I hate everything || Priv.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

I hate everything || Priv.

Mensaje por Kenma el Sáb Dic 17, 2016 3:37 pm



I hate everything

Con Kuroo Tetsurô en el Parque a las 5 p.m.
Soundtrack

Estaba aburrido, aunque cuando no lo estaba? El chico pudin era así de especial, incluso aunque estuviera paseando por el parque, aquel lugar donde los niños se iban a divertir, los perros perseguían ardillas y los chicos y chicas iban a darse el lote, el solo caminaba con la vista fija en su consola.

Todo estaba tranquilo a su alrededor y aunque no lo estuviera tampoco se hubiera dado cuenta al ir con los cascos puestos con la música a tope.
Nada parecía molestarle, estaba completamente sumido en aquel videojuego nuevo que sus padres habían creado. Ser un dragón y destrozarlo todo a su paso, un clásico, pero la historia estaba interesante o eso pensaba el gato quien iba esquivando a todo el mundo que se cruzaba a su paso. Pero lo que no logró ver, ni advertir, fueron los botes de un balón que se acercaba con rapidez a él y que acabó golpeándole con fuerza en la cabeza.

Al principio pareció no inmutarse ante esto, pues solo se centró en agarrar con fuerza la consola para que no se cayera al suelo haciendo que perdiera al juego solo por haberse distraído esos segundos.
Gruñó por lo bajo y despegó los ojos de la pantalla para después elevar sus cejas sorprendido al ver que la pelota era de voleibol-mmm…-solo pronunció ese sonido. Guardó su consola en uno de los bolsillos de su chaqueta, que precisamente era la de su antiguo equipo de voleibol por curiosa coincidencia que pudiera parecer, pues la verdad era que amaba esa prenda.
El joven se agachó con cuidado y tomó la pelota acariciando su tejido y sus costuras casi consiguiendo sacarle una sonrisa. Pero de pronto un niño apareció pidiéndole la pelota. Kenma le miró algo extraño y después a la pelota-si…-murmuró de manera apática-toma-se la pasó con cuidado y tras eso solo miró hacia donde el niño se dirigía siguiéndole tras unos segundos. No quería parecer sospechoso o incomodar al pequeño.

Al cabo de unos momentos llegaron a unas canchas de voleibol que habían en ese gran parque, así como algunos de fútbol, tenis y baloncesto, pero esas no le interesaban.
Observó con detalle como los niños volvían a jugar tras haber conseguido su balón. Aquello le recordó demasiado a la época en que el y Enma eran pequeños y jugaban con Hinata o más bien cuando Kuro por primera vez le pasó una pelota de voleibol.
Agachó a cabeza algo apesadumbrado pues recordar todo aquello era demasiado duro, igual que la vida, por eso era mejor agachar la cabeza y jugar a videojuegos, en ellos al menos si te hacían daño podías usar alguna poción para curarte, o bien usar un hechizo de borrado de memoria para seguir solo adelante tras haber perdido a un gran amigo, a tu mejor amigo.
Sacudió su cabeza y volvió a meter sus manos en la chaqueta buscando su consola. Se puso los cascos y de nuevo se sumergió en aquel juego.
No quería saber nada del voleibol otra vez, aunque su hermana hubiera insistido en ello, él se negaba en rotundo.

Caminó hacia las gradas y se sentó allí pues aunque se negara en rotundo a reconocer que no le importaba aquel deporte, lo hacia y por eso se había quedado allí.
No les miraba, solo estaba centrado en su juego, pero la esencia de jugar con ellos al voleibol le recorría el cuerpo, llenaba el ambiente, podía sentirlo en cada fibra de su ser.
Eso solo hizo enfurecerle un poco, o más bien justo lo contrario pues apagó su consola y cambió el juego pasando a uno de voleibol que sus padres habían creado hacia muchos años, pero que Kenma seguía jugando una y otra vez sin cansarse. Era su juego favorito desde que había dejado de jugar el de verdad, aunque también era el que más odiaba. Al fin y al cabo aquel juego nunca llegaba a transmitirle lo que sentía en el campo pasando la pelota a sus compañeros para rematar y ganar el partido. Allí dentro de aquel mundo virtual no lograba conectar con nadie, solo con la maquina que tenia, pero estaba totalmente solo en realidad, pues se negaba por completo a jugar el modo on-line.
Nadie le entendería con sus jugadas, nadie le seguiría porque era patético, y nadie sentiría lo que él sentía por ese deporte. Además, tampoco es como si quisiera jugar con alguien que no fueran sus amigos o su gemela.

Era odioso.
Todo aquello…
lo odiaba..

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.