¿Simplemente trabajo? - Luciel

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¿Simplemente trabajo? - Luciel

Mensaje por Saeran el Vie Oct 07, 2016 10:19 pm

-Había vuelto de la cárcel hace pocos minutos, me encontraba en la primera habitación del edificio, siendo observado por otro de los vendedores. El mismo se trataba de un demonio el cual desde que empecé a trabajar en el lugar me había echado el ojo; no me importaba que tan imponente parecía ser, si continuaba observándome de esa manera tendría que hacer algo al respecto. Sabía que le molestaba el hecho que tenía sangre animal en mis venas, la verdad ni yo mismo terminé de asimilar la idea en toda mi vida. El mercado de esclavos o mascotas (el segundo termino he empezado a utilizarlo desde que trabajo en el mercado negro) ha sido algo que vi desde pequeño, pude mantener mi puesto de cazador y uno de los principales vendedores del lugar gracias a mi antiguo negocio; empleo por el cual obtuve y mantuve muchas especies exóticas para mercancía, con la cual logré comprar mi actual puesto. Ser parte de eso teniendo sangre animal se siente ciertamente extraño. Llevé una de mis manos a mi cabello para sentir la textura de este, nuevamente había cambiado levemente de color; el rojo estaba tomando lugar en el mismo. Ese cambio de color fue uno de los hechos por lo cual ignoré las ordenes de mi antiguo amo de no volver a verlo y fui a visitarlo a la cárcel, tenía que explicarme que me estaba sucediendo. Nuevamente se había negado a contestar; su estado en ese lugar iba empeorando, cada vez decía más incoherencias, además de que su edad empezaba a jugarle en contra también. Observé hacia una de las ventanas del lugar, la luz solar ya no existía hace varias horas ya. Con eso sabía que significaba que la hora de dar la cena a las distintas mascotas se acercaba. Dejando salir un leve suspiro de mis labios y me dirigí hacia el despacho de ventas, tenía que apartarme de aquel demonio cuanto antes.-

-Al llegar vi a uno de los guardias repartiendo los platos de alimento y vasos con agua a los encargados para que desciendan por las escaleras y mantengan viva a la mercancía. Ese día sentía una necesidad de ir allá abajo, quería ver a aquellas personas que eran como yo. El guardia había alzado una ceja en mi presencia cuando me presenté frente a él y tomé uno de los recipientes que sostenía, pero con una mirada directa logré que no pronunciara palabra alguna y continué mi camino bajando por aquellas escaleras. El ambiente cambió de una manera drástica, además que se había elevado un poco la temperatura. Observé a mí alrededor y fui a una de las celdas en la cual nadie había ido aun. Al llegar golpeé cuidadosamente los barrotes con el plato de comida en un modo de llamar la atención de la criatura que se encontraba allí adentro- Hora de cenar- dije con un rostro completamente inexpresivo a la figura que podía distinguir en un rincón-

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Re: ¿Simplemente trabajo? - Luciel

Mensaje por Luciel Choi el Sáb Oct 08, 2016 12:37 am

Ah~ Un día más dentro de ésa pútrida celda. No se había librado de los barrotes en ninguna ocasión; ni si quiera en ésas dos cuando logró salirse son la suya por unas horas pues, a fin de cuentas había vuelto a la celda, especialmente ahora que se habían dado cuenta de la última vez que salió. Cabe decir que había recibido azotes que lo dejaron inconciente por varias horas. Pero al menos ésa inconciencia le dejaba descansar y estar en un lugar más tranquilo, uno donde no escuchaba los lamentos de los otros esclavos ni olía los desagradables aromas que envolvían la parte subterránea de la tienda donde se encontraban todos ellos. Luciel estaba hecho un ovillo en una esquina de su celda, estaba tranquilo pero ésa tranquilidad no duraría demasiado al parecer.

Escuchó unos pasos pero no lo suficientemente fuertes como para creer que iban en dirección a él. Ah~ Con lo feliz que se sentía ahí en su pequeño mundo de fantasía e ilusiones y todo tuvo que venirse abajo cuando una voz ronroneante se escuchó a la vera de su celda. Apenas se removió; le dolía el cuerpo, su costillar estaba muy lastimado como para hacer un esfuerzo y ponerse de pie, la sangre de su nariz ya se había secado y en su rostro sólo unos cuantos hematomas yacían; por suerte la inflamación en su rostro ya había bajado así que no se veía deforme ni mucho menos aunque bueno ¿Eso a quién le importa? Como pudo se giró en su sitio para ver de frente a la celda, sus lentes yacían a un costado suyo por lo que sólo bastó estirar un poco la mano y colocárselos para ver la figura frente a sí.

bien podría haberle gruñido, decir que no quería nada o fingir una indiferencia como lo hacía la mayoría, pero no nuestro querido Luciel quien o era demasiado valiente o demasiado estúpido para mostrar una sonrisa ensanchada y una actitud claramente alegre y bromista.

-¡Oh, servicio a la habitación! ¿Es una nueva modalidad que están implementando para nosotros los esclav... ah, ah, ah; es decir para los inquilinos cinco estrellas? Quizo al menos sentarse pero su mano flaqueó y una punzada en su costilla le invadió haciendo que cayera de nuevo al suelo. -Auch. disculpa un momento, sólo necesito un poco de tiempo para ponerme en la pose más sensual que verás hoy. Fingió una sonrisa, su rostro se veía claramente ahogado en dolor pero éste se aferraba a mostrar una buena cara porque ¿qué sería de la vida sin diversión?

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Re: ¿Simplemente trabajo? - Luciel

Mensaje por Saeran el Dom Oct 16, 2016 10:01 pm

- ¿Cuando fue la última vez que había sentido esta curiosidad en ver a aquellos animales? una curiosidad que se encuentra claramente al borde de la ansiedad. Aquel nuevo ambiente al que me acababa de exponer hizo que me estremeciera por un instante; y aun con esa sensación en mi, continué mi camino. Al llegar finalmente a aquella celda pequeña en comparación a algunas que se exponían a continuación, pude verlo a él. Aquella mascota que había traído tantos problemas a muchos guardias; había logrado engañarlos para lograr escapar por varias horas e incluso llegando a robarles propiedades, objetos de los cuales muchos hasta el día de hoy no han sido recuperados. ''¿Que esperas de un zorro?  son muy astutos'', '' Tienen una boca venenosa'' , '' Apuesto a que pueden convencer a un repostero de comprar pasteles''. Esas eran algunas de las tantas habladurías que había escuchado sobre esa raza, sobre todo de a quien tenia a pocos metros de mi, Luciel Choi.-

- Una de sus manos se había estirado lentamente para alcanzar sus lentes y colocárselos, al lograr verlo, más escenas pasaban por mi mente; pero hubo una en especial que logró mantenerse en mis pensamientos. Recuerdo aquella ocasión de las pocas en la que nos reunimos la mayoría de los vendedores del lugar, nos encontrábamos de hecho en el despacho de ventas. Yo acababa de llegar un par de días antes; apoyado en la pared haciendo el menor contacto visual posible los escuchaba. Quería ignorarlos, pero ciertamente hablaban tan eufóricamente que me resigné y abandoné mis intenciones. Fue entonces cuando lo escuché, aquel comentario que nunca dejó de dar vueltas en mi cabeza- El nuevo se parece a ese zorro... El pelirrojo ¿Como se llamaba?... ¿Luciel? ¡Oh si! ¡Luciel! Que tipo más complicado... Solo esta semana se ha intentado escapar unas tres veces, de hecho lo logró en una¿Es así? Increíble ¿Y que esperaban? claro que se parecen, este tipo también es una mascota -fue cuando levanté la vista y lo vi, aquel demonio acosador- ¿¡Eh!? ¿eres uno de ellos? - ¿Ellos? ¿Pero de que hablaban? Yo era una persona, yo... - Muestralas - Volvió a decir el demonio. Yo no lo entendía ¿Porque todas las miradas estaban puestas en mi tan de repente? ¿Que querían ver? ¡Que las muestres! - Haciendo un puño con su mano golpeó uno de los escritorios del lugar y se abalanzó hacia mi, quitándome una gorra que llevaba hasta entonces y arrojándola lejos hasta el final de la habitación. Fue entonces que quedaron expuestas, mis orejas las cuales revelaban mi sangre animal. Hizo una mueca que manifestaba desprecio, pero luego sonrió y se acercó a mi oído para susurrarme algo- ¿Que se siente que vendas a los de tu misma especie? ¿Te crees tan especial? ¿Crees que no podríamos meterte en una de esas asquerosas celdas de allá abajo? - terminando esas palabras se alejó para abandonar la habitación. Poco tiempo después yo también lo hice sin atreverme a ver a nadie más el resto del día-

- Luciel se mostró de una manera animada, al menos el tono de su voz lo era. ¿Te crees tan especial?. Esa voz... Esas palabras...¿Que se siente que vendas a los de tu misma especie? ¿Porque las estoy escuchando tan claramente? ¿Crees que no podríamos meterte en una de esas asquerosas celdas de allá abajo? Y al verlo caer fue cuando pasó, vi su rostro lleno de dolor, un rostro que intentaba sonreír- Oh ¿Luciel? Bueno... Si te pareces a él, pero tu eres más ¿Serio? ¿serio? Oh si, de hecho apuesto a que eres mayor, Saeran... Él es un tú joven, Un Sae joven Un Sae joven...- Saeyoung. Él era Saeyoung. Ignoré sus palabras y al verlo inmediatamente lleve mi mano libre hacia el grueso pestillo que me proporcionaría la entrada e ingresé. No estaba seguro de que hacer, cualquier cosa que hiciera allí adentro afectaría a mi imagen aun más, pero no pude evitar el acercarme un poco más. No dije nada, no le preguntaría si estaba bien por la obvia respuesta; pero debía observarlo desde la mínima distancia y ayudarlo siquiera a comer por esa noche. Observé el plato que había dejado apoyado a un lado en el piso, por suerte pude controlarme lo suficiente como para que no derramase nada. Observé sus heridas, su rostro estaba muy lastimado. Decidí no moverme y esperar alguna reacción de él; si la situación le resultaba demasiado extraña o ridícula me iría. De hecho estaba considerando hacerlo.

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Re: ¿Simplemente trabajo? - Luciel

Mensaje por Luciel Choi el Miér Oct 19, 2016 8:38 pm

A como pudo se acomodó recargando la espalda en la fría pared de cemento; no era precisamente una celda muy grande; de hecho quizás sólo tendría dos metros cuadrados; en sí era lo suficiente mente grande como para recostarse y caminar cinco pasos para no aburrirse; lo alto era diferente, tenía tres metros y medio y, si se le ocurría en algún momento jugar a ser un simio podía treparse por los barrotes y mirar por la ventila desde lo más alto; claro que ahora no se pondría a jugar, le dolía todo y estaba un 90% seguro de que tendría una costilla rota, por eso le costaba tanto hacer esfuerzo. Pero la sonrisa jamás desapareció.

-¡Oufffgg! Listo, ya puedes pintarme como una de tus chicas francesas... Eh... ¿Eres nuevo, cierto? Se percató de ello cuando le vio acercarse, la verdad era la primera vez que miraba a éste cuidador y sobre estacaba de los demás porque 1. Era más joven, casi de la edad de Luciel por así decirlo; 2. Su cabello blanco destacaba también, pero la tercera razón era lo que le tenía un poco más absorto e incrédulo... Tenía orejas. ¿No se supone que un animal no puede ser amo? ¿O quizás le hacían trabajar como pago? Si era así, al menos tenía "libertad"; Luciel había probado aquella libertad un par de veces escapándose pero no duraba poco. eso lo hizo sentir... Vacío.

Cuando éste sujeto abrió el pestillo, Luciel no hizo otra cosa que enarcar una ceja ¿Porqué no le lanzó el plato como todos los demás? Definitivamente éste sujeto era extraño. -¡Woooo! Exclamó aplaudiendo un poco, a lo que podía con sus pocas fuerzas y una vez cesó, se pasó una mano por la cabeza; al momento hizo una mueca de dolor pues también había recibido una paliza en la coronilla y parte de la sin. -¡Ouch, ouch, ouch! Perdona, el masaje que me dieron fue un poco ortodóxo. Se rió y fijó la mirada en el cuidador que seguía sin pronunciar una palabara. -Oye, no se supone que le diga esto a cualquiera, pero ¿Nadie más te ha dicho que no debes de acercarte mucho a mi celda? Según dicen, puedo matarte siete veces antes de que toques el suelo. El zorro se encogió de hombros y esbozó una pícara sonrisa al tiempo que negaba con una mano. -¡Es broma!

Si tuviera las fuerzas necesarias ¿Intentaría escapar? No, la verdad es que salir tres veces había sido suficiente para él; se sentía resignado a quedarse ahí y morir en soledad. Claro que no optaría por el suicidio como una opción viable, jamás lo haría pero tampoco encontraba muchas razones por las cuales seguir viviendo. Su mirada se perdió un momento mirando el pestillo abierto, luego desvió la misma de nuevo al rostro inexpresivo del hombre y luego al plato. -¿Y que hay hoy en el menú?

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Re: ¿Simplemente trabajo? - Luciel

Mensaje por Saeran el Dom Oct 23, 2016 8:27 pm

- ¿Realmente había participado en cosa semejante todo este tiempo? ¿Había hecho sentir a los de mi misma clase como a quien tenía en frente?  Cuando cazaba y estaba cerca de nuestra futura mercancía siempre sentía la mirada de mi amo, allí expectante, observándome como si algo terrible y/o peligroso estuviese a punto de ocurrir. Sé que debía haberle insistido en ese entonces más explicaciones sobre que me encontraba haciendo, pero era un niño y él la persona que me había educado y dado un hogar, quería agradecérselo. También sé que él era consciente de cuanto lo respetaba y quería, y si destinar a aquellas criaturas a una vida comercial y de esclavitud era lo que él deseaba que hiciese, lo haría con gusto. Pero entonces fue cuando empezó a ocurrir, mi memoria comenzó a fallar y esos molestos dolores de cabeza tomaron como si nada su lugar. Ante esto, había empezado a despertarme sin recordar que había ocurrido después de una salida de cacería. Mi amo comenzó a tenerme más cerca, estaba feliz por ello, lo hubiese sido más sino fuera porque algo extraño había empezado a detonarse poco a poco dentro de mí. Me puso entonces en búsqueda de más cazadores, no me di cuenta de que estaría contratando a mis propios reemplazos. Me empezó a advertir de que no saliera de caza, de que evitase más que nunca verlos a ellos... Ellos, yo era uno de ellos. Me sentía frustrado por alguna razón, sentía que había algo malo en mi, que hacía algo terrible cuando mis pequeñas compañeras auditivas  se exponían en mi cabeza. Él nunca lo negó, no terminaba de decir algo completamente confortable; de hecho, empezaba a sospechar que tenía miedo de mí. Por un tiempo fue así, algo que llamaba a salir y entonces todo se nublaba y las lagunas mentales aparecían "Saliste anoche ¿no es así?" me preguntaba, aun cuando él sabía la respuesta que me disponía a darle completamente avergonzado. Cansado de sentir que lo decepcionaba empecé a ocultar mi lado animal, en plena adolescencia era complicado pero lo lograba la mayor parte del tiempo. Y entonces otro cambio, mi cabello empezó a cambiar de color ¿pero porque? La respuesta nunca llegó a mis oídos y ahora me pregunto si alguna vez lo haría-

- No debía de estar ahí ¿o si? Recordé las palabras que mi amo me había hecho está tarde " Saeran ¿Aún vives sólo? " fueron de las pocas cosas que se había propuesto a decir. Había escuchado la pregunta que Luciel me había hecho, pero al verlo caer había ingresado inmediatamente a aquella celda. Nuevamente se había mostrado alegre, incluso se había permitido poder aplaudir por unos instantes, eso me sorprendió mucho, realmente parecía inmutarse casi por completo a su situación, tal y como lo habían descripto- no deberías... - iba a decir que no se moviera de esa manera encontrándose así, pero entonces dijo algo, una broma. Lo miré sorprendido por un instante para que luego una mueca apareciese en mi rostro, una sonrisa. De hecho me permití reír levemente, terminando por sentarme frente a él en el suelo.- He escuchado muchas cosas de ti, Luciel. Ese es tu nombre ¿no es así?


- Continué observándolo, al fin lo tenía frente a frente, finalmente pude distinguir  por completo su aspecto. Así era, tenía la cabellera de un color rojizo... Rojo. Llevé  mis manos a mi cabello y entonces las sentí, mis orejas estaban expuestas. Inmediatamente me dispuse a ocultarlas mientras un rubor tomaba lugar en mis mejillas ¿Hace cuanto habían estado allí? - Si... soy nuevo- dije respondiendo a la pregunta que me había hecho minutos antes. Noté las lesiones alrededor de su rostro ¿era a ello a lo que estaba condenada nuestra especie? ¿Habíamos tenido mascotas así ? ¿Había ayudado a crear cosa semejante? Si era así, me da pena mi inocencia a lo largo de estos años-  Ten cuidado con tus heridas, quédate quieto - tomé el plato de comida- Arroz -dije observando el recipiente haciendo inconscientemente una pequeña mueca de disgusto al volver  a verlo a los ojos- Déjame alimentarte esta noche, si no te incomoda... ¿o tienes acaso sed? Traje también agua ¿quieres beberla?

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Re: ¿Simplemente trabajo? - Luciel

Mensaje por Luciel Choi el Mar Oct 25, 2016 1:04 am

Por más que quisiera hacerse el desentendido, la verdad es que no paraba de mirar las orejas del cuidador, miraba unos segundos y luego desviaba su atención al suelo, al pestillo, a las botas, a cualquier cosa, pero al final sus orbes regresaban a posicionarse hacia arriba observando las orejas; en parte se parecían a las de él; claro que las de Luciel eran más respingadas y más delgadas dada su condición vulpina; las del cuidador eran más toscas, anchas y gruesas como las de un canino.

Por un momento dudó en la cercanía de éste hombre ¿Porqué seguía adentrándose a su celda y porqué no se marchaba de una vez? Lo confundía pero al mismo tiempo quería saber porqué estaba ahí. Se sujetó el costado con la diestra mientras que la siniestra reposó sobre su regazo y la sonrisa pícara de sus labios no se esfumó; todavía se animó a sacar la lengua. -No pasa nada, soy correoso, soy como de goma, no puedo romperme. Pero luego rodó los ojos, era la broma más estúpida e incongruente que había dicho el día de hoy. -Oh, creo que sí puedo... No sé. Seamos serios, serios como Sirius Black. Ésa broma compensaba la otra estúpida que había hecho y aunque era igual o peor de estúpida que la anterior al menos notó que el sujeto sonrió por sus palabras, ¿Era bueno, no?

-¡Mmmmmm.... Mi favorito! Mentía, el arroz era la cosa más asquerosa que había comido ahí; no tenía sabor, casi siempre estaba medio crudo o quemado y, a veces estaba demasiado líquido, casi baboso. Comía la mayor parte del tiempo arroz, porque era un alimento barato y que mantenía lleno al zorro, sólo para mantenerlo vivo a la hora de la compra; no es como si los vendedores quisieran darle un alimento nutritivo. De pronto el rostro de Luciel pasó de la picardía a la incredulidad la cual sólo duró un poco. -¿Eh? ¿Vas a alimentarme? Torció los labios un momento. -Oye, oye; si hemos llegado tan rápido en nuestra relación, por lo menos dime tu nombre e invitame un café; hablame de la luna y de lo divertido que soy. Guardó silencio, casi serio como si dijera eso firme a sus palabras pero el teatro cayó de nuevo y comenzó a reir. -¡Ja, ja, ja! Broma de nuevo... Pero sí quisiera saber tu nombre... Tú ya conoces el mío, seguro por los rumores que se escuchan por aquí, pero vamos, un esclavo no consigue rumores como ustedes los vendedores tan fácilmente...

Quiso estirar la mano que sostenía su costado directo al plato pero se detuvo a medio proceso; justo le dio una punzada en la espalda lo que le hizo arquearse y hacer una mueca de dolor. Aspiró y exhaló aire rápidamente. -Feeeuu... Me habían dado muchas palizas antes pero creo que ésta vez se les pasó la mano.

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Re: ¿Simplemente trabajo? - Luciel

Mensaje por Saeran el Vie Oct 28, 2016 5:38 pm

- Ya había olvidado lo que se sentía estar rodeado por los tuyos, esa familiaridad a la que me exponía encontrandome con él  en aquella celda era inmensa. Esto me traería problemas seguramente, pero ya no podía dar marcha atrás, mi lado animal había visto su oportunidad de salir a flote y la aprovechó. Por esta razón, a los pocos instantes de esconder mis orejas, estas se habían expuesto nuevamente. Aquella parte de mi, temerosa de sus propios instintos , se encontraba burlando ante la situación; lo hacía ante mi ingenuidad de exponerme de este modo sabiendo que cuando ellas salen normalmente algo malo ocurría; se reía y miraba ante mi exposición ante el peligro. Alguien ya había amenazado con ponerme a la venta ¿porque no vería su oportunidad ahora que su objetivo había entrado voluntariamente a su propio encarcelamiento? Ante esa idea me permití girar mi rostro para observar detrás de mi, nadie me había visto aún, algunos se encontraban luchando con las mascotas. Había quienes se negaban a comer, no querían seguir viviendo; otras eran obedientes y se resignaban a su destino. Pero hubo una que se había atrevido a tirar el plato de comida a uno de los guardias, ahora se la encontraban llevando a donde trasladaban a la mercancía que no cooperaba. Nunca había entrado a ese lugar, pero hubo ocasiones en las que pude escuchar horribles sonidos provenientes de allí.-

- Regresé mi visión hacia el zorro y pude notar como observaba mis orejas. " ¿Lo ves? Incluso él sabe que algo va mal con ellas" Hice una mueca con mis labios ante este pensamiento, no importaba que ellas estuviesen expuestas, yo me mantendría cuerdo; una parte de mi ansiaba por demostrar la inocencia de de ellas. Luciel se demostraba completamente normal ante su lado animal, no parecía para nada violento; de hecho, en su estado actual se encontraba demasiado vulnerable. Era increíble como se permitía mover así, había cambiado nuevamente de posición diciendo más comentarios divertidos. Dijo que era de goma, realmente en ese momento lo creía- si continúas moviéndose así, te aseguro que lo daría por hecho- dije dejando salir de mis labios un suspiro de resignación. Consecuentemente volví a reír, en está ocasión con más fervor que la vez anterior. Recordar aquel personaje de una de mis sagas favoritas de libros la cual tenía  en mi biblioteca en esa situación fue realmente inesperado, este chico era increíble. Observé nuevamente el plato ante aquellas palabras de "halagos" que había pronunciado el pelirrojo, esa cosa babosa que se exponía allí no era arroz, podía ser cualquier cosa menos eso.- Ciertamente desearía no darte esto... -Había expuesto una verdad a través de una broma, esta sin duda más pesada que todas las anteriores. Por un momento creí que lo decía enserio, esto de hablar cara a cara frente a una mascota era nuevo para mi y ciertamente no quería incomodarlo.- Los rumores si que son ciertos, eres un idiota  - Ignore sus palabras por un momento, volvi a observar detrás de mi; ahora en verdad sentía que el tiempo allí adentro se me acababa, si no salía de allí pronto levantaría más sospechas que por  el momento no quería. Él esperaba mi respuesta, mientras lo hacía había extendido su mano para alimentarse, algo que no pudo llegar a ejecutar. Entonces vi mi oportunidad. Me le acerqué completamente y tomé el cubierto que el no había podido alcanzar - Mi nombre es Saeran- terminada estas palabras dirigí mi mano a uno de sus brazos el cual demostraba una gran herida y me dispuse a punzar esta y lograr que Luciel no tuviera más remedio que abrir la boca. Cuando lo hizo, introduje el alimento en su boca- Pero podrás llamarme amo de ahora en adelante - le dediqué una sonrisa ante esto; si, ya había visto suficiente de este lugar y la situación, por lo que había decidido que lo sacaría de allí, necesitaba tenerlo cerca-

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Re: ¿Simplemente trabajo? - Luciel

Mensaje por Luciel Choi el Jue Nov 03, 2016 10:51 pm

-Oh vamos, no te pongas sentimental. Le dijo en un tono pícaro haciendo un puchero con los labios; no esperaba tratos apropiados ni mucho menos una comida cinco estrellas; si a caso agradecía que al menos ésa cosa que suponía ser arroz le mantuviera "lleno" y vivir otro día... claro que ¿Para qué vivir realmente? ¿No era ya suficiente con todo lo que había sufrido? Bueno, no veía el suicidio como una salida viable así que lo único que le quedaba esperar era ser envenenado por ésa plasta blanca o morir a golpes por los cuidadores. Luciel respiró resignado, no podía hacer nada en su condición actual y tampoco es que le importara hacer algo ya.

No supo interpretar las palabras de aquel sujeto a quien seguía sin saber su nombre así que sólo prefirió tontear de más cuidando sus palabras por cualquier cosa. -Un idiota, sí... Pero vamos ¿Qué sería de éste mundo sin un poco de diversión? En parte era cierto, divertirse y ser todo un loco hiperactivo alegre era su única manera de protegerse a sí mismo y de sobrellevar su asquerosa vida de mierda en ése lugar ¿Porqué lo hacía? Bueno, a veces ni él mismo sabía la razón exacta; quizás sólo era la costumbre de tantos años haciendo lo mismo, al final hacer éso era mejor que exponerse a ser lastimado.

-¿Saeran? Es un nombre extraño pero te queda. Tras eso hizo un ademán de disparar con la diestra y añadido un guiño como plus a su halago. -Es fácil de recor—— Pero no pudo acabar su frase; un dolor de los mil diablos le recorrió en el brazo justo donde tenía una herida expuesta y aun sangraba, claramente con dicho acto por parte del albino sólo ocasionó que Luciel se retorciera de dolor y lanzara un quejido abrumador. Casi se ahoga después con tratar de pasar aquella sustancia babosa, de hecho poco faltó para que intentara vomitar aquello. Arqueó un par de veces y entre el asco y el dolor que él mismo se producía al moverse tan espasmódicamente no paraba de sufrir.

Tardo al rededor de dos o quizás tres minutos en recobrar el aliento, ¿Qué mierda acababa de pasar ahí? Primero el ahora afamado Saeran se había comportado decente y de la nada había sacado un lado perverso para con el zorro... Se pasó una mano por los labios tratando de quitar todo rastro del líquido del arroz y en el proceso fijó la mirada hacia aquel tipo... Unos segundos en silencio... ¿Debía actuar ahora como el típico esclavo asustado o debería volver a hacerse el idiota? Bueno, la idiotez de éste chico era más grande. -Oh Dios, hubiéses avisado antes... Quería prepararme mentalmente para tragar ésa cosa... "Amo", fue lo que pensó ¿Debería decirle aquellas palabras? Desgraciadamente en ése mundo llamado "mercado negro de esclavos" uno no podía darse completamente el lujo de desobedecer las órdenes y si éste tal Saeran le ordenaba que le llamara así ¿Debía obedecer? -Saeran. De nuevo, la idiotez parecía apoderarse del zorro. -No te preocupes, puedo ingeniarmelas para comer yo.

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Re: ¿Simplemente trabajo? - Luciel

Mensaje por Saeran el Vie Nov 04, 2016 1:34 pm

- Realmente intentaba entender a Luciel en ese momento, realmente me encontraba en búsqueda de algún rastro de una buena vida en aquel rostro. Ciertamente me agradaba ver que aún se atrevía a bromear ante tal condición, de hecho, era esa actitud de la cual más había escuchado charlar al respecto entre los vendedores del lugar. Pero escucharlas exponía un claro problema, se estaba engañando a si mismo. No sabía por lo que él había pasado, no podía asegurar que no actuar como él lo ha estado haciendo lo haría llevar una mejor vida; por lo que quedaba una sola opción que podía brindarle y estaba dispuesto a dársela, la perspectiva de otra realidad al sacarlo de allí y llevarlo conmigo.- Para que sirve la desgracia si no hay quien le vea el chiste ¿eh? - murmure aquellas palabras prácticamente inconscientemente, no pude notar de momento si él había logrado escucharme y ciertamente no quería preguntárselo en ese momento. Bajé la mirada por un instante observando el plato de comida y volví a verlo a los ojos- Aunque sea una perspectiva de vida muy bonita, no creo que puedas aplicarla aquí, al menos que... -Volví a callarme, ahora entendía porque la situación se me había encontrado extraña todo este tiempo. Vi detrás de mi, la celda aún continuaba abierta; los guardias continuaban con su trabajo y la mayoría de los cuidadores ya se habían retirado. Sentí una presión en el pecho de repente, me encontraba en una celda abierta con una de las mascotas que más ha intentado escabullirse y sin embargo... Estaba allí, recostado contra la fría pared del edificio ¿No iba a irse? ¿Estaba planificando como hacerlo? Volví mi vista hacia él, su cuerpo estaba demasiado maltratado exteriormente. Fue entonces cuando no lo soporte más; haciendo caso omiso a su "halago" con respecto a mi nombre, un sentimiento que se manifestaba dentro de mi hizo que aprovechando la clara desventaja corporal del zorro, punzara en una de sus heridas para que este abriese la boca. Escuché sus gritos, estos me darían ventaja en que nadie sospecharía de momento que mis intenciones con la mercancía eran otras, pensarían que sólo se trataba de otro encargado maltratando a otro animal que se había pasado de la raya.-

- Habían pasado varios minutos para que el pelirrojo lograse recomponerse nuevamente, pero ahora yo me encontraba concentrado en otra cosa en esos instantes. En mi mano se encontraba un rastro de sangre de mi compañero de en frente, y aunque este era leve, mi sentido del olfato se había agudizado para admirarse mas ante aquel aroma. Inmediatamente llevé uno de mis dedos que contenían aquel rastro carmesí hacia mi boca, luego de saborear por un instante aquella sustancia dirigí una sonrisa hacia Luciel- Sólo quería que comieses tu comida favorita de este hotel cinco estrellas- dije pronunciando aquellas palabras en un tono que no recordaba haber usado antes ¿era aquello sarcasmo? ¿Había acabado de bromear en una forma inocente y algo bizarra?- Pero... Dime ¿has intentado probar el canibalismo? Porque déjame decirte que no sabes nada mal -observaba su herida de la cual había extraído la poca sangre que había probado- Suerte para ti que no hay ninguna bestia en esta celda para intentar probarte bocado ¿verdad? - Reí ante aquellas palabras; suerte que no había ninguna bestia, ningún animal más en esa habitación ¿verdad? Nadie intentaría ponerle un dedo encima a alguien en tal estado ¿no es así?  Mi visión se nublo por un instante, maldita sea, esperaba que esos dolores de cabeza no volviesen. Volví a verlo a los ojos cuando escuché que había pronunciado mi nombre ¿que acababa de suceder? Luciel demostraba un rostro serio después de todo este tiempo, parecía mostrarse dispuesto a alimentarse por si mismo.- ...Como digas- No pude pronunciar otras palabras allí, no encontraba que más decirle en ese momento; después de todo, yo no me trataba nada más y nada menos que de un desconocido para él, un completo extraño. Pero eso no tendría de porque terminar así, no debía y no lo permitiría. Sabía que aquellas palabras las había dicho por pura rebeldía, pero aún así quise creerle, esperaba que de alguna manera lograse alimentarse siquiera un poco más. Dejando salir un suspiro de mis labios me dispuse a levantarme y dirigirme hacia la salida, antes de llegar a esta me voltee y dirigí una sonrisa al muchacho de ojos dorados- Luciel... No dejes que te coman ni acaben sólo por una noche más ¿si? Mañana volveré por ti, saldrás de aquí- Terminadas esas palabras salí por completo de la celda y me dispuse a cerrarla-

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Re: ¿Simplemente trabajo? - Luciel

Mensaje por Luciel Choi el Lun Nov 07, 2016 6:42 pm

Luciel se sintió estremecer en un acto entre miedo y asco cuando el extraño cuidador relamió sus dedos con la sangre del zorro ¿Qué calse de perversión era aquella? Por más que tratase de verle aunque sea una pisca de gracia, seducción ¡O lo que sea!, lo cierto es que más que sentirse halagado se sintió incómodo y asqueado. No mencionó nada al respecto, sólo prefirió desviar la mirada hacia el plato mal oliente y con dificultad tomar el mismo y sostenerlo a la altura de su pecho. Actuar de forma idiota podría significar otra pugna para él y su tullido cuerpo lleno de heridas así que prefirió optar por un perfil bajo, sin demostrar que permanecía alerta.

Como si hubiése recibido un balde de agua helada, sintióse estremecer hasta el hueso del tuétano, en ése momento su rostro palideció y un sentimiento de náuseas le embargó. -¡Eeeewwww! Hizo una mueca de asco y sacó la lengua a la par que arrugaba la nariz y sacudía su cabeza. -No, no tengo muchas ganas de comerme a mí mismo. Ya sé que soy una ricura andante pero... Sólo rodó los ojos y se llevó el filo del plato de arroz a los labios. Sin masticar, es más, sin respirar, se llevó todo el contenido a la boca y tragó todo en una exhibición. Luego de éso, rodó el plato en lads manos y empujó el mismo directo hacia la entrada de la celda.

De nueva cuenta, el zorro se acomodó en una posición más cómoda y sostuvo su brazo con cuidado para lamer la herida expuesta, bien se sabe que los animales hacen éso para desinfectar las heridas abiertas; y no, no era canibalismo lo que estaba haciendo.

De nuevo, su rostro se giró en dirección a la salida donde ya el cuidador se dirigía. Su expresión parecía cambiar repentinamente. Estaba sorprendido ¿Había escuchado bien? ¿Que iba a salir? Quizás se refería a que iba a ser adquirido o bien, Saeran aprovecharía para matarlo de una buena vez. Desgraciadamente, los malos recuerdos volvieron a su cabeza; su cuerpo se estremeció y no pudo hacer otra cosa que hacerse un ovillo en el suelo. Salir del mercado negro sólo significaba una cosa: Ser herido física y psicológicamente, otra vez.

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