Necesito de tus mimos ~ || Priv.

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Necesito de tus mimos ~ || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Dom Nov 13, 2016 11:36 pm



Necesito de tus mimos ~
Privado con Jamal — Sábado 2 am — Luxury's


Los días pasaban y mis asuntos cada vez me entretenían menos, por ello es que decidí actuar como un buen hombre de negocios y atender mejor y directamente el burdel bajo mi cuidado. Si bien es cierto las cuentas, los clientes y los empleados estaban estrictamente regulados y vigilados por mi red de seguridad, era necesaria cada tanto tiempo la presencia del dueño, la cara visible del local, por eso es que durante los últimos fines de semana me pasaba seguido por el lugar. Aquel viernes disfruté de las atenciones de las bailarinas y de su seductor espectáculo, degusté las nuevas bebidas que servirían en la temporada y a más de un curioso tenté lo suficiente como para hacerse cliente frecuente de tan pecaminoso lugar. Aunque aquel viernes a diferencia de los anteriores, no planeaba pasar la velada entre desconocidos o subordinados, así que apenas me vi libre le mandé un mensaje a Jamal, fue corto y preciso, le quería pasada la media noche, lo extrañaba, pero no era un sentimiento cariñoso o 'lindo', sino que necesitaba traerle para divertirme a costa de él, así como yo sabía que él hacía conmigo. Sonreí y giré en mi propio eje una vez el mensaje se envió, me sentí ansioso, llevaba ya demasiado tiempo sin verle debido a los últimos acontecimientos.

— ¿Serían meses o años?~  — llevé el móvil hacia mi barbilla y le presioné allí unos segundos, tiempo suficiente para reír animadamente y voltearme para seguir con mi trabajo. Me pasé esa noche disfrutando de las bebidas, probando las necesarias, recomendándole a los encargados de servirlas que no utilizaran una gran graduación alcohólica para poder incentivar el mayor consumo por sobre la ebriedad. Nadie querría tener un cliente ebrio, osado, que llegase a vomitar entre las atenciones de las prostitutas o de las  mismas bailarinas. Me paseé por diferentes zonas, dejando salir mis rasgos félidos, solo por el placer que me producía ser visto como una entidad adorable y mínima, un simple gatito entre tanta bestia y ser infernal que solía frecuentar mi burdel. El tiempo se me pasó sumamente rápido, pero en ningún momento me olvidé del demonio a quien esperaría así sea toda la noche, porque no revisé nuevamente mi teléfono como para saber si vendría o no, carecía de sentido, yo estaba seguro de que Jamal iría a verme. Él deseaba hacerlo, casi tanto como yo deseaba el recibirlo.

Alrededor de las dos de la mañana el burdel se llenó, habían varios grupos que tras haber bebido en un bar se habían pasado por el lugar por algo de entretención, me divertía verlos en erráticos movimientos tratando de mostrar masculinidad ante las bailarinas e incluso ante los bailarines. Adoraba ver como la sociedad aquí dentro se mostraba tal y como era, sin importar si unos iban por las que apenas si gozaban de quince años y otros no contentos con uno, buscaban dos o tres para satisfacer sus más bajos deseos. Fijé mi mirada en un grupo nuevo de personas y, entre ellas, la figura de un hombre solo centímetros más alto que yo, pero que en contextura física me ganaba notoriamente. Inclusive su semblante era espectacular y le dediqué solo unos segundos a admiración, meneé la oscura cola tras de mí y me encaminé con calma hacia su ubicación. Me paré ante él cortándole el paso y sonreí, repasé mis labios con la lengua y la detuve al tocar uno de mis colmillos, ladeé mi rostro y realicé un ademán con la diestra pidiéndole que se acercara más.

— ¿No crees que me has hecho esperar lo suficiente?~ Eres sumamente cruel conmigo, Jamal-chan — dije en un tono animado, llegando a susurrar su nombre con tal honorífico, uno que en Myr casi no se usaba, pero debido a que nací en Japón me era imposible no abusar del 'chan' con casi todo el mundo, mucho más con seres como ese demonio que era mucho años menor que yo pese a parecer todo lo contrario. Apoyé ambas manos sobre su pecho y le acaricié, como si de verdad me importase tener esa cercanía con él, como si efectivamente no pudiese esperar más por él. Sonreí entretenido y le observé directamente a los ojos, teniendo ambos la misma tonalidad rojiza en el iris, lo cual siempre me gustó de él, entre otras cosas. Apoyé luego mi pecho contra él y desde esa postura se podía ver bastante piel de mí, ya que la negra camisa que vestía apenas si contaba con dos de los botones correctamente puestos en sus ojales, dicha prenda se alzó en la zona de atrás gracias a la cola que se elevó orgullosa e insinuante.


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Re: Necesito de tus mimos ~ || Priv.

Mensaje por Jamal el Lun Nov 14, 2016 3:49 am

Podía no ser algo típico de él, pasaba largas horas deambulando por las calles hambriento, si, por ello como dije no era típico de él, alguien con un hambre tan voraz nunca pasa por alto una suculenta alma corrompida, a última instancia los años comenzaban a pesar, ¿cómo hacían todos aquellos demonios que tenían años y años de vida sin aburrirse? ¿cómo? era cierto que le gustaba ir por ahí, aprovechándose de todo el mundo, pero era parte de su naturaleza él no tenía nada que ver con ello, además el hecho que se encontrara así era porque últimamente era demasiado fácil, corromper, manipular ya no había reto alguno, ni siquiera había ese juego de la víctima inocente que cae poco a poco sin darse cuenta de lo hundida que esta, era como si todo el maldito mundo se lanzara de cabeza sobre la oscuridad de la depravación.

Pero mientras estaba deambulando pensando solo en ver si podía elegir una víctima o seguir en dieta, el sonido de su móvil le alerto, tenía un mensaje de nada más y nada menos que Izaya, /menudo cretino / pensó divertido sin ser consciente de que su rostro comenzaba a enmarcar una sonrisa traviesa casi seductora pues al evocar el recuerdo de su "amigo" daba pauta para una noche larga llena de diversión a costa del mayor, y si, por mucho que le molestara que fuera de mayor que él era seguro que tenía algo entre manos, Jamal se las ingeniaba para sacar provecho de tal diferencia y era seguro que Izaya también así que los dos sabían muy bien que esperar del otro lo que hacía su amistad más sencilla y menos hipócrita.

No fue de inmediato, pues se siguió paseando por las calles oscuras, tratando de resolver el dilema si lo que necesitaba en realidad era, compañía o simple soledad, tal vez la soledad le sentaría bien, encontrarse a sí mismo como decían toda esa bola de maricas limosneros de cariño, Jamal no quería encontrarse a sí mismo sabía bien quien era y que quería, así que el hecho de pensar en estar completamente solo no le agradaba en lo más mínimo,¿ porque razón entonces se encontraba solo ahora ? Fue entonces que lo dedujo, no podía estar en soledad necesitaba de compañía casi tanto como los demás necesitaban de él, por lo que después de sacar el móvil y ver el mensaje de Izaya por quinta o décima vez, no estaba del todo seguro, se dirigió a donde el moreno le esperaba, Ah que bien se oía eso, que alguien le esperara sonaba casi como una maldita sinfonía del diablo.

Sin embargo, pese a la horrible y detestable emoción que le surgió ante este hecho, se tardó en llegar, se tomó su tiempo para no ser del todo evidente no quería ser el primero que corriera cuando el otro le llamaba no era su forma de ser ni mucho menos quería empezar ahora, si tuviera que hacerlo sería en secreto absoluto y bajo sus propias condiciones claro está, pero vamos, ambos sabían muy bien lo que querían del otro así que no tenía que preocuparse por tonterías de ese tipo.

Llego al burdel y como era costumbre su entrada fue recibida por los clientes recurrentes del lugar quienes lo conocían por ser, no solo el alma de la fiesta si no el que solía engatusar con mas facilidad a cualquiera, Jamal los saludo con una sonrisa cínica que adornaba su rostro de patán empedernido, fue hasta que el mismo Izaya que fue a su encuentro le llamo, este se giró para verlo; el felino era de los conocidos que más gustaba a Jamal, porque sabía hacer y decir lo necesario, para distraerte lo suficiente.

- ¿Lo necesario diría yo, acaso no has aguardado mi llegada con impaciencia? - Dijo insolente mientras ampliaba aquella sonrisa en sus labios antes de morderlos con arrogancia al intercambiar miradas con él, pues al acercarse más dijo aquel honorifico que lo descartaba como un adulto, ah detestaba que lo tratara como un crio siendo en general alguien que sin duda había repasado el arsenal demoniaco de pecados, habidos y por haber, carraspeo para quitarle importancia mientras arrugaba la nariz molesto - ¿Claro, yo soy el cruel aquí ... dime, has pasado los últimos años extrañando como nos divertíamos? O ¿simplemente extrañas ver mi lindo rostro junto al tuyo?

Demasiado arrogante pensó, pero de igual forma no dudo en seguir el ejemplo del otro y dio un vistazo a ese pedazo de carne que exponía al mover su encantadora cola de gato, oh por todos los diablos del averno, dijo mentalmente mientras quedo prendado de la forma sinuosa en que su cola se menaba, lo que hizo que sonriera más aun, pero estaba vez de una manera menos arrogante así distraída, eso fue lo que hizo que sin más se mordiera el labio antes de intentar tomar la cola entre sus manos.

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Re: Necesito de tus mimos ~ || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Lun Nov 14, 2016 8:48 am



Sonreí ladino al escuchar su voz, llevaba mucho sin escucharle y debo admitir que me fascinaba esa voz, pero no hablando, sino en sonidos obscenos, en gemidos, en gritos inclusive o en tiernas palabras cargadas de un indecoroso cinismo. — ¡Por supuesto! — afirmé elevando mi voz, aproximándome al rostro ajeno sin ninguna clase de vergüenza en lo que él me hablaba preguntándome semejantes cosas, reí en su cara y alcé ambas manos para sostenerme de sus hombros y luego rodear su cuello, impidiéndole que se alejase de mí en lo que yo permaneciera allí — ¿Realmente quieres saber qué es lo que extrañé de ti? — relamí mis labios y ladeé el rostro, rocé mis labios con los de él dispuesto a saludarle como hicimos tantas veces en el pasado, pero no concreté nada, ya que dirigí mis labios hacia su mejilla donde susurré queriendo tentarle — He extrañado todo  — hice una pausa solo para enfatizar cierta palabra — todo de ti ~  — sonreí y rocé luego mi mejilla con la de él, tal como un felino lo haría, llegué a acariciarme en su cuello al bajar mi rostro lo suficiente.

Sabía que estaría mirando mi cola, por ello es que le había levantado de esa manera y no evité que tocase mi cola, moví el extremo para tocar parte de su cuerpo, la que alcanzara — ¿Comenzarás a tocarme ahora mismo? Creí que eras un poco más contenido, Jamal-chan ~ — volví a rozarme contra su cuerpo solo para que una de mis félidas orejas acariciara su cuello ligeramente — Al parecer me has extrañado... — bajé mis manos y dejé ese abrazo, deslicé ambas palmas por su pecho y aparté mi rostro para mirarle retadoramente — Bebamos algo primero, pequeño pervertido, dudo que quieras dar un espectáculo a los morbosos del lugar  — de reojo observé a algunos que se nos quedaron mirando, atentos a cada acción de nosotros, sea porque me reconocieron como dueño o porque les interesara Jamal y, ciertamente, no me podía interesar menos. El ser visto en una actitud cariñosa con alguien no me interesaba, ni siquiera me molestaría tener sexo allí mismo, ante todas las miradas curiosas de los clientes o de mis propios empleados.

Reí bajo y moví nuevamente mi cola para que se rozara obscenamente con su mano, como si lo que sostuviese el menor fuese algo mucho más 'entretenido' que solo una cola, pero falso sería decir que el toque en tal extremidad no me producía cosas, Jamal seguramente sabía cuan sensible podría ser si se tocaba donde se debía. — Ah~ — gemí alto, quería que me escuchara — Adoro tu perversión, pero es muy pronto  — le sonreí y giré mi cuerpo para así soltarme de él, incluyendo mi serpenteante cola, la cual yo mismo sostuve con la diestra y le invité a seguirme con paso firme, queriendo seducirle lentamente, le haría caer ante mi como muchas veces lo hice, antes de que él se atreviese a ganarme, como igualmente lo hizo en el pasado. No volví a mirarle y solo avancé entre la multitut yendo a la barra del sitio, la cual estaba en la zona lateral derecha, puesto que en medio estaban las pistas con las bailarinas y sus caños, incluso algunas jaulas que adornaban el techo, exponiendo la mercancía de la velada.

Al llegar a la barra me apoyé en esta, esperando a Jamal antes de hace cualquier cosa, no me sentaría aún ya que el tener esa postura solo mostraba mi figura y uno de mis mejores atractivos ante él, aquella cola que no detuvo su vaivén, ansiando volver a recibir caricias, queriendo tener cerca a aquel demonio.


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Re: Necesito de tus mimos ~ || Priv.

Mensaje por Jamal el Lun Nov 14, 2016 3:38 pm

Se sintió descubierto, por lo que sonriente como estaba le dio igual tocar o no tocar, en realidad Jamal seguía sin comprender por qué en la cola de ellos era tan exquisitamente sensible, había algo conectado con las terminarles nerviosas del cuerpo o algo por el estilo que hacían que sin duda al tocarlas el otro reaccionara de tal manera, de igual forma era débil ante esas cosas gatunas que se paseaban por el frente, así que sin poder siquiera evitarlo con la punta de su dedo delineo la cola del otro, ¿qué pretendía al restregarle su cola sinuosa por el frente mientras tocaba su pecho y parte de las costillas ? que se mostrara como un perfecto soldado? ¿un tempano quizás? no, Jamal no podía ni con lo uno ni con lo otro. Razón de más por la que le dedico una mirada retadora mientras lo seguía.- ¿Tan transparente soy? te recuerdo que no soy yo quien llamo primero - mirando cada tanto aquella cola, no sabía exactamente qué era lo que le gustaba más o el por qué no podía dejar de mirarlo, sería la forma en que se movía? o el hecho de que se paseara delante en un contoneo serpenteante, y aunque el rose de su oreja contra su cuello le erizo la piel, pues el contacto era endemoniadamente suave y sutil, y embriagadoramente gritaba a todo pulmón TOCAME, Jamal bajo la mirada para posarla en el trasero el otro mientras le seguía, no pudo evitar sonreír pues aquello había despertado su apetito. -Podrías comenzar a decirme porque tardaste tanto tiempo en llamarme…me vendría bien debes en cuando pasarla por aquí …-remarco como si fuera el otro el necesitado por la compañía.


No pudo evitar mostrar un rostro de placer cuando la cola de él se tambaleo contra su mano, solo el sentir el pelaje contra su piel le provoco de tal mera, por lo que sin pensarlo como solía pasar con todas las acciones hechas por el demonio, deslizo sus dedos por todo lo largo de la cola, en dirección contraria al pelaje, acercándose peligrosamente al nacimiento de aquella extremidad, por lo que la sonrisa estúpida que apareció fue suficiente como para que sus sentidos se alertaran por completo, ¿qué demonios estaba pasando?

Demasiado fácil, Jamal se lo dejas demasiado fácil, podrías siquiera intentar mostrarte más dominante ¿menos estúpido quizá?, Izaya no te dejara en paz pues sabe cuál es tu debilidad, lo sabe, el maldito lo sabe, ¿qué harás? le dejaras ganar esta vez solo porque estas aburrido? no Jamal, te creía más listo,

¿Fue su conciencia? ¿los demonios la tienen? no lo sabía con exactitud pero aquella voz que recriminatoriamente le decía que se mostrara más ...¿dominante había dicho? era justo lo que siempre le metía en problemas, ¿tendría razón ahora ? siguió al otro entre el gentío del lugar mientras se chocaba con uno que otro que insolente pedía atención, pero el moreno ya tenía su mirada fija en alguien, por lo que toda su atención ya residía en el contoneo de esa maldita cola y su dueño engatusador, la forma en que el otro la llevaba en sus manos le hizo pensar que deseaba hacerlo, quería tocarla costara lo que costara, al demonio si tenía que hacerlo enfrente de quien fuera.

Eres demasiado simple Jamal ...hoy perderás ...


Ronroneo aquella voz dentro de su cabeza lo suficientemente vulgar en palabras tan comunes y sencillas, pero tenía razón, maldita sea tenía razón, resoplo dejándose guiar por el mayor mientras seguía deslizando sus pupilas por toda la extensión del cuerpo contrario, a pesar del gentío pudo seguirlo de cerca sin necesidad de apartarse mucho, era una especie de imán que lograba tal efecto en Jamal, ¿será por eso que se llevaban tan bien?¿o porque simplemente compartían gustos similares?

Se quedó un momento mirando cómo se recargaba en la barra, y al repasar su lengua por toda la dentadura, hambriento, se acercó mirando aquel atributo que dejaba relucir, sería mentira que todas aquellas insinuaciones no funcionaban en alguien tan vulgar como el, pero era un demonio maldita sea, y uno joven y deseoso; se acercó a él colocando su cuerpo a un costado del otro mientras daba la espalda a la barra y se recargaba con el brazo derecho como soporte, la zurda se alargó para acariciar con los dedos la extremidad juguetona del otro Jamal por su parte le miro divertido de todo aquello, el juego preliminar anotaba veinte puntos para Izaya, cero para Jamal ...iba perdiendo y eso le molestaba como no tienen idea.

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Re: Necesito de tus mimos ~ || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Mar Nov 15, 2016 5:57 am



Preferí omitir palabras cuando preguntó sobre su transparencia, no se trataba de eso, él no era fácil de leer por lo general, sino que yo le conocía lo suficiente como para saber cómo y cuándo tentarle. Mi raza, además, era un factor importante para lograr mi cometidoy por como reaccionaba ante mis acciones, estaba más que seguro que le fascinaba, sino ¿Por qué me seguiría tan atento a mis movimientos? Su rostro reflejaba claramente el gusto que sentía, por mí claramente. Me ahorré todas las palabras para cuando ambos estuviésemos en un mejor sitio, así que solo me moví contra él cuando preguntó, sin responderle salvo por una evidente insinuación a los tiempos en que ambos compartimos algo más que palabras y roces.

Deslicé mis manos en la barra, hacia delante y en ese instante apareció un hombre alto, de tez morena, el cual me entregó la bebida que venía consumiendo desde temprano y con un movimiento de cabeza le indiqué hacia mi costado, donde Jamal se encontraba recargado. El bartender rápidamente le preguntó al demonio por lo que bebería esa noche, lo dijo en un tono sereno, amable quizás, con una mirada curiosa por quien sería el hombre que me acompañaba esa noche. Tras escuchar lo que el menor pediría, se apartó a prepararlo, yo por mi parte tomé el vaso con mi licor, mezcla de vodka con licor de café y algo de crema, mi preferido sin lugar a dudas, bebí un poco de la bebida y relamí mis labios en lo que me acercaba al cuerpo contrario. Volteé lo suficiente como para apoyar mi espalda en el pecho ajeno, sin preguntar, sin avisar, queriendo sentir el calor que extrañaba de él mientras me rozaba sin decoro alguno contra su anatomía.

— Sabía que me habías extrañado —comenté altivo, ladeando el rostro para poder mirarle de reojo y le sonreí — y como sabía que me extrañabas, decidí llamarte para demostrar que aún podemos divertirnos juntos, ¿No lo crees?  — moví esa cola, la cual había sido apresada por la mano ajena — Tócala más lento, presiona más, ámala Jamal-chan ~— susurré poco antes de volver a beber de mi trago — Aunque, aún no me saludas apropiadamente ¿Ya te has vuelvo un maleducado?  — separé solo un poco mi cuerpo y elevé la mano izquierda hacia el cuello ajeno, le acaricié solo con la punta de mis dedos, toqué su mentón en una lenta caricia y le insté a que alzara su rostro, para así dirigir mi boca hacia la piel de su cuello, donde no solo le di un beso, sino que pasé la lengua ascendiendo hasta su mandíbula, donde me detuve — Tendré que volver a enseñarte modales, Jamal-chan — reí teniéndole tan cerca como para que su piel sintiera la calidez de mi aliento, así como el movimiento de mis labios al hablar.

— Entonces dime, ¿Quieres que nos pongamos al día o te seguirás quedando callado?— murmuré sin alejarme de él, aprovechando esa cercanía para dejar que viese mi mirada y tuviese un buen plano de mis félidas orejas, oscuras, puntiagudas, las que sabía que al igual que mi cola le fascinaban — Aunque también podemos intentar otra cosa, donde no es necesario que digas nada  — incliné mi rostro hacia el lado contrario a Jamal y enarqué una ceja sonriendo travieso, no me importaba mostrarme tal cual ante él, juguetón, odioso tal vez, entretenido por tener el control de la situación ya que sabía que podía con él, mas no permitiría que la soberbia dominase, ceder ante tal pecado para mí equivaldría a una derrota simplemente.


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Re: Necesito de tus mimos ~ || Priv.

Mensaje por Jamal el Mar Nov 15, 2016 8:37 am

Jamal miro de reojo a su anfitrión  para luego dar un giro y ordenar, no miro detenidamente al bartender, se quedó recargado como estaba para solo girar lo absolutamente necesario, la bebida elegida de la noche era lo que conocen como un Martini sucio, el cual le fue servido al instante suponía gracias a su acompañante pero estaba demasiado entretenido con la cola del otro la cual acaricio como si pudiera degustar el sabor de acuerdo a la sedosidad del pelaje, para prestar atención al mozo, ya que el mayor siempre se imponía y requería atención, corrección toda su atención, fue cuando Izaya hizo su movimiento, y que movimiento señores.

Jamal entre abrió los labios, dejando a la luz los fieros colmillos que brillaban al compás de aquellos destellos fugaces, jadeo solo por dejar ver lo mucho que le gusto la cercanía, lo sabía, el mayor era una maldita máquina de seducción por algo eran amigos ¿no? ¿de quién si no había aprendido algunos trucos? ladeo el rostro sin soltar por entero la cola que llevaba rato acariciando la cual se retorció entre sus dedos, había que recalcar algo, Izaya era una suma de una debilidad peligrosa, que siempre lograba salirse con la suya, bueno, casi siempre, y a pesar de que derrotaba a Jamal con increíble facilidad al menos ahora era  sumamente divertido, podía si quería ganarle, lo sabía a pesar de que solía  tratarlo como un mocoso, estaba vez lograría que el marcador cambiara a su favor.

-Me gusta cómo se oye eso, divertirnos juntos, debe alegrarte tanto escucharlo que te has puesto así para mi ¿no? – Remarco con un ligero cambio en la modulación de su voz para recalcar que era la forma que había adoptado esa noche, se inclinó para que sus labios rozaran las orejas gatunas del otro, apresando una de ellas en los tensos y carnosos labios que portaba el demonio, rio al comentario echo, pues de inmediato dio un apretón a la cola y debido a la risa soltó la oreja de entre sus labios aunque la sensación del pelaje se le quedó grabada, se relamió los labios una y otra vez antes de que el anfitrión dijera sus argumentos, ¿estaba oyendo mal ? ¿Enseñarle modales...Otra vez? era un maldito hijo de...

Tuvo que callar puesto que lo siguiente le dejo ligeramente excitado, sin duda alguna Izaya era un ser peligroso, muy, muy peligroso, pero eso lo hacía endemoniadamente atrayente por ello estaba ahí y se dejó hacer por el otro moviéndose al modo en que los dedos del otro lo moldeaban, estiro su cuello lo más posible cuando sintió la lengua sobre su piel, se emocionó tanto que la cola que apresaba entre la zurda la apretó de tal manera que los pelambres se mezclaron entre sus dedos. Dejo salir un gemido muy quedo, solo para Izaya, uno que bien quedó ahogado entre los cabellos del otro puesto que este inclino su rostro sobre él.

-Deja de decir estupideces, quieres ponerte al día, vamos entonces...- se paso la mano por el rostro y la dejo ir por todo su cuello acariciándose a sí mismo, hasta que fue detenido por la botonadura de su traje, odiaba vestir de otra manera, por ello desabotono los dos primeros de su camisa y tras aflojar la corbata la abrió, soltó la cola por mero impulso y al morderse los labios dejo que la zurda se pasara por entre los cabellos del otro peinando a estos para atrás, sonriente, ladeo nuevamente el rostro pero solo para tomar como un momento antes una oreja entre sus labios, seguía cosquilleándole desde que la dejo, así que esta vez estaba más ansioso y la mordió sin querer. -Oh vaya, creo que se me ha pasado la mano esta vez – Agrego con fingida pena, su mano resbalo por el rostro del mayor, cada vez el contacto era menor, pero seguía con el toque directo de la punta del dedo delineando sobre su clavícula, pecho, abdomen y antes de que pudiera llegar más abajo de la cintura lo halo hacía el a pesar del mínimo espacio, le miro con cierto cinismo marca diablo y le susurro...- Hoy haré todo lo que tú quieras, Iza, puedes ser mi amo esta noche, es tu decisión si quieres platicar, jugar, pelear, o bueno, depende que tanto me extrañes pues el anfitrión eres tú …hoy mandas. – jugo con la idea, sabía que Izaya no podría resistirse ante la idea de tener el poder sobre su persona, jamás lo había dejado del todo así que pese a ser una mentira, quería ver la expresión de su rostro ante sus palabras, ¿Cómo reaccionarias hijo del diablo?


Última edición por Jamal el Jue Nov 17, 2016 9:20 am, editado 1 vez

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Re: Necesito de tus mimos ~ || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Jue Nov 17, 2016 7:34 am



Reí al oírle y asentí, moviendo mis orejas ligeramente — Para que veas cuanto quiero consentirte, Jamal  — susurré su nombre sin honoríficos a propósito, deseaba ver su reacción, pero el menor prontamente tomó una de mis orejas entre sus labios. Aquello era normal en él, mas no creí que fuese a hacerlo tan pronto y sabía ya que no demoraría en morder, así que dejé que sostuviera mi oreja, gustándome la sensación de calor en esta pese a que la sensibilidad auditiva causaba que quisiera apartarme por simple reflejo. — Eres tan lindo~ —susurré al oír como gemía gracias a mis atenciones, sonreí y me tenté en buscar nuevamente su cuello, pero el agarre sobre mi cola se intensificó y me causó un ligero escalofrío. Odiaba ser tan sensible allí, pero ante Jamal, aquello solo era una ventaja más para mí.

— ¿Vamos?  — sonreí — ¿Ya quieres subir, pervertido?  — le observé verdaderamente entretenido, emocionado, inquieto inclusive. No ocultaría que tanto le deseaba, se notaba por como me acercaba a él y por el solo hecho de permitirle tocarme tanto. Mordí mi labio para no soltar un quejido cuando la presión en la oreja pasó a ser una mordida, aquello había dolido, pero ese dolor me era placentero de forma retorcida y por ello es que sonreí aún ante la molestia, mucho más por la palabrería del menor. Bajé mi oreja en acto reflejo y moví mi rostro hacia delante también, lo suficiente para mostrarle que estaba dispuesto a que me tratase rudo si lo deseaba, pero cada cosa que él hiciera se la devolvería el doble, como siempre. La caricia que luego me brindó me mantuvo atento, sintiendo sus dedos rozar mi piel y de un momento a otro me vi contra el cuerpo ajeno nuevamente, escuchando una curiosa selección de palabras a las que no dudé en responder con una acción, primeramente. Alcé una mano y le tomé por la mejilla, moví esa mano y acaricié sus labios con el pulgar, presionando sutilmente, para luego alzarme hacia él y buscar un beso suave. Me mantuve contra su boca, lamiendo apenas, queriendo indagar, pero contuve mis ansias solo por querer demostrarle que yo tendría lo que quería cuando a mí se me antojara.

— Me has dado una interesante idea  — susurré mirando esa boca, rozándome contra sus labios mientras movía los míos articulando frases y oraciones — Llámame amo, de aquí en más  — demandé y le abracé con la zurda, rodeé su cuello y no dejé que la diestra se apartase del rostro ajeno — Y como el buen amo que debo ser, te alimentaré como es debido  — reí suave, marcando una voz evidentemente lasciva — ya que tu amo, Jamal, también quiere comer un poco  — dije sugiriendo lo que ambos deseábamos — Así que... aprovechemos la oportunidad — me acerqué para besarle y ladeé el rostro para acomplarme a él, mas ese beso no fue lento ni sumiso, fue voraz y dominante, puesto que él debía saber que yo realmente tomaría el control de él esa noche, en cuerpo y 'alma' como se diría normalmente. Separé mis labios para lamerle e introducir aquella en su boca buscando la contraria, lo deseaba y mi cuerpo requería de su calor.

— Veamos que tan buena mascota puedes ser... soy un amo exigente — dije al apartarme de su boca abruptamente, terminando aquel ansioso beso que yo mismo busqué — Ah~ Jamal-chan, así es como debes saludar a tu amo, que no se te olvide  — llevé el índice de la diestra a sus labios y le di un suave golpe, dejando aquel dígito sobre su boca para luego deslizarle hacia la barbilla y cuello, recorriendo un camino en descenso, pasando por su pecho y abdomen, chocando con el pantalón y su cinturón, mas no fui tan tímido como lo sería él. Bajé la mano y pasé mi palma por sobre su entrepierna, rozando, apretando luego, sintiendo la forma de su sexo y la postura aun por sobre las capas de ropa. Le sonreí y esperé solo un poco antes de preguntar —  ¿Me complacerás, mi querida mascota?~ —mi voz mantuvo aquel tono lascivo y pausado durante tal interrogante.


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Re: Necesito de tus mimos ~ || Priv.

Mensaje por Jamal el Mar Nov 22, 2016 8:19 am



Abominable...así era el efecto del mayor en Jamal y lo odiaba por ello, así como, también se odiaba por ceder de forma tan estúpida, pero con tan solo ver aquellas orejas gatunas y la cola serpenteante cosquilleando por aquí y por haya sin detenerse en ningún lugar, le hacía romper todo tipo de defensa, quedando a merced de las insinuaciones voraces del otro. /lindo/ no era algo que le gustara que le dijeran, generalmente sentía que era un calificativo para alguien menor y odiaba sentirse indefenso, tal palabra lo hacía sentir así, por lo que torció su sonrisa en una mueca de arrogancia, una sonrisa más torcida que esa y podría ser un puchero, pero Jamal no era de hacer tales cosas, no, quería la revancha con Izaya, así que, por eso estaba ahí, por ello había tentado a su voluntad. ¿No?

Se sintió demasiado expuesto, y es que su debilidad con los de la especie gatuna era tan evidente que sacaba de quicio a más de uno, pero para el moreno que parecía siempre disfrutar de sus ocurrencias y ansiedad, no parecía representar ninguna molestia, si no, todo lo contrario, si a Jamal  le causaba ansiedad el tocarlo y sentirlo, su debilidad no solo se explayaba en lo terso que era sentir el pelaje del otro contra sus dedos, ¿Han escuchado a un minino hacer aquellos ruiditos tan enloquecedores? ¿no? Deberían poner más atención pues ellos con capaces de enloquecer al más santo del arquidiócesis, esto claro, si tal cosa existiera como es debido.

Jamal sonrió mientras dejaba escapar su respuesta a tan acertada invitación - ¿Cómo negarse no? - La verdad estaba planeando darle la vuelta, tal vez burlarse de él o hacerle una que otra bobada para que le sacara provecho, tomar alguna que otra alma para devorarla y ya, no esperaba mucho más de Izaya, esto claro porque, la última vez no había salido bien parado, así que, sabía por el modo en que se acercó a él y como su dedo acaricio sus labios a pesar de la mirada envenenada y arrogante que le lanzo, solo enfatizaba algo que seguro a Izaya le encantaba, desmoronar el ego de cualquiera, mucho mejor si el ego destruido era de un viejo y arrogante amigo, supuso él. Por ello se dejó hacer, en un beso simplificado que guardaba algo detrás, lo sabía podía sentirlo en la forma en que se estremecía ante las caricias del otro, ambos se deseaban, tal vez con el mismo toque mordaz, pero lo hacían.

/Amo/

Odiaba aquella palabra tal vez mucho más que cualquier otra y podría apostarlo, Jamal siendo como era de arrogante, un ser demoniaco, joven, expuesto a todas las riquezas y placeres del mundo se sentía intocable, por ello había dicho aquella cosa, por ello había tentado al otro a hacerlo, pero verán, Izaya Orihara tenía formas para convencerte no por nada era quien era y eso Jamal lo sabía de buena mano por ello no contesto, se limitó a dejar que su cuerpo reaccionara como era su costumbre, arrugando la nariz como un respingo negativo ante la palabra AMO, su cuerpo se movió ligeramente hacia la izquierda, retrocediendo, solo que el otro le devoro con aquel beso que domino sus sentidos al menos por una fracción de segundo, si no es que, hasta más; solo que Jamal jamás lo admitiría.

Al separarse, le dio la impresión que Izaya balbuceaba por que no comprendió las palabras pronunciadas, no estaba atento a ellas para ser honestos, su atención estaba sobre aquellos labios carnosos y agrios que le provocaban tanta hambre, jadeo un poco lo suficiente como cargarse nuevamente de aire y encarar al que por esta noche sería su amo, era un juego después de todo ¿no? Así que sonrió, le mostraría lo buena mascota que podría ser y lo tendría llorando de rodillas para que en verdad lo fuera, ya se enteraría quien era Jamal.

Se relamió los labios mientras ladeaba el rostro y colocaba en sus labios aquella sonrisa encantadora, expectante e impaciente de cómo sus dedos delineaban su propio cuerpo, parecía arder mientras bajaba con esa lentitud despiadada, sin embargo, se mantuvo con su mirada sobre la de su `Amo´.  El toque perverso en su entrepierna, así como la pregunta le pareció que era demasiado impaciente, hambrienta, diría él. -Claro …A-mo- Deletreo la palabra, por mucho que le odiara se obligaría a sí mismo a decirla con tal de hacer que Izaya rogara por él, sería la mejor mascota que tuvo en su maldita vida, y después cuando tuviera todo lo que deseara de él, lo desecharía, bueno al menos ese era el plan.

Se retorció ante su toque y se inclinó hacia él con las manos a los costados mientras sus labios entre abiertos jadeaban una respuesta lasciva – Déjame mostrarte Amo, lo que esta mascota hará por ti – al decir esto paso sus manos por la cintura del otro y al hacerlo los labios abiertos del demonio mostraron la lengua que delineaba la dentadura blanca y afilada, sus manos recorrieron las caderas y redondearon el trasero del otro. - ¿Vamos Amo?

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Re: Necesito de tus mimos ~ || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Mar Nov 22, 2016 9:33 am



— Extrañaba esa dulce sonrisa tuya — mencioné con un claro sarcasmo, pero que mi expresión no mostro, solo el tono de mi voz y la obvia mentira que aquella frase resultó ser. Si le extrañaba, pero por otras cosas, no por una cosa tan burda como ella, pero ¿Qué importaba como adornase yo las cosas? y cuando creí que todo seguiría tranquilo, el menor se atrevió a llamarme tal y como yo le pedí, lo cual generó en mí una sonrisa más amplia y divertida. Saber que alguien tan orgulloso como ese demonio se rebajó al llamar amo a un simple híbrido como yo, me satisfacía a un grado increíble, mordí mi labio denotando el gusto que me dio, forzándome a no decirle lo que deseaba en ese momento. Debía actuar cauteloso, no podía permitir que esa sumisión aparente me distrajese de lo importante.

— Oh~¿Será que el pequeño Jamal tomará la iniciativa?  — susurré dejándome tocar por él, apoyándome contra él sin apartar la mano que tocaba su entrepierna, acariciándole con evidente descaro, volviendo a morder mi labio solo por querer tentarle — Tengo curiosidad por muchas cosas...  — aparté mi mano para mover mis caderas hacia él y rozarme solo un instante antes de separarme, tomé una de sus manos y le atraje hacia mi mientras mi otra mano sostenía el vaso con lo que me quedaba de licor. Bebí lo que restaba y le dejé sobre la barra, relamí mis labios y le jalé para llevarlo a una habitación en el primer piso, al fondo, esta era un cuarto especial, dedicado a mostrar la mercancía con mayor valor y que en esa oportunidad ambos compartiríamos. En el camino uno de los empleados se me acercó, cariñoso y me dijo al oído algunas cosas, a lo que le respondí con una simple orden — Prepara todo lo necesario, será una noche larga — sonreí y el hombre se retiró para cumplir mi mandato.

Volteé ligeramente mi cuerpo para mirar a Jamal — Te dejaré tocar todo lo que quieras — refiriéndome a mis rasgos félidos y moví la cola para poder rozarla con sus labios, alcanzaba perfectamente — Así que debes ser un buen chico — no le solté ni me detuve hasta llegar a la habitación que apenas si contaba con iluminación, la necesaria, en un tono rojizo mezclado con un magenta, poseía varios espejos y un sofá sin respaldo ubicado en medio. Intercalando los espejos se veían ventanales amplios, los cuales solo mostraban sombras y un pobre movimiento exterior. Ignoré a quienes comenzaron a acercarse, puesto que esa zona era para quienes pagaban por ver para luego comprar, pero que en esa oportunidad sería solo por ver mientras Jamal se comportase.

— Antes de... proseguir   —me detuve en la entrada y se acercó una nueva persona para entregarme cierto objeto que retuve con mi mano izquierda. Caminé hacia Jamal y le abracé para besarle nuevamente, atrayéndole al interior del cuarto, no por la fuerza, dudaba que él se negase a tal sitio debido a la anterior sumisión y evidente confianza que poseía. Le conocía, casi tanto como él a mi, por lo que sabía que aún deseaba perseverar y doblegarme. Aquello le hacía tan lindo ante un par de ojos retorcidos como los mios que casi quería vomitar. Mordí sus labios y aproveché para susurrarle — No te lo quites   —acto seguido coloqué un collar en su cuello, de terciopelo negro con una placa plateada que portaba el número seis, nada más, nada menos. Toqué el collar y lo ajusté bien, volviendo a besarle mientras mis manos al verse libres recorrieron el pecho ajeno, buscando el desvestirle con movimientos suaves pero directos, sin duda en mis acciones, ansiando recorrer su cuerpo con mis dedos y mis uñas.

Retrocedí al conseguir desabotonar su camisa y frené al sentir tras de mí el sofá, me senté en él recostándome al apoyar el codo en un lado, esperando, meneando aquella oscura cola con un lento vaivén. Poco a poco me desabotoné la propia camisa exponiendo parte de mi torso, dejé que parte de la prenda se moviese mostrándole así mi cadera y la curva sutil de mi cintura, así como de la única cicatriz que recorría mi cuerpo. Bajé la mano hacia el pantalón y con el índice repasé la separación de la prenda con mi cuerpo, moviendo ese dedo hasta pausar toda acción. Le necesitaba para entretenerme y me acomodé seduciéndole con cada movimiento, con mi mirada que en esa casi total oscuridad se apreciaban por el rojizo color.

— Atiéndeme — demandé con una sonrisa y una fija mirada en la faz del contrario. Quería ver su reacción y que tan lejos llegaría con su papel de mascota, sería su prueba, su primera prueba.


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Re: Necesito de tus mimos ~ || Priv.

Mensaje por Jamal el Miér Nov 23, 2016 6:01 am

Su rostro no perdió la sonrisa encantadora, mientras cerraba los ojos y levantaba los hombros, como respuesta, Jamal sabía cómo tomar la iniciativa, podía jurar que podría si quería dominar a Izaya, pero no quería hacerlo desde el principio, lo haría cuando el otro se hubiera confiado completamente y hasta entonces sería todo lo que él quisiera, aunque por dentro se estuviera muriendo de rabia, total, podría desquitarse dentro de poco tiempo. Al menos se hacía la idea de que era capaz de ello, pero vamos, era un demonio joven y estúpido.

Se dejó guiar en silencio, como buen perro faldero, sí, pero estaba trazando su siguiente jugada tenía que ser algo que en verdad el otro no esperara para dejarlo sin esa maldita ventaja, claro que eso hubiera resultado si esa maldita cola no hubiera ido danzando de un lado a otro, la cual hacía que su planeación se fuera derechito a la basura.

Negó mientras se detenían en el umbral de la puerta, no tomo detalle de donde era, o como era, no había necesidad, se limitó a obedecer tan servicial y sumiso como su espíritu era capaz de acceder, pero antes de entrar Izaya hizo su movimiento, Jamal se dejó hacer y lo lamento, lo lamento como no tienen idea.

Al principio su mente atolondrada por la estupidez de la ingenuidad ( si, pese a lo que digan todavía tiene algo de ello ) pues era joven, así que creyó en que el mayor en verdad le daría algo, algo como el beso que hizo que sus labios se movieran deseosos llenos de hambre por el deseo de ese sabor agridulce, solo que, la sensación en su cuello le dejo estático, se quedó quieto intentando comprender que era aquello que le había puesto, mientras el moreno le intentaba desnudar ,Jamal acaricio el objeto delineando este con los dedos y al entrar con pasos titubeantes más haya, vio su reflejo en uno de esos espejos que rodeaban el lugar, el maldito bastardo le había puesto un collar, un collar, tembló, no solo de ira si no de humillación ¿es que el maldito se había tomado en serio sus palabras? ¿qué no sabía cuándo alguien estaba jugando? ¿qué maldita sabandija hace eso? un collar ¡UN JODIDO COLLAR ¡¡a él¡¡

Su indignación llego tan lejos que juro por todos los Dioses que se jodería al maldito perro desgraciado.

Se acercó con pasos seguros mientras levantaba el rostro para que su `dueño ‘notase el artilugio en su cuello, lo acaricio con delicadeza mientras su sonrisa se volvía poco a poco lasciva, se acercó dejando que sus manos se apoyaran en las rodillas del mayor - ¿Te gusta como luce esto en mi cuello? - a pesar de que sus acciones eran claramente pasionales, el tono en su voz, no lo era, parecía una amenaza y no una insinuación.

sus manos dejaron salir aquellas garras demoniacas al deslizarse por las piernas firmes del otro, su cuerpo le acompaño montándose sobre el mayor, pasando sus piernas una a cada lado, al llegar a la entre pierna, Jamal levanto un dedo y con la sola garra delineo aquella hermosa cicatriz, el tacto era suave, ligero - ¿Te gusta maestro? - Había cambiado el titulo puesto que para él Izaya era su maestro si, y odiaba como sonaba el titulo Amo, por ello se negaría rotundamente a decirlo nuevamente, salvo que le obligara.



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Re: Necesito de tus mimos ~ || Priv.

Mensaje por Izaya Orihara el Miér Nov 30, 2016 8:06 am



Me fascinó ver que no se quitó el collar y en mí nació el deseo de querer fastidiarlo más, le haría mi mascota, Jamal lo había permitido ya. Fácil sería atraerle a algo de lo que no podría escapar, no a esas alturas y todo por tener ambos aquel lado demoniaco, siendo él quien más tentado se podría ver. Le sonreí en reflejo a esa exquisita sonrisa que me regaló, separé solo un poco las piernas cuando él me tocó y esperé a que se acercase más, pero Jamal me hizo una pregunta entretenida, una a la que creí innecesario contestar, pero igualmente lo hice.

— Se te ve muy bien — susurré con lentitud, mostrándole una expresión de pura coquetería, una que aumentó entre más tiempo le veía ante mí. Vi como el otro sacaba unas garras, lo cual me llevó a la idea de que me atacaría, quizás por tratarle como una verdadera mascota o, tal vez, para mostrarme que no sería dócil. Jadeé suave, puesto que su caricia en las piernas y luego en mi cadera me hicieron desear mayor contacto y, entre nosotros, no iría ocultando lo que mi cuerpo lascivo deseaba. Acomodé mi cuerpo bajo él y llevé ambas manos a sus piernas, acariciando los muslos ajenos mientras él se entretenía con la marca sobre mi piel — Me gusta, en efecto  — me levanté solo un poco para acercarme a su rostro, sin decir algo con rapidez, simplemente quería esa cercanía para apreciar su mirada y luego los labios. Tras algunos segundos me digné a susurrar directo a su boca — pero... si me quieres seducir, tendrás que hacer algo más que eso — incliné mi rostro y no dudé en unir mi boca a la de él en un nuevo beso, moví mis manos acariciando sus caderas, subiendo por su vientre hasta el pecho para acabar lo que antes inicié.

— Tu maestro quiere que muestres más piel  — mordí su labio inferior y luego jadeé su nombre — Jamal...  — besé su mentón viéndole en todo momento — También podrías jugar más... conmigo, ¿No te dije que me atendieras?  — volví a recostarme en aquel lugar y dejé mis manos por sobre la cabeza, no dejaría de tentarle, por ello es que mi cola se dirigió a la entrepierna del menor y con el descaro que me caracterizaba comenzé a tocarle — ¿O es que debo hacerlo todo yo?  — reí con una altiva expresión, una que mezclaba burla y cierto aire despectivo — Compláceme en algo, pequeño Jamal — entrecerré la mirada sin perder ese aire travieso y odioso que sabía conseguiría hacerle entender que no aflojaría solo por querer pasar la noche con él en pleno burdel.

Mis manos pronto pudieron tocar la piel de su pecho y, posesivamente, marqué su piel con mis uñas. Apliqué fuerza para ello, dejando finos rastros rojizos en su piel, no sangraría solo con eso, pero si quedarían hermosas marcas que, si él se portaba bien, iría extendiendo por su cuerpo.


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Re: Necesito de tus mimos ~ || Priv.

Mensaje por Jamal el Miér Nov 30, 2016 9:21 am

Sintió como como el tic en su ojo izquierdo saltaba molesto, ¿Se veía bien? Claro que se veía bien, y lo sabía. No era cualquier tipo, pero los halagos teñidos con burla no le sentaban bien, o, mejor dicho, ahora no se sentía capas de aceptar de ninguna forma un halago viniendo de él, y, sobre todo, referente a ese maldito collar. Pero se preguntarán ¿porque rayos no se lo quitaba?, ¿porque lo dejo hacer?, ¿Por qué? Bueno era sencillo, era parte del juego, Izaya se lo había puesto el mismo se lo quitaría, no sin antes darle algo a cambio.

El roce de sus labios sobre los suyos le provocaron el desear comerlos, era esa sensación que daba el sentir deseo por algo y esperar para saborearlo era todavía mucho mejor, para recordar el sabor de estos contenerse a devorarlo era esencial, Jamal se los comería, sí, pero despacio, le gustaba disfrutar su comida, fuera esta o cualquier otra.

-Oh te refieres a esta pequeñez- Dijo alardeando mientras se erguía, dejando caer su coxis sobre las caderas del otro y sus piernas se abrieron ligeramente para mostrar mejor su pelvis que a pesar de la ropa podía notarse su ligera excitación. Llevo ambas manos sobre su cuello justo donde el primer botón amenazaba con ceder y abrirse de golpe, ladeo el rostro, lascivo y sonriente como de costumbre, abrió por completo la camisa y varios pares de botones salieron volando en aquel movimiento, al inclinarse nuevamente sobre el mayor delineo el contorno de sus labios e incluso dientes, tomando especial cuidado en los colmillos, pues serían los indicados para marcar al maldito bastardo.

Se movió, tal y como lo haría una mujer montándolo, odiaba que usara aquella forma petulante y engreída, pero para que mentir que el mismo Jamal era medianamente igual, pues jamás aceptaría que tuvieran más en común. Se tuvo que morder el labio inferior cuando sintió las uñas del otro marcando su piel, ¡AH!, como adoraba aquella sensación en su piel, el ardor principal que viene cuando esta es cortada y como segundos después crea esa maldita sensación de placer, si, había otra cosa que hacía perder el juicio a Jamal aparte de los gatos y las cosas de mininos era justo eso, no Izaya no estaba jugando limpio. Se inclinó nuevamente pero esta vez dejo que sus labios rozaran las piernas del otro mientras iba en ascenso, sus dedos se clavaban con más fuerza sobre la tela y por las garras abrían esta nada más se atoraban, al llegar a su pelvis, Jamal abrió la boca grande mientras alzaba la vista hasta Izaya, y aun sobre la ropa daba ligeros mordiscos sobre el miembro del otro, lamia y volvía a hacer, quería lograr que el mayor deseara quitárselo, que él lo hiciera para Jamal, le iba a quitar ese tono arrogante y lo haría gritar de placer.

Y solo por venganza, después de todo ...

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