Descanso de todo || Priv.

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Descanso de todo || Priv.

Mensaje por Dennis Herbst el Mar Ene 31, 2017 7:00 am

Cada tanto tiempo Dennis decidía alejarse de toda persona posible solo para satisfacer su más íntimo deseo: descansar. Estar en la tienda era grato, tenía de todo allí, trabajo, comida, compañía, juguetes e incluso un gran patio de juegos,pero allí aunque lo quisiera no podía mantenerse calmado. La tienda le divertía y le distraía, tal vez demasiado, por ello es que le era importante salir de allí y alejarse lo más posible. No tenía sitios fijos cuando el deseo de estar solo le dominaba, a veces acababa en el bosque, en otras ocasiones en la playa, no faltó la ocasión en que terminó durmiendo en la terraza de uno de los edificios más altos de la ciudad, inclusive llegó a vivir en casas de diferentes personas, solo por la noche, ya que aún pudiendo pasar como un gato cualquiera, no podía huir del mercado, no con el dispositivo de seguridad ubicado en su cola. La vida de mascota le gustaba, era cómoda, pero aun siendo un gato doméstico, las ansias de estar en libertad junto con el deseo de descansar sin nadie que le mirase o solicitase comida, le llevaban a huir aunque sea por un día. Corrió tanto como pudo y solo se detuvo dos veces en el camino, una para conseguir agua y la otra por comida, solo en la tercera ocasión es cuando se detuvo del todo. Había llegado a una zona límite, el mirador, Dennis no fue consciente siquiera de cuanto tiempo estuvo corriendo, solo supo que una vez allí no se movería hasta varias horas después.

El sitio era hermoso, se podía ver claramente el horizonte, aquella playa y luego el trozo de mar que con magia persistía alrededor de la gran isla, alrededor de Myr. Deseó poder nadar hasta el tope y caer ¿Qué encontraría abajo?, exceptuando la gran posibilidad de que ese viaje acabase en su muerte, quería saber, pero no podía llegar e ir tan lejos, no cuando el anillo en su cola delataba su posición. Dennis completamente agitado se echó a dormir en el suelo del mirador, el cual tenía un techo alto y que cubría lo pertinente, estaba elevado del suelo y era de piedra irregular. Lo único que allí serviría para dormir, además del suelo, era una de las seis bancas presentes, pero todas eran de piedra. Era lo mismo dormir en el suelo a dormir en una de ellas. Apenas tocó el suelo se durmió profundamente, nada externo podría despertarle en esos momentos, todo por el cansancio de su cuerpo y esa tranquilidad que percibió al encontrarse completamente solo. Pasaron varias horas antes de que Dennis se despertara, babeando, con la pereza plasmada en la cara, con algunas hormigas entre su cabello, con la cola enroscada alrededor de su pierna y una postura felina totalmente. Lo primero que hizo fue estirarse, allí mismo en el suelo y luego se revolcó en la zona, acariciándose la espalda con el duro suelo.

Sintió un gruñido en su vientre, tenía hambre y volvió a revolcarse, como si eso pudiera ayudarle con el malestar. Entre más se movía más sonaba un paquete de galletas, pero el felino sabía que no quedaban muchas, apenas había dejado dos cuando estuvo viajando a esa zona. Gruñó y tras algunos minutos donde su estómago seguía sonando, se sentó en el suelo dejando la cola altiva y en un movimiento constante, ansioso. Su mirada azulina se fijó en el horizonte que antes había visto, estaba oscuro, pero las estrellas se reflejaban hermosas en el mar. Dennis se sintió embelesado por esa vista, tanto que volvió echarse en el suelo para así poder contemplar mejor el reflejo en el mar. Su postura era, nuevamente, animal, pero no adormilada como antes, sino que permaneció en alerta constante, meneando la cola tras de si con ligereza y moviendo las orejas según el ruido a su alrededor. Acabó comiéndose las escasas galletas que había llevado, pero eso no serviría, no del todo. Consideró la idea de cazar, quizás un roedor o algún ave, cualquier cosa serviría, mas no sería capaz de atrapar algo muy grande, no llevó nada que facilitase tal labor.

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Re: Descanso de todo || Priv.

Mensaje por Vrede Draer el Lun Jul 17, 2017 8:11 am

Vrede ciertamente, no entendía el comportamiento humano. A pesar de pasar la mayor parte del tiempo rodeada de gente podría parecer que la mujer de cabello violáceo no lograba entender del todo las conductas de los demás, sobre todo en los temas románticos por lo que no era de extrañarse que cuando aquel sujeto le invitó a dar una pequeña caminata ella accediera por el simple hecho de no pretender ser grosera con uno de sus socios. Todo había comenzado hacia un par de meses cuando una invitación llegó a su puerta, siendo accionista en varias empresas a lo largo de la isla era muy común que fuese invitada a las fiestas de aniversario, aunque rara vez asistía, simplemente enviaba una carta de felicitación por el arduo esfuerzo esperando que el año siguiente fuera aún más productivo. Pero había algo en esta que, a su asistenta un poco más impresionable, le llamó la atención.

La fiesta se celebraría cerca de los límites de la isla, acudirían un número exclusivo de personas usando una de las propiedades de los dueños para celebrar el evento que parecía algo de aspecto más familiar a una celebración anual para una compañía; fue por esto que su asistenta le insistió que debía ir, pensando que un ambiente algo más casual sería beneficioso para la siempre rígida mujer. Relacionarse con otros, llevar charlas casuales con compañeros, estas cosas estaban lejos de su alcance, tomando en cuenta que en la posición en la que estaba ella jamás podía gozar de la amistad entre compañeros de trabajo, era un experimento que causaba cierta curiosidad en su asistenta. Luego de mucha insistencia y trabajo mediático el día pautado llegó habiendo sido convencida de asistir, Vrede se dirigió junto con su asistenta a la enorme propiedad a las afueras de la ciudad.

El día trascurrió con normalidad y a pesar de su rigidez inicial parecía que la mujer comenzaba a sentirse más relajada en el ambiente en el que se encontraba permitiéndose reír un poco y compartir con los demás asistentes. Al caer la noche entonces fue invitada a dar un paseo por uno de los dueños de la compañía. Comenzaron hablando de nimiedades, caminando por la orilla de la playa mientras charlaban sobre los asuntos de la empresa, temas de negocios, cosas en las que la mujer aparentemente se sentía cómoda, sus pasos los llevaron a ambos cerca del mirador y cuando ella se disponía a poner un paso sobre el él sujeto tomó su muñeca suavemente mientras le detenía, la escena tras ellos era completamente hermosa el rostro levemente sonrojado del hombre delataba sus intenciones pero para ella era algo anormal, y simplemente ladeó su rostro incapaz de leer la situación. La especie de confesión se hizo llegar casi de inmediato, pero no llegó a los oídos de la mujer en un formato comprensible y no fue sino hasta que el sujeto acercó su rostro al de la fémina que esta reaccionó, colocando su mano entre ambos.

-Yo valoro mi espacio personal por lo que, por el bien de nuestra relación, absténgase de acercarse demasiado a mi persona -el hombre, estupefacto se alejó casi de inmediato, algo confundido por la manera en la que fue rechazado- su compañía se ha vuelto incómoda para mí, por lo que le pido amablemente que se retire -Ante el tono autoritario de la mujer no pudo hacer otra cosa más que bajar su cabeza y asentir antes de retirarse apresuradamente sintiendo la mirada de la pelimorada sobre su espalda, una vez lo suficientemente lejos Vrede exhaló pesadamente, le desagradaba que otros se acercaran a ella como si tuvieran el derecho de violar su espacio sin su consentimiento, aunque no había notado en absoluto que aquel hombre le había confesado su afecto.

Continuó caminando por el lugar, entrando al mirador mientras observaba el panorama, le agradaba mucho la vista, las estrellas, el tenue sonido de las olas y la tranquilidad que emanaba hicieron que la mujer dejara salir una leve sonrisa antes de reparar en el leve movimiento de una cola. Parpadeó un par de veces curiosa - ¿Un gato? -A diferencia de con las personas Vrede realmente disfrutaba de la compañía de los animales, eran fáciles de entender, no eran demasiado exigentes y entendían a la perfección las ordenes simples… pero de todos los animales en el mundo a ella realmente le agradaban los gatos por lo que no era de sorprenderse que sonriera con sinceridad al verle, encantada por su compañía. Para ella eran animales llenos de gracia, independientes y muy inteligentes que sabían cómo cuidarse solos además… que sean suaves y tibios era un plus que secretamente valoraba, pero en su agitada vida no había espacio para cuidar a un animal y por ello era que la mujer dragón no había adoptado ninguno todavía.

Intentó acercarse sin incordiarle, lo que menos deseaba era que el gatito se echara a correr… Vrede no estaba demasiado familiarizada con el sistema de pets por lo que el pequeño anillo en su cola para ella no era más que simple decoración. Se quedó mirándole por un par de segundos, sentándose a unos metros de él doblando elegantemente su vestido y llevó la mano hacia su bolso buscando algo que pudiera ofrecerle a cambio de su compañía. Rápidamente consiguió una barra energética, la miró algo decepcionada pensando que los gatos eran mayormente animales carnívoros, pero aun así quiso intentarlo. Tomó la barra y la troceó con sus dedos en pequeños bocados aptos para la boca de un felino y los dispuso sobre el envoltorio, colocándolo entre los dos -No sé si te agrade, pero me gustaría acompañarte un rato más -Vrede estaba convencida de que sus palabras no serían entendidas, pero aun así estiró la ofrenda un poco más hacia el pequeño felino, esperando que la aceptara

OFF:
Gracias por dejarme invadir tu post (?) si hay algún error o algo que quieras corregir hazmelo saber! saludos!

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Re: Descanso de todo || Priv.

Mensaje por Dennis Herbst el Vie Jul 28, 2017 5:07 am

Dennis se mantuvo atento a su entorno mientras pensaba sobre la mejor solución a su hambre: la caza. No era habitual que él cazara, no cuando comer las cosas crudas significaba restarle sabor a la comida, él prefería cocinar y prepararlas, mas a ese punto en su noche no era sensato pensar en condimentos o siquiera en la cocción. Tenía hambre y, dispuesto a salir en busca de alimento, se ve forzado a detener su intento de avance al escuchar movimiento no muy lejos de donde él se encontraba. Se agachó y esperó, buscó entre la oscura zona al causante de ese sonido y vio como una pareja paseaba por la zona. Dennis los observó un poco más, solo para asegurarse de que se trataba de una pareja común y corriente, lo cual tras ver el avance del hombre para con la fémina le dejó todo en claro. Si bien a esa distancia Dennis no era capaz de oír lo que hablaban, era fácil para él interpretar los movimientos de ambos. Le era curioso y hasta cierto punto divertido, pero más que eso no representaba nada para el hambriento felino.  

Dejó de apreciar esa escena y se movió por la estancia, volvió hacia lo que quedaba de sus galletas con una esperanza vacía, las migas no le satisfarían en lo absoluto. Olfateó el suelo y volvió a sentarse sin dejar de mover su felpuda cola con ansiedad, bostezó con pereza y pensó en asumir su flojera y echarse a dormir un poco más, pero entre su falta de decisión percibe pasos no muy lejos de donde se encontraba. Lo primero que movió fueron sus orejas, luego volteó el rostro con ligereza y notó que una figura femenina hacía ingreso en el mirador. La reconoció y pensó que tal vez el hombre le acompañaría, pero la mujer ingresó solitaria. Dennis le observó sin moverse, diferente a la actitud de un gato callejero que buscaría huir ante cualquier cosa extraña. La sonrisa que apreció en el rostro ajeno le generó un sentimiento cálido, él no estaba acostumbrado que al ser visto así se fuera amable y menos por parte de una extraña.  

Sin moverse de su sitio estudió a la mujer, cada acción y agradeció la prudencia con que abordó la situación. Parecía entender cómo es que los félidos actuaban, Dennis pensó que tal vez ella tendría un gato, pero cualquier suposición sobre ella y los gatos quedó relegada al ver Dennis como ella buscaba algo en su bolso. La cola del felino se meció con menor intensidad, dejando la mirada y todo sentido posible atentos a ella, por lo que al escuchar un envoltorio seguido de un aroma a comida es que Dennis se levanta de su sitio y voltea hacia la mujer. Antes de actuar observó lo que hacía, ladeó el rostro ligeramente y tuvo la intención de volver a sentarse, pero las palabras dichas le instaron a avanzar. Dennis caminó a paso seguro en dirección a ella, teniendo presente cualquier cambio en la posición contraria o algún sonido externo a ellos dos. Estaba acostumbrado a ser tentado con cosas para luego ser atrapado, como cuando iba a algunas tiendas a buscar comida gratis, pero su caminar no delató inseguridad.  

Se acercó lo suficiente como para quedar a la distancia necesaria del paquete y los trocitos de comida, allí Dennis agachó la cabeza y olfateó sin perder detalle de la fémina. ¿Sería seguro comerlo? ¿Podría tratarse de una trampa? Lo pensó y dudó, se sentó frente al paquete y miró a la mujer unos instantes más, buscando el decidir si debía comer o no. No demoró en decidirse pese a la problemática presentada, Dennis asumía que si aquello era una trampa los del mercado se enterarían si no regresaba a tiempo o si se alejaba demasiado, por lo que en ellos tenía una especie de seguro. Fue drástico el cambio del felino, pasó de estar dubitativo y sentado a agacharse lo necesario para comer y probar lo que se le ofreció. Le costó reconocer el sabor, pero supo de que se trataba tras comer dos bocados. Entrecerró la mirada, no era lo que esperaba, pero agradecía poder comer algo que llegase de tan buena manera. No lo comió todo, porque al darse cuenta de que estaba comiendo sin parar se detuvo y mordió el paquete para poder jalarlo con lentitud y cuidado. Quería compartir lo que comía y mostrarle de esa manera agradecimiento, aunque dicha actitud distara bastante de lo recurrente.  

No podía hablar y decir gracias, no sin cambiar su forma, por lo que vio en esa acción la forma apropiada. Además, tras acercarse a ella evitando que los trozos restantes cayesen al suelo, se apoyó en la pierna ajena y se rozó contra ella lentamente, repitiendo aquella acción mientras la iba rodeando sin alcanzar a finalizar esa ronda de 'agradecimiento'. Era raro para él disfrutar siendo un gato, en la tienda no solía estar así debido a sus ocupaciones, por lo que quiso aprovecharse un poco de ello, así que vio como subirse a las piernas de ella sin rasguñar, era consciente de que sus garras podrían dañar sus piernas o el vestido mismo. Fue cuidadoso y trató de subir, alzó el rostro y le observó atento, pudiendo así detallar mejor su rostro y notar que ambos compartían el mismo tono azulado en la mirada. Le maulló suave y corto, quedó con las patas delanteras sobre la rodilla de ella y las traseras en el suelo sin subirse aún. Se inclinó hacia delante y, tras un impulso, se subió a las piernas de la mujer acomodándose en su regazo de la mejor manera posible. Allí se relamió y quiso comer más así que observó lo que restaba de la comida ajena, meneó la cola y pensó si sería bueno pedirle más. Volvió a mirarla y alzó levemente una de sus patas indicando la comida, no perdió de vista la cara contraria, quería que ella entendiese que Dennis quería algo, además claro de dejar a la vista que él no se trataba de cualquier gato. Aunque desde que inició su acercamiento podría notarse que Dennis no era uno cualquiera.

Spoiler:
Lamento si Dennis falló como gato, pero hace el intento por serlo ~

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