{Priv.} Nunca pude olvidarte...

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{Priv.} Nunca pude olvidarte...

Mensaje por Daisuke Murakami el Miér Nov 09, 2016 2:54 am

Difícil para mí fue el recordar cuantas veces Taichi me acarició de esa manera, puesto que aún pareciendo algo sumamente raro, él siempre supo como consolarme en momentos de debilidad, sabiendo muy bien que con solo un ligero toque las cosas para mí cambiaban drásticamente, por ello es que cuando tocó mi cabeza estando aún en el mercado, sentí alivio, sentí que todo lo sucedido desde su presunta muerte podría tomarse como un mero sueño, una simple pesadilla de la cual no tenía sentido ya el seguir recordando. La calma que sentí aumentó al oírle hablar y fui incapaz en esos momentos de responderle algo decente, algo que no fuese una reafirmación a lo dicho antes, así que simplemente me dejé apartar por él y luego guiar al exterior de aquella tienda. Su mano se sentía aún cálida y la sujeté con fuerza, recordándome nuevamente las veces en que él me tomó de esa forma cuando yo apenas si era un niño y no pude evitar el sonreír al saber que las cosas podrían ser como lo fueron en un inicio, antes de todo lo malo que sucedió, antes de creerle muerto.

No le solté durante un largo periodo en el que Taichi fue quien guió nuestros pasos, ni siquiera me pregunté si él conocería la zona, eso no importaba en lo más mínimo, lo único que me interesaba era no volverle a perder, motivo por el cual mi mano se aferró con fuerza a la ajena y ya pasados unos minutos decidí cortar mi silencio — Son tantas las cosas que quisiera saber ahora, Taichi — me detuve y le forcé a lo mismo, puesto que no le solté — pero, antes de todo eso quiero saber algo ¿Te encuentras bien? — sabía que seguía actuando igual de sentimental que al interior del despacho de ventas, pero el impacto de tenerle ante mí en tal estado no me dejaba nada más que un sentimiento de culpa, uno que no se disiparía con facilidad — ¿Estás herido? — pregunté en un susurro volviendo a aproximarme a él, queriendo revisarle, debía asegurarme de que estuviese bien, ya que bastaría muy poco para que me devolviese con un pésimo ánimo a increpar al vendedor en aquel mugroso lugar.

— Ni siquiera se que más decir... — me paré ante él y le observé muy atento — ¿Hay algún sitio a donde quieras ir? — me atreví a preguntar sin estar seguro de que era eso lo que quería o debía decirle — ¿A un bar tal vez? — enuncié poco después esbozando una sutil sonrisa, una que dejó de lado aquella culpa o la nostalgia que me provocaba con verle, misma que me instó a reprimir el volver a acercarme a él, puesto que estaba seguro que de abrazarle, Taichi me golpearía y mucho más si lo hacía en plena calle. Aquella avenida era concurrida y muchos de los transeúntes que se agrupaban en la zona observaban a Taichi, su cuello, sus ropas, incluso a mi por ir con ropas tan diferentes a las de él y fácil era suponer que el otro se trataba de una reciente adquisición, lo cual me fastidiaba. Aún habiendo pagado por él, para mí era algo más que una simple mascota, era mi hermano, mi amigo, la única persona que me entendía y me aceptaba, aún teniendo un temperamento horrible y difícil de manejar.


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Re: {Priv.} Nunca pude olvidarte...

Mensaje por Taichi el Sáb Dic 17, 2016 3:02 am

Mi mente no me deja tranquilo, mandándome recuerdos, uno tras otro, de la cantidad de veces que estuve en una situación similar con Daisuke. La cantidad de veces que le sujeté la mano de la misma forma que ahora y lo arrastraba u obligaba a caminar o correr con migo… mayormente corríamos para escapar de alguna pelea que seguramente yo iniciaba y Dai terminaba involucrado. Pero a pesar de la similitud, esa vez me resulta muy diferente. No estamos corriendo, no estamos en peligro, ni cumpliendo ninguna misión u orden, no, estamos tranquilos, nerviosos, o por lo menos yo lo estoy y aunque intento ocultarlo el leve temblor de mi mano me delata.

Con mis pensamientos ocupados en recordar y en la calidez que siente mi mano al sujetar la de Dai, me sorprendo y casi tropiezo cuando me veo obligado a frenar de golpe. Cierro y abro mis ojos varias veces, estando confundido por unos segundos y me giro a ver al causante de mi frenada. En otra oportunidad me pondría molesto y a gruñir, pero al ver su mirada preocupada… no puedo hacer otra cosa que no sea quedarme quieto, en silencio y con mis ojos bicolor fijos en su figura. Dai siempre tuvo ese efecto sobre mi, por más que quisiera… no podría enfadarme demasiado con él. –Deja de preocuparte tanto Daisuke…- Mi voz sale seria y ruedo mis ojos. –Estás hablando de mi. Sabes muy bien que soy un hueso duro de roer.- Sonrió con mi típica sonrisa de “Nada puede contra mi”, aunque ambos sabemos que eso no es del todo cierto.

-Ir a un bar me parece una buena idea… Necesito con urgencia tomar algo fuerte.- Asiento con la cabeza. Sí, sin dudas algo de alcohol podrá quitarme del estado de semi shock en el que estoy, aunque por supuesto jamás admitiría que volver a ver a Daisuke y estar con él me puso en shock…. Sin embargo, hay una cosa de la que tengo que encargarme primero. –Daisuke… ¿podrías usar esa llave y quitarme esta maldita cosa?- El sarcasmo era palpable en mi orden. Sí, sin lugar a dudas era una orden, necesito y quiero quitarme este collar, por dos razones simples. Lo odio, con esta cosa no puedo usar mis poderes como se debe, y además provoca que otros me miren, OJO me encanta ser el centro de atención, pero solo cuando soy yo el que provoca la atención, no un maldito objeto endiablado que solo hace saber a los demás que me lograron vencer, es verdaderamente HU-MI-LLAN-TE.

Observo alrededor, fijando mis ojos en cada persona que nos mira. Gruño, sujeto con un poco más de fuerza la mano del otro zorro, sin llegar a lastimarlo. –Vamos. Hay demasiados mirones en este lugar. Me lo quitarás después.- Camino obligándolo a seguirme y no me detengo hasta doblar una esquina en una calle con menos personas. Me giro para quedar frente a él y estiro mi cuello, dejando a la vista la cerradura de ese precioso pedazo de metal. –Rápido Dai. Necesito estar al 100 % de nuevo.- Gruño en un tono bajo, una vez libre las heridas rovocadas en la ultima pelea sanarán... pero pensandolo bien, no me importaría ser atendido por Dai un tiempo más. Lo miro un momento, muchas veces odio lo que Dai provoca en mi cerebro.. logrando hacerme retractar de las cosas que digo. -Tsk, olvidalo. Vamos primero por esos tragos. Sí, eso. Los tragos primero.- Miro alrededor como si de esa forma apareciera un bar de la nada.

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