Un par de peones. Primer movimiento »Yuuki

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Un par de peones. Primer movimiento »Yuuki

Mensaje por Xing el Lun Oct 31, 2016 12:49 am

Ese era uno de los pocos días en los que la luz del sol poniéndose tras otro largo día no me sacaba un quejido, algo a lo que normalmente haría un gesto y evitaría a toda costa mirar en esa dirección, siendo que esa tonalidad naranja y brillante me causaba una molestia difícil de explicar. Pero no ese día, había cosas más importantes en las que pensar. Aquella tarde algo más ocupaba mi mente mientras me abría paso por las calles de la ciudad y abandonaba los barrios bajos donde mi actual trabajo se hallaba, eso no tenía relevancia en el momento salvo por un pequeño detalle: hoy me había traído un acompañante a casa. El camino hasta lo que consideraba mi refugio lo había sentido más largo de lo usual, teniendo que esperar por la pequeña muñeca que me acompañaría desde ese día, con sus pasos más cortos que los míos y sus inusuales demostraciones de torpeza casi a cada esquina que doblábamos... Pensar en ello me hizo dudar un momento. Mis razones para llevármelo a casa eran simples: estaba siguiendo instrucciones, pero eso no quitaba que dudara de los motivos por los que me habían ordenado tal cosa, el comprar una muñeca. Incluso no había salido de mi propio dinero, sino que me habían dado justa la cantidad para la transacción del único registrado bajo esa raza en esos momentos, aquel pelirrojo que ahora viviría conmigo.

Suponía que debía decir algo cuando llegamos al departamento, pero, honestamente, nada especialmente cálido venía a mi mente. —Aquí vivirás de ahora en adelante —dije sin especial emoción. Aunque me habían informado del cambio hacía poco menos de una semana, no terminaba de digerir la idea de estar compartiendo vivienda. No es que no lo hubiera hecho antes, en mi infancia viví mucho tiempo con mi familia y luego de eso Lixue estuvo conmigo varios años más, pero era diferente. No conocía nada más acerca de aquella muñeca más que unos cuantos datos de logística y lo básico que un vendedor como yo sabría de cualquier otra mascota. Cerré la puerta cuando ambos hubimos entrado y encendí las luces, iluminando el pequeño pasillo que actuaba como recibidor, con un pequeño closet del lado derecho, y la sala que se abría para dar paso al resto del sitio. —Tú... ¿Necesitas comer o algo así? —Inquirí conforme dejaba mi chaqueta en el respaldo de uno de los sillones de la estancia, habiendo escapado de las bajas temperaturas del exterior. Mi conocimiento acerca de seres como Yuuki eran casi nulos, y tampoco se me había ocurrido preguntar cuando recibí instrucciones. Error mío.

Solo había algo que me inquietaba de toda aquella situación, bueno, incluso más que tener un compañero de vivienda forzado, y era que no podía decirle nada al respecto de lo que hacía o porqué lo había comprado. Me guardé mis cuestionamientos hacia mis superiores en su debido momento, pero ahora era algo que debía estar recordando periódicamente, lo cual resultaba odioso para mí, ahora ni siquiera podría tener la guardia baja dentro de mi propio territorio. Aquello me hizo gruñir un poco, desajustando el reloj de mi muñeca para dejarlo sobre la mesita de la sala. "Al  menos" pensé "No ha hecho demasiadas preguntas". Se lo atribuí a los posibles nervios que debía estar sintiendo, pero, de nuevo, carecía de la sabiduría de si aquellos seres podían padecer de tal cosa. Le miré con atención, era varios centímetros más bajo que yo, menudo y delgado, con esa cabellera de largo inusual para un chico. Alcé un ceja al reparar en sus rasgos, definitivamente finos, algo que  volví a atribuir a su "clase". —Si tienes hambre, ven conmigo. Si no, puedes quedarte aquí sentado. —Había dejado de verle para cuando dije esas palabras y saqué las llaves de mi bolsillo para dejarlas en el mismo sitio que mi reloj, solo para caer en cuenta que había una de más entre las que siempre llevaba, la que pertenecía al collar de mascota de mi acompañante. Sopesé la idea de quitárselo por un par de segundos, solo para negármelo, decidiendo que esperaría un poco más, así que volví a meter esa única llave en mi bolsillo. Me dirigí a la cocina, cumpliendo con lo que había ofrecido de seguirme o bien quedarse donde le había dejado.

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Re: Un par de peones. Primer movimiento »Yuuki

Mensaje por Yuuki el Vie Nov 04, 2016 11:24 pm


Un par de peones

-Primer movimiento-


Todo el camino desde el mercado ilegal hasta la casa de mi nuevo amo se realizó en completo silencio. No había mucho que decir la verdad, ademas yo no es que fuera la mejor persona con la que tener una conversación y menos así de primeras. El era mi amo y estaba a otro nivel, yo no tenía derecho tampoco a quejarme o decir algo fuera de lugar, ni tampoco hablarle del tiempo como un igual, solo debía obedecer y aun así sabia que acabaría por meter la pata en algún punto no muy lejano de nuestra relación.

Después de varias minutos andando llegamos a su apartamento y haciendo una pequeña inclinación de cabeza ingresé con el dentro mirando toda la casa y sus detalles. Vaya si que era bonito aquello, aunque a decir verdad no tenía muchas referencias de casas pues había pasado toda mi vida en la fábrica y después en el mercado ilegal, así que cualquier cosa hubiera estado bien para mi, pero sin duda eso era como un palacio para mi.
Estaba tan absorto con la decoración que cuando el castaño me habló me sobresalté haciendo que casi tirara un pequeño jarrón que había a la entrada-s-si!-exclamé realmente nervioso por escuchar su voz de nuevo después de un rato en silencio y es que a decir verdad aquel chico me imponía. Serían tal vez sus ojos oscuros, esos que parecían dos agujeros negros donde fácilmente me perdía? Por ejemplo en esos momentos no podía apartar mis ojos de los ajenos, era realmente hipnotizantes.
Acababa de preguntar algo? No estaba seguro, solo podía mirarle en silencio moviendo los labios diciendo a saber que.

Tenía que relajarme, estaba demasiado tenso y yo no era así. Posiblemente los nervios de tener un nuevo amo me hacían ser mas 'responsable' y atento, así como saltar a la primera de cambio con esa energía que tan poco me caracterizaba, aunque al final se vería realmente como era. Pues en realidad yo era alguien muy distraído y torpe al que al haber adoptado, o mas bien, comprado, habían alterado completamente su rutina.
Realmente era tan bueno tener amo? No estaba seguro, al fin y al cabo cuando estaba yo solo tanto en la fabrica como en el mercado hacia lo que quería y podía vaguear aunque se metieran conmigo y me lastimaran. En cambio ahora debía adaptarme a mi mano. Acaso eso era mejor? Suponía que con el tiempo lograría descubrirlo, aunque pintaba algo mal. Incluso si me ponía técnico, tal vez, acabara pidiendo que me destruyeran o me vendería de nuevo por mi torpeza. Yo era un muñeca inservible, por eso me habían apartado de las demás, porque aunque me viera igual de bonito que los demás en el interior estaba dañado. Yo nunca debí de haber existido y lo sabía a pesar de mis fallos de memoria, entre otros.

Fue cuando dijo que si tenía hambre le siguiera cuando le hice caso volviendo a asentir para seguirle hasta la cocina donde me quedé de pie aun observándole. Que me daría de comer? No esperaba mucha cosa tampoco y la verdad tampoco es que tuviera mucha hambre a pesar de no haber comido decentemente en prácticamente toda mi vida, tal vez sería por eso, pero cualquier cosa estaba bien para mi.
Mis ojos no dejaban de seguir al mayor desplazarse por aquel espacio hasta que me atreví a preguntar alzando el dedo indice de mi mano con cuidado-disculpe…-murmuré sin querer interrumpirle, pero lo dije tan bajo que Xing pareció no escucharme haciendo que lo intentara una vez mas-di-disculpe-tartamudeé menos seguro que antes. Tal vez no era una buena idea y que no me hubiera oído la primera vez solo era un golpe de suerte que me estaba concediendo Dios para que dejara de insistir en ello. Pero era demasiado cabezota como para rendirme por lo que acabé justo detrás de él tocando su hombro a la vez que mi dedo se enganchaba en su camiseta sin querer tirando un poco de sus ropas haciendo que me sonrojara y bajara la cabeza-lo siento!-exclamé retirándome hacia atrás golpeando la mesa sin querer haciendo que un vaso que estaba sobre esta se tambaleara y cayera al suelo sin querer rompiéndose en miles de pedazos haciendo que uno cortara mi dorso de la mano, sin embargo eso no fue lo que mas me preocupó.
Rápidamente me agaché y comencé a recoger los trozos de cristal como mejor pude haciéndome mas cortes en las manos viendo como todo se llenaba de rojo y aun así no dejaba de intentar recolectar todos sin preocuparme por el daño infligido en mi cuerpo-lo siento, lo siento, lo siento-no podía dejar de repetir eso terriblemente avergonzado por haber roto aquel vaso.

Era un completo desastre, no habían pasado ni 24 horas y ya estaba haciendo las cosas mal. Porque me pasaba eso? No lo entendía. No quería ser yo, ojala no fuera yo, ojala no hubiera nacido, ojala, simplemente, hubiera sido como el resto de los demás.

Quizas, quizas,
quizas...

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Re: Un par de peones. Primer movimiento »Yuuki

Mensaje por Xing el Vie Dic 16, 2016 7:06 am

Podía ver que se hallaba nervioso, y no lo culpaba por sentirse así, cualquiera estaría así de receloso si de repente le mandaran a vivir con alguien que no conoce. O al menos seguramente así se sentiría la mayoría de las personas, lo mío no era la simpatía, ni mucho menos, pero al menos podía hacerme una idea de lo que era vivir atrapado. Aun así, tampoco estaba tratando de ponerme en su situación para entenderlo o hacerle sentir mejor, no era mi asunto, yo tenía mi pasado y él el suyo, como todos. Suspiré a mis anchas, sacando un vaso que luego llenaría con jugo o lo que me encontrara en el refrigerador, no era demasiado quisquilloso al respecto. La verdad es que no escuché en que momento me llamó. Tampoco es que lo estuviera ignorando o que me hubiera olvidado de que había alguien conmigo, pero estaba demasiado ocupado pensando en lo que debería hacer a continuación... Ya había cumplido con llevarlo a vivir conmigo, ¿y luego qué? Normalmente, tendría la libertad de relajarme hasta la siguiente jornada de trabajo, o bien saldría en busca de información que me mandaran a recaudar. Esos eran mis días, la vida como la conocía. No obstante, me habían cambiado todo eso en tan solo cuestión de 24 horas. Y todo con tres simples palabras.

DE: Jun (87 - xx - 94- 01) PARA: Xing
La compra procede.  

Eso había sido todo, ni siquiera un "Te contactaremos luego" o el clásico "Espera instrucciones". Nada de nada... En eso había estado pensando, y por eso no había podido prestar atención al pelirrojo. —¿Qué? —dije sin demasiadas ganas. No como un "¿Qué quieres?", sino como "¿Qué decías?", pero era casi seguro que me había malentendido. No me había dado cuenta de que seguía sosteniendo la puerta de la nevera, sin abrirla siquiera. Normalmente esas cosas no me pasaban, ni siquiera cuando Lixue aún vivía conmigo, pero era diferente, ella era mi hermana, la conocía desde que apenas podía correr. Yuuki era... un desconocido. El cristal rompiéndose me sacó de mis pensamientos y solo alcancé a ver cómo los pedazos resquebrajados terminaban de esparcirse por el suelo. Mi primera reacción fue llevarme una mano a la frente con expresión de molestia y un suspiro pesado, "Ahí va uno más", fue lo que pensé, pero no me hubiera esperado la reacción del doll. —Oye, quieto, no... —No me estaba escuchando. "Está bien, que recoja los vidrios". Después de todo, no iba a resolverle la vida, cada uno debía hacerse responsable de lo que hacía. Sin embargo... gotas de sangre comenzaron a esparcirse en las manos contrarias y algunas otras cayeron al suelo.

¡Basta! ¿Qué crees que estás haciendo? —exclamé agachándome un poco. Ni 5 minutos en casa y ya habíamos comenzado con el desastre. Chasqueé la lengua y arrugué la nariz, no me molestaba la mancha, ni el vaso, en sí tampoco estaba entrando en pánico por que el otro estuviera herido, pero no soportaba su actitud tan nerviosa, me ponía los pelos de punta. Sostuve sus manos para que las mantuviera juntas, como si acunara las ajenas con las mías. ¿La razón? Era fácil y sentir el temblor en las extremidades del más bajo. Sacudí la cabeza y me alcé, trayendo al doll conmigo hacia el lavabo. Tenía un trapo desplegado a un lado de este y puse sus manos encima de la tela. —Tíralos ahí —instruí y separé sus manos, viendo como los trozos caían y escuchando su peculiar sonido agudo al entrechocar los unos con los otros. Me tomé un momento para observar sus palmas, aún maniobrándolas a mi antojo. — ¿Por qué has hecho eso? —vociferé un poco, abriendo el grifo y dejando correr agua. Puse sus manos bajo el chorro, forzando su cuerpo a un lado del mío. Noté en seguida la poca resistencia, su cuerpo tan "débil" en comparación. —Déjalas ahí, ¿oíste? —Finalmente me separé, alejándome de todo contacto físico. —No te muevas —ordené, adivinando que no se atrevería ni a parpadear. Rápidamente fui al baño por el pequeño botiquín, de nuevo, no tenía ni idea de si esas cosas funcionarían con una muñeca. "Al menos detendrán el sangrado". Regresé a la cocina y lo primero que hice fue cerrar la llave del agua; tomé una toalla de cocina limpia de un cajón y comencé a secar sus manos. De acuerdo, seguramente estaba actuando como el tipo bueno, pero en realidad no lo era. Solo suponía que de encargárselo, tardaría el doble o terminaría empeorándolo, yo no necesitaba eso en aquellos momentos. Abrí el botiquín y saqué unas pequeñas tiras; afortunadamente, algunos cortes solo habían sido superficiales, por lo que solo uno que otro necesitó de una bandita para evitar que más sangre fluyera.

¿Sanarás solo o necesitas que te reparen? —inquirí ni bien volví a cerrar el botiquín. Volví a maldecir a sus superiores, siempre eran así, lanzándome a situaciones sin darme todos los detalles. En cualquier otro caso no me hubiera importado, pero vamos... Yo no era nadie para estar cuidando de alguien que no conocía, y que ni siquiera sabía por qué estaba conmigo. ¿Por qué específicamente yo tenía que comprarlo? No era el único vigilante que tenían a su disposición, de eso estaba seguro. Lamentablemente, desconocía cualquier otro dato acerca de sus vidas. ¿Por qué a me habían encargado tal tarea? ¿Qué tenía yo que otros no? Para bien o para mal, en ese momento solo era una pieza más, un peón reemplazable, esperando a ser utilizado en el gran juego que era la lucha de poderes de las mafias.

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Re: Un par de peones. Primer movimiento »Yuuki

Mensaje por Yuuki el Miér Ene 25, 2017 2:48 am


Un par de peones

-Primer movimiento-


No dejé de recoger aquellos trozos de cristal sin importar que se calvaran mas en mi piel hasta que de golpe el gritó de mi amo hizo que yo gritara de nuevo asustado apretando con fuerza los cristales-lo siento, lo siento, lo siento!-grité aun mas fuerte asustado bajando mas la cabeza hasta que él me tomó por el brazo haciendo que me levantara y fuera con él hasta el lavabo.
Mis ojos seguían cerrados con fuerza con miedo a hacer cualquier movimiento hasta que de golpe volví a escuchar su voz haciendo que abriera los ojos abriendo mas mis manos para dejar caer los cristales en el trapo notando como los cristales seguían cortando incluso como algunos seguían incrustados en mi piel y que el moreno sacó con cuidado de mi piel para después guiar mis manos bajo el agua haciendo que toda la sangre desapareciera, mezclándose con el agua que lo arrastraba todo dejando solo los cortes.
Estaba realmente fría el agua, pero no me importó y solo dejé que las sostuviera bajo el grifo sin si quería poder mirar al mayor completamente avergonzado-lo siento…-susurró por lo bajo de nuevo-yo...yo solo quería ayudar-fue lo único que pude decir sintiendo como mis ojos picaban con fuerza haciendo que dos ríos de lagrimas se deslizaran por mis mejillas. Era un inútil, demasiado, seguro que aquel tipo me devolvía, para que quería un inútil con él? Me matarían si volvía a aquel sitio, seguro que me destrozaban y usaban mis piezas para otro doll. No, no quería eso. Estaba aterrado de solo pensarlo. Solo era mi primer día allí! No podía ser más patético.

Cuando me quise dar cuenta el chico había desaparecido diciéndome que me quedara allí quieto. Mis manos continuaban debajo del grifo totalmente tiesas y heladas por la temperatura, así como mis piernas que no dejaban de temblar, no por el frio, si no por el miedo de morir. No podía evitar tener la imagen de mi rostro en el vertedero completamente roto, cables por un lado y piezas por otro acompañado por sangre y alguna tripa.

Pero de nuevo mi amo regresó cerrando el grifo de agua y tomando mis manos cubriéndolas con tiritas en todos mis cortes. Yo no podía dejar de mirar mis manos sintiendo aun la vergüenza sobre mi y el miedo de ser devuelto. Necesitaba preguntárselo por muy impertinente que sonara, pero si iba a morir quería saberlo al menos.
Fue entonces cuando su voz salió antes que la mía a pesar de que mi boca quedó abierta sin emitir sonido hasta que acabó de hablar-eh…-acabé por murmurar aun algo traspuesto por mis pensamientos-no...no lo se-contesté con sinceridad pues la verdad era que jamás me había dañado hasta ese día, era una de las 'ventajas' que tenía estar siempre aislado de los demás. Pero en esos momentos eso no me importaba-yo…-dije sin poder quedarme callado ahora que había empezado a hablar-yo…-dije un poco más fuerte tomando juntando mis manos a la vez que las apretaba con fuerza-no me va a devolver verdad amo?-grité con fuerza a pesar de que no lo pretendía haciendo que volviera a entrar en pánico bajando mi rostro-lo siento muchísimo…-susurré dándome cuenta de que no dejaba de cometer errores.

Quería dormir, solo dormir, estaba muy cansado, no podía mas. Mis piernas continuaban temblando y de golpe sin poder evitarlo caí de rodillas al suelo haciéndome una bolita-por favor…-jadeé a duras penas notando como Morfeo me llamaba para que cerrara mis parpados y lo olvidara todo-por favor...no me devuelva...haré lo que quiera, pero por favor no me devuelva-no podía dejar de repetir eso en bucle queriendo que mis palabras se volvieran realidad pese a que estaba seguro de que aquel chico me devolvería.
En ese mundo nadie quería perder el tiempo y el dinero, y yo estaba haciendo que perdiera ambos. Tenía que devolverme, no había otra salida a eso. Sonreí levemente ahora que no podía verme. Todo se había acabado tan rápido, casi ni si quiera había empezado y ya terminaba. Que pena.
Sentía como cada vez los parpados me pesaban mas como mis ojos se cerraban lentamente, como si voz cada vez se hacía mas extraña y distorsionada hasta que todo se volvió negro. No aguantaba la presión. Ahora solo deseaba que todo terminara rápido.
No obstante una luz pareció iluminarme por un segundo. Si no me quería con él porque había curado mis manos?
Parecía que poco a poco recuperaba la consciencia. Abrí mis ojos lentamente encontrándome boca arriba pudiendo ver un techo totalmente blanco. Donde estaba? No lo recordaba con exactitud, pero al ver de nuevo al joven de cabellos morenos lo recordé pero nada salió de mi boca permaneciendo totalmente atontado mirando solo al joven con los ojos abiertos como platos.

Era increíble la visión desde ahí abajo. No me había fijado antes en la calma que aquel rostro me transmitía, en lo bello que era dentro de su fiereza. Mi corazón se había detenido y ni si quiera me había dado cuenta, incluso mi mano se había puesto en marcha llegando hasta su mejilla donde reposó.
Me había confundido. Aquello no podía ser posible. Seguro ya estaba muerto.

Today is the day
when the dream ends.

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