The perfect picture [Flashback] || Priv

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The perfect picture [Flashback] || Priv

Mensaje por Zetsu Furukawa el Dom Oct 16, 2016 4:14 am

Los días libres no eran algo que necesitara especialmente cuando se trabaja en algo que se ama, sin embargo, si su jefe insistía en que no había nada para él durante esa semana tampoco insistiría. Claro, porque su hobby era más que eso, una forma de vida que lo obligaba a ponerse en pie día tras día, ¿qué otra cosa podía hacer sino capturar la belleza de la vida en imágenes que perdurarían por la eternidad? Nada. Zetsu no se veía haciendo absolutamente nada más. Encontrarse tras el lente de sus cámaras era aquello que lo completaba, o eso quería creer, pues independiente de la soledad que lo pudiese llegar a envolver él se negaría a darle muchas vueltas al asunto, no valía la pena.

Un pesado suspiro fue lo único que salió de sus labios antes de que tomara una de sus cámaras réflex para pasarla por su cuello y que colgara. El híbrido lo había decidido; en esa oportunidad no llevaría ningún lente especial, no, porque tan sólo se desconectaría de lo que lo rodeaba y se dejaría llevar por lo que viera, no necesitaba muchos enfoques, juegos de luz, nada eso, tan sólo un poco de paz.

Ya era pasado el mediodía y el lobo había salido de su casa vistiendo algo sencillo, pantalones oscuros, una polera grisácea y una chaqueta a juego, ropa cómoda que le permitiera relajarse por completo en su paseo a… ¿hacia dónde? Tras cerrar la puerta y guardar sus llaves en el bolsillo diestro de sus pantalones, se percató de aquel minúsculo detalle, no tenía la más remota idea de a qué lugar dirigirse, por suerte el clima acompañaba lo suficiente como para caminar hacia cualquier parte, y es precisamente lo que el de cabellos oscuros haría. Sus pies se movieron sin pensarlo en demasía, atravesando las calles al momento en que se alejaba cada vez más del centro de Myr.

¿Un par de horas quizás? Era muy probable aunque estaba lejos de saberlo con certeza pues su teléfono y su reloj no fueron de las pertenencias que tomó antes de salir. Encogiéndose de hombros, decidió ignorarlo y continuar con su camino. No tenía prisas, y a pesar de que el hambre comenzaba a aparecer en su cuerpo, hacer caso omiso a ello era lo único que podía hacer en ese instante. Necesitaba su fuerza y concentración para subir hacia el mirador, contemplar la ciudad desde la parte más alta, cada vez más cerca de las nubes era algo que lo emocionaba, acelerando su pulso y dibujándole una ingrávida sonrisa en los labios, una expresión que con seguridad nadie vería en un buen tiempo.

-- Bien. -- Se dijo a sí mismo llegando por fin a la cima. El espectáculo era indescriptible, la cantidad de imágenes que se podían capturar eran inconmensurables, al medio demonio no le molestaría quedarse allí por un buen par de años. Sus manos con prontitud se colocaron sobre el aparato que tenía al cuello, acercándolo a su rostro para poder enfocar hacia un punto en el que se veían esponjosas nubes y el centro de la ciudad, una imagen que haría estremecer a cualquiera. Un click. Una fotografía perfecta, ¿no?

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Re: The perfect picture [Flashback] || Priv

Mensaje por Akira el Vie Oct 28, 2016 1:45 am

Con un día como éste, no podía permitirse quedarse todo el día encerrado en casa y negarse a disfrutar del clima que pocas veces lograba hacer en la isla. Sí; ni mucho calor, ni mucho frío. Era perfecto para él. Debía salir y sentir las suaves brisas que hacían balancear las ramas de los árboles, decorando el suelo con sus hojas secas y anaranjadas. Era la época del año en la que podía relajarse un poco con respecto a los cuidados que debía tener para mantener su salud sin problemas, teniendo aun así que abrigarse, sobre todo su garganta, sólo para prevenir resfríos y malestares diversos.

Pero eso no le detendría, todo lo contrario, ¡intentaría sobrellevarlo! No dejaría de disfrutar lo que la vida le ofrecía por miedo a contagiarse de algo o sufrir de complicaciones. Era complicado, sí, no cabía duda alguna, no obstante valía la pena esforzarse y dar la batalla.

¿Qué haría ese día tan diferente? No lo sabía aún, y eso no era impedimento para que se pasease por las calles, viendo las diversas tiendas a la disposición de los habitantes. No quería comprar nada por ahora, estaba bien con lo que tenía en casa. Además, no era de aquellas personas que se daban ciertos lujos de vez en vez o que pensaban en “darse regalos”. Siempre eran para terceros, para alguien que de seguro los necesitaba o quisiera con más ahínco. De ese modo parecía ser lo correcto, y lo que Akira haría sin pensar más de la cuenta.

Sus pasos le guiaban a zonas ya conocidas, ya antes vistas, pero que no seguían un patrón fijo, dejándose llevar casi por el leve viento que hacía aquella velada, encaminándose a las afueras de la cuidad y alejándose del barullo que viene de la misma. No le molestaba en lo absoluto no tener un destino en mente; aquella caminata era para poder relajarse, deleitarse del clima que ningún daño le haría en esa oportunidad y por lo mismo no se detendría, ni volvería. ¡Éste, era su día!

Pudo divisar, no muy lejos de donde estaba parado, el mirador. Parecía ser un lugar apropiado para poder descansar un rato después de haber caminado hasta allí, además de tener una vista que no todos los días apreciaba.

Subió los escalones sin prisa, tenía todo el tiempo del mundo, sin perder ni un solo segundo de aquel trayecto que realizaba. Agradecía en el fondo haberse armado de valor y salir de esas paredes que le apresaban casi a diario por culpa del clima que nada de bien le hacía, esperando también que dentro de la semana no tuviese que encontrarse con inesperadas sorpresas que pudiesen arruinar lo bueno que ha sido aquella tarde.

Llegando a la cima se posó en el borde, viendo el horizonte y el paisaje que frente sus ojos se encontraba. Era todo tan hermoso, el sol brillaba aun si estuviese tapado por nubes algo espesas, y las brisas suaves dispersaban el calor o el frío que pudiese sentirse por las temperaturas inestables. ¡Era todo tan perfecto! ¿Qué podría ser mejor que eso?

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Re: The perfect picture [Flashback] || Priv

Mensaje por Zetsu Furukawa el Sáb Nov 05, 2016 2:48 am

La recompensa de una buena fotografía era algo difícil de expresar con palabras, la belleza era efímera, no obstante, una imagen certera era capaz de capturar esencias que podrían perdurar por la eternidad. ¿Qué podía sentir cada persona con ver aquella foto? Sin lugar a dudas existía una cantidad infinita de adjetivos y sensaciones que podrían llegar a envolverlos, aunque Zetsu podía aseverar que ninguna de ellas podía asemejarse a aquello que lo embriagaba en ese instante, una dicha absoluta, paz interior, algo que definitivamente no entraba en ninguna catalogación.

Con prontitud el híbrido se cercioró que la captura se guardara con éxito en la memoria de la cámara, después de todo no es como si pudiese recrearla una vez más, no, porque aunque la ciudad no se moviera, minúsculos detalles hacían que la vista se tornase diferente, el ingrávido cambio en la dirección de la brisa podía transformar la imagen absolutamente. Los detalles eran más importantes de lo que parecían, al menos para el moreno no pasaban desapercibidos.

Sus falanges tomaron el aparato que colgaba de su cuello con suma delicadeza pues en ese instante era lo más preciado que tenía, un tesoro único que le permitiría continuar llenando su alma. Su azulina mirada se elevó hacia el paisaje en busca de algo digno de ser preservado. ¿Eh? ¿Desde cuándo no estaba solo? -- … -- Perfección, no había otra palabra para describirlo. El híbrido no recordaba haber presenciado una figura tan maravillosa como esa, tan pura, tan inocente, tan única que todo su cuerpo se estremeció en cuestión de segundos; dejando su mente en blanco. ¿Sería su musa? Fuera quien fuera, no desperdiciaría tiempo, aprovechando la posición del sol y las esponjosas nubes que viajan sobre ellos; enfocó lo suficiente antes de cambiar a barrido rápido de fotos, dejando que sólo se escuchara el “click” del botón que daría rienda a la secuencia de más de veinte capturas. ¿No era una cantidad exagerada para fotografiar a alguien que ni siquiera conocía? Tal vez.

Si algo era seguro es que no pasaría desapercibido, no, pues el ruido de la cámara ejerciendo su trabajo no era precisamente discreto, tenía que enfrentar su realidad. Inhalando con profundidad dejó que su cámara volviese a quedar colgando, el lobo trató de relajar su cuerpo, en un intento de que aquellas extrañas y aceleradas pulsaciones retornaran a su nivel normal. -- Disculpa. -- Trató de llamar la atención del castaño. -- Lo lamento pero debo comunicarte que te acabo de sacar un par de fotos. -- ¿Un par? Se trataban muchas más que esas. -- No quiero que suene a una malinterpretación pero debo ser honesto… creo que tu presencia combinaba muy bien con el bello paisaje así que decidí incluirte en la fotografía. -- Una expresión serena y la mirada fija en los orbes ajenos, trataría de dar su punto de vista de la mejor manera posible. -- No irán a ninguna parte e inclusive… si me pides que las borre, lo haré. -- Claro, porque aunque esa imagen –y ese chico- le hubiese erizado la piel por lo sublime que era, no podía guardarla sin el consentimiento contrario.

-- Por cierto... -- Dijo recordando algo importante. -- Mi nombre es Zetsu Furukawa, soy un fotógrafo profesional así es que no debes temer en que tu imagen pueda ser usada para algo extraño… inclusive puedes llamar a la revista en la que trabajo para confirmarlo. -- No es como si fuese famoso o algo así empero le había ido bastante bien en el área demostrando que era su fuerte al ganar un par de concursos, estaba claro que siempre el chico podía no estar al tanto de eso, por lo mismo es que si tenía que probar quien era, lo haría gustoso. -- Un gusto… -- ¿Qué más podía hacer? Nada, tan sólo esperar el nombre del muchacho y una positiva. El medio demonio se sentía de suerte.

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Re: The perfect picture [Flashback] || Priv

Mensaje por Akira el Miér Nov 16, 2016 4:37 am

De un momento a otro las brisas se hicieron más fuertes, más heladas, haciendo que se estremeciese y temblase levemente cuando las sintió contra sus orejas y parte del cuello que quedaba expuesto. Se encogió de hombros protegiéndose por ese cambio brusco de temperatura mas rio suave por las cosquillas que le causó el viento. Fue tan inesperado que de otra forma parecía no poder reaccionar.

Al menos no duró demasiado y volvió a sentir el calorcito de los rayos del sol sobre su cuerpo, haciendo como si ese golpe de frío no hubiese pasado. Todo volvió a ser perfecto, nuevamente.

Pero un sonido, que se repitió varias veces, hizo que se pusiera alerta y atento a lo que le rodeaba, viéndose como una presa bajo acecho… cosa que obviamente, cambió cuando notó la presencia de aquel otro hombre en el mirador. Visiblemente su lenguaje corporal era diferente; más relajado, sin estar en guardia por un posible ataque (que nunca se sabe si podía darse, o no, ni en qué calibre), como usualmente se le podía ver. No había porqué estar tan sobresaltado, ¿no? Sólo era alguien que al igual que él estaba disfrutando del paisaje frente ellos.- O-oh, vaya. –Inició soltando una risilla suave, sobrellevando aquel susto de antes.- Pensé que estaba solo aquí, me sorprendió oírle cerca. –tuvo que admitirlo, que de seguro su reacción involuntaria fue más que obvia.

Ni en sueños hubiese esperado algo similar, y por lo mismo le pareció imposible lo que le oía decir. ¿Él, parte de una fotografía como la que describía? ¿Podía ser cierto?- ¿De verdad lo cree así? Me siento halagado. –y una nueva risa, dulce y sincera, cubriendo su boca apenas por la pequeña ola de vergüenza que de a poco iba aflorando en su interior. No siempre uno se encontraba con alguien que te tratase de tal forma tan única, como si fueses especial de algún modo que no comprendes del todo.- No se preocupe, no tiene que darme tantas explicaciones. Agradezco mucho su honestidad, eso sí. No es algo que se vea muy seguido. –o al menos, no algo que el conejo estuviese acostumbrado a experimentar, mucho menos de un desconocido.

Cuando oyó su nombre nuevamente se dibujó en sus labios una sonrisa no muy amplia pero si claramente notoria, junto a un leve ladear de su cabeza y un ajustar del cuello de su chaqueta para no quedar desprotegido y expuesto a una nueva ráfaga inesperada.- Es un placer conocerle entonces, señor Furukawa, y nuevamente gracias por ser tan sincero. Me alivia saber que no deberé preocuparme por ver mi imagen en… quién sabe dónde. –finalizando esa oración con una risa corta. Sería bastante incomoda una situación así. Aun así, y no pudiendo ignorar la cámara fotográfica que colgaba del cuello demás alto, le quedaba más que claro que sus palabras eran verídicas, puesto que era el equipamiento que un profesional debía tener para realizar un buen trabajo. Oh, ya sentía curiosidad por su estilo de capturas, esperaba poder encontrarlas en una revista en alguna oportunidad.

- Mi nombre es Akira. Solo Akira, aunque sea extraño. –sin dejar de verse sonriente, para extender una mano al pelinegro y así hacer de aquella presentación algo más formal, definitiva. Completa.- Espero no haberme movido mucho, o arruinado la toma de alguna forma, pero sin problemas podría tratar de posar para lograr el resultado que desea. ~ -podía ser divertido incluso, no perdía nada con intentarlo aunque no tuviese experiencia alguna con aquella industria llena de detalles.

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Re: The perfect picture [Flashback] || Priv

Mensaje por Zetsu Furukawa el Jue Dic 01, 2016 2:53 pm

Las presentaciones y sociabilización no eran su fuerte, no, acostumbrado a centrarse en sí mismo y su trabajo casi había olvidado como entablar una conversación correctamente sin tener un intermediario. ¿Desde cuando se había tornado tan frío con el entorno? No lo recordaba y tampoco le interesaba averiguarlo. Mientras tuviese una cámara y la belleza se expresara frente a su lente no se veía en la necesidad de formular palabras, porque una imagen podía valer mucho más, ese era su estilo de vida y no lo cambiaría.

Sin lugar a dudas aquel muchacho tenía una hermosura única, casi inocente, que contrastaba a la perfección con lo indómito de la naturaleza. El híbrido había quedado prendado. Una mueca casi imperceptible se dibujó en su rostro al escuchar la delicada risa contraria, sus comisuras ascendían con ingravidez siendo incapaz de darse cuenta de ello. -- Sólo Zetsu está bien. -- No es que detestara su apellido pero tantas formalidades no iban con su persona, sólo era un fotógrafo, nadie que se creyera superior como para ser tratado con excesivo respeto. Su cabeza se movió un par de veces en forma de negación, por supuesto que no dejaría que sus capturas se esparcieran por doquier sin su consentimiento, él era un profesional y lo defendería. -- No tienes que preocuparte. --

Sus palabras siempre calmas acompañaban el grato ambiente, el clima fresco que insistía en bajar sus temperaturas con aquella brisa que chocaba contra sus mejillas, moviendo con delicadeza las ramas de los árboles y haciendo que más de una hoja fuese a dar al suelo. -- Es un gusto, Akira. -- Dijo para terminar por estrechar la mano del albino, sin mucha fuerza y por poco tiempo, aunque; lo suficiente como para denotar la suavidad de la cutis ajena. ¿Cómo era posible que su piel sea más tersa que la de las modelos? Sus azulinos orbes se abrieron con ligereza producto de su observación. -- Oh. -- El de cabellos oscuros de seguro estaba soñando pues, ¿de verdad posaría sólo por el capricho de una fotografía de un desconocido? Eso sí que desconcertaba.

Un par de segundos y su mirar se desvió hacia la inmensidad de la ciudad, aquel toque nostálgico hizo que tan sólo sonriese de medio lado. -- En ese caso, tomaré la palabra. -- Tomando con completa delicadeza la cámara, la elevó hasta cerca de su mentón antes de retroceder un par de pasos. -- Aunque por favor te pediría que actúes con naturalidad. -- La inexpresividad volvió a su rostro al momento en que tomó su papel como el fotógrafo que era. -- Tal vez sonríe con ligereza pero no te fuerces a nada. Esa es la belleza que vi en ti. -- Sin chistar pronunció aquello para acercar el artefacto a su rostro, arreglando el lente con la mano izquierda para comenzar a caminar en búsqueda de la perspectiva perfecta, la luz correcta y la imagen que no se le podía escapar.

Había quitado la ráfaga de fotografías, no tenía intenciones de una secuencia, no, quería algo irrepetible, captar la esencia pura de un ser en medio de la inmundicia en la que vivían. Su corazón acelerado le indicaba que había escogido el camino correcto. Una, dos, tres, fue capturando las imágenes que lograban erizar su piel. ¿Cuándo pensaría que se podría encontrar con alguien así? Alguien capaz de erizar sus vellos con una simple sonrisa, que combinaba con todo paisaje logrando opacarlo con una mera sonrisa, alguien que había enamorado a su lente. -- Muchas gracias. -- No solía decirlo, al menos no con honestidad.

Bajando la cámara dejó que reposara en su cuello una vez más para poder contemplarlo tan sólo con sus orbes, dirigiéndose directamente a los contrarios. -- ¿No has pensado en ser modelo? -- Tan rápido como preguntó aquello, un enorme remordimiento se albergó en su pecho arremolinando emociones que no sabía que tenía. ¿Por qué de pronto no quería compartir la preciosura que había descubierto? ¿Desde cuándo un fotógrafo era egoísta? No lo entendía. -- Olvida eso, fui demasiado rápido. -- Se corrigió acercándose al pálido chico. -- ¿Me dejarías pagarte por el favor? Vamos por algo de tomar. Un café, si es que quieres.--


Última edición por Zetsu Furukawa el Lun Dic 26, 2016 6:05 pm, editado 1 vez

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Re: The perfect picture [Flashback] || Priv

Mensaje por Akira el Dom Dic 11, 2016 8:43 pm

¿No quería tanta formalidad? Bueno, era algo extraño para Akira no tratar con cordialidad a los demás, sobre todo si se trataba de un completo extraño que acababa de conocer, pero podía hacer el intento. Ya veía que se le escaparía un “señor” o incluso le nombraría por su apellido, y eso sería algo vergonzoso, mas haría todo lo posible para que el trato con el pelinegro fuese la mejor de todas. Que su interacción fuese grata y agradable.

Eso era lo que siempre intentaba lograr; hacer feliz a los demás. Sí, aquel hombre era un desconocido, tal vez alguien que no vería nunca más luego de que ése encuentro acabase. Eso no parecía importarle al conejo. Sea cual sea el desenlace de todo, él siempre desearía dar lo mejor de sí para que ese corto tiempo a su lado sea apacible. Todos merecían algo así, ¿verdad?

- ¿Mh? –con su cabeza algo ladeada. ¿Qué actuara con normalidad, decía? ¿Cómo podría hacerlo?- O-oh, no sé si sea capaz. –riendo con algo de vergüenza, sabiendo que el lente de la cámara ajena le estaba apuntando justo en frente.- No me malinterprete, de verdad quiero que sus fotos salgan bien, pero ahora que sé que las tomará no puedo pensar en otra cosa. –y volvió a sentir sus mejillas enrojecer, el calor subir a sus pómulos para teñirlas y hacer que destaquen. No era demasiado, no más que lo que el frío lograba hacer con sus brisas inesperadas, pero era lo suficiente como para que sea claramente visible.

Por aquel cumplido, tan sorpresivo además, su corazón latió mas fuerte y su rostro se ruborizó más aún, complementando lo que el frío ya había logrado hacer. ¡Fue tan honesto! Y Akira, no estando acostumbrado, se vio afectado por esas dulces palabras.

Tal vez logró quedar plasmado con las fotografías que Zetsu tomaba, antes o después de que intentase cubrirse con su bufanda al estirar la misma hasta la altura de su nariz. Mucho no servía, siendo honestos, y varios detalles seguían a la vista, no obstante ese acto casi involuntario logró que se calmase un poco.

- Amh, lo lamento. Espero no haber arruinado las fotografías. –disculpándose luego, por supuesto, con la mirada dirigida hacia el horizonte una vez más al estar apenado por su reacción y la vergüenza que todavía podía sentir en su interior. No pudo evitarla, no era su culpa, lo sabía bien, su cuerpo actuaba por sí solo y pocas opciones le daba a mano, no obstante se suponía que ayudaría a la causa y “posaría” para el otro. No resultó como esperó, ¿o sí?

Tomando sus mejillas, y notando la diferencia entre éstas y sus palmas, volteó hacia el fotógrafo con una sonrisa en sus labios, aún sin abandonar del todo su bochorno anterior.- ¿S-salieron bien? ¿Debemos hacerlo otra vez? –porque lo intentaría nuevamente, ésta vez como era de esperarse, sin problemas de último momento o sorpresas que le sobrellevasen.  No quería volver a desperdiciar el tiempo ni la memoria de la cámara fotográfica ajena, ansiando hacer bien y como correspondía el “trabajo temporal” que consiguió allí en el mirador.

Pero prontamente le hablaba, y su pregunta logró sacarle una dulce risilla al castaño; ¿él, un modelo? ¡Jamás se le hubiese ocurrido tal cosa!- Oh no, claro que no. No creo servir para una industria así,  y no es que quiera menospreciarla ni similar, sólo siento que no es donde pertenezco. –con una voz tan suave, sin entristecerle aquel hecho. Akira prefería, además, las cosas simples, lo cotidiano y mundano, lo común y corriente. Estar en escenarios, bajo los reflectores, rodeado de diversos profesionales que guiarían cada movimiento que hacía… pues, no era lo suyo.

- ¿Mh? –sorprendido por su oferta, mas no por ello menos encantado. Aquel hombre era muy amable, muy atento, le hacía sonreír como si nada y claramente lo había logrado otra vez.- ¿Un café? Suena excelente. Servirá para sacarse el frío del cuerpo.

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Re: The perfect picture [Flashback] || Priv

Mensaje por Zetsu Furukawa el Mar Dic 27, 2016 4:07 am

Que aquel muchacho se disculpara con reiteración era algo de no creer, es decir, era más probable que se marchasen o manifestaran su descontento antes de que entregaran palabras de cálido perdón, ¿sería que el mundo del modelaje y la belleza estaba lleno de escoria? Era muy probable y eso era exactamente lo que había prendado al híbrido, cegado por la inocencia que emanaba el castaño en aquellas risillas ocultas tras esa afelpada bufanda y sus enrojecidas mejillas. Vaya que era lindo. ¿Qué le pasaba a su corazón? ¿Por qué se sentía tan emocionado? El ritmo de sus pulsaciones se aceleró sin comprenderlo del todo. ¿Tanto amaba la fotografía? Por supuesto.

Desde la antigüedad los artistas buscaban desesperadamente a sus musas en todas partes, algunos lograban encontrarlas y otros pasaban su vida en ello, para la suerte del pelinegro parecía que ésta había llegado como un ángel caído del cielo. ¿Estaría bien catalogar así su encuentro? Tan sólo llevaban breves segundos, seguramente se estaba apresurando. -- No tienes que preocuparte, salieron perfectas. -- Claro, porque aun cuando éste se haya movido por lo que suponía podría ser el nerviosismo, su cámara había logrado capturar sin errores aquello que tanto anhelaba plasmar. Una ilustración digna de una exposición, capaz de encender el más gélido pecho. ¿Era idea suya o no eran suficientes? Y es que con el ofrecimiento dado por el castaño, el deseo de elevar su cámara una vez más para disminuir el espacio libre de la tarjeta de memoria acrecentaba, quería más empero sabía que eso podía darse a malentendidos y era lo último que deseaba considerando las circunstancias en que todo se desarrollaba. Lo mejor era abstenerse.

Zetsu caminó un par de pasos más para apoyar sus manos en el frío barandal que protegía a los transeúntes en aquel mirador, fijando sus azulinos orbes en el paisaje una vez más, contemplando el paseo de las nubes y la luz filtrándose entre éstas. Llenando sus pulmones con el aire puro y fresco pudo retornar a su acompañante. -- Descuida, este mundo no es para todos. -- Sin entenderlo muy bien sus comisuras ascendieron disimuladamente, sabía que sus palabras eran certeras mas en ellas no había un ápice de bromas entonces, ¿por qué hacía esa mueca? Todo eso era nuevo para él.

Ladeando por completo su cuerpo, apoyó sus caderas contra la baranda al igual que sus manos sin temor alguno. -- Eso suena muy bien. -- No es como si tuviese algo en contra del frío aunque aceptaba que no a todas las personas les gustaba, mucho menos tomando en cuenta la diversidad de razas que se situaban en la isla. ¿Akira sería humano? No, no olía como uno, su aroma era mucho más suave, más delicioso, ¿qué rayos estaba pensando ahora? Alejando cualquier reflexión innecesaria, exhaló con disimulo antes de fijar su atención en el cielo sobre ellos. -- Te invitaré todo lo gustes porque un simple café no sería suficiente para poder pagar las capturas que acabo de hacer. -- Comentó con una minúscula sonrisa en sus labios, el sólo rememorar la perfección que ahora podría contemplar a diario le devolvía el buen humor que parecía nunca tener. -- Aunque…-- Dándose una pausa dirigió su rostro al ajeno, clavando sus orbes en los contrarios hasta ver su reflejo en ellos, ¿no se estaba comportando un poco intimidante? No podía evitarlo, era parte de su naturaleza. -- ¿Te importaría esperar un poco? Creo que no falta mucho para la puesta de sol. -- No estaba realmente seguro de eso, era algo que suponía. -- Y sería una lástima perdérnosla siendo que llegamos hasta aquí, ¿no crees? -- Todo eso no dejaba de ser extraño, desde emitir esa cantidad exagerada de palabras hasta aquel intento de sonrisa. ¿Cómo se llamaba ese sentimiento que lo envolvía? ¿Sería lo que llamaban dicha? Podía ser, y es que era la primera vez que el lobo quería detener el tiempo, esperando que la puesta de sol jamás llegase.

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Re: The perfect picture [Flashback] || Priv

Mensaje por Akira el Vie Dic 30, 2016 5:07 am

Ah, era un verdadero alivio no haber arruinado las tomas, sintiendo como un peso era elevado de sus hombros al suspirar y deshacerse de esa preocupación.- Menos mal, ya temía haber hecho mal las cosas otra vez. –estando seguro de que las primeras fotos que había tomado, antes de haberse presentado e incluso percatado de su presencia allí en el mirador, estaban borrosas y prácticamente inutilizables.– Soy algo inquieto al parecer. Una razón más para no considerar el modelaje como una profesión. –riendo en un tono suave, aun cubriendo parte de su rostro para evitar que las brisas heladas diesen directamente contra su piel.

Sí, una carrera como tal no sería la idónea para Akira, y aunque pudiese conocer diversos tipos de personas, y tener una vida menos monótona como la que había forjado hasta ahora, sabía que se perdería por completo en ese mundo tan diferente al que conocía. Sería devorado en un santiamén, ¡ya lo veía!

Vio cómo se acercaba al barandal, imitando sus movimientos y quedar así con ambas manos sobre aquella estructura. La vista era preciosa; el sol entre las nubes, como éstas esponjadas acumulaciones de agua se desplazaban con el viento y el lento movimiento de la Tierra, el lento encender de las luces en los edificios lejanos. Un horizonte lleno de vida, como era de esperarse en una ciudad.- Debo venir más seguido aquí, algo me dice que no me cansaré de ver un paisaje así. –dijo distraído, pero con una dulce sonrisa en sus labios.

Era un espectáculo simple, mundano, pero digno de admirar de vez en vez. Alejarse del barullo de la capital para gozar de la simpleza que muchas veces se ignora en el diario vivir.

Vuelve a su acompañante luego, parpadeando por tanta seguridad empleada en sus palabras.- Oh… -y ríe un poco, arreglando su bufanda para que cubriese bien su cuello. No quería que con tanto movimiento terminase agarrando un virus.- No se preocupe, un café es más que suficiente. No podría abusar de su generosidad. –con un negar ligero de su cabeza. Agradecía enormemente la oferta, más a sabiendas que no tenía obligación alguna de hacerla, no obstante eso no le daba derecho a abusar de él. Zetsu parecía ser un caballero en todo sentido, cosa que apreciaba en demasía, por lo mismo no estaba en la posición de rechazarle completamente pero tampoco de aprovecharse de la cortesía que le demostraba.- Además, creo que mientras no pesque un resfriado, estará todo bien. –dulcemente, aunque ésta fuese una de sus más grandes preocupaciones.

Pero se sorprendió con aquella aproximación, parpadeando y quedando inmóvil en su lugar; era como si estuviese bajo la amenazante mirada de un depredador. ¿Qué… había sido eso? Tal vez sólo fue un malentendido. Tal vez el conejo veía cosas que no estaban allí. No era posible que esas fuesen sus intenciones, ¿verdad?- A-amh… -tragando un poco de saliva antes de volver a formar esa dulce curvatura en sus labios.- Eso suena como una buena idea, de seguro la puesta de sol le dará un toque más especial a las fotos. –acomodando posteriormente el cuello de su abrigo, levantándolo para cubrir así levemente sus ya enrojecidas orejas. Sólo esperaba que no hiciese más frío a medida que los minutos pasaran.- Aunque –inició a los pocos segundos- de ser ese el caso, creo que si aceptaré algo más que un café. Así sería más justo, ¿no cree? No puede retractarse a estas alturas.~

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Re: The perfect picture [Flashback] || Priv

Mensaje por Zetsu Furukawa el Dom Ene 08, 2017 6:32 pm

¿Por qué el contrario se comportaba de esa manera? Zetsu no podía entenderlo y por más que buscara la respuesta en lo más profundo de su mente no lograba encontrarla, es decir, era la primera vez que se encontraba con una persona tan, ¿pura? Ni siquiera podía aseverar que esa era la palabra correcta, de pronto todo su ser se llenó de dudas, ¿qué era, un adolescente? Claro que no, ya debía volver a su realidad, existían todo tipo de seres, necesitaba comprender eso y suponer que la vida fuera del mundo del modelaje y la fotografía era un poco menos frívola, tal vez debía salir un poco de su burbuja. Sólo tal vez.

Inocencia. Esa era la expresión que buscaba. Si el híbrido tuviese que plasmar algún concepto en el castaño que acababa de conocer esa sería la más precisa, y es que con cada uno de sus comentarios tan sólo podía evocar a una mente y alma ingenuas donde el positivismo se ocultaba tras tímidas risillas, como las de un niño disimulando algún tipo de secreto infantil. Akira era un adulto, de eso no cabía dudas, entonces, ¿cómo es que no había caído en la putrefacción del mundo en el que vivían? ¿Acaso sólo él estaba podrido por dentro? Su ceño se frunció de forma automática al momento en que una extraña sensación lo envolvía de pies a cabeza, emociones arremolinadas que se albergaban en su estómago sumiéndolo en una desesperante confusión.

Lo que rápido viene, rápido se va. El lobo no tardó en regresar a la normalidad, manteniendo un inexpresivo para que se encogiese de hombros por breves segundos. -- No creo que te llegaras a resfriar, no hay tanta humedad. -- Para nada, el clima aunque algo helado estaba lejos de ser húmedo, las bacterias no viajarían, al menos no todavía. El castaño no podía ser tan débil, ¿no es así? Su nariz se movió con disimulo para captar cualquier aroma sospechoso, no es como si pudiese predecir el tiempo empero por alguna razón sabía si la lluvia se acercaba o no, sí, era un poco raro no obstante de mucha utilidad. La fresca brisa una vez más arrastraba olores innecesarios. ¿Qué era esa dulzura? ¿Por qué su pecho se exaltaba?

-- Tsk. -- Un chasquido de lengua corto e imperceptible fue seguido por un movimiento de su zurda hacia su nariz, necesitaba eliminar cualquier rastro de ese adictivo aroma; azucarado veneno.

Por suerte la melodiosa voz ajena lo sacó de su ensimismamiento, obligándolo a dirigir su azulina mirada en el paisaje, el firmamento y sus maravillosos cambios de color llenaban de emoción a todos quienes eran cubiertos por su invisible manto, ¿no es así? Las comisuras del demonio ascendieron con ingravidez al momento en grababa cada minúsculo detalle en sus retinas, una belleza única e irrepetible, una imagen que no importase cuantas veces tratara de capturar; sería imposible. -- ¿Ah? -- Le tomó un par de segundos  procesar lo que el muchacho había pronunciado pues nuevamente el encanto frente a sus orbes lo había absorbido. -- Descuida, soy un hombre de palabra. -- Pronunció con calma para ver de reojo a la figura masculina, entregándole una imperceptible sonrisa, él no mentía, había dicho que le compraría todo lo que éste pidiese y así lo haría.

La temperatura descendía tortuosamente y aunque no tuviese problemas con ello no pudo evitar fijarse en el castaño, ¿soportaría los siguientes minutos ahí? -- ¿Tienes mucho frío? -- Las palabras se le escaparon, provocando una reacción tardía en su cuerpo. ¿Desde cuándo se preocupaba por los demás? Parpadeando un par de veces, terminó por voltear hacia la ciudad mientras el cielo comenzaba a tornarse de anaranjado entre las nubes que flotaban sobre ellos, la paz hasta podía ser palpable. El Furukawa titubeaba y ni siquiera sabía la razón de ello.

Su manos se movían por si solas y en cuestión de segundos se había sacado la chaqueta para ponerla sobre los hombros contrarios, no era mucho empero suponía que mantendría el calor por un poco más, al menos hasta que la lobreguez tiñera el paisaje, uniéndolos a todos en un cuadro monocromático. -- Acéptala. -- Dijo con firmeza, esperando no sonar muy dominante. -- Soy un lobo, puedo soportar el frío pero al parecer tú no. -- Una vez más no encontraba la respuesta a su accionar, es decir, ¿por qué le estaba diciendo su raza a alguien que acaba de conocer? Nada tenía sentido. -- Descuida, ya queda poco. No te lo vayas a perder. -- Casi como una cuenta regresiva, el sol fue desapareciendo así como los problemas y molestias del moreno, las estrellas aparecían paulatinamente hasta empaparlos con su tenue fulgor. Las luces amarillentas de la ciudad fueron apareciendo y el ritmo cardiaco de Zetsu retornaba a su pausada melodía, lo efímero de la belleza era una agonía, ¿es que nunca encontraría una musa tan brillante que no se apagara nunca? -- Podemos irnos si quieres, Akira. --

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Re: The perfect picture [Flashback] || Priv

Mensaje por Akira el Mar Ene 17, 2017 9:40 pm

- Lo sé, lo sé, pero mi sistema inmunológico es horrible. –riendo, ya habiéndose acostumbrándose a ese pequeño gran detalle. Desde pequeño fue así, la verdad, y todo a causa de la raza a la que pertenecía. No detestaba lo que era, por supuesto que no, simplemente estaba al tanto de que cada cosa tiene sus pros y sus contras.- Me puedo resfriar fácilmente si no me cuido lo suficiente. Cuando era niño debía tomar vitaminas para fortalecerme, era muy complejo todo. –con su cabeza ladeada. Parecía ser un tema sin mucho peso ya para Akira.

Bueno, después de tantos años viviendo con lo mismo, uno tarde o temprano va asimilándolo.

- Oh ¿se encuentra bien? –notando cierto malestar que de la nada pareció sentir, con aquella mueca que hacía. Lo veía preocupado, pensando que tal vez con el viento algo coló de su posición hasta golpear al mayor por detrás, o algo. No estaba seguro, mas era una posibilidad.- ¿Mh? –parecía estar bien, al menos su tono lo demostraba, lo que le calmó y le permitió sonreírle otra vez.- No lo dudo, se ve que es un hombre bueno. Se ha preocupado de muchos detalles, cosa que no todos lo harían. –y era cierto; desde las fotos que le tomó sin saberlo, hasta la invitación de un café. Cada detalle era importante, y decía mucho de la otra persona.

Era muy apresurado decir que confiaba en Zetsu totalmente, puesto que recién lo conocía, pero el camino que forjaba con sus gestos y palabras llevaba a aquello. Además, tenía un rostro apacible, una actitud para nada prepotente, de hecho todo lo contrario; con él se había mostrado más que empático, y eso era algo que el conejo apreciaba bastante.

Ante su pregunta negó un par de veces, pero con su piel teñida por las brisas heladas era difícil de creerle.- Oh, no, estoy bien. Por suerte traje mi bufanda más gruesa. –riendo otro poco, siendo su prenda predilecta para esas épocas del año. Nunca le ha fallado, por lo que la volvió su favorita. Sin embargo, y con ese gesto suyo, parpadeó y encogió sus hombros instintivamente, sintiendo el peso y el calor provenientes de la chaqueta del pelinegro.- N-no, no, esto no es necesario. –tratando de devolverse, queriendo quitársela de encima para extendérsela nuevamente. Sentía que, involuntariamente, le hacía sentir culpable, responsable de su bienestar y salud, que debía de hacer algo más allá de todo lo que de por sí ha hecho.

Pero no parecía ser una opción, viéndolo muy seguro de su decisión.- ¿E-está seguro? No quiero que se pase de frío o se resfríe por mi causa. –preocupándose por supuesto, hasta que oyó lo que proseguía. ¿Un lobo, dijo?- ¿E-eh? –así que ¡por eso fue! Esa era la razón por la cual le sintió amenazante por un momento. La naturaleza no miente.- O-oh, ya veo. Eso es… bastante favorable, seguramente. –sin saber bien que decir, o añadir a aquella confesión. Aun así, le aliviaba saber que estaría bien sin algo que le abrigase.- Pero si la quiere de vuelta, me lo dice, ¿sí? Con confianza, no tema. No le morderé.~ -bromeó y soltó una risilla, arreglando la prenda prestada sobre sus hombros para que así y sin problemas cubriese su espalda y pecho por igual. ¿Se lo imaginan? ¿A él mordiendo a un lobo? Que irónico sería.

- Está bien, de verdad. Valdrá la pena esperar un poco. –volviendo a posar ambas manos en aquel barandal, retirándolas de inmediato pues se había puesto más helado aún.- O-ouch. –sobando ambas palmas juntitas, rápido para crear calor entre ellas por la fricción. Rio leve para que no le prestara atención a ese pequeño descuido.- Olvidé mis guantes, debí guardarlos en mis bolsillos. –como recriminándose, mas su expresión calmada y alegre no cambió en lo más mínimo. Su mirada se posaba una vez más en el horizonte, en el sol que de a poco se ocultaba, y en las nubes que se iban tornando rojas y anaranjadas.- Ya queda menos.~ -esperando la puesta como si fuese un espectáculo de fuegos artificiales. El que ésta vez tuviese compañía, parecía hacerlo mejor.

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Re: The perfect picture [Flashback] || Priv

Mensaje por Zetsu Furukawa el Lun Feb 27, 2017 4:17 am

Si la inocencia tuviese una forma física definitivamente se vería como Akira, o eso era lo que creía el híbrido pues era incapaz de entender cómo es que alguien que se veía de su edad podía actuar de forma tan afable, casi con una mirada repleta de cariño a los totales desconocidos, parecía irreal. La necesidad de plasmar aquella belleza única comenzaba a acelerar al de oscuros cabellos, sentimientos arremolinados se albergaban en su pecho obligándolo a hacer cosas que ni él mismo pensaba que podía realizar, ¿pasarle su chaqueta? ¿Quién era? No tenía idea, porque definitivamente no estaba siendo él, ¿o sí? Definitivamente no lograba comprender nada. -- Insisto. Quédatela. -- No planeaba repetirlo. Ese sí era él.

Seriedad y carencia de emociones, se suponía que aquello que llenaba esa incapacidad de expresar y socializar eran las imágenes que plasmaba tras el lente de su cámara, entonces ¿por qué estaba entablando una conversación? ¿Por qué sus labios se curvaban en una ingrávida sonrisa? Sus oídos se deleitaban con el canto de los ángeles, una risa tranquila que había logrado erizarle los vellos de la nuca, inconscientemente se reprendía a sí mismo por no estar grabando aquello, ¿sería muy extraño desear escuchar esa melodía una vez más? Su mente necesitaba aclararse, debía dejar de pensar como un adolescente.

Era un fotógrafo, el deber de su alma era buscar la belleza y capturarla para el futuro. Sus orbes tenían que mantenerse en la puesta de sol, esa era la exclusiva preciosidad que tenía que grabar en sus retinas, no debía perderse ni un mísero segundo pues sabía mejor que nadie que cada instante era irrecuperable, nadie le devolvería la luz y sombras en cuanto desviara la mirada. Sabía todo eso a la perfección, o eso suponía. ¿Por qué sus azulinas gemas le jugaban en contra? Sólo bastó que la voz de su acompañante resonara para que su cabeza se ladease hacia él, atento a cada uno de sus movimientos, convirtiéndose en el cuadro que deseaba apresar en su memoria. ¿Todavía tenía frío? ¿Qué otra cosa podría hacer? Ahí iba de nuevo, aquella sensación de preocupación que envolvía su cuerpo.

La temperatura descendía conforme el sol se escondía, segundo a segundo las sombras fueron apareciendo en la ciudad que tenían frente a ellos para que los edificios terminasen siendo cubiertos por la oscuridad inminente. El manto nocturno fue pintado por las brillantes y milenarias constelaciones, en un espectáculo breve que sólo duró hasta que las luces de los faroles iluminaron la isla, un espectáculo que a Zetsu le pareció burdo luego de haberse topado con el pálido chico. -- Contaminación lumínica. -- No pudo evitar hacer la observación antes de elevar su rostro hacia el cielo, las estrellas ya no se distinguían tanto pero su compañía era innegable.

Sus ojos se cerraron al momento en que llenó sus pulmones de aire, retornando al castaño con tranquilidad. -- ¿Y bien? -- Podía suponer que le había agradado la vista aunque de todas formas necesitaba corroborarlo, después de todo él ya no sentía que hubiese sido algo espléndido. ¿Un ser humano le ganaba a un paisaje? Quién lo diría. Procuró apagar su cámara y dejarla como correspondía colgando de su cuello para comenzar a caminar. -- Vamos, si seguimos aquí de seguro terminarás muy enfermo. -- No tenía que ser médico para dar esa prescripción, era obvio y por lo mismo es que el lobo debía apresurarse, su petición egoísta había sido cumplida y ya era momento de que él cumpliese su palabra.

Una caminata lenta pero no extremo, lo suficiente como para nutrirse de los alrededores y poder conversar de cosas triviales. No muy cerca ni tampoco muy lejos, Zetsu conocía una cafetería tranquila en la que podía cerciorarse de que el chico sin apellido pudiese entrar en calor. Un café amargo y su mirada fija en Akira, sentía que sólo eso podía apaciguar su acelerado pulso, aquella odiosa ansiedad.

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