Our life together | Priv. Zetsu

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Our life together | Priv. Zetsu

Mensaje por Akira el Lun Mar 13, 2017 8:52 pm

Era increíble pensar cuánto tiempo había pasado desde aquel encuentro tan fortuito, encuentro que en ocasiones consideraba ser de todo menos algo que pasó así sin más. ¿Sería acaso un plan del destino que se encontrasen de esa forma, justo ése día y en aquel lugar? No lo sabía con certeza, pero ese pensamiento le llenaba de una alegría inmensa, pues en el presente se sentía la persona más afortunada del mundo.

Jamás pensó que su vida le llevaría a aquel camino, que le daría la oportunidad de experimentar esa nueva etapa junto a aquel hombre que se volvió tan importante.

Su lobo guardián, como le gustaba decirle a veces.

- Zetsu, despierta. –le susurraba cerca, ya bañado y vestido pues para aquel conejo, el día empezaba temprano.- ¿Quieres que te traiga el desayuno a la cama? Hice tostadas. –anuncia en tu tono de voz dulce y casi maternal, mientras movía una que otra hebra oscura a un lado, despejando el rostro ajeno. Pensó en las opciones que le pudiesen interesar; mantequilla, mermelada, podría incluso preparar algo de palta para que unte cuanto guste.- Oh, cierto ¿Prefieres té, o café? –recordando que había dejado el agua hervir para que esté lista cuando despertase del todo. Parecía tener todo calculado a estas alturas, y era de esperarse; la rutina se formaba con la costumbre, después de todo.

No lo pudo aguantar más, y agachándose se le acercó lo justo y necesario para poder darle un beso en la frente. Si alguien le hubiese dicho que tendría aquella vida luego de todo lo que ha pasado, de seguro no lo habría creído.

Era aquella descrita como “perfecta”, “miel sobre hojuelas”, “la eterna luna de miel”. Sonaba insólito, pero cada día que pasaba junto al híbrido era lo más cercano al paraíso que pudiese tener. Todo era maravilloso, y sabía que nada podría mejor su presente. Claro, en ocasiones tenían sus desacuerdos, tópicos o hechos que formaban una que otra disputa entre ambos varones pues, como era de esperarse, eran ambos individuos aparte, y no siempre se podía estar totalmente de acuerdo con otra persona pues todos somos diferentes. Eso era algo que le encantaba de su relación; ¡eran tan opuestos en varias cosas! Y aun así, estaban juntos, y pareciera ser que así seguirían hasta el fin de los días.

Aquella idea le hacía sonreír de la manera más dulce que pudiese existir, acabando por acomodarse nuevamente al lado de aquel pelinegro en la cama y abrazándole por el cuello una vez estaba ya despabilado, con el sueño dejado atrás.-… ¿Dormiste bien?

Volver arriba Ir abajo

Re: Our life together | Priv. Zetsu

Mensaje por Zetsu Furukawa el Miér Mar 22, 2017 3:39 pm

No es como si Zetsu creyera en cuentos de hadas o algo así, claro que los seres mágicos existían, pero de eso a que se viviera una aventura color de rosas había una diferencia abismal. Él tuvo una vida más bien sencilla y tranquila, alejándose de todo lo que consideraba innecesario hasta haberse sumido en una completa soledad. ¿Estaba bien vivir de esa manera? El sonido del flash de sus cámaras era el único que deseaba escuchar, o al menos así era hasta que conoció a Akira. Aquel frágil conejo que le proporcionó nuevos colores a la gama que lo acompañaba en su día a día. Un amor desesperado, posesivo y bello, como las fotografías más complejas de capturar, la calidez que le entregaba el tacto del castaño le hacía dudar de la realidad, temiendo despertar en cualquier segundo. ¿Seguiría con él cada mañana? Imaginar un mundo lejos de su compañero era algo imposible.

Su vida ya estaba hecha de la forma más adulta posible.

Una vez más, caía la oscuridad y con ella, el suave manto que arrullaba al híbrido a los brazos de Morfeo, un mundo onírico de paz que le entregaban el abrazo de su amado. Si antes se sabía afortunado, ahora ya no tenía idea de cómo describir su situación.

Un frío desagradable entre las sábanas, prontamente recompensado con la ligereza de un beso en su adormilado rostro. -- Akira. -- Desde sus labios se dejó escuchar aquel dulce susurro, el único nombre que jamás se cansaría de pronunciar. Sus azulinos orbes se abrieron con lentitud para que con suma calma se fuese sentando, eliminando todo rastro de pereza a medida que sus energías eran renovadas con el toque contrario. -- Sabes que no era necesario. -- Dándose una pequeña pausa extendió sus brazos para rodear la cintura ajena y así apegar ambos cuerpos, saciando la necesidad imperante de contacto. -- Hoy no tengo sesiones, podemos quedarnos todo el día en cama si gustas. Mereces un descanso. -- Porque era así, el esfuerzo que otorgaba su pareja era incomparable, ¿de dónde sacaba toda esa fuerza? Aquella vibra que le fascinaba, pero deseaba frenar de vez en cuando, un poco de quietud no le caía mal a nadie.

Su rostro se ladeó para que su nariz chocase con el cuello ajeno, inundándose del aroma delicioso de su pareja antes de proporcionarle un par de besos en el mismo. -- Siempre duermo bien cuando estás conmigo, Akira. -- No es que buscase dormir con otras personas, eso jamás, empero había oportunidades en que debía irse a sectores más apartados de Myr a ejercer sus labores, lo que le imposibilitaba de regresar y tener un dulce sueño junto a su musa.

Las fauces del lobo se abrieron peligrosamente en el cuello de su presa, dándole un mordisco lo suficientemente fuerte como para dejar la marca, sin proporcionarle algún tipo de daños, por supuesto, lo último que deseaba era lastimar a la persona que amaba. Furukawa sabía que la delicadeza no era lo suyo, no obstante, podía controlarse sin mayores problemas, ¿estaba adiestrado? Era una forma de decirlo.

La seriedad era parte de sí, aunque eso no quitaba que no pudiese sonreírle al conejo, abriendo su corazón, sus emociones, aquella parte que nadie más podía ver. -- ¿Tienes tanta hambre? -- Preguntó con un dejo de diversión. -- Podríamos quedarnos en cama por un poco más. Saquemos provecho del día. -- No tenía nada en contra de hacer las labores del hogar, es más, gustoso ayudaba en todo lo posible para hacer de la estancia de Akira, la vida más agradable que se pudiese imaginar, pero vamos, querer un poco de mimos era normal, ¿no es así? Un adictivo sabor, así se manifestaba su amor.

Volver arriba Ir abajo

Re: Our life together | Priv. Zetsu

Mensaje por Akira el Jue Abr 20, 2017 7:18 pm

Oír su voz le agradaba tanto; aquel tono grave pero con una sutil suavidad que lograba demostrar aquella parte de su ser que al parecer no mostraba a todos. Era una de esas voces que podrían llegar a dar escalofríos, tensar el cuerpo o endulzar los oídos de los más “privilegiados”, según el punto de vista en el que se viese, teniendo él la suerte de recibir ese trato claramente preferencial. Debe ser porque llegó a ganarse un lugar importante en su corazón, y aquella idea alegraba a Akira, además de preocuparle.

No deseaba que su pareja se aislase del mundo que les rodeaba, sin embargo no sería capaz de obligarle a cambiar su forma de ser ni su visión pues no era la idea imponerle nada. Tal vez y con el tiempo dejaría aquella barrera que ponía frente suyo, y sin importar cuánto tomase eso, estaría a su lado para lo que necesitase pues amaba cada lado que tenía.

¿Dos caras de la misma moneda? ¿O de diferentes? Daba lo mismo, ¿no es así? Eran felices, y eso es lo importante.- Me gusta consentirte, no lo puedo evitar. –riendo quedo por la proximidad, admitiendo el placer culpable que adquirió en aquel tiempo. Aunque, la verdad, no sonaba nada arrepentido.- ¿Estas libre? Oh, eso es muy bueno, -y así, depositó caricias en las mejillas del mayor, sonriéndole a cada momento- me estaba preocupando con todo el trabajo que te estaban dando. Ya era hora de que te diesen algo de descanso. –sabiendo que adoraba su trabajo, y todo el esfuerzo que empleaba en cada sesión que debía hacer, mas también tenía la certeza de que nadie podía pasar días tras días desgastándose. Era su momento de ayudarle a disfrutar esas “mini vacaciones”.

Encogió sus hombros, leve, con esos besos que se propinaban sobre su pálida piel, riendo como si le provocasen cosquillas mientras sus mejillas ya mostraban un sonrojo a causa de esos halagos que nunca faltaban. No importaba cuántas veces pronunciase esas dulces palabras, Akira en cada ocasión sentía como si fuesen nuevas.- E-estas animado. ¿No crees que será mejor comer algo aprovechando de que es temprano? –intentando una vez más sacarlo de la cama, pues tampoco era una buena idea permitir que se saltase el desayuno. Sus manos volvieron a moverse trasladándose tras la nuca del otro varón, su cuerpo se veía envuelto poco a poco por el calor del otro y las sábanas que le cubrían apenas. Estaba tan cómodo y feliz con tan poco, y quería hacerle en el gusto como solía hacerlo pero, bueno, la primera comida del día era demasiada importante como para saltársela sin más, menos aún si ya estaba todo preparado.- Pero, Zetsu, ya está todo listo para servirse, y las tostadas se enfriarán y endurecerán si no nos apresuramos. Será un desperdicio si seguimos aquí, ¿no crees?... Aunque siempre puedo preparar más. –pues sí, el conejo era a veces fácil de convencer, sobre todo por los adorables actos de su lobo.

Adoraba tenerlo para él solito, por muy egoísta que pudiese sonar, y sabía perfectamente el sentimiento era mutuo.

Con la mordida se tensó notoriamente, ahogando en su garganta un gemido por la sorpresa y el leve dolor que los dientes más afilados del pelinegro provocaban al hincarse en su epidermis, aferrándose involuntariamente a las prendas que éste portaba. Ahora, y con el rostro más enrojecido, cubrió su boca con una palma viéndole avergonzado por su reacción. Era algo más o menos habitual, la verdad, sin ser eso un impedimento para que en cada oportunidad le dominase por completo. Su naturaleza como presa estaba allí, después de todo.- Z-Zetsu… -en susurros pues además de la cercanía le avergonzaba un poco cuando actuaba de tal forma. Eso no significaba que le molestaba, eso sí.- Hmm. –oyendo atento a lo que le decía. En parte tenía un punto a su favor; no todos los días podían aprovechar relajarse juntos y pasar el tiempo en casa, por lo que esa idea no sería desechaba prontamente.- Tal vez… ¿es lo que quieres para hoy? Por mí no hay problema, claro está, pero no muerdas más que luego me quedan marcas. Y-ya sabes que soy sensible. –y así pasó con cuidado su palma por la zona que antes fue atacada por las fauces del lobo, ocultando también de esa manera la piel que tenía expuesta y casi a disposición del otro. Tenía la ligera impresión de que se aprovechaba de esa condición a veces.

- Entonces, amh… -aclarando su garganta con suavidad, volvía a darle caricias sobre sus hombros con esa sonrisa tan característica suya, como si nada de lo anterior hubiese sucedido.- ¿no quedamos un rato más en cama? Es una pena que las tostadas se tengan que botar luego, pero tal vez valga la pena, ¿no crees? Hace mucho que no teníamos estos momentos. Ya me estaba acostumbrando a despertarme y no verte al lado. –con cierto dejo de tristeza en el tono que empleaba en su voz, mas eso no significaba que le retendría y se volvería un obstáculo en su carrera. Le encantaba la pasión y entusiasmo que colocaba en cada proyecto que realizaba, y le enorgullecía enormemente cuán lejos ha llegado. Lo malo era que, bueno, a veces se sentía solo.

Volver arriba Ir abajo

Re: Our life together | Priv. Zetsu

Mensaje por Zetsu Furukawa el Jue Abr 27, 2017 4:54 am

Tan dulce como un caramelo, esa era la sensación que quedaba en la boca del lobo cada vez que sus fauces tocaban la blanquecina piel ajena, un sabor adictivo que no hacía más que enloquecerlo, sacando a la luz aquellos deseos que sólo la presa conocía. Un aroma como la primavera misma, Akira hacía que todos sus sentidos se agudizaran de una grata impresión, tal como la brisa que sacudía los pétalos de cerezos, su corazón se arremetía y la calidez lo envolvía de pies a cabeza, ¿cuándo hubiese creído que una simple persona cambiaría su forma de ver el mundo? Ni siquiera en sus más lúdicos sueños lo había imaginado, realmente existía una persona para cada ser.

Las comisuras de Zetsu se elevaron al escuchar la voz ajena, procurando acercar la figura masculina a sí para que las temperaturas se mezclaran, un ligero toque de malicia se pintaba en su rostro, lo aceptaba, no tenía que ocultarlo; en verdad adoraba dejar sus marchas en el conejo. ¿No era demasiado egoísta? Bastante. Su posesividad rozaba el límite de lo correcto, sabía que era una debilidad para nada sana, entonces, ¿por qué no podía cambiar? Decirlo era más fácil que hacerlo. Como sea, el día era demasiado perfecto como para frustrarse por algo así. Su boca volvió a acercarse a la ligera marca que había causado con anterioridad para humedecer las hendiduras con la punta de su lengua, necesitaba degustar por completo la nívea epidermis del contrario, estaba satisfecho por ahora.

Un sí o un no, las decisiones más sencillas podían transformarse en el más amargo de los juicios, sus enormes demandas contra las minúsculas pretensiones del castaño, ¿darse en el gusto o acatar lo contrario? Era más complejo de lo que parecía. Un suspiro imperceptible se coló por sus labios para que lo analizara por breves segundos, deseaba poder compartir cada instante junto a su novio empero tampoco echaría a la basura su esfuerzo, no era tan desalmado como parecía. -- Está bien, Akira. -- Pronunció con calma, soltándole con tortuosa lentitud, aprovechando cada segundo de cercanía. -- No quiero que tengamos que botar la comida. -- No era correcto. -- Vamos a desayunar, luego podremos volver a la cama. -- Era la solución más conveniente, algo que los dejaría conformes a ambos, sus alimentos no tendrían que verse afectados y con ello, podrían relajarse posteriormente.

-- Hm. -- Un sonido resonó en su garganta para que ladease su rostro una última vez robándole un largo pero superficial beso, donde sus labios danzaban armónicamente en una infantil actuación. -- Vamos. -- Y no bastó nada más para que tirase las sábanas hacia atrás ventilando la cama, enfriando su cuerpo de paso. Inhalando con profundidad se sentó en la orilla de la cama para extender sus brazos hacia el techo eliminando todo rastro de pereza, dispuesto a caminar hacia el baño de su habitación. La higiene era algo esencial, por ello, no fue hasta que se vio limpio que se dirigió a la cocina donde le esperaba lo preparado por el conejo.

Aun estando en el pasillo, sus fosas nasales captaban el aroma del café recién hecho junto al pan tostado, todo se encontraba perfectamente dispuesto en la mesa redonda de la cocina. Una sonrisa leve se dibujó en su rostro para que caminase hacia el de orbes color ámbar, rodeándolo con ambos brazos por detrás para apoyar su mentón en el hombro diestro de éste. -- Eres tan atento. Gracias. -- Pasaría sus días agradeciéndole por cada cosa que hacía, y es que a pesar de que al vivir solo nunca fue un completo desastre, desde que vivía junto a su amor se denotaba claramente la mejoría en su calidad de vida, cosas tan insignificantes como que toda su ropa estuviese perfectamente planchada a que cada noche tuviese comidas caseras y recién preparadas eran algo imposible para su “yo soltero”. Ya no estaba solo, no tenía que pensar en cosas del pasado.

Mimos. El híbrido acarició la mejilla derecha del otro con su nariz por unos momentos para que terminase por depositar suaves y cortos besos en el cuello de éste. -- Será mejor comer. -- Porque se conocía lo suficiente, sabía que no podía contener sus enormes ganas de devorar al menor, no iba a arruinar la primera comida del día cuando él mismo había dicho que debían consumirla antes de cualquier otra cosa. Sus brazos soltaron la delgada figura del muchacho para dirigirse hacia la silla que solía ocupar, tomando asiento con calma esperando a que le contrario hiciese lo mismo en el sitio que “le pertenecía”. -- Gracias por preparar todo esto, Akira. -- Insistió juntando sus manos para dar gracias por los alimentos que prontamente iban a consumir.

Una sonrisa tan amplia como Furukawa podía proporcionarla fue dedicada directamente a su pareja para que tomase su taza de humeante café entre las manos. -- Perdón por no ayudarte con el desayuno. -- Pues tampoco es como si fuera un inconsecuente. -- Podemos hacer el almuerzo juntos si así lo quieres. -- Inició. -- Sabes que en realidad sólo soy bueno con las ensaladas, pero de todas maneras puedo ayudar. -- La cocina nunca había sido lo suyo y realmente no le interesaba, por ahora lo que importaba era ser de ayuda, aunque sea en lo más ínfimo. -- A no ser que quieras pedir algo preparado o que salgamos a algún restaurante. -- Un sorbo de la caliente bebida fue el paso para que el ser normal tuviese la última palabra. Quedarse o salir, mientras nadie molestara su romántico día con Akira, poco importaba lo demás.

Volver arriba Ir abajo

Re: Our life together | Priv. Zetsu

Mensaje por Akira el Lun Mayo 15, 2017 1:22 am

Siempre se estremecía bajo esos tactos suyos, sintiendo el contraste de la humedad de su lengua con el calor de su aliento sobre su piel en aquellos momentos de intimidad, de los cuales ya había perdido la cuenta completamente, hace mucho. Ah, le daba tanta vergüenza en ocasiones y a esas alturas, y es que el lobo parecía tener un apetito insaciable cada que tenían la oportunidad de disfrutar un día juntos.

¿Eso estaba bien? Digo, ¿podía decir algo así de esa forma? ¿Pensarlo? No sabía, ¡le daba más vergüenza! No creía que fuese algo malo pero, bueno, para una presa como él esas cosas le ponían los nervios de punta, pero como conejo era… hm, en fin.

Terminó por reír cuando le oyó acceder a la “petición” de salir de la cama para tomar desayuno, como si estuviese refunfuñando en el interior. Adoraba ese lado suyo también.- Esta bien, de seguro todo sigue como lo dejé, y el agua ya debe estar hervida y lista para preparar el café. –con una voz media cantarina pues tendría la posibilidad de comer junto a su pareja, algo no muy habitual al tener en consideración la rutina diaria y las jornadas laborales que debían cumplir. Era agotador, y creaba una cierta distancia entre ellos, mas y por suerte eso jamás les ha causado problemas. Era como si comenzasen recién su relación.

Corresponde el beso con su sonrojo intacto en sus mejillas, disfrutando de ese contacto como siempre, sintiendo su calorcito y la delicadeza que empleaba con aquella matutina muestra de amor. Rio otro tantito antes de incorporarse junto al pelinegro, arreglando las sabanas y el cobertor una vez ambos salieron de la cama. Echó todo hacia atrás para airear las telas mientras Zetsu se adentraba al baño.- Iré a la cocina mientras. –avisó sin alzar demasiado la voz, sin querer gritar tampoco, y así hizo lo que había avisado mientras tarareaba. Se le podía notar la felicidad que sentía sin más miramientos, ni siquiera estando ya en la cocina preparando el café y sirviéndolo en dos tazas, las que siempre usaban de hecho, para dejarlas sobre la mesa junto a la demás comida que aguardaba por ellos.

Al sentir el abrazo sorpresivo vuelve a soltar una risilla, encantado con tan inesperado gesto suyo, dejándose mimar por supuesto y devolviendo el gusto al acariciarle la mejilla contraria con suavidad.- Oh, no debes agradecer. Sabes que lo hago gustoso, además me gusta cocinar. –sobre todo si podía consentir a su pareja.

Tomó asiento frente él y una vez acomodados comenzó a servirse. Untó una tostada con mantequilla, y por suerte seguía tibia o no quedaría tan sabrosa como esperaba.- ¿Está todo bien? ¿Quieres algo más? Puedo preparar otras tostadas para que comas, si gustas. –mientras le daba un mordisco al pan, disfrutando de su sabor y textura. ¡Qué suerte que no debería deshacerse de ellas! Desperdiciar comida nunca era bueno, y por lo mismo había aprendido a hacer las porciones justas para los dos. No le tomó demasiado tiempo, aunque mucha verdad tenían quienes decían que vivir con alguien más cambiaba absolutamente todo aspecto en la vida. Para Akira cada nueva experiencia era un regalo junto al lobo frente sus ojos.

- Oh, no, está bien. Podemos comer aquí. –con su taza entre sus manos, habiendo esperado un poco antes de tomarla para no quemarse.- Prefiero que pasemos todo el día aquí, así evitamos el tráfico, y los tumultos, además del ruido. ¿Qué te parece? Oh, y podemos preparar lo que gustes, y también uno de tus platillos favoritos si lo deseas~ sobre todo si se puede comer con ensalada de acompañamiento. –haciendo una pequeña broma, y riendo por ella antes de tomar unos sorbos del brebaje, ocultando su boca así tras la taza.- Aunque también podemos ordenar algo a domicilio, así sólo debemos esperar y disfrutar del tiempito que tenemos juntos sin preocuparnos por otras cosas.

Volver arriba Ir abajo

Re: Our life together | Priv. Zetsu

Mensaje por Zetsu Furukawa el Jue Mayo 25, 2017 10:35 pm

Algo tan simple como compartir una taza de café recién hecho, llenaba por completo el pecho de Zetsu, claro que eso no significaba que se alegrara al tener que compartir con cualquier persona, por supuesto que no, esa cualidad era algo otorgable sólo al castaño que tenía frente a sus ojos. Akira, el único capaz de hacer brillar su día; su mundo, con aquellas delicadas sonrisas, sin necesidad de palabras, inclusive sin necesidad de actos, su sola existencia era el más precioso regalo que pudo recibir. El lamento muchas veces era inminente, el no poder compartir tanto tiempo junto a su pareja como le gustase solía dejarle un mal humor notorio, aquella expresión de pocos amigos y su rudeza al momento de dirigir una sesión fotográfica obligaba a todo el set a funcionar como un reloj.

Agradecer nunca estaba de más, tener la oportunidad de comer algo que con tanto amor le habían preparado hacía que su apetito incrementara y cada una de sus células vibrase de emoción. Amaba al conejo en su totalidad, pero si había alguna parte de éste que le causara ternura, esa sería, definitivamente, su parte hogareña. La capacidad del castaño para ejecutar las labores del hogar a la perfección era algo que el lobo admiraba ciegamente, ¿no lo estaba malcriando demasiado? Prepararle desayuno, limpiar la casa, lavar y perfumar su ropa, incluso dejarle la cena servida cuando sabía que las sesiones se alargarían más allá de lo necesario, ¿cómo había logrado permanecer junto a tan esmerado ángel? Ni él mismo podía darle una respuesta cuerda a ese cuestionamiento.

Café cargado y sin azúcar, justo como le gustaba. Dando un largo sorbo, el mayor contempló la figura masculina frente a él, era precioso. -- Mh. -- Escuchó a su novio bajando la taza para luego tomar una tostada y untarle algo de mantequilla. -- En ese caso creo que es mejor pedir algo a domicilio. -- Dijo para darle un morisco a su pan, procurando comer en silencio para pensar en una opción que los satisfaga a ambos. -- ¿Sushi? -- Continuó comiendo sin sonar del todo convencido. -- O pizza, quizás. -- Esa alternativa sonaba mejor. -- Podemos pedir más de una y comer en la tarde también. -- Así evitarían salir en cualquier momento, disfrutando de su día de pareja, acurrucados en su hogar. Almuerzo y cena, podría no ser lo más saludable que sus cuerpos ingirieran empero un día de desarreglo no mataba a nadie. -- Si quieres podríamos agregarle vegetales. --

Sus ojos se cerraron unos momentos para que continuara con su bebida, atento a la respuesta contraria, después de todo, la definitiva recaía siempre en el lagomorfo. No es como si el híbrido no pudiese pensar por sí mismo ni nada de eso, tan sólo gustaba de retroalimentar aquellos mimos de la única manera que se le ocurría. Su falta de experiencia en las relaciones solía jugarle en contra, pero esperaba que el castaño nunca dijera que no lo intentó, Furukawa se esforzaba al máximo para ser alguien digno de los sentimientos ajenos.

La mitad del líquido se vislumbraba en el tazón y el moreno se daba una nueva pausa para comer un pan, esta vez, sin agregarle nada extra, saboreando la corteza crujiente haciendo eco en la cocina. -- Yo lavaré los platos cuando terminemos. -- Se apresuró a decir fijando su mirada en la contraria. -- Ordenaré la cocina para que después volvamos a la cama. -- Su voz no era demandante, empero quería reiterarlo, Akira ya había hecho suficiente por ambos al levantarse temprano y preparar el desayuno sin siquiera emitir un ruido, no planeaba dejarle toda la carga a él. -- Si quieres podemos tomar un baño juntos. Llevamos tiempo sin hacerlo. -- El restringido alcance de horarios muchas veces les privaba de actividades tan placenteras como esa, donde podían deleitarse con la simple compañía del otro. -- A no ser que quieras hacer otra cosa. -- Existía un sinfín de cosas que podían hacer juntos, dormir un poco más, ver alguna película, tomarse fotos y así la lista podía seguir.

Zetsu casi no podía aguantar la emoción de aquella peculiar cita, como si hubiese sido la primera vez que quedaban, sus comisuras se mantenían elevadas y una cálida presión aceleraba su pecho. La ansiedad de permanecer en soledad junto a su amado alimentaba su deseo egoísta. Más, quería a Akira completamente para él, al menos ese día lo lograría.

Volver arriba Ir abajo

Re: Our life together | Priv. Zetsu

Mensaje por Akira el Miér Jun 14, 2017 11:43 pm

- Oh, una pizza suena excelente. Hace mucho que no comemos una.~ -recordando la última vez que habían ordenado aquello, y se remontaba a varias semanas atrás, incluso meses, pues oportunidades como esas eran en ocasiones contadas con los dedos de una mano. Era una verdadera lástima, sin duda alguna, y a Akira le gustaría que ambos horarios pudiesen ser más flexibles para poder disfrutar del tiempo libre que tuviesen uno junto al otro, sin embargo era mucho pedir, o al menos por ahora.

No podía darse el lujo de entristecer con esos pensamientos, no señor, ahora lo tenía como la compañía que tanto ansiaba, así que debía disfrutar del día al máximo.

- Podríamos pedir de dos tipos, ¿no crees? Con diferentes ingredientes y así hacer feliz a nuestro paladar. –riendo un tantito antes de untar la mermelada de frutos rojos en el nuevo pancito que tomaba, mordiendo de inmediato y sintiendo el dulce sabor de las mismas. ¡Estaba exquisita! Sería muy bueno, y útil, si aprendiese a hacerlas en casa. Oh, podría tratar con varios frutos incluso, y darles uno que otro toquecito que haga de aquellas jaleas únicas e igualmente deliciosas como las compradas en los supermercados. Por supuesto que, por nada del mundo, las vería en menos, después de todo por algo las incluía en las listas de compras, ¿no?- ¿Te gustaría una vegetariana? Hay lugares que las preparan muy bien, y quedan deliciosas~ incluso y mientras esperamos a que lleguen, no estaría mal si hiciéramos unos acompañamientos extras. ¿Qué opinas? –porque, como siempre, su opinión era preciada e importante. No podría ni sería capaz de tomar decisiones, pequeñas o grandes, sin preguntarle a Zetsu antes pues en una relación ambas partes tenían voz y voto.

- ¿Hm? –dejando la comida sobre su plato cuando le oye, negando rapidito luego.- Oh no, yo puedo ordenar, no te preocupes. –porque no era algo ajeno para el conejo.- Tú debes descansar, aprovechar que al fin puedes disfrutar de un día sin hacer nada. –con una nueva leve risilla, tomando la taza aún con té entre sus palmas.- No tardaré nada en dejar la loza lavada y la comida donde corresponde, así que yo me puedo encargar de eso.


No es que no confiase en su pareja, ni en sus habilidades en los quehaceres hogareños, solamente deseaba que se tomase el tiempo que se merecía luego de haber trabajado tan arduamente todos los días anteriores. No era fácil, lo sabía y más al verlo llegar luego de una atareada jornada, así que insistiría un poquito más para que le haga caso.~

Otra risa se presentó, y tapó leve su boca.- Oh, Zetsu, un baño suena muy bien, pero tendría que ser en la noche, ¿no te parece? Ya tomamos una ducha, y además nos podría doler el estómago y dar calambres si nos metemos al agua sin reposar como corresponde. –pero tenía toda la razón; esa era otra cosa que no hacían en bastante tiempo. Era complicado en ocasiones mantener una rutina de pareja cuando no se tenían los momentos necesarios para tenerlos, y era una verdadera lástima. ¡Sí que debían hacer bien las cosas!- Sería mucho mejor antes de acostarnos, ¿verdad? Nos relajaríamos con el agua, la luz bajita. Uh, y podríamos colocar algunas sales de baño y música también, e incluso si quieres te puedo dar un masajito. –De esa forma dormiría bien, y seguro tendría buenos sueños.- Y en la tarde podemos ver películas en la televisión, o incluso una serie, y prepararemos palomitas de maíz y otras cosas para comer.~ -y acorde decía ello seguía devorando con calma el pan con mermelada, acabando y limpiándose las comisuras con una servilleta.

Volver arriba Ir abajo

Re: Our life together | Priv. Zetsu

Mensaje por Zetsu Furukawa el Vie Jun 23, 2017 4:55 am

El ambiente calmado, sin más ruido que la dulce voz del castaño era justamente lo que necesitaba el híbrido, compartir el desayuno sin interrupciones en un escenario donde ellos eran los únicos actores, era sin dudas el mejor regalo que podía recibir. -- Sí, está bien. -- Porque él nunca le diría que no a Akira, y si él pensaba que aquello sería lo mejor, no tenía razones para objetar. Sus comisuras ascendieron con ingravidez contemplando el bello rostro de su novio, como siempre, se terminaba perdiendo en la imagen que tanto amaba, si fuese por él, no dormiría con tal de poder observarlo por la eternidad, no importaba cuantas fotografías tomase, nada se compararía a la realidad. -- Por favor. -- Asintió una vez, para darle un sorbo a lo que restaba de su amarga bebida. -- ¿Hay algo especial con lo que quisieras acompañar las pizzas? -- Preguntó tratando de recordar que ingredientes tendrían en el refrigerador, mas como era de esperar, no tenía la más mínima idea. Bien, estaba en conocimiento de las verduras que tenían, pero nada más, tenía que estar un poco más atento.

Un último pan, con eso acabaría su primera comida del día. Nuevamente no le agregó ningún aderezo, simplemente comió para que el sonido de la crocancia resonara en la cocina, sus ojos se mantuvieron fijos en el rostro ajeno, una parte de él esperaba esa respuesta, era necesario que el contrario se relajara también. Terminó limpiándose las migas con una servilleta para contemplarlo. -- Akira, debes dejar que te ayude, soy tu esposo después de todo. -- No lo era, en lo que respectaba a un compromiso tan formal como ese, no era algo que hubiesen ejecutado, ¿para qué hacer una ceremonia en la que tuviesen que invitar a otros? Era algo innecesario. De cualquier forma, para Zetsu, ellos ya compartían ese lazo, sus votos estaban hechos, los estaban viviendo. -- Mientras más pronto terminemos, más pronto podremos descansar. Juntos. -- Haciendo hincapié en esa última palabra, le sonrió como sólo él sabía hacerlo; en una mueca dulce y tranquila, en la que cada una de sus emociones se reflejaba.

Inhalando con profundidad, tomó su taza para dar un último y largo sorbo, terminando de esta manera con su desayuno, en efecto, la costumbre del poco tiempo para ese tipo de actividades en el día a día, lo obligaron a tomar una rutina un poco más apresurada sin siquiera haberse dado cuenta, a pesar de ello, eso no significaba que se levantaría, no, esperaría pacientemente hasta que su compañero de vida acabase.

Procurando dejar la taza un poco más alejada, extendió su diestra para tomar la mano contraria por sobre la mesa, con la mera intención de sentir la calidez ajena, siendo envuelto por un mar de sensaciones que lo bañaban de pies a cabeza. -- Muy bien. -- Era un egoísta y lo sabía, aunque de todas maneras acataría las palabras ajenas. -- Lo haremos antes de dormir. -- Sentenció, ya estaba planificado, el término de su vida sería en un íntimo momento del que nadie más debía saber. -- Suena bien. -- Por supuesto, compartir un rato de ocio viendo una película no tenía fallos o errores.

Su pulgar pronto comenzó a acariciar el dorso de la mano ajena, sin quitarle la vista, no se permitía perderse ni un detalle. -- En ese caso, luego de que terminemos con la cocina, volvamos a la cama. -- Comentó con su típica inexpresión, aunque con un suave tono de voz. -- Quiero acariciarte un poco. -- Su honestidad podía ser un poco fría, aun cuando su frase estuviese llena de amor, tal y como una antigua acuarela; había que ver el conjunto para poder captar la esencia final, los puros sentimientos. -- Ya que vamos a pedir pizza no hay mucha prisa en que estemos levantados. – Era verdad. Extendió su mano para que ambas palmas se juntasen antes de entrelazar sus dedos con los del castaño. -- ¿Qué dices, Akira? -- Su rostro se iba suavizando conforme el tacto incrementaba, alimentando un culposo deseo, la tersura del conejo lograba derretir cualquier gélida pared. -- Te necesito conmigo y lo sabes. Tenemos que recuperar el tiempo que hemos perdido. --

Volver arriba Ir abajo

Re: Our life together | Priv. Zetsu

Mensaje por Akira el Dom Jul 09, 2017 4:15 am

Esa era una buena pregunta.- Hm, no estoy seguro. Siempre podemos preparar un poquito más de los ingredientes por si no son contundentes en las pizzas, pero más allá no sabría que acompañamiento podría ser. –riendo quedo, con cierta vergüenza, porque él dio la idea y no sabía cómo argumentarla. Pero, bueno, el conejo comía de todo un poco, no le molestaría probar algunas nuevas combinaciones, menos si esas se convertían en sus favoritas o en las de Zetsu para seguir preparándolas en casa.

Seguramente eso sería lo mejor que pudiese pasar, porque ya sabía que su pareja era algo quisquillosa en cuanto a comida se tratase (y en muchas otras cosas también, sin embargo ante sus ojos pasaban desapercibidas) y si las preparaban allí mismo, entonces no podría rechistar.

Ya estaba acabando de comer, ordenando de paso uno que otro platito allí predispuesto con los servicios correspondientes a las comidas y demás, cuando escuchó esa palabra en particular que le hizo enrojecer casi con furia.- O-oh. –volviendo a reír, esta vez con más dulzura y felicidad, sintiendo un agradable calorcito en su interior junto a los apresurados latidos de su corazón. Sí, no eran un matrimonio oficial, no bastante eso no los detenía y se comportaban como una de todos modos, siendo unidos, apoyándose, fortaleciéndose, y por supuesto amándose.- Está bien, está bien. Tienes razón, así tendremos más tiempo para disfrutar. – dejando de lado su plato, y su taza, ya desocupadas y listas para ser lavadas luego.

Sintiendo la calidez de la mano ajena corresponde tal gesto, acariciando su piel con sus dedos pulgares a la par, como si fuese alguna clase de danza que realizaban. Adoraba esos pequeños detalles, más aun al saber que el lobo no era una persona muy de piel, y algo reacia al contacto con los demás. Le hacía sentir tan especial, único, incomparable, más importante que cualquier otro ser que pisase la faz de la Tierra, y aunque por un lado ello le carcomía con culpa y pesar, por otro lograba contentarle y hacerle ver todo como si tuviese más brillo.

- Está decidido, entonces. –con un tono casi cantarín, emocionado por los panoramas planificados que realizarían aquel día. Por fin serían capaces de pasar toda una tarde, incluso más, juntos, sin distracciones que escapaban de lo cotidiano, ni obstáculos de último minuto.

Lograba con tanta facilidad hacer que se sonroje por completo, y es que sus palabras eran tan directas y sin duda sinceras, vislumbrando lo que sentía y pensaba. En ocasiones sus deseos y caprichos salían de lo acostumbrado, y le avergonzaba demasiado, no obstante acababa por cumplir con éstos para hacerle feliz... de paso, tampoco es que le molestase en demasía.

Sin soltar sus manos se pone de pie, acercándosele, para acunarle el rostro entre sus palmas y darle un beso superficial, pero largo, sobre los labios. Ya no podía esperar.- Comencemos de inmediato.~ -regalándole caricias en sus mejillas antes de separarse, tarareando con ánimo, juntando ya lo que debía guardarse dentro del refrigerador para así dejar lo demás a su pareja.- Hm… ¿lavamos la loza de inmediato, o esperamos, también? –pensándolo, mientras cerraba la puerta del congelador.- No quiero dejar todo desordenado porque las cosas se podrían juntar, pero tampoco es bueno que perdamos más tiempo. ¿Qué opinas tú? –viendo al lobo, volviendo a caminar hasta él siempre sonriente, arreglándole el cuello de la camisa que usaba sin siquiera necesitarlo.

Volver arriba Ir abajo

Re: Our life together | Priv. Zetsu

Mensaje por Zetsu Furukawa el Miér Ago 02, 2017 2:40 am

El atractivo de Akira era algo que el lobo jamás se cansaría de contemplar, siendo la más preciosa de las imágenes que sus azulinos orbes pudiesen vislumbrar, podría sentir como una peligrosa adicción se albergaba en su interior, ¿no sería su parte demoníaca la que hablaba? Sea lo que sea, debía acallar aquellas voces, necesitaba centrarse únicamente en el latido de su corazón, aquellos estremecimientos que le producía la piel ajena, debía alejar todo lo malo de sí, el conejo no merecía sufrir, no merecía ver lo horrible que él era.

Sus dedos entrelazados, las palmas encajando a la perfección; era casi como si éstas le pertenecieran la una a la otra, justo como sus corazones, justo como la vida del híbrido. Mirando en retrospectiva, el moreno llegaba a sentirse ligeramente mareado, y es que, su juramento de entregar su vida a la captura de la belleza ahora carecía por completo de sentido, todos y cada uno de sus días le pertenecían ahora al castaño. Delicioso, no había otro adjetivo que describiese los labios de su pareja, dulces y tiernos como el aroma de la primavera, un beso superficial que obviamente correspondió en torpes movimientos que evidenciaban la ansiedad de poder compartir mayor tiempo junto a él.

-- Está bien. -- Dijo con calma para ponerse de pie, acomodando la silla posteriormente para evitar accidentes menores. -- Sí, yo la lavaré. Descuida. -- Restándole importancia a ese hecho, recogió los artículos apilados para dejarlos en el lavaplatos, arremangándose antes de comenzar a fregarlos. -- No sería bueno acumular la suciedad o después sería más pesado encargarnos de ello. -- Claro, lo mejor sería dejar todo impecable y luego olvidarse de eso para poder concentrarse en lo verdaderamente importante, su tiempo juntos.

No tardó demasiado, sólo un par de minutos y toda la loza yacía a un lado, esperando secarse por sí misma. -- Listo. -- Retornando hacia su autodenominado esposo, sonrió fugazmente al momento en que colgaba el paño con el cual se había secado las manos. -- Ahora podremos relajarnos hasta la hora de almuerzo. -- Más de un par de horas en las que no tendrían que preocuparse de nada más que disminuir la distancia proporcionada por sus labores cotidianas. Aquella imperante necesidad de contacto lo recorría con frenesí, sin perder más tiempo se aproximó al conejo para rodearlo por la cintura con ambos brazos y apegarlo hacia él, sintiendo su fresco aroma. -- No dejaré que te separes de mí hasta que pidamos las pizzas. -- Sus palabras eran tan claras como el flash de una cámara en medio de la oscuridad, sus más profundos deseos salían a la luz con el color de su egoísmo, ¿no estaba siendo demasiado caprichoso? Furukawa solía tener lo que quería, y Akira era por lejos el primero en la lista.

Ansiedad y deseo, la combinación que no hacía más que exaltar al híbrido, ¿cómo era posible que una criatura tan inofensiva como el lagomorfo pudiese evocar tantas emociones en él? Era un misterio, un extraño y adictivo misterio. Sin previo aviso, de pronto sus caninas prolongaciones se hicieron notar, aquellas pequeñas orejas y su peluda cola aparecieron. -- ¿Quieres ir al living o a la cama, Akira? -- Preguntó hundiendo su rostro en el cuello ajeno, inhalando con profundidad antes de que entregase cortos y superficiales besos en la pálida piel contraria. ¿Dónde estaba su calma? ¿Cómo era posible que no pudiese controlarse? Sus fauces se abrieron, dejando salir su lengua para que diese un corto recorrido por el sector izquierdo del cuello de su novio, saboreando la epidermis de éste antes de proporcionarle una mordida con un poco más fuerte de la que era necesaria, dejando la marca de sus dientes. Ah, que exquisita sensación.

Volver arriba Ir abajo

Re: Our life together | Priv. Zetsu

Mensaje por Akira el Vie Ago 11, 2017 2:42 am

- Tienes toda la razón. Gracias por encargarte de eso, querido. –dándole un besito sobre su mejilla mientras le veía lavar la loza que ocuparon, y una vez acabó de hacer su parte en el orden que todas las mañanas debía hacerse quedó al lado del mayor, soltando un tarareo como acostumbraba y como solía hacer cuando realizaba los quehaceres hogareños.

Le gustaba observarle, estar cerquita suyo, sentir el calor y aroma que emanaba aún sin moverse demasiado. Era tan agradable tenerlo a su lado, y por tanto tiempo, ¡hace mucho que no pasaba! Agradecía tanto que sus días libres hayan coincidido para variar, puesto que muchas veces cuando uno de los dos tenía el tiempo suficiente para poder disfrutarlo con el otro, algo de último momento o un trabajo enorme se interponía, y las ganas de convivir cual pareja se dificultaban considerablemente. Ese era un momento que sin duda alguna atesoraría, y daría lo mejor de sí para que Zetsu lo sintiese igual. Después de todo se lo merecía, y no solamente por todo el arduo trabajo que puso en sus sesiones de fotografía y demás.

- Bien, bien. ~ -aplaudiendo con esa sonrisa tan característica suya, esa que parecía estar pintada en su rostro para iluminar el ambiente y a quien se topase con él, sin embargo y estando con su amado lobo portaba un tinte único, y especial, así como él le hacía sentir.- Ahora no habrá nada que se interponga en nuestro día libre. O, bueno, nada de lo que nos debamos preocupar después. –y luego rio suavemente, como solía hacerlo, sobre todo con esas cosas que decía con tanta ligereza que le hacían latir apresurado el corazón, además de enrojecer su rostro con cierta vergüenza. El tiempo había transcurrido, y en ocasiones más rápido de lo que pudiese recordar, y sin embargo aquellas frases que decía el pelinegro para traslucir sus deseos y caprichos seguían provocando las mismas reacciones como si fuese la primera vez que las oyese.

Eso, seguramente, ayudaba a mantener la llama viva de su relación. Aunque nunca esperaría que algo malo sucediese entre ellos, teniendo una base muy firme.- Pero ¿así cómo caminaremos? ¿No crees que será algo difícil si nos quedamos así de juntitos? –aunque no le molestaba en lo absoluto, amando cada instancia en la que podía disfrutar de esos gestos llenos de cariño de su parte.

Y, por supuesto, estos actos eran correspondidos; un par de nuevos besitos se dio de su parte sobre los labios del híbrido, junto a caricias en sus mejillas una vez acunó aquel rostro frente suyo entre sus delicadas palmas. Como le encantaba poder mimar así a su tan amado lobo, darle esos mínimos pero tan cargados de amor gestos que le alegraban el corazón, pues aunque un trato así siempre era bien recibido, prefería demostrarle en cada momento lo mucho que significaba para su persona.

- ¿Pedimos las pizzas media hora antes de la hora de almuerzo? Suena como un buen momento, así estarán listas a tiempo si es que tienen muchos pedidos, y no se enfriará o demorará para la hora de comer. –ya planeando todo antes de que sea el momento preciso para hacerlo, queriendo prevenir y tener un plan antes todo.- O-oh. –pero claro, habían detalles que escapaban de su control.

Una nueva risilla se presentó, viendo las puntiagudas y afelpadas orejas cánidas, junto a la ondeante cola que más abajo podía apreciar.- ¿Tan feliz estás, querido? Que dulce. ~ –adorando cuando dejaba ver esas partes suyas, sabiendo que estaba a gusto y tranquilo. Sus manos de inmediato subieron para poder acariciar su suave pelaje, dándole mimitos como le gustaba.- ¿Hm? Pues, creo que es mejor si nos quedamos en el living por un rato al menos, como dejamos la habitación ventilarse. –ladeando leve su cabeza hacia un lado, permitiéndole sin planearlo a dejar su rostro en aquella curvatura, cosa que por supuesto logró que se ruborizase un poco más. Sin embargo, aquel rojizo color en sus mejillas sólo se expandió y aumentó con los actos siguientes, logrando que se tensara, que se aferrara en la ropa que portaba su novio, además de hacer que sobresaltara de sorpresa y dolor causado con esa sorpresiva mordida.

No era la primera vez que hacía tal cosa, y tampoco sería la última, mas eso no quitaba el obvio hecho de que a veces le dolía más de la cuenta, sabiendo que Zetsu lo hacía regularmente porque le gustaba. O con otras intenciones… no sabía exactamente.- A-auch, querido. –quejándose quedo antes de reír y cubrir la zona atacada, sobando apenas las hendiduras que en su piel quedaron, con las marcas de las fauces caninas.- Eso no es justo, me atacaste y sin previo aviso. Me sentí como una verdadera presa. –aun así, las caricias volvieron a darse, esta vez sobre las mejillas de su amado.- ¿Quieres ver una película aquí, o en la habitación? ¿Algo de la televisión u online? Tú decides. ~

Volver arriba Ir abajo

Re: Our life together | Priv. Zetsu

Mensaje por Zetsu Furukawa el Miér Ago 30, 2017 5:00 am

Actos infantiles, inocentes, preciosos, había un sinfín de adjetivos que describían a Akira, pero aun cuando el diccionario pudiese proporcionar una extensa lista; al lobo siempre le faltarían palabras para poder poner todas las emociones que éste le provocaba en una expresión coherente. Su amor era así; inconmensurable, indescriptible. Ah, su pareja tenía razón y lo sabía, empero eso no significaba que no pudiese perderse en aquella ilusoria visión, una donde por nada en el mundo tuviesen que apartarse, donde sus temperaturas continuamente se mezclaran, donde sus corazones palpitaran en sincronía, ¿no estaba anhelando demasiado? -- M-Mh. -- Un delicado sonido se coló por sus labios en señal de asentimiento, para él las decisiones del conejo estaban bien; si quería llamar media hora antes de la hora en que solían comer estaba bien, si planeaba que almorzaran a las cuatro de la tarde también estaría bien, no iba a cuestionar absolutamente nada; la confianza depositada en el contrario era total y aquel deseo de complacencia parecía no desaparecer.

Felicidad. Eso resumía la calidez que se situaba en lo más profundo de su pecho, y es que el dejar en evidencia sus partes animales no hacía más que denotar la seguridad que le entregaba su auto nombrado esposo. Manteniendo un continuo y delicado movimiento en su extensión canina, procuró elevar sus pequeñas orejas para que el contrario pudiese acariciarlas cuanto quisiese, se veía tan precioso. Si pudiese ver aquella sonrisa con más frecuencia entonces consideraría seriamente la idea de conseguir una mascota para el conejo. Compartir. ¿Realmente estaba dispuesto a eso? Al parecer tendría que analizarlo un poco más.

Zetsu no era un vampiro, de hecho, aborrecía a esas criaturas, mas eso no significaba que sus demoníacos colmillos no pudiesen traspasar por milímetros la piel ajena, claro; no había derrame de sangre en el cuello del lagomorfo sin embargo, podía suponer que su acto le había propiciado más dolor del necesario. Culpa. -- Akira. -- Susurró deteniendo su afelpada cola al momento en que su nariz rozaba las líneas producidas por sus fauces en una tímida disculpa. ¿La ansiedad no le estaba jugando una mala pasada? Tal vez, y es que el paso de los segundos acrecentaba ese extraño deseo de cercanía, el anhelo de poder compartir junto a su amado sin interrupciones no sólo precipitaba el ritmo de su corazón, sino todo lo demás.

La torpeza del híbrido era una de sus características, no obstante, en medio de aquel ambiente, esforzarse un poco por el bienestar del castaño no lo dañaría, ¿verdad? Él haría lo que fuera por su novio. Sus manos se deslizaron con calma por las caderas contrarias, acortando la distancia entre sus cuerpos para que sus comisuras se alzaran en una ingrávida sonrisa. -- Está bien, vamos al sillón. -- Ya lo había dicho, cumpliría cada uno de los caprichos de su amor, aunque no pudiesen ser llamados así. -- De seguro hay algo en la televisión. -- Comentó restándole importancia, pues realmente la película no le interesaba en lo más mínimo, mientras pudiese mantenerse abrazado a Akira no pediría nada más.

La separación era inevitable. Retirando sus manos de las caderas ajenas, se apresuró a capturar la zurda con su mano contraria entrelazando sus dedos para caminar hacia el living tomando asiento en el sofá frente al televisor. Recordando sus extensiones lobunas, se concentró un poco para hacerlas desaparecer y así poder acomodarse entre los cojines esperando a que su pareja hiciera lo mismo para poder rodearlo por la cintura con un brazo, extendiendo el otro hacia el control remoto y poder encender el aparato para que el sonido de un vago infomercial resonará en su departamento. -- Puedes buscar lo que gustes. -- Pronunció encogiéndose de hombros para extenderle el mando a distancia. -- Yo estaré bien con lo que sea. -- Una serie, película, caricaturas, todo tenía la misma relevancia, una casi nula. Sus afilados y azulinos orbes se centraron en las facciones que tanto le gustaban, apreciando la belleza natural de su compañero de vida no pudo evitar sonreír con amplitud, perdiéndose en las gemas contrarias y el delicioso aroma ajeno. -- Akira, ahora tienes prohibido apartarte hasta que sea hora de almorzar. -- Con más egoísmo del necesario mantuvo esa extrañamente alegre mueca, una expresión dirigida únicamente al castaño. Una amenaza sutil que haría respetar, cual depredador no dejaría que su presa se escapase de su mirar. -- Y sabes que hablo en serio. -- En un tono bajo, procuró mencionar esas palabras bastante cerca del oído contrario, en un susurro tranquilo antes de que le mordiese el lóbulo del oído, terminando por apoyar su cabeza en el hombro ajeno.

Algo común, una mañana a solas con su pareja mezclando sus temperaturas, haciendo de sus aromas un perfume único, sincronizando sus respiraciones y componiendo una errática melodía con sus pulsaciones. Amor o deseo, un poco de ambas. ¿Cuánto más tendría que reprimirse?

Volver arriba Ir abajo

Re: Our life together | Priv. Zetsu

Mensaje por Akira el Vie Nov 17, 2017 9:08 pm

Le causaba una entrañable ternura verle así, tan apegado a él, queriendo permanecer a su lado por todo el tiempo que se le pueda ser posible. Considerando, una vez más, las pocas veces que podían compartir una mañana así, los dos solos y por horas, era evidente que la necesidad de suplir esa falencia se daría y que quisiese tenerlo allí, con él, pues esa oportunidad no se daría demasiado seguido por causa de las responsabilidades de ambos.

Por lo mismo, y más, tomó su mano de igual modo, acariciando su piel con su dedo pulgar hasta que llegaron al sofá, donde se acomodó junto a su amado. Aquel ambiente hogareño era acogedor, agradable en demasía, y para sus adentros esperaba poder vivirlo más y más seguido de ahora en adelante. Claro, no por ello le diría a Zetsu que se tomase días libres pues le conocía, y sabía cuánto amaba su trabajo.- Oh, gracias.~ -recibiendo el control remoto para comenzar a cambiar los canales, viendo uno tras otro los programas que estaban transmitiendo a esas horas. Habían muchas opciones, y no sabía bien cuál escoger.- Veamos, veamos, qué podría ser. –dijo, siendo algo más para sí mismo mientras pensaba en la que sería la mejor, queriendo que así tanto él como el híbrido a su lado estén entretenidos antes de pedir el almuerzo.

- ¡Oh! Esto se ve interesante. –leyendo la reseña de la película que pilló en su búsqueda, tratándose de una de suspenso donde un caso policial parecía ser más complicado de lo que se pensaba en un principio. No le gustaba la violencia ni nada que conllevase a ella o esté relacionada de algún modo, sin embargo de seguro la trama acabaría por interesarle acorde avanzaba para atraparle y querer conocer el desenlace. Dispuesto a dejar el canal dejó en la mesa de centro el mando y volvió a acomodarse, acurrucándose al lado de su novio con una sonrisa en los labios, completamente feliz y a gusto de aquel momento que compartían.- ¿Te parece bien? Si no es así puedo cambiarlo, ya sabes que no me molestaría. –extendiendo una de sus palmas para darle caricias suaves en una de sus mejillas, las cuales fueron acompañadas por un casto beso sobre sus labios. Cariñoso, atento, cada gesto era importante a sus ojos y así ha sido desde que tiene memoria, sobre todo si se trataba de las personas más preciadas que ocupaban un lugar en su corazón; en éste caso, se podría decir que era el más importante de todos.

Aquella posesividad suya le ha preocupado desde el principio, temiendo que por ella hiciera algo arrebatado, o se arrepintiese en un futuro, cercano o lejano, de algo que se podría evitar.

No temía por él, por supuesto que no, ya que la confianza que depositó en Zetsu era absoluta y no la cuestionaría por nada del mundo, sin embargo el tan sólo pensar que por aquella característica suya podía meterse en un embrollo o tener problemas con otras personas le dejaba inquieto, ansioso, sabiendo que eso podría cerrarle algunas puertas o tener altercados con otras personas.

Esas preocupaciones se hicieron a un lado cuando los susurros contra su oído provocaron escalofríos en su ser, siendo seguidos por una sensación similar con la mordida recibida. Su rostro, por supuesto, no tardó en mostrar su sorpresa y vergüenza tiñéndose de un notorio tono rojizo, intentando cubrir aquella zona pues todavía podía apreciar ese cosquilleo sobre su piel.- Z-Zetsu… -sabía que hablaba en serio, muy en serio, ya que no solía bromear y mucho menos cuando se trataba de su relación. Eso le parecía, en cierto modo que de seguro no todos comprenderán, encantador. Se sentía importante, amado, atesorado, y el que quiera permanecer a su lado tanto como Akira lo deseaba lograba que su corazón latiese con todo el amor que le tenía. Terminó por sonreírle, dulce, algo que no concordaba con las claras intenciones que tenía el mitad demonio.- Owh, querido, sabes que de aquí no me moveré hasta que sea hora de comer. –aseguró con suavidad en su voz, mientras le acariciaba una que otra hebra de cabello que caía sobre su rostro, encantándole verle así de mimoso contra suyo.- No hay que desperdiciar ni un solo minuto, tienes toda la razón. –riendo quedo al tener el presentimiento de que pensaba de igual modo. Esperaba que, pronto, tuviese la posibilidad de tener esas mañanas en pareja que tanto amaba, y esas veladas románticas, junto a las noches en desvelo conversando o tan sólo dándose cariños, demostrándose mutuamente los fuertes sentimientos que les impulsaron y ayudaron a crear esa relación.

Volver arriba Ir abajo

Re: Our life together | Priv. Zetsu

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.