver como se deshacía en entrañas, que no quedara nada de ella tras aquello, pero sabia que aquello no sería posible, al menos no al grado que yo quería, pero apuraría aquello hasta el limite.

Mientras nuestros cuerpos seguían chocando una y otra vez con entrenado salvajismo volví a colocar mi cabeza y a pesar de que la joven sometía mis brazos acerqué mi cuerpo lo máximo posible al ajeno empezando a marcar todo su cuerpo con mis dientes empezando con sus senos los cuales mordí con fuerza haciendo que saliera una pequeña herida que dejó caer un hilillo de sangre que no dude en succionar con fuerza casi pudiendo considerarme por unos momentos un vampiro. Sabía que mi gusto de sangre no era tan refinado como el de su raza o el de ella, pero a mi aquel liquido de vida me fascinaba casi tanto o mas que a ellos, pues había crecido entre este y aun asi no me cansaba más.
Continué mordiendo el cuerpo ajeno como un animal sin importar que me reprendiera por marcarla de aquella forma llegando a causar que la sangre se deslizara en todas aquellas marcas que dejaba por sus brazos, cuello, pecho y hombros-así no olvidaras esta noche por un tiempo-sonreí divertido sin perder el ritmo de nuestros cuerpos al chocar-aunque de todas formas no creo que la olvides? O si Ichi?-pregunté sin dejar de sonreír divertido pues dijera lo que dijera no dañaría mi gran ego, siempre tendría una contestación para su provocación o una sonrisa para su alago, pero desde luego algo tan tonto como eso no me importaba y aun así quería saber la respuesta, pues siempre existía la opción de contara una mentira y la pillara en ella. Realmente aquello me parecía muy emocionante.

More blood,
and sex.

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Akabane Ichi el Miér Ago 31, 2016 1:32 am







Is My Toy


El húmedo sonido de nuestras caderas al chocar, el delirante placer que iba en aumento siendo amenizado por las palabras de Anmael que buscaban provocarme, y no precisamente en el tema sexual, porque mi sensei era bastante particular, se notaba que el sexo le agradaba, pero mucho más lo era poder dominar, sumarle puntos a su ego no con palabras, sino con seguidores para sí, pequeñas nuevas presas las cuales tentar y poder meter en su juego. Comprendía eso mejor que nadie y él no me engañaría, pero eso no quería decir que me negaría a sus pedidos, porque él, era la perfección encarnizada, aquel dios que muchos deberían de seguir sin rechistar, solo por eso no olvidaría lo que estábamos viviendo, muy a pesar de que las marcas se borraran en unas cuantas horas, aun cuando ambos intentáramos dominar al otro, sin ceder ni un ápice, como criaturas alfas de una manada, puesto que eso éramos, así lo exigía nuestra naturaleza y deseos más primarios, avasallando al otro sin miramientos.


-Sen…sei… en verdad… parece querer convertirse en un vampiro –solté una de sus manos para poder jalar con fuerza de su cabello, obligando a que su cabeza se hiciera hacia atrás en el respaldo del sofá, y su cuello mostrara aquella manzana de Adán que no dude en rodear con la punta de lengua, disminuyendo la ferocidad de la montura sobre él, tentándole a imaginar lo que haría, por obvio que esto fuera -Hubiera sido entretenido tenerle del lado de mi especie –y no lo negaría, si bien era apetitoso sentir sus dientes, de saber perforar de mejor manera seguramente el placer del dolor hubiera sido mayor -Ahora… solo déjeme disfrutar sensei –abrí mi boca sacando los colmillos que no demoraron en encajarse sobre su piel, empezando a drenarle con cierta prontitud en contraposición con las suaves embestidas. Me preguntaba qué cosa le gustaría más a sensei, el sexo o ser drenado hasta el borde de la muerte, seguramente era lo último porque para un ser inmortal como lo era él, ese sentimiento tan nuevo y pocas veces tocado era por demás, atrayente -No se mida en gemir, usted lo dijo… nadie aquí nos escuchara…


No era necesario continuar hablando y realmente no quería hacerlo, por aquel momento solo deseaba perderme en su sangre y su miembro entrando y saliendo casi al completo de mi interior, subiendo nuevamente el calor de mi cuerpo, sin comprender como es que él resistía tanto tiempo sin aun haber llegado al clímax, pero, no importaba cuanto demorara, o la estamina que él tenía, lo único que deseaba era poder apagar el fuego que había despertado en mi cuerpo, rozando los pezones en su piel con cada nuevo brinco, ahogando los jadeos en aquella garganta de la cual no dejaba de beber, jalando con insistencia sus cabellos intentando privarle de movilidad mientras sostenía una de sus manos, como si fuese un muñeco entre mis dedos, una pequeña y sabrosa presa que no se marcharía hasta que terminara con él.

Anmael no solo se había convertido en mi obsesión, sino también en aquel deseable dulce que degustaría aquella noche sin saber si algún día existiría una similar, por esto es que cuando la oportunidad se presenta lo mejor es aprovecharla. Sin poder evitarlo, los jadeos salían de mis labios, empezando a convertirse en gemidos que llenaban el ambiente, estaba cansada de acallarme, además, si me escuchaba quizás eso le impulsaría a probar cosas nuevas, pero unos pequeños pasos acercándose alertaron la presencia de alguien próximo, posiblemente era la molesta camarera que no dejaba de ir y venir, pero tan rápido como llego se marchó, dejándonos con aquella soledad que tanto nos agradaba, rodeados únicamente por cadáveres de hombres que no deberían ni haber pisado el mundo en primer lugar.

La fricción continuaba, el ambiente se volvía pesado con cada nueva estocada a cada momento más rápida, el sudor seguía perlando nuestros cuerpos, pero ninguno se detendría, porque aquella…



Era una larga noche
Para los no muertos.


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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Anmael vön Klausen el Lun Oct 03, 2016 1:11 am








Estaba realmente excitado, Ichi era deliciosa en todo su ser, su cuerpo, incluso su interior que poco a poco me dejaba entrever era sumamente interesante haciendo que quisiera involucrarme aun mucho mas con ella. Quería romperla, destrozarla, quebrarla como a todos los juguetes que tenia, aunque ese sería su final, primero tenía que jugar con ella y para eso necesitaba que el juguete fuera resistente. Es más, ahora mismo estaba probando la mercancía.

-No me mido en lo absoluto Ichi, créeme lo disfruto como el que mas…-susurré sobre su oído recorriendolo con mi lengua sin dejar de moverme contra ella notando mi miembro totalmente duro casi a punto de correrme, aunque desde luego no preguntaría si podía hacerlo dentro o no rompería toda la magia por supuesto y todo el mundo sabía que era mejor de la primera manera.
Dicho esto noté como sus manos se movían hasta mi cabello tirando de él hacia atrás lamiendo mi nuez para después morderme sin si quiera darme tiempo a pensar o negarme, pero era tan excitante aquella clase de sensación que no pude resistirme. Casi podía asegurar que era una de las mejores experiencias que había experimentado en mis recuerdos, mejor que la guerra. Era prácticamente imposible, parecía celestial, casi tocando el cielo, pero para que quería eso? Yo solo quería quemarme.

Mis manos se afianzaron en las caderas ajenas golpeándolas con fuerza sin darle descanso a pesar que ella parecía amainar un poco debido a su trabajo en mi cuello. Acaso quería quitarme las fuerzas? Lo dudaba, estaba seguro que ella se estaba sintiendo también como yo y por eso no dejaría que la falta de sangre me privara de lo que quería, que rogara por mi-Ichi…-jadeé aun sintiéndola en mi cuello cuando de golpe unos pasos mi alertaron, pero por su bien esperaba que no nos molestara.
La oscuridad que antes había utilizado pareció extenderse de manera sigilosa hacia la joven camarera que se acercaba sin saber que se encontraría pero nada mas vernos se volteó dando la vuelta sin querer molestar por lo que me relajé para poder centrarme de nuevo en la peliazul que estaba sobre mi-Ichi-volví a llamarla algo agitado ante lo que hacia y mas al sentir como en ese momento pareció que sorbía aun mas fuerte poniendo mi piel de gallina-mmm…-jadeé sin poder evitarlo estremeciéndome sintiendo como mi cabeza por un segundo se perdía en ese mar de sangre al que me estaba arrastrando-quieres...quieres que me corra?-dije sin ninguna clase de escrúpulos acercándome a su oído al tenerla tan cerca de mi afianzandola mas a mi cuerpo notando como sus duros pezones no dejaban de pasearse por mi piel-suplicamelo…-usé esa palabra a propósito a pesar de que no fuera la más correcta debido a nuestros grandes egos en aquella batalla tan sexual-pídemelo Ichi…-jadeé cambiando ligeramente la expresión sin ceder al no haber escuchado aun una sola palabra de su boca.

Ambos queríamos tener el poder, ninguno quería ceder, pero ambos estábamos a la par, Ichi era de esas personas que puede llegar a ser la reina perfecta de un buen rey, tenía todas las aptitudes para llegar a serlo, pero aun no lo era, pues le faltaba un rey con quien mostrar todo su esplendor, estaba perdida, a diferencia de mi que ya era un rey completo sin necesidad de compañera. Yo era un dios que abarcaba ambos tronos sin necesitar un soporte, no necesitaba nada ni a nadie a mi lado, o eso pensaba, mientras mis recuerdos no hicieran de las suyas. Tampoco los necesitaba.

Los colmillos ajenos continuaban hundidos en mi piel sin dejar de sorber mi sangre, aquella sensación cada vez me ponía mas haciendo que fuera difícil aguantar sin correrme dentro de ella haciéndome jadear hondamente con la cabeza hacia atrás, pero en un último esfuerzo moví un poco mi cabeza hacia abajo sin dejar que me soltara alzando sus pechos con una de mis manos juntandolos para empezar a succionar sus pezones con fuerza a la vez que mi otra mano en sus caderas pasaba a su culo apretándolo con fuerza para hacerla bajar por completo metiendo mi miembro de golpe dentro de ella sintiendo como su intimidad me apretaba con fuerza succionandome cada vez mas a dentro.
Mi lengua redondeaba sus pezones que seguían en mi boca y cuando los solté comencé a lamer sus tetas llenas de sudor succionando cada centímetro para tomar todo aquel salado sabor mientras ella lo hacía con mi mi sangre. Volví a separarme y subí hasta su cuello continuando con mi labor, llenando de saliva todo, deleitándome con cada centímetro acabando de nuevo por morderlo haciendo una pequeña herida mal ejecutada  para mezclar todos esos sabores entre tu sangre y sudor, dulce y salado, una perfecta combinación.

More, more,
give me more.

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Re: Is My Toy ~Priv Anmael +18

Mensaje por Akabane Ichi el Dom Oct 23, 2016 7:44 am







Is My Toy


El aroma a sangre, los juegos, los golpes de nuestras caderas, todo se estaba mezclando para producir el más grande los éxtasis nunca antes vistos.

Su sangre tan caliente y desbordante me llamaba, me pedía a gritos ser sorbida en medio de aquel acto, sabiendo que Anmael disfrutaba del suave dolor que mis colmillos le estaban provocando, era como un masoquista, uno más del montón que antes pidieron a gritos les permitiera ser mi cena, cosa que no siempre concedía, después de todo, a mí no se me conocía por ser un vampiro piadoso, no si eso no traía aparejadas ciertas facilidades o recompensas hacia mi persona, pero entonces ¿Qué me estaba impulsando a follarle de aquella manera? Quizás era porque todos los años que estuve a su lado, lo había idealizado tanto, estaba cumpliendo el sueño de toda admiradora, fanática, de alguien que se supone podría estar enamorada de una mera fantasía, porque Anmael era tan perfecto que rozaba la irrealidad, sin embargo su tacto y falo completamente entregado a mi persona, negaban el hecho de que aquello fuese una ilusión, todo era real, ambos estábamos en la cúspide del placer, podía sentir como su miembro se deslizaba con mayor ligereza, no solo por mis fluidos sino por los propios, clamando por venirse.


-Sen… sensei… usted sabe que no lo hare –era muchas cosas, pero no una mujer que se pondría a rogar por una eyaculación, porque para mí, mientras más durara erguido, mas podríamos jugar y ello traía beneficios hacia mí, porque, un orgasmo tras de otro no se le niega a nadie, mucho menos a mí sensei -Si lo que está buscando, es una… excusa para… umm… venirse… no la conseguirá conmigo… –me costaba hablar, los gemidos que deje de ocultar volvían todo más costoso, incluso el sabor de la sangre en mi boca era un completo festín que no me dejaba pensar a ciencia cierta. Quería más, mucho más, follarle hasta el cansancio, hasta que suplicara porque me detuviera, que el mañana llegara y todavía lo tuviese dentro de mi cuerpo. Todo parecía tan idílico, una realidad alterna donde quizás podría enamorarme de este placer, uno que sabía no se podía comparar al que cierto detective solía brindarme, pero era similar, menos placentero y aun así tan adictivo. Por un instante, mi mente se perdió en medio del acto, por unos segundos aquellos ojos opacos parecieron tener un bello tono vino que rápidamente aparte de mi mente, estaba con Anmael y no Akechi, pensar en alguien más seria cruel para sensei, pero, a veces cuando la realidad y los deseos no van de la mano, uno se superpone al otro, de eso no habían dudas -Va…vamos sensei… córrase de una buena vez… es lo que tanto desea verdad –su lengua, dientes, caricias, empezaban a descontrolarse, tanto como el movimiento agresivo de mis caderas, realmente estaba en la gloria, pero sabía que aquello tarde o temprano debería de terminar, igual que Anmael debería de tenerlo en mente. Jadee con fuerza apenas su glande todo un punto interno demasiado sensible, escondido muy profundo dentro de mi intimidad. Me gustaba, quería más, mucho más, tanto así que el cuerpo de Anmael termino recostado en el sofá conforme lo montaba con agresividad, podía perfectamente escuchar los resortes de aquel sofá quejarse por la rudeza, pero ambos éramos seres infernales, si el sofá moría bajo nuestros cuerpos, continuaríamos en el suelo, hasta que finalmente estuviéramos completamente saciados -Esta… tan… adentro… justo ahora… sensei –me relamí con lascivia, arañando el pecho de Anmael, dejando una marca que seguramente terminaría de sanarse al día siguiente, pero, aunque fuese por poco tiempo estaría grabada en su cuerpo. Lentamente fui recostándome sobre su cuerpo, tomando sus labios con cierto salvajismo, pegando nuestras caderas lo más físicamente posible que pudiera, no quería separarme de él, tampoco privarme de la sensación al tenerle tan adentro, quería que gritara, gimiera, ladrara y rogara como un mísero perro, aunque eso no fuese posible, porque no iba con la personalidad que él tenía, pero, el morbo estaba en mí, los deseos y la imaginación volaban… Anmael siendo mi pequeño perro, eso seguro, era mucho mejor que el sexo…



Solo ladra para mi…
Arrodilla y lame los pies de tu ama.


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