Caminando al nuevo hogar +18~ Priv Sasha

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Caminando al nuevo hogar +18~ Priv Sasha

Mensaje por Sakura Namida el Lun Feb 01, 2016 10:46 pm



Caminando al nuevo hogar

Calles // 16:30 // Con Sasha




Las calles de Berlín empezaban a volverse menos transitadas conforme caminaban, era la hora del trabajo para muchas personas, y para otras pocas la del almuerzo, dejando locales y oficinas llenas, pero sin embargo las calles desiertas, algo que podría agradecer porque el escaso sonido de pisadas y una que otra platica de transeúntes aislados le daban tiempo para pensar.

Finalmente había sido comprada, después de tanto tiempo podría ¿Presumir? ¿Enorgullecerse? ¿Regodearse? O bueno… lo que fuera, la cuestión es que finalmente le habían comprado, y no un amo como creyó seria, lo mirara por donde lo viera no era un viejo cincuentón pensando alegrarse la vida con un nuevo juguetito, y mucho menos un señorito engreído al cual sus padres le daban todo tipo de caprichos siendo ella uno más de los mismos.

Entonces… si ese rubio no era lo uno ni lo otro ¿En qué categoría entraba?


- “Lleva un traje… su corbata no está muy ajustada, su cabello esta revuelto y se ve… bastante serio… además aun siento aroma a perro mojado y algo de sangre… quizás trabaje en una veterinaria y hoy no fue el mejor día…” –frunciendo su ceño continuo el análisis del chico, caminaba un paso detrás de él, suponiendo que con ello no se daría cuenta de su mirada inquisidora.

Normalmente la chica bicolor podría identificar una raza gracias a sus sentidos, olfato y experiencia en la Pet Shop, no había pasado tanto tiempo entre un vasto crisol de razas sin poder notar ciertos rasgos destacables, entonces ¿Por qué con él no podía hacer lo mismo?

Olía a can, pero no tenía ningún rasgo de los mismos, ni siquiera esa actitud casi siempre alegre o una colita animosa, también percibía la sangre pero un vampiro no rondaría las calles con tanta luz solar sin algún tipo de protección, mínimamente un sombrero, por eso y la escases de largos colmillos descartaba la posibilidad. Podría ser un humano común y corriente, mas algo le decía que desechara aquella posibilidad antes de siquiera planteársela, es mas ¿Para que mataba su cerebro sacando posibilidades cuando tranquilamente podría preguntárselo? Era su amo de ahora en más, necesitaban conocerse a fondo para tener una relación al menos viable, quitando del medio preguntas tales como “Amo ¿Por qué me escogió entre tantas otras mascotas mejores que yo?”, esa pequeña tontera no la comprendía, en primera era menospreciarse a uno mismo, y en segunda de escogerle en un catálogo ¿Qué podía esperarse? ¿Que le dijeran a uno “Porque eres tan especial que tu sola mirada me cautivo”? Seguramente eso alegraría a muchos Pets pero era una mentira, y de las gordas, sin conocerse no podrían definir algo como aquello. Sin embargo quedaban muchas otras preguntas que podría hacerle.


- Umm… amo en la tienda dijo que podía llamarle de algún modo, pero nunca me dijo como hacerlo… ¿Le molestaría decírmelo ahora? –tratar a un extraño de manera tan formal no terminaba de complacerle, no estaba en su sistema ser así, en especial por alguien que pago por su compañía, pero estaba dispuesta a afrontarlo con tal de llenar sus propios intereses también – siendo que apenas nos conocemos, quizás tenga algunas preguntas… créame que yo también las tengo –murmuro en voz baja lo último, más que nada como recordatorio para sí misma – De tenerlas, no me molesta responder a cada una de ellas, no se mida conmigo amo – amo, amo, amo… menuda palabra más chocante, cada que la pronunciaba tenia deseos de darse una patada a sí misma, por más imposible que aquello fuera – “Solo espero… que este chico sea del tipo “dime como quieras” porque terminare yo misma con mi paciencia si continuo de este modo” –dejo escapar un largo suspiro luego de su pesado pensamiento, buscando la mirada del joven quien ni su nombre sabia, pero aun así le permitía tener control sobre su, hasta ahora, algo alocada vida.





 

Volver arriba Ir abajo

Re: Caminando al nuevo hogar +18~ Priv Sasha

Mensaje por Sasha Nóvikov el Jue Feb 04, 2016 12:20 am

Caminando al nuevo hogar
with a psycho, watch your back

Solo quería llegar a casa, no quería saber nada más del mundo exterior. Haber comprado una mascota o lo que fuera que significase aquello ya me parecía demasiado acercamiento a la sociedad por un día. Yo había sido creado para matar, no para hablar amablemente con la gente, sonreír o perder el tiempo de una manera tan deliciosamente absurda y aburrida. Ellos desde que tenia memoria me habían enseñado a matar, a no sentir, a solo mirar hacia delante sin dejar que ninguna clase de sentimientos afectara a tu cordura o pusiera en peligro de la misión. Todo estaba claro en mi mente. Mata. Mata. Mata. Era sencilla la orden. Solo sesga vidas como la propia muerte y tendrás tu recompensa como un niño bueno, porque lo que tu haces es acabar con los hombres malos. Claro, tu eres el héroe de la historia que salva a la princesa.
Ja! Me ría de eso. Menudo cuento tan estúpido habían intentado meternos en la cabeza. Totalmente absurdo, pero bueno, los niños se lo creían para que de esa forma su estancia en las instalaciones fuese mas llevadera. Yo no lo había hecho o al menos una parte de mi que se había roto jamás había tomado esas palabras en serio. Esa parte que con el tiempo había crecido mas y mas tornandome en lo que era en aquellos momentos. Los más probable. Un monstruo.

No obstante las palabras de la chica lograron distraerme y giré mi mirada comprobando que iba unos pasos tras de mí por lo que aminoré la marcha para ponerme a su altura. No quería faltarle al respeto o darle la espalda. Es más, me gustaba que me mirasen a los ojos cuando hablaba con alguien. Así podía conocer sus verdaderas intenciones-mi nombre?-ya apenas recordaba lo que había dicho hacía momentos en el despacho. Aquel ambiente tan cargado y lleno de falsas mascaras le había puesto de tan mal humor que a penas lo recordaba muy bien. Es más, de no ser porque ella había iniciado una conversación ya la habría olvidado por completo-si perdón...estaba algo distraído...-comenté con seca sinceridad dirigiendo su mirada a la de ella clavandola por completo en la ajena. Que ojos tan bonitos, casi podía sentir como era absorbido por ellos-mi nombre es Sasha-dije con tranquilidad-y tu?-con las prisas ni se había olvidado de mirar el nombre de la joven al escogerla-soy algo despistado para esas cosas-admití para que no se sintiera infravalorada o algo así-puedes hacerme las preguntas que desees-me di cuenta de que dijimos lo mismo, pero lo obvié deliberadamente a la vez que sacaba un cigarrillo del paquete que guardaba en el pantalón y lo encendía pegandole una larga calada. Sentaba tan bien.
Volví a centrar mi atención en ella ya que la veía algo tensa-no me llames amo-sentenció-llamame solo Sasha-especifiqué-apenas vivo según las reglas de este mundo, pero como hay que seguirlas en cierta manera seré tu amo, no obstante no quiero que me veas como tal, esta bien si me ves como un igual, tu eres tu y yo soy yo, no hay mas etiquetas-sentencié aclarando todo lo que deseaba-cuando quieras puedes comenzar con las preguntas-volví a pegar una larga calada al cigarrillo expulsando después el aire sintiendo como mi cuerpo y mi otra macabra personalidad siempre latente se apaciguaban.

Era un hombre de pocas palabras y me parecía un poco de mal gusto empezar a preguntar yo cuando ella había sacado el tema antes, por lo que la dejaría empezar. No tenía ni idea de porque había decidido abrirme a una persona en concreto. Acaso me sentía solo teniendo a mis padres aun en casa? La verdad es que desde que habían dejado de hablar eran algo espeluznantes, pero aun los seguía conservando, tal vez por amor al arte? Sería mejor no pensar en ellos si no quería perder la cabeza. En ese momento caí en algo fundamental. Habría comido algo? La verdad es que llevaba días sin comer y ya me sentía algo cansado-oye has comido?-preguntó sin ningún tipo de recatamiento-pararemos a coger unos perritos calientes por aquí, hay un puesto ambulante realmente bueno por aquí-comentó pretendiendo sonar mas animado, pero su rostro completamente serio no lo permitió.
Había sido una excusa demasiado barata lo de invitarla a comer cuando en realidad era él el que estaba muriendo de hambre. Pero así era.

Volví a mirar los ojos de la joven totalmente fascinado esperando una respuesta por su parte. Aunque estaba seguro de que aun de no esperar nada de ella podría quedarme observando aquellos dos orbes que parecían iluminar la noche. Eran erráticos, de diferente color y precisamente por eso me gustaba. En cierta manera me recordaban a mi. Irregulares. Erróneos. Diferentes al resto, incluso entre ellos mismos. El cielo mezclado con el resplandeciente sol. Una buena combinación. Puede que por eso la hubiese escogido, por preciosa inexactitud.

Los ojos son el espejo del alma.
Entonces la tuya debe de ser infinitamente bella.

Credits to Rapture

Volver arriba Ir abajo

Re: Caminando al nuevo hogar +18~ Priv Sasha

Mensaje por Sakura Namida el Jue Feb 04, 2016 12:25 am



Caminando al nuevo hogar

Calles // 16:30 // Con Sasha



Hacia tanto que había pensado como sería tener un amo, el hecho de servirle a otro individuo con tal de conseguir sus propios objetivos, simplemente lo tenía planeado desde el inicio, de cabo a rabo. De cierta manera pensaba que le sería sencillo, pero a la vez una enorme complicación, después de todo ¿Qué peor enemigo tiene un individuo que uno mismo? Había asumido completamente que necesitaría tener un papel sumiso, respetarle ante todo, cumplir sus caprichos procurando al mismo tiempo cuidarle de sí mismo, tal cual lo haría una madre o esposa, simplemente necesitaría alterar un poco su actitud, pero eh ahí el punto principal de la cuestión, ella, en ningún momento de su vida, incluso antes de que sus padres la entregaran como una mercancía más había sido una persona sumisa, nunca diría que no fuera tranquila, porque lo era, pero decir que era una sedita, una pobre niñita asustada del mundo y todo lo que le rodeaba era estar completamente equivocado, ella no nunca había temblando ante un extraño, mucho menos esconderse en un pequeño y oscuro rincón pidiendo que le rescataran, todo lo contrario, siempre se defendió con uñas y dientes de quien fuera que osara tocarle, y quizás por ello se encontraba en la situación que estaba ahora.

Berlín no era diferente a otras partes del mundo, según entendía todo se basaba en clases, gente con dinero mandando sobre la vida de pobres infelices que no tuvieron la suerte de nacer con una cuchara de plata en la boca, tal como le paso a ella, sin embargo en Alemania existía algo que en otros sitios no, Greymonts, aquella institución donde con tal solo conseguir una especie de “patrocinador” podrías subir en la escala social, pero dado su temperamento aquello se le había dificultado enormemente. Tuvo amos en antaño, pero ninguno consiguió durarle más de unos cuantos días, y eso era decir mucho, Sakura era el típico gato rabioso y salvaje, a quien muchos desean pero en cuanto esta entre sus manos desechan por temor a salir herido. Le había gustado tener ese título, sonreía cuando le decían gata callejera, a pesar de no ser un gato, ni siquiera corresponder a ese tipo de especie, pero igual lo hacía al saber que no le pertenecería a nadie, solo a sí misma, sin embargo cuando se dio cuenta de que no podría seguir por siempre en aquel papel de una más del montón, no le quedo de otra y por ello ahora estaba detrás de aquel rubio vestido con un elegante traje blanco, aunque él lo portaba desarreglado, igualmente no le quitaba una pisca de impacto visual, es más, en él ese estilo descuidado sentaba a la perfección.


- Así que Sasha… -murmuro elevando su mirada a la contraria, le gustaba estar detrás de él porque podría analizarle, pero en cuanto se puso a su misma altura y busco chocar ambas miradas no pudo negarse, simplemente, pese a que el aura del joven dictara peligro, sus ojos le parecían los de un niño pequeño, sutiles, dóciles, calmados, verdaderamente su amo parecía ser una criatura de misterio – Mi nombre es Sakura, Namida Sakura... pero puede llamarme como quiera –estaba casi segura que le había dicho su nombre en la tienda, no lo recordaba del todo bien, pero no le dio importancia porque cuando le conoció dudaba que realmente le hubiera prestado la debida atención, se veía más preocupado en irse lo más rápido posible como para darse cuenta de lo que sucedía entre ambos, seguramente ella se desnudaría frente a él bailando la macarena pero Sasha ni cuenta se hubiese dado – No se preocupe… de cierto modo me alegra que me permita llamarlo por su nombre y no actuar tan… mascota –no creyó llegar a agradecerle algo sinceramente, bueno si, su pago mensual en la institución, fuera de ello nada mas –Entonces siguiendo sus indicaciones me comportare de acuerdo a mi carácter Sa-chan… espero que no termine por arrepentirse luego –pudiera ser que el tomara aquello como una bromita de la fémina, pero estaba siendo sincera, intentaría actuar como ella era en lugar de aquel estúpido intento de niña adorable que dudaba compaginara con su personalidad, al menos no el 100% de las veces – ¿Comer? A decir verdad cuando fue por mi aun no habíamos comido en el mercado así que supongo que estaría bien –acepto casi al momento, siguiéndole hasta el puesto de perritos calientes, donde una pequeña fila les hizo aguardar los atendieran, con ello estaba segura de que en serio era popular, curiosamente se conocía casi toda Berlín pero no había comido en aquel lugar. Punto a favor de Sasha, conocía algo de su pequeño mundo mutuo que ella no, igualmente necesitaba darle una buena ronda de preguntas tal como le había permitido hacer pero lo dejaría para cuando estuvieran comiendo, después de todo, había escuchado por algún lugar que el momento donde las personas más bajan la guardaría es durante la comida y ella atacaría cuando eso sucediera.


Fácilmente calculó que aguardaron en la fila unos diez minutos antes de ser atendidos, pidió el suyo con los aderezos que siempre escogía, volviendo su perrito caliente en algo multicolor que a muchos les parecería una mezcla excesiva, pero para ella, era una mezcla única. Espero con calma a Sasha, no reparo mucho en la manera que solicito ser preparado, pero sin ningún tapujo con su mano libre tomo la contraria para guiarle a un sitio donde comer con calma, siendo el mejor lugar unos banquitos un tanto alejados de la gente, si quería conversar con él lo mejor sería silencio, pero antes que nada miro su comida, primero dio una mordida al completo saboreando la salchicha y el pan entremezclándose en su paladar con los aderezos.


- Ahora sé porque dicen que son muy buenos… tengo que venir a comer aquí más seguido –confeso después de terminar el bocado, girando su rostro hacia el del joven, mirándolo con curiosidad, aguardando que diera el primer bocado antes de hablar – Primero creo que debería disculparme por jalarle sin permiso… en segunda… -suspiro de manera larga, sopesando todo lo que quería y/o necesitaba saber de él –Dígame… ¿Le molestaria que no lo trate tan formal? No negare que a veces me molesta un poco actuar con tanto formalismo, en especial con alguien que se supone pasare mucho tiempo… también mis preguntas son las siguientes Sa-chan ¿Cuántos años tiene? ¿Se tiñe? ¿Compro un pet por necesidad, regalo, o algo similar? No sería el primero que busca un pet para que este con su hijo o similar, es decir… no se sienta mal, no parece viejo, para nada, casi podría decir que está cerca de mi edad, pero considerando que muchos en esta ciudad aparentan tener una edad y es al contrario, no descartaría que pudiera tener unos 5 o 6 hijos por allí… umm… ¿Qué más…? –lo último fue una pregunta para sí misma, aprecio su comida dándole una mordida tan solo a la salchicha sintiendo sus labios mancharse del condimento, sin embargo lamiéndolos retiro cualquier pequeño rastro que en estos se posara. Mientras lo hacia el kétchup le recordó a la sangre, y esta al aroma particular del rubio… la cuestión era si sería correcto preguntarle eso –Sa-chan… quizás esto no desees responderlo pero, no quiero quedarme con la curiosidad… ¿Acaso eres un veterinario o similar? Desde que te conocía en la tienda de mascotas… note un aroma extraño en ti… como al de un perro que tiene su pelaje bañado en sangre –sus ojos dispares no perdieron de vista los celestes de él, estaba segura en su pregunta y no mostraría ningún tipo de disconformidad con lo pronunciado.


Mostrando completa paz en su faz, la cual se combinaba con su aura de seguridad esperaba la respuesta que le daría, incluso el mutismo absoluto o que dijera “Yo te compre… metete en tus asuntos niñas”, cualquier cosa estaría bien para ella porque sabía que tarde o temprano, ya fuera de aquellos labios finos y masculinos que su amo poseía, o mediante la búsqueda para saciar su curiosidad, terminaría sabiendo hasta sus más oscuros secretos.










Firmas Regalos Y Viejas Apuestas:




Navidad:


Volver arriba Ir abajo

Re: Caminando al nuevo hogar +18~ Priv Sasha

Mensaje por Sasha Nóvikov el Jue Feb 04, 2016 12:27 am

Caminando al nuevo hogar
with a psycho, watch your back

Sakura...como el cerezo. Fue lo primero en lo que alcancé a pensar más no dije nada ante tal tontería por mi parte. Me agradaba aquel nombre y por alguna extraña razón aquel nombre le quedaba perfecto. No es que solo por ser chica asociara su nombre al rosa o a una vida llena de lejos y tranquilidad, pues más lejos de la realidad acababa de comprar a aquella chica como esclava bajo un sutil nombre, el de “mascota”. Cada vez que pensaba en que había gente que se llenaba los bolsillos intercambiando personas…me asqueaba. Aunque bueno, en la URSS simplemente te tomaban y si intentabas replicar o decir que era ilegal te pegaban un tiro y alegaban que te habías quedado huérfano en extrañas circunstancias y que ellos te habían acogido. Que más le daba a la gente tener uno puñado de asesinos más? A ellos aquel terreno no les concernía en absoluto, solo tenían que mirar hacia delante y lavarse las manos. Al igual que no cometer ninguna actividad que pudiera considerarse contraproducente o que hiciera daño al prójimo pues este podría contratar un asesino e ir a por el de inmediato y ni si quiera le daría tiempo a respirar.

Sacudí la cabeza. Aquellos pensamientos conseguían nublarme el juicio por completo y no quería ponerme a matar en medio de la calle. Miré a las gentes que pasaban a nuestro lado y al resto que caminaba tranquilamente por la calle igual que nosotros. Que culpa tenían ellos de no saber que peligro acechaba a su lado? Ninguna. Por ello al ser un asesino tenías que tener como mínimo una doble personalidad para saber mantener a ralla todos tus instintos, porque de no hacerlo así sería demasiado fácil.
Una cara para el público y otra tras la escena. El héroe y el villano, todo en uno y si podias incluso algún papel secundario como el bufón de la corte. Nunca estaba demás tener una carta de triunfo, un personaje en el que nadie repara en absoluto no esperando nada de él salvo para precisamente lo que sirve, distraer, hacer reír, una función nada compleja haciendo que este villano encubierto pierda toda su gracia transformándose en lo que siempre debió ser mientras urde toda la trama en tus mismísimas narices sin que te des cuenta. Era fabuloso y a la vez tremendamente inquietante pues si alguien era capaz de hacer eso significaba que tu vida podía estar en peligro en cualquier momento.

-Con Sakura estará bien, me gusta tu nombre-reconocí sin darle mas importancia que eso-es japones no?-agregó realizando una pregunta que podría englobar también su procedencia. Aunque en muchos casos no tenía porque ser de así manera. Negó a sus palabras que continuaban sonando demasiado formales par su gusto-quiero que te comportes tal y como eres, la verdad este sistema me parece patético-comentó con sinceridad sin preocuparse por si al hablar de aquella manera ella se podría sublevar contra él-una persona es una persona, no debería ser tratada en ningún momento como una mercancía de intercambio, ni por dinero por otra persona, casi parce un secuestro-fruncí el ceño a la vez que mis dientes se apretaban aun sosteniendo el cigarrillo con mis labios.

Finalmente alcanzamos el puesto de perrito y solo espere pacientemente junto a la que se suponía que era mi mascota hasta ser atendidos. A diferencia de ella mi perrito no llevaba nada, pues no me gustaba ponerle nada salvo ketchup. Con tanto condimento al final no sabía a carne. El problema fue que un segundo después de que el señor lo pusiera en mi mano y pagara, Sakura tiró con fuerza de mi brazo haciendo que casi se me cayera la comida, pero supe sujetarla hasta que nos sentamos en el banco.
No dije nada y solo me quedé mirándola por unos momentos degustando el perrito. Parecía una niña pequeña emocionada con un peluche o juguete nuevo. Aquello causaría ternura a cualquiera, pero yo solo volví a mi perrito pegándole un bocado mirando a la gente pasar por delante nuestra dispuesto a sumirme de nuevo en mis sangrientas cavilaciones. No obstante la voz de ella volvió a llamarme haciendo que la mirara fijamente completamente serio-no te preocupes, es normal emocionarse...supongo-agregué al final pegándole otro mordisco a la comida sin variar aquella expresión calificada de deprimente para muchos-creo que a veces también me comporto así-masculló por lo bajo ya que nunca estaba muy seguro de lo que hacían sus otras dos personalidades con exactitud.

Negué a su pregunta-es más puedes verme algo así como…-se quedó pensando que podría ser. Un padre? Tal vez, un hermano? Un primo? Un novio? Un amante? Un amigo? Lo último parecía lo más correcto pero tampoco lo más correcto-como tu benefactor que también es algo así como su amigo-era torpe explicándome y lo sabía, pero esperaba que lo hubiese entendido.
Después de esa pregunta se sucedieron muchas más. Menos mal que no tenía una voz chillona, si no le hubiera pegado dos tiros nada más abrir la boca. Intenté estar lo más ateto posible y una vez acabo con su interrogatorio digno de la CIA suspiré con fuerza-veamos si me acuerdo de todo…-hice algo de memoria-tengo 25 años y no, no me tiño, porque debería? No soy alguien que cuide excesivamente de su aspecto, si no supongo que llevaría el traje algo más arreglado-comentó con tranquilidad agregando comentarios que suponía que eran normales en la vida de los demás-no, no tengo hijos ni familia, bueno salvo mis padres, pero tengo la edad que aparento y te compré para mi-se quedó pensando la pregunta-la verdad no se porque he comprado una pet, tal vez para integrarme más en esta sociedad que tanto aborrezco, aunque si me paro a pensarlo mejor me da igual lo que piensen los demás de mi mientras eso no interfiera con mis planes o mi trabajo, no obstante al saber de este negocio tan sucio solo quise contribuir a que al menos alguien más pudiera ser libre de esa prisión para pájaros-no podía ser más sincero con ella. No le regalaría los oídos ni le diría que había ido a comprarla solo a ella pues eso era una vil mentira que se quería evitar. Mucha gente lo diría aunque no lo creyera. Él no, o al menos aquel Sasha no, el niño podría hacerlo para no verla triste, y el loco solo para divertirse y luego verla sufrir por aquella vil mentira descubriendo el pastel.
Más la última pregunta no se la esperaba haciendo que una voz resonara en su cabeza diciéndole:

“sabe demasiado matala, siempre podemos volver a la tienda y decir que queremos comprar otra mascota, al fin y al cabo son esclavos como en la antigüedad, matabas uno y tomabas otro y a nadie le importaba, todos seguían con sus vidas”


-Callate…-dijo muy por lo bajo aunque no sabía si Sakura se había dado cuenta de eso. Volvió mirar a la chica y negó-no, no soy un veterinario en realidad soy…-no le dio tiempo a acabar la frase pues en ese momento un disparó paso rozándole la oreja haciendo que comenzara a sangrar. Aun así permaneció completamente tranquilo acabando su perrito cambiando por completo de actitud al segundo.
Tomó la muñeca de Sakura con fuerza y de un rápido movimiento la hizo volar unos centímetros por los aires para cogerla en volandas como a una princesa sin dejar de correr velozmente. No dijo nada mientras corría sintiendo como parte de la pequeña herida de su oreja dejaba caer unas pequeñas gotas de sangre sobre la pobre chica. Aun así no dejó de correr hasta que se metió en una laberíntica red de calles donde paró tras una pared sacando sus dos pistolas. Una de color plata y otra negra. Hizo un movimiento de la mano para que se mantuviese en silencio. Cerró los ojos y escuchó con atención de donde venía. Volvió a abrir sus orbes y miró la calle aunque sabía que eso era muy obvio. Venía de arriba.
Corrió hacia la pared de en frente que estaba bastante pegada a la ya se encontraban y saltó contra ella para tomar angulo para dispara al otro que apareció saltando desde arriba de sus cabezas. No dudó en disparar acabando con su vida rápidamente para luego volver a caer a escasos centímetros de Sakura a quien empujó más contra la pared tapándola de la sangre que cayo del otro cuerpo salpicando tanto el cuelo como su cuerpo.
La tomó de la muñeca y se volvió a mover de lugar. Estaba seguro de que aun quedaban más.

Que oportuno.
Aquello respondía con creces su pregunta...
al menos parte de ella.

Credits to Rapture

Volver arriba Ir abajo

Re: Caminando al nuevo hogar +18~ Priv Sasha

Mensaje por Sakura Namida el Jue Feb 04, 2016 12:34 am



Caminando al nuevo hogar

Calles // 16:30 // Con Sasha




Sabía que estaba preguntando muchas cosas y de manera apresurada, comprendía que eso solía molestar a las personas, pero en aquel momento no le interesaba incomodarle, lo mejor era interrogarlo rápidamente sin darle siquiera tiempo a que procesara una buena mentira, quería iniciar con buen pie la extraña relación que mantendrían de ahora en más, pero, como supuso no le caía en gracia tanta pregunta digna de un agente preparado para el campo, estaba claro en todo su lenguaje corporal.

Curiosamente, en vez de sentirse como una idiota, llorando sobre la leche derramada e implorando porque le diera el cariño que casi todos los pets buscaban, se sentía feliz con sus palabras, duras, secas, inclusive algo frías recubiertas con una fachada de lo que supuso era falsa amabilidad, solo por ello, Sakura sonreía cada que le escuchaba hablar, no porque fuera una masoquista, al contrario, se consideraba una persona que sabe disfrutar de las buenas caricias, pero, el tono de voz de Sasha y sus palabras dichas sin corte ni tapujos eran la prueba clara de que no mentía, su amo no le engañaría con falsa dulzura y morisquetas ridículas con tal de tenerla comiendo de la palma de su mano, tal parecía que sería directo en sus deseos pero, por sobre todas las cosas, sería una personas completamente honesta con ella, por mucho que ello pudiera doler en el futuro.

Sonriendo felizmente le aprecio esperando contestara su última interrogante, el tema de la sangre pareció incomodarle, cosa extraña, alguien con tamaño aroma debería de desayunar desgracias cada mañana ¿Cierto? Entonces ¿Qué tan malo podría ser el tema que le costaba decírselo? Vivirían juntos de ahora en más, pasarían los ratos libres del rubio lado a lado, por ende terminaría enterándose de la verdad el quisiera o no.


- Sa-chan… si te incomoda decírmelo yo… -no fue capaz de terminar su frase, un sonido que cortó el aire, seguido de un pequeño quejido y gotas carmín brotando de su oreja derecha marcada por un diminuto pero profundo corte aparecido de la nada. ¿Qué demonios acaba de pasar?


Impresionada estiro su mano para tocar la herida que se veía tan irreal por la manera en que el rubio comía como si nada aconteciera, no parecía dolerle a pesar de sangrar, eso quería decir que ¿Sakura imaginaba cosas? ¿Tanto el ruido sordo como la misma sangre eran producto de su retorcida mente? Dudaba que fuera cierto, estaba más que segura de que lo que estaba mirando era la completa realidad de las cosas, pero solo lo sabría si corroboraba todo, nunca podría estar segura si no palpaba la calidez de la sangre que su amo emanaba. Casi podía tocarlo, poco faltaba para salir completamente de dudas, entonces la mano del chico sostuvo su muñeca, tirando con la fuerza suficiente como para elevarla en el aire cayendo entre sus brazos segundos después. Estaba corriendo, pudo notarlo por la manera en que sus cabellos se movían conforme la velocidad, sin embargo no sabía que pasaba y su voz no salía, por primera vez en su vida no tenía palabras ni siquiera un mísero insulto o maldición que decir.

La sutil calidez de la sangre cayendo en su faz, marcando sus mejillas y la comisura de sus labios le hizo caer en cuenta de que estaba sucediendo, todo era real, cada instante desde el momento cuando aquel sonido, que ahora sabia fue el de una bala, cortó la oreja de Sasha hasta ahora, estando ambos dentro de un callejón, con él sacando un par de armas ordenándole con señas que mantuviera su boca cerrada eran la prueba irrefutable de que se había metido en una relación de la que dudaba acabara aburriéndose fácilmente. Su corazón repiqueteaba con fuerza por la curiosa mezcla de temor con expectación, no podía parpadear, no podría emitir sonido, incluso creía que aguanto la respiración todo el tiempo de la acción cuando el sádico hombre se desplazó por una pared disparando de manera tan certera que no podría negar su habilidad, para luego caer cerca de ella, aplastándole y sirviendo como un escudo ante la sangre que brotaba del cuerpo ajeno. Sakura reacciono al oír aquel cuerpo caer de manera pesada no muy lejos de ambos, pero no lo miro, no podía apartar la mirada de esos ojos celestes, finalmente entendía la situación, Sasha no era un veterinario, no era un hombre que se ganaba la vida salvando a pequeños animales, no, claro que no, era lo más alejado de ese rubro, él pudo pagarla manchando sus manos de sangre contraria, por eso tenía aquel aroma, no parecía tener temor por ensuciarse las manos, pero curiosamente no deseo que ella se manchara ¿Caballerosidad quizás, puro instinto o mera casualidad le había impulsado a hacer aquel acto atípico? No le pregunto, no pensaba hacerlo, solo se dejó guiar por él, corriendo a una velocidad similar procesando lo acontecido.

No era momento de perderse en sus cavilaciones, había estado en situaciones similares antes, lo que necesitaba era centrarse, pensar como siempre hacia para poder salir airosa de pleitos como aquel. Primero que nada, a quien buscaban era a Sasha, bastaba con separarse de él para que no le molestaran a ella pero no se atrevería a abandonarle, no estaba en su sistema ser una cobarde, pero retomando la rama principal de sus razonamiento, si lo buscaban a él era solo por tres cosas, la primera un ajuste de deudas, la segunda le debía dinero a alguna mafia o se metió con la hija del jefe, y la última, su cabeza valía mas como un adorno de pared que permaneciendo unida a su cuerpo. El problema de aquellas opciones es que no tenía salida, no se detendrían hasta acabar con su amo, o que Sasha acabara primero con ellos, lo cual le llevaba a un nuevo punto, el rubio poseía dos armas, una negra y otra plateada lo cual significaba el doble de balas dándole la oportunidad de una mejor recarga, y por último, no estaba segura de cuantos enemigos habían o siquiera el lugar al cual se dirigían.

Miro rápidamente la zona, los grafitis en las paredes le recordaron aquella ocasión cuando joven había hurtado algo de dinero en una tienda cercana luego de que su segundo amo la corriera solamente porque la jovencita le pego con una sartén después que intentara disfrazarle de gatita para vender sus fotos a algún tipo de revista, pero aquello no venía al caso, conocía ese circuito de callejones como la palma de su mano, sin embargo dudada que Sasha supiera, se estaban dirigiendo a un callejón sin salida sin saber cuántas personas venían detrás de ellos, no sería mala idea para pelear un uno contra uno, pero si estaban armados, lo mejor era un ataque sorpresa ¿Cierto?


- Escucha… no sé qué demonios pasa pero, confía un poco en mí


Finalmente pudo pronunciar palabra, y esperaba que con la suficiente seguridad, sin mirarle siquiera acelero el paso, afianzando el agarre en su mano doblando un par de veces cada que lograba sentir la presencia de alguna persona, lo que menos necesitaba ahora era topárselos frente a frente terminando con un tiro justamente en medio de la frente, si moriría seria en un sitio mucho más lindo que aquel basurero. Cuando lo creyó prudente se detuvo en un nuevo callejón, escondiéndose detrás de unos botes de basura, obligando a Sasha prácticamente a tirarse al suelo ensuciando aún más ese blanco traje.


- Escucha Sa-chan –hablo de manera agitada en un pequeño susurro, colocando la mano restante en la boca del chico, no podría creer que ayudaría a alguien a matar, pero si con eso ellos vivían no quedaba de otra, la supervivencia del más apto ¿Verdad? La clásica ley de la selva que parecía aplicarse a cualquier lugar –Si no me equivoco vienen 2 más de momento, uno por la derecha y otro de frente… te buscan a ti, así que serviré de distractor –mordió su labio pensando en que verdaderamente arriesgaría el pellejo por alguien que conoció apenas unas horas, pero se había decidido y no tenía marcha atrás – No me creo una mártir ni nada similar, así como tú eres mi benefactor, es mi deber cuidarte… entonces… espera la señal y… solo intenta no morir, y si puedes... que no me maten


Rápidamente, antes de que todo el coraje abandonara su cuerpo salió del escondite, lo mejor era marchar por el sujeto que apareceria desde la derecha, si tan solo podía desarmarlo su compañero iría al lugar creyendo que se toparía con una batalla campal entre Sasha y su persecutor, pero en cambio recibiría un balazo por la espalda cortesía del rubio.


- Sakura… eres una completa idiota –se regañó en un pequeño susurro, calmándose al notar pasos acercarse, momentos después un sujeto le apunto pero apenas vio la cara de susto fingido de la muchacha bajo el arma – Yo…yo… je, je… ¿Acaso es un policía? –fingió ignorancia, elevando sus manos tal cual haría alguien a quien le apuntaban con un revolver, a pesar de que el arma estaba mirando al suelo
- Mocosa… solo lárgate a jugar a otra parte –bufo con una mueca tosca, quizás no quería desperdiciar balas eliminando un obstáculo fácil
- Com…comprendo, comprendo, ahora mismo me voy señor –a paso presuroso, casi como un leve trote fue acercándose al sujeto, sin embargo apenas quedo a su altura su puño se estampo en la boca del estómago contrario consiguiendo que disparara al suelo, increíblemente la bala reboto dándole en el brazo izquierdo logrando que así soltara el arma por el dolor. Miro como la mano del sujeto se disponía a abofetearle pero se agacho rápidamente escuchándole bramar de dolor, el muy idiota había empleado tanta fuerza que no pudo detener su puño antes de que impactara contra el muro, Sakura sin esperar un segundo más atrapo el arma, retrocediendo unos pasos mientras le apuntaba, era la primera vez que portaba algo así entre sus manos, admitía que era más pesada de lo que en realidad parecía, no comprendía como Sasha llevaba dos sin el menor esfuerzo.
- Niña… se buena y regrésame eso –el sujeto extendió la mano golpeada, mirándole de manera amenazante creyendo que así ella aceptaría, pero en cambio volvió a apuntarle, solo que el disparo fue directo hasta la pierna del sujeto quien acabo tendido del dolor, su segundo alarido era una buena señal para Sasha.
- No me gusta que me traten como una tonta –suspiro caminando la distancia que le separaba con uno de los supuestos agresores, ahí, parada a su lado sintió el frio metal posado tras su nuca, el segundo sujeto había hecho acto de presencia y tal parecía que Sasha no se dignaba en llegar.
- Una minina agresiva… me agrada eso en una mujer –ronca y fría, carente de emoción pero a la vez aterradora, ese timbre sádico demostraba que no tendría temor de matarle –Pero antes de encargarme de ti, es mejor terminar con la basura ¿No te parece? –Sakura trago saliva cuando el arma contraria acaricio su mejilla, pero fue aun peor cuando esta se separó de ella dándole dos certeros disparos al sujeto postrado cerca de sus pies. La sangra salpico tanto su ropa como sus piernas, el nuevo asesino termino cubriéndola del mismo líquido que Sasha evito le tocara en primer lugar – Ahora… dame el arma –nuevamente aquel humeante cañón rozo su mejilla solo que un ardor se hizo presente, el calor del disparo quemaba levemente su blanquecina piel, pero no se inmuto, en cambio lo miro de reojo con reto, algo típico de ella a pesar de llevar todas las de perder
- ¿Y que si no te la entrego? Dudo que sea bueno estar desalmada frente a un completo desconocido –se rio con sorna, burlándose como solo ella podía hacer, quizás esas serían las últimas palabras que diría en lo que restaba de su corta vida, pero incluso al final, no se dejaría amedrentar por nada ni nadie.


Una pésima situación, tenía todas las de perder y sin embargo lo único que pensaba era si el rubio seguía con vida aun a pesar de que posiblemente había escapado dejándola como una presa para esos tipejos. Pero no podría culparle, ella se ofreció sin preguntarle nada, se había metido solita en la boca del lobo y no se arrepentía por ello, con o sin Sasha, buscaría la manera de salir de tamaña mala situación, después de todo, no era una niña indefensa, era una joven que manejaba el viento a su gusto y aquello, podría servirle si tan solo ese asesino se alejara un poco de ella, pero incluso al final, seguia confiando en que Sasha vendria.









Firmas Regalos Y Viejas Apuestas:




Navidad:


Volver arriba Ir abajo

Re: Caminando al nuevo hogar +18~ Priv Sasha

Mensaje por Sasha Nóvikov el Jue Feb 04, 2016 12:43 am

Caminando al nuevo hogar
with a psycho, watch your back

Mis pies no dejaron de pisar con fuerza el pavimento a una velocidad moderada para que Sakura pudiera seguir el ritmo. Tenía que proteger a la chica no? En eso consistía todo? El papel del héroe no era así? Porque entonces era el verdadero monstruo quien la estaba salvando? Ella no tenía la culpa de nada y por mi culpa se había visto en vuelta en todo esto. Tenía que sacarla de mi mundo aunque la acabase de meterla de lleno en él hacía solo unas horas. Que debía hacer? Porque me hacía dudar tanto aquella chica? Que me pasaba? Era la primera vez que me sentía así de extraño. Sería por su amabilidad, por sus ojos? Aquello que llamaba amor a primera vista? Por favor! Que sentimientos mas ñoños y humanos. Me iba a explotar la cabeza. Ya me bastaba con contener a la otra bestia que residía dentro de mi. No quería mostrarle esa cara a la pobre chica que parecía aturdida con solo haber visto un poco de sangre.

Nadie debía ver aquel lugar al que pertenecía, no podían, porque si no...no sabría que pasaría y ella se rompería, todos los que lo vieran se romperían. Me estaba centrando demasiado en ella en todo lo que pensaba en todo lo que pensaría! Porque? La acababa de conocer! O es que acaso era verdad aquel cuento japones del hilo rojo del destino? Una risa macabra cruzó mi mente. No, claro que no podía ser! Por dios. Iba a vomitar arcoiris. Y aun así no podía dejar de pensar en el pequeño y frágil árbol rosa que sostenía mi mano.
No deseaba que ella exhalase su ultimo suspiro entre mis brazos por culpa de aquellos imbéciles que a penas si reconocía en esos momentos. No lo permitiría. Por muchos monstruos que me persiguieran por mucho que las voces resonaran en mi cabeza a ella no la arrastraría conmigo, ella debía permanecer siempre en la luz, en un lugar donde yo no pudiera alcanzar, así es como debía ser. La chica vive y el monstruo muere. Me parece justo. Yo debía continuar en aquel paraíso oscuro al que había sido condenado desde mi nacimiento.
Jamás había entendido el porque de mis acciones, el porque de mi comportamiento y el porque de aquello que me hacían y luego obligaban a hacer. Porque la gente debía morir? Porque yo debía matar sin desearlo? Porque? Porque me herían? En que había fallado?

Si bien era cierto que ahora era libre y había escapado de aquella prisión el pasado repercutía en mi de una manera inimaginable. No había lugar a donde pudiera escapar de aquellas voces que se desgarraban, desde lo más hondo de mi mente, de mi interior. Porque seguían ahí? Porque tenían que invadir mi cerebro diciendo que hiciera aquellas cosas? No podía escapar de los monstruos. Me devorarían. Aquello era una pesadilla, me corazón pesaba horrores.
Siempre estaba al borde de la locura, pero debía seguir aunque los ecos distantes de los gritos de mis compañeros se oyeran de fondo. Era mi mundo de agonía, un infierno real para mi. Pero seguía sin entender muchas cosas de las que me ocurrían, de las que habían ocurrido. Porque aquella gente lloraba? No se suponía que era yo el que debía hacerlo? Porque solo yo podía escuchar aquellas voces desgarradoras? Porque!? Porque tenía que ser el único que seguía con vida después de todas aquellos experimentos? De todo lo que había pasado? Tendría que haber muerto, una aberración como yo no se podía dejar suelta por el mundo, ni si quiera con supervisión, ya que si caía en malas manos...sería el final para todos.
Por favor que alguien me salve! Que alguien acabe con mi vida!

Aquella cálida voz logró traerme de vuelta cuando estaba al borde de enloquecer. Casi había podido notar como una macabra y retorcida sonrisa de satisfacción se dibujaba en mi rostro al imaginarse tanta muerte y sangre. Me encantaba. La odiaba. Me era indiferente.
Mis ojos no dejaron de mirarla en ningún momento escuchando palabra por palabra lo que quería decirme. Era demasiado arriesgado, no podía dejarla hacer eso. Y porque ella lo hacía entonces? Acaso había sentido lo que yo? No, era imposible. Solo a mi se me ocurrían aquellas tonterías y desvarios que mi más infantil e inocente de mis personalidades me brindaba. El niño-espera Sakura!-alcé un poco la voz viendo como se alejaba pues antes durante su explicación no había podido decir nada. Me había quedado sin aliento ante su plan.
No podía dejar que una inocente hiciera eso, alguien como ella no podía sufrir más. Ser una pet ya habría sido demasiado castigo en su vida. No podía dejar que le hicieran daño. Y aun así esperé pacientemente vigilandolo todo con las pistolas en alto apuntando a aquel tipejo esperando a que saliese el segundo.

Pero algo ocurrió. Ni si quiera me percaté de ello y cuando quise hacerlo ya era algo tarde. Tuve que alejarme de donde se encontraba Sakura, pues al arecer 5 hombres más nos seguían, o me seguían. Era una autentica emboscada.
No obstante y a pesar de ser perseguido con balas casi rozándome el cuerpo solo podía pensar en aquel hombre y Sakura. Tenía que volver. Debía acabar con todos para salvarla, si no el cuento acabaría. De nuevo otra risa malvada se instauro en mi mete, una risa que iba a más y más hasta hacerse presente en la realidad. Aquello lo estaba disfrutando. Ser el héroe? Por favor quien querría serlo? Sobraban los héroes. Era mucho mejor ser un villano. Y sabía perfectamente lo que tenía que hacer. Volver a conducir a los otros 5 asaltantes a donde estaba Sakura con el otro. Que divertido. No podía esperar.
Una vez regresé al punto de partida donde se encontraba Sakura siendo amenazada de muerte paré en seco dándome la vuelta escuchando como los cinco tipos también paraban pocos segundos después que yo rodeándome. Yo solo permanecí con la mirada fija en el suelo sin hacer ningún movimiento al igual que ellos que estaban esperando a que comenzara. Porque? Aquello era un cliché, porque esperaban a abalanzarse sobre mi si yo ya tenía ventaja? Era estúpido, aunque hicieran lo que hicieran morirían, no debía haber supervivientes. No los habría.

Al fin uno de los asesinos corrió hacia a mi con lo que parecía una navaja mientras que otros estaban listos para dispararme. Que estrategia mas estúpida. Continué completamente quieto hasta que el pobre hombre llegó a mi altura. Con rapidez me agache dando una vuelta sobre mi mismo con una pierna estira haciendo que cayera al suelo, no obstante no dejé que lo rozara si quiera. Lo tomé por la chaqueta posicionandome tras de él rasgando su cuello con su propio cuchillo mientras en mi rostro se ensanchaba una enferma sonrisa-1...-susurré a la vez que mi mente contaba los segundos que habían pasado desde que había llegado allí para supuestamente salvar a aquella estúpida chica, o lo que era más importante divertirme.
Una vez hecho aquel movimiento los demás se abalanzaron contra mi con rapidez como si así en grupo fueran a poder contra un monstruo con forma humana. Ilusos. Dí un fuerte salto haciendo que las 4 personas restantes colisionara entre ellas. Descendí al suelo tras sus espaldas moviéndome con rapidez esquivando sus golpes con grandes acrobacias como si aquello no me costara nada tomando a otro por los hombros con mis piernas ahogándolo mientras los demás intentaban sacarme de allí y otro acababa muerto por una puñalada certera en la yugular, se desangraría en pocos minutos-3...-susurré soltando al hombre que tenía agarrado con las piernas que calló al suelo muerto con un aspecto cianótico en la zona de la boca.
Solo quedaban dos más pero ya estaban temblando de miedo. Me limpié con la manga de mi chaqueta blanca, ahora casi roja, la cara cada vez mas llena de sangre para poder ver mejor. Avancé con tranquilidad a la vez que ellos salían corriendo tirando sus armas. Las pisé una vez estuve a la altura viendo como se alejaban. Como odiaba aquellas cosas...
Tomé otro cuchillo y apuntando bien lancé uno tras de otro acertando de lleno en sus piernas haciendo que se cayeran y así me diera más tiempo a deleitarme con ellos. Iba a pasármelo bien.
Reanudé mi camino con parsimonia hasta que llegué a la altura de los patéticos que decían llamarse asesinos, al parecer eran pareja. Se habían tomado da la mano intentando ayudarse a escapar pero era imposible. No podía sentir nada, ni si quiera estaba conmovido.
Puse mis manos sobre ambos cuchillos clavandolos aun mas removiéndolos para que volvieran a gritar de dolor a a vez que escuchaba como me llamaban monstruo, pero no contesté a sus provocaciones. Acaso creían que me importaba lo más mínimo? Que no me lo llamaba yo todos los días? Que no lo sabía y disfrutaba de ello?-Muchas gracias-agregué de todas formas con una reverencia bien ensayada sin quitar aquella sádica sonrisa.
Saqué los cuchillos de sus sendas piernas y me agache a su altura para que vieran mi rostro-porque?-susurré mirando a un punto intermedio para que ambos me escucharan sin entender nada-porque me tocó a mi? Acaso hice algo malo?-sonreí levemente y negué sacandome las gafas protectores por un momento para limpiarlas despreocupadamente-yo no me equivoque...-susurré-fue el mundo!-grité con fuerza degollándolo a uno y reventando la cabeza del otro con mis propias manos aplicando solo fuerza bruta para después estallar en una fuerte y sonora carcajada.

Esta bien. Estaba bien! Siempre bien! No podía dejar de reír como un autentico loco totalmente despreocupado mientras podía observar de refilón el rostro de aquel que continuaba sujetando a Sakura. Como palidecía ante la letalidad de mis actos. Y ahora le tocaba él. Una de las muertes más horribles que podía imaginar. La más divertida por supuesto. Lo mejor siempre iba al final.

-Vamos a ver...que es lo que puedo hacer contigo eh?-podía verle temblar desde aquella distancia mientras se acercaba con sus pistolas ya guardadas de antes de empezar aquella pelea. Quería disfrutar con sus manos. Sufriría y sería divertido. Llegué a su altura y lo miré de arriba a abajo-que?-ladeé mi rostro intentando verle la cara sin que la de aquella molesta chica se pusiera en el medio-vas a hacerte pis en los pantalones?-solté una fuerte carcajada y sin darle tiempo a decir o hacer nada, como la típica escusa de matar a la chica si daba un paso más, se la arranqué de los brazos tirándola al suelo justo detrás mía sin ninguna clase de delicadeza-luego ya hablaremos, koneko-chan-dije de una manera un tanto sucia y depravada volviendo con él sujeto que estaba a punto de salir corriendo. No obstante, antes si quiera de que pudiese pestañear lo tomé por el cuello con fuerza elevándolo del suelo llevándolo más al fondo de la calle donde la oscuridad reinaba y no se veía nada a pesar de ser de día. Me lo pasaría igual de bienn si la chica lo veía o no, además rodeada de tantos cuerpos seguro que gritaría, incluso escuchando los gritos del otro y los desagradables sonidos que emitiría la tortura que en mente le pondrían los pelos de punto. Lo estaba deseando. Solo de pensarlo hacía que me estremeciera por completo.
Le empujé contra la pared y sin esperar si quiera me abalancé sobre el con mis ojos celeste encendidos a fuego brillando en la oscuridad comenzando a desmembrarlo pieza a pieza escuchando sus gritos de dolor entre mis fauces y extremidades.

Fuera de aquella oscuridad solo se podía escuchar como la piel se desagarraba y la sangre corría a borbotones llegando hasta los pies de la pobre chica en pequeños regueros.
Primero los brazos, luego las piernas y un par de torniquetes con su ropa para que no se desangrara mientras comenzaba a comer toda su carne lentamente empezando por aquellos sitios y órganos con los que podía vivir perfectamente al menos por unos minutos. Los gritos poco a poco se desvanecían dejando un sepulcral silencio.
Solté su cuerpo al que solo permanecía sujeta su cabeza con los ojos abiertos al igual que la boca. Lo demás solo eran huesos de los cuales había devorado toda la piel mientras permanecían en su cuerpo para después arrancarle todos sus órganos.
Salí de la oscuridad completamente teñido de rojo, solo se podía apreciar de diferente en mi aquellos ojos azules que brillaban con toda su intensidad. Tras de mí llevaba el cadáver, si es que se le podía llamar así, del otro hombre, arrastrándolo hasta la altura donde estaba la chica y una vez allí a escasos centímetros de ella lo arrojé a sus pies. Parecía un perro llevándole a su amo una pelota para que volviera a lanzarla totalmente divertido.

Aquella sonrisa enferma continuaba en mi rostro. Me parecé a escasos centímetros de la pelirosa y no contento con eso me acerqué pisando la cabeza de su captor ya muerto haciendo que reventara. La tomé del mentón haciendo que me mirara fijamente manchando su blanca piel de sangre-oíste eso?-pregunte totalmente divertido sin que aquella amplia sonrisa disminuyera-es el sonido que hace un cráneo al romperse y lo otro creo que puedes imaginártelo no? O es que acaso tengo que describirlo? Carne desgarrándose, órganos estallando y miembros siendo arrancados de cuajo-se relamió la sangre que corrió por sus labios-no es maravilloso? Igual que un cuadro! Que debo de hacer contigo ahora que no esta Sasha para protegerte? Tu héroe de flamante armadura-lamió su mejilla agarrándola con fuerza contra él inmovilizándola tirándola contra el suelo poniendo todo su peso sobre ella mirándola con ojos desencajados-vamos, dímelo, toda esta sangre no es suficiente aun-volvió a reír con fuerza totalmente desquiciado.

The blood say: “go away”.

Credits to Rapture

Volver arriba Ir abajo

Re: Caminando al nuevo hogar +18~ Priv Sasha

Mensaje por Sakura Namida el Jue Feb 04, 2016 12:47 am



Caminando al nuevo hogar

Calles // 16:30 // Con Sasha




No podía calmarse, ni siquiera concentrarse como era debido ¿Qué estaba pasando por su cabeza en aquellos momentos? No era la primera vez que peleaba o se encontraba en una situación de vida o muerte, para un pet del mercado negro, en especial cuando se es joven, se veían la peores atrocidades del mundo volviéndose inmune a cosas como el temor, la sangre y también la muerte, sin embargo ahí estaba, buscando la manera de zafarse de aquella humeante arma que se posaba en su cabeza sin tener una buena salida, quizás, tanto tiempo en el mercado legal habían ablandado su alma, volviéndola una presa, un ratoncito temeroso de los bigotes del gato casero ¿Podía ser que finalmente se hubiera vuelto un ser tan patético? ¿Alguien que rogaba porque su príncipe viniera a rescatarle? Tsk… menudas idioteces pasaban por aquella rosada cabeza, se regañaba a sí misma, si tanto tiempo tenia para pensar en cursilerías, hubiera sido mucho mejor emplearle para elaborar un ingenioso plan, pero en cambio seguía con su mente en las nubes, anhelando saber que sería del rubio quien finalmente le había sacado del mercado, dijo que lo tomase como su benefactor, una especie de amigo, hacia tanto tiempo que no escuchaba palabras como aquellas, termino riendo por la mera idea de su torpeza. No era el mejor momento para pensar en alguien más cuando tu vida está en riesgo, quizás por ello estaba tan rara, se había acostumbrado tanto a valerse por su cuenta, pelear solo por ella, que finalmente, ahora que una nueva persona llegaba a su vida no tenía ni la menor idea de que hacer, cada acción que tomara podría arriesgar al otro, entonces ¿Era tan valiente como para sacrificar su vida? Por favor, nadie en su sano juicio es capaz de hacer algo como eso, o al menos en su experiencia el “Moriría por ti”, solo eran palabras huecas sin sentido, las cuales al momento de la verdad eran arrastradas por el viento lo más rápido y lejos posible.

Pero… si eso era cierto, debería importarle más el hecho del caliente cañón rozando su mejilla tan peligrosamente, si apreciaba su vida y no la ajena ¿Dónde quedaba la lógica? Lo más correcto seria entregar a ese hombre quien escapo dejándole atrás, no estaba lejos y la dejarían solo para no desperdiciar balas, pero… continuaba muda, no respondía los insultos, tampoco le hacían mella las amenazas de su captor, toda su mente gritaba “Corre Sasha, corre…”, incluso al final, se sentía abandonaba y patética. Menuda manera de vivir, nació en la nada sin tener una persona en quien confiar, para fallecer de un modo similar, después de todo, lo que bien inicia bien termina, y en su caso, lo que mal comienza… termina peor.


- Oye idiota… si piensas jalar del gatillo hazlo de una jodida vez, no tengo todo el día para esperar que tengas los cojones de matarme –fría, directa, sin filtros que adornaran aquella sentencia de muerte. Moriría lo sabía, pero no lloraría, se iría con la frente en alto.


Entre un cálido suspiro, finalmente cerro sus ojos en cuanto su agresor presiono con fuerza el arma, sus sentidos se agudizaron al oír como el seguro fue removido, era veloz, era ágil, pero no podría ganarle a una bala. El disparo resonó por sus oídos, pero… curiosamente no sentía nada, ni dolor, ni paz o intranquilidad ¿Acaso la muerte era tan nula?

Frunció su ceño sin comprender que rayos sucedía, más y más sonidos de disparos repicaban en el aire, suplicas, ruegos, y amenazas eran lanzadas. No estaba muerta, sino algo mucho peor, estaba en medio de una sangrienta revolución, escuchaba la voz de Sasha gritar incoherencias, aquel timbre vocal era y no el mismo a la vez, antes le había parecido lindo y cálido, pero ahora, le estaba helando los huesos. Volvió a cerrar los ojos, no quería, no quería para nada verlo matar de aquel modo o peor aún, que lo mataran a él. Era un completo idiota, ¿Por qué no se largó cuando tuvo la oportunidad? ¿Por qué había regresado? ¿Y porque… su corazón se sentía tan cálido ante esa idea?

Permaneció quieta escasos segundos, notaba el temblor del asesino detrás suyo y luego, todo empeoro en su pequeño mundo, Sasha estaba cerca, ese aroma a perro sangriento volvía a sentirse, y esa voz… maldición, aun cuando no se estaba dirigiendo a ella le hizo temblar las piernas, lo supo cuando sus caminos se cruzaron por primera vez, y ahora lo confirmaba, ese hombre era la viva imagen del peligro.


- Ita… -se quejó sobando sus posaderas cuando termino estrellada contra el suelo, cortesía de su rubio amo. Por poco y lo manda al demonio por reflejo, sin embargo estaba muda, verle levantar a otro sujeto con tanta facilidad y la manera tan sucia en que le dedico un apodo que podría ser lindo helaron su sangre.


En esa calle repleta de cadáveres Sakura se quedó pasmada, sus piernas no reaccionaban, su corazón palpitaba desbocadamente, quizás de temor por lo que le ocurriría o felicidad al verlo vivito y coleando lo producían. Viro su cabeza a la derecha y solo encontró muerte, frente a ella los gritos suplicantes de quien le apunto con el arma empezaban a apagarse, a su izquierda aún más presas de su canino amo, y a su espalda la pared impedía que se desplomara completamente en el suelo, eso era un campo de batallaba, una pequeña guerra en las calles de Berlín liderada por un ejército de fácilmente ocho asesinos contra un solo hombre que valía por un batallón. La cuestión ahora era ¿Qué sucedería con ella? Quería escaparse lejos pero no podía, el temor le había paralizado, pero que idiota se estaba volviendo, tenía miedo de irse pero también de quedarse, negó mientras miraba el cielo, aquel bello tono azul empezaba a volverse gris, llovería pronto, captaba aquel delicioso aroma de tierra mojada previo a la lluvia gracias a la brisa, le encantaba el agua y solo por eso la percibía aun con tanto aroma a pólvora y muerte. Pasos intentaban regresarla a la tierra, no les hizo tanto caso como debería, sin embargo cuando su mirada siguió la fuente del sonido, allí estaba él, emergiendo de entre la oscuridad con su blanco traje manchado de carmín, ¿Podría haber una imagen más bizarra? Parecía la luz emergiendo de la oscuridad pero con un detalle importante, la luz no se mezclaba con la sangre, ella no arrastraba a sus víctimas para lanzarlas frente a gente que no terminaba de comprender la situación, no, Sasha no era la luz típica, él era lo mismo que aquel cielo, un hermoso azul despejado que cuando es necesario se vuelve gris oscuro, desencadenando la ferocidad de la naturaleza, eso era el, un bello cataclismo.


- Sa…chan –ladeo su rostro mirándolo de manera vacía, era una muñeca hueca en aquellos instantes, su propio mecanismo de defensa ante los momentos más traumáticos de su vida. El cadáver del sujeto que lastimo su mejilla yacía frente a sus pies, manchándolos de carmesí, sin embargo lo miraba tal cual se mira una piedra, aquella no era la primera vez que veía un muerto, después de todo cuando más pequeña, encontrándose bajo el supuesto cuidado del vendedor ilegal quien le pago a sus padres por ella para luego revenderle tenia a por lo menos cuatro pets dentro de la misma celda, sin percatarse de que uno había fallecido sino hasta que los gusanos invadían su carne pudriéndola lentamente, el primer día ni siquiera pudo comer, pero el tercero ya todo parecía tan común que ignoraba aquella pequeña víctima del maltrato, a pesar de que el resto de sus compañeros de celda temblaban como hojas, si quería sobrevivir debía comer y ello significaba no hacerle asco a ninguna comida ni tampoco al sitio donde la degustaba – Umm… -su mentón fue capturado con rudeza luego de presenciar estallar una cabeza, el ruido no podría compararlo con nada, y mucho menos la imagen de sus entrañas esparcidas bajo en zapato del rubio quien no comprendía que buscaba, ¿Qué quería ganar explicándose con detalle aquel crimen? Quizás buscaba que Sakura escapara, pero de poder lo hubiera hecho hace rato ¿Traumarla quizás? Eso lo lograron las personas de su infancia, pero él no sabía nada de aquello – Tu eres Sa-chan… lo mires como lo mires lo eres –busco su mirada, el encantador celeste destellaba confusión, energía y excitación, la chica no podía negar sus palabras cuando apreciaba aquellos ojos, en realidad quería más, pero no sabía más de que. Si necesitaba más sangre tan solo la mataría, posiblemente del mismo tortuoso modo que aquel cuerpo huesudo cerca de ellos, pero en cambio si quería violencia, estaba perdida, la torturaría de mil y un modos sin darle tiempo a suplicar por su vida, a pesar de que ella no tenía la más mínima intención de hacerlo, para al final, si su piedad regresaba la mataría. –Entonces… si no es suficiente ¿Qué harás? Si te dijera que me soltaras no lo harías y justo ahora no puedo moverme –admitía su derrota hablando de forma vacía, el chico era demasiado pesado y la tenía perfectamente inmovilizada, todo culpa de ella por no prever lo que sucedería, dejando la guardia totalmente baja. –Entonces… ¿Qué tienes en mente perro retorcido? ¿Quieres descuartizarme como ese tipo a nuestra derecha? ¿Acaso buscas abusar de mí? Porque esta pose no es para nada la de alguien que busca dispararle a su presa… si es eso ¿Por qué no te ayudo de una vez a comenzar? –no sabía si resultaría pero le presionaría hasta desesperarlo, llegando el momento en que finalmente la soltara y escapara de entre sus garras hasta que se calmara. Entonces lo beso, con brusquedad y ferocidad, intentaba morder sus labios, clavar sus colmillos en su tibia piel hasta que sangraran y finalmente buscara separarse de su menudo cuerpo, pero no lo conseguía, trataba y trataba rozando su boca en la ajena casi limpiando la sangre que brotaba de esta, el metálico sabor de la sangre se quedó en su boca pero no era la sangre que buscaba brotara, no era la del can sobre ella, muy al contrario era la de los sujetos que mato. Era detestable recurrir a esa estrategia, posiblemente el rubio terminara por creer que tanta muerte la excitaba cuando lo que anhelaba era largarse de allí. Se separó en busca de aire, con su cara embadurnada de la sangre contraria, espero que dijera algo, aguardo que actuara de alguna extraña manera pero no quería ver de nuevo aquellos ojos, entonces finalmente tomo el impulso necesario para capturar el labio inferior, lo mordía con toda la fuerza de su mandíbula tirándolo levemente para evitar que él pudiera hacerle lo mismo, entonces cuando sintió el sabor de la sangre de Sasha finalmente sus manos consiguieron el espacio para separarse utilizando sus poderes hasta posarle unos metro lejos de ella - ¡Maldición! ¿Qué rayos sucede contigo Sasha? –agitada se sentó nuevamente, limpiando la sangre de su cara con el antebrazo, levantándose del suelo lentamente hasta llegar donde él, quería golpearle, patearle… ¡Algo! Pero solo lo miraba buscando algún tipo de explicación por su comportamiento – Además… ¿Qué demonios intentabas hacerme hace un momento? ¿En serio… buscabas matarme? Porque… cuando me dijiste koneko-chan antes de irte… sonó tan… -no pudo completar la oración, quedándose con él a pesar de que su instinto dictaba que hullera lo mes lejos posible, aun así se mantenía con él.







Firmas Regalos Y Viejas Apuestas:




Navidad:


Volver arriba Ir abajo

Re: Caminando al nuevo hogar +18~ Priv Sasha

Mensaje por Sasha Nóvikov el Jue Feb 04, 2016 12:58 am

Caminando al nuevo hogar
with a psycho, watch your back

La chica no entendía en que situación estaba no? Como se atrevía a hablarme de aquella manera aun bajo las garras de un perro rabioso? Tenía agallas, tenía que reconocerlo intentando provocarle de aquella manera, haciéndose la fuerte cuando en realidad estaba temblando de miedo y solo quería escapar igual que un conejo que no tiene salida y aun así la busca. Porque ese es el instinto de todo animal, de todo ser humano, de toda célula. Sobrevivir.

No pude evitar reír con fuerza-soy Sasha? De verdad lo crees así?-inquerí a la vez que enarcaba una ceja sacando un cuchillo de supervivencia oculto en mi chaqueta poniéndolo a ras de su cuello haciendo algo de presión-crees que él haría algo así? Acaso me harás demostrarte cuan diferentes somos? Conseguirás que acaba haciéndote daño y con esa cara tan bonita me da algo de pena, pero no me dejas muchas opciones repitiéndome todo el rato que yo soy él a pesar de que estoy a punto de matarte-acarició su piel con el cuchillo deleitándose con aquel forcejeó suyo por querer escapar. Era realmente hermoso poder controlar aquellas cosas como la muerte y la vida. La gente que nunca llegaría a experimentarlo me daba pena. Demasiada.
Cuanta gente jamás llegaría a experimentar aquello? La gente casi nunca destacaba, siempre seguía al rebaño, no se salía de patrones, por eso jamás se vería en aquella situación. Ni de ejecutor ni de victima. Que penoso. Aun así no hacían nada por evitarlo, solo dejaban que sus aburridas y grises vidas continuasen sin más. Nunca estaba de más teñirlas con un poco de rojo.

Que ingenua. Rompí a reír de nuevo-acaso eres tan ingenua como para pensar que solo por haberte comprado, o conocido minimamente ya te tengo cariño como para no matarte? Que estúpida e inocente niña-continué pasando el cuchillo sobre su piel sin perder detalle de sus expresiones y su lucha interna reflejada en sus ojos sin saber que hacer ante tamaño animal amenazando su vida-yo te he dicho, descuartizarte como él sería una atrocidad incluso para mi con ese bello rostro que tiene y esos ojos tan raros de conseguir. Además si hiciera eso no sería nuevo y quiero sorprenderte para que veas que no soy el mismo que te sacó de la tienda y te protegió de la sangre con la cual yo te mancho ahora-sonreí de manera enferma-disparar?-mi expresión cambió a la sorpresa y el desconcierto ladeando la cabeza-quien ha dicho disparar? Podría matarte de miles maneras, con mis manos, con el cuchillo, con una pistola pegada por completo a tu piel para saber que no fallo, asi que no intentes presionarme, se perfectamente lo que hago y lo que intentas, pero…-ví como se acercaba a mis labios llegando a besarme a pesar de mancillar su blanca faz de sangre.
No dije nada y solo continué besando aquellos labios que tanto me llamaban desde hacía rato pero que no había querido probar sabiendo que eso solo sería caer en su juego del despiste.

Era una opción a escoger muy digna como todas las demás. Dejarse matar, matarme, intentar vivir a todo costa haciendo lo que fuera necesario, etc. La verdad es que la última abarcaba demasiadas posibilidades que dependían de la persona demasiado. Un golpe, un beso, una caricia, risa nerviosa, intentar destacar de cualquier forma posible, rogar...demasiadas posibilidades. Sin duda la del beso era la más acertada para conmigo, pero no le saldría bien, todos esos trucos eran demasiado viejos. Pero aun así se lo permitió. Aquella chica era especial, estaba seguro de que cualquier otro hubiese roto a llorar suplicando por su vida. Esas eran las primeras que conseguían morir. Tan estúpidas como en las películas, esperando que en el último momento el héroe de la película o un milagro las salvara del inminente y trágico final. Me daban asco.
Pero me distraje inevitablemente y más ante aquel mordisco tan fuerte que me dio haciéndome sangrar-vaya, también sabes mor…-no me dio tiempo a acabar la frase cuando sentí un fuerte golpe a la altura del estomago que me lanzó lo suficientemente lejos como para que ella escapara de ese agarre.
Así que eso es lo que hacían las elementales de viento eh? Jamás me había topado con una, tal vez por eso el tonto de mi otro yo la había escogido. No. Estaba seguro que no se había dejado llevar por su raza, si no más bien por aquellos preciosos ojos o lo que estos transmitían incluso en una fotografía.

Me incorporé como pude sin borrar la mueca de mis labios estallando en una fuerte carcajada. Llevé una mano al cabello revolviendolo para despejarme las ideas de la mente y no matarla allí mismo por su insolencia-que crees? Que por ese golpe he vuelto a ser yo? Sería un mal sistema si eso pasara no Koneko-chan?-reí de nuevo ante aquel mote acercándome a ella pesadamente como si fuera un zombi completamente imbatible quedando a escasos centímetros de ella de nuevo-claro que buscaba matarte, sabes que no me costaría nada, si no fíjate-tomé mi cuchillo de nuevo y le lo clavó con fuerza en el muslo sin quejarse o mostrar dolor, solo con una sonrisa amplia en el rostro-ves? Si me hago daño a mi mismo porque no te lo haría a ti?-reí con fuerza totalmente divertido sacando el cuchillo de su pierna para guardarlo poniéndome totalmente serio-has sido una insolente, pero igual que muchos tienes tu función y realmente tu me has sorprendido, tendré que buscarte una función, aunque solo sea para someterte, para algo servirás-la cogí con fuerza de la cintura y la levanté del suelo sin mucho esfuerzo cargándola al hombro como un saco de patatas-bien, nos vamos a casa, allí ya pensaré que puedo hacer contigo, has sido muy traviesa koneko-chan-le guiñe un ojo mirándola de reojo hacia atrás.

Caminé por las calles tranquilamente con ella al hombro sacando un cigarrillo poniéndolo en mis labios. Lo prendí e inspiré hondo con fuerza tomando toda la nicotina del tabaco para después expulsar el humo sintiendo como poco a poco se destensaba un poco-me estas dando muchos problemas, con lo fácil que sería matarte-sentencié sin ningún tipo de remordimiento mirando por donde dirigirme hacia casa. No me importaba ser visto de aquella manera en lo absoluto, quien quisiera pararme se arriesgaba a morir acribillado delante de la gente en la calle, incluso la policía. En mi mundo no existía la ley y si estos osaban seguirme a casa ninguno saldría con vida. Ningún policía era bienvenido en aquel edificio. Allí todo estaba al margen de la ley, ellos no tenían ni voz ni voto allí, era casi como un país independiente protegido por miles de asesinos que también eran sus habitantes.
Miré de reojo a la chica y sonreí levemente echándole el humo del cigarrillo en la cara-no me mires con esa cara, si querías haber huido tuviste la oportunidad, si la desaprovechaste no es mi culpa-me encogí de hombros-ahora te llevaré a mi linda casita, ya verás como te gusta vivir allí, los vecinos son un encanto, te sorprenderán-intenté no reírme debido a toda la mentira que impregnaba mis palabras-así también podré atarte y conocernos un poco más, al fin y al cabo aun no estas exenta de muerte, si no te encuentro utilidad antes de que tu héroe aparezca morirás-sonreí ampliamente feliz viendo como a la lejos se alzaba el gran y decrepito bloque gris lleno de grafitis y rotos pareciendo que se iba a caer de un momento a otro. Era realmente espeluznante, pero yo ya estaba acostumbrado. Ni si quiera la primera vez que lo había visto me había dado miedo.

La esperanza es lo último que se pierde.
No, es la vida.

Credits to Rapture

Volver arriba Ir abajo

Re: Caminando al nuevo hogar +18~ Priv Sasha

Mensaje por Sakura Namida el Jue Feb 04, 2016 1:00 am



Caminando al nuevo hogar

Calles // 16:30 // Con Sasha




Era un animal, una completa bestia, no tenía otra forma de describir a ese hombre, después de todo… ¿Quién más podría levantarse después de salir tantos metros, golpeando y cayendo de ese modo? Sinceramente, era el primero a quien había visto lograrlo. Sakura no podía evitar sorprenderse, no era la primera vez que con sus poderes golpeaba de ese modo, y claro está, era típico que su víctima terminaba derribada y noqueada, aunque fueran sujetos que le duplicaban altura y masa muscular, no se creía la diosa de las peleas ni nada similar, pero, le era inverosímil aquello.

Sus ojos se abrieron de impresión mientras se acercaba de manera extraña, casi errática, ese bamboleo y ojos destellantes de locura no eran típicos, pero el miedo lentamente se le pasaba, había podido con él una vez, podría hacerlo de nuevo, solo era cuestión de seguirle el juego y ella, era buena jugando.


- No soy una idiota... -suspiro mientras ese cuerpo enrojecido de pura violencia se acercaba, recordando aquellas frías palabras, tanto o más que el filo del cuchillo que apoyo en su cuello mientras la mantenía sometida a su cuerpo y peso, presionándola sobre el suelo, mojándola del carmín líquido, manteniéndose rodeados de la muerte que acechaba llevarse también su cabeza como otro trofeo para la sala de estar de aquel rubio. Sin embargo, solo se cruzó de brazos, mirándole con el ceño fruncido, le molestaba esa actitud altanera, pese a que las alarmas de su cabeza gritaran una y mil veces dándole jaqueca, no se movía, no sería disuadida por él ni por nadie ¿Terminaría muerta? Posiblemente era así, pero dejaría de escapársele, lo pondría en su lugar fuera como fuera - ¿De verdad crees que por comprarme tendré en mi cabeza el sueño idílico de que mi amo me trate bien? Por favor, no sé si eres bipolar o solo fingiste cuando dijiste que seriamos amigos, y sinceramente no me importa mucho... pero aunque quieras no podrás matarme, no te será tan fácil como con esos idiotas - sin el menor temor señalo sus cuerpos, sin apartarle la mirada, ni siquiera cuando clavo el cuchillo en su propia pierna, sonriendo sádicamente - Supongo que... auch ¿No? -no miro su pierna, solo demostró un intenso desinterés arqueando una ceja incrédula ¿Se trataba de un niñote llamando la atención lastimándose? Podría hacer algo mucho mejor seguramente, y lo mejor fue llamarle insolente mientras la cargaba como un saco de patatas, inevitablemente suspiro, se sentía en la época de las cavernas, tomando el papel de una mujer a punto de ser llevaba a la cueva del cavernícola, viva por ella - Wuju... Koneko-chan será sometida kyaa... Sa-chan eres un atrevido -coloco la mejor voz de niñita emocionada que pudo, burlándose complemente de él, su semblante fastidiado así lo demostrada - Por favor amo, su koneko-chan quiere conocer ya su casita y a los vecinos, seguramente son tan encantadores como usted -nuevamente rodo los ojos, topándose con aquella clara y desquiciada mirada, verlo a él era igual que sumirse en un abismo sin un final, hipnotizante, precioso, pero a la vez tan aterrador - Cof... te morirás de cáncer antes que siquiera puedas matarme a mi -quejándose movió su mano, el mismo aire corto el cigarro al medio, dejándolo sin posibilidades de seguir fumando aquello - Discúlpeme Sasha-san... koneko-chan solo intentaba prevenir su muerte prematura... pero si quieres castigarla, nyaa... koneko no podrá decir que no, pero... por favor no me dé nalgadas, seria humillante -cubrió su rostro unos instantes aun fingiendo ser una niñita consentida y temerosa del mayor. Cansada de su acto se dejó guiar, moviendo sus piernas de arriba a abajo, permitiéndole a sus ojos vagar por la espalda del chico, la misma era sumamente amplia dudaba poder cubrirla con la totalidad de sus brazos en caso de que un deidad le permitiera abrazarle, bajando más noto sus piernas, eran largas y con cierta musculatura, cada paso que daba era una gran zancada, solo faltaba una zona - Vaya... ¿Quién lo diría? Luces bastante bien desde atrás, matar gente es un buen ejercicio para ti -si bien fue honesta al decir que le gustaba aquella vista, el principal motivo fue joderle la vida al rubio, incluso una de sus manos se atrevió a darle una pequeña nalgada, quizás así se sorprendería y la soltara, pero no lo hizo - A koneko se le resbalo la mano y...


Ya no dijo nada más, la zona donde llegaron estaba bastante alejada de la ciudad, conocía la reputación de la edificación que se erguía frente a ambos, "Quien entra aquí, no volverá a salir jamás" palabras sabias y verdaderas, más de un pet termino en partes separadas dentro de bolsas de basura fuera de tamaño lugar. No quiso pero palideció, su nívea piel consiguió verse como el papel, ese idiota la estaba llevando al peor sitio de todos, y lo peor, había grandes posibilidades de toparse con uno de los pervertidos faltos de cerebro con los que normalmente peleaba en los muelles de Berlín. ¿Qué pasaría? ¿Solían llevar mujeres como carnada y luego de matarlas comerlas? ¿Ella era la nueva adquisición? ¿El rubio necesitaba llevar a alguien para una iniciación o similar? ¡¿Que rayos sucedía allí?!

Lo admitía, estaba aterrada, el bamboleo de sus piernas se detuvo, y la mano que anteriormente lo había nalgueado termino uniéndose con la otra, apretándose mutuamente en una búsqueda innegable de tranquilidad, no quería temblar y no lo haría, no flaquearía frente a aquel sujeto que tan campante la llamaba koneko, nunca frente a él, quien fuera menos él. Y a pesar de todo, no entendía porque necesitaba verse fuerte y orgullosa delante de tamaño hombre, simplemente... ¿Que sucedía con su cabeza?


-Vaya... vives en un departamento, que elegante eres amo querido -su voz casi temblaba, incluso clavo sus uñas en la palma derecha con tal de mitigar el miedo con dolor, uno leve y picoso, pero seguía siendo el dolor en su cuerpo
- Vaya, vaya... pero miren esto ¿Acaso finalmente te llego la pubertad como para traerte una mujer? -una nueva voz llego a sus oídos, no podía ver al sujeto, así que seguramente estaba delante de Sasha - No negare que tienes buen gusto, me agradan sus piernas -en ese preciso momento recordó lo corto de su vestido y que seguramente se le vería mas de la cuenta. Bufo por lo bajo, el rubio era un completo pervertido ¿Que otro sujeto la sujetaría de ese modo exponiéndola de manera tan indecente?
- Oye idiota, es mi trasero el que miras ¿Porque no te mueves o tomas una foto que dura más? -le fastidiaba que sujetos como ese se quedaran mirándola, incluso boca abajo se movió lo suficiente para verle la cara - Menudo pervertido eres... Sasha ¿Puedes caminar para que dejen de mirarme? O de favor bájame, no me voy a escapar y ya me someterás como tanto quieres cuando estemos en tu departamento, pero, no me apetece que ese idiota me mire -sin dejar de fruncir el ceño su voz parecía de autoridad, a pesar de no estar en posición para ello
- Je... no lo creo ¿Te gustan con carácter rubio? la gatita tiene garras -arqueando una ceja con picardía no dejaba de mirarla, era evidente que se burlaba y ya estaba cabreada
- En primera... si te apetece te las muestro, pero no aseguro que salgas ileso, y en segunda, solo le permito a mi amo decirme de ese modo -si bien lo último no era tan cierto, porque a lo largo de su vida siempre la asociaron con los felinos, sacaba a relucir aquello para callarle el hocico a ese cerdo, solo esperaba que el rubio entrara de una vez por todas y finalmente entendiera que demonios pasaba con su alocada mente, aunque, recordaba que menciono terminaría por buscarle una utilidad o minino someterla, y tuviera las ideas que tuviera, serian mil veces mejores que aguantar esos ojos posados en su cuerpo y comentarios salidos de tono.








Firmas Regalos Y Viejas Apuestas:




Navidad:


Volver arriba Ir abajo

Re: Caminando al nuevo hogar +18~ Priv Sasha

Mensaje por Sasha Nóvikov el Jue Feb 04, 2016 1:01 am

Caminando al nuevo hogar
with a psycho, watch your back

Claro que lo era. Una completa estúpida por no haber escapado de las garras de un lobo hambriento, el cual tenía a su presa justo donde quería. A un paso de saltar dentro de su garganta. Más a ese lobo no le pasaría lo mismo que al de caperucita, o al menos no como en la versión de Disney donde todo acababa con un final feliz. En esta historia el lobo saldría victorioso y no habría cazador quien fuera a salvar a ambas damas.

Descuide las preguntas de la pseudo-gata y me limite a cargarla como un saco de patatas. Desde luego que no pensaba que fuese tan ingenua de imaginarse, a diferencia de otras personas o pets, que pensaban que por ser los héroes de su propia historia las tratarían con amor o compasión por una vez. Se equivocaban. Si alguien podía pisotearte lo haría, si te veían débil no lo dudarían y se aprovecharían de ti porque podían. Estaba aprobado por ley, era legal dañar a una persona solo por ser una mascota, incluso estaba bien si la matabas, al fin y al cabo era como si se lo hiciera aun perro. No se podían considerar humanos si nos poníamos en visiones extremistas. Así era el mundo en el que vivíamos hoy en día. Una completa injusticia, sobre todo para aquellos que no tenían poder.

-Que estúpida niña, dices tantas palabras, pero tantas sin sentido que ni si quiera perderé el tiempo contestándote y menos a esa pésima imitación de…-me quedé pensando por unos momentos. Como podía describir aquel drama que se había montado ella sola en su cabeza?-damisela en apuros?-dije no están muy seguro.
Volví a darle una calada al cigarrillo más no sirvió de mucho ya que aquella zorra que se hacía pasar por una buena chica y era mi mascota hizo que se me cayera de las manos. La iba a matar, definitivamente no podía encontrarle alguna utilidad a aquella descerebrada. Se estaba oyendo? Parecía que buscaba a gritos que la internara en un psiquiatra, aunque de ir allí seguro que tampoco yo podía salir ileso. Mi salud mental estaba mucho peor que la de la chica, solo hacía falta que alguien analizara lo pasado, no se hacía falta ningún experto.
-Oh, quieres jugar?-volví a la realidad cuando sentí aquella palmada en mi trasero-que gatita mas traviesa he ido a comprar-siseé divertido mas no hice nada. Ya me divertiría al llegar a casa, tenía todo el tiempo del mundo para jugar con ella.
Le mordí un muslo que me quedaba bastante accesible debido a su postura dejándole las marcas de mis afilados dientes-si quieres ser una niña mala adelante, pero luego abstente a las consecuencias-reí divertido hasta que entramos en aquel bloque de apartamentos donde el silencio era completo.

Siempre era así, no era una novedad que aquel patio completamente descuidado y sin ningún color o grafitti estuviese vacío. Casi nadie salía de los bloques a no ser que hubiese una redada de la policía donde todos colaborábamos para acabar con ellos. Bueno, tal vez no todos. Si yo lo hacía era solo para salvar mi culo, los demás poco importaban, como si solo quedaba al final yo. Me tenían sin cuidado-tu crees?-pregunté hasta que fue interrumpido por un tío que salió de detrás de uno de los bloques. Podía escuchar la radio que tenía encendida. La verdad es que ese tío era algo extraño, siempre controlaba las salidas y las entradas de la gente, era algo así como un conserje particular. También solía dar la alarma de intrusos, pero no por ello se le tenía mas respeto o agradecimiento. Cualquiera que se apreciara como asesino podía notar, sin aviso de nadie, como las ratas intentaban atacar la casa de los gatos, o en este caso, como el oso quería atacar el nido de abejas, la gran colmena.
Intenté esquivar al tipo, pero el otro era tan persistente como el agarre de la gata en mi espalda. Tanto tenía que clavarme las uñas? Acaso sabia donde se acababa de meter? Seguro que si. Podía notar como su corazón estaba completamente agitado. Pobrecita. Me iba a reír tanto…

Elevé con fuerza mi hombro para volver a bajarlo dándole un toque de atención a la gata ya que en ningún momento había permitido que abriese su boquita aun si era para protestar-Koneko-chan-me dirigí a ella-acaso no sabes que es de mala educación meterse en conversaciones ajenas?-sonreí calmadamente-además también se deja terminar de hablar al otro no? Voy a tener que castigarte-mi mueca tranquila no se borró en ningún momento a pesar de las incongruencias que decían ambos volviendo más tenso el ambiente que se enradecía poco a poco por toda aquella aura oscura que yo desprendía-0]]no te preocupes koneko-chan, ya sabes que solo yo puedo ver esto…[/b]-hablé como si el otro realmente no estuviese allí-bien bien veamos…-miré al tipo desviando mi atención por un segundo de mi nueva mascota-como te llamas?-pregunté ya que desconocía por completo las confianzas que tenía con ese tipo para que se atreviera a hablar de colegeo. Tal vez se llevara bien con el otro Sasha, más lo dudaba, no parecía esa clase de tipo con la que se relacionaba mi otro yo, por no decir que no se relacionaba con nadie salvo consigo mismo. A diferencia de él yo tenía miles de amigos, en su mayoría muertos, pero no importaba mucho, era solo una sutil y pequeña diferencia sin importancia-Nick-contestó el otro con tranquilidad. Además de un nombre vulgar, un asqueroso, perfecto, mis favoritos-bien Nick[/bi]-dije su nombre con desganada arrastrando cada una de sus letras-puedes dejar de mirar a mi querida presa? Es de mala educación, además te has tomado demasiadas confianzas cuando no las tienes, ni si quiera figuras en mi lista de muertes por llevar a cabo, así que…-clavé dos de mis dedos en sus ojos con fuerza sintiendo como los atravesaba sacando las garras. Removí un poco para encargarme de remover los nervios y vasos sanguíneos y luego tiré arrancándoselos de cuajo volviendo a mancharnos de sangre. Suspiré con fuerza mientras que el otro gritaba de dolor tapándose las cuencas vacías-ves lo que pasa cuando miras donde no debes?-dije con voz calmada-de verdad Nick y eso que te avise-que gran mentira-bueno...como sea, no creo que te quedé mucho más debida al ritmo que llevas-refiriéndome a la sangre perdida-y las ambulancias hasta esta zona no llegan nunca-miré le reloj de pared-y para tu mala fortuna el medico de nuestra querida y gran comunidad no esta en estos momentos en el edificio, así que…-tomé el hacha antiincendios de la pared y con un rápido movimiento logré encajarla entra ambas mandíbulas del sujeto haciendo después algo de mas presión para dejar dividido en dos todo su cuerpo de forma asimétrica-cirugía completada, gran trabajo enfermera-bromeé, incluyendo a la elemental en la broma, dejando caer el hacha pasando por encima del cuerpo con Sakura aun al hombro. Había sido tan fácil que ni había hecho falta dejar a Sakura en el suelo.

Patético. Algunos tipos de allí ni si quiera debían de hacer llamar asesinos.
Alcancé el departamento después de subir hasta el tercer piso andando con la pelirosa a mis hombros. Abrí la puerta del departamento 313 y entré sin mediar palabra cerrando la puerta tras de mi a la vez que tiraba a la pobre chica en el sofá.


Ahora empezaba la diversión.
[b]

Credits to Rapture

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.